HUGO OLIVERAS | Solo se VIVE una Vez #099

YouTube interview (Cracks Podcast) in Spanish between Oso Trava and race driver/team owner Hugo Oliveras. Hugo reviews his 20+ year motorsport career (karting → Formula Renault → NASCAR México, Supercopa Mercedes-Benz), explains how he built an experiential sponsorship model for his team (HO Speed Racing), and shares a near-fatal health crisis (cavernoma with brainstem hemorrhages), emergency surgery, rehabilitation and life lessons about risk, presence, and purpose. The episode includes personal details about family, recovery timeline and his ongoing return to racing.
Questions this video answers
goliveras
HO Speed Racing
More than 20 years
Formula Renault 2000 (Pan Am GP Series / Latin America championship referenced)
A cavernoma (vascular malformation) in the brainstem that bled (hemorrhage).
Chapters
A lo mejor yo estaba tomando riesgos en tema de vida, pero hay gente que le apasionan muchísimas cosas que todo mundo dice cómo vas a ser pintor o cómo vas a hacer lo que te imagines, mejor vete a la zona segura. Pero no, yo creo que cuando uno vive de su pasión tiene que tomar ciertos riesgos y siempre el camino se abre.
Hola y bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo soy Oso Traba y entrevisto cada semana a las mentes más brillantes para dejarte algo único y práctico que puedas usar en tu vida diaria. Hoy mi invitado es Hugo Oliveras y puedes encontrarlo en Instagram como goliveras. Hugo es piloto de carreras y dueño del equipo HO Speed Racing. Con más de 20 años de experiencia en el automovilismo, Hugo Hugo ha sido campeón de varias categorías internacionales, incluyendo la Fórmula Renault 2000 en el pan Am GP Series. Desde hace más de una década, Hugo participa en la NASCAR México y actualmente también es piloto de la Supercopa Mercedes Benz. La entrevista de hoy es una entrevista sumamente inspiradora en la que Hugo me cuenta sobre el evento cerebral que lo llevó al borde de la muerte y de las grandes lecciones que aprendió a raíz de eso. Aproveché la confianza que le tengo a Hugo para hacerle preguntas muy personales y su apertura y la calidad de sus respuestas me dejaron increíbles lecciones antes de terminar el año. Pero antes de empezar, este episodio es presentado por Doc.
Com.
Hace unas semanas les conté cómo usé el app DOC. Com para consultar a un doctor vía teleconferencia, usando mi teléfono y totalmente gratis para quitarme las dudas sobre si tenía coronavirus o no. Hablando con Charles Nader, que ya estuvo en el podcast y que es el fundador de la empresa, me contó que además de doctores, la aplicación de Doc también te da acceso instantáneo y gratuito a consultas con psicólogos profesionales. Si hay algo que he visto explotar en estos tiempos de Covid es el nivel de ansiedad entre familiares, amigos y empleados. Y algo que yo personalmente he visto es que la salud mental, que es algo de lo que se habla muy poco, tiene un gran impacto en la productividad de equipos de trabajo. Así que si tú o alguien que conoces necesita con quien hablar, no dejes de probar el app de DOC. Com y consigue ayuda. Como yo digo mucho en términos de salud mental está bien no estar bien y cuando lo aceptamos es que podemos empezar a sanar. Este episodio es presentado por mi propio newsletter viernes de Cracks. Si quieres recibir un correo mío todos los viernes con las cosas más interesantes que encontré en la semana, entonces no puedes dejar de suscribirte a mi newsletter viernes de Cracks. Viernes de Cracks es un correo muy corto con 5 tips, hacks, recomendaciones de documentales, libros, apps, artículos o cosas que me recomiendan y que creo que pueden hacer mejor tu fin de semana o ayudarte a empezar una buena conversación. Son muchos miles de personas las que ya lo reciben cada semana y si quieres recibirla tú también puedes ir a Cracks la viernes y muy pronto estará en tu inbox. Y ahora sí, vamos a esta personal entrevista con Hugo Oliveras. Pues mi estimado Hugo, qué bueno poder conectar contigo. Gracias por estar hoy conmigo, la verdad sé que has tenido una semana también movidita y tomarte el tiempo hoy para platicar, la verdad te Lo agradezco mucho. ¿Cómo estás?
¿Qué tal, Oso? La verdad gracias a ti te he seguido, te sigo ahí con todos tus. Y la verdad que me emociona que me hayas buscado y poder platicar con la gente y platicarle todo lo que he estado viviendo y todo lo que he hecho, creo que puede ser de gran ayuda, ¿No?
La verdad es que sí. Digo, nos conocemos desde hace muchos años tú y yo Hugo, Obviamente te he seguido yo toda la carrera en NASCAR. Tener un equipo de carreras pues de por sí no es algo muy común. Y después, bueno, pues todo lo que pasó a lo que le entraremos ahorita. Pero a ver, antes de empezar a eso, quiero entender un poquito quién eres tú. Porque si bien nos conocemos hace muchos años y hoy eres un deportista extremo que le das a la bici de montaña, eres un esquiador clavado, que eso me encanta. Obviamente eres piloto de carreras, ¿No? Es una combinación que mucha gente puede decir que tiene. Pero de lo que sé de ti, ¿No eras el niño más coordinado cuando eras chiquito?
No, realmente no. Fíjate, lo que más me gustó siempre de chiquito fue el fútbol y me metieron mis papás a jugar fútbol y le echaba muchas ganas, pero pues no tenía el talento ni la habilidad, ¿No? Decían mis papás que de repente me metían ahí al campo yo con mis manos en la bolsa como queriendo correr atrás de la pelota y me terminé volviendo bueno por las ganas que le echaba y la garra que le echaba, pero nunca fui talentoso, nunca tuve el talento para eso y fui avanzando, siempre me gustan los deportes y encontré el automovilismo por medio de una pista que abrieron de karts en Valle de Bravo, empecé a ir y resultó ser que tenía mucho talento para hacerlo y de ahí me atrapó este deporte y me enamoré y de ahí empezó mi carrera.
Sí, por ejemplo, gente que te conoce, tus amigos, hablan de ti como una persona sumamente determinada y que igual desde chiquito esa determinación fue la que te ayudó tal vez a superar los retos físicos o de habilidad que tenías en un inicio para ciertos deportes. ¿Cuéntame un poquito cómo piensas tú de la disciplina, de dónde nace, cómo le haces para apegarte tanto a lograr lo que tienes enfrente?
Fíjate que siempre he creído que vale mucho más la tenacidad, la constancia, la disciplina que el talento en sí. Obviamente cuando combinas las dos creo que termina siendo un boom y un éxito, pero he visto a mucha gente llegar mucho más lejos por ser tenaz y ser constante que gente que era muy lista o se creía demasiado lista y que cuando se daba cuenta ya se le había pasado el tren y ya se le habían pasado las oportunidades porque estaban siempre como echando la flojera porque estaban tan confiados que eran tan talentosos o tan buenos en X cosa que cuando se dan cuenta ya se les había ido el tren y el que estaba siempre ahí terqueando y neciando y con esta disciplina siempre agarró las oportunidades y creo que tal vez fue mi caso, creo que fue mi caso hasta que sí encontré donde se combinó esa disciplina y esa tenacidad con el talento, que fue en los coches.
¿Tienes alguna historia en la que te acuerdes de no haber sido el mejor en algo y estar compitiendo con alguien que sí claramente era de un talento superior pero que tú pudiste vencer gracias a tu disciplina?
Sí, muchas. La verdad que como te platicaba de chiquito en el fútbol, obviamente cuando llegué era la banca de la banca y veía a los chavitos mucho más talentosos como todos, tres toques y ya salían, pero es lo que te digo, se confiaban y entonces no entrenaban porque eran tan buenos y faltaban a los entrenamientos y pues yo estuve ahí hasta que me volví un poco mejor que ellos y el entrenador me refería a mí porque yo corría más o estaba más fuerte o le echaba más ganas que los famosos talentosos. Igual en la bicicleta, cuando estaba muy chiquito me subía a la bicicleta y me caía y ahí me iban a recoger mis primos y otra vez volvía y hasta que sí, como te digo, como esa terquedad y esa tenacidad me hacía estar estable en los deportes hasta que encontré lo mío. Pero sí, realmente yo sí he descubierto a lo largo de mi vida que la disciplina y la constancia pagan mucho más que el talento.
Cuéntame un poco cómo has vivido el tema de la disciplina dentro del automovilismo, o sea, me dices que te interesaste porque estaba el cartódromo de Valle al que tenías acceso y le empiezas a dar durísimo ahí. ¿Cómo se convierte esto en una carrera?
Mira, realmente mis papás ni siquiera sabían que yo estaba yendo a los karts, en Valle me llevaron una vez cuando estaba. Cuando estaba ahí en los kart como ya sabes, como familia, como el tema de poder estar como un evento familiar y después empezó el tema de que yo me escapaba en una cuatrimoto que me iba al monte y realmente tenía los kart y ahí estaba, estaba todo el tiempo y ellos no sabían hasta que un agente ahí de la pista le dice a mi papá oye, parece que tu hijo es bueno, ya van dos carreras aquí locales, ¿Que hacemos? Y las ganas. Entonces mi papá realmente me vio tan comprometido que me dijo bueno vamos a investigar y entonces me apoyó para empezar en los campeonatos nacionales de car y de ahí realmente empezó la historia con el apoyo familiar y viendo que. Porque mi papá siempre ha sido alguien que me ha apoyado en todo siempre y cuando me da constante, o sea, jamás fue de cumplirme algún capricho o algún berrinche, cuando veía que me moría por algo era cuando realmente me apoyaba y entonces así lo vio en los coches, vio que me moría por yo estar en la pista, que no importa que ni siquiera yo tuviera go kart con tal de estar yendo a ver los karts, entonces fue que dijo bueno, yo creo que se merezco la oportunidad y ya de ahí jamás lo dejé.
Has dicho que el automovilismo es una carrera muy demandante y que da golpes muy duros, ¿Qué es lo más difícil de la vida de un piloto de carreras?
Híjole, sí. Es lo que platicaba hace poquito con un buen amigo de ahí de los coches. Realmente son mucho más malas que buenas. Es un deporte que si tú lo ves con los pilotos hoy en día de Fórmula 1, seguramente el único realizado es Hamilton. Los demás están buscando el lugar de Hamilton y están frustrados porque no tienen el lugar de Hamilton. Y estás hablando de los mejores 20 pilotos del mundo que lograron llegar a Fórmula 1. Yo a lo largo de mi carrera sí estuve. Empecé en los karts, empecé ganando, gané el Campeonato Nacional, luego me pasó los autos Fórmula, me empezó a ir muy bien, gané el campeonato de Latinoamérica, corríamos en Puerto Rico, Colombia, Venezuela, Ecuador, ganamos carreras ahí, ganamos el campeonato. Y eso me hizo ganarme unas pruebas para irme a Europa, a la antesala de la Fórmula 1, que se llamaba en ese momento Worldsides by Renault. Y ahí fue que me di cuenta que no importaba qué tan bueno fuera, tenía que tener la habilidad de poder conseguir patrocinios. Porque el equipo me decía números reales. Me decía, bueno, para que corras aquí necesitas un millón de euros, pero tienes talento. Bueno, entonces nada más consigue 650.000. ¿Y yo qué voy a hacer con dónde consigo 650.000 euros? Me pasé tocando puertas en Europa como dos, tres meses y. Y al final no los pude conseguir. Entonces en lugar de frustrarme, dije a mí lo que me gusta es estar arriba de un coche. ¿Cuál? El que sea. Yo quiero manejar toda mi vida y quiero ser competitivo toda mi vida en la categoría que yo pueda conseguir. Y ahí fue donde decido crear el equipo de carreras en México de NASCAR para yo siempre estar corriendo y a la vez estar creando un modelo de negocio en donde me mantuviera yo arriba del coche, que era mi pasión y poder vivir de eso también. Y bueno, muchas historias en el Inter, pero básicamente fue eso.
Sí, bueno, tocaste un par de puntos interesantes, sobre todo estamos grabando esto unos días después de el choque tremendo de Román Gros Jean en Baku, en donde de milagro se salva de un choque como no se veían hace mucho tiempo en Fórmula 1. Pero un lado es esta parte del negocio que me estás diciendo, que te cuesta trabajo conseguir patrocinios, pero después te vas a poner un equipo donde la vida del equipo son los patrocinios. ¿Qué aprendiste de tu experiencia? Tal vez tratando de conseguir patrocinios para ti en fórmula 1 o en fórmula Renault, que después aplicaste al equipo que tienes hoy.
Bueno, me di cuenta que el modelo que tenían los equipos en México no servía porque exactamente iban a pedir patrocinios, iban a pedir poner la imagen de una marca en el coche que salía en la televisión y pues obviamente si eso lo comparas con el fútbol o con deportes mucho más populares, a las marcas no les servía. Entonces lo que hice fue crear un modelo en donde qué podía yo ofrecerle a las marcas que fuera diferente. Y lo principal es que en ningún deporte puedes estar tan cerca de la experiencia como en el automovilismo. Entonces empezamos a crear tours VIP en donde las marcas traían a sus ejecutivos y se subían a los coches de carreras y estaban en una Switch VIP, a la vez también iban a los pit y luego alguna dinámica para que uno de ellos pudiera entrar a cambiar una llanta después de un curso de dos o tres días, y entonces vivían todas esas experiencias. Luego rentábamos los autódromos y al coche de Nazca les ponemos un asiento al lado y entonces nosotros le dábamos vuelta a toda la gente que el directivo o la marca quisiera. Y de ahí empezamos a desarrollar muchísimas actividades en donde las marcas empezaron a ver un valor agregado en el equipo. Y hoy en día, si te voy a equivocar, creo que somos el equipo con más marcas transnacionales que llevan mucho tiempo con nosotros en el tema de la NASCAR México y también de la Copa Mercedes Benz, o sea, entonces tú.
Lo que creaste es pasaste de un patrocinio normal a crear un marketing experiencial.
Sí, correcto. Sin saberlo realmente, porque yo no estudié marketing, pero lo que trataba de ver era qué fortalezas tiene mi deporte al que yo más amo y cómo le puedo expresar, no puedo subir a la gente a que maneje el coche dentro de una carrera, pero cómo sí puedo hacer que vivan esa experiencia. Yo sabía que si lograba eso, iba a lograr que las marcas interesaran en el equipo, porque iban a poder transmitirles experiencia a sus ejecutivos, directores o los mismos clientes. ¿Entonces de ahí fue que ahí vamos talachándole y neciando, pero ahí vamos buscándole y cada día que voy con la gente de marketing que me dice, oye, podríamos hacer esta nueva idea? ¿Ah, pues claro, y ahí la desarrollamos y la aterrizamos con el equipo y.
Cuál es la parte más difícil de un negocio que sigue siendo tal vez muy de nicho? Tal vez NASCAR como el negocio de tu coche o de tu equipo de coches es más un negocio de marketing de nicho que en realidad un deporte así como nacional o de gran difusión. ¿Qué es lo más difícil de manejar un equipo de carreras?
Realmente eso que dices, el tema de que no somos un deporte masivo ni de mucha popularidad en México, entonces para que nos abran las puertas es bien difícil. Muchas veces los mismos directores de marketing o gerentes de marca les da miedo como entrar a apostar sus presupuestos a un deporte como este porque saben que si lo apuestan en el fútbol no la riegan, o sea les vaya más o menos o medio bien o medio mal no la van a regar porque es una decisión como muy segura, a lo mejor si la apuesta una pelea de box del canelo o alguien famoso tampoco la riegan. Entonces sí arriesgarse a venirse al deporte de automovilismo es un tema donde he encontrado directores de marca que dicen OK va y apuestan y después de 10 años siguen adentro porque les ha funcionado y hay otros que dicen uy no mejor no, prefieren cuidar la chamba. Entonces encontrarme con esas personas arriesgadas que quieran compartir ese sueño ha sido difícil pero sí ha sucedido y ahí siguen con nosotros en el equipo o en otros equipos.
Oye, quiero hablar de esa palabra que acabas de usar un par de veces que es riesgo, o sea, cómo piensas tú del lado de ser piloto y habiendo tenido seguramente de cerca experiencias bastante duras en términos de accidentes de gente que conoces, ¿Cómo evalúas tú el riesgo y qué sientes cada vez que te vas a subir a un coche de carreras?
Híjole realmente sí me ha tocado desde que estaba yo chavito, no en mi equipo, sino yo estaba contratado en un equipo y salimos un warm up que era la sesión previa a la carrera para ver que todo estuviera bien. Me acuerdo perfecto en Cancún, en una callejera que hicieron en Cancún y un compañero mío se mató, literal pasamos, ya sabes, la pista la hicieron mal, una coladera se levantó, pasé yo, rompí el coche por abajo, pasó otro y medio lo terminó de romper y el tercer coche que logró pasar esa coladera se deshizo y se mató el piloto. Entonces yo tenía 17 años y yo ya no quería correr, estaba asustado, tenía mucho miedo. Y así me pasó después otra vez en Puebla y en Monterrey, donde a lo largo de mis 22 años de carrera me ha tocado tres o cuatro personas, compañeros que han fallecido y es feo, pero también evalúo y digo, estoy haciendo lo que más me gusta, estoy viviendo mi pasión, estoy arriesgando todo lo que tengo por vivir de mi pasión. Pues obviamente son esos riesgos los que tienes que correr. Si no quiero correr esos riesgos, pues entonces tengo que resignarme a no vivir de lo que más me gusta e irme a una zona segura en donde seguramente no voy a estar pleno y feliz, pero a lo mejor más seguro y prefiero, yo definitivamente prefiero tomar el riesgo de vivir pleno y feliz.
Oye, y en estos momentos, como cuando tenías 17 años, que sufres este shock tan cercano, ¿Cómo regresas? ¿Cuál es el diálogo? ¿Qué tipo de ayuda? ¿Cómo te convences de que, de que hay que volverlo a hacer, de que vale la pena volver a arriesgarte así?
Híjole. Pues mira, la primera vez que me tocó, que tenía 17 años, el dueño del equipo realmente me dijo, si no quieres correr, no corras. El director general de la marca que me apoyaba, que era Hot Wheels, me dijo, Hugo, tranquilo. Yo estaba llor y llore. ¿Y quien me jaló? Mi papá. Mi papá me dijo, a ver, hiciste un compromiso, tienes la oportunidad de tu vida, si hoy te bajas, a lo mejor jamás regresa y a lo mejor no vuelves a correr coche de carreras y no estás hecho para esto. Y él me convenció, no que me convenció porque al final, cuentas, la decisión la tomé yo, pero sí me dio ese empujón de decir, tengo que salir a arriesgarme si quiero realmente seguir viviendo lo que a mí me apasiona y me gusta. Y así fue, así fue, así regresé a correr y las siguientes veces, una fue ya cuando tenía 27 años, Carlos Pardo se mató en Puebla en una carrera también de NASCAR, muy triste. Y la carta que si yo, que fue su homenaje, la logré ganar, pero ya estaba, yo ya estaba más curtido, por así decirlo, ya tenía más edad, más experiencia y sabía que eran los riesgos que uno tenía que tomar, porque al final, cuentas, a lo mejor yo estaba tomando riesgos en tema de vida, pero hay gente que le apasionan muchísimas cosas que todo el mundo dice cómo vas a ser pintor o cómo vas a hacer lo que te imagines, mejor vete a la zona segura. Pero no, yo creo que cuando uno vive de su pasión tiene que tomar ciertos riesgos y siempre el camino se abre. El camino se abre.
Hugo, ¿Hay alguien, algún dueño de equipos, algún piloto, alguien que históricamente te inspira o con quien te identificas más?
Realmente no ha habido alguien en México que tenga como su equipo y pueda correr a un nivel competitivo. Me identifico con muchos pilotos y con mucha filosofía de ellos. A lo mejor es muy genérico decirlo, pero bueno, la filosofía que tenía Arton Sena, que seguro sabes quién es, de ese tema de era el piloto más talentoso reconocido por todo el mundo con twit, que no ganó lo que ha ganado hoy Hamilton u otros pilotos, pero sí era el piloto más talentoso y aún así el que más trabajaba, era el más constante, el que más ejercicio hacía, el que llegaba primero a la pista, el que buscaba alternativas espirituales o de cualquier cosa que le pudieran ayudar con tal de ser mejor en el auto. Estamos hablando de la persona más talentosa que seguramente se hubiera podido quedar a la mitad de esfuerzos y seguir ganando y no, y seguía todavía empujando y él siempre se empujaba para lograrlo.
Sí, yo pienso por ejemplo en la historia de Frank Williams, cómo tiene también un accidente, regresa y maneja su equipo hasta ahora que lo acaba de vender muchísimos años después. Mencionaste Ayrton Senna que buscaba técnicas alternas para mantener su edge. ¿Tú qué tipo de prácticas, técnicas, hacks has encontrado o intentado a lo largo de los años para mantenerte competitivo?
Antes pensaba que sólo era el ejercicio, ya sabes, o entrenar y no. Últimamente a raíz de un tema de salud que tuve también me cayó el 20 que. Que tuve que buscar un poquito más cosas, no sé, llamar espirituales, en donde pueda yo meditar, en donde yo pueda estar más tranquilo conmigo mismo, en donde pueda yo simular dentro de un ejercicio que hacemos, en donde estoy en reposo total y simulo dónde voy a correr y la pista que voy a hacer y todo este tema de trabajar con el subconsciente para que después el consciente lo reconozca. Y algunas cosas que he estado buscando alternativas, siempre tratando de. De innovarme en el tema del equipo y en el tema yo como persona con las carencias que hoy en día tengo.
Platícame un poco de esta técnica que me acabas de mencionar. Cómo que trabajar con el subconsciente para que después el consciente lo reconozca. ¿De dónde aprendiste esta técnica? ¿Cómo funciona?
Bueno, tengo un coach, un coach que me ha venido ayudando los últimos años y es el que me guía un poquito en todo este tema, en donde tengo sesiones con él y repasamos la pista en un método de reposo total, en donde yo estoy acostado en un tema de tratar de estar bastante tranquilo, meditando y en reposo y de ahí estar yo mentalmente reconociendo la pista y recordando la última vez que fui a esa pista, si gané alguna vez en esa pista, cómo gané. Y lo que dice esta teoría es que si tú te lo imaginas, el subconsciente no reconoce si lo estás haciendo o si lo estás pensando. Para el subconsciente está hecho, entonces prácticamente tienes que ir a la pista el próximo día o el próximo fin de semana y ejecutarlo solamente. Obviamente no quiere decir que así sea de fácil, pero sí tras de llegar mucho más concentrado.
Sí hay estudios que han puesto a gente a imaginarse que hacen un ejercicio y los comparan contra un grupo de control que no se lo imagina y la gente que se imagina haciendo el ejercicio aumenta su fuerza X porcentaje comparado contra los que no se imaginaron nada. Que es un poco este efecto que tú dices que tiene la mente sobre el cuerpo.
Exactamente, exactamente. Y yo no era tan creyente de eso, Recta Jor era muy escéptico también, trabajaban cosas más tangibles por así llamarlo, pero la vida me ha llevado a a tratar de buscar nuevas alternativas y es lo que he tratado de hacer, siempre innovando porque al final el camino no puedes quedarte en tu zona de confort, regreso a lo mismo, tienes que salir y arriesgarte y si no regresar y buscar otro camino, pero siempre estar en constante innovación.
¿Hay algún libro o algún documental o algo que te haya ayudado a entender un poco mejor todos estos conceptos?
La verdad no me da pena decirlo, soy malo, malo para leer libros, la verdad soy mucho más de práctico y de practicar con gente que me pueda ayudar. He estado escuchando un poco a Joe Dispenza por un tema de salud y como que tratando de escuchar y ver y platicar con gente. Soy malo para leer libros, no me enorgullezco de eso, pero lo acepto.
Oye Hugo, toda la vida ha sido alguien de muchas raíces, o sea, tu relación con tu familia desde tus abuelos, tus primos, tus amigos, son los mismos amigos desde la infancia. Hoy tienes una familia muy bonita, muy unida, pero tienes un trabajo que te aleja mucho de ellos, o sea, de entrada estás de gira, los fines de semana son de chamba, ¿Cómo encuentras balance? ¿Cómo mantienes un poco la atención donde te importa?
Fíjate, realmente desde que tengo 16 años que estaba en el campeonato Nacional de cartón, yo siempre he sido, digo que soy el Godín de los fines de semana, porque todos los fines de semana prácticamente trabajo 26 o 27 fines de semana al año, en un lapso de marzo a noviembre, entonces son muchos fines de semana en donde regreso a lo mismo. Creo que para hacer lo que más te gusta si tienes que tener ciertos sacrificios y lo que sí trato de hacer es que en el momento que no estoy en las carreras, los días que estoy en casa, si estoy 100% en casa, no estoy ahí medio medio en casa, pero todo el tiempo en el celular, no, si estoy con mis hijos, estoy con mis hijos y creo que el tiempo de calidad que puedas dedicar es mucho más valioso que la cantidad. Obviamente tengo que entender que mi trabajo es el tema de los fines de semana, pero también tiene demasiadas virtudes. Yo puedo viajar entre semana y me gusta ir a Valle de Bravo, entonces me voy entre semana con mi familia, mis hijos todavía están chiquitos, entonces todavía no es el tema de la escuela. Mis amigos si no los veo los fines de semana, los veo entre semana y yo los busco, yo trato de juntarme con ellos porque para mí es un gran tesoro tener muy buenos amigos, entonces no dejo que la iniciativa la tomen otras personas o ellos, yo tomo esa iniciativa donde yo quiero verlos y donde yo quiero estar con ellos, mi familia, mis papás, mis amigos, porque si uno deja que otras personas lo hagan o está esperando algo de otras personas, te mueres esperando. Nunca he creído el tema de que yo doy para recibir y viceversa, no, uno tiene que dar porque uno se siente tranquilo y quiere estar con las personas que quiere, sean las personas que sean y que uno escoja, pero tiene que siempre echarle ganas para hacer ese esfuerzo y ver esas personas, ya si después te corresponden, bueno, qué padre, pero si no, tampoco lo estás esperando.
Hugo, has corrido en diferentes categorías y una de las que más me llamó la atención es pues esta carrera Baja mil que hiciste, que dices que es de las experiencias más extremas que has hecho en tu vida. Cuéntame un poco qué aprendiste de esa experiencia que te dejó.
Híjole, es mucha lucha. Mira, no soy un conocedor de carreras de resistencia, de rallies, porque no lo soy, solo he hecho esa experiencia, pero ahí había muchas personas que habían hecho el Dakar y decían que eventos de un día, por mucho el más duro que habían hecho era la Baja mil, porque a Juárez Dakar son muchos días, pero bueno, paras y descansas, paras y descansas. La baja mil arrancas y terminas. Nosotros la terminamos en 36 horas. Me tocó ir de unas experiencias porque fue un proyecto que hizo Monster Energy padrísimo, en donde invitó a atletas de diferentes disciplinas y mi coequipero era Dingo, un snowboardista extremo, imagínate que no tenía ni que ver con autos de ca se la pasaba fumando mota y estaba bien nervioso porque le tocaba manejar en algunos turnos, entonces venía bien nervioso navegándome hasta que me paré y le relájate, si no quieres manejar, no manejes, nadie se va a enterar, yo me aviento toda la carrera, tú nada más. Entonces como que en ese momento se echó otro cigarrito y se relajó y dijo OK, no vimos muchas experiencias y nos poncharon llantas en pleno del desierto a las 4 de la mañana, tuvimos que cambiar llantas, tuvimos que arreglar una suspensión, me tocó ver dos muertos en esa carrera. Es una carrera bien, bien peligrosa, parece mentira, pero por mucho lo más peligroso que yo he hecho. También por eso no regresé. Fue una buena experiencia, pero no regresé. Pero aprendí muchísimo tema de poder correr con un navegante y poder realmente superar esos retos que no solo era saber manejar, sino era saber administrarte, o sea, de repente faltaban 30 millas, quizás 30 millas me las echo en media hora y a lo mejor te las echabas en tres horas, porque a subir una montaña llena de piedras en primera, que a lo mejor caminando subías más rápido que en el coche. Entonces la verdad fue una experiencia bastante padre, pero sí, no es lo mío.
Te oí decir sobre esa carrera que lo principal de esas carreras es terminarlas. ¿Cómo piensas de esa frase hoy?
Sí, la verdad lo que he aprendido en automovilismo o en la vida que para pensar en ganar primero tienes que terminar. Yo soy una persona que lo que se propone hacer primero termínalo y si te gustó y el resultado no fue lo que esperaste, vuélvelo a empezar y prepárate mejor para terminarlo de mejor forma. Porque no puedes estar esperando, o sea, me ha tocado ver mucha gente que empieza algo cuando se complica un poquito ya me retiré y bueno, vamos a hacer otra cosa y ya se complicó un poquito y ya me retiré. Si empiezas algo termínalo, como lo sea, pero terminalo. Entonces es lo que yo he aprendido de los coches, para ganar primero hay que terminar. Y eso me pasaba mucho cuando empezaba era muy rápido, era el piloto más rápido, ya chocaba en la vuelta 4 o 5, entonces no ganaba. Aprendí a terminar y después aprendí a ganar.
Hugo, ahora has mencionado varias veces el tema de salud, así que quiero que nos vayamos a otoño de 2019 y cuéntame un poco cómo era tu vida hace un poquito más de un año.
Fíjate que fue un tema bastante complicado, seguramente en octubre del año pasado para mí mi vida estaba en total plenitud, me sentía. Estaba peleando el campeonato de la Copa Mercedes Benz, estaba en los cinco mejores pilotos de NASCAR. Tenía mi familia con mis dos hijos, tengo una niña de tres años que se llama Mía y un hijo de un año nueve meses que se llama Mateo. La vida me dio una oportunidad de Yo estuve casado y me divorcié, simplemente las cosas no se dieron con mi otra pareja y en algún momento pensé que yo quería una familia, no sabía si lo iba a lograr. Bueno, encontré una mujer increíble. Estoy hablando de que yo sentía que mi vida realmente estaba en plenitud y así la vivía, porque quien me conoce sabe que yo jamás fue de bueno, déjenme pensar y voy ahorita trabajo más para. Para vivir mi pasión. Después no, yo estaba muy metido en lo que era mi pasión que era la bici de montaña, el esquí, nieve, siempre con mis responsabilidades del trabajo, que era el tema de las carreras, mi familia, pero siempre vivía mi vida al máximo, entonces tampoco me arrepentía de nada. Y me saqué la batería al revés, literal, porque me encontraron un cavernoma, que un cavernoma es un nudo de venas que muchas personas podemos tener, con eso nací. El tema es que estaba muy metido en el tallo cerebral y tuve un derrame, se rompió, entonces tuve un pequeño derrame, ese fue el primero en donde se me empezó a paralizar un poquito la cara. Entonces me fui a checar, me fui a checar porque llegó hasta el tema del oído y ahí me dijeron, ¿Sabes qué? Este tema no es del oído, este tema es neuronal, vete a checar. Entonces fui con un neurólogo y me mandó una resonancia magnética y de ahí cuando salgo de la resonancia ya había tres doctores viéndola y me dijeron, ¿Sabes qué? Tienes un derrame, pero no hay nada que hacer, es un derrame cerebral muy chiquito, no te va a pasar nada, en un par de meses se va a absorber y vas a seguir con tu vida normal. El 99.99.99 de los casos no vuelve a sangrar y va a estar bien. Pues Bueno, a los 10 días de.
Eso, antes de eso, sales de ahí y dices, bueno, pues qué susto, pero ya en ese momento como que no haces mucho de la situación.
Bueno, fui con mi esposa y me dijo, oye, ¿Cómo te fue? Le digo, uy, pues me encontraron algo. Pero obviamente no piensas que puede ser algo tan malo. No, la verdad como que bueno, me encontraron algo, pero dicen que se va a absorber, me dicen, aquí estoy, otra opinión. Y le dije, no, pues realmente como que los tres doctores que estaban ahí concordaban que estaba de todas maneras en una zona que no pueden tocar, o sea, el tallo cerebral no lo pueden tocar, entonces tampoco hay mucho que hacer. Bueno, y a los 10 días estaba en Valle de Bravo levantándome, de repente me vino un segundo derrame cerebral muy fuerte en donde me puse a vomitar, vomitar, ya no podía estar parado, un vértigo impresionante, ya nada más lo único que hacía era abrazarme y temblar y se abría los ojos, vomitaba horrible, me llevaba urgencias y ya de ahí todo se complicó porque fue el tema de que venía el segundo, fue el segundo derrame en el tallo cerebral y entonces ya era un tema de o esperar un tercero que me matara o una operación del cerebro que era igual de riesgosa, pero con las posibilidades de poder librarla entonces todos los doctores estaban ahí, no querían operar porque nadie se aventaba el tiro, porque nadie sabía. ¿Mi esposa investigó un lugar en Phoenix que es el mejor lugar para este tema y dijeron sabes que? Sí te tienes que operar a fuerza, pero ya es muy riesgoso que te hagas para allá, o sea, bueno, que te vengas a Phoenix. Te recordamos este doctor que es un doctor que se llama Gerardo Guinto, que es como colega también de allá, un mexicano que en ese momento estaba en un congreso en Colombia, tengo muy buenos amigos que casi casi lo querían secuestrar a Colombia para que me viniera a operar, no sabes, o sea, la verdad que todo mundo ahí me apoyó increíble y bueno, terminó viniéndose de urgencia y me operó.
Pero a ver, cuéntame un poco, o sea, tuviste alguna duda antes de decidir operarte, o sea, ¿Fue una elección o no? Había opciones, o sea, había dos opciones.
Operarme o no operarme. El tema que me abrió un poquito a las opciones fue este tema de Phoenix en donde tienen una cosa que se llama Second Opinion, que tú mandas tus estudios, lo analiza el consejo del hospital y te dicen qué hacer. En el primer derrame me dijeron exactamente lo mismo que los de México, no te operes, muy riesgoso, ¿No? Cuando viene el segundo derrame dijeron ¿Sabes que Hugo? Ahora sí la posibilidad de un tercer derrame es altísima y un tercer derrame te va a matar, tienes que operar sí o sí. Me toda mi familia, mi esposa, yo obviamente era una decisión que quería tomar yo porque era tan, o sea, yo dije a ver, yo no quiero que nadie cargue con esta culpa, si algo me pasa o salgo, no sé, vegetal o. Estaba el abanico de posibilidades todas muy malas, o sea, las buenas eran muy poquitas, ¿No?
Entonces, ¿Qué porcentaje de éxito tenía?
Nunca, no me lo dijo tan claro el doctor, pero. Pero si era muy alto el salir mal, o sea, era muy alto el salir mal, era muy alto que muriera, pero también era mucho más el porcentaje de un tercer derrame y no tener nada en control. La verdad estuvo horrible porque ahí hablé, obviamente hablé con mi esposo una noche antes y horrible.
¿Pláticas que cuánto tiempo tuviste antes de decidir que te iban a operar, o sea, del segundo derrame a la operación cuánto tiempo pasó? Tres días, o sea, rapidísimo.
Sí, fue muy, muy rápido. Tres días en donde, en donde no sabía qué hacer, o sea, la verdad que trato de acordarme un poquito, pero sí fue horrible. Entonces lo primero que hice fue hablar con mi esposa y son pláticas que luego uno no tiene que eso sí recomiendo mucho que lo hagan, el tema de los seguros, el tema de si alguien te debe o tú le debes o ya sabes cómo arreglar la vida, que a lo mejor tú sabes tus problemas que luego no quieres compartir, pero no hay que esperarse en el momento casi que se ha habido muerte para platicarlo, sino yo le dije a mi esposa, a ver, agarra una pluma o agarra un papel y esto es lo que yo tenía planeado hacer con nuestras vidas y nuestros patrimonios o lo que fuera, para que si algo me pasa, pues no te agarren de bajada. Y luego me acuerdo que hablé con mi papá, que es sin duda la persona más fuerte que conozco y había muchas variedades que podía yo salir vegetal o ya sabes, muy mal. Hablé con mi papá y le dije que si yo salía mal, que me diera su palabra, que iba a hacer algo para que yo ya no viviera, o sea, le dije, dame tu palabra que si me ves ahí en una esquina va a hacer algo para que yo me muera y me vaya a descansar, porque tú sabes cómo soy yo de activo y lo que me gusta y mi pasión y yo no quiero que vayan los próximos 20 años de mi vida a visitarme en una esquina, ay mira, ahí está Hugo, no, cámbiale el pañal o cosas así, dije no. Entonces me dio su palabra, así que lo puse en una situación bastante fea, pero me dio su palabra, pláticas y cosas bastante desagradables que todo indicaba que yo ya no iba a estar aquí, pero con el favor de Dios y con las manos del cirujano, porque realmente fueron sus manos, o sea, es una operación que no hay tecnología, es una operación que te abre en la parte de aquí atrás del cerebro, así literal, y se meten con un microscopio a quitar el derrame y quitar las cosas hasta el mero tallo. El cirujano me decías que si yo tantito me equivoco un milímetro, te corto el cable del tallo que va al corazón y dejas de latir o el que va a los pulmones y de respirar y cosas así. Entonces también fuera de las cosas que dije, bueno, pues de las manos de un mexicano a las manos de un extranjero, prefiero a las manos de un mexicano porque no había tecnología, te digo, era realmente la habilidad de las manos y pues contra todos los pronósticos, salí bastante bien.
¿Oye, y esta conversación con tu esposa, más allá de la parte táctica en términos de poner la casa en orden, patrimonio, seguros, deudas, filosóficamente, cuál crees que fue el tema más relevante que tocaste en esa conversación que tal vez hoy piensas cómo pude haberlo dejado para hasta ese momento?
Híjole, es que realmente a mí lo que más me preocupaba era el bienestar de mi familia y de mis hijos, ¿No? Tal vez lo que yo decía, cómo no comparto más cosas con ella, que es mi compañera de vida y estamos hombro a hombro. Luego lo que escuchas de generaciones anteriores es que no sepa, que no se, que no se va, que no sepa la mano izquierda, lo que hace la mano derecha y ni todo el amor, ni todo el dinero, tonterías así que son muy anticuadas. ¿Y dices, cómo no estuve mucho más pegado con ella antes para que ella realmente supiera mucho más cosas de las que yo ya sé en cómo vamos a poder darle sustento a nuestra familia? ¿Porque hoy en día somos un equipo en donde mi esposa era una mujer demasiado exitosa, con una dirección en Latinoamérica en una empresa transnacional importantísima, que lo dejó por ser mamá y cuidar a mis hijos, no? Que seguramente después va a regresar a sus habilidades, pero para ella hoy en día lo más importante es cuidar y crecer una familia y darle todo el tiempo necesario a mis hijos. Y eso yo lo valoro impresionante porque es igual o más capaz que yo para generar el dinero y yo no soy ni cerca igual de capaz que ella para criar una familia. La verdad es impresionante la habilidad que tienen las mamás con eso. Entonces, sí fueron de las cosas que dije, ¿Por qué me esperaste ese momento para estar más hombro a hombro y no platicar más con ella de estas famosas finanzas de la casa?
Sé que una de tus grandes filosofías de pareja, que hablas mucho de esto, es que primero el matrimonio y después los hijos, antes que la paternidad, la pareja.
Fíjate que lo tengo muy arraigado y muy convencido eso que estás diciendo. También mucho por lo que me tocó vivir con mis papás, mi mamá se entregó a la casa 100%, mi papá al trabajo y cuando de repente se dieron cuenta que los hijos habían volado, pues ya no tenían nada en común y terminaron divorciándose y así muchísimos amigos, los papás de muchos amigos pasó lo mismo y yo lo creo muy yo estoy muy convencido que primero tiene que estar tu pareja, tienes que estar bien con tu pareja porque si tus hijos crecen viendo una pareja cariñosa, viendo que el papá ama a su mamá y viceversa, viendo cómo el papá respeta a la mamá, cómo ante todo primero se están dando amor ellos dos, yo creo que ellos van a crecer y van a hacer lo mismo con sus parejas y con sus amigos y todo este tema a las famosas parejas de antes, en donde el papá se justificaba diciendo yo soy el proveedor y yo traigo el dinero a la casa, tú friégate y estate ahí en la casa. Así era antes y yo no estoy nada de acuerdo con eso. Y si mis hijos tienen que tantito estar con sus abuelos o estar en otros lados para que yo con mi pareja esté bien, yo trato una vez al mes escaparme o vaya de bravo o si tenemos algo más de recursos a Cancún o a donde se pueda con mi pareja para estar viviendo esa relación de pareja, porque los hijos, tú bien lo sabes, te quitan todo eso, ¿No?
¿Cómo fue el día de la operación? ¿Qué fue lo último que hiciste? ¿Qué fue lo źltimo que pasó en tu cabeza antes de la anestesia?
Fíjate, el doctor llegó de Colombia a las 10 de la mañana, me habló y me dijo ya aterricé, voy a bañarme en mi casa y te veo a la una de la tarde. Me acuerdo de las horas perfecto, yo no lo conocía, nada más había hablado por teléfono con él, te veo a la una de la tarde, platicamos y a las tres de la tarde está listo el quirófano para una operación de creo que fueron siete o ocho horas. Entonces llegó y cuando llegó estaban mis papás, mis hermanas, mi esposa y yo y me platicó todo lo que te digo, pues mira, si todo sale bien, vas a estar en terapia intensiva unos 10 días en tu gado, otros X días no vas a poder caminar, vamos a tomarlo con calma. Después de decir todo lo muy malo, ya nos dicen, tienen preguntas, Mi mamá habla muchísimo, ya quería empezar a hablar las callé callé, a mi mamá callé a mi hermana, callé a todo mundo y dije es una decisión mía doctor, pues ya vamos a darle a operar. Y me acuerdo, yo soy muy creyente y me acuerdo perfecto que justo cuando estábamos ya en el quirófano, Tal vez unas 15 personas, yo creo muchísima gente adentro, porque había muchas cosas que tenían que hacer y monitorear en una operación del cerebro que después supe, le digo al doctor, oiga doctor, pues que Dios lo acompañe, ¿No? Y no me contestó. Entonces como que yo dije, puta, pues es que este, yo creo que ni siquiera se ha de convendar a Dios, porque decir pues Dios no está aquí, son mis manos, o sea que lo va a hacer, soy yo, así lo pensé yo. Y cuando me di cuenta, pues ya me puse a rezar y me quedé dormido y cuando amanezco, bueno, cuando abro los ojos, la operación, lo primero que hago es mover las piernas y me pongo a llorar porque sí podía mover las piernas, cuando todo mundo me dijo que no las iba a poder mover, obviamente abrí los ojos y haz de cuenta que yo estaba como si la cama estuviera pegada al pecho y entonces yo veía como todo como boca arriba, muy raro, no sé si era la anestesia. Entonces volví a cerrar los ojos y dije no, pues el cerebro yo creo que está muy desacomodado, pero bueno, puedo mover las piernas. Y de ahí pues el tema de todo lo que están para los dolores y demás, la cabeza empieza a alucinar y de ahí empezó lo que yo le llamo la necedad, porque ya a partir de ahí todo era, todo está en mis manos para la rehabilitación. Han sido más de.
Antes de cerrar los ojos, Hugo, tú, o sea, pensaste que era. A ver, y tal vez no quiero que parezca una. Es curiosidad honesta. ¿Cuál es tu último pensamiento antes de cerrar los ojos cuando sabes que no puede que no los vuelvas a abrir?
Pensé en mi familia, en mis hijos y pensé en mis hijos y mi esposa. Pensé, pensé, dije bueno, Dios me dio la oportunidad de vivir de lo que más me gusta, que son las carreras, vivir mi pasión, poder volverme a casar, poder volver a formar una familia, conocer a mis hijos, está bien, si eso es lo que hasta ahí tenía que llegar, pues ahí fue. Gracias. Hay personas que no conocen a sus hijos, hay personas que no se casan, o sea, pensaba como así hacia el lado y no quería pensar en el lado de Bon. Hay personas que ven casarse a sus hijos y conocen a sus nietos y bla, bla, bla. Todo lo que me faltaba por vivir o me falta por vivir. Yo pensé como Dios, te agradezco mucho porque me diste oportunidad de formar una familia y de conocer a mis hijos, Si no va a haber más, está bien, pero gracias por lo que me permitiste. Me siento pleno con una vida plena. Tengo 38 años, en ese momento tenía 38 años y he vivido de lo que más me apasiona que son los coches. Estaba muy agradecido, realmente estaba agradecido y tal vez estaba listo para irme, o sea, no me sentía. No me sentía frustrado ni arrepentido, al contrario, me sentía que he hecho una vida plena, que sí me faltaban cosas por vivir, faltan cosas por vivir por supuesto, pero también estaba muy agradecido por lo que había vivido.
Hace poco estaba leyendo sobre esta enfermera en Australia que era una enfermera de cuidados paliativos y pasa tanto tiempo cuidando a la gente sus últimos días de vida que aprende de sus más grandes arrepentimientos Y por eso venía mi pregunta contigo porque claramente se me hace alguien que no debes de haber tenido muchos arrepentimientos, probablemente si algunos, como toda la gente, pero de todo lo que me has platicado hasta ahora pues no suena como que sean los que. Ella escribió un libro que dice los cinco arrepentimientos más grandes de la gente que va a morir y es ojalá hubiera vivido más en mis términos, ojalá hubiera querido más, ojalá hubiera trabajado menos, ese tipo de cosas, ¿Sabes? Y por eso me interesaba mucho saber qué es lo que habías pensado tú realmente.
Realmente mi vida. Mi vida estaba muy plena, o sea, no me arrepentía de nada y de hecho me daba risa porque después encontré unos mails cuando recién se empezaron a mandar los mails que yo le mandaba a mis amigos como para convocarlos a un viaje y ya sabes, todo el mundo ponía pretexto es que hoy no hay lana o mis papás no me dejan, lo que sea, yo les ponía siempre hasta abajo. Acuérdense que sólo se vive una vez, solo se vive una vez, Disfruten porque solo van a vivir una vez, ya regresarán y la chamba va a seguir ahí, los problemas van a seguir ahí, el dinero te va a seguir faltando, entonces vive. Entonces sí, así siempre ha sido mi filosofía y lo sigue haciendo ahorita Hugo.
Despiertas, mueves las piernas y empieza esta segunda vida. ¿Qué objetivos tenías? ¿Cómo te fijaste objetivos en términos tu recuperación?
Fíjate que adopté la filosofía literal de Alcohólicos Anónimos solo por hoy. Entonces estaba en la terapia intensiva y decía bueno, solo por hoy vamos a pensar a ver qué fue lo que viví. Cómo ya pude mover las piernas, agradece que mueve las piernas, agradece que mueve las piernas y ya pasaba el día, así fueron los días hasta que ya pude salir de terapia intensiva, me pusieron las terapias, las terapias ya de. De rehabilitación. Entonces el doctor pensaba que yo iba a caminar como al mes y medio y pues caminé a los 15 días, pero todo fue porque cuando me mandan mi programa de terapias, veo la lista que me mandan y eran dos terapias, había días de una terapia al día y había días de dos terapias al día. Yo les decía, oye, estoy internado aquí todo el tiempo, ¿Cómo vas a poner una hora? No seas así, yo quiero tener ¿Cuánto es lo máximo que se puede tener de terapias? Me dijo, no, pues las que alcancen, creo que eran seis, eran días de seis y es de siete. Pero vas a tronar. Y le digo, bueno, ya si trueno me las bajas. No he dicho, es que no querían, soy muy necio. ¿Entonces no tenía nada que hacer más que estar en la cama y con el teléfono solo hablaba, oye, ya me pusiste mis terapias? No Hugo, estamos en eso 20 minutos los harté tanto que me mandaba mi programa de 7 terapias al día y así salí adelante, o sea me levantaba y mi primer terapia era a las 8 de la mañana y mi última terapia era 8 de la noche y de ahí me iba a dormir, o sea, y estaba en el hospital. Entonces fue la única forma de poder caminar a los 15 días y luego de poder trotar y así. Entonces en mi mente mi objetivo siempre estaba poderme subir a los coches de carraza otra vez. Cuando se lo platica al doctor me dijo, Hugo, eso no va a suceder nunca Y cuando me dijo eso ya no me escuchaba el bla, bla, bla, blA, no lo quería escuchar y dije, bueno, vamos a ver hasta dónde me alcanza. Entonces pasaban las semanas y ya me había alcanzado para saber caminar. Luego ya me había alcanzado para poder platicar, todavía me escucho hablando raro, pero no podía ni hablar. Y así fue día tras día, semana tras semana. Y luego dije bueno, me quiero subir a la bicicleta otra vez. Ni de chiste me iban a subir. Entonces iba con muy buenos amigos a la bicicleta, daba dos pedalados y me caía como niño chiquito, dos pedalados y me caía. Dije bueno, ya regresaré y empecé a fortalecer y ya pude andar en bicicleta y así hasta que llegó el día de poder probar en los coches y lo pude hacer. Fui, hice un tiempo competitivo que NASCAR me permitía correr la carrera. También me ayudó muchísimo el tema de la pandemia que todo se retrasó. Entonces me regalaron meses para seguirme preparando, pero también a la vez cerró el hospital, entonces ya no podía ir a las terapias. A mí me dieron de alta el 23 de diciembre después de 37 días internado, con la condición de ir a dormir a mi casa, pero seguir con el programa de terapias. Entonces iba a dormir a mi casa y yo regresaba a las terapias todo el día al hospital, comía ahí y regresaba a dormir en mi casa, que también para eso míra energía porque veía mis hijos que al principio no los tenían ni cargar, me los llevaban, yo los podía ver solamente los domingos en el hospital y ahí nos tirábamos los tres ahí en el pasillo del ABC donde había una alfombra y a jugar porque yo no los fui a cargar todavía no podía caminar hasta que ya los pude cargar y luego si los cargaba me iba de lado, entonces los cargaba sentado y. Y bueno, fueron muchísimas cosas que hoy me acuerdo de ellas con mucha energía y positivo, pero en ese momento eran muy tristes porque yo no sabía, pero yo no buscaba esa motivación a largo plazo, ni en un año o en dos. Yo voy a las motivaciones todos los días. Me acuerdo que tenía un cuarto que se veían unas montañas ahí en el ABC de Santa Fe y de repente se veía el sol ahí y eso era mi motivación, el día al sol y luego el otro día preparaba mi ropa en la noche para entonces preparaba mi ropa y me vestía de las camisas que yo usaba para cuando iba a ir a correr a fueron muy ridículas. Fui a hacer las terapias pero eso a mí me motivaba porque al otro día me las ponía y me veía en el espejo intentando caminar y me acordaba de cuando yo corría. Entonces decía. Y eso agarraba la motivación, todos los días buscaba yo una motivación diferente para pasar el día hasta que ya empezó mi vida un poquito más normal y empezar a buscar las motivaciones que a lo mejor todo el mundo ve como la familia, los hijos, pero luego eso cuando no los tienes cerca y solo estás metido en un hospital viendo cosas feas, necesitas otras cosas para poder levantarte.
Hugo, ¿Hubo algo que además de la terapia física te ayudara mentalmente en esos momentos donde estabas solo y tu mente tal vez creando escenarios? ¿Tuviste algún apoyo psicológico? ¿Hubo alguien que estuviera cerca de ti ayudándote a navegar estos momentos?
Estaba mi esposa, mi familia, pero realmente es algo que no enorgullece mucho decirlo, pero en donde estábamos ahí en el tema de neurología había muchas personas que no les fue tan bien como a mí. Entonces los veía y decía chale, este güey ni siquiera puede caminar o puta, este güey está entubado y no puede ni hablar, agradece que tú estás bien y ponte a chingarle, ¿No? Y de repente bajaba a las 8 de la mañana las terapias y había tres terapeutas que los habían dejado plantados porque les daba flojera a la gente bajar, ¿No? Porque si es difícil, es difícil levantarte y saber que tienes tantos problemas y que aún así te quiere hacer las terapias. Entonces yo decía, agradece que tú estás bien y ponte a chingarle porque pudiste haber quedado como el de aquí al lado porque a lo mejor si yo estiraba la mano, veía al de al lado que le estaban haciendo terapia de. ¿Cómo se llama cuando tragas? Y esto porque no podía ni siquiera. Porque ni siquiera podía tragar, yo sí podía comer, entonces podía disfrutar los alimentos. Entonces como que me apoyaba mucho a las personas que estaban peor que yo. No sé si sea bueno o malo, pero yo lo hacía. Y de ahí llegaba momentos que no me quería parar, llegaba en las noches, me ponía a llorar y al final después entendí que al día de hoy todavía ni siquiera entiendo por qué me pasó a mí. No lo sé, todavía no encuentro esa respuesta la verdad, porque me saqué la lotería al revés, no hice nada para merecerme esto. Pero también me puse a pensar y dije pues ya me tocó y si yo no me levanto y me pongo a chingarle, nadie lo va a hacer por mí. Por más de que llore, mi papá no me puede llegar a cargar y hacer los ejercicios, mis hermanas o mi esposa tampoco. Yo tengo que hacer las casas por mí mismo para que yo en un futuro mis hijos volteen y se sientan orgullosos de mí. Pero antes que mis hijos y antes que mi familia, que yo esté orgulloso de mí. Y que si en algún momento volteo y Mi pregunta era ¿Estás muriendo en la raya por salir adelante? Que mi respuesta siempre sea así. Sí me estoy muriendo en la raya para salir adelante. Esa es la única pregunta que yo quiero contestarme a mí mismo, que siempre sea así. ¿Te sigues muriendo en la raya sí diste todo lo que tenías para dar? No quiero algún día voltear y contestar con esa pregunta y que yo mismo me conteste uy no, hoy pude haberle echado más ganas, hoy pude haber dado más de mí. Eso no cabe en lo que yo estoy viviendo ahorita.
Hugo, en términos de expectativas, objetivos, te he oído decir que si quieres lanzar una piedra y cruzar el lago, la tires a la Luna. ¿Cuál era tu Luna en este sentido para ti? Porque te habían dicho que tal vez no ibas a caminar.
Mi luna era correr coche de carreras. Esa era mi luna. Y a lo mejor yo estaba consciente que era mi luna, pero no lo veía así. Y como los doctores y todo el mundo me decía que no, yo trabajaba para eso. Y llegó, gracias a Dios, me alcanzó. Me alcanzó porque primero tenía que aprender a caminar, luego coordinarlo, tener fuerza, había muchos pasos antes de lograr eso y. Y hoy en día estoy corriendo y soy competitivo y me frustro porque contra los que yo peleaba y contra los que yo podía ganarles, hoy en día están todavía lejos de lo que. Porque también sé que estoy en desventaja, entonces tengo que trabajar el doble para más o menos estar a donde yo quiero, pero ni siquiera todavía hay habilidades que todavía me dan unas repasadas y unas chingas que me bajo del coche frustrado, ¿No? Pero sé que algún día recuperando la vista de este ojo y algunas otras cosas que todavía me faltan, algún día voy a poder estar otra vez competitivo.
Dices que hoy estás teniendo que trabajar el doble, que te sacaste la lotería a la inversa, que tal vez tienes desventajas. Pero si pudieras voltear, imagínate que han pasado 10 años, ¿Vas a voltear hoy a ver el año que acaba de terminar o que acabas de pasar? ¿Cuál crees que sea la lección? Lo bueno que vayas a decir qué bueno que me pasó esto. ¿Por qué?
Esa es la pregunta. No la sé. No la sé, mi querido Oso. Al día de hoy no sé por qué me haya pasado esto, ni sé cuál fue el mensaje que me quisieron dar. He aprendido muchísimas cosas, como no sé, también la expectativa mata, ya sabes, o sea, de repente yo estoy esperando muchas cosas de mejorar en tema de salud, que necesitas paciencia y tiempo, entonces no llegan el tiempo que quieres y te frustras. Entonces ya aprendí a no estar esperando. Mejor me aplico y doy todos los días lo máximo que tengo y a ver a dónde me alcanza. Pero este tema de expectativa y andar esperando, seguramente, o sea, yo hoy en día tengo un año de operado y yo juré que iba a estar al 100 y hoy todavía me paro y me voy de lado, todavía tengo la cara paralizada, todavía no veo con un ojo, ya pasó un año, entonces ¿Cuánto tiempo más vaya a pasar? No lo sé, en 10 años seguramente espero en Dios poder tener la respuesta a lo que me estás diciendo, pero hoy no la tengo.
Hugo, has dicho que no hay cosas urgentes, ¿No? Que hay que ponerle atención a lo que está enfrente de ti y a lo que en realidad te importa. Hoy ¿Cómo vives eso más intensamente después de lo que te pasó?
Pues la verdad, he aprendido a vivir mucho más el momento, ¿No? No sé, de repente me pasaba, soy muy apasionado de la bici, entonces de repente me iba a una cena con mi esposa o unos amigos y estaba en la cena y no me estaba viendo el reloj porque ya eran doce y media, una de la mañana y el otro día tenía que irme a las siete de la mañana. ¿Y que? Disfruta el momento, si te quieres tomar unas copas, tómatelas, disfruta la desvelada. Al otro día vas a estar un poquito mermado. Sí, pero ya disfrutaste el momento. Aprendí a vivir lo que está pasando ahorita, porque muchas veces estás viviendo un momento con tus hijos o tu esposa o amigos y tu mente está en el mañana o es que pasado mañana tengo que hacer esto y es que tengo que prepararme para hacer esto, entonces ni siquiera estás disfrutando lo que está pasando en ese momento, ¿No? Entonces eso sí lo estoy haciendo muy claro. Estoy viviendo el momento donde me toca vivir. Todo puede esperar, pero el presente no, el presente está pasando, eso no va a esperar. El tiempo pasa y el tiempo es demasiado valioso para estarlo perdiendo. Pensando en el futuro no, obviamente en el pasado es una estupidez todavía más grande, pero pensar en el futuro mejor vive en tu presente y trabaja todos los días en tu presente y la vida te va a ir correspondiendo. Bien.
Hace un año probablemente tus siguientes 12 meses se veían completamente diferentes a lo que pasaron y pensaste que hoy estarías en algún otro lugar. ¿Qué es lo que esperas? ¿Que me acabas de decir que no esperas? ¿Pero en qué te vas a enfocar los próximos 12 meses?
La verdad, principalmente en seguir preparándome físicamente porque eso he descubierto que me ha ayudado mucho a mi recuperación. Seguramente seguir enfocado en ser muy buen esposo, en ser muy buen papá, en ser muy buen amigo, en ser muy buen hermano, ser muy buen hijo. Las cosas que valen las personas que valen más dinero, qué uno tiene que saber de qué tamaño quiere su techo y yo creo que mi techo en tema económico dicen que hay que tener lo necesario y un poquitito más los viajecitos y para cosas, o tengo amigos demasiado clavados en generar riqueza y riqueza que sacrifican lo que realmente vale, que es tiempo de familia, ser un buen hijo, ser un buen papá, ser un buen hermano, ser un buen esposo. Todo lo que estaba diciendo, ¿Cómo lo compras eso? No hay dinero para eso y pocas personas lo logran. Yo quiero ser una de esas personas que lo logran.
¿Qué puedes hacer hoy que no podías hacer hace un año?
Digo, más bien al revés.
Por eso te lo estoy preguntando.
Creo que soy más paciente, creo que antes estaba como más inquieto y más ansioso. Creo que hoy en día soy más paciente. Sí, fue un buen estate quieto lo que me pasó. No sé si para bien o para mal, pero así. Claro, claro. No sé, no sé bien qué está. A lo mejor sí antes con el mismo tema del equipo y demás quería buscar más cosas y más ingresos, jamás descuidé lo que te estoy diciendo, pero creo que hoy lo tengo todavía mucho más claro, lo que realmente en esta vida vale es las cosas que no se pueden comprar.
¿Qué te gustaría que más gente supiera de ti que tal vez no saben?
Pues estoy luchando todos los días, muchos de mis amigos están súper presentes y saben y mis hijos sé que en un futuro también lo van a saber, que soy un luchador que todos los días lucho, no si tenga talento, no si sea muy listo, pero lo que sí sé es que todos los días lo dejo todo en la cancha por así llamarlo, en esta cancha de la vida pues todos los días lo dejo. Hay un buen amigo que dice que hay que poner el pecho a las balas y yo lo hago todos los días me cuesta trabajo pararme todos los días, sí me levanto y me voy de lado y casi me caigo porque el equilibrio lo tengo afectado también, pero trato de ya no quejarme y vivir mi realidad y siempre digo que hay cosas malas que ponen pésimas, entonces valora y dicen que hay que valorar lo que tienes y no anda llorando por lo que no tienes.
De estas cosas que tal vez sentiste que OK, habías vivido una buena vida, estabas listo para irte, pero que tal vez había algunas cosas que aún te gustaría lograr, dime un par.
Sí, bueno, definitivo en el tema, en el tema laboral por así llamarlo, quiero ganar un campeonato de NASCAR, me he quedado cerca dos años de ganarlo y no lo he podido ganar con mi propio equipo, gané campeonatos en otras categorías pero en NASCAR no, me encantaría ganar el campeonato con mi propio equipo en NASCAR. Tema laboral es eso y más por un tema de todo el trabajo que estoy haciendo y porque es mi pasión tan grande y porque me encanta ganar y en el tema donde más me gusta que es en el automovilismo, pero bueno, realmente si no sucede también no es algo que me quite el sueño, simplemente trabajo para lograrlo porque si es un objetivo que tengo trazado, pero definitivo donde está mi mayor atención es en mi familia y en mis hijos, en mi esposa y en mis hijos, en donde siempre quiero estar feliz con ellos y todos los días trabajar para hacerlos feliz a ellos también, o sea, tener una vida plena, no estar enojado, no estar peleado, o sea no. ¿Y si tengo que ceder 10 veces y tengo que doblar la mano 10 veces y si tengo que pedir perdón 10 veces aunque no, no sea mi culpa, lo voy a hacer con tal de no pasar ni siquiera una noche peleado, me entiendes? Tal vez antes hubiera dicho ah no, ella me hizo, ahora que ella me pida perdón Y luego te pasas dos, tres días y nadie cede y estuviste ya perdiste tres días enojado, tres o dos o uno, a mí no vale, yo no quiero ni una hora y si es necesario perdón, yo tuve la culpa, sí, yo la tuve, no con tal de arreglar las cosas ya sea con mis hermanas o con mi familia o con mi esposa. Ya aprendí que no te hace más débil el ceder o no te hace más débil el pedir perdón. Prefiero estar viviendo una vida plena y feliz con la gente que quiero antes de estar peleado y angustiado por problemas que se pueden solucionar con un simple tema de egos y bajarle.
¿Hugo, si pudieras escribir un mensaje en el cielo para que millones de personas lo vieran, qué diría?
Órale, tan profundo, no sé pues, o sea, la verdad, la verdad sí escribiría el de hazte la pregunta todos los días si dejaste todo en la cancha hoy, no mañana, no pasado, no en un año, mejor en las noches volteas al cielo y dejaste todo en la cancha hoy Y que tu respuesta siempre sea así.
Hugo, ha sido verdaderamente inspiradora esta plática, o sea, yo te veía como alguien definitivamente viviendo su pasión, totalmente entregado, pero la facilidad con la que hoy me has podido compartir cómo eso te construye como persona y cómo no viene de no naces así, sino que es algo que puedes hacer a base de voluntad y que todos tenemos la oportunidad de hacerlo todos los días, dejarlo todo en la raya y vivir una ves un paso a la vez y preocuparnos por lo que tenemos enfrente y estar presentes y dejarnos de perder en expectativas y en carencias. La verdad es que digo, además de las 200 frases que tengo para poner y que quiero tuitear y que quiero ponerte de quote, la verdad es que es increíble tu historia, me llena de alegría de verte. También te admiro mucho, eres un crack, no solo por lo que haces en términos de vivir de tu pasión, sino por cómo estás afrontando esto y lo que creo que nos puedes enseñar a muchos que de repente se nos olvida eso.
Muchas gracias por esto, la verdad gracias a ti, siempre veía tus podcast y lo escuchaba y la verdad que padre estar platicando contigo. También te admiro mucho, Creo que también es alguien que vive de su pasión y eso es de admirar y simplemente es como hoy en día la pandemia nos tocó, nadie tiene la culpa, pero hay que ponerle el pecho a las balas. A mí me tocó igual, nadie tuvo la culpa de lo que me pasó, pero me pasó y si uno no sale adelante con lo que uno tiene, nadie va a venir a rescatarte. ¿Así que está en nuestras manos nuestro propio destino, no?
Hugo, ¿Hay algo más que quieras agregar? ¿Dónde te puede contactar la gente para saludarte, para seguirte?
Sí, pues en Instagram es donde más estoy. En Instagram es Hugo Oliveras y ahí siempre estoy. Trato de estar un poco activo y cualquier pregunta o duda que tengan, simplemente mi historia se las platico. Yo no soy ni un speaker, ni alguien que dé pláticas motivacional, ni mucho menos. Simplemente les platico mi historia y como yo le hice para ir saliendo adelante, porque todavía no salgo adelante, todavía me falta mucho camino por recorrer. Simplemente el solo por hoy, si algo les puede servir y necesitan contactarme para algo de experiencia de lo que yo estoy viviendo, adelante.
Hugo, pues muchísimas gracias por la apertura. Te deseo una prota recuperación y mis hijos que son mega, mega, mega fans de las carreras, esperamos poderte ir a ver en vivo pronto.
Claro que sí, cuando permitan gente, estás invitadísimo a la carrera que quieras, sea NASCAR, sea Mercedes, por favor, el próximo año que ya va gente la que se te antoje ir, estás invitadísimo de mi parte para que tus hijos vayan y tú también y va a encantar platicar contigo en persona.
Buenísimo Hugo, te mando un abrazote.
Igualmente, un abrazo y muchas gracias. Gracias por la entrevista y nos vemos pronto.
Gracias a ti. La plática con Hugo me dejó sin palabras más de una vez y seguramente lo notaste. Si te gustó el episodio, compártelo con alguien usando el link cracks la. También sigue crackspodcast en Spotify y suscríbete en itunes y si lo haces ahí, califícanos con 5 estrellas para que más gente nos pueda encontrar. Mencióname en Instagram o Twitter con la lección que más te llevas que dejó muchísimas lecciones. Hugo como sotraba y obviamente menciona y saluda a Hugo como puedes encontrar links a todo lo que hablamos Hugo y yo en Cracks LA. Y eso es todo por hoy. Yo soy Oso Traba y espero que tengas una semana de cracks. Si quieres recibir un correo mío todos los viernes con las cosas más interesantes que encontré en la semana, entonces no puedes dejar de suscribirte a mi newsletter viernes de Cracks. Viernes de Cracks es un correo muy corto con 5 tips, hacks, recomendaciones de documentales, libros, apps, artículos o cosas que me recomiendan y que creo que pueden hacer mejor tu fin de semana o ayudarte a empezar una buena conversación. Son muchos miles de personas las que ya lo reciben cada semana y si quieres recibirla tú también puedes ir a Cracks LA viernes y muy pronto estará en tu inbox.










