CRISTINA MITTERMEIER | Fotografía Submarina, Cambió Climático y Criptomonedas #198

Spanish-language podcast interview (Cracks Podcast #198) in which Cristina Mittermeier discusses her life and career: upbringing in Cuernavaca, studies in marine-related engineering/bioquímica (graduated 1989), early conservation work in Akumal and with Conservación Internacional, transition into photography (mentorship with Patricio Robles Gil, assistants to Paul Nicklen), National Geographic assignments (including Antarctic and Arctic work) and a widely-shared polar-bear photo/video used to highlight climate impacts. She co-founded Sea Legacy (organization) and acquired the research/expedition vessel Sea Legacy 1 before COVID; she explains using photography and social media to drive conservation, explores blockchain/crypto and NFTs as funding/tools for conservation (mentions projects like Angry Teenagers and New Atlantis), describes breathing/apnea techniques for diving and public speaking, and outlines near-term projects (Baja California Sur marine reserve; documenting recovery in Revillagigedo). Tone: candid, advocacy-oriented; mixes personal anecdote and practical conservation strategy.
Questions this video answers
1989.
Two biological children and a third child from her husband's first marriage whom she raised (described as a third).
69% (loss since 1970).
Around 2014 (Cristina: "en este cuarto, en el 2014, nació C Legacy").
Purchased/obtained just before the COVID-19 pandemic ("justo antes de Covid").
Chapters
Cristina, bienvenida a Cracks Podcast.
Hola Oso, ¿Cómo estás?
Muy bien, muy contento porque como sabes, tengo mucho tiempo queriendo platicar contigo y hoy se nos hace, así que muy, muy contento y muy ansioso de escuchar esa gran historia que tienes tú, que creo que todos que aún tenemos un pequeño niño dentro siempre soñamos y aún cuando cada vez vemos más documentales y fotos y libros decimos esa es la vida cuando somos niños que queremos vivir, pero antes de llegar a esa vida. Tengo entendido que hace poco tuviste un accidente bastante fuerte.
Sí. Primero que nada quiero decir, Oso, que es una gran oportunidad hablar con esta audiencia y que estoy súper agradecida de tener este chance de platicar un poquito mi historia. Y si, es ese niño que llevamos dentro el que me llevó a subirme en una e bike sin casco y me di un. Me di súper fuerte, terminé en el hospital con una contusión, cosillas rotas, una vértebra comprimida. Pues Sí, me tardé seis semanas en curarme, pero ya estoy al 100% otra vez.
¿Y fue algo que en algún momento te hizo recapacitar sobre cómo estás viviendo tu vida?
Sabes que siempre he vivido mi vida al máximo. El día que me muera no quiero dejar nada sin hacer. Entonces hubiera estado bien si ahí terminara. Lo que no quiero terminar es en el hospital como vegetal. Y me acuerdo que me desperté como a las 2 de la mañana en el hospital con las manos vendadas porque me di fuertísimo y me toqué los dientes así dije, por lo menos tengo dientes. Sí, o sea, como que te hace recapacitar en lo frágil que es la vida y lo frágil es que somos los humanos, ¿No? Sí, me asusté.
¿Qué hay en tu bucket list?
Hoy hay tantas cosas en mi bucket list, pero si quieres que seas sincera y súper honesta, lo que más me gustaría es no tener que estar en el negocio de salvar a la vida en el planeta para poder dedicarme a ser artista. Me encantaría no tener que estar en este rollo de abocacía simplemente porque ya ganamos la guerra contra la destrucción del planeta Tierra y creo que no se me va a hacer, pero sí sería mi sueño yo ser artista.
Pero tú eres un artista. ¿Cómo definirías para ti ser un artista? Porque tú lo que haces es arte, Si bien es un arte con propósito, tú eres un artista.
Sí. Pero sabes que lo que hago tengo hard drives y hard drives llenos de imágenes que nunca he tenido ni tiempo de ver, mucho menos organizar o tratar. Y tengo muchísimas ganas de tener el tiempo de encerrarme y no hacer nada más que eso. Y algún día, ojalá algún día.
Cristina, tú tuviste una infancia bastante normal, pero tu mamá, que psicóloga, Ph. D, una mujer muy estudiada, educada. Dices que fue quien te encaminó a buscar la aventura. ¿Por qué dices eso?
Yo, fíjate que mi mamá es una de esas personas extraordinarias, Cristina Cabello, mi ma es súper inteligente, es una gente muy alegre, súper positiva, y pues por ser de mamá de cinco hijos, me imagino que con mucha experiencia de cómo lidiar con las cualidades y los retos de cada uno. Y no es que ella me hubiera animado que fuera la aventura, ella me hubiera animado a hacer lo que yo quisiera. ¿Y mi papá era medio a la antigüita, y cuando me fui a estudiar ingeniería bioquímica en Ciencias marinas, mi papá era el que decía sabes que? Te vas a morir de hambre, que los biólogos no ganan nada, ¿Quién te va a contratar? Y eres mujer, ya sabes. Y mi mamá fue la que me ve y haz lo que tengas que hacer, haz lo que te guste, haz lo que te haga feliz. Y no te preocupes por el dinero, el dinero va a venir.
¿Y cuando eras chica, tú siempre te inclinaste hacia la vida natural, los animales, la biología, o de dónde viene este interés que se convirtió, yo creo que en una vocación?
Sí, sabes que mucho viene de tanta lectura. Leía muchísimo cuando era niña y sí, siempre una gran afinidad a la naturaleza, pero también tengo este otro aspecto, que es un sentido contra la injusticia. No puedo tolerar el sufrimiento ni de personas ni de animales. Me molesta muchísimo la falta de equidad, todas esas injusticias, especialmente contra el mundo natural, es lo que me motiva. Cómo me gustaría poder infectar en los tiempos de Covid, infectar a otros con el reconocimiento y la pasión por la importancia que la vida silvestre tiene en nuestro planeta.
Y cuando eras chica, recuerdas la primera vez que sentiste esa. Como dice lo que te choca te checa. ¿Cuando sentiste esa frustración, ese dolor, alguna injusticia que recuerdes vívidamente?
Sabes que yo crecí en Cuernavaca, justo a la orilla de un pueblito que se llama Ocotepec, que es súper rural y tiene todavía una comunidad indígena bastante grande. Y en esos pueblos los perros los tratan de la fregada. Y siempre, siempre me podía mucho ver a la gente que pateaba un perro, que ves a los animalitos muriéndose de hambre. Pero también leía mucho. Y no sé, Cuando tenía como 14 o 15 años, mi mamá estaba haciendo su doctorado y nos llevaba a la universidad y nos dejaba en el jardín mientras se iba clases. Me acuerdo un día, no sé por qué, tenía un libro de un señor que se llama Paul Ehrlich y él escribió un libro que se llama Population Bond, la bomba de la población. Y tú estás muy joven, entonces no te acuerdas, pero en aquellos años en México se hablaba de la sobrepoblación. Éramos ya un montón de mexicanos, de la pobreza, del peligro de que la gente se fuera a morir de hambre. Y cuando yo leí ese libro me acuerdo que me asusté muchísimo y fue una de las grandes motivaciones de tratar de encontrar soluciones. Ahora, esto es, en los años 80 se pensaba que el mar era la solución, que el mar iba a alimentar a la humanidad, es lo que se decía. Y por eso estudié lo que estudia.
Antes de entrar a lo que estudiaste, me interesa hacer doble clic en este concepto de la sobrepoblación, porque, bueno, yo me acuerdo de uno de los libros de Dan Brown que habla de esta persona que quiere erradicar parte de la humanidad para precisamente controlar la sobrepoblación. Hace poco leía un estudio que al parecer la ONU está estableciendo como un plató o una reducción en la tasa de natalidad o en el incremento poblacional para el año 2100 parece que vamos a ser 11.000 millones de personas. ¿Tú cómo piensas sobre la población? Y sobre todo, habiendo tantas como yo lo veo, no hay cantidad de popotes de plástico que nos ahorremos que compense tener un hijo extra. ¿Cómo piensas tú sobre las familias y la sobrepoblación y la conservación en ese aspecto?
Sabes que es cierto, es muy, muy cierto lo que dices. Es un tabú muy, muy grande hablar de la sobrepoblación. La gente no quiere que se les instruya en cuántos hijos o cómo organizar su familia. Pero yo me acuerdo cuando estaba chavita viviendo en México, que el Banco Monetario Internacional iba a dar un préstamo a México y como parte de la condición es que México tenía que hacer algo para controlar el crecimiento poblacional Y como México somos un país católico hasta la fecha, ciertos temas como el aborto, los contraceptivos, eran algo de lo que no se hablaba. Entonces sacaron una campaña que se llamaba La familia pequeña vive mejor. Y tú estás muy joven, tal vez no te acuerdas, pero en todos lados, así billboards, en la tele, en el radio, hasta en los cartones de leche. Era un diseño muy sencillo, era un mamá, un papá de esos de palitos y dos hijitos, uno en cada mano. Y esa campaña tuvo un efecto extraordinario porque gente de mi edad, ya cincuentones y hace el experimento, cuando les preguntas oye, ¿Por qué no más tienes dos hijos? Te dicen La familia pequeña vive mejor. Y es cierto, ¿No? Cada hijo adicional es un costo enorme al planeta, es otro superconsumidor que va a requerir el consumo de grandes cantidades de carbono, de productos hechos de carbono y las consecuentes emisiones. Y no hay suficientes recursos en el planeta. Ya creo que hemos sobrepasado la capacidad ecológica del planeta de de tolerar tanta humanidad. Entonces, pues es un costo muy alto, ¿No?
¿Cuántos hijos tienes?
Tengo dos y un tercero de primer matrimonio de mi esposo, un tercero que crié, que lo quiero mucho también, pero no es mío.
¿Y tú por qué tienes solo dos hijos?
Porque la familia pequeña.
Ahora sí hablemos un poco de tu formación y para eso me gustaría que me dijeras quién es Sylvia Earl.
La Dra. Sylvia Earl es una de las mujeres pioneras de la oceanografía y la biología marina. Y cuando yo estaba en el Tec de Monterrey, en Guaymas, primero que nada no tenía ni una maestra mujer. Es un área bien dominada por el sexo masculino, porque se trata de ingeniería, de pesquerías, etc. Pero en la biblioteca había un libro de Sylvia Earle. Me acuerdo que la primera vez que lo vi, wow. Hay mujeres que se dedican a esto como profesión. Y Silvia, a través de los años se ha convertido en un ícono de la conservación marina. Es una mujer impresionante, Tiene más de 80 años, pero todavía bucea, carga sus propios tanques y tiene un espíritu indomable para explorar el mar, para hablar sobre la importancia del mar para la humanidad. Y es encantadora, es simpatiquísima, se ha convertido en una gran amiga, en una gran colega y en una persona que sabes que es la mujer que tiene el humano, que tiene el buceo más profundo fuera de un submersible.
Es impresionante, Silvia, qué profundidad es sabes.
Sabes que te voy a decir mentiras, no estoy segura, pero era algo así como 400. Ay no más 400 metros. La verdad es que no me acuerdo, pero lo hizo en un traje de esos como de los de James Bond. Y es tan chiquita, es así como súper petite, que dice que se podía dar vueltas dentro del traje. Cuenta la historia. Pero bueno, tiene la razón Silvia cuando habla de nuestro planeta como un planeta oceánico y del cual sabemos muy poco. Entonces ella ha dedicado su vida a explorar el mar y hasta la fecha sabemos casi nada.
Cuando tú decides estudiar biología marina, ¿Qué tenías en mente y qué es lo que descubriste?
Primero, lo que yo tenía en mente, según yo, iba a ir a nadar con delfines, íbamos a tener, ya sabes, las prácticas de avistamiento de ballenas. Pero mi papá era, como te digo, súper conservador, entonces él no quería que me fuera a una universidad estatal en Ensenada, él quería que fuera al Tec de Monterrey. Y entonces en el Tec de Monterrey lo único que se le más o menos parecía era ingeniería bioquímica en explotación de recursos marinos. Lo que eso es, es el estudio de las pesquerías y la acuacultura. Entonces lo que yo fui a estudiar fue la industria pesquera. Y la industria pesquera en México es una de las más atroces en el mundo.
¿Qué es lo que la hace así?
Pues la falta de oversight, de lineamientos, el abuso a las. La facilidad con la que se le puede corrompir a las instituciones como CONAPESCA. Entonces, durante muchas décadas ya se han venido saliendo con la suya de explotar un recurso que nos pertenece a todos los mexicanos, pero que en realidad solo beneficia a 10 o 11 familias. Es una mafia industrial. Y pescan de una manera que es aquí a la minería, no es una pesca sostenible de ninguna manera. Y muy inteligentemente a colegas de biología pesquera se les paga para que digan las cosas que sustancian y racionalizan la pesquería industrial. Pero la verdad es que ya se han extraído más del 80% de los recursos vivos del mar, especialmente en el Golfo de California, de donde vienen más del 70% de los recursos pesqueros de México. Y entre ellos está la sardina. La sardina es un pescadito así chiquito que se multiplica por los millones y son bellísimas. Oso. Cuando nadas con las sardinas las oyes antes de verlas porque nadan todas juntas y se hacen así, como una pelota.
El béisbol.
Sí, un béisbol para protegerse de los depredadores. Y eso lo aprovecha la industria pesquera y se las lleva todas de un jalón, ¿No? Entonces extraen miles de toneladas de sardina que es la fundación de la cadena alimenticia en el mar. Las ballenas azules, los tiburones, los pez vela, todo come sardinas. Y cuando la industria pesquera se las lleva, pues los animales sufren primero, pero también los pescadores artesanales. Entonces, esa es una de las malas. Pero tenemos varias otras que te puedo contar.
Cuando llegas a un lugar llena, como una joven, llena de esperanzas, de ilusión, y te encuentras exactamente lo opuesto de lo que buscabas, ¿Cuál es el pensamiento? ¿Que pasa por tu cabeza? ¿Cómo enfrentas que esa es tu vida y tal vez así pinta tu futuro? ¿Qué es lo que pasaba por tu cabeza y qué decidiste hacer?
Qué excelente pregunta, Oso. Lo que pasó fue que la otra industria pesquera en México que es atroz es la industria camaronera. Y para los que no sepan cómo se hace, un barco arrastra unas cadenas enormes por el fondo del mar. Son unas puertas así de metal, pesadísimas, y las van arrastrando y esas puertas levantan el fondo marino y destruyen todo. Destruyen el fundamento del fondo marino para coger unos cuantos camarones. Es casi aquí como. Imagínate que estuvieras tratando de agarrar ardillas en el bosque con un bulldozer. Es más o menos así. Y a la hora que salen las redes y las ponen en cubierta, es un montón de animales muertos, desde tortugas marinas, estrellas de mar, erizos, todo lo que te puedas imaginar. Mantarrayas. No, no mantarrayas, Rayas. Y por cada 9 kilos de animales muertos, sacan un kilo de camarones. Lo peor que tiene la industria camaronera es que al remover el fondo marino de esta manera, se liberan enormes cantidades de dióxido de carbono de regreso a la atmósfera. Es una industria atroz. Entonces, todos los que comemos camarones somos un poco partícipes de eso y tenemos que estar conscientes de tomar otras decisiones. Pero me acuerdo la primera vez de estudiante que me tocó ir de observador en un barco camaronero, y por primera vez vi, pues así el descuido con el que se regresan al mar toneladas y toneladas de animales muertos y me pareció atroz. Y me acuerdo haber no quiero tener nada que ver con esto. No sabía qué iba a ser, pero sabía que no quería ser parte de eso.
¿Y dejaste la universidad?
No, me recibí y fíjate que el año que me recibí fue 1989, y uno de los últimos cursos que tomé, porque además de la industria pesquera, estudiamos un poco cómo se enlatan los productos marinos en México en los años 80 teníamos el enlatado de carne de tortuga marina. Si te puedes imaginar, uno de estos señores de la industria pesquera tenía una planta empacadora de carne tortuga marina, o sea que hemos hecho muchos avances, pero tenemos mucho que hacer todavía.
¿Y en qué momento entra la fotografía a tu vida?
Mucho después me regresé a Cuernavaca cuando me recibí y me acuerdo los primeros seis meses estar en mi casa y la presión de mi papá ya sabrás, imagínate qué vas a hacer, dónde vas a trabajar, no puedes estar aquí. Y yo buscando trabajo. Y fue un amigo mío que tenía un tío que tenía un hotel en Akumal, y creo que me veía un poco desesperada y me oye, mi tío quiere hacer así como una pequeña reserva alrededor de su hotel que tenga monos y tortugas, etcétera, y necesita un biólogo. Y yo le yo voy. Me no te puede pagar, pero te puede dar alimento y dónde quedarte. Me fui, estuve un año en Akumal, imagínate feliz, corriendo descalza por la selva, dibujando mariposas, buceando todos los días, haciendo un levantamiento de los recursos biológicos de este lugar.
Y entonces, ¿Cómo evoluciona eso a volverte una fotógrafa profesional?
Tuve muchísima suerte, porque como al año de que estaba ahí había habido un huracán y como a los tres meses pasó un grupo de biólogos se quedaron en el hotel y estaban viendo cómo se recuperan los ecosistemas después de un huracán, y uno de los indicadores son mariposas. Entonces me preguntaron, como yo era la guía natural del hotel, dónde podían encontrar, y los llevé y estuvimos platicando. Yo siempre tenía una curiosidad sobre cómo funcionan los ecosistemas. Entonces se impresionaron y me ofrecieron trabajo en una organización nueva en aquella época que se llamaba Conservación Internacional, y acababan de abrir una oficina en la Ciudad de México, y parte de esa oficina era compartirla con un fotógrafo muy famoso que se llama Patricio Robles Gil, con quien compartí la oficina un año. Y fue de él que empecé a ver cómo la fotografía juega un papel tan importante.
¿Y la adoptaste como un hobby?
No, sabes que Patricio es un hombre muy inteligente y él estaba haciendo libros, es un gran fotógrafo de naturaleza, con mucho amor por México. Entonces unos libros hermosos de nuestros recursos de fauna, de flora, pero también de nuestro nuestras tradiciones indígenas. Pero Patricio habla muy mal inglés, entonces me pidió que le ayudara con las traducciones primero y luego a escribir los pies de foto. Y poco a poco me fui metiendo en el negocio de los libros de Patricio. Y me acuerdo la primera vez que me pidió que escribiera parte de los textos. Y yo ya en aquella época me interesaba mucho por la ciencia de la conservación. Y bueno, ya sabrás la emoción de escribir un libro. Y el día que lanzamos el libro, que fue en la Embajada de México en Washington, imagínate el evento es una recepción lindísima con todos los embajadores de todas partes y ponen el libro abierto así en una mesa para que la gente lo pueda hojear. Y yo estoy viendo a la gente que hojean al libro y nadie lee de qué se trata, pero la gente se para en las fotos y las mira y lee los pies de foto y empiezan a preguntar ¿Dónde fue esto? ¿Y cómo tomaste esta foto? ¿Y qué es este animal? Y eso fue para mí un momento así de wow. Si quieres llegarle a la gente y los puedes hacer que empiecen a tener esa curiosidad, es una gran cosa, es una gran herramienta y por eso me interesé en la fotografía.
¿Y lo pensabas como un complemento a tu carrera, en el rol que estabas tomando en ese momento o en algún momento visualizaste saltar y hacer un cambio de carrera? La pregunta aquí en realidad es cómo se vuelve uno un fotógrafo profesional que puede vivir de la foto, pero además de la foto de naturaleza.
Esa primera curiosidad de darme cuenta de lo poderoso que es, me tomó otros 10 años. No fue hasta tiempo después que ya me había casado y me había ido a vivir a Estados Unidos, que a mi ex esposo es alemán, entonces todo tiene que documentarlo. Entonces la cámara para él era, ahora sí que como la gente que le toma fotos a su comida, así es él. Y yo no sabía nada de cámaras, usaba unas Nikon CFM viejísimas, pero yo se lo empecé a cargar y empecé a jugar con la cámara. Y me tocó en una ocasión porque me casé con el presidente de la Organización de Conservación Internacional y brinqué, haz de cuenta que a las grandes ligas de la conservación. Y empecé a viajar con él. Terminamos en una aldea en la Amazonía y tomé un par de fotos con esa cámara, jugando, ni saber qué hacer. Cuando regresamos había un museo, el Museo de Historia Natural de Houston, y ellos tenían una exhibición de los artefactos de esa aldea, ya sabes, penachos de plumas, lanzas y flechas. Y necesitaban fotos. Entonces mi exesposo les mandó las cajitas de esas Kodak amarillas, ¿Te acuerdas? Con todas las transparencias. Y escogieron las mías. Oso. ¿Entonces imagínate cuando vamos a la apertura de la exhibición y me bajo del taxi y así, en la portada, cómo se dice? En la fachada del museo, mi foto, pero así enorme. Y con el crédito a mi exesposo, a Rosmi Terna, porque pensaron que era de él. No, no sabían.
¿Y cómo te sentiste en ese momento?
Dije wow. Me acuerdo que pensé tal vez, tal vez tengo lo que se requiere para tomar fotos, pero no tenía ni idea cómo usar la cámara. Y me acuerdo que, bueno, ya tenía un par de hijos, mis dos hijos, no sé. ¿Tienes hijos, oso?
Tengo dos. Siete.
Los puedes adorar. Pero llega un momento en que ya lo que quieres es salir de la casa un rato. Entonces me metí a una clase.
¿Como es en tu caso?
Yo me metí a unas clases nocturnas de fotografía. Claro, por salirme de la casa, pero también por aprender. Y me sirvieron muchísimo. Estuve dos años yendo a mis clases nocturnas y aprendí muchísimo sobre fotografía.
Me dices, Sentí que tenía lo que se necesitaba, pero no sabía usar la cámara. ¿Dónde se parte esa línea entre qué se necesita para ser fotógrafo? ¿Es una habilidad natural? ¿Es una intuición? ¿Es una, no sé, percepción visual? ¿Qué es eso que se necesita que no es técnico?
Sabes que lo que es la buena fotografía lo dictan los fotógrafos que hemos considerado buenos en el pasado. Y gran parte de hacerte fotógrafo es estudiar el trabajo de los que han venido antes que tú. Y a mí me encanta el trabajo de muchos fotógrafos que se dedican al retrato, que se dedican a la vida silvestre, entre ellos fotógrafos mexicanos como Graciela Iturbides, uno de mis grandes héroes, pero otros como Art Wulf y Franz Lanting. Y entonces cuando yo vi mis fotos dije esa está igual de buena que la de Art Wolf. Me acuerdo que lo pensé y la fotografía es casi casi como un trabajo de detective, porque tú ves una foto y lo que te tienes que preguntar es cómo la hizo el fotógrafo, dónde estaba, qué lente, cómo llegó ahí, o sea, todas estas son parte de la logística de hacer fotografías y aprender fotografías, empezar a elucidar ese trabajo de detective.
Y puedes hacer ese, digamos, reverse engineering cada vez que ves una foto.
Muchísimo del tener éxito en la fotografía es hacer el reverse engineering. Por ejemplo, una de mis fotos más famosas es una señora que fotografía en un mercado en China y trae un ganso en la cabeza. Y yo había visto fotos así que tienen, haz de cuenta que el fondo es negro completamente. Pues ¿Cómo le hizo el fotógrafo para que todo estuviera negro atrás? Tienes que hacer, cómo se dice en español, un under exposure, ¿No? Tienes que bajar la exposición tres o cuatro paradas, entonces empiezas por ahí, ¿Cómo tiene que estar la luz en la cara de la persona para que el resto esté completamente negro? Y empiezas a hacer y al mismo tiempo trae un ganso en la cabeza, entonces ese ganso está así como medio apanicado. Tienes que parar la acción con un shutter speed bastante rápido, entonces ¿Cuál tiene que ser tu ISO para poder hacer eso? Todas esas cosas se vuelven semiautomáticas entre más las practicas, llega un momento que ya ni siquiera lo piensan. Pero al principio de tu trabajo de fotógrafo estás constantemente pensando en esa relación entre el shutter speed, el F stop y el ISO.
Qué interesante lo que me dices, porque como. Y probablemente muchas de las preguntas que te haga hoy suenen muy básicas o hasta tontas, y me disculpo de antemano por eso, pero te imaginas que alguien toma una foto y bueno, medio que le mueve aquí y allá, pero a ver qué sale. Tú me estás hablando de que ya tienes la imagen de la foto en la mente antes de salir a cazarla.
Sí, al punto. Y por cierto, no hay preguntas tontas, solamente hay tontos que no hacen preguntas. Sí, sí, exactamente. Mira el punto que cuando trabajas para una revista como National Geographic y tienes la presión enorme de producir 12 imágenes para la revista, ahora sí que las tienes que dibujar antes de irlas a cazar porque tienes que hacer una fotografía, una foto que establezca el sitio, un detalle acerca de lo que estás fotografiando. Tiene que ser un retrato del héroe. No sé, Son como. Tienes solo 3 o 4 páginas, 12 fotos a lo mucho. Cada foto tiene que hacer mucho trabajo. Si las dibujas antes, te puedes imaginar como cuando la ves, dices, ahí está la oportunidad.
Es básicamente como hacer un storyboard.
Exactamente. Y te ayuda muchísimo.
Ahora dime algo. Como de estar tomando fotos, estar en una organización de conservación, llegas a la Meca, a lo que todo fotógrafo o incluso todo explorador y aventurero sueña que es trabajar en AG.
¿Conoces el concepto de ikigai?
Lo conozco.
El propósito de tu vida, que es la confluencia de cuatro cosas. Lo que te encanta, que es también lo que sabes hacer bien, qué es lo que te paga y es lo que el planeta necesita. Y cuando encuentras esas cuatro cosas juntas, pues ya estás. Ya no te levantas a chambear. Te levantas al culminamiento de tu propósito. Así fue como llegué haciendo listas de esas cuatro cosas. Y yo sabía que en esos años. Y que era muy difícil, muy difícil entrar a National Geographic. Es súper competitivo, gente increíblemente talentosa. Es una familia muy cercana de fotógrafos y editores. Entrarle no es fácil. Pero yo también sabía que siempre están buscando gente que cuente historias de manera diferente. Y yo tenía la gran fortuna de que vivía en Washington, donde están los headquarters de National Geographic y que por mi trabajo en conservación, que por cierto, es mi primera pasión, la fotografía es completamente secundaria. Por mi trabajo en conservación, ya me invitaban a los congresos, a los simposios. Ya me invitaban a hablar de mis experiencias como conservacionista. Y así fue haciendo relaciones personales. Me acuerdo una vez mi papá me dijo cuando estaba en la universidad, me no te preocupes tanto de lo que dice el maestro. Pon más atención a con quién está sentada. Porque esas son las relaciones que te van a abrir puertas en la vida. Y es cierto. Es cierto. Si pones atención a tus relaciones personales, ahí es cuando se abre la oportunidad, cuando te dicen, Oye, hay un chance. ¿Lo quieres?
¿Y cómo fue ese primer chance para entrar a National Geographic?
Me hice muy amiga de varios fotógrafos, entre ellos uno que se llama Joel Sartore, que ha hecho un trabajo lindísimo con un proyecto que se llama El Arca, donde él ha ido a los zoológicos a fotografiar todas las especies. Es como un réquiem, un registro de las especies de nuestro planeta. Y justo ayer que salió el reporte del IUCN de la biodiversidad que hemos perdido en los últimos 40 años, desde 1970, cuando yo era una niña, hasta ahorita, hemos perdido 69% de los. No lo puedo ni decir, de las especies del planeta. En fin, Joel y yo nos hicimos amigos y el primer paso para entrar, hay varios pasos, hay muchos fotógrafos, unos que solamente entraban a la agencia de fotografía de National Geographic, que vende a otras revistas, a libros. Y los que son los fotógrafos en asignación, assignment, photographos, esos son la culminación. Y ellos son los únicos que se pueden llamar fotógrafos de National Geographic. Es un editor el que te llama y te dice aquí hay un montón de dinero para ir a hacer esta historia. Los demás solamente somos contratistas. Y Joel fue el primero que me mira, ven a ver si te aceptan en la agencia. Y así fue como entré, primero en la agencia y luego haciendo más amigos con fotógrafos. Empecé la Liga Internacional de Fotógrafos Conservacionistas. Y ahí fue que conocí a Paul Nicklin. Y yo contraté a Paul para hacer un trabajo en la península de Yucatán. Y yo fui de su asistente y ahí él me empezó a contratar de asistente de sus assignments.
¿Y cómo es este proceso de ser un fotógrafo de in house de National Geographic? ¿Te dan X cantidad de dinero? ¿De cuánto dinero estamos hablando por un proyecto? ¿Que te encomiendan? ¿Y cómo piensas en estructurar ese proyecto? ¿Qué implica en términos de organizar una expedición? ¿Qué se necesita? ¿Cuánta gente va? ¿Que termina en una foto?
Buenísimas preguntas. Sabes que ha cambiado mucho durante los años. Yo empecé como asistente de Paul, ayudándole con cosas así como haciendo el presupuesto, haciendo la propuesta, el equipo, el storyboard. Todo eso se hace a través de un editor. Y National Geographic tiene extraordinarios editores, que es como el coordinador de la orquesta. El editor es casi siempre la persona que se imagina de qué se trata la historia. Entonces te pueden llamar y te pueden decir Oye, estamos pensando en una historia del Golfo de California, ¿Te interesa? Y por ahí empieza la conversación. A veces el fotógrafo es el que encontré una mantarraya gigante y quiero hacer esa historia. Y hay una línea, una jerarquía de aprobaciones que llega hasta la directora de fotografía, que es Susan Goldberg, que es la que decide lo que va a ir en la revista cada mes. Una vez que se ha aprobado tu historia, que tienes más o menos idea de qué se va a tratar, pues te tardas meses haciendo investigación. ¿A dónde vas a ir? ¿Tienes los permisos, tienes guía, Si hay que llevar un traductor, es de invierno, es de verano? ¿Cuántas veces tienes que regresar? Muchas veces cuando viajas con tanto equipo necesitas carnets especiales para pasar tu equipo por. No sabes, es una cantidad de papeleo enorme y es muchísimo ir y venir con la editora. Tú le mandas tu trabajo, nunca fotos preparadas en Photoshop, le mandas las fotos así como salen de las cámaras y ella te va diciendo o él te va diciendo vas bien, vas mal, esto necesita tener un poco más de drama o regrese y fotografía esto otra vez, tiene que ser algo más limpio.
Y te regresa al campo.
Te regresa al campo, muchas veces desde el campo es donde ahora ya que tenemos comunicaciones digitales y te dice sabes que esto está medio aburrido, hay que tratar de hacerlo otra vez. Lo que no se puede hacer en National Geographic es posar a la gente, pedirles que hagan algo, o por lo menos en mis tiempos no se podía, y de alguna manera manipular la situación. Entonces es muy difícil.
¿Y ya el momento o el proceso para tomar una fotografía digna de una portada de National Geographic en campo, en submarino o en el Ártico, cómo es? A ver, últimamente ya tenemos más oportunidad de ver estos documentales más behind the scenes. ¿Cómo pasan meses trepados en un árbol? ¿Cómo lo viviste tú?
Cuando fui asistente de Paul, él era el que tenía la presión de hacer las historias, pero yo tenía mucha oportunidad de disparar fotos de trabajo de su espalda. Lo más importante que un asistente de fotografía puede hacer, y créeme que es un trabajo muy enriquecedor y muy importante es apoyar al fotógrafo que está on assignment. Y el error que muchos jóvenes hacen cuando se ganan la oportunidad de ser asistentes es tratar de ser protagónicos. No puedes, la asignación es de alguien más. Entonces yo aprendí muchísimo viendo a Paul trabajar y apoyándolo, ayudándolo a hacer sus historias. Y cuando por fin fue turno mío de ser la fotógrafa en asignación que fue a la Antártida como fotógrafa submarina, haciendo trabajo, bueno, casi todo el día en el agua, fotografiando pingüinos, etc. Pues ya te sientes preparado, ya sabes.
De qué se trata y el proceso es esperar, te metes, esperas a que la situación sea correcta.
Lo más importante en la fotografía es la luz, entonces si encuentras una situación que te interesa lo más importante es esperar el momento en que la luz te favorezca. Si tienes esa opción para mucha fotografía de naturaleza, pues de eso se trata, de levantarse a las 4 o 5 de la mañana y estar en posición antes de que se levante el pájaro o antes de que llegue el oso, ya estás listo. Créeme, hemos tenido asignaciones, una de las que hice con Paul fue aquí con lobos en la Columbia Británica, nos pasamos tres meses escondidos detrás de un blind y vimos a los lobos dos veces, o sea, te pasas muchísimo tiempo esperando que ojalá lleguen en el momento para tomar una foto maravillosa.
¿Y cómo matas el tiempo para esa asignación?
Me leí que son cinco libros de Game of Thrones. Si. Tienes que tener una paciencia y una. ¿Cómo se dice? Endurance, la habilidad de tolerar el frío, el hambre, los mosquitos, el miedo.
¿Cuál crees que haya sido la situación más extrema o más incómoda, más retadora? Vamos a decirle que tuviste que sobrevivir para conseguir una foto.
Para mí la más difícil. Para Paul, mi esposo, es muy fácil porque él creció en el Ártico, entonces él tiene toda una cultura de vivir en el hielo y en el frío parece le hace nada. Pero para mí hicimos una asignación para él trabajando para National Geographic y yo trabajando para la sociedad que tiene un programa que se llama Pristine Sea en Groenlandia y era una historia acerca de. En los años 80 todavía se formaba un puente de hielo entre Canadá y Groenlandia y a través de ese puente viajaban los esquimales, los inuit de Canadá a Groenlandia con sus trineos de perros. Ahorita ya ese puente no se ha formado desde hace 30 años, pero hay unos lugares en el norte de Groenlandia donde todavía se hiela el mar. Entonces a eso fuimos con los inuit, con los esquimales en sus trineos tres semanas, a ver con ellos cómo llegan a la orilla del hielo a cazar, porque es ahí donde consiguen su sustento para todo el año. Y fue dificilísimo porque duermes en tiendas de campaña en el hielo y aunque estés con tu sleeping bag, pues estás en el hielo y es como dormir en concreto congelado. Me acuerdo que me dolían todos los huesos. Imagínate que es una planicie así de hielo, entonces para ir al baño, ese tipo de cosas, ¿No? Y yo creo que con el tiempo empiezas a entender un poco más cómo tolerar el frío, etcétera. Lo que me pasó fue que se me salió así un pelo de la gorra y mojado, se me pegó a la cara y se me hieló ahí y entonces me lo tuve que arrancar, ya sabes, con todo y piel y hasta la fecha me quedó una cicatriz. Pero, o sea, Paul me ve y se ríe, me dice ay, qué mensaje. Cosas así, se me perdió un guante y con una mano medio helada, cosas que nunca me hubieran imaginado ya llegar ahí a la orilla del hielo y decir bueno, ahora tenemos que hacer una fotografía sub acuática, métete al hielo y desde el agua fotografiar nada más que no hay regadera, o sea, te sales así salada, congelada y así es como te vas a dormir, es muy difícil.
¿Cómo fue tu primera foto submarina?
Mi primera foto submarina fue pedida por una organización conservacionista en Belice que estaban haciendo un trabajo súper importante con indígenas misquitos de la costa de Honduras y Belice que van a la pesca de la langosta, pero no están entrenados para bucear. Entonces se bucean 10 tanques al día y en un momento u otro les da los bens, llegas a las aldeas y la mitad de la población está en silla de ruedas porque es súper dramático. Entonces yo estaba trabajando con un científico americano que les está enseñando a los indígenas cómo cazar langostas de otras maneras. Los cubanos les dicen casitas, son como hace cuenta como una lámina que ponen en el fondo, las langostas se meten abajo, entonces ya puedes ir a agarrar la que te guste en lugar de tener que bucear y me pidió que fuera a hacer eso y yo nunca había fotografiado bajo el agua, entonces le pedí a Paul que me prestara su cámara y así de volada me enseñó cómo usarla y así me metí al agua y la primera foto que hice, y no sé por qué la hice así, pero es un split, es la mitad arriba y la mitad abajo y abajo se ve un pasto marino lindísimo y arriba se ve una isla con pájaros y me creo que dije wow, ya encontré mi nueva droga.
¿Dónde tienes esa foto? ¿La tienes impresa?
No la he imprimido, es parte de mi colección de fotografías que tengo unas ganas de hacer una colección de NFTs para apoyar la conservación marina.
Por ahí hay un mexicano que hizo un proyecto de NFTs, también de fotografía, sumamente exitoso, no me acuerdo cómo se llama, pero lo voy a buscar y.
Te encantaría platicar con él, pero es.
Foto Urbana en Monterrey y justo tú hablas de eso, de ser fotógrafo y hablas de meterte al mar en el Ártico como si fuera cualquier cosa y salirte mojado, pero dices que es vivir al borde del peligro y todos los días que vas a tomar una foto y especialmente fotografía submarina, es firmar un contrato tácito con el mar. Háblame un poco de cuál es esta conversación que tienes antes de cada buceo.
Sabes que le tenemos un miedo enorme a lo desconocido, tenemos miedo de los animales grandes y estos son miedos que nos inculcan. Creo que la película Tiburón hizo un daño enorme a la psicología humana. Pero cuando tú te metes al mar estás entrando a la cadena alimenticia de un ecosistema del que no eres parte. Y si no te haces a la idea de que te puede pasar algo, entonces vas a entrar lleno de miedo, lleno de aprensión y es muy difícil trabajar así. Entonces yo desde el principio me hice a la idea que si así es como me toca irme sabiendo que todos nos vamos a tener que ir un día u otro, pues está bien, no pasa nada. Entonces es un contrato tácito que dice soy parte de la cadena alimenticia, si me toca mi día, me toca y es así.
¿Como manejas el miedo en otros aspectos de tu vida? ¿Tal vez el miedo a dejar de vivir lo tienes asimilado? ¿Qué hay de los otros miedos en tu vida?
Sabes que el miedo más grande que tengo y lo tengo súper presente, es el miedo a lo que estamos haciendo con nuestro planeta y del sufrimiento humano que ya estamos viendo estas ondas de calor en India, en Pakistán, donde la gente se está cocinando viva, las inundaciones, las tormentas, ese sufrimiento en un planeta que nos da tanto, que tiene la posibilidad de mantener a la humanidad de manera correcta y lo hemos abusado. Eso es lo que me da más miedo, porque el planeta Tierra va a seguir, es bien posible como seguimos, que la humanidad desaparezca, pero los últimos 100 años de la humanidad no van a ser nada felices ni nada cómodos, van a ser como ya lo estamos empezando a ver, desastres naturales, guerra, escasez y eso me da miedo.
Regresar un poco a tu experiencia como fotógrafa profesional. Dices que es un deporte competitivo, dominado por hombres. ¿Cómo sobreviviste en este ambiente? Como no solo sobreviviste, te volviste pues una de las fotógrafas o la fotógrafa más seguida de National Geographic.
Sabes que hasta la fecha es un, es una profesión que tiene un sesgo muy masculino, aunque cada vez hay más mujeres que le entran. Sabes que la competencia de fotografía de naturaleza más prestigiosa del mundo es la BBC, Ayer la ganó una mujer, una amiga mía, Karin Agner, se ganó todo el pie y eso me da mucho gusto, pero somos pocas, no hay muchas mujeres que hagan esto en mi vida. De las dos, las dos discapacidades más grandes que he tenido, una es ser mexicana y la otra es ser mujer. Ser mujer ha sido mucho más difícil que ser mexicana en esta profesión, Porque hay muchas preconcepciones que dicen que esto es para hombres, que es peligroso, que es pesado, que es complicado, técnico. Y es muy difícil hacerte así de buena, que puedes competir con hombres en lo técnico, en lo o sea, en el producto final. Y no se trata de competir, sino simplemente de que tu trabajo sea así de bueno.
¿Y cómo has luchado contra esa percepción? Porque más allá de ser bueno en tu trabajo, hay muchas ideas que descalifican cualquier cosa que hagas si no encaja con tu manera de pensar. ¿Cómo superaste ese obstáculo?
Sabes que yo siempre me he apoyado muchísimo en saber en lo profundo que tenemos los mexicanos. Mexicanos en el arte tenemos una tradición artística milenaria, tenemos una de las tradiciones más grandes de arte en la fotografía, desde lo precolombiano hasta ahorita, fotógrafos, pintores, gente como Frida Kahlo, como Manuel Álvarez Bravo. Para mí saber que los mexicanos somos buenísimos para el arte es súper confortante decir de eso no me tengo que preocupar. Ser mexicana es una ventaja, te da un lente muy diferente de cómo ves las cosas, los colores. ¿Es como no tener miedo de ser artista, no? Y eso me encanta. Lo de ser mujer y mexicana casi casi que es como un superpoder cuando entras a estos ámbitos muy masculinos, porque de entrada te descarta que va a ser esta no es reto, no es amenaza. Y mientras no te estén poniendo atención, tú tienes la libertad de trabajar. Y a la hora que se trata de enseñar los resultados en National Geographic Hay una tradición que se hace todos los años. Todos los fotógrafos se juntan en enero a un simposio de tres días. La culminación del evento es solo para fotógrafos. Solo para fotógrafos de la revista. Tienes tres minutos para presentar tu trabajo en Progreso. Works in Progress se llama. Y son solo tus colegas. Y es ahí donde tú demuestras lo que estaba. Porque mucho de eso no se publica, ¿No?
¿Y cómo se vive ese momento? ¿Es un momento de camaradería y compañerismo o es un evento o momento de cuttro?
Sabes que son súper. Te apoyan muchísimo. Se hace por alfabeto, antes que nada. Entonces te toca junto con Nick Nichols, que es uno de los grandes fotógrafos, Paul Nicklen, Cristina Mittermeier. Y tienes que hacerlo tres minutos y te sientan. Entonces no tienes que poner las pilas y enseñar lo más fuerte tu trabajo, que creo que es muy buen entrenamiento. Porque como dicen, desde el jugo, sabes los limones. Entonces ya saben quién eres por el jugo, Sabes los limones.
¿Qué presentaste la última vez?
La última vez presentamos trabajo que hicimos en Hawaiian. Y no era mi asignación, era la asignación de Paul. Pero yo estuve tirando con él. Vivimos en Hawai casi un año. Y entonces enseñé parte de mi trabajo que nadie lo había visto nunca. Y qué bueno el trabajo de Paul. Excepcional. Buenísimo. Salió en la revista. Lindísimo. Pero qué bueno tener la oportunidad de mostrar lo que también tú hiciste.
Dices que Paul, además de ser un extraordinario fotógrafo, tiene. Tiene un don con los animales. Háblame de eso.
Yo creo que porque creció en el Ártico y creció con los animales, tiene una calma. Y para ser buen fotógrafo de naturaleza tienes que tener calma y paciencia. En el momento en que tú empiezas a perseguir un animal, lo único que le vas a fotografiar es el culo mientras corre lejos de ti. Entonces tienes que sentarse a esperar que el animal te acepte por curiosidad, se acerque o que te pierda el miedo. Y Paul tiene todo eso. Vienen los animales cerca. Es increíble. Un día estábamos en Dominica fotografiando cachalotes. Puras hembras. Las hembras son así como un matriarcado. Entonces la mamá tiene el bebé, pero todas las tías le ayudan y se toman turnos para. Se meten muy, muy profundo. Alimentarse, porque comen calamares en la profundidad. Y el bebé se tiene que quedar arriba porque no puede nadar esa profundidad. Entonces aprovechas que no están todas las mamás grandes para acercarte y fotografiar al bebé. Bueno, este bebé le dicen La Sirenita. Ariel quería jugar, entonces se le acerca Paul y empieza a cogerlo de la pierna así con su bo. Morderle la pierna. Y yo, bueno, fotografiando, pero al mismo tiempo pensando lo va a lastimar. Paul se reía así, pero llorando en la máscara. Porque la Sirenita no tiene dientes. Es un bebé. Bebé.
¿Y has tenido alguna situación en la que si te has sentido en peligro frente a un animal?
Sabes que hay momentos en que se te acerca un oso grande y hay animales que son más. Más agresivamente curiosos que otros. Hay animales que te pueden morder, pero que sabes que no comen gente. La foca leopardo, por ejemplo. Que si tú te alteras, si tú reaccionas, tal vez te muerda. Entonces, estar calmado es lo mejor. Pero hay animales que son depredadores, que andan buscando qué comer, y esos son con los que hay que tener cuidado. Los osos polares, algunas especies de tiburones, ¿No? Otras. Pero yo nunca me he sentido así, como que ahí vienen por mí. Como que hay que tener cuidado, hay que estar pendiente, no hay que hacer nada estúpido. Muchos de los ataques de tiburón, por ejemplo, suceden cuando alguien se asusta y empieza a nadar. Y el tiburón es como un bulldog, ¿No? Él ve eso y dice presa.
¿Y alguna vez se te ha salido de control alguna situación?
Nunca, nunca. Hay varias veces que me he salido del agua porque dice bueno, esto ya se está poniendo muy, demasiado interesante. He tenido varios incidentes donde en el buceo es fácil perderse en el mar. Dos o tres veces me ha tocado que me arrastre una corriente. Porque estás en la cámara, no te estás fijando en lo que haces, y a la hora que volteas, ya no hay nadie, está solo. Y a la hora que sales, el barco está hasta allá. Y dices, me miran encontrar, ¿No?
Hablando de osos polares, cuéntame sobre esta foto que le dio la vuelta al mundo.
Esa foto fue una gran oportunidad, porque mucho del trabajo que hacemos, lo más difícil es encontrar los barcos para llegar a las zonas remotas, especialmente los polos. Y este barco nos lo prestó un billonario entusiasmado por el trabajo que hacemos. Nos invitó en el barco con sus amigos un días. Con la condición, le dijo Paul, que una vez que ellos se fueran, nos dejaran usar el barco una semana más. Barco hermosísimo. Y así fue como encontramos yendo de bahía en bahía buscando qué fotografiar. Paul lo vio con sus binoculares, Pensamos que estaba muerto. Y de pronto levanta la cabeza y entonces Paul dijo vamos a armar una expedición a tierra, llevar la embarcación, ir a filmar y a fotografiar. Y poco a poco este oso que estaba muriendo de hambre se levantó y caminó hacia donde nosotros estábamos escondidos atrás de unas casas abandonadas. Porque aún así lastimado, muriéndose hambre, un oso polar es peligroso. Y bueno, este pobre animal encontró un bote de basura y sacó así como un pedazo de un asiento de Snowmobile. Se lo empezó a comer y no Sabes por qué. ¿Cómo termina un animal así? Yo tengo mis teorías de tal vez yo creo que alguien le disparó y no lo mató y ya no pudo caminar, está muriendo de hambre. Pero lo que Paul quería decir con esa foto, habiendo crecido en el Ártico, es que cuando la ciencia nos dice que para el 2050, por la pérdida de hielo en el Ártico, los osos polares se van a extinguir, no quiero que se lo imaginen así, como que se apagaron luces, Un animal muriéndose es una cosa muy dramática. Y queríamos levantar la conciencia de la gente, decir esto es una manera horrible de morirse, de no poder casar, de morirte de hambre. Tenemos que hacer algo porque los siguientes somos nosotros.
¿Tenías la intención de comunicar esto, pero nunca te imaginaste el impacto que podría tener? ¿Cómo vivieron esto que se propagó como fuego?
Sí, fue parte en que no teníamos mucha experiencia con. A mí nunca me había tocado que algo se hiciera viral. Entonces lo publicamos, hicimos la foto en julio, la publicamos en noviembre y te digo, no por ninguna otra razón, que tenemos hard drive llenos de fotos. Y Paul dijo bueno, vamos a sacar este video. Y en el vídeo se ve el oso polar Y yo hice una serie de fotos también Y National Geographic nos llamó y nos esto está fuertísimo, nos gustaría republicarlo en nuestros canales. Y nosotros les dimos el footage y National Geographic lo recortó de nuevo con un nuevo título que decía Esta es la cara del cambio climático Y eso fue lo que desató una controversia enorme. Con toda la razón. No sabemos si el animal se estaba muriendo por cambio climático o no, pero más de 2 billones de personas vieron esas fotos. Ese video en National Geographic se hizo el video más viral en la historia de la sociedad y fue la historia de cambio climático más vista en el 2017.
¿Y cómo cambió para ti la percepción de tu trabajo y cómo veías hacia el futuro después de esa foto y de ese video?
Sabes que yo siempre he tratado de que mis fotos tengan un look optimista. Yo me inspiro mucho por ejemplo con Martin Luther King, que en su famoso speech no nos tengo una pesadilla, nos tengo un sueño. Y pintar la visión de lo que puede ser para mí es muy importante. Pero de vez en cuando con Martin Luther King hay que recordarle a la gente dónde estamos. Yo no creo que machacar todos los días el drama y el sufrimiento es productivo, nadie quiere ver eso. Pero de vez en cuando hay que recordar que no todo está bien, que tenemos que hacer trabajo para mejorar. Entonces aprendí varias cosas. La primera es que muchísima gente tiene el mismo miedo que tengo yo. La gente está preocupada por lo que está pasando con el planeta Y mucha gente estaba agradecida. La gente se nos acercaba llorando en la calle. Gracias. Muchos otros deprimidos, sin duda. Una señora me escribió y me tengo tres días que no puedo levantarme de la cama pensando en este pobre oso. Pero un tercer grupo de personas, los que estaban negando el cambio climático, me di cuenta que están muy bien organizados, están muy bien financiados por la. Me imagino que son los medios de comunicación de la derecha y ellos contratan a pseudo expertos. Entonces todo eso al cabo de los meses te das cuenta quiénes son las personas hablando como expertos en los medios de comunicación y te das cuenta que muchas veces son plantados, pagados y que no tienen nada de experiencia.
Siendo un poquito abogado del diablo aquí me dices que no estaban seguros de que la condición del oso fuera causada por el cambio climático. Qué sentiste es una causa noble, pero sigue sin tener total fundamento. ¿Cómo piensas tú de eso hoy?
Sabes que no es el único oso que hemos encontrado en muy mala situación, hemos encontrado otros osos y bueno, y Paul me lo dice porque él es biólogo de osos polares, que en 20 años que él trabajó en el Ártico no se encontraban osos muertos y que ahora no es tan poco común no te los encuentras muertos. La emoción que tú sientes cuando ves un animal muerto no es la misma que tú sientes cuando ves un animal que se está muriendo. Y eso era lo que Paul quería comunicar. Ese sufrimiento. Este pobre animal. Y no hay nada que podamos hacer por él excepto tratar de mejorar la condición del planeta.
Empiezas a crecer en popularidad. Tienes todo este alcance. Tienes al alcance tus manos y prácticamente a tu disposición, si bien no voluntariamente, pero sí a la plataforma más reputable en términos de conservación del mundo. ¿Por qué dejarlo? ¿Por qué salir de NatGeo?
Nat Geo entró en un proceso de transformación bien interesante. Lo compró Fox, Fox media, en el 2016. Y muchas cosas empezaron a cambiar. No era que cambiara la dirección editorial o que se metieran a decir nada. Simplemente se acabaron los presupuestos. Tú me has preguntado antes cuánto cuesta ir en una asignación entre 100 mil dólares y 300 mil dólares. A veces hasta un millón de dólares si lo que vas a hacer es algo que requiere ir en un submarino. No sé. Se empezaron a acabar los presupuestos. Y me acuerdo que hicimos una historia sobre orcas en Noruega y el presupuesto que nos dieron era tan pequeñito que no nos alcanzaba. Entonces yo tuve que hablarle a un amigo mío mexicano que tiene mucho dinero, vive en Los Ángeles y le oye, Richard, ¿Quieres venir con nosotros a una asignación de National Geographic? Él se cree fotógrafo y explorador. Si pones 50 mil dólares, pues te invitamos. Vente. Y sí, fuimos con él y se la pasó súper bien. Vio las orcas en el agua, etcétera. Pero para nosotros, muchísimo más trabajo tener huésped. Y luego me quedé pensando, ¿Por qué estoy levantando fondos para National Geographic? Y entonces Paul ya estaba medio frustrado porque muchas veces los editores no quieren contar la historia como tú la quieres decir. Hicimos una historia de manatí en Florida que se trataba todo acerca del mal uso del agua de cómo se están contaminando los acuíferos por los campos de golf y las albercas. No, eso no es lo que queremos decir. Mejor vamos a hablar de la historia natural de los manatís. Entonces, para mí, si no es apuntar el dedo a los problemas y a las soluciones, ¿Para qué contar la historia? Es puro entretenimiento. Entonces nos salimos. Fue Paul el que quiso salirse y él fue el que me vamos a hacer nuestra propia organización. Y en este cuarto, en el 2014, nació C Legacy.
Y para este momento ustedes ya sabían que tenían un propio canal de distribución a través de sus redes sociales personales. ¿Cuál era el objetivo inicial de C Legacy?
Me acuerdo que fue como en el 2012 que Instagram empezó a coger correntía, como dicen en tierra, y nosotros empezamos a postear. Y en aquella época National Geographic nos daba el password de su plataforma, o sea, tú podías postear, la única regla era que tenías que esperar tres horas entre fotógrafos para postear. Y Paul tiene una además de ser un fotógrafo excepcional, con un cuerpo de trabajo que es muy atractivo, tiene una cosa así para las matemáticas. Entonces estaba obsesionado con ver cómo crecen las audiencias. Si haces A o haces B, recibes este tipo de resultado. Entonces Paul se disparó a 7 millones y medio de seguidores. Y yo bueno, atrás de él. Para las mujeres es mucho más difícil, pero un millón y medio no es nada malo. Y como que ya ¿Para qué necesitas a National Geographic que te puedes tardar hasta dos, tres años en contar una historia, en traer las fotos y luego está en la revista un mes y se desaparece? Nosotros queríamos contar historias de las que pudiéramos ser campeones, que tú te encuentres al científico, al conservacionista, que es el que lleva la bandera, y que lo puedas apoyar con la historia. Y eso de lo que se trata sea legacy. Mi hija Juliana, que tiene 25 años, alguien le preguntó ¿Qué es e legacy? Le duh, está en el nombre de.
Lo que ¿Te acuerdas que descubrieron en esos primeros días de crecer su cuenta, que les funcionaba?
La gente quiere aprender. Cuando tú estás haciendo tu scrolling, todo el mundo lo hace, estás viendo fotos y de pronto ves algo que te llama la atención, quieres saber más, quieres saber dónde es, de qué se trata. Y a mí me frustra muchísimo hasta el momento porque no me dicen nada. Entonces nosotros queríamos contar historias y que la que la cuenta fuera una manera de compartir conocimiento. Imagínate que el planeta Tierra es una nave espacial que nos lleva navegando a lo largo del universo. No tiene piloto, ¿Quién maneja esto? Pero si queremos entender cómo sobrevivir en el planeta Tierra, tenemos que saber cómo funciona. Y entonces los biólogos ese es nuestro trabajo. Esta es la función de las ballenas. ¿Para eso sirven los calamares, cuáles son las relaciones? Y queríamos que fuera algo que no fuera tan pedante, que fuera accesible, que fuera divertido y que la gente se sintiera con la oportunidad de comentar y preguntar. Y creo que funciona el cambio.
Después se vende National Geographic a Disney y sientes que existe un cambio nuevamente, un poquito más a este lado, incluso divertido como lo mencionas. Lo digo porque, bueno, yo creo que la primera vez que topé contigo fue en el episodio de Welcome to Earth con Will Smith. Y por más que tu nombre no suena mexicano ni suena latino, yo dije, ella es latina, ella habla español, la voy a buscar.
Sí.
Y el episodio con Will Smith es muy divertido. ¿Regresaste o sientes que National Geographic ha dado como vuelta a la esquina y que está tratando de aprender o aprendiendo de Disney en cómo conectar con nuevas audiencias?
Creo que sí. Sabes que nunca nos fuimos. Fuimos de National Geographic, todavía tenemos grandes amigos, una excelente relación. Todavía publicamos en su Instagram, etcétera. Lo que sucedió cuando entró fue Fox y luego Disney. Es que mucho del conocimiento institucional, gente que había trabajado ahí treinta, cincuenta años, sabía muchísimo. Pues o se fueron o los corrieron o los reemplazaron. Y eso está perdido ya. Entonces ahorita a mí me sería muy difícil saber ni a quién ir con una historia, aunque me han pedido que haga una historia porque necesitan más mujeres, pero como que no sé, no sé. Cuando hice el capítulo con Will Smith lo hice. Sí, porque siempre encantaría conocer a Will Smith. Quién no, ¿Verdad? Y porque tenía todo ese sesgo de conservación. Dije, bueno, es una excelente manera de alcanzar una audiencia más grande con un programa muy divertido.
¿Cómo fue trabajar con él?
¿Sabes que es un encanto? Will, aunque es afroamericano, es muy latino, habla español perfecto, baila salsa. Es una gente muy accesible y es encantador. No hubo a quien le dijera que no le quería dar autógrafo, sacarse el selfie con todo mundo. Lo que le faltaba para mí era la curiosidad acerca de más a la conservación, más de lo que estábamos haciendo. Nunca me preguntó más allá de que lo. Lo que estaba en el guión. Ya.
Cuéntame sobre el Sea Legacy 1.
Si, esa Elgacy 1 fue toda la idea de Paul. Porque una de las cosas más difíciles de nuestro trabajo es el costo de una embarcación. Imagínate que un barco cuesta hasta 5.000 dólares al día, a veces hasta más. Entonces Paul siempre quiso tener una plataforma con la que no estés contando el tiempo cuando nos tenemos que regresar. Entonces buscó muchísimo tiempo hasta que encontró el sea legacy 1 que es un catamarán de aluminio. Es lo que se llama un catch rig. Tiene dos mástiles y es one of a kind. Solo hay uno. Lo construyeron en Nueva Zelanda. Le ha dado la vuelta al mundo tres veces. Y lo compramos porque los dueños lo usaban para enseñar veleo y ya se querían retirar. Encantador. ¿Es una pareja en Maryland, no? Lo vendieron justo antes de Covid. Entonces cuando empezó la pandemia y nos quedamos encerrados en esta casa, el barco en Maryland el ex dueño nos dijo Lo tenía en su muelle, en su casa. Me dijo, yo puedo empezar a arreglarlo para que esté listo para navegar. Entonces Paul y yo compramos un camper y por carretera nos fuimos. Cruzamos todo Canadá y bajamos a Maryland. Y sin saber pelear, nos fuimos a las Bahamas.
Y ¿Para qué compraban este barco? ¿Cuál era la intención? ¿Cómo lo querían usar?
Paul, si le preguntaras eso, te diría lo que queremos es libertad, poder ir. Y así fue. Nos fuimos a las Bahamas y nos pasamos un año fotografiando las Bahamas. Es el único país en el mundo que ha protegido el 100 % de sus aguas contra la pesca del tiburón. Entonces hay muchísimos tiburones al mismo tiempo. Es un país que tiene su Producto Interno Bruto. Está casi exclusivamente atado al turismo, más del 90% de sus recursos. Y Dorian les dio durísimo. Entonces creo que tienen una deuda enorme y la pandemia aún peor. No había nadie ahí. No había ni un barco, ni un turista. Entonces el gobierno de Bahamas se veía casi, casi que forzado a aceptar la exploración petrolera como una opción económica. Y lo que nosotros queríamos hacer era contar una historia diferente que dijera la pandemia se va a terminar. Ojalá algún día los turistas regresen y este es un paraíso. Y en eso estábamos, fotografiando tiburones cuando un día llega un barquito de los Estados Unidos porque entre Florida y las Bahamas no es nada. Y es un científico americano, se llama Austin Gallagher, que estudia tintoreras, tiburones, tigres. Entonces vino a tomar una cerveza en el sea legacy 1 y me Oye, Cristina, le puse una cámara en la aleta dorsal al tiburón. Y revisando el footage me doy cuenta que nada sobre cientos de kilómetros de pastos marinos. Entonces empezó todo un proceso, pues ¿Qué tan grande es el pasto marino? Un año y medio después sabemos que es 92.000 kilómetros cuadrados. Es el pasto marino más grande en el mundo. Y esta semana sale la nota en Nature. Austin la publicó. Pero lo que pudimos hacer es llegar al gobierno de Panamá a decirles este recurso, este pasto marino absorbe carbono. Después de hacer los estudios de carbono, es más o menos 3% de las emisiones anuales y se pueden emitir créditos de carbono contra su protección. Entonces, de alguna manera ayudamos a crear un mercado de carbono azul para las Bahamas que va a generar 350 millones de dólares al año para el gobierno, pero también para más protección marina, se hizo una cuenta especial para que no sea corrompible. Está atada al blockchain. Ese es el tipo de cosas que puedes hacer cuando estás en un lugar por un.
Tiempo. Me encantaría que me hablaras más sobre cómo piensas del blockchain en torno a la conservación, porque sé que es algo que tal vez no mucha gente empata, pero que tú tienes muy presente.
Súper presente por una variedad de cosas. Es cierto que los primeros años del blockchain están atados a un consumo energético muy grande, pero son los primeros pasos de algo increíble. Imagínate, Oso, que cuando Henry Ford inventó el primer carro que existió, el modelo T, no había ni una carretera. Todo tiene un principio. Lo que el webtree y blockchain nos permiten es la primera vez en la historia de la humanidad que tenemos las herramientas para descentralizar el poder del gobierno estatal, de los gobiernos de los estados y de los bancos que de alguna manera u otra nos tienen a todos en su yugo, ¿No? Imagínate poder llamar, llevar transacciones financieras con dinero que es nativo al Internet, sin tener que pedirle permiso a tu banco, sin que te cobre intereses, sin tener que. A mí me parece que la participación en la economía mundial de todo el mundo es una cosa súper importante. ¿Si tú piensas quién ha destruido el planeta? Son los bancos los que financian los proyectos mineros y petroleros, etc. Entonces, poder descentralizar ese poder para que la gente pueda decidir qué es lo que tiene valor, se me hace fenomenal. Y esa idea de que a través de blockchain, a través de cripto, a través de web podemos reasignar el valor de las cosas a lo que realmente tiene valor, que en este caso es la naturaleza. Es una de las mejores oportunidades que tenemos de salvar nuestro.
Planeta. ¿Conoces de algún proyecto que ya lo esté implementando el día de.
Hoy? Hay varios. Hay uno que me encanta que se llama Angry Teenagers, adolescentes enojados que están haciendo un proyecto de blockchain y están. Creo que usan NFTs para generar reforestación. Es en Ghana tienen un proyecto muy grande de reforestación y está pasando rapidísimo. Y hay muchísimos, muchísimos fotógrafos que usan NFTs para donar a publicar proyectos de conservación. Pero ese es el primer paso. Yo soy parte de un proyecto que se llama New Atlantis. Es una organización descentralizada que está tratando de elucidar cómo generar créditos de biodiversidad. Entonces ahorita tenemos créditos de carbono y se van a hacer súper populares. Tú puedes eliminar tu huella de carbono comprando esos créditos. Imagínate, tú creas un área marina protegida y en el primer año haces un estudio metagenómico de la columna de agua. Y tú sabes que a través de la genética hay cierto complemento de fauna. Un año después regresas y estudias esa columna otra vez. Si hay un incremento en la calidad y abundancia de biodiversidad, que a veces es microscópica, ¿No? Tú puedes generar un crédito contra.
Eso. Explícame cómo es este estudio metagenómico de la columna. Me perdiste ahí un.
Poco. Sí. Sí. Tomas una muestra de agua, la miras en el microscopio y la haces unas pruebas y tú puedes ver el DNA de todos los animales que están presentes en esa zona en el agua. Tú puedes ver que hay DNA de una ballena y DNA de peces. Tú puedes saber cuánto más o menos, y eso todo se puede cuantificar y es gracias al machine learning AI. Por primera vez en la historia de la humanidad tenemos la tecnología satelital drones que nos permite corroborar todo.
Eso. Cristina, ¿Y tú inviertes en.
Criptomonedas? Claro, claro que sí. Porque va a ser un proceso como todos los procesos, pero la historia del dinero ha cambiado también. Entonces la gente que cree que sus dólares tienen un lingote de oro en algún banco, están muy equivocados. Los bancos imprimen dinero que no tiene ningún valor y por eso sufrimos estos procesos inflacionarios. No tiene ninguna diferencia con la criptomoneda. Es simplemente dos seres humanos que están dispuestos a hacer un intercambio de valores. Entonces las criptomonedas que a mí me interesan son las que están hechas en los blockchains que tienen el menor impacto energético, que cada día son.
Más. ¿Entonces no tienes.
Bitcoin? Tengo un poquitito de Bitcoin porque creo que. Creo que Bitcoin se va a tener que poner las pilas. Y bueno, ahorita estamos viendo una caída enorme en todas las criptomonedas, pero no me sorprende porque también los mercados normales están caídos. Estamos en un proceso financiero económico muy interesante en el.
Planeta. Cuando hablas de blockchains que son relativamente eficientes, ¿Cuáles tienes en.
Mente? Bueno, todo mundo está poniendo atención a lo que sucedió con Ethereum, Ethereum 2.0, con Proof of Stake, que lo que ha sucedido ahora es que se hacen bundles de transacciones y se bajan todas de una. Entonces no tiene ninguna diferencia en el uso energético que ver una película en Netflix o pasar tu visa en una transacción. Entonces ese ya no es un argumento. ¿Qué es lo que podemos hacer con estas criptomonedas? ¿Que es lo que se me hace interesante? En la conservación. Durante los últimos 30 años le hemos venido prometiendo a las comunidades donde estamos tratando de proteger recursos en la Amazonía, en los manglares, lo que sea, que se van a beneficiar de la conservación. Y nunca hemos podido darles parte del beneficio porque no tienen cuenta de banco, porque ahora simplemente les puede hacer una transacción. Porque la conservación de los recursos que ellos están protegiendo tiene que tener un valor. Y hasta ahora la economía, como nos la imaginamos los últimos 100 años, nunca le ha dado valor a la naturaleza. Es algo que se explota, pero que nunca se le regenera. Y todas las externalidades, la contaminación, la destrucción, pues no entran en los cálculos económicos. Entonces, si queremos quedarnos a vivir en este planeta que algunos de nosotros queremos, tenemos que imaginarnos una economía.
Diferente. Cristina, tú tienes, ahora sí que asiento de primera fila al estado de salud del planeta. ¿Qué nos.
Espera? Estamos en aprietos, Oso, estamos en problemas. Si, ya perdimos 70% de la biodiversidad y viendo cómo están las conversaciones de cambio climático, sabemos que no le vamos a llegar a 1.5 grados, sino que va a ser mucho más. ¿Te imaginas que el planeta se va a volver más violento más desagradable, más peligroso? Pero yo también tengo mucha esperanza porque esto de lo que estaba hablando del blockchain es parte de un movimiento enorme que se llama el refi. Es reimaginarse las finanzas. Y yo creo que eso nos da muchísima promesa. Si podemos usar la voluntad pública para darle valor a lo que tiene valor, para decir si lo que nos interesa es atender el cambio climático, entonces tiene que tener un valor. La gente tiene que ganar dinero protegiendo la.
Naturaleza. ¿Y qué podemos hacer las personas? Porque mucho has mencionado tú que por más que ahorremos popotes y que usemos pañales de tela y no de plástico, pues es relativamente poco versus el poder que tienen los gobiernos que rara vez actúan con.
Contundencia. Exactamente. Tenemos que seguir haciendo todo eso. Hay que reciclar, hay que eliminar el consumo excesivo. Yo hablo mucho en inglés, se dice enoughness. Es un sentimiento de suficiencia. Comprar menos, consumir menos, desperdiciar menos, que todos son principios importantes. Pero si realmente queremos ayudar tenemos que imaginarnos un futuro diferente. Y creo que ya sabemos que los gobiernos como son, los bancos como son y las corporaciones como son, no les interesa por qué lo querrían cambiar. Entonces, si quieres ser parte del cambio, entonces hoy métete al Internet y busca cómo abrir tu primera cartera de cripto. Compra tus primeras monedas de cripto. Si no quieres comprar mucho ahorita es un buen momento de comprar porque está tan barato que si sube de precio vas a ganar. Y hay que empezar a entender cómo estas tecnologías nos pueden ayudar a imaginarnos un futuro.
Diferente. Hablas de la conservación como el camino a la paz. La abundancia es el camino para la paz. ¿Cómo se apoya la conservación? Entiendo las acciones que hacemos en nuestras casas, pero después tenemos a gente como tú que está viviendo en las Bahamas, que suena muy sexy, o Hawaii, que suena muy sexy, pero también en el Ártico, que no suena tan sexy. ¿Cómo se apoyan estas.
Personas? Sabes que a mí lo que me interesa en la conservación son dos atender la pérdida de la biodiversidad. Cómo podemos eliminar, ahora sí que es cómo se diría en inglés, español, la destrucción de la vida silvestre y al mismo tiempo atender el cambio climático. Y muchas veces están muy atadas de la mano. Hace un par de años oso, porque leo muchísima literatura científica, me encontré con un papel en el jornal de ciencia y el título me encantó, decía Reconstruir la vida marina en una generación. Y los autores, que son 20 de mis científicos favoritos, escribieron una receta con seis acciones que podemos tomar para restablecer la salud y abundancia del océano en una generación. Cepal 2050 imagínate. Y esas seis acciones son súper alcanzables. La primera es que tenemos que proteger 30% del océano para el 2030. Entonces esto se trata, es un trabajo político de convencer a los gobiernos de crear áreas marinas protegidas que son como parques nacionales en el mar. Eso es lo que estamos haciendo en Baja. En México tenemos uno de los parques nacionales marinos más grandes, más bien protegidos y más abundantes en el planeta, se llama Revillagigedo. Y esos grandes parques súper bien protegidos, donde no se permite la pesca o la minería, es la manera en la que vamos a conseguirlo. Entonces mucho de mi trabajo es hablar con el ministro de Ambiente, el ministro de Finanzas, convencerlos con el uso de la fotografía de por qué. La segunda acción, tenemos que eliminar el FR de contaminación al mar. Y no son solo popotes, son fertilizantes, son hidrocarburos, son sedimentos. La tercera es que tenemos que proteger a las especies. Creo que es bien importante entender que si no hay especies silvestres en nuestro planeta, no puede haber vida en el planeta. Nosotros somos súper arrogantes, los humanos no entendemos los ciclos de carbono, los ciclos de nutrición, las corrientes luz, pero si no tenemos ballenas, por ejemplo, no puede haber plancton. Si no hay plancton, no puede haber secuestro de dióxido de carbono. Entonces tenemos que proteger especies, tenemos que restaurar hábitats como manglares y arrecifes de coral, porque ya perdimos la mitad. Tenemos que repensar la pesquería industrial, como ya te decía antes, es muy destructora. Y claro, el mar nos puede dar de comer, pero no así como se pesca. Y la última, que es la que más me gusta, es que tenemos que repensar en el mar como la herramienta más importante que tenemos para mitigar y atender el cambio.
Climático. ¿Cómo se apoya una organización como Sea Legacy? ¿Cómo te.
Financias? Nosotros tenemos donantes que nos apoyan, tenemos una junta directiva de gente que nos apoya con dinero. Pero lo que más me gusta de C Legacy es que nos apoyan millones de personas con un poquito de dinero todos los meses. Estamos a punto de relanzar nuestra plataforma de Tide, donde por un dólar al mes puedes contribuir a apoyar a las organizaciones que están haciendo todas estas acciones alrededor del mundo. Y un dólar al mes no es nada. Pero si un billón de personas pone un dólar al mes vamos a crear el primer súper filántropo. Entonces, ¿Quién necesita Bezos? ¿Quién necesita Elon Musk? Nosotros podemos atender el.
Asunto. ¿Y dónde podemos saber más de eso? ¿Cuando se lanza esta.
Página? Se va a lanzar ya en las próximas semanas en silegacy. Org y se llama The Tide, La marea. Hay que darle vuelta a la.
Marea. Vives en un mundo que muy poca gente ve si no es gracias a tu arte, tus fotos, tus vídeos. ¿Te sigues.
Asombrando? Sí. ¿Sabes que hay tanto que no sabemos de nuestro planeta? Todavía se encuentran especies nuevas. Mi hijo mayor, el que es mi hijastro, John, está en Papua, en Nueva Guinea. Él también es científico. Estaba buscando una especie de ave que no se ha visto desde los 1800. Se creía extinta y la encontró. Este tipo de cosas me dan muchísima esperanza, que no sabemos nada de nuestro planeta. Y hay tantos misterios, tantas maravillas, pero hay mucho que todavía me gustaría.
Ver. ¿Qué rol juega el asombro en tu vida? Hoy estaba leyendo un artículo que decía que el asombro en dosis frecuentes en la vida te hace no sólo más tranquilo, sino que te hace hasta una mejor persona. Y daba era un artículo de The Guardian que decía cómo ver incluso documentales de naturaleza te puede producir asombro y eso genera una serie de beneficios. ¿Tú cómo piensas del.
Asombro? Me encanta eso que acabas de decir. Creo que es el antídoto para el cínicismo. El ser cínico es horrible. Entonces la gente que es cínica, que ya cree que no hay solución, que cree que todo es una falacia, pues pobres de ellos. A mí vivir con asombro y tener curiosidad. Y ahora sí, como empezamos el podcast diciendo cuando eres niño y todo esto te encanta y te asombra, en algún momento de nuestra vida, un maestro o un padre o un cura te lo quita a escobazos. Y yo creo que tenemos que cultivarlo en los niños porque es ese tipo de asombro el que lleva alguien como Elon Musk a construir una nave para ir a Marte.
¿No? Ahora algo que me gustaría que me explicaras un poco que te oí decir es bueno, parte de tu trabajo como buzo es mantener la calma. Ya lo decías, bueno, con cualquier animal, pero también como buzo. Y dices que utilizas alguna técnica de respiración meditativa para calmarte, no solo bajo el agua, sino en otras situaciones también cuando ¿Cuál es esta.
Técnica? Eso lo aprendí haciendo apnea, porque muchas veces el tanque de buzo es más estorbo que nada. Muchas veces estás trabajando en la superficie del mar y solo necesitas hundirte veinte, treinta pies. Entonces aprender a aguantar el aliento y aguantar la saturación de dióxido de carbono es bien importante. Tomé un curso aquí cerca de mi casa y entonces lo que haces es, no es hiperventilar, es simplemente entender que el órgano más grande de nuestro cuerpo es nuestro cerebro, es lo que consume más oxígeno en nuestro cuerpo. Entonces, si tú puedes calmar la actividad en tu cerebro, vas a consumir mucho menos oxígeno. Entonces, de lo que se trata la respiración es simplemente de calmarte antes de entrar al agua. Lo que haces es, haz de cuenta que estás en una boya agarrado y estás boca abajo con la cara dentro del agua y estás respirando, y esta respiración te puede cambiar la vida. Son ocho segundos hacia adentro, no, cuatro segundos hacia adentro, ocho hacia afuera y repetir. Y te empiezas a imaginar que tu aliento es así como un gas color de rosa que llega a tu cerebro, que llega a tus manos, que llega a tus pies y empiezas a entrar así en un estado meditativo. Yo me he hasta dormido. Pero lo que te permite es que cuando estés listo para entrar al agua y sumergirte, puedes estar hasta tres, cuatro minutos, porque tu cerebro está calmo y no estás consumiendo oxígeno. Ahora, cuando me paro en un escenario a hablar en frente de 7.000 personas y estás con el corazón que te hace así, apenas puedes respirar, 4 segundos para adentro, 8 para afuera y te calmas. Entonces, cuando te sientas ansioso, cuando te sientas estresado, trata de hacer un minuto estas respiraciones y me lo vas a.
Agradecer. Hablas también de entrenar a tu reflejo de respiración para así no acumular co. ¿Cómo controlas.
Esto? Pues si, tu cuerpo, como somos mamíferos, tiene esa tendencia a percibir el dióxido de carbono y hacerte el reflejo de respirar y se llama el reflejo mamario. Entonces controlar ese reflejo y entender que aunque te estés sintiendo que te vas a ahogar, no es cierto. Todavía tienes muchísimo oxígeno circulando en tus venas y puedes estar en el agua muchísimo tiempo más. Entonces se trata de meter se dicen en inglés muelles, así como una cuña que dice ya siento la necesidad de respirar, pero sé que todavía estoy bien, entonces tengo tiempo para llegar arriba y calmarte. Entonces cada vez que lo haces pones una cuña nueva que dice ahora aguanté 10 segundos.
Más. ¿Has leído el libro.
Breath? Alguien me lo acaba de recomendar. ¿Ya lo.
Leíste? Ya lo leí. Es buenísimo. Habla de muchas técnicas de respiración, pero justo me llamó la atención lo que dices en los tiempos. Habla de cómo muchos de los mantras y de los rezos tienen un tiempo de 5 ½ segundos por 5 ½ segundos. Pero algo que dicen es controlar la exhalación. Es justo lo que dice sobre el co mucho más importante como exhalas que como inhalas. Y tú tienes esta relación 2 a 1 que me parece va muy alineado a lo que dicen en ese libro. Si no lo has leído, te lo súper.
Recomiendo. Vi una ponencia de TED donde también hablaba de tres tipos de respiraciones dependiendo de la situación. Entonces cuando te levantas en la mañana no quieres estar en este proceso meditativo, quieres estar en.
Acción. Entonces fire.
Breathing. Sí, sí, exactamente. Y respirar por la nariz, no, Pero creo que es algo que subestimamos, la importancia de la respiración cuando pasas tanto tiempo en el agua. Créeme que la.
Entidad. ¿Muy bien, Cristina, dime, de todos los proyectos que tienes en la mesa, cuál es el que más te emociona en los próximos 12.
Meses? Tengo dos que tengo muchísimo entusiasmo. Uno es la creación de un área marina protegida, una reserva marina muy grande que le da toda la vuelta a la Baja California Sur, y esto es un sueño que tengo desde que estaba en la universidad. Es una reserva de la biosfera, lo que permite que se hagan ciertas actividades como la pescaría, pescas artesanales, los pequeños pescadores, pesca deportiva y turismo, pero que elimina la pesca industrial, los pinches barcos industriales los mantiene lejos. Entonces hay un proceso ahorita en la Baja California Sur de consultoría con los pescadores, con el gobierno, con otras organizaciones y a eso. Acabo de estar en la Ciudad de México, ¿Cierto? En Baja, en La Paz. Y hay un entusiasmo muy grande, un sentido de esperanza muy grande porque hay nueve especies de ballenas que contribuyen muchísimo al turismo. Una cantidad enorme de sardina, de jureles, de los peces que se consumen localmente, ¿No sabes? Hay una abundancia de vida. Y qué maravilla sería si México pudiera declarar esta reserva. La segunda es que en enero vamos a ir a Revillagigedo, porque Revilla lo declararon parque nacional hace dos años. Y quiero documentar en dos años como la vida regresa. Si tú dejas al planeta descansar, la vida se recupera. Entonces, hacer ese trabajo de documentar que las áreas marinas protegidas.
Funcionan. Lo vimos un poco durante Covid.
¿No?
Cierto. No te puedo dejar ir sin preguntarte cuáles son tus top documentales de naturaleza que todo mundo debe de.
Ver. Creo que, y ni siquiera es un documental, pero My Octopus Teacher, mi maestro pulpo, porque lo hizo mi amigo Craig Foster, que lo quiero mucho. Y él empezó haciendo eso como un documental de conservación contra la industria de pesca de pul no por los pulpos tanto como por las ballenas que se enmayan en las trampas. Y cuando se lo vendió a Netflix, Netflix le dijo tiene que ser una historia que entretenga. Y así fue como terminó haciendo uno los documentales más emotivos, más humanos y que creo que han cambiado mucho la percepción de la gente que ya No come.
Pulpo. ¿Tú.
Comes? No, no como algunos peces, porque no todos los peces son malos. Y hay muchos productos de acuacultura que son muy buenos y hay muchos que son muy malos. Es muy difícil para el público en general saber lo que está bien y lo que está mal. Pero te puedo decir que la tilapia, por ejemplo, es muy buena. Se cultiva en agua dulce. Comer bajo en la cadena alimenticia, ostiones, almejas, mejillones, jaibas, todo eso es muy bueno. Comer alto en la cadena alimenticia, salmones, atunes, tiburones, son depredadores. Así como no tenemos la expectativa de ir a comer leones o tigres o osos, no podemos esperar comer atunes, salmones o jureles, Porque son.
Carnívoros. ¿Que otro.
Documental? ¿Que otro documentaL? Creo que. ¿Cómo se llama? Se llama. Bueno, Planet Earth. Siempre ha sido uno de mis favoritos, porque si te da esa sensación de que somos una nave espacial. ¿Cuál otro? Me encanta he visto varios últimamente. Esta gripa no te ayuda a tener la buena memoria. Ahorita me voy a.
Acordar. Bueno, si no me los pasas y ya los agregaremos en las notas del episodio. Y Cristina, para dejarte ir, si pudieras escribir un mensaje en el cielo para que millones de personas lo vieran, ¿Qué.
Diría? We are all alone. Estamos solos, Nadie va a venir a ayudarnos. Tenemos que ayudarnos solos. Y realmente me gusta. Tuve la oportunidad de cenar con Elon Musk una tarde y habló muchísimo sobre la nave espacial que va a ir a Marte. Desde luego no me invitó a ir a Marte. Creo que a ti tampoco te ha llegado tu boleto. Entonces la mayoría de nosotros nos vamos a quedar en este planeta. Me quedé pensando, el planeta Tierra es una nave espacial y todas las especies que nos acompañan son nuestros pasajeros que nos acompañan, vienen con nosotros. No sabemos nada de cómo funciona, pero estoy casi segura que si le abrieras la cajuela a nuestra nave espacial estaría llena de agua de mar, porque el mar es el El motor que moviliza este planeta. Y la única manera que lo puede seguir haciendo es si está.
Vivo. ¿Qué impresión te dio Elon.
Musk? Es un tipo rarísimo. Creo que tienen razón cuando dicen que está en el espectro de autismo, ¿No? Tiene facultades sociales muy buenas, cero interés en la gente sentada alrededor de la mesa, pero bueno, un hombre muy inteligente con. Con unas ideas muy innovadoras que ojalá las usara para.
Bien. Cristina, ha sido un verdadero placer y privilegio tenerte aquí. Eres una crack. Te deseo todo el éxito, porque tu éxito creo que va a ser nuestro éxito, como bien lo dices. ¿Dónde puede la gente seguirte a ti? ¿Apoyar a C.
Legacy? Si, Legacy es un. Una de las cosas que más me enorgullece. Aunque no quieran donarnos un dólar al mes, sigan la historia porque ojalá les entretenga aprender muchísimo. Mi arte está en una página web que se llama Miti Art, que nadie puede pronunciar Mittermeier. Entonces me dicen Miti Miti Ark Art. Miti Art y medios.
Virtuales. Se.
Vende. Se vende. Sí, Sí, porque yo vendo mi arte para apoyar la conservación. Por ejemplo, ayer o antier vendí una pieza nueva que me encanta, que está hermosísima, que la hice en las Galápagos sin querer echarme porras Está muy bonita. Se vendió por 15 mil dólares que van a apoyar a las organizaciones en baja que están estableciendo esta área marina protegida. Entonces me da mucho orgullo poder usar mi arte de.
Esa. Increíble. Y seguirte en Instagram. ITI no, con doble T. Ese es el mejor.
Lugar. Ese es el mejor lugar si les interesan un poquito más mis rants enojados de política y medio ambiente. En Twitter, que soy semi terme. Y en LinkedIn, pero qué raro está.
LinkedIn. Todo mundo es millonario, experto en todo y y sumamente.
Exitoso. Rarísimo. Pero bueno, hay que estar en todos los medios, así que también estoy. Donde no me vas a encontrar es en TikTok. Yet, yet, o sea, si, Legacy sí está en TikTok. Y es que no tengo tiempo. Me encantaría tener más tiempo, pero las cosas serias en las que trabajo, por ejemplo, ahora voy a ser guest editor de CNN para una una serie que hacen que se llama Call to Earth, que me encanta tener esa plataforma enorme para hablar de algunas de estas ideas. Pues Cristina, ahora soy embajadora de Rolex, entonces Rolex me abre muchísimas puertas con Washington Post y.
Demás. Increíble. ¿Algo que quieras.
Agregar? Nada, que me da muchísimo orgullo ser mexicana, que nuestro país también está en problemas ideológicos más que nada, y que tenemos todavía la oportunidad de que sea uno de los países más influyentes en el mundo. Y en Latinoamérica te lo puedo decir porque he visitado más de 130 países y mi favorito es.
México. Pues muchísimas gracias por tu tiempo.
Cristina. Oso, gracias a ti. Estás muy lindo. Te pareces a un osito. Me encanta haberte conocido. Tus preguntas son tan llenas de asombro y curiosidad. De verdad que muchísimas.
Gracias. Gracias a ti. La vida de Cristina está hecha de las fantasías que todos tuvimos de niños. Si te gustó el episodio, compártelo con alguien usando el link Cracks LA. También sigue Cracks Podcast en Spotify y obvio, suscríbete en YouTube crackspodcast para que más gente nos pueda encontrar. Mencióname en Instagram o Twitter con la lección que te llevas del día de hoy como sotraba. Y no olvides saludar a Cristina en Instagram como e. Puedes encontrar links a todo lo que mencionamos Cristina y yo en las notas del episodio en Cracks LA. Y antes de irte, no olvides que ya puedes comprar mi libro en físico, haz lo que importa con el método de productividad y diseño de vida DMS en Amazon México, en busca libre en Colombia y en todas las librerías de México, así como escucharlo en Beek. Y segundo, no olvides registrarte para que te llegue mi newsletter todos los viernes. Viernes de Cracks. Un correo muy corto con cinco cosas que creo que pueden ayudarte a tener una vida más productiva o a empezar una conversación interesante este fin de semana. Son decenas de miles de personas las que lo reciben cada semana y los comentarios son increíbles a así que puedes recibirlo totalmente gratis registrándote en Cracks la viernes. Eso es todo por hoy. Yo soy Oso Traba y espero que tengas una semana de.










