GINA BADENOCH | Las ETIQUETAS que nos Ponemos #226

Interview (Spanish) with Gina Badenoch about identity labels, inclusive leadership, and social entrepreneurship. Gina describes her bicultural upbringing, early interest in social work and photography, transformative gap-year experiences (Nepal, Diálogo en la Oscuridad), and how those informed her founding of Ojos que Sienten (NGO) and Capaxia (consultancy). She explains practical methods for teaching photography to people with visual impairments (sensory mapping, tactile camera orientation, sound cues, body-referenced framing), runs experiential events (Dinner/Conversations in the Dark) used for empathy-building (including at Davos), advocates for inclusive hiring (blind-first interviews, values-based questions), and discusses leadership challenges (burnout, coaching, support systems). Current focus includes writing a book and building a resource platform.
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Tomé el shortcut porque cuando mis amigos acaban la carrera, estaba acabando la maestría. Si no está ahí lo que necesitas, atrévete a explorar otros caminos. Creo que a veces hay que cerrar más los ojos y abrir los ojos de la mente y del corazón. Nunca nos hubiéramos sentado a compartir una cena sabiendo de dónde veníamos. Que recordemos que somos seres humanos y que una etiqueta no es la identidad de la persona. Yo estoy luchando por dar voz y amplificar la voz con dignidad de grupos que no están siendo vistos por lo que sí tienen. Hoy el cliente quiere verse representado, ya no es aspiracional. A ti a nivel personal te está confrontando muchísimo y no todo mundo está listo para ser confrontado. Algo que admiro mucho en los líderes y que a mí siempre me ha dado nervio de no perder es la humildad.
Hola y bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo soy Oso Traba y entrevisto cada semana a las mentes más brillantes para dejarte algo único y práctico que puedas usar en tu vida diaria. Hoy tengo como invitada a Gina Badenoch. La puedes encontrar en Instagram como inabadenoc Badenoch se escribe B alta A D N O C H. Gina es fundadora de la ONG Ojos que Sienten AC y de la consultora Capaxia, con las que ha creado un movimiento que invita a las empresas y personas a ver más allá de las etiquetas y fomentar una cultura de inclusión. Es reconocida como Joven líder del Foro Económico Mundial en Davos y como emprendedora Social Fellow de Ashoka. Su objetivo es diseñar sociedades y organizaciones con una cultura de pertenencia que incremente la dignidad de personas diversas y reducir desigualdades de manera estratégica, alineándose a SG, diseñando un modelo de negocio digno, innovador y sustentable. Hoy Gina y yo hablamos de las etiquetas que usamos en la vida, de atreverte a explorar y de cómo fomentar un liderazgo inclusivo. Te dejo con esta gran plática con Gina Badenoch. Gina, bienvenida a Cracks Podcast.
Gracias. Qué emoción estar aquí. Muchísimas gracias por la invitación.
Gracias a ti. Qué bueno reconectar después de tantos años. ¿Mucha gente me pregunta, oye, y de dónde conoce a toda esta gente? Y resulta que todos fuimos al mismo kinder, no exacto.
Sí, cómo volvemos a coincidir después de tanto tiempo, ¿No? También digo. Que chistoso.
Oye Gina, quiero empezar a platicar contigo. Hoy vamos a hablar de muchas cosas, pero me llamó mucho la atención esta afición que tienes por los caleidoscopios, ¿De dónde sale y por qué?
Mira, la verdad es que viene, yo creo que siempre desde chica como que todo el tema de muchas perspectivas siempre me ha llamado la atención y desde chiquita me encantan los caleidoscopios, como que se me hacía muy mágico poder como que jugar, moverle y tener totalmente otras imágenes, otras luces, otros. Yo soy muy visual, entonces como que siempre me llamó la atención desde chiquita. A mi mamá también le encantan los caleoscopios, entonces como que creo que crecí con eso, pero se me hace una forma como muy juguetona de darle la vuelta a algo que podría verse de una forma y que está en ti irle moviendo y verlo desde otro y como construir. Y creo que eso es algo como muy mío, la verdad, estar siempre viendo desde otras perspectivas y que no te quedes con lo primero que ves. Entonces como fotógrafa también yo he jugado mucho con eso y los caleoscopios de una imagen no es nada más lo que ves, le puedes dar forma y conectas y haces otra y otra y otra y creo que eso es como muy mi personalidad de ver desde diferentes perspectivas.
¿Tienes algún caleidoscopio favorito? ¿Algo que guardes o con el que viajes tú que viajas mucho?
Fíjate que no, ahora que me pones así sobre la mesa No, igual y debería ser una buena idea. No, no lo tengo, pero definitivamente las imágenes, o sea, te diría que sí, cuando viajo la foto, mi cámara es mi mejor amiga, mi compañera y si sigo haciendo al editar luego las fotografías termino haciendo como imágenes caleidoscópicas de. De fotos que tomé en los viajes o de dónde estoy, entonces no es que cargue yo con uno ya armado, pero de cierta forma una manera de resumir, de asimilar la experiencia que viví es hacer estas imágenes, entonces más bien son como diferentes fotografías.
Oye Gina, hoy estás en Londres, me decías y tú tienes o tuviste una crianza bicultural, papá inglés, mamá mexicana, moviéndote de un lado a otro, tu mamá jugó un rol, digo ambos padres no, pero tu mamá jugó un rol muy importante en formarte quién eres hoy y en despertar tu interés, digamos, por la labor social, si le podemos decir de alguna manera. ¿Cuándo es la primera vez que te acuerdas de haber sentido esta atracción por algo fuera de lo común?
Mira, sí, la verdad desde chiquita lo vi en casa, tanto mi mamá como mi papá han estado como mucho en el rollo social y desde chiquita yo veía a mi mamá, ella psicóloga, y la veía preparando sus clases de chicos nos fuimos a vivir a Querétaro y ella trabajaba en una comunidad en un pueblito, los Olvera. Y ella cuando yo la veía preparar sus clases, como que me da mucho la atención. Yo era chiquita, yo tenía en ese entonces yo tenía 12 años donde como 10. 12 años yo creo por ahí que la veía preparando sus clases y me llamaba la atención. Y todavía más chica, a los ocho años, yo me acuerdo perfecto de ir con mi mamá y brincarle en la cama. Yo le brinco en la cama muy emocionada a la niña de 8 años y le digo ya sé qué quiero hacer, quiero ir a las cárceles y quiero preguntarles por qué hicieron lo que hicieron, porque yo no creo que nadie se levanta y quiere robar y matar. Eso era lo que a La niña de 8 años le venía a la cabeza, ya sabes. ¿Y ya te imaginas la cara de mi mamá era como seguro eso quieres hacer? Luego platicamos, ya que seas más grande, vemos para dónde va eso. Entonces sí, como que creo que desde chiquita sí he sido muy curiosa de las desigualdades. Yo creo que al crecer en México, un país que tiene tantos contrastes, tuvo que ver como dice, soy bicultural, entonces sí crecí mucho entre México e Inglaterra, entonces también había muchos contrastes. Desde chiquita lo fui viendo, lo fui percibiendo. Y también te digo, a los 10-12 años cuando fui con mi mamá, que ella daba sus clases en este pueblo, yo decía yo te quiero ir a ayudar, como que yo hago mi clase para cuidar a los niños y tú le das a las mamás su curso. Entonces como que siempre desde chiquita traía esa inquietud de cómo ser parte de otros grupos y entender un poco cómo vivir y por qué lo hacía. En esa historia de que mi mamá iba a dar las clases, me cuenta que yo me emocionaba mucho y usaba mi pandero y ponía mis fotos, ya sabes, jugaba, ya sabes con que la pelota que las crayolas, que todo. Me acuerdo que armaba todo mi kit para ir a jugar con los niños y me dice mi mamá que una vez una de las señoras que estaba en su curso le dice desde el inicio me voy a tener que salir antes porque tengo que ir a algún lado. Y mi mamá le dijo, si, no te preocupes. Y que pasa el tiempo de la clase, se sale la señora y a los 5 minutos regresa y mamá me dice ¿Qué pasó que no te tenías que ir? Decía, pues sí, pero es que mis hijos no se quieren ir porque están felices con tu hija jugando al pandero, brincando. Y entonces me dice mamá que en ese momento se dio cuenta que la que estaba entreteniendo a las mamás era ella y que yo era la que traía a los niños muy entusiasmados con el tema. Entonces sí, la verdad es que desde muy chica te podría decir que este tema social y de los contrastes me ha llamado mucho la atención. Muchísimo.
¿Y cómo evoluciona un interés medio ingenuo de niña a una? Pues antes de llamarle una carrera a un interés un poquito más profundo y más activo de involucramiento, ¿En qué momento te empiezas a meter a dejar de interesarte y empezar a?
Yo creo que podría decirte, o sea, como que pensando un poquito, yo a los 15 años me fui a estudiar al internado en Inglaterra como parte de lo que mi papá quería que entendiéramos la cultura inglesa. Y la verdad para mí fue un momento importantísimo porque además de la edad, que es como cuando estás curioso y explorando y ver quién eres, como que me hizo clic muchas cosas y yo en ese momento es cuando descubro que ser creativa y que. Y social, o sea, toda esta parte no me hacía menos valiosa. Como que a mí en el sistema educativo de México me costaba mucho trabajo encajar porque estas partes más de la inteligencia emocional, si le quieres llamar así, como que no son tan fuertes.
A ver, explícame qué experimentaste en el sistema educativo que vivimos los dos.
Exacto.
En ese sentido, o sea, ¿En qué momento sentiste que tenías que reprimir ese lado de tu personalidad?
Creo que desde primaria te diría, yo soy muy creativa, yo siempre lo creativo, o sea, más que si era matemáticas y lo que fue estudiando las típicas casi clases español, de matemáticas, de historia, era muy desde la academia, no había clases de vamos a ser arte, teatro, temas sociales, como que eso era si acaso extra, pero no era en la currícula, no eran los exámenes importantes, no era. ¿Entonces creo que desde ahí yo no terminaba de encajar, porque yo sí soy muchísimo desde la otra vena, muy humanista, no? Y entonces de ahí fue ahora, yo empecé igual que tú de chiquita en el Junípero, que me encantó y yo adoré esa escuela, pero luego yo muy chica me fui a vivir a Querétaro y acabé ahí en una escuela más tradicional y luego regresé a la Ciudad de México y otra vez como más tradicional. Entonces como que creo que todos esos momentos, digo, por algo nos pasa, pero yo creo que no eran escuelas que eran el match adecuado para mí, porque me faltaba la diversidad y me faltaba esa mentalidad mucho más integral de lo que era la currícula, que no nada más se fuera desde lo académico per se, sino que te invitara también a explorar más esta vena más humanista, que a los 15 años en Inglaterra sí la desarrollaban, o sea, ya hacías tu examen de geografía y de física era tan importante como el de teatro y arte, ya sabes, era igual de importante, no era uno menos que el otro. Ahí descubrí que adoraba la fotografía, que yo me podía quedar en el cuarto oscuro horas revelando fotos. Entonces ese año en Inglaterra fue como un despertar, la verdad, decir yo soy creativa y tiene un valor, no tengo que estar nada más en las matemáticas, en la física, en la geografía, para sentirme inteligente o que valía. Entonces sí, los 15 años fueron como muy. Claro, y también mi parte inglesa, creo que a los 15 años ahí en el internado descubrí que tenía una parte inglesa que me encantaba, muy de explorar, de mucho respeto, de pues una cultura muy amplia. Me llama mucho la atención, yo escuchaba a mis amigas de que cuando acabaran prepa se iban a ir a ayudar a África, a India, yo decía, yo quiero hacer eso que le llaman el happy year, se toman un año para ir, y eso me llamaba mucho la atención. Entonces creo que cuando veo para atrás, ese año fue clave para yo empezar a decir por aquí me quiero ir. Y también en ese año conocí a una gran amiga, Annie, y otro grupo de amigas, y que tristemente dos años después Annie muere en un accidente de coche y ese para mí fue el parteaguas clarísimo de una Gina que dice a partir de ahora yo tengo que dejar un legado porque yo hubiera podido estar en ese coche, están todas mis mejores amigas en ese coche, murió una gran amiga de un día para el otro y fue como también un despertar decir yo vengo a hacer algo aquí y si yo mañana me muero tengo que dejar una huella. Entonces ese momento para mí fue muy claro de hacia dónde me voy a ir a los 18 años.
Esa historia me recuerda mucho a una historia que me contó mi invitada número uno al episodio uno de Cracks Podcast hace más de cuatro años. El abucio me dijo que ella tenía una amiga, una de sus buenas amigas que tenía un trabajo que odiaba pero que decía qué es lo que le tocaba hacer ahorita porque tenía que ahorrar para poder entonces tener, no sé, una casa, una vida, lo que tú quieras. Pero ella estaba planeando para un futuro que nunca llegó precisamente porque tuvo un accidente de coche y se murió y para ella fue lo mismo, le cambió el chip y se dedicó, no sé si la descripción es a dejar un legado, pero sí a vivir una vida en sus propios términos. ¿Tú cuando dices a dejar un legado cómo visualizabas, o sea, qué tipo de huella tal vez en ese momento a los 18 y ahora algunos años después, cómo imaginas esa huella? ¿Ha cambiado tu definición de legado?
Yo creo que ha cambiado, se ha ido formando porque no tenía una misión específica en ese entonces. Quiero ir a ayudar a esta población, no quiero este cambio climático, o sea no tenía ese tema tan claro en ese entonces. Sí era un tema relacionado a la desigualdad que siempre me había llamado la atención, eso sí, Sí, desde los 18 años que quiero dejar un legado. ¿Creo que para mí en ese momento era muy importante dejar huella de que si si mi vida se acababa tan repentina como había pasado con Ani, dejaba huella, me entiendes? Había logrado algo por alguien más, por dejar como que un camino para que muchos más pasaran, pero no tenía tan claro qué sería la enseñanza. Siempre desde chiquita jugaba a ser maestra. Sí me aprendía todo para los exámenes, me acuerdo que yo tenía mi pizarrón y llegaban y mi mamá yo no me interrumpan, estoy en mi clase. Y obviamente tenía mis alumnos imaginarios y yo daba mis clases y así siempre pues desde ahí era como aprendía, diciendo las cosas en alto. Y hasta la fecha yo necesito mucho compartir en alto para luego bajarlo y platicarlo. Entonces la enseñanza era algo que me está llamando la atención cuando pensaba en un legado, pero no lo tenía tan claro la fotografía, porque para entonces ya tenía esa pasión por la foto también era algo ahí, pero no tenía tan claro. Fue la verdad, el camino me fue llevando así un tema de yo creo cómo lograr que hubiera menos diferencia, menos desigualdades, cómo enseñar a las personas para que puedan salir adelante, yo creo que vayan de la mano y la foto yo siento que es un lenguaje universal, es un lenguaje que conecta, entonces siempre ha sido una herramienta que la he tenido muy de cerca para ayudar, como yo digo, hacer visible lo invisible, a ver lo que a veces no vemos. Otra vez volviendo lo del caleidoscopio, cómo te invito a que veas desde otra perspectiva y que te vayas a la esencia de algo que igual no habías visto.
Me interesa explorar un poco más esta técnica de aprendizaje de la que me hablas. ¿Creo que todos tenemos nuestras maneras, yo antes de hacer una conferencia o de dar un discurso, lo que sea, no lo estudio mucho, pero antes unos 20 minutos, lo medio, lo esquimeo, lo repaso y con eso después necesito poner la mente en blanco para dejar que como que marine y que fluya, no? No estoy estudiando justo antes del examen hasta que me dan la pregunta. ¿Tú cómo lo haces? Y dame un ejemplo de cuándo o recientemente que hayas tenido que comunicar en voz alta como lo dices para después bajarlo.
Pues digo, de entrada también para prepararme a esta plática contigo, que agradezco muchísimo el espacio, sí tomo un momento como de visualización, yo creo que desde chiquita esta imaginación de jugar a hacer algo, eso lo sigo teniendo hasta la fecha, un poco como darme un espacio de visualizar qué quiero lograr con esto. ¿Entonces esa es como una parte de hacer una pausa y decir yo me considero en estos espacios un canal, entonces en ese canal qué quiero lograr? Entonces por un lado es esa pausa de visualizar, de imaginar, de soñar si quieres. Me ayuda mucho, me ayuda, escribo yo como tú, cuando me toca dar el mensaje o cuando me toca hacer entrevistas y platicar con gente, quiero conocer, pero dejo mucho también a sentirle el momento, ir bailando con la persona, yo le digo, es este baile de que voy cachando y estar muy presente y es como eso me gusta mucho en los speeches, me da risa cuando me ha tocado dar pláticas que luego me dicen, oye, es que quería ver si me puedes pasar esto del speech y le dije si no lo grabaste, o sea, no tengo el speech escrito, yo no escribo ideas. Y siempre con colores, eso desde chica también. Algo que descubrí también volviendo al sistema educativo, cuando yo estaba en prepa estaba tronando y tronando cálculo y no pasaba y no pasaba y me iba, ya sabes, nada más no lo lograba, me sentía ya muy bruta para momento porque no lograba pasar, la maestra me gritaba, me hacía sentir todavía peor y le digo es que aunque me grites no estoy entendiendo. Y en ese momento recuerdo muy bien que tuve el privilegio de poder tomar clases privadas porque estaba tronando cada una y otra vez y me acuerdo muy bien en ese momento Mónica, mi maestra que me decía es que tú no, es que no eres inteligente, tu tema es que tú eres muy creativa, si yo te doy la misma información en colores la vas a entender Y desde entonces es así como logré pasar y hasta la fecha lo único que hizo en ese momento es darme los mismos números, le cambió colores y tamaños y con eso mi cerebro empezó perfecto a conectar todo y hasta la fecha en mis organizaciones tú me das un Excel en blanco y negro y mi cerebro ve números y cuadritos y se cierra hasta lo siento decir, no estoy entendiendo nada y me dan lo mismo en colores, así de aquí están los ingresos, son los costos, estos son los variables, ya sabes y automáticamente mi cerebro funciona. Entonces hasta hoy cuando preparo un speech, las ideas las tengo que poner en diferentes colores porque yo recuerdo en colores, entonces la frase que quiero decir desde dónde quiero entrar y cuando estoy en el momento no tengo todo lo que digo, sino el color. Es muy chistoso la idea en qué color estaba y eso es lo que quiero transmitir. Si tú ves mis apuntes son colores, vas cambiando y dices y eso es mi manera de navegar. Yo creo que eso es aprender un poquito nuestra personalidad. Yo siempre he sido muy creativa y muy visual, entonces el hacer pausa, la música a mí me ayuda también un poquito cierta música, estar y desde ahí crear, poner ideas en general, pero nunca voy a tenerte un speech que te pueda pasar y decir, ah mira aquí está esto.
Yo les digo, graben algún código de color especial para cierto tipo de ideas.
No, no, porque me aburro. Si me pones una rutina, no soy buena. Entonces tiene que cambiar. Empiezo a cambiar en mi calendario si tengo en mi teléfono algunos colores que si ligo. ¿A ver, este es el color de mi fundación, no? De citas. Entonces si tú ves mi calendario, pues es de puros colores y es eso, es OK, esto tiene que ver con ojos, esto tiene que ver con capax, esto es mío personal, ya sabes. Y entonces es mi manera. Pero puede cambiar. De repente ya lo cambia a otro color porque ya me aburrí que siempre sea el mismo verde. Ya le cambié a un amarillo, pero así me muevo un poco.
Oye, gina, a ver, 18 años, Londres y después decides irte a Nepal. Tú parece que has tenido como que estos momentos de revelación y tal vez están ligados a un cambio de rutina. Cuéntame sobre Nepal, cuéntame sobre ese viaje y cómo interpretas estos cambios de perspectiva en la manera en que vas evolucionando tu manera de pensar.
Mira, Nepal fue clave porque nace la idea de mi año en Inglaterra a los 15 años, cuando ella es todo el gap year. Yo decía, yo me quiero ir acabando. Yo me quería ir a África. De hecho, yo no me quería ir a Nepal, yo quería irme a África y no encontraba lugar con la organización para irme a África. Y dos semanas antes de que salieran, es una organización inglesa que manda jóvenes a hacer. Vas y ayudas y das clases de inglés o ayudas en la comunidad y te quedas ahí tres meses viviendo en la comunidad. Y dos semanas antes de que salieran los grupos me hablaron de la organización y me dijeron, se acaba de liberar un lugar para irte a Nepal, ¿Quieres? Y yo decía, ¿Dónde está Nepal? Me acabo de sacar el mapa. Dije, ¿Dónde está Nepal? No tengo ni idea ni dónde está Nepal. Pero estaba en ese momento de decir Nepal o quedarme en México Nepal. Y me acuerdo que empecé como a buscar y justo me salían imágenes del Holly que Howl cuando celebran es que se avientan puros colores. Y entonces eran imágenes con gis rojo y amarillo y azul. Y dije, esto se ve muy divertido. Yo no sé qué sea, pero yo ahí voy a ir porque me iba a tocar la fecha de Holly. Entonces pues me fui a Nepala un poco como que la vida me lo mandó y fue una gran experiencia transformadora. Me acuerdo perfecto con mi backpack que era más grande que yo, que literal me sentaba y me echaba para atrás y yo no soy tan aventurera de irme trekking y no, no creas. Entonces yo con mi backpack era así de ¿Qué estoy haciendo? Pero yo ya me voy, o sea sentía como el nervio pero me acuerdo la cara de mi mamá y mi papá de verme como de se nos va nuestra chiquita a no sé dónde, amigos de mis papás les decían ¿Por qué estás mandando a tu hija Nepal? ¿Que se vaya aquí en México, que como que va a vivir allá? Era en una casa, vivíamos seis jóvenes y chistoso porque para mí mucha gente me cuestionaba ¿Por qué te vas a Nepal y no México cuando hay tanto que hacer en México? Y yo les decía es que yo soy muy curiosa, o sea yo quería otra cultura, yo decía claro que hay mucho que hacer en México y lo seguiré haciendo, pero yo ahorita quiero otra cultura, quiero aprender desde otra perspectiva. Entonces sí fue toda una aventura, la verdad fue padrísimo, estuvimos viviendo seis en una casa, todos eran ingleses y yo y yo les enseñaba a hacer huevos a la mexicana, piñatas, o sea como que le metía el ingrediente y tenía misari con el que me iba a dar mis clases. La verdad fue una gran experiencia porque vivíamos con 5 dólares a la semana comiendo arroz, lentejas, no había refri, era irte a diario a comprar lo que ibas a usar, dormir en una tabla con un sleeping bag tres meses y medio, bañarte a jicarazos, que ya calentaras el agua y te hacías tu baño a jicarazos y el primer mes yo no voy a aguantar tanto tiempo y a todos nos adaptamos, la verdad es que fue una maravilla de experiencia, me recordó lo mucho que me gustaba enseñar y la foto y de hecho yo ahí ya tenía mi lugar en la Ibero para estudiar diseño industrial y cuando regreso de mi gap year entro al libero y al mes de estar ahí yo decía yo no voy a estar haciendo productos toda mi vida, ¿Qué es esto? ¿Me encanta el diseño, pero yo quiero enseñar, yo quiero como una parte más humana y les digo a mis papás pues qué creen? Creo que no va por aquí y me quiero salir, no sé bien qué quiero estudiar y la verdad agradezco infinitamente el apoyo de mis papás porque tengo tan claro cómo me dijeron, si eso no es lo que quieres, adelante y todo. ¿Me acuerdo que el día que fui a entregar los papeles al Ibero, me acompañó muy bien hablar a mi mamá y decirle estoy loca, me voy a arrepentir Porque todo mundo decías que si no tienes carrera estás loca, no? El futuro, nadie te va, el trabajo, todo el drama. Y me acuerdo muy bien que mi mamá me dijo entrega tus papeles y te esperamos en la casa. Y fue una paz como de decir OK, tengo el respaldo. Ese momento la verdad fue también clave porque me permitieron como volar mis papás siento que me leyeron muy bien en ese sentido, como que igual no, ellos no entendían, pero me acompañaban siempre que eso ayuda. De ahí empezó de hecho mi carrera de fotógrafa, porque a raíz de eso yo estaba viendo si estudiaba comunicación o psicología, que era como OK, si tengo que escoger una carrera, pero ninguna me terminaba de encantar. Y en ese inter me dan trabajo de fotógrafa en una revista de viajes, vieron mis fotos de Nepal, de la India y me oye, hay un lugar, ¿Te quieres venir a trabajar? Y me metí de fotógrafa y de ahí empezó mi viaje, que yo no lo había planeado, pero empieza mi viaje de fotografía, de seguir explorando, de enseñar el mundo desde otra perspectiva con los viajes. Y la verdad fue increíble, fue una experiencia padrísima. Después de dos años y medio vieron en Inglaterra mi material y me dijeron deberías hacer una maestría. Les digo es que no tengo carrera. Y me no importa, en Inglaterra ven tu portafolio y si les gusta hacer la maestría. Y bueno, pues apliqué, quedé de finalista en dos universidades y en las dos cuando llego a la fase final, en una me oye, nos encanta tu trabajo, nada más no tengo claro qué carrera estudiaste. Y les digo no tengo carrera. Y la primera universidad me dice no te puedo aceptar para maestría sin carrera, está bien. Y en la segunda en Goldsmith me dicen ah, no importa, OK, no tiene carrera, OK, aquí está tu lugar, o sea, bienvenida a la maestría. Entonces pues les digo que yo tomé el shortcut porque cuando mis amigos acaban la carrera, estaba acabando la maestría y la verdad nunca, nunca me frenó en mi vida el no tener una carrera. Mi vida no se vio afectada por esa decisión. Como mucha gente en su momento me trató un poco de influenciar qué le.
Dirías a alguien que está hoy a punto de escoger carrera y que está sintiendo este esta influencia de fuerzas contradictorias y tal vez pues con las que no comulga, que lo tratan de jalar a caminos que podrían como tú dices influenciar el resto de su.
Siempre he dicho que no es para todos la carrera, o sea yo creo que hay que escuchar qué es lo que te mueve desde dentro y hay mucho y más hoy que nunca hay muchas formas de llegar a ese objetivo, entonces yo los invitaría a tomarse ese momento de reflexión hacia dónde quieres ir, qué es lo que quieres lograr y si es el único camino y también tener un poco la valentía de decir escúchate a ti mismo, yo misma y desde ahí ve, igual no es la carrera y más hoy en día todo está transformándose muy rápido, entonces el escucharse, el ver los elementos a dónde quieren llegar y las formas en las que pueden llegar ahí creo que es importante. Hoy tenemos acceso a muchísimo conocimiento gratis en línea, muchos cursos que tú puedes ir como armando, formando y tenemos la universidad de la vida. ¿Yo lo que les digo, hay mucha información en nuestra historia que luego se nos olvida, entonces qué es lo que queremos lograr? Y explorar muchos caminos, yo definitivamente no creo que es uno para todos, obviamente tiene muchas ventajas la universidad, no estoy en contra de las universidades, nada más es una invitación a si no está ahí lo que necesitas, atrévete a explorar otros caminos y no tener el miedo del este es el sistema, esto es como debería de ser, porque pues yo la verdad rompí muchos moldes y no me puedo quejar de a dónde me llevó ir a explorar por diferentes caminos.
Gina, hablando de explorar, cuéntame sobre esta exposición con la que te topas de Diálogos en la.
Diálogo en la Oscuridad fue obviamente otro momento transformador. ¿Cuando voy a Diálogo en la Oscuridad fue justamente una semana antes de que me fuera a la maestría y estaba lleno Diálogo en la oscuridad, no había boletos y justo me habla mi prima tengo un boleto en dos horas, quieres ir? Y yo pues va. Y la verdad es que transformó mi vida porque esa exposición que eran total oscuridad, entrabas, te guiaban en diferentes escenarios, te imaginas que estabas cruzando las calles en un supermercado como si estuvieras en una lancha y como muchas sensaciones pero todo en total oscuridad y al final pasabas y tenías que pedir algo de comer o de tomar y pagar sin ver todo, entonces me llamaba mucho la atención porque en ese momento pues no estás viendo nada y sin embargo estás percibiendo todo y cuando salgo de esa exposición es otro momento en el que llego a mi casa y así como La niña de 8 años brincaba en la cama en un momento, está adolescente en ese momento, bueno ya ni siquiera más grande, ya era, tenía 10 y 20 años, 19 años, 20 años, de ahí llego y le digo a mis papás ya sé que quiero hacer, quiero enseñar fotografía a los hijos y me volvieron a ver, ya te imaginarás la.
Cara, es que ni siquiera puedo entender de qué se trata.
Suena una locura. Definitivamente otra locura. Exacto, así fue un poco la reacción de como literal me dijeron que te fumaste, o sea que te fumaste, ¿De dónde viene esto? Les digo, no tiene todo el sentido porque una persona, o sea en esa experiencia yo no veía pero percibía todo, entonces claro, estamos creando imágenes en la mente, claro que sé lo que está pasando, entonces la fotografía se vuelve la herramienta, la voz que conecta al que no ve con el que ve, entonces por supuesto que se puede, yo en su momento cuando tuve la idea pensé que iba a ser más foto de producción que tú armas y tu setting y eso es lo que haces, no tenía en la mente que cualquier tipo de fotografía, pero esa era suficiente, o sea enseñar a que se pudieran comunicar a través de una imagen construida pues era una manera de conectarse con el mundo visual, entonces si era una locura.
Es que no estoy entendiendo, estoy tratando de. ¿Suena padrísimo comunicar el mundo visual, pero cómo tomas una foto cuando no puedes ver a través de lente?
Pues mira, primero te invitarías a que uno cierre los ojos y escuche, cuando tú estás escuchando el radio, cuando tú se te vienen imágenes a ver lo.
Voy a hacer, voy a cerrar los ojos, cuéntame qué tengo que hacer.
Cierra los ojos y si tienes algo a tu alrededor que puedas tocar o que puedas oler o probar, no sé si tengas por ahí algo, ya tiré.
Todo aquí, no entiendo nada.
¿Y la idea es encuentra algo que puedas tocar, qué sientes a la hora, qué material es, está liso, está frío, está duro, está suave, que hay ahí? Y vas creando ciertas sensaciones, te vas imaginando algo. Igual te recuerda algo de chico o de hace unos días. ¿Es todo eso que empieza a pasar en tu interior es lo que inspira a la persona con discapacidad a tomar la imagen, porque si tú tocas, que tienes ahí que estés tocando? ¿Tienes algo que puede tu te clar qué textura tiene tu teclado?
Bueno, estoy tocando un teclado que es como de aluminio, pero tiene una película protectora como de silicón. ¿Y ahorita que decías te recuerda algo? Me recuerda como a una pelota de fútbol, de esas que eran naranjas de plástico cuando eras chiquito. Y en eso, eso estoy pensando.
¿Y cuando piensas cuando eras chiquito, esa pelota que te provocaba, que te daba? Te daba emoción, te daba. Era divertido.
Era divertido, sí me acuerdo que la podías patear y después hacía como efectos raros en el aire.
Por ejemplo. Tú lo que acabas de hacer es describir una imagen también para todos nosotros nos podemos imaginar la pelota patear en el aire, estás jugando. Lo que te está dando esa sensación. Si eso tú lo puedes recrear, qué es lo que pasa con la persona con discapacidad visual, tiene estas emociones, estos recuerdos o estas sensaciones y luego es producir la imagen o en el momento, si te van a tomar una foto a ti, tú les hablas y tu voz es una referencia, si se pueden acercar y tocar, qué tanto, o sea si tienes pelo o no tienes pelo, lo tienes largo, qué tan ancho eres, camisa de mangas largas, mangas cortas, empiezan a tomar toda esta información, si pueden tocar, que está el micrófono frente de ti, entonces qué texturas, a qué distancia y todo eso están mandando información a su cerebro, que están creando una imagen en la mente a través de la percepción, o sea olfato, tacto, oído, gusto, cuando pueden probar cosas, todo eso te está provocando algo y con eso creamos imágenes. Te ha pasado que de repente hueles algo y te manda a otro lugar, no te acuerdas y esto me acuerda este viaje o este momento. Eso es lo que le pasa a la persona con discapacidad visual, tiene todo eso alerta. Y la cámara cuando ya empiezan a armar su imagen, o sea yo cuando les enseño, por ejemplo si abres tus brazos, yo les decía es como si vayan a dar un abrazo muy grande. El ángulo de la cámara que usábamos tenía un ángulo como de 75-80 grados, entonces abre tus brazos a ese ángulo para que eso es lo que puedes meter ahí. Esa información.
¿Cuéntame entonces cómo se hace? A ver, yo tengo discapacidad visual y entonces vivimos una experiencia de mi teclado y demás qué sigue. Nárrame cómo sucede un taller.
Si, de ahí por ejemplo, si tú dices yo quiero tomarle la foto a este teclado porque me provoca todas estas emociones, es identificar la cámara al tacto. Entonces las cámaras pues el botón donde le prendes, cuando prenden las cámaras tienen un sonido, entonces ese sonido es una referencia que está prendida o apagada, el lente sale, lo pueden sentir, tocan el lente, OK, ya está, salió, está prendida la cámara o se mete lente. Si son cámaras automáticas, o sea ellos no entran en el foco con tiempo se podría marcar, pero toma mucho más tiempo, pero así en más corto digamos. De ahí sería explorar tu teclado desde donde lo quieres tomar, desde arriba, desde el nivel del teclado, de la derecha, de la izquierda. Entonces jugamos con todos estos elementos que van a datarte una imagen distinta. Ellos digamos que tú decides yo la quiero tomar desde arriba, le tomas, ahí lo que empiezas es a mapear, tienes que tocar el teclado para ver qué tan grande es hacer tu cuadro de abrir tus brazos y decir OK, son 75 80 grados, si está dentro de mi cuadro, no voy a cortar al teclado. La distancia por ejemplo, si puedes con tu mano tocarlo y deslizas la cámara y el deslizarlo en tu mano y brazo, estás sintiendo la distancia, está sintiendo si la cámara está chueca. Otra cosa podría ser desde aquí arriba con el teléfono, pero por ejemplo te lo pones en la frente y entonces puedes sentir si está chueco. Si tú tienes por ahí tu teléfono y te lo pones aquí en tu frente, vas a poder sentir esto y se vuelve como tu tercer ojo. Entonces aquí tienes mucho más control de cómo estás encuadrándola imagen. Entonces realmente yo les digo, es otro tipo de baile otra vez que hago la analogía, porque tu cuerpo es una referencia, lo tienes que sentir. Si lo pones en la cadera es otro punto de referencia porque puedes sentir a esa altura, vas encontrando diferentes alturas que te ayudan de referencia para el encuadre. Y luego la cámara también tiene un titi cuando vas a tomar de autofoco esos parques, o sea, ya que decidiste desde qué ángulo ya tienes bien tu objeto, lo apuntas. La cámara, la apuntada de la cámara es mucho, yo les digo que es como ir de pesca, es como lanzar al anzuelo y tu lente tiene que agarrar ese punto y ellos con el sonido tienen esa referencia, la verdad es que desarrollan otros sentidos más que nosotros y luego las distancias las tienen mucho más claras que nosotros y así van, así es como irían tomando la foto, es como abro el ángulo, mido que no vaya a estar chueca, entonces uso diferentes elementos para que pueda sentir si está chocando la cámara, apunto y disparo.
¿Qué experiencias has tenido al guiar o enseñarle a personas con discapacidad visual a enseñarnos lo que ven?
Hay muchas y maravillosas porque viven el presente de una manera maravillosa, están muy en el ahorita porque todo les habla, entonces es como una experiencia. Me recuerdo a fue mi primera alumna con discapacidad visual de nacimiento, en general la discapacidad la adquieres, es muy poco el número, es muy bajo el número de gente que nace con discapacidad visual, en general lo adquieres y la realidad es que las posibilidades de que varios de nosotros lleguemos a tener un tema visual es alto porque también está relacionado con la edad muchas veces o con enfermedades o alergias de medicamentos o accidentes, pero ciegos de nacimiento es muy bajo el número. Ale fue mi primera alumna de ciega de nacimiento y cuando empieza con el taller se acerca y me dice oye yo creo que tú estás loquísima. Yo vine como a probar a ver si se podía, pero la verdad es que nunca he visto una cámara, todos mis compañeros saben que es una cámara, yo ni siquiera sé que es una cámara y entonces yo le decía es que Ale, tú tienes una ventaja, tú no tienes distracción visual, tienes todo para crear una imagen desde la esencia, desde la percepción y eso fue muy interesante porque a raíz de eso se inspira en lo que sí tiene y eso es lo que es la maravilla de enseñar fotografía a personas con discapacidad visual, es que todo el proceso es que sí tienes, no es que no es la pérdida. Yo muchas veces han pensado que mi lucha ha sido por la discapacidad y de hecho mi lucha ha sido porque si tiene la gente y dejemos que se comunique. Y la persona con discapacidad visual, tomando fotografías, se enfoca en todo lo que sí tiene, da el clic y comunica con un mundo visual de decir, así te estoy percibiendo. Y es maravilloso. Con Ale, cuando nos fuimos la primera vez al mar, fue una experiencia increíble porque nunca se había subido un avión. Nos fuimos a Mazatlán a tomar fotos, que hubo un maratón y nos invitaron. Se sube al avión y fue toda una experiencia. Imagínate si nunca te has subido un avión, no ves los movimientos. Ella se imaginaba que iba a ser todo mucho más movido y decía, casi no se siente. ¿Toda esa experiencia, ir con ella fue increíble porque te enseña volverte a sorprender, las cosas más sencillas que luego se nos olvida que es percibirlo, percibir el movimiento, percibir los olores, que está pasando? A veces buenos, a veces no, pero de todo. Está muy alerta ahí. Y cuando llegamos a Mazatlán, lo primero, ya que llegamos, me dice, ya quiero ir al mar. Y la llevo al mar. Y estamos ahí paradas frente al mar y me descríbeme el mar, Gina. Y le digo, ¿Sabes que, Ale? Descríbemelo tú a mí y yo te lo complemento. Estábamos paras, Mako, perfecto, donde rebotan las olas. Y entonces empieza y me acuerdo que levantaba la cabeza, decía, es que es como muy fresco y se siente muy amplio. Le digo, sí, es muy amplio. Me dijo, mientras lo estamos escuchando, como que huelo también como a pescado, o sea, como en el mar, la sal, como una parte así húmeda. Me dice, pero ahorita que siento las olas que están cayendo en los pies por donde rebotaba, me dijo, siento todo un cosquilleo por todos los pies, así, por todo el cuerpo, ¿No? Me dice, es como si me dieran muchos, muchos besos por todo el cuerpo. Pero cuando el agua se mete, me impone, Gina, o sea, lo respeto. ¿Tiene fuerza el mar? Y yo, sí, ¿No? Y me dice, por la distancia, es como muy amplio. Me da paz. Me dijo, Gina, me da paz estar aquí. Tiene fuerza, me impone. Y se voltea y me dice, entre más lo pienso, el mar es como los hombres, juguetón. Y la verdad es que me quedé. Le dije, ale, no tengo nada que agregar a tu descripción. Yo adoro el mar y mucho de lo que me dijiste no lo había hecho, la conexión con los hombres juguetones. Pero tiene razón, si es juguetón el mar y si tiene esos elementos de paz y fuerza y ese jugueteo que bueno, a mí siempre me ha encantado y me llamó la atención que alguien que es ciego de nacimiento, que por primera vez estaba frente al mar, me pudiera dar esa descripción. Y yo creo que la pregunta es si realmente una persona con discapacidad visual no sabe ver o más bien percibe el mundo de una manera distinta. Y nosotros hay que aprender a ver de otras maneras. Yo creo que a veces hay que cerrar más los ojos y abrir los ojos de la mente y del corazón, pero cerrar los ojos físicamente, porque nos distraemos mucho.
En otro de los primeros episodios, ahorita me estás recordando muchos de los primeros episodios, el episodio 5 de cracks, entrevisté a alguien que probablemente conoces, a Rafa Jaime. Rafa Jaime es un ultra atleta invidente. Él perdió la vista en dos etapas por cáncer de nervio óptico. Y me cuenta no sólo cuando perdió la vista, el último día que vio y después, como adquirió todos estos, lo que tú llamas como superpoderes, como exaltó sus sentidos y él puede oler debajo del agua y demás. Y se volvió atleta y ha corrido el maratón de sables, ha hecho el Ultraman y hoy está a dos semanas, ya está en camino de hacer cumbre en el Everest.
Wow.
Y en este episodio me estaba contando cómo se sentía estar en el desierto y me hace cerrar los ojos y me narra y me dice cómo siente el calor de la arena y el la temperatura del aire y a lo que huele y es impresionante. Cosas que para ti pasarían desapercibidas.
Sí, yo creo que es esa invitación a dar esa pausa. Creo que estamos bombardeadas con tantas imágenes y en automático, y es el sentido más rápido que nos distrae. Y ahorita que decías del Everest, me recuerda cuando en el 2009, con la crisis que teníamos de la influenza en su momento en México, yo dije, tengo que encontrar una manera de lograr que la fundación no caiga, necesito recaudar fondos y ya. Y se me ocurrió, yo había oído de un escalador ciego, Eric Weinmeier, que había subido los siete picos más altos del mundo. Y dije, vamos a traerlo a México y vamos a conseguir sponsors y a subir por primera vez a Lista Cihuatl a Ciegos de México. Y en su momento vinieron también Ciegos de Estados Unidos, que Eric dijo sí voy, pero hay que traer a unos de Estados Unidos. Hicimos un grupo como de 20 gentes que íbamos en pareja, alguien que veía con una persona con discapacidad visual. Y yo te puedo decir que ha sido una gran experiencia también. Yo no soy escaladora, claro que por tener la idea tuve que entrenar, subir y hacer todo porque dije pues ya hice la idea ahora y voy. Pero te puedo decir que fue una súper idea haberlo hecho, como que meterme en todo el proceso. Yo no llegué a la cima, me dio el mal de montaña en un momento muy clave, pero ahorita. Y ahorita llego ahí. Pero todo el proceso de haber llevado a las personas con discapacidad visual al Iztaccihuatl fue muy simbólico en muchos frentes, porque nos enseñaban a los que íbamos ahí con ellos, era de ya vas, que los que veíamos era viendo el cielo y decíamos va a llover. Pero nadie decía va a llover. Las personas nos decían ya va a llover, ¿Verdad? Nosotros sí, pues ya los sentí, los poros en mi piel, está húmedo, no, Bueno, cosas así de. Llegábamos a momentos de bajadas que era como de muerte, que decías nos vamos a. ¿Cómo vamos a bajar por ahí? Y de repente volteas y la persona ya estaba allá abajo de ¿Qué onda? Ya vienen. Y claro, la visión era lo que nos estaba a nosotros limitando y dando miedo la vista en lo que estábamos viendo era como que miedo. Y el que no veía ya estaba allá abajo de que ya estamos aquí todos, vamos. Entonces, de hecho, en esta dinámica el líder y el seguidor era muy orgánico, o sea, no era siempre el guía que veía, el que guiaba a la persona con discapacidad visual. A veces la persona con discapacidad visual era la que nos empujaba, los que veíamos a movernos. Y el hecho de que yo no haya llegado a la cima también fue muy simbólico, porque llegué a un punto donde podía ver perfectamente a todos llegar a la cima. Y me acuerdo perfecto que yo iba contando uno, dos, ya sabes, y ya que estaban todos allá arriba, por el radio me hablaron de ya estamos todos. Y te juro eso, que en ese momento sentí una paz de decir esta locura, todos están bien y yo era un lugar muy estratégico, como me decía Eric Wenmaier en su momento, parte de ser líder no es siempre llegar a la cima, es ayudar a que otros lleguen a la cima y tú poder estar desde un lugar de observadora y hacer que eso suceda. Y fue un gran aprendizaje porque ese era el momento, no era un tema de si yo llegaba a la cima o no, era un tema de que todos llegamos y bajamos sanos y salvos, pero mostramos que no hay imposibles y que hay que atrevernos a veces a nada más ser observador y no perderte en siempre ser el que está en la cima, llegar a la cima. Yo siento que llegué a la cima desde otra manera, pero fue muy simbólico poder estar desde ahí observando a todo el mundo llegar y llegar y decir ahí están. Entonces fue una gran experiencia.
Interesante lo que dices. Hace un par de años contraté o invité a Rafa porque me hizo el favor de dar la conferencia a Rafa Jaime para dar una conferencia aquí en la Ciudad de México y él se estaba quedando en un hotel en Polanco y cerca del parque del Reloj, del parque Lincoln y la conferencia iba a ser ahí cerquita un par de cuadras, le dije a paso por ti y caminamos al lugar perfecto. Bueno, venía yo guiándolo y lo digo entre comillas porque le decía cuidado, aquí está la de las quesadillas, cuidado, aquí hay una coladera, cuidado, aquí hay un Glovero, cuidado. Y me decía sí o sí y cuidado, aquí hay un escalón, sí o sí, yo más nervioso, estresado y después me pongo a pensar, digo este tipo está subiendo el Everest y yo aquí guiándolo en Polanquito, sufriendo, o sea, mis limitaciones son mías, no de é.
Y nuestros miedos también que podemos tener y querer controlar porque a veces tenemos miedo que el otro se vaya a caer y no lo dejamos ni siquiera confiar, moverse. Creo que eso es muy importante. Eso es algo que me encanta que lo menciones porque es definitivamente algo que yo en esta trayectoria he aprendido muchísimo, como el soltar, el confiar, estar observando qué está pasando y soltar, confiar, decir van a estar bien. Estar trabajando con grupos que parecieran vulnerables y de hecho cuando ves se mueven como reyes en muchos frentes Pero sí es nuestro propio miedo de cómo. Me acuerdo eso de un taller que dimos también fue muy simbólico en el Museo del Papalote. Hicimos un museo. Perdón, hicimos un taller en el Museo del Papalote con niños con y sin discapacidad visual. Y me acuerdo que cuando llegan los papás de los niños sin discapacidad visual, era como wow, qué bonito que van a ayudar, ya sabes, en buena onda, pero qué impresión, ¿Cómo le van a hacer? Y así yo tranquilos, van a ver, ustedes van a venir a la graduación y todo en orden. Y fue impresionante ver el desarrollo de los niños, porque la verdad es que la discapacidad no era lo que frenaba para nada su interacción. En momentos el que veía era el que guiaba, en otros momentos el que no veía, guiaba. El que se hacían dinámicas y se hizo un compañerismo muy padre. Y cuando fue al final la graduación, los papás estaban como muy impactados de qué fácil y cómo eran niños. Niños jugando. Y en ese cierre les invitamos a que se vendaran los ojos los papás y los niños, sus hijos iban a guiarlos, a tomar unas fotografías. Entonces los llevaban por hacer un recorrido y les iban diciendo a ver, por a la derecha, a la izquierda. Y eran los niños que veían los que estaban guiando a sus papás con ojo vendado. Y fue impresionante porque cuando llegamos a hacer el cierre, muchas veces los niños decían, es que no confiaban en mí. Yo estaba viendo y mis papás me decían, no, pero cuidado, si no yo veo, tú no estás viendo, confía que yo sí te estoy llevando bien. ¿Y los papás decían, fue un aprendizaje de que si me costaba confiar, porque yo pienso en mi hijo chiquito, cómo me va a guiar? Y es absurdo, porque en ese momento tenía más elementos su hijo o su hija para guiarles. Pero es ese. A veces ese nervio que tenemos de controlar.
Hoy estas experiencias de ayudar a gente a vivir la realidad de alguien con una discapacidad visual lo ha llevado a. Digo, experiencias comunes para mucha gente, pero también a lugares en donde hace un impacto bien interesante. Cuéntame de Dinner in the Dark, la que hiciste en Davos.
Si, las cenas de la oscuridad las empezamos en México hace 17 años, justo cuando empiezo con la fundación. Es mucho esta idea de cómo recaudar fondos para empezar con Ojos que sienten. Y yo había leído de las cenas, dije no suenan muy complicadas y las empiezo en México. La diferencia de nuestras cenas, nada más para dar un poquito de contexto, a diferencia de otras que se hacen en otros lados, es que nosotros entras en total oscuridad, no ves nada, no ves ni tu mano y es un momento muy poderoso, porque ahí es cuando sueltas, confías y ahí te vas para disfrutar la experiencia. Y luego no te avisamos cuándo que esta es la diferencia de las otras cenas, pero prendemos las luces y ese es otro momento muy poderoso, porque en ese momento muchos de nuestros prejuicios, nuestros sesgos se alertan. Mira yo me imaginaba que era así y como pues ya te conectaste con la gente en la mesa, entonces ya si te pareció de otra clase social o gordo, flaco, feo, bonito, ya se pasa a otro plano, como que te das, haces conciencia de que esas vocecitas están llegando a ti, pero por otro lado ya conectaste y eso es algo que pasó en Davos, en el Foro Economía hemos tenido la fortuna de ir dos veces ya hacer estos eventos y una de las veces que lo hicimos, que como dices, en ese contexto estás hablando de los líderes globales, que está sacándolos totalmente de su zona de confort e invitarlos desde otro lugar a accionar. Entonces sí tiene un poder, porque ahí mucho lo que llega a pasar es que los que muchas veces son los líderes se vuelven los seguidores y los que son los seguidores se vuelven los líderes, porque en ese momento tus guías son gente con alguna discapacidad visual que te están guiando y en el día al día ellos son los que luego piden que los guíes. Entonces ese cambio de papel creo que es muy importante. Pero otra cosa que pasó en una de estas cenas que a mí se me quedó muy grabado, es cuando al final cuando se prenden las luces, llegan dos hombres, se me acercan y me dicen te queremos dar las gracias porque nos diste una de las experiencias más poderosas que hemos vivido. ¿Pues qué bueno, por qué? Me dicen, por qué yo soy de Israel y él es de Palestina. Nunca nos hubiéramos sentado a compartir una cena sabiendo de dónde veníamos y lo que descubríamos en este evento, mientras más platicábamos es cuánto teníamos en común Y para mí fue muy poderoso porque creo que se necesita más de eso que nosotros nada más estamos apagando las luces en estas experiencias para encender la luz interior y conectar desde otro nivel. Y yo creo que para mí esa es la invitación más grande, es de que hagamos conciencia de cómo nos puede limitar mucho de nuestras creencias, los prejuicios, las culturas, la narrativa que estamos viviendo y puede afectar ciertas colaboraciones que podrían ser muy poderosas si nos atrevemos a ver más allá de la etiqueta. Y eso es lo que pasa en las cenas de la oscuridad. Ahí es como un level, como que te pones a la par, ahí si no hablas, no existes. Puede ser el príncipe, el presidente o la persona de la calle que está pidiendo limosna y no importa, eres un ser humano compartiendo una comida, listo para conectar y si no, eres invisible. Entonces a mí por eso se me han hecho muy poderosas y cada vez que lo hacemos, de veras es increíble. La segunda vez que nos invitaron a Davos, no es broma, hicimos 13, o sea, tres días estuvimos haciendo cena y en los primeros cinco minutos ya se nos habían llenado las tres, o sea, los tres días. Hay una necesidad, gracias a Dios, de más líderes, de quererse salir de la zona de confort y de ir más de adentro hacia afuera. Están mucho luego de afuera hacia adentro. Y ahorita creo que hay una necesidad de ir de adentro hacia afuera. Reconecta contigo para ir para afuera y ser mucho más poderoso.
En tus conferencias usas una imagen de ti con ropa, con etiquetas y ahorita mencionabas las etiquetas que le ponemos a la gente. ¿Puedes explicarme cómo utilizas esta imagen?
Creo que es una manera muy clara de ridiculizar cómo estamos muchas veces navegando el mundo, estamos autoetiquetandonos y etiquetando a los demás. Y mi manera de ponerme las etiquetas es hacer visualizar qué ridículo sería andar por la vida así, viéndolo así de evidente. Entonces sí creo que tenemos que hacer mucho más conciencia de cuántas etiquetas nos estamos poniendo que nos pueden limitar a nuestro crecimiento, nuestro desarrollo y cuántas etiquetas estamos poniendo a los demás que también está limitando muchas cosas que se podrían hacer. Creo que estamos más que nunca en un momento de que hay que estoy tratando de buscar en español, pero el dislabel, como quitar la etiqueta y conectar con la persona, porque a fin de cuentas somos seres humanos. Mi papá me dice que desde chica le llamaba la atención que yo no filtraba, me dice, tú le hablas igual al presidente, que al mesero, que al maestro, que al niño, o sea, ¿Como que no filtras? ¿Le digo, pues es que son personas, o sea, con respeto todos y debo de deciros o que? Eso me ha llevado a crear relaciones muy padres, porque no me pierdo en lo estético, o sea, las voy a honrar y las voy a respetar, lo que se tenga, los roles, pero a fin de cuentas somos seres humanos y creo que eso es importantísimo, de que recordemos que somos seres humanos y que una etiqueta no es la identidad de la persona y que tenemos que darle la vuelta y conectar con la persona, no con la etiqueta. Y desde nosotros te digo, no, muchas veces esa etiqueta que nos hemos puesto, que desde chiquitos cargamos, que en una circunstancia, un momento nos dieron y nos las creímos, nos frena en muchos frentes. Entonces sí mi invitación con eso es uno hacer visual algo que estamos haciendo, cómo se ve de ridículo, Las etiquetas son para productos, nosotros no somos un producto. Entonces hasta hoy en todas las redes etiquetamos, etiquetamos por etiqueta, etiqueta. ¿Qué pasa si quitamos etiquetas? Hoy estamos viendo más eventos de mucho, sobre todo como con gente muy conocida, de líderes y así, que luego se juntan y que ya llegan y les dicen nada más el primer nombre, no vamos a poner ni dónde trabajas, ni tu apellido. Y notan que la interacción a mí me ha tocado ya era estos eventos donde nada más eres Gina, Gerardo, lo que sea, Alejandro, María Teresa, o sea, no hay un apellido que te distraiga porque si no vas como de cacería.
Explícame algo en estos foros, se me hace interesantísimo lo que estás diciendo, en estos foros donde no eres nadie, vamos a ponerle así, no eres nadie preconcebido, no traes tu bagaje o tus etiquetas o tus trofeos y medallas, ¿De qué se habla?
¿Mira, a mí lo que he visto.
Gina, de qué hablamos?
Se vuelve tema más de valores, de que te mueve, que te motiva, que te apasiona, qué intereses tienes que valoras, es más, por ahí las conversaciones, de hecho hay como este tema de no caer en la trampa de hablar del trabajo, o sea, es lo que te disfruta. Luego se vuelven muy personales también eso pasa mucho en las cenas en la oscuridad, como luego se sienten un poco más vulnerables, no quieren hablar de temas más importantes, o sea, más importantes me refiero de negocios y entonces se van a cosas muy importantes, personales, o sea, eso es lo que nos ha pasado, que comparten cosas de la familia, de cosas que están pasando, de momentos en los que sintieron algo, entonces te vas a un nivel más humano, o sea, platicas mucho más de valores, intereses, experiencias, más allá de que si, te voy a tratar de vender algo porque quiero estar el día de mañana en tu podcast, entonces voy a ver, a ver, le voy a decir esto para que estoy escaneando, navegando para ir porque voy de cacería y me acuerdo una vez en Davos, me acuerdo perfecto que estaba con una amiga y yo siempre los he tratado por primer nombre, ni voy a llegar a los apidos, pero pues son gente conocida. Pero chistoso porque pues cuando llega alguien ahí en el foro, cuando tú estás en Davos, la verdad es que todo mundo va un poco de cacería, o sea, estás con alguien y está viendo quién pasa, porque hay gente muy interesante y todo y ahí si ves quién es quién, entonces todo mundo está buscando el nombre y fue muy interesante porque yo estaba con mi amiga y la presento por su primer nombre sin decir el apellido y este amigo muy normal la platica así ¿Que tal, normal, como que no normal y de repente me doy cuenta perfecto que empieza a ver el badge, ya sabes, y como que ve el apellido y capta que es alguien conocida y no sabes cómo le dio la vuelta al speech, hasta yo ya me reía de decir es broma este cambio porque se volvió una venta y además ella está acostumbrada a que beso y se vuelve una desconexión, o sea, para gente? ¿Hay que recordar que también muchas veces estas gentes, una vez tuve la oportunidad de conocer a Saramago, que yo en serio? Sobre la ceguera fue un libro que me influenció mucho y tuve la oportunidad en un evento verlo y yo llegué y dije yo tengo que hablar con Saramago. Entonces claro, yo llego y le digo pues hola, ¿Cómo estás? No llegué ni señor, ni señor, ni, o sea, como que no metí todos estos filtros muy elevados. Sigué. Y le dije hola, ¿Cómo estás? Soy Gina, sé que estás muy ocupado ahorita en este evento, pero fíjate que estoy con esta fundación y tu libro me impactó muchísimo y me encantaría poder en un momento hablar contigo. Si tienes un mail donde te puede escribir, encantada. ¿Pero claro, él cuando me ve piensa que como que ya me conoce porque llegué muy amigable, como que no llegué oiga señor, no? Y me acuerdo perfecto porque me dice sí, claro. Y yo me ¿Tienes donde apuntar mi mail? Y yo abro mi bolsa y el único que tenía era un ataque perfecto, lo tengo en uno de mis diarios, un osito azul de una tienda de bebé que había ido a comprar yo, una ropa para mi sobrina que acababa de nacer y era lo único papel que tenía. ¿Y yo dije pues esto nada, porque Saramago, no? Y yo saco el ositomaco perfecto y hasta se ríe y le digo perdón, es el único papel que tengo, pero necesito tu mail. Y me acuerdo que se rió y me dijo no te preocupes. Y ya. Y ahí tengo el osito azul de Saramago, la letra de Saramago. Y ya luego lo busqué con calma y bueno, la verdad muy buena gente, me dio como un muy buen cuota y cosas, pero creo que es eso, es volver a hacer esa frescura de seres humanos. Yo creo que estas gentes que igual han logrado llegar muy lejos y se vuelven líderes y referencias, ante todo son seres humanos y entre más podamos conectar con ellos, siempre con respeto y honrando su trayectoria. Pero sí creo que falta más esa conexión humana y no desde la etiqueta.
Gina, hemos hablado una hora sobre tu labor social, has hablado de Davos, has hablado del World, bueno, no lo has dicho, pero está en el World Economic Forum y las cenas en la oscuridad y la fundación y suena todo padrísimo. Pero también sé que te identificas mucho con una escena de la película Time to Kill, el argumento final que hace Matthew McConaughey o su personaje en este juicio por la violación y asesinato de una niñita de color. Cuéntame por qué te identificas o qué sientes cuando ves esa escena.
Hiciste muy bien tu research. Me tienes impactada. Si, la verdad es que esa escena no me canso de verla y de usarla. Creo que es un gran, gran ejemplo de qué pasa cuando vemos desde otra mirada en una situación y cuando lo vemos bajo unos lentes de empatía, de respeto y de dignidad. Y yo creo que para mí eso es clave, es el atrévete a ver desde una mirada empática con respecto y que vaya a dignificar a la persona. Y en esa escena es lo que logra con su speech, es hablar un idioma a través de un lente de una historia de una niña que es violada y cuando termina le da la vuelta de maravilla porque de ser una niña, que ella era una niña negra, toda la audiencia es blanca. A la hora que termina su historia, el protagonista logra darle la vuelta y decir que es brutal y porque te lleva a sentirlo, a realmente sentirlo horrible de la situación. Pero donde lo hace de maravilla es cuando termina diciendo ahora imagínense que ella fuera blanca. Porque ahí logras esa empatía de conexión, que tristemente es lo que luego pasa, que como no tenemos la misma etiqueta, el mismo look, la misma historia, la misma creencia, no nos conectamos. Y yo por eso les digo, escuchemos las historias. Ese es el puente para conectar a los grupos diversos. Ese es el puente. Si contamos historias y nos atrevemos a ser curiosos, a entender esa historia, es donde vamos a encontrar los puntos en común, si nada más hablamos desde la etiqueta. Yo me acuerdo cuando yo empecé, hubo mucha gente que me decía ¿Tú qué haces luchando por gente con discapacidad? ¿Tú no tienes discapacidad, no tienes alguien con discapacidad? ¿Tú quién eres? Y yo les decía, es que yo no lucho por la discapacidad per se, yo estoy luchando por dar voz y amplificar la voz con dignidad de grupos que no están siendo vistos por lo que sí tienen. Y esa es mi lucha. Para cualquier grupo, sea raza, sea discapacidad, sea edad, sea género, o sea you name it, hay que dignificar a la persona y eso es lo que yo creo que hay que hacer mucho más, el dar este espacio para escuchar su historia y desde ahí voy a poder conectar. Claro que yo no puedo relacionarme en muchas cosas con alguien con discapacidad o igual de otra raza o de otra edad o de preferencias sexuales distintas, pues porque no estoy ahí, pero sí me puede relacionar desde valores, desde experiencias, intereses. Entonces yo busco eso, yo busco, yo cuento mucho la historia de una amiga, de hecho aquí en Inglaterra, ella es iraní, y ahora me Cuando la conocí en una cena, perfecto que estamos en una cena, varios amigos, y cuando empieza a contar su historia y dice que ella es de Irán, me acuerdo yo de sentir como rechazo, decir cuidado, Irán. Y claro, nosotros crecimos mucho en México, con Irán, Irak, guerra, miedo, ¿No? Y lo noté, dije ¿Por qué estoy reaccionando así? Pero no dije, soy curiosa, dije ¿Qué pasó? Quiero saber, quiero saber más. Entonces nos fuimos a echar un café porque dije. Pero yo estaba incómoda, o sea, me fui a echar el café porque soy curiosa, pero yo decía Irán, ¿Qué onda? Y fíjate que fue increíble, porque en esa plática con Egin, que ahora es una gran amiga, me di cuenta que lo que me estaba limitando era el sesgo que yo tenía, pero una historia que yo había escuchado y que me detonaba miedo, me detonaba guerra, miedo, como cosas negativas. Y a la hora de atreverme a escuchar su historia, me di cuenta que tenemos muchísimo en común, siendo mujeres independientes, que nos salimos mucho del patrón de nuestros países, luchando por diferentes causas. Entonces ya empiezas a tener cosas en común. Y eso es lo que yo en mucho de mi trabajo le digo a la gente, escucha su historia, ahí es donde está ahí. Ahí es donde vas a encontrar los puntos en común, no desde la etiqueta, no desde la superficie. De ahí nos van a ganar los sesgos. En 6 segundos creamos nuestro sesgo, eso no lo podemos controlar. Entonces seamos curiosos, movámonos un poquito a decir, dame un poquito más de información y desde ahí voy a conectar, si no va a ser imposible. La verdad mismo en temas de género, yo les digo, no podemos seguir esta lucha si los hombres, las masculinidades, tenemos que hablar de eso, no vamos por separado, nos tenemos que unir desde ahí, porque si no volvemos al ataque. Hay que encontrar lo que tenemos en común, lo que nos mueve más a.
Y esto lo estás haciendo, como dices, más allá de la discapacidad visual con la fundación, lo estás haciendo ya de forma profesional. Cuéntame qué es Capaxia y cómo estás trabajando por promover la inclusión de una forma bien práctica.
Sí, mira, Capaxia fue como un spin off de mi trabajo con Ojos que sienten. Ojos que sienten lleva 17 años. Capaxia lleva 10 años. Se vuelve un spin off porque justo veo que había una necesidad mayor que el tema nada más per se, la discapacidad era este tema de decir los líderes se tienen que meter, las marcas se tienen que meter y reclutamiento se tiene que meter a la conversación de cómo logramos generar culturas que sean mucho más diversas, que te permitan pertenecer y que seas tú que pueda ser auténtico, auténtica y contribuir. Y eso es donde yo empecé a ver que había los gaps, que no era suficiente traer el talento diversos y no vas a hacer un cambio. Yo les digo, es como el jardinero, uno es encontrar la tierra, ararla, prepararla, plantas las semillas, unas se darán, otras no y tienes que nutrir, tienes que darle agüita, luego crecen y unas quieren más en el sol, otra en la sombra. Hay que moverlas, o sea, hay que hacer todo un trabajo para que de los frutos. Y lo mismo cuando estamos hablando de diversificar una cultura y eso es lo que busca capacidad. Yo cuando empiezo en su momento, justo Paul Polman, quien estaba muy metido en todo el tema de Unilever a nivel global, me pide que si les puedo ayudar a que Unilever México empezara a incluir a personas con discapacidad en ese momento. Y yo le digo, bueno, sí, pero no lo va a hacer como caridad, porque esto no es caridad, lo va a hacer como consultora y no nada más es un tema de reclutamiento, los líderes y las marcas se tienen que involucrar. Y ahí empieza todo este camino de capaxia. Yo empiezo a hacer un estudio de mercado hace 10 años en México de cómo está todo el tema de marcas con propósito, liderazgo incluyente, todo lo que yo ya veía acá en Inglaterra y en todos estos foros y así. Y me dicen México no está listo. Le digo, perfecto, porque ya voy a empezar. Y me dice, pero te acabo de decir que no está listo. Le dije, es que con que tenga un cliente que es Unilever, vamos a empezar porque eso viene y que tenemos que estar adelante, tenemos que abrir el camino. Y literal, Unilever fue mi único cliente los primeros 6 años. México no estaba ahí todavía. Y ahorita tenemos una cantidad de competencia que quiero felicitar a la competencia porque entonces ya se abrió el mercado y ahora hay que seguir innovando, pero ya hay una necesidad allá afuera decir claro, tenemos que hacer estos cambios donde los líderes se tienen que involucrar. Esto no es un tema de recursos humanos, la diversidad, equidad, inclusión, es una oportunidad para el negocio, etc. Está alineado a toda la estrategia de ESG, todo lo del medio ambiente, todo lo social, toda la gobernanza, está totalmente alineado con incrementar diversidad, equidad e inclusión como una estrategia para el negocio. ¿Por qué? Porque lo están pidiendo los inversionistas, los clientes y el talento. Entonces eso es lo que es diferente. Hoy a diez años, lo que yo veo es una conversación mucho más interesante porque los líderes se involucran. Marketing, comunicación, por fin se está despertando. A ver, ya hay una evolución del marketing, que es donde yo ahorita también estoy haciendo mucho trabajo de ser aspiracional, se está volviendo un tema de representatividad. Hoy el cliente quiere verse representado, ya no es aspiracional. Entonces ahí hay un gran trabajo que hacer. En México, 80 % de la población no está siendo representado hoy en día en el marco, o sea, hay una oportunidad enorme y como le digo, es una muy mala decisión de negocio que no le estés hablando a tanta gente a través de tu comunicación y tus campañas y recursos humanos también es tiempo de que trabajen en equipo con otras áreas. Esto ya no es un tema nada más de recursos humanos, porque yo le doy la vuelta, yo les digo, a ver, si ustedes suman la comunicación y marketing y a los líderes a esta conversación, hay recursos, se genera una cultura verdaderamente transformadora que permite al talento diverso influenciar, crecer, moverse y te va a ayudar a traer más talento. Porque si tú te vas solo como recursos humanos con tus estrategias, vas a topar con pared, porque tu marca no está representando lo que quieres, tu comunicación no está representando ni tu liderazgo. Entonces topas con pared, ¿Me entiendes? Llega el talento y luego no pasa nada, que es lo que durante mucho tiempo estaba pasando. Entonces con Capaxia, eso es básicamente donde estamos como muy influenciando, empujando esa conversación a darnos cuenta que hay una oportunidad enorme de frente, porque el mundo en el que vivimos es diverso. Yo les digo, la diversidad es una realidad aquí inclusión es una decisión. Estás dispuesto a moverte y a tomar la oportunidad, pues vamos para adelante, pero la diversidad Ahí está. ¿Cuándo fue la última vez eso que fuiste? No sé, aún tú, no sé si a ti te guste ir a restaurantes y pedir siempre lo mismo o te gusta siempre el mismo tipo de comida o vas y explora diferentes.
Lugares. No sé sí, sí, sí soy de los que prueba diferente, pero justo ayer lo platicaba, hablábamos de la oferta cultural de la Ciudad de México y dices, bueno, no te acabas los restaurantes, pero después como que quieres regresar al mismo y quieres regresar a pedir lo mismo y a veces inconscientemente y hasta por ahorro energético evitas la.
Variedad. Y me encanta que lo menciones porque también es eso, es parte de esta conversación de diversidad, inclusión. La diversidad que está ahí y unos les gusta explorarla más que a otros existe y unos seremos más aventureros, curiosos si vamos y otros no. Pero también hay momentos donde necesitas lo conocido, donde necesitas a tu tribu y también hay que honrarlo y dar ese espacio. Porque yo siempre les digo, en este camino, a ver, es un camino, es un viaje que a veces nos confronta mucho. Yo lo que he notado muy complejo la decía de queda inclusión es que te diría a ti a nivel personal te está confrontando muchísimo y no todo mundo está listo para ser confrontado porque te confronta con tus creencias, tus miedos, tu cultura, tu religión en muchos frentes. Es mucho trabajo. Entonces eso es un tema y se vale decir ahorita quiero estar con mi gente también. Yo muchas veces les digo, a ver, yo lo que les pido, si logramos a veces no entenderlo, pero respetarlo, ya logramos muchísimo. Creo que muchas veces este tema se trata de dominar, de tienes que hacerlo. Yo les digo, si no lo logras entender porque si también, ojo aquí, si nosotros nada más estamos exigiendo que todo mundo sea pro diversidad, todas las generaciones, todas las culturas estamos faltando el respeto también a sus creencias y a su cultura. Entonces hay que honrar también a cada quien. Pero lo que creo que está faltando mucho es el respeto. Ese es donde yo invitaría a la gente a hacer nada más pausas de igual no lo entiendo y está OK, pero nada más lo voy a respetar. En los ingleses tienen esto que me encanta. Let's agree. Y eso yo los invito mucho a decir, está bien que no entiendas, no, Yo a veces es que no entiendo esto. Le digo, mi papá tiene ochenta y tantos años ya y digo, está bien, no tienes que entenderlo pero lo puedes respetar.
Bueno, parte de lo que hacen es este proceso de reclutamiento o asesoría en reclutamiento y colocación de personas diversas, diferentes organizaciones Y lo haces a través de esta entrevistas que me suenan como entrevistas a ciegas. Primero escucho, luego veo. ¿Cómo.
Funciona? Mira, ahí mucho la idea es invitar al equipo de reclutamiento a primero no ver a la persona. ¿Hay un elemento por los sesgos que tenemos que generar en los primeros 6 segundos, si ya sabemos que ese es un comportamiento humano que no podemos controlar, cómo lo sobrepasa? Entonces si yo no te veo primero y te escucho, estoy quitando muchos de los sesgos que me daría el verte, o sea así como te ves, de qué clase social, si bonito, feo, fresa, todos los que nos ponen etiquetas, como que lo quitas. La otra parte es que estás quitando el power play del entrevistador, no sé si tú recuerdes de hace unos años que tuvieras que ir a alguna entrevista de trabajo, buscar y muy pesado, no es cualquier cosa, estás nervioso, estás como que tratando de venderte también entonces juegas, hay un rol como de ¿Cómo hago que vean que soy lo mejor? A la hora que le quitas esto, este elemento puedes conectar más humanamente, le quitas el poder mucho al reclutador como de a ver véndete porque tienes que estar conmigo y al que va a la entrevista a tener que estar jugando ese juego se vuelve un poquito más humano a la hora de no verte primero. Y el otro elemento que es muy importante, el de primero te escucho y no te veo, es también el tipo de preguntas que hacemos. Hay preguntas, o sea, hay temas por ejemplo nombre, dónde vives, donde estudiaste, que te va a sesgar más, más rápido y generalmente son las primeras que hacemos y entonces si yo filtro así, ya olvídate de la conversación, ya no te voy a escuchar porque ya hice, ya dije, ya me ganan los prejuicios. Entonces el preguntar primero cosas de valores, de experiencia que te permita conectar, que puedas tener en común, actitud, ese tipo de cosas son las que te van a ayudar a ver más el potencial del talento y al final pues ya preguntas prácticas. Pero por ejemplo nosotros cuando empezamos con Unilever, justo Daniel Apolinar que está ahí trabajando con ellos, esto hace, te digo, ya 10 años, pero empieza y cuando les doy el currículum, me acuerdo muy bien que Recursos Humanos ve y dice ¿Por qué vamos a entrevistar a esta persona? Nunca ha trabajado en una empresa, no habla inglés, no tiene más que prepa, ya sabes, todas las etiquetas. Y yo les decía, con tu entrevista no va a pasar ni el primer filtro. Pero justo yo en ese momento asesorando es hagan este tipo de preguntas, que son preguntas más desde la trayectoria de la universidad, de la vida de Daniel. Daniel había organizado fiestas, eventos, era mecánico, estaba perdiendo la vista de su segundo ojo si no había ido a prepa. Entonces, claro que no tenía el currículo tradicional, pero tenía las habilidades que me estaban pidiendo para el puesto. Lo que pasa es que hay que hacer otras preguntas para identificarlos. Y gracias a esa curiosidad del equipo de Recursos Humanos y de adaptarse a decir vamos a hacer otras preguntas, se dieron cuenta que claro que hacía Match Daniel. Y Daniel lleva ahí todavía con Unilever, ya creció dentro de la empresa en un año, o sea, su calidad de vida aumentó impresionante. Es buenísimo para su play, che. Está viendo toda la parte de Supply Chain, la logística de las entregas, porque tiene esa habilidad que desde que era mecánico y organizaba eventos, y al no ver, genera ciertas habilidades. Entonces yo creo que hoy en día lo que yo buscaría mucho con esta conversación es que recordemos que no escogemos dónde nacemos, pero sí, o cómo nos vemos, pero sí que hacemos con nuestra vida en muchas ocasiones. A veces no podrás escoger, pero muchas veces tú escoges y decides, porque el sistema no se está enfocando en eso, porque no estamos preguntando más sobre la trayectoria de la vida de la persona y su historia y sus valores y sus inquietudes. ¿Por qué estamos yendo a donde estudiaste, donde trabajaste, cómo te llamas, dónde vives? Eso es lo que creo que hay que transformar. Y ya estamos viendo en algunas empresas donde ya ni piden el currículum, ya son preguntas distintas, ya no se enfocan en la universidad, pues porque también se está necesitando otras habilidades. Entonces ya está viéndose, hay unas transformaciones, todavía falta, pero ahí.
Va. Gina, has terminado en el hospital varias veces por estrés, ser un líder social de repente solitario, y tienes que ir en contra de muchas fuerzas del establecimiento. ¿Cómo has aprendido a manejar este estrés? ¿Cómo manejas el.
Burnout? Mira, yo creo que algo que aprendí después de acabar cuando empecé como emprendedora social, empecé como muy chica en muchas cosas, lo cual era muy guau, pero también mucha responsabilidad y mucha presión y querer cambiar el mundo trae mucha presión. Entonces creo que en ese momento me aco perfecto cuando el doctor después de haber estado ya tres veces en cinco años en el hospital me dijo yo no sé qué estás haciendo, pero parale porque lo que por lo que estás luchando, que estés ansiosa porque era ya una ansiedad que se me quitaba el hambre y acababa mal. No llegué al burnout al 100. Cuando he oído de gente que les ha dado el burnout es todavía más fuerte, pero sí, sí, pues se acaba en el hospital y en ese momento me acuerdo cuando me enseñaba cómo estaba por dentro, casi con hernias rasgada, me acabo perfecto la imagen porque la guardé y dije yo no le quiero hacer esto a mi persona, no hace ni sentido que yo esté luchando por los demás y yo no me esté cuidando. Entonces desde entonces mucho del trabajo que he hecho es pedir ayuda, ese ha sido mi mayor aprendizaje, pedir ayuda con coaches. La verdad es que llevo una gran trayectoria con diferentes coaches en diferentes etapas de mi vida, diferentes estilos de coaching que he.
Necesitado. Tienes una playlist en Spotify que se llama Reflexiones 15 ¿Qué es eso y para que la.
Usas? Yo adoro la música, la verdad es que la música para mí es importantísima y siempre la música me acompaña pues desde que me despierto, cuando estoy creando, cuando diferentes, cuando estoy planeando mis talleres, en mis talleres siempre voy a meter elementos de música. La música lo que me encanta es que te lleva a otro momento, te lleva a imaginar, te lleva a sentir y eso por eso siempre es un elemento que me acompaña y ese playlist me acompaña en esa creación ya sea de si estoy preparando un taller, si estoy preparando una conferencia, como que me ayuda también a entrar a otro nivel. Yo en silencio no soy muy buena creando, si a mí me dejas un espacio muy callado, necesito música, necesito irme a cafés, ruido, como que estar. A mí eso me ayuda mucho, que hay gente que no, yo lo necesito. Son esas camisas y en lo.
Particular estas que son audios de Irene JD que tiene reflexiones. ¿Por qué.
Esas? Porque creo que a veces necesitamos escuchar de alguien más estas reflexiones en la vida. Creo que hablando un poco de lo que decía hace rato de la soledad del liderazgo y en uno de tus podcast hablaban de que sí quieres ser exitoso prepárate a saber estar solo y sí es cierto y yo me acuerdo mucho que siempre me lo decían, el liderazgo es muy solitario. Yo te podría decir que ese sí es un highlight que en mi historia yo no busqué. Este camino se fue dando y yo digo que me aco perfecto cuando uno de mis coaches me decía estás en este punto. Cuando me nombraron del foro de economía Young Global Leader me aco perfecto recibir la carta, yo no sabía que me habían propuesto entonces me agarró totalmente sorpresa y cuando recibí la carta me acuerdo muy bien que lo primero que hice es voltear con mi equipo y decir no puedo perder el suelo y tienen toda la autoridad ustedes de traerme a tierra si ven que me vuelo y me hago perfecto porque era un tema de esto es grande, pero yo creo que las cosas te llegan en la vida Y entonces yo no lo busqué pero me llegó y sentí la responsabilidad. Pero segunda llamada fue coach, necesito ayuda Y me acuerdo que en ese momento Magdalena que era mi coach me dijo estás en un momento Gina que brinca Si vas full on o dices no Y te pero no te puedes quedar a medias, o sea no puedes. Sí pero no, pero ahí ándale, pero no es o vas y vas, vas al rol de liderazgo o no gracias si te quedas acá pero ya no estés así como titubeando. Yo muchas veces como que me ha costado agarrar y brillar al full, como que siempre quiero estar más así como más para abajo y me hago más para atrás, no sé, como que es un tema. A mí yo te puedo decir que algo así como en ese momento mi equipo les dije no puedo perder suelo. Algo que admiro mucho en los líderes y que a mí siempre me dado nervio de no perder es la humildad. Entonces eso era lo que era mucho mi nervio. Si brillo mucho no puedo porque no me quiero desconectar de todo lo que está pasando. Y es un balance porque es muy fácil que te vueles, o sea es que te metes de repente a un mundo que dices wow, es increíble. Pero creo que nunca, nunca hay que olvidar de dónde vienes, qué prácticas.
Tienes, que te ayudan a mantenerte centrada.
Real, hablarle a amigas que me conocen desde que tenía desde segundo de primaria, amigos, amigas que me conocían antes de todo esto. Si tengo ese support system de platicar de un poco que traer a tierra. Definitivamente la familia creo que siempre es alguien que también te está ahí como recordando de bueno, estás muy acá, pero también no te olvides de ciertas cosas. Entonces ese touch point y a mí me gusta mucho escribir, entonces yo como que hago mucho mi lista de cosas que ha pasado, quienes han estado involucrados en esta historia, entonces eso me mantiene también de que esto no es de Gina, esto es de todo un una constelación, una cantidad de gente que se ha cruzado unas circunstancias. A mí luego me dicen es la connector, pero es que yo veo esas conexiones que juntos hacemos que brille la situación o el camino. Entonces si hago mucho este como back de cómo logré esto qué pasó. Y también cuando están los momentos difíciles, cuando estás bajoneado y dices ya no sé para dónde, también ahí vuelvo a bajar, que si tengo que sí tengo que podido hacer para seguirle para adelante y no perderme. Porque a veces creo que el camino del líder es solitario porque no tienes ese bouncing, la gente te ve desde un lado y sí, sí tienes que saber pedir, pedir ayuda, bajar la guardia y decir soy una más. Yo aprendí mucho que no soy superwoman, ni quiero ser superwoman, quiero ser una mujer poderosa que puede influenciar y hacer cambios, pero no soy superwoman, necesito dormir, necesito cuidarme para bajar. Cuando ya empiezo a ver la ansiedad, por ejemplo a mí dibujar me sirve mucho cuando me da insomnio o así, ya empiezo a ver niveles de ansiedad. Escuchar a mi niña interior, eso aprendido muchísimo, ¿Qué me está pidiendo mi niña interior? ¿A veces hasta en mi teléfono pongo fotos de mí de chiquita, como de si Gina de 8 años, de 10 años te pidiera qué le harías? Y eso me ayuda mucho a bajar, de decir vete por tu helado, o sea, así de sencillo, quiero un helado, quiero un helado ahorita un helado porque eso me va a dar felicidad, porque estoy muy frustrada o muy enojada o no. Entonces hago ese tipo de acciones de recordarme o con mi teléfono poner ciertas imágenes, escribir, dibujar. Te digo, cuando no puedo dormir me tranquiliza mucho porque me lleva como a poner tu concentración en otras cosas. La foto obviamente para mí es una herramienta que me ayuda muchísimo. Yo cuando estoy en la foto el mundo se puede caer. Y yo cuando estaba de fotógrafa en la revista de viajes, me aco perfecto que estábamos en África y yo estaba tomando una foto de un hipopótamo, ya sabes la foto y el hipopótamo en el agua y yo wow. La foto ya yo trabajaba para la revista, entonces dije esta se va a publicar y yo ahí metida. Y mientras yo estaba metidísima viendo el hipopótamo bajar y todo lista con mi cámara, luego me entero que atrás lo que está pasando es que el white hunter, el que viene con nosotros de guía, le había dicho a mi hermana y aún váyanse para atrás los otros atrás de un arbusto, el white hunter ya con el rifle listo. Y yo así de. Nunca me enteré hasta después, porque cuando yo veo que el hipopótamo se agacha, ya nada más sí sentí en el brazo que me dice el white hunter muévete, no, que ahí sí ya moví, o sea ya lo vi y es cuando lo veo con el rifle y yo así y yo no, como que muévete, la foto no va a salir el hipopótamo con el agua y yo así de segundos no. Pero no tomé la foto, gracias a Dios no tuvo que disparar el white hunter, pero todo lo que pasó es que me dijo eso que estaba haciendo el hipopótamo es señal de ataque, o sea agacha y lo que hace se lanza y estamos suficientemente cerca para que pudiera atacarnos. Gracias a Dios no lanzó, aquí estoy, no me comí un hipopótamo. Pero esa historia muestra que cuando yo estoy en la foto es mi momento más de estar presente full, full, full. Y entonces eso lo sigo usando para relajarme, para bajar ansiedad y también porque me ayuda a ver desde otra perspectiva, como que voy y voy con una mente la edad de exploradora y creo que eso ahorita estos meses que me han dado mudando y ha habido como estrés, lo que me ayudó, hubo muchos cambios que yo no esperaba y me estaba dando mucha ansiedad y si hice una pausa y dije a ver qué puedo hacer para manejar esto y dije la que puede cambiar cómo mueve esta situación. Soy yo y literal o lo que hice, voy a vivir estos meses como una exploradora. ¿Qué hace una exploradora? Una exploradora pues busca, pide ayuda, pregunta, es una aventura, entonces te deja sorprender por los cambios, en vez de frustrarte por los cambios, buscas otros caminos. Y la verdad hacer esa pausa consciente de agarrar ese sombrero y decir hoy voy a hacer ser exploradora y los próximos meses me ha permitido navegar la incertidumbre y los cambios que no están en mis manos. Hay cosas que yo no puedo resolver ahorita y hacer esa conciencia me ha ayudado mucho y eso lo podemos hacer todos. ¿Es hacer esa pausa y desde qué rol decido abordar este tema? El aventurero, estar en paz, la niña interior, el líder, pero hacer conciencia no nada más reactiva, sino consciente. ¿Desde donde abordó.
Esto? Ser mujer poderosa, ser líder, ser alguien de impacto. ¿Cómo se ven para ti los próximos 12 meses? ¿Que es el proyecto que más te está requiriendo o.
Emocionando? Pues mira, la verdad es que ahorita yo estoy en una etapa interesante porque tengo 42 años, me dio la crisis de los 40 en pandemia, que de por sí la crisis ya todo el mundo la espera y con pandemia fue extra acelerada la cosa. Y fue también un espacio para darme cuenta que estaba en un ciclo de transformación que quería un poco como el return of investment, ese retorno de inversión de todo este tiempo de que empecé muy chica, toda esta trayectoria me he sorprendido, he aprendido todo y ahorita sentía como es tiempo de dar parte de este legado del que he hablado siempre y a raíz de que también gente me decía bueno, un libro y no, y escribí un libro. Yo decía hay muchos libros, yo pero bueno, me convencieron y sí, voy a escribir un libro. Entonces ahorita este año estoy como en este proyecto del libro, pero sí, el libro viene con historias de gente que he conocido en estos 17 años, por lo mismo que te decía Gina no ha llegado aquí sola y eso lo tengo clarísimo y quiero dar la luz a toda esta gente que a mí me dio la luz y me enseñó el camino para llegar a donde estoy. Entonces en ese libro está padrísimo porque es un proyecto de agradecer. Entonces está reconectando con gente. Ayer hablaba con un amigo, le digo te tengo una super noticia, voy a hacer el libro y te quería pedir si puedes estar en mi libro. Se emocionaba, rebotaba y me decía no, es que aparte tú tienes todo para hablar de esta historia de quitar las etiquetas y está interesante porque ves a la gente que se emociona, que hay interés. Justo en Davos este año como que empecé a testear si la gente hubiera interés este libro y sí he tenido buena respuesta y un poco el foco de este libro es, o sea, este legado que quiero es que la gente se inspire a través de historias de diferente gente y ojo, esta gente no nada más son los líderes súper conocidos, van a ver una diversidad enorme porque para mí, vuelvo a lo que te decía, todos somos seres humanos y hay mucha gente en nuestro día al día que nos enseña mucho y que no tiene que ser nada más el súper líder. Entonces hay una mezcla de personajes por llamarle, hay un tema de aprendizaje, quiero que la gente se vaya con aprendizajes y listos a accionar. Entonces va a tener también una plataforma, un QR que te vaya a una plataforma donde vas a poder bajar recursos que es como tips and tricks, es que la gente comparta y así como te puedo decir este playlist también me ha ayudado o esta imagen o irme a esta heladería que está deliciosa, así de sencillo puede ser, es lo que quiero que la gente al llevarse este libro y participar en esta plataforma, pues algo un poco preventivo también de decir no, somos súper humanos, somos humanos y cómo vamos a tener más empatía hacia nosotros mismos, más respeto y más curiosidad a nuestras necesidades para ser más efectivos al exterior. Esa es como un poco la invitación, va mucho a emprendedores, a líderes, pero también a los jóvenes que están buscando qué van a hacer esos jóvenes que dices que quisiera estudiar, si quisiera emprender o dónde quisiera trabajar, que recuerden que hay trabajo que hacer de adentro para afuera para lograr el impacto, que no nada más es todo el tiempo para afuera porque si no te pierdes. Y la verdad es que eso sí es un patrón, o sea, en estos años sí he conocido mucha gente que hemos tenido estas pláticas de pues sí hubo burnout, hubo afectaron relaciones, o sea, you name it, porque no somos súper humanos, somos humanos. ¿Entonces por ahí va este año donde me estoy enfocando Cambio de país también? Hay cambios, hay cambios a nivel personal, hay movimientos, hay aprendizaje. Y yo lo veo que todo esto es como contenido para libro y estoy haciendo el libro. Pues mira, lo estamos tratando de sacar para fin de año, pero no sé si lo voy a lograr. Yo creo que va a ser más como a mediados de siguiente año por lo que estoy viendo. Pero bueno, es todo un viaje a escribir un libro, la verdad. ¿Tú ya has ido por ese.
Viaje también? Ya masticando el segundo. Pero bueno, a ver, a ver qué.
Tal. Luego me darás tiempo, me darás.
Tips and tricks también, Gina, para ser respetuoso de tu tiempo porque sé que te tienes que ir. Si pudieras escribir un mensaje en el cielo para que millones de personas lo vieran, ¿Que.
Diría? Haz lo que puedas con lo que tienes, observa, confía y.
Suelta. Pues muchísimas gracias Gina. La verdad es que está padrísimo todo lo que más contiene y el impacto sobre todo. Dices 17 años, pero estoy seguro que esto es solo el comienzo. Eres una crack. ¿Donde puede seguirte la gente, saber más de la Fundación de Capaxia, de las Cenas en la.
Oscuridad? Mira, Ojos que Sienten, que es la fundación. Si nos siguen en las redes como Ojos que Sienten, ahí van a poder ver también hacemos Cenas en la Oscuridad cada mes o cada dos meses, depende. Ahorita estamos haciendo también conciertos en la oscuridad, diferentes experiencias. Entonces desde Ojos que Sienten pueden ver todo este tema sensorial. Apoyo a personas con discapacidad en temas de capacitación e inclusión y con Capaxia en todo el tema que hablábamos de liderazgo, narrativa, reclutamiento incluyente, es Capaxia también. Todo es bajo el nombre de Capaxia. Yo a título personal, Gina Badenoch, me pueden encontrar en mis redes. Feliz de la vida. Yo soy coach también, entonces como coach, como mentor, pero sobre todo como una amiga que quiere compartir también aprendizajes de la vida. Feliz de tocar base. Mucho de lo que a mí me ha movido toda esta trayectoria como mujer latina, pero expuesta también a la parte europea, es que a mí me faltaron estos modelos a seguir y quiero que se abra este camino de que hay muchas formas de realizarte como persona y que tengamos esa valentía y esa curiosidad de explorar nuevos caminos y cada quien escoja el que le toque. Nada más. Yo me siento con esta parte de Exploremos, exploremos nuevos caminos. Entonces encantada de estar en contacto desde ese frente y pues acompañar a la gente a contar sus historias, a realmente recordar que la etiqueta no nos define, es parte de nuestra identidad, pero no es nuestra identidad. Entonces encantada de acompañar en este.
Camino. Gina, muchísimas gracias por tu tiempo. ¿Algo más que quieras.
Agregar? Agradecerte muchísimo, felicitarte. He seguido la pista y la verdad, Oso, algo que siempre lo he dicho porque te conozco desde antes y a tu familia me tocó coincidir de chiquitos desde el Junípero. Y la verdad, algo que veo y que te quiero regalar también desde mi observación, es la valentía que has tenido de aventarte al ruedo. Te aventaste al ruedo porque seguramente algo aquí adentro, yo les digo, escuchemos a nuestra intuición. Eso es importantísimo en mi trayectoria, es nuestra intuición, es oro molido y yo creo que tú eres alguien que ha escuchado su intuición y te quiero felicitar por eso, porque es como se logra innovar, abrir caminos. Entonces, pues gracias también por la oportunidad, por estar aquí y a.
Seguir. Muchísimas gracias.
Gina. Mil gracias a ti.
Gracias. Me quedé con muchas ganas de seguir conociendo más a Gina y estoy seguro de que habrá muchas oportunidades para trabajar juntos en el futuro. Si te gustó este episodio, lo mejor que puedes hacer es compartirlo con alguien por donde sea, WhatsApp, un mensaje en tus redes, donde sea. Ayúdame a que los mensajes de Cracks lleguen a más gente. También síguenos en Spotify o suscríbete en YouTube o iTunes y si es ahí, califícanos con 5 estrellas para que más gente nos encuentre. Puedes encontrar links a todo lo que mencionamos en las notas del episodio en Cracks LA. Y antes de irte, no olvides que si quieres recibir todos los viernes un correo muy corto que mando con los 5 tips de cosas que encontré en la semana, que me recomendaron mis amigos, que encontré en Internet, que me recomendaron mis invitados, artículos, libros, gadgets, frases, lo que sea que creo que pueda ayudarte a tener una vida más productiva o a empezar una conversación interesante este fin de semana, puedes hacerlo totalmente gratis en cracks la viernes. Ya son más de 100.000 personas que lo reciben cada semana muchos de mis invitados al podcast y gente de primera con una mentalidad de crecimiento, así que vas a estar en buena compañía. Eso es todo por hoy, yo soy Osotrava y espero que tengas una semana de.










