Samara Martínez describes a week at the beach where she wrote a letter to her past self, warning of coming losses in relationships, home, and health, but urging herself not to let illness or setbacks break her. The letter became a turning point.
Chapters
Con el último cachito que nos queda, dinero. Lo único que le pedí a mamá le no pido mucho, solo llévame a la playa, por favor. Eso fue lo único que le pedí, Llévame a la playa. Con ayuda también de un primo y demás, nos fuimos a la playa una semana. La playa para mí siempre es este lugar de paz, de reconciliación, de soltar, pero traer lo bueno. En esa me escribió una carta a mi Samara, de hace dos años y le dije, a ver, estas cosas van a pasar en estos dos años vas a perder a tu príncipe azul, te vas a perder a ti, vas a perder tu casa, vas a perder esto y esto y esto. Vas a ganar mucha sabiduría, sí, pero pues de ti depende, o sea, el futuro no solo lo que te pido es nunca dejes de perseverar por lo que tú creas digno en esta vida, sea lo que sea, nunca, nunca te dejes derrotar, no dejes que la enfermedad gane. Esas fueron mis palabras como tal.