Fragmento de una entrevista/monólogo en español donde Carlos Slim recuerda su infancia en Polanco, la influencia formativa de su padre (libertad, decisiones atinadas, disciplina no estricta), el impacto de la muerte del padre en su adolescencia y su regreso al estudio en la preparatoria de la UNAM. Menciona prácticas concretas aprendidas del padre, como llevar una libreta de control de gastos y domingos.
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Nosotros nos cambiamos ahí al parque de.
Polanco, enfrente, ahí tenemos todavía la casa, la he visto.
Bueno, ahí enfrente mi papá de repente.
Nos veía jugando béisbol y se daba su caminadita y no interrumpía el béisbol ni nada. Eran los amigos del edificio de Edgar.
Paul, los de Goldsmith y los de Emilio Castelar.
Y total, que nos reuníamos a jugar béisbol. Yo era de los chicos, quizás el más chico junto a otro, éramos como 15 o 20, no sé cuánto. Entonces, fíjate, otra cosa que hacía mi.
Papá, mi hermano y yo que jugábamos.
Éramos tres hombres, el mayorcito que yo, jugábamos ahí béisbol y se iban a Cuernavaca. Mi papá en Semana Santa, por ejemplo.
Pues nos dejaba que nos quedáramos en.
México a jugar con nuestros amigos. Nos dejaba el chofer, el coche, pero nos dejaba que pudiéramos quedarnos en México. Sentía que era más formación porque veía.
Que era sano lo que hacíamos, de ponernos a jugar ahí en el parque.
Pues nos dejaba quedarnos a jugar.
Lo que te decía es que son.
Decisiones de mi papá muy atinadas, formativas.
No estrictas, de véngase, tienen que hacer acá y tienen que hacer esto y tal. Aunque en algunas cosas había firmeza, por supuesto.
Entonces los primeros años pues fueron muy fáciles, muy agradables, mucha libertad, etcétera, etcétera. Y cuando fallece me afecta muchísimo. Me quedo dos años sin ir al.
Cine, sin salir prácticamente iba a la.
Escuela, pero al final pues se tiene.
Que sobreponer y hacerse más fuerte.
Entonces, muchas veces lo comento yo aquí en la carta, las crisis te obligan a ser más fuerte. Entonces, ya que acabé la secundaria.
Afortunadamente.
Me fui a la preparatoria de la UNAM en San Ildefonso y ahí ya cambió todo, ya volvía.
A tener nuevos.
Amigos, había todo tipo de compañeros.
Había muchas más mujeres, la otra era escuela de hombres. Entonces es un cambio ya a los.
Quince, dieciséis, a los dos años, un cambio importante. Y ya todo.
Ya había yo aprendido muchas cosas de mi papá.
Por ejemplo, nos hacía hacer.
Una libreta para llevar el control de nuestros domingos y los gastos.