In this interview, Diego Gutiérrez, CEO of Chablé Hotels, reflects on the brand’s journey to being recognized as the best hotel in the world. He recounts the transformation of 270 abandoned hectares in the Yucatán jungle over 15 years into a heritage project, emphasizing meticulous, point‑by‑point restoration. Gutiérrez redefines luxury as a feeling rooted in cultural respect, highlighting the importance of Maya traditions and the desire to preserve culture beyond the lifespan of the hotel. He explains Chablé’s market positioning: competing not on price but on emotion, detail, and intimate, authentic experiences, despite the complex operational decisions required to deliver them.
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Y nos marca Paulina, nos dice: ganamos, ganamos, somos el mejor hotel del mundo. Yo me acuerdo, se me puso la piel chinita, no lo podía creer. Volteo a ver a mi papá y la cara de mi papá fue: ¿qué vamos a hacer? Si ya estábamos reconocidos como el mejor hotel del mundo en arquitectura y diseño, no mucha gente sabía que era nada más de arquitectura y diseño. Iban a llegar pensando: este es el mejor hotel del mundo. Fueron 270 hectáreas completamente abandonadas, o sea, era todo en medio de la selva. Yo creo que ahí fue una visión extraordinaria de mi papá, en donde en 15 años fue una restauración punto por punto decíamos que queremos que es un proyecto patrimonial y el tiempo que tome para hacer las cosas bien.
Esa atención, esa escasez, esa narrativa, ¿qué es el lujo en realidad?
Yo creo que es un sentimiento. Nosotros el día de mañana nos vamos a morir y lo único que queda es la cultura y las tradiciones. Nosotros queremos respetar la cultura y las tradiciones del lugar, por eso todo está en base a la cultura maya, pero no conocíamos estas tradiciones que el pueblo seguía haciendo.
Diego Gutiérrez de Chablé Hotels, Yucatán.
Diego es CEO de Chablé Hotels, una de las marcas de hospitales de calidad más sofisticadas y reconocidas de México. Chablé no compite por precio, compite por emoción, compite por detalle y compite por crear experiencias que se sientan íntimas y reales, aunque detrás haya una operación compleja y decisiones sumamente duras.
Tenemos un spa alrededor de un cenote, pero durante la obra el cenote se puso completamente oscuro y nos salían muchísimos animales. Oye, Diego, es que no le pidieron permiso a la Madre Tierra para poder construir alrededor del cenote. ¿Cómo le hacemos? Tenemos que hacer una ceremonia maya. Esa ceremonia incluye un en donde involucramos a más de 200 personas del pueblo rezando todo en maya. Evidentemente también le hicimos su casa a los aluxes. Oso, no me lo vas a creer, después de eso el cenote estaba intacto. Lo que sabíamos que era, era lo que intentamos transmitir desde el inicio, una vez más, lo mejor de México, con los 5 pilares que tenemos de marca, que son arquitectura y diseño, la parte de gastronomía, la parte sustentable, wellness, que es el bienestar, y el último pilar, para mí el más importante, que es servicio del corazón. Esa pasión que tienen de servir no la pagas con nada. Hoy en día la gente eso es lo que busca, una experiencia auténtica.