Ousman Umar started a computer school in Barcelona with 45 computers bought from his bicycle mechanic savings, charging students €0.30 every three months to build ownership. He later taught beekeeping to five women, growing the program to over 82 women producing honey sold as a solidarity product, creating prosperity instead of charity.
Questions this video answers
2012
45 computers
€0.30 every three months
7%
5 women
Chapters
El año 2012, con mi sueldo de mecánico de bicicletas, compré 45 ordenadores contrarios profesores. Abrí la primera escuela informática. Claro, yo trabajaba como mecánico aquí en Barcelona, para poder pagar mis estudios a la universidad. Cuando un enchufe error se rompe, ¿Quién tiene que pagarlo? Osman, la luz, cualquier cosa. De manera que no es sostenible. Las cosas regaladas a veces pierden el valor. Yo he comprado los ordenadores, he asumido todo el coste para poner en marcha esto. Pero si tu hijo tiene que asistir las clases, tú tienes que colaborar. Simbólico, pero tienes que colaborar. Cada niño tiene que pagar 30 céntimos cada tres meses para usar los ordenadores. Al final del mes yo tenía que pagar un sueldo al profesor de informática, porque si no, él no come y mañana no vendrá. ¿Qué pasa? Los que no pagan fuera de las clases. Gracias a esto, tres años más tarde, vi que había un 7% de alumnos que no podían tomar las clases. Les echábamos. Fui a una reunión de unas mujeres que se juntaban entre ellas para ayudarse entre ellos. Entendí que la pobreza tiene clases eran tan pobres que cuando uno se quedaba embarazada, todas las mujeres, otras mujeres tenían que regalar una pastilla de jabón a la que está embarazada. Pregunté ¿Qué podemos ayudar a hacer todos para evitar que sus hijos no tengan que quedar fuera las aulas informáticas? Después de mil una ideas, descubrimos que la miel viene de fuera. En vez de darles becas, 30 céntimos a una madre que ha tenido un bebé durante nueve meses en su varilla, darle una beca de 30 céntimos para que su hija venga a mis clases me parece un insulto. ¿Qué hicimos? Contratar un apicultor y llevarlo a la zona. Solo cinco mujeres le enseñamos hacer miel. Hoy son más de 82 mujeres haciendo miel. De hecho, te voy a enseñar la primera que hemos hecho por estas mujeres para que veas realmente cuál es la diferencia de esto. Son los productos. Efectivamente. Tenemos hoy miel solidaria hecha por estas mujeres. Lo que hacemos es proyectos transformadores. Creamos prosperidad, no caridad. Y como además.