La Historia de SORDO MADALENO | Javier Sordo Cracks Podcast #326

Podcast interview (Spanish) between Oso Trava and architect/developer Javier Sordo Madaleno covering his family architectural legacy, career evolution from architect to developer, major projects (Antara, Molière 222, Arts Pedregal, Plaza Satélite, Angelópolis), approaches to urban integration and risk, generational transition with his children, and views on technology and Mexico’s real-estate opportunities. The episode includes personal anecdotes (La Laja ranch, working with Emilio Azcárraga, his father’s influence) and project timelines/decisions.
Questions this video answers
More than 40 years.
He said his father died when he (Javier) was 28.
1985.
49 lots.
About 4–5 years.
Chapters
Cuando vienes de una familia de tanta tradición arquitectónica a veces parece que No hay salida. ¿Tienes un recuerdo preciso de cuando dijiste yo sí quiero ser arquitecto?
Pues mira, la verdad es que en mi casa no se hablaba más que de arquitectura, lo que es muy importante la arquitectura y por eso cuando me decías, cuándo te sentiste que creaste tu estilo Y la verdad es que seguimos en la evolución con las mismas bases de pensamiento Nos importa mucho el espacio, nos importa mucho crear sistemas que se desarrollen y cómo fluyen, qué queremos hacer, qué queremos proyectar, qué queremos decir. ¿La arquitectura es un diálogo, Le mandas mensajes con tus materiales, con tus colores, con tu luz, con todo lo que tienes que hacer toda la noche entre todos puse a todo el equipo y a las 7 de la mañana le mandé los planes que el señor Azcárraga lo quiere ver Y llegó y me dice esto lo hiciste en una noche? En cuánto me presentas algo bueno dije.
Ah caray Antara, sí fue una apuesta grande de hacer algo diferente, de ir en contra de la corriente Mientras todo mundo se estaba volteando a ver a Santa Fe tú te fuiste a una zona industrial que hoy ya parece que es parte de polanco pero hace 25 años no era nada.
No era nada. No, no. Cuando yo hice Antara, yo aprendí muchas cosas y muchas lecciones de la vida que son valiosas Tú solo te vas creando tu plusvalía qué quiere decir que cuando tú haces algo grande e importante tú le generas valor a la zona Y si tú como desarrollador tú no piensas que lo que tú vas a hacer va a hacer que valga más todo tu entorno, estás perdido porque entonces quiere decir que vas a devaluar el lugar donde vas por ende tu proyecto si no aporta nada, se va al demonio.
Hola y bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo soy Yoso Traba y entrevisto cada semana a las mentes más brillantes para dejarte algo único y práctico que puedas usar en tu vida diaria. Hoy tengo otro de estos grandes episodios con una historia de un mexicano destacado en el que mucha gente ha tenido que ver con su trabajo y estoy seguro que te va a encantar. Así que si hay algo que te sorprende o hay algo que no conocías déjamelo en los comentarios para saber qué es lo que más te gustó. Hoy tengo como invitado al arquitecto Javier Sordo Madaleno Bringas. Puedes encontrar todo su trabajo en Ordo Madaleno. Javier es uno de los arquitectos y desarrolladores inmobiliarios más influyentes de México y el mundo. Con más de 40 años de carrera, Javier ha transformado el paisaje urbano con proyectos icónicos como Arts Pedregal, Antara, Plaza Satélite y Angelópolis en la ciudad de Puebla, fusionando diseño, funcionalidad y sustentabilidad. Desde 1985 lidera Sordo Madaleno el despacho de Arquitectura y Soma, dos firmas que han redefinido el desarrollo inmobiliario en México. En esta conversación, Javier y yo platicamos de muchas cosas, incluyendo su evolución de de arquitecto a empresario desarrollador. Hablamos de cómo enfrentar a la crisis, hablamos del potencial que tiene México y el desarrollo inmobiliario en general y también hablamos de las lecciones que ha aprendido de involucrar a sus hijos en esta empresa familiar de tercera generación. Estoy seguro de que esta entrevista te va a dejar muchas, muchas cosas valiosas, así que acompáñame a escuchar una gran plática con el arquitecto Javier Sordo Madal. Javier, bienvenido a Cracks Podcast.
Oye, pues gracias por invitarme. Estoy feliz de estar aquí.
Yo feliz de tenerte. Digo, he seguido tu trabajo directa e indirectamente por muchos, muchos años. He visto el crecimiento brutal en las últimas décadas de lo que hoy es un tremendo grupo inmobiliario, operador de retail y obviamente con sus raíces en la arquitectura. Entonces quiero que platiquemos de todo este camino, grandes lecciones, transición familiar y. Y me gustaría empezar por un lugar que entiendo que es, como dicen, ¿Quien te conoce tu Happy Place?
Happy Place, La Laja. Sí, mi súper Happy Place.
¿Cuál es el primer recuerdo que tienes de ese lugar?
No, de cuando yo era niño, o sea, a ver, yo llevo La Laja lleva en la familia desde mis. Desde mi bisabuelo y entonces ha sido un tema hereditario y yo empecé a ir de niño, yo jugaba ahí en el campo desde que me acuerdo de montar a caballo de cuatro o cinco años y de pues todo ese ambiente de campo. Y la verdad, te voy a decir una es mi Happy Place porque es realmente donde yo siento que es donde más me identifico con toda mi vida y como que me sirvió mucho a través del tiempo a llegar a ser quien soy.
Cuéntame un poco qué es Este es un rancho que está, este es un.
Rancho que está en Querétaro, que es un rancho que estaba en la familia era de las tías, o sea, mi bisabuelo tuvo tres hijas, de las cuales dos vivían en el rancho y mi abuela fue la única que se casó. ¿Las dos que vivían en el rancho, cuando se murieron pues heredaron mi papá y sus hermanas, porque eran los sobrinos, porque ellas se habían quedado con el rancho, porque eran las que lo vivían, las titas les decíamos, y yo me acuerdo de las titas y íbamos ahí todos, pero yo me acuerdo de La Laja cuando, cuando no había luz, o sea, cuando por ejemplo íbamos, o sea teníamos que ir con quinqués, no teníamos luz, ya luego vino la primera planta de luz, o sea, tú imagínate de lo que te estoy hablando, de lo que era a lo que soy no?
Ahora, en este, en este lugar, en este rancho, pasaste mucho tiempo ciertamente con tu papá y has crecido pues toda tu vida rodeado en un ambiente de arquitectura.
Así es.
¿Cuéntame cómo fue tu niñez, tu primera exposición con la arquitectura, cómo veías tú este mundo?
Pues mira, la verdad es que en mi casa no se hablaba más que de arquitectura todo el día, mi mamá le encantaba las cosas de diseño, venían a comer, eran muy amigos de Luis Barragán, por ejemplo, mi papá fue el arquitecto que más proyectos hizo con Luis, de hecho en la exposición de Luis Barragán, todas las maquetas que ves dice con Juan Sordo. Con Juan Sordo. Luego por otro lado, un personaje súper interesante que es Chucho Reyes, que realmente fue el inspirador de Luis Barragán, o sea, el que realmente, de donde saca Luis la arquitectura de él, digamos, de los colores y de los grandes paños vienen de Chucho Reyes. Chucho Reyes es el gran pintor mexicano que te acuerdas que hacía gallos y eso, y cuando tú ibas y si vas a tu casa de Milán, ahí en el centro, digamos, esa casa, te encuentras pues ahí los muros de color y las celosías como las de Luis y de ahí realmente te quiero decir. ¿Entonces época Luis Chucho Reyes, por ejemplo, yo lo conocí muchísimo porque ya estaba grande, estaba en silla de ruedas y su sobrino lo llevaba a mi casa y me lo dejaban en la tarde, el sobrino era muy simpático y de repente decía qué hago con el tío? Y se la pasaba el tío muchas tardes ahí en mi casa con mi mamá, platicando y conmigo y la verdad no sabes todo lo que me inculcaron un poco de la relación y de la visión del arte y de la vida y la relación como con esa parte diaria de a través del diseño, de cómo generas emociones y de cómo realmente influye en tu vida y cómo hace que tu vida sea mucho más bonita y más agradable.
Cuando vienes de una familia de tanta tradición arquitectónica o en alguna profesión, a veces parece que no hay salida. ¿Tú tienes un recuerdo real, preciso de cuando dijiste yo sí quiero ser arquitecto o fue algo que está?
No, no, fíjate, lo tengo más o menos porque sucedió una cosa, a mí desde que yo me. A mí en lugar de regalarme un coche me regalaban un cuaderno con 40 plumones, o sea, toda mi vida el tema era el diseño y das de cuenta que me enfermaba y me regalaban barcos de armar, o sea, no todo tenía que ser con. Con el tema de creatividad, entonces yo fui creciendo en esa onda y la verdad, debo decir, muy contento toda mi vida y nada, pero sí llegó un momento en Cuando yo tuve 16 años que dije ¿Querré ser arquitecto o no? ¿Se ¿Me va a dar o no, o sea, porque ya como que mi mundo me empujaba ahí, ¿No? Y luego a mi papá también le gustaba mucho la idea porque José Juan, mi hermano que murió cuando yo era joven, realmente no fue arquitecto y para él, él fue como un, como una cosa que se llama, que no le gustó en su vida y a mí como que me tenían un poco metido ahí y hubo un momento en que reaccioné así como que dije no, pues a lo mejor yo no quiero ser arquitecto, o sea, no estoy seguro, déjenme como, déjenme tranquilo. Entonces fíjate que me fui a ver a Ricardo Legorreta y le dije oye Ricardo, me traen todos locos ahí con no sé qué, entonces quiero meterme pero no en la casa de mi papá, no en mi despacho, el despacho de mi papá, sino prefiero venirme aquí a ver un poco cómo es este mundo y entonces estuve trabajando ahí un tiempo en el tema, no sabía nada, yo iba en prepa, todavía no sabía nada de arquitectura y me metí un poco al tema de las maquetas y luego claro, con mi papá visitaba muchas obras y todo esto y entonces ahí ya finalmente fue cuando dije bueno, yo creo que sí, sí me gusta y me metí.
Cuéntame de esta experiencia que narras de cuando entraste a la oficina con tu papá por primera vez, una oficina vacía y que dices que tenías miedo de que no lo iban a llenar.
Pues sí, bueno, es que te voy a decir una cosa. Bueno, pasa que teníamos las opciones en Leibniz y ya nos. Mi papá estaba pues un poco enfermo, o sea, él le dio cáncer de próstata y entonces pues la verdad es que dentro de ese periodo justo nos tocó que acabamos, empezó a construir su casa en Reforma porque vendió la casa antigua y entonces que ahora yo es donde estoy viviendo, ya te contaré esa historia. Pero bueno, el asunto es que estábamos en obra y la casa la levantamos mucho y dijimos ¿Por qué no hacemos la oficina abajo en el jardín? Y yo con mi papá enfermo le oye, vamos a hacerla ahí porque tú estás muy, o sea, ya no estás tan ágil para moverte y ahí vamos a estar abajo de ti y podemos subir y bajas tú también. Entonces la verdad que le hice su oficina y los primeros años sí fue. Y en esa época te digo, éramos pues, qué te diré, yo era. Porque la oficina se dividió en aquella época en dos. Se hicieron la oficina con Pepe Víger y Augusto Álvarez, que se hizo el corporativo Bancomer que está en el sur y entonces, y un par de proyectos más y luego yo me quedé realmente solo en la oficina de mi padre y entonces éramos, que te diré yo, 18 gentes más o menos en esa época. Y la verdad cuando llegamos ahí y nos paramos, el primer día que nos paramos dijimos sí, yo dije para llenar esta oficina, qué barbaridad, va a ser un reto brutal. Pero fíjate que la verdad tuve mucha suerte y. Y las cosas fueron dando.
Tu papá muere cuando tú eres muy joven.
Si, yo tenía 28.
¿Cómo fue el tiempo que sí trabajaste con él? Dices que te inculcaba mucho y hablaba mucho de la relación con las emociones y el arte. ¿Cuál crees que fue la lección que hoy más recuerdas de ese tiempo profesional con tu padre?
Pues mira, yo te diría una cosa, realmente era una gente que vivía la arquitectura, que lo que le encantaba era el espacio y que era un gran promotor. Entonces digamos que yo de mi padre yo creo que saqué esa parte de combinación de promotor y arquitectura, ¿Me entiendes? Y yo creo que esa es la que más le aprendí. Pero te diría que esas épocas fueron maravillosas porque por ejemplo, yo tuve la oportunidad de hacer la casa, Bueno, que fue después, digo, donde era mi oficina esa. Yo fui como que el único arquitecto involucrado con él en ese proyecto y fui el que hice todo y la verdad la disfrutamos mucho. Él era una gente muy abierta, muy propositiva y luego también te oía mucho. Entonces eso para mí siempre ha sido muy importante. Él me daba espacio, me dejaba plantear mis ideas. Él tenía las suyas, yo tenía las mías, pero no nos confrontábamos y pensábamos muy similar. Y hubo un par de proyectos grandes que no se hicieron, que hubieran estado bien para que se hubieran hecho, que era uno era la esquina de Arquímedes y Reforma, que era un proyecto ahí que tenía en una época para hacer unos departamentos Banamex, que nunca se lo hicieron otras gentes.
¿Lo acaba de hacer Tresalia, no?
Bueno, no está llevando. Es la punta, lo hizo, Ya no recuerdo quién lo hizo, pero es justo la punta enfrente del Hyatt. Y ahí era el proyecto y era un proyecto muy ambicioso, pero finalmente no lo hicimos juntos. Y de ahí lo que sí hice un par de cosas con Soriana, que hicimos un par de tiendas de Soriana que le estábamos metiendo una nueva tecnología de cómo hacer la arquitectura y de cómo hacerlas más eficientes. Entonces fue muy divertido esa época. Se hizo muy amigo de don Paco Martín Bringas, ya sabes, de todos ellos en Torreón. Yo volaba a Torreón un día sí y otro también, y la verdad había gente muy interesante. Y fue una época, pues te diría, difícil, ¿No? Pero difícil ¿Por qué difícil? Pues mira, porque mi padre ya estaba grande, él era un gran arquitecto, era uno de los arquitectos más importantes de México, pero estaba enfermo, digamos, estaba un poco tocado y yo estaba muy chavo. Entonces era difícil porque ese tema, pues a mí me conocía la gente, pero no tenía, ¿Me entiendes? Las canas ni la experiencia para poder plantarme en muchas cosas. Y entonces fue una etapa que honestamente fue difícil, pero ahí hubo una gente que para mí fue el que me inició en todo este tema con que me apoyó muchísimo, que fue Emilio Azcárraga. Porque fíjate, cuando mi padre ya estaba muy enfermo, al final de repente me hablan un día de parte de Mil Azcárraga porque íbamos a ser el centro de prensa del Mundial. Y entonces me citan en una casa en Reforma y ahí de repente me dicen, bueno, a ver, es que vamos a. Nos quedamos con el terreno de al lado del Hotel Presidente y ahí va a ser el centro presencial. Qué bueno. Y lo va a hacer David Serur con no sé quién. Qué pena, porque me hubiera encantado. Entonces, total, el caso es que por alguna razón ese día él no puede llegar a la junta. Y esta gente que estaba ahí en la. En la reunión conmigo me dice, oye, pues es que tengo que presentarle esto mañana, Emilio. Y le dije, bueno, ¿Y qué es lo que hay que hacer? No, pues mira, Centro prensa, ¿Que tiene? ¿Me puedes decir qué hay que hacer? Sí, te lo doy ahorita. Órale. Eran las cuatro de la tarde. ¿Para qué horas lo necesitas? Para las nueve. ¿De mañana? De mañana. Pues órale, hecho. Entonces agarro, me regreso a la oficina, le digo a todos, hablen, nos quedamos a dormir aquí.
¿A ver, esto es el 84?
85. Sí.
¿Computadoras?
No, no, era todo a mano. 85. Y entonces toda la noche le dimos entre todos, puse a todo el equipo y a las 7 de la mañana le mandé los planos. Y entonces cuando llegué ya, pues de repente me hablan que el señor Azcárraga lo quiere ver. Yo la verdad no lo conocía, ese día lo conocí y llegó y me dice, ¿Esto lo hiciste en una noche? Dije, sí. Dice, en una noche, en cuanto me presentas algo. Bueno, dije, pero bueno, la verdad, ¿Que te voy a decir? Entonces en ese momento me dijo, necesito que me presentes algo en dos. Le dije yo, en dos semanas le tengo un proyecto con maqueta y todo. ¿Entonces le hice la proyecto, le hice.
La maqueta y cambió mucho del proyecto que hiciste esa noche?
No, fíjate que no mucho. La verdad es que no había mucho. El terreno era muy caprichoso y estuvimos ahí. ¿Qué te diría yo? Como que no había muchas cosas que pudiéramos hacer la realidad. Lo que. Lo que yo le propuse, Emilio, era que el Centro de Prensa iba a durar dos meses y que finalmente ese edificio iba a estar hecho. Entonces que tenía que conectarse con los estacionamientos del Hotel Presidente para que pudieras tener comunicación y que los pisos tenían que corresponder con el Hotel Presidente para que si en un momento dado pudieras hacer algo comercial, pudiera estarse conectando ahí porque ibas a usar el centro de prensa un mes y todo lo demás, y eso fue por lo que yo gané el proyecto. Pero sin embargo, que lo viste como.
Parte de algo más, pues lo vi.
Como una solución, porque tú estás, cuando estás en un edificio de un centro de prensa que finalmente, te voy a decir una cosa, acabó siendo museo, o sea, fue el Centro Cultural de Arte Contemporáneo, porque a Emilio le quitan la concesión del Tamayo en esa época y entonces se refugia en lo que era el centro de prensa. Bueno, nunca, uno nunca sabe para quién trabaja, ¿No? Pero en ese momento para mí fue muy interesante y yo iba con mi padre, que ya estaba muy malo y me decía, hombre, Javi, está dificilísimo que te den ese edificio, no te lo van a dar, está complicadísimo. Y la verdad, te voy a decir una cosa, el total que trabajé mucho, presentamos el día que llegué, nunca se me olvidó, veníamos subiendo así con mi, yo con mi maqueta y David Cer con la suya, los dos así, y nos encontramos en el elevador, llegamos los dos, nos sentamos, oye, qué padre está tu proyecto y el tuyo qué bueno, y todo mundo así por dentro, ya seas chincar. ¿Yo no me imaginé que nos fuera a juntar ahí, no? En la Tesala y esperando. Total que dice que pase Sordo, dije, bendito sea Dios. Entonces ya pasé, yo ya le enseñé el proyecto, le vio todo, agárrate, dígale al señor Serur que ya se va con, ya este que tranquilo, vamos a hacer el proyecto del señor Sordo, ya ni lo vio. Entonces sí fue como para mí una suerte y fíjate que mi me lo dieron, haz de cuenta que el 25 de marzo y mi padre murió el 12, o sea que fue como una cosa ahí mala, digo, me hubiera encantado que lo hubiera visto.
Cuando muere tu papá y te quedas ahora sí a la cabeza del despacho 28 años, tu primer gran proyecto te lo están por dar. ¿Cómo, cómo te subes a ese nivel que tal vez te hubieras tardado cinco o seis años más en agarrarlo suavecito?
Pues mira, la verdad que sí fue mucha suerte todo el tema, porque obviamente además Emilio, su forma fue, a ver, tú te encargas, yo no quiero pleitos, yo no quiero, la constructora está tan, tan, tú te organizas y a mí me entregas en ocho meses. Entonces, bueno, hoy te puedo platicar horas de anécdotas de todo lo que pasó porque pues obviamente había muchos temas cuando empecé a hacer el proyecto, como era, por ejemplo, en esa época había varios asesores de Emilio en arquitectura, entre ellos Marco Aldaco. Entonces, por ejemplo, pero Aldaco era otra cosa, era como de playa, palapa, colores, etcétera. Y entonces, pues dentro de todas las cosas que pasaban, de repente llegaba Emilio y me decía, oye, es que ahora quiero que Aldaco pinte las fachadas y no sé qué. Entonces de repente, híjole, ¿Cómo hago? Porque no era fácil el tema. Y sin embargo fui encontrando fórmulas, por ejemplo, para resolver el tema de la pintura de la fachada, hice la fachada en concreto y conseguí un pigmento rojo y por eso era el edificio rojo. Entonces finalmente, para que no lo tuvieran que pintar, era la única forma de solucionar ese gran problema que se me presentaba, que era como iba yo a decirle, o sea que como de que iba a llegar alguien a pintarlo de color. Entonces dije, ¿Cómo resuelvo ese problema para que no se tenga que pintar? ¿Entonces lo hice de concreto y lo hice con color para que ya no tuviera, para que ya no hubiera que? Entonces ya cuando le enseñé el precolado y los colores, no, pues si no se puede pintar. Tienes toda la razón.
Este ejemplo y ahora antes de entrar al aire, estábamos hablando de otra situación en la que estás involucrado actualmente. Me habla de un lado tuyo que tal vez no es el primero que se ve en un arquitecto, tal vez en un desarrollador inmobiliario, que es la habilidad de negociar, de entender los intereses de las diferentes partes y de conciliar. Esta creatividad tuya, esta habilidad de moverte a veces tras bambalinas, ¿Cómo la desarrollaste?
Híjole, ¿Qué decirte? Pues mira, base de la necesidad es la parte, yo creo que siempre necesité porque justo al yo ser quien era hijo de mi padre tan, con un prestigio tan grande, pues eso me abría muchas puertas, ¿Me entiendes? Pero al mismo tiempo la gente todavía pues no confiaba en mí o no sabía, entonces yo tenía que poner mucho en la mesa para ir logrando mis propósitos. Y yo sabía que en aquella época, por ejemplo, si yo quería hacer un tema comercial, pues yo tenía que ir a buscar el terreno, o sea, yo decía, a ver, vamos a hacer por ejemplo, el Patria. Entonces yo iba a ver a don Ángel Lozada, ¿Me entiendes? Y le decía, oiga don Ángel, vengo a proponerle que yo le voy a armar el tema del patria y así, y esa fue como que la forma para. Pero siempre fíjate que mi driver, o sea, lo que más me empujó a mí era las ganas de crear buena arquitectura, más que de hacer negocio, o sea, mi rollo siempre fue el cómo puedo hacer yo meterme a hacer este proyecto, y para mí la parte primera era siempre el diseño, lo que tenía que pasar, lo que tenía que suceder y luego ya hablábamos de lo que pudiera venir después.
Has dicho que hoy el arquitecto no solo construye casas bonitas o cosas bonitas, sino crea experiencias y parece que eso lo entendiste muy temprano en tu carrera.
Así es, mira, cuando yo empecé, cuando yo empecé éramos mal vistos, digamos, los arquitectos que pensábamos en otra cosa, el arquitecto en aquella época de imagen era un hombre con su mochila y nunca usaba corbata, era como despistado, como que era bohemia, era artista. Y la realidad es que cuando empieza a caer, y digamos yo donde me fui adelantando a mi época, es que en mi época todos los arquitectos andaban en la parte del artista, y yo de repente empecé a pensar, bueno, aquí lo que sucede es muy fácil, cuando alguien me da un edificio de oficinas, primero tiene que ser un buen edificio de oficinas, segundo tiene que funcionar perfecto, tercero tiene que ser eficiente. Entonces yo siempre soñé, desde que empecé, mi sueño fue crear una compañía, o sea, yo no quería ser el arquitecto individualista solo yo, sino yo vi como que desde el principio mi foco fue cómo logro hacer una compañía profesional fuerte, que cubra todos los aspectos, porque yo me acuerdo que de repente en aquella época yo iba, por ejemplo, en el presidente de Cancún, pues yo fue residente y estuve ahí en los últimos tres meses de entrega de la obra, por ejemplo, y yo me acuerdo de todos los problemas que pasaban, porque los planos en aquella época se hacían todos así, con grafos y la cosa, y todo lo que tardaban los detalles y lo difícil que era, y luego de repente se iban cosas, entonces había siempre. Y luego teníamos muchos problemas porque de repente se equivocaba el constructor, o se equivocaba. En esa época aparece el. ¿Cómo se llama? El project manager, que no existía hasta esa época, construía la constructora y el arquitecto, y en esa época aparecen los gerentes de proyecto que no existían, y eso vino a cambiar un poco todo el esquema y yo siempre pensé que era muy importante tener realmente un equipo sólido, un equipo que tenga muchos años de historia contigo, que te conozca, que sepa lo que tú traes entre manos y que tenga la calidad y el potencial de resolver los problemas que se te presenta, entonces para mí esa parte fue como muy importante.
¿Cuando crees que definiste tu estilo?
Pues fíjate que yo creo que lo seguimos evolucionando, o sea, yo creo que eso nunca se acaba. Este, estoy ahorita por terminar mi casa, la casa de mis, de la que te dije que vendió mi padre, pues yo la recompré a los 10 años a la gente que se lo vendió, porque me gustaba mucho el lugar, yo ahí había nacido, ¿Me entiendes? Viví hasta los 20 años, estuve 10 que la vendieron y algún día un amigo mío me llevó a la casa, me dijo vela, ves, estaba cayendo la pobre. Entonces dije, le dije a la señora, oye, ¿Cómo llegamos a un acuerdo? Total que me hice de una fórmula para poderla comprar, no tenía dinero para pagársela, pero bueno, ahí me organicé con ella que se la podía pagar en tiempo y este, y la verdad fue uno de los aciertos más grandes que hice en mi vida. Y luego entonces cuando tiré la casa de mi padre, que la tiré completa, mi mamá estaba muy sentida conmigo porque dijo ¿Cómo tiraste la casa? ¿Casa de tu papá? Dije mamá, yo no voy a vivir en tu cuarto, o sea, me friqueas estar ahí como en la casa de mis papás, o sea, como que no, dije ni modo, ya luego cuando ya fue a la casa me ya lo entendí, tenías toda la razón, pero yo creo que fue una época bonita y entonces luego ya de 20 años decidí tirarla. ¿Hace tres años la tuviste vacía? No, no, ahí viví. Ah, viviste 30 años en la casa con la nueva que hice en aquella época. Y él ya hace tres años, pues ya se casaron mis hijos, se fueron todos ya, entonces estamos sana, Pablo y yo. Entonces dije vamos a una casa como para ti, para mí. Entonces tiré toda la. Empecé por remodelarla, pero no encontré finalmente y la tiré completa y ahorita estoy a punto de terminarlas y esa ha sido de una de las decisiones más, más bonitas que he tenido en mi vida, porque claro, no sabes lo difícil que es hacerte una casa a estas alturas, la responsabilidad que eso lleva y por otro lado también tú no sabes lo divertido que estoy, como casi que no quiero que se acabe el proceso creativo porque me he divertido muchísimo, lo he disfrutado.
Cuéntame un poquito cómo se ve, se van tus hijos y ahora te estás haciendo tu casa de. Pues de pareja, que mucha gente decide irse a un departamento. ¿Cómo se ve la casa en la que quieres vivir tal vez el resto de tus días?
Pues ya te la enseñaré. Pero mira, la verdad es que tiene muchas cosas, sobre todo yo lo veo como. Como dos cosas, la primera que sea muy sencilla para nosotros y muy cómoda y que te muevas muy fácil, pero la segunda es que me interesa que vayan mucho mis hijos y mis nietos, o sea, me interesa como que sea un lugar de reunión para que cuando, ¿Me entiendes? Cuando yo esté más grande seguramente pues pasen por ahí. Entonces es como un poco. Le puse bastantes actividades de cosas para que. Para que vayan ahí, que naden, que esto, que el otro, ya sabes, que hagan, en fin, para poderlos tener que cuando tomen clases que pasen por ahí.
Es como el campo de los sueños, si lo construyes van a venir.
Exactamente.
¿Cuál es tu proceso creativo? Porque bueno, hoy tienen todo tipo de desarrollos, edificios de oficina, centros comerciales, hoteles. Cuando te llegan tal vez con un terreno, un brief, una lista de requerimientos, así como llegó el tigre, ¿Qué es lo que? Cómo empiezas a pensar en tu.
La primera parte yo creo que es el contexto donde estamos hoy estamos trabajando en todas partes del mundo, estamos haciendo proyectos en Arabia, estamos haciendo proyectos en Sudamérica, en muchos lados. Entonces la verdad lo que es muy importante la arquitectura y por eso cuando me decías, cuándo te sentiste que creaste tu estilo y la verdad es que yo te diría que seguimos en la evolución con las mismas bases de pensamiento porque somos de que creamos, nos importa mucho el espacio, nos importa mucho crear sistemas que se desarrollen y cómo fluyen, ¿Me entiendes? Nos interesa toda esa parte creativa. Entonces lo que primero hacemos es analizar realmente el contexto, qué queremos hacer, qué queremos proyectar, qué queremos decir. La arquitectura es un diálogo, la arquitectura es simplemente tú te estás expresando y le estás diciendo a la gente y la gente que tiene visión lo siente y lo ve y la que no tiene lo siente, ¿Me entiendes? Y llega a un lugar y le mandas mensajes, le mandas mensajes con tus materiales, con tus colores, con tu luz, con todo lo que tienes que hacer, pero ahí es donde por ahí empieza. Y luego yo creo que vienen ya dependiendo del tipo de proyecto, ya le vas agregando otras o le vas quitando otras cosas. Por ejemplo, si estás hablando de una casa, pues estás realmente haciendo el sueño de tu cliente, que estás trabajando con él y tú tienes que irlo llevando en ese proceso, pero él también tiene que tener su personalidad reflejada en su casa, porque no vas a hacer todas las casas como tuyas, entonces cada quien tiene que tener eso, a lo mejor en el punto más sencillo que puede ser, que no es forzosamente el más sencillo, yo creo que al contrario, al contrario, puede ser de los más difíciles. Pero también cuando está haciendo un proyecto de usos mixtos, pues también un poco tienes que ver qué le quieres decir a la gente. Y yo un poco la verdad tuve la suerte que como te comentaba, yo iba a buscar a los terrenos, los terrenos me buscaban a mí, entonces yo cuando cada vez que quería hacer algo, fui siempre a buscar qué proyectos podía hacer y ahí yo generaba un poco ese programa de qué tenía que ser. Y como tenía bastante experiencia por tantos años de estar metido en esos proyectos, pues muchas veces sabía yo más, hasta que los promotores realmente en aquella época no había los grandes promotores inmobiliarios que hay hoy. En aquella época era todo como el señor que te mandaba a hacer su proyecto, pero ya no era como que había compañías inmobiliarias como las hay hoy. Entonces yo creo que a mí lo que me ayudó fue poder plasmar, o sea, tener la idea conceptual de qué quería yo hacer y que luego se pudiera realizar. Y la siguiente que también ahí es donde empezamos con la parte de comercio, que es cuando había que poner que tú pues ya quisiste todo este, esta envoltura, entonces ahora la tienes que poner adentro las cosas que valen la pena, o sea, ahí tienes cosas muy importantes, porque tú cuando tienes este contenido, como fue por ejemplo cuando hicimos Antara por primera vez, el primer centro comercial que era abierto, bueno fue Plaza Universidad, pero lo cerramos por el tema de la polución y ya después yo regreso un poco a ser el primer centro comercial abierto. Calle y sin tiendas ancla Por ejemplo.
Tara es un proyecto creo que muy disruptivo por varias cosas, uno es que era abierto, que no tenía tiendas ancla y otro es que mientras todo mundo se estaba volteando a ver a Santa Fe, tú te fuiste a una zona industrial que hoy ya parece que es parte Polanco, pero hace 25 años no era nada.
No era nada. No, no, pero fíjate, yo todo eso viene de que yo estaba. Bueno, yo le hice a don Ángel el proyecto del. Del Patria, porque mi padre le intentó varias veces a lo del Patria y la realidad es que fue un tema complicado porque el Patria había sido escuela que era de los jesuitas, ¿Te acuerdas Que si el terreno era donado con? Había muchos temas. Y luego el otro tema es que no tenía uso del suelo. Entonces durante muchos, muchos años se intentaron muchas veces hacerlo. Pero cuando se revisó el programa de Polanco de ya regularizar todo y hacer una zona ya clara, con un desarrollo claro, pues ahí fue la oportunidad. Y en esa época me tocó a mí, digamos, estar ahí por ahí en la vida. Y entonces yo fui a ver a don Ángel y le dije oiga don Ángel, yo le hago el proyecto. Y entonces fui a ver en esa época Alberto Vallérez y le ofrecí ¿No quieres poner un Palacio ahí? Y me dijo no, no, ahorita no. OK. Entonces ya nos habíamos puesto de acuerdo, pero finalmente no nos pusimos de acuerdo. Y luego entonces yo dije ¿Qué hago? Ya tengo los permisos, ya tengo a don Ángel. Y me fui a Nueva York y firmé con Sax FIFA, que venía Sax ahí al Palacio Hierro nada más que luego toca el error de diciembre, ¿Te acuerdas de Ernesto Zedillo Y que se devaluó el peso? Y entonces don Ángel me llama y me dice, hombre, Javier, pues nosotros ahorita no vemos el tema de desarrollar un proyecto como este con la situación que estamos viviendo.
Ya traían tres sótanos excavados, estamos en el tercer sótano.
Y entonces el único realmente que lo podía comprar era Alberto. Y yo con Alberto tenía muy buena relación. Y la verdad te voy a decir una cosa, fue. Ya habíamos hecho varios proyectos juntos, tenía una gran relación con él y él ha sido otra de las gentes, grandes gentes que me apoyaron muchísimo en mi carrera. Y entonces cuando yo llegué a verlo, pues le presenté el proyecto. Finalmente también logré que entrara a Satélite, porque en Satélite al principio no había entrado y entonces Liverpool no quería que entrara. En fin, había mil historias. Pero finalmente en lo que acabé logrando fue poner de acuerdo Don Ángel y Alberto Valleres en que hicieran la transacción y entonces se volvió Palacio.
Dime algo, Javier, estás en un proyecto que Molière 222 es probablemente el proyecto más grande en el que te has involucrado hasta ese momento y todo parece que se va al carajo. ¿Cómo reaccionas tú en este momento?
Pues mira, la verdad es que no había otra, la única. Había un solo, un solo cliente, Un solo cliente que era Palacio. Había este. Yo tenía que ingeniármelas para que, para que. Ya había habido intentos de ponernos de acuerdo y no. Y habían fracasado.
¿Sufriste, ¿Había mucho estrés en tu vida? Estaba en juego.
Pues mira, la verdad que el proyecto que era mi primera promoción grande, bueno, después de Angelo, la primera promoción grande en la ciudad, porque había hecho ya Angelo en Puebla, y estaba en juego, pues realmente que yo estaba en obra en el tercer sótano y entonces pues yo estaba viendo cómo me quedaba con Sax, porque a mí Sax me parecía un hitazo en México y de hecho hubiera sido. Pero finalmente en aquella época el Sax estaba en renta, o sea, le pagaba renta a don Ángel y bueno, con la situación de la economía y todo eso, pues don Ángel se desanimó realmente y bueno, la verdad, te voy a decir una cosa, me puse, me puse las pilas, use todas mis temas, empezando porque hay una anécdota muy bonita, porque empezando porque el edificio que hice fue un triángulo y este es el que está ahí. Y fue muy bonito porque cuando Alberto compra el proyecto, llama a unos asesores americanos y le Dicen, oiga, pero señor Bayre, es el triángulo, la verdad no es eficiente. ¿Por qué? Porque mire, tiene plantas muy grandes, plantas muy chicas y entonces, pues la verdad, eso no es eficiente, tendría que ser un edificio de plantas grandes. Y sí, para que fuera eficiente. Y yo la verdad, entonces le digo, entonces ya llegamos y hay una junta de consejo con don Alberto ahí y me dice, me dice alguien entrando, oye, pues ten cuidado porque yo creo que hoy si la traes muy difícil porque ya le dijeron que tu triángulo no funciona. Dije, pues bueno, ni modo, yo la verdad ya había oído y llegué preparado a la junta. Entonces lo que hice fue que de repente yo les llevé, dije, miren, a ver, muy fácil, aquí hay 14 mil metros cuadrados que son los que se pueden hacer, entonces yo puedo hacer o siete pisos de 2000 metros, así rectangulares, que son en siete niveles, un edificio, una cajita de zapatos o puedo hacer una cajita de mil metros por piso. De 14 pisos. De 14 pisos de altura, que tampoco dice nada. Y entonces le dije aquí lo que yo siempre pensé era lo siguiente, este, y entonces ahí me estaban atacando todos, ya sabes, como que no, que esto, que el otro. Y entonces de repente yo les dije, a ver, pero entiéndanme, en el caso de ustedes muy fácil. Los pisos de abajo que son grandes los usa Peñoles, los pisos de en medio los usa Val Y los pisos de arriba son tus oficinas, Alberto. Allí tienes tú. Entonces tú no colindas con nadie al lado, o sea tú una oficina de tuya abajo tienes muchos vecinos aquí. 360 grados de vista. Y en ese momento dice el licenciado, pues fíjense lo que es lo que es la vida. Como que me está empezando a gustar la idea del triángulo. Y este, y auténticamente ese fue la razón por la que finalmente se pudo hacer el edificio triangular y fue un éxito. Y luego todavía ahora después de con mucho cariño don Alberto me habló y me dijo oye, este lo quiero crecer como porque querían crecerlo. Y la verdad, pues después de ver mil opciones de cómo crecerlo, lo seguimos creciendo hacia arriba el mismo triángulo. Entonces esa fue una historia realmente con él muy especial para mí.
Y regresemos a Antara. Antara sí fue una apuesta grande de hacer algo diferente, de ir en contra de la corriente. Así es cómo piensas en estas oportunidades. Y hoy estás con un plan. Y vamos a hablar más adelante de Reforma Colón en la colonia Guerrero construyendo la torre más alta de Latinoamérica. No sé si de Latinoamérica o de México, pero lujo. No necesariamente lo que se relaciona con la colonia Guerrero. Pero tú estás viendo un futuro a 30 años en el que el mundo cambia. Háblame de la decisión de Antara.
Mira Antara, Antara sale de. Realmente nos juntamos cuatro gentes para hacer ese proyecto. Este, y la verdad empezamos a trabajar juntos. Estaba Marcos Fastlit, Neil Bloom, este se llama David Zerur y yo. Y bueno, empezamos los cuatro y fuimos trabajando y la verdad es que ellos me llamaron a mí porque decían bueno, este es como que el hombre que le entiende más al comercio ahorita en México. Y la verdad que era así en ese momento. Y yo lo que les dije es, miren, el problema que tiene hoy México es que no caminamos y no hay calles. Entonces Mazarik es una calle, pero tiene muchos espacios entre y no caminamos. Entonces lo que tenemos que hacer es, ¿Cómo podemos hacer algo atractivo? Pues tenemos que olvidarnos de tener tiendas anclas. Ya Liverpool y Palacio están en Polanco, o sea, ya para, ¿Para qué vas a tener segundo Liverpool, segundo Palacio, Eso ya no tiene nada que ver? Entonces tenemos que hacer el lugar que tú el sábado digas, yo quiero ir ahí. ¿Por qué quiero ir ahí? Porque está agradable, porque estoy en el sol, porque me siento, porque tengo fuentes, porque tengo ruido del agua, porque tengo donde comer. Y ese fue donde nació el concepto. Y luego, por otro lado, yo siempre vi el potencial de la zona muy, muy importantemente. Y sobre todo, fíjate que fue una cosa muy rara. Nosotros, si tú te fijas en el proyecto Master Plan de Antara, cuando yo empecé, atrás de mí estaba la Uniroyal, no estaba, Estaba, estaba Las Levaduras, estaba Bayer, o sea, eran puros plantas. Entonces cuando yo hice el plan maestro y eché los edificios a la calle de atrás, mis socios americanos en aquel Walton, que al final nos quedamos Walton y yo por esa etapa, este Walton me decía, no le entiendo por qué los edificios si la calle principal es Ejército Nacional. Yo le decía, no, es que esa es la lateral, nosotros estamos en la lateral de Ejército Nacional. Si es nuestra calle más visible, pero no es nuestra entrada. Nuestra entrada va a acabar siendo por atrás. Y la verdad, te voy a decir una cosa, tuve la suerte de tener esa visión y los edificios los coloqué atrás y hoy la calle de Cervantes Saavedra con los museos, con los edific. Es una supercalle y es la mejor entrada y era mucho mejor que la otra, pero en aquella época no se veía. Y luego, por otro lado, yo siempre pensé que Antara se volvería el centro o el centro urbano de esa nueva zona que iba a desarrollarse. Nosotros, yo te voy a decir, yo fui en esa época Andrés Manuel era jefe de gobierno y yo estuve batallando mucho con él para que me dejara hacer el paso Snebel. Finalmente cuando él ya se va a buscar la presidencia, se queda Alejandro Encinas y entonces finalmente con Alejandro logré que nos dieran la oportunidad hacer el paso a Desnivel y nosotros donamos el paso Desnivel ese de Molière, porque yo lo que quería era que se sintiera. Yo de hecho le puse Antar a Polanco, ¿Me entiendes? Y estábamos, no estábamos en Polanco, pero bueno, era la forma de. Era la forma de poder hacer. Entonces yo dije, tengo que hacer el paso a desnivel para que pases, para que fluya, porque Ejército Nacional siempre fue creado como una barrera que dividía Polanco de lo industrial. Entonces aquí realmente lo que sucedió fue que nosotros, pues, ¿Como rompíamos esa barrera? Pues metiendo esto y luego haciéndolo peatonal, ¿Me entiendes? Haciendo que fuera una calle y que caminaras. Y la verdad hubo mucha gente muy. Me tardé muchos años en poderlo hacer, o sea, tardamos casi de que compramos el terreno a poderlo hacer como 10 años, o sea, fue una apuesta muy difícil, muy dura, pero finalmente creo que. Creo que le dimos muy bien.
¿Qué tomas en consideración cuando estás haciendo estas apuestas tan grandes? Digo, si bien el terreno te sirve como un stop loss, vamos a decirle, pues no podrías realizar el valor completo si no. Si no desarrollas este plan, si no rompes la barrera, si no. Si no se materializa este. Este sueño. ¿Qué es lo que tomas en cuenta cuando estás diciendo voy a comprar 27 lots? ¿Cuántos compraste ahorita para?
Sí, 49.
49 lots para el.
Bueno, pues que es que fíjate, el tema es una cosa muy importante. Cuando yo. Cuando yo hice Antara, yo aprendí muchísimo, muchas cosas y muchas lecciones de la vida que hay, que son valiosas. La primera es que honestamente, tú solo te vas creando tu plusvalía, qué quiere decir que cuando tú haces algo grande, importante, tú le generas valor a la zona y si tú como desarrollador, tú no piensas que lo que tú vas a hacer va a ser que valga más todo tu entorno, tú estás perdido, porque entonces quiere decir que vas a devaluar el lugar donde vas y tú, por ende, tu proyecto si no aporta nada, se va al demonio. Entonces yo siempre entendí eso, lo aprendí ahí, que a través del tiempo de ir haciendo primera etapa, segunda etapa, tercera etapa, que cada vez que hacíamos una etapa le quita riesgo, le vas quitando, ¿No? Pero como iba siendo exitoso, era más exitosa y tenía más nombre. ¿Y ahorita, por ejemplo, finalmente que estamos en la etapa final, que ya llegamos con un hotel, porque por ejemplo, para regresarme un poco en la historia, yo quería hacer un hotel, de hecho el edificio redondo de enfrente estaba planeado como un hotel y tenía una terraza y tenía alberca y todo, pero lo que pasó en esa época, En esa época yo, todos los hoteles que yo buscaba me decían te doy perfecto, pero la tercera marca o la segunda marca y yo decía oye no es que yo quiero el Park Hyatt, yo no quiero el Hyatt, yo no quiero el Rich, pero ahí Javier está en la zona industrial, como si es que va a ser, tú créeme que no sé, total finalmente no conseguí a nadie, firmé alguna vez un acuerdo, firmamos un acuerdo hecho con Quinta Real, que finalmente ellos se arrepienten y no entran, que yo creo que les hizo gran daño haber perdido ese hotel de la Ciudad de México, pero en el fondo te diré una cosa, nosotros, lo que yo siempre supe es que eso iba a ser un punto de desarrollo muy importante y ahora fíjate, después de 20 años hoy viene Rosewood a poner su hotel, me entiendes? ¿A todo, me entiendes? A todo galope, o sea, las tiendas son, están, ¿Qué pasó? ¿Que las tiendas por ejemplo venden mucho más en Antara que en cualquier sitio de Polanco, me entiendes? Entonces cambió mucho, nos ha cambiado mucho la gente, la gente ahora ya no llega tanto en coches, se mueven otras cosas, se mueven en ubers, en patines, en bicicletas, entonces realmente ahorita una de las cosas que estamos trabajando con el gobierno es que queremos como parte de nuestro trabajo hacer una conexión urbana entre la zona hotelera y Antara, ¿Me entiendes? Porque ahorita que la estamos creciendo, que tiene ya vamos a tener mucho más restauración, vamos a tener este y luego finalmente la verdad es que se han logrado unas marcas de ahorita que por ejemplo estamos en un mundo de oficinas, que nadie estaba haciendo oficinas porque se paró con la pandemia y nosotros la verdad tuvimos la suerte de seguir con el edificio, decidimos, fíjate, lo íbamos a hacer de vivienda, decimos hacer de opcinas.
Dijiste esto va a regresar.
Así es, es que lo que pasó es que todo mundo se paró, entonces no había nadie. La verdad es que ahorita no tengo, o sea, el edificio ya está lleno, terminar todavía le faltan ciento y pico de días y hoy lo tenemos al 100% lleno de oficinas, o sea, ya el hotel ya está, o sea, y la verdad rentada súper bien y es que ahorita para los corporativos que se les vence sus contratos, que ya no quieren seguir en su mismo y que no es, no es que estén creciendo, que quieren moverse, no hay nada. Fuimos la alternativa y la verdad ese edificio se volvió muy. Va a ser muy significativo en Polanco porque estás en una gran avenida, me tienes Ferrocarril de Cuernavaca, es buenísima, luego Ejército Nacional y tienes, va a ser una torre de 40 pisos, 45 pisos, o sea que sí es un tema, pero. Pero a mí lo que me da mucho gusto es que esas apuestas que haces, porque las apuestas de nosotros no son a un año o dos, las apuestas de nosotros son a veinte, treinta años, nuestras apuestas. Tú lo que no puedes ver es que si ahorita estás en una sequía de oficinas, tú tienes que seguir trabajando y ver por dónde vas. Y claro, y de repente vivienda, ¿No? Vivienda, por ejemplo, de Antara, te digo, al principio nunca pude hacer vivienda, porque si yo hubiera hecho vivienda, mi vivienda era de cierto nivel más abajo de lo que yo tenía en el comercio, entonces ahí fue donde todo eso fue haciéndolo, pero tuve que ir haciendo cada parte con cada parte, ¿No? Primero, hoy por ejemplo te podría vender unos departamentos carísimos en Antar, hoy no nos interesa probablemente porque como que todo está en renta y como para que me meto en ese lío, ¿Me entiendes? Pero finalmente, después de muchos años te das cuenta de que el haber hecho ese plan de decir bueno, primero me voy con el comercio, luego arranco mi primer torre de oficina, luego arranco mi segunda torre, ¿Me entiendes? Y así fue, paso a paso, los dimos bien, los dimos sólidos y lo logramos.
¿Hay algún proyecto que no te haya salido tan bien?
Sí, sí, sí, debe de haber, no, si hay. Alguna vez hice un proyecto que nos fue muy mal en Puerto Vallarta, de un centrito comercial muy chiquito, que doné el proyecto, o sea, yo era un grupo de socios y yo doné el proyecto y desgraciadamente a la gente que lo manejaba no era una gente capaz y entonces fue un lío porque. Pero yo no lo manejaba yo realmente y el proyecto era muy bueno y podría haber sido muy. Pero nada más que lo manejaron muy mal.
En términos de integración con el entorno urbano, me acabas de contar en Antar, hasta esta barrera que es Ejército Nacional, ¿Cuál ha sido el más complicado de integrar con el entorno?
Pues fíjate, yo creo que son difíciles, o sea, todos tienen sus retos, o sea, yo te digo una cosa, ha habido desde, no sé, muchas es que te podría hablar en cada caso son distintos. Yo creo que ahorita uno de. Lo digo, Antara ha sido un reto, pero finalmente lo que creo que hicimos bien en Antara es que la escala en general es muy peatonal y luego tiene mucho espacio abierto, muchas plazas y cerrar. Para mí ese tema del espacio público es fundamental y es el que te relaciona. Y si tú ves Antara cuando pasas por. Tienes plazas, o sea, no vas con un edificio con la banqueta aquí, sino que se abrieron espacios y la gente disfruta mucho. Entonces yo creo que el espacio público te ayuda mucho a hacer que un edificio se conjunte con su entorno. Uno de los también que es muy complicado es el de Reforma, por ejemplo, porque obviamente es un proyecto muy extenso y queremos hacerlo en una zona que es, como te diré, como de escala baja y tiene su residencial, entonces tiene sus temas.
¿Cuándo creen terminar ese proyecto?
Todavía estamos empezando apenas, pero estimo que alrededor de 4 o 5 años completo este. Yo creo que la primera etapa es que es muy grande, muy grande, muy.
Grande y no todos son edificios y torres gigantes, no todos son centros comerciales. También te metiste a un reto bien interesante, bien importante que fue la iglesia de Santa Fe. Venías de la historia de que tu papá hizo una iglesia muy, muy reconocida, muy bonita en Polanco y tú tenías que hacer algo. Pues no sé si mejor.
Simplemente te voy a decir, diferente y evolucionado, pero muy inspirado en él, si te fijas, porque quise que no tuviera techo, o sea, quise hacerlo un triángulo evolucionado, ¿Me entiendes? Pero lo hice como un homenaje a mi padre porque sentí que era para mí esa iglesia de San Ignacio es una gran. Un gran proyecto y realmente te digo, es uno de los mejores de él, yo creo. Y entonces el hacer Santa Fe en esta forma que lo hice, pues un poco aunado a que ya teníamos otra tecnología, o sea, para haber hecho esto en aquella época, nada más simplemente para trazar la estructura y los giros y las cosas que hoy puedes hacer con las computadoras, imposible. Pero no lo hice por. Y te voy a decir una cosa, me encanta y creo que una de las grandes suertes que he tenido es que funcionamos muy bien en escala pequeña y funcionamos muy bien en escala grande, o sea, como que nos adaptamos mucho y eso es muy difícil porque muchos despachos, grandes arquitectos que ha habido, de repente son muy buenos para una banda de. ¿Me entiendes? De acción en una parte, pero en general lo que te das cuenta es que no es tan. ¿Cómo te diré? Es muy difícil. Y todo nace de que tú te tienes que ir metiendo en el problema en el que estás y resolviendo con ese contexto y qué vas haciendo. Y la verdad es que hemos hecho casas maravillosas y hemos hecho proyectos enormes, maravillosos.
Mi primo Héctor del Mar trabajó contigo, trabajaba en este proyecto, estaba en uno de los equipos que estaban pues echando líneas para la iglesia y me cuenta una historia de que llegaste tú a decir que lo que estaban dibujando estaba muy pesado, que tú querías algo que pareciera que flotara y que sacaste tu pañuelo. ¿Cuéntame qué es lo que tenías en mente?
Yo lo que les dije es un poco. Miren, yo quiero una iglesia que no sea un. Que no sea un techo y un poco lo que les dije es como un juego de manos, digamos, que hace cuenta que las manos de Dios te están abrazando. Entonces un poco esto. Entonces yo mi idea era que fuera como ligera. Entonces lo que dije y lo que quiero es que el manejo de la luz y que, me entiendes, que todo sea espiritual, que no. Que no tengas nada que te distraiga, que no tengas sino simplemente la superficie de madera, ¿Me entiendes? Luego las bancas que también como que había un simbolismo con el pescado, ¿Me entiendes? Que tenía que ver con la iglesia y la arquitectura de las iglesias siempre ha sido eso, las plantas eran en cruz porque era como un símbolo, o sea, siempre como que había esa parte mítica de. Y esta iglesia un poco por ahí lo hice, ¿Me entiendes? La forma es la forma de un pez en planta. Y luego tienes Las bancas son como la. ¿Las espinas, me entiendes? Vertebrales del pescado y luego pues termina, ¿Me entiendes? Y se levanta y eran las manos de Dios y luego la luz y en fin, una serie de elementos que te hacen que realmente cuando estás ahí, si sientas eso.
Ahora con estos proyectos de gran escala me hablas, ya tenemos rentados, o sea, te dijiste, fue mi primera promoción el de Molière y ahora pues tienes un grupo inmobiliario de los más importantes, no solo de México, sino con oficinas en varios países alrededor del mundo y proyectos en muchas ciudades. ¿En qué momento dices vamos a dejar de ser arquitectos y nos vamos a volver desarrolladores?
¿Es que no, fíjate que no, todavía no decimos eso, o sea, yo te diría, siempre el quehacer arquitectónico tiene que estar independiente, la parte arquitectura es completamente independiente de todo lo demás, porque primero, para que te consideres como arquitecto es muy importante que la arquitectura tenga calidad y a mí si tú quieres que lo más difícil en mi vida fue, sobre todo por ejemplo en Casco como en Antara, es que tú como arquitecto quieres hacer tu sueño dorado de todo lo que tuviste, todos esos años de represión, de quiero esto, me entiendes? Y de repente te das cuenta que cuando ya estás ahí, pues tienes que ser medido, pero también pues si quieres tienes que, tiene que haber la fuente y tiene que haber esto y tiene que haber aquello y tiene que. Entonces yo lo que hemos hecho, digamos, es siempre, siempre era Sordo Madaleno Arquitectos y Grupo Sordo Madaleno y luego finalmente ya que se hizo más grande, creamos, somos, que SOMA es hoy, yo creo que pues digamos, el brazo fuerte de nosotros, digamos, es donde tenemos todo, la promoción, el desarrollo, la construcción, la renta, la operación, todo está en SOMA y Sordo Madaleno, sin embargo, es Sordo Madaleno Arquitectos, están juntos, más no revueltos, no tienen, o sea, nada que ver y funcionan completamente independientes.
Esta idea de involucrarte en proyectos cada vez más grandes, en salirte de tu expertise central que era la de ser arquitecto, pues implica pues poner tal vez lo que ya tienes en riesgo. ¿Cómo fue esta decisión de? Sí, de hacer algo que tal vez tenía un potencial de ser el brazo fuerte y hoy maneja tiendas de retail, representas marcas, ¿Cómo ha sido este crecimiento? ¿Cómo tomas la decisión de involucrarte, no sé si llamarle integración vertical o de involucrarte en nichos adyacentes?
Fue de principio fue una necesidad, o sea, y la necesidad fue la que nos fue llevando, o sea, yo cuando genero, mira, una de las partes, todo mundo usaba gente para comercializar sus espacios y yo no, por ejemplo, yo todo lo comercializaba yo, o sea, yo hablaba con los dueños de las tiendas, yo hablaba, o sea, no tenía un. ¿Tenía alguna gente que me ayudaba, me entiendes? ¿Con abajo, me entiendes? Que me ayudaba con el tema, pero al principio, al principio era yo solo y luego ya tuve gentes que se dedicaban a eso, pero era gente in house que nada más trabajaba para mí, que no le rentaba nadie más, me entiendes, Entonces por ejemplo, qué pasa cuando hacemos Antara Santara necesitamos una comercialización distinta a todo lo que había porque no había nada así, entonces teníamos que generarla como tal, entonces no te queda otra más que meterte tú y ahí fue donde a lo mejor ya metí por primera vez a un agente de ventas que se dedicara específicamente esa parte y luego te vas viendo con un poco, por ejemplo, la realidad es que también honestamente hoy lo que hemos crecido en los últimos años también es mucho por el gran equipo que he logrado hacer con mis hijos, me entiendes, o sea, creo que he tenido la suerte de que tengo tres gentes que son súper aficionadas al. A lo que hacemos, les encanta, lo disfrutan, lo trabajan y son muy tan apasionados como yo, se complementan mucho y eso me ha dejado mucho crecer porque muchos años a mí siempre me hacía falta gente, tener gente talentosa y alrededor de mí que pudiera ayudarme a crecer y en mis hijos he encontrado esa gente. Entonces, por ejemplo, digo cuando por decirte con el tema de las tiendas, yo toda mi vida nunca quise meterme en el tema de las tiendas. ¿Razonamiento todo mundo me ofrecía un porcentaje de la tienda para que yo para entrar a Satélite o para entrar no sé dónde, me decían hombre Javier, por qué no te doy un porcentaje? ¿Y eso a mí como que yo decía, me sonaba como a una cosa que no estaba bien porque para qué quería yo tener el 10% de una tienda que yo ni manejaba, me entiendes, Y ya tenía yo el compromiso moral del tema y entonces como que yo siempre eso dije no? Sin embargo cuando mis hijos me plantearon hoy vamos a hacer lo del Liter bien, vamos a meternos, vamos a traer marcas así, sí me entiendes, yo nunca pensé en ese plan, pero eso lo generaron ellos, me entiendes, y ha sido un. Y yo estuve de acuerdo y apoyé y obviamente este fuimos todo y ha sido un gran éxito y ha sido una gran, Es una atinada enorme, pero también ya teníamos toda la base que necesitábamos, o sea, ha sido como que te diré, eso que hicimos ahorita del retail lo podemos hacer hoy o lo pudimos hacer hace tres años o hace cinco, pero hace diez era imposible.
Ahora cuando estás pensando en, no sé si hablarle de transición generacional o ya en el involucramiento de una tercera generación en la empresa. ¿Empezaste a formar a tus hijos de alguna manera, prepararlos para lo que venía o fue algo natural? Cuando ellos levantaron la mano dijimos vamos a ver dónde te acomodamos.
¿No, fíjate una cosa, yo como te platiqué de principio, que a mí como que toda la vida me empujaron para allá, yo la verdad no empujé para ningún lado, o sea, yo como que los dejé que realmente ellos fueran tomando sus decisiones y obviamente si tuvimos conversaciones, me entiendes? Javier de repente me dijo, oye papá, yo quiero ser arquitecto, pues qué maravilla, órale, pues entrale feliz, vamos, te apoyo en lo que sea. José Juan también tenía un poco la duda, pero así de le gustaba dibujar, ¿Me entiendes? Pero de repente yo mi vocación es financiero y se pues métete a lo financiero. Yo feliz, yo tampoco pensé que a lo mejor iba a ser financiero en parte de real estate, ¿Me entiendes? Pero finalmente, bueno, era financiero. Y luego Fernando que era más chico, siete años después viene y me dice un día oye papá, pero a ver, pues yo quiero ser arquitecto, pero pues como que ya Javier ya es y José Juan. Y me llevan. Y yo qué no, pues tú tienes chance igualito que ellos, o sea, ¿Cuál es el problema? Est siete años más chico, pero no pasa nada, o sea, que métete feliz. ¿Como sé feliz? Y la verdad te voy a decir una cosa, tuve mucha suerte porque son los tres muy complementarios, o sea, son. Cada uno tiene sus talentos y sus artes y se complementan mucho. Entonces yo creo que eso. Y luego yo te digo una cosa, yo manejé como que durante muchos años yo manejé todo eso y ahora, me entiendes, Pues ya delego mucho en ellos, ellos manejan mucho, obviamente sigo yo estando a la cabeza de las decisiones y de para dónde vamos y de para dónde no, pero también la verdad es que en realidad pues hoy dependo mucho de ese equipo que tengo, que pues digo, hoy en día el grupo somos más de 500 gentes, o sea que sí, es impresionante el tema del cambio que hemos logrado.
Hablas de que tu papá a ti nunca te impuso, que te dejó probarte, opinar. No chocaron, pero si tenían sus diferencias. ¿Cómo estás aplicando eso para con tus hijos y qué es lo que has logrado aprender de ellos?
Yo te diría que he tenido mucha suerte, o sea, yo creo que alguien dice que por ahí que la suerte la reparten a las 6 de la mañana, o sea, quiere decir que algo tuviste que haber hecho para la suerte que no se da solita. No, pero yo te voy a decir una cosa, yo lo que he hecho, tratado es de apoyarlo siempre, o sea, y a mí eso me. Lo mismo que hizo mi papá conmigo, yo desde que entraron, por ejemplo, yo teníamos algún administrador en la oficina y José Juan cuando entró de finanzas a la parte de finanzas, ¿Me entiendes? Llegó un momento oye, yo quiero como crecer y como que no me dejan y como dije, vamos a ver pues demuéstrame, empújale y a ver, encárgate de esto, órale. Y él empezó a moverse y hacer sus cosas y con mucho éxito y al final se acabó quedando el en control de esa parte, ¿Me entiendes? Y Javier lo mismo, es como yo cuando entré al despacho de mi padre, se cuenta que yo entré de. Yo entré y tuve que irme ganando mi lugar adentro, igual lo han hecho mis hijos, o sea, cada quien se tiene que ir porque si no el equipo no te respeta. Exacto. ¿Me entiendes? Si yo llego y pongo mañana alguien ahí le digo oye, ahora este es tu jefe, todo el mundo dice no, en cambio ellos se lo van ganando, ¿Me entiendes? Y ellos han ido organizando su equipo de gente también ha pasado un poco, yo ya tengo 68 años, ya muchos de mis gentes que trabajé muchos años ya no están conmigo, ¿Me entiendes? Ahí ahora una gente mucho más, gente joven, mucho que además te digo, disfruto tanto de trabajar con ellos.
¿Cuál es el reto más grande? Porque aquí he tenido a muchas personas que están en este proceso de transición generacional y me lo decía Alejandro Ramírez, cuando él tomó su primera posición dentro de Grupo Ramírez me decía, yo tenía que agarrar proyectitos que nadie quería y sacarlos muy bien y con eso irme haciendo de mi propia reputación. ¿Cómo? ¿Cómo le sugerirías a alguien, a tus hijos hacerse este espacio dentro de una empresa en la que a su vez hay una cabeza tan fuerte como la eres tú? Mira, yo creo que.
Yo creo que lo más importante es que te abras paso a través de buenas ideas y de trabajo, o sea, tú siempre que traes, yo por ejemplo, cada vez que tenemos un tema de un proyecto nuevo o una idea nueva que nos juntamos, pues lo que es más importante es cómo cada quien lo hace, el digamos el approach, cómo te metes en el proyecto, a dónde vas, qué quieres hacer y yo creo que el consejo más grande que te puedo dar es que tienes que ser sobre todo que no te ganen las razones que no te tienen que ganar. Tú cuando estás haciendo un proyecto y eso es lo que a mí me ha ayudado toda la vida, siempre pienso en todo lo que es lo que tengo que lograr en el lugar, cómo tiene que ser, que tengo que darle a la gente, que esperan de este lugar para que ellos vayan ahí, y una vez que creas eso ya luego te empieza a preocupar por todo lo demás, pero tú lo que tienes que tener es una claridad a dónde vas, entonces yo creo que la forma de hacerlo es honestamente, con trabajo, con mucha dedicación y luego con mucha visión de dónde vas. Y yo por ejemplo, la verdad que te tienes que ganar la confianza de tu jefe, o sea si yo por ejemplo yo vivo mucho más relajado porque le tengo mucha confianza a lo que hacen ellos, no estoy preocupado porque me entiendes, ya cuando tengo alguna preocupación oye a ver qué pasa con esto, cómo va aquello, oye no me latesto, pero en general ellos manejan, me entiendes, son libres y toman decisiones y se manejan porque creo que esa diferencia ellos hoy digamos que para que mejor me entiendas, yo a la edad de ellos yo manejaba mi empresa completita, Javier cumple 40 años este año y yo hasta los 40 años ya llevaba 12 manejando mi empresa solo, o sea que ya tamaño para hacerlo, edad tienen toda, o sea si ya ahorita no los dejo, pues cuándo entonces si voy a esperar, yo no soy un padre que yo diga no es que aquí el que tiene que seguir siendo el fregón soy yo, para nada, yo creo que mi paso por la vida es un tema yo creo que de el antes y también del después y luego, porque lo más importante que yo creo que yo voy a dejar en mi legado, además de las cosas que haya hecho, pues van a ser lo que ellos van a hacer en el futuro.
¿Ahora con la nueva sangre pues vienen nuevas ideas, proyectos diferentes, se metieron en el Soho House, cómo piensas tú? De un par de cosas, primero cuando estás, y voy a regresar a esta idea de reforma Cuauhtémoc y lo que pasó en Antara y lo que me mencionabas de los departamentos que hoy te puedes vender carísimos, la gentrificación, ¿Cómo ves eso que podría ser lejos de un beneficio para una ciudad que por otro lado el desarrollo podría traerlo con mejores ingresos, más trabajo, más, mejores áreas comunes y también el desplazamiento de pues la gente que tradicionalmente había vivido ahí?
Bueno, mira, yo te voy a decir, a ver, por ejemplo, en el caso de, en el caso de Polanco no ha habido tal tema, o sea, bueno, a ver, en el caso de Polanco, primero, cuando el gobierno cambió para que las grandes casas se pudieran volver departamentos en edificios de cuatro pisos, pues ahí cambió, eso fue lo que más cambió Polanco en su, en su totalidad yo creo, esa decisión de gobierno. Sin embargo, creo que al final pues hay que tener mucho cuidado con lo que va pasando en las ciudades y por dónde te vas yendo y cómo lo vas manejando. ¿Por qué? ¿Qué le pasó a Polanco en su momento? Polanco perdió las escuelas, o sea, el Patria, el Margarita, Escocia, el Franco inglés, que estaba fuera de, estaba en el circuito interior, en fin, había cuatro escuelas que eran cañonas y que de repente pues la gente que vivía, todos sus hijos iban al Patria, iban ahí, vivían en Polanco, era todo, Pero de repente la vida empezó a cambiar, los terrenos empezaron a vender, empiezan a surgir edificios y se vuelve, o sea, otro mundo. Y tiene razón, ahí viene un asunto, pero ahí fíjate que está, yo creo que el gran reto y el, yo creo que el gran sueño que yo tengo con Reforma, porque yo te diría que Reforma lejos de venir a saturar una zona, es una zona que de la ciudad que ha perdido habitantes y que hay muchos edificios abandonados y que hay muchos edificios derruidos, muchos terrenos abandonados, ¿Por qué? Pues porque es una zona que tradicionalmente ha estado entre muchos movimientos sociales y temas, y la gran apuesta que yo hago es que un poco el tema de regresar al centro histórico, o sea, de volver un poco el tema de la vida hacia el centro y es un poco lógico porque ¿Qué pasó con México? Nos hemos ido saliendo, Santa Fe, bueno, y las colonias y lo que pasó.
Con los grandes desarrollos de interés social hace dos o tres sexenios.
Exactamente. Yo te digo, yo cuando iba a mi casa en Reforma, yo cuando era niño, bueno, pues te digo, me bajaba en el camión en Palmas y Reforma y tenía que subir porque no subían al 13, digo, así le llamaban ahí arriba, al cruce de Constituyentes y ahí había una tortería y una estación de camiones que era donde todo el mundo se iba Toluca, ¿Me entiendes? Y pero yo cuando. Cuando yo era niño, pues en Reforma por mi casa no pasaba nadie, o sea, pasaban poquísima gente. Hoy tengo tres carriles llenos de gente todo el día. Tienes que casi pedir permiso para salir de tu casa al semáforo. Es un tema curioso, pero eso es de todo lo que se ha colgado alrededor de la ciudad, ¿Me entiendes? ¿En desarrollos de fraccionamientos de colegios como bosques, no? Pues cuando se hacían todos los desarrollos, bosques, colegios, comercio, pum, pum. Y órale. Entonces, ¿Qué pasa? Eso, eso se fue colgando de la infraestructura de la ciudad y llega un momento en que de repente tenemos que regresar al centro. Y yo por eso creo que la gran apuesta que tenemos. Y por qué Sojo y Soho, por ejemplo, fíjate, cuando vino Soho lo llevamos a ver Polanco, nosotros tenemos espacio en Polanco, teníamos espacio acá y sin embargo nos dijeron lo que más me gusta es esto y ha sido realmente increíble el éxito que ha tenido. Estamos ahorita agregándole 34 habitaciones para hacer el hotel, pero viene por ejemplo también Hondal, que es un. Es un restaurante club de playa en. ¿Cómo se llama? En Ibiza, que es increíble. Estos cuates tienen además otros restaurantes en España y eso, entonces van a crecer con nosotros y vienen aquí y van a causar que también en Cabo tenemos un proyecto muy, muy interesante ahorita de que se llama Anima, que es el primer área comercial seria buena que va a haber en Cabo.
Y la otra cosa que te quería preguntar es tu industria, y no estoy hablando tanto de real estate, sino de la arquitectura. Hoy parece estar, y tú lo has vivido varias veces, ¿No? Dices que conforme se ha metido tecnología te permite hacer más con menos gente y hoy pues parece que ya cualquiera podría diseñar un espacio con un par de apps. ¿Cómo estás viviendo tú esta transformación, la integración de inteligencia artificial a tus procesos?
Mira, ya tengo un departamento de inteligencia artificial en mi oficina, o sea, obviamente no te puedes estar. Ya tengo el departamento de TEC, que ya hicieron ahí su portal de entrada y todo, porque son muy sonidos. Pero te voy a decir una cosa, es que obviamente las utilidades y las cosas que tenemos hoy son increíbles, pero luego. Y obviamente, pero luego viene la experiencia y luego viene la profundidad y luego también hay que recordar que cuando tú le metes, no le metes los datos correctos a la, a la intervención, pues lo vamos a usar todos. Claro, eso te va a acercar el gap de mucho más competencia, mucho más abierta y mucho más posibilidades de competir. Sin duda, pero lo que pasa es que al final de todo eso nosotros con esa visión de panorama que tenemos, esa es la gran virtud que al estar verticalmente integrados tenemos, podemos hacer es que yo, nosotros vemos desde qué materiales son buenos para el mantenimiento de una cosa, para la operación, porque los operamos hace 20, o sea satélite lo venimos operando hace 40 años, me entiendes, o sea sabemos qué sucede, nos ha pasado de todo este, entonces toda la experiencia de esa parte, luego el tener las tiendas, luego el manejar los contratos, el tener el financiero, o sea todo, todo lo que tú vas conociendo alrededor de lo que vas haciendo, te informando y eso pues va a ser difícil que una te pueda dar todo ese enojo, te podrán vestir cosas muy bonitas y yo justo acabo de hacer una ponencia de una carta que tenía que responder y te juro que dije voy a probar, le pedí a mi secretaria, le dije hoy hazme una carta de esto y agarré al dey y la de la verdad me dejó impresionado lo bien que contestó la calidad del tema, dije wow, espectacular y es un tema, pero bueno, eso tampoco nos va, eso lo que único que va a acercar, va a acercar a todo mundo y eso va a hacer que encontremos otras, otras áreas donde buscar nuestros nichos de triunfo y nuestros rincones, nuestras batallas.
¿Dónde ves las grandes oportunidades en el real estate o desarrollo inmobiliario en México para los próximos 10 o 15 años?
Cada día son más difíciles encontrar los buenos lugares, luego por otro lado la ciudad se ha saturado cada día más, entonces tenemos que ser muy inteligentes y tenemos que trabajar con el gobierno. Yo creo que hay grandes oportunidades que en el futuro se podrán hacer en México, porque vamos a tener que de repente replantearnos ciertas cosas, por ejemplo, Reforma no le puedes echar un segundo piso y no vas a y ya no caben, o sea ya no puede transitar más coches, entonces si tú sigues colgando edificios, entonces yo lo que creo que viene es una nueva, que es para mí lo que es importante regresando a Reforma y a lo mejor esto pega más con lo que te. Porque luego me desvía un poco este. En el tema de Reforma lo que es muy interesante es que nosotros vamos a querer por primera vez como que la gente que trabaja ahí viva alrededor de ahí, o sea, la gran ventaja que tiene es que tenemos la colonia Guerrero, que tenemos la tenemos la Roma, tenemos la Condesa, tenemos diferentes estratos de colonias alrededor de aquí, en un tramo que en bicicletas es menos de media hora, entonces el plan de nosotros y el plan con Banco Santander es generar que los empleados se muevan, vamos a hacer un proceso, ayudarles con hipotecas y demás a que vivan cerca de donde trabajan, entonces para que un agente de limpieza no tenga que salir a las 5 de la mañana de su casa, llegar a trabajar a las 8 de la mañana, salir a las 5 de la tarde, llegar a las 8 de la noche a su casa y echarse 6 horas de commute para eso. ¿Qué pasa si tú de repente a ese grupo de gente les creas, les construye unas casas en la colonia Guerrero para no desplazar, no quieres desplazar a nadie de la guerra, simplemente que es donde puede haber un tipo de presupuesto y de casa y de precio de terreno y de servicio que para esta gente sea ideal y ellos pueden llegar por? Porque además, por ejemplo, el proyecto de Reforma tiene muchísimas estaciones de metro, no quiero decirte mentiras, pero son más de 7 en un radio de 500 metros, entonces tú de lugares cercanos te puedes transportar en metro y no tienes que usar el coche. Entonces la gran oportunidad que en Antara no vimos cuando la hicimos, porque como todo aquello era atrás y se fue generando por la oferta y la demanda, aquí hoy sí sabemos que eso se va a dar porque ya se dio una vez y sería porque en el momento en que tú generes ese potencial de comercial con todo, vas a tener un servicio y ahí es donde tenemos que trabajar con el gobierno en cómo generar esto para que ellos nos den el apoyo, para que todo alrededor de esto se vuelva una colonia genial de vida para diferentes clases sociales y que tengan también, por qué no, escuelas y que, o sea, tenemos que pensar en todo eso.
¿Javier, a lo largo de tantos años y tantos proyectos, ya hablábamos de lo que pasó ahí en Molière con la crisis, pero has tenido momentos muy, muy difíciles en los que sí hay mucho capital en riesgo, pero también hay un impacto a más personas, estás jugando un juego high stakes, no? ¿En los que, porque la vida es así, algunas cosas no salen como esperabas y cuáles son tus filosofías como para enfrentarlo? No me estás diciendo, bueno, primero la filosofía no es cuando se enfrenta, sino cómo trabajaste todo el tiempo anterior, porque a la hora de que se cae el niño al pozo entonces si tú, todo el mundo se pone a gritar. Exacto, pero una vez que estás ahí, ¿Cuáles son los primeros pasos con los que hablas con tu equipo o enfrentas?
¿La primera es serenidad y objetividad, o sea primero y la y la otra que no te pase por encima todo esto porque te vuelves loco, o sea, lo primero es que tú tienes que hacer es primero tu serenidad en vamos a entender qué pasó, qué fue lo primero que yo dije, a ver qué mala cosa, pues ya entendido, pero ahora qué pasó? Es lo primero que tenemos que saber, falló, ¿Qué falló, qué fue lo que, quién fue el que, dónde estuvo el problema, es algo que yo haya tenido que ver o es algo que no tengo nada que ver, o sea yo dije bueno pues es algo que pasó pero que tengo que entender por qué sucedió, pero no, no me debo de, ni me achicopalo, ni me caigo ni nada porque simplemente me parece que es una situación?
Hace 14 años decías que 50% de tu trabajo era para ideas propias y el otro 50% para clientes, pero que cuando eres tu propio cliente tienes de dos o te perdonas más cosas o eres más caprichoso. Hoy estás prácticamente trabajando que 100% en cosas tuyas.
No, no, no, sigo más o menos en la misma ecuación, fíjate esa parte, esa parte no la he querido dejar y te diría por qué, porque en realidad como te dije, arquitectura está independiente de todo lo demás, entonces arquitectura tiene que vivir como arquitecto y he trabajado para muchos competidores míos, vamos, nosotros por ejemplo le hicimos a Mítica, a Elman por ejemplo le hice el toreo a David Daniel, que son grandes, desarrollo fibra 1 y danos, digo son competidores nuestros y trabajamos con ellos. ¿En mi caso me cuestionaban mucho en mi equipo, de repente oye pues por qué les haces, por qué vamos a hacerle esto a alguien? Y le estamos dando know how, tecnología, estamos pasando de lo que sabemos. Pues es que te voy a explicar una cosa, nosotros, precisamente ese es el tema, con esto vamos a aprender más, vamos a saber más, nosotros tenemos que ser capaces de trabajar para todo mundo, porque si no vamos a depender de nosotros y nos vamos a tener. Y eso siento que te desubique, te puede llegar a desubicar en el tiempo, te puede desubicar porque de repente tú cuando empiezas a agarrar ciertos errores y tú mismo eres el que te vas manejando, tú necesitas alguien que te esté jalando siempre a la realidad y que te esté diciendo oye a ver aquí no vamos bien, esto me gusta para acá y que tengas que estar batallando diario y a mí por eso me gusta mucho trabajar no solo con distintas gentes, también con mis competidores encantados y siempre les hacemos lo que mejor podemos y les ayudamos hasta donde podemos porque creemos que esa es nuestra responsabilidad.
Crees que te exiges más tú a ti mismo o que un tercero te.
No, yo te voy a decir, yo soy especialmente exigente conmigo, me cómo te Soy muy perfeccionista y me molesta mucho que algo no esté bien, soy muy metido en el detalle, me la paso viviendo en el, o sea, por ejemplo ahorita con mi casa estoy metido hasta en el último cosita y todo el día y la verdad este me gusta mucho, pero sí soy más, soy yo creo que soy muy perfeccionista y sí soy, me exijo yo mucho.
Quien te conoce habla de que eres una persona sumamente aterrizada y que tienes esta frase de siempre novillero, sé que tú eres un gran aficionado a los toros, siempre novillero. ¿Qué significa esa frase?
Pues mira, siempre, siempre significa que entre más apegado a la realidad estés, yo siempre he dicho el más inteligente hombre no es el que más IQ tiene, sino el que está más cercano a sus capacidades y a sus realidades y él hila más fino ahí y está en ello, ese es el hombre más inteligente que no forzosamente tiene 180 de IQ y es el más cañón del planeta, sino es una gente que sabe sus limitaciones, sabe que puede ser bien sabe, entonces si tú sabes eso, lo vas a hacer bien porque no necesitas más que eso. Entonces yo veo el tema desde el punto de vista de que cuando tú te crees figura, o sea cuando tú ya sientes que llegaste y que eres un gran arquitecto o que eres un gran. Entonces te gana un poco la soberbia, te ganan ciertas cosas que no deben de y entonces toda mi vida. Yo siempre les digo a mis hijos, siempre novillas, tú nunca fuimos, o sea, siempre, toda la vida, hasta el día que seas y el día que tú llegues a todos lados te van a recibir como figura, pero tú siempre novillero.
¿Cómo estableces un sistema que te, que incluso hasta cuando te empiezas a dejar ir, que a veces se te olvida esta filosofía te aterriza, digo, Obama decían que cuando era senador siempre salía del Capitolio, iba a pasar por leche a la tienda para llevar a su casa, porque él era en su casa el güey que llevaba la leche?
¿Cómo le haces? ¿Le haces? Es difícil, este, no sé, fíjate que a mí un poco lo que, lo que trato de hacer es trato de mantenerme los pies lo más cercano a la tierra, o sea, trato de no volar y de luego yo creo que una parte muy importante es pensar mucho, tú Ana Paula se ríe mucho de mí porque dice que de repente estoy hablando sobre solo y si hablo de repente solo muevo las manos y estoy ahí pensando porque estoy pensando en voz, digamos, estoy aquí en mi cabeza trabajando y estoy contestándome y me estoy auto discutiendo, ya sabes, de esto y de aquello y yo creo que a mí lo que más me ayuda es un poco la introspección y el tema de repente cuando me meto en mí mismo de repente digo aquí la estoy regando, o esto está mal o esto tengo que mejorar, ¿Me entiendes? Y luego claro, lo difícil es cómo eres irlo cambiando porque si te das cuenta y obviamente te das cuenta de dónde te falta más o qué más, pero también luego en la vida ya no te da tiempo para tanta cosa, o sea, tienes, o sea, yo creo que uno de los temas muy importantes es que hay que saber vivir la vida, o sea, tienes que tener mucho éxito, tienes que trabajar. Hoy hemos hablado de todo esto, de lo que hacemos y todo, pero la verdad yo también he tenido una parte que me ha gustado mucho vivir mi vida y disfrutar mucho a mis hijos y hacer muchas cosas por fuera, que yo creo que eso también me ha ayudado mucho a poderme mantener ahí, ¿Me entiendes? Porque no todo es de repente ser el gran arquitecto, el gran desarrollador, ¿Me entiendes? Y sino en el fondo es que tú tengas un balance, un balance en tu vida, que sea una parte pues para ti, para ti, para tu alma, para tu espíritu, ¿Me entiendes? ¿Otra parte que es para, me entiendes? Para tu familia, para tus, o sea un poco el que das ¿No? Y que recibes y para mí uno de los temas más importantes creo, y gracias te voy llevo casado con Ana Paula pues ya 40 y pico de años, 40. Y estar juntos 50 y la verdad te voy a decir una cosa, creo que es una gran mujer y que hemos hecho una familia súper bonita y yo creo que eso y takes tú, tú tango depende mucho de los dos, ha sido una batalla porque hemos tenido como todos en la vida, yo creo que muchas cosas, pero finalmente lo que hemos logrado es tener una familia y una relación muy especial y eso también es una parte que creo que es fundamental en la vida porque es como que tu complemento final en el que de repente tienes un entorno y te levantas en la mañana y no vives en una pesadilla y quien te jala.
Las orejas cuando te sales del huacal Y lo digo por por experiencia propia. Así es Javier, muchos planes, muchos proyectos, ¿Qué es lo que más te emociona en los próximos 12 meses?
Pues mira, ahorita me emociona mucho el proyecto de reforma, ese es un tema que me trae muy, muy ilusionado, o sea, creo que es un proyecto que puede realmente influir en la historia de la ciudad de una forma tan importante que llegue a cambiar un poco la forma en que la concebimos. Yo creo que esta ciudad la tenemos que ir cambiando porque no nos podemos seguir extendiendo, porque tenemos que hacerla viable, porque tenemos que hacerla más agradable, tenemos que hacerla más vivible, tenemos que hacer, como te diré, que realmente seamos orgullosos ciudadanos de la ciudad y yo creo que este proyecto puede ayudar un poco a eso y puede ser el principio de un gran cambio en ese sentido, entonces eso me trae muy emocionado. Por otro lado te digo una cosa, yo creo que este ahorita el proyecto más importante que tengo en esa parte son mis hijos, el tema de seguir creciendo con ellos y luego honestamente pues cada día más, ya mis nietos cuentan un cacho más en mi vida, tengo una gran relación con ellos, los disfruto mucho. ¿Entonces mira, yo la verdad lo que quiero hoy para mí es, me entiendes? Seguir, seguir activo, no me quiero retirar, no me interesa, hago lo que me gusta, me divierte muchísimo, ¿Me entiendes? Ya me encontraré otra casa que hacer otro. ¿Cómo te diría? Otro. Otra ilusión, porque siempre me dan. Los proyectos me dan mucha ilusión y cada vez que me encuentro uno, ¿Me entiendes? Ahorita, por ejemplo, vamos a hacer Soho Madrid, que pues para mí esa es también una cosa que me da mucha ilusión. Tenemos algún. Ahorita me da mucha ilusión la apertura de Cabo, por ejemplo. Creo que es un ánima. Es un proyecto que va a cambiar mucho también todo lo que pasa en Cabo, la dinámica de cómo se mueve. Entonces esas cosas a mí me llaman mucho la atención y me divierten y pretendo mientras Dios me la oportunidad y la vida también puede estar allá dentro ya con una finca.
Si pudieras, para cerrar, Javier, escribir un mensaje en el cielo para que millones de personas lo vieran, ¿Qué diría?
Que vivas la vida con pasión, que la disfrutes muchísimo, que siempre seas muy claro y muy sincero contigo mismo y que la disfrutes porque la vida está para vivirla y para disfrutarla.
Javier, muchísimas gracias por estar aquí. Ha sido increíble conocer la historia de todo el grupo, la visión con la que estás viendo a esta ciudad y a todas las ciudades en las que estás trabajando junto con tu equipo y ahora tus hijos. Me encanta la idea de ver transformarse una ciudad. Digo, yo con lo que veo ahora del proyecto del centro, si te echas esto a 30, 50 años, parece que México puede ser Dubái, ¿No?
Bueno, la verdad es que te voy a decir, yo creo que México tiene oportunidades maravillosas y es un país espectacular y yo toda mi vida he creído en él y sigo creyendo en él y aquí voy a estar toda mi vida porque es un país que merece mucho luchar por él y batallar. Pero es muy importante que nos demos cuenta del potencial que realmente tiene y que realmente logremos transmitirle a todos nuestros ciudadanos, ¿Me entiendes? De esa esperanza y que sean más exigente un poco con la vida y con la gente que tenemos alrededor para que tengamos una mejor distribución y una mejor organización y un mejor. Mejor honestamente, ¿Me entiendes? Trabajar en el sentido de tener una mejor gobernabilidad y tener unas grandes opciones porque este país tiene todo el potencial del mundo.
Eres un crack, Javier. ¿Donde puede la gente saber más de ti, de tus proyectos, contactarte para cualquier cosa?
Está en la página web de Sordo Madaleno y por supuesto también en la oficina con mucho gusto y yo te paso mis mails y ahí se los pones. ¿Y en algo que quieras agregar? Pues nada, gracias. Oye, gracias por el espacio, la verdad te voy a decir una casa, me hiciste sentirme en mi casa y la verdad te felicito, eres un gran entrevistador, lo haces muy bien, porque además lo haces fácil.
Pues muchas gracias. ¿Es tu casa y bueno, espero conocer.
La tuya pronto, no? Ya, claro, eso seguro. Encantado. Gracias, gracias.
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