Claudio X. González Laporte built Kimberly-Clark Mexico into a major company over seventy years. His son, a chemical engineer from Stanford, bought shares on the Mexican stock exchange and became the largest shareholder, reflecting on family legacy and Mexico's need to open its economy.
¿Qué piensas hacer en estos 2 años?
Y él me dijo: Mira, el país está quebrado. Y que un presidente de la República te diga, fuck, nos lo imaginábamos, pero no lo teníamos totalmente concretado. Era un país totalmente cerrado y tenemos que abrirlo. Y yo no sabía quién era Kimberly-Clark hasta que me dijeron que era la empresa que hacía Kleenex. Y entonces dije: Ah, sí, ya entiendo. Tenía yo 21 años cuando salí de Stanford como ingeniero químico y me la juego 3, 4 años a ver si esto pega. Y pues es obvio que pegó. A través de 70 años, Claudio X.
González Laporte, hijo de Claudio X.
Durante más de 70 años, Don Claudio ha sido una figura central en la construcción y consolidación de Kimberly-Clark de México, empresa líder en productos de consumo que forman parte de la vida diaria de millones de familias por todo México. Bajo su liderazgo, la compañía se convirtió en uno de los casos más sólidos de creación de valor empresarial en todo este país.
Porque yo había sido muy egoísta con mis tiempos, muy dedicado al lado de la empresa y al crecimiento de la empresa, y me había ido bien. Y luego te das cuenta que con un plumazo te pueden borrar, y dices tú: ay, caray, a lo mejor tengo que dar más tiempo a lo público también para tratar de influir, que no tengamos este tipo de situación en una empresa como la mía. Yo no tenía una sola acción de la empresa. Hay que ir ahorrando y hay que ir comprando y comprando y comprando y comprando, y eventualmente tener poder de decisión dentro de la empresa. Se colocaron en la bolsa mexicana y ahí Compré mi primera acción y luego fui haciendo y haciendo y haciendo al grado tal de que pues hoy yo soy el accionista más grande.