Juan Pablo Raba | Actuación, Entrenamiento Extremo y Cómo Hablar de Sexo con tu Hijos #157

This is a Spanish-language Cracks Podcast interview (ep. #157) in which host Oso Trava interviews Colombian actor Juan Pablo Raba. Raba recounts formative experiences (growing up in Spain, hearing a “voice” that stopped him from driving under the influence), his early exposure to ecstasy and later problems with cocaine which he overcame, and how honesty and social support helped his recovery. He explains his transition from Latin American telenovelas toward international film/US TV, the preparatory work he does with an acting coach (memory/emotional exercises), and immersive training for the series Six (SEAL-style Hell Week). The episode also covers his adoption of mountain biking as a therapeutic practice and semi-competitive sport, parenting philosophy (companion role, firm boundaries), concerns about pornography’s effects on youth and human trafficking, and practical tech/parenting measures (device blocking, staged conversations). The tone alternates between candid personal memoir, practical advice (on habits, presence, parenting), and craft/industry reflections.
Chapters
Usted es una persona sumamente exitosa, usted se casó con el amor de su vida, usted tuvo un hijo, usted es feliz, trabaja en petróleos. Mejor dicho, la vida es perfecta. Yo soy un guerrillero y yo secuestré a su hijo. Y a pesar de que usted pagó la plata, nosotros matamos a su hijo. Que era una situación en Colombia, además, como que era un panorama que podía suceder. Me Y ahora a mí me atraparon y me tiene aquí, yo estoy sentado acá al frente, hay una placa de vidrio, entonces usted no me puede tocar, pero tiene 30 segundos para decirme lo que quiera. Hágale. Y entonces, claro, mi cabeza lo que empecé a pensar es todo lo que le voy a decir, te voy a matar, desgraciado.
Tal.
Y mientras más pensaba, menos podía decir, menos podía decir, menos podía decir, menos podía decir. Y empecé a apretar los puños, empecé a llorar, empecé a llorar y no pude decir nada. Y entonces me miró y me Eso es. Eso es actuar.
Hola y bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo soy Oso Traba y entrevisto cada semana a las mentes más brillantes para dejarte algo único y práctico que puedas usar en tu vida diaria. No olvides suscribirte a mi canal para enterarte de todas las nuevas entrevistas. Antes de que arranquemos el episodio de hoy, quiero pedirte un enorme favor. Hace poco Spotify habilitó la opción de calificar podcasts y me ayudaría muchísimo si puedes calificar cracks con 5 estrellas para que así más gente se entere de lo que hacemos y podamos crecer. Tener más y mejores invitados no te lleva más de cinco segundos y lo puedes hacer desde el app de Spotify, en tu celular, tu compu o donde nos escuches. Mi invitado de hoy es Juan Pablo Raba. Lo puedes encontrar en Instagram como juanpabloraba. Juan Pablo es un actor colombiano de cine, televisión y telenovelas, mejor conocido internacionalmente por su papel de Gustavo Gaviria en la serie de Netflix Narcos de 2015. Además cuenta con papeles estelares en series como Six, Distrito Salvaje y Agents of.
S H I E L D. En.
La pantalla grande ha compartido créditos con grandes estrellas como Antonio Banderas y Juliette Binoche en la película los 33 y recientemente con Liam Neeson en The Marksman. Hoy Juan Pablo y yo hablamos de la nueva industria del entretenimiento, de drogas recreativas, sobre cómo se prepara Juan Pablo para un personaje y de cómo la pornografía es está afectando a las nuevas generaciones, además de cómo hablar con tus hijos de ella. Como nota antes de empezar el episodio, tengo que decirte que tuve problemas con mi micrófono y por eso mi audio.
No es el mejor.
Afortunadamente no soy de los que habla mucho, pero el audio de Juan Pablo es extraordinario, así que no creo que tengas problemas, pero quería pedirte una disculpa.
Y avisarte de antemano.
Espero que disfrutes de esta variada y entretenida entrevista con Juan Pablo Raba.
Juan Pablo, bienvenido a Cracks Podcast.
Muchas gracias, hombre. Qué bueno que conseguimos el espacio para hacerlo.
Sí, la verdad sé que estás ocupado, hace rato que no hablábamos y mucho ha pasado en tu carrera desde aquel entonces. Creo que la última vez que estuvimos en Contacto Directo estabas por estrenar los 33 aquí en México.
Imagínate. Esto fue hace como cinco años por lo menos.
Así es. Entonces vamos a platicar mucho de lo que ha pasado, aprendizajes, errores, pero me gustaría empezar por algo que me contó un pajarito que tal vez te es fácil ubicar. ¿Quién es?
Tu nombre empieza por M y termina por Ónica.
Puede ser, Puede ser. Cuéntame de la vez que escuchaste la voz de Dios en España.
Bueno, esta es una historia larga. ¿Tienes tiempo?
Tenemos tiempo.
OK. Bueno, yo me crié en España. Yo llegué a España a los 10 años y viví en España a los 10. A los 20 años viví en Valencia. Valencia era muy reconocido en ese momento por ser una ciudad de la ciudad de la fiesta, literalmente. Hacía unos años habían inventado una cosa que se llama la Ruta del Bacalao y era que se iban desde Madrid hasta Valencia el fin de semana, literalmente parando en antros a rumbear. Y los más famosos eran en Valencia. Yo tuve mi momento de fiesta. Yo empecé a trabajar en la noche a los 16 años. Empecé como busboy, empecé recogiendo vasos, limpiando vasos, surtiendo las barras, todo eso. Y ahí fui como subiendo y cuando tenía dieciocho años, dieciocho, diecinueve años, era el manager de un bar. Entonces era el manager y el bartender de un bar con otros dos chicos. En esos interines pues conocí las drogas, el éxtasis en particular era algo muy habitual, digamos, en la vida de la juventud en ese momento. Y esto coincidió con la época de el final del colegio. Hay unos exámenes que se llaman la selectividad, que son los que te dan entrada a la universidad. Yo estaba un poco rebelde, realmente tuve unos años rebeldes, claramente me gustaba trabajar, había. Estaba trabajando ya inclusive al final del colegio ya había empezado a trabajar esto y la selectividad era algo a lo que todos le tenemos mucho miedo, ¿Cierto? Todos los estudiantes, porque pues más o menos definían como tu futuro en un examen. Yo realmente no sabía ni siquiera que quería estudiar, pero un profesor me convenció y me dijo oye, presenta la selectividad igual, como que, ¿Me entiendes? Preséntala porque después si decides entrar a la universidad, si no tienes la selectividad, entonces no vas a poder, entonces pues hazlo, óyeme. Y pues después del estudio, después de lo que estudiamos, la probé, la probé, la pasé con muy buena nota y entonces llevaba unos meses concentrado en eso y en el trabajo y realmente no había salido como de fiesta. Y esa noche decidí salir a celebrar que había aprobado la selectividad. Entonces cerré mi bar, bueno, no mi barrio, al bar de Paco. Cerré el bar de Paco y dije bueno, me voy de fiesta. Eran, aparte era ya tarde, o sea, estamos hablando que eran las, creo que 5 de la mañana, una cosa así, imagínate, me iba de fiesta a las 5 de la mañana. Entonces llegué a la discoteca, una discoteca se llamaba Puzle, que era camino a la playa a las 6 de la mañana y me empecé a encontrar con la gente y era como hey, no sé qué, aprobé la selectividad. Wow. Y entre amigos era normal como meterse éxtasis en la boca, ¿No? ¿Entonces como, hey tío, qué pasa? Pum. Entonces primera, primero, entonces ahí ya pasamos. En cuanto me metieron la primera pepa dije bueno, ya no me voy a ir de acá a las 7 de la mañana, de pronto me voy a las 8, ¿No? ¿Hey tío, qué pasa? Bueno, total, long story short, como se dice. Eran las 12 del día, ya iban a cerrar esta discoteca, porque así funcionaba además, cerraban una y abrían otra y todo el mundo se movilizaba las siguientes y estaba sentado en mi coche esperando a que se fuera todo el mundo y estaba en las nubes, estaba en las nubes literalmente, sabiendo que no estaba en condiciones de conducir. Entonces esperé, esperé como que a que todo el tráfico se fuera, que todo el tráfico se fuera. Estaba con un amigo aquí al lado, estaba con mi mejor amigo en ese momento, estaba aquí al lado y estábamos pues, me entiendes, como te digo, estábamos pasoneados. Se va el último carro, ya me toca a mí salir, ¿Verdad? Y hay una cosa en España que es la línea continua de la carretera, que es la línea amarilla, que no se puede atravesar. Entonces esta discoteca quedaba al frente de una calle muy transitada, una suerte como de. No era autopista, pero era una carretera digamos, comarcal y obligatoriamente tenías que ir hacia la derecha, seguir, seguir, seguir, después hacer como un round point y allá estaba la otra discoteca, la que íbamos a ir. Pero entonces a mí se me ocurrió la brillante idea de enfilar mi coche hacia el otro lado para saltarme a línea continua, porque había una estación de servicio más adelante, aquí más cerca, y ahí podía comprar unas cervezas que bajaban un poquito como el nivel, o sea, todo mal, todo mal. Entonces listo, una de la tarde, y yo lo que pensaba es, yo no puedo dejar mi carro botado acá porque mi papá me mata. ¿Yo como le explico a mi papá, me entiendes? ¿Que hoy en día pienso realmente qué es lo que he debido hacer, he debido decirle, me entiendes? Cerrar el coche, irme y chao. Bueno, enfilo el coche para salir, esta es una carretera muy peligrosa, había muchos muertos los fines de semana, esta carretera. Y ya estoy listo para enfilar, listo, soy el último. Estoy ahí esperando, esperando, esperando, esperando y de repente oigo la voz de Dios y me dice no cruces la línea continua. Miro a mi amigo, ¿Me entienden? ¿Mi amigo pues callado en su mundo, miro yo como no cruza línea continua? Apago la radio, apago el coche. Dije bueno, acá fue mi hermano, listo, o me morí, ¿Me entiendes, o me estoy a punto de morir, pero pues claramente aquí está pasando algo? Y pues ya mi amigo ve que no me muevo y me dice ¿Qué pasa? Y yo me está hablando Dios. Y me dice ¿Y qué te está diciendo? Me está diciendo que no cruce la línea continua. Me so gilipollas, ¿Por qué no abres la ventana y miras hacia arriba? ¿Abro la ventana, miro hacia arriba y había un helicóptero de la policía? ¿A unos no sé cuánto sería, porque en ese momento, claro, en ese momento me cae el veinte de todo lo que estaba pasando, todo el viento, toda, o sea, me entiendes? Esto era un despelote alrededor que yo ni siquiera había entendido y yo miro, lo único que hago es así y enfilo el coche hacia donde era, dejo a mi amigo en la discoteca, me devuelvo a la casa sobrio como una paloma y nunca más en la vida volví a tomar éxtasis y nunca más me volví a pegar una fiesta de ese estilo y no, y se acabó, o sea que de alguna forma u otra tal vez sí me habló Dios. Así que esa es la historia.
Pero entiendo, entiendo esos momentos. Y dices que nunca volviste a probar éxtasis, ¿Has experimentado con alguna otra droga? Digo, estás en una industria en la que se frecuenta.
Sabes que yo difiero un poco de so, yo difiero un poco de eso porque tú sabes que todas mis después, después tuve, tuve, tuve, tuVe problemas con droga y lo digo abiertamente porque si le sirve a alguien, me entiendes, bienvenido sea. Después tuve problemas con cocaína. Esto a los 30 años es otra historia. Pero con respecto, para ir por partes, con respecto a lo de la industria, tú sabes que la industria ha cambiado mucho y hoy en día realmente si tú quieres estar trabajando realmente ser un actor solicitado y ser actriz o trabajar, trabajar en este medio, Es poco frecuente encontrarte con personas que utilicen drogas. ¿Sabes por qué? Se ha vuelto un negocio de productividad. Hay un componente artístico muy importante, sin duda, pero el componente productividad y estar ahí, estar dispuesto, estar atento como Deliver, es sumamente importante para poder seguir trabajando. Tú no te puedes convertir en un liability para los estudios, para los directores, para los productores, ¿Sabes? Entonces cuando, digamos que ya casi casi que te vuelves un outcast, si tomas mucho alcohol, si te metes drogas, sí hoy oyes casos por ahí y de pronto nombres muy grandes que al meter mucha taquilla todavía los productores tienen que tratar de lidiar con eso. Pero como te digo, como se ha vuelto un negocio tan de productividad, en el momento que tratas de asegurar a X o Y actor, sacan el prontuario y dicen, no, no, espérate, es que este personaje aquí nos hizo esto, aquí hizo esto, aquí pasó con esto, no lo podemos asegurar, ¿Sabes? Y es un trabajo muy intenso, muy exigente y muy duro.
¿Y a qué atribuyes este cambio? Porque bueno, entiendo las épocas de Robert Downey Jr. Y que se desaparecían por días de los sets. Ciertamente la industria ha cambiado en el sentido en que ahora hay mucho más volumen de trabajo. Ya no son solo estos grandes hits de taquilla en el cine, sino que ahora hay 8 streamers, todos están produciendo.
Contenido de gran calidad.
¿Y tú crees que eso sea lo que genera este cambio de perspectiva artístico a más línea de producción?
Sí, tal vez antes el negocio como tal era un poquito más bohemio. De pronto un productor que era un gran heredero y tenía mucho dinero, ¿Me entiendes? Quería hacer una película con Marlon Brando, entonces no les importaba y querían ser parte de esa bohemia. Era casi que chic, ¿Verdad? Yo creo que cuando entran ya las grandes compañías financieras y se vuelve un negocio, como te digo, de productividad, eso se acabó. Es así de sencillo, ¿Me entiendes? Hay que cumplir con tantas horas a la semana o al día, con tantas escenas y cada día, cada minuto que no se logra es plata que se pierde. Y en cuanto hay dinero que se pierde, va a ver alguien al teléfono como ¿Qué es lo que está pasando? Entonces creo que va por ahí y la misma industria se encarga como de ir filtrando, de ir filtrando a esas personas que de alguna forma no cumplen con esos parámetros.
Y dime algo, ¿Tú crees que la recurrencia de las drogas en personas de alto desempeño o personas artísticas tiene algo que ver con quitarle un poquito el el edge, con conectar con algún momento de flow? ¿Por qué crees que se daba tanto o es simple conectar con este lado creativo, con conseguir un poco de claridad y paz mental?
Yo creo que cada época tiene su propia droga, ¿No? Teníamos como la psicodelia tal vez en los Está regresando, está regresando. Pero es interesante porque el regreso ahora es un poquito más como medicinal, un poquito más controlado, ¿No? Antes era simplemente la gente necesitaba esa explosión y salir del control y de los esquemas. Creo que hay mucho de eso, creo que mucho de rebeldía, creo que mucho de romper con los esquemas, tal vez como en la época de Doors, las puertas de la percepción, tratar de entrar un poquito como ese inconsciente. Pero si tú me preguntas a mí, hoy en día, por ejemplo, hay una droga que es la tecnología, que son las redes sociales que son los celulares y es que ya tú no vas a un sitio en donde la gente no esté todo el mundo conectado a su propio device, entonces realmente es un tipo de droga también porque te abstrae de la realidad, sea lo que sea. En el ámbito artístico, como te digo, creo que puede haber un poco, un poco de todos los. Igual claramente cualquier persona que se dedique al arte tiene algo de rebelde, claramente no es una persona que siguió como los parámetros de bueno, ¿Me entiendes? Vas a la universidad, vas a escoger esta carrera, te vas a comprar una casa y la vas a pagar así, o sea, es alguien que definitivamente le está como buscando un poquito el camino, es un poquito más lleno de curvas tal vez si se quiere esto. ¿Entonces en mi caso, en mi caso siempre fue un tema de rebeldía, sabes? Era un tema de probar cosas. Era curioso, era curioso igual dentro de ciertos parámetros igual por ejemplo, a mí nunca me gustaba llegar de día a la casa, por eso es que ese famoso día, el helicóptero es tan particular, yo no llegaba de día a casa, o sea, si yo salía, cerraba el bar a las cinco y amanecía a las ocho, si tenía que rumbear dos horas, rumbeaba dos horas, pero a las ocho estaba en casa. Sí, a mí el azul reproche, sabes, eso que era de día y la gente estaba saliendo a pasear el perro y tú estabas llegando de fiesta desbaratado, siempre me pareció tremendo. Después, después de mi primer matrimonio tuve una visita en casa, una persona que quiero mucho, que empezó a consumir cocaína, empecé a consumir con él y después de un año más o menos año, dos años, me di cuenta que tenía un problema y hablé con mi mejor amigo y le dije oye, me creo que estoy teniendo un problema con esto, te pido que por favor estés pendiente. Mi amigo Ricardo, Ricardo Jiménez, que es mi mejor amigo, pues él simplemente me dijo listo, voy a estar pendiente y efectivamente así fue y nunca más la volví a probar. Tengo que decir que hay, no sé si eso sea cuando tengo una característica y es cuando en cuanto me di cuenta que algo me está haciendo daño, lo puedo dejar fácilmente, o sea, yo dejé de fumar de un día para otro, dejé de consumir de un día para otro, ¿Me entiendes? Siempre como cold turkey como se dice. Pero finalmente el cierre que quiero hacer es que para cualquier persona que esté oyendo esto, que esté viendo esto y. Y que esté pasando por algo similar, esté pasando por una situación en la que siente que está perdiendo el control del consumo de una sustancia, la que sea, levanten la mano y hablen.
Ahí la pregunta es clave porque dices sentir que estoy perdiendo el control, cuántas veces no creemos, ya sea con drogas, con café, con ejercicio, con redes sociales, lo puedo dejar cuando quiera, o sea, es esta percepción de tener el control que es falsa, la que es difícil de distinguir.
De acuerdo, de acuerdo. Pero hay un momento en el que, en el que con un poquito de honestidad te puedes dar cuenta, sabes, o sea, ve al teléfono, ve al teléfono y cuando te pone como el Weekly Report y te dice oye flaco, Estuviste en Instagram 5 horas al día. OK, ahí ya tienes que decidir si te afecta eso o no. Oye, te metiste dos gramos de cocaína y para poder dormir tuviste que tomarte una pastilla y me entiendes, o sea, yo creo que uno se da cuenta realmente puede que haya. Puede que los parámetros, las personas sean diferentes, sabes, pero siempre hay algo que te dice, loco, te estás pasando.
Claro. Estaba leyendo el libro de The Power of Habit, que no sé si lo has leído y una frase que dice sobre cuándo cambiar hábitos y cómo cambiar hábitos. Obviamente no es fácil cambiar un hábito y a veces es difícil saber que tienes un hábito, que eso es a lo que damos, creemos que tenemos, estamos haciendo acciones voluntarias cuando la realidad es que son automáticas y habituales pero que una vez que defines que tienes un hábito y que es un hábito malo, ya no es algo que puedes negar, es una responsabilidad que tienes la de cambiarlo y no quede nadie más que en ti. Entonces yo creo que el gran reto es llegar a ese momento de realización y creo que tener un. En tu caso, tu amigo te sirvió para esto, supongo que en otros aspectos, Mónica, tu esposa, ha sido un buen sounding board. Tener un círculo de apoyo que te permite tener esta retroalimentación directa, efectiva, honesta, puede ser la gran diferencia.
Totalmente. Pero nada de eso pasa si tú no quieres cambiar ese hábito.
¿Por qué no hablamos de este, este nuevo hobby? No es nuevo, tienes 8 años haciéndolo y de una forma muy intensa, que es algo que creo que se ha popularizado mucho y gran parte has hecho tú en promover este deporte que es el mountain bike. ¿Cómo llegaste y qué es lo que te da?
¿Bueno, yo llegué al mountain bike un poquito de rebote? Estaba muy metido haciendo crossfit en ese momento. Acaba de llegar el crossfit a Colombia. Estaba súper metido haciendo crossfit. Estaba muy en la onda de estar en forma después de casi 10 años de no hacer ejercicio, después de ser muy deportista, de hacer fútbol y artes marciales hasta los 20 años, cuando me mudo a Colombia. Y en el espacio de 10 años que viví entre Colombia y Venezuela, realmente prácticamente dejé de hacer ejercicio. Iba a hacer windsurf por ahí de vez en cuando hacía un poquito de pilates, ¿Me entiendes? Pero había perdido la rutina o las ganas o el entusiasmo de hacer ejercicio. ¿Nunca ha podido ir al gimnasio? Admiro mucho a la gente que tiene la disciplina y me considero una persona disciplinada, pero el gimnasio y yo simplemente nunca hemos conseguido todo lo que pasa en el gimnasio no me interesa. Las razones, digamos, por las que uno va al gimnasio, simplemente me cuesta entenderlas. Pero admiro profundamente a las personas que lo pueden hacer y que tienen como ese espacio mental en donde pueden ir a hacer este ejercicio específico que es levantar peso. Simplemente para mí es difícil. Me gusta levantar pesos y tengo que cambiar la rueda del coche. Pero sabes, como que me costó siempre entender eso. Me gustaban ejercicios en los que pudiera aprender algo o estuviera al aire libre, sabes, etcétera, etcétera. No que uno no aprenda el gimnasio porque uno aprende mucho de fisionomía y de límites, etc. Pero en fin, entonces durante 10 años no había encontrado nada. Cuando llegué a Colombia de vuelta, empiezo este ejercicio realmente porque me empezó a afectar mucho el frío. Venía de vivir como seis años en Caracas, que es una ciudad con un clima ideal, es el mejor clima en.
El que he vivido.
Llego a Bogotá, hacía frío y estaba permanentemente con una sensación de frío en los huesos, ¿Sabes? Y alguien me dijo, loco, ¿Quiere curarse de eso? Haga ejercicio muy temprano y bañese con agua fría. Y yo decía, ¿Por qué lo haría? Pero llegó un momento que realmente dije, bueno, lo voy a probar. Porque es que me ponía cobijas, me abrigaba y no había forma. Y entonces encontré un lugar llamado Step Ahead de ejercicios funcionales y empecé a hacer ejercicio muy temprano. Y fue muy bonito porque ahí empieza como toda una nueva etapa en mi vida a los 30 años. Entonces empiezo a despertarme muy temprano, empiezo a hacer ejercicio muy temprano y empiezo a bañarme con agua fría. Y eso cambia completamente, no solamente el tema del frío que se curó, se curó para siempre, sino cambia, empieza a cambiar como la actitud frente al día y frente a la forma de enfocar el día y las tareas del día.
¿Sí, todo el baño es con agua fría?
Todo el baño con agua fría. Y a veces le pongo un poquito, a veces mezclo por Ayurveda, a veces le pongo un poquito de caliente y cambio con fría, que es como un remedio ayurvédico. Según Ayurveda uno debe tener la cabeza caliente y los pies fríos. Perdón, la cabeza fría y los pies calientes. Entonces como que hago esa pequeña mezcla a veces, pero en general trato de que sea con agua fría. A veces no puedo porque me estoy bañando con mis hijos. Entonces pues obviamente creo que a Joaquín ya lo he empezado a. A meter en el culto. Ya Joaquín disfruta al final un buen duchazo de agua fría. Entonces ese ejercicio funcional después me llevó a crossfit y me empecé a meter, a meter, meter en el crossfit. Pero cuando arrancó crossfit era un poquito desordenado, si se quiere, y no había mucha técnica, no había mucha. No había nadie, no se centraba en la técnica, en calentar correctamente. Era simplemente llegar, hacerlo lo más rápido posible y salir. Y me empecé a lastimar un poco la espalda. Mi mejor amigo Ricardo me decía, oigame, vamos a montar bicicleta, tengo un grupito de gente que monta bicicleta, a ver qué le parece. Yo decía, uy no, qué pereza montar bicicleta, ¿Para qué? Si tengo un grupo tan chévere acá de CrossFit. Hasta que un día, después de la segunda lesión de espalda, cuando me estoy recuperando, dije bueno, necesito encontrar algo. Mónica estaba embarazada de Joaquín y se me metió en la cabeza que yo tenía que ser como la mejor versión de mí para recibir a Joaquín. Entonces empecé con el yoga, me empezó a ayudar a estirar y empecé a montar bicicleta. Y el cambio con la bicicleta viene porque al principio no me llamó en particular la atención, pero una cosa que me dijo Mónica sí me llamó la atención y es que me oye, me he dado cuenta que cada vez que llegas a montar bicicleta estás como más ligero, estás como más tranquilo. Entonces le empecé a prestar atención y me di cuenta que claro, grupo de amigos montando bicicleta, hablando de sus problemas, hablando de sus cosas, que como bien sabes, los hombres no encontramos a veces como ese espacio para hablar de nuestras cosas. Un espacio además en el que todos sufrimos juntos, que es muy importante. Las familias comparten eso, eso lo aprendí en un entrenamiento militar, y es que las familias comparten esa característica, y es que comparten sufrimiento y comparten alegría. Entonces empieza a compartir el sufrimiento de subir, de la pedaleada, sabes, de llegar a la cima, después la emoción de bajar, y se empezó a convertir en lo que después llamamos la biciterapia. Yo dije esto nos hace a todos mejores. Esa posibilidad de hablar, que no es ir a un bar, que no es salir a un bar a tomarte unas cervezas, me entiendes, o sea que es como lo que se podría llamar el voice night out, no es que necesito como mis amigos para conversar, es un ambiente diferente. Y se empezó a volver parte de mi vida. Parte de mi vida, parte de mi vida. Dejé de hacer crossfit y me empecé a meter en el rabbit hole de las bicicletas. Bueno, y ahora estoy absolutamente absorbido por ese mundo.
Pero al grado que lo has hecho ya a nivel competitivo.
Sí, exacto. Hago un par de competencias al año de enduro, pero siendo muy consciente de mis limitaciones. Igual. Yo ando bien, pero hay muchas cosas que sé que no podría ser, sabes, o que tal vez no me arriesgaría y de todas formas, pues no es como. No vivo de eso tampoco. También tengo que ser muy consciente, o sea, sé que hay un peligro cada vez que me subo en la bicicleta, pero monto de forma en la que trato de que sea un riesgo calculado, cierto, y no empujo mis límites mucho más allá.
¿Has tenido algún accidente?
Sí, claro. Solo hay dos tipos de ciclistas, el que se ha caído y el que se va a caer.
Yo tengo hace un año y medio me rompí el brazo en cuatro partes y el doctor que me operó, que me puso prótesis y demás, también le da la bici de montaña. Y aquí cerca de la Ciudad de México está el Desierto de los Leones, que hay unas rutas muy populares y hay un lugar en donde cae mucha gente y él fue y clavó tarjetas de presentación en el audio.
Me encanta. ¿Tú te caíste en bicicleta? ¿Te rompiste el brazo en bicicleta?
Yo no le doy a la bici. No, yo me caí, yo me volteé en un buggy de arena con mis hijos haciendo tonterías el día de las madres.
Yo tuve uno en Argentina también volteé uno de esos y pudo haber sido muy, muy malo, pero bueno, agarré una duna como de costado, tun, tun, tun y así empecé con la bicicleta. Ah bueno. ¿Y como te digo, con el tema de los límites es muy interesante porque igual, aunque ahora digamos que lo hago mucho más rápido porque ahora ya se volvió, ya se volvió un tema de manejo, por ejemplo, mi peso a través de la bicicleta, tengo perfectamente identificado cómo debo montar para perder peso, para ganar masa muscular, sabes? ¿Tengo diferentes bicicletas, entonces si necesito perder peso agarro una bicicleta y hago una ruta muy rápida, si quiero agarrar masa muscular hago mucho más downhill, o sea, se ha vuelto algo muy, muy presente en mi vida como te digo, pero muy consciente de los límites, sabes?
Y dime algo, ¿Haces algún tipo de ejercicio? Yo entiendo que desde boxeadores, esquiadores, golfistas, hacen ejercicios complementarios que les permiten mejorar en el deporte específico. ¿Tú solo te preparas haciendo bici o también haces alguna otra práctica que te da algún tipo de habilidad?
Depende del papel que tenga que hacer. Si tengo que hacer un papel de boxeador, aprendo a boxear, si tengo que hacer un papel, me entiendes, de hice shot color y querían que estuviera más grande, entonces pues ahí sí me puse a hacer pesas y hacer peso, o sea, yo puedo ir a levantar pesas si es con un objetivo muy claro y es para un personaje. ¿Esto realmente lo que más me ayuda con la bicicleta es estirar, es estirar, hacer flexiones, hacer barras, me entiendes? Como cualquier tipo de ejercicio que fortalezca me ayuda. Yo soy muy curioso, a mí me gustaría hacer muchas cosas, por ejemplo, me invitó el otro día un amigo a hacer foiling, que es como la tabla de surf que va por encima del agua. Me gusta hacer skateboard, me gusta hacer un montón de cosas, pero ya con dos hijos, con la casa, con el trabajo, tengo que ser muy selectivo con el tiempo, como me gusta tanto montar bicicleta, de verdad tengo que decidir a qué le voy a dedicar, le voy a dedicar el tiempo, no es como OK, aprendo otra cosa o me voy, hago esa ruta que tengo acá atrás que me fascina y voy a bajar el tiempo. Se vuelve un poquito eso, como un time management, pero me encantaría hacer muchas más cosas.
¿Tienes una carrera como actor muy exitosa que se ha desarrollado a lo largo de diferentes etapas, pero tú cómo te imaginabas tu vida cuando eras niño? ¿Porque tú querías ser piloto de avión?
Yo pasé por varias etapas, el tema de la aviación estuvo siempre presente, pero hoy en día entiendo que realmente tenía que ver con viajar, tenía que ver con la posibilidad de estar en muchos lugares. Vengo de una familia un poco nómada, así ha sido mi vida, muchas casas, muchos países, muchas ciudades, muchos colegios, muchos amigos. Entonces creo que eso es lo que. Lo que. Lo que resonaba en mí realmente de ser piloto pasé por la etapa de querer ser militar, pasé por la etapa de querer pertenecer a la Interpol, ¿Entiendes? Pasé por la etapa de ser. Y esta sí la pude hacer, de ser dueño de bares y restaurantes. Cuando empecé a trabajar en esto me empezó a ir muy bien y cuando decidí que me iba de España, Paco, el dueño del bar me dijo no, no te vayas, nos va muy bien juntos, yo te financio, escoge un sitio y te financio un bar, o sea que me he podido ir por ahí completamente.
Y dime algo, ¿De dónde venían estos intereses? Porque trabajar en la Interpol casi siempre viene de ver una película.
La Interpol era porque yo vivía en España en ese momento y sabía que no podía pertenecer al cuerpo de policía español por no ser español.
Pero yo.
Dije bueno, de pronto, ¿Me entiendes? Si hay alguna forma entrar Interpol ahí sí puedo como trabajar acá, en fin, era como una idea simplemente de. Pero siempre he tenido igual un gusto por el tema como militar, ¿Sabes? Por el individuo como tal. Por el individuo, por el militar, no por lo militar, ya digamos que la vida castrense y todo el tema político alrededor no me interesa para absolutamente nada, pero siempre me ha llamado la atención la disciplina del militar, de la persona que decide llevar esa vida. Entonces era tal vez eso lo que me llama la atención y también obviamente me parecía una forma emocionante de vivir, ¿Sabes?
¿En algún momento tomaste acción para perseguir alguno de estos intereses? Sé que lo del bar lo lograste, pero OK, quieres ser bombero, tal vez te da cuando eres niño, pero si quieres ser bombero a los 16, 17 años tal vez te vas y te enlistas, no sé.
Bueno, sí, mira lo que hice. Lo que hice fue pues como te digo, estaba en España así que no me podía enlistar. Entonces yo vivía en España y cuando tenía 18 años yo dejé el colegio y dejé el colegio y me fui para Colombia, o sea, me faltaba un año que era en ese momento había una cosa en España que se llamaba el curso de orientación universitaria. Entonces yo termino mi tercero de bachillerato, mi último año de bachillerato y no tiene interés por absolutamente nada, realmente por ninguna carrera como te conté. Y entonces voy a Colombia un año porque mi tío era comandante de la división de submarinos de la base naval en Cartagena. Entonces empecé con el tema como militar y mi tío me oye, pues vente acá un rato a Cartagena y ves la base y conoces. Entonces llegué a Cartagena y empecé a ver como de la base y en ese interín también conocí como un grupo de chicas y lo que me la pasé fue dos semanas de fiesta en Cartagena, enamorado, buenísimo. ¿Y mi tío me dijo como flaco, usted la está pasando muy bien, usted se quiere meter a hacer esto a la vía militar en seis meses? Y le dije que obviamente que no. Ese viaje terminó en que regresé a España, hice mi curso de orientación universitaria, conocí unos profesores que me cambiaron completamente la idea de estudiar para siempre, pero bueno, eso vino después. Entonces sí, efectivamente tuve como ese impulso, pero también me di cuenta que no era por ahí, realmente me gustaba la idea de. Y como te digo, como el ejercicio, entrenar, pero cuando vi como ya la disposición militar como tal no me llamó.
Tanto la atención, que eso me parece increíble porque creo que todos como jóvenes estamos forzados a tomar decisiones que cambian la vida muchas veces, principalmente que vamos a estudiar sin saber, sin haberlo. Y el hecho de al menos haber tenido este roce a nivel presencial de lo que podría ser en realidad. Te quita un poquito la fantasía y te pone la realidad de frente.
Totalmente. Y sobre todo, y sobre todo, hay mucha gente que termina en este tipo de vida porque no tiene otra opción. Pero tienen muchas opciones, bien sea por donde nacieron, bien sea por su condición económica, por muchas razones, terminan un poquito como metidos. Metidos ahí casi que sin querer. Entonces soy muy afortunado porque igual tuve las puertas abiertas en mi casa otra vez para regresar y decirle a mi papá, oye, me equivoqué, no era por acá. Y me recibieron y pude volver a entrar a estudiar.
¿Cómo entonces llegas a la actuación?
A la actuación, A ver. Entonces termino de hacer mi curso de orientación universitaria, empiezo a estudiar Publicidad y Relaciones Públicas en el CEU San Pablo, en Valencia. Me había apuntado en una agencia de modelaje para ver si me salían comerciales o algo, simplemente como para, sabes, tener como un ingreso extra. Yo estaba allá con el tema del bar, pero dije bueno. Y me llamaron un día para un casting. En el casting me hicieron cantar y me hicieron contar un chiste. Y yo, pues sí, dale. Y el casting resultó ser para un programa de verano. En España había unos programas muy chistosos todos los veranos en donde se escogía al chico y a la chica del verano. Entonces terminó siendo un casting para esto. Y terminé yendo a este casting y terminé. Terminé haciendo como una presentación en un programa de televisión a nivel nacional en donde efectivamente cantaba y contaba chistes. Era como que era muy, muy, muy raro. Pero lo hice. Y llegué a la final. Y llegué a la final del programa. Entonces como que ahí conocí a una serie de personas de la industria de entretenimiento que me dijeron, oye, tú tienes como madera, tienes como simpatía de pronto para ser presentador o algo, pero tienes que ir a vivir a Madrid para hacer eso. Y yo como, bueno, OK, la universidad realmente no estaba. No me estaba sonando tanto. Y en un momento como que dije, bueno, y si me voy a Madrid, ¿Por qué me voy a Madrid vivir? Entonces le comenté a mi papá, le dije en ese momento, además estábamos ya en ese punto entre padres e hijos, que por cierto, leí un artículo muy interesante en el Time, se llama Disruption, que es muy importante para la evolución del ser humano, en donde sencillamente tiene que pasar algo para que estas fuerzas que se aman tanto se puedan separar. Entonces efectivamente estábamos en ese momento y mi papá me oye, ¿Por qué te vas a ir a Madrid? Yo estaba sin papeles en ese momento. Hay también, es que claro, la vida después uno cuando echa para atrás pasan muchas cosas a la vez. Yo estaba ya cansado del tema del barrio, porque además no estaba ya pudiendo, no me rendía a la universidad. Entonces dije bueno, me voy a conseguir otro trabajo un poquito más normal. Me consiguió un trabajo vendiendo carros. Entonces un amigo que trabajaba en Volkswagen me consiguió un puesto en Skoda para vender. Para vender carros Y me estaba acordando de otra. Antes de eso, antes del Skoda, tuve el trabajo más duro de mi vida, que es vender libros puerta a puerta. Es el trabajo más duro que he hecho en mi vida. Es lo más duro que hay.
¿Qué aprendiste de ese trabajo?
Mucho. Imagínate llegar en esa época a tocar un timbre de un edificio, a decirle a una persona que te abra la puerta, el edificio que después te abra la puerta de su casa, sentarte en su casa para echarle el cuento de venderle la enciclopedia, o sea, el set de skills que aprendes ahí, ¿Me entiendes? Es brutal, es brutal.
Pero bueno, ¿Hay algo que aún mantienes de eso que aprendiste ahí que todavía recuerdas y usas hoy en día en algunas situaciones y que puedes ahora sí que trazar a esos momentos en los que estabas tocando el timbre de un edificio?
Pues hay unas. Hay una que es difícil porque uno tiene. Uno tiende a juzgar mucho y es justamente ese y es a no juzgar el libro por su carátula, ¿Verdad? Y es que muchas veces ese primer momento, ese primer contacto, tú dices esta persona que va a comprar y es la persona que te compra también aprendes que todas las situaciones a todos se le puede dar vuelta. Vale, o sea, como. Flexibilidad. Flexibilidad porque es una improvisación permanente, nunca sabes con qué te vas a encontrar. Aprendí también eso de trabajar de noche y es que nunca sabes quién entra en la puerta y aprendes a ves a alguien que entra a la puerta y sabes si viene con problemas, sabes si viene a vender drogas, sabes si viene. ¿Me entiendes? Sabes si viene a buscar bronca. Aprendes realmente como a leer a las personas y eso lo llevo conmigo y es parte de mi trabajo sin duda. Cuando estudié mis personajes. Pero bueno, entonces volviendo al tema de España, tenía ya llevaba tres días en el trabajo y estaba a punto de hacer mi primera venta. Entonces iba a ser muy emocionante porque pues, ¿Me entiendes? Este peladito como así que ya va a vender un coche. Y de repente viene el gerente y me no te puedo contratar. Y yo ¿Por qué? Bueno, porque tus papeles no están en regla y tú no tienes permiso para trabajar en España, solamente puedes estudiar. ¿Y ahí como que me rompieron el corazón, porque yo llevaba ya 10 años en España y me consideraba, me entiendes? Mi vida era en España en ese momento. Ese era mi país, eran mis amigos, era mi adolescencia, era muchas primeras veces en España. Entonces ahí me empezó como a. Empecé a sentir por primera vez, me empecé a sentir como un extranjero. Y esa sensación no me gustó. Entonces cuando le digo mi papá que me voy a Madrid, me no te vayas a Madrid, vete a Buenos Aires. Te vas a vivir con mi familia Buenos Aires. Mi padre argentino, Vete a vivir a vivir con mi familia Buenos Aires. Como que dije, OK, de pronto es por acá. De pronto es un viaje hacia las raíces. Es un viaje como. Ya que este no es mi país, ya que acá no me quieren, entonces déjame y voy a. Y me encuentro en mis raíces. Y ahí entonces dejo España definitivamente. Y ahí me voy para Argentina. En principio iba a continuar mis estudios de publicidad, había hecho lo del concurso y eso, pero realmente no era como que wow, me voy a meter ya en el entretenimiento para ver qué voy a hacer. Entretenimiento para nada. Y me voy a Argentina. Y en Argentina veo que a pesar de que mi familia me ama y los amo mucho también a ellos, los hijos de mis tíos son ya mayores, ya no estaban en casa. Llego yo como de 19 años con este ímpetu todavía como de salir, ¿Me entiendes? De hacer cosas. Y los sentía nerviosos, como ¿En qué nos metimos con Juan Pablo en este momento? Como recibiéndolo. Y sentí que estaban como incómodos. Y curiosamente ahí en la casa, en el cuarto donde estaba quedando, había una copia del Alquimista de Paulo Coelho. Y agarré El Alquimista y empecé a leer El Alquimista y me empezó a llamar la atención. Me empezó a llamar la atención. Tun. Y en ese momento mi mamá me oye, ¿Por qué no te vienes a Colombia y yo te pago mitad del curso de piloto y estudias aviación? Entonces como que dije, OK, el libro. En este momento mi mamá me está diciendo esto era como mi primera idea original de qué es lo que quería hacer. Entonces llamé a mi papá y le oye viejo, ¿Me prestas mitad de la plata para hacer el curso aviación? Y mi mamá me presta la otra mitad. Mi papá me dice, estás loco, no te vayas de Argentina, tu mamá no tiene esa plata, tu mamá no te va a dar esa plata, vas a perder tu tiempo. Yo le ay hombre, se me está diciendo, ¿Cómo se te ocurre? Mi mamá es un personaje bien peculiar y la relación siempre ha sido un poco curiosa. De hecho yo no vivo con mi mamá desde que tengo 10 años. Pero bueno, en ese momento dije no pues me voy, me voy, me voy, me voy. Me fui para Colombia y efectivamente mi mamá no tenía la plata para el curso, para el curso aviación. Y entonces pasa el tiempo, pasa el tiempo, mi papá bravo conmigo, no tenía realmente qué hacer en Colombia, no sabía. Ha perdido el universo. Tenía un par de amigos que ya habían entrado como a estudiar actuación y siempre me decían como que oye Juan Pablo, ¿Por qué no te metes? Estaban trabajando, estaban todo. Y la verdad es que yo digo, no me llama la atención con una chica, Verónica, que había conocido en Cartagena, en ese famoso viaje de Cartagena. Entonces reconecto con ella y estamos como un día en la casa con ella y me oye, acompáñame que tengo, tengo que ir a estudiar para un casting. Y yo bueno, yo tenía otros planes en mi cabeza, pero bueno, vamos a hacer, vamos a hacer el casting, vamos a la academia. Me siento simplemente ahí a verla trabajar, me permitieron estar ahí al frente. Ella empieza a trabajar con un compañero, con un actor, el actor se tiene que ir y el maestro actuación me oiga Chyno, venga, ayúdeme con esto. Y yo le digo, yo no tengo ni idea de esto, pero yo ayudo a mi amiga. Entonces recuerdo haber agarrado el guión y haber tenido mi primer pensamiento realmente actoral y es que yo dije bueno, si yo hago esto bien, seguramente la voy a poder ayudar a ella, seguramente si yo hago esto bien, la ayudo a ella. Entonces me concentré, hice mi parlamento, terminamos y el profesor me estaba mirando y me dice ¿Usted nunca ha hecho esto? Y yo no. OK, me dice, yo creo que usted tiene talento. Pues la verdad es que no, pues no tengo interés, no tengo interés en esto. Me dice ¿Por qué no viene acá a la escuela y yo le hago una prueba, una audición y si vemos que tiene talento, pues lo puedo recibir en la academia y yo muchas gracias, pero realmente no me interesa, me voy a la casa, pasa un mes, pasan dos meses, mi papá no me presta la plata, había ah por cierto, mi plan era el siguiente, mi plan era entrar a ser auxiliar de vuelo? Resulta que mi mamá, mi mamá, su segundo esposo era piloto de Avianca, de Aerolíneas de Colombia y entonces hablé con él y él me dijo oye, yo te puedo realizar una entrevista para que entres a ser auxiliar de vuelo, que es azafato, azafato, azafato, OK, entonces me dice y una vez con eso vas a poder, vas a poder tener tu plata y ya estás en la compañía y después puedes hacer el salto y listo, plan perfecto. Entonces efectivamente, antes de lo de la actuación yo ya había hecho mis entrevistas para Bianca y para otra compañía, llamaba ACES, entonces yo estaba esperando y estaba súper tranquilo porque dije eso es lo que va a hacer, voy a entrar a Bianca porque tenía el palancazo, ¿Me entiendes? De Harvey, voy a entrar a Bianca, voy a estudiar, o sea que ya estaba esperando, pero no pasaba y no pasaba y no pasaba y estaba como estoy haciendo. ¿Y un día dije bueno pues voy entonces si no me van a llamar de la aerolínea, pues voy a ver esta cosa, la actuación para ver si así puedo ahorrar mi plata para ser piloto porque pues si tengo dos o tres amigos que ya están trabajando, entonces pues por qué no? ¿Entonces fui, llamé al maestro, maestro Román, cómo le va? ¿Habla con tal y tal, me dice quién? No, la persona que estuvo ahí, claro, él se sentía como pues yo le ofrecí la oportunidad a este pelado y ni siquiera la tomó en ese momento como bueno, un poquito displicente en su momento, me dio cita como para dos semanas. Entonces a las dos semanas esperé, efectivamente no pasaba nada, mi papá no me llamaba, no me llamaban de aerolínea, me voy para la academia. ¿Entonces me empieza a poner como unos ejercicios, entonces empezamos a hacer ejercicios de actuación y cada ejercicio que hacía yo decía qué estupidez, qué estoy haciendo acá? Me decía como que bueno, y ahora es un caballo, Solo podía pensar como ¿Que es esta pelotudez, Dios mío, qué estoy haciendo acá? Y de repente llegamos al final y me dice bueno, yo le voy a hacer el último ejercicio. Vamos a un ejercicio de lo que se llama como memoria emocional. A ver cómo le va. Entonces me dice, me dice, este es el ejercicio. Usted es una persona sumamente exitosa. Usted se casó con el amor de su vida, usted tuvo un hijo, usted es feliz, trabaja en petróleos. Mejor dicho, la vida es perfecta. Yo soy un guerrillero y yo secuestré a su hijo. Y a pesar de que usted pagó la plata, nosotros matamos a su hijo. Que era una situación en Colombia, además, como que era un panorama que podía suceder. Me y ahora a mí me atraparon y me ¿Tiene aquí? Yo estoy sentado acá, al frente hay una placa de vidrio. Entonces usted no me puede tocar, pero tiene 30 segundos para decirme lo que quiera. Hágale. Y entonces, claro, mi cabeza, lo que empecé a pensar es todo lo que le voy a decir, te voy a matar, desgraciado.
Tal.
Y mientras más pensaba, menos podía decir, menos podía decir. Menos podía decir, menos podía decir. Y empecé a apretar los puños, empecé a llorar, empecé a llorar y no pude decir nada. Y entonces me miró y me dijo, Eso es. Eso es actuar. Y ese fue el momento. Ese fue el momento. Y dije, nunca había experimentado algo así, ¿Sabes? Sentí como el calling ahí, tal cual lo sentí. Dije, esto es, esto, decía. Y entendí. Ahí entendí por qué yo era un tipo emocional. Entendí muchas cosas, ¿Me entiendes? Desde mi vida que sencillamente nunca había. Entendí como mi inclinación artística, entendí por qué me gustaba el arte, entendí por qué me gustaba la moda, entendí por qué me gustaba, porque era capaz, por ejemplo, muy pequeño, de decir que un hombre me parecía que era guapo. Cuando era casi que tabú, uno no decía su nombre. Yo podía mirar un hombre y decir Oye, qué hombre tan guapo. Era un tema de sensibilidad, era un ser humano sensible. Y ahí todo hizo así. Y ahí a la semana me llamaron de Avianca a decirme que me recibían en el curso de auxiliar de vuelo. Y les dije que no, que iba a ser actor. Y a las dos semanas me llamó mi papá a decirme que me daba la plata para ir a Estados Unidos a estudiar. Y le dije que no, que iba a ser actor. Y así empezó.
¿Tuviste una carrera muy exitosa en la televisión, primero en Colombia, después en Venezuela, en donde tuvimos un gran hit? ¿Cómo se da? Bueno, obviamente creo que todos los que quieren ser actores se imaginan alguna vez trabajando en la Meca, en Hollywood, en películas globales. ¿En qué momento verdaderamente crees que es para ti una opción? ¿Cómo tomas una carrera que puede ser exitosa a nivel Latinoamérica, a nivel televisión y dices la voy a dejar a un lado para perseguir algo más grande en lo que probablemente fracase o no sé si pensabas que podías fracasar?
Sí, por supuesto, pero lo que pasa es que ya tal vez por curiosidad, sabes, tal vez por hacerme la pregunta qué más hay, Empecé a sentirme un poquito incómodo en la novela, en la novela como tal, porque sentía que era un medio que no me permitía realmente explorar artísticamente los personajes como yo quería. Hay un tema de velocidad de producción que no te deja tener realmente el tiempo para trabajar, entonces me empecé a sentir un poquito agobiado, agobiado de hacer 20 escenas al día, 30 escenas al día, empecé a desarrollar una serie de cualidades como la memoria fotográfica, porque ya llegó un momento que después de hacer 30 escenas llegabas a casa y no podías estudiar 20 escenas para el día siguiente, era eso o tener una vida normal. Entonces empiezas a desarrollar una serie como de talentos de supervivencia que son muy interesantes y que me han servido mucho en mi carrera, pero me cansé un poco de eso y dentro de mis conversaciones con Dios o con la energía o como lo quieras llamar, un poquito, yo no soy religioso. ¿No, para nada, para nada, quisiera pensar que soy espiritual, pero no soy religioso, le huyo, le huyo a cualquier cosa o institución que me diga que tiene la verdad, automáticamente me doy la vuelta y me voy corriendo, pero tenía en mis conversaciones, sabes, como que decía oye permíteme seguir haciendo esto que amo tanto de otra forma, sabes, algo que me, que me dé tiempo y conocí en Venezuela a una persona que fue digamos, muy importante en mi carrera, fue Edgar Ramírez, que es un actor venezolano que de repente empezó a trabajar en Hollywood y yo decía como what, o sea una persona que hace lo mismo que hago yo, cómo así, cómo se hace este salto hacia Hollywood? No, yo no he sido mucho de planificar, Oso, realmente te digo que no, yo soy de acciones y hacer cosas. Pero si me dices, oye, no es que yo tenía un plan que a tanto tiempo. No, simplemente vi que él lo había hecho. Entonces encontré la forma de acercarme a él por curiosidad. Nos terminamos volviendo grandes amigos, pero quería saber un poquito. Y ya cuando vi que él lo había hecho ahí se me despertó el gusanillo y OK, OK, no, esto me gusta. Había estado estudiando en Nueva York, ya hubo como un ínterin en mi vida en Venezuela, en donde fui a estudiar a Lee Strasbourg en Nueva York, porque quería aprender sobre el método, ¿Me entiendes? Y sobre esta escuela. Estuve nueve meses en Nueva York y fueron maravillosos. De hecho, yo tuve que volver a Venezuela por un tema contractual, pero casi me quedo ya en Estados Unidos, porque incluso conseguí como un agente en ese momento en Nueva York y todo. Pero cuando llamé al canal en Venezuela me dijeron, tiene que volver porque tiene un contrato firmado. Pero tal vez ya hubiera empezado antes. Pero entonces. Pero fue ahí, fue ahí cuando empezó. Entonces me di cuenta que para poder acceder a managers y agentes en Estados Unidos, todo lo que había hecho toda mi carrera, sin importar lo larga y extensa que fuera o exitosa, que fueran novelas, no me servía porque ningún material de ninguna novela realmente era algo que yo podía mostrar y que a alguien le iba a parecer interesante acá en Estados Unidos. Entonces tuve que hacer como una reingeniería. Entonces, a los 30 años me quebré. Además estaba quebrado porque me agarró la crisis de la burbuja inmobiliaria. Entonces perdí prácticamente todo lo que tenía. Y en ese momento decido que voy a dejar de recibir novelas, que era como mí. Que era como el income normal. Entonces me hubiera podido recuperar financieramente, pero decido que no, porque si quiero acceder a otro tipo de carrera, necesito acceder, necesito tener un material más específico. Empiezo casi que arrancar de cero para poder hacer cine, series, para poder darle una vuelta a mi carrera, porque ya estaba, digamos, era un actor reconocido en determinado medio, pero ser reconocido en ese medio no necesariamente iba a servir para ser reconocido en otros medios. Así que. Y esa reingeniería, pues fue eso, Empecé simplemente a hacer cosas mucho más pequeñas que me pagaban mucho menos. Y empecé como. Pasé de ser como megaestrella en Venezuela, llegué a Colombia, a arrancar como pasito a pasito otra vez para tener como un material suficiente que me permitiera presentarlo en Estados Unidos.
Y a partir de ese momento que decides dejar de hacer novelas y más recientemente ya en tu vida como actor en Hollywood, por llamarle así, ¿Cuáles son tus, digamos, mandamientos o cómo decides a qué rol darle tu tiempo?
Pues primero que todo, cuando sales de una situación en la que estás en tu país, estás muy cómodo en donde realmente decides qué proyecto quieres hacer porque te llegan permanentemente ofertas de trabajo y llegas a Estados Unidos a hacer pues uno más del montón, ¿Verdad? Y a pesar de que siempre te tratan con mucho respeto, pero tienes que empezar a audicionar y audicionar y audicionar. Así que los primeros años fueron solamente de audicionar y ahí sí que lo que me dieran, ¿Me entiendes? Y lo que agarrara si me ganaba algo, a eso iba. Fui muy afortunado porque pude agarrar proyectos muy interesantes y muy buenos que me han ido llevando como otros proyectos. Entonces, hoy en día realmente el tema igual es, siguen llegando muchas ofertas, ¿Me entiendes? De Latinoamérica, pero vivimos acá en Estados Unidos y la carrera a la que le apuntamos es acá. Entonces como que el balance es, OK, no quiero descuidar igual un mercado que es muy importante para mí, porque igual pues habla mucho de lo que soy, de lo que quiero, como de las historias que quiero contar, pero también cómo hago para que se refleje en mi vida aquí en Estados Unidos. Entonces, este amigo Edgar me dijo que llega un momento en la carrera en el que esta se ve más definida por los NOS que por los CIS, y es que empiezas a tener que decirle que no a un montón de cosas, a un montón de cosas que probablemente signifiquen seguridad. Te he hecho una historia, por ejemplo, cuando llegamos a Estados Unidos, cuando decidimos con Money finalmente irnos para Estados Unidos, venir a Estados Unidos, lo primero que me ofrecen o que nos ofrecen, y ahí hablo en Nos, porque siempre cuando me caso y hacemos familia con Money, ya las decisiones son todas en familia, ¿Sabes? Y nos ofrecen una exclusividad para una cadena en Miami. Y pues claro, eso significaba pues una seguridad económica, probablemente comprar una casa, como, ¿Me entiendes? Era como llegar, no llegar y besar el santo, como dicen. Y estuvimos muy, muy tentados, pero le dije a Moni, le esta no es la carrera que queremos y si es para hacer novelas, vamos para Colombia, que en este momento está haciendo las mejores novelas del continente. Pero si es para hacer eso, realmente por el hecho de vivir en Miami no tiene sentido. Necesito que tengamos un poquito de fe para que podamos de alguna forma ir hacia la. Hacia. Hacia la carrera que quiero que construyamos. Y Moni me dijo pues que claro, que por supuesto que confiaba y que creía. Y tres meses después de eso nos llega los 33. Hago el casi de los 33 y los 33 es el primer proyecto que hago para Hollywood, que curiosamente se filmó en Colombia igual que fue como, OK, bueno, vivimos en Estados Unidos, tenemos un proyecto de Hollywood, pero se filma en Colombia, entonces. Y ahí empezó. Y Después de los 33 llegó Narcos y ahí la rueda empezó a girar.
¿Cómo es? ¿Cómo te preparas para ser un personaje? ¿Qué tipo de? A ver, yo muchas veces he dicho que para mí, tal vez una profesión frustrada o que cuando te dicen qué otra profesión te gustaría tratar, sería ser actor y no necesariamente por ser actor, pero lo que me gusta es todo este proceso de convertirte en una persona diferente y aprender, tener un entrenador increíble para que aprendas a montar caballo o a tirar con arco, o a ser boxeador, o como vamos a hablar más adelante, hacer un Navy Seal. Esa parte de sumergirte en la realidad de alguien que probablemente estaría totalmente fuera de tu alcance de otra manera, me llama mucho la atención. Entonces, ¿Cómo es para ti el proceso de prepararte para un personaje, eso que.
Estás diciendo y que te emocionaría? Te puedo decir que te emocionaría mucho porque esa es mi parte favorita. Eso es lo que más me gusta de mi trabajo. Exactamente eso es la preparación de un personaje, porque es lo que más te ayuda a aprender. Es un trabajo intenso, pero realmente las horas trabajo de actuación son muy cortas. Las horas que uno le dedica al trabajo como tal, como te digo, son muy pocas. Tú puedes estar esperando en un set seis, siete, ocho horas y realmente trabajaste cinco minutos. Depende del personaje. Casi todos mis personajes los he trabajado con una coach que tengo, esa María Victoria Hernández, que tiene su propio método, digamos, a través del eneagrama, casi que pura numerología y empieza a trabajar el personaje de diferentes formas.
¿Qué haces con una coach?
Ella tiene un método en el que a través del material y un poquito lo que quieres trabajar con ese personaje específico, tiene diferentes herramientas con las que empiezas a crear como todo ese universo, el personaje, algunos personajes los empieza a trabajar de adentro hacia afuera. Algunos personajes de afuera hacia adentro. A veces empiezas con el cuerpo, a veces empiezas con la mente, pero todo consiste realmente en crear una fantasía. Estás creando una vida, una vida paralela a la tuya. Y esta vida paralela tiene un pasado, tiene un presente, tiene un futuro, tiene unas emociones, una forma de comportarse, tiene una voz, tiene una corporalidad diferente. Y cuando empiezas a. Después de leer el material y después de leer las características del personaje y empiezas como a introducirlo a ese trabajo, hay un poquito de magia también. Hay un punto realmente, pues cada actor tendrá su forma, pero yo creo, o por lo menos en mi experiencia, cuando haces el trabajo correctamente, hay ya algo que tú no controlas. Hay algo que sencillamente como que hace clic entre como ese guión y ese material físico y toda esa cosa emotiva y casi queteria que tú traes a la mesa, empiezan a hacer clic y de repente empiezas a caminar de una forma diferente y empiezas a mirar de una forma diferente. Y algunas de esas cosas son calculadas y otras cosas no tanto. Y esa parte tal vez es la más emocionante, cuando ves de pronto algo que hiciste y no te reconociste ahí y ah, OK, esa persona no soy, esa persona no soy yo. La persona que está ahí frente a la cámara es un ser humano diferente al que yo le estoy prestando mi cuerpo y mi voz y mi cara y mi todo, pero yo no reaccionaría así, yo no hubiera hecho eso, yo no. ¿Me entiendes? Entonces ahí, como te digo, hay una parte que igual es muy etérea y te puede decir misa y decir que es supremamente estructurado. En mi experiencia siempre es diferente y por eso tal vez me sigue gustando tanto, porque cada papel me sigue asustando exactamente igual y me sigue preocupando exactamente igual. Ayer me desperté a las 2 de la mañana con algo en la cabeza, con imagen sobre el personaje que estoy preparando y casi no me puedo volver a dormir.
¿Y cómo sucede cuando estás tan metido en un personaje? Sé que hay unos personajes que durante el periodo de preparación y hasta de rodaje para algunos actores les cuesta mucho trabajo dejar de personificarlo, que toda su vida durante ese tiempo se la prestan a este personaje. Para ti cómo es llegar el nine to five y checas la tarjeta, llegas a tu casa y ahora sí eres Juan.
Es difícil, es difícil, pero hace muchos años recuerdo hablando con un amigo sobre la carrera de Daniel Day Lewis, que es un actor que admiro profundamente, yo le dije a él que. Que yo, Que yo amo, amo esta carrera, pero yo amo mi vida y amo vivir. Entonces sí le dije que mi decisión era un poquito que el actor que yo quería ser no tenía por qué afectar a la persona que yo soy. Y con esto lo que quiero decir es que tengo que ser capaz de poder seguir siendo yo en esencia, a pesar de que esté un poquito permeado del personaje y de las vivencias de este personaje, pero puedo tener que ser yo cuando llego a casa con mis hijos, con mi esposa, ¿Entiendes? Mónica me ayuda mucho porque Mónica es una persona que me pone permanentemente los pies sobre la tierra, bien sea de forma seria o burlándose de mí. La bicicleta me ayuda mucho porque la bicicleta siempre es un medio en el que tengo que estar permanentemente atento y en el que siempre tengo mucho que aprender. Mis hijos me ayudan mucho porque es una realidad constante, ¿Me entiendes? De crecimiento y aprendizaje que está ahí, pero creo que parte de una decisión y es OK, hasta dónde. Hasta dónde me dejo llevar, hasta dónde. Hasta dónde voy a permitir que este personaje se apodere de mi vida, o sea.
¿Crees que hay algún tipo de trade off, algún costo que estás pagando a nivel profesional por no poder soltar o por no quererle dar el 100% de ti a este personaje?
No lo sé, no lo sé porque cuando estoy, cuando estoy, lo cierto es que lo que sí, lo que sí controlo es que durante el proceso de creación del personaje y mientras estoy trabajando, estoy al 180%, o sea, estoy absolutamente presente. Recuerdo que una vez, yo trabajé mucho tiempo en Colombia sin managers y recuerdo que una vez para firmar un contrato cuando todavía no estaba realmente en un estatus, de pronto digamos que podía pedir el sueldo que estaba pidiendo, ¿Me entiendes? El productor me dice como que ¿Por qué? ¿Por qué le tengo que pagar esto? Entonces yo le mire, yo no soy el más guapo por ahí y seguramente no soy el mejor actor, pero sí le aseguro algo, yo siempre voy a llegar a tiempo, siempre voy a saber exactamente lo que tengo que hacer y siempre va a ser un plus para esta producción. Y ahí el man me firmó el contrato, entonces como que aprendí a hacer esto. Es un medio muy complicado. Yo siempre digo que esto es. Hacer una película es imposible. Es físicamente y matemáticamente imposible. No tiene ningún sentido lo que hacemos, ¿Sabes? Como de las ideas de una persona. De repente puedes ver eso en televisión. Cuando entiendes la complejidad que es filmar algo, tú dices es imposible, pero lo hacemos posible. Y creo que una forma de hacerlo posible es ser siempre parte de la solución y no parte del problema, ¿Sabes? Y ahí mismo, y ahí entra un poquito como en ese espectro, qué tipo de actor quiero ser yo. Entonces, si estoy pagando algún precio, nunca, nunca lo sabremos, pero que estoy dándolo todo cuando estoy en el momento que corresponde, se lo estudiando absolutamente todo. Si hubiera sido diferente, si estoy en personaje, ¿Me entiendes? Todo el año haciendo, pero yo no quiero estar. Ha hecho papeles muy dolorosos, como Distrito Salvaje, que fue un papel sumamente doloroso, ¿Entiendes? Que yo ¿Por qué quisiera estar cargando con ese dolor en mi vida? ¿Me entiendes? Durante. Es como si yo quisiera estar deprimido durante un año en mi vida y no, simplemente decido. No decido no estar.
¿Y hay algún hábito o algún? ¿Alguna característica de personalidad que hayas desarrollado para algún personaje y que se te haya quedado, no sé si negativa o positiva, pero que sea algo que te gustó esa parte de esa vida y la adoptaste?
Sabes que es difícil. De pronto se quedó algo, pero no podría ser como tan específico, porque como te digo, hay una parte muy inconsciente en todo el proceso, ¿Sabes? Eso tal vez de pronto te lo tendría que responder alguien como mi esposa, tendría que decir como que oye, me fijé que después de hacer tal personaje, quedó con tal cosa. Por ejemplo, te cuento una anécdota, y es un personaje que fue muy conocido, que fue Gustavo en Narcos. Y Gustavo en Narcos hablaba de una forma muy particular. Después de Narcos estaba haciendo Distrito Salvaje y en el ínterin de la primera y segunda temporada yo no hice ningún otro personaje. Cierto. Y una gran amiga de España se casó. No pudimos ir al matrimonio porque. Porque Moni ya estaba muy adelante en el embarazo de Josefina, entonces me pidió que si podía mandarle un video hablando como Gustavo. Y yo claro, sí, buenísimo, dale. No pude hablar como Gustavo, me salía la voz de JJ, o sea, Y yo decía, ¿Qué es esto? ¿Qué es esta estupidez? Siendo muy consciente que no estaba hablando. Y trataba de hablar y me salía otra vez la voz de JJ. Y no es que me estuviera comportando como JJ en mi vida diaria, para nada. Pero ahí estaba. Claro, como no había trabajado otro papel, ¿Me entiendes? Como además era productor de la serie, entonces recibía los episodios permanentemente. Los tenía que seguir viendo. Participaba en la edición, en la musicalización, en todo. Entonces estaba permanentemente ahí. Vuelvo, insisto, hay un componente muy inconsciente que no se logra controlar del todo.
Cuéntame un poco de esta experiencia de entrenar con los Navy Seals para Six.
Pues fue muy especial, muy especial este proyecto. Este es de los bonitos, bonitos que he hecho, ¿Sabes? Y tal vez de lo más bonito fue la preparación. Como te digo, cuando dices que te gustaría como aprender a hacer algo, que te metan algo bueno, esto fue con todo. Porque el asesor de la serie es un ex Navy SEAL. Y no cualquier ex Navy SEAL. Un SEAL Team 6. El SEAL Team 6, digamos, son los más especiales dentro de los especiales. Entonces, el tipo dijo, si queremos que estos actores de alguna forma reflejen algún tipo de veracidad de lo que nosotros hacíamos, necesitamos entrenarlos. Y necesitamos que sufran juntos. Y que compartan alegrías juntos. Entonces nos metieron a una cosa que se llama Silfet. Que es como un centro de entrenamiento de ex militares. En donde preparan a personas que quieren acceder a ser Navy Seals o que creen que lo pueden hacer. Y hace una pequeña demostración de lo que sería el famoso Hell Week de los Navy Seals. Entonces metieron a seis actores. Apenas nos acabamos de conocer. Hola. Hola, ¿Qué tal? Hola, ¿Qué tal? Y nos mandan a este campamento. Y fue durísimo. Fue durísimo, durísimo. Y a la vez, tal vez las mejores experiencias de mi vida, ¿Sabes? Por decirte algo, el último día fueron 36 horas seguidas de hacer ejercicio. 36 horas seguidas, así. Tun tun, tun tun tun. Escalamos la montaña durante 9 horas. Invierno aquí en California. Estuvimos 9 horas en la montaña haciendo ejercicios militares. Y de ahí nos bajaron al mar a hacer lo que se llama el famoso surf torture. Y es cuando te abrazas así, brazo con brazos, y entras. Y cuando el agua te da la cintura, hacen que te des la vuelta y que te acuestes en el mar y aguantes y aguantes y aguantes y aguantes. Y después sales y tienes que hacer flexiones, abdominales y el famoso sugar cookie. Todo esto siempre tienes que estar de arena completo. Te hacen estar lo más incómodo posible porque quieren que te rompas y quieren que te rompas no por romperte, sino para que después te puedas volver a armar y te puedas volver a armar con tu equipo. Pero todo esto teníamos muy poco tiempo, ¿Me entiendes? No tenemos tiempo para entrenar realmente como los seis meses de bots del entrenamiento, tenemos una semana para prepararnos y después una semana para ensayar y una semana para polígono, etc. Entonces eso fue lo que hicieron, nos votaron ahí a ver qué pasaba.
No sé si leíste ya el libro de Can't Hurt Me de David Goggins.
No, no, pero los igual está buenísimo.
David Goggins es también un ex Maybe Seal y ahora es muy motivador en redes y demás y tiene esta mentalidad no solo de Seal, sino de gringo y como muy en tu cara. Pero él creo que hizo buds, no sé si dos o tres veces porque no pasaba.
Sí, creo que tenéis que la experiencia.
Como es de brutal. Quien te conoce te describe como un líder, pero no de voz, que no eres de esos líderes que lideran a través del discurso, sino de acción. Y creo que hubo un momento en este último día de trabajo, 36 horas de entrenamiento, que algo pasó y que tú tomaste una decisión que cambió un poquito la dinámica en el grupo.
Sí, cuando llevábamos como 30 horas ya y estábamos en el mar, sabes, uno de los compañeros como que simplemente dijo no más. Dijo ya no más, esto no, esto no va, yo soy un actor, somos actores, esto no va a influir en nuestro performance, como que esto ya no tiene sentido. Es que ya parecía que la cosa no iba a terminar nunca. Y entonces como que nos llamamos entre todos y simplemente pues ya hubo como motín Y yo veo que están caminando hacia la van. Yo era el número 3 en las hojas de llamado, digamos, siempre está como el número uno, número dos, número tres, número cuatro, tal. Yo era número tres. Entonces veo que el número 1 y número 2 se van hacia la van y deciden que ya fue suficiente. Entonces pues obviamente número tres, cuatro, cinco y seis, pues seguimos. Nos pone a todos en semicírculo. Entonces número 2 en ese momento es el que tiene la voz y dice como chicos, ya fue suficiente, yo creo que ya hasta aquí llegamos, nosotros somos actores, no tenemos por qué estar pasando por esto. ¿Como que ya fue suficiente? Entonces los entrenadores como bueno, OK, bueno, si lo deciden, pues bueno, si lo decidieron como equipo, lo deciden como equipo, entonces pues le preguntan uno por uno, entonces empiezan a pasar, yo estaba de penúltimo, entonces empiezan a pasar y todo el mundo le pregunta sí no, pues ya fue suficiente. Y todos dicen como que no, I stand with my team, sir. ¿Llegan a mí y me dicen, como teníamos las camisetas de los personajes, entonces yo tenía, Ortiz era el apellido, mi personaje, entonces entonces Ortiz, do you wanna quit? ¿Te quiere rendir Ortiz? Y yo pues, I stand with my team, sir. No, como que. Y también pensaba, digo, de pronto es parte del ejercicio, de pronto esto no tiene final, de pronto, de pronto uno también es parte, que uno como equipo sea capaz de decir ya fue suficiente. Entonces como que tenía esa duda, digo, ¿Será que nos están poniendo a prueba? Porque llevábamos días, cuatro días donde nos ponían a prueba para todo, ¿Sabes? ¿Te daban algo de comer y entonces veían si dejabas el papel ahí, porque si dabas el papel, entonces tienes que hacer 50 flexiones, o sea, llevamos, ya teníamos esa mentalidad, me entiendes? De. De pronto todo es una prueba. ¿Entonces al final, entonces cuando llegan a mí me dicen, me dice OK, entonces me vuelve y me pregunta Do you want to quit or tease? Y yo I stand with my team, sir. Y él me mira y me dice, no estoy preguntando por tu equipo, le estoy preguntando a usted, ¿Usted se quiere rendir? Y miré al resto y les chicos, lo siento, lo siento, pero no puedo, no puedo. Y fui y me acerqué, les toqué el corazón acá, donde dije no se preocupen, pero voy a terminar esto, ¿OK? Y me fui y se fue conmigo Donnie, que es un texano gigante y me dice, entonces me dice, me dice, me dice, hay una cosa que te ponen por pareja, se llama el swim buddy, el compañero de nado. Entonces me dice, le dice, no sir, I don't want to quit, le digo. Y me dice, grab your team buddy and get your ass back in the water. Una vez agarré a Donnie, lo iba abrazando y Donnie me iba diciendo, me dice, you know Ortiz, you know, I love you man, and I will follow you everywhere, but I don't want to get back in the water, I don't want to get back. Yo le digo, Donnie, I don't want to get back in the water either, but if we have to do it, we're gonna fucking do it. Y entonces, OK, nos metimos al agua, y lo más bonito es que nos metemos al agua y nos volteamos. Ahí estaban regresando todos los del equipo y terminamos las seis horas que nos faltaban.
¿Cómo te sentiste en ese momento cuando los viste regresar?
Sentí como que habíamos logrado algo importante, y de hecho después nos enteramos que si no hubiéramos terminado el equipo, si no hubiéramos terminado con el entrenamiento, nuestros contratos no estaban todavía firmados, y si no hubiéramos terminado con el entrenamiento, probablemente no hubiéramos hecho la serie. Entonces ese fue el momento, ese fue el momento en el que nos convertimos en un equipo. Realmente si hubiéramos parado, si hubiéramos tenido una vivencia, pero no tuvimos el momento de rompernos y recuperarnos. No hay nada especial en mí, simplemente yo fui en ese momento el que todavía estaba más entero mentalmente, digo yo, que por la bicicleta. La bicicleta te acostumbra a. Te acostumbra permanentemente a que tú no puedes más, o sea, tú estás permanentemente luchando contra tu mente y tu mente contra tu cuerpo. Exactamente. Etcétera. Hay una cosa muy bonita que tiene los Navy Seals que se llama el 20x, y es que ellos dicen que. Tú sabes que permanentemente nos dicen que la mente puede más que el cuerpo. La filosofía de ellos es, llega un momento en que el cuerpo tiene que callar a la mente, porque el cuerpo puede 20 veces más de lo que la mente cree que puede. Y a la bicicleta le pasa a uno mucho eso, imagínate a las cinco y media de la mañana, la cabeza te está diciendo, loco, te vas para tu casa, o sea, ¿Por qué estamos aquí pasando frío? ¿Por qué me estás haciendo poner a trepar esta montaña? ¿Me entiendes? Inalcanzable. Cuando podemos estar en la casa metidos en las cobijas y llega un momento que tienes que decir silencio. Como la película de Lucas Silencio, Bruno.
Eso lo dice mi hijo muchísimo. Hace poco estaba andando en bicicleta y de repente empieza a hablar solo silencio, Bruno.
Y es maravilloso, yo amo esa película. Y es así tal cual. Y tal vez en ese momento, como te digo, no quiere decir que yo sea excepcionalmente fuerte o resistente de ninguna manera. Pero en ese momento yo sabía que eso iba a terminar y que simplemente teníamos que pasar por esa etapa y se iba a terminar en algún momento y ya. Y tuve yo, pero ha podido ser cualquier otro. Simplemente fui yo y todos los demás. Yo siempre digo además que al que tal vez más admiro de ese grupo es a Edwin, porque Edwin la pasó muy mal, la pasó muy mal y se quiso rendir no una, sino cien veces y estaba roto y lo cargué y lo carga, ¿Me entiendes? Y terminó. Entonces realmente creo que él tiene más mérito que yo porque yo nunca estuve realmente roto, ¿Sabes? Yo sabía que iba a terminar. Yo sabía que iba a terminar, pero para él fue una tortura desde el minuto cero y aún así lo terminó.
Creo que la mente puede ser tu mejor amigo o tu peor enemigo y ciertamente aquí lo acabas de demostrar. Otra manera en la que tu mente puede jugarte chueco es cuando estás teniendo el éxito como el que tú estás teniendo hoy, pues eres uno de los nombres latinos más importantes en Hollywood. Ciertamente tiene que venir con un poco de ego. ¿Cómo lo manejas?
Ya no, ya no. Porque una vez que estás acá, hermano, y que sigues tocando puertas y que sigues trabajando y que sigues en el Hustle, ¿Me entiendes? Te das cuenta que que no hay ego que valga. No hay algo que valga porque todos los proyectos son un reto diferente. Todos los proyectos, ¿Me entiendes? Como te digo, tengo 20 años de carrera y ayer me desperté a las 2 de la mañana pensando en el personaje. ¿Entonces ego, ego de qué? Yo igual me tengo que levantar, cambiarle pañales a mi hija, ¿Me entiendes? Como que esas rutinas del día a día, las caídas en bicicleta, las discusiones con money, ¿Me entiendes? Te hacen permanentemente estar con los pies sobre la tierra si lo quiere aceptar. Creo que realmente el ego gana cuando dices como que no, no, no, espérate un momento, yo soy un actor de Hollywood, yo no tengo por qué cambiar un pañal o no tengo por qué resolver este asunto con mi esposa. Si tienes un poquito de humanidad, de sentido común, es como vete, porque esto es lo realmente importante. Algunas le dije a un amigo, nunca, nunca, ningún trabajo, ningún premio, nada va a ser más importante que levantarme en la mañana, darle desayuno a mis hijos, preguntar por el colegio, ¿Me entiendes? Como que esa es la vida realmente. Lo otro es un trabajo. Entonces yo desde hace mucho tiempo lo considero un trabajo. Es apasionante, es sumamente excitante, ¿Me entiendes? Por supuesto, claro. Pero es un trabajo. Es un trabajo y tengo que ir a embarcar tarjeta y tengo que cumplir con mis obligaciones, pero nada de eso nunca será más importante que levantarme y ver lo que pasa alrededor de mi caso, ¿Sabes? Porque esa es la verdadera vida y es el verdadero aprendizaje. Todo lo demás es pirotecnia, espirotecnia. Yo te digo que con el tiempo, a mí ya ni siquiera me interesa el resultado final de las cosas. Y suena feo decirlo, pero yo casi ni siquiera veo el resultado final, porque ese no es mi trabajo. Mi trabajo termina una vez que tacho esa hoja del guión, ¿Me entiendes? Y que pude hacer el performance correcto de esa hoja, de ese parlamento. Ahí termina mi trabajo. Todo lo que pasa después no me pertenece a mí. Y creo que parte muy importante de la vida es entender qué cosas realmente, como hablas antes del control, están en nuestro control y cuáles no. Una vez que yo termino mi performance, puede agarrar un editor y puede hacer que mi escena sea mucho mejor o mucho peor, y lo pueden musicalizar mal y pueden mercadearlo de forma incorrecta, ¿Me entiendes? Pero ya no depende de mí, yo voy y hago lo que me corresponde a mí.
Hablas mucho de qué es lo verdaderamente importante. Y una de las cosas que constantemente repites y te he visto y bueno, te conozco directa o indirectamente a través de Mónica, es tu familia, y sé que cuando iban a ser Joaquín, te preparaste mucho, tal vez como preparando un personaje, leíste, te educaste, y después te llevaste una sorpresa. Entonces, primero, ¿Qué fue lo que aprendiste? ¿Cómo te preparaste? ¿Cuál libro o recurso crees que fue útil? Y después, ¿Cuál fue la realidad?
Todos, Me leí todos. Me leí todos los libros. What to Expect When You're Expecting, etcétera, etcétera. Todo. Fui, acompañé a Mónica, yo sabía mejor cómo Mónica tenía que dar a luz que ella. Yo sabía las respiraciones, los tiempos, me sabía absolutamente todo, Los masajes, me sabía. Yo sabía todo, todo era una enciclopedia con patas. ¿Y sobre todo porque yo dije, bueno, listo, los seres humanos somos como plastilina, entonces yo voy a moldear, entiendes? Aquí al ser humano perfecto Entonces, música, Beethoven en la panza, era como toda la experiencia en ese momento estaba súper espiritual, absolutamente todo, digo, porque claro, si está en mis manos, yo no voy a cometer los errores de mis padres, y yo voy a crear un ser humano perfecto. Y a la semana, a la semana le dije a Moni, todo lo que leí, todo lo que pensaba, estaba absolutamente equivocado. Nadie tiene ni idea de esto. Le vi la personalidad a Joaquín Vine, que ya venía con una serie de informaciones de él, ¿Me entiendes? Que no tenían nada que ver conmigo, que eran de él y que le correspondían a él. Y ahí cambié completamente, completamente mi approach hacia la paternidad y hacia la experiencia, y empecé a tomarlo como lo que es, una experiencia de improvisación permanente, de infinito gozo y de miedo constante.
¿Cuál crees que es tu rol entonces?
Yo soy un compañero. Yo soy un compañero, yo tejo, yo hago un tejido, como una especie de red de seguridad invisible para que ellos puedan volar a donde quieran y como quieran, y que sepan que si se caen por ahí, voy a estar yo, pero de todas formas, dejándolos que se peguen sus golpes por aquí, por allá. Pero mi rol es de compañero.
¿Y dónde marcas la línea entre ser ese compañero amigo y ser de repente la autoridad?
No, por eso dije compañero, no dije amigo. Uno utiliza el término amigo si quiere, uno tiene una relación amistosa. Pero hay ya una serie de cosas que creo que cambian, obviamente, de casa a casa, de hogar a hogar, en las que uno decide, por ejemplo, si es un hogar religioso y quieren inculcarle a sus hijos eso, pues eso es parte de ello. Para nosotros, ética, moral, modales, son sumamente importantes. Gozo por la vida, sumamente importante. Entonces ahí voy como. Simplemente como tejiendo esas pequeñas cosas. No importa qué tan compañero seas, yo no voy a permitir que mi hijo suba los pies a la mesa, ¿Me entiendes? Porque sencillamente no me parece que sea correcto, ni voy a permitir que le hable a su mamá de determinada forma. Somos igual, ojo que no somos. Somos bastante más exigentes de lo que son la mayoría de padres acá, ¿Sabes? Somos exigentes, exigentes sobre todo con un tema de actitud. Yo no soy exigente con un tema de notas de colegio, por ejemplo. Para mí el tema del colegio es una fase por la que tiene que pasar, pero que no tiene por qué marcar tu vida completamente. Como le hacen a la gente creer. Entonces, por ejemplo, siempre le digo a mi hijo yo no te voy, no sé si estoy en lo correcto. Por cierto, todo esto que te estoy diciendo, nada de esto quiere decir que está en lo correcto. Estoy cont lo que yo hago, pero tengo ni idea. Pero lo único que le digo siempre da lo mejor de ti. Mientras tú des lo mejor de ti, yo voy a estar tranquilo. Saques una A o saques una C. Si tú me dices y eres honesto y me dices que tú hiciste lo mejor que pudiste, yo estoy súper tranquilo. Ahora, si me dices que no hiciste lo mejor que pudiste y que te fuiste por laureles, entonces vamos a buscar la forma de mejorarlo. Pero como te digo, creo que si tienes como ciertos límites claros de lo que consideras que es éticamente correcto, moralmente correcto, creo que puedes ir como tejiendo ese entramado de red de seguridad con ciertos escapes y termina siendo también sumamente divertido. ¿Ahora Joaquín ya está una edad, me entiendes? ¿Donde ya empieza un poco más contestatario y me gusta, me gusta, me gusta que sea contestatario, que empiece como a formar como sus propias ideas y aunque a veces esté equivocado, me gusta que, me entiendes? Que te diga. El otro día por ejemplo, lo miraba y antes una mirada que sencillamente ya era suficiente. ¿El otro día me dijo de frente me por qué me estás mirando así? ¿Y en vez de sabes que? Hay un poquito de ese ego al principio está el ego que dice como no me tiene que respetar porque tal. Pude callar el ego y admirar realmente la valentía de este chiquitín que por primera vez está mirando a su papá como qué va a hacer.
¿Y qué hiciste?
Nada. ¿Simplemente le dije tú sabes por qué te estoy mirando así, verdad?
Sí.
Entonces.
Hay temas, Joaquín, que tiene diez, once, nueve, nueve, nueVe. Bueno, todavía le queda un rato. Yo tengo hijos de siete y de seis. Y hace un momento hablábamos de drogas. Tú estás siendo muy abierto aquí, esto algún día lo va a ver Joaquín. Yo hablo de estos temas y de mis experiencias en el podcast y ciertamente hay momentos en los que pienso que, que esto no es un tema que va a ser tabú ni escondido, como tal vez lo fue para nosotros con nuestros padres. ¿Cómo piensas, en qué momento es el adecuado para hablar de ciertos temas con tus hijos?
Yo creo que uno va tocándolos, nos va tocando porque creo que hay mucha información que igual queda, ¿Sabes? Creo que veníamos de unas generaciones en donde uno subestimaba mucho la inteligencia de los hijos, como cállese, mijito, que los mayores están hablando. Yo creo que. Creo que hoy en día ya entendemos que ellos son literalmente esas esponjas realmente que están oyendo todo y viendo todo. Entonces esta es una casa como un poco tabú. Mónica es una persona con el don de la palabra. Además, Mónica es una persona que desde muy temprana edad les está hablando de cosas muy importantes. Yo soy más de acciones. Yo hago cosas con ellos. Mónica habla con ellos. Yo hago cosas con ellos, pero es que está en todas partes, ¿Me entiendes? Hay droga. En las películas que ves hay drogas, ¿Me entiendes? Entonces tienes que empezar a hablar de eso desde ya, ¿Sabes? Está demasiado presente esto de que mis hijos están encerrados en esta burbuja. Entonces que no vean, que no haya malas palabras. Ellos ven películas donde Hay malas palabras. ¿Qué tienes que enseñarle? Pues que esa mala palabra no se repite. Pero van a tener acceso a Va a haber drogas, va a haber sexo, va a haber pornografía, va a haber de todo. Pero si no abres esa conversación desde temprana edad entonces no va a tener nunca una válvula de escape para poderlo comentar.
Tú fuiste el primer personaje abiertamente homosexual en una serie de Marvel con Agents of SHIELD.
Sí.
Y hace un momento hablábamos de pornografía. Cuéntame un poco cómo piensas hablar de sexo con tus hijos y en general, ¿Por qué estás tan involucrado o ocupado mentalmente con el tema del sexo, la pornografía, el respeto a los diferentes géneros?
Mira, el tema sobre todo de los diferentes géneros viene más por Mónica. Mónica se ha vuelto una persona muy involucrada en estos temas. Entonces realmente en mi casa yo crecí en un ambiente sumamente respetuoso hacia el género. Pero con Mónica llega ya la parte del entendimiento y el conocimiento de que es muy interesante. Tú puedes ser. No sé decir que eres una persona sumamente abierta, pero cuando te toca o cuando realmente tienes que conversar, si no tienes las herramientas, no te vas a poder referir de forma correcta a. Y en este caso, con los géneros, hay una forma muy específica para definirse. Lo que pasa, Oso, es que cuando llego a la crisis, cuando a mí me da la crisis de los 40, con la llegada de Josefina, mi mundo se da vuelta.
¿Cómo se vio para ti esa crisis? Porque creo que para mucha gente se imagina que simplemente quieren una nueva novia, un nuevo coche deportivo y listo.
Para mí fue la realización de la realización del tiempo, realmente de la importancia del tiempo. Cuando llega Josefina a mi vida, y tengo 40, como 41 años cuando llega Josefina, 42, fue como OK, ¿Qué hice? Cuando yo tenga, cuando esta niña tenga, está en la universidad, yo va a tener 60 años. Como OK, entonces ¿Qué he hecho hasta ahora en la vida? Entonces para mí la crisis de los 40 no es otra cosa sino como esa llegada a esa curva, a ese hump. Como que llegaste aquí a la mitad, la que podría ser la mitad de tu vida. Vamos a decir que si tienes suerte, vives 80 años, 85 años, llegaste a la mitad, OK. Y miras para atrás irremediablemente como bueno, ¿Y yo qué hice? ¿A dónde estoy en este momento? ¿Y qué es lo que viene? Y viene como esa bajada, ese vértigo de esa bajada. Y me dio durísimo, medio durísimo. La llegada de Joaquín fue como. Me podía comer el mundo. Y con Josefina fue como. Tuve un bajón de trabajo. Además en ese momento estuve un montón de tiempo sin trabajar. Y todos los miedos, todos los miedos empezaron a sumarse, todas las dudas sobre el matrimonio, sobre la vida, sobre las decisiones. ¿Y en esa búsqueda en donde ha habido terapia, ha habido un acompañamiento? Porque además decidí que tenía que haber un acompañamiento primero que todo. Primero que todo me demoré en descubrirlo, porque no sabía realmente lo que me pasaba. No fue como ah, tengo la crisis, los 40. Curiosamente fue a través de una canción. Me estaba pasando que iba en el carro solo llorando. Veía determinadas canciones y iba en el carro manejando solo y me ponía a llorar, a llorar, a llorar, pero siempre solo. Y de repente oí una canción de Pearl Jam que se llama Sirens. Y cuando le presté atención a la letra, entendí qué es lo que era para mí la crisis de los 40. Y era como que ya llegaste a un punto en donde ves el final, ¿Cierto? ¿Y es como bueno, ya llegaste hasta acá, y ahora qué vas a hacer? ¿Qué tipo de persona vas a ser? Y cuando empiezas realmente como a pelar la alcachofa y entiendes que no es qué tipo de carro tienes, ¿Qué tipo de casa vives? ¿Cuáles son tus éxitos como actor, ¿Cuáles son los premios que quieres? ¿Entiendes que realmente la pregunta es qué tipo de ser humano quieres ser? Ya trajiste esta maleta hasta acá, ¿Qué tipo de ser humano vas a hacer a partir de ahora? Y empiezas a construirlo, empiezas a deconstruir una cantidad de cosas que tenías para poder construir las otras. El famoso cuento del vaso, que no podemos llenar un vaso si está lleno, entonces vacía el vaso, ten los huevos de aceptar las cosas que no están bien, que son muchas, y empieza a llenarlo. Y entre eso viene, llega la pornografía. Yo tuve acceso visual a la pornografía desde muy temprana edad, desde la edad de mi hijo, por cuestiones X que no tenemos por qué. Y esa fue mi educación sexual, porque más allá de una conversación sobre usa condón con mi papá, que le tenía terror a que dejara a alguien embarazado realmente, o que contraía una enfermedad, pero no había realmente, no hubo nunca una conversación sobre el sexo, no es esto que te muestra la pornografía. El sexo es una cosa completamente diferente, no hay una información correcta. En los colegios los padres no hablan de esas cosas con sus hijos. Y entonces, como te digo, cuando empiezo a desarmar esa alcachofa, digo OK, hay una parte muy grande acá y es el tipo de educación sexual que he tenido y lo que mi mente durante cuarenta y pico de años ha pensado, o treinta y pico años, que el sexo es y debe ser, o a qué se debe parecer y cuáles son los modelos que pensamos que son los que son sexualmente correctos. Y se empieza a desbaratar y empiezas a investigar y te das cuenta el efecto que tiene la pornografía, no solamente en los consumidores, sino como además la pornografía ha incentivado el tráfico de personas, la explotación a menores y es aterrador y las historias son miedosas. Y entonces tienes que decidir si eres parte de eso o no, tienes que decidir cuando decides, cuando te metes una línea de cocaína, tienes que saber que al hacerlo estás perpetrando un modelo socioeconómico criminal, ¿Entiendes? ¿Tienes que ser consciente que al consumir pornografía estás perpetrando un modelo sexual que realmente es completamente erróneo.
Para ti? ¿Cuál? Entiendo lo que dices y yo creo que la pornografía ha ido evolucionando degenerativamente a un punto en el que parece que, o sea, si hoy entrenaras o si hoy los niños o los jóvenes aprenden de sexo, de la pornografía, parece que se trata de golpear, de ahorcar.
De violencia.
No sé, de humillar. ¿Para ti qué es el sexo?
Lo estoy descubriendo. Es que lo estoy descubriendo. Estoy descubriendo realmente la profunda conexión que en el sexo. Porque es que, qué es lo que pasa Además que ahora, por ejemplo, que estoy. Estoy leyendo un libro fantástico que se llama Los cinco lenguajes del amor. Buenísimo, buenísimo. Te habla del enamoramiento y todo lo que pasa sexualmente además con el enamoramiento. Entonces uno cree que el sexo es eso, que tiene que estar así, que tiene que ser de esa forma, que siempre tiene que ser. Nos tenemos que arrancar las ropas. Y la pornografía además te refuerza ese concepto en la cabeza y es que siempre tiene que ser así. Hoy en día para mí el sexo es estar presente, la vida es estar presente. ¿Es realmente saborear ese momento, esa conexión de estar realmente presente sin tener otras ideas en la cabeza, sin tener otros pensamientos, sin tener otras imágenes, sino qué es lo que tengo acá en este momento? ¿Cómo puedo hacer que este momento sea lo más real posible? Buscar la verdad. Buscar la verdad en todo, ¿Sabes? Y es que nada está separado de nada. Finalmente ese ser humano que empiezas como a reconstruir, empieza a encontrar esas cuerdas como de verdad, de todas partes y las empiezas a jalar. Entonces empieza a descubrir otra vez lo que es el sexo para ti realmente.
¿Y tienes alguna práctica, alguna técnica que te ha ayudado a mantenerte presente no solo durante el sexo, o puede que sí, pero cómo le haces? Para mí es uno de mis propósitos de este año y sobre todo en términos de mi relación con mi pareja y con mis hijos, es estar más presente. Yo soy víctima de esta droga que son las redes sociales y el celular y. Y soy adicto y estoy tomando acción para mejorarlo con miras a estar más presente. Esta sería mi medida de éxito. ¿Tú tienes algún tipo de truco?
Pues la bicicleta me ayuda mucho, porque la bicicleta te obliga a estar presente cuando estás bajando, bajando rápido. Y eso es lo bonito, digamos, de evolucionar en un deporte. Es que cuando ya estás, ¿Me entiendes? A nivel competitivo, semi competitivo, tienes que estar muy presente o te rompes el orto, o sea, es así. Hay momentos en los que no estoy pensando en absolutamente nada, sino en mi respiración, en la curva, en lo que viene, en el sol, en el aire, en el oxígeno y eso para mí es como. Hablaba Osho de la meditación activa, decía Osho, en algún momento fui muy seguidor de él, hoy en día no tanto, pero en algún momento hay escritos que me llamaron mucho la atención y es que hablaba de la meditación activa, decía que aquí en Occidente no tenemos tiempo, no tenemos el tiempo suficiente, decía que la gente en Oriente era muy pobre y tenía mucho tiempo para poder dedicarle al espíritu. Nosotros acá estamos muy ocupados, entonces tenemos que encontrar ese tipo de formas de meditaciones activas. La bicicleta ha sido sumamente importante en mi vida, ya lo hemos hablado, no tenemos que hablar otra vez, pero para mí es sumamente importante porque me mantiene centrado de muchas formas. Pero después hay acciones específicas que creo que uno tiene que tomar, Por ejemplo, Instagram tiene una herramienta maravillosa que es el reloj. Al principio empecé a limitarlo a dos horas diarias, después ya me pareció que era mucho y lo limité a una hora diaria y hoy en día ya ni siquiera estoy alcanzando esa hora diaria y lo que hago también es que lo borro, lo borro de mi teléfono por semanas a la vez y ya no se vuelve un tema necesario, ¿Sabes? Entonces ya, por ejemplo, literal es tan fácil hoy en día bajarlo y subirlo, que literal, si me acuerdo que tengo que mandar algún mensaje o estoy esperando un mensaje importante a través de Instagram, voy, lo bajo, abro el mensaje, lo leo o lo respondo y lo vuelvo a borrar porque no me interesa. La verdad es que me interesan cada vez menos las redes sociales, no sé si esto sea positivo o negativo, pero me interesan cada vez menos. No tengo Facebook, no tengo Twitter y no tengo. No me refiero a que no tengo. Ni siquiera sé cómo borrarlos. Una vez traté de borrar mi cuenta de Instagram y ni siquiera pude, porque además están diseñados para que sea difícil deshacerte de ellos, somos conejillos de indias y eso sí me da rabia sentirme utilizado de esa forma y targeteado me hace sentir como un ser humano tan cliché como tan average que tal vez esa sea mi principal motivación. Yo no quiero ser eso, o sea, toda mi vida he tratado de ir un poquito contracorriente. Una de mis canciones favoritas es El salmón de calamar esa persona que va un poquito contra la corriente. Yo llego a un aeropuerto, por ejemplo y me bajo un avión y si todo el mundo se va por la escalera mecánica yo me voy por la escalera regular y son formas de entrenarme a tratar de ir siempre como por la carretera menos the road less travel. Si llego una bifurcación en una montaña y hay una carretera grande y una pequeña normalmente agarro la pequeña que sé que va a ser más dura pero sé que me va a gustar más Entonces un poquito también estoy tratando de hacer lo mismo con el tema del teléfono y es que hay muchas cosas muy interesantes, por ejemplo lectura y todo que está en el teléfono pero decido no bajarlas entonces quité cientos de aplicaciones que no necesito, que no utilizo y lo que estoy tratando es cada vez menos no utilizar el teléfono, ¿Sabes? Se apaga el teléfono a determinada hora o lo dejas no cargarlo. Una maña que hay con el teléfono es que lo cargas a todas partes, déjalo en un sitio y por ejemplo Mónica me decía que porque había empezado a usar el Apple Watch Yo digo que cuando me acuerdo de usarlo, porque no suelo usar reloj, me olvido pero es buenísimo porque entonces no tengo que estar con mi teléfono y cuando me llega un mensaje veo si es importante o si no lo es, pero no tengo que agarrar el teléfono y son pequeños hábitos que ayudan a no estar conectados. Hoy en día te puedo decir que considero no estar para nada adicto a las redes sociales realmente con toda honestidad te digo, no te lo voy a poder decir hace seis meses, pero hoy te digo con toda honestidad que es muy poco lo que me interesa.
Regresando al tema de la pornografía, ¿Cómo piensas tratar con esto en cuanto a? No sé, Joaquín está al borde de tener la edad o de que los niñitos en la escuela empiecen a hablarle y ahora con el acceso a un iPad y demás, bueno, tiene el mundo. ¿Cómo lo piensas manejar?
Primero creo que uno tiene que tener ciertos bloqueos y ahí sí con el acceso a la tecnología que hay creo que uno como papá sí puede y tiene el derecho de ir a los settings de un computador y pedir que no haya acceso a material pornográfico, lo tengo yo en mi teléfono, o sea, yo en mi teléfono, en mis navegadores, por ejemplo, tengo bloqueado el acceso a cualquier material pornográfico, aunque yo quisiera, en mi propio teléfono no lo puedo hacer. Entonces lo mismo con los devices de mis hijos, hay páginas a las que sencillamente no pueden acceder. Claro que en algún momento un amigo le puede mostrar. Por supuesto, cuando sea el momento correcto, cuando ya consideremos con Mónica el momento, hay que empezar a buscar los materiales adecuados, tener las conversaciones, y si hay que tener un material audiovisual, hay que buscar el material audiovisual correcto, ¿Entiendes? En donde tú puedas mostrar lo que es los aparatos reproductores, que hay diferentes tipos, que se ven diferentes, ¿Me entiendes? Que esto que piensas que es placer no tiene necesariamente por qué serlo, que no tiene por qué haber ni dominación ni humillación en el acto per se, pero creo que todo es una conversación abierta.
Estás por partir a grabar una nueva película, Cuéntame qué es lo que vas a grabar.
Eso me tiene muy emocionado. No te puedo hablar mucho porque todavía no se ha hecho un. No se ha hecho oficial, pero es una comedia y hace mucho tiempo que tenía ganas de hacer comedia. Resulta que he interpretado muchos papeles de villano, y a pesar de que siempre he buscado la forma de darles una cierta humanidad y que no caer siempre en el cliché del villano latinoamericano, hace un tiempo decidí que quería hacer papeles que de alguna forma fueran inspiración para las nuevas generaciones, para esta nueva generación de Latinx que viene. Y es como decirte, tú niño latino, cuando crezcas, no tienes por qué ser un delincuente, no tienes por qué ser un malandro, tú también puede ser un abogado, tú también puedes ser un médico, tú también puedes ser un piloto, tú también puedes ser un actor, ¿Entiendes? Tú también puedes ser una buena persona. Entonces, llevo un tiempo ya rechazando cierto tipo de papeles, volvemos otra vez a los nos y es difícil, porque ya cuando además te conocen, en Hollywood aplica mucho el más vale bueno conocido que malo por conocer. Entonces cuando Juan Pablo hizo Narcos, llama a ese man que va a hacer esto, lo hace perfecto, ¿Cierto? A pesar de que no tengo nada que ver con eso y no es mi universo y no conozco, pero me han llamado para ser hecho ya como tres villanos mexicanos. Imagínate yo que nunca he vivido en México, me llaman a mí para ser de villano mexicano y es muy chistoso porque además me tengo que inventar un acento de cómo hablaría un mexicano en inglés, me entiendes, o sea es. Y hace más o menos un año, año y pico, dije OK, quiero parar esto. Así como en su momento dejé de hacer novelas porque quería reenfocar mi carrera, estoy haciendo lo mismo con los papeles en este momento. Es como bueno, ya llegué a un punto cierto, me falta mucho por recorrer, pero lo que me falte por recorrer quiero que se desvíe hacia acá y para eso hay que decir que no, que no, que no, que no, que no y decir que sí. Entonces ahora tenía una oportunidad para hacer un proyecto grande con lo anterior que ya había hecho o podía aventurarme como a este nuevo proyecto que es una comedia de acción y es una película muy divertida y escogí esto. El tiempo dirá si fue correcta mi decisión o no, no tengo ni idea, pero estoy muy emocionado y eso sí, sabes, hay un tema. Una vez trabajé con Juliette Binoche, que es una de mis actrices favoritas y me dijo una cosa tan bonita. Una vez me dijo, me dijo que ella siempre, que siempre que aceptaba un papel por las razones incorrectas, y las incorrectas siempre son o plata o fama, nunca había quedado satisfecha, pero cuando aceptaba los papeles por las razones correctas, ese papel le enseñaba a ella lo que necesitaba de su vida en ese momento era casi terapéutico. ¿Y eso es lo que yo, y eso es lo que me pasó cuando me ofrecieron el otro papel y sumamente agradecido porque más es con un grupo de trabajo que amo, es algo que ya conocí, algo que ya había hecho, entonces era como OK, me gusta, pero me quedó esa cosita como ya he estado allá, es un lugar común, ya lo he visitado, dónde está la aventura? Y de repente llega esto otro y el corazón de una vez dijo no es eso. Aunque no parezca, aunque paguen menos, aunque sabes, aunque los. Aunque pareciera que es más difícil, es por ahí. ¿No sé si hice lo correcto, el tiempo lo dirá, pero en este momento estoy muy emocionado porque el proceso está siendo absolutamente maravilloso.
De qué te sientes orgulloso hoy?
Yo me siento muy orgulloso del camino que he recorrido, ¿Sabes? Con mis victorias y con mis derrotas, sea lo que sea, pero me siento orgulloso de haber tomado las decisiones que tomé, ¿Sabes? Me siento orgulloso de haber formado la familia o de estar acá, de estar casado, de ser padre. Me siento muy orgulloso de eso. Me siento orgulloso de reconocer mis errores, de reconocer que estoy en un proceso de reconstrucción y en el que muchas veces digo que no sé, no tengo ni idea de qué estoy haciendo. Me siento orgulloso también de eso, ¿Sabes? Me siento orgulloso de ser libre de pensamiento, digamos, de estar rompiendo esa cantidad de barreras que me había construido. Me siento orgulloso de haber progresado en mi deporte, que es la bicicleta, de ser mejor hoy por hoy y haber construido todo un tejido además, alrededor de ese mundo del mountain bike y de ser hoy por hoy como una figura querida, digamos, en ese ámbito. Me siento orgulloso de que veo a mis hijos y los veo sanos y los veo felices, ¿Sabes? Veo a dos seres humanos que se están desarrollando como con un imaginario, como con una. Yo siempre he dicho que les quiero llenar su cabeza de una memorabilia importante y bonita, ¿Sabes? Que esos primeros años tengan imágenes en su cabeza muy bonitas de naturaleza, de sus padres, ¿Me entiendes? Como que. Y eso me hace sentir orgulloso porque ha sido algo que hemos podido con money como hacer y seguir haciendo. Entonces me siento orgulloso de eso. Me siento orgulloso de lo que estamos construyendo.
Juanpa, sé que te tienes que ir y quiero ser respetuoso de tu tiempo, pero antes de irte, si pudieras escribir un mensaje en el cielo para que millones de personas lo vieran, ¿Qué diría?
Estar presente. Estar presente. Hay muchas cosas muy importantes, ¿Me entiendes? Pero me aterra hoy, en este momento, el tema de la conectividad y la falta de presencia de la gente, ¿Sabes? Entonces diría. Diría. Diría eso. Y también diría cuidemos el planeta.
Papá, ha sido increíble reconectar contigo. La verdad es que disfruto mucho de tu trabajo. Eres un crack. Me encanta el éxito que estás teniendo y estoy seguro que esto es solo el inicio. Muchas gracias. Por estar aquí. ¿Algo que quieras agregar? ¿Dónde puede seguirte la gente, saber más de ti, conectar contigo?
Pues mira, como bien dijimos, estoy un poquito desconectado de las redes últimamente, pero las sigo manejando yo. Entonces todo lo que salga ahí es puesto por mí. Trato de leer los mensajes que me ponen, trato de contestarlos, pero ando un poquito desconectado, así que me pueden encontrar por ahí en alguna montaña, seguramente montando Easy. Y bueno, a través de los trabajos viene una serie que fue dura y fue importante, que fue noticia un secuestro que hice en Colombia este año y que sale en junio, si no me equivoco. Fue un proyecto intenso y bueno, no mucho más.
Muchísimas gracias por tu tiempo, Juanpa. La verdad es que me encantó volver a platicar y espe espero verlos pronto.
A ti, hermano, Gracias.
De verdad, qué divertido es hablar con Juan Pablo. Se siente como hablar con un amigo de toda la vida y es un gran contador de historias, sin lugar a duda. Si te gustó el episodio, compártelo con alguien usando el link cracks la 157. También sigue cracks podcast en Spotify o suscríbete en YouTube o itunes y califícanos con cinco estrellas en cualquiera de las plataformas en la que lo escuches para que más gente nos encuentre. Mencióname en Instagram o Twitter con la lección que te deja el episodio de hoy como sotraba y no olvides saludar a Juan Pablo como juanpabloraba. Y recuerda que puedes encontrar links a todo lo que hoy mencionamos en cracks la 157. Antes de irte, dos cosas te quiero recordar, como siempre, mi libro Haz lo que Importa está disponible en Amazon, Amazon México, Kindle Amazon Estados Unidos, Hazlo que Importa. Com y en Audiolibro en Bic. Si lo escuchas, una reseña en cualquiera de las plataformas en la que lo hagas, o que lo leas o que lo compres, me ayuda muchísimo. Y segundo, no olvides registrarte para recibir mi newsletter, viernes de Cracks, que es un correo muy corto que mando cada viernes con 5 tips, artículos, libros o cosas que encuentro en Internet y que pueden ayudarte a tener una vida más productiva o mínimo a empezar una conversación más interesante este fin de semana. Eso es todo por hoy. Yo soy Oso Traba y espero que tengas una semana de cracks.










