Gerardo del Villar retells the fisherman parable: a wealthy entrepreneur pitches scaling a fishing operation into twenty boats for more money, but the fisherman realizes it would just delay the leisure he already has. The story exposes the error of success: measuring life by endless growth instead of present happiness.
Chapters
¿Llega un gran empresario a sus vacaciones en la playa en Fiji, tengo un gran resort ahí y se encuentra un pescador a las 12 del día, el pescador al lado de su panga tirado tomándose una cervecita y llega el empresario y le dice oiga que usted no trabaja? El pescador voltea a ver, le dice sí, yo sí trabajo ya pues fui en la mañana a pescar y ya vendí mi pescado y ahorita estoy relajado disfrutando del día. ¿Y le dice el empresario, oiga y no ha pensado que si compra otra lancha capaz podría vender el doble? ¿Y el pescador OK, OK, y qué pasa si vendo el doble? No, pues imagínese el doble de ingreso. ¿Qué podría hacer usted con el doble de ingreso? Pues a lo largo de seis meses puede invertir en otra lancha, contrata una persona y esa persona pues lo ayuda y entonces sus ganancias se van a multiplicar por tres. ¿Entonces el pescador pensaba OK, y después qué haría señor empresario? No, pues después ya con esto compra, invierte en otra lancha y puede tener una mejor vida para usted y su familia. Y el pescador pensaba y como que empezaba a hacer números en su cabeza y el empresario le saca el iPad y se sienta con él. Empiezan a hacer una corrida financiera y una planeación, una estrategia y a lo largo de cinco años el pescador iba a tener una flota de 20 lanchas, iba a estar forrado en dinero y iba a tener una vida mejor. ¿Y se voltea el pescador y le dice y qué hago después? No, pues ya con eso pues ya no tiene que hacer nada, ya nada más disfruta de la vida. Y se voltea el pescador y le dice, ¿Que cree que estoy haciendo?