FRANCISCO LANÚS | Cómo vivir el DUELO #185

Francisco Lanús shares how he processed his wife Mariana's death in 2013 using grief stages, writing, ritual burning, and therapy. He discusses his nine-month silent retreat in Germany, daily meditation practice, and how he brings reflective pauses and purpose-building into organizational leadership.
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Panchi, bienvenido a Cracks Podcast.
Muchas gracias Oso, estoy muy feliz de estar acá y muchísimas gracias a vos por la invitación, Panchi.
A ver, tenía una pregunta que quería hacerte para empezar esto pero ahorita antes de empezar a grabar me dijiste que te preparaste energéticamente para este podcast. ¿Qué significa eso?
Mira, oyo, la verdad es que desde que nos conocemos estoy escuchando muchas de las conversaciones que son tan ricas y quería disponerme energéticamente para esta conversación entonces salí a correr, hice meditación, traté de alimentarme bien y pude tener un tiempo de lectura, de escribir, como de reflexión para estar bien abierto y vulnerable y entregado al universo en este encuentro.
Oso querido, pues muchas gracias por venir así. Yo creo que va a ser muy productivo para la conversación. Quiero tocar varios puntos que mencionaste ahorita, como meditar y cómo escribir. Pero antes de eso algo que en nuestro research, investigándote a ti un poco y hablando con la gente que conocemos en común, hubo una línea que casi se me va en uno de los documentos con los que me atravesé y es esta última línea en tu currículum, una línea que prácticamente nadie leería después de ver todos los idiomas que hablas y dónde has dado clases pero resulta que eres miembro de la Asociación Argentina de Go, el juego chino de estrategia.
¿Por qué? La verdad es que me interesó mucho, es el juego más antiguo de mesa del mundo y es apasionante, es previo al ajedrez y con mi primera mujer en su momento estábamos saliendo, éramos novios y la Asociación Argentina de Go quedaba muy cerca del hospital de Clínicas donde estábamos trabajando, entonces así suena como muy nerd, pero cuando salíamos de trabajar nos íbamos a la Asociación donde ahí estaba la Asociación Argentina de Go a hacer algunas partidas y a jugar y a estar también en una comunidad que hay acá, yo estoy bas acá en Buenos Aires, de gente de origen japonés, chino y donde aprendíamos este juego tan interesante del Go, que la verdad que se los recomiendo para que lo puedan explorar.
¿Cómo es este juego? Creo que yo he visto tableros de Go, son fichas negras y blancas, no tengo ni idea cómo se juega.
Bueno, la verdad es que es un juego donde se llama Las Piedras, donde es un juego territorial donde uno a partir de unos movimientos específicos que tienen estas piedras uno va tomando territorio en este tablero grande, que es como cuadrado de madera. Y es un juego, como te digo, de mucha estrategia, paciencia y de poder estar, así como también el ajedrez, como muy atento a lo que hace el otro, pero también anticipar las estrategias que uno quiere hacer en ese tablero.
¿Cómo es que te involucras? ¿Porque una cosa es que diera la casualidad que estaba ahí cerca del hospital, pero tú cómo aprendiste a jugar o por qué te llamó la atención?
En ese momento también estaba empezando con todo lo que es la consultoría de cultura, de liderazgo, que después podemos conversar, y me topé con un antropólogo, arqueólogo, un señor gran teórico que tuvo hasta experiencia en arqueología en Tierra del Fuego, que es también monje budista, y con él me enseñó y me daba mucho de esta sabiduría oriental. Y él fue el que me invitó y que me che Panchi, fíjate de meterte en el Go. Entonces con él me fui metiendo y la verdad que tiene resultados. Y en ese momento yo hacía clínica de psicología y con algunos pacientes hasta estuvimos en algunas sesiones haciendo de juego con el tablero entre medio y jugando al Go.
Explícame qué es lo que tiene tan interesante este juego. Hay lecciones o estrategias que son traducibles a la vida.
Sí o yo, pero totalmente. La planificación es una estrategia muy importante, la paciencia, el no reaccionar ante una jugada del otro. Uno puede atacar fuerte por una reacción y eso está explicado hasta a nivel neurológico con nuestra famosa amígdala que nos ayuda, pero también nos puede jugar una mala pasada. Entonces estos juegos de estrategia, así como el ajedrez, nos van ayudando a ir teniendo este pace y esta serenidad activa. Y también el aprendizaje, que para mí es uno de los grandes aprendizajes de la sabiduría oriental, que uno es todo con el universo y con lo que a uno le rodea. Y entonces teniendo esa intención, porque es difícil de poder llegar hasta ahí en esta estrategia del juego, de este dance con el otro, de ir como de alguna manera ir avanzando a nivel territorio y que esa estrategia se puede ir cumpliendo.
Panxi, ahorita mencionabas que quien te introdujo a este juego fue alguien que tenía experiencia como monje budista. Y tú has tenido una vida bastante ecléctica. Y vamos a hablar de estas etapas, como mencionas que clasificas tu vida. Pero hay una que me llamó mucho la atención. Y es este periodo que pasaste en Alemania en un retiro de silencio de nueve meses. Hace poco tuve un invitado y he tenido varios que han hecho retiros de nueve días, no de nueve meses. Cuéntame en qué momento estabas en tu vida que terminas ahí.
Eso también es una línea de las de abajo del currículo, mucho no la cuento. La verdad que desde chico siempre fui una persona de mucha curiosidad y de mucha búsqueda y muy interesante. Esta persona que estaba en Alemania era un sacerdote jesuita, a mí me llaman Francisco por él, y él estaba acá en la Argentina, se tuvo que ir en momentos complicados del país, termina en Alemania. Y Francisco Yalix, que escribió algunos libros que después se los puedo recomendar, Ejercicios de contemplación es uno que se los recomiendo, con muchos viajes también a la India y los jesuitas. Es una congregación bastante abierta, tenés de todo ahí adentro. Y Francisco para mí era alguien importante. Primero yo me llamaba gracias a él, y yo sabía que estaba en Alemania, en el sur de Alemania, en una casa de retiros a 600 metros de altura. Entonces cuando termina el colegio yo tenía varias opciones para estudiar, no la tenía tan clara, entonces le dije a mis padres, en vez de ir al viaje de egresados típico, le digo mirá, yo prefiero que me paguen un pasaje para irme a Europa y yo a explorar y a. Y a conocer esa parte del mundo que no la conozco. Entonces Fui a los 18 años, iba bajando, iba a terminar en Italia, y antes de ir a Italia pasé por Alemania a visitarlo a Francisco, hacer este retiro de nueve días, diez días que él hace, y cuando lo fui a visitar, oso, me quedé 9 meses, fue un estadio bastante grande y así que ahí tuve esa experiencia de silencio.
Cuéntame cómo se vive una experiencia de silencio de nueve meses, ¿Qué encontraste, ¿Por qué te quedaste?
La verdad que para mí fue descubrir un mundo muy nuevo y espectacular, mismo a nivel naturaleza, el entorno era arriba de una montaña, yo llegué en febrero, estaba todo nevado. Y en esta casa, House of Greece, donde Francisco daba estos retiros de silencio, venían personas de diferentes lugares que hablaban alemán, de diferentes lados del mundo y con una propuesta de meditación bastante estricta y también de una hora de trabajo por día. Y dentro de esta casa había una pequeña comunidad, que éramos seis, como Running the House, como estábamos como de hospitality, que meditábamos y también trabajábamos en la casa. Y yo cuando hice esa experiencia, justo se abrió algún lugar de jardinería y de servicios generales y Francisco me ofreció para quedarme y me quedé feliz. La verdad que fue un aprendizaje de mucha conexión con el entorno, con el todo, con las personas.
Cómo era un día normal, durante un retiro de silencio de nueve meses, nos.
Levantábamos, yo me levantaba a las cinco y media, tenía la primera parte de meditación.
¿Qué tipo de meditación?
Es una meditación muy similar a las de Alsacen, es de silencio, donde ahí la invitación es a estar percibiendo la presencia, lo podemos llamar de Dios o de alguien más allá, con una percepción también de uno mismo. Entonces pones las manos en el centro y tenés como. Pones la atención en la energía en el centro de las manos y estás percibiendo sin pensar, tampoco estás concentrado, porque si estamos concentrados estamos pensando en no pensar y estás sentado ahí percibiendo una energía superior.
Y una vez que terminaban de meditar, ¿Cómo se conducía todo el día? ¿Era en silencio absoluto?
Sí, silencio absoluto, o sea teníamos. Te sigo con el cronograma, hasta las siete. De siete a ocho teníamos yoga. A las ocho había como un desayuno interno de esta pequeña comunidad, que ahí Francisco como decía alguna que otra cosa, nosotros que éramos chiquitos, que éramos poquitos, éramos cinco o seis, y después cada uno se iba a sus quehaceres, la cocina, jardinería, y todos los que estaban ahí, que eran 35 personas, se tenían que anotar a trabajar una hora por día. Entonces había 35 horas diarias de trabajo, donde la propuesta era trabajar pero sin pensar, era un trabajo a pura percepción. Y después de 9 a 12 hacíamos 3 horas de meditación seguidas.
Esta parte de sin pensar, y perdón que regrese a lo mismo, pero me está costando trabajo. Entiendo el pon tu mente en blanco cuando estás. Tal vez enfócate en tu respiración cuando estás trabajando, ¿No sería como lo contrario de vivir presente?
Depende del tipo de trabajo. Y yo después hacíamos en estos encuentros con algunos empresarios, por ejemplo, una dinámica que es hacer la sopa del monje. Si vos estás en la cocina cocinando, yo puedo estar cortando una zanahoria o pelando una papa, y estoy pensando en todas las cosas que dejé de hacer en el día, en mis preocupaciones en las reuniones que tengo al día siguiente y estoy pelando la papa, estoy cortando la zanahoria, pero estoy pensando y no estoy conectado en el aquí y ahora, entonces, y estoy todo el día y en general muchos de nosotros estamos pensando y dialogando con nosotros mismos durante la gran parte del día mismo cuando estamos escuchando a alguien, estamos escuchando y al mismo tiempo estamos teniendo múltiples conversaciones con nosotros mismos. Entonces cuando estamos trabajando ahí estoy trabajando poniendo mi atención, mi atención con mis sentidos y eso me permite estar en el aquí y ahora y eso es tremendo a nivel conexión.
A lo largo de estos días, o más bien de los meses, ¿Adquiriste algún hábito o alguna práctica que fuera tal vez de rutina en ese momento, pero que hoy todavía utilizas?
Sí, por supuesto. La meditación en silencio para mí es como. Es parte de mi vida y a la mañana antes de arrancar el día, o sea, yo trabajaba y meditaba gran parte de esos nueve meses. En el último mes antes de irme, hice una experiencia donde estaba meditando más de 12 horas por día en silencio y eso fue bien fuerte. Obviamente que hoy lo que hago es medito, o sea, 23 minutos por día.
¿Por qué 23?
Porque está recomendado, o sea, en algunas literaturas dicen que el 23 es como el tiempo justo.
Y son 23 minutos seguidos.
Sí, sí, 23 minutos seguidOs.
¿Y cómo se ve el espacio en el que meditas?
Bueno, tengo está acá al lado mío, tengo ahí un banquito de madera donde yo me siento y con un pequeño altar y bueno, pongo en esta ejercitación donde ahí hay una disposición y una decisión de querer estar esos minutos en ese momento de percepción, independientemente de cómo está mi emoción. Hay veces que mi emoción puedo estar más triste, más contento, más disperso, pero no importa, yo me siento ahí como confiando en que en ese rato y en esa conexión con el más allá, no soy yo que me encuentro, sino es el más allá que se encuentra conmigo.
¿Qué hay en tu pequeño altar? ¿Tú eres católico?
Yo soy católico, muy curioso y tuve como mis diferentes momentos y vengo de una familia del catolicismo, pero mis padres nunca nos obligaron a ir a misa ni nada por el estilo. Sí, como muy marcado en tema de valores. Y después, como te digo, estudié y practiqué zazen, estuve con el budismo y demás. Pero yo en un momento de mi adolescencia estaba como bastante contrariado decir por qué yo nací en el lugar donde nací, Porque yo nacía en Buenos Aires, en una familia acomodada, con buen colegio y demás, cuando yo estaba haciendo trabajo social y me encontraba con una realidad muy diferente, personas que tenían mi misma edad, nunca me voy a olvidar de Milton, que tenía 15 años, que no tenía nada, que tenía que trabajar, que era panadero, que tenía a su padre alcohólico y en la cárcel. Y yo digo ¿Por qué yo nací en este lugar y Milton nació en ese otro? Y hasta el final, de a poquito fui aceptando que yo no elegí el lugar donde nací, pero sí puedo elegir qué hago con todo lo que tengo. Y es así que yo digo, bueno, yo nací en un lugar católico y para mí es importante elegir un camino, no importa si sea el budismo, cualquier camino o el ateísmo demás. Y yo después de varios exploraciones y de estar curioso, elegí quedarme con un cristianismo bien abierto y bien espiritual, que no es en general al cual estamos acostumbrados o al que recibimos cuando éramos chicos.
Panchi, una de las grandes diferencias creo, en las diferentes corrientes religiosas o incluso espirituales, es cómo se habla de lo que sucede después de que morimos. ¿Y tú has mencionado muchas veces que toda tu vida la vives atravesando duelos, que hay diferentes tipos de duelos, pero todo básicamente lo imaginas o lo contextualizas en el contexto del duelo? ¿Cómo te enfrentas tú al duelo? ¿En qué momento te pones cara a cara con el duelo?
Bueno, fue como te dije, ahí en el hospital, haciendo mi especialización en psicología sistémica, conozco a mi primera mujer, a Mariana, que era psiquiatra y enseguida entramos con una conexión muy buena de estudio, de reflexión, de trabajo y dijimos bueno, nos está quedando un poco corto, queremos estudiar más. Aplicamos a Harvard, fuimos a hacer una maestría en administración pública los dos. Y cuando terminamos en el 2013 volvimos a Buenos Aires con el título de Harvard bajo el brazo, con el pecho bien inflado, con miles de proyectos, ya nos habíamos casado, no teníamos hijos, pero estábamos felices y volvimos en junio. Y en diciembre de ese mismo año yo me voy a Centroamérica dar una charla de liderazgo y en ese momento mamá me llama, mi madre me llama y me dice Mariana tuvo un accidente, te pido que vuelvas. Yo le pregunté si le había pasado algo, está muy grave, está en el hospital, volvé, ahí fue nada, no lo podía creer, fui al aeropuerto y bueno, volví y cuando volví ya estaba muy muy mal y lamentablemente con un accidente de moto se va, se muere a los 33 años y ahí me enfrento con un quiebre muy grande en mi vida y ahí me enfrento en este camino del duelo y de la pérdida.
¿Cómo viviste este momento? ¿Te oído decir que sentías que lo habías perdido todo?
Todo, la verdad que bueno. ¿Tocaste fondo? Y yo digo la verdad que no sé si tuve la experiencia de tocar fondo, porque tenía la experiencia de estar cayendo al vacío sin tocar fondo y ahí la muerte, o sea yo ya venía trabajando temas de liderazgo, siendo psicólogo y ahí la muerte me pegó un cachetazo fuerte y tuve como el dilema de volver a encontrarme con la vida. Hay algunos que dicen para aprender a vivir hay que aprender a mirar a la muerte cara a cara, y yo no elegí mirar la muerte cara a cara, si no me pasó, pero bueno, de a poquito, gracias a la comunidad, mis amigos, a mi familia, pude ir poco a poco saliendo y encontrarme de nuevo con la vida.
¿Tuviste ayuda, muchos acompañantes espirituales en este proceso, ¿Quiénes fueron algunos? ¿Qué fue lo que te ayudó a salir o no voy a decir a salir, pero a manejar este periodo de.
Tu vida, estas famosas etapas del duelo? Hay una autora muy buena, Cure Ross, que la recomiendo, Elizabeth Kühler Ross, que habla de las cinco etapas del duelo y yo las viví en carne propia. La primera, esto de negación, de estar negado, y ahí esa ayuda al principio para mí fue difícil aceptarla porque estaba negado y después de mucho enojo y empecé a salir, a estar a la noche y a una emoción muy dispar, hay momentos que estaba conectado con la vida y ahí aprendí a descargar la emoción, o sea yo estaba trabajando en ese momento, también viajaba y hay veces en una reunión que yo decía ahora vuelvo, voy al baño y cuando iba al baño en vez de hacer pis y demás, me encerraba a llorar y lloraba, lloraba, lloraba, descargaba mi emoción y después me limpiaba las lágrimas y volvía a la reunión y yo sentía y aprendí que así como uno necesita ir al baño y con un momento digo necesito ir al baño porque si no, no puedo estar concentrado en la reunión, lo mismo me pasaba a mí con la emoción y con el llanto. Yo necesitaba descargar ese llanto que en algún momento del día o en varios momentos me llegaba al toque y después podía estar conectado con el aquí y ahora y con las personas.
¿Qué es el duelo en sí? ¿Cómo lo describirías tú y por qué experimentamos el duelo? Porque también entiendo que no todos nos permitimos experimentar el duelo.
El duelo es como este proceso de aceptación de una pérdida. Entonces hablábamos de estas etapas, de la negación, el enojo, después del enojo viene la negociación, como que uno va negociando con uno mismo o con el otro, con Dios, si estoy mejor, si esto me pasa, entonces me voy caminando a Guadalupe, o dejo la cerveza o el alcohol, o hago esto, hay una negociación. Después que nos estrechamos la mano en el duelo, hay un periodo de depresión, como que ya se cerró el deal y ya estamos, ya está todo depresión. La quinta etapa, K. Ross la llama de aceptación y David Kessler que trabajaba con ella, escribía con ella, agregó una nueva etapa del sentido. Entonces cuando hablamos del proceso de duelo es aquel proceso de aceptación y darle un sentido a alguna pérdida que nosotros experimentamos o estamos experimentando.
¿Cómo viviste tú estas etapas en lo particular con la muerte de Mariana?
Bueno, yo las fui viviendo a todas. El enojo, digo, ¿Por qué la llevaste a ella y no a mí? De este de negociación, bueno, vamos juntos. Yo en un momento me subí a un avión y decía bueno, se caiga el avión, entonces se cae el avión, nos volvemos a encontrar arriba. Y después digo bueno, en términos de depresión, como que en algún momento a los 8 meses, 9 meses, yo lo viví como un nuevo nacimiento, así como tuve 9 meses de estar de vuelta en la panza, en el útero de una vida que yo aprendí y volví a nacer. Entonces en el octavo, séptimo mes me agarró una depresión que decir bueno, me quedé sin nafta y además después de allá haber pasado un tiempo y ahí donde empecé a pedir ayuda. Y empecé a pedir ayuda a personas especialistas en procesos de duelo.
Cuéntame un poco más de eso. ¿Quiénes son los especialistas? ¿Son estos tanatólogos? ¿Quién es un especialista en procesos de.
Duelo y cómo te ayudan? En general son psicólogos, acompañantes espirituales, que se focalizan en acompañar a personas a atravesar este proceso de duelo. Entonces están con vos, están contigo desde un lugar donde el cual ellos vivieron algún proceso de duelo fuerte, entonces saben y empatizan, entienden por donde vos estás, en el momento en el cual vos estás viviendo. Muchas veces, y a todos nos habrán pasado y a mí también con mis amigos, cuando te pasan, empezás a recibir múltiples respuestas de la gente que con buena intención trata de ayudarte, pero muchas veces no sabe cómo ayudarte. Entonces por eso es importante ir y recurrir a algunos especialistas que hayan atravesado el proceso de duelo y que te puedan ir acompañando. Como yo siempre digo, atravesarlo es muy importante en el proceso de duelo, que como digo Osho, uno puede estar viendo un proceso de duelo cuando te mudas de un país al otro, cuando cambias algún rol corporativo o de trabajo, que dejaste tu organización y capaz puede ser algo positivo, te ascendieron o fuiste a otra organización o te fuiste a otro startup, o un proceso de duelo en cual vos te estás encontrando con una nueva identidad, un nuevo propósito. Ahora después de pandemia, un montón de nosotros hemos reflexionado, encontrar nuevas formas de trabajo, todos esos diferentes son procesos de aceptación de pérdidas que nosotros hemos tenido. Y me parece importante como conocer un poquito de lo que es el proceso de duelo para entender qué me está pasando a mí y en qué etapa yo estoy viviendo y atravesando ese proceso.
¿Y se vive igual o se trata o se asiste igual un proceso de duelo por cambio de país que por la pérdida de un ser querido?
Puede ser que sí. Sí. Y ahí lo interesante es tomar conciencia, que digo que siempre es el primer gran paso es el awareness, es tomar conciencia de que uno está viviendo un proceso que es fuerte a nivel emocional y poder Tomar, tomar conciencia 2 es poder decidir. A mí cuando me pasó lo de Marian, que yo estaba quebrado emocionalmente, pero hubo algo que yo creo que las diferentes experiencias que tuve pasadas, como la de Alemania, y haber estudiado y haber estado también en estos diferentes procesos.
En.
Poder decidir evolucionar, en cómo tomar la decisión. Esto me pasó, yo no lo decidí, pero yo quiero evolucionar y quiero ser mejor de esto.
¿Y tú has ayudado a alguien a superar un proceso de duelo?
Sí, en los últimos años me fueron llamando diferentes personas y sí he ayudado a personas, o sea, no me dedico a eso, tengo una red de profesionales a los cuales derivo, pero en general tengo las primeras una, dos conversaciones y a veces voy acompañando a personas que están atravesando este proceso. Y después en mi proceso como coach, yo soy coach organizacional, puedo identificar a las personas o a colaboradores o ejecutivos de alto rendimiento, de alto compuestos muy grandes, que están atravesando algunos procesos de duelo y en general ellos mismos no se dan cuenta que están atravesando ese proceso.
¿Y cuál es la mecánica para hacerlos darse cuenta, para que tengan este awareness de que sí están sufriendo un proceso de duelo? ¿Cómo podríamos nosotros? Primero yo creo que la pregunta sería ¿Qué nos hace cuestionarnos o cómo nos sentimos cuando tal vez deberíamos de preguntarnos, oye, esto es un proceso de duelo o no? ¿Qué nos podría dar la pista de que no nos hemos dado cuenta que estamos pasando un proceso de duelo?
Yo creo que ahí es importante identificar la pérdida, el primer gran paso. Y cuando vemos que esa pérdida emocionalmente nos sigue afectando, por ejemplo, el otro día estaba en una conversación de coaching con un ejecutivo donde había estado 15 años trabajando en una organización y hace un año había cambiado hacia un puesto de gerencia general en una organización diferente. Y ese cambio obvio que es muy positivo para él a nivel carrera, desarrollo, a nivel económico y demás, pero él sentía que no estaba dando todo su potencial en ese nuevo puesto y que él sentía que todavía tenía emocionalmente estaba muy attach a la organización anterior, a la cultura anterior, a la forma de hacer las cosas a nivel de esa organización que se quedaba recordando, yo lo digo cantando tangos, lo que hacían nuestros abuelos cuando llegaban a las nuevas Américas, recordando. Entonces uno empieza a identificar que eso está ahí. Entonces identificar esa pérdida y ver cómo está esa pérdida hoy y qué está significando a nivel emocional el asimilar ese cambio, esa pérdida.
Y una vez que logras identificar esa pérdida, entonces cuál es el proceso para.
Ayudarlos a lidiar con ella, ir atravesando las diferentes etapas. Cuando yo identifico cada uno, puede estar atravesando en una etapa distinta, puede estar en una etapa de negación, de enojo, de negociación, de depresión o de aceptación. Y después algo muy lindo que es esta última etapa de sentido, cuando yo me doy cuenta que la pérdida hoy me está afectando, identifico en qué etapa puedo estar, y capaz puede ser una mezcla de todos, y vamos haciendo diferentes actividades y acciones concretas para ir entregando, ir aceptando de a poquito esa pérdida.
¿Qué tipo de acciones, ¿Cómo logras que alguien acepte una pérdida?
Bueno, por ejemplo, a mí cuando me acompañó esta acompañante espiritual, especialista en duelos, una de las cosas que hicimos, que para mí hizo mucho sentido, fue escribir una carta despidiendo no solo a Marian, que era mi primera mujer, alguien que yo amé muchísimo, sino los proyectos que venía toda mi vida futura con ella. Entonces yo escribí, identifiqué todos los proyectos que nosotros teníamos juntos. Y una vez que lo escribí, obvio, con mucha emoción y mucho llanto, me acuerdo que me fui al Río de la Plata y. Y los prendí fuego y los quemé. Hice una celebración así energética y de más allá, y dije bueno, hoy no está ese proyecto. Y en ese es poderlo identificar y poder de alguna manera empezar a aceptar que yo necesito y necesitaba en ese momento conectarme con la vida y con todo lo que me está dando hoy la vida. Y eso fue lo que me permitió, bueno, volverme a casar, volverme a encontrar con el nuevo amor. Hoy tengo tres hijos, pero de alguna manera pude volverme a encontrar con esta vida, habiendo atravesado el proceso doloroso de ese túnel, para después encontrar la luz más tarde.
Y dime algo Panchi, ¿Qué pasa cuando? Porque muchos somos de los de no abrirle la puerta al dolor a veces, y nos saltamos estos cinco pasos, tal vez nos quedamos un poco en la negación, lo barremos debajo del tapete y hacemos como que no pasó nada. Tal vez lo usamos hasta como de no, yo no soy apegado, yo no me anclo a las cosas del pasado. Mucho más difícil hacer cuando estás hablando de un ser querido, pero con una mudanza, con un trabajo, con una posesión física. ¿Qué pasa cuando no nos damos la oportunidad de atravesar el duelo?
Bueno, empiezo a notar algunos síntomas.
Como.
Uno puede ser la dificultad para conectarme con mis propias emociones y no sólo con las propias, sino con las de los demás, porque la emoción del otro es como una llave que está tocando la puerta para mi propia emoción y si yo no quiero abrir la puerta a mi propia emoción, entonces va a ser muy difícil que pueda empatizar con la emoción del otro. Uno, dos, empiezo a buscar distintas actividades o acciones para tapar esas el trabajo, el deporte en un nivel excesivo.
Las.
Relaciones, el ruido, todo eso para no poder estar en silencio, que eso me pueda estar conectando. Y al mismo tiempo, en definitiva, hay veces que el hecho de ser feliz, hay algunas de las creencias que uno dice, uno es feliz cuando no tiene dolor o cuando no sufre y eso es mentira. La felicidad y el sufrimiento nos permite y nos ayuda a encontrar esa felicidad. El dolor muchas veces es la puerta para encontrar la felicidad. Entonces no le tengamos miedo a ese dolor y a esas emociones, porque la emoción no me define, lo que me define es la decisión, es lo que yo quiero realizar y quiero hacer con esa emoción.
¿Para alguien que está atravesando un periodo de pérdida reciente, cuál sería tu top libro, documental, conferencia que recomendarías ver?
Mira, acá lo tengo, acá tengo dos libritos para mí son muy importantes, que es The Duelo on Grief and Grieving de Elisa K. Ross y el Finding Meaning de David Kessler. Estos dos libros para mí son fundamentales, donde explican estas etapas y donde el libro de David que le da como una vuelta es cuál es el sentido a tanto dolor, a tanta pérdida y cuál es el sentido para mí en mi vida y qué quiero hacer y cuál es el aprendizaje que me está dejando esa pérdida. Entonces lo que también le diría a esa persona es que tenga paciencia, que el tiempo no cura todo, sino el tiempo bien vivido lo cura, o sea que tengamos el coraje para atravesar el momento oscuro, para atravesar ese túnel muy, muy complejo. Oso, a mí me pasó, cuando estás en un momento de duelo, cuando salís a la calle, uno a veces siente que el aire te duele, o sea te duele todo, entonces es difícil, pero si lo atravesamos, el único camino es atravesarlo, el único no camino es querer taparlo. Entonces atravesémoslo con ayuda, con comunidad, con gente que te quiera y van a.
Estar mejor Panchi, ¿Cuál es el sentido que le lograste encontrar a la pérdida que tuviste?
Bueno, María era una persona muy especial, muy, muy, muy, con muchos proyectos, mucha vida y a mí me enseñó a vivir la vida de una manera muy intensa. Entonces yo llegué el momento del noveno mes y yo dije. Y yo sentí en un momento así como una. Como una imagen así mirame, mirá el universo y seguí con tu vida. Entonces mi sentido es aprovechar la vida al máximo y vivirla intensamente, vivirla con abundancia y poder de alguna manera dedicar mi vida a poder ayudar a las personas, a las organizaciones, a poder vivir mejor, trabajar mejor y ser más felices. Y ese es el sentido que hoy le encontré y le estoy encontrando.
Es una buena respuesta para cambiar un poco el tema a tu profesión. Tú eres un consultor de cultura organizacional y liderazgo, o sea tienes tu maestría de políticas públicas en Harvard, tu propia consultoría y aquí en el programa tengo a muchos fundadores de empresas chicas, grandes, unicornios que invariablemente tocan el tema del equipo y con ello el tema de la cultura como una de las claves para el éxito. Pero creo que pocas veces logramos entrar a un tema de cómo se sistematiza la cultura. Parece que la cultura se crea con el equipo inicial, la personalidad de él o los fundadores, las fundadoras y como dice la cultura es lo que pasa cuando el jefe no está. ¿Cómo has encontrado tú que puedes verdaderamente implementar cultura en algunas empresas en las que inclusive es mucho más difícil cambiar la cultura que crear una nueva?
Mira Osho, la verdad que el tema de la cultura todo el mundo dice que es súper importante y hoy está como bastante de moda. El propósito, encontrar nuestra visión y más en el mundo de startup y en todo con la transformación digital. ¿Yo vengo trabajando hace 15 años y es interesante porque uno dice OK, si es tan importante, decime en la última semana, en el último mes, cuántas horas le dedicaste a la construcción o a la co creación de la cultura? Y en general es mucho menos esa cantidad de tiempo a las horas que yo le dediqué a la estrategia comercial, financiera o de operación en diferentes compañías. Lo primero es que la cultura es importante y hay que ser consistentes en en el tiempo que le dedicamos a un proceso de construcción o de fortalecimiento cultural. Ese como mi primer gran mensaje que veo bastantes a veces inconsistencias y después por el otro lado es importante y uno OK, ¿Cómo cambio cómo empiezo a crear cultura desde scratch? Y acá hay dos temas importantes para diferenciar. Por un lado es el contenido, y yo trabajo con varios startups que el contenido de una cultura, ¿Cuál es mi why? ¿Cuál es mi propósito? ¿Para qué existimos? ¿Cuál es mi contribución? ¿Que tenemos a nivel organizacional y qué impacto queremos generar? ¿Cuál es mi aspiración? ¿Y ese es mi artefacto cultural? ¿Cuáles son nuestros valores y nuestros acuerdos de forma de trabajo y cómo somos consistentes con nuestra estrategia en términos de lo que respiramos hoy, todos los días? Y ese es el contenido de la cultura. Pero es muy diferente de cuál es el proceso de la construcción de esa.
Cultura y cómo se ve ese proceso. Porque sí creo que muchos hablan del contenido y tú dices, ¿Cuánto tiempo le dedicas a la semana a trabajar en la construcción de la cultura? No sabría ni siquiera qué decirte, porque no sé qué actividades son las que cuentan hacia ese tiempo.
Bien, entonces ahí es donde empezamos a hablar del proceso. Entonces, típicamente a veces, cómo se construía una cultura o ese contenido del cual nosotros hablábamos del propósito, de la visión, cerrábamos la puerta, estaba, no sé, el founder, el CEO, HR, director o manager, y alguna persona, algún consultor externo, alguna agencia ahora que puedan estar, y hacemos una sesión, traemos algún input, alguna entrevista, y en puerta cerrada se definía un poquito, se definía ese contenido. Y una vez que se definía el contenido, venía el famoso cascadeo a la organización de ese contenido. Yo soy anti ese proceso totalmente. ¿Yo digo, a ver, si queremos construir la cultura, cuando uno entra a una organización, esa organización ya tiene una cultura o a la cultura es cómo trabajamos, cómo respiramos? Si queremos declarar y empezar a construir este contenido, ¿Por qué no le preguntamos a toda la organización cuál es esa cultura con la cual ellos quisieran trabajar y venir a trabajar todos los días con esa organización? Entonces empezábamos a generar la cultura con preguntas y no con respuestas. Entonces, en un proceso, ¿Cuál es nuestro propósito? Y esa pregunta se la preguntamos a todos, a todos los colaboradores, que todos puedan opinar y dar su punto de vista de cuál es el propósito de esa organización. Y no sólo a los colaboradores internos, sino también al ecosistema externo, a los proveedores, a los clientes, a las personas que tienen algún tipo de vinculación con esa organización. Y una vez que uno tiene todo ese contenido, empieza a construir con ese contenido, ese declaración, esa frase, esas ideas fuerzas de ese propósito. Entonces cuando sale ese propósito, todo el mundo levanta la mano y siente que construyó esa cultura. Entonces la apropiación de ese proceso cultural es mucho más rápido, más efectivo que el famoso cascadeo, que una persona no tuvo nada de participación en la construcción de ese contenido.
Pero hablando de la creación del propósito de una empresa, yo lo he visto, yo he dado muchas conferencias a equipos de lider en donde hablamos de este, el gran Maná, como lo explico en mi libro, el propósito transformador masivo o como le quieras decir, este Big Scary Goal, no sé cómo también le dicen. La verdad es que cuando le preguntas a los ejecutivos, a los miembros del equipo, incluso a los mismos directores, o sea, medio que regurgitan, regurgitan algo que se les dio en el proceso de.
Inducción o lo que creen que debería.
De ser, que muchas veces está centrado en el modelo de negocio, tener impacto, ser rentables, generar riqueza para los accionistas, o sea, ¿Cuántos verdaderamente estamos conectados con la definición real de cuál es el de un propósito? Olvídate de cuál es el propósito, sino qué significa un propósito posible.
Bien, a mí lo que me gusta es arrancar a nivel personal. Entonces, ¿Que es la primera puerta? Entonces ahí en un equipo o en una organización, OK, vayamos a nosotros a nivel personal, ¿Cuál es tu propósito? ¿Cuál es tu sentido en la vida? ¿Y a mí me pasa Oso, que el hecho de haber vivido un proceso de pérdida fuerte y de muerte también uno se pregunta cómo quiere vivir cuando tuvo la muerte muy cerca o la creencia de la muerte muy cerca? Porque yo a veces le pregunto, ¿Qué pasa si vos te morís mañana? ¿Qué dejaste en tu vida? ¿Qué dirían las personas de vos, del oso traba? ¿Qué dejó el oso traba en los años que vivió? ¿Qué impacto generó con sus crack founds y education y los podcast? Y esa conversación es importante para declarar mi propio propósito personal. Entonces empezamos a generar una reflexión de esta construcción de nuestro propósito personal. Y una vez que yo me doy cuenta de lo efectivo que es vivir con mi propio propósito personal y tener la declaración que puede ser algo vivo, una frase, acompañar a las personas para descubrir su potencial, uno se empieza a dar cuenta la importancia que tiene el también poder declarar el propósito en una organización. Yo también digo, ¿Qué pasa si tu organización desaparece mañana? ¿Como desaparecieron tantas típica blockbuster y tantas otras qué deja tu organización? Cuál es el sentido único y distintivo de tu organización y dónde querés potenciar y dónde querés desplegar tus recursos, tu tiempo en este tiempo X que va a tener esta organización y a partir de eso vamos construyendo. Lo mismo con la visión y lo mismo con los principios o con los valores organizacionales y también personales.
Dices que empiezas por el propósito y después una vez que se define el propósito, ¿Cómo se crea la cultura? Porque estamos hablando de conceptos bastante teóricos, misión, visión y valores, que entras a un lobby y ahí están en una pared y puede que hayan tenido un poco de participación en la generación por parte del equipo o pueden ser algo de un legado de administraciones pasadas. ¿Cómo construyes, cómo haces que estos valores verdaderamente se vivan? Qué sistemas implementan, qué incentivos o incluso no sé si hay castigos por no vivir valores o no vivir cultura.
Bueno, lo primero es el proceso. Cuando sale este contenido, si vos hiciste un proceso de real co creación, la gente antes de que salga ese contenido ya tiene la camiseta puesta y eso es muy importante, es muy difícil, por eso es tan importante tener un proceso diferenciador. Una vez que tenés ese proceso, ese contenido, y esto no es novedoso, pero es crear una conexión con tu todos los días, o sea, si vos estás trabajando y estás en operaciones, estás en finanzas, estás en mercadeo, es de qué manera eso que haces todos los días está conectada con esa declaración de visión, con esa declaración de propósito. Y uno hay veces en organizaciones, y a mí me tocó, no sé, reconstruir culturas, organizaciones de 18.000 empleados que tenían una cultura y a partir de lo digital y de la transformación descubrieron que necesitaban cambiar esa cultura más tradicional y más vieja para una nueva. Entonces ahí necesitas dedicarle tiempo de juntar todo el área de operaciones y decir OK, esta es nuestra declaración de visión, de propósito y esto es nuestra estrategia, ¿De qué manera estamos conectados? Y si no estamos conectados, nos tenemos que conectar. Y no solo conectarnos, sino cuál es el rol significativo que va a tener nuestra área de operaciones para poder lograr esta visión declarada a nivel organizacional. Y esos son talleres, es un documento y una presentación que cada una de las áreas tiene que presentar con agentes de cambio, con early adopters que uno tiene que formar y establecer como conductos organizacionales para que estos early adopters sean como embajadores de la cultura y estar muy atentos para que realmente se pueda estar viviendo en todos los días.
Tú has estado involucrado en integración cultural cuando ha habido procesos de fusiones o adquisiciones en diferentes países, ¿Cuál es la clave para que cuando hay diferentes equipos que se unen y que no precisamente tienen culturas similares, puedan trabajar juntos y no suceda lo que muchas veces pasa, que es estos anticuerpos de ambas empresas hacen que todo el plan que en papel parecía exitoso resulte un fracaso?
Me tocó la verdad, varios procesos de merge, uno recientemente en México que fue bien interesante porque fue de cuatro startups, que cuatro startups con sus cuatro founders tenían que crear una nueva compañía. Y ahí Oso, hablábamos previamente, hablábamos de duelo y de pérdida, aceptar la pérdida. El primer proceso que yo empiezo con construcción de una nueva organización a partir de varias startups es poder honrar el pasado. Y honrar el pasado es, OK, yo necesito aceptar y soltar mi antigua compañía para poder aceptar que hoy formo parte de una compañía diferente. Y ese proceso es muy doloroso para un founder porque su compañía es su hijito, vos le estás de alguna manera pidiendo que suelte a su hijo, que vaya a la universidad para abrazar a su otro hijo o a su hijastro. Entonces es muy difícil ese proceso, pero ese proceso tiene que estar y es el primer gran proceso para después poder lograr una nueva compañía. Entonces uno honrar. Una vez que cada uno honró, uno necesita hacer un proceso evolutivo. Y cuando hablamos de evolución, Oso, hablamos de tres cosas. Hablamos de qué cosas queremos mantener como a nivel persona o a nivel organizacional para poder lograr los desafíos, qué cosas necesitamos incorporar y qué cosas necesitamos soltar. ¿Entonces lo que les hago en un proceso, en un workshop y demás es que cada una de las compañías puede hacer este proceso qué quiero mantener de esta compañía originaria en la nueva compañía? Qué cosas quiero dejar ir y soltar y qué cosas necesito incorporar en este nuevo contexto en el cual hoy estamos con un propósito común y compartido y con una visión común y compartida.
¿Cuál es la conversación que se tiene con un founder, sobre todo el founder que igual ya está perdiendo el nombre de la empresa al hacer esta fusión, ¿Cómo lo haces? ¿Subirse al barco más allá de que pueda estar incentivado financieramente?
Bueno, lo primero es ese founder necesita hacer este proceso de aceptación, de pérdida, que ya perdió o sea en el sentido que tiene que soltar esa compañía original y después se tiene que conectar con una visión que lo trascienda, una visión todavía mayor, que capaz en su compañía original la tenía, pero ahora con la aceptación de este merge se tiene que volver a inspirar, a movilizar, apropiar de esta visión conjunta y de esa manera lo entusiasmás de nuevo decir mirá vayamos y hablaste de propósito masivo transformador, como dice Ismail, hablemos de algo exponencial, hablemos de no limits, hablemos de llegar a algo más, hablemos de una plataforma todavía mayor. ¿Cuál es esa visión con la cual que tiene que ser consistente con su propósito, con su visión personal y a partir de eso empezar a trabajar de a poquito a poder lograrla?
Por tus tweets, por lo que has posteado, me hace asumir que admiras el estilo de liderazgo de tres personas, de Barack Obama, del Papa Francisco y de Richard Branson. ¿Estoy en lo correcto o en lo incorrecto? Y si estoy en lo correcto, ¿Qué es lo que admiras de sus estilos de liderazgo?
La verdad de Branson, su capacidad de ser auténtico, es muy auténtico. Hay un libro de Bill George del auténtico liderazgo, de que es muy importante poder descubrir nuestra autenticidad, abrazar nuestra vida, elegir un camino propio y con eso poder ser auténtico y con esa autenticidad permitirnos soñar y eso es lo que me encanta de Branson, que él sueña, es un soñador muy auténtico, pero al mismo tiempo emprendedor y que va conectando diferentes personalidades para poder lograr esa visión. ¿Que tiene del Papa Francisco? Su humildad, acepta que no es perfecto y en esa humildad hay una enorme capacidad para seguir aprendiendo, algo que yo veo viajando por toda la región por Latam, hay veces que creo que los latinoamericanos podemos aprender un poquito a ser más humildes y a tener esa capacidad de seguir aprendiendo en nuestra vida. Y si soy humilde significa que no sé, y si no sé es que tengo más espacio para seguir aprendiendo. Y de Barack Obama, bueno, la verdad que que en ese sentido su preocupación, y eso puede estar discutido, no quiero entrar en temas políticos, pero su compromiso por hacer grandes cambios, en especial cambios o conversaciones que los Estados Unidos estaban postergadas como la de Health y de preocupar un poco por tener mayor posibilidad de oportunidades en ese país.
Dime algo, regresando a lo que mencionas de Richard Branson en tus talleres, en toda esta experiencia que tienes ayudando a la gente a funcionar como equipos de alto desempeño, a encontrar propósitos, ¿Hay algo que has descubierto que ayuda a la gente a encontrar su autenticidad, a verdaderamente entender quiénes son y aprovechar esas fortalezas?
Mira, hay un autor que yo tuve la suerte de estudiar con él en Harvard, que para mí es uno de mis mentores, que se llama Ronald Hayfitts y que acá está uno de sus libros de Practice of Adaptive Leadership, que él habla del liderazgo adaptativo y creo Osho, en los momentos que estamos viviendo hoy y en especial en el mundo de los de los startups, es la capacidad para adaptarnos. Y él habla en esto del liderazgo y habla que el liderazgo lo necesitamos practicar y que hay veces en el liderazgo que hay veces que tenemos la autoridad y hay veces que no tenemos esa autoridad, pero podemos seguir liderando. ¿Y hay momentos de vacas flacas, como decimos, como puede ser capaz? Este es un momento de incertidumbre, de no tanta autoridad, si querés, de contexto, de que las cosas puedan estar ocurriendo, pero en esos momentos la capacidad para adaptarnos y para poder reflexionar y poder volver a decir OK, ¿Cuál es mi propósito? ¿Cuál es esa visión inspiradora y movilizadora? Y de qué manera yo puedo empezar a aceptar esas pérdidas para poder adaptarme a los diferentes tiempos que se pueden venir.
Y para encontrar este propósito, ¿Hay algún ejercicio que te haya resultado útil para ayudar a la gente a descubrir un poquito más qué es lo que los mueve?
Es animarnos a pensar en la muerte. Hay una definición de la filosofía que es la meditación ante la muerte. Y muchas veces y a nivel occidente vivimos mirando la muerte de espaldas y pensando que nunca nos va a llegar. Y eso es una falacia, porque todos nos vamos a morir en algún momento y el hecho de decir de mirar la muerte no quiere decir que es algo dramático y tremendo, sino tiene que ser todo lo contrario. Y hay en otras comunidades mucho más originarias que las nuestras, vivían y convivían con el concepto de la muerte. Entonces para declarar y pensar cuál es el propósito y cómo estamos distribuyendo nuestros recursos y nuestro tiempo. ¿Qué pasa si yo me muero en una semana, en un mes, en un año o en diez años? Y empezar a reflexionar ante la muerte, cuál es mi propósito y cómo quiero vivir hoy. Cuando hablamos de cambio en las organizaciones, lo primero que tenemos que construir es el porqué del cambio. Y muchos seguro de los que están escuchando bueno, vamos a cambiar porque no queremos terminar como blockbuster. Esa es una conversación de muerte. Como no quiero terminar en definitiva muriendo, necesito cambiar. Y ahí voy construyendo el sentido de urgencia y el sentido de oportunidad. Entonces animémonos a poder vivir de una manera diferente, a poder conectarnos con este propósito y con ese propósito bien co creado también de llevarlo al resto de la organización, poderlo conectar con nuestro día a día a nivel organizacional también y a nivel personal.
Hablando de estos momentos de tomar perspectiva, entiendo que tienes este sistema o este hábito de generar espacios de reflexión y que lo haces todos los días, entre llamada y llamada, junta y junta, pero que también te das espacios más grandes. Cuéntame un poco cómo piensas sobre generar estos espacios de reflexión y y qué haces en ellos dependiendo del tipo de espacio de reflexión en el que te encuentras.
Hay algo que hago y que recomiendo mucho, que es un tip muy fácil, es entre llamada y llamada a nivel virtual o en una reunión, tomarnos 5 segundos, 10 segundos de silencio, dejar la compu, de dejar el WhatsApp, el celular, cerrar los ojos o dejarlos abiertos como vos quieras y contar hasta 10. Y si uno lo hace 5 o 10 veces al día, yo los invito a que puedan escribir cuando lo hicieron, se tomaron esas pausas activas y cuando no lo hicieron y van a ver el impacto enorme que tiene en tu día y ya está estudiado y hay algunos research del hecho de cada tanto, una, dos, tres horas, poner el cerebro en atención, en silencio, para después volver a decidir cómo quiero estar en mi próxima junta, en mi próxima reunión, en mi próximo encuentro. Eso es un ejercicio bien. Y después yo recomiendo algo que es bien fácil, es tomarnos un momento en el día a poder realizar una pausa, poder tomarme un momento a la semana a realizar una pausa, capaz un poco más grande, tomarme un momento al mes a realizar una pausa y tomarme un momento al año a realizar una pausa. Dependiendo en qué momento es un poco más grande ese diferentes tipos de pausa.
Vamos a decir que son un minuto al día. ¿Cuánto tiempo a la semana?
Puede ser veinte, media hora o una hora a la semana mínimo. Yo ahí soy como bastante abierto y digo que cada una de las personas elija lo que quiera hacer. Para algunos puede ser ir a jugar al golf y conectarse con la naturaleza, salir a correr, pero que eso pueda estar. Hay un ejercicio muy fácil y muy práctico que es salir a caminar, no importa si estás en la ciudad o en cualquiera y dejar y poner la atención en la naturaleza y dejar que los pensamientos, si aparece un pensamiento, dejarlos ir como si fuese una nube pasajera y poder despertar nuestros sentidos, estar caminando y escuchar mi respiración, escuchar un pájaro o el viento en mis oídos, poder despertar el tacto, poder tener una caminata de una hora a la semana para despertar mis sentidos y no tener estas conversaciones. Eso es muy útil. Después a nivel mes, uno le puede dedicar un día al mes o medio día al mes a poder tener un momento de reflexión y yo recomiendo también una Semana, algunos dicen 10 días, una semana, 3 días por año, a poder tener mi reflexión anual de cómo estar de ir al balcón para después volver al dance el resto del año con más pilas.
¿Y en esta reflexión anual tienes algún set de preguntas que te hagas? ¿Algún tipo de ejercicio que te ayude a aprovechar de una manera más estructurada esta perspectiva que obtienes ahí de vuelta.
Volvemos a la elección del camino? Yo recomiendo si la persona eligió ese camino para ir creciendo y evolucionando, que siga con ello. Hay diferentes maneras para hacerlo, hay algunos que les gusta hacer como una reflexión un poco más cognitiva de preguntas y respuestas. Hay algunos que les gusta más poner la atención en la naturaleza y ahora por ejemplo dentro de lo que es la consultoría hay una práctica que hacemos que vamos con un equipo de liderazgo en medio de la naturaleza y a estar juntos en medio de la naturaleza y esa puede hacer la reflexión, la meditación, que cada uno pueda elegir el lugar y a lo que por el estilo de esa persona, por lo que más le gusta puede encontrar. Pero hacerlo, no dejarla de hacerlo.
Y dime algo, este ejercicio de dividir tu vida en temporadas, ¿De dónde nace y por qué lo haces?
A mí me gusta mucho, bueno como varios las series y yo tengo la experiencia en mi vida, que yo viví varias temporadas y la sigo viviendo por ahora, la producción sigue, sigue invirtiendo en la serie de mi vida y donde cada una de las temporadas tiene cosas similares, pero tiene cosas bastante diferentes. Entonces, si yo veo mi primer temporada, que fue la temporada de origen, el cuarto de ocho hermanos, habiendo crecido en el lugar donde crecí, con muchos valores, con deporte, juego al fútbol, al rugby, con mucha búsqueda y reflexión. Y después mi segunda temporada, la de Alemania de silencio, es bien diferente una temporada de la otra, pero bueno, el común denominador ahí es la búsqueda, es el propósito y. Y así con las diferentes temporadas que yo fui teniendo a lo largo de mi vida. Me parece que es un buen ejercicio y lo hago a veces en equipos de liderazgo, es un ejercicio que se los recomiendo. Es decir, a ver, si ustedes tienen que pensar su vida en distintas temporadas, ¿Cuáles serían los títulos de cada una de sus temporadas? Y después la otra consigna, ¿Cuál es uno o dos episodios de toda su serie hasta ahora que realmente los ha marcado como un momento de transformación y que los define las personas que son hoy?
¿Cuánto dura cada temporada en un promedio? Yo he hecho un ejercicio y yo divido mi vida hasta ahora en cuatro. Creo que estoy en mi cuarta montaña, vamos a decir la primera, que ni siquiera lo catalogo como montaña, es toda mi infancia. Después yo catalogo mi primer montaña como este periodo de toda la parte de estudio y formación, digamos, profesional, hablando de carrera corporativa. Y eso lo veo desde que empecé a la universidad, vamos a decir a los 20 años y termina alrededor de los 30, cuando estoy trabajando en Nueva York después de la maestría. Mi segunda montaña la veo como mi época de emprendedor, que es otra década de los 30 a los 40, en las que regreso a México, empiezo mis empresas y vivo toda la vida de aceleradoras, fondos de inversión, endeavors, etcétera, etcétera. Y ahora estoy en la tercera montaña, que es una si bien sigo siendo emprendedor y sigo trabajando y sigo siendo profesional y me sigo formando, formándome de muchas maneras diferentes, lo veo como una etapa en la que estoy tratando de vivir mi propósito. Y en cada una de estas montañas, vamos a decir que estaba persiguiendo algo diferente o el éxito tenía una cara diferente. El éxito en la primera montaña, digamos que tenía una cara monetaria. Yo quería ser exitoso, tener un título y llegar a tener un trabajo que me permitiera tener un buen ingreso. Segunda montaña, emprendimiento, es un logro más profesional, pero más enfocado yo creo que en el reconocimiento y están todos estos premios, revistas, reconocimiento a través del fondeo de algún fondo de inversión, etc. Y en este tercero, si bien sigo trabajando en ser exitoso financieramente y con reconocimiento, yo veo que el éxito está mucho más, tiene una cara mucho más de realización. Y cuando he hecho este diagrama de mis tres montañas, vamos a decir que en el primero hay una bolsa de dinero, en el segundo hay un trofeo y en el tercero simplemente hay una carita feliz. Y si lo veo en décadas que fueron de los 20 a los 30, 30, 40, ahora de 40 a 50, me gustaría llegar a los 50 sintiéndome muy realizado. No sé si va un poco de la mano con lo que tú haces.
Está buenísimo Oso, me parece que está, que estaría bueno o está bueno es en cada una de tus montañas, cuáles fueron los aprendizajes y cuando hablábamos, te acordás de esto, de lo evolutivo, qué son cosas que uno quisiera mantener en esta próxima montaña que estás ahora transcurriendo a partir de haber vivido los diferentes picos de las montañas, las summit qué te gustaría incorporar, que capaz vos ves en la montaña 1 y 2 capaz no estaban y ahora sí este sentimiento de trascendencia, de realización y qué te gustaría dejar ir y soltar. Vos decías bueno ya el reconocimiento, yo eso ya lo suelto porque ya estuve, ya lo viví y eso puede estar, entonces eso nos para y nos posibilita de alguna manera tener esta reflexión de balcón para que en el momento que yo pueda estar danzando y bailando en el día a día, pueda estar como más awareness de las cosas que quiero necesitar y también awareness cuando yo me estoy yendo capaz a un patrón propio que puede quedar como un resabio de alguna montaña anterior que puedes estar repitiendo y digo no, esto yo ya no lo necesito más, necesito dejar ir.
¿Qué es algo que has dejado ir, has soltado por voluntad propia en los últimos tres, cuatro años, lo que más impacto haya tenido en tu vida que has soltado?
Yo soy el cuarto de 8 y mi hermano nos llevamos 11 meses, o sea yo cuando tenía dos meses ya mi mamá estaba embarazada y creo que ni siquiera estaba caminando y nace mi hermano y después somos todos muy seguidos para abajo y para arriba y hace dos o tres años hice una terapia de trauma y me metí bastante en el mundo del trauma. Estudié con un. Con un místico moderno como él se define hoy, que es Thomas Hul, y estuve involucrado en un proceso de formación durante seis meses con él. Y cuando me metí en esta terapia Oso, ahí me di cuenta que hay veces en mí había como una necesidad de querer salir y decir algo. Y cuando empecé a investigar con la terapia y mi reflexión, me di cuenta que eso venía de este trauma muy, muy originario mío. Que claro, cuando empezaron a ser mis hermanos y mi hermano, yo necesitaba decir o levantar la mano o hacer algo para existir, porque si no, a mi miedo era que no me vean y que no exista. Y ese miedo y ese trauma siguió existiendo durante varios años de mi vida y los últimos dos, tres años lo pude identificar y hoy me siento mucho más liviano.
En los próximos 12 meses, ¿Cuál crees que es el proyecto que más energía te va a requerir o el que más te emociona para trabajar?
Buena pregunta. La verdad es que estoy, o sea, yo creo que la vida me puso accidentalmente en este mundo de la transformación. Y dentro de este mundo de la transformación que la viví a nivel personal, hoy en este momento que estamos a nivel región y hasta a nivel mundo, bastante de mucha incertidumbre, me está tocando acompañar muchas organizaciones a poder surfear este momento de incertidumbre y a poder atravesar estos momentos para algunos difíciles para encontrar y encontrarse más fortalecidos y más evolucionados. Y esto es lo que me está tocando vivir en los próximos 12 meses con diferentes tipos de startups, organizaciones de diferentes industrias y también a nivel procesos personales. Y la verdad que estoy como muy entusiasmado en lo que estoy viviendo actualmente de poder acompañar estos momentos de transformación.
Pachi, para cerrar, si pudieras escribir un mensaje en el cielo para que millones de personas lo vieran, ¿Qué diría?
Para aprender a vivir hay que mirar la muerte frente a frente.
Intenso, intenso. Y espero que no la tengamos que mirar tan de cerca. Ciertamente los últimos años muchos de nosotros directa o indirectamente hemos tenido esa oportunidad y pues ya queda en cada uno hacer lo mejor de esa experiencia. Porque entiendo que también dices algo que viene mucho en el DAO, no hay cosas buenas ni malas, lo que haces tú de esa situación y no tenerle.
Miedo a eso, Oso, porque sin lugar a duda podemos aprender mucho más de lo que podamos imaginar. ¿Entonces, como fue este último tiempo de haber tenido esa experiencia, de tener por lo menos la creencia y muchas personas que hoy pueden estar atravesando duelos de personas que hoy no están? ¿Bueno, qué aprendimos? ¿Qué me dejó? ¿Cuál es el sentido de haber mirado, de haber tenido la muerte? Para vivir en abundancia, Para poder vivir en abundancia. Entonces mi otro mensaje sería vivamos en abundancia porque la vida es abundante y nos da mucho.
Panchi, qué bueno conectar contigo. Gracias por compartir los aprendizajes de los momentos más difíciles de tu vida por el impacto que estás teniendo en las empresas a nivel regional. Eres un crack. ¿Dónde puede la gente contactarte, aprender más de ti, contactarte para temas de consultoría, trabajo conjunto?
Gracias Oso. Bueno, yo estoy en Instagram Francisco Lanús, en LinkedIn Francisco Lanús y si no me escriben un correo franciscolanuzmail. Com. Para mí Oso, fue un enorme placer tener esta conversación. Creo que nos metimos en las aguas oscuras de un iceberg, pero para poder de alguna manera poder dar este mensaje de vivir en abundancia. Y la verdad que te felicito por todo lo que estás haciendo, por el impacto que estás teniendo en muchas personas, en organizaciones, en equipos y por muchos podcast más y por mucho Oso traba más.
Panchi, muchas gracias por tu tiempo.
Un fuerte abrazo. Oso, Gracias.
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Una semana de cracks.










