Karla Souza talks about meeting Viola Davis and being struck by how openly she expresses herself, refusing the cultural message that women should stay quiet. They discuss how women in the industry are expected to prioritize the role over their own needs, and how Black women leads face constant questions about being one of the few.
En México estaba.
Yo acostumbrada a calladita te ves más bonita, llega aunque te esté lastimando los tacones.
El outfit, no.
Importa, tú.
Tienes que servir al proyecto, tienes que servir al personaje, tienes que servir a la producción y no pensar en ti todo antes que tú.
De repente conozco a una mujer que no es así. Me causó como mucho shock verlo porque.
Yo decía, ah.
Está diciendo que no le gusta la escena y yo, ah, se puede decir.
Eso, se vale, se.
Vale decir que no está bien porque yo nada más me lo aprendía y lo hacía funcionar, pero pues adentro yo decía, así no es, así no pasa. Y entonces ella cuestionaba también, de repente decía, ya me cansé y ya me voy.
Yo decía ¿Cómo?
Y cosas que no podía yo ni imaginar que se lograban hacer o por ejemplo cuando le preguntaban, oye, ¿Cómo se siente ser una de las únicas mujeres.