La increíble historia de ClaraLau. Completo en Cracks Podcast con Oso Trava.

ClaraLau left her job at Perinato after her second daughter was born and joined Dr. Eduardo Jurado at SIMIGEN, a maternal-infant research center built from a donated house. She raised money through art auctions to buy lab equipment and prepared to present their work in Rome.
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Entonces el doctor Eduardo Jurado fue el que me pidió prestada. Vengo a México y estando trabajando en gobierno, nace mi segunda hija, nace Tami. Y entonces yo bueno, voy a pedir un permiso sin goce de sueldo, ¿Para que? En las mañanas me dedico a la chiquita, en las tardes voy con la grande a sus clases, las grandes que estaban chiquititas. Y pues resulta que el permiso sin goce de sueldo, a los tres meses yo me estaba volviendo loca. ¿Cual permiso? Regreso al instituto a hablar y me dice el doctor que estaba entonces de director no, pues ya no tengo tu plaza. Cuando ya no había cabida en Perinato, busco al doctor Jurado, había fundado él el SIMIGEN, el Centro de Investigación Materno Infantil del Grupo Gen, Grupos de Estudios al Nacimiento. Y me voy con él y me claro que te vienes conmigo, estamos formando el semigen y hay que hacer un laboratorio. Entonces el SIMIGEN lo fondeaban originalmente la familia Silanes, Toño López de Silanes. Entonces llego ahí al SIMIGEN, claro que no había laboratorio, nos habían donado una casa que era un hospital de niños con problemas ortopédicos. Y entonces había que hacer de cero, cosa que me encantó, porque yo soy de rectos, me aburro si no tengo retos nuevos. Entonces entro al hospital a trabajar ahí, pero no había nada, había un baño, un baño para poner el laboratorio, eso era lo que me habían asignado. Entonces las mañanas me iba a hacer labor social a la comunidad, jeans, una gorrita. Íbamos a la comunidad a concientizar a la gente de la importancia de embarazos seguros, de qué eran los defectos al nacimiento, etc. Que dar seguimiento cuando estás embarazada, que tienes que comer bien, que tienes que ir con el doctor, que todo lo que hay que hacer y para tener un parto seguro. Luego me regresaba al laboratorio, que no había nada a proyectar. Y luego en las noches me vestía de gala y con las voluntarias, que era la familia Silanes y sus amigas, nos íbamos a hacer subastas de cuadros, porque Cuevas nos donó, por ejemplo, una serie de cuadros para que los subastáramos así con los artistas. Y bueno, la única condición era que el primer dinero que se obtuviera en era para comprar equipos para el laboratorio, para ese laboratorio chiquito. Conseguimos equipos. Lo poquito que me pagaban, porque todavía no era autosustentable, lo donaba para la impresora, para la no Sé qué y estaba en Tláhuac y yo ya presentando un trabajo muy importante en Roma, estaba a punto de viajar a Roma.










