La Verdad de Estudiar en STANFORD | Oso Trava

Oso Trava talks about his Stanford MBA from 2006-2008, how he paid for it with loans and family help, and what he actually got from it: better relationships, a curious mind, and access to powerful networks. He questions whether expensive MBAs still make sense for founders now.
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Yo no venía de una familia emprendedora, ni siquiera de una familia de empresarios. No tenía así el gran acceso, sí, pero yo no tenía mundo, o sea, no sabía, yo no leía, no era. Siempre fui. Me fui bien en la escuela, pero por. Porque me sabía mover, ¿No? Y yo sabía que como que en mi futuro era seguir la escalera corporativa y yo quería ser banquero en Nueva York, y para llegar a eso tenía que tener un MBA y punto y un bueno. Entonces apliqué a Harvard, apliqué Stanford y me fui. ¿Cómo me fui? Pues pedí un préstamo, de hecho, por flojo no pedí los mejores préstamos, que eran los del FIDE y el FUN, que te prestaban en pesos a tasa cero a no sé cuántos años y tantos años de gracia no lo pedí porque era mucha chamba. Entonces me endeudé en dólares con el préstamo que me daban, porque en Stanford entras y te dicen, ya que te aceptamos, tú no vas a dejar de venir por lana, entonces te vamos a conseguir préstamo, no te lo vamos a regalar. Ciertas personas te dan de repente medio cachitos de beca. Yo tenía una lana ahorrada, mis papás me ayudan con otro cachito y pues es un dineral de beca a 25 años a tasa LIBOR más 3 o una cosa así, o más 2.75, que casualmente pues me han tocado Libors muy bajitas. Entonces han estado bien, a ver ahora si vuelve a subir. Digo, ya me tocó 2008 que cayeron las tasas, volvieron a subir, ya bien, estuvieron abajo otra vez, en fin. Pero para mí nunca ha sido una carga, porque yo tengo muy claro que sí hay un antes y un después en mi vida del MBA. ¿Por qué? A ver si me preguntas qué aprendí técnicamente, no sé si le puedo poner el dedo, aprendí la clase de la que más me acuerdo y es a la única profesora de Stanford que he logrado invitar a mi podcast. Es una clase que se llamaba Touchy Philly, bueno, se llamaba Interpersonal Dynamics, y es tonto todo el tema de comunicación y desarrollo de relaciones es increíble, la ha tenido en el podcast, pero pues sí te da varias cosas, algunas pueden valer algo, como dicen Perception is Reality, entonces te dan un papel que dice que saliste de Stanford y que no estás tan pendejo. Entonces eso funciona. Te da un acceso a una página donde está básicamente el mail o teléfono de toda la gente que dio Stanford y si tienes un poquito de iniciativa lo puedes aprovechar, te da un acceso a un mail al que te invitan a ciertos eventos en donde va cierta gente y no es lo que sabes, sino a quién conoces. Entonces creo que sí me dio mucho, pero más allá de eso, me dio las herramientas y el entendimiento de que me enseñó a aprender, me enseñó a. Me despertó una curiosidad que a la fecha no he podido saciar y me enseñó que estoy o que estaba, y seguramente sigo estando, lleno de prejuicios. Pues mis primeros meses en Stanford yo solo me quería juntar con los europeos y los gringos, porque esos eran los fregones, los asiáticos y los africanos, esos que. Y después te das cuenta que bueno, estaba gente como el hijo del CEO de Hong Kong en mi clase, con que después me fui a Hong Kong y se hizo mi cuate, el hijo del presidente Corea del Sur, el hijo de uno de los hombres más ricos de India, y así como esos también había europeos, americanos, sudamericanos sumamente exitosos que llegas con tus prejuicios y tú solito te estás cerrando las puertas del mundo. Entonces para mí eso es lo que me enseñó Stanford y creo que pues ha sido continuamente aprender de los éxitos de esta gran comunidad de la que yo soy parte. Totalmente.
Oye, y sí siento que mencionaste el iPad, o sea, sí sientes. Porque Stanford tiene esta aura deliciosa de emprendimiento de silicona que no aproveché, o.
Sea, yo estuve de 2006 a 2008 en Stanford. Mis amigos que entraron a Facebook en esa época, bueno, Tens of Millions. No, o sea, tengo amigos que están, son el número 2 o número 3 de Facebook. Sí, yo ni por aquí lo vi. Tengo amigos que vendieron apps de Facebook cuando se abrió el API de Facebook y desarrollaron dentro de una clase apps virales de Facebook en cientos de miles de dólares. Yo con trabajos tenía una cuenta de Facebook, yo me fui el camino Vieja Guardia, Nueva York, y en cuanto llegué a ¿Qué creen? 2008, crisis financiera, todo mundo se va a su casa, adiós. Entonces esa aura que tú ves y que es, yo no la veía.
Y si crees que hay, o sea, que las a nivel materias, a nivel gente con la que te llevas, a nivel todo, Stanford sí es una frego, es la fregonería que es, o sea, si la tiene 100 escalones arriba que estudiar en el IPADE o en el EGADE o en otro lado.
No conozco el IPADE, no conozco el EGA. Si te puedo decir que cuando estás teniendo clases con el fundador de Intel o cuando va Steve Jobs a tu clase y le vas a pichar un negocio o está el fund manager más picudo, está Julian Robertson que es el fundador de Tiger Global, o sea, no es algo de todos los días en cualquier lugar del mundo. Algo que vi que me impresionó es, oye, abrieron el API de Facebook, en ese segundo crearon una materia de cómo hacer apps para Facebook, no, no hay que plan de estudios en seis años, no güey, es ahorita y ahí lo hicieron, o sea, sí es, está ahí la gente y la calidad de la gente, una cosa es college, otra cosa es un MBA, ¿No? Y la calidad de la gente que está ahí en el MBA es top top y la gente college, pues sí, o sea, estás teniendo a la gente que está yéndose a trabajar y los que están haciendo computer science y la tecnología que se desarrolla en estos departamentos de computación, pues es de donde salió Google. Sí, sí, es un hub de innovación. Dicho eso, yo no sé si el futuro de la educación está en estas instituciones, endeudarte 100 y tanto, 200 mil dólares 25 años para después ver si sales a pedir una chamba, no lo sé. Si tienes 200.000 dólares para gastar hoy y tienes una buena idea de negocio, pues yo no sé si los fundadores de Rappi o la primera línea operativa de Rappi o de Corner Shop como ya lo vimos, se iban a hacer una, un MBA o a empezar su propia empresa, ¿No? Este, qué es lo que está pasando ahora, muchos de los nuevos fundadores que están levantando rondas millonarias son la primera línea operativa, o sea, Carlos García de Kavá que era primera línea operativa del INEO, él no iba a ser un MBA, bueno, creo que sí tiene un MBA, pero este, al final del día hoy ya hay muchas más herramientas y qué quieres hacer.
Totalmente. Oye, y hablando de tu primer emprendimiento.










