The speaker reflects on personal growth and renewed gratitude for Marcelo, the finance manager, who flew in and worked a month straight without sleep to help the team. He recalls a team dinner Sharon organized months ago where he promised they'd get through uncertainty together, and emphasizes that true wealth is recognizing these moments and staying humble regardless of future success.
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Hoy día soy mucho mejor persona. Hoy día quiero mucho más a Marcelo, que es nuestro gerente de finanzas desde el día 1, que se tomó un avión y se vino por un mes y dejó todo. Y el tipo no dormía porque no podíamos facturar. Y le tengo un cariño muchísimo más profundo de lo que ya le tenía. Eso es un regalo. Y yo estoy seguro que él me quiere más también. Y que él quiere más a otras personas más que también se vinieron o que— O sea, es un regalo, pero es un regalo solamente cuando pasaste y puedes mirar atrás. En el minuto de esa cena en mi casa hace 6, 7 meses atrás, con todo el equipo en una taquiza que hizo Sharon para todos, yo lo único que les dije a la gente, guys, de esta vamos a salir. No sé cómo, no sé cómo, pero juntos vamos a salir. Bear with me and let me bear with you, porque de esta vamos a salir sí o sí. Y cuando salgamos, vamos a mirar atrás y se va a sentir exquisito. Esa también se la firmo, porque de esa ya hemos tenido muchas. Entonces se construyó una fosa mucho más profunda. Entonces cuando uno entiende eso, uno vive la vida de otra manera, la incomodidad no es parte de eso, la incomodidad cuando estoy en esa, el papelito izquierdo, el mundo entero fue creado para mí. Antes de subir a Mónaco o cuando publiques esto y probablemente tenga muchos followers, no soy nada papi, no soy nada.