A conversational interview in which Fernando Cuadra recounts early experiences sourcing exotic animal species in New York (starting 1984), describes expanding the range of species traded (from 27 to 34 species), gives examples such as large swamp fish (pirarucu/piraruruco), sharks, snakes and pangolins/anteaters, and discusses the role of international regulation—CITES—and Mexico's involvement around 1987–88 to regulate trade and sustainability studies.
Questions this video answers
1984.
Then: 27 species; today: 34 species.
Around 1987–1988.
Chapters
En otra piel, ¿Qué más hay? Empiezas a investigar y preguntar y te dicen de Nueva York nos fuimos en el Tecolote, que antes era standby en los vuelos. Y ahí voy A Nueva York, 1984, ya Visa, Cobb Center, aquí estamos. Y que aunque había pitones, que habían víboras, le llamaban ellos snakes. Entonces dije, oye, pues está padre y está ancho y tiene como que su cuerpecito. ¿Dónde puedo comprar muestras aquí en Madison Avenue, Nueva York? Ah, pues con permiso. Entonces empiezas a traer otras especies. Y el Sr. Arman Bennett, dueño de esa empresa, le digo, ¿Y qué más hay? ¿Cuál es el más caro y sofisticado? ¿El pangolín o los hormigueros? Pues véndame unas muestras. Y diversificamos una canasta bastante interesante, cosa que nunca se había visto en México. Entonces empezamos a probar más y más y más y ya traemos un montón de especies. Hoy el brinco de esa época, siguiendo preguntando cómo van las cosas, eran 27, hoy son 34 especies. Entre esos metimos a los gigantes del pantano, el pescado ese gigantón que es el piraruco famoso, pues se consume la carne es por consumo humano y los desperdicios para alimentos balanceados y para proteína. Siento mucho por los que tienen perritos y gatitos que no le gusta la comida, la carnecita, porque la proteína sale de algún lado. Y luego pues la piel, pues hay que usarla. Entonces ¿Qué más hay de ese tipo de pescados? No, pues que hay otra especie, que el resto está padre, es un pescado chiquito que se consume mucho. Dale, ¿Qué más? Tiburón. El tiburón, no le decimos pescado, ¿Verdad? Le decimos tiburón. Le pusimos nombre. Entonces dijimos, ya no digas pescado, se oye vulgar, llámale otra cosa. Y de ahí se llamó piraruruco. Y de poisson, que le pusieron en francés para decir pescado, pero que se sonara bonito. Entonces empiezas a escarbar, escarbar, escarbar. Y me voy por países. ¿Qué país produce qué? Y que tenga regulaciones.
Que tenga regulaciones. Háblame un poquito, porque seguramente para este momento hay varias personas que están atacadas de lo que estás diciendo. Y hablas de especies y te imaginas el oso hormiguero y seguramente creen que esto es cacería furtiva, no Y bueno, una industria como la que lideras tú, porque eres el líder mundial en esto, necesita regularse y necesita hacerse de una forma sostenible. Ustedes quedan este ciclo cerrado.
Convención del Tratado de las Space Convention, International Trade and Danger Spaces, que se llama CITES, está en Ginebra, Suiza, y lo regulas en Washington, la parte de América. Ellos son los que son especies amenazadas, la cual aquí México tiene la unidad científica con Avio, precedida por Ezequiel Benítez, muy amigo, donde él hace estudios de la sustentabilidad de las especies, todo lo que conlleva. Entonces cuando lo regulas y te metes a la regulación, México no estaba hasta 1987-88, México consumía tortuga marina, la carne, el huevo y tal, y se llamaba Tepepa en el canal. Y dicen, oye, pero no puede estar matando tortugas. No, ni queremos qué se tiene que hacer que México incursiona CITES y nosotros somos de los primeros lanzados adelante que queremos CITES para poder exportar a todos los demás países del mundo que no, excepto Japón. Japón tiene su propia que se llama MITI, hoy es miembro de CITES, pero en su momento era endémico propio como Tepepan México como Semarnat, Profepe y estas cosas.