LIDERAZGO, Soledad y Cannabis | VICENTE FOX CRACKS PODCAST #120.

Interview (Spanish) of Vicente Fox on Cracks Podcast covering leadership, purpose, solitude in power, personal history, and views on cannabis legalization and industry. Fox recounts his family background and upbringing at Hacienda San Cristóbal; his corporate career (Coca‑Cola, ~14 years, rose to regional president); his political trajectory (governor of Guanajuato, President of Mexico 2000–2006); leadership philosophy (purpose + execution, spiritual practices, ‘‘five minutes’’ reflection); experiences of presidential solitude and difficult moments (desafuero, Pemex/sindicato conflict); advocacy for drug legalization and commercialization of cannabis (medical uses, industry structure, regulatory recommendations); and his post‑presidential focus on foundations and Centro Fox.
Questions this video answers
May 2, 2021
2000–2006
About 14 years (joined in 1964; rose through the company to regional president)
Hacienda San Cristóbal (San Cristóbal), family ranch
1895, at age 28
Chapters
Yo lo calificaría de esa manera. Lo que es la mediocridad es no descubrirte a ti mismo, menospreciarte, pensar que no te dio Dios lo que necesitas para ser exitoso. Eso no es cierto. Lo que pasa es que tú no lo has descubierto y por tanto necesitas salirte de ese espectro. Necesitas pensarte todopoderoso.
Hola y bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo soy Oso Traba y entrevisto cada semana a las mentes más brillantes para dejarte algo único y práctico que puedas usar en tu vida diaria. Mi invitado de hoy es el expresidente de México, Vicente Fox Quesada. Puedes encontrarlo en Twitter como Vicente Fox. Fue presidente de México del año 2000 al año 2006 y y fue el primer presidente de oposición en ocupar el cargo en 70 años. Antes de su presidencia, fue gobernador de su estado natal, Guanajuato, además de ocupar varios cargos políticos. El presidente Fox es agricultor y trabajó en Coca Cola Export 14 años, en donde llegó a ocupar el cargo de presidente regional para América Latina. Hoy hablamos de liderazgo, de soledad en el poder, de propósito y del negocio del cannabis. Como una nota antes de empezar este episodio, al presidente Fox lo estoy entrevistando como un ciudadano, como un empresario y como filántropo. Te sugiero escuchar este episodio con una mente muy abierta y estoy seguro de que podrás aprender algo. Con esto dicho, te dejo con esta entrevista con el presidente Vicente Fox. Señor Presidente Vicente Fox, gracias por aceptar mi invitación a Cracks Podcast.
Al revés, un placer tenerte aquí. Un honor. Comulgamos los mismos valores, principios, las mismas creencias de que un líder tiene la potestad, la fuerza interior para cambiar el mundo entero por sí solo. Yo creo mucho más en los líderes, personas con nombre y apellido, con una causa, líderes compasivos que van a hacer mucho más en construir el mundo que vamos a ver los próximos años, mucho más que las instituciones inclusive.
Pues vamos a hablar de todo eso. ¿Y antes de llegar ahí, me gustaría empezar por preguntarle en dónde estamos? Porque sé que este lugar en el que me recibe muy amablemente tiene una historia muy rica.
Sí. Bueno, estamos aquí en San Cristóbal, en la Hacienda San Cristóbal, que es donde tuve la gracia, la fortuna, la alegría de nacer y crecer en una familia de nueve hermanos y hermanas, en una familia de padres admirables. Ambos de ellos vienen de raíces migrantes el lado de mi padre hacia los Estados Unidos. Cincinnati, Ohio. Si te vas para atrás a Europa, en donde estuvieron por un par de siglos la familia y más atrás viene de Irlanda originalmente. Entonces es migrantes, migrantes, migrantes que entran por Ilya a Estados Unidos, que se establecen ahí en Cincinnati, Ohio. Y finalmente mi abuelo, lleno de inquietudes y lleno de ganas de prosperar y de buscar su sueño americano, decide emigrar. Y decide emigrar a México, increíble, en 1895, a los 28 años. Y se viene a México en busca de fortuna, en busca de su sueño americano, cruzando ríos, montañas, desiertos, no digo fronteras porque ni las había en aquel entonces, muy marcadas, pero llega en camino a Cuernavaca, que iba él que tenía asma y el doctor le recomendó ese extraordinario clima de allá de Cuernavaca. Pero en la estación del tren de Irapuato decide bajarse, no sabemos por qué, quizá un bonito par de ojos negros lo atrajeron, pero se baja ahí y su primera chamba fue develador de una fábrica de carros de caballos que estaba ahí en Irapuato. Empieza de velador y se escala por su liderazgo, su fuerza, un protestante evangélico que no conocía más que de trabajo, trabajo y más trabajo. Y escala hasta presidente de la empresa, CEO de la empresa. Y con eso, poquito tiempo después y sus ahorros, decide comprar esta hacienda, una hacienda que tenía 5.000 hectáreas, que compra por allá. Se viene a vivir aquí sin agua, sin teléfono, sin comunicación, sin nada. Otra vez esa fuerza poderosa del migrante, ese liderazgo que lleva dentro, lo movían a enfrentar cualquier dificultad. Pasa aquí la revolución, el único hacendado que se queda en la hacienda, porque todos los demás venían a recoger la lana a fin de año e irse de regreso a París o irse de regreso a la ciudad de México, él se fajó y se puso a vivir aquí. Y aquí pasó la revolución. Aquí tuvo que salirle al frente a Pancho Villa, le tuvo que salir al frente a Carranza, que pasaron por aquí y a gavillas de revolucionarios que eran pequeños grupos que por su cuenta hicieron su revolución. Yo creo que ni sabía para qué, pero hicieron la revolución. Estos grupos pequeños de 10, de 20, de 50, nunca hubo grandes batallas en la revolución, fue una guerra de guerrillas. Y entonces venían aquí a la puerta de la hacienda a pedir apoyo para la revolución. Y mi abuelo ni español hablaba. Y tú te vas a fijar aquí que esto era como una fortaleza. Tiene un muro grande cubriendo y protegiendo la hacienda. Y en ese muro grande hay unas torretas donde hay unas pequeñas ventanitas donde para defender la hacienda. Ahí se sacaba el rifle y los defendía, no contra la revolución y las gavillas revolucionarias, sino contra cualquier bandido, cualquier asaltante. Y entonces mi abuelo le salía al frente, se trepaba en esa torreta y le decían queremos apoyo para la revolución. Y sin entender mucho él go to work, you lazy mexicans get to work. Nada de apoyo. Bueno, le aventaron dos, tres palazos y entendió que había que negociar como un hombre práctico. Y al otro día ya los recibió con una canasta con huevos, un pollo, tortillas, se las dio y santo remedio. Se estableció una relación. Claro, diario venían por otra canasta y otra canasta. Así que esa fue la vida del abuelo. Pero lo curioso es que logra él arreglárselas para pasar la revolución. Claro, el rancho parado, semiparalizado, con poca producción. Y cuando termina la revolución ya, bendito sea Dios, a trabajar todos. Convoca a su gente y se ponen a trabajar, a sembrar los campos, alimentar el ganado, a ordeñar las vacas. Y poco tiempo después, no mucho, todavía no recuperaba la parte económica perdida en la revolución, viene la lucha cristera. Y aquí fue un escenario importante en la lucha cristera, más los altos de Jalisco, pero parte se venían a refugiar a León y a esta área. Y vuelta la misma cosa, otra vez apoyo para la revolución. Venían los cristeros y seguí entregando la canasta de avituallamiento. Y pasa finalmente la lucha cristera otros 4 o 5 años. Bendito sea Dios, a su Dios protestante. Y dice órale, a trabajar todos otra vez, que hay mucho dinero perdido que recuperar, porque también se paralizó en mucho la hacienda. Cinco años después, solo cinco años después, viene el bendito presidente Lázaro Cárdenas. Y Lázaro Cárdenas, la expropiación, a quitar las tierras, a repartirlas. Y viene y le quita a mi abuelo el 90% del fruto de su trabajo. De las 5.000 hectáreas le deja 500, no antes de negociar, porque se supone que nomás iban a quedar cien. Pero mi abuelo americano, sin hablar español, se puso vivo y se sentó y logró ir a sentarse con Cárdenas. Y ahí lo convenció de que estaba bien. OK, acepto las 100 hectáreas Me estás partiendo la madre, pero me estás destruyendo mi patrimonio. Un americano jamás entendería que vengan y te quiten tu propiedad privada y sin pagarte nada se la lleven, o sea, mi abuelo estaba frustrado. Bueno, él le contraargumenta a Cárdenas y le dice, Bueno, está bien, 100 nomás que tengo tres hijos y una señora, te ofrezco que me dejes 500 hectáreas, 100 para mí, 100 para mi señora y 100 para cada uno de mis tres hijos. Y logró quedarse con 500 hectáreas aprobadas para cada uno de los de la familia y finalmente pues salió adelante después de ese enésimo descalabro. Claro, él murió aquí en la hacienda, aquí donde estamos, ahí en un cuarto que está en la salida hacia la iglesia, ahí murió él de Alzheimer y problemas de salud. Ya grandecito, ya arriba, acercándose a los 80 años. Y aquí hay una anécdota muy padre, porque el abuelo con Alzheimer, ya para ese entonces mi padre se había casado con esta dama elegante de la ciudad de México, de las meras meras ahí del Colegio del Sagrado Corazón, haz de cuenta, libero hoy, donde iban los fifíes. Entonces mi padre, no sabemos cómo, convenció a mi madre de matrimoniarse y se la trajo para acá. Y para mi madre, imagínate, de Polanco de la colonia Roma en aquel entonces, más que Polanco de la colonia Roma, a San Cristóbal, sin agua, sin teléfono, sin comunicación, un rancho totalmente aislado. Al principio le debe haber parecido una buena aventura y se dejó venir. Y bueno, ella con todo eso se adaptó aquí a la circunstancia, fue una gran benefactora de la gente de aquí, los llevaba al doctor, les traía medicinas, los cuidaba, toda la gente pobre de aquí la llegaron a admirar mucho. Y con mi abuelo pues no dejó de cantar las mismas rancheras porque lo atendió en su Alzheimer y créeme que era complicado como es hoy atender una persona con esa enfermedad.
Ahora, presidente, usted creció aquí con nueve hermanos, ¿Qué quería hacer cuando fuera grande?
Bueno, el ranchero, por supuesto. Ranchero. Yo soñaba con las películas de cowboys y con el rancho y con estas cosas, entonces sí, sí, mi primera aspiración era ser ranchero, ser agricultor.
¿Y cuándo cambia eso? Porque así como su abuelo trabajó y fue de nada hacendado, usted entra a coca cola y pasa 14 años ahí antes de una nueva vida también. Entonces, ¿Cuándo pasa de ser ranchero en potencia a ejecutivo transnacional y después hablaremos de político y presidente?
Bueno, varios mensajes que se cruzan en la misma dirección. Primero, mi padre aquí nos decía porque las pasó negras con el gobierno y los precios controlados y los controles del PRI, todo complicado. Decí sean cualquier cosa en su vida, menos rancheros o agricultores. Y luego terminaba el mensaje y peor aún, los quiero haciendo cualquier cosa menos en política y gobierno. Entonces eran dos áreas prohibidas para los nueve hermanos aquí. No quedarnos en el rancho, ser agricultores, sino buscar otros horizontes. Y número dos, no ser políticos porque era una actividad corrupta y llena de hipocresía y problemas. Entonces ese mensaje fue muy poderoso. Luego, ya en preparatoria, ya ves que tienes que elegir tu carrera. Pues yo estuve viendo y lo que me guió fue ver los horarios y el número de clases que había en cada carrera. Como lo hacemos los jóvenes bien inteligentemente, de arquitectura y ingeniería vedadas 24 horas al día. Había que fregarle y que hacer tareas, ir a clases. Y me encontré que Administración de Empresas tenía muchas horas libres. Podías jugar dominó ahí en el patiecito de Livehead. Y escogí esa. No sé si estuvo bien o mal. Mi verdadera afición estaba por el lado de arquitectura. Me encanta muchísimo. Pero total, me metí a Administración de Empresas y eso me llevó a una carrera en empresa como Coca Cola. Hice mi solicitud, me aceptaron dos la Ford y Coca Cola. La Ford, cuando fui, me contraté con ellos. Primero me pedían traje y corbata y era una oficina. Y a la semana renuncié. Esto no es para mí. Traje y corbata. Yo no. Y Coca Cola me ofreció treparme en una camionetita. Y en un camión repartidor me mandaron a Morelia, al Hotel La Soledad, como primer trabajo. Estoy hablando 1964. Primer trabajo y me encantó. Me encantó levantarme temprano, a las seis de la mañana, a las cinco, treparme en el camión, trabajar todo el día, conocer gente, conocer el país, conocer changarros. Y ya me fui por esa ruta en Coca Cola hasta llegar a ser el presidente para México.
¿Qué aprendió de liderazgo en una empresa tan cuadrada como Coca Cola?
Bueno, tengo mi particular punto de vista sobre liderazgo. Yo creo que el liderazgo es algo que todos llevamos dentro. Todos los seres humanos tenemos ese factor de liderazgo dentro de ¿Y Qué pasa entonces? ¿Por qué no hay tantos líderes? Y la respuesta para mí es sencilla. Mientras no vamos dentro de nosotros mismos, mientras no descubrimos esta fuerza interior, este poder de liderazgo, pasamos la vida en mediocridad y todo nos parece difícil, complicado, no logramos grandes éxitos y ahí nos vamos en mediocridad. Hasta el día que recapacitamos, descubrimos ese liderazgo y nos damos cuenta que somos todopoderosos. Que somos todopoderosos, que si nos ponemos una meta heroica, elevada, que parece imposible de alcanzar, una vez que te decides con ese propósito, el liderazgo te saca a flote, te saca con una fibra y una fuerza increíble y todo lo vas logrando. Si para alcanzar el éxito de ese liderazgo necesitas ir a la escuela, pues te las arreglas para ir, consigues una beca. Si no tienes dinero, a ver cómo le haces. Número 2, si necesitas fajarte trabajando en una empresa para conocerla en su detalle, en la parte más baja, lo haces porque sabes a dónde vas. Si tienes que formar un equipo para acompañarte, porque entiendes que solo, ni con todo el poder de liderazgo llegas a ningún lado. Entonces, de las agencias para formar equipo y todo, todo lo vas pensando en función de llegar a esa meta que te propones. Entonces, para mí, solo por una renuncia tonta, idiota, la gente llama a unos líderes y se menosprecia a sí mismo y piensa que ellos son líderes y que yo no lo soy, que yo no nací para ser líder. Eso es un error garrafal en que la mayoría de las personas caemos.
Entonces la gente se pregunta si el líder nace o se hace. Y usted está diciendo que el líder nace y se deshace. Se descubre, se deshace y se tiene que redescubrir.
Ahora nacemos líderes, pero hay que descubrirlo, saberlo.
Entonces todo parte de entender nuestro propósito y eso es lo que nos alimenta para desarrollar nuestro liderazgo. En ese momento en el que decide tomar un trabajo en el que no usa corbata y dura 14 años, ¿Cuál era el propósito? Porque el propósito claramente cambió.
Presidente. Si, era el propósito de ser presidente. Ser presidente, pero con ciertas cualidades de liderazgo, de compasión. Ser presidente para lograr hacer cosas por los demás. Y en ese entonces los negocios te vendían algo que uno compraba, te decían la empresa no es algo estéril, no es algo que no sirve para nada, no es algo que solo sirve para enriquecer a una persona. La empresa es algo que sirve para generar empleos, para generar riqueza y para lograr satisfacciones personales. Entonces ya la empresa la ves en otra dimensión, no pongo un changarro para ver cuánto gano, sino pongo un changarro para ver cuánto sirvo a los demás. Y ese fue mi alimento, llámale espiritual o de liderazgo de esos primeros años en Coca Cola. Yo estaba convencido que estaba haciendo algo bueno para los demás. Va a ese ayudante en el camión de ruta con salario mínimo, fajándose y fregándose como los buenos todos los días, llevando muy poquito dinero a su familia. Me empecé a dar cuenta que no era nada más crear el empleo, sino tenían que ser empleos de calidad, empleos que realmente le dieran mucho más satisfacción al empleado. Bueno, eso pues fue mi motivo precisamente cuando yo me nombran presidente de México, de Coca Cola Export, la compañía Coca Cola de Atlanta, que es con la que yo trabajé, pensé que ahí podía hacer más y estiré unos añitos más mi estancia en Coca Cola. Yo fui presidente de la empresa como al noveno año de mi carrera ahí dentro de la empresa, pero vi que ya no daba y ya no daba. Entonces me volvió a la mente este lugar. Aquí estaba yo cerca de la gente pobre, de los campesinos, de los ejidatarios, todos los días en contacto. Y yo creo que ahí puedo hacer más, ahí están las comunidades pobres, ahí puedo aportar mucho más. Entonces cuando soy presidente de México, me ofrecen la presidencia de Latinoamérica, la tomo por unos meses, pero nada, volvía a lo mismo, no había este alimento espiritual, este alimento del liderazgo compasivo. Y entonces renuncié y me rogaron y me dijeron que me quedara y que había una carrera para mí, que yo iba a llegar muy lejos y esto y lo otro, pero mi decisión estaba tomada. Mi alimento no era dinero, fama, orgullo, prestancia de estar ahí, sino mi alimento. Necesitaba ser espiritual, necesitaba yo llenarme de eso que en la escuela jesuita tú y yo aprendimos ser para los demás. La ruta corta a la felicidad es ser para los demás. Y eso ha sido mi guía desde entonces.
Hay algo que me llama mucho la atención, porque la gente cree que ser líder es impactar a muchos. Y ciertamente en un rol como presidente regional de Coca Cola, el volumen de impacto en la definición que lo tenía la empresa probablemente era muy grande. Y usted decide regresarse a San Cristóbal, donde el impacto en volumen es mucho más pequeño, pero mucho más profundo. Esta idea de impactar claramente la recibió parte de la escuela, pero tiene algo que ver con algo que aprendió cuando era niño, de la manera en que se manejaba su familia, de su padre.
Ahí te tengo otra buena historia. Realmente mi impacto en ese sentido fue con mis amigos, los hijos de los campesinos. Aquí no hay vecinos de dinero, clases medias altas con quienes jugar. Estábamos a una hora de la ciudad, aislados totalmente de todo. Y mi único contacto con gente eran estos hijos de campesinos. Con ellos salí aquí enfrente a jugar canicas, a salir de cacería con la resortera. Grandes amigos, entrañables amigos. Hasta que un día vienen y me oye Vicente, ¿Sabes que? Nos vamos a ir al norte. ¿Al norte a qué? No, pues vamos a ir a los Estados Unidos, porque aquí no lo hacemos. Aquí no hay progreso, aquí no vamos a salir de lo que somos. Y deciden irse y cargan sus tiliches y corren el riesgo de caminar hasta Estados Unidos, de pasar desiertos, de crucero fronteras, de cruzar y nadar el río Brajo para llegar al otro lado, de enfrentar policías y enemigos en la ruta. Y llegan allá. Hoy todavía están allá y son mis amigos y andan en 80 años igual que yo. Cada que voy a Estados Unidos los visito. Amigos con los cuales nací casi aquí. Esa diferencia que se me hizo evidente ahí de que quien tiene para educación o quien tiene una familia que puede y te encamina, llevas la mitad del éxito ya avanzado. Pero una persona como ellos y como hay millones hoy en México, que hemos dejado atrás, sin oportunidad alguna, colgados allá. Y luego nos sorprende que se nos rebelen y que nos exijan y que griten y que pataleen porque no los hemos subido al barco del desarrollo. Eso de ahí fue lo que me llevó en esta ruta de servir a los demás, de buscar extender las oportunidades a las más personas que yo pudiera ya.
Y en cuanto a qué hace a un líder, porque lo acaba de mencionar. Hay gente que le pone el nombre de líder a alguien y se resta importancia a él en el ámbito que tenga. ¿Cuál es la gran diferencia entre un líder y un gran o un verdadero líder? Porque habló de propósito.
Bueno, yo los separo en dos categorías. Los líderes tienen la visión y son los que conducen. Los seguidores somos los que nos sumamos a un líder y el resultado es que todos, todos somos las dos cosas. Para unas cosas somos el líder, por ejemplo, en el equipo de fútbol, por ejemplo, en la clase nuestra de nuestro quinto grado, y ahí nos erigimos en el líder y sumamos seguidores y caminamos hacia una meta. Pero no hay que despreciar al seguidor, ese mismo líder en esa causa, a la menos tratándose de la presidencia municipal en León, Guanajuato, o de la presidencia de la República, ese seguidor probablemente se convierta en líder en esa otra actividad. Entonces aquí nuestra conclusión, y es la que enseñamos aquí en Centro Fox, es que todos somos líderes todo el tiempo de nuestra vida, en cualquier actividad que nos desempeñamos, pero por igual todos somos seguidores en muchísimas actividades y hacemos la misma contribución que hace el líder. Porque los dos tienen cualidades, los dos tienen energía, los dos tienen pasión, los dos empujan fuerte hacia lograr una meta.
Ha dicho que el trabajo del líder es hacer que las cosas sucedan. ¿Dónde cae la diferencia entre hacer que sucedan y no? ¿Qué rol juega asumir la responsabilidad del líder? Porque a veces el líder parece que manda.
Es que tener ideas, hacer estrategia, definir propósito, es formidable, es algo que tenemos que hacer, no te puedes saltar eso. Pero hemos encontrado muy cómodo esa parte del liderazgo y esa parte del pensamiento, es decir, pensar, pensar, echar ideas sobre la mesa, comentárselas a otras. Formidable. Pero hoy ya está establecido que no hay propósito, purpose sin performance. Y esto lo trajo esta muchacha que corrió para la presidencia en Estados Unidos, la ley Packard Fiorello. Ella decía propósito sí, pero performance es tanto más importante que el propósito. Entonces la suma de los dos es lo que da el resultado. Así que de ahí viene que hoy el líder tiene que empezar a entender que no es nada más dar instrucciones, que no es nada más dar órdenes y que no es nada más esperar que los otros hagan por ti cómodamente desde tu casa. Los patrones, los inversionistas que no cuidan su inversión, que no cuidan su dinero, que no le dedican tiempo participando en el board o estando al lado de su director o de la gente que trabaja en ese equipo, pues su inversión está corriendo un riesgo enorme. Así que ahí, en ese sentido, hoy hay un libro que me lo he leído, 5 execution. Execution, que es hacer que las cosas ocurran. Y te escribe las 500 páginas sobre Execution, por qué, cómo, cuándo lo debes de hacer y lo remarca como esa importancia que yo le estoy dando. Hacer que las cosas ocurran es lo más importante. Tú dijiste que no nos metamos en política. No nos metemos. Pero hay un presidente en un país que es nuestro país, que habla y habla y habla y habla y habla y propone y propone y propone y te dice que hay que hacer esto y que hay que hacer lo otro. Y en la ejecución es cero. Cero resultados de bottom line, que llaman los americanos, es donde hay que ponerle atención. En el bottom line, ¿Cuál es realmente lo que tiene que suceder y cómo hago para que suceda? Y el bottom line se refiere a dinero, a utilidades, a retorno. Y es lo más importante que remarca Wall Street. Es lo que te premia en el valor de tus acciones. Es lo que te hace ser exitoso. Bottom line. Al final tiene que haber un resultado. Te lo pongo en términos taurinos. A mí me gustaba darle capotazos y muletazos a los toros aquí en el rancho, a los becerritos. Perdón, toros es una exageración. Becerritos de 250, 300 kilos. Y en el arte de la tauromaquia es maravilloso el arte, los capotazos, la verónica, la manoletina, todo el rollo. Pero lo que cuenta es la estocada. Las orejas y rabo te las dan con una buena estocada. Si no, puedes hacer la mejor faena del mundo, como la hace este señor hipotético que estamos hablando aquí en México. Hace una faena enorme cada mañana, nos da un cotorreo, nos platica historias. Pero a la hora del bottom line, de los resultados, es donde tiene valor un líder.
Hay dos partes de esto. La ejecución, ciertamente, estoy totalmente de acuerdo. Las ideas se las lleva el viento. Y la gente que cree que ni siquiera platica sus ideas porque se las van a robar, no entiende que lo que tiene no vale nada sin alguien que las ejecute. Pero hay algo que menciona mucho y lo ha mencionado muchas veces hoy sobre el propósito. Porque parece que si está el propósito, entonces el liderazgo florece y es más fácil seguir la ruta. Y ya de ahí el resto es ejecución. ¿Cómo se encuentra el propósito? Porque para mucha gente está haciendo una presión tremenda sentir que no encuentran su propósito.
¿Cómo le recomienda alguien tres ejemplos de encontrar el propósito? Bueno, cuatro. Uno que lo encuentras en la calle, en la familia, en la educación, en la escuela. Te van metiendo ideas, ideas, ideas y vas formando una meta en tu vida, un objetivo, un propósito. La mayoría de la gente por ahí camina, pero muchísimos no. Lo otro es lo que yo llamo la caída del caballo de San Pablo. San Pablo va en el caballo de haber sido un maldito cobrador de impuestos y se traía en friega a todo mundo para sacarle el impuesto para los romanos. Un día cae del caballo y tirado ahí reflexiona ¿Pero qué coños estoy haciendo? ¿Qué estoy haciendo con mi vida? Cobrar impuestos para los romanos, que de hecho nos invadieron aquí en Israel y demás. Y reacciona y cambio mi vida y me voy por otro lado. Tercer San Ignacio de Loyola, nuestro querido Don Nacho, el santo de Loyola. Ahí le dan un cañonazo en la pierna. Ese cañonazo lo lleva al hospital. Ahí se pasa treinta y cinco, cuarenta días con la pierna toda desquebrajada mientras se recupera. Y le dio tiempo de reflexionar, de leer, de pensar. Él se dedicaba también, medio guerrero, a bronquearse con medio mundo. Y en esas reflexiones descubre su propósito, descubre su real plan de vida, y lo asume rápido y lo toma. Y saliendo del hospital, ya con una clara idea de lo que quería hacer, formar la universidad y el sistema universitario más grande del mundo, convoca a los doce primeros que se encontró por ahí, a Javier, a Pedro, al otro, y los mete un encierro de 90 días, que son los ejercicios espirituales, que luego vienen posteriormente a los 90 días, en silencio. Fue la única instrucción, todos en silencio. A los 90 días sale cada uno. Y Loyola ya sabía la transformación que logró el silencio, que fue descubrirse a sí mismos, descubrir su propósito en la vida. Y solo les da una instrucció javier, tú te vas a China, tú, Pedro, te vas a América Latina, tú me vas a recorrer toda Europa. No hubo más instrucción que esa. No tuvo que oye, vas a China para ver si te agarras ahí al primer mandarín o al primer ministro, al presidente o al imperio, y lo convences de aceptar la religión católica. No explicó nada. Agarraron y se fueron. Ni siquiera ellos preguntaron si había boletos de avión o cómo llegaban a China o cómo iban a aprender mandarín. De español a mandarín, se fueron sin nada. Hicieron grandes conquistas, llegaron a la cima de cada imperio, de cada país. Entonces todo Eso vino en 90 días de silencio. Y la cuarta historia es Nelson Mandela. Qué ejemplo más maravilloso. El cuate anda de guerrillero bronqueándole a los británicos, luchando contra ellos, en contra de la discriminación y el apartheid y todo el rollo, y lo llevan a la cárcel. Se pasa 20 años en la cárcel. Imagínate cuánto tiempo para reflexionar, pensar qué voy a hacer, analizar lo que ya venía haciendo, plantearse un nuevo escenario, una nueva ruta. Y sale. Y esto hay que fijarse, hay un video real tomado así de frente cuando sale de la cárcel, cómo le ves la mirada potente, fuerte, dirigida al frente y camina como flotando, te das cuenta que ya había definido exactamente lo que iba a hacer de su vida, cómo iba a cambiar las cosas, cómo iba a trabajar de ahí para adelante. Y logra el gigantesco éxito de vencer al Imperio Británico, de cambiar las cosas en Sudáfrica. Y ahí hay una cosa importante de lo que venimos hablando. No sólo tuvo la visión, no sólo supo plantearse en su mente lo que había que hacer y el propósito, sino ejecución, porque él se vuelve presidente y ejecuta magistralmente, cosa que otros no hemos hecho. Y me pongo como ejemplo propio. Yo fui maravilloso candidato, logré gran éxito en derrotar al PRI en aquellos tiempos, en el año 2000. Padrísimo. Me divertí como enano haciendo campaña. Es la cosa más divertida que hay en el mundo. Pero al ejecutar es otro boleto. Ahí entran otras circunstancias. Y yo me quedé con mucho sinsabor de que todavía podía haber hecho mucho más y lo intenté todo, pero quizá faltó la experiencia, faltó esa capacidad. Una cosa es un ejecutor, un operador, y otra cosa es un planeador y un generador de ideas y una mente estratégica. Son dos mentes diferentes. Yo las veo en mi caso, en mi matrimonio. Yo ando a veces hasta divagando ideas, todos los días ideas nuevas y esto y el otro, y la Martita está todo el día con el lápiz, arrastrando el lápiz, operando, operando, operando, haciendo que las cosas ocurran. Eso nos dio un matrimonio, yo diría, casi perfecto en este sentido.
Ahora quiero tocar un tema que ha mencionado mucho. Ciertamente tiene una formación católica, religiosa, pero sé que últimamente se ha recargado también mucho más, no la religión, sino en la espiritualidad, y que habla de la espiritual como una de las herramientas básicas de un líder. ¿Cómo piensa en la espiritualidad usted, presidente Fox?
Bueno, mira, a ver, lo voy a decir de una manera hay muchas iglesias, católicos, protestantes, mahometanos, etc. Etc. Y cada una de ellas es un cajoncito con reglas, con mandamientos, con obligaciones, con premios, Cielo Infierno. Cada una te ofrece ese cajoncito, algo así. Y luego te das cuenta que abajo de ese cajoncito, las creencias, los Beliefs, son casi estandarizados y uniformes. Los valores, el Amor, la compasión, el Ser para los demás. Y vas viendo que todo allá abajo está. Y entonces te toca la fortuna de conocer al Dalai Lama, que estuvo en este rancho. Aquí estuvo dos veces. Aquí durmió el Dalai Lama. Gran amigo, gran Ser humano y gran espiritual, Mente espiritual. Y él precisamente bueno, pues si hay tanto denominador común aquí abajo, ¿Por qué no lo hacemos genérico para todo mundo? Y efectivamente, esa es la espiritualidad. Y en esa espiritualidad nos encontramos todos. No tienes que cumplir mandamientos más que contigo mismo. Y sí, puedes creer en un Ser Superior, pero no te impone los Diez Mandamientos, tú te los vas poniendo. Así que por ahí va la cosa de la espiritualidad. Ahora, yo sí hoy juzgo que ante esta debacle de orientación, de rumbo y de destino para la humanidad, para nuestro país, para nuestras comunidades, estamos verdaderamente dispersos, estamos verdaderamente perdidos. No hay una quien nos señale una ruta. Y en ese sentido es claro para mí. Hay una vanguardia exitosa que va marcando el rumbo, que va caminando hacia un destino, que son los pensadores, los que fueron a la Universidad, los que tienen poder económico, los que dirigen gobiernos. Y hay una retaguardia perversamente olvidada, engañosamente y equivocadamente olvidada, que son millones y millones y millones de seres humanos que hemos dejado atrás, que no están en la Nave del Desarrollo, en el Barco del Desarrollo, y que las redes y los medios de comunicación les han dado voz finalmente, y bendito sea Dios que hoy tienen voz y nos están protestando y nos están gritando y están diciendo su verdad, pero nada está conduciendo esa energía negativa hacia un puerto positivo. Entonces, como que estamos en desbandada. Yo creo que hay una obligación, y la asumo como propia de todos quienes hemos tenido dirigencias, liderazgos, capacidades de operar, capacidad de actuar, que cometemos un grave error en pensar como el idiota de Trump, que tú puedes construir un muro, que tú puedes construir una cerca en tu casa y estar seguro allá adentro. Nada más falso y nada más equivocado. Ese muro lo va a saltar todo mundo o se va a ir por abajo o le va a dar la vuelta esa cerca de tu casa, ya te la violarán y te asaltarán. Entonces no hay más remedio que pensar en esa retaguardia, que subirla al desarrollo. Y es un reto fenomenal, fenomenal, que no es para una persona, sino es para creencias masivas, para ojalá religiones o espiritualismo o cualquier cosa que permita unir esa energía, asegurar que hay oportunidades para todos y que por esa vía podemos construir un futuro mucho mejor para la humanidad.
Sé que además Deepak Chopra de Dalai Lama admira, lee y practica Deepak Chopra y que parte de lo que hace usted para practicar su espiritualidad es un ejercicio todas las mañanas. ¿Cómo funciona este ejercicio y cuál es el propósito?
Pues mira, se lo aprendí a él. Aparte de la reflexión más completa, aparte de otros sistemas o métodos, hay uno muy práctico que es Regálate a ti mismo cinco minutos. Y así literalmente lo dice do y piensa en ese momento tus cosas del día qué hiciste bien el día anterior, qué puedes hacer este día que no tenías planeado para bien y cómo puedes ir encaminando tu ruta, tu vereda, tu camino con esa reflexión diaria de cinco minutos. Yo creo que es muy valiosa, como digo, aparte de las reflexiones profundas que hay que hacer para definir nuestra vida, definir mi ser para armonizarlo con la familia, con la comunidad, con la nación. Y es un chequeo diario de ver cómo voy realmente. Esos cinco minutos que te regalas a ti mismo, pero además te relajan, te ponen tranquilo, te ponen tranquilo contigo mismo, no estás con desesperación, con estrés, vas programando qué puedes ir haciendo y qué no. Y repito, nadie, si bien hay que aspirar a cosas grandes y elevadas, es en la dimensión de cada uno. Porque una mujer en su casa puede convertirse en la líder más genial que puede existir y la más eficiente y práctica en el liderazgo de su familia, en la educación de sus hijos, en jalarnos las orejas a los maridos, en encaminar y ayudar a pensar al marido en ella misma, volverse productiva y salir a estar con gente y estar tomando un curso, un seminario en una universidad, no nomás en el puro hogar, sino retarse a sí misma. Entonces el liderazgo va desde la persona más humilde hasta la persona más elevada. Mire, esta chica con el tema del medio ambiente y el calentamiento global, está sueca, caray, una niña de 13 años más o menos, una clase media común y corriente, se ilumina, sale con un trancazo y mete un tema a nivel mundial de la noche a la mañana. Entonces vuelvo a decir, todos somos líderes todo el tiempo de nuestra vida. No dejes de pensar y actuar con esa libertad absoluta. No pienses que vas a decir tonterías, no pienses que vas a presentar un mal plan en el negocio o para el equipo de fútbol. Yo creo que en las decisiones casi todo mundo deja a un lado las decisiones que vienen del corazón, las corazonadas. Nos censuramos esos de las corazonadas son muchas veces más exitosos. Yo creo que Steve Jobs y el otro Zuckerberg y Elton. Muchas son corazonadas.
¿Qué corazonada sigue usted, señor Presidente?
Pues yo, para efectos de mi realización personal, estoy troquelado aquí en la frente con ese lema de que encuentro alegría, felicidad, gusto en ser para los demás. Y en mi reflexión diaria y en el diario despertar con Marta a mi lado, casi bendito sea Dios que estamos aquí otra vez. ¿Qué más nos echamos ahora? Inventamos un nuevo reto y echamos a andar otra fundación y vemos a quién vamos a sablear para sacarle dinero, porque no es nuestro dinero. Y sí quiero quitarle a la gente que estas fundaciones son producto de generosas donaciones de miles de gentes desde un peso, un dólar hasta un millón de dólares o más que nos han donado para la causa. No es nuestro dinero el que está aquí en estas tres fundaciones, sino es, por ejemplo, esta hacienda, este lugar familiar, pues ya lo donamos, los nueve hermanos donamos esta propiedad que es espectacular, se lo donamos a la fundación y la fundación es la que decidió crecer la parte de hotel y habitaciones, poner un restaurante y generar un proyecto productivo para alimentar los programas de la fundación. Sí tratamos en esta materia de fundación, tratar de ser autosuficientes en lo posible, porque Marta y yo nos hemos dedicado al sable desde jovencitos. Ya le hablas por teléfono a Carlos Slim y te pone las cruces y le dices oye, dile que no estoy porque estaba el pedinche este otra vez y ahí viene otra vez. Entonces nos hemos puesto a la obligación de generar recursos, ser autosuficientes y de ahí este proyecto de esta donación. El lugar donde está Centro Fox es un lugar con una arquitectura espectacular, hermosa, que nos hizo el arquitecto Serrano de tomar todo ese establo de más de 300 años con ladrillo como este que ves aquí, sin concreto y cemento, puro ladrillo, toda la estructura. Si te fijas, esos arcos que hay sustituyen las guardas de concreto y le dan fuerza a ese muro o esas torretas en las esquinas. Entonces este caso del Centro Fox es igual. Entonces toda esta hermosísima y práctica arquitectura del pasado está regenerada en una arquitectura combinada con lo moderno y queda muy padre.
Ahora, un líder tiene un trabajo solitario muchas veces, sobre todo cuando se está forjando y usted regresó aquí al rancho, lejos de mucha gente, buscando tener impacto, volverse agricultor, y años después decide saltar una nueva vida.
Déjame hacerte una calificación al liderazgo en ese sentido de la soledad. Sí lo sentí, pero en el poder político y de gobierno, ahí sí el presidente tiene momentos de gran soledad donde tiene que reflexionar. Después de una junta de gabinete donde salieron ideas diversas y muchas veces confrontadas, tienes que tomar una decisión y esa decisión la tomas en la soledad, como se dice, la tomas en la almohada y como se dijo, la tomas con Martita, porque para eso está la señora también, no nada más para decorar en la casa, sino para para platicar y esto. Entonces esa soledad se siente con el poder, pero tienes cómo repartirla. En los negocios es diferente. Si, el CEO toma decisiones, pero está asistido y apoyado primero por una pila de consultores que cobran caro y que te hacen buena parte de la tarea. Una pila de consejeros que te permiten cada semana o cada mes o cada junta de consejo rebotar las ideas, recogerlas. Hoy la práctica empresarial está totalmente acordada, que es formar equipos, pero equipos de verdad, donde peloteas el balón y donde lo compartes y donde vas sacando una sola suma de talentos que los armonizas y te dan una decisión. Yo creo que los negocios han avanzado mucho más la cultura de la empresa que la cultura de la política. La política todavía es más este lado de soledad como el que está hoy en Palacio Nacional. Imagínate ese Palacio espectacularmente bello, pero también espectacularmente grande y también hoy el rincón de la soledad de quien hoy nos dirige. Yo creo que ahí hay una gran soledad y se siente Piero, que él habla con los muros o habla ahí con los cuadros de los próceres que están ahí retratados o dibujados. Ahí estamos todos los presidentes anteriores, cada uno tiene un de este, yo me supongo que platica con ellos, porque no platica con nadie más. Entonces hay que saber manejar la responsabilidad. Déjame darte un ejemplo ahí también, una pequeña historia. El día de 2 de julio que ganamos la presidencia de la República, y digo ganamos porque la ganamos todos, no la gané yo, la ganamos todos. Yo ese día ahí en el Ángel, en ese mitin, aparte de sentir poco de soledad, pero más sentir una rueda de molino en mis hombros que dije oye Vicente, se acabó la diversión de la campaña, de mentarle madre al Cedillín y de echarle críticas a este y al otro, ahora viene lo bueno, ahora tienes que conducir un país de 100 millones de habitantes, ahora tienes que buscar dar respuesta a lo que te ganaste. Y sí, esa noche fue de no dormir, por eso me fui al otro día a la Basílica de Guadalupe corriendo a pedir ayuda, lo primero, y luego me fui con un compromiso serio que yo tenía con los pobres, un compromiso político, un compromiso humano, compromiso de compasión, de ser para los demás. ¿Me fui a desayunar con los niños de la calle ahí en Tepito, y ahí en la calle me sirvieron una tamalada y tuve 50, 100 de esos chiquillos donde yo quería reafirmar para mí más que para otros, esta es mi causa, esto es por lo que yo tengo que trabajar y ese es el liderazgo, definir bien no sólo la gran meta de la vida, sino la presidencia, para qué? Y haberme lanzado de candidato, para qué sí tenía yo que contestarme esas preguntas. Y la de la presidencia me la contesté ese día, uno, que necesitaba ayuda, que no podía solo yendo a la Basílica, y dos, qué será mi causa, esos niños eran mi causa, por lo tanto hay que arreglar la economía, hay que repartir el ingreso, hay que reducir la pobreza, hay que aumentar la educación, hay que tener un sistema de salud que camine, o sea, todo otra vez concurre a un propósito.
¿Cuál cree que fue el momento más difícil a nivel personal de su presidencia?
A nivel personal, Ese momento de saber que había ganado y que ahora había que responder. A nivel presidente tuve varios momentos muy complicados. Uno en desafuero, era algo que a mí me gustara hacer, pero la ley marcaba que había que desaforar a quien había cometido un crimen, y esto me lo puso evidente el Procurador General de la República. Aquí se cometió un crimen, que es una violación, una resolución del Poder Judicial de que se invadió una propiedad privada. Entonces había que actuar y me costó muchísimo. Otro cuando descubrimos un pastelón de este tamaño, ya estaba yo golpeando la mesa otra vez. Ay, discúlpeme. El pastelón de aquellos mil millones de pesos que el sindicato de Pemex le pasó al candidato Labastida para su campaña, algo evidentemente criminal y legal y todos los calificativos que le puedas poner. Bueno, dije, ni modo, ya se descubrió, aquí está, a denunciar. Y lo denunciamos. Y entonces se me puso enfrente el sindicato de Pemex, fuerte, frontal, señor presidente, si usted prosigue con esta acusación y esta denuncia, le vamos a destruir su presidencia. Pues hazle como quieras, pero aquí se violó la ley y yo tengo que actuar. Y estoy turnando esto como denuncia al Poder Judicial, a la Procuraduría y al Poder Judicial. Y fue creciendo la diferencia, la amenaza mutua, las acciones de confrontación, hasta que un día el sindicato me si usted no retira esto, el día 1 de julio entramos en huelga todo el sindicato de Pemex y todo Pemex, la empresa. Y nomás le recordamos que la empresa da el 45 % de todo el presupuesto de todo el gobierno federal, estatal y municipal, y eso se acaba. Me dieron una sacudida brutal, tuve seguidillas por varios días. Y llegó la famosa fecha y todavía estábamos cada uno montado en nuestro macho. Ellos que iban a huelga, yo ¿Que? Y finalmente se desactivó la amenaza. Primero porque yo hice mi aportación a salir del callejón en el que estábamos metidos, un poco entendiendo que una huelga en Pemex era fatal para el país. Cada día de los siguientes días se disminuía el ingreso, se salía Pemex de los mercados, se dejaba de explorar, se dejaba de perforar. Era una amenaza real y poderosa. Y ellos también entendieron que yo no me iba a echar para atrás. Entonces, por lo pronto, se retiró la amenaza de ese día y empezamos a buscar una salida para las partes. Y le fuimos caminando y caminando, y la salida fue el reconocimiento que se habían clavado los mil millones de pesos, el compromiso de que los iban a regresar y se los íbamos a cobrar. Y el compromiso de parte no está que OK, si tú restituyes todo lo robado y arreglamos de esta manera, ahí muere y por ahí fue la solución. Ahí se llegó a la solución, pero no dejó de ser tiempos sumamente.
Difíciles. ¿Cómo lo cambió la presidencia como persona? Entró siendo una persona y salió siendo.
Otra. Fíjate que no me dejé porque las tentaciones son muy grandes, a favor y en contra. Tentaciones en contra, meter la mano al botín. Cero, cero, cero. Mi vida no ha sido para eso, ni ha sido para robar, ni necesitaba yo robar. Segundo, aprender tantas cosas de lo que si es posible y de lo que no es posible, de lo que puedes arreglar en un sexenio y lo que necesita el país arreglar en una generación, en 25 años, en cuatro sexenios. Solo con continuidad en una generación tú puedes lograr una solución. Sin embargo, los mexicanos en nuestra desesperación queremos que cada presidente nos resuelva en ese sexenio todo lo que me falta. Yo recuerdo la expectativa que yo generé fue brutal, fue brutal. Todo mundo pensó que al otro día tendría un empleo que antes no estaba teniendo, o todo mundo pensó que al día siguiente que yo entrara de presidente iba a ganar el triple o el cuádruple o más de lo que estaba ganando, y todo mundo pensó que al otro día todo mundo iba a estar en la escuela o todo mundo iba a tener un sistema de salud. Ese es real, pero además aceptable y comprensible. Que la gente se haga de esas soluciones o espere esas soluciones siempre está lleno de esperanza. Para qué te digo del de hoy se hizo expectativas allá a la altura del techo y una por una se van derrumbando una por una, porque no puedes. Lo que debíamos hacer en campañas, menos bocones. Y me incluyo, siempre le echamos crema a los tacos, siempre nos sobrevendemos y vendemos de más el proyecto y luego tenemos que pasar las consecuencias. ¿Qué hice yo pensando en eso? ¿Me dije a mí bueno, presidente o Vicente? Primero tienes que ser presidente y luego a ver cómo te las averiguas para tratar de responder a las expectativas, porque si no le pones poquita crema a los tacos, porque si no eres convincente, no llegas a presidente, otro te la va a ganar. Entonces yo creo que esa trampa en la que yo caí, pues también caen muchos, que es un poco consecuentarse a sí mismo y aceptar que ibas a sobrevender un poco. Yo dije 15 minutos y yo resuelvo lo de Chiapa, la guerrilla de Marcos. Pero dije, dije, y ahí está escrito, filmado y grabado, siempre y cuando el subcomandante Marcos tenga voluntad de que lo resolvamos. Si él Tiene voluntad, en 15 minutos lo resolvemos. Yo estaba yo le pongo todo lo que quiera, todo lo que me pida, mientras sea legítimo y legal. Por eso dije esa expresión, o cuando le digo a Castro comes y te vas. Eso es algo que los medios construyeron. El contexto en que yo dije comes y te vas era otro. El cuate no quería venir, y yo insistente, porque vestía mucho esa cumbre si venía él, si no venía él, era una cumbre como todas, de nada, que no sirven para nada. Y lo las cumbres no sirven para nada o para poco. Entonces en la discusión de venir él se ponía sus condiciones. Bueno, quiero hacer un mitin en la Macroplaza de Monterrey. No hombre, estás loco, eso es conversación así como te lo estoy diciendo, eso es fuera de toda consideración. Yo no puedo permitir que un extranjero venga a hacer proselitismo en la plaza pública en Monterrey. Y él ponía esa condición. La otra no voy a dejar saber cuándo voy, a qué horas voy, cómo aterrizo, a dónde llego, porque entonces estaba famoso el juez Garzón aquel de España y este le tenía harto miedo a que lo fuéramos a pescar aquí en México, o lo fuera a pescar Garzón y se quedara enjaulado. Entonces nunca decía cómo llegaba, a qué horas llegaba y demás. Y yo le decía, bueno, me tienes que decir porque si no cómo te vamos a no importa presidente, yo me las arreglo para llegar allá a Monterrey. OK, está bien. Y por último dice él bueno, me tienes que dejar en la Junta, hacer mi discurso. Perfecto, no hay problema. A ver, te propongo lo tú te sientas de mi lado derecho y el ogro, el diablo Bush se sienta del lado izquierdo, así no se tocan uno al otro. Yo estoy ahí al medio, mediando entre ustedes y le Y a ti, a ti Castro, a ti Fidel, de tú nos hablamos, A ti Fidel, te doy el discurso principal de toda la cumbre y el primero en la cumbre, o sea, tú el día de la inauguración y de la comida, tú eres el primero que va a hablar. Y después va a ser Bush y después voy a ser yo. Yo me quedo en tercer lugar. Y me fue aceptando condiciones y fuimos negociando y entonces él pero presidente, es que yo pues no sé si puede estar allá tanto tiempo y no sé a qué horas llego. Le mira, lo importante es esa comida y tu discurso. Entonces vienes, comes y te vas y tan, tan. Eso fue lo que dije. Bueno, él sacó esa grabación, él editó ese pedazo, vienes, comes y te vas. Y bueno, fue la explosión en los medios de comunicación que yo lo había corrido, que yo lo había golpeado en su dignidad, que yo no quería comunismo y que yo no quería Castro, Castro hice yo una excelente amistad con él, conversador impresionante, un gallego de capa, nada tenía de cubano, un gallego de Galicia, bueno para la comida, bueno para el vino y bueno para todo. Un buen revolucionario, pero como todos dañinos para para gerenciar.
Países. Hablemos un poco de usted llega a la presidencia, sí, con carrera política, pero con un pasado empresarial. Ciertamente hay muchos empresarios que a veces son tentados o convocados a la política, pero cada vez parece que quisieran participar menos activamente en el sector público. ¿Qué rol debe de jugar el empresario en México del.
Futuro? Bueno, yo creo que tiene que ver en varios niveles y para varios propósitos. Lo primero, su rol es dejar de decir que él no es político, todos somos políticos, se hace empresario o no se hace empresario. Segundo, perderle el miedo como empresario y como ciudadano. Puedes hablar y decir en una democracia donde supuestamente hay libertad de expresión. En México nos han asustado, nos han atemorizado con la persecución fiscal y por tanto, si hay mucho temor en el empresario no a participar, sino inclusive a solo expresarse. Tercero, si vas a participar, no te sientas la mamá de Tarzán, porque así como Trump pensó que traer las técnicas y las capacidades empresariales a gobernar el país le iba a dar una ventaja competitiva impresionante y oh fiasco. Son dos mundos totalmente diferentes. A mí me tomó años aprender la diferencia entre una cosa y la otra. Cuando yo empecé de gobernador aquí en Guanajuato, llegué muy empresarial, muy fregón con las técnicas de planear y de coordinar y de hacer y deshacer con instrumentos empresariales. Rápido me di cuenta que ahí no hay una verticalidad lineal de autoridad como lo hay en la empresa. Acá tu secretario te manda por un tubo en el momento que quiera, no hay órdenes precisas, salvo que lo hagas por temor o chantaje. Entonces sí el secretario te obedece, pero por convicción te pelea cada palmo de la discusión y te rebate cada idea y te rechaza muchas ideas. Paco Gil, mi gran estrella, mi gran secretario de Hacienda, gran amigo y saludos. Paco, le debo tanto. En esa tarea que él hizo durante esos años como secretario de Hacienda, bajó a nivel de control todo el desmadre de las crisis, de las devaluaciones, de las altas tasas de interés, de no haber créditos en el país más que a cinco años máxima duración. Con él logramos extenderlo a 30 años el crédito hipotecario, bajamos las tasas de interés del 18 al 8, se bajó la inflación y se metió bajo control. Todo eso se lo debo a Paco. Y sin embargo, Paco, para vender sus ideas, hubo par de instancias a lo Largo de los seis años que me renunció, presidente, aquí está mi renuncia. ¿Usted me quiere obligar? Esto no lo hago ni lo voy a hacer. Y aquí está mi renuncia. Está bien, Paco, tranquilo. Vamos a ver cómo le hacemos. Yo no podía prescindir de él. Bueno, son dos mundos totalmente diferentes. No se maneja la política y el gobierno con puros instrumentos empresariales. Sí puedes usar combinado tantas cosas que puedes llevar del bagaje empresarial a ponerlo en práctica en la política. Pero repito, al final son dos cosas diferentes, dos decisiones diferentes, dos maneras de llegar a conclusiones diferentes, pero cuando son sumadas, multiplica la capacidad de.
Resolver. Ahora, vamos a cambiar un poquito de velocidad y tal vez meter un poquito de segunda. Usted es claramente uno de los voceros o de las personas más vocales en pro de la legalización de las drogas, no necesariamente de la marihuana, sino de todas las drogas. ¿Cuál es el razonamiento lógico que utiliza para tener esta.
Posición? Uno muy sencillo. Los seres humanos fuimos y somos creados libres, absolutamente libres. Y Dios, o ese ser que nos creó, respeta esa libertad. Tan es así que le podemos escupir, lo podemos mandar al carajo, podemos violar sus mandamientos y respetan nuestra libertad de hacerlo, hacer el bien o hacer el mal. Entonces, esa es la razón fundamental. ¿Por qué tiene que venir un gobierno, una iglesia, un ente superior o un ente colectivo a decirme a mí cuáles son los límites a mi libertad? Mientras no dañe yo a terceros, mi libertad debe ser absoluta. Si yo la riego, voy a llevar las consecuencias. Si yo me equivoco, voy a pagar el costo y el precio. Entonces, ¿Quién dijo que no bebieran alcohol? En Estados Unidos impuso aquella época fatal las religiones, un dogma religioso encausado por las señoras que se sentían violadas y agredidas de las borracheras del marido, y tenían razón, pero no era la manera de parar al marido, quitarle el alcohol, porque las prohibiciones no funcionan. La prohibición del alcohol hizo que se consumiera mucho más. Entonces atentar contra la libertad es una total equivocación. Mientras, repito, no afectes a terceros, porque ahí sí tiene que haber un freno y un parar en seco. Eso me lleva a mí a que el que se quiere tragar 100 toneladas de hierba de marihuana, que se las trague, si va a tener una consecuencia, le va a dar una indigestión y se va a morir de indigestión, pero no porque la droga sea dañina en sí misma. Inclusive vemos que la morfina, por ejemplo, de una planta rechazada, la amapola, que genera un producto muy dañino que es la morfina, también cuando se usa bien la heroína también, y la heroína sirve para atemperar el dolor en casos ya terminales y demás. Por cierto, la marihuana está probando que su uso médico cada día es mejor y está probando que es súper eficaz para el dolor. Pero no es la marihuana, es la tecnología, la investigación, el dinero que está invirtiendo hoy que es legal, las enormes cantidades de dinero que llegan a los laboratorios, que llegan a la investigación, que llevan al desarrollo de cualidades de la marihuana. Entonces hoy le inventan y le han descubierto 20.000 pequeñas buenas cosas a esa planta, además de las muy malas cosas que tiene. Entonces lo que se ha hecho es quitarle lo malo y dejarle lo bueno. Es un producto medicinal bueno, el iluminarte y el volverte loquito fumando el carrucho de marihuana, cuánto más daño te hace el alcohol, y ese ni siquiera lo cuestionamos, y chúpale y chúpale la botella de tequila, vas a ser más pendejada, vas a cometer más errores y vas a dañar más tu salud. Entonces estos conceptos me llevaron a mí hace diez años a ser un activista por la legalización. Y el principal en ese momento fue pensar que lo analizamos aquí en el think tank de Centro Fox, que si le quitamos el tapete del ingreso por marihuana a los carteles, les quitamos la mitad de su poder y por ahí andaba la proporción de ingreso en aquel entonces entre marihuana y las demás drogas. Hoy se ha diversificado y ha cambiado totalmente eso. Pero de alguna manera sí les quitas un fuerte ingreso y los debilitas o por el otro lado los conviertes, ahora sí que llevas el mensaje allá con los oye, ¿Para qué estás matándote con tu contraparte? ¿Para qué están llenando de sangre las calles cuando puedes hacer un negocio lícito, legal, ganarte tu dinero sin necesidad de bronquearte tanto? Y me consta y lo he visto en el estado de Washington, en Seattle, en Calgary, en Vancouver, en toda la costa americana, en Auckland, aquellas personas que yo empecé a tratar como criminales ocultos, hoy andan de traje y corbata con un negocio floreciente trabajando toda la cadena de la.
Cannabis. Le tengo que hacer esta pregunta, señor Presidente, ¿Alguna vez ha experimentado con alguna de estas.
Sustancias? Sí, sí, claro. Nunca he fumado un carrucho de marihuana.
Nunca. Ni en los.
60. Petate. Pero además ya no es el uso. Este producto de esta flor hoy es el 10 por ciento. Si acaso le están ahí chupando. No, no, hoy son pomadas, son gotas, son extractos, son una pila de cosas. Yo, por ejemplo, llevo dos cirugías de espalda y en la mañana de hecho ahí, bueno, Martita me pone mi pomadita ahí en la espalda y santo remedio para el día. ¿Antes con qué lo hacía, con un Tylenol o con un Albid? Pero encontré que esto es menos dañino y produce el mismo efecto, quitarme el.
Dolor. ¿Usted en dónde ve que se van a generar las oportunidades más grandes de negocio en términos, si quiere, de cannabis en los próximos cinco años? Sobre todo en México. Ya claramente mencionó lo que está pasando en Estados Unidos, lo que está pasando en Canadá y sé que tiene ya medio que planchado el business plan, esperando a que se abran las compuertas. ¿Dónde está viendo que va a haber oportunidad y para.
Quiénes? Mira, es que depende de la ley y la regulación, porque con tal timidez se está haciendo en México la apertura, la ley que está enormemente restrictiva y equivocada, o vas o no vas, para qué a medio chile o le entras o no le entras. Entonces necesitas una ley y una reglamentación pro negocio y pro inversión, y no una ley que la haces con susto de que los carteles que los criminales, que las empresas extranjeras se vayan a comer todo el mercado. Entonces necesitas eso. Y segundo, la industria necesita una enorme capacidad para informar. Porque hay mucha, mucha equivocación en la manera que se evalúan las cosas, en la manera que se piensa que es la marihuana y el daño que hace la marihuana. Razones religiosas, dogmáticas. La propia Secretaría de Salud en México. Increíble que ahí deben de estar los mejores médicos del país y que sean tan restrictivos y que no conozcan todavía para qué si sirve este producto y para qué no sirve. Entonces hay que quitar todos esos tabús, todas esas telarañas que tiene esto y hay que hacer una gran campaña de opinión pública para que se reciba bien. Lo otro ya queda en manos de empresarios. Meterle la lana, hacer estrategia, hacer planes y moverte. No es la panacea. Este es otro mito que hay que quitar. No vas a multiplicar tu dinero de la noche a la mañana, al doble, meter 100 pesos y ganarte 100 pesos ese año. No es así. Ya está. Cuando abres el mercado se vuelve competido. Hay varios jugadores que intervienen y entonces lo que sucede es que los márgenes se van reduciendo. Los pioneros, los primeros, los que arriesgaron, solamente empezaron con retornos de 50%, de 100%. Hoy los retornos ya están en niveles casi normales, en 20 % sobre inversión, 25 % sobre inversión. Te ganas un poco más que en otros giros, pero no mucho más. Entonces todo esto es lo que va a hacer que esto se convierta en un mercado. ¿Quiénes ya son un mercado? Canadá, Estados Unidos. Hay mucha gente que hizo inversiones a tiempo, ganando mucho dinero, mucho dinero. Canadá, viene el mercado, pero con restricciones. Europa, timorato también. Abren un poquito, cierran un poquito. Y Latinoamérica, salvo Colombia, que sí le entró al tema y que sí está beneficiándose de todas las inversiones y de todo el mercado que se ha generado, los.
Demás seguimos titubeando. ¿Y de qué manera usted pensaría a nivel personal, empresarial, involucrarse? Sé que tiene sociedades en Canadá o participa en el consejo de una empresa canadiense. Sé que está considerando también involucrarse en la importación desde Colombia. Tiene este tema de las tiendas con Paradise. ¿En qué sector de la cadena productiva usted está.
Viendo más oportunidades? Mira, primero, yo ya no estoy para andar en inversión. La verdad es que ya ando arrastrando la cobija. Tengo 80 años y espero que me quedan otros 20 o más por delante. Los quiero dedicar a las fundaciones. Cuando mi país y la política está en riesgo, hago intervenciones selectivas temporales, como lo estoy haciendo ahorita. Y lo demás dedicado a mi familia. ¿Pero qué se va a abrir? Pues igualito, igualito que todas las cadenas productivas. Esto va a ser una cadena productiva. Si el gobierno realmente la hace bien, va a ser una gran industria que puede ser parte de NAFTA, del acuerdo de libre comercio para intercambiar México, Canadá y Estados Unidos. Entonces, imagínate el poderoso mercado que se abre. Entonces, en ese sentido de la cadena productiva, yo me la imagino igualito que General Motors. Y es lo que está sucediendo, porque hoy en día es como se configuran las cadenas productivas, los sectores económicos. Es una pieza arriba que es la líder, que es la que controla el mercado y la marca, que es la que hace el esfuerzo de llevar los productos a todo el mundo. Pero una empresa que reparte la chamba en un primer nivel, entre comillas, como es General Motors, unas 50 grandes empresas fabricantes de autopartes gigantescas, cada una de ellas con multimiles de empleados, cada una de ellas. Luego cada uno de ese primer nivel descarga en un segundo nivel a sus proveedores. Esa fabricante de autopartes de ejes para la esta o de frenos, esa tiene una gran cantidad de empresas que le proveen y trabajan para ella. Y luego hay un tercer nivel, y luego hay hasta un cuarto nivel de chicharitos ahí con pequeñas empresas. Qué hace posible funcionar esta pirámide tan eficazmente. La tecnología hoy, la comunicación, las computadoras. Entonces acá General Motors genera la demanda para el año, establece qué carros, qué colores, qué modelos y demás va a vender en el mercado con un margen de error de cinco, diez por ciento, salvo que se le aparezca la pandemia, donde todo falló. Pero si no, ellos emiten eso y de ahí se convierte en una explosión de necesidades o demandas a todos esos miles de participantes para que salga un automóvil Chevrolet de color rojo, modelo Malibú, para el mercado de Estados Unidos. Entonces, esa estructura es la que se está replicando. Aquí están los grandototes del cannabis, que generaron marca, que están invirtiendo en tecnología fuertemente, en investigación fuertemente, y que ellos van contratando producción agrícola a cielo abierto, van contratando producción a invernaderos que producen la planta, van contratando a los que procesan y obtienen el extracto de aceite y así sucesivamente y cada uno de ellos va a descargar. Entonces en esta configuración piramidal hay espacio para todo mundo, para un pequeño industrial aquí abajo, para un pequeño agricultor acá abajo, pero él se mete en una cadena donde todo se le facilita y donde va a ganar su dinerito. Yo creo que ahí es donde se va a desarrollar esta industria. Puede ser una industria buena, potente, con un producto que está probando ser útil, pero repito, tampoco llenan.
Motos y Hay espacio en 500.
Hectáreas para sembrar. Mira el cielo abierto. La agricultura a cielo abierto está ahora sí que por desaparecer, son demasiados riesgos que tienes en agricultura abierta, mosquitos, plagas, exceso de calor, exceso de lluvias, una granizada, una helada. Entonces todos los que estamos en agricultura a cielo abierto nos estamos moviendo a agricultura controlada, que es con invernaderos, donde reduces al máximo todos los riesgos involucrados en producción y aumentas los porcentajes de rendimiento brutalmente, o sea, tú en una hectárea de tomate allá en Sinaloa, en agricultura controlada, le sacas 240 toneladas por hectárea mínimo de tomate, cuando a cielo abierto, si bien te va, vas a sacar a la mera hora veinte. Entonces ya todo esto nos estamos moviendo para acá. La teoría de Malthus se vino al suelo de que la población iba a superar en demanda la producción de alimentos. La tecnología resuelto esa ecuación al 100% de hecho, hoy en día se pueden producir alimentos para toda la humanidad, para los 8 mil millones de habitantes de la tierra. Se pueden producir alimentos suficientes para que nadie tuviera hambre. ¿Y entonces por qué hay tanta gente con hambre y tanta gente pobre y tanta gente jodida sin alimento en su mesa? Por las mecánicas de producción, distribución de los alimentos, por las restricciones entre países, pero la producción en sí se.
Puede dar perfectamente. Ahora, señor Presidente, ha dicho que debemos ser orgullosos pero no insatisfechos y me gustaría entender un poquito más, porque sí creo que hay mucha gente que vive infeliz por su insatisfacción y hay gente que cree que ser agradecido y estar satisfecho es mediocre. ¿Usted cómo.
Piensa en eso? Bueno, la insatisfacción orientada a movilizarte, movilizar todos tus recursos, tener hambre de hacer cosas, de ser alguien, es maravillosa. Es un motor que nos incentiva y que nos mueve hacia adelante. La insatisfacción como protesta, como enojo, como eso es terrible, te hace el efecto contrario. Entonces, sí hay que tener aspiraciones heroicas, sí hay que tener hambre primero de ser alguien, segundo de ser alguien para los demás, todo eso es maravilloso. Así que yo lo calificaría de esa manera. Lo que es la mediocridad es no descubrirte a ti mismo, menospreciarte, pensar que no te dio Dios lo que necesitas para ser exitoso. Eso no es cierto. Lo que pasa es que tú no lo has descubierto, tú no te has dado cuenta todo lo que Dios te dio y por tanto necesitas salirte de ese espectro, necesitas pensarte todopoderoso. Y eso es mi tema principal aquí en Centro Fox. Aquí en Centro Fox metemos, veníamos metiendo cerca de 30.000, 40.000 niños, jóvenes, adultos, a nuestro programa de Presidente por un Día, que es un programa motivacional. Es un programa para que te descubras a ti mismo, es un programa para que te pongas las pilas y aspires a hacer cosas buenas, a tener propósito. Ese programa tiene un punto central que tú tú no naciste para ser pobre. No te quejes de eso, no naciste para ser pobre, no naciste para ser migrante, no naciste para ser miembro de un cartel, no naciste para abandonar la escuela. Naciste para hacer grandes cosas en tu vida. Métetelo en la cabeza, para eso naciste, para eso estás aquí. Y claro, es que no tengo ni para ir a la escuela y que mis papás son pobres. A un lado lo negativo, tú ve cómo vas a hacer cosas grandes, tú piensa en grande y claro, eso te va a obligar. Si piensas en grande y quieres ser exitoso y grande, pues necesitas educarte, necesitas conocer, necesitas informarte. Hoy el conocimiento es universal y es extenso. Hoy con un celular tú tienes acceso al conocimiento acumulado de toda la humanidad, en todos los tiempos, de todas las ciencias, de todos los temas, lo tienes ahí, Googleas. Entonces ya ¿Qué excusa tienes para no tener conocimientos? Ah, es que no tengo la beca Pide al colegio. No la tienes porque no quieres, porque ponte a conseguirla, búscala. El gobierno da becas, muchas organizaciones privadas, muchas fundaciones, mucha gente da becas. El que lucha la consigue. Y luego no, pues si Estados Unidos, Stanford, y eso es para los privilegiados, ni más. Yo conozco mucha gente que va a Stanford, que va a las grandes unidades Harvard con una beca, pero claro, te la tienes que ganar, nadie te la va. Entonces los latinoamericanos tenemos ese gran faltante que sí tienen los sajones y particularmente los americanos. Tú no piensas en qué va a ser tu país por ti, tú piensa qué va a ser tú por tu país, tú por tu familia, tú por tu carrera, o sea, está en ti. Si sigues pidiéndole al presidente que te dé chichi, que te dé este programa, que te dé este dinerito, estás jodido, no vas a pasar de ahí. Y sin embargo, millones caen en la trampa de agradecer por pinches 200 pesos que te dieron o 2 mil pesos que te dieron. Agradecerle al gobierno, al presidente, cabeza de quien cabece. Tu futuro es tuyo, tu éxito es tuyo. Y no se vale escudarte atrás de la pobreza para decir que no se puede. Tú haz lo que tienes que hacer y vas.
A salir adelante. Sr. Presidente, ¿A qué le está dedicando su mayor energía los próximos 12 meses? ¿Cuál es el proyecto que.
Más lo llena? Bueno, de aquí al 6 de junio, 100%. Ahorita hice un paréntesis y quiero poner mi granito de arena para hacer y lograr un acto democrático y que es tener equilibrio en el ejercicio del poder. Que una democracia no puede descargar toda la responsabilidad de un país en una persona y que una persona no puede abrogarse la responsabilidad de cargar sobre sus hombros todo el éxito de un país porque va a fracasar rotundamente. Entonces los mesías ya no caben en esta vida. Qué quiero restaurar los equilibrios democráticos en el país. Equilibrios democráticos como Hay tres poderes, cada uno es independiente y no se vale avasallar uno al otro. Equilibrios como las comisiones creadas para vigilar al ejecutivo o al Legislativo, esos contrapesos tan necesarios y dejar atrás ese presidencialismo fatal, esa presidencia imperial que tuvimos por 70 años en México y que me tocó la fortuna de aportar mi granito de arena para corregir y se corrigió y ahora estamos de vuelta a lo mismo. ¿En cabeza de quien cabe hoy en día con 180 economías y naciones? Ninguna. Ninguna tiene control del petróleo y ha hecho del petróleo un tema exclusivo para el gobierno. El gobierno es el peor administrador de empresas que hay. Es el peor y aquí estamos otra vez invirtiendo todo nuestro dinero de la gente, nuestros impuestos en volverlos a meter a Pemex y todo porque un señor no cree que la iniciativa privada puede hacer cosas buenas o las puede hacer con decoro y decencia y transparencia. Para eso hemos creado muchas leyes, para que no abusen los ricos, para que no abusen los neoliberales, para que no abusen los empresarios, están vigilados por la ley y no hay por qué entonces volver a las andadas. Mire esa regada de Cárdenas de distribuir millones y millones de hectáreas y presumir que lo hizo para qué sal aquí salte de la propiedad privada y ve allí a ver qué hay. No se produce absolutamente nada, todo está seco, es un páramo, es un desierto. Entonces hay que usar la cabeza y la sensatez. La nacionalización del petróleo, puta madre, nos la comimos por siete décadas que el petróleo era nuestro y nunca le recalábamos al canijo gobierno. ¿Qué hiciste con? Perdón, ¿Qué hiciste con mi petróleo, maestro? Te lo chingaste todo. ¿Qué hicaste? ¿Dónde está mi parte de mi petróleo? El recurso natural que es de los mexicanos, o sea, gobernar, gobernanza, hacer bien las cosas como presidente, como primer ministro, tiene mucho chiste, es muy difícil y por eso no lo debe hacer.
Una persona sola. Ahora, ese es un punto y ya vamos a terminar, es un punto que nunca había tenido oportunidad de preguntarle a alguien y me encanta que que se esté dando la oportunidad. ¿Qué tan poderoso es un presidente? ¿Porque hablamos de Ud? ¿Fue presidente, el señor no quiere o el señor si quiere y es ley, es mandato divino o existe un.
Órgano de gobierno? Un presidente en democracia es solo un mandante, solo lo debemos de instruir o por la vía de las leyes o por la vía del Congreso o por la vía de la gente. Presidente es un servidor, si está así definido, no más que cómo pasas y a la vez tu pregunta de ser presidente a ser dictador o agarrar todas las canicas para no dejarle al otro jugar, eso es donde está la sorpresa de lo que estamos viviendo, eso es donde está el error de lo que estamos viviendo. Nuestra Constitución no lo permite y lo estamos haciendo. El populismo y la demagogia tan extendido en América Latina es un engañabo, pero todos nos dejamos engañar a todos. El canto de las sirenas que este güey nos va a arreglar el mundo y que este güey nos va a resolver mis problemas de empleo, de ingreso o de salud. Ya le dimos tres años para estar diciendo excusas, para estar diciendo es que fueron los neoliberales, esos expresidentes se chingaron todo, hay que llevarlos a juicio, hay que llevarlos a la hoguera. Y tiene convencido a medio mundo. Tú haces una encuesta ahorita y el pueblo como en la Revolución Francesa, sí quiere llevar a la hoguera. Y sus expresidentes que No me chinguen. ¿Quién votó por nosotros? ¿Quién me hizo presidente? Pero hoy estamos engañados en pronto se va a caer todo este teatrito. Pronto. Y desgraciadamente el país va a pagar el precio que pagó Argentina con los Kirchner, con los Perón, que hicieron alharaca, hicieron ruido y medio mundo los aplaudió y los siguió. Y el pinche país quebrado, quebrado y quebrado. No hay otra manera hoy de sacar un país adelante, una economía sana, más que con vía democracia, vía libertad, vía economía de libre mercado, vía esa asociación poderosa, empresa, gobierno, asociación en igualdad de términos y vía trabajo. El lema aquí de la ciudad de León es el trabajo todo lo es. Los huevones no aportan nada al desarrollo. Los que están de pediches ahí agarrando dinero, ¿Que me dieron? Este, que me dieron loter, ¿Que me dieron? Sí, a todas maneras agárralo, pero no vendas tu alma. Ponte a trabajar, construye tu país, construye tu futuro, construye el futuro de tu familia en Estados Unidos. No es el presidente el que hace que esa nación sea tan poderosa. Esa nación es tan.










