Two speakers recall an emotional medical emergency with someone named Roberto. About 20 people rushed to the ambulance, one rode with him and cried, then felt guilty and alone at the hospital before rejoining the group.
Y Segovia, todo mundo fue, salimos todos, un séquito de 20 personas a acompañarlo a la ambulancia. Y de repente llegamos a la ambulancia, suben a Roberto, se despide, todo mundo llora, perfecto. Y me quedo para junto a la ambulancia y se empiezan a regresar todos al auditorio y veo a Roberto con la cardióloga, y yo cómo. Me subo a la ambulancia y cierra la puerta y nos vamos. No te puedo explicar lo que lloré en la ambulancia, porque obviamente ya se quedó dormido, se relajó.
¿Qué significó eso para ti? ¿Qué fue lo que sentiste? Puedo interpretar que en un momento hay 11.000 personas preocupadas por ti. Cuando las cosas se ponen duras, nadie está solo, nadie.
Llegamos al hospital, o sea, yo entiendo quién se tenía que quedar a grabar. Llegamos al hospital, pero de la hora que llegamos a tres horas después, no había nadie en el hospital. Estaba yo sentada en el piso llorando con una culpa, no lo puedo creer, qué contraste de vida. Hasta que por fin pude entrar a verlo. Entonces entré yo llorando, perdóname, es que nunca pensé que te fuera a poner en esta posición. Y volteo, me confirma.