La historia de cómo las crepas conquistaron México | CARLOS MIER Y TERÁN en CRACKS PODCAST

Oso Trava adapted Parisian crepes for Mexican street food, inventing the cone and crepe parisien. His drive to feed people came from years traveling, playing sports, and staying in family homes and bed & breakfasts across Europe.
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En París te dan para comerte las crepas, te da unas bolsitas así como de papel celofán que te vas, se te va escurriendo el aceite del queso y tal y te manchas. Y entonces dije, no, a ver, en México va a ser difícil que la gente se las coma así si nunca lo han hecho. Entonces diseñé el conito y que ves en todas las creperías. Y en fin, le pusimos la crepe parisien porque es la crepa de las calles de París. Íbamos mucho a una crepería de estas que hay en las calles de París, que son las como cajas de triplay con una ventanita de acrílico y está normalmente algún inmigrante ahí que le enseñó el dueño del café de esa esquina a hacer crepas y se lo dan como si fuera un taco. Tienen que pagar una cuota por por estar ahí. Ellos venden crepas y tal. Y este chavo que era un egipcio, hace unas crepas espectaculares, porque estas crepas en las calles de peritos hay en todos lados, pero hay unas mucho mejores que otras. Y estas que estaban cerca de donde vivía mi mamá eran buenísimas. Y entonces un día dije, fíjate qué chistoso, nadie en México se le ha ocurrido este formato de las crepas para llevar. Yo tenía en mi mente de 21 años, decía, bueno, pues algún quiero empezar algo que pueda hacer durante la carrera que sea suficientemente fácil de operar. ¿Esta vena emprendedora venía de ti, de dónde esta? Ven emprendedora yo que venía del mismo deporte de soy deportista porque me imagino cosas que no son, porque me gusta arreglar cosas que veo que pueden estar mejor, porque me gusta impactar positivamente la vida de la gente que trabaja conmigo y que vive nuestras experiencias. Y eso sin duda yo creo que viene de haber vivido con tres familias diferentes, porque esa que te platicaba, después de un año me cambié a otra y después del siguiente año de vivir con otra, me cambié con otra con la que ya viví cinco años. Entonces la hospitalidad de la gente, el que la gente me abriera las puertas a mí, tanto una familia como un bed and breakfast en Italia, en la carrera en la que estuviéramos y llegaba ahí una señora y nos hacía cocinar delicioso para que tuviéramos una buena carrera al día siguiente. Toda esa hospitalidad es algo con lo que yo crecí. Entonces creo que el haber vivido esa etapa y tan itinerante y de tanto reto como deportista, creo que conjuga las dos cosas que me fascinan, la hospitalidad y el emprendedurismo y el viajar tal vez.










