Short YouTube conversation between Bárbara Tijerín and Oso Trava. Bárbara explains differences between authentic (Duchenne) and fake smiles, ties authentic smiles to the limbic emotional brain and eye-muscle activation, and discusses social patterns (employees smile more than bosses; women smile more than men) and risks of misinterpretation. Oso notes anxiety behaviors (fidgeting, arranging objects) as personal coping; Bárbara describes a distractor technique (holding a pen) used by a advisee. The clip includes a promotional call-to-action for the Endeavor Crack Summit (May 27–28) and ticket purchase link.
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Mira esa sonrisa que tienes. Esa es auténtica y viene del cerebro límbico emocional. Si yo te digo, oso, ¿Puedes sonreír a la cámara para una foto? No vas a lograr mover los mismos músculos, No hay forma. Pues el exceso de tomar líquido habla de que está la adrenalina a todo lo que da el destino. Lo veíamos en los debates, ¿No? A Maines y todo, que agarraban el termo y que no había agua suficiente para el estrés que no podían manejar con la sonrisa, con la sonrisa falsa. Una sonrisa que, fíjate, yo me tardé años en estudiar cuál era la sonrisa auténtica y la sonrisa falsa. La sonrisa auténtica se ve en los ojos y lo veíamos con el cubrebocas porque traen el cubrebocas y en el ojo veías si la sonrisa era auténtica o no. Entonces mucho tiempo se ay, no, la sonrisa Duchamp Dushan es el que hizo, estudió la sonrisa, cuáles son los músculos. Si yo te digo algo y te hago muy feliz ahorita y te digo ahorita que salgas de aquí, hay un boleto para que te vayas a Las Vegas mañana. Mira esa sonrisa que tienes.
Si te gustó este video, puedes conocer a Bárbara Tijerín en el Endeavor Crack Summit presentado por Samsung este 27 y 28 de mayo. Así que déjame la palabra Summit y te mando el link o aquí en los comentarios también puedes comprar tus boletos. Ahí nos vemos.
Esa es auténtica y viene del cerebro límbico emocional. Si yo te digo, oso, ¿Puedes sonreír a la cámara para una foto? No vas a lograr mover los mismos músculos, no hay forma. Entonces yo tenía la sonrisa falsa, Tache, ¿No? Pero ahora en Harvard han hablado muchísimo de que no está bien decir que es fea o mala la sonrisa falsa, porque cuando una persona sonríe es que está dispuesta a cooperar y a la gente le gusta trabajar con gente que está dispuesta a cooperar. Ahora se han hecho estudios en donde sonríen más los empleados que los jefes, entonces también se vincula con la sumisión y sonríen más las mujeres que los hombres. A mí eso me ha costado trabajo porque no sería capaz de decirle a una mujer deja de sonreír. Pero cuando es esta sonrisa falsa y querer agradar. Hay que modularla porque tampoco, tampoco la sumisión. Y además la otra cosa que ocurre es que cuando las mujeres son muy sonrientes hay hombres que creen que les están tirando la onda y no, o si.
Y ahora también de los nervios, yo me dado cuenta que no sé si es nervio o incomodidad, yo me pongo a ordenar, me pongo a arreglar, mover las cosas como medio TOC, pero ese es mi escape tal vez de la ansiedad que estoy sintiendo durante una conversación, una discusión, un momento tal vez de nerviosismo.
Hay que enseñar a la gente a manejar porque todos tenemos ansiedad. Yo por ejemplo tenía un señor al que asesoraba ¿Me prestas tu pluma? Mira, cuando alguien toma la pluma y habla con la pluma es un elemento distractor. Al final acabas viendo la pluma en lugar de a la persona que te está hablando. No hubo manera de quitarle la pluma, me dijo no, o sea, esta es mi pluma de Dumbo.