In this segment of the CRACKS Podcast, Gerardo del Villar recounts his early days as a forcado in bullfighting. He describes the intense fear he felt before his first performance, the comforting embrace of veteran forcado Pancho Freiría, and how an ex‑forcado stopped him from entering the arena, potentially averting a disastrous start to his career. Gerardo then reflects on his subsequent successful career, emphasizing how the discipline taught him to set and achieve goals. He explains the specific role of the "forcado de cara"—the front‑line forcado who must be small, agile, and able to control his body to avoid the bull’s horns. He shares his ambition to triumph in his hometown of Tulancingo, mentions connections with local figures such as singer‑songwriter Paco Verganza and torero Jorge Gutiérrez, and notes his current age (54) and the longevity of his involvement in the sport. Throughout, he highlights the importance of mentorship, community, and personal determination in his journey.
Chapters
Y éramos, éramos siete forcados. Incluyéndome a mí, que nunca había, nunca había toreado, nunca había. También decíamos torear los forcados, ¿No? Y pues me empiezo, me visto y puta, yo me acuerdo ese día, fíjate que yo estaba pero cagado de miedo, o sea, no podía, se me caían los pantalones. Y me acuerdo que abracé a Pancho Freiría, porque te desea suerte antes de salir a actuar. Y abracé a Pancho Fer, me solté llorando pero. Y me abrazó y me dijo Niño, porque me decían, el niño me decía Niño, yo te voy a cuidar tranquilo. Y cuando sentí ese abrazo, Pancho es hoy uno de mis mejores amigos, está atrás del libro, viene un testimonio de él, hoy trabaja en Futeje, que trabajan mucho con el cáncer de colon y hace muchas cosas padres ahí. Y cuando me abraza y dije, encontré una familia. Llegamos a la corrida y afortunadamente se presentó un exforcado que ya estaba retirado y que me dijo, a ver niño, quítate tu traje que tú aquí no entras. Y gracias a Dios no entré porque seguramente hubiera sido el principio, el fin de mi carrera como forca. ¿Y después si tuviste una carrera, te fuiste a viajar? No hombre, tuve una carrera increíble, la verdad que tuve una carrera bien padre. Fíjate que hablando de cumplimiento de metas, que yo sé que te encanta ese tema a ti, yo en los forcados aprendí a cumplir metas, me empecé a. Y te voy a decir por qué, me empecé a desarrollar como forcado y entonces como que yo era mucho forcado de cara del que va hasta adelante. Y entonces pues el forcado cara lo que es como. Es el que mete el gol, ¿No? ¿Y tienes que ser como chiquito para entrar entre las astas o no? Mira, normalmente hay toros muy abiertos, hay toros más cerrados, ya estás. Pero el forcado que va hasta adelante, chaparritos, relativamente mameyes, o sea, que puedan manejar su cuerpo, que puedan controlar su cuerpo, es mejor que uno muy alto, porque por lo chicoteas, por lo que chicote, el toro te pega. Entonces si tú estás chiquito, chicoteas menos y puedes jalar tu cuerpo hacia la cara porque te pega para sacarte, ¿No? Y entonces, bueno, yo me dije, oye, yo algún día quiero triunfar en la plaza de mi pueblo de Tulancingo, y de algo, porque está el rancho al lado, Huapalcalco es el pueblo, al lado está Tulancingo y en ese entonces era muy amigo de Paco Verganza, no sé si te acuerdas de Francisco Javier, el cantautor. ¿Ah sí, sí te acuerdas de él? ¿Creo que sí, sí, que cantaba? Creo que es la libertad, un sueño, como época de mis papás yo creo sí, sí, sí, bueno Sí, yo tenía 14 años, hoy tengo 54 años, bueno, cumplo en dos semanas 54 años, hace 40 años y, y entonces él era muy amigo de Jorge Gutiérrez, el torero y yo le dije, oye Paco hizo una empresa, hizo empresa en Tulancingo, le dije, oye quiero yo torear en mi pueblo, échame la mano, quiero pegar en mi pueblo y llego y me dice bajo, entonces tenía en ese entonces.