La historia de éxito de ClaraLau: 26 sucursales, un legado enorme. Completo en Cracks Podcast.

ClaraLau started a clinical laboratory in Mexico from a bathroom-sized space, doing community outreach by day and organizing art auctions at night to buy equipment. Inspired by Mayo Clinic doctors like Rubén Drihanski, she built Biomédica to prove Mexican labs could match international quality.
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Y yo soy de retos, me aburro si no tengo retos nuevos. Entonces entro al hospital a trabajar ahí, pero no había nada. Había un baño, un baño para poner el laboratorio. Eso era lo que me habían asignado. Entonces las mañanas me iba a hacer labor social a la comunidad. Jeans, una gorrita. Íbamos a la comunidad a concientizar a la gente de la importancia de embarazos seguros, de qué eran los defectos al nacimiento, etc. Que dar seguimiento cuando estás embarazada, que tienes que comer bien, que te inscribir con el doctor, que todo lo que hay que hacer y para tener un parto seguro. Luego me regresaba al laboratorio, que no había nada a proyectar. Y luego en las noches me vestía de gala y con las voluntarias, que era la familia Silan y sus amigas, nos íbamos a hacer subastas de cuadros, porque Cuevas nos donó, por ejemplo, una serie de cuadros para que los subastáramos así con los artistas. Y bueno, la única condición era que el primer dinero que se obtuviera era para comprar equipos para el laboratorio. Parece laboratorio chiquito. Conseguimos equipos. Lo poquito que me pagaban, porque todavía no era autosustentable, lo donaba para la impresora, para la no sé qué. Y estaba en Tláhuac y yo ya presentando un trabajo muy importante en Roma. Estaba a punto de viajar a Roma. Empieza Rubén Drihanski. No sé si oíste alguna vez de Rubén. No. Falleció hace dos años. Muy conocido. Un internista, un médico internista muy conocido. Rubén y muchos otros fellows de la mayo habían llegado a México y se quejaban de los laboratorios. Decían, pues sí, muy bien toda la medicina, pero los laboratorios no sirven. Cuando había buenos laboratorios, o sea, hace muchos años, hace cuarenta y tantos, pero había buenos y malos laboratorios, como buenos y malos doctores, buenos y malos, como al día de hoy, ¿No? Pero la percepción de la gente en aquel entonces era de que no había buenos laboratorios en México. No había. Punto. Y de los doctores, sin duda, erróneamente, sin conocimiento de causa, no hay buenos laboratorios. Entonces Rubén empezó a taladrearme la cabeza y con él otros tantos doctores que habían regresado de la mayo, que había que hacer un laboratorio bueno y que ya saben, ¿No? Y entonces empiezo yo con el gusanito de abrir un laboratorio privado, con mucha incertidumbre, con muchas dudas, pero fue ahí donde se formó Biomédica, porque para mí el propósito era cambiar esa mentalidad de la gente. Yo no era, soy química de microscopio, de formación, o sea, en mi vocabulario no existía competitividad, sustentabilidad, rentabilidad, business plan, nada, nada. Lo único.










