JAIME LOZANO | ¿Cómo GANAR el MUNDIAL DE 2026? #252

Jaime Lozano, former Mexico player and current coach, discusses his path from professional soccer through injuries to coaching the national team. He won Copa Oro in 2024 and now prepares Mexico for the 2026 World Cup, shaped by lessons from Hugo Sánchez, visualization routines, and a human-first leadership approach.
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Y empecé diciendo esto, no era el mejor, pero yo sabía que era bueno y siempre luché por lo que creí que merecía. Si entrenaba muy, muy fuerte, siempre fui con la mentalidad de mejorar, hacía mil abdominales diarias, ¿Por qué? Pues porque yo pensaba en mi cabeza que eso iba a dar una ventaja competitiva, era porque yo decía yo tengo que sacar una ventaja competitiva sobre los demás y siempre mi filosofía de vida ha sido haz más que los demás, haz más que los demás para alcanzar cosas mejores. Para mí el ser entrenador va mucho más allá de saber de fútbol, yo eso no lo creo. De que fui un buen jugador o fue un buen jugador y es un gran coach, posiblemente, pero me he metido cursos de oratoria, certificaciones de coaching, neurociencia para ver cómo le llega más fácil, mejor la formación al jugador, o sea, me meto en muchas cosas con mi cuerpo técnico para ser mejor, para tener más herramientas, yo quiero ser el mejor, yo quiero ser el mejor y te repito, soy muy competitivo y si le dedico tantas horas a esto, porque estamos de sol a sol ahí en la oficina ahorita, pues quiero que valga la pena, porque dejas de pasar tiempo con la gente que más te importa, que para mí es mi familia. Por tu pasión, yo quiero ser un gran ejemplo, primero para mi familia y después para la gente que sé que me apoya y me sigue.
Hola y bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo Hola, soy Oso Traba y entrevisto cada semana a las mentes más brillantes para dejarte algo único y práctico que puedas usar en tu vida diaria. Hoy tengo como invitado a Jaime el Jimmy Lozano. Jaime es un exfutbolista profesional mexicano que debutó con Pumas a la edad de 19 años y durante su carrera profesional de 15 años en primera división ganó dos campeonatos y el Trofeo Santiago Bernabéu ante el Real Madrid con los Pumas de la UNAM y jugó dos Copas América Perú 2004 y Venezuela 2007, una Copa Oro y una Copa Confederaciones Alemania 2005 con la selección nacional de México. Como entrenador fue campeón de liga en 2016 con Querétaro sub 20 y fue auxiliar de Víctor Manuel Vucetich logrando el campeonato de copa de la primera división con Querétaro. En el año 2016 Jimmy entrenó a la selección olímpica consiguiendo el tercer lugar en los Juegos Panamericanos de Lima 2019, el campeonato preolímpico en Guadalajara 2020 y finalmente el la medalla de bronce en los Juegos olímpicos de Tokio 2021. Actualmente Jaime es el entrenador de la selección mayor de México, con la que recientemente se coronó campeón de la Copa Oro. Hoy Jimmy y yo hablamos de la mentalidad de un jugador de alto rendimiento, de las lecciones que aprendió del gran Hugo Sánchez, de cómo levantarte de un fracaso y de su rol como entrenador de México de cara al Mundial de 2026. Espero que disfrutes de esta muy motivadora e interesante plática con Jaime Jimmy Lozano. Jimmy, bienvenido a Cracks Podcast.
Gracias, Oso, un honor. Algún día soñé con estar aquí. Me gustaba mucho. Bueno, me gustan mucho tus podcast, me han ayudado mucho. Seguramente hablaremos de eso más adelante, pero me han ayudado, me han servido y gracias a ti descubrí esta nueva forma de crecer, de aprender y de ser mejor en todos aspectos.
El honor es mío, sin duda alguna, y estoy feliz de que estés aquí porque admiro, admiro tu trayectoria, pero admiro tu cabeza. Y nos vamos a meter a eso. Pero algo que aprendí de ti recientemente es que no solo ha sido un gran futbolista, no solo eres un gran entrenador, eres también un gran cantante.
Mira, pues era, era un gran cantante. Sí, creo que poca gente sabe esto, pero yo creo que si no me hubiera dedicado al deporte, porque el deporte era mi vida, y en este caso el fútbol si hubiera sido algo de música. Me gustaba mucho tocar el piano, tocar el órgano sobre todo, y cantar. Cantar era para mí algo que disfrutaba, que me sentía realizado, como cuando entraba a un campo de juego. A tal grado que estuve en el Coro Nacional de México, canté en Bellas Artes con el Coro Nacional de México.
Ya estuviste en dos elecciones.
Mira, sí. Y bueno, hasta que cuento la anécdota. Yo de muy joven o de niño estudiaba por la mañana me iba a entrenar de 4 a 6 y de 6 a 8 eran, era, eran los entrenamientos, digamos, del coro. Y siempre llegaba 6.10, 6.15 con mis pants entrenamiento. Entonces, hasta que un día el maestro me dijo, Oye, ¿Tú por qué siempre llegas tarde? Es que entreno fútbol y no me da tiempo. Me bueno, o decides porque eso es muy demandante, o el fútbol o la cantada. Y agarré mi mochila, me salí, cerré y no volví más. Eso fue la decisión por la cual no seguí en el canto.
Me llama mucho la atención ese momento y que lo recuerdes también porque ciertamente marcó un rumbo en tu vida y tomaste una, decis, pues importante, de una forma decisiva, valga la redundancia. ¿Cómo tomas decisiones tú? Porque si estabas consciente de que algo que en el que te sentías pleno era cerrarle la puerta a eso, ¿Por qué y cómo tomas las decisiones hoy cuando implica tal vez quemar naves?
Si, no es fácil, creo que vas aprendiendo y te vas equivocando en el camino. Pero mira, para mí en ese sentido lo tenía muy claro. Yo desde que tengo uso de razón quería jugar fútbol, quería ser jugador profesional y cantar me gustaba muchísimo, pero lo que era mi pasión y siempre lo ha sido y lo será es el fútbol. Entonces ahora como decido, trato de tener la información lo más claramente posible, de asimilarla, de siempre empatizar un poco y saber qué nos va a servir más en este caso como entrenador, qué le va a servir más al equipo, sabiendo que vas a lastimar o que vas a molestar a algunos jugadores o a gente, pero siempre buscando el beneficio común y evidentemente alcanzar objetivos.
¿Hay alguna otra decisión que recuerdes bien que te haya costado trabajo tomar pero al final fue la correcta?
Normalmente no decido tan fácil ni tan rápido, esta de te la cuento así porque así fue, pero agarré mi maleta y me salí y cerré y dije pues tengo que decir entre una cosa y otra, lo tengo muy claro y era muy joven, pero decisiones importantes, posiblemente decisiones de cambiar de equipo cuando era jugador de fútbol, decisiones de tomar como entrenador un club o no, de repente entrevistan y me ha pasado, no quiero decir nombres, pero de que tienes equipo que te quiere y es un buen equipo y tú estás esperando a lo mejor una opción que te llena más o que en ese momento es para ti mejor y quedarme sin ninguna de las dos. Entonces me ha sucedido, no siempre me ha salido como he buscado, como he querido, pero al final de todo se aprende. Me parece que en la medida que estés claro en lo que quieres y tengas ese método como tú dices, de poder alcanzar esos objetivos, pues tarde que temprano los lograrás.
Empezaste muy temprano a jugar fútbol, pero debutaste relativamente tarde, a los 19 años. ¿Cuéntame qué pasó en ese Inter, porque a los 17 sufres una lesión fuerte que incluso merma tus posibilidades de llegar a la primera división?
Sí, a los cinco años en el Club América, yo era un niño, fui hijo único de matrimonio de mis padres. Llegando de la escuela del kínder yo salí a jugar fútbol solo para patear la pelota en el garage de casa de mis padres. Y Después a los 5 años me meten al Club América. Estoy de los 5 años a los 12 en el Club América, de los 12 paso a Pumas y en el Inter como bien dices, nunca fui el mejor de mi equipo, sinceramente creo que tenía condiciones, pero tampoco era. Era el más sobresaliente por decirlo de alguna manera.
Y cuando eso pasa. Perdón que te interrumpa, ¿Cuál es la conversación con tus papás? Porque bueno, yo entiendo que tus papás, tu papá deportista, no sé si se le llama profesional, cuando eres un boxeador.
Es más amateur todavía, tu mamá actriz.
Tu papá actor también. Cuando ves que tu hijo está dejándolo todo por una carrera y tal vez no tiene el talento ¿Qué te decían tus papás? Digo, tenía ese talento porque estabas ahí, pero tú dices no era el mejor. ¿Cuál era esa conversación que tenías con tus papás?
Mira, no era el mejor, pero tampoco era el peor, o sea, normalmente tenía, jugaba y afortunadamente, bueno, a mi madre, mira, mi madre siempre quiso ser actriz. Ella viene de un pueblo de Morelos, se llama Tehuixla y bueno, siendo hija de mis abuelos, de gente de pueblo, pues el venir a la capital a ser actriz, pues no se vea tan bien en esos años. Entonces vino a hacer la carrera un poco. Mi abuelo estaba molesto por esto y no tuvo tanto el apoyo de mi abuelo, pero sí de mi abuela. Entonces creo que mi madre vio eso y me apoyó totalmente. Mi padre lo tenía más claro porque al final él había, él había sido deportista y él lo entendía de esa forma, pero yo siempre afortunadamente tuve ese apoyo, que sé que no muchos jóvenes, muchos niños lo tienen, Yo siempre tuve el apoyo de ellos, sabían que la escuela no era exactamente lo mío, no era, no era algo que me, que me, que no era, no era un buen estudiante, pero porque no me llamaba la atención como el fútbol. Entonces siempre tuve el apoyo de ellos, honestamente que para mí, ellos dos en cada uno en su familia fue muy sobresaliente, para mí es el más sobresaliente, mi madre de su familia y mi padre de su familia. Entonces yo también decía eso de niño, bueno ya traigo, traigo esa estrella traigo esos genes, ¿Por qué no? ¿Por qué no? Y después creo que de joven no sabes si lo vas a alcanzar, no siempre estás tan convencido de hacerlo. ¿Pero y además lo que decías no? Volviendo a lo que decías, a los 17 años yo me rompo una rodilla, me operan y a los 18 me rompo la otra. Entonces yo a la segunda presión dije bueno va, voy adelante, no pasa tanto. Y a la segunda sí pensé, fue la primera vez que dije a lo mejor el fútbol no es para mí, son mensajes que me están mandando porque no había debutado, entrenaba muy poco con Premia Visión y dos lesiones tan fuertes en tan poco tiempo. Entonces si hay en la segunda recuperación si dije a lo mejor esto pues no es lo mío y habría que pensar en hacer algo más.
¿Y qué fue lo que te hizo decidir por seguirlo intentando?
Yo creo que tener objetivos y la gente que. Mira, yo siempre he sido muy competitivo, muy competitivo y yo veía compañeros míos que decía no son mejores que yo y están en Primera Visión o están a un paso, Digo ¿Por qué yo no? Porque ya estoy y estoy a Nada, ya tengo 18 años, estoy en segunda división, la siguiente es primera división. Pumas es un equipo que le da oportunidad a esos jóvenes que cada año se te abren posibilidades. Entonces pues casi que fue vamos, vamos a hacer el último esfuerzo, el último esfuerzo a ver si llegamos. Y como dicen al final creo que te vas, te vas, te vas curtiendo, te vas siendo de una mentalidad mucho más fuerte. A mí las cosas me han costado mucho trabajo, aunque parezca que mucha gente pensará este, sus padres le ayudaron todo, me ayudaron porque creyeron en mí. Esa es la mayor ayuda que yo tuve de mis padres y porque me formaron y porque me dieron el ejemplo siempre de esforzarme, de trabajar muy fuerte y prepararme para lo que quiero. Pero de ahí en fuera todo me lo he ganado y me siento muy orgulloso por eso me llama mucho la.
Atención que mucha gente comete el error de compararse y yo creo que compararte con la mentalidad o el enfoque incorrecto puede ser muy perjudicial. Te comparas y ves lo que te falta o culpas al mundo porque alguien que es peor que tú tiene la oportunidad y tú no y hasta te desanima. Para ti fue al contrario, fue como una prueba de que si seguías en ese camino podías lograrlo. Siempre ha sido de ese tipo de mentalidad.
Siempre, siempre, siempre te digo y empecé diciendo esto, no era el mejor, pero yo sabía que era bueno. Yo sabía que era bueno y que. Y siempre luché por lo que creí que merecía. Pero sí entrenaba muy, muy fuerte. La verdad que siempre fui con la mentalidad de mejorar. Iba a entrenar yo con la intención de mejorar. No, no a cumplir, no a tuviste atorrado aquí hace mucho tiempo y él te lo dijo en su podcast que Torrado, yo, Mariano Trujillo, algún otro compañero, siempre después de entrenar, que en Pumas entrenar era una pretemporada todos los días y todos acábamos fusilados y nos quedábamos una hora más hacer algo o a subir las escaleras del estadio. Yo te puedo decir que de los de los 19 que debuté, a los 28 hacía mil abdominales diarias. Mil diarias. ¿Por qué? Pues porque yo pensaba en mi cabeza que eso me iba a dar una ventaja competitiva, iba a estar mejor, no por algo, no sé, por verme bien y por tener, estar marcado. Era porque yo decía yo puedo, yo tengo que sacar una ventaja competitiva sobre los demás. Y siempre mi filosofía de vida ha sido haz más que los demás, haz más que los demás para alcanzar cosas mejores.
Háblame de esa etapa en Pumas, porque ciertamente te tocó vivir y como un jugador clave dentro del plantel está, no sé si llamarle época de oro, pero unos muy buenos años en Pumas. Cuando entra Arturo, él me ha contado cómo cambia la situación financiera del equipo, hablando con las barras, metiendo a la afición nuevamente al estadio. ¿Qué crees que hizo la diferencia dentro del plantel de jugadores?
Dentro del plantel lo más importante fue que llegó Hugo Sánchez. Tal cual. ¿Por qué? Porque Hugo tiene una mentalidad distinta, o sea, si él hubiera crecido, nacido en otro país, creo que para todos es nuestro Messi, es nuestro Cristiano Ronaldo, es lo más importante que ha tenido este país, lejos lo que ha logrado y en el Real Madrid y todos los campeones de goleo es grandioso, pero es todo a base de su gran mentalidad. Y Hugo es. Mira, a nosotros desde el día uno que él llegó, él sabía que iba a ser bicampeón. Él nos fue trazando el camino y yo le decía, tú tienes un hándicap que no tiene ningún otro técnico que tú por tu carrera, lo que nos digas, vamos sí, como no. Sí señor. Sí, Mister, Sí, Hugo, y lo vamos a hacer. Y mira, mira lo que. Lo que resultó el 2004. Ganamos todo. Ir contra el Real Madrid, contra los Galácticos. En ese momento, ¿Cómo fue ese día? Llegamos al. Un día antes, internamos ahí en el estadio, llegamos al vestidor, empieza a dar la charla Hugo y siempre ¿Cómo están chavales? Siempre empezaba ¿Cómo están Chavales? Y un silencio sepulcrar Y nos dice, ¿Cómo están CHAVALES? Nadie hablaba, era miedo, ¿No? Nos dijo, están cagados. Entonces sí estamos cagados, estamos a punto de salir contra los Galácticos. Y dice. Y empezó a. Una de las grandes fortalezas, te enfocaba en lo que. En lo que él creía que tenías que estar enfocado. Y nos dice, mire, nos empezó a dar un speech, yo aquí jugué mil veces al contrario, qué bonita experiencia, todo que ganar. Yo siempre que salía aquí, salía motivado en vez de nervioso, Disfruten el partido, ta, ta, ta. Y te empieza a cambiar ese. Ese sentir, esa confianza, pero siempre lo hacía Hugo cuando veía que el equipo, en algún partido en Libertadores, que el equipo estaba medio temeroso, ahí vamos a algún estadio que no conocíamos, era ¿A qué estadio se parece este? Pues al de León, pensemos que estamos en León. Y te iba enfocando así. Y de esas millones de historias. Y aparte, mira, yo creo que los equipos son el carácter y la personalidad de sus entrenadores. Tal cual. Y Hugo nunca lo vi dudar nunca, ni de él ni de nosotros. Y eso lo transmitía y todos los días nos decía vamos a ser campeones, vamos a los. Nos decía los Galácticos del Pedregal, ¿No? Por eso te digo todo. Entonces ese día salimos, hicimos un gran partido, no solo por ganarlo, porque le competimos al mejor del mundo en ese momento y después afortunadamente, porque también tiene una gran estrella Hugo, pues lo ganamos, lo ganamos.
¿En qué momento sintieron que sí podían ganar? ¿En qué momento pasó de Hugo tratando de convencerlos a ustedes, creérselos?
Yo creo que las primeras. Las primeras acciones son muy importantes, ¿No? Porque empiezas a medirte, si empiezas y fallas un pase, si empiezas. ¿Y los duelos individuales te los ganan, si empiezas así, con temor, respetando de más al rival, ahí es ya muy difícil, porque ellos son estrellas, eran tops, y nosotros al empezar a medirnos y ver, mira le ganó un duelo a Figo, no? Ah, mira, le puedo ganar un cabezazo Diego Alonso a Beca. Entonces empiezas a medirte y dices, bueno, no es tan, no es tanta la diferencia, aunque era abismal, pero nosotros empezamos a decirnos ese o a comentarnos eso no es tanto, vamos, podemos, podemos. Y mira, no es por hablar, pero Pumas, yo creo que a raíz de Hugo siempre salía al campo contra el que fuera pensando que podía ganar siempre, nunca pensé yo, este es difícil y no pasa todo, no pasa eso con todos los equipos, hay equipos que dices, bueno, en el presupuesto, este es ganable, este un buen empate nos viene bien y en Pumas con HU era estamos para ganar, estamos para ganar a cualquiera.
¿Oye, y esta conversación era vamos a pasarla bien, vamos a divertirnos, o era algo como agresivo? No agresivo en el mal sentido de la palabra, sino de ponerlos en mentalidad de batalla.
No era tan así. Bueno, no es tan así Hugo, pero es más, vamos a ganar. Es muy competitivo, quiere ganarlo todo, quiere ganarlo todo, todo y no era, no era, tú lo ves y pocas veces se le veía molesto, fallabas un pase y él te aplaudía, es la confianza y te decía a ver, tú intenta esto, que si fallas, no fallas tú fallo yo enfrente del grupo te decía pues cómo lo vas a intentar, o sea, era una confianza que pocas veces yo creo que se siente y menos de una personalidad como lo es todo el paquete, lo que subo, lo que nos hizo, lo que es a mí y se lo acabo de decir yo gran parte de mi mentalidad cambió y mejoró a raíz de que yo lo tuve en Pumas.
¿Hay alguna práctica que aprendiste de Hugo como entrenador que hoy mantienes, ya sea en la manera en que te manejas tú, en la manera que hablas con tus equipos?
Yo creo que es el técnico que más cosas tengo, sinceramente. Cómo que él ve mucho lo humano, muchísimo lo humano, desde que normalmente en ese tiempo, y se sigue acostumbrando, tú concentras o te vas a un hotel a dormir un día antes del partido para descansar mejor, para convivir, para alguna plática, y él siempre, siempre a comer y a cenar, nos llevaba a muy buenos restaurantes, te podías tomar una copita de vino si querías, porque también él viene de Europa, ¿No? Entonces ya te comprometía desde ahí. Eso no lo hacía nadie. No lo hacía nadie. Después algunos técnicos lo empezaron a implementar. Pero Hugo fue el primero que llegó y te lo decía. Yo te voy a tratar como la superestrella que eres. Pero no solamente en el plano profesional, sino también en el personal. Era. Era un trato y era un padre, era un psicólo. Era todo para un coach, era todo para nosotros. Y si, para afuera puede proyectar otra cosa, pero es una gran persona y se preocupaba de verdad, no solamente del jugador, del utilero, del masajista, del jardinero. Es alguien que está al pendiente de la gente que lo rodea.
Cuéntame de ese partido y la decisión que se tomó entre los chavos del equipo.
Yo, mira, mi primer nido, Hugo Sánchez, sin duda alguna, de Driño, Fernando Redondo después. Y después Zinedine Zidane. Para mí Zidane es lo más grande que puede existir. La elegancia, la técnica. Con decirte esto, había tiros de esquina. Él entró en el segundo tiempo, yo lo veía en el campo así, lo estaba enfrentando afortunado, desafortunadamente me tocaba lejos. Pero luego veía jugadas que le hacía Leandro, jugadas que le hacía Verón. Decía yo quería aplaudirle ahí dentro del campo así, en vez de marcarlo. Y mira, yo aprendía, yo era bueno tirando tiros de tiros libres. Y aprendí comprando un vídeo de él, donde él te explicaba lo que hacía. Mira, decía, yo veía las cabezas de la barrera y. ¿Porque normalmente qué ves? La referencia para la gente es pues veo el ángulo o veo al portero. Si ves el ángulo, el margen de error es muy, muy poco. Y Zidane decía, yo veo las cabezas de la barrera y veo sobre quién la voy a pasar. Entonces empecé a intentar eso. Llegué porque yo a los 23, 24 años, yo no era el corredor oficial de Pumas, pero veía a Hugo cómo tiraba, veía a Leandro cómo tiraba, que le pegaban muy bien el balón. Y yo con esos videos me quedaba solo a practicar, a practicar, a practicar, pues con esta. Con este método. Y empecé a hacer muchos goles. Entonces me hice el cobrador oficial a base de un video que de mi ídolo que compré. Entonces antes de. Cuando iba en el camión rumbo al partido, siempre mis audífonos, música de ese video de Sing de Travis, que la canción y videos de Zidane videos. Eso a mí me llenaba, era como que mi ritual me ponía en mi mejor momento. Y para mí ver a Zidane después yo no salgo en casi ninguna foto del trofeo porque me metí al vestidor antes de que acabara. Yo lo abrazaba ya porque lo amo, lo amo. Y bueno, afortunadamente pude cambiar la camisa, que es lo más bonito, seguramente uno de los mejores detalles que pude tener como futbolista.
¿Y esta decisión de que tú tuvieras la camisa de Zidane? Probablemente todo mundo quería la camisa.
Todos, todos, todos. Pero me querían mucho el grupo, porque yo también siempre creo que fui muy abierto y fui muy, muy generoso en todos aspectos. Teníamos una gran camaradería, nos llevamos muy bien. ¿Y sabían que ellos lo querían? Yo lo amaba, yo lo amaba y yo les decía mira, si juega el primer tiempo se lo voy a intentar cambiar. Y si en el segundo tiempo juegas, cámbiasel alguien más, no, Pero entró en el segundo tiempo y ya no hubo forma.
Ahora estás viviendo tu mejor momento, ganan dos campeonatos, le ganan al Real Madrid y te enfilas para irte a Alemania en 2006. Cuéntame todo este proceso de mentalidad, de trabajo, ¿Cómo te preparaste? Porque entiendo que también fue hasta psicológicamente para hacer esa meta realidad.
Mira, yo en el 2001 200200 2001 es la primera etapa de Hugo. Sale Hugo, entra Miguel, MG Barón y a mí yo no tenía muchos minutos en Pumas y salgo a Celaya prestado un año, voy a jugar a Celaya. Y yo estaba como. Yo creo que estaba en una etapa en mi carrera en el que o regresaba Pumas o me iba un equipo o jugaba ahí en Celaya o me iba un equipo mejor o o desaparecía prácticamente porque la competencia es fuertísima como jugador. Y mis padres me ayudaron oye, ¿Algún psicólogo? Porque yo entrenaba muy bien, pero a veces jugaba bien y a veces no, y no entendía qué me pasaba. Pero es un proceso natural, ya lo entiendo que es un proceso natural, que también el entorno influye. Y entonces empecé con una psicóloga en Celaya que me híjole, no me acuerdo el nombre, pero recuerdo que hasta decía no, también iba el Buitre Butragueño, no sé si me engañaron, pero también iba con ella y todo. ¿Entonces con ella tenía sesiones muy frecuentes y los objetivos eran a ver a mediano o largo plazo y yo le decía yo quiero estar en el mundial 2000, mira todavía no era el 2002, pero yo sabía que estoy en el Celaya, juego poco, no, tampoco no puedo estar en el siguiente Mundial si juego poco y no he sido convocado en todo el proceso, pero dice, digo, tengo cinco años para estar en Alemania, me voy a preparar cinco años de la mejor manera posible y empecé con esta psicóloga que me dejaba por ejemplo leer Poder sin límites, recuerdo, me decía, lee un capítulo, no es a la semana y te vas a contestar estas tres, cuatro preguntas, hoy no recuerdo bien las preguntas, pero sí recuerdo que me hizo poner una cartulina grande, fosforescente que decía dónde quieres estar en el 2006, cómo lo vas a lograr así? Y era ponlo donde lo veas todos los días, entonces yo en mi casa en Celaya despertaba y lo tenía la pared enfrente, entonces todos los días por cinco años yo era lo primero que veía el despertar, me despertaba y veía.
Eso dónde quiere en un sentido tipo.
De afirmación, afirmación y enfoque no, para qué vas a salir a entrenar para estar ahí, porque yo creo que en el fútbol, sobre todo en México, muchas veces se va a entrenar por cumplir, no tenemos como futbolistas, es difícil que lo habrá, yo digo que no, pero es difícil que un futbolista hoy de verdad se pare todos los días pensando en el Mundial de México, yo creo que algunos días sí, otros no, otros me peleé con la novia, otros me desvelé un poco más, otros no creo que tengamos ese mindset de decir yo voy ahí.
¿A que lo atribuyes?
Yo creo que es un poco todo, un poco de la cultura, un poco que no estamos tampoco tan educados ni entrenados mentalmente, yo creo que es un poco de todo honestamente y yo cinco años, no hubo un solo día oso que no pensara, lo que va a hacer hoy es para ir a Alemania, lo que va a hacer hoy es para ir Alemania. Después en esos cinco años regreso a Pumas, bueno es el Mundial, estaba atorrado, que me dio una alegría tremenda porque es de mis mejores amigos y fue su primer Mundial y a lo mismo Torrado pudo y es mi compañero, no digo que es otra posición, pero digo yo puedo, yo puedo también lo que te decía cuando no había debutado y después tengo seguramente los mejores años de mi vida, porque se atraviesa el 2004 que desde 2003 empiezo la selección con La Volpe y soy el segundo goleador en las eliminatorias. Hice creo que 11 goles para un lateral izquierdo, yo no era ni medio ni delantero en un lateral, nada más superado por Borgetti y me fue muy, muy bien, casi siempre fui a Copa, Copa Libertad, perdón, Copa América, fui a Confederaciones Unidas y en la última lista quedo fuera, convocan a 26, pasa una mini pretemporada y ahí tenían que dar fuera 3 y yo soy uno de esos 3 que queda afuera.
Quiero hacer una pausa en ese momento. A ver, tú llevas haciendo todo bien, cinco años de trabajo, estás dando los resultados, ¿Tú sentías que ya la tenías ganada?
Nunca sentí eso y te voy a decir por qué, porque pocas veces sentí que el técnico confiaba ciegamente en mí y por eso le agradezco Hugo Sánchez, te lo juro, tuve yo creo que quince años de carrera, veinticuatro, veinticinco técnicos y muy pocas veces yo dije este como dicen los argentinos, me va a bancar a muerte. Y yo con La Volpe sabía que estaba porque daba resultados, más no sentía que era yo soy de su gente, a mí me quiere, este, pase lo que pase yo voy a estar porque estoy en buen momento. Yo dentro de mí decía si no rindo yo me voy de selección. Y no era una presión, era exigirme también, pero yo me sentía bien así y tuve, y tuve años muy bueno y partidos muy muy buenos. En ese proceso no te la creías.
Sentís que faltaba algo, ¿Trataste de subsanar esas carencias en la relación o era algo que sentías que no podías trabajar, que estaba más allá de tu control?
Es que la relación no era mala, o sea, no es que me llevara mal con Ricardo, evidentemente hay técnicos y personas con las que tienes más afinidad que otras, pero yo no sentí una mala relación, simplemente pues ese feeling si, este, pues soy de su gente o me quiere a pesar de los pesares o este, sé que estoy porque le respondo en la cancha, pero al final yo siempre pensé que iba a estar, siempre pensé, porque aparte me fue bastante bien casi siempre. ¿Y después cómo fue ese día?
¿Cómo fue el día que publicaron la lista?
Mira, tuvimos un partido de despedida en el Azteca, jugué, creo que hasta di la asistencia del gol y después acabando el partido nos juntaron todos el vestidor y ahí Ricardo dijo a ver, como saben tenemos que dejar tres jugadores fuera y bueno, los jugadores son Jaime Lozano, Israel López y Joel Wiki, los otros tres. Y bueno, de ahí todo el equipo nos empezó a abrazar, nos ofrecieron ir al mundial, obviamente no en la lista, pero apoyando así como aficionados con parte del staff.
¿Y.
Son días que recuerdas? Porque recuerdo salir, decirle a mi familia en ese entonces, a mi novia que es mi esposa, a mi madre, estaba el esposo de mi madre y la cara de ellos fue, se les venía el mundo encima y yo estaba como que. ¿No lo asimilas todavía? No tardas en asimilarlo porque no lo puedes creer, o sea, no quieres creerlo. Y mira, tardé dos meses, yo creo que me duró dos meses el duelo.
¿Sentiste enojo?
Yo sentí que el fútbol me había fallado, Mira, mira lo que es mi cabeza, dije, me falló el fútbol porque yo estaba seguro que ningún jugador todos los días se había pensado con la intención de mejorar para estar ahí seguro, seguro. Y yo en ese momento pensaba el fútbol me falló a mí y tardé prácticamente dos meses, yo iba a entrenar porque tenía que entrenar, pero yo no quería entrenar, yo no quería jugar, estaba en Tigres en ese momento y mira, creo que cuando estás listo y tocan la tecla y a mí me acuerdo, estaba con Mario Carrillo, entrenador, y recuerdo una charla, yo no sabía ni por qué me metían, porque me metían a jugar y yo no podía ni entrenar, o sea mi cabeza estaba en otro lado.
¿Alguien te ayudó, ¿Te trataron de guiar?
Lamentablemente no, en ese momento no, casi siempre yo leía mucho autoayuda, pero por mí antes de esto siempre me gustó mucho esto porque para mí era fortalecerme, para mí era enfocarme en lo verdaderamente importante y en ese momento no. Y en una charla previa al partido me acuerdo que Mario Carrillo dijo todo el país confía en ti y porque una sola persona no confía en ti casi que vas a dejar tu carrera o vas a echar tu carrera a un lado, entonces a mí cuando me lo dijo me pegó muy fuerte eso, me dije, tienes razón, todo un país pues me quería ver ahí y una persona fue la que no confió al final del día en mí y a mí me pegó y bueno, y yo lo que me dije en ese momento fue a ver Jaime, tienes 26 años deja de hacerte güey, o sigues porque vas a la mitad de tu carrera prácticamente o sigues y disfrutas lo que te resta de la carrera y lo haces lo mejor posible como siempre lo has intentado, o hazte un lado y que venga alguien más que en verdad tiene la ilusión, el hambre y el deseo de estar aquí y eso fue prácticamente lo que hice, no seguí adelante, traté de disfrutar mi carrera y sin duda que lo hice. Y años más tarde, Oso, años más tarde te iba. Hace dos años me di cuenta que lo que me dijo estuvo muy bien para salir ese momento, pero que si hubiera pensado en cuatro años hay otra oportunidad, estoy seguro que estado, pero no lo pensé así. No sé si el no querer salir más lastimado, no que no confiara en mí, pero fue tanto el dolor que sentí porque creía que lo merecía sí o sí, que hace dos, tres años lo comentaba con mi cuerpo técnico, mira si hubiera pensado en ese momento o alguien me hubiera ayudado y decir bueno, no se pudo esta, pero quedan dos mundiales más por delante que te puede llegar en buen momento, pero ya no lo pensé así. Ya previo o un año antes del siguiente mundial 2010 andaba en muy buen momento en Cruz Azul, muy buen momento y ahí me quise enganchar y esperaba a ver si tenía algún llamado con Aguirre, pero no lo tuve. Pero bueno ya no es que me dolió tanto porque al final ya en mi cabeza no salí a disfrutar, a mejorar, porque siempre lo he hecho así, pero en mi cabeza no fueron otros cuatro o cinco años de el siguiente es el mío.
¿Pregunta hipotética qué le dirías a alguien hoy o en tres años o en dos, a quién vas a tener que cortar de la lista?
Mira, es. Yo creo que de las únicas cosas que no me gusta de mi profesión y una lista es fuerte, muy fuerte, seguramente las cosas más fuertes, pero cada semana dejas gente fuera, cada semana no juega alguien, cada semana se queda fuera de la lista alguien y a mí cada que me toca hacer una convocatoria no tengo 30 espacios como o 40 como se me quedan 10, 12 jugadores que merecen estar en esa lista. ¿Qué le diría? Pues primero sería frontal y decirle por qué no fue y sé que muchas veces no valen las explicaciones, pero a mí me deja tranquilo ser franco, ser honesto y que sepan que la decisión que tomo nunca va a ser por perjudicar a un jugador, sino buscando el bien común y el bien del equipo. Entonces no es una conversación facil. No sé qué le diría, pero trataría de ser franco con lo que le tengo que decir y sí decirle algo.
¿Y qué tipo de recursos le acercarías?
Le acercaría alguien que le pueda ayudar a seguir con su carrera. Porque no se acaba la vida, no se acaba la carrera. Al otro día mira, como entrenador, si te vas y te despiden, uno pensará se acaba el mundo y no se acaba, te vas acostumbrando, vas diciendo es parte de esto, es parte de mi profesión. Si es muy duro quedar fuera de un mundial. Mira, a mí las lesiones ya lo tocamos hoy y esto seguramente esto más fue lo más duro que me pasó como futbolista profesional Y trataré de ayudarle, eso sí, porque he pasado por ahí y sé que no es fácil salir y no es fácil seguir adelante con tu. Con tu carrera.
¿Hoy qué haces tú cuando las cosas no te salen bien? Hoy estás en una posición, y vamos a hablar de esto más adelante, difícil, ¿No? De mucho potencial, la cúspide de la carrera para mucha gente, al mismo tiempo muy endeble, ¿No? ¿Cómo piensas en estos momentos en los que las cosas no te salen tan bien? Tú ya no hablando de un tercero, hablando de ti y no necesariamente relacionado a la selección. ¿Hoy qué haces cuando las cosas no te salen como esperabas?
Pues mira, soy muy autocrítico. Lo primero soy. Soy muy analítico y muy autocrítico. Analizo muy bien las cosas que hago y cuando salen, analizo por qué salen bien y cuando no, analizo más ¿Cómo.
Se ve ese ejercicio?
Pues mira, saber. Yo creo mucho en la energía también y me doy cuenta cuando mi energía no está. No está en sintonía con lo que quiero. Lo veo, lo veo claro y nos ha pasado yo creo que a casi todos, a todo el mundo, que no tienes a lo mejor trabajo y aparte te chocan o chocas y van pasando sucesos que para mí es la energía que proyectas y estás distraído y no estás enfocado en algo, no estás enfocado en progresar, en mejorar, en lograr un objetivo común o un objetivo propio. Entonces me he dado cuenta y tratar de también a veces salirte del espiral, salirte de la rutina, porque a veces también es tanto la rutina que te lleva consciente, inconscientemente a esos pequeños tropiezos o fracasos o como quieran llevarle que hay que tratar de salir, hay que tratar de cambiar un poquito toda esta inercia que a veces, no se, tienes.
Algo ¿Que haces normalmente para salirte de una espiral digamos negativa?
Mira, trato de. Todos los días leo, todos los días visualizo, todos los días agradezco sobre todo y hacer ejercicio. A mí lo que me ayuda mucho y donde mejores ideas tengo es haciendo ejercicio, ya sea corriendo, ya sea haciendo pesas. Me gusta hacer ejercicio, me siento bien, pero además creo que es donde mi mente antes era jugando fútbol, ahora es haciendo ejercicio y si me pongo a correr me libero de muchas cosas y eso trato de hacer sobre todo estar también en. Estar solo también ayuda muchas veces estar hasta manejando. Manejo al trabajo solo y puedo estar. Apagar el radio, apagar todo. A veces escucho un podcast o escucho algo, pero si no, y si estoy en esto y aún no estando trato de. Muchas veces me verán con el radio apagado y estando solo con mis pensamientos y analizar qué estoy pensando, qué estoy logrando, qué me está faltando, por qué me está pasando esto, cómo lo puedo mejor para mí manejar y estar solo sin un solo ruido también es muy reconfortante y sobre todo que me ayuda a conocerme más y mejor y sobre todo el momento que vivo.
Una vez que dices yo soy muy autocrítico y analizas qué es lo que te salió mal, la decisión o la experiencia negativa que acabas de vivir no la puedes cambiar, ¿Qué sigue? ¿Cómo subes al caballo otra vez?
Pues mira, saber que. Que no siempre la vida es como uno quiere es. No es fácil, ¿No?
Pero.
Yo creo que no hace tanto, pero ahora últimamente, hace cuatro o cinco años para mí con las cosas no van bien. Y esta frase me la dijo un coach es en lo que te enfocas, eso crece y si te enfocas en lo malo, crece y si te enfocas en lo bueno, crece. Y mi madre me ha dicho muchos años cuando te sientas en el peor momento y una porquería voltea el cielo y ve los chiquitos que somos porque creemos que somos el centro del universo y no es así. Somos un ser humano más en este gran planeta. Y a veces eso también cargamos cosas que no nos corresponden y que ni siquiera somos tan interesantes ni tan importantes. A mí eso me ha ayudado mucho el poder darme cuenta de que de que lo que hago sé por quién lo hago primero y que te decía lo que he logrado me lo he ganado porque honestamente me ha tocado la fortuna de que me han tocado personas y gente en la vida que me ayudó a ser mucho mejor de lo que soy, mucho yo me veo y lo que era hace un año no soy y soy mucho mejor y me decían no, las elecciones que esté joven y tu momento, le digo, es que estoy en el mejor momento como lo decías tú, pero en un año voy a estar en un mejor momento y en dos más, así me veo y voy a caer si no todas van a ser buenas pero. Pero hay que enfocarnos y hay que tomarlo desde la perspectiva de crecimiento, yo siempre eso siempre lo he sido, no sé por qué, pero afortunadamente siempre tenía esa mentalidad de crecimiento hasta teniendo 34 años, mi último entrenamiento en primera edición veía qué podía mejorar, qué puedo aprender, qué puedo ser mejor y yo creo que por eso me mantuve 15 años en primera edición, si no, yo te lo digo, no era de los mejores, no había forma de mantenerme tanto tiempo y haber jugado en buenos equipos y en Selección Nacional.
¿Hoy sigues tomando algún tipo de terapia?
Mira, terapia como tal, llamarle trabajo, bueno, estoy con coaches, me gusta mucho, Mira, para mí la cabeza es todo a lo que te dediques.
¿Y tienes algún proceso formal?
¿Llevamos en formal más o menos vamos más dependiendo de lo que estoy, no? Durante Juegos Olímpicos ahí hablábamos, a veces hablo con unos, a veces también hablo con otro más, con algunos tengo más continuidad, pero me gusta.
¿Quién es un gran coach que te ha ayudado a ti?
Pues me han ayudado muchos, mira una Cristina nos ha ayudado este Memo y Mao, o sea tengo muchos que nos han ayudado, de hecho durante la pandemia, hablaba hace rato, pues me metí a hacer una certificación de coaching porque para mí el ser entrenador va mucho más allá de saber de fútbol, yo eso no lo creo de que fui un buen jugador o fue un buen jugador y es un gran coach, pues posiblemente, pero me he metido cursos de oratoria, me he metido a cursos, a certificaciones de coaching, veo neurociencia para ver cómo le llega más fácil, mejor la formación al jugador, o sea me meto en muchas cosas con mi cuerpo técnico para ver, para ser mejor, para tener más herramientas y yo quiero ser el mejor. Yo quiero ser el mejor y te repito, soy muy competitivo y si le dedico tantas horas a esto, porque estamos de sol a sol ahí en la oficina ahorita, quiero que valga la pena. Porque dejas de pasar tiempo con la gente que más te importa, que para mí es mi familia. Por tu pasión, porque también ellos darles un buen ejemplo, porque ellos vean que todo es alcanzable en cuanto seas perseverante y seas disciplinado y te prepares. Yo quiero ser un gran ejemplo primero para mi familia y después para la gente que sé que me apoya y me sigue.
¿Qué tipo de metodología o qué tipo de coaching o hasta qué programa tomaste durante la pandemia?
¿Es coaching deportivo? Si, en base a coaching deportivo, ellos han ayudado a muchos deportistas, atletas olímpicos. Este.
Y esa es la que tú tomaste.
La que te certificaste, ¿Cómo se llama? No me he certificado, estoy ahí. La tomé en línea, pero se llama Sports World Coaching y es una certificación de la DAN presencial. Yo la tomé en línea, me mandaron los vídeos porque habían arrancado y bueno, voy avanzando de a poquito. Tampoco es tanto el tiempo, pero yo ya llevo un tiempo porque empiezo a entrenar y es estar al 100% en eso. Pero es un poco eso, el tema de. Tienen su método ellos para preguntar mucho, mucho lo que harán prácticamente otros coaches. Pero a mí me gusta, me gusta muchísimo. Te digo, para mí la cabeza, si yo estoy bien de aquí, sé que puedo ayudar mucho a la gente y soy alguien que a mí tiene vocación de ayudar. Desde que era jugador, pues veía un Gonzalo Pineda, a un Chispa Velarde, que eran los que seguían atrás de mí en Pumas y siempre buscaba cómo ayudarles, hacerles el camino un poco más fácil de lo que de lo que era para que pudieran alcanzar sus objetivos.
Regresemos a este momento, después de que te cortan de la lista, dices que no tuviste, digamos, la claridad o la guía para fijarte una nueva meta para ir al siguiente mundial, pero aún así no es como que te caíste. Tuviste una gran etapa con el Cruz Azul y dices que es una de las etapas que más disfrutaste de tu carrera. Ayúdame a entender eso.
Mira, primero Cruz Azul es un equipo que quiero mucho desde niño. Me gusta mucho ese equipo. Es un equipo que coincidimos, coincidí con algunos amigos, Joaquín Beltrán, Gerardo Torrado, que ya había estado con ellos en Pumas y en Selección, y después conocí a otros, Alejandro Castro, Hassan Viades, Gerardo Lugo, que tanto nosotros como nuestras esposas se hicieron, hicieron muy gano, éramos, íbamos para todos los juntos, nos llevamos muy bien. Entonces creo que eso aunado a que los resultados, lamentablemente no ganamos una sola final, jugamos 5 cada torne una final, no ganamos una sola, pero como decía el profe Mesa, mejor llegar y perderlas que nunca estar. Y no es algo derrotista ni de conformismo, pero algo haces bien si llegas a 5 finales en 5 torneos. Y lo disfruté mucho, yo creo que ahí alcancé el mejor nivel de mi carrera, por madurez, por entendimiento del juego, porque venía una experiencia no tan buena también en Tigres y todo esto me sirvió a mí para disfrutar muchísimo. Encima durante Cruz Azul me casé, entonces todo para mí todo iba.
Si estás jugando tan bien y estás llegando a cinco finales, ¿Por qué no estar puesto para la selección? ¿Qué faltó ahí para convertir eso en un siguiente Mundial?
Mira, estaba Javier Aguirre justo como técnico y yo faltando poco, faltando posiblemente un año, ocho meses, yo hablaba con ojos con el profe Mesa, profe, porque normalmente me sacaba de cambio, ¿No? Un poco ahí estamos peleando el puesto y decía profe, quiero estar, quiero estar en el Mundial, creo que puedo estar, si me llevan una vez me voy a quedar. Lamentablemente nunca llego ese llamado. Yo creo que también los técnicos, y ahora los entiendo mucho más, los técnicos hasta que eres técnico es como los padres, hasta que eres padre entiendes mucho más a tus padres. Entonces ya Javier me parece que tenía su lista muy definida, él no quería este, no quería innovar, innovar o tener dudas, entonces dijo, esta es mi base, ya la tengo muy clara y no tuve ni un solo llamado con él, pero en ese momento sí, como normalmente pasa, ya que se acerque el Mundial, aprieto y a ver si me meto a la lista o a ver si me mantengo en la lista, si estoy. Entonces yo ya no, ya no fui convocado nunca más, pero sí lo pensé. Pero te digo, los últimos ocho o.
Nueve meses y regresando a cinco finales perdidas, ¿Qué hace eso en la mente de un jugador?
¿Honestamente, cuando no ganas y estuviste tan cerca y te costó trabajo, por lo menos así lo veía yo, yo decía el próximo año no se nos va, yo decía el próximo año es el nuestro y luego vuelves a llegar y lo pierdes de una forma distinta, no? La final dices bueno, bueno una más, vamos una más, yo siempre fui así, creo que era muy positivo y vamos, una más, y vamos una más y hasta la última, la última. Ya llegamos, llegamos yo creo que destrozados.
Ya llegaron sintiendo que iba a volver.
A pasar, llegamos, la primer final la dirigió un técnico, la segunda la dirigió otro técnico, no llegamos bien, la Liga veníamos muy mal y en la, perdón, la penúltima, la última es que oso cuando perdimos esas finales de todas las formas posibles. ¿Eso era, eso era, yo decía qué más nos falta no? ¿Y te la ganaban como te faltaba no? En la última jugada con Pachuca en la Concachamp, o sea cuando Corona paró todo, agarró todo y la última nos mete el gol el pájaro, no puede ser y sacamos y se acaba el partido, no puede ser. Y un antes o antes te ganan en penales, en muerde súbita, en Toluca y así te van ganando. ¿Ni una final se pareció otra, o sea íbamos aprendiendo pero siempre nos salía una cosa nueva, entonces para mí fue muy triste y doloroso pero creo que nunca nos caímos y para prueba esto llegamos a 5 finales, no? Si te caes no vuelves a estar en una final y nosotros formamos un gran grupo humano primero y eso siempre ayudó para que como profesionales podamos rendir muy bien.
¿Y terminas tu carrera, 34 años, 15 años de profesional y dices que tú ya sabías, ya tenías la mirada puesta en volverte entrenador, por qué? ¿De dónde nace este interés por saltar a la banca?
Mira, yo desde los cinco a los treinta y cuatro, quince años, bueno treinta años de mi vida hice lo mismo, todos los días de mi vida, entrenar este fin de semana, nunca eran libres, pero para mí era lo mejor jugar. Y una Semana Santa la conocí creo que a los 39 años, no sabía que era una Semana Santa a los 39 años, entonces yo creo que a los 27 años cuando tuve Mario Carrillo, yo antes de esto de Mario Carrillo yo decía el día que me retire quiero hacer, quiero ser una persona normal, viajar con mi novia, con mis amigos, con mis primos, hacer todo lo que no he podido hacer por el fútbol, no como reproche sino ya le voy a dedicar al fútbol este tiempo, ahora quiero un poco de tiempo más para mí y cuando tengo a Mario Carrillo en Tigres, a mí se me hace un gran estratega, un gran estratega en el sentido de cada semana y cada entrenamiento te lo planificaba para derrotar al rival en turno Y eso a mí me atrapó, dije mira, porque yo veía que antes era como que vamos a entrenar y se entrenaba bien y unos más, unos menos, pero pero no le veía un fin como tal, sí, sí, coordinación, una idea de juego, pero este era cómo le vamos a ganar este rival, cómo lo neutralizamos y cómo le ganamos Y a mí eso me gustó mucho, dije mira, pues creo que si es como él, creo que sí me gustaría. Empecé ahí, me empezó a ilusionar mucho, empecé encima, al poco tiempo Pep Guardiola agarró el Barcelona, que creo que para todos nosotros revolucionó el fútbol, pero sobre todo para nosotros que empezamos o de esa generación que terminamos de jugar o empezamos a dirigir, pues fue algo espectacular. Entonces se juntaron esas dos cosas que para mí me llamaron mucho la atención. Yo estando en Morelia, previo a mi último torneo en Pumas, empiezo a hacer el curso de entrenador, ahí empiezo y digo yo terminando inmediatamente quiero dirigir. Y tenía muy claro desde siempre Oso también no quería que el fútbol me retirara, yo me quería retirar bien y a qué digo con que el fútbol me retira es cuando ya no te quiere ningún equipo, que tengas que ir al ascenso, que seguir insistiendo, cuando a lo mejor ya físicamente ya no eres lo que lo que eras antes. Yo quería retirarme en muy buen nivel, en buen momento y si se podía bien sin lesiones, pues mucho mejor.
Y cuando te enfrentas a la realidad de ser entrenador, ¿Qué es lo que más te sorprendió? Porque yo lo veo a otro nivel dentro de una empresa. He tenido excelentes operadores, desarrolladores, marketeros, que en el momento en que les das la oportunidad de saltar a ser managers, que eso es lo que es un entrenador, simplemente no lo quieren, no les interesa. Manejar gente es y tú lo dices, yo soy alguien muy solitario y manejar gente es de lo más complicado que hay. ¿Qué es lo que más te sorprendió al momento de sentarte en el banquillo?
Mira, como jugador yo creo que tienes que estar, o lo único o lo más importante es estar bien tú contigo, con tu descanso, con tu alimentación, con tu entrenamiento, competir por un lugar con tu compañero y después se puede ayudar al equipo. No todos lo hacen, pero ayuda al equipo. Pero como entrenador tienes que estar al pendiente de demasiadas cosas de cada uno de los jugadores que todos creen que merecen jugar, de hacer ejercicios, cuando empecé yo, de hacer jugadas de balón parado, de analizar al rival. Yo cuando empec. Empecé, hacia prácticamente todo. Empecé yo como entrenador en la sub 20 de Gallos Blancos y era hacer todo. No tienes tiempo de nada, de nada, de verdad, si lo quieres hacer bien, si nomás vas al entrenamiento y te vas y listo, pues por supuesto que no vas a llegar muy lejos. Pero sobre todo eso, hay demasiadas cosas por hacer cuando eres un técnico, muchísimas tomas de decisión. Y ahorita lo estoy viviendo en Selección Nacional siempre, en cualquier lugar, pero me doy cuenta porque ni en mi día a día tomaba tantas decisiones. Y ahora que eres seleccionador nacional, es cada minuto estás tomando una decisión y otra decisión y otra decisión y son. Es mucha.
¿Qué tipo de decisiones son las que tomas?
Todo. Qué día te vas a ir, viene a Honduras, qué día te vas a ir a Honduras, qué día regresas, el charter para cuántos, o sea que no son. A veces te las consultan, pero a mí también me gusta mucho delegar. Delegar, a ver, tú te encárgate de esto, tú delegas porque si no, no hay forma. Y de que si hay que hacer algún comercial, si hay que hacer muchas cosas, te llega mucha información de todos lados, que tienes que adaptarte lo más rápidamente posible, porque si no te come. A mí la primer concentración, la de septiembre, siendo, Siendo seleccionador, pues me llegué cansado, dije ¿Qué es esto? Demasiadas cosas por gestionar. Entonces ya le vas agarrando la onda, te vas organizando mejor, vas organizando mejor a la gente y es mucho más fácil. Pero sí es mucha toma de decisión y sobre todo tienes que organizar muchas cosas para que las. Para que el entorno del jugador y ellos se concentren únicamente en lo que. Lo que debe, que es jugar fútbol.
Dices que cuando tomaste estos primeros equipos, de repente en Querétaro te obsesionaste por ganar y eso tuvo un resultado contraproducente.
Mira, Yo en la sub 20 estuve 3 torneos, me fue muy bien. ¿Primer torneo no, pero después fuimos súper líderes, no? Quedamos campeones. Y el tercer tono quedamos campeones. Gallos Blancos. Gallos Blancos, o sea, con todo el respeto nunca había ganado nada, nunca. En fueras básicas hablo y creo que me tocó una estructura también nueva y buena en ese momento que me ayudó también y evidentemente cuerpo técnico, jugadores que me tocaron y de ahí me suben con Víctor Manuel Bucetic a ser auxiliar. El primer torneo que estoy quedamos campeones de Copa, después se va Víctor, me dejan a mí el equipo y esa primera experiencia a mí se me hizo durísima, durísima, me dio anemia, no comía, o sea, nunca en mi vida, no sé, se ha pasado, pero yo nunca había oído. Se te cierra el estómago, Se te cierra el estómago, no podía comer una lechuga, o sea, de que no comía, o sea, no comía. ¿De que no comía? Del estrés que, y la presión que yo me ponía conmigo de que yo tengo que salir campeón y esto, lo otro, y me habla, me iba a las siete, ocho de la mañana al club, entrenaba, me quedaba ahí con mi, con mi, con mi cuerpo técnico en la oficina y te lo juro que me hablaba mi esposa muchas veces a las 10 de la noche ¿No vas a venir a dormir? Yo ¿Qué hora es? Como estaba cerrada. Yo no, las 10, ahí voy. Perdón, pero sin comer, sin cenar. Si, la pasé realmente mal ahí encima empezamos muy bien, después nos fue muy mal, pero te digo, todo ese aprendizaje, Sí, cuando no te va bien también siempre va a generar dudas. Esto que decía hace rato, ¿Qué habré hecho mal? Híjole, empecé ganando con la 20, gané una Supercopa, me tocó ser ganado y después me va mal, digo, híjole, no son golpes duros, pero que hay que sobreponerse, hay que confiar en uno, hay que prepararse mejor para la siguiente ocasión y saber que, que cuando te va mal, yo creo que no todo está mal, o sea, si no salen las cosas como querías, pero tienes margen de mejora y hay que seguir adelante.
Y en ese momento mencionas algo que ya tocaste un par de veces, que es no conectabas con tu plantel, estabas desconectado de los jugadores a nivel personal.
Sí. Sí.
¿Por qué si ya lo sabías, si lo habías experimentado del lado del jugador, ¿Por qué aquí parece que se te olvidó y te empezaste en tu primera, digamos, posición como entrenador principal de un, de un equipo de primera división? ¿Por qué soltar lo básico?
Porque en ese momento yo, mi cabeza estaba única exclusivamente en que el equipo jugara bien y ganara, entonces yo estaba en la computadora 10 horas, solo conectaba con ellos cuando estaba en la cancha que corregía, hacía ejercicios y después me salía y no era cómo estás, cómo está tu familia, en qué te puedo ayudar, o sea, cosas tan, tan simples pero tan importantes, lo olvidé por completo y fue de las. Yo tuve dos grandes enseñanzas, ese uno y el segundo, yo veía tantas carencias en el equipo como quería que yo que jugara, que les di demasiados objetivos por entrenamiento y me di cuenta de que a ver, hay que poner dos o tres objetivos porque no hay forma, no hay forma porque el jugador, a muchos jugadores hay que decirles qué hacer, a otros hay que explicarles y que lo entiendan y lo van a hacer en el momento justo, pero no les puedes dar cinco, seis, siete, ocho objetivos en una semana porque no te van a hacer ninguno bien. Entonces esos fueron mis dos grandes aprendizajes de Querétaro, el lado humano que lo perdí, literal lo perdí y el escoger, seleccionar muy bien los objetivos a trabajar, que es lo más importante para mí, que quiero que tenga mi equipo y en base a eso, pues hacerlo mejor.
Qué te hizo darte cuenta que estabas cometiendo estos errores, sobre todo el de no conectar. ¿Dónde, donde cambiaste el rumbo?
Pues lamentablemente mi cuenta ya que estaba, ya que, ya que había salido de Gallos Blancos, salgo de Gallos Blancos y te digo, soy muy autocrítico y le doy el cassette para atrás y a ver qué pude haber hecho mejor. Mira, cada que acaba un partido, no importa el resultado, lo primero que hago con mi cuerpo técnico es que podemos haber hecho mejor. Cada que salimos de entrenamiento que podemos hecho mejor, No los quiero condicionar diciéndoles lo que yo pienso, siempre me gusta escucharlos y ahí cuando cabe ese ciclo en Gallos Blancos, eché el casete para atrás y vi que esas dos cosas eran de las más importantes que había dejado de hacer o que no había hecho, era esa obsesión por querer ganar y esa obsesión te digo, a tal grado de que podemos haber jugado en el Azteca y sacar un buen resultado. Y yo en el camión de regreso a Querétaro ya venía en la computadora analizando el siguiente rival y era muy obsesivo, muy obsesivo, que no está mal, pero recuerdo una racha que tuvimos de partidos sin poder ganar, que lo decía el presidente, digo, quiero ganar un partido más. ¿Sabes por qué? ¿Me decía por qué? Digo, porque no he disfrutado una sola victoria de las que he tenido en Primera División. Yo como ganábamos era bien, pero lo que sigue a lo que sigue y no disfrutaba ni siquiera los buenos resultados, las buenas actuaciones del equipo. Mira, quiero más, quiero todo, me quiero comer mundo. Y no es que ahora no lo quiera, pero entendí que también el desconectar ayuda y ayuda muchísimo y es cargar baterías. Y yo estaba, yo estaba quemado, quemado en Gallos Blancos por esta obsesión de querer rendir al máximo y de dar mi mejor desempeño.
Me llama mucho la atención lo que estás diciendo, porque muchos atletas con los que yo he hablado aquí hacen lo mismo, este análisis de dónde fallaron las cosas, pero la gran diferencia es que no se anclan, no, No se quedan con el todo lo que hicimos mal. Y yo lo veo en muchos equipos.
Yo soy de esos.
Me enfoco mucho en todo lo que pudimos haber hecho mejor y eso a veces truena a mis equipos porque no les das momento de disfrutar ni siquiera un buen resultado cómo le haces tú. Y después probablemente de esta experiencia y lo que aprendiste para seguir enfocándote en las áreas de mejora sin dejar a.
Un lado el reconocimiento, porque hablamos de lo que podemos ir mejor, pero también los felicito por lo que se hizo muy bien. Inmediatamente acabamos de terminar el partido con Alemania y lo primero es ¿Que podemos hecho mejor? Bien, felicidades por esto, esto, esto, esto. Y porque no solamente felicito el resultado de un partido en mi cuerpo técnico ni a los jugadores, los felicito por la semana, por las semanas previas de preparación a esta fecha FIFA y también por lo que hicimos en esos nueve días previos al partido con Alemania. No solamente lo hicimos mal o fallamos en dos cosas en el partido. Para mí no tiene un peso tan importante como todo lo bueno que también que se logró hacer durante durante las semanas previas. Entonces sí, sí me enfoco mucho en la mejora, pero también valoro mucho todo lo que se hace bien.
¿Hemos tocado mucho lo que sucede en selección mayor, que es un trabajo que llevas dos, tres meses en el puesto, pero tú caíste a la selección olímpica, no? Saliste de Querétaro, pasaste por Necaxa y caes en la selección olímpica. ¿Cuéntame ese momento de sentir que estás dirigiendo a una selección que si viene o ir al Mundial va a ir a las Olimpiadas y cómo preparas esos momentos?
Mira, primero sí creo que también me hice técnico, director técnico, por lograr objetivos que no pude lograr como jugador. Eso también es, está claro. Y yo como jugador nunca estuve en un proceso preolímpico y mucho menos en unos Juegos Olímpicos. Yo cuando salgo de gallos le digo a mi representante, oye, pues acaba de ser mundial sub 20, que es la generación que iba a competir para los Olímpicos. Le ¿Sabes quién va a ser entrenador de la selección olímpica? Me dice, no sé, déjame preguntar. Preguntan, creo que no tienen candidato. Me entrevisto y desde mi entrevista pasó un año a que me dijeran, ¿Eres tú el entrenador? Yo esperé un año, esperé y tuve algunas ofertas para ir a algunos equipos y yo dije no, no, no, hasta que pongan un técnico ahí yo me la juego y espero que me salga a ir a la selección. Entonces me nombran y fue un proceso hermoso, hermoso por todo, porque yo conocía muy bien a la generación, primero porque era los que había tenido la sub 20 y los había enfrentado todos. Después porque estar en la selección para mí es lo más bonito que te puede pasar, representar a tu país, ir unos Juegos Olímpicos, híjole, mira, nos tocó jugar unos Panamericanos, quedamos en tercer lugar, creo que es una buena actuación. Después jugamos el Preolímpico en Guadalajara, lo ganamos también padrísimo y después nos toca ir a los Juegos Olímpicos. Pero te decía en alguna conversación fuera de micrófonos que justo dos o tres días antes de concentrarnos para el Preolímpico en Guadalajara, se viene la pandemia. Y esa pandemia yo creo que a mí me ayudó mucho, yo sé que mucha gente la pasó muy mal, pero a mí me ayudó demasiado porque. Demasiado porque te lo comenta, yo conocí los podcast por ti, porque Torrado me recomendó escuchar tu podcast y aprendí muchísimo en tus podcast, o sea, me encantó, me encantó, agarré muchos hábitos y muchas herramientas en base a muchos de tus podcasts. Te lo decía no en broma, te lo digo en serio. Tienes una parte importante de ese proceso de éxito de Juegos Olímpicos y del Preolímpico, porque yo ese liderazgo que pude transmitir se fortaleció con lo que escuchaba de lo que haces tú. Entonces, pues agradecértelo primero públicamente porque muchas gracias. Me tocó conocerte y te digo, la gente te va, te va encontrando, la vas encontrando en los momentos que tienes que encontrarla. Y para mí fue importante porque profesionalmente eso, eso yo me notaba mejor en todos aspectos, nuevos hábitos, mejores hábitos, más preparación, todo esto. Me sentía mucho más preparado y seguro de lo que iba a hacer. Entonces después llegamos al preolímpico, lo ganamos.
¿Cómo se traduce eso? Tu mayor confianza, tus mayores herramientas en tu trabajo. Ya y la relación sobre todo pues con chavos que están tirándole algo que es transformador.
Sí, sí. Pues primero, mira, en base a mí, yo creo que cuando empecé, te digo, de gallos venía a la selección y para mí primero fue encontrar un equilibrio conmigo en esta obsesión por querer dar resultados rapidísimo y lograr todo en poco tiempo. Para mí lo primero fue eso, Empecé o regresé al ejercicio, pero ejercicio fuerte porque hacía, pero muy de vez en cuando, no como una disciplina. Si voy a hacer un poco ejercicio. Entonces a mí eso me ayudó mucho. Empecé a meditar, que a mí meditar me enfocaba y me sigue enfocando el día lo llevo mucho mejor cuando medito. Porque es la que tú hiciste. Bueno, la que, la que, la que hizo aquí este.
Juan Lucas.
Juan Lucas. Después me metí un curso de Juan Lucas porque lo conocí en base a tu podcast. Me metí un curso en línea de él, lo hice much que fui haciendo en base a los podcast.
¿Y esto lo platicabas con ellos o era algo que hacías tú?
No, yo lo hacía, yo lo hacía. De repente con alguno me junto y oye, ¿Por qué no haces esto? A mí me sirve esto. Eso sí me gusta mucho, ¿No? Este, todo el aprendizaje, todo el conocimiento, a mí me gusta compartirlo porque no me lo quiero llevar a la tumba. Yo quiero que los demás también se lleven algo de esto. Y si me sirve a mí y te puede ayudar, pues para eso también estamos. Entonces muchas cosas empecé a hacer que a mí me dieron esa estabilidad, esa certeza que yo necesitaba como entrenador, porque si lo tuve en la sub 20 en gallos, pero no lo tuve en primera división con gallos Blancos, te digo porque no la pasé. Lo disfruté, pero también lo sufrí mucho de verdad. Y todo esto, este aprendizaje, esta enseñanza en ese parón, a mí me ayudó a llegar muy fuerte. Yo llegué muy fuerte al Preolímpico primero y después en Juegos Olímpicos estaba seguro que íbamos a ganar medalla.
Y durante este paro antes del Preolímpico, ¿Cuál fue la comunicación que tenías con los jugadores? Porque una cosa es que tú trabajes en ti, pero aquí estás hablando de un equipo con gente que tal vez está pues medio. Medio perdida, ¿No? Porque fue un momento en que todos nos sentíamos perdidos. ¿Cuál era tu conversación con los jugadores?
Mira, hablarles, hablarles a ver cómo estaban, cómo estaban las familias. Eso no lo hacemos mucho los técnicos y lo valora demasiado el jugador. Es verdad que. Pero que es auténtico, no preguntar como. ¿Cómo estás? ¿Y cómo estás? Y que te diga lo que te diga, ya está la siguiente pregunta, sino de verdad preguntarlo. ¿Cómo te sientes? ¿Cómo está la madre? ¿Cómo estÁ? Alguna ocasión algún jugador, este, estamos concentrados y me dices que mi madre se está muriendo de Covid, ¿Qué haces aquí? Vete a. Vete a verla. Lo más importante es la familia del fútbol va a seguir, no tiene nada que demostrar. Entonces. Pero es algo que siento, la verdad. Desde ese punto de vista, yo quiero que el jugador esté bien, porque a mí alguien me trató así, o varios me trataron así y se siente muy bien. Entonces yo trato de ser muy. Muy humano, un liderazgo muy humano. Sobre todo, lo más importante para mí es eso. Esto que no dicen gallos, lo tratamos de potenciar muchísimo en selección, porque aparte son jóvenes que están. Algunos juegan más en premiación, otros no juegan. Entonces están ahí en que no saben si son lo suficientemente buenos y van a llegar, si van a tener una carrera exitosa. Y todo esto ayudó muchísimo. Y después el enfocar a mí, el enfocar, mira, cuando le hablé los refuerzos, Memo, a Romo y a Henry, recuerdo perfecto, estaba ahí en casa de Torrado y le hablo a Memo y le digo, Memo, ¿Cómo estás? Oye, ¿Quieres ir a ganar una medalla olímpica a Tokio? Este. Sí, no es lo mismo. Y el compromiso no es lo mismo a que le digas ¿Quieres ir a Tokio? Yo le digo, cualquier persona salgo y ¿Quieres a Tokio? Todos van a decir que sí, pero es un compromiso, vamos a ir a ganar una medalla. Ve a lo que vamos. El objetivo está ahí. No vamos nada más a pasear, a ver cómo nos va. Yo les decía mucho, no es lo mismo ser un atleta olímpico que un medallista olímpico. Se los metía todos los días. Medallistas olímpicos, medallistas olímpicos, medallistas. Y afortunadamente todo se dio, se hizo un gran grupo humano, se hizo un gran grupo de profesionales. Hubo algunos jalones de orejas porque de repente son jóvenes, estás en la villa y pasan cosas de impuntualidad y esto, y hay que orientarlos, alinearlos nuevamente y tratar de que las cosas vayan como tenemos que hacer que vayan.
Hace poco platicaba con Alex Molina y él tiene una conferencia padrísima que habla de la mística y estos rituales y tradiciones que se arman en los grupos de alto rendimiento. Y él hablaba en relación a la selección de 2006. Pero tú ¿Había mística en este equipo? ¿Qué cosas hacían que los hacían sentir como uno solo?
Mira, había un gran grupo, primero se llevaban muy bien, ayuda mucho de la edad. Primero se llevan muy bien. Había grandes líderes y te digo, este memo estaba Romo y Henry, que son demasiado profesionales, o sea, tú los citabas a las 12 y al 10 para las 12 están los tres ahí. Nunca te fallaban, siempre estaban ahí. Y en cuanto nosotros somos un cuerpo técnico que da mucha libertad, si encuadra dice a ver, de aquí no nos salgamos, pero no es vámonos así, tenemos esto, este margen, pero queremos que disfruten, pero no nos vayamos más allá de donde tenemos que ir. Entonces si era de. Y muchos técnicos no son así, no por eso tiene que funcionar. Son más militares, más a ver, salimos de cenar en la vía olímpica y vámonos a los cuartos. Nosotros dejamos que estuvieran un poco más de tiempo, que vieran a otros ídolos que tenían ahí, que echaran un poquito de relajo. Todo esto es, para mí es pasar el día lo más natural posible, no estar pensando todo el día en fútbol, fútbol, fúTbol. No, hay que pensar, pero también hay que, a lo que te decía, alejarte un poquito, tener otra perspectiva y valorar dónde estamos. A mí me gusta mucho, mucho hab en mis charlas pre partido o antes de valorar en dónde estamos y hacia dónde vamos. Mucho, le doy mucho, mucha importancia. Eso, el valor que tiene. Las oportunidades. Estás en una selección, bueno, en este momento son los mejores 23 de México para todo el país. Ustedes son los mejores 23. Y le doy mucha importancia. Entonces yo creo que la mística era el grupo. El grupo, la identidad, el objetivo común. Perdemos con Japón el segundo partido, que ya sabía yo que iba a ser el partido más difícil con el local, con Japón, que era una súper selección. Y nos pasó todo, porque en 15 minutos íbamos perdiendo 2-0. Nos expulsaron un jugador. Nos pasó de todo ese partido. Pero nunca, en ningún momento vi que bajaran los brazos. Yo cuando acabé el partido, se los dije convencido de verdad. Esto es lo que necesitábamos. Vamos a ser campeones.
Esto era lo que necesitábamos.
Necesitábamos ver. Yo quería que ante la adversidad, el equipo no dudará o dejará de creer. Y aquí voy. Si, pasan muchos equipos que cuando las cosas no van bien, empieza uno a dudar. El otro es que esto, es que el otro Empiezan los es que. Y yo el equipo lo vi pelear hasta el final. Hasta el final. A pesar de las adversidades de ese partido, porque nos equivocamos en todo. Y encima nos expulsaron un jugador, nos expulsan a Johan Vázquez. Y con un equipo tan fuerte, yo sabía que Japón iba a estar en las finales, porque lo había visto, lo había analizado, lo habíamos enfrentado tres veces anteriormente y era local y tenía un equipazo. Entonces dije, mira, si Japón, que es de los fuertes del torneo, le costó tanto ganarnos 2-1 con un hombre más, dije no, vuelve a pasar. Esto fue nuestro peor partido y de aquí para arriba. Entonces yo creo que el equipo estaba convencido a lo que íbamos.
Y eso se repite en la semifinal, que pierden contra Brasil, No el hecho de que hayan hecho cosas mal o les hayan salido las cosas mal, pero perdieron y tienen este momento de reflexión, porque todavía puedes ganar tercer lugar.
Sí, yo ahí. Yo creo que no hicimos. Empezamos bien. Tuvimos alguna oportunidad con Antuna, tuvimos alguna otra y ellos tuvieron también. Lo pudo haber ganado cualquiera, a lo mejor un poco más ellos. Creo que defendimos de maravilla ese partido. Fuimos a la única selección que no le metió gol. Brasil a todos les metía dos, tres, y nosotros no nos hizo gol. Y después en penales, que muchos dicen un volado, para mí no es un volado. Para mí es el que esté mejor de aquí. Es un uno contra uno contra ti. Ni siquiera contra el portero es un uno. Yo era tirador oficial, como jugador y pararte. Me tocó tirar penal en tres finales. Y es pararte ahí. Y estás tú contra tus pensamientos, qué te dices.
¿Y cuál es ese ritual antes de tirar un penalti?
Mira, yo de joven no era tirado oficial. Me da mucho nervio, mucho nervio en fueras básicas. Y después, inconscientemente yo. Yo me di cuenta que tenía que bajar mis pulsaciones. Y como lo hacía yo era respirando. Yo llegaba, tenía mi ritual porque practicaba mucho, ponía el balón como tenía que poner, me perfilaba como Zinedine Zidane, ojo ahí también, que tomaba la misma instancia que Zidane, hacía lo mismo que Zidane porque era mi máximo en la vida. Y él tiraba penales. Y después mis pulsaciones para bajarlas era respirar. Yo solito respiraba para bajar mis pulsaciones y para enfocarme. Y después lo que yo veía que me costaba al principio, o de más joven, era que mi cabeza empezaba la voy a tirar aquí, pero si se tira el portero. Y mejor si la tiro acá. Sí. Y te decía Hugo Sánchez, si dudas, cagas. No dudes. Y empecé yo solo a decirme solo lo que me decía era eres el mejor, eres el mejor. Hasta que tiraba, porque yo ya sabía dónde iba a tirar. Entonces todo el camino bajaba las pulsaciones y me empezaba a decir solito nada. ¿De dónde la voy a tirar? Nada. Era soy el mejor, soy el mejor, soy el mejor, soy. El lo decía muy fuerte la cabeza, y mi cabeza estaba en soy el mejor. Ya no me daba permiso yo de pensar si el portero, si el otro.
Si es la posición del portero era irrelevante.
Me valía porque yo sabía que si le pegaba bien el balón, yo sabía que iba a ser gol. Entonces ya no me permitía yo dudar. Pero era. En mi cabeza era soy el mejor, soy el mejor, soy el mejor, soy el mejor. Todo el tiempo, hasta que pateaba. Fallé muy. Creo que fallé un penal nada más. Metí muchos más. Tiré en tres penales, los tres los metí, afortunadamente. Y es un uno contra uno contra ti. No es el portero de verdad, es contra ti. Entonces llegamos con Brasil a los penales y ni modo, nos equivocamos casi todos. Y creo que fallamos tres penales. Memo no pudo atajar ninguno. Y a las pocas horas jugó Japón con España. ¿Pierde Japón y nosotros estamos destrozados, pero Japón estaba peor, por qué? Porque eran locales, porque la expectativa de ellos era el oro seguramente porque habían, yo creo que nosotros tenemos un gran, para mí éramos el mejor equipo, Brasil también lo tenía, muchos jugadores de la Premier League, España venía de jugar la Euro que venía un poco cansados pero tenía equipazo, Japón también y nosotros yo creo que éramos los cuatro mejores equipos y yo en mi cabeza lo vi en la televisión ese partido y los vi tan destrozados que dije a mí el tercer lugar lo gana el que se recupere de la derrota, no, el mejor equipo, el que se alcance a recuperar de la derrota mentalmente, no físicamente. Entonces mi diálogo y mi enfoque era vamos medallistas olímpicos y vamos a historia y ta ta, o sea dejar atrás ya lo que había pasado, que no podemos ser más y era mucho en base a esto y así lo sentí, o sea, Japón no se pudo recuperar nunca de haber perdido esa semifinal y estar peleando por la medro y nosotros sí, tal cual, le ganamos 3-1, íbamos 3.0 y nos meten al final un gol, mi tomo ahorita que le está rompiendo en el Brighton, pero ellos no se alcanzaron a recuperar totalmente y nosotros sí. Entonces mi enfoque fue los tengo que recuperar mentalmente porque el que se alcance a recuperar la va a ganar.
Qué se sintió ser medallito olímpico y cuál fue la conversación después ya que ganaron y que ves materializado este sueño que para mucha gente puede ser imposible, inalcanzable y no digo como el público mexicano, sino como jugador.
¿Híjole, qué te voy a decir, Mira, afortunadamente fue mi esposa, fue mi esposa y este, estuvo en los, llegó justo cuando estamos jugando con Brasil, no vio el partido y llegó ese partido y para mí es, y sé que se escucha raro pero es primero estaba en un mood yo de agradecimiento durante toda la Copa del Mundo donde perdón, todo el proceso olímpico, cada conferencia que salía era qué opinas? ¿Cómo te sientes agradecido? ¿Yo lo disfruté tanto, disfruté tanto esa experiencia de la Villa Olímpica porque es gente igual que tú que le ha dedicado su vida al deporte, o sea, estás con pura gente idéntica a ti no? Y hay veces que yo siento que no encajo en la sociedad, de verdad te lo digo porque mi vida es el deporte, yo por el deporte he dado todo y me ha dado todo y me conoce gente y todo por el fútbol y ves tanta gente igual a ti que dices, yo me paraba, digo, mi rutina era, me paraba a cinco y media de la mañana, iba al gimnasio de la Vía Olímpica y veías a los boxeadores y a los cubanos y de repente las voleibolistas, las de 1.90, todas las italianas y es como ¿Qué es esto? Qué maravilla. Una disciplina, gente pesando la comida en la Villa Olímpica, otra gente que necesitaba más peso pues comiendo todo lo que podía. Pero es una hermandad, es una hermandad, es tan bonito lo que se vive en una Villa Olímpica de verdad y. Y fuimos de los primeros en llegar, de los últimos en irnos y vas viendo cómo el comedor es tan lleno y ves, a mí no me tocó ver a Djokovic pero vi a Zverev, a muchos tenistas, a basquetbolistas y estar comiendo uno, uno con alguien que dices wow, este es fuera de serie. Entonces cuando ganas es híjoles, son así los momentos, o sea, son que te puedes ir diez, quince, veinte segundos de éxtasis total de que parece que estás en otra dimensión, otra galaxia y a mí me pasa que luego, luego bajo, bajo y bajo y agradezco mucho el poder haber disfrutado y vivido este momento.
El bronce sabe ahoro.
Sí, sí, sin duda, sin duda. Porque mira, creo que me preguntaba alguien cuál es el momento más bonito de eso Y, y sin duda fue para mí personalmente acabar el partido, ir al borde de la cancha y abrazar a mi esposa, ese para mí fue, o sea, poderlo vivir y compartir con tu persona favorita creo que no tiene precio. Y después ver a la selección en el podio, eso es, híjole, híjoles, se lo merecen, se lo merecen y es por lo que has dado tanto. Ya sé que otros dan también muchísimo pero el verlos ahí y con esa felicidad, esa satisfacción, ese orgullo para mí son los dos momentos más bonitos.
Creo que ha de ser más bonito ganar el partido del tercer lugar que perder la final.
Posiblemente es, lo pensábamos, una plata. Qué padre, qué padre. ¿Pero te vas con la sensación, no sé, perdimos, nos quedamos a nada del oro, no? Y aquí, bueno, ya sabíamos a lo que íbamos y afortunadamente pudimos lograrlo, Jimmy, tú y yo.
Creo que la primera vez que platicamos fue que habrá sido por ahí de no sé si febrero, marzo de este año, hace seis meses y tú estabas desempleado, decías, yo estoy aquí disfrutando, pero estoy desempleado y tenía sueños, tenía sueños de la grande y ni siquiera había ni la posición. Cuéntame un poco tu camino para llegar a la selección mayor.
Pues mira, después de la selección voy a Necaxa, estoy un año y después salgo de Necaxa y es cuando tuvimos este acercamiento, este Zoom, y yo cuando termine el Mundial y sale Gerardo Martino, yo hablo con, bueno, escribo a John de Luisa y le digo, oye, yo me considero un candidato a poder dirigir el siguiente proceso, tengo un proyecto, déjame mostrártelo, si, déjanos ver, ta ta. Y bueno, hice un proyecto con mi cuerpo técnico y lo mostré, pero cuando lo mostré ya a mí se me ubicaba como ayudante de alguien que iban a poner, todavía no se sabía quién, pero querían que yo ayudara, más no que fuera el uno. Entonces a mí eso no me, no me convencía, no es un tema de ego ni mucho menos, porque sería auxiliar, hoy sería auxiliar de alguien que en verdad crea que yo le puedo ayudar y que me puede servir para más adelante. Entonces, pues no se dio así, le dije no, muchas gracias, de momento no, esperé, dije, a ver qué viene. ¿Salieron algunas, no opciones como tal, pero algunos equipos empezaron a buscar técnico, tuve un par de entrevistas, una más fuerte que otra, y al final cuando estaba, viene el partido con Estados Unidos, México Estados Unidos, yo al otro día tenía que decirle a un equipo, voy o no voy? Porque era su opción uno. Y me quedo, ¿Qué hago? ¿Qué hago de eso que no puedes dormir? Y me despierto el otro y le digo a mi esposa, le voy a decir que sí es equipo, estás loco. Yo ¿Como que estoy loco? Vamos, o sea, es un buen equipo. Me dice, después de lo que pasó en la selección, espérate porque o te llaman o llaman a alguien que ya está y se abre otro espacio, vamos a esperarnos. Digo, nombre este equipo, No, no. Y mira, a los dos días voy de camino a México con toda mi familia y suena el teléfono y era, nos mira que las cosas no van bien, queremos que sea interino de la selección nacional durante la Copa Oro y nada más interino yo adelante.
¿Por qué decir que sí a un interinato? Porque ya habías dicho que sí, ya habías dicho que no a varios equipos ya habías dicho que no, inclusive a regresar a la sub 23.
Sí, sí, sí. Me refiero en eso.
¿Por qué esto sí cuando has visto que mucho son muy pocos los interinos que tienen duración?
Sí, sí, sí. Primero porque el 70% del plantel lo había tenido en el proceso olímpico, primero. Segundo, porque yo veía una oportunidad de toque ganar después de lo que había visto con selección algunos días antes. Dije tenemos todo que ganar y miroso no es lo mismo ser entrenador una selección que de un equipo. En un club tienes una semana, una pretemporada para plasmar unidad de juego. Aquí tienes tres días, a veces un día para aterrizar los objetivos, para aterrizar los fundamentos que quieres que tu equipo muestre el día del partido. Y eso yo lo aprendí y lo perfeccioné durante el proceso olímpico. Entonces yo hablaba eso con la gente, no por ser un buen técnico de club va a ser un buen técnico forzosamente de selección. Yo tenía claro, confiaba mucho en mí, mi cuerpo técnico, de que nos iba muy bien, te soy sincero. Y después yo lo ve así todo que ganar nos va a ir muy bien. Yo siempre pensé que nos iba a ir muy, muy bien. No pensaba en la gano y me quedo, no lo pensé. Siempre era la vamos a ganar, la vamos a ganar y después que venga vendrá alguna oportunidad de un club. Si aquí a lo les doy buenos, buenas sensaciones, pues me contratarán. Pero, pero nunca pensé en la voy a ganar para quedarme, nunca. Fue mi pensamiento.
Y llegaste a un equipo pues cabizbajo, que venía de mucho caos interno administrativo. ¿Cuál fue tu primera conversación con el equipo, tomando en cuenta que ya te conocían?
Pues mira, yo un poco lo que te decía con Hugo, yo sabía que llevaba mucho ganado con ellos porque no solamente tuvo un proceso, no solamente porque fuimos a Juegos Olímpicos, sino porque ganamos. Cuando a ti te va bien con alguien, pues dices bueno, creo que nos puede volver a ir bien. Entonces eso, el 30% que faltaba creo que era más fácil de convencer o de que creyera en nosotros que agarrar toda una selección como venía y buscar el rendimiento inmediato. Entonces eso también el staff nos conocía muy bien, lo conocíamos muy bien, que el staff son cuarenta, cincuenta gentes que viaja con la selección. Entonces nos conocían y los conocíamos. Entonces lo primero era que en verdad vieran lo buenos que eran y que confiábamos en ellos y que teníamos muchas posibilidades de hacer historia. ¿Por qué? Porque la última Copa Oro la había ganado Estados Unidos, el Nations League lo había ganado Estados Unidos. Entonces la selección y el fútbol y la vida es de momentos y en ese momento tenemos la gran oportunidad y fue el eslogan que pusimos un poquito de regresar la copa a casa. Eso lo que tratamos de recordar es mucho regresar la copa a casa, regresar la copa a casa. Entonces en base a eso pues todo el departamento de psicología, todo nutricional, todo, pues unirnos, unir fuerzas y ayudarle al jugador a que estuviera tranquilo, estuviera pleno. ¿Y genera confianza? Mira cuando vas, no sé si ha sido en el partido de la selección Estados Unidos, pero hay una energía, no le pide nada a un mundial, una energía que se siente que depende, sale algún jugador como Mem Ochoa y parece un rockstar quién llegó, no, de verdad que hay demasiado cariño, pasión, amor y ese vínculo con el jugador evidentemente que da resultados y que el aficionado se sienta bien representado y orgulloso de lo que ve en la cancha. Entonces yo les digo mucho eso, aprovechemos la energía, o sea el estadio ya tiene mucha energía antes de empezar el partido pues aprovechemos a nuestro favor, mantengamos esa energía y depende mucho de lo que hagamos nosotros.
¿Qué encontraste que mantienen los dice 70% eran los mismos chavos que ganaron el bronce? ¿Qué hace la diferencia entre esos que se mantienen competitivos a ese nivel y los que no?
La diferencia yo creo es, son muchos factores pero alguno puede ser pensar que ya lograron lo que tenían que lograr, llegar a un club más importante, cobrar un mejor sueldo. ¿Hay muchas distracciones en el fútbol? ¿Muchas no este, si no eres casado, alguna la fiesta, que te voy a decir? Mira yo fui pues más tranquilo en ese sentido, pero si no estás bien enfocado, si no dicen también, si no tienes bien amueblado esto te puedes perder muy rápido, puedes perder el rumbo y es tan competido que puedes quedar fuera.
¿Y ves algunas prácticas entre estos que seguían en la selección ahora y en la mayor que se repetían ya sea de hábitos o de lectura o esta disciplina de quedarse a entrenar más tiempo, algo que compartían?
¿Mira, yo creo que la gran ventaja en este momento es que muchos de ellos están en Europa y ahí profesional, profesional, fútbol, ahí si no hay, estás con los mejores, hay muy buenos hábitos, están muy bien trabajados, muy bien entrenados y al final eso vienen y el que está aquí en la Liga de México lo ve y dice bueno.
Que había hecho la diferencia con Estados Unidos, no?
Totalmente, totalmente. Se habían dedicado a exportar jugadores, tienen prácticamente todos los jugadores, están en buenos clubes en Europa, entonces por eso ha sido también parte del gran crecimiento que ha tenido la selección de Estados Unidos. No sé, el ten esos jugadores en Europa, cuando regresan los ves y digo, todo es un poco más fácil. Antes en mis tiempos creo que había uno o dos nada más, creo que era Rafa el único cuando yo estaba en selección, Pero después tienes más de la mitad del plantel que está jugando allá, algún porcentaje grande de los que están aquí quieren ir para allá, entonces también eso te va ayudando. Eso te va ayudando. Tienen mucha. Se llevan bien, porque también es un poco, te pones a pensar, es a ver, un jugador que esté en Europa, pues viene a México y está con buenos amigos, está con mexicanos, está pasándosela bien, o sea, es padre, es padre, de verdad que lo disfrutan mucho. Yo veo eso sobre todo y es lo que queremos, que vengan a la selección a disfrutar primero y después que sean responsables de lo que tenemos enfrente. Y la bonita oportunidad, ya no te digo una Copa América o una Copa Oro, sino del Mundial, o sea, o sea, un mundial. México siempre, siempre es protagonista, no sólo dentro del campo, sino lo que hace la afición mexicana le da otro sabor a cualquier mundial. Ahora va a ser aquí. Va a ser la locura, va a ser la locura y lo que queremos hacer historia, que no solamente se hable de México por lo padre que se la pasan, el sentido del humor, por todo eso, sino también dentro del campo, que se hagan las cosas lo mejor posible.
Entras como interino, tienes todo que ganar. No, yo lo perdido, lo encontrado.
¿Te acuerdas que me dijiste el tigre, que me dijiste, te sacaste la rifa del tigre? Te di como dos personas me dijeron lo mismo. Te sacaste. Yo decía, pues sí, pero yo lo, yo te lo juro que digo, si me va mal, ya venía mala cosa. No, o sea, y no me lavo las manos. No, pero yo creo en verdad que nos va a ir muy bien, de verdad pensaba y mucha gente me decía, híjole, con la que te metiste. Yo me metí en la mejor.
Pero fíjate, yo creo que es importante distinguir, como dicen de lo perdido, lo encontrado, ¿No? Y encontraste una copa.
Claro.
Ahora ya tienes la silla. Y ahora las expectativas son mucho más grandes. Ahora se espera que vayas al Mundial y hagas historia tácitamente o vocalmente. Pero todos queremos que lo logres y esperamos que lo logres. ¿Cómo lidias con esa presión? Porque antes la presión te la ponías tú, hoy tienes. Lo dijiste tú en una entrevista hace poco, creo que dices que tu chamba es la segunda más difícil, después la del Presidente seguramente. ¿Cómo lidias con esta presión en la que todos somos expertos, todos sabemos mucho mejor qué es lo que debiste de haber hecho y qué debiste de haber cambiado y todo mundo es un imbécil desde nuestra silla del domingo en la tarde? ¿Cómo lidias tú con eso?
Pues mira, primero, teniendo muy claro que muchas de las críticas no son a la persona, sino al puesto primero. Eso sobre todo a nivel prensa. A nivel prensa me parece que siempre se critica mucho la silla. No tanto. Digo, se puede criticar a la persona, pero no tanto a la persona. No me tomo nada personal. Primero, nada. Veo poco o muy poco, sinceramente. Pero no porque estoy en la selección. Cuando estaba en Ecaxa, lo mismo. Cuando estaba en la Olímpica, lo mismo. En Gallos, Otro de los aprendizajes. Eso. ¿Me metí a Twitter a ver, no? A ver qué decían de mí, a ver. Y me salía cada cosa que parece que le maté un hijo, o sea, ¿Qué pasa, no? Este. Y dije nunca más. Nunca más me vuelvo a meter porque. Porque no me sirve de nada. Y me hacía daño. En este momento también la piel se te va haciendo más gruesa. Sé que cada convocatoria que hago explotan las redes porque. Porque no llevé al de su equipo o porque no metí al otro, o porque. Pero sé que va a pasar porque pasaba antes de estar yo y va a seguir pasando después de mí y todo esto. Entonces mi mejor manera es enfocarme en lo que me tengo que enfocar. Y después todo lo que diga la gente, sabiendo que ellos, desde un punto de vista, la gente de un fanático, de alguien que tiene otros gustos, que no está al 100%. Porque yo estoy viendo a todos los jugadores, viendo todos los partidos. Y yo sé que si el de San Luis está viendo a su jugador y dice, este es buenísimo porque lleva al del Toluca. Es que yo los vi a los dos tú nomás estás viendo a tu jugador cada ocho días o cada 15 días. Entonces primero es tratar de no escuchar y no ver. Sinceramente es eso y enfocarme en lo que me corresponde. Eso, eso no lo voy a. No lo puedo manipular ni lo quiero cambiar y va a existir siempre porque así somos.
Quiero cambiar un poco de velocidad. Tú, bueno, lo acabas de mencionar y lo hemos platicado mucho, eres un hombre de familia, un hijo, dos hijas, logrado pasar más tiempo con ellos. Dices que ser incluso director de selecciones te permite ser un poco más presente con tu familia y tu hijo grande. Luca está dentro del espectro autista. Es algo de lo que hemos hablado mucho aquí en Cracks y lo platicamos antes de empezar la entrevista. ¿Qué has aprendido de la oportunidad que tienes de ser papá de un niño así?
Mira, mucho, mucho. La verdad que somos afortunados de tener a Luca porque nos ha cambiado la vida. Para bien. Totalmente para bien y sin duda que el mayor aprendizaje que he tenido es a que te valga más de lo que piensen de ti. ¿Yo creo que mira, si Luca estuviera aquí y quiere bailar, se pone a bailar, por qué no? Mientras tú no ofendas a nadie, mientras no molestes a nadie, es haz lo que te nace, haz lo que te gusta Y por eso te digo, no escucho, no hago caso, porque no es que me dé lo mismo, pero si no me va a ayudar y son muchas más, te lo juro, las buenas vibras que he recibido que los que ahí atacan. Y me quedo con esa energía y me quedo con esa gente que desde que me puse antes de dirigir un partido con la Selección Nacional sentí el amor, el cariño, qué bueno porque mexicano, porque te fue bien en Los Olivos. Yo me quedo con esa energía, quiero recibir esa energía, quiero, Quiero retribuir toda esa confianza que tiene la gente en mí, que es mucha más que la que posiblemente no está tan de acuerdo. Pero sobre todo eso, yo creo que lo que más aprendí de él, muchas, pero esa es que me valga, que me valga lo que la gente, lo que la gente. Y no lo aprendí rápido, me tardé pero. Pero me tardé, pero lo logré. Y creo que lo más importante es lo que, lo que tú sientas, que lo hagas con el corazón, que lo hagas decidido y siempre con buena intención.
Tu esposa escribió un pequeño cuento sobre Luca que se llama mi hermano Luca y después hizo un cortometraje que está precioso, dura nueve minutos, es animado, está en YouTube, véanlo, les voy a dejar el link porque es de las cosas que este año me han sacado las lágrimas, así que gracias Katy también por eso.
Mira, ella quería venir porque le hablo tanto de ti, del podcast que me dijo, pero justo tenía un tema de ahí del autismo, una reunión. Pero es una crack, como tú dices, es una crack. Y vuelvo a lo mismo, la vida te va poniendo, Dios, te va poniendo la gente que necesitas y a mí me tocó conocerla en Tigres, me tocó, le ha tocado pasar cosas muy lindas, muchas más las lindas, pero también algunas muy fuertes. Y después el diagnóstico no es. No es fácil de recibir, pero ella pues fiel a lo que es, ha visto la manera de ayudar a más gente que está en una situación similar a la nuestra. Primero hizo dos videos con Gaia de futbolista, me decía oye, ¿Qué hacemos? Le digo, mira, donde podemos ayudar es el fútbol. ¿Yo me acaba de retirar, digo conozco jugadores, conocen otros jugadores? Hagan un video de fútbol. Y después hizo este libro, después hizo el cortometraje. Ahorita recién sacó otro libro, un segundo libro y. Y está haciendo una serie ahora también un poco basada en lo mismo.
Ahora tú eres alguien que constantemente se está entrenando cursos tanto formales como informales. ¿Qué estás leyendo?
¿Ahora? Estoy leyendo, a ver, Tim Robbins en las mañanas, todas las mañanas. No sé si es Despertando el gigante que llevas.
Tony Robbins, Antonio Robbins Despertando gigante, me.
Parece que es ese porque voy lento, leo 15 o 20 minutos todas las mañanas, lo primero que hago es leer, entonces es muy grande el libro, creo que es ese, ya lo había leído, pero bueno, otra vez estoy leyendo eso, me han regalado tres libros apenas. Mi cuerpo tiene cosa de que me gusta mucho de conversar. Me regaló mi esposa ayer justo. Conversaciones cruciales me parece que se llama, no lo he abierto, lo empezó a leer ella, le gustó mucho y este lo voy a. Lo voy a empezar a leer también.
¿Hay algún libro que hayas regalado con más frecuencia o que recomiendes más?
Mira, antes no leía de deporte casi. Ahora me gusta mucho esto de historias de éxito. A mí el que más me gustaba de jugador era un poco raro porque tú nos veías en el avión o en el camión y yo estaba leyendo y los demás estaban con el jueguito y a mí me gusta, me gusta eso. Por ejemplo Saramago me gusta mucho, me gusta mucho todo lo que escribe Saramago. El que más como regalar como tal no a veces recomiendo, pero creo que de los que más me gusta es El Evangelio según Jesucristo según de Saramago, ese me gustó mucho. Hay otro que me regaló mi madre hace muchos años, que no recuerdo ni el autor ni bien el título, que era un poco como la de los espartanos, esta de los 300 se llamaba la guerra de los 10.000, que era muy así, de ese estilo, antes de que, mucho antes que saliera la película y me encantó, pero no lo, ya no lo he conseguido, no sé cómo se llama, pero leo de todo, de todo que me tardé en leer porque mi madre lee mucho y me encerraba en mi cuarto de niño a que leyera y no había forma, yo era hacer deporte, hacer ejercicio y ya de grande le agarré el gusto y me ayuda mucho.
¿Cómo piensas sobre México de cara al 2026 y de tus próximos dos años y medio?
Soy mucho de ir al día Oso, porque hoy la gente está feliz y está ilusionada por los últimos partidos, pero sé que si después viene un mal partido la gente pues no va a estar, todo lo contrario, porque así es esto, el fútbol es presente y no puedo. Si me ilusiona y me veo dirigiendo con las elecciones de 2026 en el estadio Azteca, pero mi cabeza va a lo inmediato, a la siguiente fecha FIFA, al siguiente torneo en turno, veo eso y seguirme preparando. Yo creo que no me puedo quedar con lo que ya hice, como no me quedé en la sub 20 en gallos, gané y no me quedé con eso y después nos tocó volver a ganar y después una medalla, pero yo quiero seguir ganando cosas y no me puedo quedar con que ya gané una Copa Oro, ya con eso tengo el derecho de dirigir a México para la Copa del Mundo, tengo que seguir ganando cosas, tengo que seguir demostrando evidentemente con todo mi cuerpo técnico y los jugadores.
Y lo estás disfrutando mucho.
Me ha cambiado la vida, soy sincero, porque mira, trabajé en Televisa durante el Mundial y después fui como entrenador de la mayor y todos me pidieron foto y hace dos meses estaba y ni en los buenos días me daban. Ahora todos me piden fotos y autógrafos. Si, te cambia la vida para bien, porque estás, estás en el ojo de todo el país.
Jimmy, si pudieras escribir un mensaje en cielo para que millones de personas lo vieran, ¿Qué diría?
Difícil. Lo venía pensando toda la mañana. Sería los sueños se cumplen y lo complementaría. Hay que ser valientes para soñar. Y esto lo digo porque hay una frase que también dice mi madre mucho, que dice no saltes encogido. Me encanta y me lo dice mucho. Y si se vale soñar, pero y me la digo a mí mismo a raíz de lo que te decía el mundial. Creo que no fui lo suficientemente valiente ahí para volver a soñar en un mundial. Entonces ahora sí lo estoy siendo. Estoy siendo más valiente que de lo que era antes.
Esa frase de tu mamá la contaste en la mesa el otro día en la mesa de mi casa y me encantó porque sí creo que muchas veces decimos que nos estamos atreviendo, pero no lo estamos haciendo. De corazón, Jimmy, ha sido increíble tenerte aquí. Me siento muy afortunado de estar cercano a ti y de poder poner mi granito de arena en lo que se pueda. Yo confío en ti. Ciego, buenas o malas. Yo sé que estás haciendo lo que hay que hacer. Eres un crack y nos hace soñar a todos. Así que muchísimas gracias por estar aquí. ¿Dónde puede seguirte la gente, apoyarte, saber más de lo que está haciendo?
Mira mis redes. No soy muy. Soy otra generación, honestamente. Mi esposa es la que más me ayuda ahí, pero creo que es Jaime Lozano 21 en Instagram, en Twitter Jaime Lozano guión bajo. Y creo que esas dos son las que más. Los que las que más no que utilice, pero pues reviso.
¿Algo que quieras agregar?
Agregar. No, que es un placer, que es un placer. Cuando empecé con tu a escucharte allá por la pandemia, también era como un objetivo. Dije algún día me gustaría que me entrevistara. Te lo juro. Dije algún día me gustaría mucho. Y mira, te digo que los sueños se cumplen. Hay que hay que perseverar, hay que prepararse y no quitar el dedo de renglón.
Gracias por estar aquí, Jimmy.
Nombre a ti.
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