This is a transcript excerpt from a La CLAVE podcast episode where Oso Trava interviews Fernando Cuadra about business timing, product forecasting, and scalability in leather goods. Cuadra recounts forecasting demand for colors (café, negro, coñac), getting large color orders ("quiero mil iguanas por color"), expanding into belts and boots to avoid waste (selling scars/cicatrices as texture), and scaling sales through retailers (Zapaterías Tres Hermanos, Rolling Stones store, Triple T). The excerpt also mentions sourcing trips to New York (1984) and experimenting with exotic leathers (snakes/pitones).
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Mucho con mis invitados porque los veo que se avientan como el Borras y dicen que sí todo. Y muchos dicen fake it till you make it. ¿Y dónde está la línea entre estarte aventando al hondo sin flotis y saber.
Qué puedes entregar tiempo? La ecuación a derivar es tiempo, no producto. Si, te voy a dar lo que quieras, pero te voy a dar el tiempo.
Si el tiempo lo puse muy corto, tú lo pusiste muy corto, te lo voy a alargar al tiempo. Correcto. En este caso me dijo bueno, quiero mil iguanas por color. Entonces obviamente me extendí al coñac, sino sin siquiera tener el pedido, pero futureándolo aquí en la cabeza, porque lo estás viendo y me enteré con que me gustaban ese tipo de cosas. Entonces los señores me entregan el café y el negro y el coñac estaba en desarrollo, lo que volaba en Argentina.
Estados Unidos, tal, duran 60 días.
Y le dije a los señores ya viene el coñac porque es un color.
De tintas especiales, porque no es pigmento, son anilinas, tintas. Dijo, perfecto, te lo aguantamos.
Pero café y negro. Para entonces ya les había dado dos vueltas de café y negro. La gente ya estuvo con café y.
Negro, ahora quiero otro.
Para entonces ya habían repetido la experiencia, habían vendido, entregado en las tiendas Jean.
Pierre y había sido un home run, un hitazazo.
¿Entonces ya tenía dos temas, ya tenía el zapato, ya Vicente le había entregado.
A Zapaterías Tres Hermanos y ya tenía.
Los cintos porque sobraba, pues si no, que haces con las tiras que tiene el hoyito? Y ya el de Acapulco y el de Puerto Vallarta se llama la tienda Rolling Stones.
Curiosamente ya le vendíamos y ya quería.
Más y más y más. Entonces entendí la palabra escalabilidad.
Años después, cuando llega el whisky, fenómeno.
Pero yo futurándola por el comportamiento café.
Negro, me fui a Triple T y bingo.
Le pegamos durísimo. Fue el color más vendido durante muchos.
Años y es donde dijimos aquí hay negocio.
Pero también empezamos a hacer botas, porque hay esta cicatriz, no me gustó, pero es la naturaleza del animal. Vete las manos, cualquiera que estamos aquí, todos tenemos cicatrices y no andamos arrastrados con las manos. ¿Entonces qué crees? Que empezamos a hacer botas con ciertos acabados, con cierta textura y se vendieron con las cicatrices, entonces ya no había desperdicio y dale para arriba hasta donde alcance. Lo que te decía es que cuando piden otra piel, ¿Qué más hay? Empiezas a investigar y preguntar y te dicen en Nueva York nos fuimos en el tecolote, que antes era standby en.
Los vuelos y ahí voy a Nueva York, 1984, ya visa Cobb Center, aquí estamos.
Y que aunque había pitones, que habían.
Víboras, le llamaban ellos snakes. Entonces dije, oye, pues está padre y.
Está ancho y tiene como que su cuerpecito, ¿Dónde puedo comprar muestras aquí en.
Madison Avenue, Nueva York?
Ah, pues con permiso. Entonces empiezas a traer otras especies y el señor Armand Bennett, dueño de esa.