El día que un TORO DE 630 KILOS me mandó a la ENFERMERÍA | Gerardo del Villar EN CRACKS PODCAST

Gerardo del Villar recounts his career as a forcado, from early success at Plaza México to a brutal encounter with a 630-kilogram bull named Buyo that dislocated his shoulder. He became his group's leader at 17, managing the team and facing constant physical danger as the tradition struggles to survive.
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El forcado es la manifestación del pueblo portugués participando en la fiesta brava. La fiesta brava portuguesa no hay toreros de a pie, hay rejoneadores nada más como Pablo Hermoso de Mendoza. Y entonces antiguamente la realeza practicaba algo que se llama lanzamiento de toros. Bueno y este lanzamiento de toros también lo practicaban como prácticas de guerra, peleaban con toros de lidia para prepararse para la guerra, lanceando desde los caballos. Cuando se acaba las guerras, la realeza adopta el lanzamiento toros como una afición, pero pues el pueblo no tenía lana para torear, para hacer eso. Entonces el forcado era el que cuidaba la casa del rey, o sea el palco del rey. Las plazas, las corridas eran en las plazas abiertas, no había en las plazas de, por decirte la Plaza Mayor de Madrid, ahí había una corrida y entonces los forcados con unos palos que tiene una horqueta de bronce le ponían, eran 4 y 4. Cuando el toro embestía a la casa real protegían al rey y no dejaban que el toro pasara. Hasta que dice la historia que un día se les escapó un toro y uno lo agarró a cuerpo limpio y supuestamente evolucionó, ¿No? Yo digo que se convirtió en deporte. Exactamente. Y se convirtió en el pueblo. Entonces, pero no cobraban, era como una manifestación y bueno, que nos pagan a los forcados los viáticos. Yo conocí muchísimos lugares con los toros, pero bueno, llego a la tengo un año muy bueno triunfando en muchas plazas del interior de la República, me iba muy bien y llego hermoso a la Plaza México y me acuerdo muy bien, sale Buyo, Buyo era un toro de Pepe Garfias con 630 kilos. Yo me acuerdo cuando me paré en él, hay por ahí un video que cuando me paro enfrente de él y me ve, o sea el toro me sacaba, o sea me llegaba acá impresionante. Entonces me manda a la enfermería con el hombro dislocado y no puedo cerrar la Plaza México. Entonces bueno, yo como que muchas veces que queremos el objetivo, tenemos la claridad, pero no se, no se realiza la primera. Luego quedo yo como al frente del grupo de forcados como cabo, que es como el director técnico, el que lo maneja, el que contrata correas, todo. A los 17 años quedo al frente del grupo forcados y digo pues bueno, se da la México otra vez, dije Esta es mi oportunidad, le vuelvo a ir un toro yo a la cara y ese me manda a dormir con una contusión en la tráquea. Otra vez viene en otras plazas México, pero bueno, yo ya había, pues yo como cabo, como líder del grupo, yo ya había la. México es muy difícil, ¿No? Muy pocos forcados porque hay muy pocas corridas. Bueno, ahorita ya no hay corridas, pero había muy pocos.










