A short Spanish monologue by Oso Trava describing his late-night routine in Madrid—driving at 1–2 AM while listening to music or podcasts and calling friends in Mexico—and a newly adopted habit of stopping at modern children’s parks to use swings, slides and other equipment alone. He frames these actions as a way to reconnect with his inner child, influenced by watching his nearly six-year-old daughter play and reflecting on how others might perceive an adult doing children’s activities.
Chapters
Siempre llego a casa bastante tarde, a la una, a las dos de la mañana, hora de España, voy en el coche o escuchando música, o escuchando podcast, o hablando con México. Hablando con México es un buen horario para llamar allí a mis amigos y conducir despacio por las calles de Madrid. Ahora he incorporado un nuevo hábito que me encanta, tengo que reconocerlo, que algún día me va a dar un disgusto. Y es que cerca de mi casa hay varios parques súper modernos de niños, parques con columpios, con toboganes muy modernos, que no existían cuando yo era un niño. Y ahora lo que hago es aparco el coche y me tiro por los toboganes, me subo por las escaleras, me monto en el columpio, los uso todos, estoy yo solo ahora que ya se va acercando buena temperatura. Es un hábito que voy a incorporar por lo menos tres o cuatro veces al día. Y me recuerda ese niño que jugaba y ese niño que no debe dejar de jugar. Y además me apasiona porque tengo una niña que va a hacer seis años y la veo a ella jugar y qué envidia me da no poder montarme con ella. Pero imagínate con los padres y te ven a ese señor mayor subiéndose los columnas.