Podcast episode interview between Oso Trava and Chef JoseRa Castillo about building and running a Mexican chocolatería. Castillo describes shifting product strategy from traditional/foreign chocolate to 100% Mexican cacao, experimenting with familiar flavors to introduce novel ones, using colloquial phrasing ('te cae') as marketing to help customers understand flavors, and selling to tourists/foreign-gift market while adapting business operations and messaging to change perceptions about Mexican chocolate quality.
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Le haces para saltar esta la primera impresión jamás se olvida. No, Y luego parece que te creas la fama de que eres un lugar caro o un lugar raro y entonces la gente no regresa.
Si, no regresa. Pero siempre están esos raros que buscan algo nuevo o se dan la oportunidad de probar.
Porque cambiaste algo en la esencia del negocio.
Sí, traté de hacerlo como que más de chocolatería en el entorno, poner cacaos, poner cosas más. Obvio. Exacto. Y ya después ibas cambiando a la gente. La propuesta de chocolate se había de avellana, había una after que es de menta con chocolate, o sea, algo como muy tradicional que la gente pudiera conocer para yo poder decirle pruebe este limón con chía, pruebe este de agua de Jamaica.
Regreso a lo que decías hace un momento, es mucho más fácil taparle el hueco que crearle uno. Y tú le estabas tratando de crear uno, decidiste taparle el hueco que ya tenía y de paso empezarle a. Así es.
Y empezamos a venderle mucho a gente que tenía que regalarle algo a un extranjero. Ay, saben a México no sabe una cajita. No. La palabra te cae me ayudó muchísimo. La gente no entendía los sabores.
La palabra te cae. Te cae.
¿Oye, pues quieres probar este limón con shia? ¿Te cae?
¿Cómo la usaste? Porque dices que te ayudó muchísimo.
Pues que la gente la repetía mucho. ¿No, o sea, yo les decía, mira, este es de chicle, motita de plátano, te cae? A ver. Uy, pero si sabe bien bueno, se puede falta poderlo mascar, pero se funde en la boca. Oye, ¿Qué otro tienes? Y ahí empezó mucho trabajo de hoy por hoy tengo un gran equipo que me lleva, pero pues antes yo era.
De ir al VIPS, ir a las.
Revistas y editorial tal, tal, y manda correo electrónico y así, y yo hacía mi propia carta de prensa y hola, ¿Qué tal? Soy José Ramo Castillo, que vote una chocolatería mexicana evolutiva.
Porque tenía, o sea, no usaba chocolate belga, no utilizaba chocolate francés, utilizaba solamente cacao mexicano. No teníamos en aquel entonces cremas ni mantequillas en los rellenos y eran sabores hechos en México.
Y fue difícil pelear contra esta percepción o el prejuicio de que lo venía de México. No tenía la calidad suficiente. ¿Cómo lo lograste?
¿Pues seguí neciando neciando en el aspecto de mantener tu ideal, pero también siendo receptivo de que si va funcionando, no? Porque neciar y ves que no está funcionando, pues tú llevas entre las patas a toda tu gente. Yo creo que hay que ser muy positivo y sobre todo muy sabio de que cuando las cosas ya no van.
Bien, parar, porque no eres solo, tienes.
La responsabilidad de otras personas y esas otras personas tienen familia, entonces no te los vas a llevar al teque. Toda mi gente, mis chocolateros que ya estaban, empecé a tener chocolateros, empezaba a tener practicantes, empezaba a tener gente que si esto no funcionaba yo tenía que parar. Pero veíamos que estaba funcionando, que iba creciendo, que iba mejorando, continuamos. Pero si no es difícil, pues es un tanto difícil, sobre todo cuando estás empezando un negocio y un negocio de comida.