JORGE JUÁREZ: El Hombre detrás de CARÍN LEÓN, CARLOS RIVERA y REIK #388

Jorge Juárez manages Carín León, Carlos Rivera, and Reik. He builds artist brands through face-to-face pitches and demographic data, not just chasing hits. After the pandemic, he shifted to owning a stake in his artists' intellectual property, creating festivals and restaurants alongside their music careers.
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Va a haber muchas cosas que son herramientas, pero hay llaves que uno puede tener en la vida: tu sonrisa, el ser educado y el— Y le decía: tengo este artista que se llama Rake. Y el director de marketing me decía: no tengo ni idea. Le llenaba de bayas alrededor del banco. Llegaba con él y decía: tengo un artista que se llama Rake. Claro que lo ubico. ¿Dónde lo he visto? Pero sí, sí, mis hijas lo escuchan. Yo acabo de firmar un artista que se llama Melendi. Y decía: Jorge es lo mejor que me ha pasado en la vida, tal, tal, tal. Se voltea conmigo y me dijo: yo creo que tú hablas mucho y no concretas. Se voltea Carlos Rivera y le dice: mira, yo soy el ejemplo. Jorge habla y concreta. Y yo me quedé así como mudo, no. Nadie se atrevía a ir a sentarse con la gente de La Esfera y decirle: quiero hacer unos conciertos acá. Tenemos que pensar en grande y tenemos que hacer cosas que lleven tu carrera a otro nivel. Y cuando tú manejas artistas, tú tienes que pensar en esos momentos, no en lo tradicional de hacer conciertos más grandes, sino hacer momentos que a la cultura la llevan a otro nivel.
Jorge Juárez, bienvenido Jorge. Jorge lleva 25 años construyendo gigantes desde el asiento de copiloto. Él es manager de Karim León, Rake, Carlos Rivera, CEO de Westwood Entertainment, de Socius Music, y el que trajo Bad Bunny a México por primera vez, además de ser el arquitecto del primer latino en encabezar la Sphere en Las Vegas, Karim León.
Nadie está dispuesto a invertir lo que gana. Y yo siempre digo a los artistas: si invertimos lo que ganamos, estamos invirtiendo en nosotros mismos. Y la gente se le olvida que invertir en uno mismo es la mejor inversión que uno puede hacer. Yo invierto en ti. Tú tienes que invertir en ti también, en tu manera en cómo te vistes, en cómo haces las canciones. Entonces me tocaba con microscopio ir a buscar esos artistas como Bad Bunny, ¿no? Que la primera vez que lo traje pues no llenó, pero generé una relación con su manager y con el artista de creer en el día uno que cuando el artista reventó yo seguía siendo parte del proyecto. A Romeo Santos, cuando era Aventura, lo fui a ver a Nueva York y yo le hice un plan y le llevé el plan y se quedó enloquecido. Si tú fueras mi artista, yo pondría fotos tuyas en Times Square. Me dijo, ¿cómo? A ver, ¿cómo? Explícame.
¿La fama hace a la gente más segura o más insegura?
Más insegura. Les digo qué difícil ha de ser ser número uno. Me dice: sí, muy complicado llegar ahí. No, no, no. Cuando ya no estás ahí.
Hola y bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo soy Oso Trava y entrevisto cada semana a las mentes más brillantes para dejarte algo único y práctico que puedas usar en tu vida diaria. Acuérdate que si quieres recibir todos los días un correo muy corto con tips, con lecciones de negocios, con pensamientos profundos, con lecciones de vida, Puedes recibirlo totalmente gratis, se llama Oso Trava Daily y lo mando de lunes a viernes sin espamearte, sin mandarte cosas que no quieres, siempre tratando de darte valor. Y puedes recibirlo registrándote gratis, como te digo, siempre va a ser gratis en cracks.la/viernes. Regístrate y muy pronto voy a estar en tu inbox. Hoy me acompaña uno de los hombres más poderosos de la música latina y que probablemente nunca has visto o nunca has escuchado de él, Jorge Juárez. Lo puedes encontrar en Instagram como J Juárez W. Hoy no vamos a hablar tanto de música, vamos a hablar sobre cómo construir algo enorme sin necesitar los aplausos, qué es lo que le hace el dinero y la fama a un ser humano de cerca. También hablaremos sobre qué es lo que Jorge aprendió sobre la vida después de un cuarto de siglo viendo el éxito en su forma más extrema. Esta es una plática muy divertida, muy anecdótica, pero también muy ilustrativa. Así que espero que disfrutes de esta entrevista con Jorge Juárez. Jorge, bienvenido a Cracks Podcast.
Muchas gracias.
Oye, estoy muy emocionado por tenerte aquí. Digo, eres alguien que está detrás de la carrera de algunos de los artistas latinos más grandes del mundo, y hoy te traemos aquí al escenario a ti. 26 años de carrera y todas las experiencias que nos pudiéramos imaginar las vamos a hablar el día de hoy. Pero algo que me estuviste platicando hace poco, que tuvimos chance de pasar una cena juntos, es tu afición, no sé si llamarle afición o tal vez ya hasta obsesión por la longevidad. Cuéntame sobre esta clínica que visitas en Marbella.
Marbella, exacto.
Cuéntame un poquito de esa clínica.
A partir de como los 35 años yo tuve como un break en mi vida de que estaba muy gordo, muy con mucha ansiedad, mucho estrés, y ahí tomé la decisión de ver a un doctor en Miami de longevidad Y cuando llegué con él me invitó a su casa porque primero yo creo que vio en mí que dijo este cuate me puede hacer todas mis conferencias. Entonces me invitó a su casa en vez del consultorio. Me dijo Jorge, quiero entenderte qué es lo que quieres hacer. Le dije oye, quiero bajar 10 kilos. Me dijo no, eso no es una buena justificación. Entonces me empezó como a retar y me sacó ahí porque realmente yo quería tener una vida más sana. Y yo me di cuenta porque tengo hijos chicos, porque el estilo de vida que yo manejo de tantos viajes, tantos conciertos, restaurantes, no era un estilo sano. Y tenía que regresar a tener una vida sana. Ahí empecé. Me dijo: te tienes que quitar el azúcar. ¿Quieres vivir 7 años más? No tomes azúcar, mijo. Azúcar en ningún tema. Si vas a comer una pasta, tómate una proteína antes. Y en la búsqueda de todo esto encontré una clínica en Marbella que se llama Büschinger, que es alemana y que se encarga, es la número 1 en fasting. Entonces yo decidí irme solo, como hacer este proyecto de mi vida todos los eneros, como para también limpiarme la cabeza, no, como dice Cristian Castro, no, no pensar en nada. Y este, y la verdad me ha funcionado muchísimo porque hago un clean de todo, no como en 8 días, es puro este aguas y jugos. Y después del octavo día rompes con vegetariano, y luego a la semana pescado, y hasta después de 3 semanas proteína, carne. No, y ahí ya regresa a tu vida habitual y sigues bajando de peso. Más allá de bajar de peso, es cómo tú te sientes, no, cómo te limpia la cabeza, cómo agarras cosas que se te olvidan hacer en el año, como leer en las mañanas, como apuntar las cosas en la noche. Y una de las cosas que estaba leyendo en la clínica, este, me encanta la longevidad, como estás platicando. Yo leí que había un, una ciudad en Japón que es este No me recuerdo el nombre de la ciudad, pero que había gente con muy pocas enfermedades mentales, no, o sea, de Alzheimer o de pérdida de la memoria. Y tenían algo en común todos: no era el tema de la comida, no era el tema del ejercicio, era un tema de que todos tenían, escribían 25 minutos al día a mano. Y tú te empiezas a dar cuenta que son cosas como muy elementales, pero que ya dejamos de hacer. Ya casi nadie escribe, no a mano, todo lo hacemos en el celular o en la computadora, en el iPad. Entonces es ahí donde yo tomo todo ese tipo de cosas para limpiar mi cabeza, estar, este, bien pleno y saludable.
Son 3, ¿cuánto tiempo te vas?
No, son 10 días, pero me preparo 5 días antes que dejo de tomar este, nada de carbs, nada de alcohol, nada de nada, y la carne tampoco, para llegar y poder aprovechar todo este clean que hago de 8 días.
Y además del tema alimenticio, ¿qué otras cosas haces durante esos 10 días? ¿Dejas celular? ¿Te desconectas absolutamente?
Me desconecto del celular, juego tenis. La gente me dice: ¿cómo puedes jugar tenis si no estás comiendo nada? Pues la energía te sale, te das cuenta que el cuerpo no necesita tanta comida. Medito, Tomo clases de como se llama, de ahí de respiración, masajes. O sea, me doy, soy muy egoísta en ese momento en mi vida y me doy un tiempo para mí mismo.
Es el único momento en el año en el que lo haces.
Lo hago dos veces, en mi cumpleaños y cuando me voy a la clínica. En mi cumpleaños trato de buscar destinos, como he hecho el Camino de Santiago. No, solo, siempre lo hice solo los primeros 7 días y al Al octavo día llegó mi esposa y acabamos 3 días más. No, me gusta hacerlo solo porque cuando hice el Camino de Santiago fue un regalo que yo me di a mis 45 años. Quería un regalo y quería un regalo en el cual yo podría estar conmigo mismo, no necesitaba más gente, no. Entonces me fui a Madrid, desconecté mi celular, me compré un celular de esos de cajita y este, y me fui de Burgos, empecé a caminar y me agarré un, un, este, un iPod que yo tenía de hace muchos años con canciones viejas y lo cargué con las canciones que acordaba que eran las canciones que cuando yo estaba chico. Y entonces yo salía en la mañana después de desayunar a las 10 de la mañana a caminar, iba caminando, venía escuchando las canciones y me acordaba de los momentos de mi vida que estaba viviendo en ese momento, de los sueños que tenía. Y estaba como muy agradecido porque me daba cuenta de que había cumplido muchos de mis sueños y que lo más importante es que tenía salud y que podía disfrutarlo. Y entonces, al estar yo caminando, me paraba por mi cafecito, y luego a las 3 de la tarde me paraba por una tapa, una cerveza, Y como no tenía nadie que me esperara, no tenía prisa. Y en las noches llegaba, me metía a la computadora del hotel y veía qué restaurante bueno había por el pueblo, y me iba yo solo, me pedía mi botella de vino, mi copa, y me iba a dormir. Todos los días hacía lo mismo, y fue un viaje que me regalé a mí mismo. Entonces cada año trato de hacer un viaje de hiking parecido, Torres del Paine, o en Japón, no, en bicicleta. Trato de hacer uno de esos viajes que me haga recordar por qué estoy donde estoy y que me haga sentir que todos los sueños que tenía de chico los puedo seguir cumpliendo si tengo esa paz mental.
Háblame de esos sueños de chico. Tu mamá te decía que podías ser el mejor, tu papá te decía prepárate y ensúciate las manos. ¿Qué soñabas y cuál de esas dos voces escuchas más el día de hoy?
La de los dos. Gracias a Dios sigo teniendo mis papás vivos y creo que siempre me ha dado muy buenos consejos. Entonces, para mí lo más importante es seguir escuchando. Cuando uno deja de escuchar es cuando yo creo que pierdes la brújula. Para mí lo más importante hoy en día es escuchar más que hablar. Recuerdo que un tío me decía eso: si tú escuchas, vas a poder lograr muchas cosas y vas a entender a las personas. Y es un ejercicio que he hecho toda la vida, no tratar de entender a las personas, que no todos son como yo pienso que son. Que cada persona es muy diferente a mí, pero que todo el mundo queremos lo mismo. Al final de cuentas, todo el mundo queremos ser felices. A lo largo de— hay gente que piensa que quiere hacer dinero, hay gente que quiere ser muy exitosa, hay gente que quiere ser mala y que quiere dañar a las personas. Pero al final de cuentas, cuando llegas al— ¿qué dices? ¿Qué es lo que te llevas? Tus recuerdos, tus viajes y los buenos momentos. Entonces, para mí es lo más importante. Hoy en día. Y yo me acuerdo de chico que las cosas que me hacían muy feliz las sigo haciendo, no, como es jugar tenis, como es compartir con mis amigos, no. Y ese tipo de cosas son las que a mí me llenan hoy en día con mis hijos, viajar con ellos. Hoy en día también en la parte laboral, ver que le cumplí el sueño a un chavo que llegaba a mi oficina y que lo veía, este, inseguro, y que hoy en día lo vuelve una persona muy segura muy contenta, muy capaz, y que veo que le cumplí el sueño con él. Eso para mí es priceless.
Cuéntame un poco entonces. Tú vives en esta casa, tu papá un ejecutivo muy exitoso en una multinacional, tu mamá una persona que siempre estuvo de tu lado. Tú tuviste estos retos de dislexia que al final del día superaste, pero terminas estudiando en el ITAM, haciendo posgrados o diplomados en Harvard, en NYU. ¿Para dónde le tirabas tú?
Yo siempre pensaba que entre más preparado estuviera, más herramientas tenía. Y entonces yo siempre busqué, decía, bueno, voy a estudiar administración de empresas, que no es una carrera, que es muy buena carrera, pero no es una carrera como una ingeniería. Entonces ya tenemos que ir a la mejor universidad, que yo pensaba que era, pues por eso me fui al ITAM. Luego yo quería hacer una maestría porque en ese momento era como mucho que a tu alrededor todo mundo hacía, como parecíamos como si fuéramos robots, no. Acaba la universidad, te vas a la maestría, antes de trabajar una compañía multinacional que te pudiera dar los puntos, este, para ir a una maestría. Entonces, como que yo era muy disruptivo desde chico. Entonces, como que yo quería seguir los pasos de todo mundo, pero quería ser diferente. Sabía que no quería trabajar para nadie, que quería tener mi propio negocio. Eso lo supe desde muy chico. Pero finalmente sabía que me tenía que preparar. No sabía qué quería, porque yo sigo pensando que hoy en día lo veo con mis hijos, que es muy difícil que a los 17, 18 años sepas qué quieres ser de grande cuando no has tenido una experiencia laboral. Yo pienso que antes tienes que tener una experiencia laboral y luego decir me quiero dedicar a esto, es lo que yo pienso. Y finalmente, como yo no sabía qué me quería dedicar, estudié administración, me fui a hacer mis cursos de verano a Harvard, NYU, y luego cuando tomé la decisión de irme a hacer la música, que fui a hacer un curso a Berklee, ahí fue cuando me entró mi click que dije esto es para mí. Y ahí fue donde dije me voy a desarrollar. Y ahí fue donde también me di cuenta que no importaba todos los estudios que yo tuviera, porque mi negocio, el negocio de la música, también es mucho de aprenderlo en la calle.
Vámonos un poquito para atrás, porque ¿en qué momento se mete esta idea de la música en tu vida al grado de que decides irte a tomar un curso? ¿Tomas el curso antes de involucrarte en la música? ¿Cómo te metes a la música?
Estaba yo en Nueva York de verano haciendo este NYU, y ahí va el cuñado de mi mejor amigo, y él tenía la Cinderella Records, y él estaba incursionando en el management. Y entonces él ahí llegó conmigo, me dijo: oye, mira, estoy haciendo este negocio, porque siempre teníamos muy buena química, y me platicaba. Yo siempre fui muy curioso de preguntar a la gente: ¿a qué te dedicas? ¿Qué haces? Cuéntame tu negocio. Me platicaba mucho de su negocio Y me empezó a contar lo del management. Y ahí él me dijo: oye, fíjate que estoy buscando un patrocinador. Yo le ayudé, le conseguí el patrocinio, le cerré el negocio. Yo lo veía más como el cuñado de mi amigo, le hago un favor, no.
Y este, ¿tú qué sabías de patrocinios?
Nada, pero siempre fui como muy echado para adelante, en el cual no me daba como que siento que esa parte mi mamá me la, me la apoyó mucho desde chico, no, que me decía: a ver, ¿qué te gustaría hacer? ¿Qué quieres hacer? Tú puedes hacerlo. Entonces, esa motivación que siempre me daba, pues yo era una persona como, me acuerdo que hasta, imagínate, voy a sonar muy viejo, pero mandé la propuesta en fax en ese momento, no, este, Aeroméxico. Y ahí fue cuando me di cuenta que me daba una emoción muy grande cerrar un negocio, era una adrenalina que no podía explicarla. Entonces, cuando yo estaba chico y veía que era muy fácil cerrar negocios Y luego cerré un patrocinio de ropa y les presenté a un grupo a Tommy Hilfiger. Y entonces se voltea.
¿Cuál crees que era tu edge en ese momento? ¿Qué te hacía? ¿O por qué eras tan hábil cerrando negocios?
Yo no me consideraba hábil, yo me consideraba que no tenía miedo. Era como que era una cosa diferente y sentía una adrenalina al decir que alguien me decía: a ver, tú puedes hacer esto, yo lo puedo hacer. Entonces esa adrenalina que yo sentía en mí me cegaba y trataba de conseguir el negocio a como fuera posible. Y ahí fue cuando me di cuenta que era un gran vendedor sin saberlo, no. Y que empecé a leer libros de venta, no, porque finalmente mi papá siempre fue que leía demasiado. Me decía, léete este libro, léete. Y yo hacía lo opuesto, lo opuesto, no. Pues dije, bueno, tengo que prepararme, voy a leer, no. Y realmente Todo me llevaba a lo mismo, a saber que si sabía tratar a las personas, como yo siempre les doy un consejo a mis hijos, yo les digo: en la vida va a haber inteligencia artificial, va a haber muchas cosas que son herramientas, pero hay ciertas llaves que uno puede tener en la vida. Y se voltean conmigo, me dicen: ¿qué son? Digo: que es tu sonrisa, el ser educado y el estar pendiente. Y ellos me decían: ¿Por qué, Pablo? Porque si tú vas al súper y le sonríes a todo el mundo, todo el mundo te va a sonreír, y la gente te va a decir cuáles son las promociones porque le vas a caer bien a las personas. No porque le caigas bien, sino porque si estás feliz no tienes por qué no externarlo. Y cuando eres educado y tienes detalles, la gente siempre va a tener detalles contigo. Y finalmente yo creía mucho en eso desde chico y me ayudaba mucho cerrar negocios. Entonces esa parte, y también sin querer, sin que, sin pensarlo tanto, yo en la universidad hice un grupo de amigos que hoy en día son muy exitosos. Pero tenemos este grupo de amigos que siempre nos estábamos platicando de negocios, de ideas, de metas, y eso nos ayudó mucho a todos a crear este grupo de amigos en el cual cada quien hace un negocio completamente diferente, pero a cada quien le va muy bien. Y era algo que nos compartíamos entre todos y nos ayudábamos.
Entonces llegas abriendo patrocinios, y ¿cómo se da tu salto al marketing?
Me invita, me dice: oye, te quiero invitar de director de marketing de Tower Records. Y yo le decía: mira, la verdad no me veo ahí porque yo estoy estudiando, quiero hacer una maestría, yo me veo más como haciendo un fondo de inversión o trabajando para un banco. Y él me dijo: ¿por qué no pruebas? Fui a unas juntas y en esa junta me di cuenta que Las tiendas de discos no eran para mí. Además que empezaba en ese momento la piratería. Y ahí fue conmigo. Si abro una compañía de management, le dije déjame ver esa. La veo, me recomiendan un libro que hoy en día el que hace libros es mi abogado en Estados Unidos. Después de 20 años, y yo ese primer libro que leo de la música, y en ese libro veo las reglas de la música y me apasiona. Nunca acababa yo un libro, para serte honesto. Empezaba un libro y llegaba como a la mitad y ya no me interesaba, ya no lo leía. Y ese libro lo acabé, haz de cuenta, en una semana. Entonces dije: esto me encanta. Entonces voy con mi padre y le digo: oye, fíjate que me quiero dedicar a la música. Se voltea y me dice: ¿y tú qué sabes de música? Le dije: nada. Me dijo: bueno, pues vete a estudiar, yo te apoyo, pero vete a lo mejor que haya. Le dije: no, ¿cómo crees? Acabo de estudiar en el ITAM y otra vez irme a otra escuela, tal, tal, tal. Me dijo: pues te quieres dedicar, te tienes que informar. Entonces me fui a Berkeley a tomar un curso de management y producción. Era yo obviamente el más grande de todos los alumnos, no, que entrábamos ahí.
Para esto ya estabas trabajando o todavía no?
Yo tenía un negocio de distribución de aires acondicionados que me puse como que era mi side business, y también tenía un negocio de una página de internet de recursos humanos. Nada que ver, nada que ver. Pero como me gustaba el negocio, yo decía yo tengo que generar dinero, no. Y este, entonces me voy allá y ahí entiendo bien el negocio, regreso Me acuerdo, con una libreta hago el cuerpo humano, pongo todas las entradas de dinero que puede tener un artista o negocios, y de ahí digo voy a empezar a desarrollarlas con mi socio, con Westwood, y empiezo a desarrollar el negocio.
Estas entradas de negocio que tú visualizaste, ¿eran cosas que ya existían y que aprendiste en un libro, o estabas también echando ideas que no sabías si podían funcionar?
Yo leí el libro, vi todos los negocios que había, y vi también que había mucha ignorancia en mi país en el negocio de la música. Veía que los artistas iban por los negocios tradicionales y no buscaban negocios adicionales a la música. Yo, cuando entro a la música, empieza la crisis de la piratería. Y ahí siempre lo voy a decir, mi papá me decía: en la época de crisis hay oportunidades. Entonces yo dije: aquí es mi oportunidad. Porque todo el mundo estaba pensando en que corrían gente de las discográficas, cada vez había menos personal, y yo decía: bueno, este es mi momento. Y entonces yo ahí agarré y empecé a entender el negocio de la música, que había las canciones, se dividen en dos maneras: la composición de la letra y la melodía de la música. Esas dos cosas hacen una canción. Y entonces, en la parte de la composición de la música hay derechos, y esos derechos muchas veces no estaban bien explotados. Y yo encontré una manera de financiamiento por medio de los derechos editoriales para poder ayudar a mis artistas en ese momento de crisis a tener fondos para poder hacer marketing. Entonces yo me volví una persona muy agresiva en el marketing con mis artistas y la gente no entendía de dónde sacábamos el dinero. Y lo sacábamos porque la mayoría de nuestros artistas eran compositores y yo los firmaba en editoras y en sociedades de gestión. Yo les decía a las sociedades de gestión: dame este anticipo con el artista y este anticipo lo vamos a poner en la carrera del artista y va a generar mayor regalías en el futuro y vas a tener más dinero tú también como sociedad. Entonces me compraron la manera en la cual yo hacía el negocio y luego empecé a buscar marcas también. Entonces buscaba las marcas y esta anécdota no sé si la he contado, pero es buenísima. Entonces yo iba a Banamex, no, en ese tiempo que era el que más patrocinaba la música. Y le decía: tengo ese artista que se llama Rake. Y el director de marketing me decía: no tengo ni idea. Entonces yo salía de ahí frustrado y al mes siguiente regresaba, pero le llenaba de vallas alrededor del banco, ¿no? Cuando llegaba otra vez con él, porque Santa Fe estaba lleno de vallas y aparte mucho tráfico, llegaba con él y decía: tengo un artista que se llama Rake. Claro que lo ubico, ¿dónde lo he visto? Pero sí, sí, mis hijas lo escuchan. Y entonces me ayudaba a cerrar negocios, ¿no? Entonces todo mundo decía: Jorge, ¿por qué pones toda la publicidad en Santa Fe, y era porque estaban los corporativos de las marcas que me patrocinaban, no. Entonces yo empezaba haciendo todo ese tipo de estrategias porque me sentía libre.
Y esto fue de iniciativa propia, estas técnicas de guerrilla las aprendiste de algún lado, te inspiraste en algo más, o fue pura creatividad?
Era creatividad. Este, fíjate que nosotros hacíamos juntas, éramos 5 gentes en la compañía, era una compañía muy chica, y escuchaba a las personas, no. Entonces había una persona que era el asistente, que en ese momento no la escuchamos, pero tenía mucha razón, que nos decía: Jorge, yo creo que tenemos que tener psicólogos para los artistas. Yo le decía: nada que ver. Y tenía toda la razón, no. Hoy en día creo más en eso que en muchas cosas que yo pensaba, no. Y este, y ahí tomamos muchas ideas en equipo, pero finalmente yo siempre estaba como muy abierto a ver qué pasaba en Estados Unidos. Yo era un cuate que cuando tenía un artista y me decía: me encanta Había un grupo de R&B que se llamaba Boyz II Men. Yo buscaba quién era el manager, agarraba un avión, me iba a Los Ángeles downtown, me juntaba con el manager, ni me conocía, pero le pedía la cita, llegaba y este, y llegaba con la artista y decía: ya tengo Boyz II Men. Y el artista me decía: es que no estoy listo. Yo: ¿cómo? O sea, fui a Los Ángeles, te traje a Boyz II Men para que seas tu artista que te fascina, para colaborar, para colaborar. Mejor, yo no estoy listo. Entonces ahí aprendí un poco la paciencia, que no todo era como un negocio práctico, como un producto, que la música tiene sus momentos, tiene sus tiempos y hay que saber llevarlos. Para mí en ese momento era mucha frustración porque ya había cerrado algo que para mí era como muy evidente hacer. Entonces tenía ese como trigger en mi vida, ya sabes, de que Pues no me esperaba. Una anécdota muy buena. Hay un señor que se llama Andrés Río y entonces veo una vez en el periódico que hace 6 conciertos en el Auditorio Nacional. Entonces pregunto a la sociedad: oye, ¿quién lo hizo? Dijo: ningún promotor, ellos directamente. Digo: ¿cómo va a ser? Sí. Entonces le digo: ¿me puedes dar un teléfono? Me da un teléfono, le marco a esta persona y le digo: mira, te ofrezco un negocio. Todo lo que tú ganas hoy en día en los shows no te toco nada, pero todo lo que te ahorre te cobro el 50%. Me dice: ¿Cómo? Digo: Sí, porque yo hago publicidad todo el tiempo en México. Tú vienes, la compras, la compras a precio alto. Yo ya tengo ciertos paquetes de publicidad, ahí te borra el 50% y ahí me das el 25% a mí. La renta del inmueble, yo hago más conciertos que tú, seguro me lo dan más barato que a ti. La parte de la audioiluminación, rento más, me lo dan más barato que a ti. ¿Qué te parece? Me dice: Puedes venir a Londres la próxima semana y te presento a Adrien Rieu. Digo: Voy para allá. Fui, voy al show a la O2. Me acuerdo que se va a olvidar, lleno de pura cabeza, ya sabes, blanca, ya sabes, el show. Y digo, ¿en qué me estoy metiendo, no? En algo que yo no sé. Pero bueno, y él cena después del show porque tiene 250 entre músicos y staff, todo eso, y me invita a cenar con él. Me le quedo viendo, me dijo: no pensé que fueras a venir hasta acá. Digo: sí, porque para que me conozcas, veas que soy serio y que quiero hacer negocio contigo. Y ahí me dio toda Latinoamérica. No, entonces hacías mucho ese tipo de cosas y yo me sentía como con una adrenalina que decía: estoy en Londres. Me acuerdo que estaba saliendo de la arena, ya no había taxis, no había nada. Yo ahora, ¿cómo voy a regresar? Pues estaba tan contento que no me importaba, ya sabes, porque decía: logré algo que nunca pensé en mi cabeza que podía lograr, ¿no? Entonces, y eso es lo que a mí me dio la música. Cuando tú me decías que cuando pensabas dedicarte a la música, la música para mí no tiene techo. La música, tú puedes soñar. Yo soy un soñador y con la música puedes llegar a cualquier lugar y a cualquier país. La música se volvió global, gracias a Dios, en el momento que yo estaba en la música. Y eso me permitió a mí darme cuenta y ser testigo de que hoy en día lo que trabajo le puede llegar a una persona en Japón, a una persona en China, a una persona en Alemania, y puedo hacer conciertos ahí. Entonces esa expansión que me tocó vivir viniendo de la crisis del disco, es para mí como un aire que me avienta para decir: puedo lograr muchas cosas en la música. Que hoy en día viene la siguiente parte, que es la inteligencia artificial.
Sí, a ver, quiero hablar de todas estas cosas que acabas de decir, vamos a desempacarlas todas, pero antes de eso, tú llegaste a la industria de la música sin experiencia, con teoría. Exacto. Y dices que es una industria en la que se aprende mucho haciendo. ¿Tú crees que haber llegado Con absoluto desconocimiento de cómo funcionaban las cosas, ¿fue una ventaja o una desventaja?
Fue una ventaja.
¿Por qué?
Porque no tenía un parámetro, no estaba encasillado, no tenía influencia, podía hacer lo que yo quisiera. Y generalmente la música es arte. Yo no puedo hacer que una canción te guste a ti, pero si tú me ves convencido a mí de que esa canción es buena, le vas a dar la oportunidad de escucharla. Y entonces eso cambia para mí mucho la manera en la que la industria venía trabajando y en la libertad que yo tenía, porque yo no tenía miedo de ir a Mastercard y enseñarle mis artistas a la gente de Mastercard para que me patrocinaran, porque eso en ese momento no se vivía. Nunca buscaban a un banco que, como se llama, que trabajara de cerca con una tarjeta de crédito con un artista. Entonces eso hacía que yo viniera con un approach diferente y que también hablara con un artista de una manera diferente, porque que principalmente había miedo hablar con los artistas. Cuando yo empecé, a todo mundo le daba miedo, pavor, hablar con los artistas o decirles tu canción es muy mala. Y yo en ese momento venía de la teoría y era como uno más uno da dos. Entonces yo ya con la artista le decía tu canción no va a pegar. Y obviamente el artista me odiaba, no, o sea, me está diciendo que mi hijo es feo, no. Entonces, este, y ahí entendí yo que digo, ah, hay que tener un poquito más de tacto, no es un negocio de uno más uno, no. Y hay que saber llevar no el negocio de una manera diferente, porque lo que tengo que hacer es inspirarlo para que si esa canción no está buena, haga mejores canciones.
Has hablado de dos roles que tenías o que desarrollaste durante tu tiempo en Westwood. Uno es el manager, sí, y otro es el promotor. Sí, hablemos del manager. ¿Cuándo te diste cuenta que eras manager y cómo definías tu rol en ese momento hace 26 años?
Mira, yo me di cuenta que era manager después de 10 años. De trabajar de manager, porque me di cuenta que lo más importante es tener una conexión con el artista y caminar al mismo lado. Nadie está bien y nadie está mal en el management, porque finalmente la música no es una regla. No hay una persona que te puede decir esta canción va a pegar. Recuerdo mucho una junta con el papá de un artista que es muy conocido, que era CEO de una multinacional. Y entonces el papá me decía: Jorge, hazme un plan de 3, 5 y 7 años. Yo le decía: Papá, no, yo estoy en élite, te lo puedo hacer, pero no funciona así, porque si la canción 2 me pega globalmente, de cobrar una cantidad de dinero voy a cobrar 10 veces más. Entonces así no funciona el negocio. El negocio de la música es muy diferente. Obviamente podemos hacer proyecciones que se puedan acercar a la realidad. Pero una canción te puede cambiar la vida. Entonces, después de 10 años de haber trabajado, me di cuenta que mi negocio primero estaba en la creación de la música, más allá que en la venta ni en el front line. Cuando me doy cuenta que estaba en el estudio y hacer buenas canciones, ahí me di cuenta que el front line estaba resuelto, porque cuando había éxito llamaba la gente. Ya no tenía yo que estar suplicando ni buscando a la gente. Fue después de 10 años.
¿Dónde se traza la línea entre el front of the house y back of the house? ¿Dónde está la responsabilidad del artista, del compositor? Y tú, ahora sí, como yo nací, tú qué pitos tocas aquí, no, tú vienes del ITAM, o sea, ¿en qué momento sabes hacer canciones?
Entonces yo tuve que poner una batería en mi oficina porque el que distribuía equipos, que es de los más grandes distribuidores, era amigo yo de todos. Entonces le dije, oye, Necesito una batería en mi oficina. Me dice: ¿Para qué la quieres? Le digo: Voy a tomar clases y además cuando lleguen los artistas me van a preguntar que soy músico, voy a decir que sí para que sepan tomar mi opinión en una canción. Porque me decían lo mismo, me decían: ¿Tú qué sabes de música? Y finalmente yo tengo un oído muy comercial y yo le decía a los artistas: yo no quiero perder mi oído comercial, yo no quiero saber si la mezcla tiene que ir un poco más baja el bajo, o tiene que ir más alta la batería. No me interesa saber eso. A mí lo que me interesa saber es que si la melodía y la letra conectan con la gente, puede ser un éxito.
Y eso es nato, naces con ello, se desarrolla, se desarrolla.
Yo siempre he pensado, y lo voy a seguir diciendo, que todos los seres humanos tenemos la misma capacidad. Si trabajamos y nos enfocamos y somos disciplinados, desarrollamos esas herramientas y cada vez nos volvemos más sensibles a ese tipo de cosas. Yo hoy en día puedo ver un artista y decirte: tiene mucha posibilidad de pegar. No tengo la vara mágica, pero me equivoco muy poco. ¿Por qué? Porque tengo la sensibilidad de estar en estudios, de estar con compositores, de estar con productores, de estar con artistas y ver qué funciona y qué no funciona, y ver hasta dónde se atora el proceso. Entonces ahí yo Cuando cambio, que pongo mi batería y que empiezo a tomar clases de batería, y que era muy malo porque no tenía ritmo, la verdad, decía: qué difícil es tocar una batería, qué difícil es tener el ritmo de los pies y las manos. Yo toqué piano de chico, pero nada profesional. Y entonces ahí fue cuando dijimos: vamos a meter a los estudios. Entonces me empecé a juntar con los compositores y empecé a hacer un trabajo de preguntarles: a ver, ¿por qué esta canción la escribiste así? A ver, hagamos una canción. Yo no quiero ser compositor, pero quiero entender cómo se hace una canción o cómo trabajas tú una melodía. Entonces me explicaban cómo hacían. Entonces yo estaba en el trabajo de la creación de la música, me quedaba ahí 2 horas y veía todo el proceso de la música. Después de ahí iba con los productores. Y entonces yo era de las personas que sí leía los créditos de las canciones, y cuando veía que una canción pegaba, le hablaba a ese compositor o ese productor. Y me juntaba con él y lo ponía a trabajar con mis artistas. Entonces mis artistas empezaron a ver que yo era muy proactivo en el tema de juntar colaboraciones, de traer compositores y juntarlos para con ellos para componer. Y entonces me empezaron a ver, a respetar de una manera diferente. Me respetaban desde un inicio, pero me veían como una persona solo de negocios. Y cuando empecé a ir por ese lado, se dieron cuenta que entendía la música, que sabía la sensibilidad y que podía entender quién podía hacer una buena melodía y quién podía hacer una buena letra y quién podía darle ese arreglo a esa canción. Ahí fue cuando se me abrió el negocio, haz de cuenta, pero todavía más grande.
Y siempre pensando en lo que ese éxito inicial podría generar más adelante ya en cuestión de negocio. He hablado con varios de tus artistas y Me dicen es que cuando tú sueñas grande, llega Jorge y te hace ver que estabas soñando chiquitito. Y tienes una frase que dice: mi vocación es que tengo la capacidad de poder llevar el sueño de una persona a otro nivel. Que a Carlos Rivera le dijiste: hay una persona que va a creer más en ti que tú mismo, y esa persona voy a ser yo. Háblame de esta No sé si es habilidad, capacidad o obsesión por pensar en grande.
Hay algo que yo veo en las personas que siento que tienen esa capacidad de llegar a un nivel muy alto y que yo se los puedo sacar. Yo creo que sirvió mucho mi educación cuando yo tenía juegos de concentración, cuando me traté la dislexia, que me daba tiempo de hacer un poco atrás y observar a la persona. Y ver sus capacidades, sus debilidades y sus cosas no tan buenas para trabajarlas. Ahí fue cuando, por ejemplo, con Carlos Rivera, cuando tú dices, yo veía que Carlos es un artista excepcional que tiene una voz impresionante, que tiene una manera de componer muy diferente a todo el mundo y que es de los pocos artistas, digo pocos, que se van a mantener en los años y que han creado una marca muy fuerte. Porque ya no hay clásicos, y Carlos no es que sea un clásico, es un artista que va a perdurar para varias generaciones. Entonces eso yo veo en Carlos Rivera, y veo que en ese momento cuando yo llego a la carrera de Carlos, que Carlos no quería firmar conmigo, yo hice un plan y ese plan lo puse en papel, y luego dije: el plan de mi cabeza es mejor, y voy a ir con ese plan. Porque cuando tú ves una persona convencida, convences. Y cuando yo desayuno con Carlos y le digo esas frases, y le digo: y te lo voy a demostrar. Nunca se me va a olvidar que estábamos en España en un evento muy grande de varios artistas, y se volteó un artista muy grande allá y se voltea conmigo, me dice: es que tú hablas— yo acabo de firmar un artista que se llama Melendi, y Melendi en ese momento, pues como Carlos habla Habla siempre muy bien de mí. Ese Jorge es lo mejor que me pasó en la vida, tal, tal, tal. Y entonces esta artista se voltea conmigo, me dijo: yo creo que tú hablas mucho y no concretas. Se voltea Carlos Rivera, le dice: mira, yo soy el ejemplo, Jorge habla y concreta. Y yo me quedé así como mudo, no. Y entonces ese son el tipo de relaciones que yo genero con la gente que trabajo, porque me suma sus sueños y los hacemos realidad. Y vamos más allá. La anécdota esta me encanta, con Carlos Rivera, es Abbey Road. Un día me dice Carlos, vamos a tu casa, porque mi esposa había tenido una operación. Nos juntamos en tu casa, vienen a mi casa, hacemos la junta, y siempre hacemos unos acústicos en todos los discos. Y entonces yo le dije a Carlos, fíjate que me acaba de venir una idea a la cabeza. A lo mejor es una idea loca, pero yo siempre suelto las ideas más locas, todas las suelto. Y le digo: ¿Por qué no hacemos un disco en Abbey Road? Imagínate, un chavo de Huamantla, Tlaxcala, cantando donde hicieron los Beatles. Todo el mundo se me queda viendo en la mesa, unos como diciendo: ¿Está diciendo cosas en serio Carlos Mice? Va, vamos allá con la London Symphony, hacemos el disco, llevamos artistas muy famosos que habían producido canciones allá pero nunca habían ido. Hay un productor muy famoso que lo llevamos, se acerca con Carlos y conmigo y nos dice: yo sé, ese piano es con el que grababa John Lennon. ¿Sabes cuántas canciones me han tocado ahí de las producciones que he hecho para Sanz, para Arjona? 10. Y nunca había tenido el valor de venir a trabajar al estudio. Y hoy ustedes me traen a mí como invitado a vivir el sueño de ustedes. Y no pude vivir mi sueño, pero gracias a ustedes puedo vivir un sueño. Carlos y yo se nos puso la piel chinita y fue ahí cuando yo le dije, la adrenalina otra vez que viene a mí, que dije: este es el tipo de cosas que me encanta hacer, cambiar el juego. Fuimos después a un lugar donde estaba lleno de pantallas y le decía a Carlos: aquí tienes que estar tú en las pantallas. Se me quedaba viendo así, dice: pero aquí no tenemos fans. Pero vamos a tener fans. Entonces, la idea mucho de lo de hacer este tipo de cosas es de que yo veo ese potencial en la gente. No se lo digo a cualquier persona, no, a la gente que siento que tienen ese potencial, y voy con ellos. Y el management, gracias, yo siempre digo gracias a Dios, es que yo puedo trabajar con los artistas que realmente admiro y respeto, no por negocio sino por talento. Porque yo creo que cuando uno hace todo ese tipo de cosas, el negocio sea solito.
Va a creer más en ti que tú mismo. ¿Qué haces cuando ellos no creen lo suficiente? Cuando llegas tú con estas ideas y les cuesta trabajo confiar.
Yo siempre he pensado que cuando tú tienes un equipo de gente, que a mí me pasa mucho con mi equipo, y yo veo cómo me ve a mí mi equipo, me hace creer más en mí. Entonces, cuando tú tienes un equipo de gente y te dice Oso Trava Trava, creo que eres el mejor en esto, en esto, en esto, te va a dar confianza y vas a sacar esa parte que te faltaba para llegar a ese momento que necesitas para cumplir ese deseo. Yo siempre he pensado que cuando tú tienes gente que te acompaña, que es exitosa y que ve eso en ti, porque no es una cosa que yo se lo diga a la gente, realmente lo creo, y cuando lo creo se ve en mis acciones porque no paro, voy y consigo las cosas, como sea en el caso de la esfera con Karim León. No, que muchos artistas pensaron que tenías que hacer una temporada de 3 meses. Entonces nadie se atrevía a preguntar. O sea, no es que no lo podía hacer otro artista, es que nadie se atrevía a ir a sentarse con la gente de La Esfera y decirle: quiero hacer unos conciertos acá. Cuando yo veo esa oportunidad hace 3 años, yo lo comento con Karim y le digo: no lo vamos a decir a nadie, voy a ir por este, por esta meta, mijo. ¿Te cae? Le dije sí. Tenemos que pensar en grande y tenemos que hacer cosas que lleven tu carrera a otro nivel. Que la gente— son esos momentos de disrupción tan grandes que la carrera de un artista pasa a otro nivel. Y cuando tú manejas artistas, tú tienes que pensar en esos momentos, no en lo tradicional de hacer conciertos más grandes, sino hacer momentos que a la cultura la llevan a otro nivel. Cuando empiezas a ver que YouTube estuvo ahí, cuando empiezas a ver todos los artistas que han estado ahí, son artistas que tienen muchos años de carrera. Y ahí es cuando yo voy con la iniciativa y me rechazan la primera vez que voy, pero no rechazan mi sueño, rechazan los momentos en los cuales yo quería hacer. Anteriormente me hubiera frustrado, pero gracias a que aprendí la paciencia, dije: a lo mejor no es el momento, no es el tiempo, pero voy a volver a regresar.
¿Cómo identificas cuándo es una puerta cerrada y cuándo es un así no?
Cómo las personas te dicen las cosas en su movimiento corporal. Yo veo mucho cómo la gente se mueve, cómo se toca, cómo mueven las manos, no, si te están poniendo realmente atención. Y yo vi que a la persona que le hice el pitch le encantó la idea, porque le dio una idea de que iba a ser el primer mexicano, el primer latino, que era un chavo. Le conté la historia de dónde venía, que era orgulloso de su ciudad, de su Estado de México, y que no podía haber un artista con mejor identidad y con un talento tan grande como tiene esta artista para lograr una performance en su venue que pueda dar la vuelta al mundo. Entonces, cuando yo llego y le hago el pitch, veo que le gusta. No lo veía en ese momento, pero de ahí voy con mis refuerzos, que era gente de la industria americana que hace giras con Taylor Swift, o abogados de Elton John, no. Y llevo a mi equipo Y ahí llego y convenzo, no. O sea, el cuate ve que soy una persona que venía preparada y que no iba a hacer en su venue un show mediocre, sino que iba a ser un show que nunca nadie ha visto de un artista mexicano ni latino en un lugar así.
Hablemos del otro lado de la profesión. Una cosa es tú cómo colocas a tus artistas con promotores, con marcas, en venues. Decides también ponerte a promover desde muy temprano en tu carrera. ¿De dónde nace esta necesidad o cómo detectas la oportunidad de tú crear y vender tus propios eventos?
Yo pienso y estoy seguro que el artista tiene dos fases de promoción. Una es cuando saca su música y otra es cuando la canta en vivo. Cuando hay gente que no cree en tu proyecto, yo siempre digo a los artistas: no te preocupes, yo soy promotor, yo hago tu concierto. Pero si la vez pasada nos fue mal, no importa. Si yo creo, ya si yo me doy un trancazo en la cabeza, que me he dado, no, porque no todo te sale como tú quieres, pero me da mucho aprendizaje. Y entonces ahí es donde me vuelvo promotor, donde yo pienso que puedo hacer mejor la publicidad, donde pienso que puedo hacer más negocio, y donde mi artista no solo es ese concierto, sino es una carrera. Y al yo hacer unos conciertos con una promoción, una publicidad, yo, por ejemplo, cuando tú contabas lo de los los auditorios de Carlos, de que yo creía más en Carlos que él. Yo fui y le dije: vamos a hacer 5 auditorios. Me dijo: no, ¿cómo crees? Acá vamos a hacer uno máximo, uno más. Dije: no, porque el 1 y el 2 no vamos a ganar nada. O sea, ¿cómo? Digo: sí, nos vamos a gastar todo en publicidad y vamos a hacer 5. Me dijo: ¿te cae? Le dije: si me dejas, el tercero también lo gastamos en publicidad. Pero va a ser el artista más visto en la Ciudad de México y eso nos va a dar otro nivel. Nadie está dispuesto a invertir lo que gana. Y yo siempre digo a los artistas: si invertimos lo que ganamos, estamos invirtiendo en nosotros mismos. Y la gente se le olvida que invertir en uno mismo es la mejor inversión que uno puede hacer. Y eso es lo que yo le enseño a los artistas: yo invierto en ti, tú tienes que invertir en ti también. En tu manera como te vistes, en tu manera como te relacionas con las personas, en cómo haces las canciones. Hay que invertir y eso te lleva a tener un producto mucho mejor y a otro nivel.
Háblame un poco entonces de tu evolución, porque te pones a promover, sí, y empiezas a promover pues ahora sí que poniéndote con sanzuela a las patadas, porque el promotor más importante de toda América Latina era Osesa.
Total.
Y en muchas ocasiones estabas teniendo que usar sus propios venues.
Total. Entonces ahí es cuando me doy cuenta que Sansón no iba a dejar que fuera tan fácil para mí, pero ahí es donde fue el desafío y la adrenalina se sentía mejor. Y me di cuenta que las relaciones muchas veces son más fuertes que el dinero, y el generar relaciones fuertes y el creer— a mí me tocaba hacer una chamba más complicada porque me tocaba creer un artista en desarrollo para que luego cuando estuviera fuerte yo fuera partícipe de ese éxito. Entonces me tocaba con microscopio ir a buscar esos artistas como Bad Bunny, no, que la primera vez que lo traje pues no llenó y se me paró de las entrevistas, pero porque es un artista que no estaba acostumbrado a hacer ese tipo de promoción, no. Pero generé una relación con su manager y con su equipo y con el artista de creer en el día 1 que cuando el artista reventó, yo seguía siendo parte del proyecto. Y ahí es cuando uno tiene que tener la capacidad que yo siempre digo de ganar-ganar, que es cuando llega ese momento, te va a llegar tu competidor más grande a decirte: yo quiero ese artista, por este lado, por el otro lado. Y finalmente yo me acuerdo de esa negociación que yo hice unas respiraciones, porque me encanta también la parte de la respiración. Hice unas respiraciones antes de entrar a mi comida porque después de tantos años yo venía un poco enojado, no. Y entonces este, dejo de respirar y cuando llego a la comida sonreí, no, como lo que yo siempre promulgo. Platicamos muy a gusto y este, y me dijeron, ¿cómo le hacemos para asociarnos? Yo le dije, es muy sencillo. A mí mi concierto, uno más uno me da dos. Si me da más de dos Estás adentro. Y ellos me dijeron muy fácil. Y así lo hicimos y fue muy fácil. No hizo que fuera una relación en vez de competencia, de trabajar en algunos proyectos en conjunto. Y finalmente creo que eso es un éxito, porque muchas veces el ego, el querer decir yo puedo hacer esto, yo le gané al grandote en esto, al otro te van a aplastar en lo otro y en lo otro, en lo otro. Y si tú puedes convivir con estas grandes compañías y tu negocio puede ser exitoso y sano, ese es el éxito que tiene que tener uno. Y ahí siento que es ahí donde tuve un crecimiento. Es una cosa muy tonta, pero para mí es un crecimiento muy grande que pude esperar ese momento muchos años y cuando lo tuve lo supe manejar y hacer de la manera más inteligente, poniendo mi ego a un lado.
A ver, pláticame un poquito más de eso.
Muchas veces cuando uno crea un artista, pues tú ofrecías 10 y ellos ofrecían 20, ¿no? O ya tienes al artista y a mera hora llegaban y le ofrecían 20 fechas más que tú, ¿no? O tú haces una gira muy grande como hice toda la gira de Maluma, ¿no? Desde el principio. Y llegan con Maluma, le decían, te voy a traer tal, tal, tal, tal, tal. Y me decían, pues muchas gracias, pero tenemos un mejor ofrecimiento, ¿no? Y no es personal, ¿no? Y ahí es donde también me di cuenta que mi trabajo tenía un valor muy grande. Y cuando un artista quería regresar conmigo, le decía: ya no, sigue con ellos. Porque finalmente el trabajo que yo hacía en la parte de promoción, porque yo tampoco hago la cantidad que hacen ellos, yo soy mucho más enfocado, soy más boutique, pero hacía cosas que finalmente no había ese detalle, no. Pero al final del, de del juego, te das cuenta que el trabajar en equipo, el trabajar en sociedad, es da más.
Y eso es lo que hoy en día, en varias ocasiones durante esta plática has mencionado que volabas a Londres, volabas a Los Ángeles, volabas a Puerto Rico. O sea, tú siempre has tratado, y tal vez era más normal antes que después de la pandemia, pero de parártele de frente a la gente.
Total. Yo vengo de una industria donde te hablan por teléfono, te decían te compro un artista, ¿Quién me lo compra? ¿Qué ha hecho? Yo siempre decía, cuando yo vendo un artista, yo les hacía venir a México a sentarse en mi oficina, a verles la cara y a ver con quién estaba yo tratando. Entonces decía, si yo hago eso, yo tengo que ir también a hacer lo mismo. Cuando una vez que me conozcan y se sienten enfrente de mí, porque las grandes agencias que venden artistas están acostumbrados a trabajar con los mismos promotores de toda la vida, ¿para qué ellos se van a tomar un riesgo de trabajar con un promotor independiente Cuando ya sabes que tienes un promotor, que no te va a quedar mal. Entonces mi competencia era de que yo tenía que ponerme enfrente de la gente y enseñarles un plan. Nunca se me va a olvidar cuando a Romeo Santos, cuando era Aventura, lo fui a ver a Nueva York y yo le hice un plan y le llevé el plan y se quedó enloquecido. Le dije: y aparte tú tienes que ser el primero que está en Times Square porque tú vives en Nueva York. Yo, si tú fueras mi artista, yo pondría fotos tuyas en Times Square. Me dijo: ¿Cómo? A ver, ¿cómo? Explícame. Le digo: sí, el marketing se empieza desde casa. Si en tu casa tú eres conocido, la gente va a hablar de ti y el boca en boca va a llegar a todas partes. Hizo la promoción, empezó a poner las pantallas, la imagen de su disco, de su gira, y luego me habló. Me dijo: tienes toda la razón. Llegué al gimnasio y la gente que no me conocía me dijeron: I saw you in Times Square, tal, tal, tal. Y este, y funcionaba. Entonces muchas de esas cosas, los artistas veían cómo yo trabajaba y querían que yo les ayudara a desarrollar el mercado. Y entonces muchos han sido muy leales, la mayoría, pero finalmente hay que abrirse, hay que hacer negocio con todo mundo. Somos una industria muy pequeña, no somos tan grande, generamos mucho, hacemos mucho ruido, pero finalmente si trabajamos todos de la mano, hay negocio para todos, para todos hay negocio.
Generamos mucho ruido. Has dicho ya 20 veces que tu marketing, marketing, marketing sigue siendo igual de relevante.
Muy relevante. Yo pienso que hoy en día, por la inmediatez de todo lo que existe, de todos los contenidos, la gente ya no pone atención en marcas. Por ejemplo, tú puedes escuchar un artista que pegó hace 2 años, escuchas la canción y se te hace la canción muy vieja. Es más, no sabes ni cómo se llama el artista. Yo recuerdo cuando yo iba a bodas, yo me iba a sentar con los más chavitos y les decía: ¿Con este artista? Me decían: No tengo ni idea. Digo, a ver, enséñame tus canciones favoritas. Y tenían 4 canciones de ese artista, o sea, lo conocían, pero no sabían quién era ni les interesaba saber quiénes eran. Ahí me doy cuenta cómo hoy en día es más importante hacer marketing con marcas de artistas que perduran en el tiempo que tener la canción número 1. Tener la canción número 1 es tener un éxito inmediato que no te va a durar toda la vida. Yo siempre digo a mis artistas, claro que me encanta ser número 1, pero ahorita no. Seamos número 2, número 3, pero muchos años, y luego seamos número 1 cuando hayan pasado muchos años, cuando la marca esté sólida. Ahí seamos número 1, todo el mundo se va a acordar de quién fue el número 1. Yo siempre digo, ¿quién fue el que ganó más Grammys en la última ceremonia de Grammys? Nadie se acuerda. Y a mí no me interesa que la gente de la industria se acuerde. Los que me interesa que se acuerden es el público, el que me consume.
Hablemos de este concepto de construir marcas, porque es algo de lo que hablas muchísimo. ¿Cuál es la diferencia entre un artista y un artista que construye marca?
Un artista que construye marca es un artista que está buscando tener un legado, no estar de moda, no, no estar buscando el hit inmediato. Que procura las letras de las canciones, cuida mucho la imagen. Y un artista inmediato, así le decimos nosotros, es un artista de TikTok, con todo respeto, que solo está buscando la tonadita, la canción para pegarse y tener en ese momento picos de stream. Pero finalmente, hoy en día lo que nos da el resultado es que el mayor consumo en Spotify o en las plataformas de música es el catálogo, es el 60-70%, y música nueva es el 30%. Entonces ahí te das cuenta a qué le tienes que apostar, no a lo inmediato, sino a lo que te genera catálogo y que te genera canciones que van contigo toda la vida.
Pero lo único que genera marca es el catálogo. A ver, ¿cómo se construye una marca? Porque dijiste tapizamos de vallas, ponemos fotos en Times Square, ¿Cómo construyes la marca?
La marca se construye de un artista de muchas maneras. Primer lugar es los mensajes que el artista, los valores, la visión, el tipo de música, el género en lo cual no, no, o sea, puede ser muy versátil y moverte en diferentes géneros, pero siempre teniendo tu género con instrumentos, no, con el tipo de música que haces. Otra cosa que es súper importante es el marketing que le hagas a tu nombre, no, que siempre las portadas, el logo como cualquier marca, siempre sea muy visible. Y que yo, por ejemplo, cuando yo hago concierto, siempre le digo a los artistas: tenemos que poner en concierto, la gente que está en el coche o que va a diferentes no se va a parar a ver tu anuncio, solo va a buscar una frase y se va a quedar con esa, no. Entonces así tienes que estar pensando, que la gente está completamente distraída y que va a tener, vas a tener unos 10 segundos de atención de las personas, y si en esos 10 segundos no captaste el artista se va. Entonces ahí es donde, como, construyo yo una marca de un artista.
¿Cómo juega la vinculación con marcas en la construcción de la marca propia del artista?
Fíjate que cuando empezaron todo el tema digital, yo muchas veces hacía estudios de la penetración de mi artista en temas de masculino, femenino, edades, y yo le llevaba a las marcas un estudio porque le decía: mira, tu producto va acorde con mi artista. Muchas veces ellos no lo sabían y pues yo era la persona que les tenía que enseñar la data y decirles: este artista va perfecto con tu producto. Una marca, un artista queda fuertemente abrazada cuando hay una marca de prestigio porque eso le da al artista como una consolidación o una aceptación. Entonces finalmente muchas veces la marca también es un vehículo que yo siempre busco para poder exponenciar la imagen de mi artista en diferentes segmentos, no. Como por ejemplo, cuando es un producto de consumo, pues en todos los súpers que haya la imagen de tu artista, tarde o temprano la gente va a crear esa, esa conexión, no. Entonces por eso es tan importante las marcas.
¿Y cómo evalúas si una marca construye o es simplemente un deal comercial que le da mucha lana a tu artista?
Yo prefiero deals que construyan a que me den dinero, porque el dinero lo puedes sacar de otro tipo de negocios.
En la música, dame un ejemplo de un deal que construye aunque no da dinero.
Una marca. Yo creo que una marca que te construye muchísimo es Bimbo, porque Bimbo es una marca que tiene todas las, ahora sí que ha pasado todas las pruebas, credibilidad, tiene visión, valores, es una marca global. Es una marca como Bimbo, estamos hablando de una marca local, no una marca mexicana. Esa marca te lleva al hogar de todas las familias. Entonces esas son las marcas que a mí me interesan. O sea, yo siempre decía, cuando empezaba en la música, me encantaba que mis artistas estuvieran en las cajas de cereales, porque una caja de cereal estaba en todas las mesas de todas las familias. Y yo les decía a los artistas, aunque no me paguen, ya me están pagando con la publicidad que ponen. Una vez estaba haciendo una marca que no quería pagar bien Y este, no que no pagara bien, pero para la marca eso era lo que valía. Y el artista me decía que no. Y yo le decía, vamos a meternos al Instagram de la marca. Y en el Instagram de la marca estaba LeBron James. Le dije, tú vas a estar al lado de LeBron James. Y LeBron James es el top 3 de basquetbolistas del mundo. ¿Ahí quieres estar? Sí. Entonces, lo que nos paguen. Entonces, ese son el tipo de asociaciones que valen más que el dinero. Y el dinero llega solo, la percepción no llega sola, los valores no llegan solos. Entonces, para mí es más importante eso que traerle un negocio de dinero a mi artista, porque sé que por ese, esa, ese movimiento con una marca me va a hacer vender más boletos, me va a hacer tener más aceptación en mi música, y eso va a generar otro tipo de negocios.
Hablas de los valores, no sé si estás hablando de los valores de la marca. Tú haces un diseño, tomas un artista sumamente talentoso, tal vez sumamente popular, pero cuando lo quieres construir una marca, ¿haces algún tipo de diseño de estrategia de marca? Es decir, ¿cuáles son los valores de esta marca? ¿Cuál es el target? ¿Con qué productos? Si estamos en un segmento premium o no, ¿cómo se ve la construcción de una marca cuando la marca es una persona? Esa es una parte que a mí me interesa muchísimo.
Cuando la marca es una persona, tú tienes que abrir como un 180 grados, decir a ver, en la parte social, ¿qué estás haciendo? La parte social, que es súper importante, porque finalmente no hay éxito sin una parte social, ¿no?
Entonces, y no es solo por apariencias, o es parte de lo que se tiene que construir como por apariencia, es parte de lo que se tiene que construir y te va a servir de apariencia.
Pero finalmente, mira, yo todo al contrario, hice una fundación, este, Cuando yo veía a los artistas nuevos llegaban a mi oficina, llegó un artista un día y le dije: oye, pero no trajiste guitarra, ¿cómo vas a cantar? Es que me la robaron y no tengo dinero para comprar otra. Entonces yo hablé con las marcas de guitarras y yo les decía: oye, si tú hoy en día a los artistas que no tienen capacidad pero que tienen talento les regalas su instrumento de trabajo, ellos van a ser fiel a tu marca. Pero cuando sale el artista pegado, ¿por qué vienes a decirme que use tu marca cuando se puede comprar todas las marcas de guitarras. Entonces, como no logré convencerlos, dije yo voy a hacer una fundación en el cual yo regalo el instrumento. Yo te llego, entonces llego a estarte y le dije, a ver, ¿cuál es tu guitarra de tus sueños? Una Taylor, te la voy a regalar. ¿En serio? Sí, eso no tiene que tener nada para que firmes conmigo. Es un tema de que cuando te vaya bien tú vas a regalar dos para que la otra persona como tú que tiene un sueño tenga una herramienta de trabajo. Entonces, la parte social es tan importante. Cuando tú le haces conciencia a tu cliente de qué es lo que realmente le llama la atención y se da cuenta que tiene una vocación de ayuda, porque un artista tiene una influencia tan grande que también es para ayudar. Entonces, en la parte, en esos 180 que te digo, es la parte de la ayuda, los valores. ¿Cuáles son los valores de ese artista? Es bien importante. Por ejemplo, hablábamos hace rato de Carlos Rivera. Carlos Rivera es un hijo de familia que tiene muchos valores como, como la familia mexicana, religioso, educado, que puede ser. Yo siempre le decía esto a Carlos, se reían en las juntas, porque decía: Carlos es el yerno que toda persona quisiera tener, ¿no? Entonces ese es el valor que nosotros tenemos, ser del hombre caballeroso, que no pasa de moda. Esos son valores que nos inculcaron nuestros papás, nuestros abuelos, que tienen que tener. Y eso es un valor muy importante que es natural, porque los valores no los puedes por disfrazarlos, porque tarde o temprano salen a relucir. Exacto. Y más hoy en día con las redes, en 2 minutos te cachan, ¿no? El amor por su ciudad. Tanto Carlos como Karim son muy orgullosos de sus estados, de su ciudad, y lo proclaman todo el tiempo. Ese es un valor muy importante que le da esa identidad a la gente. Anteriormente, la gente de provincia no le gustaba decir que era de provincia. Hace muchos años, yo me acuerdo cuando yo estuve en México, que venía mucha gente de fuera. Hoy en día son muy orgullosos de donde vienen y es más, te invita a ir al lugar de donde son y les da mucho orgullo. Y eso es muy padre porque finalmente hoy en día la música que tiene denominación de origen tiene credibilidad para mi punto de vista.
Hablas de que cuando llegaste a la música estaba este momento de transición, una crisis en la que Napster, la piratería, todos los sellos parecía que estaban pues perdiendo relevancia. Y tú lo tomaste como una oportunidad. Y en los últimos 26 años, más en los últimos 10, yo creo, te ha tocado ver otra revolución completamente, ¿no? Ya cada vez la música de sello deja de ser menos importante, los streams. Y ahora no son los streams en términos de la generación de ingresos, sino en la distribución, como en TikTok se ha hecho una cosa que no se puede negar, no. O sea, ya la estrategia del negocio ha cambiado. ¿Cómo has navegado estas dos transiciones en las que tal vez la parte fundamental del negocio cambia?
Cambia, pero finalmente hay una cosa que te va dando la experiencia. Por ejemplo, hoy en día que nos enfrentamos a la inteligencia artificial en la música, súper importante, que están proyectando que los ingresos de los compositores van a disminuir un 25%.
De los compositores, no de los intérpretes.
No, también, seguramente, seguramente. Entonces, cuando tú empiezas a ver eso con la experiencia de tantas crisis, dices: ok, yo tengo que ser de los primeros que pone mis derechos de mis artistas listos para que las personas que utilizan estas plataformas moneticen a mi talento. No me voy a esperar, tengo que ser de los primeros y tengo que tener eso registrado para que en el momento que yo pueda reclamar, en vez de enojarme, me dé gusto. Porque la gente hoy en día está tomando melodías, letras, voces y hacen a su propio artista, y ahora lo quieren monetizar ellos, pero no van a monetizar con los míos porque nosotros estamos tomando un paso adelante antes de ver qué va a pasar.
Pero es protección de la marca, va a ser protección, es ser proactivo.
Nosotros no vamos a cambiar el presente de la música ni el presente de las cosas, porque eso no es el futuro, es el presente. Nosotros vamos a navegar ese presente con derechos, que es como tenemos que actuar, porque la única manera es, si yo me hago para atrás y empiezo a decir es que la inteligencia artificial y estamos perdiendo un 25%, no, yo quiero que haga cómo no está creciendo, este, los creadores de música en estas plataformas. Veía yo antier una persona que ponía cuáles eran las apps más bajadas y Zuno era la segunda más bajada, no. Entonces ya es una realidad, aprovecharla. ¿Cómo la vamos a aprovechar? Sensibilizando al artista, diciendo lo que, lo que está pasando y utilizando esas herramientas No, para generar ideas, no para crear una.
¿Cómo se utilizan para, cómo se utilizan estas herramientas que podrían ser una competencia para eficientar tu negocio?
Justo esa parte toca decir, hoy en día la creación de contenido tiene que ser más inmediato y más rápido. La capacidad de creación de contenido no cambia porque uno, por más que tiene las mismas horas del día despierto y para dormir, Pero sí puedo usar las herramientas de la AI para hacer arreglos, para generar ideas, para tirar cosas y finalmente hacer un producto completamente orgánico para la gente. Yo creo que las personas van a empezar, o ya lo están haciendo, a saber qué canciones son más orgánicas y qué canciones son completamente, y le van a dar ese valor.
Es justo lo que te iba a decir. ¿Dónde está la línea entre lo que es la creación de música, un compositor, un cantante? Bueno, pues está claro, ¿no? Un artista y un alguien que sabe usar la tecnología. Te voy a decir una anécdota. Yo en enero hago un reto que se llama el Reto Gana Tu Mañana, y se meten 40,000 personas y 10 días de hábitos y todo. Y al final dije un día, ay, necesitamos una canción. Me acordé así como de la película esta de Dustin Hoffman de Wag the Dog, y necesitamos un himno. Y me metí a uno Y en lloro, que 2 horas y media o menos, me armé una canción así regional mexicana. La letra estaba hecha por ChatGPT. Tengo hasta una foto mía en el desierto con lágrimas corriéndome viendo el amanecer. O sea, y está en Spotify y en YouTube, no. O sea, no soy un artista, definitivamente ni lo voy a monetizar ni tengo pretensiones, pero ahí está el producto. ¿Dónde está la línea?
Ya no hay línea. Eso es lo malo, no hay línea. Pero también es la oportunidad de que hoy en día tú utilizas las herramientas que utilizan los otros con tu capacidad y con tu talento para generar cosas orgánicas. Esas siempre van a acabar pegando, siempre. Y va a haber, vuelvo a lo mismo de las marcas, va a haber estos creadores que hagan música que no se van a convertir en marcas, que se van a convertir en sonidos de momentos que utilizan la inteligencia artificial para ver patrones de qué es lo que la gente quiere sentir en esos momentos. Y ahí es donde va a pasar, y eso se va a quedar, va cada vez va a ser mucho más consumible y desechable. Pero por el otro lado, cuando tú sigues haciendo cosas orgánicas, cosas en vivo con errores, la gente lo va a saber. Es como hoy en día cuando consumimos en nuestro scroll de cosas que son hechas en AI, ya le das rápido. Sí, ya, ya hasta te da coraje. Y es un comportamiento del ser humano. Al principio te la creías, pero ahorita sientes que están viendo, te están tomando el pelo. Yo siento eso y yo me siento que soy parte de la población, no, y que siente lo mismo, no. Entonces esa es la parte en la cual es muy divertido crear, y yo tomaría esa ventaja y esas herramientas para generar mejor música, sin dejar de lado de hacer las cosas orgánicas, de hacer las cosas en vivo, ideas. Porque finalmente tú oyes, el otro día estábamos escuchando una canción de unas maquetas que hicimos en AI y las hizo en vivo. Dijimos vamos a grabarla en vivo la canción, se oye perfecto.
Oso Trava con el efecto de en vivo.
Exacto, y eso ya le daba un mood completamente diferente a la canción. Y dijimos, grabémosla en vivo. Ya este nos está diciendo la maqueta, oímos las dos versiones, se oye mejor la otra. Si hubiéramos tenido que hacer todo el proceso de grabarla en vivo y la otra grabarla en estudio, no, pues no nos hubiéramos dado cuenta, no, nos hubiéramos tardado más tiempo. Ahorita puedes reaccionar más rápido, puedo hacer cosas de calidad. Entonces yo utilizaría, y mi recomendación es utilizar todas las herramientas. Sin caer en que el producto final tiene que ser un producto hecho, ya sabes, así, porque finalmente la gente no la va a conectar. Gracias a que seguimos haciendo buena música, la gente sigue conectando. Y nosotros vemos cuando sacamos canciones, vemos que las canciones que tienen una melodía y una letra que se conecta con la gente, o sea, sabemos que esa canción se va a conectar y pasa y pega. Y la gente la usa como un himno de su vida. Entonces esa es la parte que finalmente va a haber, estos distractores, pero va a ser otra, otra ola que hay que pasar. Yo prefiero subirme a la ola hasta arriba que estar viendo a todo el mundo cómo se va cayendo y yo disfrutando la tecnología, ¿no? Y haciendo que mis clientes disfruten de la tecnología y que estén informados, y monetizarla. ¿Por qué la voy a dejar si la puedo monetizar? No, y prefiero que el crédito salga de ahí. Parte de esta canción es de tal artista porque eso tiene que salir. Ya este, creo que es este, Udio hizo un, este, ¿cómo se llama?, un deal con dos discográficas en el cual va a empezar a pagar. Y así va a ser la tendencia, como pasó con Napster y cambió a Spotify y cambió a todas las plataformas, y eso va a pasar igual. Nada más que hay que estar bien desde el principio para tomar la ventaja.
Creo que poca gente como tú ha podido ver un lado de la humanidad que tú has visto, ¿no? ¿Qué has aprendido sobre el ego al tratar con algunas de las personas más intensas, más exitosas de toda América, del mundo, que no mucha gente va a poder ver en sus vidas?
Lo que yo he aprendido es que el ego es inseguridad. Y también muchas veces no podemos encasillarlo en que a lo mejor están pasando muy mal momento. Eso tiene que ver mucho también con la parte del mental health, y eso es lo que tenemos que aceptar, que hoy en día es algo tan habitual, y que tenemos que saber aceptarlo y tratarlo. Porque muchas veces yo, cuando tomé un curso, y ahí te decía en el curso, te explicaba mucho de no ser reactivo con las personas, sino ser proactivo. No, o sea, si yo no me quiero pelear contigo, nunca voy a pelear contigo, pero sí te puedo sacar la frustración, el coraje y entenderte. Y sobre el entenderte me puedo dar cuenta que a lo mejor estás escondiendo el ego, todas esas cosas que vienes arrastrando, y que finalmente, si lo sabemos manejar, podemos sacar lo mejor de cada uno, ¿no? Las mejores canciones no las han escrito felices las personas, ¿no? Las mejores canciones se han escrito en un momento de desamor, en un momento de una crisis rotunda. Yo tengo un artista que nunca se me va a olvidar, que este, cuando empezó a ganar dinero, me habló y me dijo: oye, Jorge, fíjate que tengo un amigo, porque siempre salen los amigos, no, que son este empresarios, no, después, y este, que está en la bolsa y quiere este manejar dinero en la bolsa. Le dije: mira, yo te recomiendo que le des el 10 o 15% de tu patrimonio porque es tu amigo y porque lo quieres apoyar, y que te lo maneje y que te haga un portafolio le hablé y le expliqué. Me habla a los 3 meses, me dice: ¿Qué crees? Me perdió todo mi dinero y no le di el 10%, le di el 80%. Y yo así, y me empezó a llorar en el teléfono, no. Y yo le dije: No le puedes decir te dije, no, porque pues en ese momento no quieres escuchar que alguien más te— si no quieres escuchar a alguien que te apoye y que te entiendan. Al día siguiente, en la madrugada, me manda una canción, dijo: La acabo de componer. Es uno de sus hits más grandes que tiene en su carrera. No, mi hijo tenía tanto insomnio, iba a nacer mi primer hijo, no sabía cómo iba a pagar la casa de donde vivía, tal, tal, tal. Y me sale esta canción, ¿qué piensas? Le dije, es un hitazo. Y acabó siendo uno de los hits más grandes que tiene en su carrera, y recuperó y lo multiplicó. Entonces, finalmente, nosotros vivimos— yo siempre pongo este ejemplo muy claro: la gente trabaja de lunes a viernes normalmente. Nosotros en la música trabajamos de jueves a lunes, vamos al revés que el proceso habitual de las personas. No tenemos que reaccionar igual que las demás personas porque vivimos en diferentes horarios. Ahí es cuando uno tiene que entender que muchas veces el ego o la falta de atención a ciertos comportamientos vienen de algo que si no se trabajan acaban siendo en unas ansiedades y depresiones terribles. Entonces, para mí, mi trabajo también es entender esa parte y sacar lo mejor y guardar lo peor, ¿no? Si se pudiera quitar, lo quitamos, ¿no?
Pero hay dos cosas ahí. Una es lo que dices, ¿no? Entender que estas personas necesitan sacarlo, y si no, pueden derivar en depresiones. Y hay innumerables historias de personas que han sido explotadas o sobreexplotadas por el aparato mercadológico de management, de familia, de lo que tú quieras, y terminan en un hoyo con mucha lana, mucho éxito, pero un hoyo emocional y de salud mental tremendo. ¿Qué piensas tú de eso? O sea, ¿en qué tipo de, cuál es tu filosofía alrededor de la relación que tienes tú con tus artistas para evitar que eso suceda?
Mi política es primero va la persona. Más allá que el negocio. Porque si yo logro que esa persona disfrute el proceso y disfrute el momento, va a disfrutar lo que está haciendo y me va a dar más, en el buen sentido. Si yo estoy buscando solo el negocio, y eso lo aprendí porque yo no sabía tanto el negocio, y entonces hacemos giras tremendas y los artistas acababan hechos pedazos, no. Y finalmente te das cuenta que lo más importante es que el artista sienta que tiene alguien que lo va a proteger y lo va a cuidar. Entonces, si tú me preguntas a mí qué es lo más importante, lo más importante siempre va a ser la persona, y luego viene el artista. Si esa persona está bien, todo va a estar mejor. Suena muy fácil decirlo, no, pero cuando una persona está teniendo mucho éxito, oía, y lo platico acá porque en tu podcast con Juanes, no, en su momento de crisis, y yo ese momento lo he visto muchas veces con muchos artistas, en el cual el éxito que toda su vida soñaron, que estuvieron sentados con su guitarra afuera de una discográfica, de una oportunidad, lo tienen, tienen los conciertos llenos, tienen la agenda llena y no quieren tocar. Es ahí cuando uno tiene que responder y decir: te apoyo y te cancelo todo, porque realmente es algo de peso. Lo más importante es el ser humano. Porque si lo llevas al límite, ahí es donde vienen todos los problemas, como tú dices. Entonces es, creo que hoy en día con la experiencia que yo tengo, yo ya no dejo que llegue ese momento. Lo ataco cuando empiezo a ver ciertos signos, no, porque uno lo ve cuando convives con las personas, con tus amigos, sabes si le está pasando bien o mal. Ahí es cuando empezamos nosotros a dar espacios, no. Finalmente, hoy en día yo le digo a los artistas hay que hacer cosas de calidad, no de cantidad. Las personas hoy en día tampoco tienen tanto dinero para ir a ver tantos conciertos, no. Lo estamos viendo con el patrón que pasa hoy en día de las cancelaciones, no. Y hoy en día lo que tengo que hacer es cosas de calidad, y eso la gente lo va a saber aprovechar y vas a ser el primero en la lista que te busquen a ti.
Por otro lado, y creo que fue Jesús de Rake quien me lo comentaba aquí, me fue Jesús o fue Creo que sí fue Jesús, me decía: es que también necesitas tener un poco de ego para triunfar en esta industria, porque si no te das a respetar, la industria te mastica y te escupe. ¿Qué piensas tú de eso?
Yo me gustaría entender la palabra ego, a lo que él se refiere, ¿no? Yo sí presiento que el ego yo lo asocio con algo malo, en mi manera de pensar, ¿no? Porque no es lo mismo ego que seguridad. Cuando tú tienes seguridad, la gente te va a respetar, ¿no? Cuando tienes seguridad de educación y tienes muchos valores, pues no hay manera que la gente te pueda pisotear. Yo creo que es como en todos los negocios. Si tú eres una persona que no se da a respetar, y yo creo que Jesús, que lo conozco muy bien, estaba hablando mucho de seguridad, porque finalmente cuando tú vienes de ser chico y te dedicas a la música, y finalmente pues tú lo que quieres es trabajar y no sabes los límites que hay. Entonces es importante cuando uno aprende a poner esos límites, que es lo que yo haría igual a Lego, no, poner esos límites, tener esa seguridad, no, para decir qué cosas sí, qué cosas no.
La fama hace a la gente más segura o más insegura?
Más insegura, más insegura, porque yo siempre pienso que Depende cómo tú tomes la fama, no. Pero cuando la fama llega muy rápido y luego ya no hay fama, no es lo mismo, no. Y les pasa a todos, no. Cuando a uno le va muy bien en algo, todo el mundo está alrededor de ti, no. Cuando no estás en el momento mejor, pues la gente deja de estar ahí, no. Entonces finalmente yo creo que lo más importante es no fijarte en la fama, sino fijarte en los sueños. Yo siempre, yo nunca busco que mis artistas sean famosos. Yo lo que busco con mis artistas es concretar metas, qué cosas a ellos los llenan. Por ejemplo, yo tengo un artista que cobramos $500 en ese concierto cuando él estaba cobrando muchísimo dinero por concierto, pero era una cosa que a él desde chiquito le daba una ilusión tan grande. Y yo nunca lo había visto tan emocionado ni en ningún estadio, que ha hecho. En ese concierto, en esa sala que era para 4000 personas y que nos pagaron $500 porque era una meta lograda, no. Entonces era una meta lograda. Y eso es lo que yo trato de inculcar con la gente con la que trabajo, es la fama llega sola y la fama también se va sola. Lo que si nosotros hacemos es, si nosotros satisfacemos nuestras necesidades en el sentido de tocar en ciertos lugares, hacer este tipo de música, sacar estas canciones aunque no sean tan famosas, o que no es un género, pero es un, que un día tiene un artista que está haciendo súper famoso. Y ahí me dijo: quiero ser un sinfónico. Dije: pero en ese momento yo era chico, yo solo estaba buscando el éxito, ¿no? Y me decías que es necesidad artística que necesito. Y la apoyé y fue un éxito. Y un día me dijo Jorge, es que a mí no me interesa hacer estadios, a mí me interesa hacer teatros toda mi vida. Y esta persona ha sido leal a lo que piensa y a su felicidad. Entonces ahí te vas dando cuenta, cuando un artista se vuelve legado es cuando es un artista que ha sido completo con sus sueños. Más allá de la fama. Yo siempre digo, y siempre lo platico con muchos artistas que han sido número uno en Spotify, les digo: qué difícil ha de ser ser número uno. Me dice: sí, muy complicado llegar ahí. Digo: no, no, no, cuando ya no estás ahí. Porque yo te apuesto que hay artistas, yo tengo artistas que ni ven los charts, les da igual, porque están haciendo la música que les apasiona, no están checando las redes. Porque saben que están cumpliendo sus sueños. Y eso hace una carrera más sostenible. Y esos son del tipo de personas que yo soy buen manager. Cuando me dicen: oye, ¿puedes llegar al número 1? Claro que puedo llegar al número 1, pero no me interesa eso. A mí me interesa tener artistas de legado. Yo siempre voy a admirar, cuando fui a ver a Juan Gabriel al Auditorio Nacional, que invitó a cantar a Carlos Rivera, cuando Juan Gabriel tenía una libreta llena de letras y decía: ¿qué canción quieres? Y cantaba todas las canciones del público, siendo un cuate tan exitoso, con tanta trayectoria y haciendo feliz a la gente. Cuando yo vea eso, fui a un show de Vicente Fernández en, ¿cómo se llama?, en la hacienda esta de Cuervo, y lo vi cantar ahí. Yo dije, estos son los artistas de verdad. Tú vas a un show de Marco Antonio Solís y te das cuenta que es un artista completo, internacional, con un talento espectacular. ¿Cuántos años tiene de carrera? Eso es lo— no necesitan un hit. Tú vas a ver a Mana no haciendo tantos éxitos, una banda que le ha ido muy bien en Europa, en Estados Unidos no se diga, y los ves felices, no, porque han cumplido. Y no sé si sean los más famosos, ya sabes, de hoy en día, pero yo te apuesto que todo el mundo lo respeta. Y el respeto es lo más importante en la industria de la música, para mi punto de vista.
Qué bueno, no tuvo Dua Lipa en su concierto en México.
Total.
Tienes una frase que dice: el artista es el capitán, yo soy el copiloto. ¿Alguna vez has querido ser piloto?
Nunca, nunca. Yo creo que cuando cada quien sabe el talento que tiene cada uno, no, cuando yo no quiero ser famoso nunca, no me interesa ser famoso. Lo que me interesa a mí es de que logre cosas, que se hablen de esas cosas, ¿no? Hoy en día, cuando te platicaba antes de la entrevista, hay una revista que se llama Polestar, que es el anuario, bueno, donde como la enciclopedia de toda la industria de la música. Y cuando anunciamos La Esfera El editor fue a entrevistar a mi artista y tú me hiciste la publicidad del artista. Me dice, oye, te quiero entrevistar a ti. Le dije, es que yo no doy entrevistas. No, es que está muy interesado. Entonces ya lo vi, por ser educado, me dijo, oye, mira, yo soy mexicano igual que tú, yo me vine a vivir a Los Ángeles desde muy chiquito, soy, trabajo en esta revista, me encantaría hacerte un pitch para que tengas la portada, porque hoy en día llevar un artista mexicano a la esfera, por lo que conlleva tal, tal, tal, creo que la podemos ganar. Total, él vendió su historia en toda la revista, me dieron a mí la portada. Pero más allá, para mí es como un éxito saber que estoy haciendo cosas que mucha gente no se atrevió y que es fácil, no es complicado, no. Muchas veces yo siempre digo, tenemos a nuestro amigo adentro que te dice que todo lo puedes, y tenemos al otro amigo que te dice que te tiene que dar miedo, que es mucho dinero. Que puedes perder, que no puedes vender boletos, no. Entonces ahí es cuando uno decide escuchar al bueno siempre, no, y seguir un sueño. Y por eso yo siempre tengo una frase que digo: yo me compro el sueño de mis artistas. Por eso busco artistas que tengan sueños grandes. Cuando un artista no tiene sueños grandes, he terminado la relación muy bien y nos llevamos perfecto. Pero me encanta que mi artista tenga sueños grandes. Si no, no me motivo.
Hablando de conseguir sueños grandes, estar en giras, dices nos tomamos tiempo tú viajando a estar de cara a cara con todos tus socios de negocios. Llevas 21 o 22 años de casados, ¿cómo le haces? ¿Cuáles son estas prácticas para cuando estás viajando? Uno, estar bien de salud, estar bien de forma mental y desempeñándote a tu máxima capacidad, pero sobre todo a no perder el contacto con tus raíces.
Creo que es muy importante la comunicación, primero que nada en la familia. También es muy importante la parte de que comparto mis sueños con mi familia, no lo platico. Hace muchos años no me gustaba platicar lo que vivía fuera de la oficina en casa, y ahí tomé terapia. No, porque yo creo que la terapia es buena para todos. Yo justo le digo a mi esposa, hoy en día todos los niños tienen que tener terapia porque hoy en día escuchan un celular y muchas veces no tienen la confianza con los papás, y muchas veces se necesitan escuchar ellos en voz alta lo que están diciendo para poder tomar conciencia de las acciones que hacemos. Entonces, en terapia me di cuenta que era muy importante compartir con mi familia y no ser egoísta, y ahí empecé a compartir mucho con mi esposa, con mis hijas, con mis hijos. Cada cosa que hago, cada cosa que planeo, hoy en día lo ven y ven que estoy construyendo algo, que no me voy de la casa porque podría escucharse como muy fácil irse a conciertos y divertido, no, pero ven que agarro un artista que lo conoce muy poca gente y que voy construyendo esa carrera y esos logros grandes, y os van viendo. Y ahí es cuando los llevo a un estadio lleno, les digo, yo desde chiquito quería ser un estadio. Hoy en día lo logré. Ayúdenme a agradecer al universo, no, porque esto no pasa todos los días. Entonces los hago parte de eso. Ellos ven que mi sueño, su sueño, el sueño de ellos es mi sueño. Y el compartir eso nos ha hecho mucho más cercanos. También el saber decir que no, porque la emoción de uno siempre quiere estar en todos lados, no. Y también uno tiene que cuidar su salud, tiene que cuidar su paz mental, tiene que cuidar a su familia. Y tener que cuidar a uno mismo. Entonces ahí es donde yo aprendí también a decir que no. Ya ves que no viajo, ya ves que no voy, y ahí también me hace muy feliz estar en mi casa y saber que desde mi casa también soy muy eficaz sin tener que estar en el lugar.
Hoy, 26 años en la industria de la música, una industria llena de tentaciones, vicios, pues situaciones complicadas de manejar a veces. ¿Cómo te has mantenido centrado?
Fíjate que yo creo que son muchos los valores que yo viví en mi casa, no. Uno de los consejos que nunca se va a olvidar de mi papá, que me decía: cuando trabajas no tomas, porque cuando tomas conoces a las personas. Si quieres conocer una persona borracha, la vas a conocer cómo es de verdad. Al principio, en mis primeros años de carrera, la gente pensaba que yo era AA porque no tomaba ni una gota. O sea, nada. Y finalmente después me tomaba una copa. Nunca he tomado mucho, la verdad, y siento que yo para tomar necesito gente de mucha confianza, no, porque principalmente lo disfruto bastante. Me encanta la cerveza, me fascina, no, y el vino también. Entonces para mí es como un momento en el cual lo disfruto, que siento que no es en el trabajo. Sino es en mi círculo cercano y cuando yo estoy de vacaciones. Entonces, lo he sabido llevar. También la gente ha como estereotipado mucho la música con alcohol, droga y muchas cosas más. Y yo me volteo y veo que los abogados, los financieros tienen problemas de alcoholismo, de drogas, de todo tipo de cosas más que en la música. No, entonces finalmente creo que es un estereotipo muy malo este en la música por los grandes rockeros que había, no, y que se extrapolaba mucho. Pero yo creo que finalmente yo no veo tanto, yo veo una industria como todas las industrias, gente muy profesional, gente que trabaja mucho y que está cumpliendo sus sueños, y que jóvenes hoy en día cada vez con sueños más grandes y que tienen las herramientas a la mano más fáciles para poder hacer un negocio mucho más grande.
Hoy uno de los grandes cambios que estás haciendo en tu vida profesional es nuevamente un cambio de modelo en cómo se lleva el management. Hoy ya no eres manager, sigues siendo promotor, pero hoy eres socio de tus talentos con los que estás construyendo marcas. Cuéntame de esta estrategia.
Cuando estuve en pandemia, justo que nadie, o sea, nosotros fuimos de las industrias más afectadas y cancelé como 800 conciertos. Ahí me di cuenta que si yo seguía repitiendo mi modelo de negocio, tarde o temprano iba a parecer como un impuesto hacia mis clientes. Y yo no quiero ser ningún impuesto de ningún cliente. Ahí me puse a platicar con mi padre y le dije: fíjate que voy a cambiar la manera en la cual voy a hacer mi negocio y ahora me voy a volver socio de ellos porque creo que como socio les puedo aportar mucho más. Les puedo meter una visión a más largo y mediano plazo, no tan inmediato. Y finalmente puedo construir con ellos un catálogo de música que sea algo que les pueda representar su ahorro de toda la vida. Y ahí fue cuando el primero que tuvo la confianza conmigo fue Karim León, no, y este me entendió muy bien lo que yo estaba buscando y me lo incentivó. Y eso hizo que Hemos logrado creo que una carrera muy bonita, no, en el cual tenemos un compañerismo y una sociedad, no, en el cual vemos todos los negocios en conjunto, no. Y este, y finalmente solo son para impulsarnos, no. Hoy en día lo acabo de hacer también con Carlos, que tuvo una relación de más de 10 años exitosa y que hoy en día llegamos una relación todavía mucho más estrecha de ser socios. Y eso nos está ayudando mucho a hacer esta marca más global, no. Entonces la idea viene en el cual nosotros somos socios de toda la propiedad intelectual también y hacemos que esa propiedad tenga un valor mayor. Anteriormente, el dueño de la propiedad intelectual eran los sellos discográficos. Ahora sí que los socios mayoritarios eran compañías multinacionales, que yo no digo que esté bien o mal, cada quien que haga su negocio como quiera, pero hoy en día la propiedad intelectual está en manos de nosotros, del artista y mía, y eso tiene mayor beneficio para tanto el artista como para mí. Y ahora no estamos buscando un negocio inmediato, estamos buscando negocios más patrimoniales, por así decirlo.
Por ejemplo, veo que han hecho bebidas con Karim, tienes taquerías, hiciste un festival. Cuéntame, ¿qué otras ideas salen de cuando eres socio, no solo manager, y cuando eres dueño de la IP?
Mira, generalmente nosotros tratamos de dar un servicio completo, pero cuando somos, este, esta nueva faceta nos ha abierto otro tipo de negociaciones en no solo ser la imagen de la marca, sino ser parte de la marca. O bien uno de tus podcast, no, de cómo evaluaba este el Canelo su marca, no, y que si llevaba un producto ya valía más, no. Nosotros evaluamos la marca de una manera diferente, nosotros evaluamos nuestra marca estar en un proceso, no, con financieros, decir, ok, cuánto generamos, qué, este, cómo somos vistos en todo el mundo digital, el alcance que tenemos, no, este, cuánta gente, este, compra un boleto, pero este, cuánto está dispuesto a pagar cada persona por cabeza por una gira, no. Pero nosotros tenemos artistas que la gente está dispuesta a pagar $144 por boleto en la gira en Estados Unidos. Este, en merch, gorras, este, tenemos un promedio de $12 a $15 que se gastan no en merch. Entonces todo eso lo metemos en una ecuación y sacamos el valor de nuestro artista de lo que vende, no de lo que nosotros decimos que puede valer, no. Y ahí es cuando llegamos a las marcas, decimos nosotros traemos este push y esto, y además también tenemos capital, pero queremos hacer un negocio en el cual sea un ganar-ganar para todos. Y finalmente yo estoy buscando esos negocios patrimoniales para mis artistas que nos den en los momentos que hay que parar y dejar de hacer conciertos que nos den un rendimiento mensual y anual para poder tener una carrera mucho más estable, no depender de que tenemos un apuro económico para hacer música. A mí muchas veces me decía la gente: es que, ¿por qué no sacas más canciones para generar más dinero? Es que la música así no funciona. Yo no puedo hacer que la parte creativa del artista se llegue todos los días a las 12 de la noche, a las 2 de la mañana se vaya, no, para crear música. Entonces Entonces hoy en día hacemos todo ese tipo de negocios y estamos, como tú lo decías, nos inventamos un festival que ha sido muy exitoso y estamos haciendo dos versiones del festival. Una es en Hermosillo y otra va a estar, es un festival satélite que va a estar yendo por todo el mundo. La primera parada va a ser Madrid en 2027 y la idea también tiene que ver con un festival gourmet. Hoy en día estoy empujando también a mis artistas a la parte de entretenimiento que tiene que ver con todo lo que es hostelería. No, que son hoteles, que son este restaurantes, que viene mucho de mucho con pegado, como decimos, no. Y este, abrimos un primer restaurante, ha sido un éxito total, y estamos siguiendo con un fondo, no, haciéndolo de una manera mucho más organizada, no nada más a la idea de este de abrir cosas por abrir, no, sino abrir porque tienen sentido y porque es una oportunidad de negocio. Y este, y es como trabajamos a los artistas hoy en día que nos asociamos.
Dime, Jorge, de todo lo que traes en la mesa, tienes a tu familia, tus cuates, estas dos nuevas sociedades, además, bueno, pues un calendario lleno de eventos que promocionas, otros tantos artistas que manejas. ¿Qué te emociona más en los próximos 12 meses?
A mí me emociona mucho la parte, justo estaba pensando el otro día, este, me emociona mucho, por ejemplo, ahorita que una de mis hijas se va a la universidad, no, a qué universidad va a entrar, no, me emociona mucho ese proceso. Me emociona mucho la parte de hacer el primer artista mexicano global de verdad, no. O sea, ya somos globales, pero global en el sentido que la gente de Australia o la gente de Japón lo vea como un artista mainstream, no. Entonces para mí eso es una meta muy grande que voy a lograr. Este, también hacer productos de consumo que sean exitosos. Porque muchas personas hacen tequilas, no, pero realmente hacer un tequila que sea exitoso y que sea de un artista mexicano, creo que eso le da otra. Es un proyecto que traigo ahí trabajando y que lo quiero hacer muy exitoso. Y una de las partes más importantes, creas o no, para mí es mi salud, no, en el tema de ejercicio, en el tema de comida. Para mí es un reto muy difícil, no, porque toda la vida he batallado con No soy una persona obesa, no, pero he batallado con el peso. Pero finalmente creo que he llegado a una parte de mi vida donde me disfruto mucho ir al gimnasio, disfruto mucho comer sano, disfruto mucho jugar. Juego mucho tenis y pádel desde chico. Entonces esa parte es como una parte muy importante en mi vida y es una meta que creo que, no que creo, que estoy seguro que si la logro bien, todo lo demás de negocios va a ser más fácil.
Y para cerrar, Jorge, si pudieras escribir un mensaje en el cielo para que millones de personas lo vieran, ¿qué dirías?
Yo diría que cree en ti mismo, no dudes, y siempre escucha a las personas.
Pues Jorge, ha sido increíble escuchar tu historia, algo que mucha gente no conoce de lo que hay detrás de sus artistas favoritos. Escuché que conociste o llegaste a Camila, que es uno de los grupos que manejaste, después de oír la canción Coleccionista, canción Sí, bueno, esta fue la canción que yo bailé en mi boda, así que tengo mucho que agradecerte a ti y a Mario.
Pero es muy chistoso porque nos asaltaron. O sea, cuando nos dan la canción, salimos de cenar en San Ángel y afuera de la oficina estábamos mi socio y yo, y mi novia en ese momento, que es mi esposa, y estábamos tan clavados con Coleccionista de Canciones que la teníamos en repeat 20 veces. Y yo cuando veo un coche que me echa la luz, le digo a mi socio, yo creo que ya hay que movernos acá. Me dice: no, no, una vez más. Y de repente volteo y estaba rodeado de gente y me escapé, gracias a Dios. Entonces siempre le digo a Mario: por culpa de tu canción casi me asaltan, pero buenísima canción.
Y es una canción larga para estándares de la misma.
Exactamente.
Pero bueno, eres un crack, Jorge. Gracias por estar aquí. ¿Dónde puede la gente seguirte, conocer más de tus proyectos, de las sociedades que estás haciendo con Carlos, con Karim?
En mi Instagram es @jjuarez www. Es mi Instagram y ahí generalmente posteo mucho de trabajo, nada personal. Entonces ahí es donde principalmente mi fuente de información.
Algo que quieras agregar.
Muchas gracias por el espacio, este, gracias por tu audiencia, y espero verte pronto en un concierto de mis artistas.
No, bueno, esto tenlo por seguro. Gracias, muchas gracias por escuchar este episodio. Y antes de irme, no olvides que si quieres recibir un correo muy corto pero cargado de valor de mi parte. Todos los días de lunes a viernes puedes registrarte para recibir Oso Trava Daily. Todos los días estaré compartiendo alguna noticia, alguna lección, alguna herramienta que pueden ayudarte a ti a mejorar tu negocio, a crecer tu empresa, a ser más productivo y a tener una vida más plena en general. Así que si no te quieres perder de esta información cargada de valor para ti, simplemente ve a cracks.la diagonal correo. Déjame tu mail y muy pronto voy a estar en tu inbox. Eso es todo por hoy. Yo soy Oso Trava y espero que tengas una semana de cracks.










