El SECRETO de respirar | Gerardo del Villar EN CRACKS PODCAST

Gerardo del Villar took his first scuba dive at 20 in Cancún and quit his job as a forcado to pursue diving full-time. He trained with Italian instructor Diana Nadalini and learned that underwater hand signals work better than talking on the surface. He and Diana planned to open a dive school together.
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Pero primer, mi primer buceo fue, tenía más o menos 20 años, estábamos en Mérida, Yucatán, justamente con los forcados en una corrida de año nuevo y terminando nos vamos a Cancún, nos invita la amiga de uno de los forcados, un departamento y yo me acuerdo, yo traía lana o para irme de reventón o para echarme mi buceo y ahí yo dije no, yo quiero bucear, me guardé mi lana y me fui a gastar mi lana en el buceo. Y cuando rompo ese espejo, el agua, fíjate que es bien interesante, ¿No? Porque cuántas veces nos dicen lo importante la respiración y la respiración y la respiración, pero no ponemos atención. Y algo que me encantó en ese momento que yo buceo, me acuerdo, entré al agua y empecé a escuchar mi respiración y me di cuenta de la importancia de la respiración del buceo y vio los espacios no bitiburones ese día veo los espacios abiertos, veo los peces, veo los arrecifes, veo esos colores que tenemos en Cancún que son maravillosos y fíjate que ahí fue cuando decido yo ya terminar mi carrera de forcado para retomar ese sueño que tenía de chiquito. Y entiendo que para financiarte esto, para ser parte de las, ni siquiera eran expediciones de las buceadas, vamos a decir, de las salidas de buceo, pusiste una academia de buceo. Sí, mira, conseguí primero entrar a trabajar la Federación Mexicana de Palet, mi hermano me jaló que era presidente y pues digo, empecé desde abajo. ¿Y sigues jugando padel? Más o menos Sí, sigo jugando, pero no todo mundo jura que soy buenísimo para el padre, igual que para el fútbol, porque mis hijos son buenos para el fútbol y no les había más al tema administrativo y operativo. Y entonces empiezo ahí a me meto ahí y ahorro una lana y me voy a bucear a Cozumel a tomar mi curso, porque una cosa era el Discovery que vas y te meten y estás un ratito ahí, pero ya había que certificarme. Entonces un amigo, Benito Fortes, me dice, oye, vamos a tomar un curso los dos y me acuerdo, lo vamos a tomar aquí, una alberca que estaba por Palmas con Diana Nadalini, que era la instructora, una italiana, y tomo el curso y luego me voy a certificar a Cozumel y me encantó No, sabes que es bien padre. Y bueno, eso lo platico yo mucho en mis conferencias, ¿No? Que la comunicación bajo el agua con no más de 20 señales es mucho mejor que en la superficie. Y yo digo que por dos razones, ¿No? Porque siempre tiene que haber una confirmación de regreso y porque son señales muy claras y muchas veces en la vida no lo hacemos así cuando estamos arriba con no sé cuántas palabras. Pero bueno, me certifico y regresando certificar, yo dije, oye, pues quiero bucear más. Pero yo en ese entonces, me acuerdo, rentaba un cuarto en la San Miguel Chapultepec y pues apenas me alcanzaba para vivir y el buceo es caro. Entonces le se me ocurre invitar a tomar un café a Diana y le digo, Diana, vamos a abrir una escuela de buceo. Oye, tú, yo te consigo.










