La Verdad Detrás del Éxito I Paola Longoria

This content was created by Oso Trava. This content was uploaded by Oso Trava. This is a YouTube video titled "La Verdad Detrás del Éxito I Paola Longoria" created on April 1, 2022. It features a conversation between Oso Trava and Paola Longoria, discussing the challenges and sacrifices Paola faced in her journey to becoming a top racquetball player, including intense training, dietary changes, and psychological struggles.
Questions this video answers
About 9 hours daily.
By age 18.
Qué implicaba ahora sí tomártela en serio.
Pues una, era dieta, dos, entrenar con un preparador físico allá, que de venir entrenando una hora, máximo hora y media, de verdad entrenaba 9 horas oso allá en Estados Unidos, o sea, desayunaba, comía y cenaba raquetbol, preparación física, mucha técnica, que te lo juro que yo llegaba al punto en los torneos ya después de irme a vivir allá, donde ni siquiera pues obvio, amigas cero, me desconecté por completo de, pues mi familia, mi familia sí tenía contacto, pero ya a veces me acuerdo que les hablaba y yo ya me voy a dormir, ya no puedo, o sea, estoy sumamente cansada. ¿Pero cómo te fue? Increíble, estoy, o sea, exhausta, mamá real, estoy cansadísima. Y bueno, pues esa parte donde yo no pude vivir como la etapa, pues ni siquiera, bueno, sí, adolescente allá, pues crecer justamente yo decía, pero hubo un tiempo, me acuerdo, cuando no ganaba y entrenaba muchísimo y me cambiaron todo esto de la alimentación. Empecé con el tema de la psicología y era algo nuevo para mí porque en aquel entonces no era tan común un psicólogo deportivo, yo lo veía como, híjole, a lo mejor ya estoy loca, o ¿Por qué me quieren llevar con un psicólogo, sabes? Toda esta parte fue un poco complicada para mí porque son cambios que te llegan a los 18 años, que quizá no estaba preparada, o sea, o ni siquiera sabía lo que implicaba llegar a ser el mejor del mundo, ¿No? Yo decía, bueno, si soy la mejor en juveniles, pues entré en una hora y media perfecto para ser profesional a lo mejor y tres, no, error, o sea, eran nueve horas diarias, era comer súper estricto, era literal mis ratos libres, dormir porque de verdad mi cuerpo me lo pedía, recuperarme con masajes, que cuando llegaba el fin de semana iba a un torneo, estaba cansada mentalmente, ni siquiera competía con los ánimos de decir, no, si voy a ganar o estoy aquí para conseguir más puntos y poder estar mínimo dentro del top 10, que era mi meta en aquel entonces. Si algún día dije, puedo llegar a ser la mejor del mundo, pero tú sabes que en cualquier carrera siempre tienes que seguir procesos, ser la mejor atleta amateur, ser la mejor atleta juvenil, pues ser seleccionada nacional y en aquel entonces llegar a ser la mejor del mundo. Son procesos que viví y que a veces puedo decirte que me brinqué uno que otro porque gracias a Dios el éxito me llegó a tan pronta edad. A los 18 yo ya había ganado un US Open. Pero también son procesos que tienes que vivir y te vuelven a retroceder al lugar que tienes que estar.
No te puedes cuéntame de eso porque este proceso es como la curva J. No, o sea para estás en un lugar digamos arriba del 0 y para llegar al 2 o 3 o al 10 tienes que pasar por el menos 5. Y es lo que te pasó entrenando 6 veces más de lo que entrenabas y dejas de ganar. Justamente manejas eso.
Imagínate que te vas con a otro país, dejas como a tu familia tan chica. ¿Mis amigas me acuerdo que me hablaban y me decían de que qué estás haciendo? Ya regrésate. Yo tenía una relación en aquel entonces, me acuerdo que lo corté y yo es que no, o sea no puedo, no voy a venir en casi un año y pues a distancia que flojera, voy a estar súper concentrada. Entonces esa parte donde yo sacrifiqué muchas cosas y cuando me voy con esa ilusión de que bueno, pero todo esto va a valer la pena para llegar a ser la mejor del mundo y que no ganaba, ni siquiera llegaba a semifinales ya en un torneo profesional era tan frustrante porque yo estaba siendo como esa niña que te dan un papelito y te dan las indicaciones y va siguiendo una por una y la seguía y no me daba al último el resultado que me decían en la hoja que iba a funcionar. Y yo decía pero por qué si estoy entrenando como me dice, estoy comiendo como me dicen, estoy descansando, ahora sí que todo lo hacía monótono como seguía la instrucción y no ganaba y no ganaba y era una frustración porque yo decía entonces no soy buena, entonces gané por suerte empecé a dudar de mis capacidades, yo decía a lo mejor y si fui la mejor juvenil, pero no soy la mejor atleta profesional en el raquetbol. Y me acuerdo que yo hablaba con mis papás y mi papá me decía yo no te mandé a llorar, ahí está el vuelo, regrésate, o sea, aquí te extrañamos mucho, puedes entrenar, te buscamos un equipo multidisciplinario, pero Pau, no me gusta verte así. Y mi mamá fue todo lo contrario, mi mamá nunca fue la mamá barco, mi mamá siempre fue no Pau, a ver admiras mucho a Michael Jordan, admiras mucho a Lorena Ochoa, a Serena Williams, me dijo ningún atleta de los que admiras te apuesto me dijo no vivió este proceso, me dijo tienes que perder para poder saborear las victorias, tienes que seguir entrenando, las cosas no se van a dar como tú quieres de un día a otro, disciplina es dedicación y yo sí mamá, pero lo estoy haciendo, o sea me acuerdo que yo le decía hace cuenta que mira esta es mi lista y aquí está todo, todo está palomeado, dije cómo le hago para que el igual sea éxito literal Y bueno muchas veces me preguntaba la verdad el camino al éxito hay mucha soledad, lo viví pues estando sola, ya había momentos donde mi roomie era una Ecuador que también estaba en esta en esa casa viviendo conmigo, a ella le dio anorexia porque llegamos al punto en el que todo era pues sí comer súper saludable, entre más te cuides creo que más le puedes pegar fuerte y bueno son esos momentos donde a veces llegas a tomar decisiones que no son las correctas pero crees que es la correcta. En aquel entonces yo decía si ya a lo mejor ya no como esto, a lo mejor y si tengo que dormir como me lo indican no puedo hablar con nadie casi, o sea todo era como una disciplina pero muy de cárcel y pensé abandonar, sí me acuerdo que tenía un.










