JOSE IGNACIO DE NICOLAS: MAJA, Perde un HIJO y Cómo operar 11 EMPRENSAS #389

José Ignacio de Nicolás built Maja Sportswear into 105 stores in five years while grieving the loss of his son Santiago, whom he honors as the brand's "Chief in Heaven Officer." An ambulance donated in Santiago's memory has saved 31 lives. He runs 11 companies with obsessive attention to customer experience, from flying merchandise to delivering shirts to airports.
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La historia con Maja para mí es personal. Y un día estoy en la Terminal 2 y se me acerca un chavo y me dice: estoy empezando una marca de ropa con mi papá y mis hermanos y se llama Maja. Me entero de toda la historia. ¿Quién era esta persona? Queda tu hijo Santiago.
No, nunca pensaba vender una camisa. Oye, Esteban, quisiera hacer unas camisas para ir a pescar nosotros. Iban a ser los regalos de mis amigos y de mis compadres en sus cumpleaños.
¿Qué es lo que te conectó?
Dije: en esta me voy a retirar, con esta se van a acordar de mí. Cuando yo me vaya, se van a acordar de mí porque yo voy a ser el creador de Maja. Y con esta voy a poder expresar lo que para mí representa la naturaleza. Me habla el José, me dice: papá, voy a Guadalajara, voy a ver a Checo Pérez porque ando buscando una marca de ropa. Le dije: José, ni el boleto de avión le gastes. Tú nada más ve los logotipos que trae Checo Pérez en sus camisas, son puntos del PIB, Telcel, Interemex. Maja no cabe. Si quieres lograr al checo como imagen de baja, que tiene que saber es 2 meses después Gran Premio en México, y a los siguientes días ya no iba a tener asiento checo en la Fórmula 1. José Ignacio de Nicolás. José Ignacio de Nicolás.
José Ignacio. Él es un empresario que parece tener un talento especial para encontrar oportunidades donde los demás solo ven circunstancias. Fue parte de la creación de una de las hipotecarias más importantes de México. Ha dedicado décadas al impulso empresarial y filantrópico de de su estado, Sinaloa, y recientemente construyó una de las historias de marca más interesantes del país con Maja Sportswear, una empresa mexicana que compite de tú a tú con gigantes internacionales.
Leí la famosa frase del presidente López Mateos, que si no tienes un amigo libanés, búscalo. Y en esa mesa de 6 amigos libaneses se me ocurrió emprender un negocio.
¿Quiénes estaban en esa mesa?
Estaba Arturo Elías, estaba Dani Hash, estaba Jorge Mansur, Y en la primer venta que hicimos, Oso, nos compraron 4 veces el proforma que yo tenía para todo un año de trabajo. Vamos a devolvernos y a decirle que no le podemos surtir. Me dijo: no. Una llamada telefónica como a las 6:20 de la mañana. Todavía vas con la ilusión de que sea una confusión, que sea un error, o que sí sea su coche, pero no sea él. Una bolsa azul con un cierre en el centro. Bajas el cierre.
Hola y bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo soy Oso Trava y entrevisto cada semana a las mentes más brillantes para dejarte algo único y práctico que puedas usar en tu vida diaria. Antes de empezar, Si quieres recibir un correo muy corto de mi parte, lo puedes recibir todos los días. Todos los días mando el Oso Trava Daily e incluyo lecciones de negocios, filosofía de vida, gadgets, libros. En fin, todos los días trato de darte valor y es totalmente gratis registrándote en cracks.la/viernes. Hoy me acompaña José Ignacio de Nicolás, lo encuentras en Instagram como José y de Nicolás. Hoy José Ignacio y yo hablamos de creatividad, de liderazgo, de decisiones rápidas, de orgullo por México y de una de las pruebas más duras que puede enfrentar un ser humano: la pérdida de un hijo. José Ignacio comparte cómo transformó el dolor en propósito, cómo nació la cultura detrás de Maja y por qué sigue creyendo que las mejores aventuras de la vida muchas veces comienzan cuando todo parece perdido. Espero que disfrutes de esta muy inspiradora plática. Con José Ignacio de Nicolás. José Ignacio, bienvenido a Cracks Podcast.
Muchas gracias, Oso, te agradezco mucho la invitación. Y quiero empezar sacando pendientes, sacando pendientes. Sí, traigo un pendiente. A ver, te toca agradecer antes que nada lo que haces por México, lo que haces con tu podcast por México, el transmitirle a tanta gente estas historias, estos casos de éxito, estas motivaciones y estas posibilidades de abrir a la gente. Es algo que no se había visto nunca. Y es una forma que tienen los jóvenes y que, y mucha otra gente, muchas otras generaciones de verlo. Entonces, antes que nada, a nombre de muchos beneficiarios de tus podcast, te lo tengo que agradecer. Y ese es el primer pendiente que traigo el día de hoy. Así que he cubierto mi primer checklist.
Oye, muchísimas gracias. Digo, sus palabras son muy amables, pero la verdad es que los que suman son gente como tú, que son los que están haciendo las cosas y compartiéndolas con toda la gente que las toma y que las llevan a la acción. Así que bueno, los dos somos beneficiarios diarios de eso. La historia con Maja para mí es personal porque les contaba yo a tus hijos, yo hace, no sé, yo creo que fue 2020, yo creo que fue antes de la pandemia, yo empezaba medio a viajar, a dar conferencias, las primeras, y llevaba un año el podcast. Y un día estoy en la Terminal 2, acabo de pasar seguridad y creo que me estoy comprando, ya sabes, unos cuernitos ahí que parece mercado ahí en la Terminal 2, y se me acerca un chavo Y me dice: oye, Oso, yo oigo tu podcast. Y es la primera vez que creo que alguien se me acercaba a decirme que oyó el podcast y a pedirme una foto. Y me dice: estoy empezando una marca de ropa con mi papá y mis hermanos y se llama Maja. Y nos tomamos una foto y después me mandó ropa. Creo que todavía es de esta, la que tengo. No sé qué tan vieja sea esta porque me han mandado varias veces. Y después Me entero de toda la historia de cómo se fundó, lo que pasó después, quién era esta persona que era tu hijo Santiago.
Y bueno, vamos a hablar mucho de eso.
Entonces hoy para mí es un gusto tenerte aquí, es un tema, como te digo, personal. Así que vamos a hablar de la historia de Maja, que ha sido un fenómeno. Lo que han construido en 5 años a mí me parece espectacular, sobre todo con la calidad que lo están haciendo. Pero tú traes Traes camino ya recorrido y no es que te diga viejo.
No, no, no, para nada.
Vamos a hablar de eso también. E investigándote, hablando con gente que te conoce, escuchando, leyendo mucho, me di cuenta de algo muy importante. Yo creo que eres de las personas con más recursos, y no recursos financieros estoy hablando, con más, más recursividad que con las que yo me he topado. Eres alguien sumamente creativo, sumamente echado para adelante, y hay ejemplos miles que lo demuestran. Uno de ellos me llamó mucho la atención, que es cómo te hiciste de tu primera casa en la playa.
Este fue muy simpático porque habían terminado de construir la presa Güítes en Choix, en el norte de Sinaloa, y alguien nos comentó que las compañías constructoras y supervisoras de la obra estaban vendiendo las casas móviles o los móvil homes que habían usado durante el tiempo de la obra. Y agarré literalmente un sábado, me fui de Culiacán a Choy, son como 4 o 5 horas de carretera, con Brenda. Y había un alemán de la Siemens que era el que se había quedado encargado de vender las casas. Y me dice, le dije, oye, estoy interesado en comprarte una casa. Y me dice, una casa vale $42,000, pero si me compras todo el paquete de 24, vale $14,000 cada una. Y le dije: te compro las 24, nada más dame una semana para pagártelas. Me toca regresar a Culiacán a conseguir 23 clientes de 23 casas. Y así tal cual me devolví a Culiacán y busqué 23. Hicimos todo un equipo de, primero que nada, un desarrollo dentro de una playa muy bonita que hay en Sinaloa que se llama Yameto. Ahí hubo un desarrollo de 6 casas, otras terminaron siendo aulas de un campo agrícola en la Cruz de Lota, en Ceuta. Este, en un campo fueron aulas y dispensarios médicos. Otras terminaron en Culiacán siendo casas de amigos de nosotros. O sea, pero coloqué las 24 casas porque tenía muchas ganas de tener una casa de la playa y era la forma más rápida porque creo que esto era febrero y yo la quería tener en Semana Santa. Entonces ya después hice todo el trámite y todo el proceso para llevarlas de choice hasta la playa, pero así me hice la casa, o sea, con una forma de hacer que las cosas sucedan, que es como que la frase que más me ha acompañado durante toda la vida. Y un poquito de saliva, un poquito de saliva. Y al final terminamos comprando las 24 y todavía existen. Te quiero decir que si vas hoy a Yameto, todavía hay casas de estas que tienen 20 y tantos años instaladas en Yameto, en Altata. Todavía existen los móvil homes estos enormes, grandísimos, de 140 metros cuadrados, 3 recámaras, aire acondicionado, unas cosas bastante buenas. Y eran las, como te dije, el alojamiento de los ingenieros.
Y ya tenías todo el plan, ya tenías el terreno donde le ibas a poner.
No, no, no, todo lo tuve que resolver ahí. Y el permiso con la Federal de Caminos para poder llevar las móvil homes, este, a Culiacán. O sea, no, todo lo tuve que resolver en muy poco tiempo. Pero en Semana Santa la pasamos. Mis hijos tendrían 4 y 3 años o una cosa por el estilo. El Santi iría naciendo, pero fue la forma en que, en que lo solucionamos, este. Y me da mucha risa que te sepas esa anécdota porque es una que a lo mejor ni yo la tenía tan presente como para hablar hoy de ella, pero así fue como me hice mi primer casa en la playa.
Siempre fuiste emprendedor tú. A ver, tú tenías la oportunidad, tu papá era retailero, tenías la oportunidad de trabajar con él y nunca ni siquiera volteaste a ver ese camino. ¿Por qué?
Ah, trabajé mucho. Este, mi papá más que un empresario en el retail era, él era director de una cadena de tiendas tiendas en el Pacífico, este, 9 tiendas que se llamaban Almacenes García y La Casa Grande. Y él era el responsable desde los '60s, desde 1960, de inaugurarlas. Y ya después se quedó en Sinaloa. Mi papá es un español que llegó en 1947 a México, que empezó a trabajar con esta cadena de tiendas en Veracruz, aquí en la Ciudad de México. Y cuando Sinaloa empieza a florecer, la economía de Sinaloa termina, aquel Sinaloa minero de los siglos del siglo XIX, empieza el siglo XX y detona con el crecimiento agrícola, con la construcción de todos los distritos de riego. Sinaloa tiene un boom económico muy grande y los dueños o los jefes de mi papá le dicen: vete a Culiacán, vas a inaugurar una tienda. Se va de aquí de la Ciudad de México a Culiacán. No te quiero platicar el Culiacán de aquella época, 1957 llegó a Culiacán y era novio de mi mamá aquí en México. Mi mamá, una hija de españoles, acostumbrada acostumbrada a la vida de la Ciudad de México. Y la primera promesa fue que iban a vivir en Culiacán 6 meses, que de mayo que se casaron a diciembre que pasara la Navidad se iban a regresar. Los 6 meses duraron 63 años hasta que fallecieron los dos en Culiacán. Y ahí nacimos todos, este, todos mis 5 hermanos somos de Culiacán. Y ahí nos quedamos. Al único que salimos fue a estudiar a México, a la Ciudad de México, todos, y a que, y a mucho a la Ciudad de México. Pero en realidad mi vida estuvo muy relacionada con el trabajo diario en el retail, este. Y la verdad sí, no me gustaba, no tanto el que no me gustaba el trabajar, lo que me gustaba era el emprender. O sea, yo me buscaba la forma de tener un ingreso adicional en el trabajo. Y te puedo decir cosas que hice muchos años. Por ejemplo, la tienda principal de Culiacán, de la Casa Grande, estaba enfrente de la Catedral de Culiacán. Entonces los domingos conseguí que mi papá me dejara la dulcería de la Casa Grande abierta y yo me llevaba una comisión de lo que se vendiera en la tarde del domingo. Entonces no era empleado de la dulcería, era empresario del dulce. Vendía nieves, de estas nieves de máquina de chorro, que es mi especialidad. Cada vez que voy a los cruceros me peleo por hacerlas y servir las nieves de mis hijos. Quien puedo, este, vendía palomitas. Pero esa era mi vida de los 10, 12, 14 años. O sea, siempre fui muy inquieto en eso. No me fui al retail como tal porque inmediatamente yo a los 17 años ya estaba estudiando en la Ciudad de México y viví en la Ciudad de México pues una vida muy diferente a la de Culiacán.
Te voy a interrumpir ahí porque tu destino no era estudiar en la Ciudad de México.
Ah, no, no era exactamente.
Te habían dicho que no ibas a estudiar.
Me pidió, como la situación, a ver, número 1, era el verano del 82, un poquito convulsa la economía mexicana, el dólar, tipo de cambio, todo esto. Ya estudiaban mis 2 hermanos mayores, el Tato y Analuz, ya estudiaban en México, y mi papá me pidió de favor que no me viniera a México a estudiar, que no lo hiciera gastar ese dinero. Mi papá ese verano, por ir a ver a mi abuela a España, se va con los dos hermanos mayores. A ver, soy el tercero de cinco hermanos, entonces cuando se acomodan las cosas era de los grandes y cuando se acomodan las cosas era de los chicos. Ese año fui de los chicos y me quedé en Culiacán a pasar el verano, pero me quedé relativamente encargado de las cosas de mi papá. No me tocaba estudiar en México, me pidió mi papá que por favor no me viniera a México a estudiar. Que no estaban las cosas fáciles en el tema económico. Y tuve que inventar ahí, así como hay mentiras y hay otras que sean mentiras piadosas, yo inventé una que se llama una mentira estudiosa, que es subir corriendo un día con la secretaria de mi papá, se llamaba Leti. Le dije, Leti, no has pagado la universidad y es el último día para pagarla. Era el último día de julio. Me dice, José, no me dijo nada tu papá. Le dije, pues te va a regañar si no me has inscrito, Leti. Me dice: pero tu papá está en España con tu abuela. Y le dije: sí, pero si no me inscribes va a haber un broncón. Me dice: ay, José, pero ¿y cómo hablo con tu papá? Mi papá, no puedes hablar ahorita con él, pues está en España, o sea, no, no le puedes hablar, o sea, no hay forma de comunicarnos. Yo prefiero, le dije, por ti págala, le dije, inscríbeme. Sí, entonces me inscribe, me vengo a México con un chofer Este, y el día que llega mi papá de vacaciones, le aparezco en la puerta del aeropuerto de la Ciudad de México. En lo que sale mi papá del aeropuerto del viaje a España con mis dos hermanos mayores, me dice: ¿Qué haces aquí? Ah, es que aquí estudio. Le dice: José, por favor, te pedí que no te vinieras a México. Le dije: Dame chance, te voy a demostrar que lo voy a hacer muy bien y que vamos a poder con los gastos y con la universidad, y yo me voy a encargar de ayudarte a que eso suceda. Y ahí empezó otra vida también, pues no empresarial, pero sí de mucho trabajo y de ayudar mucho a mi papá en una actividad que fue, yo creo que, muy, muy importante para aquel tiempo, porque yo compraba muchas cosas en México. Que por lo general no estaban disponibles en Culiacán, en el centro de México. Te puedo poner ejemplos: las calculadoras Casio, los cassettes Memorex, TDK, Pioneer, que no había en Culiacán, aquí sí había en México. Entonces yo compraba y se los mandaba a mi papá. Me tuve que hacer socio de una unión de fotógrafos instantáneos de la Ciudad de México porque ellos tenían permiso para importar rollos de Polaroid, de las cámaras instantáneas de Polaroid, que en Culiacán no había. Entonces me di de alta en esa asociación de fotógrafos, compraba los rollos y se los mandaba a mi papá. Como te dije, la tienda de Culiacán está enfrente de la catedral, entonces se vendía, era un gran artículo vender los rollos. Entonces con eso hicimos como una dinámica de que el José compra en México, me las manda a Culiacán, y ese fue una forma para mí de emprender, porque en realidad era mi negocio. No llevaba un sueldo, llevaba un diferencial de precios en lo que yo mandaba. Entonces esa inquietud siempre la tuve y la mantuve. Por eso dices que no me tocaba estudiar en México, pero inventé esta forma de venirme a México. Y al final, y te voy a platicar también, ese fue el primer día de la universidad. Y te voy a platicar, me voy a adelantar a lo mejor un poco, al día que salí de la universidad. El último evento que hubo en la UP, en la Panamericana, fue una plática con Carlos Llano, el rector del sistema del IPAD de la UP. Nos juntaron a todos los que nos graduamos de las carreras similares. Y a los que estamos en la primera fila del salón nos empezó a hacer como una proyección de vida. Y él nos enseñó y nos dijo que en la UP nunca te habían hablado que fueras a ser ejecutivo, sino más bien te hablaban que ibas a ser como empresario. Y a cada uno nos fue haciendo como un pronóstico, un pro forma de vida, ¿no? Cuando llegó conmigo, que era el primero de la fila pegado a la puerta, me dijo así con el estilo encantador que tenía Carlos Llano para dar sus pláticas en ese español muy lleno de encanto y de muy buenos adjetivos. Me decía: Hombre, tú, me dice, tú vas a ser un gran empresario y vas a tener muchas personas a tu cargo. Tú nunca vas a tener un jefe porque no lo vas a soportar. Y antes de 10 años vas a tener tanto dinero en tu cuenta. Y me pronosticó una cantidad de net worth. O sea, yo salí de ahí y todos los de mi salón se reían de mí porque me decían: oye, pues, ¿qué le diste a Carlos Llano? ¿Qué le diste? Obviamente salí de la conferencia, de la plática con Carlos Llano, yo quería ir a factorear la plática de Carlos Llano, a ver quién me la redescontaba, a ver quién me ayuda. Pero ese fue mi primer día en la UP y mi último día en la UP fue así de diferente, o sea, de tener que inscribirme con una mentira a secretaria de mi papá y salir con una, con un pronóstico, una proyección de vida de Carlos Llano.
Un pronóstico que no era una realidad en ese momento, porque tú empiezas a emprender cuando terminas la universidad, y también la idea surge por una fiesta que no puedes pagar.
Empieza este por mi cumpleaños número 21, estábamos celebrando mi cumpleaños número 21. Yo alguna vez que fui al centro libanés de aquí de México leí la famosa frase del presidente López Mateos que dice que si no tienes un amigo libanés, búscalo. Entonces yo me dediqué a buscar amigos libaneses y tengo muchos amigos libaneses y es uno de mis grandes tesoros que tengo. Y en esa mesa de 6 amigos libaneses se me ocurrió emprender un negocio.
¿Quiénes estaban en esa mesa?
Estaba Arturo Elías, estaba Danny Hash, estaba Pepe Chelala, estaba Jorge Mansur, que es con el que emprendí el negocio. Creo que estaba Freddy Name y Giorgio Name. Estamos en el Fizz en Tecamachalco, era mi cumpleaños y empezamos a hablar. Y a mí se me ocurrió con Jorge Mansur, yo había oído muchas veces que el papá de Jorge se quejaba de que en su fábrica de uniformes escolares en el centro de México en la calle Venustiano Carranza, tenía una temporalidad muy marcada en los uniformes escolares. Y se quejaba Jorge, papá, de que tenía unos tiempos muertos muy grandes en la fábrica. Yo le dije, Jorge, ¿por qué no hacemos dos cosas que tenemos disponibles? Tú tienes la fábrica de ropa de tu papá y yo tengo las tiendas de mi papá en el Pacífico. Vamos haciendo shorts y bermudas, este, con los mismos modelos que nosotros nos hemos comprado. Y en aquel tiempo, en el 86, 2005, los shorts no había en México la disponibilidad que hoy, que hay hoy de ropa importada. Había, por ejemplo, una marca española muy famosa que se llamaba Amarras, que era casi una obligación ir a España y comprarte algo Amarras. En Estados Unidos había una marca muy buena que se llama Jams. Entonces, literalmente, decidimos nuestros shorts y nuestras bermudas de esas marcas que tenemos Jorge y yo, hicimos los moldes y empezamos a fabricar en la fábrica de su papá shorts. Yo, que me sentía ya todo un administrador de empresas y de finanzas y todo, hice mi proforma. Empezaban las computadoras, las Commodore 64, programabas en COBOL. Y bueno, todo esto, hice un business plan de hacer X número de prendas, el costo exacto, los el gasto, el costo directo, los gastos operativos, todo. Y en la primera venta que hicimos, Oso, que fue a una cadena de tiendas que tenían tiendas en los hoteles, en las playas y en los aeropuertos de las playas de México, me acuerdo perfecto, en la Colonia del Valle, Grupo Buho se llamaba el grupo, no sé si todavía existan. En la primera entrevista de, o en la primera cita de ventas Nos compraron 4 veces el proforma que yo tenía para todo un año de trabajo. Entonces le dije: Jorge, no hay que hacernos tontos, güey, vamos a devolvernos y a decirle que no le podemos surtir. O sea, pensamos hacer tantas prendas y nos pidieron 4 veces más. Me dijo: No, no te conozco rajándote y no me voy a rajar yo, le vamos a surtir a Grupo Bus. No manches, ¿de dónde? O sea, ¿de dónde vamos a sacar ropa, tela? ¿De dónde sacar todo lo que se necesita? Le vamos a surtir. Y le surtimos y me fue muy bien. Yo salí a los pocos meses, salí de la carrera, y la verdad es que era lo mejor que me pudo pasar porque era la empresa más divertida que puedes tener. Yo vivía, este, vendiendo y cobrando en Acapulco, en Huatulco, Cancún casi no existía, Vallarta, Mazatlán, La Paz, y mi agenda de trabajo estaba muy coordinada con la de las presentaciones de los artistas en Acapulco. Entonces yo me, yo iba a cobrar y a vender Acapulco cuando se presentaba Mecano en tal parte de Acapulco, o cuando se presentaba Timbiriche en tal lugar de Vallarta. Entonces mi vida era así hasta un día que llegó mi papá con esa rigidez y la dureza que tenía mi papá para todo, y me dijo Oso Trava, se te acabaron las vacaciones. Dije, ¿cómo? ¿Cuáles vacaciones? Si estoy ganando dinero, tengo 26 máquinas de coser, tengo una combi, tengo empleados, tengo inventario, cuentas por cobrar. Eso que tú estás haciendo no es trabajo, eso se llama vagancia ganando dinero. Y vende todo.
¿Por qué? Porque lo catalogaba como vagancia ganando dinero. ¿No te podías divertir ganando lana? O, ¿cuál era?
Irte todos los jueves a Acapulco, a Ixtapa, a Huatulco, para mi papá no era trabajar. Para mí era, para él era otra forma. Tenía 25 años, 24 años creo, o sea, no, 20, sí, 24 años. Entonces, para mi papá, es más, no había celulares, no había nada. Entonces me decía, papá, a ver, te vas un jueves a Acapulco No sé de ti hasta el domingo que regresas, o sea, no sé ni dónde estás. No sé, un día te pasa algo y no sé de ti, mijo. Vende todo y vete, y vete a Culiacán a trabajar, y vas a trabajar conmigo y vas a aprender a trabajar cómo se trabaja. No sabes el shock, el sufrimiento de volverme a Culiacán. Vendimos todo. Jorge estaba estudiando todavía la universidad, no se pudo quedar en, no se pudo quedar con la empresa. Vendimos todo inventarios, máquinas, combis, todo. Y me fui a Culiacán.
No, ¿qué hicieron con la lana?
Nos fuimos a Europa 2 meses y la pregunta fue bien sencilla, fue de Jorge. Y me dice: oye, güey, a ver, ya nos quedamos con un cash. Y me dice: ¿la ocupas? Le dije yo: la verdad no, voy a casa de mis papás, no tengo gastos, voy a vivir en casa de mis papás. Tengo carro, tengo todo. Me dice: junto la hicimos, juntos no la acabamos. Le dije: en la madre, güey, ¿qué quiere decir eso, cabrón? Pues vámonos a España. Y nos fuimos a España, nos echamos 2 meses en España realmente históricos. Te puedo decir desde que somos de las pocas personas de este mundo que vivimos 2 ferias, 2 fiestas de San Fermín el mismo año. Porque fuimos al San Fermín tradicional del 7 al 14 de julio, y luego volvimos a ver unas amigas a Pamplona, y estaban grabando la vida de Ernest Hemingway, y volvieron a hacer encierros a los otros, a los días para grabar, para grabar la película de Hemingway. Entonces dije, ay, güey, o sea, encierros otra vez. Entonces creo que muy poca gente hemos corrido encierros en dos veces, dos veces en el mismo año. Te puedo decir, YouTube en el Santiago Bernabéu el 31 de julio. Un concierto que todos los periódicos de Madrid coincidieron en el 8 columnas al día siguiente, que sea apoteósico. Sí, Michael Jackson el 15 de agosto en Marbella. O sea, unas cosas. Ibiza, 3 días en Ibiza. ¿Qué fue lo primero que hicimos? Me acuerdo perfecto, llegar a Barajas y rentar un Ford Fiesta blanco, como los hombres, porque dijimos, si vamos a España y vamos a ir lo primero que tenemos que tener es un Ford Fiesta blanco y nos echamos un jersey amarillo. No, no lo compramos, pero nos echamos 2 meses en España, este, Ibiza, todo lo que te puedas imaginar. ¿Hasta cuándo? Hasta que fue mi papá a España por mí y me dijo: no tienes remedio, José Ignacio, tuve que venir a España por ti y por Jorge también, porque sus papás me pidieron que también me lo llevara. Era ya como el 20 y tantos de agosto. Entonces lo que se suponía que era mi liquidación de la empresa me lo gasté, pero no se acababa el dinero. Este, el 20 y tantos de agosto fue mi papá y mi mamá, fueron los dos al pueblo de él, a la provincia de Soria, este, que era como el lugar donde yo recurría. O sea, estábamos en Ibiza y volví al pueblo de mi papá, y con que yo tocara base en casa de mis tíos o de mis abuelos, yo con eso ya estaba presente, ya tenía permiso para seguir más días en España, ¿no? Hasta que un día llego de, no me acuerdo cuál de los viajes, creo que veníamos de Sevilla, llego al pueblo y me dicen: te tenemos una sorpresa, me dice mi tía, que tienes visitas. Y ya nada más oigo la voz de mi papá y de mi mamá, dije: en la madre, pues hacer maletas, güey, vámonos a México. Pero sí fue, no pensé que me fueras a preguntar esa parte de mi vida, pero sí fue algo muy formativo o deformativo, no sé cuál sea, pero me la pasé muy bien y fue la forma de aprovechar, de celebrarme y de festejar el éxito que tuve en mi primer emprendimiento, que fue Señor Tish. Así se llama la empresa de shorts.
Regresaste con tu papá, ¿qué aprendiste de él? Pero no dejaste de emprender nunca.
Número 1, después de vivir en México fines de semana en las playas, llegas y lo que me hace mi papá, lo que me juntos mi papá y yo pusimos una tienda de artículos de piel, se llama Piel Más Piel, y a mí la verdad me tronaba estar atrás de un mostrador 8, 10 horas diarias, no aguantaba, me quería brincar y todo, y empecé a emprender. Te pongo, por ejemplo, un emprendimiento de los Antes las ventas de los mayoristas, más que hacerse en expos como se hace ahora, se hacía a través de agentes viajeros. Y yo oía mucho que los agentes viajeros se quejaban de que no había hoteles en Culiacán baratos, que había hoteles caros y que no les salía el viaje. Bueno, pues en mi acelere renté un hotel abandonado en Culiacán, el Hotel San Francisco. Lo renté, me asocié con un español, con un gallego que tenía mueblerías. Él ponía los muebles, los colchones, las televisiones todo, y yo operaba el hotel y me hice hotelero, pero sin saber nada de hoteles. O sea, tu hotel de 52 cuartos, y nos empezó a ir sumamente bien. Al mismo tiempo que tenía Piel Más Piel, y empecé a vender Piel Más Piel de mayoreo, a vender grandes, este, pedidos de 48 portafolios de plumas. O sea, empecé a salirme del mostrador porque el mostrador realmente me me comía, que no podía. Y eso fueron, eso fue parte de cómo empecé mi vida de seguir emprendiendo, hasta que un día en 1988 finales me invita el Tato, mi hermano, a empezar un negocio inmobiliario. Hicimos, empezamos a desarrollar lo que son los típicos mercados de pueblo, el mercado central, el de la barrita de frutas, verduras, mariscos y todo, pero de de la parte, desde la iniciativa privada, eran mercados privados. Y rentaban los locales, no se vendían, se vendían. Había un fideicomiso del Banco de México que se llamaba Fidec, que los financiaba. Entonces no existía la vivienda de interés social, la vivienda de interés social solamente eran de FOVISSSTE e Infonavit. Pero lo que sí existía, vamos a decirle, de manera privada eran los locales comerciales. Hicimos, yo creo que como unos 18, se llaman Plaza Bastos. En Culiacán hicimos 4, en Mazatlán hicimos 3, en Los Mochis 2, en Obregón, en Hermosillo, en Durango. Fueron muy exitosos. En Guadalajara hicimos como 4 y aprendí el mundo de los desarrollos inmobiliarios hasta 1991, que los bancos empezaron a financiar vivienda de interés social, aquello que se llama los famosos cajones de vivienda. Y ahí nos movimos de los centros comerciales populares a la vivienda de interés social. Empezamos a hacer desarrollos de casa de interés social. También otra cosa, los centros comerciales fueron muy exitosos, muy, muy exitosos. A ventas proyecta muy por arriba de las proyectadas en tiempo, en precio por metro cuadrado. Una cosa, nos fue, nos fue muy, muy bien.
¿A qué atribuyes esta cadena de éxitos? ¿Tenías algún tipo de facilidad para detectar oportunidades? ¿Era un momento en el que todo lo que ponías en México jalaba? Suena muy fácil.
No, yo creo dos cosas: este espíritu que me he creado yo de hacer que las cosas sucedan y una creatividad que tengo natural o nata, este, me hacen siempre buscarle un camino para que las cosas sucedan. Te voy a platicar una travesura. Una Semana Santa me fui a una playa solo, con un amigo, a una playa que está entre Culiacán y Mazatlán que se llama Barras de Piaxtla. Cuando llegué a Barras de Piaxtla, nada más a pasar el día, ni siquiera era plan de quedarme la Semana Santa ni nada, había unos niños en la calle vendiendo percebes. En Barras de Piaxtla hay percebes, una cosa. Y yo conocía las percebes de España y el precio que tienen y todo. Digo, a ver, ¿qué estás vendiendo pesebres. O sea, incluso les dicen pesebres. Le dije, ¿cómo? ¿Por qué? No, me dice, aquí hay en las piedras hay percebes y aquí las sacamos. Dije, hazme un favor, ¿cuánto me cobras? Sácame una cubeta entera de percebes. Este, y fueron y sacaron una cubeta de percebes. Llegué a casa de mis papás en Culiacán con una cubeta de percebes, de estas cubetas de pintura de 19 litros llena de percebes. Bueno, mi papá se quería infartar y me dice, ¿qué hiciste? ¿De dónde sacaste esto? Esto es un tesoro, esto es O sea, ¿de dónde sacaste 19 kilos de percebes, cabrón? O sea, ¿qué te crees? O sea, ¿a quién asaltaste? O ¿qué hiciste? Le dije: no, fui a Barra de Piaxtla. Resulta que en Barra de Piaxtla hay percebes y las mandé a sacar ahí a unos niños. Es muy difícil, es muy peligroso sacar las percebes porque están pegadas en las rocas y las tienes que sacar justo cuando, después de que choca la ola contra la roca, al momento que se va la ola tienes que bajarte inmediatamente con un martillo o con algún instrumento de corte a sacar las percebes. Y solamente estos chavitos se animaban a hacer. Entonces, otra vez el espíritu emprendedor. Terminé haciendo 5 envíos de percebes al Mercamadrid de Madrid. Una cosa impresionante, una logística. Pescaba, capturaban las percebes entre 4 y 5 de la mañana en la marea baja, la llevaban a Mazatlán a procesar a una planta congeladora La unión. La subíamos a un vuelo que sale a las 7 de la mañana de Mexicana de Aviación, de Mazatlán a México. Llegaban a México, se movían dentro de las, dentro de la pista, pasaban a la agencia aduanal y todo, y se subían al vuelo de Aeroméxico de México a Madrid a las 6 de la tarde, y aparecían al día siguiente a las 2 de la tarde en el Mercamadrid de Madrid. Lo logré hacer 5 veces. Y no creas que lo dejé de hacer ni porque no era negocio ni por otra cosa, por un tema de permisos. Porque para la, el INDEPESCA, el Instituto Nacional de Pesca, y para la Secretaría de Pesca, la especie no existía en el litoral mexicano. Entonces no me podían emitir el permiso de pesca porque no existía. Les dije, ¿y cómo le hago yo? Estas que yo tengo, ¿qué, las traigo a otro lado?
¿Qué hago?
Entonces, este, lo dejé de hacer por complicado Una vez no coincidió el vuelo de Mazatlán con el de la Ciudad de México y se me quedaron. Eran envíos en unas cajitas de madera preciosas, unas como unas jabas de madera con hielo seco para que duraran todo el viaje. Se me quedaron en México los 120 kilos de percebes. 120 kilos. Era cada uno de los 5 envíos que hice eran de 120 kilos. Pues se los tuve que regalar a todos mis amigos, a mis tíos y mis amigos. Estás loco, me llegó a mi casa una caja de 5 kilos de percebes. Pues cómetelas. Le dije adelante, porque estas ya no llegan a Madrid. Este, entonces ya era demasiada logística, demasiada operatividad y todo, y lo dejé de hacer. Pero, o sea, literal, de ir un día a Barras de Piastla y encontrarme unas percebes, terminé vendiéndolas en el Mercamadrid.
Dices que tus empresas siempre nacen de oportunidades que has tenido enfrente. Vieron la oportunidad de los mercados, salieron los créditos Juntos fundaron PIXA, que después se transforma en Omex, es una de las desarrolladoras más grandes, yo creo que de las últimas dos décadas o tres. Y tú ves una nueva oportunidad, incluso te sales de PIXA para fundar Crédito y Casa.
Así es. A mí, por una recomendación del en aquel tiempo candidato Luis Donaldo Colosio, cuando era secretario de Desarrollo Social, nos dijo que el futuro de la vivienda de interés social estaba en las sociedades financieras de objeto limitado, que teníamos que buscar, si queremos seguir creciendo en la vivienda, que tenemos que buscar el tener una, una SOFOL. Y me puse a buscar una SOFOL. Y son, como dices tú, oportunidades que se me presentan, pero también un poquito de persistencia y de ser muy terco para lograr las cosas. Y aquí yo creo que tardé como 2 años buscando la autorización de la SOFOL en la Dirección de Banca Múltiple de la Secretaría de Hacienda. Carpetas, estudios, análisis, todo lo que se debería hacer para lograr la autorización de la SOFOL. Ya existían SOFOL, ya había Hipotecaria Nacional, ya había Su Casita, ya había varias, este, y yo quería tener una SOFOL. En aquel tiempo era la crisis famosa de México del '95, finales del '95, '96. Quienes vivieron esa época se van a acordar mucho porque en los eventos que hacían en Los Pinos para hablar de la reactivación económica, en los que Guillermo Ortiz, el Dr. Guillermo Ortiz, sudaba desaforadamente por cuando el tema que él de que si le autorizaban la línea de crédito de los 20 mil millones de dólares y que si no se le autoriza al Banco Mundial, que si se le autoriza. Bueno, termina el discurso del Dr. Ortiz Yo estaba tan desesperado de tener mi SOFOL que me fui siguiéndolo en Los Pinos, en el pasillo ahí del salón grande este de Los Pinos, este, y le dije: Doctor Ortiz, soy José Ignacio Nicolás, oiga, yo estoy haciendo un trámite para tener una SOFOL y quiero ver si me puede ayudar. Y me contesta así muy serio y muy seco y me dijo: Creo que tengo problemas más grandes que autorizarle una SOFOL. Me le digo, pero háblele a mi secretario particular. Y me dan un teléfono, una persona que venía con él me da un teléfono del secretario particular del doctor Guillermo Ortiz. Y oh casualidad de la vida, que el que me contesta el teléfono en la oficina del doctor Ortiz en Palacio Nacional era un muy amigo mío, Alejandro Garay Espinoza, Chito Garay. ¿Qué pasó, mi José? ¿Qué pasó, Chito? Tú eres el que molestaste a mi jefe, güey, en Los Pinos. Le digo, sí, güey, pues, ¿qué quieres? Una sofolia. Nada más eso quiero, una sofólica. Eso no tienes. O sea, me habló mi jefe para decirme lo que estás haciendo, que lo interceptaste ahí en un pasillo. Le dije sí, porque quiero una sofólica. Y ya de ahí se arrancó una serie de reuniones. Fernando Borja, Mújica, este, una serie de personas y todo. Al final, en mayo del 97, logré la autorización para tener una sofólica. Que fue Crédito y Casa.
¿Qué pones junto con los Coppel?
El 33% es el Agustín Coppel, solo Agustín, aclaro, no era el Grupo Coppel, era el Agustín. El 33%, Jesús Héctor Curoda, que es una persona, un ingeniero maravilloso, inteligentísimo, con un background en todo lo que es el tema de ferreterías, desarrollo de plomerías. Entonces él conocía muy bien a los desarrolladores de viviendas, y Agustín conocía muy bien la parte del crédito individual al cliente por la experiencia de Coppel, y yo conocía el desarrollo de la vivienda en sí mismo. Y nos asociamos, y yo, mi 33% era el tato, mi hermano y yo, los dos juntos. Pero cuando me autorizan la SOFOL, la Secretaría de Hacienda y el Banco de México, los dos me ponen una condición, que yo no puedo participar en las dos empresas, en la desarrolladora y en la hipotecaria. Por conflicto de interés y algo muy obvio. Entonces me hacen que me salga y renuncie y me retire por completo de lo que era PIXA en aquel entonces. Todavía no se llamaba Omex, ni era Omex, ni era una desarrolladora muy regional en aquella época. Entonces yo me retiro y me voy como presidente del Consejo de Crédito y Casa. Nos repartimos los puestos estratégicos de Crédito y Casa. Por ejemplo, Agustín Coppel puso al director de crédito, que era lo lógico, era alguien con toda la experiencia de Coppel. Jesús Héctor Curoda puso al de los créditos puente. O sea, así nos fuimos repartiendo y yo presidía el consejo. Entonces hicimos toda una sinergia. En términos cronológicos, fuimos la onceava Sofol del país y llegamos a ser la tercera Sofol del país después de Hipotecaria Nacional, su casita. Crédito y Casa fue la tercera.
¿Qué creció más rápido, Omex o Crédito y Casa?
Omex. Omex tuvo el boom de la entrada de los socios, la salida a la bolsa en el 2004, tuvo unos momentum ahí muy especiales que la hicieron.
Que alguna vez te arrepentiste de haberte salido de Omex, alguna vez dijiste, híjole, cambié de caballo antes de tiempo.
Sí, cuando estaban los grandes momentos de Omex, Omex Nueva York, Omex Chicago, Omex los grandes, esto, Omex abriendo sucursales en otras partes del mundo. Este, sí lo veía yo, pero muy pronto, en el 2007, fue cuando me apareció la oportunidad. Crédito y Casa, hubo una época que los bancos que estaban ya todos privatizados en México, ya con sus, casi todos con sus actuales dueños, empezaron a comprar las ofertas. BBVA compró a Hipotecaria Nacional, a su casita la compró Caja Madrid, y así se fueron vendiendo. Nosotros teníamos ya negociada y tratada totalmente que Crédito y Casa le iba a comprar un banco canadiense, y en el mismo momento a Grupo Coppel ya le habían autorizado su grupo financiero, que era la FORE y el Banco Coppel. Entonces ahí nos tuvimos que retractar de la venta al banco y fue que se quedaron, pues ya en realidad lo que se quedaron Grupo Coppel fue pagarnos a mí y a la Agustín. O sea, que esa fue como que la forma que decidieron de integrar la cartera. ¿Qué pasó inmediatamente después? Que vino la crisis de los subprimes y todas las carteras hipotecarias, no nada más del México sino de todo el mundo, se devaluaron, se deterioraron, se calificaron con otros métodos. Y sí trajo unas consecuencias pues muy, muy fuertes para todos los que tenían carteras hipotecarias.
O sea, no saliste limpio.
Yo salí limpio. Tengo amigos que todavía dicen que yo sabía algo. Le dije, no, si hubiera sabido algo no me quedo así, me quedo corto en otros volúmenes. Pero me digo, no, tú sabías algo. Yo vendí 3 meses antes de la crisis subprime, del famoso día de de Lehman Brothers, 3 meses antes vendí yo. Pero aún así tuve consecuencias. No creas que salí limpio, no creas que voy a festejar nada. Yo todavía pagué consecuencias de la crisis.
¿Qué aprendes de, no voy a decir debacle, pero de la caída de estos 2 modelos financieros, 2 modelos de negocio tan exitosos en los que tenías participación en una operativa, en otra minoritaria? ¿Qué aprendes de esta experiencia de un cisne negro que te llevas a tus siguientes emprendimientos?
Número 1, que cuando tengas socios tienes que tener la misma visión que tus socios, que tienes que ir por tus valores y por tus principios en total armonía y coincidencia con tu socio. Yo te puedo Decir que en ese sentido, mi visión, yo siempre voy antes por el cliente y por los colaboradores. Al final, los resultados se dan como consecuencia de estar vigilando estas otras dos cosas. El momento que atiendes al cliente, que atiendes y que estás vigilante del bienestar del colaborador, lo otro es consecuencia. Y en Maja es el ejemplo mismo. Oso Trava hoy por hoy es el ejemplo de eso. O sea, número 2, tus socios tienen que ser de alguna manera, aparte de coincidir en la visión, tienen que ser de tu mismo tamaño, por llamarle de alguna manera. No pueden, no pueden llevarte o avasallarte ni en las decisiones ni nada. Tienen que ser unas decisiones Para que esta visión, que tiene que ser coincidente, sea colegiada, tienen que ser de alguna manera de tamaños coincidentes.
¿Cómo puedes lograr eso si los recursos no son parejos? Vamos a decir, si yo me tengo que ir de socio con Agustín Coppel y tengo que entrar a la par, bueno, pues no hay manera.
No, no hay manera. No, eso sí, no, no hay manera. Ahí teníamos muy claro qué es lo que queríamos lograr con Crédito Credito y Casa. Credito y Casa la queríamos llegar a tener dentro de las 3 hipotecarias más grandes. Pero ahí sí lo que teníamos era la comunión del proyecto, la comunión de la estrategia del futuro de la empresa. No era tanto un tema de capital, de aportaciones de capital. Cuando la diferencia la hace cuánto tienes que aportar, pues ahí sí definitivamente te domina la cartera del otro socio. Y aquí no era, no era el Aquí Crédito y Casa por sí mismo era autosuficiente. Y el otro aprendizaje, este, que, que no emprendas negocios que dependan tanto de la política pública, porque una sola política pública te puede destrozar en un día. Y yo creo que en los dos casos que platicaste Tú, un cambio de política pública fue lo que se llevó a las dos empresas a la, al momento, a la crisis que vivieron las dos. Entonces no puedes tener esa carga tan fuerte de política pública en el futuro o en el performance de tu empresa por un tema natural de riesgo. O sea, no puedes tener tanto riesgo en algo y sobre todo que no lo dominas en el sur. Por más que tengas amigos, por más que tengas este sobrealte, cambian la política un día y al día siguiente ya no existes. Entonces ese es el tercer aprendizaje.
Hoy tienes un grupo diversificado de, ¿cuántas empresas son? 14 empresas, no sé cuántas empresas, 11 empresas en diferentes sectores: salud, retail, construcción. Hablamos hace un momento, no, las ideas surgen de necesidades, pero ¿cómo decides decides qué idea perseguir, qué necesidad solventar o solucionar y cuáles no?
Yo creo que es simple y sencillamente un feeling. Y a ver, la otra, no creas que es un feeling infalible, no, y que nunca, no. Y lo he dicho en otras ocasiones, si este podcast fuera de fracasos o de fuck-ups, como le llaman ahora, pues tendría que durar como unas 5 horas No, o sea, porque tengo muchos y muy grandes. Y muy bien, es que ha sido uno de tus fracasos más grandes. Por una mera naturaleza sinaloense, quererme hacer agricultor y asociarme con los agricultores en la temporada hortícola de 2010 y llegar a la famosa helada más grande de la historia de Sinaloa del 5 de febrero de 2011. Donde se destruyó todo lo que estaba sembrado en Sinaloa y perder todo. Y no perdí más porque no había más. O sea, en mi primer año, junto con una inversión que todavía hice con mis hermanos, este, literalmente no había nada que recoger, no había nada. O sea, no hubo un solo peso, un solo, un solo dólar que, que levantar porque todo lo perdimos. Y yo creo que sí, en términos económicos, ese fue el más grande que tenía. La verdad estoy muy orgulloso de todos mis emprendimientos. Sigo emprendiendo, digo, Maja es el más reciente, hace 6 años que empezamos Maja, pero siempre mis emprendimientos han salido de cosas o de estos momentos que se me presentan. Platico un poquito la anécdota de las clínicas de rehabilitación. En 2007, a mí me encanta, así como a ti el helisquí, a mí me encantaba los jetskis y cruzar. Y yo pensaba cruzar del Sinaloa a La Baja en jetski. Ya había modificado el jetski, ya le había alterado el tanque de gasolina, todo. Pensaba hacer eso y en un error en una falta mía de preparación, me rompí la rodilla en medio del mar. Sí, me operaron inmediatamente, me pusieron 3 clavos, y el doctor que me hace la cirugía me dice: José Ignacio, 3 semanas de reposo absoluto. Le dije: No, doctor, estás loco, no puedo. Ah, me dice: No hay de otra, lo único que puedes Le dije no, no puedo. Y conseguí con el equipo de fútbol, que en ese momento el equipo de los Dorados de Sinaloa era del Tato, mi hermano, conseguí que me mandaran al kinesiólogo del equipo, un argentino, y me empezó a dar una rehabilitación. A las 3 semanas, que se supone que eran de reposo absoluto, a las 3 semanas yo no tenía ni muleta ni férula, caminaba perfectamente bien. Por este principio deportivo de que pues al jugador lo tienes que recuperar, lo tienes que meter a la cancha el sábado, ¿no? Entonces, de este éxito de mi rehabilitación, me empezaron a pedir muchas veces que si les mandaba el Christian a su casa a ciertas personas. Oye, mi hija tiene hoy en la noche un ballet y tiene un tirón, ¿me puedes mandar al Christian? Pues de esa idea de mandar al Christian a ayudar gente pusimos unas clínicas de rehabilitación que se llaman SportKines. Hoy somos 19, son 19 clínicas de rehabilitación en 19 ciudades de México. Tenemos la parte deportiva, la parte de la kinesiología, de la terapia, y tenemos un programa, el más atractivo, que es la bajar el índice de riesgo laboral de las empresas para bajar su, su, la cuota del, del Seguro Social. Entonces Entonces es una empresa que nació de una rotura de rodilla y de platicar horas y horas con el Cristian, hasta que le dije: Cristian, vamos haciendo algo más. Le dije, porque este, lo asociaste a él. Sí, claro, el Cristian es el director médico de las clínicas. Este, tenemos, somos 5 socios y el Cristian es el 20% de SportKines.
Dices que tú en estas empresas, si tienes socios, son más de 80 socios, no eres nunca el operador, tienes CEOs en cada una de ellas. ¿Qué tipo de esquemas? Primero, ¿cómo los encuentras? ¿Cómo sabes que son la persona correcta para tomar el rol absoluto de responsabilidad en una empresa? Y ¿cómo alineas los incentivos para que este CEO pues haga lo que haría un dueño cuando tú no estás?
Le busco los KPIs más importantes y los críticos del negocio, y solamente a eso me dedico. Eso es lo único que le vigilo, que le vigilo a él. Este, mi papel antes de eso es inspirarlo y llevarlo en el que espero yo del negocio. Después ponerle los indicadores de medición, ya sean en términos de efectivo, en términos de clientes, en términos de satisfacción del cliente, dependiendo cuál sea el, de cuál sea el negocio, y estarlos vigilando cada semana y una vez al mes en una junta que llamamos la junta de cierre, donde reportan todos. Pero obviamente su nivel de sueldo y su nivel de compensación va ligado muy directamente con el desempeño de la empresa.
¿De dónde sacas a un buen director general?
De la misma estructura Por lo general, muchos los trato de sacar que vayan creciendo dentro de la estructura, no los trato de sacar del, o de encontrar en el mercado laboral, porque lo que me gusta es que crezcan y que se desarrollen ellos, ellos solos. Entonces trato de irlos haciendo. Y también, como en todo, me he equivocado, no, o sea, de tratar esto de al gerente, al mejor vendedor, hacerlo gerente de ventas, pues es un error típico y tradicional que hemos cometido todos, ya me ha pasado. Pero aquí ahorita, este, ¿cómo corregiste ese error?
¿Lo regresas a vendedor o no? Ya no hay para abajo, es para afuera.
No, es para afuera, es para afuera. No puedes regresarlo a vendedor porque ni él mismo lo acepta y ni su equipo lo va a respetar, ni sus compañeros de equipo lo van a respetar. Pero no, eso sí son a veces muy, muy dolorosos.
Son franquiciatarios de Pizza Hut y otras marcas, y dices que que la principal razón para haberse hecho franquiciatarios era aprender de cómo operaban estas empresas. Cuéntame esta lógica.
Yo creo que cuando lo que estamos buscando en los negocios propios es la replicabilidad, el poder tener, en el caso particular de Maja, llegar en solo 4 años a 105 tiendas, tienes que tener un modelo y tienes que tener un aprendizaje muy grande de cómo abrir tiendas. Y yo creo que la forma más fácil que teníamos pues era aprendérselo a quien ya lo ha hecho, y a quien lo ha hecho de una manera tan profesional. En Pizza Hut, digo, al final pues lo que hacemos, llegamos a tener 8 restaurantes de Pizza Hut en Culiacán, Mazatlán y La Paz, y aprendimos mucho de cómo se hace, cómo se hace Desde la capacitación del personal, la contratación, la instalación, la vigilancia, la supervisión, los mystery shoppers, o sea, todo lo que te hacen ellos en su proceso de franquiciatario, lo aprendimos y lo estamos tratando de aplicar en las otras empresas. No es que sea intencionalmente para eso, no, sino ya éramos franquiciatarios, ya sabemos hacer esto. Así nos trataban, por ejemplo, también en los hoteles. Somos franquiciatarios de The Choice Hotels con unos hoteles que se llaman Sleep Inn. Tenemos 11 hoteles Sleep Inn en varias ciudades de México, que son inmuebles rentados, no son inmuebles propios. Somos operadores de estos 11 hoteles. Y también a Sleep Inn le aprendes a cómo operan y cómo vigilan y cómo te auditan la operación diaria, cómo te auditan el diseño del cuarto, el mantenimiento del edificio. Todo esto lo aprendemos y lo replicamos en las otras empresas. Por ejemplo, el formato de operación de los SportKines tiene una gran parte de lo que hemos aprendido de las otras empresas.
Ahora quiero hablar de esta transición de cuando vendes Crédito y Casa estás ya en una edad que tal vez estás pensando en retirarte y emprender por ahí algunas cosas, y te haces la lancha que está ahí atrás de ti ahorita, no, la maja.
No, espérame, te faltaron unos años. A ver, muchos. Es que Crédito Casa la vendí en el 2006. Este, en el 2003, voy a empezar antes porque voy a entrar a otra parte de mi vida que no es netamente empresarial, que es la parte de la asistencia social, de la filantropía. Y claro, fuiste servidor público también. Un día estaba en mi oficina muy temprano y recibo una llamada de un gran amigo sinaloense, al cual le aprendí, lo quise mucho y todo, de don Jorge Chávez Castro. Y me dice: mi José, te hablo para decirte que ayer estuviste en una cena a la que no fuiste. Ay, le dije: don Jorge, ¿cómo se hace eso? Me dice: ayer hubo una cena entre el gobernador gobernador y el obispo para poner al presidente de un nuevo organismo que crearon en Sinaloa que se llama la Junta de Asistencia Privada, y no se ponían de acuerdo. El obispo quería un presidente, a una persona, un candidato, y el gobernador quería otro por sus propios intereses. Como vi que no se ponían de acuerdo, yo solté tu nombre en la mesa y los dos estuvieron de acuerdo. Así que espérate un ratito más y los dos te van a hablar para invitarte. Le dije, Don Jorge, ¿y qué es eso de la Junta de Asistencia Privada? Me dijo, pues ahorita te mando lo que es la publicación del Periódico Oficial del Estado de Sinaloa donde se constituye la Junta de Asistencia Privada. Entonces, en ese momento sí tuve que aprender lo que era la Junta de Asistencia Privada del Estado de Sinaloa, que es igual que la de aquí de la Ciudad de México y la de otros muchos estados que la tienen. Le dije que sí a los dos, al obispo y al gobernador, y fui el primer presidente de la Junta de Asistencia Privada del 2003 al 2006. Una gran experiencia. En esa junta creamos unas actividades que hoy, 22 años después, siguen vigentes: el sorteo de la filantropía, el árbol de la filantropía que se siembra cada año en diferentes municipios, el encuentro de patronos. Muchas cosas que se formaron, que se crearon en esos años, todavía siguen hoy vigentes. Entonces me involucré mucho con la filantropía. Ya traía yo un espíritu muy muy pegado con el tema de la responsabilidad social empresarial. Ya Crédito y Casa y PIXA ya habían sido empresas socialmente responsables del SEMEFI. Entonces mi relación con el SEMEFI ya venía de años atrás. Entonces me meto a la junta de estancia privada, termino mi presidencia de la junta, y ahí sí te voy a platicar una anécdota con un poquito de detalles. En Culiacán hubo un huracán huracán el 15 y 16 de septiembre de 2006, el huracán Lane, un huracán horroroso, devastador, destruyó 2600 casas por completo, una cosa. Pero el lunes 17 había un desayuno del gobernador Aguilar Padilla con el Consejo de Empresas Globales en México, un grupo de empresarios de aquí de la Ciudad de México que representan a todas las empresas globales, y ya tenían una cita con el gobernador en Sinaloa. Y yo iba como empresario invitado al desayuno. Al entrar juntos al salón del desayuno le digo: oye, gobernador, qué bárbaro, qué fuerte estuvo el huracán. No, mi José, me dijo, no sabes, tenemos esto incomunicado, tenemos esto. Y platicamos en lo que se hace del estacionamiento a la mesa del desayuno. Cuando estamos desayunando, los empresarios que están al frente, que son los representantes en México, pues qué te gusta, de Kodak, de Chrysler, de las empresas globales, de Hewlett-Packard, no me acuerdo quién más, el Este, ¿quién más estaba? Le dicen: oye, gobernador, el huracán, ¿cómo le ayudamos? No, no, primero el tema que ustedes traen para invertir en Sinaloa y después tocamos el huracán. Y en eso le suena el teléfono al gobernador y le dicen que se tiene que ir al aeropuerto a recoger al secretario de Gobernación, a Carlos Abascal Carranza, que iba a aterrizar en 15 minutos y tenía que estar el gobernador en pista. Entonces el gobernador se despide de sus invitados, de los empresarios estos globales, y les dice con una facilidad, dice: no, este, ya no nos da tiempo a hablar de lo del huracán, pero se queda José Ignacio Nicolás, que es el responsable de la reconstrucción de las casas en el estado. What? O sea, ¿cómo?
Así.
Entonces me dice: José, platícales y dales todo el programa de cómo vamos a hacer para reconstruir las casas. Y yo así con una cara de, sale gobernador, yo les platico. Entonces se va el gobernador del salón, me quedo yo, les platico más o menos los daños que yo me sabía de lo que había pasado en el huracán y todo. Y media hora después, Oso, empiezo a recibir llamadas de Fundación Televisa, de Fundación Azteca, de Fundación de Fundación Banamex, de la fundación de Don Roberto Hernández, de una cantidad de fundaciones que aparte ya los conocía yo de aquí en México, de Save the Children. Y me empiezan a ofrecer, entonces, ¿qué hizo este gobernador? Pues yo, ¿qué tengo que ver con todo esto? Yo no sabía de qué me estaban hablando. Busco al gobernador, que dónde iba a comer ese día, este, y voy, me le presento así de frente. Lo que quisiste, o sea, yo, ah, perdón, al gobernador yo le tú. Porque cuando yo empecé a hacer casas, él era el delegado de Infonavit, entonces éramos amigos. Él fue el que se hizo importante, él se hizo gobernador, yo no. Entonces el gobernador, ¿qué hiciste? Me dejaste ahí con estos señores, me están hablando nuevo la gente. Es la Fundación Telmex, este señor Cobo de Fundación Telmex me habló, este, o sea, una cantidad de cosas. Y me dijo, tú me dijiste que me ayudabas, ¿no? Entrale, me Dijo dijo. a reconstruir las casas. Bueno, pues hemos hecho todo un programa de reconstrucción de casas que se llamaba Huracán Categoría 5, Inundemos Sinaloa de Ayuda. Y fue un programa que duró como 6 meses. Reconstruimos las 2600 casas todavía con la ayuda de Coppel. Aparte de reconstruir las 2600 casas de punta a punta, o sea, todas, este, les las equipamos ayudamos con enseres domésticos. Les tocó un refrigerador, un clóset, un abanico, sartenes, todo a las casas. Este, y este fue uno de los programas más exitosos que ha habido en cualquier huracán que había en Sinaloa. Ayuda Categoría 5 se llamaba el programa. Nada más para terminar la plática, terminamos en el Foro Sol de aquí de la Ciudad de México en un encuentro que se llamaba Duelo de donde eran 4 grupos, que esa fue la aportación de Fundación Televisa y de Fundación CIE. Las entradas de ese evento eran la aportación económica de esas 2 fundaciones. O sea, terminé en el escenario del Foro Sol apoyando la causa de los damnificados. Y se me va, o sea, mi, como te diré, no tenía forma de detenerme. Ya en un desayuno, en un momento, me presentan como el coordinador de la reconstrucción de las casas y me fui de largo. Y hasta que terminamos empezamos con la reconstrucción de las casas, en el que habremos terminado como en marzo de 2007, 6 o 7 meses después del huracán, terminamos de entregar la casa 2650. Y así me fui involucrando mucho en la filantropía. Eso es, sigo siendo un fanático de ese tema.
Y para no dejar, fuiste secretario de Desarrollo Económico del Estado. Vamos a pasarlo un poco por encima, pero yo he tenido oportunidad de platicar con muchos empresarios que después pasan por el servicio público. ¿Qué te deja a ti?
Me dejó un gran aprendizaje. Conocí Sinaloa como nunca me imaginé que lo iba a conocer. Conocí sectores de la economía que no conocía. Conocí de minería, de agricultura, de logística, de una cantidad de sectores que hoy al final lo agradezco. Esta fue también, terminamos lo del, lo del, en marzo del 2007 terminamos lo del huracán, lo de ayuda categoría 5, y recibí una llamada del gobernador Aguilar, me dice José Jesús Vizcarra se va a ir de candidato a la presidencia municipal de Culiacán, el secretario de desarrollo económico económico. Y me dice: y te quiero invitar que te quedes en su lugar. Le dije: gobernador, no seas gacho, nunca he trabajado con el gobierno, nunca he tenido jefe, y aparte llenar los zapatos del Chuy Vizcarra, pues me la estás poniendo bastante difícil. Y me dijo: a ver, me dijo, aquí no vas a tener jefe, lo que tienes es un amigo que es el gobernador. Nada más una sola condición: no me metas en problemas. Y al final recibí una llamada muy importante de don Juan Manuel Ley y me dijo: José, ya sé que te habló el gobernador y te invitó a secretario. Te hablo para recordarte una cosa: a un gobernador no se le dice que no. Ya sé, don Juan Manuel, le dije. Bueno, espero que seas el próximo secretario. Gracias, don Juan Manuel. Y fui secretario pues casi 4 años, más de 3 años y medio. Muy agradecido, muy contento, un aprendizaje increíble. Te quiero platicar una anécdota de esos 3 años y medio. Creamos muchos programas nuevos y en particular creamos uno que se llama el CARE, el Centro de Alto Rendimiento Empresarial. En Sinaloa teníamos, y todavía se sigue generando esto, una cantidad de empresas que estaban en un momento de llegar a ser estrellas o de llegar a ser unas verdaderas empresas, vamos a llamarle olímpicas. Yo dije, vamos vamos a hacer lo mismo que hacen los centros de alto rendimiento deportivo, vamos a hacerlo para las empresas. Y contratamos a un despacho que era el que, como quien dice, el coordinador del centro. Y a cada empresa le iban poniendo un asesor o un especialista en cada una de las áreas. Si tu problema era en lo financiero, te metías al área de las finanzas. Si tu problema era en logística, te metían a eso. Si tu problema era en mercadotecnia, te llevaban a un despacho. Y te platico la anécdota porque ahora en Navidad acabo de recibir la tarjeta de felicitación de esta persona del despacho de la, del quien llevó el CARE. Y me di, y la tarjeta decía más o menos: José, una vez más te quiero agradecer porque por tu locura de hace 18 años hoy llevo más de 250 empresas tramitadas a través del CARE. Care, y todas son empresas que lo han aprovechado, que han crecido, y eso se debe a tu locura de cuando fuiste secretario de desarrollo económico. O sea, el programa lo quitaron dentro del gobierno, pero sin embargo la dinámica del Care sigue vigente y te puedes contratar en el Care como empresa. Entonces es la forma que grandes empresas, no sé, por ejemplo Café El Marino en Mazatlán, empresas como como Delia Barraza de Culiacán. Muchas de, se integraron a este sistema, a este modelo de operación del CARE, de Portennis, de Mazatlán y todo, y detonaron su crecimiento gracias al seguimiento que te da el CARE. Es exactamente un centro de alto rendimiento.
¿En qué momento empiezas a visualizar tu retiro?
Ese sí, ya tenía 54 años, ya no tenía como que un espíritu de volver a empezar. Tenía muy bien coordinado todas las otras empresas, los hoteles, las médicas, los hospitales, este hospital que sea médica de la ciudad. Y dije, ya, a ver, voy. Mis hijos ya estaban grandes, estoy hablando más o menos de 2018, y siempre había tenido, por mi afición a la pesca, siempre había tenido la ilusión de tener una lancha muy grande de pesca. Y en 2018 me mandé a construir la maja a Miami, la diseñé de punta a punta, tamaño, motores, equipamiento electrónico, todo, todo, la hice como yo la quise, como yo la soñé. Y dije, este va a ser mi retiro. La lancha me la entregaron en diciembre de 2018, fui a Miami a recogerla, la cruzamos por carretera hasta San Diego y empecé a ir a pescar muy cada dos semanas más o menos a La Baja. Todavía la tenía en La Paz, la lancha, y empecé a ir a pescar. Invitaba a mis amigos, ahí vámonos a La Paz, ahí tengo la lancha, y vamos. Y empezamos a ir a pescar cada Cada 2 semanas más o menos, más o menos iba. Y ahí fue donde empezó el tema de mandar a hacer camisas para ir a pescar, donde yo les estampaba el nombre de la lancha. Este, y lo platico a lo mejor como de broma, pero cuando llevaba hechos como 8 modelos de la camisa más o menos, el capitán de la lancha me habló, me dice: oiga, jefe, el señor americano que está aquí anclado enseguida nosotros en la marina me está pidiendo que si le vendo las camisas de La Maja. Y le dije, pues si se las vendes te vas a quedar sin ellas, güey, porque yo ya no tengo más. O sea, yo mandaba a hacer las camisas de los que íbamos a pescar cada vez y eran camisas de otras marcas, de marcas que hoy son mi competencia. Este, y de ahí vino el chispazo que yo necesitaba decir, qué raro, alguien quiere comprar una camisa Así fue la iniciativa, sin mayor estudio, sin mayor profundidad, pero era muy difícil en esos días mandar a hacer 8 camisas una semana. No llegaban las azules, no llegaban las amarillas, lo que sea. Y fui a buscar al quien en ese momento, y todavía es, la mejor agencia de creatividad y de diseño mexicano en Culiacán, Adrián Espinoza. Le dije: oye, Adrián, hazme un favor, ayúdame a hacer unas camisas, unos 4 modelos de camisas, 100 de cada una, para ir a pescar. Y le dije: aparte, ya las quiero tener guardadas, no quiero andar con problemas de que llegaron o no llegaron, la mensajería, todo. Quiero tenerlas ya listas. Y una recomendación de Adrián me dijo: Oye, ¿por qué no hablas con Esteban Tamayo? Esteban Tamayo es una eminencia diseñando ropa, tiene líneas propias, tiene líneas dentro de las tiendas de Coppel, hace unas cosas, este, muy, muy profesionales en diseño de ropa. Si lo que quieres es diseñar camisas, habla con él. Y Esteban Tamayo es de la edad de José, mi hijo, fíjate, o sea, es un muchacho de 34 años. Años. Lo tenía en mis contactos de teléfono, algo raro que lo tuviera ahí. Y le chateo, digo: Esteban, ¿estás en Culiacán? Sí, tío, ¿qué se te ofrece? Ah, vente a mi oficina si puedes, mañana nos vemos, mañana. Y ahí le solté la primera idea de: oye, Esteban, quisiera hacer unas camisas para esto. Pero no eran para vender, no, eran para ir a pescar nosotros, y para, iban a ser los regalos de mis amigos y de mis compadres en sus cumpleaños. Se iba a tener ahí X número de camisas en una bodega. No, nunca pensaba vender una camisa. Y Esteban, la verdad es que me dice: a ver, tío, yo estoy muy grande para esto. Yo ahorita en Coppel tengo una línea de 2500 SKUs, y en lo que va del año yo he vendido no sé cuántos millones de unidades, y tú me estás pidiendo 400 camisas, mijo. No, o sea, yo no, no, yo no juego a esto, que yo soy más grande. Te dije: a ver, cuéntame tu negocio, Esteban, ¿de qué se trata? Me México. Y me empecé a enrolar y todo desencadenó en un viaje a Las Vegas, a la expo más importante de ropa que hay dos veces al año, el Magic en Las Vegas. En el, en, para ser más exacto, el día que empezó la pandemia en México, el día que apareció el primer enfermo de COVID, SARS-2 se llamaba, en Culiacán. Ese día estábamos cenando Esteban y yo en Las Vegas. Confirmándole que a eso me quería dedicar yo, que lo que había visto dentro del Magic era exactamente lo que yo quería seguir adelante con la fabricación.
Es lo que te conectó.
Me encontré a los fabricantes de las mismas camisas que yo ya tenía, que yo me había comprado con otras marcas. Este, y me conectó con el señor Tish de 1985-86, me conectó con las tiendas de mi papá. país Y me conectó con algo que para mí es lo más importante. Dije: en esta me voy a retirar, con esta se van a acordar de mí. O sea, con esta, cuando yo me vaya, se van a acordar de mí porque yo voy a ser el creador de Maja. Y con esta voy a poder expresar lo que para mí representa la naturaleza. Y mi primer La primera petición que hice al área de diseño fue: tenemos que plasmar en las telas imágenes de la naturaleza que nos hagan sentir orgullosos de lo que es México, de lo que es la naturaleza en México. Por eso todos nuestros patrones, que hoy son 29 patrones, están inspirados en imágenes de la naturaleza. Todos. No hay ningún patrón que esté inspirado en alguna creación del hombre. Nombre. Todos están hechos por la piel del tiburón ballena.
A ver, José Ignacio, estamos, o sea, suena, suena a otro sueño guajiro. O sea, estás en Las Vegas, Las Vegas tiene una manera de enamorarte, creo que son expertos en eso. Está empezando la pandemia, o sea, es marzo de 2020, y tú te vas a Las Vegas, decides con Ernesto, que sí es Ernesto, Esteban Tamayo, con que eso quieres hacer, y de ahí a ok, esto sí lo voy a hacer en grande, y poner una oferta o hacer una orden para mercancía que va a llegar en 6 meses cuando el mundo se está cerrando, hay un paso muy grande. O sea, no sé si ya sabías dónde las ibas a vender, qué es lo que creías que podías lograr con esto. El resultado de este va a ser mi legado va padrísimo. ¿Cómo se logra eso? ¿Cómo se veía ese camino en tu cabeza esa noche de marzo?
Ah, bueno, a ver, número 1, mi primera pregunta: Esteban, ¿y esto cómo se hace? Me dijo: no, me dice, yo te hago los spec sheets, son las hojas donde diseño cada una de las prendas. Adrián de Ancla me tiene que diseñar las telas, los patrones y las telas con los que voy yo a plasmar en las prendas. Se las mandamos al fabricante, al maquilador, y él me manda unas muestras. Las probamos, las vemos, las corregimos, y ya que estemos totalmente de acuerdo, llega un último producto, una última muestra que se llama la PP sample, la pre-production sample, y en ese momento firmamos la muestra y mandamos el anticipo para que se empiece la producción. Entre el día que dije a esto me quiero dedicar y se mandó a hacer el pedido tardaron más o menos como 5 meses. O sea, no, no fue tan fácil.
Entonces estabas más hundido en la pandemia, ya sabías.
No, estaba Te paraban en la calle, que si a dónde ibas, que si por qué andabas en la calle. Porque te acuerdas que era un caos.
Y o sea, ¿en qué momento crees que esto es una buena idea?
No sé, algo me movía. Cerrado, totalmente, totalmente cerrado. A mí me paraban las patrullas que por qué salía de mi casa y a dónde iba, que sea, qué me dedicaba. Este, no sé qué fue lo que me seguía motivando y lo que me, lo que me inspiró. Pero como me decía, están Tenía cerrados a la mitad los restaurantes, tenía cerrados literalmente con llave los hoteles, así literal. O sea, tenía policías para cuidar los edificios de los hoteles. El único que estaba en bonanza eran los hospitales. Las 6 clínicas de rehabilitación están cerradas, este, pero estábamos en una crisis. Yo lo que tenía, que es mi papel, era yo tenía que darle ánimos al equipo mi equipo y tenía que darles un mensaje. A ver, fue una cosa muy simpática o muy chistosa. Estamos en una mesa de mi sala de juntas con todas las muestras enfrente, 4 de un lado. Me decían: José Ignacio, obviamente no le vas a mandar el anticipo al chino, ¿verdad? Porque ese dinero sí lo tenemos, pero no sabemos si lo vamos a ocupar para comer en 6 meses. Tuyo y de tus socios, de Mario Córdoba, de Javier Corral, y somos 3 socios. Más ahí, este, en ese día, este. Y me dice: obviamente no se los vas a mandar, va. Pero yo, ahí sí, yo soy, yo era mayoritario. Y le dije: no sé. Y del otro lado tenía a los 4 optimistas: claro que sí, José Ignacio, hay que mandárselo porque no sé qué, es un negociazo, la gente que ha visto las muestras quiere comprar las camisas. Entonces tenía literal como en las escenas estas de las caricaturas al diablito y al angelito que te decían: sí, y no, este, y al final pues la decisión fue mía. Le dije: mándale el dinero al maquilador, mándale el anticipo. Estás loco, pues sí. Pero me dice: a ver, José Ignacio, sale, ya vamos a mandar el dinero. Ok, este, era agosto del 20, todavía pensaban, porque la pregunta era: oye, José Ignacio, ¿y si ocupamos ese dinero para los aguinaldos de las otras empresas que no tienen ¿Ingresos? Pues no sé, le dije, pero ahorita se va a ir a China y se va a hacer camisas, se va a hacer prendas. Y me dice: oye, ok, ¿cómo vamos a vender la ropa? Estamos pidiendo 95,000 prendas, ¿cómo las vamos a vender? Tampoco sé, le dije, pero tenemos 6 meses para aprender a venderlas. Y en ese momento lo único que hemos decidido, sí vamos a tener distribuidores y a través de retail o tiendas especializadas, que no íbamos a tener tiendas propias nosotros. Ese fue un cambio de la estrategia que vimos en el tiempo. Sí, sí es, sí suena locura o a sueño guajiro como dices tú, pero al final no es más que la insistencia y el hacer que las cosas sucedan y el irle buscando. Y es más, los primeros ejecutivos de Maja fueron personas que fuimos rescatando de las que teníamos cerradas. Hoy está cerrado el hotel, pues tráete al director de tal cosa del hotel y ponlo aquí a que venda ropa. Así, literalmente así fue el principio. Ya después obviamente cambiamos y fuimos profesionalizando todos y tal, pero el actual director de logística de Maja, él venía de otra, de una de las empresas que teníamos cerradas en la pandemia. O sea, era un acomodar piezas y todo. O sea, fuimos creciendo de la improvisación, si lo quieres llamar así, hasta que nos dimos cuenta de qué tamaño era, hasta que nos vimos los volúmenes de venta, las oportunidades, empezamos a recibir ofertas de terceros sobre la marca, sobre la empresa. Dijo, espérate, entonces ahí sí ya sacamos todo un proceso de profesionalización. Y hoy lo he dicho también, somos una empresa muy precoz.
Sí, lo que llamamos un poquito antes, porque mandas el el depósito en agosto, pues todavía no has vendido nada, no, nada, el mundo está cerrado y están jugando con las muestras. Estás involucrando a tus hijos, la vez escrito a tu hijo Santiago, que está como que la iba a llevar él. Santiago estudiaba marketing.
Primero de noviembre de 2020, yo le hago el mail a mis 3 hijos en octubre del 19. Dónde les anexo la imagen corporativa, el manual de identidad de Maja, de una marca de ropa que estoy pensando hacer. Así dice el mail. Y le pongo un renglón: Santi, métete tú mucho a esta. Es como que la dedicatoria que le hice al Santi de la empresa. Santi está estudiando mercadotecnia. José Ignacio ya había terminado el IPADE, estaba trabajando en Uber Eats. Sebastián había terminado ingeniería industrial en la UP y estaba trabajando en Diario. Entonces como que se me acomodó, dije, esta es una empresa que van haciendo. Santi se gradúa de mercadotecnia de la UP también en mayo del 2020. Se me empalma perfecto, hago la empresa, se la creo, y Santiago se viene a dirigirla. Santiago se graduó en mayo y no había llegado la mercancía. Entonces le digo, Santi, métete a trabajar un grupo empresarial, una empresa grande, que te enseñen a tener jefe, a tener compañeros, a tener patrón, a tener todo, le dije, a tener responsabilidades. Y él solo hace todo un proceso de contratación en Grupo Modelo, lo cual fue un mérito para nosotros y para él, porque de miles de solicitantes, imagínate, en pandemia las solicitudes en el área mercadotecnia de Grupo Modelo, ¿de qué tamaño serían? Al final quedaron 5 personas contratadas y quedó Santiago. Santiago empieza a trabajar en agosto del 2020 en Grupo Modelo aquí en México, en la ciudad México, este, presencial. Y para mí fue un gran logro, o sea, el ver que tu hijo graduado de la UP vivía en México, los 3 juntos en un depa en Polanco. Y el Santi se sentía la realización total, que lo hayan aceptado en Grupo Modelo, el ir de traje, bueno, no se usaba el de la corbata, pero el ir ya formalmente a trabajar siendo un muchacho de 20 3 años con todo un mundo hacia adelante y con las oportunidades, empieza, empieza a trabajar en Grupo Modelo. Me hablaba 2 o 3 veces al día para platicarme sus éxitos del trabajo. Papá, es que hoy propuse esto, ya me lo aceptaron, y mañana tengo que presentar un proyecto de tal cosa. Es, era un encanto lo que, lo que traíamos ahí, este, con El Santi. Y el Santi me pide permiso para ir a Culiacán al cumpleaños de su novia el 31 de octubre de 2020, a pasar el puente del Día de Muertos. Se va a Culiacán el 31 de octubre, día de cumpleaños de la novia, se va a la playa, al Tata, la playa que está muy cerca de Culiacán. Tiene un accidente a las 3:20 de la mañana y el Santi muere. Y muere por falta de servicios médicos de primer contacto. Muere porque no había delegación o estación de Cruz Roja, base de Cruz Roja en Altata, y no había una ambulancia que le pudiera dar el servicio. La ambulancia tardó 1 hora 50 en llegar al lugar del accidente, y eso hizo que el desenlace del Santi, que no llegara al primer hospital que es en Navolato, sino en Aloha.
¿Cómo recibiste esta noticia? ¿Qué hace? Yo quiero ser muy respetuoso.
No, no, no. Y créeme que me cuesta mucho trabajo todavía hablarlo y repetirlo. Una llamada telefónica como a las 6:20 de la mañana de la directora de mi hospital, de la médica de la ciudad, como que el Seguro Social de Anahuac buscó a la directora, no sé cómo contactó, y me dice: licenciado Licenciado, soy Vanessa. Santiago, su hijo, tuvo un accidente y está en el Seguro Social de Navolato. Como no soy familiar, no me quieren dar más información y ya no me gustó. Y le dije, Vanessa, ya dime todo. No, licenciado, se tiene que presentar este ahorita usted y su esposa en el Seguro Social de Navolato. Yo ya tenía la respuesta, yo ya tenía la noticia completa, este. Nos cambiamos, nos fuimos a Navolato. Todavía vas de Culiacán a Navolato, se hacen 25 minutos. Todavía vas con la ilusión de que sea una confusión, que sea un error, o que sí sea su coche pero no sea él, ciertas cosas. Pero eso nunca pasó. Llegas al área de urgencias del Seguro Social de Navolato, una bolsa azul con un cierre cierre en el centro, bajas el cierre y está el cuerpo de Santiago adentro. Y la vida se te cae, se te destroza, se te derrumba todo lo que habías planeado en tu vida, y no sabes qué hacer. No puedes dejar de llorar, no puedes dejar de maldecir, no puedes dejar de trastornar arte. Empiezan a llegar gentes que también fueron informados, llegaron mis otros hijos, llegaron amigos míos. Seguíamos ahí en el área de urgencias y empezamos a hacer lo que son los trámites normales. Pero lo que estábamos en ese momento convencidos, Brenda y yo, como, como por un acto así de iluminación que ya éramos unos papás con un hijo muerto. Eso lo decidimos, fue como una declaración de vida.
¿Qué significaba eso?
Que ya no éramos iguales a los de 2 horas antes. Ya teníamos 4 hijos en este mundo con nosotros, pero tenemos uno enfrente de nosotros en una camilla que ya no está con nosotros. Si has visto a Santiago, lo conociste en el aeropuerto. Santiago Era precioso, unos ojos verdes, este, era hermoso tenerlo enfrente, tenerlo en la bolsa es algo sumamente fuerte. Y significa, Oso, hacer una declaración para toda tu vida, hacer una declaración de que a partir de ese momento tienes que aprender a vivir con eso, esto que en todos los, en toda la psicología y en todo esto se llama que es un dolor inefable. Palabra, que no tiene ni siquiera una palabra que lo pueda definir, el dolor de los padres al perder un hijo. Por algún motivo, no sé si por la fe que tenemos, no sé si por los estudios que tiene Brenda en desarrollo personal, o por qué, pero de alguna manera lo digerimos entendimos casi como una declaración de facto. Y otra cosa que entendimos: todavía tenemos 4 hijos y no podemos— a esos 4 hijos que están aquí con nosotros no les pueden faltar papás, porque entonces sí los destrozamos a estos 4. Mejor nos echamos nosotros la de no tener hijo y tenemos que proteger y que cuidar a los 4 que nos quedan aquí. Estamos a 2 meses y medio de la boda de José Ignacio, nuestro primer hijo. O sea, estaba el mundo en pleno, este, movimiento, y fue algo sumamente fuerte. Te lo imaginarás. Hoy, en tu podcast anterior, lo que viviste en el camp de San Antonio y los momentos que viviste que cómo sufriste los pocos cortos de comunicación que tuviste y lo que sentías. Bueno, pues ahora imagínate que aquí al final el desenlace sí fue verdad. Sí, entonces ahí fue cuando Brenda y yo empezamos a actuar y empezamos a tomar decisiones muy rápidas. La primera decisión Santiago murió porque no había una ambulancia de la Cruz Roja en Altata. Lo primero que vamos a hacer es donar una ambulancia de la Cruz Roja de Altata. Eso fue lo primero que hicimos. Si el accidente fue el domingo en la madrugada, yo creo que el martes ya habíamos hecho la orden para que se fabricara la ambulancia en Tijuana. Más yo le tuve que hablar a la Cruz Roja para decirle, oye, ¿cómo se hace una ambulancia? Te quiero regalar una, ¿cómo la mando a hacer? Me dijo, en Tijuana. Hasta allá. Nosotros lo que buscamos en ese momento, Oso, era que un padre de familia no sufriera y no sintiera el dolor que sentíamos nosotros en ese momento por falta de una ambulancia. Con uno que le salváramos la vida, con un padre que le evitáramos el dolor, con eso nosotros nos sentíamos correspondidos en el donativo que estábamos haciendo. Te puedo decir que al día de hoy, 4 años y medio después de haber inaugurado la base de la Cruz Roja Altata y de haber donado la ambulancia, porque esto te voy a decir de dónde salió la base, este, te puedo decir que llevamos aproximadamente 31 personas que les salvamos la vida, que por el reporte médico y la crisis en la que llegaron a las instalaciones de la Cruz Roja Altata no hubieran llegado al hospital de primer contacto, al Seguro Social de Navolato, como no llegó Santiago. Entonces creo que buscamos salvar a uno, hoy calculamos que vamos 31. Entonces creo que ese es el mejor pago y la mejor retribución que podemos recibir de una decisión de este tamaño.
¿Cómo se vive o se aprende a vivir con este dolor? ¿A quién te acercaste? ¿Quién te ayudó?
El mismo día del accidente nos consiguieron una llamada con el Dr. Enrique Rojas, a Madrid. Madrid, el padre de Marian Rojas, está, pe, toda la familia nos juntamos en frente de una televisión, lo conectamos por Zoom, este, y tuvimos nuestra primera sesión con el Dr. Rojas. Le platicamos qué había pasado y una sesión muy rápida antes de irnos siquiera a los servicios funerarios. Ya habíamos tenido una primera plática con el Dr. Rojas. Después ya vinieron unas visitas a a su consulta de Madrid. Pero, ¿a quién te acercas? A él, te acercas a Dios. Él es el mayor terapeuta que puedes tener en estos momentos de dolor. Y te acercas mucho a la historia del santi, a lo que es el santi, a lo que, a lo que hizo el santi en sus 23 años de vida, a lo que le hemos llamado las santidencias, o lo que le hemos llamado las historias que dejó el santi hechas aquí en la vida, aquí en la tierra, porque han sido, no puedo decir miles, pero sí te puedo decir que son cientos de anécdotas de lo que el santi hizo en los pocos 23 años que estuvo con nosotros.
¿Qué significa no abrir el sobre? Sobre para ti.
Significa, literalmente fue en una de las sesiones de terapia, a Brenda y a mí nos entregan un sobre donde nos dicen que adentro del sobre amarillo con el nombre de cada uno tenemos un permiso para volvernos locos. Que una persona que ha sufrido ese dolor y que ha perdido un hijo de la manera en la que lo perdimos nosotros al Santi, tenemos un permiso autorizado y aprobado por quien lo debe de aprobar para volverse locos, que nadie nos va a cuestionar, que nadie nos va a reclamar, que nadie nos va a— y la locura en cualquiera de sus expresiones, en el abandono, en las drogas, en el alcohol, en la locura misma, cualquiera de ellas, Nada más que tiene una condición el sobre: si lo abres no lo puedes volver a cerrar, lo puedes devolver. Yo volteé a ver a Brenda y le dije: no sé tú, yo no lo voy a abrir. Y eso quiere decir no abrir el sobre, es no darte el permiso de volverte loco, porque entendiendo que, que no me lo voy a permitir por mis 4 hijos, hoy tengo tengo 3 nietos, este, y no me lo puedo permitir por otra razón. El mismo Santi no me lo hubiera permitido. Él no hubiera permitido que por su accidente, este, hubiera causado la locura de su padre o de sus papás, de los dos. Entonces, pensando un poquito por el Santi, fue mi decisión de yo no sobre, y el sobre lo devolví y me metí a la terapia y salí adelante.
Todos los días, ¿qué acciones tomas todos los días para no abrirlo?
No, ya no lo puedo abrir, ya lo devolví, ya no lo tengo, ya no está disponible. Hablo mucho con el Santi, tengo unas sesiones con el Santi de, no de horas, pero sí de minutos largos. Hablo Hoy con él tengo un ritual de darle un beso todos los días. Tengo una medalla colgada en el pecho con la imagen del santi que me regaló un amigo de él. Este, cada vez que me visto le doy un beso a la medalla, hablo con él, le pregunto sobre mis dudas, que tengo muchas. No creas que así como he me ha dejado de todos estos años de mi vida, de mis creaciones, de mis empresas, de mis éxitos, de todo. No creas que todo es bonito, fácil y exitoso. También tengo mis cuestionamientos, mis dudas, mis caídas, mis pensamientos difíciles, mis cosas que tengo que aclarar. Y en eso tengo al Santi de asesor. Él es un muy, muy buen asesor con un criterio muy amplio, porque lo conocí muy bien. Y él me ayuda cuando pienso como él, me ayuda a decidir de las cosas que tengo que decidir fuertes, y me ayuda mucho a levantarme cuando me caigo, que me caigo muy seguido. No, no creas que soy, este, de piedra. Me ayuda mucho, mucho el Santi a levantar.
Dicen que te hizo un papá más suave la pérdida de Santiago.
Pues qué gusto me da, porque soy feliz. Así como estoy siendo de papá ahorita, estoy como estoy siendo de abuelo, como estoy siendo a mis 61 años, estoy siendo muy feliz. Y yo creo que si ese es uno de los, de las cosas que gané con la pérdida de Santiago, pues la tengo que reconocer. Y qué bueno que también la reconocen los demás. Pero pues estuvo muy alto el precio para hacerme un papá suave, estuvo muy caro el precio, pero ni modo.
¿Qué le dirías a unos papás que están pasando por algo así en este momento?
A ver, número 1, nos hemos acercado a muchos papás que lo han vivido, nos hemos convertido en acompañantes de varios papás que han Y no nada más que nos han buscado, nosotros hemos buscado papás que han padecido este mismo dolor. ¿Qué les diría? Que lo traten, que lo hablen y que lo atiendan, que no es un dolor para ignorarlo, que no es un dolor para no compartir lo. Es un dolor que es algo que es una parte de tu vida. Ya tienes eso, ya eres un papá sin hijo en la tierra, ya tienes que vivir con él y tienes que aprender a todos los días, este, reconocerte como tal. Y le tienes que dar el valor a los otros 4 hijos que tienes, y tienes al mismo tiempo que honrar, que distinguir, que homenajear, y que conmemorar a la historia del que se fue. Hoy te puedo decir, estamos haciendo un libro con la historia del santi. Se llama El Camino de Santiago: Memorial Colectivo. Ese es el nombre del libro. Es un libro donde recopilamos 90 entrevistas entrevistas de las 90 personas que estuvieron más cerca de Santiago durante toda su vida. La nana que lo cuidó de chiquito, el profesor de primaria, 90 gentes, novias, amigos, todos. Este, y lo hicimos con 90 entrevistas. Lo contratamos a un redactor, un editor profesional para que haga esto. El libro es una gran obra porque aparte tiene otro encanto, tiene una interacción con la parte digital, porque como todavía hay videos, audios y todo del Santi, entonces va a estar sumamente integrado. Este va a salir en los próximos meses, estamos en los detalles de edición y todo, porque lo que no quisimos dejar es que en el tiempo la historia del Santi terminara siendo, y perdón por lo que voy a decir, no para nosotros obviamente, pero para la demás gente, ah, el muchacho aquel que se mató en Altata en el accidente. O sea, si lo dejas, la historia del Santi se va a diluir a eso, al que se mató en un accidente en un Jeep. No, el Santi fue mucho más que el día del accidente. El Santi fue un gran, gran ser humano. Te puedo platicar anécdotas, tendríamos que tener abiertos los micrófonos muchas horas, Oso, para contarte anécdotas del Santi de todos tipos. Era filántropo profesional. Así, este, nunca tenía dinero, por más que le diera yo, nunca tener, porque todo lo regalaba. Y era impresionante los donativos que hacía. Y no nada más, no nos enteramos en vida, nos enteramos después. Todavía Sebastián, mi hijo, dice que al siguiente Año Nuevo, después de que ya no estaba Santi, en la siguiente Navidad llegó una persona y que le Oye, este, a mí todas las navidades tu hermano me regala dinero, güey. Tú también vas a seguir con esa costumbre, dijo Sebastián. Y yo, ¿por qué? O sea, a ese grado llegaba. Un día antes del accidente, o sea, déjame platicarte una cosa. Llegó El Santi a cenar con unos amigos, a cenarse unos tacos, y en la misma taquería había una pareja de recién casados en un after de su boda. Y El Santi Santi, de sus ocurrencias, les pagó la cuenta a la mesa de los novios y les dejó 2000 pesos de regalo de bodas a los novios sin conocerlos. Sí, y nadie nos había platicado esa historia. Coincidió que la novia de esa mesa que estaba celebrando, ajá, este, trabajaba para un, en la empresa de un amigo de nosotros, y vio en las, en las fotos del Santi cuando las misas del Santi y todo, ve la foto del Santi y le dice Señor, este muchacho que se murió me regaló 2000 pesos el viernes que yo me casé, que no sé qué, que fui a los tacos, él me pagó la cuenta de los tacos y me regaló, y me regaló 2000 pesos de boda. ¿Cómo que es el que se murió? Sí, o sea, ese tipo de cosas hacía el santi. Era desprendido por demás, regalaba sus celulares el, este, el día del funeral, llegó hasta el momento ahí enfrente del cuerpo una persona que no conocíamos, un migrante, Pedro, un hondureño, llorando. Y dijimos: ¿Y este de dónde apareció? ¿Este quién es? Y llegó y se presentó conmigo: Señor, soy Pedro. Lloraba casi a la par que yo. Y me dijo: Yo fui muy amigo de Santi y le quiero decir que su hijo era para mí esto y me ayudó. No sé qué. Yo me vine de migrante en el tren y me bajé aquí en Culiacán hospital. Y yo, mi mayor problema era comunicarme con mi familia. Y el celular con el que yo le marco a mi familia, Santiago, su hijo, me lo regaló. Yo, la única forma que tengo para comunicarme con mi familia en Honduras es con el celular que su hijo me regaló. Y obviamente yo había regañado a Santiago porque ha perdido su celular. No lo había perdido, se lo había regalado al migrante. O sea, estas cosas, Santiago prefería una regañada mía por perder un celular que quitarse el gusto de regalarle a alguien una parte de sí o unas cosas de él. Era una cosa impresionante. Pero te digo, me voy a cambiar el tema porque aparte de que puede ser que llore, este, necesito muchas horas para seguir hablando de Santiago.
¿En algún momento este, esta gran pérdida puso en duda tu misión con Maja, sobre todo pensando que era algo que querías medio para Santiago, ¿pausaste?
Al contrario, lo reforzó. En ese momento el Santi tiene el, tuvo el nombramiento del puesto que él tiene hoy en Maja. Les digo yo que en aquel tiempo de la pandemia se hizo, se hizo muy común el famoso home office, trabajar de tu casa. Pues con el Santi nada más hicimos otro formato que se llama el heaven office. Él trabaja allá, nosotros estamos aquí, nosotros nos comunicamos con él, este, él nos instruye, él nos guía, él nos motiva, él nos inspira. Esta plática, mi oficina, no creas que es tan bien vista, porque lo que dicen es que el único que habla con el CEO soy yo. Ah, perdón, no te dije, el Santi, el título, el puesto del Santi formalmente escrito en el organigrama de Maja es el CEO, CEO. Creo que somos la única empresa que yo conozco que tiene un CEO en el organigrama. Es el Chief in Heaven Officer. Él allá trabaja, desde allá nos manda, desde allá nos inspira, desde allá nos motiva. Y te digo que de broma, los de mi oficina dicen: no, qué madre, José Ignacio, pues el único que hablas con él eres tú. Bueno, ni modo, no es fácil tener un CEO porque yo soy el presidente del consejo, pero todavía tengo arriba al al Sea Show. No es fácil porque te despierta a las 3 de la mañana, no te deja que te duermas a las 11 de la noche, te deja unos días con una cantidad de pensamientos y una serie de cosas. Pero tenemos unas dinámicas muy padres. Tenemos una pesca anual, yo solo con el Sea Show en La Maja, 2 al año, una de dorados y otra de atunes. Solos. El capitán, el gallo, el pescador, el marinero que me acompaña, el CEO y yo. Y no tienes idea, son las mejores pescas del año solos. Solo, bueno, más bien solo yo y el CEO de acompañante espiritual. Y no tienes idea lo bien que me la paso, y sobre todo lo bien que nos va en esos días de pesca, porque la pesca para el Santi también era una de sus mayores aficiones, de sus mayores gustos. En los primeros días de agosto de 2020, justo cuando iba entrando a trabajar a Grupo Modelo, juntos el José, mi hijo Sebastián, Santi y yo ganamos un premio del Bisbee, del premio del torneo del Bisbee en Escape. Ganamos la mejor, el primer lugar a la categoría de dorado. Es de risa porque fuimos a recoger el premio con cubrebocas y todo. Nos ganamos bastantes dólares y fue uno los grandes méritos y los grandes récords del Santi haber ganado un primer lugar del Bisbee en Escape, en los barriles. Sí le entendía muy bien a la pesca. Entonces, ir a pescar hoy yo solo con el CEO, créeme que es una de las prestaciones más importantes que tengo en Maja.
Regresamos a Maja. Llegan las prendas, deciden cambiar el approach de distribuidores y retailers a e-commerce y su tienda, o su tienda primero? Háblame de este, del primer pie en el piso ya de Maja como una entidad comercial.
Número 1, desde el primer día que abrimos las cajas empezó a tener una demanda impresionante. Oye, José Ignacio, que trajiste unas camisas nuevas, que este, quiero, mándame a alguien que me las venda. José Ignacio, ya sé que, o sea, fue una cosa, un realmente algo de llamar la atención. Los distribuidores, esos que llamábamos, que eran vendedores que traían muestras en sus carros y vendían en diferentes ciudades, nos caían pero solos. No había ni que buscarlos. Oye, José Ignacio, que me manden un muestrario a mí para vender aquí en Guadalajara. José Ignacio, este, mi cuñado está en Mérida, mándenme por favor un muestrario, quiero vender aquí en Mérida porque en Progreso hay una tienda de pesca que ya me pidieron de tus camisas. O sea, fue realmente de alto impacto desde el primer día. Y de ahí viene la idea de abrir nuestra primer tienda propia en Mazatlán, este, en el centro comercial Galerías. Justo todavía, Oso, cuando el entrar al centro comercial era un problema, ¿te acuerdas que había control de acceso? Contaban a los clientes, de los clientes que están adentro del centro comercial y todo. Bueno, aún así la tienda vendía muy bien. Abrimos Mazatlán, abrimos Tijuana, abrimos Culiacán, y ya se desató unos volúmenes de venta que lo que nos me generó los 2 primeros años, o sea, todo 21 y todo 22, fueron unos stockouts críticos. Y de ahí nace una famosa frase que decía: no, José Ignacio, pero esos son happy problems. Dije: no, ni happy ni de ninguno, los problems son problems y los tenemos que resolver. Como que me querían dar un consuelo de que no tener stock era un happy problem. No, a mí no me des happy problems, resuélvanme el tuvimos que hacer unas locuras impresionantes, Oso, como por ejemplo volar mercancía, que nunca se hace. Entonces agarramos los pedidos completos del 100%, les separábamos el 20%, y ese 20% lo volábamos casualmente al AIFA. Iba empezando el AIFA, casualmente al AIFA, este, y y el 80% navegaba para poder vender mercancía mientras la otra navegaba. Entonces tuvimos que tomar unas decisiones fuertísimas. Así tú me dices, oye, volaste mercancía. Pues sí, así, así era como tuvimos que hacer todo el proceso del supply chain. Este, así lo tuvimos que modificar, fuimos muy, muy agresivos, pero definitivamente la demanda siempre ha ido muy por delante de la marca. Entonces eso nos dio la confianza para seguir abriendo tiendas tiendas para seguir cubriendo ciudades. Y siempre, por lo general, las tiendas han ido a partir de invitaciones o de gente que nos busca. Oye, tienes que abrir una aquí en Abándaro, por ejemplo, en Valle Bravo. Tienes que abrir, está la gente, vienen a esquiar, vienen a esto, vienen al kite, vienen a esto. Tienes que abrir una tienda, o en Vallarta, o en Punta Mita. O sea, creo que ha sido siempre a partir de la demanda, cómo hemos reaccionado.
¿Cuál crees que sea la ventaja competitiva, la propuesta de valor de Maja?
Principalmente el ADN de México. Maja es México. Maja expresa México en sus imágenes, en sus escenas de la naturaleza. Y número 2, la calidad. La calidad en Maja es algo que no se negocia. Maja te podemos asegurar que nunca te vas a encontrar una prenda que le falle algo en la calidad. Y si acaso llegara, ahí tengo una anécdota muy simpática de una clienta que llegó un día a una tienda, que yo estaba en la tienda, que llegó acá, que llegó a cambiar una camisa que estaba quemada por la plancha de la señora. O sea, se veía claramente el triángulo de la la plancha. Y la gerenta, la encargada de la tienda, le dijo que no se la podía cambiar. Que le dije: no, no, no, espérate, sí se la vamos a cambiar. Le dijo: señor, está quemada por ella, no por nosotros. O sea, la falla es de ella. No le dije: el error es mío por no avisarle claramente a la señora que la camisa no se puede planchar a altas temperaturas. Cámbiesela, por favor. Se me quedó viendo la gerenta como diciendo: este señor sí está bien loco, güey. Nada más no te platico la imagen que le dimos a la señora, la fidelidad que logramos de esa señora. Y a partir de ahí sí desarrollamos todo un proceso de atención a clientes que se llama la Experiencia Maja, que hoy son más de 54 procesos o subprocesos de cómo atendemos al cliente en una demanda, en una petición, en un stockout, out en cosas que necesitamos estar 100% seguros. Yo creo que esas son las cosas que hoy por hoy distinguen a Maja.
No tengo, tengo un par de historias que me contaron sobre este tipo de cosas. A ver, aquí hablas de que tú estabas en la tienda. Yo no sé si la gerenta hubiera tenido la capacidad o la autorización para cambiar una prenda dañada así, pero otra que te aventaste tú fue durante los toques de queda de Juliacán. Mucho. Habían ustedes prometido que entregaban en 3 horas y ya no le daba tiempo de entregar un pedido.
No estaba en una tienda este un domingo que había pasado yo a ver cómo estaba la tienda, y había un cliente que salía su vuelo a Tijuana a las 2 de la tarde y estaba en la, y no había en esa tienda, no había su talla. Y esta, no, oiga, sí me la quiero llevar, ya voy a Tijuana y no sé qué, luego de Tijuana me voy a cruzar a San Diego, me la quiero llevar, este. Y le dije, a ver, ¿en qué sucursal hay la talla del señor? No, pues en la sucursal de City Plaza sí hay, sí hay su talla. Le dije, sale, ¿dónde estás? Le pregunté al cliente, ¿dónde estás? No, en tal colonia. Y ya creo estás al aeropuerto. No, ya me voy de aquí al aeropuerto en ahora salgo de mi casa al aeropuerto, no hay bronca. Le dije: yo voy a la otra tienda, recojo tu camisa y te la llevo a tu casa. Y si no te alcanzo ahí, te la llevo al aeropuerto. Me dice: ¿y usted? ¿Y se la pago ahorita? No, no me la pagas ahorita, me la pagas en el aeropuerto. No llegué a su casa, sí, ya cuando llegué a la casa ya se había ido él. Me tuve que ir al aeropuerto. Obviamente traía su celular y le marqué. Le dije: hey, estoy aquí abajo, ya te traigo la camisa. Neta, me dijo, sí, aquí estoy abajo, te traigo tu camisa. ¿En serio me la voy a llevar? Es el de Maja. Sí, le dije, aquí está, baja y me pagas, son mil y tantos pesos, y me pagas. O sea, es lo mismo. No es que a todos los clientes les entregamos sus camisas individualizadas en el aeropuerto, pero lo que quiero dejar es, tanto para la gente de Maja como para los clientes, la imagen de que en Maja todo se se puede. Y en Maja estamos para satisfacer al cliente, porque si ya hicimos el esfuerzo de diseñar una camisa ideal en sus especificaciones técnicas de confección, de diseño, de todo, ya hicimos todo el esfuerzo de traerla, de mandarla a maquilar a Asia, ya hicimos todo el esfuerzo de traerla, de poner una tienda con un visual merchandising espectacular, con todas unas características de primer No podemos perderla en el último paso del proceso, que es atender mal al cliente. O sea, tenemos, tiene que coincidir esa cadena de valor de, oye, camisa maravillosa, pues déjame atenderte también maravillosamente al final. Entonces yo te apuesto que este señor del aeropuerto de Tijuana sigue siendo cliente de Maja, este, por nada más por el puro gesto de haberle llevado su camisa a la aeropuerto.
Hasta dietas puesto a gente.
Sí, este, esta es una anécdota muy buena. Llegué al segundo día de la inauguración de la tienda de Tijuana y estaba un cliente con un exceso de peso y me identificó que yo era el de Mahabia. Había salido yo en varios anuncios y todo, y se me acercó y me dice, él y su esposa, y me dice: oiga, hágame un favor, Me dijo: hágame una camisa talla 4XL. Y le dije: ay, no me digas esto, cabrón. Le dije: sabes que tardo muchos meses en hacer una camisa. Este, y le dije: ¿no será más fácil que en lo que yo hago una camisa nueva de tu talla, mejor la adelgaces tú? Y la esposa me empezó a echar porras: sí, cómo no, sígale, sígale, sígale. Le dije: vamos a hacer un reto, sí. Y me dijo una frase que esa fue la que me tumbó. Me dijo: es que todos los de mi oficina, oiga, usan maja y yo no puedo usar maja porque no me queda la 3XL, me dijo, y necesito 4XL. Y a eso había ido a la tienda a probarse por cuarta vez una 3XL y no le quedaba. Le dije: no seas gacho, güey, ponte a dieta mejor, este, y te, y te a ver quién llega antes, si yo con la 4XL o tú a dieta. Le dije, vamos a hacer una cosa para que te motives, el día que uses una 2XL yo te regalo 5 camisas más. Neta, me dijo, te lo juro. Grabamos vídeo, la esposa, chava, porras, y se tomó fotos y todo lo que quieras. Hoy sí, es más, son de esos retos que quisiera perder, porque lo que más me motiva es que este señor llegue a ser XL. Y no nada más me dijo voy a hacer XL, me dijo. ¿Cuántas me regalas si soy XL? Las que quieras, güey. Tú llegas a ser XL y quiero que vaya a ser XL. Es un cliente de Tijuana. Bueno, ni siquiera ha sido cliente todavía porque no ha podido ponérselas. Pero, y te voy a decir por qué lo hice también, Oso, porque yo venía de vivir un proceso muy parecido. Yo en los últimos meses bajé 16 kilos. ¿Qué? Sí, sí, yo pesaba cerca de 90 kilos. Y en diciembre, los primeros días de diciembre, se casó Fátima a mi hija. Y yo le había ofrecido que iba a adelgazar, y ya había probado todas cuantas técnicas y métodos había para adelgazar y no había podido. Entonces yo traía, en esos días cuando conocí a este señor, yo traía la motivación de que si yo pude, tú puedes, tú tienes que poder. Digo, obviamente él venía de un exceso mucho mayor que el mío, este, y había probado todos los métodos. Y tuve que recurrir, después de mi frustración del ejercicio, no pude, no pude, no Con todos los métodos, con la IA.
Con ya, sí, o sea, en vez de un nutriólogo agarraste a ChatGPT y te puso a dieta.
Con la inyección abdominal, con eso lo solucioné. Exactamente, con eso lo solucioné, con IA, este, bajé 16 kilos. Le cumplí a Fátima, estoy feliz. Entonces yo traía la satisfacción y el orgullo de lo que se siente después de haber cumplido un compromiso que tenía años sin haberlo logrado. Entonces a este señor de la tienda Maja lo traigo bajo el mismo método, chateo con él cada semana, cómo vamos, güey, qué onda. Pero ahorita ya él se enganchó a tal grado que él quiere hacer XL, no 2XL.
Y le pagaste tú el tratamiento. Tratamiento?
No, no, no. Lo que sí le recomendé, como no empezó a bajar, le recomendé que fuera con una psicóloga conceptual. Eso sí se lo recomendé porque su problema estaba más bien en el comportamiento que en lo gastro, en lo alimenticio. Este, eso sí le ayudé. Entonces ahí voy. Un día te voy a hablar para decirte que ya perdí el reto y te voy a mandar una foto de mi amigo de Tijuana con camisa XL.
Venga, a ver, 5 años, 100 tiendas, ¿cómo se detona este crecimiento? ¿Cómo se financia un crecimiento de este tipo?
Número 1, con un gran equipo directivo. Y aquí tengo que agradecer y que reconocer que tenía, ahora sí que la oficina de recursos humanos la tenía, el backlog de recursos humanos lo tenía completo. Tenía a José Ignacio, Francio, mi hijo, graduado del IPADE, 2 años en BBVA, 2 años en Uber Eats y 2 años dirigiendo los hospitales de nosotros, la médica de la ciudad. Entonces lo jalamos y se vino a la parte de planeación y estrategia de Maja. Por otro lado tenía Sebastián, mi hijo, que estaba en otra de las empresas que se llama Honor, que es una empresa desarrolladora de vivienda vertical, departamentos de lujo. Y me traje a Sebastián, ingeniero industrial de la UP, con maestría en desarrollo inmobiliario por el ITAM. Y apareció un personaje, la verdad, que había trabajado 10 años en Coppel, Humberto Iriarte, que es un crack en el retail, en el formato de tiendas, en el suministro, en todo esto. Y con este, con este gran equipo de gentes fue cuando ya nos animamos a lanzarnos. 2024 lo terminamos con 45 tiendas, y 2025 lo terminamos con 105 tiendas. O sea, 60 tiendas en un año solamente lo puedes hacer con un gran equipo. Y ¿cómo se financia? Se financia con capital propio, con los mismos flujos de la empresa, y aceptamos un socio muy cercano a nosotros, muy amigo de nosotros, con un 8% de la empresa, y le vendimos el 8%, este, Eso es todo lo que vamos a, lo que por ahorita es lo que vamos a aceptar. Hemos tenido muchas ofertas de grandes fondos, de grupos especializados en comercio, en ropa. Por ahorita creo que, creo que todavía tenemos hasta el proyecto actual de lo que, a dónde vamos, lo vamos a seguir haciendo con el mismo formato de financiamiento.
Háblame de todo lo que han hecho en términos de comunicación, no solo externa, sino hablas de que tienes mucho O sea, muchos procesos de contacto con el cliente. Está claro que cuando estás en las tiendas tú lo estás haciendo. ¿Qué otras maneras tienes de tener el pulso, no en el negocio en términos operativos, sino en el cliente, sus necesidades y el estilo de vida?
Va, participamos en muchos eventos de todo tipo de cosas de aventura a lo largo del año. Te puedo decir que estamos en eventos como el Grill Master de Monterrey, y ahí oímos al cliente presencial. Estamos en muchos torneos de golf, en muchos torneos de pádel, estamos en torneos de pesca. El torneo de pesca más grande nacional, torneo nacional más grande que hay en Baja California Sur se llama Maja el Grande. Más grande antes del Béisbol Internacional. El nacional más grande es el Maja el Grande. Este, ahí sí compramos el nombre del torneo, era un torneo que ya existía, ya se había realizado un año, y cuando nos invitaron a patrocinarlo, lo que hicimos fue comprar el nombre. El Maja el Grande y Maja el Grande de Orillas son los dos, los dos torneos más grandes. Y ahí oímos mucho al cliente, ahí te dicen, oye, esta camisa tal cosa, esto, esto, eso es, estamos en contacto con el cliente para sus entidades. Y todos los días, o sea, somos unos, este, apegados y abnegados de las redes sociales y de los comentarios que nos hacen las gentes en las redes sociales. Sabemos perfectamente qué espera de nosotros la gente en las redes y todos estamos muy, muy cerca.
Hacia el equipo, también tienen una cultura muy fuerte dentro de la empresa, y hablas de estas reuniones de control de aventura.
Es una reunión al mes donde invitamos un aventurero. Hemos tenido unos de muy alto nivel, te puedo decir Isaac Alarcón, un jugador de fútbol americano en Estados Unidos, en los Dallas Cowboys. Hemos tenido a este Mauricio Hoyos, un buzo que está volcado al tema del tiburón, de los tiburones en México. Hemos tenido a muchos. Es una vez al mes hacemos un un live ahí con todo el personal de Maja, más de 600 personas conectadas, donde les damos los avances del mes, les presentamos las nuevas llegadas de mercancía, en qué consiste cada una de las nuevas prendas, las siguientes inauguraciones, y más o menos como 15 minutos de una plática motivacional de este aventurero. Ya estuvo ahí Benny Barra, ya estuvo ahí, no se me fueron los nombres, pero mucha gente ha estado ahí en estos, en estos lives del Control de Aventura. Es una forma mágica de contactarte con el personal.
¿Cuánto dura esta llamada?
Una hora y media. Los jueves a las— tienen que abrir las tiendas, y las que tienen que estar abiertas abren, pero se conectan y verificamos que todos estén conectados y todo. Toda la gente lo espera. Inclusive, si por algún motivo, porque el invitado no se puede conectar o no puede estar ese día, este, la misma gente dice: hey, no ha habido Control de Aventura este mes. Pero Espérate, porque el invitado va a ser hasta el próximo jueves. Son los jueves a las 9 de la mañana, hora de Culiacán.
Pues Ignacio, hace rato decías que tú, más allá de todo lo que has construido y todas las empresas y el grupo y Omex y Crédito y Casa, tú quieres o crees que vas a ser recordado por Maja, y creo que pareces estarlo logrando. La empresa no solo tiene un reconocimiento, 105 tiendas, como estaban diciendo, constituida para salir a la bolsa, auditada por KPMG desde el tercer año, un consejo de administración como una empresa pública. ¿Qué es lo que estás viendo al futuro? Y más allá de eso, con el involucramiento ya de tus hijos en la organización, ¿cómo ves el relevo generacional o a la empresa como empresa familiar?
Mira, yo creo que aquí sí tengo la la suerte de que mis hijos ya participan en la empresa. Estamos ahorita ya operando con un family office de nosotros. Entonces creo que esta parte de la sucesión y del legado va a ser relativamente fácil. Pero para mí lo más importante es poderles transmitir lo que es Maja, porque como lo he dicho durante la plática, Maja tiene la inspiración de México y Maja tiene la inspiración del Santi. Entonces, si mis otros hijos logran captar esto, que lo van haciendo muy bien la verdad al día de hoy, y lo logran transmitir hacia el futuro Yo creo que, yo creo que la llevamos ganada la partida en ese sentido. Yo creo que estos, tanto José Ignacio como Sebastián, tienen perfectamente bien tomado su rol, perfectamente bien tomadas sus responsabilidades en la operación de Maja en el día a día. E inclusive, déjame decirte, por sí solos son muy inquietos. No creas que nada más trabajan en Maja, tienen también otros emprendimientos de ellos en los que yo no participo, pero para nada, que me da mucho orgullo. Son restauranteros, tienen 11 restaurantes, este, tienen una distribuidora de piedras para la construcción, o sea, de mármoles y todo. O sea, son muy inquietos. Yo creo que algo aprendieron de los años de su papá en los grandes emprendimientos y lo están haciendo muy bien. Son niños no tontos, es mi frase que más veces se repitió en mi vida. Para darles libertades, para darles autonomía y para darles esa seguridad que necesitan los niños desde chiquitos. Y la empecé por una razón bien sencilla. Desde nuestra primer casa, vivimos en una casa de dos pisos, y siempre estaba el miedo de que el niño no se baje la escalera, que el niño no se vaya a caer, que el niño— dije, a ver, es niño, no toca tonto, no se va a caer, o seguirá a golpear la primera vez, o seguirá a pegar en el labio, será con el escalón o lo que sea. Pero ya después, con el paso del tiempo, y conforme han ido creciendo los niños y los hijos, me he dado cuenta que sigue teniendo validez la frase: son niños, no son tontos. O sea, y para los niños obviamente deberás de tener sus cuidados y deberás de limitarles el acceso a ciertas cosas deberás de vigilar de ciertas cosas, pero no los puedes tratar como tontos, no los puedes tratar con restricciones excesivas, con vigilancia excesiva. Este, cuando el accidente del Santi, te pongo el ejemplo, mucha gente me preguntó: es que si tú puedes, ¿por qué no lo mandaste con chofer al Tata? Le dije: ¿cómo? En un Jeep con sus amigos, un fin de semana a las dunas, y lo voy a mandar con un un chofer. O sea, ese sería el papel de mandarlo. Claro que el, claro que el momento hubiera terminado diferente, pero no creo que sea el, el rol mío mandar un hijo de fin de semana a las dunas en un Jeep con un chofer. Es ilógico lo que me están diciendo. Este, y ese es el principio, son hijos, son niños, perdón, no son tontos. Ellos tendrán que padecer sus consecuencias. Consecuencias. Y si en esas consecuencias son 3 puntadas en la frente o son X consecuencias de un daño, pues perfecto, pero no van a pasar de ahí. Yo creo que, yo creo que esa libertad, y hoy lo están correspondiendo mis hijos. O sea, realmente tengo unos excelentes hijos en términos todos académicos, profesionales, responsables, todo. Y yo creo que la frase me salió buena, la verdad.
Otra de tus frases, que no sé si es tuya, creo que no, pero la usas, es no callar al payaso.
Así es, no fue mía, el creador fue el Dr. Patch Adams. Cuando celebramos los 50 años de la escuela donde estudiamos la mayoría de nosotros en Culiacán, el Instituto Chapultepec, me pidieron que si yo me encargaba de organizar los eventos durante un año los eventos de los 50 años con exalumnos, con alumnos, con toda la comunidad de la escuela. Y contraté al Dr. Patch Adams, al original, al de este de la risoterapia y todo. Y en el evento donde estábamos, este, con el Dr. Patch Adams, hubo un problema de traducción, de la traducción simultánea, unos que no había suficientes traductores audífonos y tal. Y me pidieron, como yo era el coordinador, que apagara los micrófonos micrófonos para que solamente se escuchara la voz del traductor en español. Entonces le pedí al Dr. Patch Adams, que le expliqué lo que iba a pasar: ya no se va a oír su voz en inglés. Y él fue el que dijo: o sea, ¿quieres callar al payaso, cabrón? Y le dije: no. O sea, y no me dejó que apagara los micrófonos, era ilógico. O sea, ¿cómo ibas a oír al traductor en español cuando en realidad lo que quieres oír es al Dr. Patch Adams en inglés, con sus frases, con sus modismos, con sus, este, con sus palabras, no. Entonces de ahí la, de ahí la copié de esa anécdota, pero la uso mucho porque yo creo que a cada persona no le puedes quitar, ahora sí, no puedes callar al payaso en cualquiera que sea su actividad. Al auditor no le puedes limitar sus alcances de auditoría al, este, de ciertos diseños, no, al de diseño no le puedes limitar o no le puedes cooptar sus alcances en el diseño porque él es el payaso en ese tema. Pues entonces yo no podría dejar a la gente del teatro donde estábamos, más de mil y tantos asistentes, pues no lo podía dejar sin la voz del payaso. O sea, Patch Adams era lo que fueron a oír ellos y a ver ellos, y no por unos que no escuchaban o no entendían inglés, iba a dejar a los demás sin la voz del payaso. Y hoy el payaso es al que respeto. Hoy respeto a cada una de las personas en su puesto, lo respeto en sus alcances, lo respeto en sus posibilidades, en sus capacidades. Y eso es no callar al payaso.
Pañales, Percebes, hipotecaria, construcción, clínicas, hospitales, ropa. ¿Qué es lo que ves en común en retrospectiva viendo todos estos emprendimientos a tu vida? ¿Qué los une?
El cliente, la satisfacción del cliente es lo que más me mueve. Ver un cliente satisfecho, que alguien me hable, en el caso de Maja, este, José Ignacio, ayer en la cena de Navidad mi hijo me regaló una chamarra, no te hablo, qué maravilla chamarra. Eso para mí es, o sea, más que un reparto edades. José Ignacio, fui a tu tienda y en tal tienda tienes una muchacha que se llama Lucía, te está, me atendió, me maravilla. Eso es casi la mejor retribución que puedo tener. Esto estoy hablando de Maja, pero desde la historia, desde los pañales, desde cuando las percebes en el Mercamadrid, cómo me las pedían. Oye, sigue mandando percebes. Pues no, no se puede, aquí no me ayuda el tema de permisos. Pero o sea, creo que la satisfacción del cliente Y esa, el trabajar con las gentes, mi obsesión son los clientes y los colaboradores. Atendiéndolos ellos dos, lo demás viene por consecuencia o por añadidura, como se dice.
¿Qué sigue para Maja? Hoy han hecho alianzas con, bueno, a ver, salió Usain Bolt usando tu ropa y explotaron las redes. El año pasado cerraron lograste en una ejecución ráfaga un partnership con Checo Pérez. A ver, cuéntame un poquito de eso antes de—
la verdad muy, muy simpática. A José, mi hijo, le habló un amigo, le dijo: José, está Checo aquí en México, está en el intermedio de la temporada de Fórmula 1, se le acabó su contrato con la marca de ropa anterior que tenía y no se quiere ir de México si no tiene una marca de ropa firmada. Me habla el José, me dice: papá, voy a Guadalajara, voy a ver a Checo Pérez porque ando buscando una marca de ropa. Le dije: José, ni el boleto avión le gastes, güey. O sea, ¿cuánto cuesta contratar a Checo Pérez? O sea, la verdad, no, no nos hagamos. Y me dice: no, pues quiero ir, quiero platicar con él, a ver cómo. Le dije: José, tú nada más ve los logotipos que trae Checo Pérez en sus camisas, güey, son puntos del PIB, cabrón. O sea, Telcel, Inter MX, Pirelli, o sea, maja, no cabe O sea, no, no se va a ver en el, en las camisas del Checo. Me dijo, pues déjame ir. Pues se va, tiene la primera plática con el Checo y con el Toño. Este, me habla a darme los números y las condiciones, y le dije, pues te lo dije, güey, devuélvete, no hay nada que hacer. Y le dije, a ver, proponles algo. Papá, no hay forma de mover nada. Le dije, o sea, no se mueve, no se mueve. O sea, nos tenemos que movernos nosotros. Si quieres lograr al Checo como imagen de Maja, el que tiene que ceder eres tú.
Sale. Todavía no sabía si regresaba.
No, no, no, no, estaba todavía en Fórmula 1, estaba en Red Bull, no, él todavía corría, él estaba en el intermedio de ese que esas como 3 semanas que no hay carreras en verano, este, y se devolvía. No me acuerdo cuál es el que sigue, Bulgaria, no sabe cuál es el siguiente al que se iba, este. Y le dije, a ver, José, logra esto nada más con el Checo y con el Toño y los firmamos. Lo logramos. Pero nunca sabíamos la sorpresa de que 2 meses después, Gran Premio de México, y a los siguientes días ya no íbamos a tener asiento, ya no iba a tener asiento Checo en la Fórmula 1.
¿Cómo tomaste eso?
No, pues teníamos una cláusula que nos daba la salida a nosotros sin costo y sin ninguna, sin ningún daño, este, Y ahí vino algo que puse a prueba una frase del Checo ahora en su entrevista, en su podcast de hace unos días, cuando dice que él se hace familia de sus patrocinadores. Nosotros, después de que perdió el asiento con Red Bull, nos fuimos a casa del Checo a Punta Mita. Vivimos un día de familia del Checo, literalmente. Mis dos hijos, Mario Córdoba y yo, estuvimos en la casa del Checo. Mandé la maja, la lancha, la mandamos a Mazatlán, a Punta Mita. Fuimos a correr en la lancha con el Checo manejando. El límite, el exceso de velocidad más grande de la maja lo ha hecho el Checo Pérez. Este, íbamos muy nerviosos. El día, lo tuyo es el pavimento, güey, no las olas. Pero definitivamente trae la adrenalina y trae la velocidad en la sangre el checo. Nos volteamos en un jet ski, el checo y yo íbamos juntos, salimos de las olas de la orilla de ahí de Punta Mita rumbo a la lancha. Y en la salida me, bueno, más bien me caí yo del jet ski porque las olas están muy movidas. Este, de regreso de la lancha hacia la orilla en el dinghy, nos volteamos en el dinghy con el Toño. No, no, una cosa, o sea, no tienes idea, pero sí fue de familia. O sea, fue un día de familia, este, y ahí acordamos que vamos a seguir. O sea, definitivamente Maja decidió que era la persona indicada, que no íbamos a tener a otro, otra personalidad de ese tamaño con ese, y decidimos jugarnos el volado. Yo creo que aún sin lugar en la Fórmula 1, tuvimos siempre la expectativa. Se estaba fabricando apenas la colección de ropa del Checo en esos meses, entonces no había tanta presión por tenerla la imagen del Checo. Y coincidimos en los tiempos, en el septiembre de este año, cuando ya llegó la colección fabricada de la ropa del Checo y empezamos a hacer el lanzamiento, que fue cuando toda esta campaña de algo se vuelve encender, los migajeros del Checo Pérez y todo. Y hoy te puedo decir que agradecemos infinitamente el habernos quedado, aún teniendo la cláusula de salida sin gas, sin daños, este, el habernos quedado. Y en gran medida se lo debemos a la atención y a la forma como nos han tratado en la familia. Paola, el Toño, el Checo, o sea, la mamá, cómo nos atendieron ese día en Punta Mita. Era un 23 de diciembre, o sea, éramos, o sea, llegaba a pasar algo y nos íbamos a quedar en Navidad ahí en Punta Mita. O sea, estuvo padrísima la experiencia, y eso en gran medida fue lo que nos hizo tomar la decisión de quedarnos. Y hoy lo agradecemos enormemente. Este año se viene bueno, imagínate. Entonces ahora Estamos muy contentos participando muy de cerca con ellos en toda la creación de la campaña, en toda la colección de la, en toda la creación, perdón, de la colección de ropa. O sea, estamos muy, muy integrados, muy contentos. Realmente sí sentimos esto que dijo Checo en la entrevista, que se convierte en familia de sus patrocinadores.
¿Qué sigue para Maja?
Sigue el crecimiento, sigue el crecimiento, el número de tiendas México. Sigue la profesionalización del e-commerce en EE.UU. Un dato: hoy el estado de California en EE.UU. es el tercer estado que más ropa nos compra en el e-commerce, y no pautamos en EE.UU. Sí, y la mitad de nuestros clientes tienen nombres latinos y la mitad tienen nombres americanos, cajones. o sea O sea, ese es un indicador muy grande que nos, que nos motiva mucho, que los dos primeros son estados mexicanos y el tercero es California en los Estados Unidos. Entonces eso nos asegura y nos da pauta a que podemos ir ya con las tiendas físicas hacia Estados Unidos. Y yo creo que eso debe de llegar en este 2026, con todo lo que implica ir a Estados Unidos, no, entender que ir a Estados Unidos, este, hay cambios de tipo, no solamente regulatorios o fiscales, sino hay cambios de todo tipo para una empresa de este tamaño. Pero yo estoy seguro que sí lo vamos a, que sí lo vamos a llegar a hacer. El CEO nos lo pide.
Y más allá de Maja en EE.UU., de nuevas líneas de ropa, de las colecciones del Checo y las que puedan venir, para ti, ¿qué es lo más te emociona, lo que más te emociona en estos próximos 12 meses?
Que nazca mi cuarto nieto, que crezcan mis 3 nietos actuales, pero mi cuarto que ya viene en camino, pero que pudieran hacer otro más. Seguir pescando y pescando la especie que más me gusta pescar en la vida, que son amigos. Me gustan los atunes, los dorados, los marlins, los guajos, me gustan todos, pero lo que más me gusta pescar son amistades y relaciones. Y en esa parte creo que es la, la, tiene una ventaja que no hay temporada del año, no hay veda y no está regulada. Entonces lo puedes hacer cualquier día del año a cualquier hora. Entonces creo que esos son mis próximos 12 meses, seguir controlando el crecimiento de Maja y su futuro. Ser más abuelo de lo que he sido hasta el día de hoy y seguir pescando peces y amigos.
José Ignacio, para cerrar, si pudieras escribir un mensaje en el cielo para que millones de personas lo vieran, ¿qué dirías?
Si crees en tus locuras y puedes hacer que las cosas sucedan, ya diste el primer paso.
Qué bonita plática. Yo te quiero agradecer profundamente tu apertura para compartir cosas que definitivamente no creo que sean les, más allá de, como dices, de los éxitos y de los fracasos, pues las cosas que verdaderamente nos mueven. Y tal vez en una forma contraintuitiva, más allá del análisis, pues creer en nosotros mismos, en las conexiones y en el sentido común de los negocios, creo que es una de las grandes lecciones del día de hoy. Eres un crack. ¿Sabes qué me me da gusto. Te digo, yo conocí a Santi hace 5 años y numerosas veces has estado, digo, puedo sacar el archivo nominado a entrevista en Cracks. Yo sé quién eres desde hace muchos años. Me da gusto que no haya pasado antes. Estoy muy contento de que nos estemos conociendo hoy y te agradezco el tiempo. Así que, ¿dónde puede la gente saber más de ti?
Obviamente saber más de Maja, todo esto, mejor manera de contactarte de Maja, lo pueden saber en majasportswear.com, tanto en Instagram como en todas las redes, en Facebook y todo. Si me permiten, y pudiéramos agregar o incluir en tus, en tus redes un QR, un código de descuento para que quien estén, acudan a tus páginas. En su primera compra obtengan un 20% de descuento. Código CRAX, código CRAX, me gusta, me gusta mucho el nombre con mayúscula. Gracias, 20% en la primera compra, en la primera compra le ponemos una validez de un año para que lo puedan acudir a él. Y esa es la forma de contactarnos y de conocer las nuevas colecciones y conocer todo lo que es Maja y la forma en que Maja representa, representa México, y que sientan el orgullo de cómo poseer una, una prenda Maja es llevar una parte de México y del sentimiento que tenemos por México.
Yo también me llevo aquí un gran, gran kit que me trajiste, está lleno de cosas, luego se las enseño. Muchas gracias, gracias por estar aquí, José Ignacio. ¿Algo que quieras agregar?
Gracias a ti, Oso. Este, no, empecé agradeciendo y termino también agradeciendo te agradeciendo. Como te dije aquel día en el mail, esto igual que el fútbol, esa visita recíproca. Ahora falta tu visita a Mazatlán a pescar. Tienes que conocer la maja.
No me tienes que invitar.
Yo ya conocí tu estudio. Sería un placer que vayan tus hijos, que tengan, que vivan la experiencia de sacar un atún, un dorado.
Este, tengo uno que no le gusta tanto, al otro le fascina la pesca.
Entonces creo que es un muy buen momento, es algo que nos tendremos que poner de acuerdo, pero es como te dije, esa visita recíproca, así que hay que hacer el partido de vuelta.
Pues muchísimas gracias por la invitación y gracias por estar aquí. Muchas gracias, muchas gracias por escuchar este episodio. Y antes de irme, no olvides que si quieres recibir un correo muy corto pero cargado de valor de mi parte todos los días, de lunes a viernes, puedes registrarte para recibir Oso Trava Daily. Todos los días estaré compartiendo alguna noticia, alguna lección, algún alguna herramienta que pueden ayudarte a ti a mejorar tu negocio, a crecer tu empresa, a ser más productivo y a tener una vida más plena en general. Así que si no te quieres perder de esta información cargada de valor para ti, simplemente ve a cracks.la/correo, déjame tu mail y muy pronto voy a estar en tu inbox. Eso es todo por hoy. Yo soy Oso Trava y espero que tengas una semana de cracks.










