Janan Knust, founder of logistics company Keylog, tells Oso Trava about losing hundreds of thousands before building his business. He uses a story about Silvio Berlusconi, a burnt fish, and a yacht to explain the difference between money and power, and warns entrepreneurs against chasing Instagram symbols instead of asking why they do what they do.
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Los shortcuts no son para tomarlos. La excelencia viene cuando uno no toma shortcuts. Viene Silvio Berlusconi, el primer ministro de Italia. Yo lo agarro con mi mano, me quemo, el pescado vuela en el aire, cae al piso y mi vida pasó entera por mi frente. Me echo atrás, agarro una espátula, tomo el pescado del piso. Entonces me dice, emplátalo. Y de repente el chef dice, Berlusconi quiere entrar en cocina. Ha sido una cena maravillosa, pero ¿quién hizo el pescado? Y Berlusconi me dice, vieni aquí. Y yo dije, aquí me deportan. Tengo un yate de 90 metros, tengo una casa en Cerdeña, tengo una mansión en Miami, tengo 150 personas en mi entourage y yo he visto cómo tú tratas a tu gente y a la gente y yo quiero eso pa' mi vida. Para mí el dinero no era tema porque yo lo que quería era ser el gerente general más joven de la compañía. ¿Cuánto ganas? Y me lo triplica. El poder no es lo mismo que el dinero, el dinero llega hasta un punto y después empieza el poder.
Hanan es un emprendedor chileno. Es fundador y CEO de Keylog, una de las empresas de logística y tecnología más importantes de América Latina. Su camino hasta ahí ha sido todo menos lineal. Trabajó en hoteles de lujo alrededor del mundo y administró la vida de un multimillonario ruso. Perdió cientos de miles de dólares antes de encontrar el negocio que cambiaría su vida.
Que preguntarse por qué estoy haciendo lo que estoy haciendo. Es por la foto, es por tener un reloj más chingón. Y eso es lo que nos falta a los emprendedores: preguntarnos el por qué estoy haciendo lo que estoy haciendo.
Háblame del día que quisiste retar a Dios.
Ponme al frente a un necesitado porque yo quiero ver cómo tú me haces millonario. A ver si es verdad.
Papito, lo hice todo en el orden que dijiste. Di 2500 euros.
Próximo jueves, make it rain. Y Dios made it rain. Y perdí todo, todo.