LA SUERTE DE TENER MIEDO | OSO TRAVA

Oso Trava argues fear is a tool for growth, not a stop sign. He dives with bull sharks, explains how your amygdala hijacks you, and shows how to rename anxiety as excitement and learn through failure.
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¿Sintieron miedo con esta canción? ¿Quién sintió miedo? Pues qué bueno, porque hoy vengo no a pedirte, hoy vengo a desearte Si estás hoy aquí. Hoy vengo a desearte que te mueras de miedo. A finales de 2013 les voy a contar una historia. A finales de 2013 hice un viaje con mi esposa, me acababa yo de casar y toda mi familia, y nos fuimos de vacaciones de fin de año a la zona de Playa del Carmen. Y ahí mi esposa Lucila, que está aquí atrás, y yo decidimos hacer algo que tal vez desafiaba cualquier lógica, pero que igual queríamos hacer. Decidimos bucear con tiburones toro. A ver, no soy ningún buzo experimentado, pero ya lo había hecho antes, así que fuimos al Dive Shop, le preguntamos cómo funcionaba, nos ahorita nos subieron una lanchita y nos sacaron un par de millas dentro del mar. Cuando nos habíamos vestido todos nuestros trajes de neopreno, se acerca el Divemaster, que es este guía, vamos a decir, ataviado de pies a cabeza con una armadura que parecía de la era medieval a prueba de tiburones. Yo traía un plastiquito cubriéndome la piel, pero además tenía una caja llena de cabezas y tripas de pescado con la que dejaría una estela que atraería a los tiburones que queríamos ver. Así que nos echamos al agua y sin decir más, nos nos vemos abajo. Y en cuanto toco el agua, mi regulador, que es esta manguerita con la que te alimentas de aire, empieza a moverse de un lado al otro, perdiendo todo el aire que tenía yo para el buceo. Así que mientras todos bajaban, me tuve que quedar arriba con Lucila, que era mi body, para que lo arreglaran. Así que me lo arreglan y le digo a Lu estamos solos, vamos para abajo. No habíamos bajado 3 o 4 metros cuando volteo hacia abajo y vi algo que me dejó completamente helado. Abajo de mí había rodeándome tres enormes tiburones toro. Para los que no sepan, el tiburón toro es considerado el tiburón más peligroso para los humanos. Vive en agua dulce, vive en agua salada, pero además tiene una mordida que es tres veces más poderosa que la del tiburón blanco. Volteé a ver a mi esposa y no supe qué hacer. Y yo no sé si ustedes alguna vez han sentido ese miedo aterrador que te paraliza, que te hace dudar de todas las decisiones que has tomado en tu vida y que te tienen a ti ahí parado sin saber qué hacer. Y si bien es la vez que probablemente más miedo he sentido, pues no era la primera. Pero entonces tenemos que hablar de qué es el miedo. El miedo es esta palabra que utilizamos para describir esta sensación emocional a algo que nos parece peligroso. El miedo, la verdad, es algo que usa nuestro cerebro de forma muy natural para protegernos. Y esto ha sido así desde milenios. Los cavernícolas lo sentían, tenían que estar alertas para cazar y que no los cazaran. Pero hoy piensen a qué le tenemos miedo hoy le tenemos miedo a tantas cosas que no tienen nada que ver con mantenernos vivos. Le tenemos miedo a no pertenecer, le tenemos miedo a perder, le tenemos miedo a no ser amados, le tenemos miedo al fracaso. Y si bien el miedo es algo que que nos frena, es algo que peor aún, se ha convertido en un arma psicológica de control y sumisión que usamos contra nosotros mismos. El costo que pagamos por tener miedo es altísimo, altísimo. Bien lo decía Paulo Coelho No hay nada que mate más sueños que el miedo al fracaso. Es más, yo creo que el miedo al fracaso ha terminado con más sueños que el fracaso mismo. Pero hoy vengo a decirte algo que tal vez te va a hacer sentir un poco incómodo y eso es lo que quiero el día de hoy. El miedo no es malo, es más, el miedo puede ser incluso una bendición. Había unos filósofos Bueno, antes de eso les voy a contar qué es el miedo, cómo funciona el miedo. Todos los días estamos bombardeados por millones, millones, y les estoy hablando literal, millones de estímulos que vienen de nuestra vista, de nuestro oído, de nuestra piel. Todo el tiempo estamos siendo bombardeados por estímulos Y todos estos estímulos son procesados en nuestro cerebro por una pequeñísima, pequeñitita glándula que se llama la amígdala. Esta glándula tiene una sola tarea, filtra todo lo que llega a nuestro cerebro y decide si es peligroso para nosotros o no. Y si es peligroso, prende todos nuestros sentidos en esa dirección y los enfoca y esa llamada de atención, eso es el miedo. Así funciona, así de sencillo. Y los estoicos ¿Que es esta filosofía? Bueno, esta corriente filosófica de los romanos tenían una manera muy particular de pensar sobre el miedo. Ellos creían que preocuparse por cosas que no podemos controlar y era simplemente una pérdida de tiempo. Si no puedes controlarlo, ¿Para qué te preocupas? Lo que hacemos cuando le dedicamos nuestra atención, nuestra energía, nuestro enfoque a cosas que no podemos controlar, simplemente nos restan, nos quitan, nos hacen menos y no nos dan a ganar nada. Pero más allá de eso, los estoicos tenían una manera de usar el miedo. El miedo lo sentimos, es natural. Es natural. El que te diga no sientas miedo, te está diciendo mentiras. El miedo es natural. ¿Pero cómo lo usaban los estoicos? Los estoicos lo usaban a su favor. Ellos tenían una práctica que llamaban premeditatio malorum, la premeditación de los males. ¿Qué significa y por qué querrías pensar en el peor escenario posible? Bueno, porque ganas dos cosas. Uno, cuando piensas en lo peor que podría pasar, te preparas y así, si te sucede, puede que puedas reaccionar y que no sea tan malo. Pero más importantemente, ¿Qué ganas cuando piensas en el peor escenario? Te das cuenta que tal vez no es tan malo como creías. Que todos estos miedos que tenías, cuando les pones cara, cuando les pones nombre y apellido, simplemente no tienen el poder sobre ti. Séneca decía que sufrimos más en la imaginación que en la realidad. Y piénsenlo, 90% de las cosas que nos preocupan, 90% de las cosas que nos frenan, nunca pasan. Nunca pasan. Estaban todas aquí. ¿Y por qué es tan importante repensar el miedo? Porque todo lo que siempre hemos querido ser, todo lo que siempre hemos querido tener, todo lo que siempre hemos querido lograr, está del otro lado del miedo. Y así lo decía Georgia Der para crecer, tenemos que vencer esta inercia que tenemos de seguir siendo los mismos. Tenemos que aceptar el cambio. Pero yo lo sé, el cambio es difícil, el cambio cuesta trabajo y el cambio da miedo. Nos la pasamos queriendo que cambie nuestra suerte. Nos la pasamos queriendo que la vida se haga más fácil, que mi trabajo se haga más fácil, que el ejercicio se haga más fácil, que hacer dinero se haga más fácil, que la relación con mi novia se haga más fácil, que levantarme temprano se haga más fácil, que estudiar se haga más fácil. ¿Y saben qué? ¿Saben qué? ¿Saben qué? La vida no se hace más fácil. Nunca se hace más fácil. Si estás esperando que la vida se haga más fácil, déjame decirte que estás frito. ¿Qué es lo que pasa? ¿Por qué de repente se siente más fácil? Porque te haces mejor en manejar lo difícil. Y eso es lo que tenemos que hacer. Nos tenemos que convertir en mejores en manejar lo difícil. Nos tenemos que hacer expertos, cambiar ese chip y entender que si la vida no se hace más fácil nosotros nos vamos a hacer mejores en manejar lo difícil. Y eso es así. Tal vez muchos de ustedes aquí no saben ni qué hay en esta pantalla. Este es el momento en el que en el mundial de México 1986 Argentina e Italia, que se enfrentaron en la fase de grupos estaban echando el volado para ver quién sacaba y quién escogía cancha. Dos capitanes, dos equipos. Uno de ellos fue campeón del mundo. El italiano voltea a ver la moneda. El argentino está volteando a ver lo que controla a su oponente. Cuando controlas tu destino, la suerte no importa. Cuando controlas tu destino, la suerte no importa. Cuando confías en tus capacidades, la suerte no importa. Y lo peor de todo es que buscamos la suerte. Esperamos la suerte y cuando pasa enfrente de nosotros, no estamos listos. La dejamos pasar. Ni siquiera nos damos cuenta de que existe la suerte porque no la sabemos reconocer. ¿Cómo nos preparamos para estar listos el día que la suerte toque a nuestra puerta? La suerte es lo que pasa cuando la preparación se topa con la oportunidad. Y si queremos estar listos para crear esa suerte, para aprovechar nuestras oportunidades, el antídoto es el aprendizaje. El antídoto es el aprendizaje. Necesitamos aprender, necesitamos fallar sí queremos ganar. Claro que se trata de ganar. La vida se trata de ganar. Pero si no estás aprendiendo, no estás creciendo. Si no estás fallando, te estás quedando corto. Si siempre ganas, estás quedándote debajo de tu verdadero potencial. Y hay un reto para aprender. Todos, tú, yo, hombres, mujeres, aquí sabemos que sí hay que aprender. Hay que leer, hay que ir a la escuela. Pero el reto no es aprender. El reto es desaprender, Como lo decía Epicteto, ¿No? El hombre no puede aprender, o la mujer aquello que cree que ya sabe. ¿Quién se siente él ya me las sé todas? Él sácale punta, ese se va a quedar atrás. No podemos aprender aquello que creemos que ya sabemos. Y hoy vivimos en un mundo sin paralelos. Levanten su celular, por favor. Levanten su celular. En sus manos tienen acceso a toda la sabiduría de la historia. Tienen acceso a todo el conocimiento de la historia. Vivimos en la época de Alejandría. La biblioteca más grande del planeta está a un swipe o a un tap de distancia. El conocimiento no es escaso. Lo que es escaso es la voluntad de aprender. Y no estoy hablando de aprender cosas que te puedes memorizar, no estoy hablando de aprenderte datos. Estoy hablando de aprender sabiduría. ¿Y qué es la sabiduría? La sabiduría se aprende de vivir momentos difíciles. La sabiduría se aprende del fracaso o de elevar el esquema y aprender del fracaso de los demás. Y para quienes no lo saben, yo hace cuatro años, y pueden salcar su celular otra vez y escanear esto para seguirlo en YouTube y aprender sabiduría, empecé un podcast que se llama Cracks Podcast. Y en este podcast, cada semana entrevisto, ¿Como lo digo? A las mentes más brillantes para extraer los hábitos, las frases, las tácticas, las mecánicas que los ayudan a operar al nivel más alto de sus industrias o de sus disciplinas. Entrevisto atletas, deportistas, emprendedores, empresarios, artistas, de todo. Y cuando hablo con los atletas, ellos me el fracaso y la desilusión pueden ser tu mayor ventaja. Los atletas de clase mundial, como Lorena Ochoa, que estuvo en el podcast, me cuenta que es tan buena porque cada vez que fracasaba, regresaba a revisar su error, destilaba una lección o un aprendizaje y daba la vuelta a la página. ¿Cuántos de nosotros no nos anclamos en lo que hicimos mal y nos lo reclamamos todos los días? Cuando desbaratamos, cuando disectamos, cuando desmenuzamos nuestros errores, generamos aprendizaje. Y cuando recombinamos todas esas nuevas reglas, todos esos aprendizajes, generamos valor. Y si todavía les queda duda de por qué tenemos que aprender, aprender te acerca y te lleva a la felicidad. El conocimiento es poder. El conocimiento es poder. Cuando aprendes, te conectas con más gente que te puede abrir puertas. El conocimiento te da control sobre tu futuro. Puedes crear tu propia carrera profesional. Puedes acercarte a tus seres más queridos, puedes conocer las diferentes posturas de la gente. Así que si, nos da miedo y el miedo nos hace aprender y aprender nos lleva a la felicidad. Qué suerte tener miedo. Todos los días tenemos la oportunidad de ser mejores. Ya lo oímos siempre. Todos los días tenemos la oportunidad de construirnos, de mejorar. Todos los días la ropa que nos ponemos, las palabras que decimos construyen nuestra identidad. Pero todos los días las preguntas que nos hacemos construyen nuestro intelecto. Ya lo dijo Tony Robbins, a quien probablemente todos ustedes están aquí a ver, la calidad de tu vida está directamente relacionada con la calidad de tus preguntas. Así que atrevámonos a aprender. Atrévete. Al principio todo lo que hagas, por más que le eches ganas, te va a salir mal. Tal vez tus resultados van a ser mediocres, tal vez te vas a preocupar por lo que los demás digan de ti. Pero ningún maestro y ninguno en la historia logró serlo sin antes ser un aprendiz. Tus mejores resultados están del otro lado de tus primeros resultados. Y si tú te atreves y si tú logras romper esa barrera de seguirlo intentando aun cuando las cosas no se dan cuenta como tú quisieras, estás en el camino a la maestría. Y si vamos a aprender, tenemos que repensar el miedo. El miedo es esto que nos paraliza. Pero yo en mi libro mismo que voy a estar firmando aquí afuera, están de exma terminando esta conferencia, hablo del miedo como otra cosa. Hablo del miedo como un acrónimo. M I D O. El miedo te puede frenar, el miedo te puede acabar, el miedo te puede dejar haciendo nada o el miedo puede ser el momento inminente para elevarte y derribar tus obstáculos. El momento inminente para elevarte y derribar tus obstáculos. Nos han dicho, nos han dicho que el miedo es el enemigo a vencer. Yo hoy quiero que te vayas pensando un poquito diferente.
Hay quienes dicen que el cobarde y el valiente sienten exactamente lo mismo y que lo que los distingue a uno.
Del otro es lo que hace el.
Valiente aún cuando está sintiendo ese miedo. Yo creo que esto es verdad. El miedo es algo que en realidad todos sentimos conceptualmente. No puedes ser valiente si no sientes miedo al hacer algo. Pero el miedo no es malo ni lo tenemos que suprimir. Eso a lo que le decimos miedo.
Bien podría ser nuestra mayor ventaja. ¿Cómo sucede esto?
A ver, fisiológicamente, la ansiedad o nerviosismo que relacionamos con el miedo es muy similar a un sentimiento que se llama emoción. La ansiedad es simplemente nuestro cuerpo preparándose para pelear o para huir. Es un reflejo, es natural que lo que hace es que nuestra sangre se concentre en nuestras extremidades, que se aleje de nuestra piel para evitar desangrarnos si nos lastimamos y que oxigene nuestros músculos para ser más rápidos y más fuertes.
Lo increíble es que la emoción o.
Expectativa es exactamente lo mismo. Eso que sentimos en nuestro cuerpo es el cuerpo alistándose para actuar en su mejor capacidad. Y si entendemos eso, podemos transformar el miedo que nos paraliza en un sentimiento de emoción que en realidad nos da súper poder. Así que cuando te sientas ansioso, en lugar de tratar de calmarte, reevalúa y renombra ese sentimiento negativo del miedo como una emoción positiva que te anuncia que estás listo para hacer lo mejor que puedas y aprovecha las habilidades que te da. Vas a ver que si haces esto.
El valiente del cuento eres tú. Pero bueno, ¿Qué pasó con el tiburón? Esta es la cara del terror. Esta es la cara de mi esposa mientras le explicaban lo que íbamos a hacer. Foto aprobada por la esposa Entonces, cuando Lucila y yo nos tomamos de la mano y vimos esos tiburones debajo de nosotros, teníamos dos opciones. Subir a la superficie o enfrentar nuestro miedo y unirnos en el fondo del mar con la gente que nos estaba esperando. Así que nos volteamos a ver, empezamos a descender, pasamos por el nivel de los tiburones y tomamos la cuerda que estaba en el fondo del océano. Esta es la foto resultante de ese momento. Somos Lucila y yo en el fondo del mar en frente de un animal de 400 kilos que minutos antes nos aterrorizaba. Esta es una de las experiencias más bonitas que más nos ha unido, que más recordamos y que más mencionamos. El miedo se convierte en nuestro límite si no lo enfrentamos y nuestras vidas terminan siendo definidas por ellos. El miedo sí es un gran indicador. El miedo es un indicador de las cosas que pueden lastimar, pero muchas, muchas más veces. El miedo es un indicador de algo que te puede hacer crecer, de algo oscuro a lo que simplemente tienes que alumbrar, de una puerta que tienes que abrir. Las cosas más bonitas, los momentos más disfrutables, las personas más increíbles y los lugares más bellos en los que yo he estado en mi vida han ocurrido gracias a que me pregunté ¿Qué es lo peor que podría pasar? Así que si tú estás hoy aquí sentado y sientes miedo, sientes terror, tienes alguna decisión que estás pensando en tomar, considérate afortunado, considérate suertuda de tener miedo, acércate a él y disfruta esa maravillosa vida que quiere mostrar. Muchísimas gracias.










