Oso Trava discusses what Arnold Schwarzenegger says in his book about mentors and being self-made. They share personal stories about the people who shaped them and why Schwarzenegger's take on independence matters.
Recuerda un poco lo que dice mismo Schwarzenegger en su libro, dice a mí.
Me.
Comiendan o me reconocen mucho ser un self made man y él dice que es todo menos un self made man, que no podría ser él sin la ayuda de toda la gente que confió en él y que lo empujó o que le enseñó. ¿A quién recuerdas particularmente de estos hombres blancos mayores? ¿Quién verdaderamente crees que tal vez en una etapa inicial de tu carrera hizo la diferencia?
Gran diferencia, gran, gran diferencia. Fue mi jefe en el banco, el señor ya falleció, Alex Kaiman. Falleció hace como dos años o tres y todavía tenía en contacto yo con él. Es un mentor tremendísimo que me ayudó tantísimo. Y fíjate que él me hablaba como si yo fuera su hija. Un día cometí un pequeñísimo error, pequeñísimo error en una carta que escribí y me es una zarandeada como te puedes imaginar. Se sienta él y me dice siéntate ahí, Dios mío. Yo estaba. Y me dice te voy a hablar como le hablo a mis hijas. No, por favor, no me hable, no me hable tan golpeado. ¿Este me mira esto, ves esto aquí? ¿Este es un error que es imperdonable para una persona como tú era un typo, era ver pues una letra cambiada, no? Para mí no era gran cosa, pero me aquí el que firma soy yo, aquí nadie sabe que tú lo hiciste. Y cuando vean este error, no van a ver el error que fue tuyo, van a ver que es el error mío. Todo lo que yo hago lleva mi nombre. Entonces. Pero me gritó como no te puedes imaginar. Me acuerdo y todavía me siento así, chiquitita, chiquitita. Yo creo que si hubiera sido yo otra persona, me hubiera salido de ahí, lo hubiera maldecido, hubiera dejado el trabajo y ahí nos vemos. No.