Lecciones del MEJOR CEO del Mundo | Geronimo Ávila

Fragmento de una entrevista en español donde Geronimo Ávila relata su breve experiencia acompañando a Jack Welch durante un congreso internacional (Expo Management u otro). Describe cómo lo recogió en Toluca, lo hospedó en el Four Seasons, recibió consejos personales y profesionales, y destaca dos lecciones de management aprendidas de Welch: (1) preparar reemplazos inmediatos para cualquier puesto y (2) ser transparente con los objetivos y números de la organización.
Pero algo que no sabía de ti.
Es que fuiste chalán de Jack Welch por unos días.
Cuéntame cómo fue esa experiencia.
Para quien no sabe quién es Jack Welch, explícanos. Pues mira, Jack Welch es quien era, al menos hace 10 años, el CEO más importante del mundo. A lo mejor ahora se lo pelaría Steve Jobs o Elon Musk o alguien más, pero era el CEO por excelencia y el maestro del management en los 80s, 90s y puede ser que los 2000. Y fue director de General Electric, que además nosotros pensamos en General Electric como hace a lo mejor lavadoras o refris, pero en realidad es una compañía de energía y de muchísimas otras industrias con muchísima innovación. Y me tocó cuidarlo, se diría, cuando yo ya estaba en la maestría y había este congreso de. No me acuerdo si todavía se llamaba Expo Management o ya otro nombre, que traían a gente talentosa de todo el mundo, dos, tres días para conferencias y era normal que buscaban estudiantes de la universidad para acompañar a los speakers esos días, ir por ellos al aeropuerto, llevarlos a donde tuvieran que llevar. Y como Jack Welch es un señor ya grande, sus 80 años, pues querían a alguien un poco más grande que los de licenciatura. Entonces me invitan hoy, pues tienes que ir por Jack Welch. Entonces primera misión, ir por él al aeropuerto de Toluca. Entonces me mandan una camioneta increíble, porque el chofer de la camioneta era el dueño de esa compañía de camionetas que a la hora que supo que iba a ir por Jack Wells, yo ¿Cuál es manejo? ¿Entonces ahí vamos a un hangar privado a Toluca y me recibe el dueño del hangar de usted viene por el Sr. Welch? Sí, yo vengo con el Sr. Welch, yo un mocoso de 27 años y me empieza a enseñar el proyecto de hangar, como si yo fuera a poder invertir en un proyecto así. Y aquí va a estar la nueva pista. ¿Venía tarde el señor Welch? 20 minutos, pero ahorita aterrizo. Gracias. En esto llega un 727, o sea aterriza y nada más veo caminar a él y a su esposa por las 50 ventanitas que tener un 727 y se baja Mr. Welch, Jerónimo, mucho gusto. Vamos a su hotel, nos subimos al coche y se hospedó en el Four Seasons. Entonces una misión previa, tienes que ir al Four Seasons a revisar su cuarto. Entonces pues llegas oiga Vengo a revisar el cuarto del Sr. Welch. Suite Presidencial Four Seasons. ¿Que le revisas? Obvio, la cama está hecha, todo está impecable, un cuarto increíble. Pues llegué por él. Vamos por Santa Fe. Ah, qué bonito. Santa Fe. Cuántos edificios. ¿Y como cuánto costará aquí el metro cuadrado de oficinas? Y le contesta el chofer, no, 25 dólares el metro. Y se queda así de ¿Por qué sabe el chofer cuánto cuesta el metro? Sorprendido del nivel que teníamos, el talento mexicano. Ya lo llevé a su hotel y después lo acompañé esos siguientes días en muchas citas que tenía con empresarios, obviamente su conferencia principal. Y fue una experiencia muy padre porque ese día en la noche me enteré que iba a nacer mi primer hijo, Patricio. Entonces llego en la noche a mi casa, Gaby, mi esposa, me da la noticia. Entonces llego por él al siguiente día, súper emocionado. Jerónimo, ¿Cómo estás? Pues muy bien, porque voy a ser papá. ¿Cómo? Felicidades. Y me dio muy buenos consejos de ser papá. Y sobre todo le platiqué que quería hacer una empresa de animación en aquellos años. Entonces en algún libro que tengo autografiado de él, me dice, suerte con tu primer hijo y con el siguiente Pixar, Jack Welch. Y esa es la historia con yak.
¿Qué le aprendiste en ese tiempo que pudiste estar ahí? ¿Viste que tenía alguna manera de dirigirse a la gente, algún hábito, alguna actitud?
Pues un señor muy amable. Yo creo que ya muy amable en esa etapa de su vida. Yo creo que cuando era directora de haber sido súper canijo y duro conmigo, fue un amor, la verdad. Entonces creo que está sesgada mi opinión, pero. Pero el libro que había sacado en aquellas épocas, lo que creo que más aprendí son dos cosas. Uno, que cuando manejas una empresa, tienes que estar listo para que cualquier persona de esa empresa se pueda ir en la mañana y tengas a su reemplazo en la tarde. Esa es una de las enseñanzas que tiene ese libro. Y el segundo que he intentado siempre hacer también es ser muy transparente con toda la organización, de los objetivos de la organización. Y esa transparencia empieza con los números de la organización. Entonces si tú tienes unas metas de venta, pues se las tienes que compartir al equipo, porque si no las compartes, ¿Cómo van a saber si llegan o no llegan? ¿Están cerca, ¿Están lejos? Y creo que a veces pasa que uno quiere guardar la información y de repente no compartirla por miedo, por confidencialidad, por muchas razones, veces buenas razones y a lo mejor no compartes la información completa si hay un tema sensible o a lo mejor puedes compartir indicadores o información indexada de alguna manera para que pueda ser compartible, pero al final la enseñanza, todos los objetivos que tú tienes, se los tienes también que enseñar a tus equipos cercanos para que sean parte de tus objetivos, de sus objetivos también. Y creo que eso me ha funcionado en muchas de las cosas que he hecho y pues nada, el que no, pues vaya, busque los libros de Jack Welch y va a encontrar muchísimos tips de management, de cosas de ese estilo.
Me llama mucho la atención este concepto de tener al reemplazo.










