Fragmento de una monólogo donde el hablante relata sus primeros pasos usando una Mac para música que se convirtió en herramienta para arquitectura; cuenta su autoaprendizaje de software (Archicad), la falta de un profesor de computación en la escuela y la tensión de ser conocido también como baterista mientras quería consolidarse como arquitecto.
Chapters
Me regalaron una Mac increíble, me la habían dado para la música. ¿Cuál música? Esto es para la arquitectura. Entonces yo con mi computadora, yo estaba muy frustrado porque cuando estudia arquitectura nuestro maestro de computación nunca se aparece. Primer semestre en la Ibero, clase de computación, no había quien llenara el papel del maestro de computación de arquitectura, porque era muy nuevo, nos dicen no hay maestro. Y me empiezo a ser autodidacta, hacia meterme a redes, a ver en esa época con el poco Internet que teníamos con Mac, qué software podía utilizar para una Mac, una Apple, encuentro archicad, entonces empiezan mis cosas y yo feliz. Pero cuando me hice este cuate, ¿Dónde está tu despacho? Le digo es mi despacho, no mi computadora. Ya me invita a hacer una casa. Y ahí empiezo como a desarrollarme un poquito, que era interesante porque quería que la gente como que me buscara por arquitecto y no porque hay el baterista, que a lo mejor que por un lado padre, porque había cierta fama de que era el baterista, pero por otro lado era como tú no eres arquitecto, o sea, cómo me va a hacer mi. ¿Se va a caer mi casa, o sea, cómo estás atrás de la batería? Se fueron como empezando a ser más pesado cada vez porque ya no.