La CONVICCIÓN de un ALPINISTA | Viridiana Álvarez

This is a transcript excerpt of a recorded interview between Oso Trava and mountaineer/coach Viridiana Álvarez. In this chunk Viridiana recounts her first mountain-summit experience in Mexico (equipment improvisation, emotional surprise on reaching the summit), describes how the idea of climbing Everest appeared early in her mountaineering journey, and connects climbing to her work in coaching and goal-setting (mentions an ontological coaching certification in Chile). The excerpt emphasizes mindset themes: attempting despite uncertainty, writing goals, and overcoming internal self-sabotage.
Chapters
Al final con una amiga conseguí la ropa, yo sabía que ella esquiaba, entonces conseguí algo de ropa de nieve que no era la adecuada como para la de montaña, pero al menos era como impermeable y lo demás todo rentado.
El.
Pico, los crampones, la mochila la alcancé a comprar ese mismo día y bueno, era como esta emoción y uno de mis, pues para mí lemas de lo que me digo es pues no sé si voy a llegar, pero lo voy a intentar y no tengo ese miedo al fracaso y qué dirán si voy y luego no lo subo y entonces ahí voy y claro que llega a la cima, bueno, todo el proceso y todo nuevo, ¿Cómo me pongo esto? ¿Y qué te pones? ¿Cuántas capas te usas? ¿Y cómo que capas? Y todo está todo esto que un montañista ya debe de saber. Yo sabía que iba con expertos, pero esa incertidumbre pues siempre la tienes y la sigo teniendo cada vez que me paro frente a una montaña, el de saber si vas a poder subir o no. Y llego a la cima y lo tengo grabado así de aquí llegando a la cima de México, a lo más alto y las nubes, todo espectacular, nos tocó buen clima, las piernas me temblaban y decía ¿Cómo es posible que con este cansancio físico pueda tener una sonrisa en la boca? Y era como descubrir un nuevo universo de wow, esto así se ve a esta altura. Y decía estoy en lo más alto de México, ¿Cómo se verá lo más alto del mundo?
Y si te entra ese gusanito, o sea, porque muchas veces hacemos algo que nos parece extraordinario y nos sorprendemos de lo que podemos hacer, pero ya de ahí a pensar que podemos hacer lo más difícil del mundo, como que ese es un paso grande. ¿En qué momento creíste que si era una opción?
Mira, yo hice en mi día uno de montañista, pensé en el Everest, entonces a veces cuando a mí me contacten me dicen oye me gustaría subir el Everest, nunca he subido una montaña. Cuando yo mandaba esos mensajes después de haber subido el pico hacia los montañistas de oye ¿Cómo le haces? ¿Cómo entrenas? Pues te puedo decir que el 90% no me contestó o me decía ¿Tú quién eres? ¿De dónde eres? ¿Qué ha subido? ¿Por qué quieres subir el Everest? Y entonces ahora cuando me contactan a mí, para mí es como, claro, no, yo estuve ahí. Entonces en mi día uno pensar en el Everest era como todavía ahí en voz bajita. No, o sea, como nada más en mi pensamiento. Pero yo sí creo que hay una capacidad de, o sea, hasta para soñar hay que saber soñar. ¿Y para mí hay una cualidad que para mí todo se me hace fácil, sabes? Es como lo intento, No sé si siempre decido, no sé si lo voy a hacer, pero al menos lo voy a intentar.
Explícame qué quieres decir. Para soñar hay que saber soñar.
Una es bueno desde elegir qué queremos y todo ese tema de tener una definición, propósito de vida, una misión, una visión, metas, estrategia, todo este diseño, esta planeación. Yo siempre estoy empujando a esto, a tener las metas por escrito. Y a lo mejor en ese momento, y yo de niña jamás me imaginé en el Everest, que esa es una pregunta que me hacen. Oye, y de niña soñabas con. No, pues hasta los 30. Cuando pisé mi primer montaña a los 30 años y a lo mejor ahí todavía no. Nunca me imaginé tener un récord Guinness o ponerme el propósito de subir las 14 montañas más altas. ¿Pero sí dije bueno, por qué no? En esta parte de soñar y de anhelar, creo yo que los límites empiezan desde la cabeza de uno mismo. Y creo que el primer saboteador somos nosotros mismos. Y por supuesto que cuando lo pienso en el Everest, yo tenía ya varios años trabajando atrás de un escritorio, una vida totalmente normal y donde decía, todavía no era consciente de todo lo que tenía que dar a cambio. Pero en esa, como en ese gusanito, en ese llamado que le llamo yo, pues fue como pude tomar todas esas decisiones para poder llegar al ever al principio.
Entonces este impulso por escalar la montaña más alta del mundo fue eso, fue como un gusanito. Porque ahorita me estás hablando de misión, ¿Cuál es mi misión en la vida? Y entiendo que te has metido, y no sé si es a raíz del montañismo, mucho a temas de coaching, de mentalidad y de eso vamos a hablar un poquito más adelante, pero cuándo entiendes que tu misión es más. ¿Cuál es tu misión?
Mira, para mí ahorita ha sido, es muy diferente a la que tenía esa persona que sube por primera vez el picorizaba. Y esta parte de tener metas ha sido desde mucho antes del montañismo, el coaching. A la par que yo empiezo una certificación en Chile de coaching ontológico, empieza el montañismo. Entonces también esa me fue sumando mucho a poder entender lo que sucede ahora en las montañas, cómo reaccionamos, por qué, por qué anhelamos los miedos, conocerme a mí sobre todo y cuando ya lo veo.










