El MERCADO DEL ARTE en México | LULU CREEL #265

Lulú Creel, head of Sotheby's Latin America, talks about the art market in Mexico. She explains how auctions work, shares a story about a Picasso that sold for $32 million, and gives advice for new collectors on provenance and where to buy.
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El arte es tu generación, es lo que vas a estar viviendo, lo que entiendes. Llegas y le dices, yo te garantizo ahorita ya tus 8 millones de dólares, el excedente lo vamos a compartir. Y entonces van y buscan a esa persona que te va a dar los 8 y a esa persona le vas a hacer un gran descuento. Entonces el cuadro está básicamente prevendido. Le hablo y le digo, vas a hacer la compra de tu vida, Estamos al teléfono. Llego y veo para arriba a Leonardo DiCaprio. Yo ya no sabía qué hacer, estábamos pujando por la misma obra y entonces de repente como que se me quiere rajar y le digo, mira, yo nomás te voy a decir que estoy viendo a Leonardo DiCaprio Videar. Se me salió, le dije, ni modo, aunque me corran te voy a decir quién es, mira, no sabes la risa. Y me dice, pues ese no me lo va a quitar, ni porque sea Leonardo DiCaprio me lo va a quitar. Obviamente no los llevamos nosotros. Se lo abren, empieza diez, once, doce, trece, De repente gritan dieciocho, diecinueve, veinte, El Picasso se vende en treinta y dos millones. Y ese día fue récord para ese Picasso.
Hola y bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo soy Yuso Traba y entrevisto cada semana a las mentes más brillantes para dejarte algo único y práctico que puedas usar en tu vida diaria. Hoy tengo como invitada a Lulú Krill. Lulú es SVP Chairman para Latinoamérica de la famosa casa de subastas Sodevis, a la que se unió desde 2009 y desde donde ha contribuido a la escena artística mexicana evaluando a coleccionistas a escala global, así como fomentando subastas internacionales con piezas ubicadas en México, generando precios récord para artistas latinoamericanos. Además de esta labor, es miembro de los patronatos de Bellas Artes y del Museo Universitario de Arte Contemporáneo, el MUAC, perteneciente a la UNAM en México, entre otras instituciones. Hoy Lulú y yo hablamos del mundo del arte contemporáneo, del arte como inversión, de ganarle una subasta millonaria a Leonardo DiCaprio y de la psicología de los grandes coleccionistas de del mundo. Te dejo con esta muy divertida, muy entretenida, pero también muy educativa plática con Lulú Krill. Lulú, bienvenida a Cracks Podcast.
No, gracias por invitarme.
¿Este es otro de esos episodios en los que te voy a hacer preguntas probablemente muy tontas, pero creo que esas son de las que se aprenden, no? Hay preguntas tontas, tontos que no hacen preguntas, ¿No? Y tú ciertamente tienes esta información privilegiada de un mundo que es místico, pero hay algo más místico que es que eres karateka y eres karateka. Cinta negra, cuarto dan. ¿De dónde sale eso?
Híjole, eso es una historia de hace mucho tiempo, pero empecé tarde. Empecé cuando tuve mi último hijo a Pablo. Pablo es un grandulón de 30 años, se estudia, trabaja para Goldman Sachs y demás. Y de repente cuando nació tuvo un tema broncoaspiró y, o sea, fue duro, casi perdemos a Pablo. Entonces siempre fue como un niño que le tenía yo como, híjole, proteger, cuidar, no sé qué. Y de repente me di cuenta que alguien, alguien me comentó que para la coordinación y las digo, quedó perfecto, que no me ahorita Pablo me va a oír y me va a matar. Quedó perfecto, digo, no tiene ninguna secuela ni nada, pero yo en mi rollo decía, no, no vaya a ser que este niño me salga medio check in. Y entonces empecé a oír y que se tenía que hacer y me dijeron, no, pues tienes que estimular. Y entonces bien chiquito, yo creo que tendría dos años, lo metí a la clase de karate. Era el más chiquito y si era una bolita, todo divino, precioso. Y empezaba, yo iba todas las semanas a sus clases, por semana, y yo sentadita ahí, mamá, Housewife, sin que hacer. Veía yo la clase y veía, esto está padrísimo, ¿Por qué no? ¿Por qué no veo más adultos haciendo esto? No era, pues era claramente la hora de los niños. Y un día me acerco con el sensei y le digo, Oye, ¿Me darías clases? No, pues es que no tengo, no tengo grupo para mujeres. Digo, no, no importa, o sea, mujeres, a mí no me importa entrenar con un hombre. Y me dice, bueno, pues si organizas un grupo también con más chavas. Órale, pues me puse las pilas, organicé un grupo y me metí al karate. Tú no sabes, fue mi coco, fue mi coco porque soy súper deportista desde chiquita fui ecuestre, saltaba, he hecho de todo. Y cuando llegué al karate, no sé lo difícil, porque era un tema de conectar tu cabeza con tu cuerpo. Yo torpísima, ¿No? Y era de que me acuerdo perfecto que me metí a bañar y tratando de recordarme las catas que había aprendido en la mañana y es un ejercicio constante en tu cabeza. Y así empecé y dije, no, pues saber hasta dónde llego. Y de repente empiezo a dar cuenta que vas avanzando y te vuelves menos torpe, te vuelves más ágil. Me relajaba muchísimo, yo soy súper ansiosa y llegaba yo mans a mi casa, todo mundo feliz y así empecé y de repente mi primer examen, ya sabes, vas por cintas, la blanca, la amarilla, la no sé qué, la no sé qué, la no sé cuánto, hasta que llego a la negra. Y eso fue un parteaguas muy fuerte porque es una disciplina, tienes que ser constante, tienes que ser disciplinado y pues recibes golpes como en la vida. Y me gustó, me gustó esa sensación de probarme a mí misma, que aún que no es muy, muy diferente empezar cuando eres joven, hacer un deporte y cuando ya eres mayor. Bueno, no era tan grande en ese momento, pero me dio muchísima disciplina, me dio muchísimo respeto también hacia mi cuerpo y es algo que ahora que estoy en Sodevis lo practico mucho menos porque no puedo llegar con la nariz, no está bueno para mi look. Pero me acuerdo mi primer examen de cinta negra que fue bastante revelatorio de mi sensei porque te hacen, primero te ponen un examen físico muy duro donde haces tus katas y tus ejercicios y no sé qué y luego tienes el combate. Ay, órale. Era en el Juan de la Barrera. Entonces tú te imaginas llegar al Juan de la Barrera, ¿No? Y llega una niño niña 10 metros más grande que yo y me dice a ti te voy a dar. ¿Por qué? No sé, pero me morí del pánico. ¿Y llego con mi sensei y digo, pues qué necesidad hay? ¿Qué necesidad de que me ponga yo a pelear con alguien? Y me dice, no, o sea, tú vas a ir y le vas a dar el primer golpe y le vas a ganar, pero tú le vas a dar el primer golpe. Y así fue. Entonces salí yo feliz y desde ahí esa adrenalina, ese irme a pelear, irme a despojar, a desfogar, fue, no sé, encontré como mi lugarcito y me la pasé muy bien. Mis hijos alucinaban, ¿No? Que. Que fuera yo a competir, porque sí llegué a competir mucho. Y pues te digo, ya ahorita está un poquito en pausa, pero sigo de repente cada vez que puedo. Y viene mi sensei, me contacto con él, me conecto y me da unas clasecitas y volvemos a hacer ejercicios y demás. Y me ayuda mucho cuando estoy muy ansiosa, cuando estoy haciendo un deal muy fuerte o que estoy atorada, me echo unas clasecitas con mi sensei y me relaja y me da. Por lo menos se me quita la ansiedad, entonces me vuelve a poner a nivel. Entonces esa es una parte que no mucha gente sabe y por eso luego les digo que tengo como múltiple personality disorder.
Eres muy extrema, ¿No? Y que siempre te han gustado los deportes. Ahorita hablaste de equitación, pero también practicas apnea, que se me hace uno de los ejercicios más extremos, por un lado, pero al mismo tiempo que requiere de tanta disciplina, paz y control mental, ¿Encuentras lo mismo?
Es un poco lo mismo, diferente. Me cuesta mucho más trabajo la apnea porque eso fue un tema que aprendimos en el Covid. Estuvimos como mucha gente atrapados en un lugar donde no podíamos hacer mucho y teníamos el mar, el frente. Entonces, pues vamos a aprender a hacer apnea. Y se me hizo impresionante porque uno cree que es nomás bajar hasta abajo y volver a subir. Es meditar, es usar, controlar tu cabeza, es la respiración, meditar, calmarte y no, entre más tranquilo estás, más desciendes. Entonces sí, también es otra de las cosas que me ha llamado mucho la atención y te digo, lo hago no tanto como quisiera. Y sí, me ha dado también mucha paz.
He tenido varios entrevistados aquí que hacen apnea. Una campeona del mundo, Sofía Gómez Uribe de Colombia.
Soy malísima, no creas que soy tan.
Buena, pero no sé si ya viste el documental The Deepest Breath.
Sí, caray.
Brutal.
Un nervio.
¿No vamos a decir spoilers, no? Pero vayan a verlo. Creo que está Netflix es la Deepest Press.
Sí, ya hay varias. Hay varias películas. Y la primera vez que empezamos a ver eso, porque Pepín, uno de los grandes apneístas.
Ferreras, ¿No?
Ferreras se llamaba en Cozumel. Lo veíamos y lo veíamos y lo veíamos y lo veíamos hasta que se nos hizo, ¿No? Como llegar con la persona adecuada que nos diera los cursos y. Y bueno, y te digo, ahora que estuvimos en Covid, lo hacíamos mucho también en Cenote, en Mar Abierto y en Cenote, que son dos cosas muy diferentes, pero es impresionante, o sea, lo recomiendo si alguien es así como aventurero, pero claro, con toda precaución y que si no con alguien profesional.
Lulú, hoy vives un mundo, como dices, de múltiples personalidades, agarrándote a golpes en el Juan de la Barrera, metiéndote a profundidades en el mar o en cenotes y al mismo tiempo moviéndote como pez en el agua en un mundo muy misterioso, muy místico, que es el mundo del arte, el gran arte. ¿Cómo entraste a ese mundo? Entiendo. Cuéntame, empieza por contarme qué es este grupo de los 16.
Mira, el grupo de los 16 es un grupo que me dio una plataforma increíble, es un grupo de filantropía que se formó hace muchos años, no sé, ya no me acuerdo ahorita, 30, 40 años, por un grupo de señoras que vivían en una comunidad precisamente en Cuernavaca, teníamos casa en Cuernavaca y no había servicios, o sea, no había, en ese momento no había Cruz Roja, no había bomberos, no había servicios, entonces todas estas señoras estaban teniendo sus niñitos y no sé qué, y te digo, unos montaban, otros hacían eso, cuando había accidentes había que regresarse hasta México y total que, pues ya sabes, señoras de Las Lomas, súper educadas, súper lindas, pero también muy comprometidas, deciden formar este grupo y es un grupo donde a través del arte recaudan obra, van directamente con los artistas o hasta en ese momento iban directo con los artistas, les pedían obra y hacían una subasta, todo era muy casero y empezó a crecer, a crecer, a crecer y cada año hacían este gran evento y todos los, lo que se sacaba, los proceeds, los donaban a grupos de gente necesitada. Mi mamá, que la admiro muchísimo y que es realmente por la que estoy aquí, porque ella fue la que me metió en esto, me llevaba desde chiquita, acompañarla, entonces a mí me tocó de repente ir al estudio de Tamayo, Toledo o Gorman, o sea, todos estos grandes artistas del momento, o sea, que estaban vivos en ese momento, y yo me acuerdo, en el estudio tengo fotos con Tamayo, yo sentada así junto a ellos, o sea, esa fue mi primera introducción al arte. Entonces llego a este grupo Lucis. Primero, pues siempre empecé como ejecutiva B, Tráeme pega la etiqueta, hace esto, haz lo otro y ayudando y fui creciendo en el grupo, cada año me daban un poquito más de responsabilidades hasta que llegué a ser la presidenta o vicepresidenta, ya no me acuerdo bien. Y fue una etapa divertidísima porque fue la etapa cuando realmente el arte contemporáneo en México empieza a sonar, empieza a crecer y realmente esto es por un gran coleccionista que es Eugenio López. Eugenio López, gran amigo mío, pues somos más o menos de la misma generación, yo un poquito más grande, pero muy amigos y empiezo a estar un poco involucrada con él, a ver todo lo que estaba, todo lo que él estará haciendo. Él empieza a coleccionar muy joven, empiezan, se empiezan a crear las ferias, yo iba con, imagínate, fui con Eugenio a la primera feria en Artp cuando era lo más casero que había y al mismo tiempo estar en el grupo los 16. Entonces empiezo a tratar de, se empiezan a tratar de hacer ciertos cambios e introducir este arte contemporáneo a este grupo. A mí me tocaba ir con las galerías a pedirles la obra o con los artistas. Entonces ahí agarré o le perdí el miedo más bien a contactar a este otro mundo, porque los galeristas ahorita, los que me oigan, a ver si no somos de otro mundo, o sea, los del arte sí tienen un mundo no diferente. Entonces llegaba yo y cada año pues oye, ¿Qué me vas a dar este año para la exposición? No sé qué. Entonces recopilábamos el arte y en un día se vendía y cada año se vendía más y más y más y más y más y más. Entonces ahí fue mi, como mi aprendizaje también creo que ahí aprendí un poco a trabajar con la gente, a entender a la gente, entender que cada cabeza es un mundo, a entender que todos podemos tener un buen día y un mal día y que pues hay que un poco ser liviano, ligero y no tomárselo muy personal, si alguien te contesta feo, si alguien. Y de ahí, del grupo los 16, dejo el grupo los 16 por razones que no tienen ni caso platicarlas, yo creo que son razones mías personales, donde necesitaba yo más, necesitaba yo en un grupo ya muy establecido, con sus reglas, con su manera de trabajar y yo quería otras cosas, yo quería más, quería pues por ejemplo, un día por ejemplo, conozco a Damien Hirst en una cantina, no nos dábamos toques y divertidos. Cuando Damien Hirst está aquí en México, por Damien Hirst tiene una casa en México. Estaba muy interesado por México, inclusive toda la serie de tiburones, no sé si la conoces, que está en esos informol.
Ahí tengo el libro del tiburón de los 12 millones de dólares.
Él es súper interesante ese libro porque gracias a Demian es como que el primero que hace que el arte contemporáneo valga lo que valga. Es la primera vez que el 10 million dollar shark, todo mundo, el mundo del arte se volvió loco por cómo entonces Damian vivía en ese momento en México pescando tiburones, creo que inclusive ahí por su casa de troncones. Entonces tengo la fortuna de conocerlo y entonces me da una pieza para el grupo los 16. Y entonces, pero pues ¿Qué es esto? Y es todo. Entonces más era ser un poco más aventurero y introducir al mercado mexicano, introducir a los que iban a ese grupo de los 16 a comprar más obra más contemporánea, lo que yo estaba viviendo en ese momento. Entonces, pues bueno, como todos éramos amigos, todas amigas de mi mamá, dije bueno, vamos a ver otra cosa y nos vamos de ahí. En ese momento dije, ¿Qué hice? ¿Por qué no estaba yo tan a gusto? Como no era mi mero mole, obviamente esto sin un peso, no me pagaban un peso, todo era pro bono, pero yo era súper feliz. ¿Y pues me entró así como una depre de híjole, y ahora qué voy a hacer ya porque qué hago? Y mi mamá tiene un dicho que dice el que recibe. Y un día me marcan, recibo una llamada, mi celular de Nueva York y me oye, soy Maria Bonta de la Pezuela, fíjate que trabajo en Sodevis y quisiera que me dieras la oportunidad de platicar contigo. Y yo ah, pues órale, qué padre. ¿Pero sabes que? Me estoy yendo a Nueva York porque en ese momento Pablo, mijo, iba a ir a la escuela, lo iba yo a dejar. ¿Y dije, pero pues ahora regresando, oye, no sabes que? Si vas a estar por ahí cerquita, pasa por Sodevis, te invito a tomar un café. Entonces, pero te invito a tomar un café. Yo ni por aquí, no que podría yo ni remotamente ser parte del equipo de Sodevisión Todavía. Le platico a Pablo, mi esposo, que es parte clave también en esto, porque le digo, oye, pues me la dan de Sodes. Y me dice, ay, pues mira, seguro están ahí. Papá de Pablo acaba de morir, tiene una muy buena colección de arte y seguro están también a ver qué quieren. No, cómo crees, No son tan. Vas a ver, total, yo llego a Sodevis como Liga Lee Blond entaconada a la Mexican, así sin ningún tema, llego y me acuerdo que veo para arriba, veo el edificio y digo wow, o sea, un boss de, no, digo, Nueva York tiene ese boss que no, y yo wow, o sea, la gente iba y venía la gente guapísima, todas vestidas de negro, este, dije, de aquí soy, o sea, sin antes, a ver, qué cool, o sea, esto está increíble. Mira, te juro que me entrevistaron.
No, o sea, ibas por un café y te entrevistaron.
Y me entrevistaron, o sea, me entrevistaron 14 gentes. ¿Catorce gentes, pero una entrevista que entrevistas que pues cuando tú no estás buscando chamba, no, pues fuera era lo más como natural para mí, no, oye, qué haces, Por lo que te estoy platicando ahorita a ti, hazte de cuenta, oye, qué haces? Y no sé qué y no, y pues, y de repente tres días después me manda una carta pidiéndome, o sea, haciéndome la propuesta de llevar la oficina de México y yo qué hago, o sea, no, porque darse full time job, no, ahí si me van a pagar, pues tengo mi familia y si es venir a Nueva York y trabajar y estar viajando y no sé qué, y pues ya lo platiqué con mi familia, lo platiqué con Pablo, tú estás OK de que de repente no voy a estar en la casa y de repente chance no hay leche y de repente no, o sea, se aguantan todos. Yo creo que tampoco ellos sabían, yo creo que dijeron, ay sí, pobre, órale, es otra de sus cosas, ándale va, quiere hacer karate, ándale pues que vaya Nueva York y no sé qué, pues ahí voy, me contratan, llegó, esto fue 14 años, imagínate. ¿Entonces me contratan, padrísimo, una oficina muy padre, lo que tú quieras, llego a la oficina de México frente a una computadora así, y ahora qué hago? No, o sea, yo no tenía ni idea, o sea, alguna vez ha habido una subasta, pero no es lo mismo ir a una galería que es una subasta, son dos, o sea, mundos diferentes, o sea, que conviven, pero son dos mundos totalmente diferentes. ¿Entonces pues ya empecé pues así, y ahora qué hago? Imagínate que había archivos de papel con folders de papel con clientes y digo pues voy a ver quién, quién no, quién transacte aquí. Entonces pues hablo, ¿No? Empiezo a sacar folders, Ah, pues este sí lo conozco, este sí lo conozco, si lo conozco. La verdad soy muy afortunada de que la mayoría de la gente que transacteaba son un poco parte de los amigos de mis papás, amigos míos, entonces esa parte no tenía nada de miedo porque muchos los conocía y a los que no, pues a presentarme, ¿No? Entonces me acuerdo que entonces empiezo a abrir los primeros folders, abro un folder y se cae así una diapositiva, Pum. Imagínate, diapositiva para los chavos que no han saber ni lo que es una diapositiva.
Que lo Google, que lo Google.
Veo la diapositiva y digo, oye, está padrísimo, veo, ah, pues este es medio como que lo conocen mis papás, presentar.
Como una diapositiva de una obra, de.
Una obra de arte, ¿No? Y ahí había así como unos recaditos a mano, se hizo una estimación en el 1900, no sé cuánto, no sé qué teléfono de la oficina, ¿No? Así yo descolgué el teléfono, ¿Puedo hablar con el señor fulano de tal? Pues sí, vamos a hablar con el Sr. Fulano. Me contesta, hola, ¿Cómo estás? Oye, soy Lulú, hija de Carlos y Lupe. Ay sí, ¿Cómo están tus papis? Ya sabes, ¿No? Oye, pues fíjate que resulta que ahora trabajo en Sodivis y sacando un folder me encontré tu, o sea que tienes un Picasso maravilloso, ¿Ya lo vendiste? No sé qué quieres hacer. ¿Dice, no, pues sí lo tengo y no lo quiero vender, No, no entiendo, un Picasso está cañón, no?
Y este, cuánto tiempo llevabas en el.
Rol, o sea tres meses, ¿No? Y sin cero experiencia, cero. Qué vergüenza decirlo. Y que si me ven los de Sodis, pues ellos sabían a lo que se tenían, ni modo, así porque eso sí les dije, oigan, yo sé hacer muchas cosas, pero tengo que ser muy pacientes, pero aprendo rápido, pero paciencia. Y para no hacerte el cuento muy largo, le vuelvo a hablar, le digo y es que fíjate que he oído que como que Picasso va para arriba, imagínate, como que Picasso va para arriba y tienes un Picasso muy extraordinario. ¿Yo antes obviamente hablé a Nueva York y les digo, oigan, tengo, me encontré esto les interesa que lo retome? Sí, por favor, nos asigna cuál sería la estimación, no sé qué. ¿Y me da una estimación de 12 millones de dólares, no? Y yo así de, o sea, la panza así chueca y le hablo y le vuelvo a hablar, oye, es que fíjate que ya sé que no lo quieres vender, pero está asegurado tu cuadro.
Qué buen gancho hablar de precio.
¿Y me dice no, y le digo, es que fíjate que me preocupa que llegue un día la muchacha con el Windex, no te lo limpie y tu Picasso de 12 millones de dólares, chance de cuánto? El señor lo compró en los 90s por creo que 20 mil dólares. Entonces cuando le suelto el precio y luego cuando le habían hecho la evaluación años después en Sodevis, le habían hecho una evaluación como de 2 o 3 millones de dólares y cuando yo llego con una evaluación de 12, me dice nos vemos mañana en mi oficina, porfa. ¿Ya llegó a la oficina, yo otra vez ligal y Blond feliz y le digo pues mira, el chiste es que tenemos que tomar la decisión rápido, lo quisiéramos mandar también a Asia, que los vea el mercado asiático y esto saldría el próximo noviembre, Pues vamos, me llevo el cuadro, me dice sabes qué se me hace increíble el coleccionista, un señor de negocios muy inteligente, me dice mira, yo compré esto sin saber que estaba comprando mi colección, es una colección plenamente latinoamericana y el día de mañana cuando no esté, va a ser un problema este cuadro en cuanto a sucesión con mis hijos, porque cómo lo vamos a vivir? Mis hijos están empezando a hacer sus carreras profesionales, qué tal si mejor lo vendo y lo que salga, salud a mis hijos, qué buen papá, qué buena idea, te felicito. Pues total, llega la subasta, imagínate, llega la subasta y este y yo pues nerviosísima, me dice mira, yo no voy a ir, pero ahí te van mis hijos. Imagínate que tengo a los cuatro chavos sentados en primera fila viendo que salga el Picasso, hay siempre la posibilidad que no se venda, que no se venda, ¿No? Entonces yo tenía siempre aquí el nervio que hay la posibilidad de que no les toque nada a estos niños y de repente pues sale el Picasso, se lo abren un poquito más abajo, diez millones, empieza diez, once, doce, trece, catorce, final de la zana. De repente gritan dieciocho y yo ya dije ya no, dieciocho, diecinueve, veinte. Y yo veía lo que más me acuerdo, o sea, yo me acuerdo como que no veía a la gente, no veía nada más que la carita de los hijos con una emoción que les brillaban los ojos, pero con un. No te puedo explicar, o sea, de verdad una felicidad. ¿El Picasso se vende en 32 millones y ese día fue récord para ese tipo, para ese Picasso, no? ¿Ya después, ahorita se han, ahorita ya se han venido Picassos en 150 millones de dólares, pero era un Picasso muy interesante porque era de la serie de los Mosqueteros y por lo general la gente no compraba obra tardía de Picasso porque era tardía, digo, hoy en día es un Picasso, Picasso es Picasso, va? Entonces esa fue de mis, una de mis introducciones a mis primeras idas en Sau de B.
Y lo compra un cliente, lo compré un americano.
Un americano, bueno, no me acuerdo si fue una, no me acuerdo quién lo compró, este, pero bueno, fue una historia muy linda en el sentido de que salió bien.
¿De quién aprendiste? Porque dices entré, aprendo rápido. ¿Cuál fue tu estrategia para decir, OK, me voy a volver una experta?
Mira, soy experta en todo y en nada. Este, aprendí, tuve en el momento cuando entré a Soevis, creo que en ese momento había un grupo en el departamento de arte contemporáneo. ¿El departamento de arte contemporáneo, El arte contemporáneo es donde está el dinero?
Vamos a pausar ahí porque estabas hablando de Picasso y Picasso no es contemporáneo, es arte moderno.
¿Es moderno, pero Picasso es de los artistas que está en que? Una colección moderna y una colección contemporánea. Es el link.
¿Vamos para quien, Neófitos? Yo aquí diferencia entre moderno y contemporáneo.
Pues son las diferentes etapas que hay.
En historia dónde se parte.
¿Te voy a recomendar un libro, es increíble que se llama What are we looking at 100 años, también en español creo que son 100 años de arte moderno y te explica desde el principio, desde por qué el impresionismo, o sea, cuando inventan el tubo de pintura, por qué cambia, por qué? Porque antes salían los artistas a pintar, veían, hacían sketches, ¿No? Y regresaban a su estudio y de repente con el tubo de pintar, con los tubos pueden salir, salen y se quedan horas. Monet por ejemplo, por eso hace todos esta serie de Water Lilies, ¿No? De las Water Lilies de Monet, que son diferentes horas del día, las diferentes luces, él está ahí todo el día viendo lo que entonces cambia, entonces con este libro te va guiando todo lo que pasa, el impresionismo, el arte moderno, el arte contemporáneo y te va explicando y para los que no entienden y los que saben, los que de repente dicen ay es que esto lo puede hacer mi hijo, típico, no hay una razón de ser. Tiene mucho que ver también la guerra, la posguerra, qué pasa después de la guerra, no cambia mucho. Duchamp es un personaje importantísimo en el mundo del arte con el ready made, o sea cuando la gente, cuando tú ves lo que, cuando el urinario de Duchamp lo saca y hace la exposición y todo mundo está acostumbrado a ver paisajes y de repente llega este señor y decide que un urinario es arte, ahí está el tema, la gente se vuelve loca y hasta la fecha hay mucha gente y se vale, no entiende esas cosas, pero el arte es lo que tú estás viviendo, lo que tú. Está es tu generación, entonces yo también muchas veces siempre les digo compren su generación también porque es lo que vas a estar viviendo, lo que entiendes. Entonces Picasso es dentro de todos estos artistas, es uno de los artistas que más conecta con todos, pero el arte contemporáneo es donde la danza de los millones y van y suben y bajan la especulación y el mercado.
Háblame de qué hace a un buen artista, porque estás hablando, bueno pues de los grandes maestros no, o sea Monet, Picasso y después estamos viendo instalaciones de arte contemporáneo y cosas que hablabas de Damien Hirst que empieza a fabricar en serie, ya me estabas diciendo también de prints, cosas que no necesariamente tienen la mano del artista. ¿Qué hace un buen artista?
Bueno, desde Miguel Ángel eso existe, los grandes talleres de los artistas existen, no necesariamente el artista tiene que hacer todo él existe desde hace, Desde la antigüedad los grandes artistas tenían sus aprendices o su taller donde se producían, entonces eso no ha cambiado mucho. Tú me dices qué es un gran artista, pues tiene mucho que ver con la galería también, quién lo promueve, quien lo hace, quien lo compra, el coleccionista, en qué colecciones está, entonces es un círculo que no es nomás la casa de subastas, es desde que empieza quién lo promueve, quién lo vende, cómo lo posiciona, en qué ferias lo meten, a quién se lo venden, a qué museos, quien lo estudia, hasta que llega a la parte del mercado secundario. Una casa de subastas es mercado secundario. Nosotros no creamos artistas, nosotros vendemos cuadros que ya no están en el mercado.
Primario y hablabas de Picasso, está de subidita y yo he escuchado podcast y leído algunos libros y hablan de cómo ciertos artistas de repente están súper hot en una temporada de subastas, vamos a decir, y la siguiente y aparecen y tal vez viene este crash en el valor de sus obras qué determina la longevidad o la moda efímera de una.
Pues es un poco oferta y demanda, ¿Qué pasa cuando de repente sacas a la venta, no sé, o sea que todo mundo tiene acceso a algo, mucha gente lo compra, entonces a lo mejor la próxima temporada pues ya compraron su Tamayo, su Picasso, su Pollock, su lo que no, lo que quieras y de repente hay muchos, su Botero, lo que tú quieras y de repente, o sea, ya de repente tienen demasiados, entonces se baja y luego otra vez, o sea, es muy cíclico, el arte es muy cíclico?
Hablabas de coleccionistas, esta palabra coleccionista, ¿Qué es un coleccionista? Porque un coleccionista final en día es un cliente y hay coleccionistas que compran y venden y coleccionistas que guardan, ¿Qué es un coleccionista? ¿Cuántos empieza a ser coleccionista?
Pues cuando tienes más de dos, no, o sea, cuando tú, cuando te gusta, cuando te interesa, cuando. ¿Cuando necesitas tenerlo, no? También cuando necesitas tener, cuando necesitas tenerlo y no necesariamente es un cuadro, nos ha tocado, a mí me tocó también, tengo otra historia donde encontramos la parte de una tetera, era parte de la familia Romanov, parte de la vajilla, entonces la persona que tiene casi toda la vajilla completa y de repente sale la tetera o sale una cuchara o sale, pues lo tiene que tener porque tiene que completar su colección, o de repente cuando tú empiezas a coleccionar un artista y empiezas a coleccionar de diferentes años y de repente te falta un X año, o en los vinos también, por ejemplo, porque déjame decirte que no solo se vende arte en coches, se venden vinos, joyas, relojes, o sea, todo lo vendible. Ahora tenis, las camisas de Messi que acabamos de vender millones de dólares, ¿Como la ves? ¿Seis camisas, cada cabeza tiene una locura especial, no? El que colecciona relojes es una persona, en mi opinión, pues como meticulosa, le gusta la precisión, le gustan los mecanismos, los que gustan los coches es lo mismo, pero son todos somos unos locos de alguna manera, ¿No? Pero igual son unos locos los que corren maratones, son comunidades también.
¿Por dónde empezar a coleccionar? ¿Quién puede ser coleccionista? ¿Dices?
Todo mundo puede.
¿Por dóque se empieza?
Yendo a los museos, ¿Qué es lo que te gusta? Porque se vale el tener una colección, no es que esta colección es mejor que la otra, no es que la colección de Rockefeller fue mejor que la de. No, es cuál es mejor que la otra. Se vale tener tu gusto propio. Pero lo que sí es importante es estar bien asesorado, ¿No? Y es el tema de toda la vida, lo que nos llegan todos los días nos llega un Frida falso. A mí la Frida manía es increíble. Es un artista, Yo creo que si googleas, el artista más buscado es Frida Kahlo y también más. El más copiado, el más reproducido. Entonces hay que tener mucho cuidado cuando compras arte o cuando te ofrecen arte, tienes que acercarte con la persona adecuada, porque a todos nos ha pasado, a todos los que han empezado a coleccionar te apuesto que han caído en la trampa, porque.
Por ahorrarse una lana.
Por ahorrarse una lana, por no saber, por no. ¿Por no hacer ese pequeño research de preguntar, no, o este de dónde viene? Hay una cosa muy importante en el arte que es el provenance de dónde viene. Eso es básico. Si tú sabes de dónde se cuadró, o sea, tus probabilidades de dónde viene, o sea, quién lo vendió, familia, o sea, todo eso nosotros sabemos, somos como investigadores privados, porque uno sabe exactamente de dónde viene, desde el origen, de dónde viene el cuadro. Es increíble. Entonces cuando a nosotros nos llega un cuadro, te remontas a ese primer momento y es padrísimo porque vas viendo todo este cómo va, cómo cambio de manos, ¿No?
Pero pasa, a ver, está este otro documental I made you look, en el que hablan de este Rothko falso que le venden a Domenico de Sole, que fue nuestro chairman.
Te digo, le pasa a cualquiera, hasta el más listo, ¿No? Porque ahora pues se falsifican también papeles, falsifican documentos.
¿Cuál es el error más común que comete la gente que está empezando?
¿Pues yo creo que el atrabancarse, como que el comprar sin pensar un poquito, el comprarle ahora, sabes? Antes yo, bueno, hablábamos por ejemplo que había gente que se les decían los cajueleros, que llegaban en la cajuela del coche y sacaban el cuadro y te lo llevaban a tu casa, Ah, está bonito, está padre, lo compro, órale, ¿No? Y pues obviamente 99% eran falsos, ¿No? Es el error más grande, es no informarse, es no preguntar. A mucha gente creo que le da miedo cuando entra una galería o entra un museo, preguntar, y yo lo digo, lleguen y pregunten, lleguen y pregunta, porque sobre todo el arte contemporáneo, yo me acuerdo llegar a galerías que son increíbles y México está ahorita booming en ese sentido, pero de repente ves unos cocos colgando así, ¿No? Y ves a todo mundo oh, nadie entiende nada.
Obviamente el plátano, que está el plátano.
Pegado en la pared, ¿No? Y nadie pregunta por qué. El chiste es preguntar, ser preguntón, ser preguntón es lo mejor y la gente lo agradezca. ¿Preguntas porque entonces, y en ese momento te hace clic o no te hace clic?
Entonces si te convence una buena pregunta, ¿Qué preguntas?
Explícame, explícame el artista, explícame qué está viendo en esto, sobre todo en el arte conceptual, por ejemplo, ¿No?
Y ahí no se presta a que te den atole con el dedo y te doren la píldora y. Como el traje del emperador.
Mucho.
Ah, claro, claro, entiendo perfecto. Ya lo.
Total, total. Pero mucho, pero muchos, ¿No? ¿Entonces por eso hay que caer en galerías honestas, en galerías prestigiosas que por lo general están representando ya, ya como que ya este, cómo te explico? Ya filtraron, o sea, están haciendo ellos un filtro importante, entonces hay que ver mucho, por eso le digo, vayan a buceos, vayan a galerías, lean, cómprense libros de arte.
¿Qué libros?
Por ejemplo, el que te digo, este, el del 12, Million Dollar Shark, es buenísimo.
Hay otro que se llama The War of Art.
The War of Art o también hay uno que es también de fakes, ¿No? Luego si quieres te mando una listita.
Me acabo de echar en preparación para tu entrevista y me lo recomendó Juan Camilo, que trabaja con Fernando Botero.
Ah, que es lo máximo.
Boom.
Ah, también boom de las galerías.
Exacto.
Padrísimo. La guerra de las galerías en Nueva York. No, pues es el crack más crack.
¿Qué rol juega la psicología humana en el mundo del arte? Estaba leyendo en este perfil que le hace New Yorker a el concepto de. ¿Cómo lo dicen? Es algo así como de ansiedad de estatus.
Definitivamente hay una ansiedad de estatus.
¿Cómo se ve eso?
¿Qué pasa cuando tú empiezas a hacer lana, empiezas, te compras el cinturón Gucci, no, el zapato bueno, Farragamo, no sé qué marca les guste los hombres, este, empiezas como no, compras coche, te compras un coche nuevo, te compras una casa nueva, hay que decorar la casa, empieza a comprar el cuadro, empiezas a comprar los vinos, o sea sí es parte de este proceso en donde es una bola de nieve no, y empiezas a gastar y empiezas a tener una posición y el arte lo que pasa es que tú sabes lo que vale, es lo primero, si tú ves un Andy Wahoo colgado en la pared, sabes que el último se vendió, no sé, 100 millones de dólares, you do your math más chiquito, a lo mejor por ahí chance vale un cincuentón, un treintón no, En México siempre me da mucha risa porque hay un artista que es José María Velasco, un paisajista divino no, y en todas las oficinas de los empresarios mexicanos hay un fabuloso José María Velasco, dificilísimo de encontrar, by the way, no, no la generación de antes, no, de mis papás, quizá ahorita no encuentres o José de María Velasco, quizás ahorita encuentres otro tipo, pero es tu primer approach, llegas y estás en una sala de juntas y empiezas a ver y ay güey pues este señor si le va bien no, o por lo menos es atractivo un flex?
¿Y qué es lo que mueve? Hay, supongo que así como hay diferentes tipos de coleccionista, hay diferentes motivaciones detrás de coleccionar, ¿Qué es lo que mueve a los diferentes tipos de personas?
Pues mira, uno sí es realmente la pasión por el arte no, o sea si te gusta, te gusta este y entiendes, si te gusta el artista y te gusta mundo y te gusta, pero ahora el arte también se ha vuelto otro asset, se ha vuelto una manera de diversificar tus inversiones, claro que todo mundo me dice ay este quiero comprar algo para que mañana valga 10 millones de dólares, no es así tampoco, no es del día, no es de la noche a la mañana, o sea es todo un trabajo de constancia. Entonces a lo que es portafolio, mira, te refieres con constancia, o sea, esa es otra cosa, o sea un portafolio es por ejemplo alguien que llega y dice en lugar ya estoy invertido en real estate, estoy invertido en tal, tal, voy a invertir en arte and it happens to work y muy bien, ¿No? Entonces hay gente que agarra y decide que nada más va a comprar Blue Chip Works, ¿No? A lo que me refiero por Blue Chip son cuadros que ya están probados en el mercado. Andy Warhol, Picasso, You Name, todos estos que conoces, bueno, o que has oído que ves colgados en los museos, que es muy difícil equivocarte. No te vas a equivocar. Puede bajar un poquito o no el precio, pero no te vas a equivocar porque sabes que ese artista hay muy pocos en manos privadas, o sea que hay poco circulando, ya están muertos y están colgados en museos. ¿Entonces, qué pasa? Pues ahí vas a meter tu lana y si el día de mañana necesitas esa lana, lo vas a vender y no le vas a ver perdido un centavo, probablemente le vas a ganar. Esa es una parte de un. Una personalidad de un coleccionista que tiene ese interés de cascarle, porque también le puede perder, ¿No? También hay este riesgo como en la bolsa.
¿Y qué tan frecuentemente están rotando estas colecciones de inversión? Vamos a ver, supongo que está el trader, que no sé si llamarle dealer, porque un dealer es más, lo hace como profesión, pero un trader de arte, al inversionista de arte.
Y ahorita, o sea, sí existen los dealers de arte que son los que tú ves en las casas de subastas también levantando mucho la paleta porque ellos lo van a comprar y lo van a revender, lo van a guardar unos dos, tres años y lo van a sacar al mercado ellos sin ningún afección.
Ni apego.
Ni apego. Hay los que, como te estaba explicando, necesitan diversificarse y van a comprar y van a tener su lanita, su parte de su portafolio ahí. Pero hay el otro que viene coleccionando quizá desde su familia, sus abuelos, sus papás, y que ya tienen una colección importante y que se van formando colecciones que de eso probablemente van a vivir toda su vida después. Entonces esa gente es bien interesante porque se clava, pero si hay un sentimiento, si tienen un apego a su cuadro. Yo tengo muchos clientes que llegan y por. Hay por varias razones que uno vende, ¿No? Como dicen los DS, ¿No?
Deuda.
Deuda.
Muerte y divorcio.
Divorcio. Uy, llegan muchísimos, ¿No? Entonces, este, pues cuando tienes que vender, pues tienes que vender, ¿No? No hay de otra. Pero cuando, cuando muere alguien y es una colección y que por alguna razón tienes que desintegrar la colección, deshacer la colección, pues emociones, adentro hay muchas emociones, eso es bien difícil porque siempre tu abuelita te dijo que la mesa que vivía, que estaba ahí, valía un millón de dólares, ¿No?
Y no es cierto.
Puede que sí, ¿No? Pero hay veces que vale cero y explícales a la familia que no vale un millón de dólares, entonces es ahí donde tienes que.
Y hablando de el arte como un activo de inversión, está este fenómeno también que me parece increíble de los puertos libres, ¿No? Y el almacenaje en bodegas, hiperseguras en las que hay millones, billones de dólares de arte. Cuéntame ese fenómeno.
Pues mira, es un lugar que existe como tú lo dices y que les ha funcionado a este gran grupo de millonarios que no lo quieren tener en sus casas por muchas razones y también por cuestiones ¿Cómo funciona? Funciona en que tú compras tu obra y la mandas a ese freeport, ya sea en Suiza o no sé dónde escojas que sea, hay varios y ahí lo almacenas, ahí lo puedes ver, son elegantísimos, tú puedes llegar y pedir ver tu obra, tu Van Gogh, tu Monet, lo que quieras y te lo sacan con tus guantes, te lo muestran y ahí está. Y si lo quieres vender también ahí se hace la transacción, se puede hacer la transacción ahí también, o sea, es una manera para muchos de no estar moviendo también la obra de un lado.
A otro, estamos hablando de millones de dólares de gente que compra y vende, que lo hace como ya una forma de vida. Y tú qué piensas, y tal vez es una pregunta medio obvia, pero sobre todo en tu rol, en el que tu rol es ir con el señor que tiene el Picasso guardado en su. En su casa, que no sabe cuánto vale y generarle esta inquietud y esta necesidad por hacerlo líquido. Qué piensas de la naturaleza mercantil de este mercado, o sea, ¿El dinero echa a perder el arte?
No, yo creo que no, no, realmente no creo que eche a perder el arte, lo que pasa es que hay una necesidad en el mundo, hay una disparidad tremenda, ¿No? Y hay mucho dinero, hay mucho dinero circulando. El Covid fue un fenómeno que no nomás, digo emocionalmente nos afectó a muchísimos, mucha gente perdió gente, pero en el mundo del arte en lo fue una euforia, o sea, tú pensarías fueron los mejores años que han existido para las casas de subastas, para los que, los que vendemos arte es, fue algo increíble primero porque empezaron a, o sea, todo mundo empezó a aprender realmente a comprar online, hasta la señora de la casa, el señor que no sabía comprar el súper por su teléfono, aprendió, pues eso se transmitió al arte. Cuando llega el Covid se paraliza todo, no hay subastas físicas. Nosotros ya teníamos una plataforma digital que se estaba perfeccionando. Cuando Patrick Dragi llega y compra la otra vez la compañía, porque nuestra compañía antes era una compañía pública, se vuelve una compañía privada. Patrick tiene muchos negocios y uno de ellos es comunicaciones. Entonces lo primero que empieza a hacer es agilizar la página digital. Fue un boom, o sea, yo me acuerdo decir, la gente está realmente loca, ¿No? La gente estaba aburrida en su casa, no tenía ni medio gasto que hacer, ¿No? Y de repente te llegaba un aviso de no, de Sodevis, no, pues subasta de no sé qué y estabas ting, dilín, dilín, dilín, píquele y píquele y píquele y píquele y píquele. Fue impresionante, yo veía pujas hasta de 10 millones de dólares online. ¿Pasa el Covid, sigue un poco ese, no sale todo mundo eufórico, no? ¿Sin, aunque, aunque no contaba como que.
El picarle como que no cuenta Magic Internet money, no?
Pero salen de Covid y oh my god, o sea, el dinero pierde como que, yo no sé si hay una como este, como que si ya nos acostumbramos que un millón de dólares, un millón de los, Es un millón de dólares, un millón de dólares. No, pero es un millón de dólares. Pero la gente como que se acostumbró, no sé, y pagaba lo que fuera, lo que fuera. Ahorita estamos sufriendo las consecuencias, ahorita si viene una baja porque los precios se están bajando. Súmale también todos los problemas geopolíticos que están pasando, súmale. Las guerras, sobre todo esta incertidumbre también económica que hay, eso también hace que si teníamos a, no sé, 10 personas videando, peleando por un, por un cuadro, quizás ahora tenemos seis.
¿Es lo que te iba a preguntar, las, las condiciones macroeconómicas afectan el mercado del arte o son incluso inversamente correlacionadas en los que se vuelven un como safe haven y un activo que tal vez puede tener mayor rendimiento cuando las tasas de interés son bajas?
No sé, ahorita por ejemplo es un buyer's market, hay que comprar, hay que comprar. Ahorita, vas a comprar y vas a ver buenas, muy buenas oportunidades. Muy, muy buenas oportunidades.
Bueno, decían que Cristis, creo que no sé quiénes son ellos, no sabemos, vamos a hablar de que perdieron o bajaron sus ventas 2.2 billones de dólares este año.
Sí, nosotros también.
Eso habla de oferta y demanda, ¿No?
Y de que de esos precios, o sea, no es lo mismo comprar un cuadro de 100 millones de dólares, no la piensas, dices, híjole, chance no es el momento, o sea, hay guerras, este, ¿Qué va a pasar con el dólar? ¿Qué está haciendo Asia? ¿Qué está pasando? Mejor me espero tantito, no necesito un cuadro de 100 millones de dólares, no, necesitas otras cosas, entonces, pero cuando la gente está segura, sale a comprar y sale a comprar.
Oye, y así como el macro puede tener una influencia, pero también se hace y sobre todo en el mundo de las subastas, es una ingeniería y el mundo del arte, ingeniería de oferta y demanda que incluso a veces no es real, sino percibida, así como dicen que Rolex solo saca cierto número de piezas al año para mantener la oferta baja, ¿Cómo se maneja esto en el mundo real del arte, o sea, cuando se amarran y se ponen estos, se tocan estos gatillos mentales de escasez social proof, urgencia?
Pues mira, es que sí hay una escasez, o sea, si hay una escasez, pero en ciertos artistas no, pero por otro lado si hay tendencias, por ejemplo, ahorita la tendencia son las mujeres, Gracias. Por primera vez las mujeres surrealistas, las minorías, entonces estamos hablando a gente de color, latinos, ¿Qué es lo que ha pasado? Tú cuando llegas a un museo, por ejemplo, te voy a dar el museo en Houston, se dan cuenta, la mayor, su población natural ya es básicamente latina y llegas al museo y no hay obra latinoamericana. Oops. ¿Qué pasa con los? ¿También con la gente de color? Llegan a los museos y no, antes la gente no compraba artistas de color, ¿Por qué? Porque había una segregación, Hoy de repente se dan cuenta que el mundo ha cambiado en ese sentido, que tenemos que ser mucho más tolerantes en ese sentido y aceptar a los latinos, aceptar a los gentes de color, aceptar a las mujeres e incluirlas en este pool, te gusten o no te gusten.
Tengo una pregunta alrededor de eso y lo hablaba en relación a tipo diversidad en el mundo de negocios y cómo de repente se hacen paneles en los que traen, vamos a poner el caso de mujeres emprendedoras, o sea, level por ser mujeres y no por lo que son en realidad, que son grandes ejecutivas, grandes emprendedoras, grandes empresarias y la conversación se centra alrededor del género y no de sus habilidades inherentes. Y leía un poco lo mismo alrededor de estas minorías que forza a que los artistas dejen de ser artistas y se vuelvan educadores o voceros de una causa y están ahí por su rol diferente al de su arte.
Pero si te das cuenta que esos artistas que de repente salen, ¿No? Porque de repente hay ahorita una invasión de artistas, de gente de color que tú de repente dices aunque, aunque esté cool y esté a la moda, no me gusta, no me gusta el artista. Entonces tú lo que no debes de hacer es comprar a un artista. Tienes comprar una pintura, sea hombre, mujer, este negrito, blanquito, asiático, tienes también comprar lo que te gusta, ¿No? Y sí, pero el mercado es, el mercado no miente, o sea, el mercado solito te va a decir esto no jaló, pero si de repente cuando los impulsan, de repente ves y un cuadro de un artista de 27 años o 25 años de repente vale 3 millones de dólares por y un Renoir vale 350 mil dólares. ¿Cómo te explicas?
¿Cómo te lo explicas?
Pues es un poco, eso es moda.
Y esa moda no está garantizada en.
Durar, por eso hay que tener mucho cuidado.
Algo que también se hace, se habla mucho de este mundo y lo platicamos hace un momento, es la falta de transparencia y esta falta de transparencia, esta simetría de la información es lo que hace que se puedan generar estas, estos saltos en precio, ¿No? El señor decía que su Picasso igual y valía 3 millones, tú le dices 12 y termina en 32. Y tú dices que tienes toda la providencia, no sé si esa es la traducción, el provenance, no sé cuál sería la traducción, el origen, pero hay muchas veces que estas transacciones no se dan, no son públicas. Las casas de subasta tienen creo que el 20% del volumen y todo lo demás es detrás de puertas cerradas. ¿Cómo piensas tú de esta, de esta oscuridad en el mercado? ¿Cómo lo usas a tu favor? Porque sé que tú también a veces piensas diferente.
Las casas de subasta, por lo menos cuando se hacen sus ventas y todo, ahí está, o sea, se vendió en 10 pesos más el Buyers Premium, ahí sale. No hay de otra. No, no hay de otra. Todo se sabe en las casas de subasta y en. Y afuera también la gente no se contiene, la gente platica, la gente lo dice, la gente está orgullosa de lo que vendió. Entonces se sabe, por ejemplo, cuando tú vas a las ferias, ¿No? Que luego es rarísimo porque luego no ponen los precios y entonces tienes que llegar y acercarte a preguntar y ya.
Sabes, te dan el precio dependiendo del sapo.
Pues no sé. No, no, no, no creo. No, no creo, pero. Pero luego se sabe porque hay gente que también se dedica a ir y a recopilar esa información y hacerla pública.
¿Cómo buscas OB? Así como te pasó que viste una transparencia en tus primeros tres meses, hace 14 años, hoy cómo encuentras este. Porque tu trabajo también es generar este mercado, estas oportunidades comerciales, ¿Cómo las desarrollas?
Creo mucho también en. Ya para ahorita, para el tiempo que llevo, sé exactamente dónde están muchas cosas colgadas, ¿No? Ya empiezo a hacer como un loop. OK, tengo un cliente que vendí, Le vendimos un Yoshimoto Nara hace. Creo que fue en el 2010 más o menos. Y de repente le hablo y le digo, oye, fíjate que está este artista, está. Hay mucha demanda, ¿Qué tal si lo sacamos? ¿Él lo compró, creo que me acuerdo que 200 mil dólares en esa época, artista joven asiático, japonés, como que un poco aventuro, medio rifa y le hablo y le digo, pues no tiene nada que perder, a ver, te gusta tu cuadro? Si no te lo quedas, ¿No? Pero pues si quieres cascarle tantito. Entonces le ofrecimos, por ejemplo, a él una garantía en 8 millones de dólares. ¿No, Brainer? Porque lo que hacen ahora las casas de subasta, no sé si has oído tú acerca de las garantías, sé que.
Algunas lo hacen y algunas los han dejado de hacer, pero para quien no entiende, platícalo.
La garantía es un seguro tanto para la casa de las subastas como para el vendedor. Entonces tú lo que haces es que puedes, llegas y le dices, yo te garantizo ahorita ya tus 8 millones de.
Dólares, que es diferente a un precio de reserva.
Que es diferente al precio de reserva. Entonces lo que. El excedente, lo que tú vayas a hacer, lo vamos a compartir. OK. Y entonces van y buscan a esa persona que te va a dar los 8 y a esa persona le vas a hacer un gran descuento por nada más haber metido los 8 antes de que empezara la subasta. Entonces el cuadro está básicamente prevendido y ya el excedente después.
¿Pero cuál excedente si solo pagó 8?
No, pero es un. Pero haz de cuenta, el que lo compra, el que. El que va a dar los 8 millones, él puede seguir pujando. OK. Y al final le van a dar, le van a compartir también el BIOS Premium a él, ¿No? Entonces la casa siempre gana, obviamente ¿No? Pero ahí tú estás asegurándole a tu cliente que se va a vender el cuadro en tanto y al que va a poner ese dinero le va a hacer un gran descuento. Entonces ahora ha funcionado mucho cuando tenemos colecciones muy importantes, muy grandes, que no quieres que no se te venda un gran cuadro.
A ver, platícame este efecto de un cuadro no vendido, porque lo dices como pues no tengo nada que perder, me gusta el cuadro, me lo queda, pero hay algo más.
¿Sí, claro, hay un registro de que se queda como cuadro no vendido y hay la percepción, porque yo sí creo que es una percepción de la gente que dice, híjole, no se vendió, que tendrá? ¿No está bueno, algo tiene, algo tiene ya el diablo básicamente ya lo manosearon, no, ya no lo quiero, que es una estupidez, no? Volvemos a lo mismo, te gusta o no te gusta. Y hay, pero hay diferentes personalidades de compradores, hay gente que dice, no, yo con un descuento lo compro y lo cuelgo feliz de la vida y hay otro que dice no, raro que no se vendió así como hay el que no le gusta pujar sin competencia, es una cosa psicológica. Todo empieza desde cuando recopilamos la gran subasta, ¿No? Tenemos hoy en día, creo que este año tuvimos 350 subastas, o sea, ahí sí tenía apuntado el número, pero ya no me acuerdo, no sé cuántas subastas tuvimos un titipuchal, o sea, es imposible para mí seguir todas las subastas. Este, entonces todo empieza desde que empiezas a construir la subasta, ¿No? A recaudar cuadros, en este caso estamos hablando de arte, recaudar cuadros, llega la subasta y bueno, se cataloga. Antes hacíamos unos catálogos preciosos impresos, impresos. Ahora lo hacemos para ciertas subastas nada más, pero con el Covid fue imposible, o sea, no había manera de hacer catálogos y también hay esta parte ya ecológica donde el papel es como. Nos tenemos que adaptar un poco al mundo. Hay muchos clientes que todavía no lo. No lo asimilan y si les gusta su. Ver sus catálogos porque son divinos en el sentido de que tú puedes. Es como un. Es como un diccionario, te puedes ir al año 1000, al 2000 y ver ese mismo cuadro que salió. Obviamente ahora hay ya las computadoras por ahí. Sí, ahí sigue habiendo gente que le gusta el feeling del papel y ver la obra en papel, pero bueno, entonces ya no hay catálogos, pero los tenemos digitales. Entonces tú te puedes meter a SODEVIS. Com y ahí te vas a la página, te abres con tu email y puedes accesar a todo tipo de subastas que hay. Todos los días. Todos los días, No te puedes imaginar todo lo que vendemos. Llega el gran día de la subasta, pero días previos a la subasta nos preparamos todos para vender los cuadros. Entonces, por ejemplo, todos los cuadros que salen en la oficina de México, yo me siento con una responsabilidad tremenda de que. De venderlos. ¿Entonces empiezo a contactar a todos los clientes que yo pienso que les puede gustar tal obra, Oye, va a salir esto, quiero que lo veas, o sea, empiezas a hacer tu preventa, si no.
Es como ya está la subasta, no venderíamos nada, no?
Esto es muy orquestado en ese sentido. Hoy con lo de la computadora sí tenemos aparte factor sorpresa, que no tenemos ni idea de lo que va a pasar, pero la parte tradicional, o sea, en donde nos tenemos que enfocar es que nos sentamos los equipos y vamos obra por obra, quién va, quién está en este cuadro, cuántos bits se registran, cuántos van registrados, etcétera, etcétera. Llega el día de la subasta, antes eran un poco más. Como eran muy presencial, ahora la gente ya no tiene que ir tampoco a la subasta, porque lo puede hacer online o lo puede hacer por teléfono. El 99 % de mis clientes lo hacen por teléfono. Entonces yo estoy atrás en un bus y ya que va a pasar su lote, les marco Hola, estamos listos, ¿Como nos sentimos? No sé.
Qué. Ellos lo están viendo, Ellos a.
Veces lo están viendo, ellos a veces lo están viendo en la enorme online, o yo les voy diciendo lo que está pasando en la sala, yo soy su voz. ¿Entonces empiezan y cómo me empiezan a preguntar y cómo la ves? Se está vendiendo, ¿Qué onda? A ver, chismeame, ¿Cuántos competidores tengo? Es que es como una carrera de resistencia esto. ¿Cuántos competidores tengo? Le digo, pues mira, tenemos prohibido realmente decir las cosas tal cual, ¿No? Pero más o menos le das un tip, mira, si hay tres o cuatro teléfonos registrados, no le dices ¿Quién? Le digo, mira, tenemos 10 teléfonos registrados, entonces quiere decir que va a haber mucha competencia. Ahora, muchas veces cuando se registran esos teléfonos, muchos se caen, muchos. El día anterior se peleó el señor con la señora está de malas, cayó la bolsa, este, lo atropellaron, vete tú a saber, no llegó al teléfono, no contestó. Entonces de esos 10, a lo mejor te contestan 7. Entonces yo siempre les digo, tienes que estar, tienes que estar porque a veces pasan cosas y se bajan los clientes y puede ser que te lo lleves a muy buen precio. Entonces empezamos, entonces abre el martillero, el martillero está diciendo, we can open this work, podemos abrir esta obra en tanto. Entonces yo le voy diciendo, acaba de abrir. Entonces le digo, le damos, nos metemos, ¿Quieres poner una puja? Espérame, espérame, déjame pensar, deja, deja ver. Entonces cuando está muy acelerado la cosa, yo siempre les recomiendo, vamos a esperarnos para no nosotros poner más pujas y encarecerlo nosotros mismos, vamos a esperarnos a que ya queden poquitos y así vamos platicando y ya sabes. Pero es un nervio, no creas. Y yo tengo que estar, bueno, a las vivas porque yo tengo que estar viendo al martillero, a un pizarrón gigante que tenemos con números, ¿No? Y hablando con mi cliente y estar viendo en la sala quién está pujando. Tengo que estar, o sea, y.
Tienes tú el fil dependiendo de quién es el interlocutor que está pujando, quién, contra quién, podrías estar.
Video. Sí, y tengo una historia divertidísima que un día no sé si me va a escuchar, que si no después te digo quién para que lo entreviste, porque es de mis clientes favoritos también. Estamos videando y justamente había salido una obra, este, que no se había vendido en una subasta anterior y haz de cuenta que salía, en la subasta anterior estaba estimada en 20 millones y ahorita salía en 6 millones. Le hablo y le digo, o sea, esto es, vas a hacer la ganga la compra de tu vida, por favor, tienes que tratar. OK, estamos al teléfono y de repente, porque también tenemos unos boots privados arriba donde hay gente que no quiere ser vista, de repente se sube, que es la parte más aburrida. Luego te cuento otra historia de eso. Y este, y llego y veo para arriba, yo puedo ver y veo a Leonardo de Caprio. Yo ya no sabía qué hacer, yo hasta nerviosa de no manches, está allá arriba Leonardo de Caprio, qué diversión. Y yo lo veía y estaba pujado, estábamos pujando por la misma obra.
Por este de 6 millones.
¿No? Y entonces de repente como que se me quiere rajar y le digo, mira, yo nomás te voy a decir que estoy viendo a Leonardo DiCaprio videar por, o sea, se me salió. Le dije, ni modo, aunque me corran te voy a decir quién es, mira, no sabes la risa. Y me dice, pues ese no me lo va a quitar, ni porque sea Leonardo de Caprio me lo va a quitar. Obviamente no nos llevamos nosotros, no me acuerdo, creo que haber quedado como en 12 o 15, no me acuerdo muy bien. Pero sí, o sea, si nos subimos porque si hubo, o sea, Leo si me ayudó. ¿Si me ayudó, no? Este, Leonardo es, también colecciona fuerte. Entonces, este, pero digo, a veces como que está padre también saber quién es tu contrincante. Luego tengo amigos que están peleando juntos, entonces ahí sí es como más complicado la.
Historia. Y estas dinámicas se fomentan porque a ver, yo no soy ni cerca de conocedor, coleccionista, subastas, nada, pero hace poquito me invitó mi amigo Gerardo Gaya a su subasta que hace para la fundación que tiene, que se llama Iluminemos por el Autismo. Y había un cuadrito de Pedro Friedeberg. Dije, este, a ver si Wally no saben quién es, me gusta porque tiene este.
Rollo. Padrísimo, Pedro, aparte.
Padrísimo. Y dije, y estaba buen precio. Dije, bueno, para este me alcanza. De volada empezó la gente como que a meterse en un feeding frenzy que terminó 3, cuatro veces el precio de salida. Obviamente yo me salí, pero me imagino que este, este, esta guerra y no se puede.
Salir. Hay gente que entra y no se puede salir y hay gente que no le gusta, te digo, estar solo haciendo una puja es porque le da inseguridad, le falta validez, como que cree que nadie lo quiso, nadie lo.
Quiso. Es lo.
Mismo. Chance, nadie, chance, no lo debo de comprar. Es una estupidez porque al final es el chiste es comprarlo al mejor precio posible, ¿No? Este, pero sí tengo clientes que.
Enloquecen cuando alguien se arrepienten al final de tal vez haberse dejado llevar por la emoción y haber sobrepagado por una.
Obra, pues me mentan a veces la mod, Pero no, no, pero no tengo ahorita tengo un gran amigo también coleccionista que acaba de comprar también una pieza increíble que no voy ni decir los precios ni nada, pero sí fue una locura de lo que compró y luego me habla y me dice ¿Qué dices? ¿Qué estupidez? Le dije, fíjate que al contrario, porque tienes 10 otros cuadros de este.
Artista y acabas de subir el.
Precio. Tu colección vale mucho más hoy.
Solo si alguien más lo paga, que lo van a.
Pagar. Una colección vale también por todo lo que hay adentro, no es nomás un solo cuadro junto o quién la hizo, es todo lo que hay adentro y todo lo que llevó a esa ser esa colección. Por eso cuando tú ves por ejemplo la colección macloud que vendimos, que fue una cosa, una locura, los señores compraron lo mejor de lo mejor de lo mejor de lo mejor, pero era uno tras otro, tras otro, tras otro, tras otro, tras otro, entonces junto al conjunto, a lo mejor si no tenían algo tan espectacular, se vuelve espectacular porque es parte de la colección, entonces jalan también a las cosas no tan.
Buenas. Y desde tu lado, ¿Cómo vives estas experiencias cuando estás videando una obra de no sé, ¿Cuánto ha sido la obra que más has.
Videado? 70.
Millones. ¿Qué sientes en ese.
Momento? No, o sea, no te puedes así como cuando gané mi primer competencia de karate, esa adrenalina, pero ese dolor de panza, pero ese nervio, o sea, me bloqueó totalmente. Te juro que en ese momento estoy viendo al martillero, estoy con mi cliente y ahí sí no estoy viendo a nadie más, o sea, bueno, estoy pendiente de que esté en la, en la sala, pero es impresionante porque luego hay muchos factores que no escuchas bien, por ejemplo, a veces la llamada no puede ser, no es tan, tan, tan nítida, luego a veces mis clientes son medio tramposillos y no me dicen hasta la última hora que van a entrar. Entonces el caso de este que, y lo entiendo cuando hace un beat tan fuerte que a lo mejor no quieres que nadie sepa, entonces hasta a mí me lo tenía medio escondido, entonces dos horas antes me suelta la bomba que vamos por ese cuadro y no, Entonces estás como que no, ¿Será que se lo va a comprar? ¿Será o no.
Más? ¿Qué es lo que te mueve a ti? ¿Dices, este dolor de panza, es la emoción del momento? ¿Es la competencia, tú que eres muy competitiva, ¿Es la parte monetaria que va a cascadearte a ti como parte de tu sueldo, bono.
Comercial? Yo creo que para mí realmente es un poco la adrenalina de la competencia de que no me la vaya a ganar la China, ¿No? Porque estos chinos, cuando estás a ese nivel, por lo general estás compitiendo.
Mucho con Asia más que con Medio.
Oriente y también es cíclico, de repente Medio Oriente, pero en este caso era Asia y híjole, y me acuerdo que siempre esa, la de Asia era. Siempre se llevaba todo, dije ahora sí. Entonces como que me pongo yo en ese mood que. Pero obviamente siempre tienes que pensar en tu cliente. Antes me daba mucho nervio porque decía pues qué onda, o sea, qué pasa si yo estoy siendo partícipe a comprar esta obra y resulta que no jala.
¿No? No jala en el.
Sentido. En el sentido de que a lo mejor pagaron mucho o no sé qué, y he aprendido con la experiencia y el tema de que ya son niños grandes, cuando estás haciendo ese tipo de apuestas, ellos ya saben lo que están haciendo, entonces yo simplemente estoy ahí para este, hacerlo fácil, para hacerlos también que tengan una buena experiencia y paranármelo, ¿No? Porque también hay trucos dentro de subastas para ganártelos, ¿No? Como cortar una puja, ¿Cómo funciona eso? Pues por ejemplo, de repente si ves que está. Que le quiero ahorrar dinero a mi cliente, ¿No? Y sé que la próxima puja, por ejemplo, es de un millón, le pido al martiro este medio, medio millón y a veces te lo concede, a veces no, ¿No? Entonces haces así como cositas para que no también del otro lado se sientan consentidos y que hice todo el esfuerzo por no, también que se lo lleven.
Al. ¿Cómo festejas? ¿Qué pasa después de que compras.
Un cuadro de híjole, me voy a mi hotel a dormir? Es que no sabes, yo creo que bajo hasta de peso, es como me voy a dormir, o sea, trato de. Me voy al hotel, o sea, bueno, normalmente tenemos una cenita después con el equipo, pero normalmente al día siguiente tenemos otra vez subasta, entonces tengo que estar pilas para la subasta del día. Entonces no es de que sales al a festejar realmente no. Ya después, ya después nos vamos con entre los cuates y nos morimos de la risa y festejamos, pero o voy con mi cliente a cenar o a comer lo que sea, pero no, trato de mantener la.
Calma. ¿Cuál es esta otra historia que me vas a contar de los cuartitos de.
Arriba? Noviembre. Fue un noviembre que llegué a Sodevis. Llegó con un cliente que nunca había comprado en subasta, nunca, que ahora es, yo creo que mis clientes más importantes que tengo y que le agradezco todo porque ha sido pero entendido, pero fácil, pero paga rápido, es el cliente perfecto. Ojalá pudiera decir quién es, pero sabe quién es y llegamos, No, pero no quiero que me vean, no sé qué. Bueno, pues órale, te consigo un privado y va a estar ahí en el privado. Ah, perfecto. Llegamos al privado. No, que aparte te suben como por unos lugares más recónditos, no sé qué estás ahí, te ponen tu quesito y te ponen tu tequilita, tu champañita, lo que.
Sea. La gente toma cuando está.
Pujando. No, pero a los del bus si les ponen su.
Vinito. Pero no te dejan. No debería. No, te desinhibe y te.
Lleva. No, lo que pasa es de que hay ocasiones en que dice no, es que no sabía lo que estaba haciendo, ya sabes, o sea, se echan para atrás, se echan para. Entonces no es una cosa muy seria. Es como si estuvieras en la bolsa, o sea, me encantaría que un día fueras a ver una subasta para que vieras la dinámica y cómo van de un minuto a otro. 1 million 2003, o sea, sobre todo en las subastas del día que van un poco más rápido. Es impresionante, o sea, Pablo, mi esposo siempre me dice, mira, a mí me impresiona la subasta de la noche, pero la subasta del día es porque van mucho más rápido y no te puedes despistar ni tantito. Pero también de millón en millón.
En millón y millón son abiertas estas subastas. Yo puedo ir como hijo de.
Vecino. Bueno, las del día sí, las de la noche no, las de la noche por.
Invitación. Pero mira, conozco a.
Alguien. ¿Te.
Conoces? I know.
People. I you know people. Estás conectado. Entonces llegamos al bus, este famoso y este, y estamos así y de repente me oye, está reaburrido porque puedes ver a todo el mundo llegar, ¿No? Y estaba llevando, me acuerdo que llegó ese día Tom Ford, Valentino, el director de Disney, el presidente de Disney, o sea, había como que esa subasta, no me acuerdo, se subastaba un Double Elvis de Warhol, creo. Entonces había casi cambia como mucho Foz, no sé qué, y se subastaba una obra también de Tom Ford muy famosa de Andy Warhol y me dice ay no, yo quiero estar allá abajo con la raza, con la raza, con la raza. Entonces yo así agarro el teléfono así de, ya sabes, the eagle wants to go down, the eagle wants to go. No teníamos ni lugar, no teníamos ya, porque los lugares son asignados, o sea, es algo muy serio. Entonces llegamos, estamos en una columnita y de repente sale un Rothko precioso, maravilloso y me dice ¿Vas? ¿Y yo como que voy? Si, vas. Y uno va a ser la puja, tú das la puja. Y yo como órale, pues vas. Entonces me hizo a mí levantar la paleta y entonces como apuntador no, ahora les vas. Entonces te lo juro que yo sentí que toda la sala así nomás volteaba porque era mi primera subasta también. Y yo decía, todo el mundo me está viendo, qué pena, qué vergüenza, ya sabes. Y de repente el martillero como que se saca de onda también porque él sabía que yo iba a estar arriba, no iba a estar abajo y como que no hubo tiempo de avisarle, porque ese es otro tema. Recuérdame el martillero todo lo que tiene que hacer, él sabe exactamente dónde está la gente sentada, es una locura. Y entonces empiezo a pujar y de repente, pues ya íbamos como en 28 millones de dólares y se me ocurre que creo que hoy en día me arrepiento y creo que mi cliente también se arrepiente de que le pregunté y le digo, tú sabes que son 28 más el buyers Premium, o sea, yo no soy muy buena para las mate, pero digo, creo que son como.
32. A ver, háblame de esta matemática del buyers.
Premium. Sellers, cuando cae el martillo, eso es en lo que se vendió, vamos.
A hablar de $10.
Millones. $10 millones. Pero hay un Buyer's Premium, o sea, tienes que aparte de eso pagar, es lo que se lleva a la.
Casa. La.
Comisión. La comisión. Entonces va bajando entonces de, creo que es de 0 a 1 millón es el 25%, 26% extra, extra, luego de 1 millón a 10 millones baja al 13% y va bajando, así como.
El vendedor no paga nada a la.
Casa de subastas, al vendedor también le cobran una comisión, pues la caja, la casa siempre gana, es como Vegas, la casa siempre gana también se le, cuando tú consignas también hay un 10%, o sea lo máximo es 10% y de ahí hay muchas, juegas mucho con eso, ya no puedes llegar hasta 0% entonces le preguntas a tu cliente, oye, pero sí, porque es la primera vez, creo que para los dos, no, le digo, oye son 28 más, creo que son 32 hijo. ¿No, pues lo dejamos pasar, lo dejamos pasar, vamos por otro, no, Total se vende, fuimos el underbeater que es muy importante, los que estamos, los que hacen la puja anterior es igual de importante que el que compra el cuadro, porque? Porque es el que hace que suba la hora. ¿OK, entonces si tú tienes un buen underbeater que sigue, no sabe cuándo.
Frenarse, hay gente que su chamba, hay.
Gente muy disciplinada y que dice hasta.
Acá y hasta acá, pero a lo que voy es, hay gente que está buscando elevar la puja sin intención de comprar, o sea con la idea de.
Crees si te lo ganas? ¿No, o sea, ahí tienes que pagar, o sea un tema también de honor y de, o sea, no crees que mucha gente se raja? ¿Se rajan muy pocos, al final los que se rajan realmente es porque tuvieron un problema, porque se murió, porque algo pasó, no? Pero es, y obviamente si se rajan no pueden volver a participar en ninguna subasta, el castigo es fuerte, quedas.
Como underbeater y pues no, ya no.
Se lo lleva, pero pues ya nos quedamos picados y luego ya compramos muchas otras cositas, pero ese cuadro en específico hoy vale 100 millones de dólares. Entonces por eso yo sí tengo, ese es el único sour moment que tengo que te digo que luego el que tiene que tomar la última decisión es el cliente, el martillero, el martillero, o sea está la gente sentada y posicionada estratégicamente. Entonces cuando te digo que tenemos estas reuniones antes de salir a subasta es porque si sabe que Lulú, que yo voy a traer un beat, él sabe en qué posición estoy yo del bus, porque me va a voltear a ver si no he entrado, si yo no he levantado la mano, me va a decir Lulu, are we going in, o sea, sale a pescar, me sale a pescar, entonces le digo yo le hago señas, güey, luego tenemos varias señas, ¿No? Si vamos a videar, tienes que estirar el brazo y ponerlo arriba, o sea, como así, él sabe que estamos trabajando en ello, o sea, tenemos como que un body language con el martillero.
Y hay varias capas de lo que está pasando en el mismo cuarto.
¿No? No, es que es, te lo prometo que es estrategia pura. Y entonces en el cuarto ya entran y siempre hay los usual suspects, ¿No? Que está Gagotan, bueno, Larry ya no va a las subastas, pero tiene a su equipo, están los Neymar que son así, ¿No? Los este, o sea están varios nombres así que te. Son los que siempre son los traders, los dealers, los que sí van a comprar o los que van a veces hasta proteger su. Eso sí hacen cuando tienen un state muy grande, por ejemplo de Warhol, ¿No? Este, salen los Mugravia protegidos y ven que está flojón, flojón y que a lo mejor, y que ellos lo van a revender después, ¿No? Pero no quieren bajar su mercado, eso sí hacen, y eso sí se vale, lo que no se vale, por ejemplo, tú no puedes pujar por tu propia obra, eso es, ni tu familia, eso está totalmente prohibido, entonces, entonces están estos personajes están sentados en específico, en áreas específicas, entonces al martillero le dan un como croquis de dónde está sentado cada quien para que los pueda identificar, y es un body language del martillero increíble y una paciencia increíble, y él sabe, y él sabe el ritmo y él sabe más o menos hasta cuándo, y ya, bueno, hay unos que ya tienen muchísima experiencia y que saben que no. Entonces me acuerdo un día que estaban subastando un Giacometti que se llamaba The Standing Man creo que era, y fue la primera obra que rompió los 100 millones de dólares, entonces estaban en 99. ¿Entonces le dice el martillero al cliente, le dice Sir, are we going in? Y le dice let me think, let me think, let me think, wait, we, como que el cliente de veras estaba mortificado, ¿No? Los ves mortificados, y le dice for million dollars, I have all the time in the world, como diciendo no, Y en ese momento levantó la mano y todo el mundo, ya sabes, aplaudiendo de que pues era la primera hora que se vendió en su millones y tú estabas ahí. Sí, ahí estaba, si. No, es increíble, es increíble ver estas obras que pues las vas a ver pero en museos o ya nunca más las vas a volver a ver porque están en colecciones.
Privadas. Oye, Lulu, y cómo afecta, estabas hablando de la página de Internet de Sodevis, ¿Cómo afecta la tecnología? Y podemos hablar de transparencia y disponibilidad de data, del acceso a los mercados, ¿Cómo ves que la tecnología está afectando el mundo del arte? Y podemos hablar también desde cripto.
¿No? Supongo que ya sabía que me.
Ibas a preguntar de cripto, pues NFTs y los changos y los criptopunks y cuéntame cómo piensas de.
Eso. Es que mira, eso sí es un mundo totalmente.
Aparte. ¿Por qué? Porque es muy generacional, pero el concepto es el.
Mismo. Pero es muy generacional, ¿A qué te refieres? Como tú sabes, o sea, Sodevis también tiene su parte que vende mucho cripto y vende y se ha enfocado también a vender que los tenis de Michael Jordan, o sea que es justo enfocado para este otro mercado que no le interesa el arte, no necesariamente quiere un cuadro colgado, pero le llama la atención el meteorito, pero le llama la atención el zapato, zapato sudado de Michael Jordan, pero le gusta la camiseta de Messi o. Y esos, esos luxury goods, ¿No? Y el cripto obviamente también pues es, nos tenemos que adaptar al mundo también a lo que está pasando el cripto a una velocidad diferente, ¿No? Y los que no estamos, yo no estoy muy metida en cripto porque no, ni me da tiempo ni le entiendo muy bien, pero mis clientes que sí están metidos se divierten muchísimo también lo hacen como, o sea, tienen también su propia comunidad, tienen, o sea, y.
Cuando estás hablando de cripto es Criptoarte.
NFTs tienen su propia comunidad y, o sea, son another breed, o sea, son otros locos, ¿No? Y mucho es digital y yo creo que así como cuando el urinario de Duchamp salió exposición y la gente dijo que cochinada eres. Lo que estaba pasando en ese momento es lo que nos toca ahorita vivir nosotros también, los NFTs, el arte digital es parte de nuestra generación, es lo que va a pasar y en año, en 10 años o en 15 años o en 20 o en 30 va a haber otra cosa.
¿No? Pero por ejemplo, esto que pasó hace un par de años con los NFTs ha habido incluso hasta demandas de gente que compró en subasta Bored Apes o no sé si eran criptopunks, que hoy han perdido 90% de su valor. ¿Tú crees que esto sea nada más parte del ciclo y que estos, o al menos algunas colecciones originales recobren o tengan un valor.
Histórico? Yo creo que sí, algunas colecciones van a tener valor histórico. Si hay museos que están invirtiendo en NFTs, o sea, si lo están haciendo, pero yo creo que sí, yo creo que sí. No sé si al mismo nivel que los artistas clásicos, pero definitivamente son parte de nuestra historia del arte. Es un capítulo.
Más. Y en ese, en ese sentido, parte de los NFTs o una vertiente de NFTs es la tokenización de arte, de cachos de.
Arte. Cuando hablamos, cuando te platiqué del provenance, se está hablando mucho acerca de hacer un tipo de, como de blockchain, en donde tú vas a tener toda la información de un, de un cuadro, digamos, de la Mona Lisa. Tú hoy tienes, bueno, no es un buen ejemplo porque siempre he estado en un museo, pero un cuadro muy importante que ha cambiado mucho de manos, sobre todo, toda esa información va a estar ahí, ¿No? En el blockchain, incluyendo, están hablando hasta incluyendo certificados de autenticidad, etcétera, etcétera, etcétera. Ya está, o sea, ya está como. Creo que ya se está practicando. Nosotros hicimos un ejercicio con algunas obras, hace como una subasta en donde le pedíamos ya al cliente si quería ser parte de tener su información y si aceptó y le encantó la idea y todo, entonces sí creo que ahí.
Va. Pero eso es una cosa, digamos, de transparencia, cuando estás hablando de verdadero ownership, cuando la gente puede comprar un cacho de un Warhol a través de un NFT y decir tengo el cachito número.
242. Yo en eso no soy muy. No creo mucho en eso, como tampoco creo tanto en estos fondos que se hicieron para comprar arte.
¿No? ¿Por qué.
No? No funcionan.
Bien. ¿Por qué no? Si es lo mismo que una colección privada.
¿No? Por alguna razón siempre pasa algo. A Chuchita la bolsearon algo. No sé, algo pasa con esos, con esas inversiones de comprar este algo.
Entre muchos y, o sea, Artsy, por ejemplo, y estos sitios en los que puedes, no sé si es invertir en un fondo, pero si puedes, digamos que tener un cachito, no te digo, me.
Imagino que hay gente que le debe de funcionar y debe estar feliz con ese rollo. Yo en lo personal creo que tengo que tener conmigo el cuadro que estoy comprando y disfrutarlo y.
Tenerlo. Y oye, regresando al arte contemporáneo, dices, OK, se hacen valiosos por quién los mueve, por cómo se habla de.
Ellos. Bueno, por el.
Artista. Correcto, correcto. Las redes sociales hoy veo que hay mucha más y sobre todo en tu mercado, que es el mercado secundario y hay mucho más conexión entre el pintor que antes tal vez estaba perdido en un estudio en la Toscana o donde tú quieras, y clientes potenciales. ¿Esta desintermediación tiene algún impacto en tu.
Mercado? Yo creo que un buen artista entiende la necesidad de su galerista. Esa teoría de que, ay, voy directo como con el artista, no, que eso era como de nuestros papás y así, no, es que fui directo con el artista, ya no jala tanto, no te vas a borrar, no te vas a ahorrar nada. En cambio si vas a través del galerista, él va a ser su chamba, ya sabes, lo va a documentar, lo va a tener en sus archivos, vas a tener un certificado, es serio, le va a dar la seriedad que necesita, te va a ordenar. Los artistas por lo general son malos administradores, entonces siempre cuando también lleguen ay, pero tú conoces a fulano, al artista, ¿Por qué no vamos directo con el artista? No, es que los mismos artistas ya los han educado, ya les jalaron las riendas y tienen que pasar por su.
Galerista. Hablabas de cuartos en los que estás con Leonardo DiCaprio y Tom Ford y la crema innata durante una subasta, pero también has estado en mesas ya más sociales con George Clooney. Quien te conoce dice que tienes una habilidad, no sé si una habilidad o una técnica, es lo que me gusta, un sistema para navegar, para fluir en estos entornos de dinero, ego, fama. ¿Cómo te mueves.
Ahí? Pues te digo que así como cuando llegué a Sodevis y dije de aquí soy, eso me pasa un poco, o sea, cuando sabes que al final no es que no me impresione, claro que me impresiona y me fascina la farándula y me fascina ver estar de groupie, me fascina. Pero al final lo que más me gusta a mí y creo que lo que más me llena a mí es que yo soy, yo también soy coleccionista, pero de experiencias de amigos de gente. Eso a mí es lo que me gusta. Me gusta, o sea, morirme de la risa con una situación chusca que me pasó, que a lo mejor metí la pata, pero no me importa, ya sabes, porque al final tengo una historia que contar o este, me encanta, de veras, he hecho amigos increíbles en esto, más que clientes, amigos y que de repente estoy en situaciones que digo, híjole, como de la Cenicienta, ¿No? Que a las 12 se va a acabar y you have to go back y decir, respira profundo, ¿No? Esto fue un ratito, está padrísimo, pero Gets saca lo mejor de ahí, no lo vas a tener tú. No, o sea, pero saca lo mejor. ¿Que aprendiste de estar sentada con Carlos Slim? Es el conversador más increíble. El señor sabe de todo, pero es el más, ¿Sabes? Te abre las puertas, te hace sentir así. Quiero, o sea, ¿Qué quieres hacer? Róbate algo de él, robate eso. No, o si. Estoy sentada con una mujer que admiro muchísimo, empresaria, no decir nombres, yo quiero ser así. ¿Que hacer cabrón? Así, porque a veces tienes que serlo, ¿No? Aprende, ponte las pilas. Eso es lo que a mí me gusta. Entonces en lugar de impresionarme, impactarme, hacerme chiquita, es, o sea, todos somos iguales en ese sentido. Todos pasamos, todos lloramos, las pasamos mal, todos nos gusta reírnos, todos nos gusta lo mismo al final del día, ¿No? Unos con más, unos con menos. Pero te digo, a mí lo que más me gusta es estar ahí en esa situación, la situación en sí, ¿No? Y que al final no, cuando ya no me dedique a esto o cuando no sé si voy a hacer esto toda la vida o no, diga, híjole, qué diversión, porque yo no voy a trabajar, o sea, yo voy a divertirme, o sea, voy a un trabajo que donde, es la mejor universidad que he podido tener y me pagan, me pagan de verdad por hacer algo que me.
Gusta. Háblame de tu comida anual en el.
Contramar. No, bueno, es lo más increíble. Mira, creo que dentro de la compañía es la única comida donde me da hasta pena luego porque me dicen, ¿Por qué no replicamos el Contramar en Berlín? No, pues, o sea, tienes que llevarte a Gaby Cámara, ya sabes, o sea, no hay manera. Tienes que llevar al Contramar. Es un fenómeno, ¿No? En el sentido todo pasa entonces cuando llego también a Sodevis y empiezo a ser amiguitos en Estados Unidos, desde mis colegas hasta clientes que me hablaban y decía oye Lulú, yo siempre, Gaby Cámara siempre ha sido lindísima conmigo y me decían me puede hacer una reservación en el Contramar, o sea yo ya era ah porque déjame decirte que aparte de vender arte soy concierge, ese es mi second job, soy concierge de mucha gente, gente y entonces oye Lulu por favor, fíjate que no hay reservación en el Contramar hasta junio y querían venir en febrero cuando es zona Maco, entonces después de que me hablan 15 personas o 20 personas para hacer una reservación digo no, o sea yo me tengo que apropiar del Contramar y hacer que todo pase ahí, estás loca, no sé qué hablo con Gaby, Lulu, nunca he cerrado el Contramar para nadie, ándale Gaby, mira vamos a hacerlo por México, por Sunamaco, por Sodevis, por todo, mira más que por Sodevis porque vamos a recibir a todos los extranjeros y vamos a hacer algo divertido, no sé qué, bueno, me cobras carísimo Gaby, para que sepa si me va a oír. Total convenzco a Nueva York y lo único que te puedo decir es que no la puedo dejar de hacer, es una comida donde invito a mis coleccionistas, primero que nada a galeristas, que ahí fue bueno cuando me dijeron Lu estás loca, luego a directores de museos, artistas y gentes de la escena social mexicana, entonces hago, quito el rollo del Contramar, o sea no hago mesitas y no hago puras mesas largas y me choca la idea de tener una mesa, mesas largas, sentados, sentados ahí siento bueno no voy a decir el número porque no, Gaby me va a cobrar más, pero hay una capacidad en el Contramar y eso es lo que cabe, o sea no puedo más y entonces hago mesas largas y ahí viene lo divertido, yo, mi idea fue siempre de que no hubiera una mesa mejor que la otra, que no hubiera, no es que te tocó la mesa VIP, odio el vipismo. ¿Entonces dije bueno qué hago? Entonces en cada mesa pongo exactamente eso, un artista, un galerista, un súper coleccionista, alguien divertido.
¿No? Entonces son asientos asignados, asientos asignados.
Bueno mesas más bien, o sea te digo eres la mesa 1 dos tres, cuatro, cinco, seis, siete, te tocó en la siete, pero en esa mesa te va a tocar alguien igual de importante que la mesa de al lado, ¿No? Entonces dicen, yo no lo digo yo, dicen que es donde se hace todo el negocio, porque de zona Maco y de muchos lados, porque vienen todos los extranjeros y antes había esta percepción de que las galerías no se llevaban con las casas de subasta, ¿No? Como que éramos competencias, y yo dije, creo que hay lugar para todos, hay lugar para todos y si a la galería le va bien, a mí me va a ir bien porque me va a rebotar, yo estoy segura de eso. Y entonces así ha pasado, entonces invito a las galerías mexicanas, que lo que yo quiero también es de que mis clientes extranjeros que vienen, porque no nomás tengo clientes mexicanos, mis clientes ya extranjeros que también vienen, oigan, que se sienten en la galería y platiquen con el galerista y que los lleven a su galería después y que tengan este approach y que desde ahí se vaya haciendo esta dinámica de que ya somos cuates y entonces ya llegan a la feria y compramos, hasta que pues de repente está sentado y en la mesa está hey, wey, wey, y está haciendo alguna locura, o un día también llegó Jeff Koons, otro día, o sea, han pasado por ahí todos los artistas contemporáneos más increíbles y algo pasa en el Contramar que todo el mundo se la pasa bien, es relax, ¿De qué.
Hora? ¿Qué hora se vuelve.
Fiesta? Entonces ahí fue, ahí fue el tema. ¿Entonces cuando yo hablo de, oigan, pues voy a hacer una comida, OK? Para la invitación Twelve to Two, y yo, miren, les voy a explicar cómo funciona en México, a las doce, ¿No? ¿Las señoras invitadas van a estar yendo al salón ya para irse a la comida, algunas no, este, van a llegar tarde, o sea, no hay, en México se come, o sea, antes de las dos no se come en México, entonces vamos a hacerlo por respeto a los americanos y para que no los tengamos famélicos a las 2 de la tarde, bueno, ya qué hora se acaba? No les vamos a poner hora porque en el Contramar no se pone ahora, entonces es divertidísimo porque ahora ya tengo un second siting, ¿No? De que llegan, por ejemplo, los boards de los museums que si traen un schedule muy severo porque se los traen a latigazos, entonces llegan puntualísimos a las dos y a las tres, y media, cuatro ya se están levantando y entonces a las cuatro llega otro bonche, ¿No? ¿Y el segundo batallón, no? Ya gente más joven, gente, clientes que no les importa estar en la primera sentada porque les da igual pero quieren llegar a la segunda y se toman drinks y entonces pasan de todos, o sea, no te digo, no nomás de comprarte sino ennoviados. Todo pasa, todo pasa, se han hecho, han salido hasta matrimonios de ahí, pero. Es muy divertido porque se oye como que no, como que la la land, ¿No? Pasan muchas cosas ahí. Esta estructura de poner a gente estratégica, cada mesa tiene una razón de ser, pienso muy bien quién tiene que estar sentado junto a quién, porque pues luego uno no se lleva con el otro o el este anda con este y no se puede sentar. De bodas, es como de boda, ¿No? Pero aquí con una estrategia de que adquieran algo, de que compren algo, que se interesen o de un museo, porque vienen ahora a México durante Zona Maco siempre vienen muchos boards de museos, entonces trato de recibirlos, boards importantes que obviamente son, traen coleccionistas increíbles, entonces esto genera algo para México increíble porque es. Pero la comida, como los atendemos en México, pero luego se van a las galerías, pero compran, pero se la pasan bien, el tequila delicioso, cómo puede salir mal esa comida, o sea, no.
Pero bueno, habrá varios que nos vayamos a parar ahí en la afuera, a.
Ver, no, bueno, ya te dije que ya tienes bar alta, ya tienes bar.
Alta. Oye Lulu, hablando de México y este tipo de iniciativas, Zona Mako definitivamente lo ha puesto en el mercado del arte contemporáneo. ¿Tú cómo ves el mercado del arte en Latinoamérica? Y hablabas que tienes coleccionistas ya extranjeros, mexicanos, latinos, ¿Qué diferencias hay entre estos.
Coleccionistas? Mira, uno de los proyectos que fueron difíciles pero fue creo que muy exitoso fue el no encasillar el arte latinoamericano. Tenemos, cuando empecé a ir a las subastas y empecé y de veras que tengo amigos muy queridos que me ayudaron mucho confiando en mí, comprando y bueno y haciendo que tuviera yo cierta credibilidad y que Sodevis dijera pues esta liga Leblond, sí jaló. Empezábamos con la subasta de contemporáneo, lego, impresionista, moderno, había un break de una semana y llegaban las subastas latinoamericanas, uff, no sabes lo que terrible, ya todo está quemado, ya no había dinero, ¿No? Y por otro lado, yo convenciendo a mis clientes que la tocada estaba en el arte moderno y en el arte contemporáneo, ¿No? Entonces, ¿Cómo le hacía a mi cliente comprar un Tamayo, no? Si ya me estaba comprando Giacometis y cosas así. Entonces hicimos una estrategia en la cual decidimos fusionar el arte latinoamericano dentro del arte contemporáneo y del arte moderno. Y fue creo que un acierto total, por lo menos para mi paz mental, porque ¿Qué pasa? Entonces al momento de que tú llegas y tienes a todos los coleccionistas juntos viendo, entonces en Sodevis tú llegas cuando son las ventas, hay una exhibición, ¿No? Antes de las ventas, entonces hay salas donde están todos los cuadros colgados. Entonces, ¿Qué pasa cuando tienes un Giacometti y a un Tamayo y a un Diego Rivera probablemente juntos, los asocias, son generacionales, son de la misma generación, no más que uno vale 20 millones de dólares, el otro 800, y entonces el coleccionista dice Who's this Tamayo? Ah, the Mexican really good painter. Empiezan ellos solitos a hacer la asociación y en lugar de vender un tamaño, ese año que lo hicimos, que empezó, que aparte teníamos unos tamaños espectaculares, un tamaño se vendió en 5 millones de dólares. Esa es la diferencia que lo tienes que poner, volvemos a lo mismo un poco, tienes que. No, no, lo que decíamos también de las minorías y demás, lo tienes que poner contextual, es contexto, o sea, son, trabajaron juntos en París, este artista y este, el otro, eran amigos, tenían técnicas parecidas, compartían memorias, compartían notas, va junto, engrana, ¿No? Entonces, eso fue, eso empezamos a hacerlo hace creo que ya como 5 o 6 años o más. Es que ya perdí un poco cuenta con el Covid. Sí, como siete años. Como seis años más o menos, o siete años empezamos a hacerlo y ha sido un gran éxito, porque entonces ya tenemos ahora sí museos viendo al mismo tiempo buenas obras latinoamericanas que tenemos, artistas fantásticos, fenomenales, o sea, increíbles, pero otros precios, porque los latinos siempre estamos amoradísimos, obviamente. Pero si eso lo pones en el contexto internacional, cambia quiénes son.
Ahorita. Si fueras por un best bang for the Buck, ¿Dónde está el valor en, digamos, en arte latino? ¿Tal vez emergente, o sea, vamos a hablar de rangos debajo de un.
Millón de dólares, yo vería a toda esta generación de Guadalajara, dame unos nombres, están increíbles, José Dávila, José Dávila Lebrija, Gabriel Rico, bueno Pia Camilo de Guadalajara, pero todos esos artistas jóvenes que maneja la Curimanzuto, que maneja OMR, que manejan todas estas galerías súper jóvenes, no sabes el punch que traen, sobre todo los de Guadalajara, traen un rollo increíble, increíble y están posicionándose en galerías, se me olvidó mencionar a Mendes Blake también dentro de, traen ya un punch donde ya coleccionistas americanos, un Gabriel de la Mora, todos estos, todos están en colecciones americanas, pero por lo mismo que han hecho su trabajo las galerías, increíble, van a todas las ferias, trabajan, no, están con las pilas puestísimas, justo antes de Zona Mako hay un pre Zona MACO que es en Guadalajara y es muy interesante ir a conocer todos los estudios, artistas que estoy mencionando, aparte son divertidísimos, divertidísimos, no es un súper weekend en Guadalajara, pero si chequen toda esta generación, es.
Padrísima, padrísima y la diferencia entre cómo piensa un coleccionista extranjero a uno latino, vamos a llamarle.
No? Híjole, yo nomás te puedo decir, no es como piensan, pero es cómo ejecutan, OK, Al coleccionista americano, europeo, ven el arte, si tienen su advisor o no tienen su advisor, toman la decisión y lo hace, OK, el latino es, híjole se lo voy a enseñar a mi esposa, a las pobres esposas no se echan la culpa de todo, a mi esposo no le gustó, híjole no es que ¿Qué crees que vieron otro más? Es que no es que en lugar de la florecita y le podríamos decir que le ponga, no, no, no, no, o sea son decidiosos, le dan la vuelta, te regatean bien en van, entonces híjole es muy cansado ¿No? Cuando tienes las dos comparaciones, sí, eso, eso nos falta, pero es cultural, el regateo de entrada es cultural, digo que está bien regatear, eso no tiene nada de malo, pero la toma de decisiones, por lo menos muchos mexicanos no sabemos decir que no sabemos, entonces, híjole, me fascina, OK, este, ya sí, mañana te aviso, no voy a decir, oye no, no estoy listo, déjame ver algo más, no lo puedo comprar ahorita, pero sígueme proponiendo porque se vale, o sea no tienes que comprar todo lo que ves a la primera, pero si puedes, si puedes darle una pista al que te lo está ofreciendo de no lo voy a comprar porque ya ahorita el mercado del arte es internacional. Totalmente. ¿Ya no, no, ya no existe tal cosa de ya nos tenemos que comportar todos al mismo nivel, no? Porque eso sí salen de México y ahí se ponen de seguridad. Entonces, es lo único que digo que sí me gustaría que en ese sentido la gente fuera un poquito más straightforward. No, no me gusta. No, no lo quiero. No, no puedo. No, espérame, espérame, ahorita no es el momento. Pero entonces ya sabes, yo tengo un cliente que se enojó mucho conmigo y que me castigó un buen rato porque le ofrecí un cuadro divino. Mexicano, un doctorat precioso, precioso, precioso. Le hablo, se lo ofrezco y entonces primero, pues me negocia muchísimo. Entonces, lo que hay que entender también es que yo que me dedico al mercado secundario, una persona atrás que por una razón está vendiendo y la razón es porque necesita dinero, ¿No? Por lo general. Entonces, pues yo tengo que ser eficiente también y darle también su respeto a mi cliente por los dos lados. Entonces la hablo, le digo, te mira, es lo mejor que hay, ¿Vale tanto? No, pues tipo la mitad. Mira, no le voy a pasar esa oferta porque sería un insulto y porque lo necesita, punto. Bueno, así me trajo. Y porque yo me confié que lo iba a comprar, me trajo. Me trajo como tres meses. En la negociación. En negociación. Hasta que un día ya le hablo, le digo, mira, mi cliente ya me pidió que tengo que pasárselo a alguien más, necesitar la lana, está seguro, se lo voy a ofrecer a alguien más. Y todavía me dice no, cuando no lo vendas, me hables. Lo vendí al día siguiente porque era una obra espectacular. Lo vendí al día siguiente y para mi mala suerte me marca a este cliente y me dice ¿Qué pasó? No, sí, sí lo quiero, ya lo vendí. Hoy hay tan caro como me fue. Pero si me explicó y es lo mismo de que quizá fue una manera de que le di que no estaba seguro, pero ya lo compró alguien, entonces ya está seguro, entonces ahora sí lo quiere. Entonces es lo único que es donde yo veo que es muy difícil. A mí a veces me cuesta hacer mucho trabajo ventas privadas aquí en México, porque es muy desgastante. Entonces es la diferencia entre los.
Mercados. Lulú, en los próximos 12 meses, ¿Qué es lo que más te emociona que traes en la mesa, ¿Qué proyecto.
Traigo? Un proyecto muy ambicioso que no puedo decir, no puedo decir para nada y menos porque si me oye la competencia, pero que creo que si se logra va a ser muy bueno para el arte en México y pues bueno siempre cada año fíjate, digo nombre el año que entra cómo va a estar mejor que este, algo me pasa, me cae algo increíble y por algo me caen cosas siempre como que muy complicadas, no sé si yo me las busco un poco, este, me caen cosas complicadas pero así como el karate no las dejo hasta que las llego al final, entonces pues a ver si se me.
Da, hoy hemos hablado de cifras multimillonarias, pero Sodevis también está haciendo un push por la democratización y hoy Sodevis puede ser un recurso para gente incluso que está.
Empezando. Totalmente.
Totalmente. Me platicaban hace poco de estas subastas de Discovery o algo así se llaman, cuéntame un poco más de ellas, ¿Cómo puede la gente empezar a tener este acceso a tal vez obras que no te van a, no te.
Cuesta? ¿Tenemos subastas intermedias, o sea lo que estamos hablando ahorita son subastas que son dos veces al año, tanto en Nueva York como en Hong Kong, como en Londres y en París, pero en el inter hay subastas todos los días y dentro de estas hay unas se llaman discoveries, hay otras que se llaman prints and múltiples, o sea hay muchas y tú te metes y las puedes hacer online, tú puedes comprar online y siempre obviamente está mi oficina por si tienes una duda hablas, oye cómo la ves? ¿Siempre háblenos y nos digan oye quiero, me interesa cómo la ves? ¿Y te podemos hacer una recomendación al nivel de cada quien porque de verdad no nada más, más vendemos cosas de millones de dólares, al contrario, a veces como que eso es, eso es como que es un mundo aparte no? ¿Pero el middle market hay otro mundito donde se está todo el día transacteando piezas increíbles de artistas que a lo mejor no están ahorita tan conocidos porque son muy buenos artistas y vas a tener un muy buen cuadro y que esté en muy buenas condiciones, entonces te metes a Sodiris puntocom y ahí vas viendo todas las subastas que bueno, vendemos hasta dinosaurios, o sea hasta fósiles, dientes, colmillos, o sea no son cosas tampoco inaccesibles, entonces es cosa de que si te gusta explorar y navegar o tienes insomnio? ¿Para el insomnio es buenísimo, te metes en la noche y en tu teléfono, yo ahí de repente hasta hago mis comprillas, ya sabes, y al día siguiente, chin, que hice? Pero este, pero es muy fácil y que no les dé miedo, que no les dé miedo y así empiezas. Pero puede, puedes, te juro, entrar a la página y hay para todo. Y luego hay unas que también dice no reserve, que eso quiere decir que si la pieza vale digamos 30 mil dólares, la sacan en un dólar, un dólar, entonces hay veces que si se rebasa los 30.000 o lo que sale, o los 10.000 o lo que sea, pero hay veces que se queda en 10.000, 5.000 dólares, una pieza padrísima. Y esas, esas cosas pasan porque a veces ya llevan mucho tiempo con nosotros y están hartos los clientes, lo quieren vender al precio que sea y órale, ya lo que salga. Entonces este, sí, pero Hay para.
Todos. ¿Cuál ha sido, digamos, tu garbanzo de libra que hayas comprado.
Tú? Eso qué quiere decir, o sea, tu mejor.
De. Exacto, que dijiste ganga, que me topé con algo y la compré para.
Mí. Híjole, este, déjame pensar, Sí, he tenido varias también en joyas, en joyerías, he hecho varias, como que maté víbora en viernes. Exacto, de esas sí he hecho, pero por eso tienes que ser muy constante, para eso tienes que ser muy constante y disciplinado, o sea, te tienes que meter y meter y meter y meter y ponerte tu numerito y si sale, sale, si no, órale. Pero sí, sí he tenido ahí algunos golpes de.
Suerte. Lulú, para cerrar, porque digo, es una plática divertidísima y yo estoy seguro que te voy a estar hablando mucho nada más para que me platiques más historias. ¿Si pudieras escribir un mensaje en el cielo para que millones de personas lo vieran, qué.
Diría? Ahorita como está el mundo, sé feliz, sé feliz, estamos viviendo las cosas demasiado rápido y a veces no estamos poniendo atención a lo que está pasando y no nos damos cuenta de que, de que la vida se va tan rápido y hay que, hay que de veras pasarla bien, hay que disfrutarla y hacer en este momento lo que tienes que hacer y bueno, y ser honesto, pero ser honesto contigo también, ¿No? Entonces, pero que no creo que, y lo digo hasta por mí, yo a veces no me doy cuenta de que estoy en tal aceleré que a veces no disfruto todo lo que tengo y todo lo que hago y todo lo que me pasa. A veces me tengo que sentar y decir bájale tres rayitas porque vamos a mil por hora, pero todos y hacer dinero. ¿Y hoy y ahorita que me oigo yo hablar también de millones y de millones y millones, llegó a mi casa y digo, hasta a veces digo yo ya no quiero eso, sabes, o sea, es como trabajar en una pastelería, una chocolatería que luego llegabas y primero te atascaba si querías comerte todo y ya después dices, no te hace más feliz? No más engorda, nomás engorda, órale, ya. Entonces como que siento que hay que detenernos un poquito, ponernos en pausa, disfrutar el momento. A veces me pasa que en Nueva York estamos tan, tan, tan, tan acelerados, tan en ese spin de hacer dinero que eso a veces te enferma un poco. Entonces poner un poco los pies sobre la tierra, aceptar lo que tienes, aceptar lo que eres, ser feliz, ser amable con la gente, hasta con el que te echó el coche y te tocó el claxon, no cuesta nada darle una sonrisa al vecino todos los días porque creo que todos lo necesitamos, o sea, todos necesitamos un poquito de esperanza de que, no se, veo el planeta herido, veo tantas cosas de repente que eso a veces me afecta, entonces trato de que seamos todos un poquito más.
Felices. Lulú, que divertida plática, qué gusto conocerte, eres una crack. La verdad es que está increíble.
Como, No sé por qué pensaste en.
Mí, pero bueno, no, bueno, mejor decisión de los últimos meses tenerte aquí. Yo creo que muchos necesitábamos oír esto, necesitamos saber y educarnos y quitarnos el miedo de un mundo que parece hasta.
Demasiado. Es intimidante, es muy.
Intimidante. Pero bueno, gracias por estar aquí. ¿Dónde puede la gente seguirte a ti, contactarte? Bueno, Sodevis. Com, ya dijiste. ¿Dónde estás más.
Activa? Estoy en mis oficinas de Polanco, ahí me pueden llamar cualquier día, tengo WhatsApp, pero no sé si es inteligente.
Dar. No sé si esa sea la mejor decisión, pero. Instagram, ¿Me.
Decías? Instagram tengo Lulu sodivismx, ese está abierto, ahí me pueden mandar también siempre mensajes, trato de documentar cosas que están pasando en Sodevis, obras que nos gustan, cosas que están pasando, cosas que salen de la.
Oficina. ¿Algo que quieras.
Agregar? Este, no, que Muchas gracias. Me encantaría seguirte platicando horas, pero ya tienes que ir. Pero.
Ya. Muchísimas gracias por estar.
Aquí. No, a ti. Y mucho éxito con todo lo que haces. Es muy inspirador, de verdad. Estuve oyendo mucho de tus víctimas cracks, víctimas que muchas las conozco y lo que estaba platicando que me gustó mucho, porque luego yo tengo como pánico escénico al micrófono, que creo que no tanto, pero este. Pero está padre oír la percepción de toda esta gente que admiras y que reconoces y su trabajo tan valioso. Gracias por hacerme.
Parte. Gracias a ti. Si te gustó el episodio, lo mejor que puedes hacer para ayudarme y ayudarme a crecer cracks es compartirlo. Comparte un clip compartido, comparte el link con alguien utilizando tus redes, tu WhatsApp o simplemente boca en boca. Ayúdame a que los mensajes de cracks lleguen a más y más gente. También sigue Cracks Podcast, Spotify o suscríbete en YouTube y iTunes, y si es ahí, califícanos por favor con 5 estrellas para que más gente nos pueda encontrar. Puedes encontrar links a todo lo que hablamos el día de hoy que Lulú y yo mencionamos muchos libros, documentales, autores y demás en las notas del episodio en cracks la 265. Y antes de irte, recuerda que si quieres recibir los viernes un correo muy cortito de Mi parte con 5 tips, artículos, libros, gadgets, frases, suplementos, apps, lo que sea, que creo que puede ayudarte a encontrar una conversación interesante este fin de semana o a tener una vida más productiva, puedes hacerlo registrándote a viernes de Cracks. Es un correo muy corto que reciben cientos de miles de personas cada semana y tengo muy buenos comentarios y que puedes recibir totalmente gratis en Cracks la viernes. Déjame ahí tu email y pronto voy a estar en tu inbox. Eso es todo por hoy. Yo soy Oso Traba y espero que tengas una semana de.










