Fragmento de una entrevista/transcripción donde Maca Rotter, quien gestionaba Netflix en México, relata cómo el fenómeno global de la serie coreana 'El juego del calamar' (Squid Game) fue inesperado para todos, su bajo costo de adquisición aproximado (~40,000 USD), y cómo intentó aprovechar la cercanía de Halloween para producir disfraces rápidos y licenciar merchandising antes de que el mercado se llenara.
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El juego del calamar, por ejemplo, todos sabíamos que era finita, era una marca finita. En esa época yo estaba manejando Netflix en México, empieza el fenómeno El juego del calamar, que no esperó nadie, nadie es nadie, ni Netflix, nadie. Juego coreano. No, no, no, no. Son juego coreano que no conocían fuera de Corea. Creo que compraron los derechos por creo que 40 mil dólares, una cosa así. Sí, o sea, ellos jugando Rayuela, ¿Sabes? Y de repente bolas explota y empieza a explotar en Europa, explota en Estados Unidos. Claro. Cuando llega a México estábamos en mi oficina en sus marcas, o sea, listas ya. Por supuesto, ni Net, ni los coreanos, ni nadie tenía la capacidad de respuesta. Y yo lo único que quería era hacer, porque aparte estaba cerca Halloween, hacer los disfraces. Mi llamada con Netrix fue van a pasar con o sin ustedes. Si los hacemos rápido los pants y las máscaras y los hacemos rápido nosotros y lo llevamos al mercado, vamos a alcanzar a comprar algo. Si no, de todos modos va a pasar. Las fotos se las mandé 45 minutos después pasó y fue un fenómeno. Mis clientes, los licenciateros me hablaban y me decían Maca, lo que sea, lo que sea, si lo agarro no importa, me va a durar.