Alejandro Ramírez recounts personal lessons learned from working with Nobel laureate Amartya Sen, emphasizing that the biggest lessons were humanity, humility, and generosity. He describes Sen mentoring him as an undergraduate—correcting writing despite Sen's stature, leaving handwritten corrections on thesis drafts, and calling from the dentist to comment on the thesis conclusions—illustrating Sen's patience, mentorship, and focus on the final ‘punch’ of the thesis.
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Yo creo que la mayor lección no fue de economía, sino fue de humanidad y de humildad. Yo en ese momento sabía que era una gran autoridad, pero vaya, cuatro años después cuando recibió el Premio Nobel, pues sí me quedé muy sorprendido de que hubiera tenido la generosidad de tomarme de estudiante y además vaya la paciencia de guiar a alguien, inclusive que vaya, al no ser el inglés mi primer idioma, inclusive me corregía temas de redacción que él estaba para corregir mi modelo econométrico y mi teoría económica y no, como él, aparte es un gran escritor, me decía oye, esto sonaría mejor así, y todavía tengo afortunadamente todos los borradores de mi tesis con su puño y letra corregidos. Y es, digamos, conforme vaya ido creciendo y madurando, me he dado cuenta que es una gran lección también de humildad, de una persona tan, tan brillante que hablaba como si fuéramos pares cuando los economistas más destacados del mundo. Y me acuerdo también el día que iba a entregar yo mi tesis, se la dejé un día antes, ya la había leído toda, pero todavía tenía que entregarle el último capítulo que eran las conclusiones, que era muy importante, y se lo dejé un día antes, este tenía 24 horas para leerlo, era nada más como 4 páginas, o sea que era rápido para leer. Pero entonces yo dije, a ver si las alcanza a leer. Y llegué a mi dormitorio, puse mi contestadora, todavía no había celulares, eran todavía las contestadoras mecánicas, y oigo un mensaje de él y me dice Alejandro, estoy en el dentista, pero ya leí tus conclusiones, están muy bien, pero si tienes tiempo saliendo del dentista, te marco, si no quieres esperar, ya la quieres entregar. Sí, no te apures, está muy bien, pero si tienes tiempo, me gustaría hacerte un par de comentarios pequeños para el final de la tesis. Le dije sí. Yo decía bueno, él estando en el dentista esperándose aquello y yo ya a horas de tener el deadline para entregarla. Y bueno, me acuerdo que me hizo más bien comentarios de redacción al final, pero me dijo, el último párrafo es muy importante, tienes que renunciar tu hipótesis, el punch final. Y la verdad es que cuando recuerdo, digamos, que un profesor de esa estatura le dé tanta importancia a un estudiante de licenciatura que apenas está en su último año de carrera, la verdad es que sí es una lección de generosidad también de que todos debemos de hacernos el tiempo y el espacio para mentorear y para apoyar a jóvenes que están buscando mentores y buscando roles y modelos a seguir.