LEALTAD Y SACRIFICIO | JUAN MANUEL MARQUEZ #077.

This is a Spanish-language Cracks Podcast episode (Nov 10, 2020) in which Oso Trava interviews Mexican boxing champion Juan Manuel Márquez. The interview traces Márquez’s upbringing in a tough neighborhood, early entry into boxing, long struggle through politics and blocked opportunities in the sport, his partnership and loyalty to trainer Nacho Beristain, and tactical evolution from counterpuncher to a more aggressive style. Key career milestones discussed include his 2003 world title, the four fights with Manny Pacquiao (culminating in the December 8, 2012 knockout), the fight with Marco Barrera, and the Mayweather bout. The episode also covers training/recovery practices (hyperbaric chamber, proteins/electrolytes, herbal therapies including orinotherapy), post-retirement activities (ESPN commentary, construction projects, gym), and Márquez’s core messages: loyalty, sacrifice, discipline and “todo es difícil, mas no imposible.”
Chapters
Ladies and gentlemen, let's get ready to rumble. Damas y caballeros, de Ciudad de México, Distrito Federal, México, el cuatro veces campeón.
Del mundo Juan Manuel Tilmita.
Mar.
Hola y bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo soy Oso Traba y entrevisto cada semana a las mentes más brillantes para dejarte algo único y práctico que puedas usar en tu vida diaria. Mi entrevista de hoy es una que llevo persiguiendo meses. Saben que soy fan del boxeo y creo que pocas carreras como la de mi invitado de hoy. Hoy tengo como invitado al campeón Juan Manuel Márquez. Juan Manuel Márquez es un boxeador mexicano, nueve veces campeón del mundo en cuatro categorías de peso. Es solo el tercer mexicano en lograr esto y en 2012 ganó el título de campeón de la década por la Organización Mundial de Boxeo. El. El momento cumbre de su carrera se dio en diciembre de 2012 cuando noqueó a Manny Pacquiao en su cuarto enfrentamiento que fue considerado el mejor nocaut del año y le ganó el nombramiento de boxeador del año por la revista The Ring. Juan Manuel y yo hoy hablamos de lealtad, de sacrificio, de cómo mantenerte fiel.
A tus valores y de la importancia.
De tener una estrategia para salir de los momentos más difíciles.
Pero antes de empezar la entrevista, este episodio es presentado por InstaFit Vegan Protein. Uno de los lanzamientos que más me emociona este año en InstaFit es el de nuestra nueva línea de suplementos alimenticios. Nuestro primer producto es algo en lo que trabajamos ya muchos meses y con lo que me siento extremadamente satisfecho. InstaFit Vegan Protein es un suplemento de proteína 100% vegetal y de fácil digestión. Tiene 23 gramos de proteína por porción y una fórmula quema grasa que lo hace el suplemento perfecto para construir músculo definido. Seas alguien que come carne o que no, lo mejor de todo es que le dimos al clavo con el sabor y es sin duda la proteína vegetal más deliciosa del mundo. Puedes comprarla con envío gratis a todo México en instafit. Com Shop.
Y con esto dicho, vamos a mi entrevista con el campeón Juan Manuel Dinamita Márquez. Juan Manuel Márquez, qué verdadero orgullo tenerte aquí. Creo que desde que empecé cracks, una de las personas que estaban hasta arriba en mi lista eras tú. Admirado tu carrera por años. Hoy además de ser una entrevista a un crack, creo que estoy entrevistando un verdadero ídolo mío y me siento muy afortunado. Así que gracias por estar aquí.
Muchas gracias, Oso, por tus palabras. Creo que eso lo reconoce la gente y en este caso tú también. El esfuerzo, la disciplina, la dedicación que hicimos durante muchos años. Es lo que dice cada quien se recomienda con su trabajo. Nosotros lo hicimos.
Así es, no me queda duda y creo que hay muchísimas cosas las que nos podemos meter el día de hoy platicando de eso. ¿Pero a ver, tú vienes, tú tienes una historia de esas de verdad, no? A ver, aquí hay mucha gente, Juan, que yo entrevisto a gente que la ha hecho enorme en todas las industrias, ¿No? Deportes, artes, tecnología, emprendimiento culinario. Y mucha gente de repente ya sabes cómo es el mexicano. Ay, pero ese no empezó desde abajo. Ay, pero ese tuvo los recursos. Ay, pero ese tuvo el papá, ese tuvo. Tú no, tú eres una historia hecha de verdad, como la que muchas de estas personas quieren y quiero. Y bueno, llegaste a la cima del mundo, Juan Manuel. Hay muchos aprendizajes que quiero sacar de ahí. Pero a lo largo de estos años tú has tenido la oportunidad de vivir historias increíbles. Y quiero empezar porque me cuentes quién cantó el himno nacional de tu pelea contra Mike Alvarado.
Fíjate que lo cantó mi compadre Javier Leyva, en Paz descanse, que era su deseo, Era su deseo de cantar un himno nacional que ya lo teníamos planeado en la pelea contra Floyd Mayweather. Ya estaba todo planeado para que él cantara el himno, pero al final de cuentas lo echaron para abajo y yo dije, ahora sí, el enfermo y demás, dije, pues esto le va a servir de motivación y le va a servir para que se olvide de su enfermedad y prácticamente pues se rejuvenezca, que vuelva a ser el mismo Javier Leyva que nosotros conocimos. Y sí, fíjate que lo cantó él lo cantó con una gran emoción, lo entonó perfectamente bien y la verdad que muy padre. Javier Leyva, mi compadre, que en paz descanse.
Oye, Juan, y a ver, tu compadre además era tu peluquero y peluquero de muchísima gente. ¿Y esta pelea con Mike Alvarado no estaba planeado que Javier, tu compadre, cantara el himno? No era cantante para empezar. Y había un cantante que ya estaba confirmado para la pelea.
Sí, ya estaba confirmado Si ahorita me preguntas, no recuerdo exactamente quién iba a cantar el himno, pero después él me dijo compadre, yo lo quiero cantar. En las peleas anteriores él quería cantarlo, pero cuestión de promoción y cuestión de tiempos no se llevó a cabo. Pero dije, ahora lo canta porque lo canta y no sé quién lo va a cantar atrás o no sé quién está allá para cantarlo, pero discúlpenme, quiero que el sueño de mi compadre se haga realidad y quiero que lo cante él. Al final de cuentas dijeron sí, sí va, se fue a comprar ropa, se fue a preparar, yo creo que algo muy motivante para él y lo cantó a final de cuentas, aparte lo hizo bien. Le no te vayas a equivocar porque si te equivocas se van a montar ahí, tú sabes.
Oye Juan, bueno, pues esta es una de las muchas historias que yo he oído de gente que te conoce, que habla de tu carácter como una persona sumamente leal. ¿De dónde sale este valor tuyo? ¿Por qué eres tan leal?
Fíjate que cuando uno crece, cuando uno es niño, cuando uno es joven, chavo, todas seguimos siendo jóvenes, pero por supuesto cuando es chavo y y vas creciendo. ¿Creo que cuando juegas en ese tipo de juegos de las amistades, en este tipo de juegos, vamos a ver quién es mi amigo, quién no, te das cuenta? Y yo siempre la lealtad para mí es algo muy importante. Leal, es decir, eres mi amigo, tienes que ser leal en toda la cuestión de la palabra, leal es decir, te voy a apoyar, te voy a ayudar y no nada más, no nada más de él para mí, sino de mí para él, o sea, es, es recíproco. Entonces para mí la lealtad es una cosa muy importante que desde niño, desde la educación de la familia, eso lo tienes, eso lo atraes o lo obtienes y de alguna manera la lealtad para mí hasta la fecha es un punto muy importante en mi persona.
¿Cómo fue tu niñez? Porque sé que creciste en un barrio bastante bravo. ¿Cómo fue tu niñez? ¿Qué te imaginabas que ibas a hacer cuando eras grande?
Pues nunca te imaginas Oso, nunca te imaginas nada, nunca te imaginas qué es lo que vas a hacer cuando vas a crecer o cuando seas grande. Nunca sabes, cuando eres niño todo se te hace fácil, quieres tapar el sol con un dedo, yo puedo y yo sí, yo esto. Pero las cosas no son fáciles, una infancia, como ya bien lo comentas, un barrio fuerte, un barrio donde estaba la drogadicción, un barrio donde estaba por las bandas, las bandas fuertes, las bandas dedicadas a robar. Y nosotros los conocíamos por supuesto, pero nunca entablábamos relación o nunca nos juntábamos para hacer cosas malas, para hacer fechorías. Siempre era nosotros, la escuela era hacer deporte, jugábamos ahí en el barrio fútbol, basquetbol, fútbol americano. Una infancia que creo que crecí buena, rodeada de mucha, podemos decirlo, maldad, pero separada en ese aspecto, estar en una distancia. Pero como te lo comento, debido a la educación y a la disciplina que nos tenían en casa, había un horario de entrada, había un horario para llegar, para salir y si no lo llevabas a cabo ya sabes cómo te iba. Ya te estaban esperando ahí, ¿No? Con el cinturón, con el cable de la plancha, con el cable de la luz. Eran unas friegas la educación. Yo creo que tú y la gente que sabe de lo que estoy hablando, cuando no hacías las cosas como tenía que ser y cuando no hacías las cosas cuando los padres te lo indicaban, era una friega pero dura. Y esa fue la que nosotros tuvimos.
Ahora, hablando de tu familia, tú vienes de una familia bastante grande, ¿No? Y tu papá, digamos que fue una persona con una gran influencia en tu crecimiento. Cuéntame un poquito cuál es la lección más importante que aprendiste de tu papá en esos primeros años. Solo Rafa y tú se dedican al boxeo. Tu papá era boxeador. ¿Cómo se da esa dinámica y en qué momento surge tu interés?
Nunca mi papá fue boxeador, yo nunca me tocó verlo. Yo desde niño nunca me di cuenta. Él dijo yo entrené, me platicaba la historia, me platicaba cómo empezó. Él empezó a entrenar con el Cuyo Hernández, Chilero Carrillo, ayudante del Cuyo Hernández. Ya me platicaba, yo hice sparring con Rubén Olivares, hice sparring con otros peleadores muy buenos en esa época y me empezaba a platicar y yo tenía 6 años, 7 años y me ponía a ver el box, el box sabatino que en su momento se terminó por el pago por evento y otra vez regresó. Me ponía a ver el box a los seis, siete años. Imagínate, yo era un chavito de esa edad que estaba viendo box hasta la medianoche, entonces ya me estaba durmiendo y me levantaba y exigente, pero me platicaba de que el box era un deporte muy difícil, un deporte fuerte, un deporte donde le tenías que echar muchas ganas. Y así fue, así fue cuando empezamos a incursionar en el boxeo por parte de mi padre, mi padre nos incursionó a Rafa y a mí en el boxeo. Empezamos, empezamos, empezamos y nos llevaba a correr de niños, nos llevaba a correr ahí cerca de la casa. Y de ahí empezó el amor por el deporte al box. Y en este caso, como te digo, eso nunca te vas a imaginar que yo iba a incursionar en el boxeo. De los 6 años a los 20 que fui profesional, hubo muchos desvíos, podríamos decirlo así, porque no estábamos, ya Sabes, cuando tienes 15, cuando tienes 14, cuando tienes. No sabes qué quieres hacer, no sabes qué es lo bueno para ti. Entonces lo que hicimos pues fue al final ver y valorar y poner una balanza qué es lo que me convenía. Y así fue. A pesar de que yo trabajé, me hubiese quedado, yo trabajé en el gobierno durante 11 años, si hubiese quedado yo atrás de un escritorio recibiendo mi dinero quincenalmente, para mí no tenía ningún problema. Pero no, nosotros queríamos y por medio de la educación y por medio de los amigos que nos dijeron, tú eres muy bueno, tú puedes llegar a ser campeón mundial, inténtalo. Y siempre no hay dice, no hay lucha, la que no se hace. Y cuando tú lo intentas, creo que siempre está ahí el querer ser alguien en la vida.
Esa es una parte que me llamó mucho de tu historia, Juan Manuel. Porque si bien, a ver, tú te vuelves, empiezas a pelear como amateur a los 12 años, guantes de oro el año siguiente, pero para mucha gente puede que. Y en tu situación, sobre todo viendo ese gran talento, como que hubiera sido echarle toda la carne al asador. Voy a ser boxeador, voy a estar en Las Vegas, voy a ser millonario y voy a ser el siguiente campeón el mundo. Pero tú, como me lo acabas de contar, tú nunca soltaste ese plan B. Hiciste prepa, una carrera. ¿Cómo pensabas en ese medio colchón, plan.
B o por qué?
¿Quién te llevaba por este camino de oye, primero estudia o no dejes de estudiar, además de querer ser boxeador?
Te digo, creo que la educación de los padres siempre para mí la escuela fue muy importante. Y la escuela, yo siempre era de buenas calificaciones. Era un. ¿Cómo le llaman? Ese que siempre matado, que siempre hay que estudiar, que siempre hay que sacar por lo menos nueve y que siempre hay que buscar el diez. Siempre era así, Siempre era así. Era un tipo que le gustaba sacar 10 y que le gustaba llegar temprano y que salía siempre puntual de la casa para llegar a la escuela. Eso fue por parte de la educación de los padres. Cuando vas creciendo, vas conociendo gente que. Gente leal, gente que es tu amigo, gente que te dice estás mal en esto. Gente que te dice, oye, puedes irte por acá y te va a dar mejores resultados. Hay amistades leales. Y la verdad que yo, eso me ayudó mucho a mí en cuanto a las amistades, en cuanto a crecer en la escuela. Esa mentalidad que nunca me gustó perder. Porque yo era de los que, por ejemplo, perdí a mi equipo, el mejor equipo de fútbol mexicano, las Águilas del América.
¿Y sabes de fútbol?
Y siempre y siempre, siempre que la América perdía, lloraba. Yo lloraba, lloraba y pateaba las puertas y decía, ¿Cómo puede ser posible? Al final de cuentas, mi mamá me dijo un día, Juan, tú estás mal. Ellos ganan mucho dinero y tú lo que estás ganando es enfermarte, te vas a enfermar. Ya después va creciendo uno y va viendo las cosas, ya lo empieza a ver uno de diferente manera. Pero sí, yo era la gente que no le gustaba perder, que siempre le gustaba sacar 9 o 10 en los exámenes. Pero para eso no nada más todo va a caer del cielo. Para eso hay que trabajar. Para sacar un 9 o 10 hay que estudiar. Para ser alguien en la vida hay que echarle muchas ganas. Entonces creo que eso desde niño a mí me ha ayudado. El nunca dejarme perder, el nunca derrotarme, el nunca dar todo por vencido, el siempre buscar, el siempre ganar. Y eso siempre lo he hecho en mi vida hasta la fecha. Si estoy jugando baraja, me gusta ganar. Y si voy perdiendo, me enojo. Yo internamente digo algo, ¿No? Pero no me gusta perder, la verdad.
Oye, Juan, y en esos momentos de juventud en los que tal vez había fuerzas que medio te atraían, relajo o tal vez la facilidad de hacer un poco de dinero por un lado, ¿Quién, además de tus papás, hubo alguien que, como me dices, amigos leales que te dicen por dónde irte, alguien que haya sido instrumental en formar ese Juan Manuel joven?
Sí, yo empecé a trabajar, empecé a trabajar en la Secretaría de Reforma Agraria. En aquel entonces yo tenía 18, 19 años. Había una persona que era novio de mi hermana que trabajaba, que era jefe allí de un departamento en la secretaría. Y ya le dije, oye, yo quiero trabajar, quiero incursionar. Luis Flores, por cierto, que le mando un saludo. Y sí, me llevó a trabajar y a mi hermano también nos tenía ahí trabajando. Y ya después yo, la escuela, el trabajo, que por cierto, hubo un momento que de los 18 a los 20 años yo tuve una lesión en la espalda que me caí ahí de un árbol y dije, bien me pude haber dedicado al despapalle, bien me pude haber ido a otro camino, la vida fácil, la vida galante, las fiestas, los amigos, el alcohol, los vicios, y bien lo pude haber hecho de los 18 a los 20 años. Pero creo que eso tipo de amistades que te dicen, oye, tienes con qué, tienes madera para ser campeón Y siempre los amigos también. Ismael Soto, una persona que trabajaba ahí con nosotros igual decía, tú tienes todo para ser campeón. Y bueno, creo que ese tipo de gente, Luis Flores, Ismael Soto, personas que le reconozco que siempre estaban diciendo, oye, tienes todo para ser alguien en la vida, no desaproveches. Y ese tipo de cosas. ¿A pesar de que ya de niño mi padre, mi madre nos educaron de una manera que pues igual nunca te des por vencido, siempre busca ser el mejor y eso en la vida siempre lo agradeces, lo agradeces y dices, quién no le gusta ser el mejor en la vida, verdad? Pero el ser el mejor en la vida te va a costar un ojo de la cara y no sé si el medio o el otro también tienes que esforzarte y tienes que siempre ser, la verdad, un canijo, con el buen sentido de la palabra, un canijo en todos los aspectos. Porque cuando tú quieres ser, vas a encontrar algunos obstáculos que te van a querer meter zarcadilla, Juan, esa palabra.
Tú puedes ser campeón, tienes lo que necesitas para ser campeón. Tal vez a veces es fácil que te lo diga alguien desde fuera cuando no Saben el sacrificio. ¿En qué momento te lo creíste tú? ¿En qué momento dijiste yo voy a ser el mejor del mundo?
Fíjate que nunca lo crees, te digo, estás chavo y creces y no sabes que vas a llegar y siempre son las pruebas que te ponen los primeros pasos qué decimos siempre que es el primer. ¿Cuál es el número? ¿Cuál es el primer número, el 1 o el 2? Lógicamente el 1. Lo que tienes que hacer es en este caso yo calzarme los guantes, subirme al ring y ver de qué soy capaz. Entonces lo que hice en mi primer pelea yo fui, te voy a contar cómo me tocó cuando iba a debutar de profesional yo tuve casi 45 peleas amateur. De una de esas perdí nada más una pelea de mi récord de amateur. Cuando iba a ser profesional yo estaba ahí, me tocó de emergente. Emergente significa cuando una pelea que ya está programada se viene abajo. Pues yo entro yo de emergencia a cubrir ese espacio, me tocó a mí de emergente. Yo oía los trancazos, oía y los rounds se me hacían eternos. Hace cuenta un round de tres minutos, se me hacían como de seis, como de cinco. Dije híjole, creo que me metí en el deporte equivocado, creo que esto no es para mí cuando yo lo estaba viendo. Pero la siguiente semana ya me tocaba a mí pelear. Entonces lo que hice ya estando en el ring y me calzo los guantes y empiezo a sentir la adrenalina que suena la campana y dije ya después de ahí dije esto sí es lo mío. Que por cierto, mi primer pelea como profesional me la robaron, la perdí. Imagínate si hubiera sido otro, pues tengo mi trabajo, pues me retiro del box y me voy a dedicar a trabajar. Ser un ratón de oficina. Ser un ratón de oficina. Y la verdad dije no, me robaron la pelea y dije yo les voy a demostrar que yo gané y otra vez entrenarle duro. Y entrenarle duro así desde niño que nunca me gustaba perder, que siempre me gustaba ganar, lo demostré en el deporte.
Oye Juan. Si. Esa primera pelea contra Javier Durán que te descalifican supuestamente por pegarle cuando yo estaba en el piso o me estoy.
Equivocando, No fue porque le pegué en el piso, fue porque hubo un golpe y le corté la ceja y el referee dijo que había sido cabezazo. Entonces fue por descalificación porque pensaban que había sido cabezazo, pero no.
Pero fue un golpe para un boxeador. Hay una historia que a mí me llega mucho, que no sé si lo conoces a Michael Bent que es un boxeador que después acabó en coma y demás, pero era un gran boxeador en los 80s pintaba para campeón de peso pesado y en su primer pelea lo noquearon en el primer round. Y eso habla él de cómo lo metió en una espiral de depresión. Obviamente creyó que su carrera había terminado, contempló el suicidio. Tú estás hablando de que después de esa descalificación que pudo haber marcado un antes y después de tu carrera, como que terminarla antes de empezar, tú lo tomaste con otra filosofía, luego luego regresaste a trabajar. ¿Qué pasó por tu cabeza en ese momento?
Yo dije no, no puede ser posible. Le voy a demostrar a los jueces y le voy a demostrar a toda la gente que esa pelea me la robaron. Esa pelea yo la gané, la gané sin ningún problema. Fue un golpe perfecto. Un golpe exacto y fue lo que hice yo. Así como cuando yo que iba a la escuela que decía yo quiero sacar 10, sacaba por ejemplo 6 en un examen. Yo decía, acuérdate que en los tiempos de antes te promediaban en tres exámenes, había promedio en tres fases del semestre. Yo en uno sacaba 6. Dije el otro tengo que sacar 10 para si lo promedio entre 2 va a ser 8, el otro tengo que sacar mejor porque quiero salir bien. Entonces yo sacaba un 6 y el siguiente examen estudiaba para sacar el 10. Así igual en el box quiero ser el mejor y les voy a demostrar que yo gané, les voy a demostrar que me robaron la pelea. Y creo que eso me ayudó mucho desde el de no darte por vencido tan fácilmente, el de ser siempre positivo en cualquiera de las cosas, eso siempre me ayudó y hasta la fecha me.
Ha ayudado mucho ser positivo. ¿Eso lo aprendiste de alguien?
No, eso no se aprende Oso. Creo que eso ya lo traes muchas veces. ¿Ya lo traes ya desde niño, dices tú quiero ser alguien en la vida o vas creciendo y dices yo no me gusta perder? Porque yo era así desde los seis, siete años como te comento, yo lloraba porque mi equipo perdía, yo lloraba porque los Dodgers en el béisbol también perdían, yo también muy apasionado del béisbol y la verdad que siempre fui una persona que no le gustaba perder y creo que eso me ayudó hasta la fecha desde niño nunca me gustaba perder y eso me ha ayudado a nunca darte por vencido y a nunca a ser siempre competitivo, a ser guerrero, a que se me va a costar y si pierdo, pero nunca darme por vencido.
Y vaya que te costó, Juan manuel, porque pasaron 10 años de tu primer pelea como profesional, a que te coronaste campeón del mundo. ¿Qué pasa en 10 años de recibir golpes y golpes y golpes? ¿Y cómo mantienes ese enfoque? ¿Cómo dices, voy a llegar o tal vez estaba equivocado? ¿Alguna vez pensaste en renunciar?
Siempre por tu cabeza pasa. No, fíjate, te voy a contar. Yo debuté en 1993. Estuve picando piedra, clasificado del mundo. No llegaban las oportunidades. Ya sabes, dentro del negocio de los promotores, de los peleadores, ahí te medio bloqueaban. Te bloqueaban o que estuvieras clasificado número uno. Pero bueno, nunca decí yo estoy aquí, ya empecé y ahora hay que terminar. Lo que se empieza, se termina. Entonces dije, yo quiero ser campeón, no sé de qué manera, pero yo voy a ser campeón. Y en 1999 tengo la primera oportunidad de campeonato mundial. Yo debuté en el 93 y se pasaron seis años para yo tener una oportunidad de campeonato mundial. Me la dieron. Una pelea en la cual dices, una pelea difícil, una pelea dura. El campeón muy bueno, Freddie Norwood. Y sabes qué lo mando a la lona. Y el referee yo Cortés, recuerdo exactamente, no le cuenta una caída que tuvo Freddie Norwood. Y dije de ahí dos caídas. La otra sí se la contó porque fue un golpe y se dio cuenta que se cayó, puso el guante en el suelo y se la contó. Sentimos que ganamos la pelea. Nos robaron esa pelea de Campeonato Mundial 1999 en Las Vegas. Y se ve el estar luchando, el estar peleando por ser campeón mundial. Tienes la oportunidad. Imagínate, oso llegar a conseguir la oportunidad y que me roben de esa manera. Otro robo de una oportunidad que soñábamos. Y dije, no puede ser posible. Ahora tengo que remar contracorriente. ¿Y sabes qué? A final de cuentas, durante ahorita yo mi carrera, digo, todo lo que me hicieron, en vez de perjudicarme, me ayudaron. Y te voy a decir por qué me ayudaron. Porque siempre me sacaron el ser el más fuerte, me sacaron el querer ser el mejor. Me sacaron siempre el de adentro, la fuerza y todo el coraje que yo tenía. Y eso me ayudó, o sea, en vez de perjudicarme me impulsaron a ser mejor en la vida y me impulsaron a ser mejor incluso hasta como persona.
Sí, esa parte de tu carrera a mí me parece fascinante Juan Manuel, porque sí claramente te desarrollaste en una época en la que estaban Eric Morales, Marco Barrera, eran como que los poster boys no, o sea eran los que tenían las oportunidades y en un negocio como el boxeo que pues definitivamente involucra intereses de todo tipo, pues parece que el boxeador al final termina siendo solo un peón en el juego. Y para ti, bueno, seguir con esta mentalidad de voy a esperar, voy a esperar, voy a seguir demostrando cuando pudiste haber dicho el sistema es demasiado para mí, no puedo contra el sistema, bueno pues definitivamente te rindió frutos, no sólo porque tuviste una carrera mucho más duradera y que después al permitírsete mostrarte lo capitalizaste como campeón ahora sí, sino porque en esos momentos desarrollaste todas estas fortalezas mentales. En este momento tú ya estabas con Nacho Beristain.
Siempre, siempre empecé mi carrera como profesional con él.
Cuéntame un poco de Nacho, llegas con él y Nacho obviamente fue muy exitoso como peleador, pero ha sido pues ahora sí que tu relación más duradera en el boxeo y cuéntame en estos momentos en los que, porque yo lo he oído hablar y cómo se queja amargamente de todos los robos y bueno pues Nacho es una persona obviamente muy honesta en cómo se expresa, cómo mantenían el enfoque y los ánimos arriba.
Quiero hacerte hincapié que yo el deporte y la técnica del boxeo la hacía por mi padre, la hacé por mi padre, los pasos laterales, el cómo llavear, el cómo tirar un gancho al hígado, el cómo hacer el boxeo gracias a mi padre, como te comento, empezamos desde niños, después nos fuimos puliendo con Nacho Beristain, ya Nacho Beristain nos fue puliendo algunos detalles que teníamos ahí como detalles malos o como mañitas que no deben de hacerse, entonces nos fue puliendo. La relación con Nacho fue muy buena desde el principio. Cuando tú eres una persona, creo que cuando tú eres una persona disciplinada, cuando tú eres una persona que siempre le gusta ganar, cuando eres una persona que le gusta trabajar, porque para ganar tienes que trabajar, no nada más te va a decir a ver si voy a ganar pero voy a estar acostado, o voy a esperar y voy a estar acostado, No, no, no, no, hay que trabajar, hay que entrenar. Entonces así fue, nos dedicamos a trabajar y yo decía, este señor tiene la experiencia. Siempre cuando eres la persona que le gusta ganar, Nacho Bristán es una persona de carácter fuerte, sólido. Usted mañana va a venir a entrenar, esté cansado, no va a venir a entrenar. Si usted está cansado y corrió fuerte en la mañana, ahora en vez de hacer 12 rounds, vas a hacer 14 o 15. Imagínate eso a mí me agradó mucho, dije, este cuate no es solapador, este cuate no ah, es bien descansado, mijito, ahora vete a descansar. ¿Sabes que? Ahora no entrenes, o nada más hay dos rounds de costal, o haz dos rounds de perra y vete a descansar. No, él es un entrenador que decía, ah, sí vienes cansado, trabajas doble y eso a mí decía, este cuate son de los míos, no son conformistas, no son de los que te ah, sí, no te preocupes, vete a descansar. No te exigía más. Y eso también te ayuda cuando tienes una persona que te gusta, que te exige, ese dice, este es de los míos. No me gusta que sea solapador, que sea aludador. Oye, tú eres el campeón, tú vas a ser campeón. Mira, para ser campeón no necesitas entrenar, eso es bien fácil. Tú eres muy bueno con la técnica que tienes, no hay que picar piedra, hay que darle y hay que entrenar y hay que hacerlo. Por eso me entendí muy bien con Nacho desde el principio, porque es un entrenador que exige, un entrenador que te pide dar lo que tú más puedes. Y dices tú, ay, bueno, si me gusta ser a mí de los que le gusta ganar, dar lo mejor. Con ese entrenador se complementa todo.
Es increíble lo que dices de él, porque yo lo he oído hablar de ti exactamente de la misma manera. ¿Dice que eres perfeccionista, que eres súper exigente, que con tus parrings, con la gente que te ayuda, les exiges el mejor nivel, no? Nada de estarte ayudando a medias. Pero en términos de enfrentarse juntos como equipo a este sistema que parecía estarte empujando hacia abajo, ¿Cómo manejaban esas situaciones? ¿Cuáles eran los diálogos entre tú y él diciendo vamos a seguir y vamos a vencer a estos hijos de la fregada?
Fíjate que eran diálogos que decían Nacho no puede ser posible, ya tengo yo la oportunidad por el campeonato mundial. ¿Y por qué no nos dan la oportunidad? ¿Por qué ya hemos hecho todo para tener y para disputar otro campeonato mundial, por qué no nos dan la oportunidad? Pues no sabemos. Yo hasta ahorita me pregunto, será por el carácter de Nacho o será porque no lo quieren o será porque él exige si nosotros ganamos el campeonato mundial, pues va a ser ahora más duro que en este caso el organismo y el promotor gane dinero, porque va a decir este cuate todo es para acá y ustedes no van a ganar. Yo me explico, yo creo que haber sido por ese lado, yo creo también de esa manera que, que Nacho le decían el organismo y el promotor no, porque aquí se los van a frenar, aquí se van a pedir ganar lo que deben de ganar y ya nosotros vamos a dejar de ganar, me refiero a lo económico. Entonces creo que de ahí no nos daban la oportunidad los organismos y los promotores y creo que siempre platicábamos, Fuimos una vez a la casa de antes de esto te voy a platicar, nosotros estábamos dos años de retador oficial de la Organización Mundial de Boxeo, la OMB, que es el presidente Paquito Barcálcer. Siempre estuvimos ahí dos años esperando para pelear con Nassim Hamed, un peleador muy bueno, de pegada fuerte. Y sabes qué fuimos incluso una convención de la omba Puerto Rico a pedir algo que nos habíamos ganado. ¿A qué me refiero con esto? A pedir algo que nos habíamos ganado en la clasificación. A tu trabajo no, Tú trabajas, ganas una pelea y ganas no nada más una para estar clasificado número uno, ganas varias para merecer la oportunidad de campeonato mundial. Y fuimos a pelear algo que teníamos que haberlo hecho, algo que ya nos correspondía. ¿Fuimos a la convención, a una junta de consejo entre el organismo y nos dicen, llegamos a un acuerdo en la junta de consejo y creo que el señor Juan Manuel Márquez aún no merece la oportunidad y dice, espérame, espérame, no, por qué? Si yo con mi esfuerzo estoy ganando mis combates uno por uno para ser número uno y retador oficial, ya lo soy número uno. Pero espérame, la regla la pones tú como organismo, el reglamento lo pones tú. Dice, el retador oficial es dueño, amo y señor de la oportunidad de campeonato mundial por qué no me la das. Ahora tú resulta que tú me clasificas número uno como retador oficial y no me das la oportunidad, o sea, dices, no puede ser posible. Bueno, ese día yo recuerdo muy bien, nos regresamos muy tristes y dije ¿Qué hacemos? Hay que seguir picando piedra, hay que seguir trabajando, hay que estar. Y recuerdo bien que no me dieron la oportunidad de pelear con Nassim Hamed. Y si se la dieron a Barrera, a Barrera se la dieron, él estaba peleando, él peleó con Nassim Hamed pero ya traían, ¿Como te puedo decir? Como ya arreglos desde atrás entre el OMB y marco turno. Barrera, Barrera le pusimos, puso una lección de boxeo a Nassín Hamed, le ganó, le quintó lo invictó y ahí fue donde todo fue un boom para el peleador mexicano que me dio mucho gusto que le haya ganado, por cierto. Pero sí nosotros, no sé por qué siempre lo hicieron a un lado. Y ese fue la OMB. Y luego yo estaba de retador oficial también número uno del Consejo Mundial de Boxeo, estaba yo esperando la oportunidad y ya. Y recuerdo bien que Barrera pelea con Morales, la tercer pelea y le dice, le gana Barrera a Morales y deja el título vacante Barrera. Yo estaba número uno del Consejo Mundial de Boxeo y estaba un peleador coreano inmediatamente ya sería mucha que no me den la oportunidad, ya sería mucha que ya me la merezco, ya estoy ahí yo como número uno. Y el reglamento dice cuando un campeón deja el título vacante, el reglamento lo dice y el reglamento lo pone el organismo, el número uno pelea el título vacante, el número uno con el número dos. Dije ya es mucha, ya otra vez no me la vayan a aplicar, no. Y sí voy a clase de don José Sulaimán en paz descanse, señor Márquez, señor Beristain, no se preocupen, usted va a tener la oportunidad, usted va a pelear por el organismo, el verde y oro, el mejor campeonato, el mejor cinturón del mundo a nivel, ¿Como dice la palabra? A nivel mundial. Bueno, nos salimos muy contentos, Nacho, pues ya picamos piedra, ya no la merecemos. ¿Pero qué crees, Oso? Nos la vuelven a aplicar, mano. Nos dicen, ¿Saben qué? Pues no van a pelear ustedes el campeonato mundial, lo va a pelear Eri Morales que acababa de perder con Marco Antonio Barrera, va a pelear Eri Morales con Poli Ayala, con un peleador de Texas que ni clasificado estaba. Imagínate, o sea, a eso voy el negocio que ya trae el organismo con el promotor y con el peleador. Entonces siempre no nos dieron la oportunidad. No nos dieron la oportunidad esta que de alguna manera nos la ganamos. Nos la ganamos porque dije, ya no la negaron. Una nos ganaron en el Consejo, otra. Y la verdad que sí fue un.
Sufrir, me lo puedo imaginar. ¿Y ahorita me estabas diciendo que en algún momento cruzó por tu mente que tal vez no eras tú el problema sino tu entrenador el que traía ahí las fricciones y tú regresamos como empezamos esta entrevista? Lealtad. ¿Nunca pensaste en decir Don Nacho, voy solo?
No, no, nunca, nunca. Siempre la palabra lealtad para mí era un lugar importante.
¿Aunque te costara la puerta cerrada?
Aunque me costara, no, a mí no me interesaba. Yo sabía que de alguna manera de ese lado. Pero no tenemos. Mira, cuando tienes un entrenador que es honesto o tienes un entrenador que es. Que siempre va a luchar y va a pelear por ti, por tu mejor condición económica, por tu mejor condición deportivamente hablando también de la misma manera Oso, pues tú dices, él está conmigo, ¿Yo por qué lo voy a desechar o por qué me voy a ir a otro lado? ¿Hay que darle, hay que darle y ser leal, no nada más es leal para lo que te conviene a mí o nada más ser leal para lo que le conviene a él? No, ser leal en todo sentido. En todo sentido y es mutuo. Entonces dije, no, sabes qué Si nos han fregado. No te han fregado a mí, te han fregado a ti y nos han fregado a todos. Ahora sabes qué Vamos en el mismo barco y a remarle porque sí nos va a tocar duro.
Ahora, todo cambia el día que te subes al ring a ganarle a Marco.
No, pero primero déjame decirte, en el 2003 me corono como campeón mundial a otro gran peleador, a Manuel Mantecas Medina. Después de que me roban La pelea en 99, pasan 4 años para darme la oportunidad de otro campeonato. ¿Ah, no? Pasan cuatro años. Le gano la eliminatoria a un peleador australiano muy bueno, Robbie Piden, un australiano fuerte de velocidad y me gano la oportunidad por el campeonato mundial de la OMB. Fue de la FIV, Campeonato de la Federación Internacional de Boxeo. Era el número uno con el número dos que era el peleador mexicano manuel Mantecas. Medina 2003, recuerdo exactamente, un peleador experimentado, un peleador fuerte, difícil y si le ganamos por nocaut nos coronamos campeones mundiales. Dije, pero por un organismo. Yo creo que los organismos ahorita la verdad y con todo y te lo digo sinceramente y mi opinión, mi humilde opinión, es de los organismos más honestos en el boxeo. La Federación Internacional de Boxeo fue de los, parece ser, si no me equivoco, el primer organismo en darle un campeonato a un peleador, en darle reconocimiento en la historia del boxeo y creo que ahorita a la fecha el más honesto. Entonces nos ganamos ese campeonato 2003 al Manuel Mantecas Medina, ya nos fuimos campeón de la Federación Internacional de Boxeo, ID unifico con Daryl Gayner, un peleador americano muy bueno, le gano por nocaut y me corono campeón de la MV, o sea era doble campeón en la división de peso pluma. Y de ahí dije ya tenemos aquí, ya nos costó mucho trabajo llegar a donde llegamos, ya nos costó mucho trabajo tener los cinturones, ahora hay que mantenerlos, como dice ese dicho, lo difícil no es llegar sino mantenerte y ahora como me costaron, vamos a defenderlos a capa y espada, vamos a defenderlos hasta con la propia vida. Y así fue. 2004, llega la pelea con Manny Pacquiao, la primera y ya sabrás la historia defendiendo los campeonatos donde yo defendía Campeonato de la FIV y campeonato de la MB y ya sabrás la historia donde me mandan a la lona tres rounds, tres veces en el primer round tres veces y decía oye qué pasa, no puede ser posible. No me quedé tirado de la lona, te voy a decir por qué, porque entrené muy fuerte y porque no me gusta perder, como te lo digo desde el principio dije no, esto no puede ser así. Me acosté, me acosté porque ya todos pensaron que incluso la gente de Pacquiao y la gente de que estaba ahí en Rinside se subieron al ring pensando ya se va a acabar. Yo recaí, sabes qué dije la verdad, dije Diosito, lo que tú quieras, vamos a levantarnos y lo que tú quieras. Me preparé mucho tiempo, me gané mis campeonatos a mucho esfuerzo, me gané mis campeonatos importando si tengo que pelear contra el organismo, si tengo que pelear contra el peleador, tengo que pelear contra el promotor, vamos a darle que es mole de olla, sabes qué me levanté y la verdad fue una pelea muy, muy buena que creo que la ganamos, a pesar de que me tiraron tres veces en el primer round, la ganamos cerrada, pero la ganamos porque de ahí supimos dominar, dominamos a este peleador, velocidad, pegada, y la verdad supimos dominar y creo que la ganamos.
Pelea difícil y se da empate, ¿No?
Y dan empate, pero me quedo con mis campeonatos, que era lo que me convenía. Dije bueno, dan empate, me quedo como campeón, qué bueno, no pierdo mis títulos. Y frente a un monstruo del ring, después que empezó a ser un monstruo del cuadrilátero, el mejor peleador libra por libra por muchos años.
Sí quiero hablar, digo, cuatro peleas contra Manny Pacquiao, pues es todo un legado. Antes de llegar a eso, cuéntame un poco qué pasó en la pelea contra Marco Barrera y qué significó para ti a nivel personal pensar que estabas como que rompiendo ese techo de cristal.
¿Qué pasó con Marco Barrera? La pelea ya después yo paso a firmar con Óscar de la Hoya, ya hubo conflictos ahí con Bob Arum en aquel momento firmo con Óscar de la Hoya, hice dos, tres peleas con él y después me ofrece la oportunidad con Barrera, digo, está muy bien, gran peleador, gran campeón, vamos a enfrentarlo. Y yo subo de peso, yo era campeón pluma, pero subo a la división de peso superpluma y me ofrecen la pelea de campeonato mundial del Consejo Mundial de Boxeo, donde me la negaron en su momento, dije pues buen peleador, vamos a hacerla una gran pelea, una pelea difícil, una pelea que la ganamos por decisión unánime, la ganamos sin ningún problema. Mucha gente dice ahí que el mismo Barrera dijo que le habían robado la pelea. Yo creo que no, no fue así, cada quien tiene su punto de vista, pero el mejor juez es la afición, el mejor juez es la gente y la gente podrá decir quién ganó una pelea. Te digo, no fue una pelea nada fácil porque estamos enfrentando a un peleador que le había ganado a Morales tres veces, que Morales tampoco no era un peleador fácil y ganamos una pelea difícil. Recuerdo bien en el séptimo round hubo un golpe de derecha donde yo lo lastimo, un golpe de derecha, yo hubo, me pega, pero hubo entre un golpe y un resbalón y voy a la lona, pero él se acomoda, no espera y me descuenta, o sea, me descuenta, me descuenta en el suelo. Y yo me hubiese quedado tirado ahí, Oso. Me hubiese quedado tirado. Lo descalifican. ¿Sabes que me levanté, dije, no, vamos a pelear, vamos a lo que venimos? Entonces, una pelea bien difícil, una pelea que me dejó un gran sabor de boca el haberle ganado a otro gran peleador.
Oye, Juan, a ver, hay un momento en tu carrera en el que también pasas, y lo has dicho tú, de ser un boxeador técnico como más defensivo, más estratégico, más cuidado, a ser un boxeador mucho más echado para adelante, mucho más enganchado, más agresivo. ¿Cómo piensas tú en este cambio? ¿Por qué decides cambiar el tipo de pelea que dabas?
Te voy a decir por qué, Oso. Porque según la opinión de los promotores y la opinión de la gente, que la gente para mí merece todo mi respeto, pues que no daba espectáculo, que era un peleador aburrido, que era un peleador que a la gente, posiblemente a gente que le guste el boxeo técnico, yo creo que salía con un gran sabor de boca. Pero tú sabes, en el box hay mucha gente que le gusta ver sangre, mucha gente que le gusta ver golpes, le gusta ver espectáculo. Pues dijimos, bueno, señor Márquez, vas a tener que cambiar tu estilo, porque a la opinión de la gente y a la opinión del promotor no los convences. Dije, vamos a cambiarlo. Dije, tengo boxeo, tengo técnica. Yo entre mí, entre mí, me puse a pensar, tengo técnica, tengo boxeo, ¿Por qué no cambiamos los contragolpes? Porque yo espero que un peleador me tire, me muevo y le regreso yo golpes al contragolpe. Entonces, el ser contragolpeador te hace pelear en la zona corta, te hace pelear ahí, estar pegado al peleador te hace dar espectáculo. Y así fue. Así fue que nos volvimos, cambiamos. Que te arriesgas más.
Es justo lo que te iba a decir. ¿Cuál era esa? Esa discusión en tu cabeza entre oye, me ha ido muy bien, yo domino este tipo de boxeo que no gusta, pero para gustar más y tal vez abrirme más oportunidades, tengo que tomar más riesgos a nivel personal.
Sí, creo que eso fue lo más importante. El saber de que tenía que arriesgar, el saber de que tenía que incluso recibir más golpes. El saber que también me tendría que ir a la lona en algún momento. Y así fue. Me fui a la lona y sin ningún problema me levantaba porque llevaba una gran condición, una gran preparación y a seguir a dar pelea. Pero sí cuando te das cuenta que tienes que cambiar pues luchas contra Vieto y Marea para cambiar, luchas contra todo, hasta contigo mismo de que dices tú oye pero cómo estoy en este lado si estoy recibiendo más golpes, estoy más propenso a perder por nocaut pero bueno la gente así lo quiere y el promotor así lo quiere y así fue, así fue cuando empecé a crecer, así fue donde dije pues hay que cambiarle y hay que demostrar que podemos hacer otra faceta, la faceta del fajador con.
Técnica, o sea aquí entra un tipo de mentalidad bien interesante Juan Manuel, porque por un lado ha sido alguien que dices voy a seguir montado en mi burro peleando como yo sé pelear contra el sistema, voy a seguir aunque me nieguen las oportunidades, voy a seguir demostrando, demostrando, demostrando pero por otro lado también entra esta flexibilidad en ti de decir tal vez si soy así de necio y me subo en mi macho y ya sabes y no cambio, no va a pasar lo que yo quiero que pase, tengo que seguir peleando pero tengo que hacer estas modificaciones. Y este tipo de mentalidad en la de ser obstinado, ser determinado, persistente pero también saber que no puedes seguirle pegando a la misma pared y esperar que algo pase diferente lo has llevado a otro aspecto de tu vida, o sea la lección que aprendiste de ese momento es tal vez puedo lograr lo que yo quiero siendo un poquito más inteligente.
Sí, sí, te ayuda que todo se puede, te ayuda a cambiar la mentalidad por supuesto de que todo se puede, pero de que todo se puede pero con inteligencia de que todo se puede pensando ser inteligente y ver la manera como darle la vuelta a las cosas que no te están funcionando y sí, yo lo hice así y así fue que fui creciendo, así fue que fui teniendo las oportunidades de enfrentar a grandes rivales, así fue que yo me gané la opción de en algún momento ser el mejor peleador libra por libra del mundo a base de picar piedra. Pero sí te hace cambiar en muchas cosas, no nada más como deportista, no como boxeador, te hace cambiar como persona y sobre todo el punto más importante que a mí me ha ayudado en mi vida personal es que todo es difícil, pero más no imposible. Oso. Todo es difícil, más no imposible. Y tienes que buscar la manera, tienes que buscar la forma de cómo abrir esa puerta que para muchos es difícil de poder abrir, es buscar la solución y eso a mí me ha ayudado mucho y la verdad que siempre busco la manera de que las cosas se solucionen.
Qué increíble. Hay veces que como decía Einstein, la locura es hacer la misma cosa pensando que vas a tener resultados diferentes.
Sí.
Oye Juan, hablaste, A ver, fuiste siete veces campeón del mundo en cuatro divisiones. Ahorita hablabas de haber subido de peso. ¿Cómo se vive subir de peso como boxeador? La gente creo que no entiende las implicaciones en velocidad, tipo entrenamiento, alimentación, desgaste. ¿Cómo se vive subir de división?
Es difícil, no nada más es decir, voy a hacer, yo voy a pelear en la división de peso welter porque yo subí de ligero a súper ligero y luego de súper ligero a welter. Es difícil. Tienes que tener un rol de entrenamientos muy buenos para eso tienes que tener una persona profesional y una persona capaz para hacer su trabajo. Y el subir de peso no es, como te comento, eso no es fácil. Tienes que tener la preparación, tienes que, sobre todo tienes que ser tú una persona de que quieres hacerlo, de que dices tú lo quiero lograr, lo quiero hacer. Y creo que lo hicimos con la gente profesional. Nacho en su rubro que era el boxeo, Memo Heredia y papá. Memo Heredia también te lo voy a decir, que también les mando un saludo. Estaban ahí profesionales, capaces, estaban diciendo entrenar, eran sesiones de entrenamiento nada más te voy a decir, si te lo digo, ya me canso. Tres horas al día, en la mañana, a la hora que tenía que levantarme a correr, hacía tres horas de sesión de pesas. Elasticidad, corre la pista, eran tres horas y después llega al gimnasio 4, habían sesiones de siete, ocho horas al día. Entonces no subir, es que mira, es que subir de peso por subir así, pues yo voy a subir de peso comiendo menos sopesitos o yo voy a subir de peso comiendo unas tortas de piernita. No, no, hay que subir de peso bien, subir de peso fuerte ellos. Y así fue la manera que lo hicimos, siempre uniéndote a los profesionales.
¿Y que es más alimentación? Es un cambio diferente, Es un cambio en términos de entrenamiento. Haces más pesas. ¿Que cambia en el tipo de entrenamiento entre un peso más ligero y un peso más pesado?
Si tú quieres tu peso ligero a subir de peso es en la forma de la alimentación, en la forma de trabajar. Hay procesos, por ejemplo, si quieres hacer músculo, tienes que trabajar primero la fuerza, después la velocidad y así sucesivamente. Empiezas con velocidad, músculo y velocidad son procesos que tienes que hacer oso y así son así yo los aprendí, es velocidad, fuerza, velocidad y haces por ejemplo, velocidad, quemas grasa en su momento subes en la forma de la alimentación de carbohidratos y demás, haces masa muscular. Primero empiezas con la velocidad, haces masa muscular y después secas, después secas el cuerpo que es la velocidad, lo comprimes y eso te ayuda a tener velocidad, fuerza, velocidad. Entonces eso lo que te ayuda a hacer velocidad y hacer fuerte y a ganar masa muscular.
¿Y por ejemplo, en estos procesos de subida de peso o cuando estás entrenando los meses antes de la pelea, hay algún tipo de suplementación que recuerdas que era la que mejor te ayudaba? ¿Algún suplemento que no podía faltar?
El suplemento que era la proteína. Que era la proteína que tenemos, una proteína que nos daba el preparador físico, una proteína muy buena que incluso nos daba incluso también como rehidratarte durante el entrenamiento. Son personas profesionales, personas que saben hacer su trabajo. Y así fue, me rehidrataban. No terminaba, terminaba bien hidratado, no terminaba así como deshidratado, terminaba bien y te daba la oportunidad de llegar a entrenar y volver y llegar al otro día a entrenar.
¿Con qué te rehidrataban? ¿Era un Gatorade normal?
Era con Electrolit y había un polvito que es como la rehidratación. La proteína, La proteína es en cuanto a cuestión de la masa muscular. Y había otro que era como la rehidratación, como si fuera cómo te podría decir, un electrolito en polvo. Pero muy bien, cuates profesionales.
Oye Juan, a ver, ahorita antes de seguir con tu carrera, hablando justo de cómo te preparabas, vi que usabas mucho la cámara hiperbárica. ¿Cuéntame un poco qué se siente, qué es lo que hace la cámara hiperbárica en el proceso de recuperación?
Fíjate que la cámara hiperbárica es una cámara, mucha gente debe de saber, y yo lo hice por muchos años, una cámara de oxigenación, una cámara que lo usa mucha gente con diabetes, con mucha gente que tiene problemas de que si le van a cortar un pie, pie diabético, diferentes cosas y yo lo usaba porque la verdad me oxigenaba bastante bien. Y me la recomendó el doctor Gatica, que era parte del equipo Plutarco Gatica. Él me dijo, Juan, métete a cámara hiperbárica, eso te va a ayudar bastante y sobre todo la recuperación. Yo te voy a decir una cosa, Oso, y a la gente que me está viendo y que me está escuchando. Eran entrenamientos fuertes que yo decía, ya no quiero, ya no quiero queso, sino salir de la ratonera, ya me voy a retirar. Recuerdo bien que le dije a Raúl de Anda, que también era parte del equipo. Raúl, ya me voy a retirar, esta es la última pelea. Recuerdo que le dije contra Joel Casamayor, esta va a ser mi última pelea. Gano y me retiro ya, ya lo decidí. Sabes qué eso se lo decía antes de entrar a la cámara hiperbárica. Me metí a la cámara hiperbárica, me oxigenaba y salía como nuevo. Y le decía Raúl, retiro lo dicho Manuel, porque si no al rato tú vas a hacerme enemigo y vas a decir que ya me iba a retirar. Retiro lo dicho. Pero no, te ayuda mucho a la recuperación físico atlética, te ayuda mucho a la reparación de dolores, te disminuye el ácido láctico que tu cuerpo produce durante un entrenamiento fuerte. Te lo disminuye y te oxigena todos los órganos que lo principal, pulmones, hígado, riñones, corazón y por supuesto llegas, llegas como nuevo.
Sí se oye. Nunca lo he hecho, pero bueno, deberías.
De hacerlo, te lo recomiendo.
Pues un día que amerite que esté cansado. Nunca me voy a aventar un entrenamiento como los tuyos, pero.
Cuando estés cansado vas a ver que te va a ayudar bastante.
Oye Juan, y para la pelea de Floyd Mayweather hiciste un tipo de terapia que no es muy común y que alguna gente hasta se burlaba. Cuéntame un poquito de qué es lo que hiciste y por qué.
No te voy a decir. Y es muy bueno, eso es milenario, eso no es de ahorita, eso no es inventado, eso es de mucho tiempo. Fíjate que yo conocí al doctor Carlos Cruz, que le mando también un saludo al doctor Carlos Cruz, que es iridiólogo. No sé si has escuchado hablar de los doctores que te revisan el iris de los ojos y demás y con medio de hierbas naturales, porque aparte a mí no me gusta tomar medicamentos, no me gusta tomar farmacéuticos. Yo con él en el 2000 empecé en el 2005 hacer lo de los tés, La terapia de los tés te desintoxicaba, te decía bueno vamos a empezar a tomar los tés. Entonces. Entonces empezamos, me dice mira empezamos hacer la orinoterapia. Era la orinoterapia como te lo comento, no es de ahorita, es milenario, es de mucho tiempo. Y le dije ¿Cómo doctor? Me dice que le oí voy a tener que tomar los orines. Sí no sabes que los orines es lo mejor, te ayuda para muchas cosas Y ya me tienes investigando ahí la computadora y viendo y escuchaba hablar buenas cosas y leer buenas cosas de la orinoterapia Y lo empecé a hacer y así lo hice la orinoterapia que mucha gente se burló que incluso Frey Maguire estaba consiguiendo orines de chango que se los había tomado parece ser que en el 24 7 así lo hizo. ¿No, si es cierto, sea real que si consiguió los orines del chango, No? Pero bueno, como forma de burla y no sabes qué yo dije pues que se burlen, que hagan lo que quieran. A mí me está dando resultados, me siento bien, me siento a todo dar, pues lo voy a seguir haciendo la orinoterapia y hasta la fecha hace un año lo volví a hacer. Entonces con este doctor cuando estás tomando las hierbas, cuando estás tomando los tés, pero sobre todo cuando te dan resultados dices esto es bueno.
¿A ver cuéntame un poquito cómo funcionaba cada cuando tomabas? ¿Era en caliente, en frío? ¿Qué le hacías? ¿Qué sentías?
¿Mañana, tarde y noche? Oso era decir poner agua a hervir, echar la hierba que tenías que tomar 30 segundos, la apagabas y te la tomabas fría. Fría. Dejabas que se enfriara, le ponías unas gotas como de oxígeno, 5 gotitas de oxígeno que tienen un gotero y te lo tomabas mañana, tarde y noche. Eran dos o tres t en la mañana, trece la tarde y trece la noche. Antes de dormir.
Hacías pipí en un botecito y eso lo hervías.
No, no, haz de cuenta de los tés.
Yo me refiero a los test y la orinoterapia.
La orinoterapia era levantándote en ayunas, haz de cuenta, te tomaba los tés primero llevas el proceso de. De quitarte lo malo, desintoxicarte, ese proceso que es un mes o mes y medio, te desintoxicas y ahora sí viene la orinoterapia en la mañana y en la noche, entonces estás tomando los tés, estás tomando mucha agua, entonces lógicamente tus orines van a saber sin sabor, porque estás comiendo verdura, estás comiendo sano, estás tomando mucha agua. ¿Pues no me sabían mal un caballito, un vaso, tirabas primer chorro a la taza y la mitad en medio al vaso Y luego? Luego así recién calientitos, nada más le hacía falta el cubo de hielo para que sean las rocas.
¿Y qué sentías, Juan Manuel?
¿Me lo tomaba, pero sabes que, Oso? Me daba resultados, es lo que yo, es lo que yo buscaba.
¿Qué resultados sentías?
Me sentía bien. Me decía el doctor Juan, aunque no me lo creas, vas a ver que va a llegar el momento que te pesa tomar los orines y a los quince, veinte días vas a ver un brillo muy especial en tus ojos. Como mujer de embarazada. Como mujer embarazada. De repente cuando está una mujer embarazada, que empieza su periodo, que está embarazada, se le ve el brillo en los ojos, dice vas a ver, vas a tener como, recuerdo bien las palabras del doctor, vas a tener tu mirada y el brillo como una mujer embarazada. Y yo lo veía en el espejo a los 25 días digo puta, pero sabes, todo de verme el brillo en los ojos, me sentía muy bien, me sentía entero, Entonces digo, me ayuda, lo hago, es natural, pues eso es muy bueno para mí, ¿No? Y luego la orinoterapia pues también que eso digo, no es de ahorita, es milenario, es de mucho tiempo.
¿Y ya no lo seguiste haciendo o es algo que sigues practicando?
Fíjate que no lo seguí, hasta la fecha lo sigo haciendo, pero ya no, ya no tan continuo, ya nada más yo lo veo, si me siento mal de hago, le hablo al doctor, oiga doctor, necesito esto, y me dice, sí, tómate este té, yérvelo, ta, ta, tómatelo. Y me da las indicaciones y lo hago. Y recuerdo bien, en aquel Entonces, en el 2005-2006, yo me sentía muy inflado del estómago, me sentía muy como insatisfecho, harto y sin comer. Imagínate, decía, oiga doctor, me siento mal del estómago qué se debe. ¿Sabes qué me dijo el doctor? Me dijo, Juan, has de tener un pedo atorado. Así me dijo, has de tener un pedo atorado. Cómo doctor, sí has tenido un gas, una flatulencia atorada, tómate este té y acompáñalo con aceite de olivo. ¿Por qué te crees? Primer té, aceite de olivo, el té lo tomé y adiós. Al otro día como nuevo, dije imagínate, imagínate Oso. Y a la gente que mucho no cree, si te está dando resultados, si te está componiendo de tus malestares, ni le muevas. Dices tú, puta, de aquí soy. Claro, de aquí soy. Entonces así fue que, así fue que empecé lo de la orinoterapia.
Increíble. Y hay millones de remedios, por decirlo así, o yo mejor le llamaría medicinas alternativas que la gente no cree, ¿No? Hace poco platicaba con Carla Willock que subió al Everest tres veces y también me ha contado que ha hecho unos tratamientos de jugos que tiene que ver con ciertas otras prácticas que yo ya no me animé, pero la verdad es que me hizo a mí me cambió la manera en que sentía mi energía, en que me oxigenaba y demás y bueno, para subir el Everest no debe ser poca cosa. Claro, Juan, a ver, vamos a entrarle. Cuatro peleas con Manny Pacquiao a lo largo de ocho años, o sea, es toda una generación casi casi de boxeadores la que pasa por ahí. ¿Para ti qué significa pensar en Manny Pacquiao?
Mira, Manny Pacquiao merece todo mi respeto. Gran peleador, un gran peleador y lo demostró, lo demostró durante y lo está demostrando todavía hasta la fecha. Peleador difícil, peleador de velocidad, peleador de pegada y de pegada de patada de mula, no creas que pegadita fácil o tranquila o despacio, no, pegada fuerte. Peleador tengo mucha velocidad, se merece todo mi respeto. La verdad que cuatro peleas con él se dieron y fueron muy, muy buenas peleas con decisiones controversiales, con decisiones que creo que mucha gente va a pensar, si esta la ganó Pacquiao, esta la ganó Márquez, pero la verdad para mí en lo personal gané las cuatro y así lo siento y así lo, así lo viví y así creo que así fue. Pero bueno, otra vez vas remando contracorriente y dices bueno, ya estoy acostumbrado, ya que más quiero Si ya viví, crecí remando contracorriente, pues imagínate qué me toca hacer, Hacer lo mismo, remar contra corriente. Y así fue con Pacquiao. La primera empate, la segunda robo, pelea cerrada que gana por un punto Pacquiao, que porque me tiró en el tercer round. La pelea no dura un round, la pelea dura 12. Ve cómo se desenvolvió. Ven que conectó los mejores golpes. ¿Pero sabes cuál es lo más chistoso? Que porcentajes de golpes de poder, en porcentaje de golpes conectados, en porcentaje de lo que ha habido y por haber en el boxeo, estaba yo arriba. Entonces dice espérame, si yo estaba arriba, en porcentaje de esto, de esto, de esto, de esto, ¿Cómo ganó Pacquiao? En eso te puedes dar la respuesta. Entonces así fue la segunda pelea cerrada que gana Pacquiao porque se me tiró en el tercer round y ya después ganó por esa caída. ¿Y la tercera, la tercera que fue? Ahora sí que un robo en despoblado. Y dice espérame, no puede ser posible. ¿Y sabes qué? Y te quiero tocar el tema. En esa fecha recuerdo bien la tercera que sube Bovaro y me dice este es negocio. Descarado. Así, así a la mitad del ring me dice Esto es negocio. ¿Sabes qué hice yo? Apreté la quijada porque bueno, en este. Déjame tocarte ese tema. Lo que quiere un peleador es lograr ser campeón del mundo, pero no hacerlo ya después quieres más y más y más y quieres ser el mejor. Entonces dije, te quita toda la ilusión de ser el mejor, te quitan toda la ilusión de de haberle ganado al mejor. ¿Por qué? Porque hay muchas cosas detrás del boxeo, del negocio. Entonces se sube el promotor y me dice, esto es negocio. ¿Dices a business? Me esto es negocio. Le ah sí, Nada más apreté la quijada y me di la vuelta. Pero me tú vas a tener la revancha, no te preocupes. ¿Porque sabes que? Si me hubieran dado la pelea a mí, Las Vegas hubieran perdido 1200 millones de dólares en esa noche las apuestas estaban 12 a 1, o sea, hubieran perdido Las Vegas 1200 millones. Por eso me dijo bobaron, descarado. Este es un negocio. Pero sí es un negocio que ya me lleva entre los pies a mí la popularidad, el cariño de la gente, porque la gente iba con esa gran ilusión de verme ganar, porque ver lo que pasó en las otras peleas anteriores. Entonces rompen todo, la gente estaba enojada. Yo recuerdo que estaba en el aeropuerto y la gente me decía Juan, nos robaron. Juan, qué poca, no te digo la palabra, pero qué poca, ya sabrás. Y no puede ser posible. ¿Y digo, qué quieren hacer? Llegué aquí México y pasó un mes, dos meses y la gente me veía, Juan, nos robaron. Así me decían, nos robaron. Se contaban. Y le decía yo a la gente de repente, señor, señorita, joven, ya no me recuerde. ¿Sabe por qué? Porque si me recuerda me da coraje otra vez. Ya ni me diga nada. Pero creo que voy a tirar la revancha. Ahí vamos a demostrar. Y así fue, viene la revancha, la primera pelea 2004, la segunda pelea 2008, la tercer pelea 2011 y la cuarta pelea 2012. 8 de diciembre de 2012 para ser exactos.
Me acuerdo perfecto dónde estaba yo viendo esa pelea y lo que sentí con ese golpe que creo que sacudió al mundo entero. Cuéntame un poquito, a ver, estás preparándote para esta cuarta pelea, no sabes si es, si te la van a volver a robar, si vas a poder ganar por decisión, si lo vas a noquear. ¿Qué está pasando por tu cabeza cuando te subes y no sabes si va a haber una quinta? ¿No?
Sí, fíjate que yo cuando ya se viene a la cuarta, ahora viene ya no lo de gimnasio, ahora ya viene la preparación mental y la preparación psicológica. ¿A ver, yo entre mí, sabes que oso? Yo llegaba y me acostaba, estoy entrenando bien. Yo llegaba, ¿Cómo le puedo ganar ahora para que no quede duda? ¿Cómo le puedo hacer para que quede todo bien? Pues ganarle los rounds claros, ¿No? Ganarle cada uno de los rounds limpios, claros y demás. ¿Digo, pero crees que mucho mejor sería ganar por knockout, no? Dije, pues bueno, el knockout nunca lo tienes pensado y el knockout nunca, nunca sabe si va a llegar en el buen momento. ¿Entonces yo dije, mire, yo entre mí, como te lo comento, entrenando, corriendo, pensando, durmiendo de la mañana en la noche, a ver cómo le puedo ganar? Vamos a aprovechar los errores que comete Pacquiao, vamos a analizarlo. Yo peleé ya 36 rounds con él. ¿Qué errores comete? Se mueve bien, es rápido, pega fuerte, tiene buena defensiva. Y yo entre mí dije incluso lo practiqué en el gimnasio. Él cuando hace una finta, entra. Cuando finta con sus pies, me refiero que hace una finta para distraerte y conectarte golpes, él cuando hace una finta, entra. Y dije, y lo estuve practicando en el gimnasio. Mi manoplero hasta se espantaba. Mi manoplero decía, no, espérate, es que me vas a pegar. Yo le pegaba al peto, a lo que llaman el peto que se ponen aquí, pinta y entra. Y cuando al momento que pintaba él entraba, yo hacía un paso lateral y le tiraba aquí en el peto, en el pecho. Se oye en el micrófono, como que me emocioné. Y así fue, lo preparamos. Y en esa pelea, en esa pelea recuerdo bien que la gente cantando el Cielito Lindo, que la gente desde que empezaba la pelea, que íbamos en el pasillo de los nervios, en el pasillo para el ring, coreando el Márquez, la verdad que me acuerdo, hasta me pone la piel chinita. Y la verdad que te digo, bien, bien, bien contento, pero dije, estás en el vestido de los nervios, a ver qué vamos a hacer, pero vamos a buscar ganar.
Oye, Juan, te voy a interrumpir. A ver, para este trabajo mental, ¿Tuviste alguna ayuda especial en esta pelea?
No. Durante mi carrera yo he sido mi propio psicólogo. He sido mi propio psicólogo. Yo estudié, trabajé en el gobierno, estudié una carrera corta en contabilidad. Y eso me ha ayudado a pensar más allá del deporte. Porque mucha gente piensa que el boxeador no estudia, que el boxeador viene de abajo. Sí, que el boxeador no está documentado, el boxeador no sabe cuánto es tres por tres. No, aquí es al revés. Nosotros empezamos una nueva generación de boxeadores. Yo estudié, trabajé en gobierno durante 12 años y creo que todo eso me fue ayudando, me fue abriendo puertas, me fue ayudando a expresarme bien, ¿No? Creo que de alguna manera nosotros buscamos la manera de hablar bien y eso me ayudó. Y creo que toda esa gente se le agradece de cuando vas creciendo, creciendo, creciendo y llegas a conseguir lo que quieres. Todo eso me ayudó y se lo agradezco a la gente que me quería perjudicar en su momento, a la gente que quería ver a un Juan Manuel Márquez y un Nacho Beristain y un equipo Márquez abajo, creo que no lo hicieron al revés.
Entonces toda tu mentalidad viene de superar todos estos obstáculos con los que te.
Enfrentaste, todas esas adversidades que fueron duras. Por eso yo siempre he dicho, yo he sido un peleador y un campeón mundial que no me ayudó nadie, ni apoyado ni por un promotor, ni apoyado por un organismo. Nada más sí apoyado por la afición. Por supuesto, por la afición que es el que te va entrega y paga un boleto y se ofrece en un combate. Y si ahora pones a verte en el Internet festejos del Knockout de Marc Zapaquiao, no ve la gente, o sea, dices tú, ahí te das cuenta que el único que de la única gente que tiene, de la única persona que tienes el apoyo es la gente y así fue.
Oye, regresemos a la pelea porque si no me equivoco en el round 5 te rompen la nariz y todo se empieza a complicar muy rápido.
No me la rompieron, que quede claro eso, que si la ves medio chuequita, pero son gajes del oficio. Esos son, pero para eso existen los cirujanos.
Lo guapo no es de gratis, ¿Verdad?
Pues imagínate ahora ya vivimos del rostro. Exacto, no me la rompieron, hubo un desvío del tabique nasal, pero si hubo la hemorragia. En el quinto round se empieza a complicar la pelea porque estamos enfrentando, monstruo, estamos enfrentando, decía Nacho Beristain al mismo diablo. Recuerdo bien que en todas las peleas salía como gato enjaulado, salía como gato encerrado, gato enfurecido que no sabías por dónde te iba a pegar. Entonces me viene con un gancho de derecha en el mero Tadique y ahí nos tienes a remar contracorriente y otra vez decía vámonos. Y ya estoy acostumbrado, viene luego salgo para el sexto round, yo la verdad que estaba peleando y sabes que yo ya decía bueno, pues aquí vamos a pelear y vamos a hacerle. Yo le respiraba fuerte, respiraba duro para ver si le caía una gotita de sangre en el ojo y que parpadeara tantito y le podía tirar golpes de todo se vale, en el amor y en la guerra todo se vale. Yo le respiraba fuerte para ver si le caía sangre o algo y dije no, Si en la primera pelea, en lo mental, en ese momento, si la primera pelea aguante 12 rounds con la hemorragia, que no le aguante 6 que faltan en esta pelea, vamos a darle, vamos. Y yo no bajo muerto de esta pelea, yo no bajo dejarme derrotado, o sea caerme y decidir renunciar. No, dije no, vamos a buscarlo. Y en el sexto round amigos, en el sexto round, bueno ya para qué les platico, ya se imagina round que empecé a capotear, round que empecé a controlar la escena, el show en el ring, pero cuando suena, cuando suena el que pegan en el ring, pega como unas tablitas que te indican los 10 segundos y ese cuate viene y hace la finta que te estoy comentando que dije ay mira hace esa finta. Yo vi en el paso lateral Y.
Se te volvió así como cámara lenta en ese momento. ¿Cómo te acuerdas de eso?
Fíjate que cuando es el. Eso fueron milésimas de segundo. No te estoy diciendo que un segundo, milésimas de segundo en donde viene la finta, donde yo hago ese paso lateral y ven entrando y esa derecha fuerte, la quijada que al momento de cuando recibí el golpe, estos nudillos se me hincharon, estos dos nudillos se me hincharon. De ese golpe nada más de ese golpe. Imagínate la potencia.
Sí, porque viene y tú lo agarras.
Como atrás, haz de cuenta un choque, dos masas que van hacia el frente, imagínate 500 kilos por ahí lo analizó Science de Sport Center de ESPN, hasta hoy en comercial le metía SWATS, pero bueno, lo analizaron. Un golpe contundente, pero un golpe preparado. Mucha gente ámbar a golpe de suerte. En el deporte no hay golpes de suerte, no hay golpes que digas tú le pegué, cerré los ojos y le pegué y se cayó. ¿Qué ha pasado? Por supuesto que estoy en un intercambio de golpe, estoy así y cierro los ojos, agacho la cabeza y le pego y se cae. Ese sí un golpe que quizás le llegó, un golpe que llegó sin haberlo yo buscado dices posiblemente, pero este un golpe entrenado, un golpe preparado como te lo comento, después de 36 rounds yo decía qué error, comete esa finta. Y así fue, mira, fue tal cual. Y yo la verdad siempre lo traía en la mente, en la mente y yo era entrenando, entrenando que incluso un sparring mío lo mandé a la lona entrenando. Yo siempre para entrenar usaba guantes, 16 onzas. Imagínate, lo mandé con esos guantes A la lona dos veces al mismo sparring.
Con guantes 6, con 8, con la.
Mitad de onzas, con la mitad de peso. Entonces pues se viene ese knockout, se viene ese derechazo fulminante, pero trabajado, trabajado y que me costó 42 rounds y enfrentando un Diablo del Riné.
¿Y qué sientes en un momento en que se cae, ves que no se mueve, paran la pelea? ¿Qué es lo que se siente en ese momento después de 42 rounds?
Fíjate, yo veo cuando se cae y veo que el referee le empieza a contar. Yo vi, yo sentí el poder del golpe y cuando vi cómo cayó, yo dije al referee, cuéntale hasta 300, ya no se va a levantar, ya no se va a levantar. Y así tal cual, así fue. Entonces ya cuando referee dice, decreta que ya se había acabado la pelea, pues yo me voy a celebrar. Y en ese momento haz de cuenta que siento como si hubiera librado tres toneladas de mi cuerpo. ¿A qué me refiero con liberar tres toneladas del cuerpo? Fíjate, la presión del rival, la presión de buscar el triunfo, pero sobre todo la presión de no quedarle mal a la afición, a la gente que te va a apoyar, a la gente que compra un boleto. Recuerdo bien y que mucha gente me dijo aquí en la Ciudad de México, mucha gente, los cines repletos, nadie en la calle, nadie en la calle, las calles vacías. Dices, están apoyando. Imagínate si quedarles mal, no me lo perdonaría yo.
Y así fue, me imagino la felicidad. Estaba reviviendo la pelea, viviendo la narración y como dicen, este es el momento cumbre de su carrera y todo mundo lo vio así, todo mundo estaba contigo en esa lucha de 8 años. Y bueno, 8 años contra Manny, pero de 20 años de carrera, de pelear contra el sistema, de pelear contra puertas cerradas, de tratar de hacer las cosas bien, porque nunca ha sido un boxeador que da noticia fuera del ring. Y creo que yo me acuerdo lo que sentí en ese momento. Y bueno, por eso quería saber que habías sentido tú, Juan Manuel.
Una gran alegría el ver logrado y el ver obtenido lo que con esfuerzo y dedicación se hizo, pero sobre todo también con inteligencia. Y no nada más fue triunfo mío, pero el haber logrado todo en el cuadrilátero. ¿Quién está atrás de ti, Oso? Primero la familia, mi esposa, mis hijos, el decir me apoyaron, me siguen apoyando hasta la fecha están conmigo, ya no peleo, ya no hago nada, hago ejercicio, sí, pero está conmigo, están en el apoyo, es la familia, es el equipo de entrenamiento y es la gente. Entonces son tres pilares importantes. Dices tú, bueno, mi pilar importante es mi familia, mi segundo pilar es mi equipo de trabajo, mi tercer pilar es la afición que también juega su papel importante para apoyarte. Y yo cuando en esa pelea recuerdo bien que ya estaba yo con la nariz, con el tabique medio, ya chuequito y sangrando y escuchaba sí se puede, escuchaba la de olé, olé, olé, olé Márquez. Haz de cuenta que yo me volvía como que me volvía doble, como que me hinchaba, decía vámonos a darle que es mole de olla y estaba yo ahí adentro y la gente juega su papel importante, lo cual se lo agradezco mucho en todo el apoyo que me dieron durante 22 años de mi carrera.
Qué increíble, Juan Manuela, porque aparte haciendo un análisis de lo que me estás contando ahorita, tú aplicaste algo que muchos de los grandes solucionadores de problemas hacen, que es invertir el problema. ¿No te preocupaste por ver cómo le hacías para que no te robaran la pelea otra vez, sino que te transportaste a ver cuál es el resultado que quiero, que es que sea un triunfo indiscutible y de ahí te echaste para atrás y dijiste qué tendría que ser verdad para que esto sucediera y es un nocaut o ganar cada round y para eso te fuiste más a detalle de cómo aprovecho los errores y fue 100% estrategia, o sea, eso que dices qué golpe de suerte, porque ante los ojos de mucha gente, pues digo uno, si no sabes de box, ese golpe que traías en la nariz, imaginarte que no puedes respirar, pues te imaginas acabado, no, o sea, no puedes, cómo te vas a enfrentar a Manny Pacquiao con esas condiciones? ¿Y podrías decir qué suerte tuvo, no? Porque si no hubiera perdido la pelea. Pero ahorita nos estás cambiando toda esa mentalidad.
Sí te digo, me preparé muy bien y si la primera pelea aguanté 12 rounds u 11 rounds de pie con la hemorragia en la sangre, dije pues aquí que es mi pelea, que quiero, que es la pelea que queremos ganar. Tengo que aguantar 6 rounds a como dé lugar. No sé, pero yo solamente pierdo esta pelea sacándome. Y te lo voy a decir, gracias a Dios que no pasó en camilla. Solamente voy a perder esta pelea porque me saquen en camilla, pero de otra forma no la voy a perder. Se dan las circunstancias, se presentan las circunstancias y lo importante es aprovecharlas. Viene el error que comete Manny Pacqueo, que lo tenemos bien aquí en la cabeza para que la gente no se le olvide. Aquí bien preparado. Porque el boxeo, mucha gente piensa que nada más es agresividad. El deporte del boxeo es inteligencia también. Es saber cómo voy a ganar, cómo voy a plantear una estrategia sobre el ring. Y eso lo hace el entrenador. Pero el entrenador te puede decir en la esquina. El entrenador te lo puede decir en un minuto. ¿Pero quién lo lleva a cabo? El peleador. El peleador es el que lo lleva y el peleador es el que ejecuta. Imagínate si el referee te dice tira 1-2 y gancho, o tira 1-2 gancho y yopper. ¿Y si el 1-2 gancho y Yopper no te sale, qué tienes que hacer? Improvisar. No tendremos que improvisar. Entonces uno pone también su trabajo, uno pone también de su inteligencia, uno pone también de que el cerebro está pensando.
¿Juan, alguna vez, sé que no has conversado mucho con Manny Pacquiao, pero alguna vez te ha comentado algo después de esa pelea?
No, no, ninguna vez me ha comentado. Lo he encontrado un par de ocasiones, lo he saludado. Hola, hola. Y hasta ahí creo que se volvió, después de tantas cosas que pasaron entre él y yo, la cuestión profesional sigue. La cuestión como de respeto profesional. El profesionalismo está ahí. Que sí lo saludamos y sí, pero en algún momento se volvió personal. Se volvió personal. ¿A qué me refiero con esto? Porque recuerdo bien esa tercera pelea que dijo que él había ganado, que le ganó y ganó. Claro que no más los mexicanos me habían visto ganar y. Y eso sí me caló. Dije no, si hubiera sido humilde y hubiese aceptado que sí perdió la pelea, pero que los jueces vieron otra cosa, bueno, se hubiera desviado hasta por los jueces. Que Las Vegas, que en Las Vegas te hubieras escudado. Yo te estoy hablando por Pacquiao. No, pero bueno, él se hubiera escudado que los jueces vieron otra pelea, pero le doy mi reconocimiento a Márquez. Hubiese quedado mejor pero hasta la gente se lo reprochó. No sé si viste en la cuarta pelea que la gente lo estaba bucheando, yo creo que ahí sí le hizo falta como más humildad a Pacquiao que es un peleador muy humilde, ahí como que si le hizo falta mal asesorado por la gente que está atrás de él.
Claro. ¿Ahora, así como te han reconocido el público y obviamente la afición y los demás boxeadores también te ha sucedido que terminando una pelea un boxeador se te acerca a reconocerte? ¿Qué pasó después de la pelea de Cat Siris?
A ver, déjame recuerdo bien, por ahí.
Me dijeron que tuviste una visita en tu cuarto de hotel medio inesperada.
¿Ah, después de la pelea con Michael Katsiris, que fue una pelea también difícil, que me mandó a la lorna en el tercer episodio con un gancho que me dice Raúl te sacó como volando como tres pasos y le digo cálmate, como volando? Dice sí te pegó y así me pegó pero no me sacó volando este cuate si no soy Superman mano. Que me había sacado volando de ese gancho fue Catsiris que fue a la habitación, me regaló sus zapatillas, yo le regalé las mías, quería que yo le firmara un autógrafo en su playera y un guerrero, incluso él subió vestido de guerrero, subió con su sex de romano de los guerreros y sí, él fue la visita después de la pelea y la verdad que es una visita agradable. ¿El saber y reconocer es eso, es eso, no? Es reconocer y decir bueno me ganó y gané o gané a todo dar. ¿Ser profesionales vaya o claro Juan, bueno.
Nos queda poco tiempo, sé que estás ocupado, a qué te estás dedicando hoy? Sé que como dices ya vives del rostro, tienes un programa en ESPN.
Es de bromo, no creas, también la gente va a decir por ahí vive de rostro. Si estás medio, está medio traqueteado.
Oye Juan, pero bueno, a qué te estás. ¿Cuál es el proyecto al que más energía le vas a dedicar en los próximos 12 meses?
Fíjate que ahorita estoy trabajo ahí de comentarista, analista ahí en ESPN en un programa de boxeo y en eso estoy desde el 2010, imagínate, estaba entrenando y me dedicaba a la comentada y sigo en eso, ahorita tengo unos proyectos de. Fíjate que yo, mi otra vida creo que fui arquitecto o ingeniero, me gusta mucho la construcción, me gusta mucho la remodelación y estoy empezando un proyecto muy bueno acá en construir algunos departamentos y tengo algunos lugares para poderlo hacer y eso es lo que los queremos dedicar, oso dedicarnos un poquito más a otras cosas. Tengo un gimnasio allá por Zona Esmeralda también que se llama Dynamite Box Center, ahí también ahorita con la cuestión de la pandemia está cerrado, pero bueno, ahí está y ahí de repente voy a dar mis pininos, voy a asesorar y voy a ayudar a la gente que quiera.
Juan, es muy conocido que los atletas tienen gran éxito profesional, gran éxito financiero durante sus carreras y después por malas asesorías terminan quebrados.
¿Y tú ahorita te puedes poner pausa? Voy al baño.
Claro, claro, claro. Perdón, aquí lo dejo corriendo. No te preocupes. ¿Cómo vas viendo mi Diego?
¿Qué onda? Soy Mellos.
Sí, sí, sí, güey.
Sí, güey, a toda madre, ¿No?
Sí, de poca madre, el güey se metió. Ahorita ya voy a cerrar, ya lo voy a dejar.
Órale, buenísimo. Sí, te contó creo que todo.
Si, no, está de poca madre.
¿Sabes que? Aprovecha de una vez, güey, que te platique cómo fue toda la experiencia con la pelea con Mayweather. Sí, sí, o sea, estás adentrado en.
Gastos, güey, qué es lo bueno que hay que sacar de ahí.
Es interesante pues güey, que ese güey venía, o sea, Mayweather venía del retiro y subió con unas mañas que ahorita te voy a contar, de peso y de lana y para que estuviera, o sea, que a Mayweather le daba miedo, güey, regresar con Márquez y perder, entonces se aventó unas trampas ahí interesantes, pero pues Mayweather es un güey que hace lo que tiene, lo necesario para salir adelante. Sí, claro.
No, sí tiene prisa, o sea, le puedo robar 10 minutos más o No, tú hasta que.
Tú síguele dando, yo ya lo cacho el güey cuando anda desesperado te aviso, pero síguele, aprovecha.
Órale, güey.
Sí, creo que tiene chamba, pero hasta en la tarde.
Buenísimo. Qué chingón, porque yo también le estoy, yo sí estoy de fan, güey, al.
Mil se aprovecha, ya estás seguimos.
Listo.
Listo, ya hidratado, ya Manu nos lleva deshidratado por si te la fuiste a echar de una vez.
No, mira si tengo el agua pero ya había tomado un litro, entonces dale si quieres.
¿Bueno Juan también platicando, a ver déjame ver Juan, antes de cerrar y de hacerte unas preguntas que tengo para ti al final, cuéntame un poquito cómo fue la experiencia de pelear contra Floyd Mayweather, o sea este cuate viene del retiro y a qué se sube?
¿Fíjate que eso a mí después de que le gané a Juan Díaz en una pelea bien, una pelea dura, una pelea que me llevaban a Houston a perder porque yo casi así lo inhalo, así lo huelo y así lo veo y lo vi en su momento, le gano por nocaut, una pelea dura, una pelea física, fue la pelea del año en el 2000, si mal no recuerdo, 2009 me dicen, se acerca a los promotores y me dicen reta a Floyd Mayweather, Floyd Mayweather no tiene dinero y este quiere regresar, quiere regresar para pelear Rétalo, ahí te va Juan Manuel Márquez, bien obediente, yo era ligero, peso ligero y me subí a welter para pelear con él, iba a ser la pelea en mayo, yo recuerdo que esa pelea, esa pelea ha sido en febrero con Juan Díaz, 29 de febrero si no mal recuerdo y era en mayo, pero marzo, abril, mayo, estábamos hablando de tres meses para pelear con Floyd Mayweather, digo sí pues yo creo que para ser el mejor tienes que pelear con el mejor, no? Y tienes que demostrarlo. Sí peleó con él, pero bueno ya la subida de peso y todo tenía poco tiempo que la pelea no fue en mayo, la pelea la canceló, yo me preparé duro para mayo y canceló para septiembre, dijo no, mayo no, él con la cintura en la mano, yo después de la preparación que hice de la pelea para Díaz, después la preparación para hacerla con él me no, con la cintura, con las manos en la cintura, la cancelo para septiembre, no estoy listo. Entonces a mí me rompió todo el ritmo, además no tenía los preparadores físicos que empecé a tener en el 2011, si hubiese tenido esos preparadores físicos en ese tiempo, otro cantar hubiese sido. Pero bueno, ya lo que pasó, pasó, una mala experiencia me sirvió de lo aprendí que dije no, no lo vuelvo a hacer si subo a peso welter va a ser con tiempo, con profesionales, que después así lo hice en el 2011 y así fue una experiencia que te digo, eso me ayudó a pensar si lo hubiese querido hacer, lo voy a hacer y lo voy a hacer.
Bien y mucho se dice que fue bastante mañoso en cómo se subió al ring y todo lo que traía con tal de ganar. ¿Cómo lo experimentaste?
Te digo bien, porque cuando uno quiere ser alguien mejor en la vida, en este caso el mejor en el deporte, tienes que pelear con lo mejor y siempre con artimeñas de los codos. Subió pesado que si pagó una multa, pero ya lo tenían planeado. En aquel entonces el promotor Oscar de la Oya Golden Boy Promotions me dice la pelea va a ser en 144 libras y un día antes del pesaje me oye, no es cierto que la Comisión Atlética de Nevada quieren que firmes el contrato porque no puede ser en 144, tiene que ser en 147, o sea, ya como que me la voltearon a mí en ese caso ellos parecían más promotores de él que mío y dije pues ya enojado yo estando ya en Las Vegas, pues firmé el contrato y yo sí me molesté porque dije pues no se vale, pues ya subió de peso, que pagó la multa, pero eso no se trataba, no se trataba de pagar la multa, se trataba de que se deshidratara, se tratara de que diera el peso, se trataba de que para mí eso era una ventaja, pero no, no fue así. Entonces yo desde ese día que me dijeron va a pagar la multa, firma el contrato en 147 libras, para mí ya fue un coraje ya, ya como que me sacaron a mí de mi concentración.
Así es, supongo que todo es el juego mental también que se juega a nivel negocio.
El juego mental, el juego del negocio, porque es un negocio a final de cuentas cuando uno, fíjate yo, uno cuando empieza en el deporte y cuando empieza en cualquier profesión, siempre es negocio, pero nunca lo crees, tú dices yo me voy a esforzar y voy a hacer mi parte, pero los demás hacen su parte, pero viendo el negocio, viendo la ganancia y ahorita me doy cuenta si es negocio, pero qué tristemente cuando cae siempre un deporte tan hermoso como es el boxeo, un deporte tan hermoso, cae siempre por la vía más inclinado al negocio, ya no por amor al deporte, ya como que dices no, ya esto ya no sabe igual, ya como que le echaron mucha sal a la comida.
Hablando un poco de negocio Juan, digo está la historia de Mike Tyson y ahorita me dices de Floyd Mayweather que se quedan sin dinero después de haber ganado todos los millones de dólares del mundo. ¿A ti no te pasó? Tú fuiste muy bien administrado al grado que ahorita tienes varios negocios. Alguien te ayudó, te guió en este proceso. ¿Qué recomendarías a alguien que esté?
Mira, siempre te voy a decir una cosa y le quiero recomendar yo a la gente que se junte con gente leal, con gente que sea tu amigo leal, que sea tu persona leal. Tienes que tener un incondicional, un amigo incondicional que te diga Oso cuando la estás regando. Que te diga cuando estás cometiendo un error que no te diga no, pero tú estás bien, pero tú haces todo bien sabiendo que. No creo que eso sí le voy a recomendar a la gente que se haga amigos de personas íntegras, de personas buenas, de personas leales porque eso es lo que vale una amistad. ¿Porque qué nos pasa a nosotros como deportistas, en este caso como campeones del mundo, Estás en tu momento, cuánta gente está atrás de ti? Sí 40, 50 Te retiras. ¿Quién está atrás de ti? Tu familia, tu esposa, tus hijos, los que siempre han estado y hasta ahí y párale de contar Oso, no tienes a nadie más. Entonces júntense con la gente. Yo sí les recomiendo que se junte con la gente que es leal y con la gente que te hace ver tus errores. Que la gente que te diga cuando estás mal.
¿Te acuerdas de algún momento específico en que alguien te haya dicho Oye Juan, la estás regando?
Sí, sí, sí. ¿Estás cometiendo un error? Sí me acuerdo. Y en ese, si mal no recuerdo uno de ellos fue Nacho. Yo llegaba en moto, yo llegaba también en moto al gimnasio, llegaba manejando moto y me dice véndela porque te vas a caer y vas a truncar tu carrera. Vámonos, la vendí. ¿Porque incluso hasta llegaba nervioso a trabajar, todo temblando, qué necesidad tengo de esto? ¿Y sí tuve gente que me decía oye estás mal en esto y lo piensas saber? Muchas veces uno se monta en su macho y no, tú eres el que estás mal, las cosas son así, pero empiezas a razonar y dices sí pides una disculpa, si tienes razón, no lo vuelvo a hacer. Y eso te ayuda, te ayuda a hacer, te ayuda a ver cuando estás bien y cuando estás mal.
Y esto en términos financieros también fue lo mismo. ¿Tuviste alguien que te ayudara a alinearte?
No, fíjate que no. Yo fui, estudié, como te digo, estudié, estudié y toda la gente que tú lo ves y toda la gente que veía yo cuando trabajaba, a los licenciados, a los ingenieros, a los arquitectos y todo allí que llevaban ahí las facturas. Nosotros llevábamos servicios materiales, Recursos materiales y servicios, era nuestra área. Nosotros llevábamos los gastos de la dependencia. Entonces nosotros llevamos facturas, hacíamos números y hacíamos todos. Pero yo lo fui aprendiendo, lo fui aprendiendo en la cuestión de la administración, en la cuestión de dónde hay que poner los dineros, aquí, aquí, aquí, aquí sí, aquí no, que no te creas que también me costó perder, me costó perder y buena cantidad de dinero, buena cantidad de dinero, me costó aprender y lo aprendí ahora pues hasta la fecha ya todo con abogado, todo con licenciado, todo con papelito, habla nada de que sí, que sí lo vamos a hacer. Entonces creo que toda la vida es aprendizaje.
Bien Juan, quiero ser respetuoso de tu tiempo y antes de irnos. Este ha sido un año diferente, tal vez temas puestos en pausa, tal vez nuevas maneras de pasar el tiempo de trabajar. ¿Qué es algo que has aprendido de ti recientemente?
Fíjate que yo aprendí de mí el estar aquí por la cuestión de la pandemia, que siempre he sido bien ecuánime y aparte ha sido muy tranquilo con los niños. He aprendido que de repente sí llega el momento que dices tú no hago nada, que sí me pongo a hacer ejercicio pero una hora y de repente te desesperas y oyes a los niños que están gritando y tú gritas. También he aprendido que hay que ser tolerante, que hay que ver y pensar que esto va a pasar, que esto no va a quedar todo, no va a quedar para siempre, ojalá que así sea, primero Dios. ¿Y pensando que que se va a solucionar y yo no me voy a enfermar porque siempre el estar viendo, el estar desesperándote, el estar siempre pensando puta y ahora qué voy a hacer? Y los niños ya me desesperaron, ya estoy desesper. No, porque yo me enfermo, entonces ¿Para qué? ¿Para qué pensar y para qué estresarse y para qué enfermarse?
Sí, creo que ha sido un ejercicio de paciencia y contemplación personal para muchos.
No, y aparte, ¿Sabes qué? Y conocer a tu familia también, conocer a tu esposa, estar más en la casa, porque yo era de las personas que se iba a entrenar y llegaba hasta las 10, hasta las 9 de la noche, todo el día en la calle, llegaba y no veía a mis hijos. Ya llegaba, ellos iban a la escuela, yo llegaba y me iba a dormir, se iban a la escuela y yo estaba dormido. Me iba a entrenar, ellos llegaban de la escuela, yo llegaba de cámara hiperbárica a nueve y media de la noche, ellos ya estaban, casi no los veía. Así fue durante mucho tiempo. Ahora que estoy con ellos, como que uno los disfruta más.
Bien.
Juan, antes de irnos, si pudieras escribir un mensaje en el cielo para que millones de personas lo vieran, ¿Qué diría tu mensaje?
Mi mensaje en el cielo es siempre tener fe, siempre tener que todo es difícil, más no imposible. Y eso me refiero a que sea con la fe, que tenga fe, que siempre luchen por su sueño y que siempre, no se, y que nunca se den por vencidos. Fíjate, yo leí hace muchos años.
Un.
Proverbio, lo podemos decir así o algo, no sé cómo llamarlo, pero todo hombre, en este caso hombre o mujer, debe de decidir en su vida, una vez en su vida, debe de decidir una vez en su vida, si se lanza a triunfar arriesgándolo todo, o se sienta a contemplar el paso de los triunfadores. A eso voy, arriesguenlo siempre busquen que todo se puede a base de esfuerzo y a base de dedicación, pero sobre todo de disciplina. Muchos sí puedo, sí puedo, sí puedo, sí puedo y si puedo. Y por arte de magia se va a tardar uno. Porque a mí me pasó en mi vida personal, a mí me pasó que una vez se me quedó mis llaves en mi carro en un bochito, que tenían un bochito cuando yo empezaba a mis 19, 20 años, tenía un Volkswagen, se me quedaron mis llaves en mi carro, dije ¿Qué voy a hacer? ¿Yo andaba lejos de la casa y tenía que entrar al otro día, y qué voy a hacer? ¿Se me caen mis llaves en el carro, y ahora qué voy a hacer? Un cerrajero ¿Qué crees, Oso? El cerrajero no pudo. Yo me quedé cuatro o cinco horas ahí buscando la manera de cómo abrirlo, pero no me di por vencido. Bajé poquito el vidrio así. El cerrajero no pudo bajar el vidrio. Yo lo abrí. Yo estaba desesperado porque a los 19 años todavía vivía en mi casa de mis papás. Y ya sabes, si no llegaba al horario que tenía que llegar, era la tunda a lo que te decía, te estaba esperando el chicotito, el cable de la plancha estaba esperando. Entonces digo, lo abrí, metí el gancho y abrí el carro. Y eso, eso hasta la fecha, eso para mí me indicó que todo se puede, pero siempre se necesita tiempo y se necesita dedicación, se necesita tener aquí la mente. Todo se puede, pero hay que estar ahí, ahí, cuchillito de palo, cuchillito de palo. Y eso me ayudó durante toda mi.
Vida, Juan, eres una inspiración para mí personalmente, te lo puedo decir. Sé que para millones de personas, no solo mexicanos, sino alrededor del mundo, un testimonio de lealtad, dedicación, esfuerzo y triunfo. Eres un verdadero crack y para mí ha sido muy emocionante tener esta hora y media contigo, Juan. Muchísimas gracias por prestarte esto.
No, gracias a ti, Oso. Y creo que esto le llegue a la gente que tenga que llegar, pero sobre todo a la gente que está pasando por malos momentos, que no sé, en la vida personal siempre hay momentos más o menos buenos y malos. Para la gente que está pasando malos momentos con esta situación del encierro, pues que todo se va a componer y que conozcan más a su familia, conozcan más a las esposas, a los hijos, convivan más con ellos y sobre todo entiéndalos porque uno se desespera ya, ya dice que Después de los 35 ya empieza la desesperación. Ya empieza, como no, Hay que ser conscientes y hay que entender que eso va a pasar y que todo se puede. La vida todo se puede menos la muerte. Todo tiene solución menos la muerte. Así que hay que buscar la solución, aunque nos cueste mucho tiempo, pero hay que buscarla, porque si la buscas, llega.
Juan, ¿Dónde puede seguirte la gente? ¿En qué red estás más activo para contarte?
Yo fíjate que mis redes sociales no me las sé, yo casi no entro. Tengo gente que lo hace y mi hijo se encarga de las redes sociales. Aldo Márquez, yo te voy a decir, si me dices la red social tal, no me la sé. Ahí ya mucha gente lo sabe y los invito también a mi papá que mandes un saludo. ¿Oye papá, que hagas esto sí lo hago con mucho gusto, lo hago con mucho gusto, pero si me preguntas Oso, te quedo mal?
Pues ya te pasaremos recados con tu hijo. Juan, muchísimas gracias por tu tiempo, que tengas un gran resto del año y por ahí a ver si nos topamos en el aeropuerto nuevamente, que ya van un par de veces hasta foto tengo contigo y mi hijo.
Qué bueno, qué bueno eso. Pues gracias a ti que seas parte, que esto lo lleve a otro límite, que eso lo lleve a otro lado, que le llegue a oídos de mucha gente y que le llegue a la gente que te digo que está pasando por mal momento.
Muchas gracias, Juan.
Así será.
Saludos, un abrazo para todos. Cuídense.
Juan Manuel es una persona que me inspira y creo que se notó en la entrevista. Si te gustó el episodio, compártelo con alguien usando el link Cracks LA. También sigue Cracks Podcast en Spotify o suscríbete en itunes y califícanos con cinco estrellas para que más gente nos pueda encontrar. Si además nos dejas una reseña en iTunes, te lo voy a agradecer muchísimo. Mencióname en Instagram o Twitter con la lección que más te llevas de Juan Manuel como Sotraba y no olvides mencionarlo a él como Márquez Off. JM Márquez Off de oficial. Puedes encontrar links a todo lo que hablamos hoy en Cracks LA. Y eso es todo por hoy. Yo soy Oso Traba y espero que tengas una semana de Cracks.
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