Pedro Friedeberg talks about creating his famous hand chair, a surrealist sculpture that started as a joke. A Swiss collector named George Keller bought pieces and ordered more, turning it into a commercial success despite Friedeberg calling it ugly and uncomfortable.
Questions this video answers
He says he hasn't counted; with the forgeries probably yes ("No las he contado. Con las falsificadas probablemente sí.")
George Keller
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Esa cosa y dijo es una silla.
Surrealista, me llevo dos, se la llevó a Suiza. Mi profesor, Matías Göritz, tuvo que ir a Europa por un tiempo y él tenía un maestro tallador, carpintero, muy idóneo, muy bueno, y me pidió que yo le diera trabajo por un tiempo para tenerlo, para que no se fuera con otra onda. Y entonces así empezó, yo creo.
Lo primero fue la silla mano, que nació más bien de. Me trajeron una como raíz de árbol.
Que tenía una forma así medio.
Pues como lo que es, ¿No?
Entonces decidimos, de ahí surgió, hicimos miles.
De cosas y luego también empezamos con maquetas arquitectónicas. La silla se popularizó mucho. Luego llegó un coleccionista suizo muy importante.
George Keller, porque en Suiza hay unos coleccionistas increíbles, y él vio esa cosa y dijo es una silla surrealista, me.
Llevo dos, se llevó a Suiza. Y cuando estuvo en Suiza como 15 días, le pidieron otras dos. Entonces vimos si ahí había una. Una entrada muy buena de. Económicamente también.
¿Dice usted que ha vendido más de 5.000 sillas?
No las he contado. Con las falsificadas probablemente sí.
Y bueno, de hecho de falsificado ahorita justo una amiga mía compró una obra suya, supuestamente se la acabamos de enseñar a su equipo y casualmente es falsificada también. Pero maestro, regresemos un poco a la silla, porque me llama mucho la atención que es una de las obras más conocidas en todo. Toda su historia como artista. Y no sé si conocidas o reconocidas, pero usted dice que es un chiste que usted le ha hecho al mundo, que es un objeto feo y que no entiende por qué la compran. Cuénteme qué piensa de la silla y sobre todo del efecto que ha tenido en el mundo comercial del arte.
Pues precisamente eso, que es un chiste.
Como escultura es bastante fea, como silla.
Es más o menos cómoda, a veces.
De madera muy fina, súper fina, y.
Siempre llama la atención. Después de visitar la Casa Requena, donde.
Había un comedor hecho a base de.
Flores, o sea que el respaldo era.
Una flor, una flor Art Nouveau, y.
El asiento era otra flor Art Nouveau.
Y las patas eran como tallos con hojas.
También se me ocurrió la idea de hacer sillas con formas animales, así ser.
Así mariposa, pero que nunca tuvo tanto.
Éxito como la silla mano. Además la mariposa era muy trabajosa.