Extracto de un monólogo en el que el hablante recuerda crecer rodeado de comida casera y subraya que para ser un buen cocinero es necesario que te 'antoje' lo que cocinas; defiende la pasión, la constancia y la creatividad como elementos centrales de la profesión culinaria.
Chapters
Mi casa pues con la abuela, con los tíos, tenía el mejor amigo de mi papá, su abuelita cocinaba que te mueres y todos los sábados había comida, o sea, como que mi vida en general siempre estuvo rodeada de comida casera pero muy rica. Un componente fundamental en lo que yo hago y a lo que me dedico es que te guste comer. No puedes ser un gran cocinero si no se te antoja lo que estás cocinando. ¿Creo que tienes que se te haga agua la boca en todo momento, porque además ya en la vida profesional del cocinero pues es un acto de repetición continua, constante, una constancia, la excelencia es aburrida incluso porque tienes que hacer lo mismo todo el tiempo, al mismo nivel, con la exigencia que se requiere, pero si no tienes tú esa vena de que se te antoje lo que estás haciendo, un momento en el que te va a cansar, no? Y ahí es cuando ya empieza el componente de la creatividad o de el soñar y empezar a hacer cosas diferentes, pero eso no lo, no lo puedes no tener como cocinero. Yo creo que en la vida no puedes no apasionarte y desvivirte por lo que haces.