El PADRINO del QUESO Mexicano | MIGUEL LEAL CRACKS PODCAST #289

Transcript of a Spanish-language Cracks Podcast interview (July 22, 2024) in which Oso Trava interviews Miguel Leal about his life: childhood in Irapuato, early loss and poverty, immigration to Wisconsin to learn cheesemaking, founding Mexican Cheese Producers, innovations in production and packaging, business growth and sale to Sigma Alimentos, subsequent FDA legal challenges and personal crises, and current projects (patented continuous coagulation process, organic farm, dog breeding). The piece emphasizes resilience, entrepreneurship, product and process innovation, family/partnership conflicts, and recovery.
Chapters
Cuando entras a una fábrica, ves todo lleno de fierros. ¿Cuándo te los vas a aprender de memoria? Yo me aprendí todo de memoria sin que me lo dijeran. Yo quería demostrarles a ellos que podía ser queso mexicano. Y funcionó. Nada más que era mucho trabajo. Regreso de Estados Unidos bien contento de venir a hacer el queso y todo, y no cuaja la leche. Digo, ¿Cómo? Pues veo la leche normal y todo, pero es que no era leche, era suero pintado. Tú la ves y es leche. Estamos innovando un cuajado que es continuo y eso no existe. Tiene Tienes tu leche, la pasteurizas, la cuajas, la cortas, la coces, luego la vaseas y entra otro proceso. Todos esos pasos que te acabo de mencionar se van a reducir. Entra la leche por un tubo y sale el queso por el otro. Así como lo hice, me hace volver a entrar a las ligas. En verdad, la fórmula del queso de que ahora el queso va a ser 30 veces más simple. Tienes que tocar fondo para entender que todavía te falta que aprender. Y ya cuando te dices tú mismo me estoy desesperando y ahogando en un vaso de agua, las oportunidades te van a caer.
Hola y bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo soy Oso Traba y entrevisto cada semana a las mentes más brillantes para dejarte algo único y práctico que puedas usar en tu vida diaria. Hoy tengo como invitado a Miguel Leal. Lo puedes encontrar en Instagram como Miguel. Es fundador de Mexican Cheese Producers y ampliamente considerado como el padrino del queso mexicano en los Estados Unidos, además de ser autor del libro La Casa que el Queso Construyó o The House That She's Built. Miguel, uno de seis hijos criados en la pobreza después de la trágica muerte de su papá en un terremoto, llegó a Wisconsin sin dinero, hablando poco inglés. Y a pesar de estos desafíos, con coraje, persistencia y trabajo duro, observó y aprendió cada paso de la fabricación de queso para convertirse en uno de los primeros en reconocer que el creciente número de inmigrantes latinos en Estados Unidos significaba una gran oportunidad para los quesos mexicanos especiales. Miguel se asoció con un maestro quesero de Wisconsin para trabajar con los Amish en Ohio y producir y vender a mano ruedas de queso cotija de 60 libras en el área metropolitana de Chicago, creando una empresa que posteriormente vendió a Sigma Alimentos en una suma millonaria. Hoy Miguel y yo hablamos de detectar oportunidades, de diferenciarte de tu familia, de sobrevivir una traición y de construir un legado. Espero que disfrutes de esta muy inspiradora historia de un inmigrante en Estados Unidos. Miguel Leal. Miguel, bienvenido a Cracks Podcast.
Muchas gracias invitarme aquí a tu programa. Estoy muy orgulloso de poder venir y conocerte en persona. He escuchado ya mucho de ti. Me da muchísimo gusto estar aquí para ver qué podemos hacer juntos.
Bueno, Miguel, me encanta sentarme con gente como tú, con una historia no solo inspiradora, pero muy profunda, de mucha garra, que poca gente conoce. Tuve la fortuna de que tu equipo me buscó, pude leer tu libro. Es impresionante lo que construiste y lo que has tenido que sufrir para construir esto. Y vamos a hablar mucho de esto, pero también quiero empezar preguntándote por qué eres la primera persona que yo conozco y que yo creo que mucha gente va a conocer, que tiene tres cumpleaños.
Porque tienes tres cumpleañoS. Mira, todo viene de aquí, de primero mi mamá pues fue la que le sigo la palabra porque ella sí nací de ella y ella me dijo que nací el 6 de junio, pero pues yo creo que la responsabilidad de mi papá se la brincó, agarró la jarra y me fue a bautizar o me fue a escribir el 12 de julio. Me quedo en el 12 de julio. No me doy cuenta hasta que quiero arreglar mi ciudadanía y cuando sale mi ciudadanía americana sale el 14. Entonces ya mejor me quedo así y festejo desde el 6 de junio hasta el 14 de julio.
Tienes tres cumpleaños derivado de una relación familiar que no era muy funcional. Tu papá muere en el temblor de la Ciudad de México de 1985. Nunca encuentran el cuerpo. Eres hermano de cinco más. ¿Cuéntame cómo fue tu infancia, cómo creciste?
Sí, mi infancia yo creo que fue muy bonita, fue la mejor etapa de mi vida. Aunque de chico fueron los momentos más duros, uno de los momentos más duros, pero los fui tomando bien por ser el más chico. Mira, de los hombres, pues ya ves, todos mayores que yo, pues siempre son un poco más rudos y siempre el más chico como que me quedé callado, observo y me tenía. Empecé a adquirir la cualidad de tener paciencia y saber escuchar, porque siempre me cargan la vara entre más chiquillo estaba, entre menos, si no lo haces, pues menos eres de la pandilla, ya sabes cómo están las cosas, o sea que por pertenecer a la pandilla de mis hermanos, pues yo daba todo lo que hacía y así lo aprendía con puros hechos y puros golpes que mis hermanos me hacían hacer. Pero eso te va, me fue formando de una forma diferente que a mí en ese momento ni cuenta me daba, pero todo lo gozaba, era muy divertido mi juventud en ese entonces, cuando fui niño.
Tú naces en Irapuato, cuéntame un poco sobre tu papá, porque hablas de que tu papá agarró la jarra y se le olvidó registrarte, cuéntame quién era tu papá, ¿Quién era el Transformer?
Sí, pues mira, mi papá, lo malo es que lo conocí poco por su forma de ser, un poco soñadora, un poco bohemio, un poco ilógico en su forma de ser cada vez que fui creciendo más cuando él decide hacerme, empezar a tirarme al agua y querer quitarme la vida en ese momento.
Perdón, a ver, ¿Puedes especificar a qué te refieres con tirarte al agua y quererte quitar la vida?
Está en la presa.
Fue una parte.
De mi niñez donde estaba mi papá borracho en la presa de San Miguel de Allende, pues tomaban la jarra y todo y a lo lejos unas gentes tenían otra lancha y tenían unos perros grandotes, unos perros grandes, ¿Cómo se llama? Labradores, se echan al agua y se los llevaban en la lancha, se echaban al agua y se venían caminando, nadando los perros y no sé de dónde le salió la loquera a mi papá que de ahí nos subió a la lancha y nos echó igual que a los perros, a mi hermano Carlos y a mí, nada más que nos fue más para adentro de la. Se fue más a fondo de la presa. ¿Cuando íbamos en la lancha mi papá iba totalmente sonriendo y que no son hombres? Y diciendo lo voy a enseñar a nadar y empezando un poco acelerado, mi mamá no se dio cuenta que nos fuimos, mi papá se arrancó en la lancha, ya cuando llegamos se paró, nos dijo ¿Te avientas o te aviento güey? ¿Entonces agarró a mi hermano, mi hermano Carlos dijo espérate papá, estoy como que diciendo no? Y polas que lo avienta. Yo me aventé, yo no me esperé a que me pegara. Cuando lo vi irse, dije, no lo podía creer.
¿Que tenías?
Estaba entre los 9 años, 9 y 12 años. Cuando se fue a arrancar en la lancha, yo sentí un que Dije, ¿Para qué vine esta vida? Cómo, ¿Qué onda, ¿De qué se trata esto? Pero me entró una fuerza de poder aguantar, nadar. Estaba ya oscuro, estaba oscureciendo, como que se pierde las cabezas de las gentes en el agua, está oscura. Entonces en eso llega mi tío y nos ve, pero yo estaba echándole porras a mi hermano Carlos también. Estábamos, estaba. Llore, llore Carlos. Le dije, vámonos nadando güey. Ya llegó mi tío Joaquín, nos subió a la lancha, llegamos y se armó la pelotera ahí con mi tío Joaquín, con mi papá, con mi mamá. Fue una. Después el regreso para manejar a ves cómo le aceleran a la camioneta, como si fuera una tensión extra de querernos matar a todos.
Tu papá dices que era un tipo muy inteligente, lo acabas de decir. Muy soñador, que nunca aterrizó sus proyectos.
Nunca, nunca, nunca. Siempre tuvo negocios que siempre los perdía por razones que yo no le encontraba lógica. En el último negocio él empezaba que tuvo y yo lo apoyé. Él empezaba a vender agua en garrafones. En garrafones. Y este pues empezaba a hacer muy buen negocio, se empezaba a mover el agua. Se asoció con una persona que con otra persona en Irapuato y empezó el negocio, su forma de ser. Y yo para decirle cómo él, cómo hacía las cosas, las quería hacer todas personales. Yo veía que si no hacía equipo nunca iba a salir adelante. Es más difícil porque él andaba repartiendo y haciendo todas las cosas. Si no haces equipo, papá, no vas a hacer dinero. Cuando le dije eso, me bajo del carro de la camioneta. Ya nunca más tuve que ver con él y me separé. Nunca sentí apoyo de él en ese aspecto.
Y empiezas a trabajar muy joven y empieza a trabajar en la industria del queso. ¿Cómo se da tu entrada a la industria?
La entrada a la industria láctea se da porque yo andaba con Martina, mi exesposa, y empezaba, no tenía que hacer, no tenía rumbo. Entonces dije ¿Qué voy a hacer? Me voy a meter con un amigo que tenía una fábrica de queso. Voy a aprender a hacer queso. Me nació. No sé por qué, pero dije, es lo más fácil que puedo hacer. Voy a ver si me gusta. Me metí, empecé a entenderle, empezó a gustar y de ahí hacia. De ahí empezó todo. Con una fábrica en Irapuato que se llamaba Lácteos Blanquita, que ahorita ya no existe, creo.
Lácteos blanquita te da. La introducción, la capacitación y después te da la oportunidad de irte a Estados Unidos. ¿Cuéntame cómo llegas a Estados Unidos, cuál era el plan y cómo tomas la decisión a los 19 años de dejar todo atrás?
Sí, saliendo de la prepa, de la preparatoria, que en verdad nunca fui a la preparatoria, sino pasé todo, comprando a los maestros, echando relajo por todos lados, haciendo puras cosas chuecas en verdad para ganarme la escuela y total, nunca fui a los exámenes finales, ni nunca fui por mi título ni nada. Mejor decidí hacer algo, es agarrar destino para Estados Unidos. Hubo un cambio, le dije a don Alfonso, era el dueño de la Blanquita, dije que podíamos hacer un intercambio a Estados Unidos y pues lo tomamos. Y así pasó con el tiempo, me quedé como un año en la Blanquita y después me fui para Monroe, Wisconsin.
Háblame de esta oportunidad de intercambio. ¿Cuál era el intercambio que veías? ¿Por qué ibas a aprender a hacer queso cheddar?
Iba a aprender a hacer queso cheddar con los. Porque estaba entrando en ese entonces mucho queso americano aquí a las tiendas. Estaba entrando el queso cheddar y el queso Monterrey Jack. Y pues bueno, pues yo decidí decirle a don Poncho y don Poncho me manda para hacer el cambio y aprender esos quesos y que ellos los hiciéramos cuando yo regresara, volverlos a hacer aquí ya en México para enseñarme yo. Y ese fue el intercambio, yo enseñarles a aquellos a ser queso mexicano y ellos me iban a enseñar a hacer queso cheddar. Y así fue donde entré a Klondike en Monroe, Wisconsin.
¿Cómo fue tu primera noche en Wisconsin?
Mira, conocí a la entrada Klondike fue por medio de Jorge Reynoso. Jorge Reynoso era amigo de Alfonso Torres y muy amigo de mi mamá también. Y de ahí nos pusimos en contacto porque él compraba cheddar a Klondike porque tenía una tamalera en Chicago. Y de ahí salió todo, de ahí llegué y de ahí me fui a la fábrica de Wisconsin en vez de quedarme a trabajar en la tamalera de él, de Jorge Reynoso. Mi destino era Monroe, quedarme para allá.
¿Y tu primera noche? ¿Cómo viviste la primera noche en Estados Unidos?
Fue un infierno. Ahí fue en la caldera donde me. Que. La primera noche que me quedé solo fue la de la. Me quedé en el baño. El Sr. Ron Buhser, el dueño, se puso. Tomaban los. La gente de Wisconsin toma alcohol como yo nunca había visto en mi vida, pero con ganas. Cuando veníamos en el camión fue la primera persona que me dio una cerveza en el camino. Me dijo. No hablábamos. Yo no hablaba inglés. Me di una cerveza. Pero allá aprendí y me fue muy pesado el saber que Poncho se fue de las tinas. Se fue. Me quedé solo, que ya se acababa el sueño, que ya no traía dinero, que ya no traía nada. De cuenta que entré y me pusieron en una jaula. Te entra una jaula y tú, sin saberlo, empiezas a entrar en una depresión fuerte y no sabes cómo comunicarte, que no tienes con quién hablarlo. Entonces todo empieza a ser en silencio y empieza a ser una tortura cerebral de que ¿Qué haces y qué comes? Te duermes en el lavabo. Te duermes donde puedes. No puedes hacer nada.
Te vas de México, en tus palabras, buscando fortuna, pero fortuna para poder cumplirle a tu amor. Te vas alimentado por el amor. Te vas a buscar el sueño americano. Y muy pronto dices que te sentiste. Operabas con un número de seguridad seguridad social falso. Apenas te alcanzaba para comer. Estaba siendo discriminado, no hablabas el idioma. Y que te sentías esclavo de tus propias decisiones. ¿Qué pasaba por tu cabeza en ese momento?
Regresarme. Nada más que no me alcanzaba el dinero. No podía. Lo intenté tres veces con maleta, caminando, chill, chille, y no pude. Mi destino me dijo quédate. Todavía no, hijo. Se siente feísimo. Se siente bien feo porque está solo. No tienes a nadie con quien apoyarte. Como que si no te agarras fuerza tú mismo te hundes. Sientes. Como pedir ayuda y nadie te la da. Sientes un vacío. ¿Que dices? ¿A qué vives? Para qué logras. Si me voy a México, no tengo nada. Si me ¿Que? Aquí no tengo nada. Si me muero, ¿A quién le importo? ¿A qué me quedo? Queso. ¿Que voy a aprender? Hasta la madre apesto a queso. Todo a suero. Olvídate. Horrible. Pero el avión no me dejó ir, regrésate las tres veces.
Dices que ese año, esos dos años no hablando inglés, teniendo pocas opciones, te enseño mucho de la paciencia. Sí, háblame más de eso.
¿Ahí viene donde de niño de ser, de ser el más chico de la pandilla salió porque estar solo allá te saca tus cualidades que no te das cuenta que tienes, por eso sacas lo mejor de ti y empiezas a observar y aprender las cosas que poca gente son comunes, que no ven como que pues cuando entras una fábrica ves todo lleno de fierros, cuando te las vas a aprender de memoria? Tú no te la aprendes, o sea, tú vas y haces tu trabajo pero no tienes ya tiempo de aprenderte todo. Yo me aprendí todo de memoria sin que me lo dijeran, nada de cómo abre la válvula, nada, nada, nada me quedaba ahí, no tenía nada que hacer. Te digo que no importa si te duermes con el perro, si no, si le quita sus croquetas, así es y así es como te vas forjando. Por eso fui aprendiendo a tener paciencia, la vida no me dejaba ir, por eso me decía tienes que tener más paciencia y observa güey, porque la oportunidad la vas a tener tú a salir nadie más. Allí es donde sacas lo mejor, donde todas tus cualidades empiezan a decir válgame, válgame quién soy ya que vengo y a dónde quiero llegar y qué es lo que quiero hacer, Eso es todo. Y la oportunidad que se te venga, donde te vaya dejando dinero te vas aferrando nada más no te pierdas porque muchas, mucha juventud hoy se va de paso, el alcohol se los lleva, las mujeres se las lleva, las drogas se los llevan, el apueste se los lleva, hay muchos obstáculos que la gente son comunes y uno más grande es el alcohol.
Dices que en esos momentos de soledad tenías un diálogo interno, acabas de mencionar que entraste en una depresión fuerte, soledad digo, estando allá donde los inviernos son largos y duros, te decías que fallarías al igual que habías fallado en la, en la escuela. ¿Cómo manejabas ese diálogo interno? ¿Cómo vences esa voz en tu cabeza? ¿Porque ahorita me estás diciendo tienes que confiar en ti, tienes que salir adelante, tienes que buscar la oportunidad, pero cuando tú solo te estás diciendo que no vas a poder, cómo rompes ese ciclo?
Primero cuando tocas fondo, tienes que tocar fondo para entender primero que todavía te falta que aprender y ya cuando te dices tú mismo me estoy desesperando y ahogando en un vaso de agua, espérate y ten paciencia, las oportunidades te van a caer. Ahí es cuando viene el cambio, ahí es cuando empiezas a tener todas tus antenas puestas y no te las dejes perder con el alcohol, si estás Tommy, Tommy dándote de latigazos y pensando si, voy a salir y puedo hacer esto, te vas a hundir. Peor con la depresión, el alcohol es depresivo al 100%.
¿Te acuerdas en ese momento, en esa época, el momento en el que sentiste tocar fondo?
Sí, mira, pasó un tiempo porque después me invitaron, empezaron varios amigos que yo no platicaba casi con ellos, el que me dejaran solo, también me dejaran caminar en un semáforo, me bajé y me fui a la casa. Pero no vuelves a confiar en nadie, sientes que tú tienes amigos y no te acoplas con nadie, desconfías de todo.
¿Sentiste discriminación?
Sí, como no, o sea que me tomaran como juego y que me bajaran en un camino que yo ni siquiera sabía dónde quedaba la casa para ellos pelarse siguiendo. Si, fueron en el carro y me bajaron, yo empecé a caminar donde se veía el reflejo más grande de luz, los güeyes se dieron la vuelta y pues como es mucha arbolada se regresaron y regresaron por atrás y ah, fuck a Mexican suéte. Me dio mucho. Se siente muy feo en ese aspecto porque en ese entonces, porque uno sí se la cree. Cuando pasa el tiempo y estoy entrando en Klonday, pasan los primeros días, me cambia mi departamento, busco un roommate, entonces el dueño de la fábrica, Steve, me dice mira, si quieres este está en la cárcel, pasa por él y te echa una feria y te paga el carro. Le dije, órale tu servicio. Pasé por él en la cárcel y cuando salió de la cárcel dije vente a ser mi roommate, no tienes a nadie, me ayudas con la mitad de la renta. Entonces en el trabajo, ella tenía 15 años o 16 años trabajando en Klondike en lo mismo en lo que yo estaba, lavando tubos, cortando quesos, pero por muchos años, cuando a mí me escogen y me suben de puesto por aprenderme todas las todas las tuberías sin decirme nada y por ser puntual y nunca faltar, entonces le llevo la ventaja y el steve me da la oportunidad a mí, pero no le cae nada bien a él. Y yo. Como yo entraba a las doce, él llegó como a las once y media. A las once. A las once de la noche, y me despertó con el cuchillo aquí diciendo fuck en mexican te voy a matar por quitarme mi lugar. ¿No se siente horrible también? Horrible, horrible que te agredían tanto por ser un esfuerzo igual.
¿Alguna vez te desanimó? ¿Te hizo pensar en parar?
No, si me dio miedo, pero fui. Steve estaba en la fábrica y le conté lo que pasó. Y cuando fuimos y hablamos con Jeff y lo corrimos a la. Se fue del departamento. Sentí apoyo con ellos. Ellos me echaron la mano mucho en ese aspecto.
Hablas mucho de soledad en este momento, pero tus ganas de aprender también te llevaron a, tal vez informal o secretamente, a adoptar un mentor. ¿Quién es David Webster?
Dave Webster fue mi mentor. Me ayudó muchísimo él.
Cuéntame de él. ¿Qué relación tuviste con él?
Él fue mi socio.
Antes de eso.
Antes de eso, fue mi primer amigo, que él en verdad creyó en mí y que nos empezamos a entender, porque yo siempre quería. Yo estaba en la fábrica, en el empaque, ya estaba hasta la. Hasta el gorro. Y siempre busqué a la persona que estaba arriba de. En el puesto mayor que yo. Entonces Dave Webster se encargaba de abrir toda la fábrica y dirigía a todos los trabajadores. Entonces yo quería ayudarlo y me lo empecé a echar a la bolsa, haciéndole preguntas y metiéndome, involucrándome con él para que en verdad ser su amigo y yo poder tener la oportunidad con Steve, el dueño de la fábrica, para poder hacer el trabajo y salirme del empaque del queso, que ahí no aprendía nada, o sea, el empaque es repetitivo todo el día, y acá es correr la leche, ver cómo entrarás, cómo pon los cultivos, cómo haces toda la. Todo el verdadero queso. Entonces cada vez me fui involucrando hasta que cayó la oportunidad.
Y esta oportunidad cae, pero no cae, la desarrollas tú cuando dices, ¿Por qué no pedimos la fábrica prestada para fabricar queso mexicano el fin de semana? ¿Cómo se te ocurre pedir algo que para cualquiera podría parecer impensable? Préstame tu fábrica.
Yo quería demostrarles a ellos que podía ser queso mexicano nada más que ellos empezaron a hacer clonda. Hay que empezar queso. Queso mexicano. Va un poquito más para atrás para que Clonda se interesara para hacer queso mexicano en PC. Nada más que quedé muy cansado. Y el queso Monster en verdad era el Queso Chihuahua. El Queso Chihuahua. Una compañía en Estados Unidos patentó el nombre, que ya se lo. Ya se lo quitaron ahorita de Queso Chihuahua. Y por eso se hizo famoso. Entonces le puse y le puse. Empezamos a cortarlo y le dije a Webster, ¿Sabes que, Webster? Vamos a vender el Monster como queso Chihuahua al mercado mexicano. Ahí fue donde. Porque el precio lo comprábamos a 1.40 y lo vendíamos a 2.90. Entonces había buen margen de ganancia.
Se lo comprabas a Klondike.
A Klondike. Entonces se me ocurre decir, ¿Por qué no lo hacemos güey nosotros? Y lo agarramos el sábado, trabajamos sábado y domingo y el próximo lo vendemos y pues nos ahorramos una lana. Entonces así fue como salió. Y funcionó. Nada más que era mucho trabajo.
Era mucho trabajo. Trabajabas siete días a la semana. Tus días de descanso Los trabajabas como side hustle. ¿Qué aprendes de ese? ¿De ese proceso de empezar a vender tu propio queso, de tener este primer contacto con el mercado mexicano?
De la forma en como lo hice no era la correcta.
¿Por qué?
Era demasiado esfuerzo. Necesitaba ser otra, necesitaba tener otra forma. Entonces, físicamente, humanamente, no se pudo. Me quedé dormido en un alto total, con el carro lleno de producto, y me tocó un negro en la puerta. Y se siente también como decir, ay, es mucho arriesgue, ya no pude de cansado, ya mi cuerpo no dio. Y si me pasa esto manejando, me choco, mato a alguien, no cumplo nada. No, esto no va por aquí, no va. Si deja dinero, pero no da, no va. No puedo o cumplo con algo, necesito algo que me deje más rápido dinero, porque no puedo, no podía convencer gente. Entonces me paro, no hago nada, no digo nada. Y viene la oportunidad de las descremadoras.
Cuéntame de esa oportunidad, porque a mí me pareció fascinante que alguien que no tenía nada que ver con este tipo de comercio detecta una oportunidad y la capitaliza, al grado de que Muy pronto tenías 25 mil dólares en la bolsa.
Sí. Y para mí era un dinero. En ese momento me acuerdo que salió la nueva ley. Webster estaba contando de él tuvo un accidente con una descremadora y todo el músculo del brazo izquierdo se le rebanó con una descremadora de las antiguas, de las que venían de mucho tiempo. Eso las cambiaron, entró una nueva ley, no por el accidente de Webster, sino ya iba encaminado y fue la bomba que detronó todo. Que clapsuraron esas descremadoras y pusieron unas que se lavan solas. Porque las descremadoras son una serie de discos que los desarmas. Si, como la descremadora va a 7.000 revoluciones, es una sierra y es súper silenciosa. Ves que los alemanes son muy buenos en construir todos esos tipos de equipos de lácteos. Bueno, es la truena la descremadora Webster y se explotan todos los discos y una parte de un disco le agarra todo el brazo. Haz de cuenta que casi lo. Casi lo pierde, pero se salva. Entonces entra la nueva ley, se quitan todas las descremadoras antiguas, la gente no las puede volver a usar. Van teniendo que pedir descremadoras nuevas y a mí me las regalan que no las pueden usar. Y ahí es donde viene la oportunidad. Me dicen, es más, hasta te pago para que la saques, llévatela.
Bueno, no te las regalan, no te buscan, tú buscas la oportunidad.
Como conocí a gente de las fábricas en la que distribuía la leche y todos los. Toda la granja me conocían, tenían las cosas y todos me las regalaron, muchas fueran, fueron 35. Fue una buena oportunidad y se las vendí todas, las mandamos a México. Se siente la oportunidad que no la desaprovechas y yo no sé cómo se terminó pues. Pero pues fue buena oportunidad.
Y así como detectaste esa oportunidad, entiendo que tú crees en estar alerta, en tener las orejas paradas, los ojos abiertos para estar detectando diferentes oportunidades. ¿Cómo piensas tú de posicionarte para independientemente de tu situación, ver que viene la oportunidad y estar listo para saltarle?
Mira como ahorita está pasando esto, me regreso de EEUU, vengo bien golpeado, mejor me espero a curarme y a sanarme para poder tomar buenas decisiones. Porque no esto me di cuenta que no quedé bien, no estaba bien, no estaba listo para tomar buenas decisiones. Mejor me espero. Ya la misma vida te va a dar el tiempo. Cuando te dice qué es lo que tienes que hacer, esa es la oportunidad. A ti mismo te llega la fórmula que tú dices cómo se me puede ocurrir esto. Y fue cuando sale el proyecto de que ahora el queso va a ser 30 veces más simple, que vamos a.
Hablar de eso un poco más adelante.
Es un nuevo experimento donde me hace volver, entrar a las ligas otra vez del, en verdad, la fórmula del queso.
Decides regresar a México, utilizar parte de este dinero que has generado para hacerte socio de esta fábrica blanquita donde habías empezado tu carrera.
Sí.
Y regresas y te llevas pues, toda una sorpresa, una decepción sobre cómo se hacen los negocios en México, sobre el tipo de socios con el que te debes asociar. Cuéntame estos aprendizajes, ¿Cómo viviste tu regreso a México y qué aprendiste de lo bueno y lo malo de hacer negocios en México?
Los americanos, todas sus compañías tienen una como cultura de decir estoy orgulloso de mi compañía, de todo, ¿No? De los Si tienes desperdicios, son tratados, no tiras productos al río, no haces cosas que dañen al país, ¿No? Porque te como que quieres a la patria y no lo haces. Sin embargo, acá en México, en la Blanquita, todo está mal, o sea, y es en las empresas, muchas empresas de gente muy rica económicamente que todo lo tira a los ríos, todo, todo, todo. Esa es la ventaja en Estados Unidos, por orgullo no puedes hacer eso, el vecino te mata así de fácil, no se espera ni a la ley. Si tú imagínate, les aventarás un chorro de leche con grasas y todo va para allá, a los ríos, empiezan a morir los pescados allá. Olvídate, vas al bote de por vida, porque tienes que cuidar a tu país, tienes que enorgullecer ¿Por qué aquí no? ¿Por qué si tienen dinero, ¿Cómo dejas y tirar todo cuando es una regla que lo tienes que hacer? ¿Por qué empiezas a romper las cosas, no? ¿Ahora cómo va a cambiarlo? ¿Cómo cambiar todo? Tienes que. Las leyes. Hablando un poquito en política, si digamos, una ranchería tiene que tener cierta cantidad, todas las descargas de agua tienen que ser tratadas, pero en Irapuato no hay una así. Toda la gente tira directo al río, o sea que con agua tiene que tener plantas tratadoras. Tratan el agua y la vueltan al río tratada a especificaciones que la puedan usar para regar, que son miles de litros que riegan con aguas negras, que todo se hace una contaminación horrible, horrible. Por no querer a su país y uno nada más decir tengo un chorro de lana y estoy aprovechándome de esto.
Y esto te topaste después de haber invertido en la Blanquita, te das cuenta que están comprando leche diluida, Hombre, olvídate.
Casi me cuesta la vida.
Y háblame de esa experiencia.
Fíjate, regreso de Estados Unidos bien contento de irme, de venir a hacer el queso y todo y bolas, le echo cuajo, le echo todo y no cuaja la leche, digo cómo, cómo no me esperaba que. Pues veo la leche normal y todo, pero es que no era leche, era suero pintado con todo parecidísimo a la leche, tú la ves y es leche, pero no era, era suero con leche en polvo que nunca iba a cuajar y me daba de topes y ya salimos hasta de broncas. ¿Bueno, ahí me voy atrás de los lecheros, pues como acá la leche se recibe en botes, en camionetas y cómo se puede, pues ahí vamos y me meto y ahí es cuenta que ven una barda, un camino de tierra y él estaba, su granja estaba del otro lado, yo me subo a la barda, me llevo la cámara, es más veo cómo le tiran la nata al suero, lo echan a los barriles para echar revolver la leche con harina y todo y después ir a la fábrica y vender los buenos, se dieron cuenta? Pues salió el señor y me puso la pistola, dijo echa la cámara güero, pues no te llevas la leche nunca más. Pero esa es la mentalidad de diferente, mira, un lechero americano altamente orgulloso por tener la mejor leche, no le echan una gota de agua, aquí todo mundo bautiza todo, no es leche.
¿Y cuando le contaste a Don Pancho, el de tu socio de la Blanquita.
Decía que estaba perfecto, o sea, es que yo sé hacer queso sin leche, yo soy más jodón que todos, eso es lo que decía, si me entiendes? La mentalidad de uno con la del otro es cuando dije ¿Qué pido güey, esto está mal, o sea, cómo entre más barato lo metas y harinas por todos homogenizadores y ya no sabes qué es que eso, cuál es la verdadera fórmula?
Y con esta relación te volviste a topar con socios que no solo no tenían esta, este nivel ético al que tú esperabas o con el que estabas acostumbrado a trabajar, sino que también algo que has mencionado varias veces, eran empresas de varios vicios, alcohol, mujeres. ¿Qué aprendiste de asociarte con gente que difiere en los valores que tú tienes?
Mira, por eso no trato de asociarme, en verdad soy más, las aprendo, pero ya no trato de tener ningún socio ni ninguna nada. Es mejor tener mis propias ideas, llevarlas a cabo. ¿A mí me gusta vivir una vida pues tranquila, soy muy disciplinado, Este, si es difícil, a lo mejor tengo muchos, muchos carácter para arriba y para abajo, verdad? Pero creo que me la llevo, puedo hacer muchas cosas todavía.
¿Que te llevaste de esa experiencia que viste que dijiste voy a tener cuidado en nunca caer en estos patrones?
Es que mira como vi a mi papá en el alcohol tan fuerte y vi como el alcohol en verdad no se mezclaba con mis soluciones en ese entonces todos los socios que tuve como Poncho y todas las gentes se perdieron en el alcohol aquí en México. Así pasó. Sabiendo que las gentes en Estados Unidos, los bullhouses, los había visto tomar como nunca una gente en la vida, pero nunca faltaron a su trabajo, nunca. Y todavía lo siguen haciendo y están vivos todavía. Y tiene una de las empresas mayores en ese aspecto aquí en México. No sé por qué cambie, por qué las cosas no se pueden hacer así si quieren tomar, porque desmadran todo, que no cumplen, qué es lo que les hace no cumplir. ¿Hay muchas, muchas cosas que por ejemplo a mi papá, qué fue lo que no lo pudo sacar adelante? El alcohol, las mujeres que no me pudo heredar a mí me heredó en verdad no tener cariño, ser un chavo alejado de todos, más que todo no creerle a nadie. Sé que el alcohol destruye, que yo nunca quise hacer eso conmigo mismo. Siempre lucho contra eso de me gusta tomar, pero no me gusta ponerme bruto ni embrutecerme. Tomo muy poco y casi a toda la gente que me junto con ella no es, no toma mucho con eso lo trato de evitar en todos los aspectos.
¿Y después de ver todo esto, a pesar de que le habías hundido gran parte del patrimonio que tanto trabajo te había costado generar, decides abandonarlo y regresar a California?
Regreso a California con Juan Mar, con los Márquez, empiezo a hacer queso con el mexicano.
¿Cómo pensaste en dejar lo que tanto trabajo te había conseguido?
Mira, llegó, fíjate cómo llegó, porque empecé a ver que a Don Ponch y todos tomaban demasiado. Vi que la compañía se iba en picada y por suerte llegó Juan Márquez buscando a un quesero. Entonces me introduje. Poncho habló con él, el hijo de Don Poncho también se llama Poncho. Y le quiso ofrecer Amway, no quiso, no le entendió al mensaje a Juan. Entonces yo sí se lo entendí. Hablé con él, después me cité en León, nos conocimos ahí y agarré el avión para ver si era cierto. Le dije llévame para ver si es cierto lo que tienes para poder tomar una decisión. Y volví, llegué y vi su empresa de Juan Márquez, el mexicano. Es una empresa muy sólida, muy bien hecha. Y pues me animé y me estaba apoyando Juan muy bien en ese. En ese entonces.
Pero regresaste a ser empleado.
Pero la oportunidad me volvió a tocar la puerta que el Juan llegó y anda y buscó a Poncho, no a mí, sino yo agarré, dije este, este es algo que me puede ayudar. Y de ahí salió la cosa. De ahí lo cité en León para que Poncho no se diera cuenta.
¿Cómo llegas entonces a trabajar con los menonitas, con los amish?
Después de cuando estuve con Juan Márquez, me regresé, me voy para allá, él me echa la mano para hacer mi ciudadanía, para empezar otra vez a revivir los trámites de mi ciudadanía. Ese fue un arreglo que tuve con él. Entonces empezamos y lo cumplió y me quedé hasta que quedamos que le iba a hacer varias recetas y varias cosas. Y después salió un concurso con los amish y ganamos el concurso. Webster y yo. Cómo Fuimos a hacer queso cheddar, porque ya lo había aprendido en Klondike. Y ahí hicimos queso cheddar y ganamos. Fueron seis competidores los que fueron y nosotros fuimos uno de ellos.
Cuéntame de este concurso. El concurso proponía buscar a un equipo de queseros y ponerles una fábrica a los ganadores. ¿Por qué tenían que hacer esto?
Los amish son una comunidad muy junta y tenían una. Tuvieron una industria muy fuerte de. Hicieron una fábrica de lácteos, quesos, hacían queso suizo. Y pasó lo mismo. Ellos no son una compañía que quiere crecer, sino la compañía suiza por medio de los amis y su leche. Crecieron bastante. Entonces ellos se separaron, Dijeron, ¿Sabes que no se separan 100 socios y hacen una cooperativa? Y esa cooperativa es la que empieza a buscar un quesero para nada más producir cierta cantidad de litros, no hacer más. Entonces eran 200.000 libras de leche diaria las que teníamos que hacer. Entonces pues ya empezaron a hacer la fábrica. Hicimos la fábrica, empezamos a vender el producto y todo el producto que hicimos fue puro cheddar. Se lo vendimos a la compañía a Kruger, para ser queso y empezamos a hacer queso mexicano con una tina a la vez. Me fui, me fui al mercado de Chicago y ahí empezamos a vender todo eso.
¿Y lo hacías vendiendo para los Amish o lo hacías ya como un proyecto personal?
A los Con los Amish quedé que yo con sus 200.000 libras de leche, pues no me iban a dar más. Llegó el momento cuando crecí, el mercado me pidió más de 200 mil libras, porque empezamos a hacer una tina de queso mexicano y todas las demás de las 200.000 libras de leche eran cheddar. Y después se voltearon las cosas, ya nada más hacíamos una de cheddar y todo lo demás era mexicano. Ya no pude parar a los clientes, entonces les tuve que decir a los amis vamos a crecer. Cuando les dije eso, me dijeron no. Entonces les dije bueno, dame un chance y déjame para salirme yo y poner otra planta. Y esa fue lo que nos cambiamos. Compramos una planta en Darlington, una planta bien vieja de Kraft antigua, nos costó 60 mil dólares en ese entonces. Y de ahí volvimos a hacer otra, una fábrica donde pudimos hacer 600 mil o 700 mil libras de queso diario y ya pude abrirlo porque con los Amish nada más hice queso cotija. Por su tipo de leche. Su tipo de leche la ordeñan a mano y tiene más riesgos, no puede, no puedes hacer queso fresco con esa leche. Puede que se contamine, te da mejor sabor, pero no, no es muy seguro.
¿Hay algo de todo lo que viste, que aprendiste de cómo trabajan, que a pesar de todo lo que no te haya gustado de la cultura, hayas adoptado como parte de la tuya y maneras de trabajar que permanecieron en la empresa que fundaste posteriormente?
Me dieron la oportunidad de crecer, quedamos en ese entonces, pero ellos como que tienen su forma muy, muy cerrada de ser y te sientes como que no entras, como que estás esperando el siguiente paso de poder cambiar, porque yo no iba a poder con un mercado tan grande mexicano, no poder hacer más de 200.000 litros de leche, o sea, sino que será el primer pie, la primera herramienta y la primera oportunidad para irme a la otra fábrica.
Tú detectaste esta necesidad, este hambre de un mercado que estaba creciendo por toda la migración, desatendido y con una. Con un hambre de nostalgia y dices que no pudiste frenar a los clientes. En ese momento la decisión de crecer o mantenerte en algo seguro fue algo obvio.
Sí, porque ya teniendo la oportunidad no la dejas escapar. Entonces tienes que. ¿Pues tienes muchos obstáculos nuevos que los amis cuando nos dijeron, sabes que? Vámonos, hasta luego. Como que te quitan el tapete, como si todavía no estoy listo, espérame. Siempre me hace un poquito más. Y ese fue un momento padre también y duro porque en ese lapso conocimos a mucha gente que nos apoyó y en ese entonces hacer la planta como con electricidad y todo, que me refiero a las gentes de Darlington Der Supply, que son unos buenos, buenos amigos ellos. Ellos se dedican a construir fábricas, ¿No? Entonces eso es un bread and butter. Entonces de ahí, pues los amis me dicen, hasta luego, vamos, pero buscando una planta, tenemos nada más seis meses que nos dan y ahí vamos, pero con Webster a buscar a Darlington Derry Supply. Vamos y nos echamos unas llaves con ellos, platicamos y le dije, oye, ¿Por qué no nos das chance? Tú tienes toda tu garage aquí, vamos a ponerlo, instálamelo. Yo te voy pagando la instalación y los gastos de instalación, pero no de equipo, todo el equipo después te lo pago. Si funciona, pues ya te lo pago. Si no funciona, te lo vuelves a llevar, güey.
¿Te fiaron?
Sí. Y órale. Y de ahí vámonos. Por eso compramos la fábrica, porque no traía crédito. Entonces yo tenía para sobrevivir. Como los amis nos estaban dando todos los créditos, sin los amis yo no era nada. Entonces me adelanté, hice un montonal de queso por esos seis meses del queso cincho, un queso diferente y lo guardé todo, todo, todo. Era un. Fue bastante queso. Y que después ese queso lo empecé a vender en cash y ahí fue cuando nos cambiamos a la fábrica. Toda la leche lo empecé a comprar en cash. Como todo me lo pagaban en cash, pues llegaba yo al banco, órale, con unos maletines de dinero. Ahí está. Entonces el banco me dice, espérate, ya no se puede hacer eso. Y regresé con los clientes. Y entonces unos clientes pues ya no. Que el banco ya no quiere así, pues tienes que hacer cheques. Pues no se declaraban, todo era por abajo del agua. Entonces tuvieron que sacar cuentas en el banco y no hacían los. No sabían hacer los cheques. Me daban los cheques firmados. Yo se los mandaba, mi esposa los hacía. Los mandaban y ellos los aceptaban. Ya firmado el ch. Todavía sí pasó, fíjate.
Oye, y tenías una filosofía de reinversión. Todo lo reinvertías en nuevo producto. Hiciste grandes innovaciones. Tú sin ser un ingeniero, eras un quesero formado en la línea.
Sí.
Y construiste plantas de cero. Pero no solo plantas que imitaban o replicaban lo que ya estaba probado, sino inventaste procesos completamente nuevos. Háblame un poco de que impulsaba tu deseo por innovar.
El innovar el queso mexicano en EEUU. Primero me salió mira, viene en la cuestión receta. Veía que yo tenía todos los. Mi receta, mi queso venía siendo igual. ¿Qué hago? Me vine. Me vine aquí a México y me vine a todos los mercados y empecé a ver, tiene todo el queso, tiene grasa vegetal. Entonces pensé y dije, entonces le estoy errando al sabor. El sabor del queso mexicano ya es. Ya lo trae con grasa vegetal. Déjame hacer las pruebas. Y empecé a hacer las pruebas sin dicho y hecho. El queso se empezó a vender 3 a 1. Entonces me empezó a ir mejor en ese entonces. ¿Pero qué pasa? Cuando haces queso así, ese nicho de mercado que Estados Unidos no ha puesto en poner la identidad del queso, pues te da el margen de poderlo hacer como tú quieras y poderlo llamar queso. Porque acá se hace así. Si no hay un estándar que identifique la receta, que para allá vamos, que eso es lo que estamos trabajando. Se puede hacer como quieras. Entonces yo empecé a hacer con grasa vegetal y fue el primero. Y en los márgenes de rendimiento.
En.
Verdad la libra del queso te viene saliendo en centavos y la vienes vendiendo a 4 dólares. Y es un margen enorme que ahorita si está una compañía, la compañía que me compró.
Y además innovas en el empaque, creas todo este proceso de flash freezing.
Sí. Después empiezo, porque la vida de Naquel fue otro problema, o sea, el queso fresco aquí te dura 15 días y vienes a ver cómo, o sea, es un queso fresco que aquí son mercados locales, se acaba rápido, no pasa nada si está contaminado o no, te lo comes tan rápido que no te enfermas, pero allá no, o sea, allá está todo estéril, pero te tiene que durar por lo menos tres meses y que no cambie y que sigas sintiéndose fresco, y ese fue el reto que pusimos ahí. Entonces eso está padre y así lo hicimos, le pusimos la vida de anaquel, con nitrógenos, con muchas cosas, con toda atmósfera, ya bien hecho y todo.
Y si funcionó, ¿No fuiste a la universidad, Miguel?
No.
¿Cómo logras innovar en química de alimentos? ¿A quién te acercas? Porque así como dices, lo hice y suena muy fácil. También tomaste la iniciativa de buscar expertos que confiaron en ti por azares del destino.
Sí, mira, esta parte, esta parte más innovadora de la que ven ahorita es en que estamos haciendo, es el nuevo proyecto, porque estamos innovando un cuajado de un cuajado que es continuo y eso no existe. El proceso del queso es tú tienes tu leche, la pasteurizas, la pones en una tina, la cuajas, te esperas a que esté duro el que se haga cuajado, la leche la cortas, la coses, la calientas, que llegues a la temperatura que sea para que desuere, luego la vacías y entra otro proceso donde si es cheddar, lo pones en moldes, los alas y etcétera. Entonces el proyecto nuevo es todo directo.
¿A qué te refieres?
Todos esos pasos que te acabo de mencionar se van a reducir donde entra la leche por un tubo y sale el queso por el otro, así como lo hice. Entonces estuvimos trabajando cualquier tipo de queso, hasta ahorita nada más van los son queso feta, queso fresco, queso Oaxaca, queso blanco y mozzarella. ¿De qué va a ser, cómo va a pasar? Entonces, cuando voy a la universidad, ahí es donde me doy cuenta de todo. Empiezo a dar cuenta que lo empezamos a dar a hacer en diminutivo para que cuánto tardaba la línea de cuajar. Entonces, pues me doy cuenta que no necesito en verdad detenerlo ni tener tiempo, sino que lo puedo cuajar continuo y empieza la leche, poniéndola en diferentes formas, empieza a cuajar y ese es el avance que estamos ahorita en eso. Y ese proyecto haz de cuenta que te reduce. Si lo haces ingente, lo haces más sano, tiene el producto, nunca te va a salir mal. Siempre va a salir el mismo, el mismo, el mismo, el mismo. Nunca va a haber cambios de nada.
Empiezas a crecer, llegas a más de un millón de libras diarias de leche y se te acerca Walmart a quererte comprar toda tu producción y tú decides no hacerlo. ¿Por qué?
Sí, mira esa me ponen una oferta enorme, ponen una oferta de varios millones de dólares en compra. Quiero que me surtas todo. Entonces me pongo a pensar y le digo, no, ¿Sabes que? Mira, si me pones en tantos lugares, hay gentes que no van a ir. Hay gente. Es que a lo mejor no, todavía no, el crossover no entra. Entonces me lo vas a regresar. Yo mejor te digo una cosa, Walmart, yo nada más entro contigo en las tiendas que yo pueda darle el DSD, el seguimiento, el puerta a puerta. Sí, checar también cómo se está vendiendo en las tiendas. Y me dieron el pase y nada más dije dame el 10% de las ventas. No quise crecer más con Walmart porque no me conviene que una gente ponerle todos los en una canasta. No me gusta eso.
Suena que te está yendo espectacular a ti y a Webster. Están volando, creciendo, manejando una fábrica, innovando, construyendo otra fábrica. ¿En qué momento empiezas tú a elevar tu calidad de vida? Porque estás trabajando de sol a sol todos los días. Te trajiste a Martín a vivir Estados Unidos, tienes hijos, no los estás viendo mucho, pero el dinero empieza a dejar de ser una preocupación. ¿Cómo vives esta etapa?
Todo se es más fácil con experiencia y con dinero. Teniendo la idea que vas a fijar, que quieres fijar, ya es más fácil resolver y hacer las cosas que tú te planeas hacer. Ya te da una tranquilidad y una seguridad de tener el dinero, de tener una base fuerte, una base sólida para que tú puedas realizar cualquier cosa. Te sientes más seguro y más tranquilo. En verdad cuando empiezas, híjole, es bien difícil no tener dinero y empezar de la nada. Siempre tienes que estar adelantando las cosas. Si no planeas tu dinero adelante, es más difícil salir.
Explícame.
Mira, mucha gente cuando ya te empieza a entrar dinero, empiezas a comprar carros o empiezas a comprar cosas, te empiezas a desviar en cosas que no debes. Empiezan a sacar más el bluff. Si, empiezan unas gentes que están muy jóvenes empiezan a querer deslumbrar a todas las mujeres, empiezan a querer comprar cosas donde te vas saliendo de tu carril cuando. Y por eso las. Cuando te empiezan, se empiezan a desviar en esa forma los jóvenes o los nuevos emprendedores. Tú no pones la concentración de todo tu enfoque, de tu dinero adelante en tu negocio. Te lo estás gastando en cosas que no necesita tu negocio. Te estás gastando el dinero desalocado y desorganizadamente para que tu negocio jale y tu vida en verdad. Si, no te debes de ser tan materialista, pues, sino saber planear bien el dinero. El dinero ya lo estás ganando. Si no lo metes bien y lo aseguras, no lo vas a hacer más grande.
Cuéntame en ese momento en el que a ti nadie te enseñó a manejar dinero, no venías de una familia en la que viste cómo se manejaba el dinero, tus hermanos tampoco fueron muy buenos para hacer dinero. ¿Cómo planeabas en ese momento qué hacer con tu dinero?
No, siempre me dio miedo no tenerlo cuando lo estaba teniendo y estaba entrando el dinero poquito, mucho, como fuese, no me gustaba gastármelo en cosas que no necesitaba. Siempre tuve el planeamiento adelante, si voy a necesitar esta máquina, si voy a necesitar esto. Y todo para no pedir préstamos de nada, de nada, de nada. Eso me ayudó a planear y no tener presión de los bancos, de muchas cosas.
¿Y en qué momento empiezas a considerar vender tu empresa?
Ahí entró la mano de mi exesposa, porque yo en ese momento no sabía cuál era su verdad. Ella ya estaba porque yo era feliz donde estaba. La verdad. La verdad que sí, sin ella ya. Yo creo que en ese momento pues ya quería volar, quería hacer sus cosas, quería andar con su gente o con su amante o con lo que haya tenido en ese momento. Pero ese fue el arrancón. Ella me. Ella fue la que me puchó como a decir, vente, pues vámonos ya. Y le agarré la palabra y dije sí, ¿Sabes que? Pues vámonos a viajar ya, ¿Para qué? Y vamos a hacer esto y vamos a hacer lo otro.
Dices que en el libro que si no sabes, si no tienes una estrategia de salida, puedes estar limitando tu potencial. ¿A qué te refieres con eso?
Tienes que tener una estrategia, irte adelantando, porque Mira, hay veces que la gente para entenderle a un negocio, por ejemplo al queso, es un ciclo donde me costó trabajo ver que la. Cuando en el consumismo mayor y haces el contrato de leche y después te empieza a sobrar un montonal de leche y no sabes qué hacer y que se empieza a frenar, tienes que tener un planeamiento para que no te ahorque, para que no estés dando después y te esté ahorcando el precios especiales y tengas que dar remate de cosas y de producto que te estás ahogando por tenerlo, porque la venta está sentada o porque la competencia está reaccionando o porque algo está te está afectando el mercado.
Y es la misma situación cuando piensas en salirte de tu empresa, tienes que tener un plan. Entiendo que en ese momento también te empezaste a sentir cansado.
¿Pues el dinero también me dije sabes qué? Pues ya no me lo voy a llevar, me alcanza perfectamente para vivir tranquilo por el resto de mi vida, por tres, cuatro generaciones, ¿Qué más? Me voy con mi esposa, entré en ese entonces ¿Por qué no? Pues vamos a divertirnos hombre, vamos a gozar a los hijos y vamos a hacer otras cosas. Eso fue lo que me hizo vender.
¿Y cómo decidiste a quién venderle? Se lo terminas vendiendo a Sigma Alimentos, había varios tiradores. ¿Cómo decides con quién asociarte? Porque implicó que permanecieras también como colaborador, consultor del adquiriente.
En ese momento en Sigma me cayeron mejor las personas, porque también Lala quiso entrar y unas compañías americanas, Striver, que la verdad no me gustaron los regímenes de cómo era ni Lala ni Striver y mejor quise agarrar a Sigma. ¿Qué es lo que sentías, o sea, como que vi que los dueños de Sigma era más equipo y en las otras compañías era mucha arrogancia, no, no me sentía a gusto, mejor me decidí por ellos y en ese momento fue? Sí, muy buen equipo y buena gente. Es que fueron muy buena venta la que se hizo, me sentí muy bien.
Cuando se hace la venta y a pesar de que sigues con un trabajo, quedas fuera, esto que te ha tardado 30 años en construir ya no es tuyo, ¿Cuál es el sentimiento que tienes? ¿En algún momento sientes una pérdida sin arrepentimiento?
No, mira, fue un choque porque ni siquiera pude disfrutar el poderme ir. Llegó la FDA y me acusan, me acusan y me quieren meter a la cárcel 20 años. Ahí es cuando dices cómo, Ahí entra otra etapa de mi vida.
Justo eso quería llegar, porque parece que después de 30 años de venir de la nada, pasar por mucho sufrimiento, mucha, mucha dedicación, mucha garra y parece que la vida la tienes resuelta, ahora sí puedes disfrutar de todo lo que has construido y en el mismo momento te cae la FDA con, con este, esta acusación de haber importado queso contaminado y me gustaría que me contaras un poco más sobre ese negocio. Y sucede lo que mencionas de tu esposa.
O sea, esa es, yo traía, fue como que me agarró de sorpresa todo esto, nunca me esperé que esto llegara a pasar, que la FDA y oírle a decir a los, a Mario Páez, a toda la gente de Sigma, por lo cual me tuve que ir, haz de cuenta que vendo, me quedo con Sigma, entro en un equipo de Sigma donde estoy totalmente, me siento en mi atmósfera, dije qué bueno, mejor me quedo aquí, ya puedo dirigir más compañías, entro y me pasan veintitantas compañías, ellos tienen todo el mundo. Entonces dije no, de aquí soy, qué bueno que vendí, qué bueno que vendí, de aquí me sentía totalmente a gusto. Pero cuando me habla la FDA y recibo el telefonazo, haz de cuenta que entras en un congelamiento de todo, que Uncle Sam te venga a decir te voy a meter al bote 20 años. ¿Pero qué hice? Me quiso acusar de terrorista de Food Poison Terrorism, o sea que quería envenenar a todo Estados Unidos. No hombre, fue una tontería.
¿Por qué? ¿De dónde nace esta acusación?
La acusación sale porque yo conozco, yo empiezo a ver en el mercado el queso cincho. ¿Te acuerdas que yo había vendido el queso cincho a los Amish? Lo estaba haciendo, pero tuve que parar porque era con la única leche que podía hacerlo, el queso cincho era con la leche de los Sámich, por el tipo de bacteria que tiene y por todas las especificaciones que te da otro sabor. Entonces lo dejé madurando todo el tiempo que se necesitaba y quedó el producto muy bueno. Entonces se me vendió todo y me doy cuenta en el mercado que estaba entrando el queso cincho de Villahermosa, Tabasco. Pues voy a ver a Villahermosa, Tabasco y voy, agarro la etiqueta y hablo por teléfono para ver que. Porque me interesaba más que todo el queso cincho viene de una región de leche caliente, o sea que la leche no tiene casi refrigeración, entonces da otro sabor. Ese sabor lo quería yo hacer con bacteria en Estados Unidos, replicar el sabor sin traer el riesgo del queso. Entonces hago el negocio con él, con José Zurita y le digo, pero mira, tú pasas la FDA, pasando la FDA, chillando el billete, güey, te va. Y empezamos con 2 pallets, 3 pallets, 10 pallets, 20 pallets, después tráiler, después otro tráiler, y así duramos un año y estábamos viendo todas las cosas. Cuando pasa lo del rico, el queso se empieza a honguear, que para mí el hongo, pues en un queso madurado no tiene ningún significado, o sea, se lo quitas y listo, pero pues a ellos no les pareció eso. Y eso fue la acusación en verdad, el hongo del producto.
Pero este, esta acusación venía de una falsificación de un documento de tu firma o de la firma de un agente en un documento de la frontera por la FDA de una persona que dependía precisamente de tu exesposa.
Ahí estuvo, ahí fue donde la FDA se debería de haber ido a través de mi esposa, pero Martina no sé, esta parte lo saco yo por lógica, porque yo, ella le dice, le ha de haber dicho a Ron, el investigador, esa fue idea de Miguel, cuando la compañía es a nombre de los dos, y en verdad la que hizo el fraude fue la secretaria y la supervisión de Martina, no la mía. Yo no tenía nada que ver en eso, pero Martina por lavarse las manos, yo mejor le pasó la bola y es pedo de Miguel.
Y para este entonces ya habías vendido la empresa, se habían ido 50-50 con el precio de la venta, los chiles.
Rojos, puta madre, un desmadre. Fue cuando en verdad me doy cuenta de todo, mi hermano Pedro y yo con toda tranquilidad porque yo no podía salir del país. Entonces le di Martina, cuando estábamos, ella se estaba siendo ciudadana, dije no te preocupes, no salimos, yo me quedo, yo me quedo esperar a que todos, todos y todos salimos, todos salimos juntos. Y así me pensé yo cuando ella se estaba legalizando. Entonces cuando a mí me toca y me dicen, sabes que no puede salir por cuatro años y medio, no puede salir por esta investigación, pues ella nunca se, al contrario, me dice, pues es tu problema, tú dale. Yo de todas maneras voy a salir. Ya no respeta, ya como que se ve marcadísimo que me abandona. Entonces es un cambio durísimo y que me tardé en entenderlo.
Cuéntame este día de la palabra clave de los chiles rojos.
Los chiles rojos. ¿Mi hermano Pedro, pues Martina, como aquí? ¿Sabes que me dice Martina, ¿Sabes que? Voy a regresar a México. Y en ese le digo OK, dale, yo le voy a decir a Pedro que me acompañe para que no se quede, no me quede solo acá. Órale. Entonces Pedro, mi hermano se viene y Martínez se va. No me he quedado en la casa porque ya no podía salir. Entonces Pedro, mi hermano me dice, ¿Sabes qué Miguel? ¿Qué pasó Cana? Te ves medio raro, güey. Y te voy a decir una cosa, aunque tómalo con calma. Dijo, pues te está engañando tu vieja, Miguel. Entonces después mi hermana Alejandra, pues Pedro y Alejandra estaban de acuerdo y Alejandra había investigado como a dónde se iba Martina en Irapuato y todas las cosas. Entonces se dio cuenta que se iba a quedar con él. Entonces me lo tenían que decir. ¿Y ese día regresó Martina, Pedro se regresó y este, cuando Pedro quedamos de decirme, sabes que? Te voy a hablar por teléfono, me vas a decir cómo están los chiles. ¿Para que? Si están verdes es falsedad, si están amarillos pues cae duda, pero si están rojos pues ya valió madre. Entonces así pasó y me dijo no, si están rojos, Miguel. Entonces ya íbamos para de regreso con Martina y voy mejor. Ella se fue en el. Se fue en su carro y me fui en la camioneta. Nos agarramos ya de regreso, pero yo no podía ver, fíjate del shock que traía y de las lágrimas que me salían. Acabé en Milwaukee, no en Monroe. Después regresé y como que te entra una depresión, te entra algo, como que se te corta algo. No sé si es darte cuenta que tan atado estabas o qué tanto estabas. Pero es enamorado, supuestamente. No sé cómo explicarlo, pero dice el dicho, ni todo el amor, ni todo el dinero. Nada más que tardé en entenderlo.
Justo es una frase que viene incluida de otro gran amigo mío en el nuevo libro que estoy escribiendo.
Sí.
Y él descubrió que no, que podía vivir dándolo todo. Pero bueno, esa es otra historia. Miguel, entras en una situación. Dime.
Esa fue una de las peores decepciones. Darme cuenta que como di todo no era lo correcto. Empecé a tener muchos choques con la cultura de decir ¿Por qué? Pues porque no me habló. Si quiere andar con otro, pues háblame y dime, ¿Sabes que ya no te quiero? Si tenía suficiente confianza porque le contaba todo, me daba de topes de decir ¿Para que? ¿Para qué tanta necesidad? ¿Y tú quieres probar y quieres irte? ¿Porque no me dices que voy a calarle yo con lo mío y tú con lo tuyo? Vamos a ser buenos amigos, no deshacemos a los chavos, no destruimos todo, ¿Para que echar mentiras?
Dices que durante todo este tiempo que estuvieron casados, si bien trabajaban juntos, tú estabas muy ausente de tu casa y tus chavos crecieron. ¿Crees que pudiste haber hecho algo diferente?
Siempre fui honesto, siempre puse donde quería estar. No sé qué confianza más pueda haber. Lo que yo no vi fue lo que me preocupó, el verlo. Me costó trabajo entenderlo, que yo estaba viendo a través de los ojos de ella. Eso es lo que se pierde cuando te casas en un matrimonio. Cedes mucho, tanto que puedes perder tu identidad. Y empieza uno de los dos, quien sea, a ver a través de los ojos de la otra persona. Llega un momento que se va a tener, vas a estar hasta la madre de verlo a través de los ojos de alguien o que te lo estén observando. Tú nunca debes de perder tu identidad para que tu mujer te siga respetando. Eso es lo que pasó, Miguel.
Caíste en una decepción. Entre este juicio que se alargó por siete años, cientos de miles de dólares en fees legales, la pelea con tu exmujer, intentaste quitarte la vida dos veces.
Sí, por lo mismo, por poner todos los huevos en una canasta, todo el cariño, todo el respeto, todas las cosas. Eso fue lo que me pasó. Por eso perdí todo y sentí no tener nada, perdí a los chavos, este todo. Me sentí que ya no le importaba nada a nadie. ¿Eso es cuando me doy cuenta de ahora sí, que si tú no luchas por ti mismo y lo entiendes rápido, cómo se sufre? No sé si la logres, pero si lo pasas. Es el dicho, muy bien, muy cierto, que lo que no te mata te hace más fuerte.
Cuentas como después del segundo intento en el que te cortaste las venas de los brazos, te internan en un psiquiátrico y aprendes algo de tu compañero de cuarto. Una persona que mientras tú te quejabas de que la comida estaba siendo horrible, él tenía una visión completamente diferente. Cuéntame de esa noche.
Mira, eso es muy motivador porque no apreciamos lo que tenemos hasta que no lo quitan. De haber comido en los mejores restaurantes de Chicago y estar bien, estar súper bien. Yo nunca había sentido en verdad no tener hambre a esta edad, a este tiempo y llegar a esos aspectos de que no tuvieras a nada ni dónde comer. Entonces te empiezas a entrar en una como depresión que te hace observar y te hace fijar un chorro de cosas, porque tú mismo dentro en ti busca la salida. No te dejas, no te dejas si te toca, si no te dejas ir. Y muchos dan un tiro, se pueden drogar de más, una borrachera de más, no sé, pero no puedes. Siempre hay algo que te va a sacar de superación. A mí me hizo eso, fíjate, como que estando en el cuarto, porque yo no controlo las luces, apagan las luces a las 10 de la. A las 10 de la noche y eran como las 3 de la mañana. Ahí fue cuando empecé a tocar fondo y vi cómo mi vida iba pasando. En qué la estoy regando, en cómo fue y qué fue lo que la regué. Yo como te dije, pienso que di mucha. Perdí mucha identidad, yo más que todo.
¿Qué fue lo que dijo tu compañero de cuarto cuando?
Cuando estaba. ¿Cuando llegó la comida? Fíjate, cuando llegó la comida, que eran unas manzanas y un sándwich de mortadela de bien feo, que estaba medio feo, feo, así como se ven en las películas. El señor gritó ya es hora de lonche. Qué bendición es el lonche. Qué hambre tengo. Pero no me lo podía ni comer. Le di mi sándwich. ¿Que nombres? Me quedo con la manzana. Agradecidísimo. ¿Con unas ganas de comerse el sándwich que dices? Son las ganas de vivir. Te hace reflexionar en que uno tiene que cambiar, uno tiene que ver la vida. ¿En que te aprovechas tú?
¿Cómo has cambiado durante los últimos 10 años? Dices que regresaste, que estabas dolido, que tuviste que pausar. Entiendo que empezaste a ser Krav Magá.
Si, eso me ayudó mucho. El Krav Magá me ayudó mucho a poder entenderme y darme más seguridad a mí mismo. Cuando estaba. Era un codependiente de ella o de ver a través de la vida, de los ojos de ella. Empiezo yo a ponerme en mis cosas y a sentirme seguro y eso es lo que me dio una fortaleza, una seguridad, como que volví a tomar aire de decir, vuelvo a retomar mi personalidad y entenderla. Cuando salí de ahí entendí mucho más cosas. Y se siente algo nuevo en ti, en uno. Sientes una fuerza donde entiendes los errores que hiciste y como los reflejas a los hijos, porque más que todo a mí me pone a pensar, mis hijos tienen dos cosas, dos formas de escoger la vida. Yo como padre que no tuve quien me ayudara, hoy yo siento una gran responsabilidad de cómo ayudarles aunque estemos peleados y no nos hablemos por tantos años, pero yo no dejo de ser su padre, nada más estoy buscando la oportunidad de poder hacerlo porque es una de las cosas que a mí más me afecta y más cuando estás en una depresión que piensas en los hijos, es en lo único que piensas, en cómo poderlo recuperar, cómo poderlo hacer. Eso es lo que te mantiene vivo en ese aspecto.
¿Y hoy qué haces para mantenerte tranquilo? ¿Además de Krav Magá, cómo mantienes tu cabeza fría?
Como que puedo ahorita con la experiencia y con el tiempo que tengo, mis emociones las puedo controlar mejor, como que me siento una persona más fría en resolver las cosas. Como no, no, como es así, los pienso bien, fijo mis cosas, mis ideas las pongo bien claras y no tomo decisiones precipitadas. Mira, las decisiones precipitadas mucha gente te puede responder con agallas, con el estómago, no con la cabeza. Esas decisiones pueden marcar tu vida en las cosas donde tienes que pensar más tus cosas. Ahorita tienes que saber tomar mejor tus decisiones. Eso me siento mucho tiempo.
Hablas de haber querido impresionar a la familia de Martina, a la gente de regreso en México, a demostrarles que tú sí habías podido salir de ahí, construir un patrimonio. ¿Tú crees que ese tipo de motivación es algo que debiste perseguir o cómo piensas de motivarte a través de impresionar o de quedar bien con alguien más?
Lo que no trato es de impresionar, sino trato hoy de entenderme a mí, mis ideas, me rijo en mi base de llevar ser feliz con mis ideas, hacer mis ideas que sean realidad, no me hace eso, me hace mucho, mucho, muy feliz que mis ideas funcionen sin dañar a nadie, que les guste el producto, que les gusten las cosas, que les gusten mis ideas, mi forma de pensar, mi forma de ser. Eso, eso da mucho a mí. Yo no busco mucho más, me considero una persona sencilla en muchos aspectos, como que no, no es que no me gusten los lujos ni cosas de esas, pero como que salen sobrando. Sé que no voy a llevar nada, planeo por eso mejor cómo dejarlo para que no sea un estorbo. Es mejor planear adelante.
Has hablado y mencionas mucho en el libro cómo tener dinero, incluso te generó muchos problemas con tu familia, hermanos, familiares que buscaban cómo extraer dinero de ti. Lejos de tener un genuino interés, ¿Cómo piensas que afecta el dinero tus relaciones? ¿Cómo podrías tener una mejor relación con tu familia una vez que haces tanto dinero?
Mira, es que las necesidades de cada familia ya cuando son diferentes y yo pienso esto, mira mis hermanos no es que no sé si sean malos o sean buenos, cómo aprovecharon sus cosas, pero cuando se casan ya también cambian de personalidad, ya no son ellos, ya los hermanos con la esposa ya son intereses diferentes. Y yo creo que cuando tienes dinero y haces un negocio, ellos siempre van a ver una forma de ser, de cómo tomar la ventaja para asegurarse ellos primero. Eso es lo que me pasó con mi hermano Pedro. Empecé a hacer un proyecto de unas casas La Giralda en Irapuato, fueron 150 casas que hicimos, Entonces Pedro es arquitecto y me dio la facilidad de que Martina me iba a quitar un terreno que tenía. Pues vamos para adelante carnal, órale. ¿Nada más que yo venía muy tocado de Estados Unidos y sabes que Pedro? Pues aviéntatelo, no lo vaya a quitar ni es que esposa esa madre y no te van a pelear, mejor vamos a construir las casas tanto, el proyecto son 3 millones de dólares y siempre regenerar después. Y nos iba a ir muy bien, íbamos a hacer, yo iba a quedar con la venta del terreno aparte y la ganancia de la construcción de las casas aparte. Pues quedamos suave, empezamos a construir y me retiré, me metí a la selva, me fui para allá a curarme, a construir mi casa en lo que yo estaba haciendo las cosas, estaba queriendo estar tranquilo. Me quedé como un año en Talpa allá con unos amigos y estaba yendo y viniendo, haciendo mis cosas, queriendo estar libre de mi cabeza y dejar mis ideas volar. Y encontré unas cosas en la selva que me hicieron cambiar, o sea, toda mi curiosidad. Empecé a tener unas ideas de cómo construir mi casa y lo que me iba encontrando, troncos viejos, bueno es un chorro de cosas y eso fue lo que me entretuvo ahorita estando en Irapuato en ese entonces, cuando regresé de Estados Unidos.
¿Y qué pasó con las casas?
¿Su hijo participó? Hizo una serie de tranzas que todas las ocultó en mi espalda, yo no tengo ganancias de las casas, nada más quiero recuperar ya mi dinero, quedar atrás con él, pero a dónde voy en esto es yo no sé cuál. Son muy católicos y es una forma de llevar su vida muy recta supuestamente. ¿Qué es lo que está pasando con mi hermano? ¿La mentira dónde lo lleva? ¿Por qué no pudimos hacer un buen equipo, si había dinero para construir más, íbamos a hacer más proyectos, por qué la ambición será mi hermano o será su forma de ver la vida o su esposa que lo aconseja? Pero ya se destruyó todo, ya la familia se destruye, empiezan todos los problemas y a los nietos, los sobrinos empiezan a ver con rencor cuando ni siquiera hay nada. No se deben de hacer los negocios así, se debe ser recto, honesto y listo.
¿Qué le dirías a alguien que que se hace de un gran capital y que podría verse involucrado en este tipo de situaciones con familiares o amigos?
Es difícil hacer negocio con la familia, si se puede evitar mejor y pones tus reglas, porque los hermanos no se sisten para romperlas, pero las reglas se las brincan por la confianza que te tengan o no sé por qué, pero yo evitaría de hoy en adelante hacer negocios con cualquiera de mis familias, de mis familiares. Se te acaba las ganas de querer ayudar, cuando te quieren ver la cara, pues como que se te acaba la gana, no gusta, no te sientes bien ser abusado cuando sabe mi hermano Pedro que yo estaba, yo estaba en la selva, andaba haciendo otras cosas, yo nunca pedí cuentas, dije déjame en paz. ¿Puedes con el negocio? Sí, órale pues güey, confío en ti y déjame curarme. ¿No puedo decidir Pedro, no puedo tomar decisiones, puedes tú? Sí va confiar en alguien de tal forma, me vuelve a pasar, no es sano.
Miguel, hablas de cómo las nuevas generaciones tienen demasiada ayuda y eso les quita resiliencia, como digo, me estás diciendo que llevas ya más de una década sin contacto con tus hijos, cómo podemos generar esta resiliencia en.
Mira yo pienso ahorita, yo les diría a mis hijos tres cosas, primera que se fijen con quién se van a casar, que se fijen bien bien a qué se van a dedicar, cuántos hijos van a tener. ¿Esas tres cosas son las que te van a marcar ya tu habilidad, depende qué es lo que hagas, pero tienes que saber bien cómo escogerlas porque si no te vas arrastrando y si no te vas a hundir si no las haces bien, a qué me refiero? A que te decir si no escoges bien a qué te vas a dedicar tarde o temprano vas a estar brincando de negocio, cuando estés en tu familia vas a estar brinque y brinque de negocios, de cosas, de formas y vas a volver a ser un soñador donde no aterrizas ninguna idea y no vas a poder dejar futuro, o sea tienes que estar bien estable, bien saber qué vas a hacer para no regresar a tu casa enojado, si vas a llegar enojado vas a acabar con todo y luego es peor, vas a vivir en tu casa cuando llegas un infierno que no te va a dejar trabajar, va a ser una ladilla. Después a qué te dedicas y con quién te vas a casar. Si tú buscas una mujer que es muy interesada o se zafa o no le gusta o ya ves cómo puede pasar con las mujeres que les tratas de cumplir muchas cosas y son exigencias que a lo mejor te apoya, te enamoran mucho si te confías y no bueno es un lío tratar de hacer una familia con una familia con una mujer si no la sabes escoger bien, si la mujer empieza a gastar a lo loco y empieza a gastar y no es ordenada en sus cosas y tiene todo tirado, si a ti no te gusta y empiezas a tener cosas que te van a acabar tu casa, te van a acabar tu carrera, no te van a dejar pensar en tu negocio, vas a acabar totalmente cansado. La otra es los hijos que quieres tener, cuántos quieres tener, que si quieres tener no los vas a atender, qué vas a enseñar que ahí viene lo más fuerte, no vas a romper tus errores porque nosotros somos los errores de los padres y los aciertos claro, tanto de la madre como del padre.
Hay.
Que saberlos distinguir para poder cortar y ser mejor persona. Eso es el cambio que uno tiene que dar. Es donde las bases de la raíz es más yo pienso que hasta de la sociedad se han perdido.
En el libro dices al final que la felicidad y el éxito no están amarrados a la ambición y a la riqueza. ¿Qué son entonces la felicidad y el éxito para ti?
Sí, la felicidad y el éxito para mí están muy compactas. Es tener una paz y poder ver que tus ideas, que tú has luchado por todo el tiempo, funcionan sin dañar a nadie. Para mí, si me privan de la libertad y no me puedo desarrollar y me quedo encerrado y no puedo realizar mis ideas, puedo ser un gran pensador, puedo ser un gran pensador en la cárcel o puedo ser un gran pesado en una esquina, pero si no demuestro en verdad quién soy, eso me va a hacer feliz o me va a ser frustrado, lo que tú quieras. Y cuando me doy cuenta que mis ideas funcionan y mi producto se hace lo que hago, todo lo que hago no daña a nadie, eso me da una para mí es la felicidad porque dura un momento, pero tardo mucho tiempo en construirla y siempre ando cazándola.
¿Qué es a lo que te estás dedicando ahora? Porque entiendo que traes muchos proyectos, traes la granja orgánica, traes esto que estás haciendo con la Universidad de Wisconsin, estás creando o criando, desarrollando una nueva raza de perros. Cuéntame un poco de esto que te está ocupando hoy, ¿Cuál es el proyecto que más te emociona?
Todos, porque van siendo parte de un cambio mío. Cuando llegué de Estados Unidos llegué muy preocupado y no sabía qué hacer. Entonces primera la comida, si no nos cuidamos bien y no. Ya no sabemos qué comemos, la disciplina de lograrlo hacer en la granja y cómo llevar y cómo sembrar y cómo hacer todas las cosas en verdad como que me hizo relajar y lo único que yo busco es estar relajado para poder pensar y poder estar seguro de que mis ideas funcionan como esta que traigo, la del queso. El momento salió solo, tardé 10 años en que pase esto y si pasa y si logra, pues va a ser muy revolucionario para la industria láctea y eso me da mucho placer que con el tiempo he ido cambiando y mi felicidad ha sido creciente en ir entendiendo cómo dejo el pasado.
Este proyecto del nuevo proceso de fabricación de queso, lo que tú estás buscando es generar una nueva tecnología que después te genere regalías.
Sí, estamos patentando todo para que pueda vender el proceso, pueda vender todo, pues todo se va a hacer negocio. Más que todo es dejar mi legado, que es algo nuevo.
¿Y cuál es el timeline, digamos, para que esto llegue al mercado para el próximo año?
Yo creo que ya lo voy a sacar, ya va a estar funcionando la primer planta.
Y el tema de los perros, Me.
Detuve un poquito en los perros por la. Te voy a decir por qué, eso está padrísimo. También me interesó tener perros acá en México por la seguridad. La seguridad en México ya ves cómo está, está un poco fuerte. Entonces en la granja me gustan los perros, Me gustan los perros que son muy territoriales y muy dominantes para que cuiden la granja. Tenía dos perros filas que de ahí quería sacarlos y los entrené y los filas son tan fieles que son pero bravos los perros. Entonces decidí ir mejorando y tener una raza propia de aquí de México, que no fuera ni el chihuahua, ni el lobo mexicano, ni el que no tiene pelo choloscuintle, sino quería una raza donde es más fuerte, no un pitbull, sino un Dogo Maya. Yo lo quería, lo quería poner como el Dogo Maya para que te sientes. Se sientes orgulloso conteniendo un perro. Yo no me siento que sabes que no se va a rajar, que en verdad te va a proteger y va a dar la vida por ti.
Hablando de los próximos 12 meses, ¿Te emociona la nueva tecnología? Está haciendo la granja más Pensando en el largo plazo y considerando que hay mucha gente que puede ser inspirada por tu historia, si pudieras escribir un mensaje en el cielo para que millones de personas lo vieran, ¿Que diría?
Nunca te rajes, aprovecha lo que más pueda. El tener dinero y el estar bien no es la felicidad, el estar en paz en tu alma, en tu corazón y en tu. En tu sentimiento de adentro. Cuesta trabajo que nunca caigan en depresión. En verdad la depresión sácala delante, man. Todos nos pasa en un momento de la vida que tenemos una depresión. Ese es el punto más difícil, poder salir solo. Yo sí puedo escribir en el cielo es tengan el valor para no mentirse cada quien en la vida, porque eso es lo que te lleva a confundirte.
Miguel, ha sido sumamente inspirador platicar contigo hoy. Eres un crack. La historia El Padrino del Queso mexicano en EEUU está en The House the Cheese Built. Está en español también. ¿Cómo se llama en español?
La Casa que el queso construyó.
Igualito. La casa que el queso construyó está en Amazon. ¿Dónde puede la gente seguirte, contactarte, saber más de ti? En Instagram. Y bueno, estás haciendo conferencias también.
También. Ahorita como me estoy. Estoy como deteniendo un poquito para enfocarme más al 100% en la producción del queso para el próximo año echarle ya dudo a la publicidad del libro y todo. Yo creo que pienso sacar el segundo libro de todo esto, de cómo va y cómo pasé todo y cómo vivo hoy.
¿Algo que quieras agregar, Miel?
Muchas gracias por invitarme, buen amigo. Gusto en conocerte. En verdad, tu programa espero que llegue a donde quiera. Queremos llegar, que cambie a una persona, que la puche.
Eso estoy seguro de que va a pasar. Y bueno, pues si quieren felicitar a Miguel en alguno de sus tres cumpleaños, ahí le mandan un mensajito. Gracias, Miguel.
Gracias, Oso, por todo. Cuídense mucho.
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