MARISA LAZO | Shark Tank, Equidad de Genero, Crecer sin Inversión y Cómo Callar Opiniones #126.

Marisa Lazo discusses hiring a quality manager after Shark Tank feedback, how therapy helped her delegate and say no, and her foundation's four-pillar mission for gender equity. She's made about 11 investments since the show and uses it to push ethical business practices.
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De verdad, cuando yo empecé, o sea, no sabía nada de negocios, no estaba nada preparada, no había estudiado nada, es más, nunca he estudiado nada de finanzas ni de planeación estratégica, pero creo que de las cosas Oso que más me han funcionado para que se me abran las puertas, para que la gente quiera trabajar conmigo, para que las cosas me funcionen, ha sido mi sonrisa. El sonreír y el ser amable con la gente, el mirar a los ojos te abre todas las puertas que te pasan.
Hola y bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo soy Oso Traba y entrevisto cada semana a las mentes más brillantes para dejarte algo único y práctico que puedas usar en tu vida diaria. Mi invitada de hoy es nada más y nada menos que Marisa Lazo. Puedes encontrarla en Instagram como Arisalazo Lazo con Z por Oficial Marisal Oficial. Desde 1992, Marisa es fundadora de la cadena de pastelerías Marisa, que es la cadena sin franquicias más grande de México, con 93 sucursales, 60 de ellas en la misma ciudad, lo que la hace única en el mundo con su expansión. Desde 2015 ha incluido marcas como la heladería Dolce Natura y Pastelerías Tía Lola, con lo que actualmente emplea a más de mil personas. A lo largo de su trayectoria ha recibido varios premios y reconocimientos por su labor social y de emprendimiento, entre los que destacan la trayectoria empresarial 2015, otorgada por Endeavour México, el EY Entrepreneur of the Year de 2016 y Mérito Mercurio Empresarial 2011, otorgado por la Cámara Nacional de Comercio de Guadalajara. Marisa es la creadora de Fundación Marisa, que tiene el propósito de que las mujeres tengan igualdad de oportunidades. Forma parte de diversos consejos empresariales, consejos académicos y organizaciones de la sociedad civil y por si fuera poco, es la nueva integrante del programa Shark Tank México. Hoy Marisia y yo hablamos de cómo crecer un negocio basado en la gente, de cómo piensas sobre socios y deudas y del poder del autoconocimiento en la vida del emprendedor. Así que sin más, te dejo con mi entrevista a la reina de los pasteles, Marisa Lazo. Marisa, bienvenida al programa.
Hola Oso, encantada de estar aquí.
La verdad es que estar aquí es algo que hace mucho no me decían, porque estamos en Guadalajara, estamos en persona, estamos escaso un metro sin cubrebocas y yo estoy feliz de estar haciendo esto y en preparación para esta entrevista, la verdad es que aprendí mucho más de ti. Mi comunidad te ha pedido mucho tiempo y si te tenía en el radar. Lo que más disfruto yo de preparar el programa es conocer más a una persona, entonces me emociona muchísimo tenerte aquí. Muchísimas gracias. Al contrario, tu historia es sumamente conocida y estás a punto de volverte la mujer más popular de México cuando llegue agosto, septiembre y estés en las pantallas de Shark Tank. Pero algo que no sabe de ti la gente probablemente, o que yo no sabía y que no es tan común, es que tú empezaste en el multinivel.
Sí, claro, claro, claro.
Cuéntame un poquito qué aprendiste de esa industria.
Mira, me sorprendiste ahora sí de verdad, porque ya ni me acordaba que había empezado así. Mis hijas estaban chiquititas, era bebé de brazos y lo que lo que recuerdo es ahí me di cuenta, aprendí muchísimas cosas, estaba mucha, estaba recién casada y vendíamos unas pinturas de trikem, que eran unas pinturas para tela y no se caía y para vasos y entonces nunca en mi vida había vendido nada antes, nunca. Y me di cuenta que era buenísima para vender y para convencer a la gente. Y entonces me acuerdo que iba una prima hermana que iba conmigo y me acompañaba a veces, Viviana me decía Marisa, porfa, pobre señoras, igual no te querían comprar y se sientan y no las dejas, o sea, todas se van con algo que te compraron y yo no, yo no las obligo, pero me di cuenta que era muy buena para mostrar las cosas que llevaba, llevaba sábanas de mis hijas pintadas y llevaba un montón de cosas y platicaba y todas me compraban. Entonces me fui estando en ese momento vivía en Zamora, que fue donde viví de recién casada, entonces mi comunidad a la que le podía vender era mucho más chiquita que aquí en Guadalajara y aún así me ganaba el primer lugar de ventas aún compitiendo con las de Guadalajara y con las de ciudades grandes, porque era buenísima para vender. Y ahí me di cuenta de ese talento que tenía que no sabía.
¿Qué hace a un buen vendedor?
Yo creo que es una buena pregunta. Una de las cosas que me funcionaban era que yo llevaba cosas de mi casa que usaba, no te platicaba como de algo utópico de que lo vas a poder utilizar en las sabanitas de tu bebé o en las camisetas de hacer ejercicio o en los vasos de tu casa, sino que yo llegaba con un canasto enorme y traía literal los vasos y la jarra de mi casa de cristal que usaba todos los días y traía las sabanitas de mis hijas o la camiseta con la que hace ejercicio y entonces decía mira, eso tengo un año con él o eso tengo seis meses y ve que bien está. Y también la otra cos que me fijaba mucho en el perfil de las señoras que tenía enfrente y entonces en sus edades y ponía atención como cuáles podían ser sus gustos, sus necesidades y entonces me iba a eso. Entonces creo que tienes que, los vendedores tienen que estar más callados y observar más para entender y hacer las preguntas correctas como para entender qué les puedes vender. Y el caso es que si me ganaba un montón de premios y viajes y yo feliz y además ahí fue la primera vez que tuve dinero que yo había hecho de manera propia y se me hizo increíble poder ser independiente en esa parte y poder decidir qué hacía, si compraba más pintura, si invertía en otra cosa o si lo ahorraba. Eso para mí fue maravilloso.
Cuéntame qué te compraste con ese primer dinero que tuviste.
Te tengo que confesar que les tengo que confesar a todos que mi vicio son las joyas. Entonces lo primero que me compré fue un anillo con una esmeraldita, me acabo perfecto y siempre he sido así, me encanta Y luego ya después empecé a ahorrar porque soy bien ahorradora, ya lo platicaremos, tiene mucho que ver con. Con cómo ha crecido mi negocio. Pero esa primera vez fui y me compré un anillo y me sentía bueno, lo máximo.
¿Me parece una buena manera de entrar a la historia de cómo empezaste Marisa, porque tú empezaste sin vender, empezaste regalando y después cómo fue tu primera venta?
Sí, está muy buena y me gustaría nada más regresarme a algo que me faltó contarte de cómo de tu pregunta de vender, que qué es lo que te hace un buen vendedor. Me acuerdo que me iba muy bien y ganaba los premios y entonces esta prima justo que se sent. ¿Estaba conmigo, se dedicaba a bienes y raíces y entonces me dijo por qué no te vienes mejor una vez que me regresé a Guadalajara, por qué no te vienes mejor a trabajar aquí en los bienes y raíces? Puedes ganar mucho más que vendiendo pinturitas. Y me acuerdo que no vendí nada porque no me convencían las casas, se me hacían muy chiquitas y los terminados y yo no me inspiraba y entonces no me salía esa emoción. Entonces creo que lo importante cuando vendes algo es que de verdad, de corazón lo compartas y estés seguro que algo que estás ofreciendo bueno y eso me pasa mucho en Marisa, que tengo como la tranquilidad de decir este pastel sé que tiene almendras naturales y no saborizante de almendras, sé que lleva fresa fresca, que le puse la mejor calidad de huevo, la mejor. Entonces mi tranquilidad de saber que te estoy ofreciendo el mejor producto me hace una buena vendedora.
Es interesante lo que dices porque mucha gente cree que saber vender es ser un buen mentiroso.
No, yo no creo en eso y además el chiste es que te vayas a tu casa y te sientas contenta y satisfecha de lo que hiciste o satisfecho de lo que hiciste. Pero bueno, ahora me regreso a tu a tu pregunta. Sí, exacto. Los primeros pasteles todos fueron para regalar o para mi parte, como con lo que yo llegaba a una casa y hasta que un día una amiga este agosto van a ser 29 años que no lo puedo creer que sean tantos ya me encargó un pay de pera y me dijo que tenía que dar un agradecimiento una señora que la había ayudado en algo y entonces yo le Ay no, yo te lo regalo, yo no vendo ni pienso vender. Y por fortuna me convenció, me regalado no lo quiero, o me lo vendes o no lo quiero porque no voy a saludar con sombrero ajeno. Y entonces me acuerdo que ese vendérselo a ella fue el parteaguas, porque ella, la señora que se lo regaló, por fortuna le encantó y la señora el siguiente viernes me marca y me pide dos país para la señora, pensando que yo ya me dedicaba a eso. Entonces me acuerdo que tuve así como un segundito que dije ah caray. Dije bueno, pues ya vendí uno, pues vendo dos. Y le va, te los vendo. Y así fue, empezó la cadenita con su familia y con las amigas y las vecinas y poco a poquito sin planearlo.
Es bien interesante eso porque creo que en Latinoamérica en especial no nos enseñan a cobrar, nos enseñan a trabajar duro, nos enseñan a hacer las cosas bien, pero no a valorar lo que hacemos y menos si lo disfrutamos. Pareciera que solo podemos cobrar si estamos sufriendo el trabajo. ¿Cómo has transformado tú esa manera de pensar? Porque tú al principio no querías cobrar.
Sí, exacto. Y sabes, me encanta que toques este tema que normalmente no lo tocan porque si nos cuesta trabajo a los latinoamericanos, a las mujeres nos cuesta lo doble, lo doble cobrar lo que estamos haciendo y mucho más si lo estamos disfrutando o mucho más si es algo que antes no se cobraba y de repente ¿Cómo me vas a cobrar? Bueno, si le estoy dedicando tanto tiempo, Entonces sí, es más, creo que lo voy a dividir en dos partes. Creo que una parte importante es saber cobrar y saber cobrar bien por tus servicios y sentirte muy orgulloso. Y la segunda es cuando en mi caso que pones precios que se van al público y que son los mismos venda en una tienda que está en Río Nilo por ejemplo, que es una zona más B o algunas zonas C, es el mismo precio que te toma en una tienda de Marisa en A, es el mismito precio en cualquier lado. Entonces lo que sí es importante es una vez que riges cómo vas a cotizar tus precios, yo me he fijado que la mayoría de las personas luego abusan un poco y entonces le suben mucho de más y se cierran más su mercado a solamente ciertas personas que te pueden pagar esa cantidad. Entonces me voy a explicar, yo desde que empecé a vender los pasteles que ya me decidí, dije bueno ya lo va a cobrar. Me acuerdo que le subía poquito a cada pastel, dije bueno, veinte, treinta pesos me parece muy decente que eso gane y podía haberle subido 100 pesos y decía no, mejor 20 o 30 me parece una buena cantidad. Y entonces eso me permitió que muy pronto muchas personas me pidieron porque decían es un precio accesible y esa ecuación de valor, eso que es algo inconsciente y esa sensación de que sales de una tienda o de algún lugar donde compraste algo y dices ay no me vieron la cara, no voy contento, me están dando hasta un poquito más de lo que yo esperaba. Te hace que regreses y regreses y regreses y también te permite entonces abrirte. Yo en un inicio, y eso también pocas veces lo he platicado, en un inicio la gran mayoría de mis tiendas estaban en las zonas A más, A menos y algunas B más y era la zona donde yo me movía, llevaba a mis hijas a clases o iba al súper o me movía a hacer ejercicio y veía algún local que se estaba rentando y lo agarraba, pero era más o menos en el círculo donde me movía. Hasta que un día me ofrecen un local después de la Calzada, que aquí en Guadalajara la Calzada es como un parteaguas entre zonas más populares y zonas de más alto nivel. Y yo recuerdo que tenía la duda y dije ay. Tenía dos dudas muy grandes. ¿Una, ir a pegar, o sea, lo irán a poder pagar y gustar? ¿Me ubicarán? Porque ya me ubicaban muy bien acá. Y la segunda duda que tenía es ¿No le hará daño a mi marca? Porque las señoras que me compran acá como que quedan bien con mi producto y a lo mejor si de repente ya me ven en Oblatos o me ven en Río Nilo, a lo mejor dicen ah, ya no me late tanto. Y entonces me acuerdo que lo pensé mucho, mucho y dije no me voy a, me voy a aventar, yo creo que no le va a hacer, pero la verdad es que sin estudio de algo específico y decidí abrir esa sucursal desp de la Calzada. La otra cosa que recuerdo que dudaba era que me ubicaran como pastelería porque dice Marisa, por ti una delicia, pero no tienen la palabra pastelerías, no tienen una foto. Y entonces recuerdo que con el señor que me hace los, con Alberto, que es quien me hace los letreros y me los ha hecho desde el inicio los letreros de las sucursales, le dije Alberto, a esta sí ponle la palabra pastelería abajo porque no creo que me ubique. Y él me no Marisa, sí te van a ubicar, si no te ubican yo te regalo el letrero de pastelerías, pero confía en mí que no necesitas ponerlo. Y confié en él y funcionó perfecto y por supuesto que me ubicaron y hoy en día, porque después de ver eso ya he abierto las últimas, la gran mayoría de esas zonas y te puedo decir Oso que dentro de mis mejores 20 15 son de esa zona. Es impresionante.
Qué interesante todo lo que Tomas, porque creo lo que tocas, porque creo que es algo bien importante que muy pocos emprendedores o empresarios hacen con cuidado y ciertamente tú lo hiciste por inercia. Piensa en Elon Musk, él tiene muy claro que para conquistar el mercado de los autos global eléctricos tuvo que empezar con un coche que costaba un cuarto millón de dólares, el Tesla Roadster y después tenía perfectamente el plan del modelo s, el modelo x, después del modelo 3 y cada vez está yéndose más hacia abajo del mercado, pero muy estratégicamente cuidando también la exclusividad porque otra de las cosas que dicen es primero conquista un nicho y si puedes un nicho aspiracional porque es más difícil subir de precio que bajar de precio. Platicaba la semana pasada con tu coterráneo Arturo Lomelí de Tequila Clase azul y bueno, está vendiendo botellas pocas de 30 mil dólares y su botella promedio también es un producto de lujo y él hablamos mucho de cómo mercadea productos de lujo y no creo que él esté interesado en vender productos populares. Entonces al principio 30 pesos es decente en base a que, como establece ese precio.
Claro, claro, claro. Y te voy a contestar además de tu pregunta, te quiero. Escuché por supuesto la grabación para que veas que si te escucho y soy fan de tu podcast, escuché la grabación que es una historia espectacular y todas las enseñanzas que tiene con su marca de tequila es espectacular. Yo creo que tienes que decidir en qué área te vas a enfocar y es muy difícil que tengas, es diferente la manera en que vas a ganar, obviamente ahí tu margen es muchísimo más grande y yo siempre pensé, me sentí, fíjate que es muy buena tu pregunta porque a lo mejor nunca lo reflexioné como de una forma en que lo pudiera compartir, pero mi sensación era que tuviera un precio que pudiera comprarme una señora de una clase alta y que si llegaba después su chofer que me pasaba muchas veces el domingo a comprar el pastel para su casa, también le alcanzara que fuera un producto que me pudiera comprar todo mundo en un principio en mis puntos de venta que tenía en las zonas más altas de la ciudad, pero eso fue justo que no cerré la idea, fue justo lo que me permitió abrir en Oblatos y abrir después de la calzada y abrir en Río Nilo, que mi precio es un precio competitivo. Y entonces mi idea fue siempre, si solo le vendo la punta de la pirámide, pues me va a topar a cierta cantidad que puedo vender, en cambio si le vendo hasta la base, pues me pueden comprar un muchísimo más grande número de personas. Y también creo que depende con tus preguntas y con los ejemplos que pones de Elon Musk, también depende que estás vendiendo. Yo estoy viendo pasteles y el pastel lo usan todas las familias para festejar, no importa dónde vivas, cuál sea la profesión de tu papá, a qué se dedica la familia, siempre celebras con un pastel. Y entonces yo pensé que sea un pastel que pueda comprar todo mundo, que se lo pueda llevar y que no sea un abuso en el precio. Y recuerdo mi mamá tiene un dispensario en el, en el Cerro del Cuatro, en Polanquito y ella siempre se ha dedicado a ayudar a los demás. Y recuerdo que ella me decía mucho, sí, que sea un producto que te pueda comprar todo mundo, Marisa, que no, porque no, que no abuses, porque a veces si veías que otros productos de pastelería o de fiestas de 15 años estaban muy, muy altos y la gente se endrogaba por un tiempo. Y entonces ese tipo de cosas decíamos, decía mi mamá, no, tú no seas así, que sea un producto que te pueda pagar todo mundo. Entonces un poquito por ahí con esa idea. Y entonces bueno, qué es lo justo, es que dependerá, porque si eres algo tan exclusivo como este tequila clase azul, obviamente escucharon toda su historia, todo lo que hay atrás de la cerámica, pues lo vale. Lo mío es diferente, es un empaque de cartón, no tiene algo tan exclusivo. Pero creo que ambos, es más, estamos juntos, yo los conozco y estamos juntos en una organización de empresarios y ambos somos exitosos en cada área. ¿Lo importante es que sepas a qué le tiras y que no te muevas de ahí y que no te dejes convencer, porque siempre hay gente que te va a decir, Marisa, por qué no? ¿Igual a ellos les han de decir, por qué no vendes mejor como todo mundo, el tequila más barato? Y ellos me encantó que se sostuvieron, no es lo que queremos hacer. Igual a mí me dicen mil cosas, por qué no vendes pasteles de 15 años de bodas, porque no haces catering en las bodas, porque no pones cafetería donde tengan sillitas Entonces creo que algo bien importante y lo puedes ver y tú que has entrevistado a tanta gente, es confiar en ti y en tu intuición y no dejarte llevar por la presión de los demás.
Quiero. Quiero guardar esta conversación para un poquito más adelante porque si lo hablas mucho como calla las voces de afuera y confía en tu voz interior, creo que hay mucho valor en eso, pero no es una respuesta como nada en el mundo absoluta. Pero antes de llegar ahí, creo que todavía puede haber mucha gente que OK, ya entendieron, Marisa hace pasteles y Marisa es una gran empresaria, pero vamos a darnos el resumen de cinco minutos. ¿Cómo empezaste? Empezaste en tu cochera vendiendo dos pasteles de pera con almendras, Entiendo. ¿Y dónde estás hoy?
OK, buenísimo. Entonces en cinco minutos lo que tú quieras que tengo que pensar muy bien porque soy súper rollera y es una historia larga, pero bueno, sí, le vendo estos pasteles a la señora y entonces empiezo con el horno de mi casa, o sea, literal el hornito y la batidora chiquitita, una verde Osterizer que no se detenía sola, me acuerdo perfecto y la tenía que parar para echar los los huevos. Entonces mis primeros ahorros fue para comprar una KitchenAid que me tomó como 4 meses de ahorros poder comprar una batidora beige, me acuerdo de KitchenAid y entonces, y así fue como fui creciendo. Luego invadí mi cochera y puse hornos en la cochera, le ponía un murito y me estacionaba un poco más atrás y luego otro horno, llegué a tener tres hornos en la cochera y luego iba y compraba refrigerador. Todos mis ahorros, así como esa primera vez me compré un anillo, después ya no me compré nada, todo me compraba refrigeradores que iba a Río Nilo donde los tienen, que los pintan ya usados y me los llevaba porque no me alcanzaba para refris nuevos y congest igual y me los tenía que dejar abiertos como dos semanas porque les metía los pasteles y luego sabían a Tinder y a pintura porque estaban pintados. Entonces así fui invadiendo la casa y la cochera por 5 años y lo único que hacía era poner una etiquetita que decía Marisa Lazo con el teléfono de mi casa y punto y compraba. Es más, me acuerdo muy bien y cuando compré mi primera caja. Justo el otro día recordaba con Gustavo y te platico esta historia que te va, que te va a encantar. Gustavo es la persona que me vende los huevos y entonces él me vendió la primera caja de 360 huevos. Son las cajas grandes, que es la medida estándar.
¿Cuántos huevos le compras hoy al mes?
¿Seiscientos mil? Entre seiscientos y seiscientos cincuenta mil huevos. Y justo me acuerdo que me asomaba a la caja y se me van a echar a perder los huevos porque no me lo sacaba. Era muchísimo, 360 huevos. Y entonces lo padre de esta historia es que Gus y yo hemos crecido juntos. Entonces Gus cuando iba a mi casa tenía una camioneta chiquitita, hoy tiene un camionetón, tiene gente que trabaja para él. Y el otro día, justo para el 10 de mayo que había un domingo, estaba dando vuelta por el almacén y me encontré a Gus bajando los huevos y le digo Gus, hola, los saludé con muchísimo cariño, les tengo mucho cariño y se emociona de verme porque hace mucho que no nos veíamos. Se baja de su camión y te digo, qué trabajador eres, aquí estás en domingo, bajando tú personalmente los huevos que necesito yo para el día. Y entonces me dice, no, no tengo palabras para agradecerle. Mis hijas fueron las dos a universidad privada, una está estudiando ya su maestría en Canadá y la otra es, creo que también estaba estudiando un diplomado. Pero lo más impresionante fue él con los ojos rasos, yo también, yo soy su pechillona. Entonces yo lloraba con él, abrazados los dos de la emoción de esa primera caja de huevos y que él pudo crecer conmigo. Eso es lo que más alegría me da, o sea, no me da tanta alegría el saber si tengo tanto dinero en el banco o si vamos a poder comprar un terreno para crecer la planta. Estas historias, esto es lo que yo digo, esto es lo que valió la pena. Y por supuesto que nos han ofrecido un montón de veces otro tipo de huevo, otro proveedor, algunas cosas con más facilidades, pero yo digo, no, no importa si esto está más, si esto no sale un poquitito más caro o si, o si Gus no nos da tan estándar todos los huevos, no importa, Gus empezó conmigo y yo tengo que apoyarlo hasta el final y no voy a cambiarme de comprar los huevos a él. Entonces, bueno, es una relación padrísima y ver que esas cosas pasan es lo que más emoción me da. Pero bueno, regresando un poco a mi historia, entonces así ha sido. Los proveedores del principio son el 80 % son los mismos proveedores que tengo hasta el día de hoy. Entonces sí, y eso, y eso ha sido una maravilla porque vamos creciendo juntos. Yo siempre he sido como que siento que cuando platico mi historia, me gusta mucho platicar y me gusta mucho inspirar a los chavos a que revisen cuáles son sus valores y qué es lo que te mueve y cuál es tu filosofía de vida, porque normalmente no nos damos cuenta y no los analizamos y nos ponemos a prepararnos en números y en ser muy buenos en finanzas o ser muy buenos en estrategias de branding o cualquier área. Y todas tus decisiones del día a día las tomas basado en tus valores y en lo que crees que es lo correcto. Todas, todas. Y entonces, si no te detienes nunca a revisarlas, no sabes ni dónde estás parado ni qué es lo que te mueve. Porque hay personas que solo les mueve el dinero y que dicen si, luego a mí lo único que me importa es tener más.
Utilidades. Mientras lo hagas conscientemente está.
Bien. Yo creo que sea exacto. Yo creo que sí. Y lo padre también es que si lo haces conscientemente y lo revisas, pues igual de repente te metes a un curso o lees un libro que te lo cuestiona y puedes decir, ah, bueno, mira, en un principio me basé en esto del dinero, pero ahora estoy viendo que no trae tanta felicidad. A lo mejor ahora voy a apoyar más a mis colaboradores o a mis.
Proveedores. ¿Te diste cuenta de esto porque tú eres psicóloga, te volviste empresaria? ¿En qué momento empezaste a incorporar todos estos procesos de autoconocimiento en el crecimiento de ti como empresaria, pero sobre todo del.
Negocio? Sí, yo creo que los primeros años no. Finalmente tenía y sí tengo los mismos valores que yo aprendí con mi mamá y con mi papá, que era gente muy generosa y que era gente muy cercana. Mi papá era un abogado penalista muy exitoso, murió hace 23 años, pero él siempre con sus pasantes era. Si, normalmente les tienes que dar el 10% del caso, por ejemplo, no recuerdo exacto la cantidad, mis papás les daba el 50. 50 tú y 50 yo. Siempre fue así como muy, muy generoso. Y si tenía que dar una propina de 20 pesos, él daba una propina de 100. ¿Y yo recuerdo que decía, pa, pero cómo se da una propina de 100 pesos? Porque trajeron un periódico. No importa, le hace más falta que a mí. Entonces yo crecí con esos papás que me enseñaron siempre a compartir y que me enseñaron siempre a tratar con mucho cariño y cercanía a la gente. Una persona muy preparado, muy exitoso y que nunca se sintió así como ay, yo soy el abogado. No me lo decía en palabras, pero lo que yo veía es cómo trataba a la gente. Y si llegaba un señor a llevarle algunos papeles o algo, mi papá iba y le servía una Coca Cola y luego le sacaba un quesito y se lo partía y se lo ponía y después me platicaban. Eso es muy raro porque tu papá ya era un gran abogado y nosotros éramos solo pasantes y tu papá nos atendía y tu papá era así cercano y cariñoso. Entonces yo lo vi y lo aprendí sin entender por qué. Entonces las decisiones las tomé así, pero no conscientemente. Y después, hace como 15 años descubrí la filosofía budista y la meditación y me fascinó. Y me fascinó todo lo que te enseña y cómo te metes en ti y cómo te regresa a reflexionar y estar contigo y analizarte. Y entonces eso me ayudó a empezar a reflexionar, a conocerme un poco más. Y también por la misma carrera que tuve tanto en la carrera, fui a terapia y en la maestría yo tenía la obligación de tomar una maestría con un psicoanalista didáctico, que es parte de lo que te obligaban a la maestría. Y entonces fui a terapia, todo mi tipo de maestría. Y luego ya me di cuenta que era una maravilla ir a terapia, estar descubriendo y todos tenemos mil cosas que podemos trabajar y mejorar. Y entonces ahí empecé a revisar cosas en las que me enganchaba, qué cosas me enojaban, cómo reaccionaba, cuando era desesperada, cuándo podía ser más paciente. Y entonces empecé a trabajar en eso. Y en la meditación he decidido siempre trabajar, si es la paciencia, si es el apego, cualquier área que me veo que le estoy fallando, digo no, este mes tengo que meditar en el apego para ser menos apegada. Entonces eso me ayudó y luego me di cuenta, la verdad es que muchas cosas que hice que funcionaron, después a priori me di cuenta por qué me habían funcionado, pero la verdad es que lo hice sin.
Saber. Hoy. ¿Si pudieras poner en la pared, como todas las empresas, tus tres valores de la empresa, cuáles.
Serían? Yo creo que uno es compartir, otro y que son parte de nuestros valores y otros es aprender, porque siempre tenemos que aprender nuevas formas de producir dentro de la empresa y a mí me encanta aprender. Y el tercero es ser amable, sonreír. Me parece que si te pudiera decir, porque me gusta muchísimo también compartir, que puedes, porque a veces ven las empresas ya grandes y se imaginan que quien está atrás es una persona súper lista o súper brillante o muy preparada y les digo, no, no, o sea, de verdad, cuando yo empecé, o sea, no sabía nada de negocios, no estaba nada preparada, no había estudiado nada, es más, nunca he estudiado nada de finanzas ni de planeación estratégica, pero creo que de las cosas que más me han funcionado para que se me abran las puertas, para que la gente quiera trabajar conmigo y para que las cosas me funcionen, ha sido mi sonrisa. El sonreír y el ser amable con la gente, el mirar a los ojos te abre todas las puertas que te puedas.
Imaginar. Lo platicaba justo ahí en la noche con Jorge, que por aquí estaba cómo estoy totalmente de acuerdo con eso y si hay, a ver, trato de no ser envidioso, pero si hay algo que me gustaría poder hacer más, que creo que tengo que ser más consciente porque claro que se puede hacer más, es sonreír. Yo soy muy duro conmigo mismo y eso salpica de repente a la gente que está alrededor de mí y yo veo gente como tú que llega y siempre está radiante, que siempre inspira como un ambiente de tranquilidad y ciertamente es la gente que tiene más facilidad para tener éxito, no el que está. ¿Ciertamente hay outliers, no? Elon Musk no creo que sonría mucho, pero definitivamente es algo que concuerdo contigo. Ahora tienes mil empleados, ciertamente ser un buen líder es algo que tienes que hacer o desarrollar un buen equipo, pero eso es como empezó Marisa hoy en dónde.
Está y me gustaría que luego regresáramos a lo de desarrollar un buen equipo porque me parece algo que me hace diferente a los demás y bien importante a eso vamos. Pero bueno hoy estamos en que somos un poquito más de mil colaboradores. Estaba feliz y emocionada cuando me mandaron la foto de la credencial número 1001, yo no lo podía creer en plena pandemia porque seguimos creciendo y seguimos contratando. Y algo que siempre me gusta compartir es que a mí me hace más feliz pensar que tengo más colaboradores a pensar que ganamos más dinero o que tenemos más sucursales. Yo nunca abro una sucursal, jamás en mi vida y saco cuentas y digo a ver cuánto voy a ganar aquí, siempre digo voy a vender un montón de galletas, va a vender más pasteles, pero nunca saco la cuenta de los pesos. Y la otra cosa que me doy cuenta que me hace diferente es que muchos empresarios se quejan mucho de sus colaboradores, se quejan mucho de sus empleados o de tener tantos o de lo que sucede en el día a día y muchos prefieren la máquina y dicen ay no qué maravilla, prefiero una máquina que haga esto y no tengo que estar lidiando con otros 50 más. Y yo soy todo lo contrario, a mí me fascina contratar gente, me fascina tener más colaboradores, estar cerca de ellos y estoy convencida que como tú miras a la gente, la gente te responde. Y entonces si tú estás mirando a la gente pensando ay a ver en qué momento me friegas, ay a ver en qué momento te vas con mi receta, hay a ver en qué momento te aprovechas, pues la gente te va a responder igual que los hijos. Es que nuestra mirada como líderes, seamos líderes papás o líderes en una empresa o líder que te toque un cachito chiquito dentro de de la organización en la que estés, tu mirada es la que construye a la gente, tu mirada es lo que está esperando y esa energía se siente y yo a mí no, al contrario, a mí me encanta que haya más y más colaboradores, me encanta cada vez que la posada ya no cambiamos, tenemos que estar buscando lugares más grandes para hacer nuestra.
Posada. Me fascina y me emociona, ciertamente es un don disfrutar una empresa con esas complejidades. Mi empresa más grande que he tenido en términos de colaboradores tenía 150 y de retail, un poco tal vez como los tuyos y las historias que te topas en cómo vive esas personas. Un día me acuerdo que se había desbordado el canal de Aguas Negras cerca de la casa de uno de varios de ellos. Es muy difícil y ciertamente cada persona trae un nivel de complejidad incrementar a la organización, así que yo entiendo lo difícil que es y admiro lo que estás.
Haciendo. Gracias. ¿Y sabes que? Solamente quiero sumar un poquito a lo que estás diciendo, esta parte que compartes de saber si se les desbordó su casa, eso es lo que te hace una diferencia de líder. Yo lo que trato es, en un principio me sabía el nombre de la gran mayoría de ellos, hoy no me puedo aprender, me cuesta mucho trabajo saber el nombre de todas, pero sí me sé sus historias y sí sé si alguien la está pasando más mal o no le dan cita en el seguro o su hija le urge una operación o algo y me muevo para qué le buscamos en el Seguro Social con alguna persona que conozco que lo que lo reciban antes o si a la mamá de alguno de ellos también lo operaron. Entonces preguntar cómo está o si fue la Primera Comunión del Hijo de Anabel, pues regreso Anabel, enséñame las fotos, me tienes que traer las fotos para ver a tu hijo en la Primera Comunión. Ese tipo de cercanía es la que hace la diferencia y aunque hoy en día obviamente me podrás decir Marisa, pero pues ya no lo puedes hacer para los mil, no, no importa, a lo mejor lo hago para 10, pero esos 10 lo platican y eso se siente y la gente sabe que te importa. Entonces esa manera de ser líder es la que hace la diferencia. Hace unas semanas estaba saliendo de la fábrica y se acerca Rubén, uno de sus colaboradores que ya tiene más años conmigo, ya es un señor mucho mayor y me da un regalo y entonces yo me fui a la casa, luego lo ve usted en su casa. Perfecto. Llegué a la casa, pensé que me había dado algo de comida, algo que habían preparado y lo abro y para mi sorpresa no era, no era una taza que le había puesto por un lado mi foto, esas tazas que las imprimen y por la parte de atrás decía para una la señora Marisa, una patrona, algo así que se preocupa por sus colaboradores, algo así súper bonito. Y yo obviamente lloraba como no te puedes imaginar con la tasa de la emoción. Y le dije a mis hijas, es que para esto es para lo que vale la pena tener la empresa. Justo la esposa de Rubén, que también trabaja con nosotros, le había dado Covid, se puso súper mala y fue de las pocas que sí terminaron hospitalizándole. Y estaba muy grave, llevaba varias semanas y no tenía mejoría. Y entonces yo le dije a Mariana, la chava de recursos Humanos, tenemos que encontrar una forma de que la puedan ver por vídeo. Entonces, moviéndonos, preguntándole a la doctora de uno y al otro doctor, y así llegamos hasta una enfermera del piso donde estaba ella y le pedimos el favor, le mandamos galletas y le pedimos el favor de la enfermera, le presta el video, les avisamos a Robin y a su familia y se conectan y la ven. Y bueno, todos emocionados, lloraban, ella se emocionó muchísimo de verlo, le echaron mil porras. Y a partir de ahí empezó a subir, salió del hospital perfecta y todo. Y me manda una voice note, él y su familia dándome las gracias después de la llamada. Yo lloraba de escuchar la llamada, lloraba de pensar que habíamos podido hacer esa diferencia. Y entonces ahí es cuando dices, ese es el tipo de líder que me gusta ser y es el tipo de líder que quiero seguir.
Siendo. Qué impresión. Porque cuántas historias no hay de gente que vio entrar al hospital a sus parientes y nunca los volvieron a.
Ver. Sí, tristísimo.
¿No? Creces una empresa a mil empleados sin soltar control. Y todo mundo sabemos que para crecer hay que delegar. Y suena padrísimo, pero es de las cosas más complicadas que puedes hacer como emprendedor. Pero es la clave de la felicidad. ¿Cómo recomiendas a alguien? ¿Cómo te diste cuenta tú el momento que tenías que delegar? Y hoy cómo le. Porque estás a punto de entrar a un mundo de. Y ya eres una gran mentora, pero estás en el punto de entrar a un mundo en el que tu consejo.
Pesa.
Sí. Entonces, ¿Cómo le recomiendas a alguien.
Delegar? Sí, claro. Tocas un punto centrado. Porque si no delegas de verdad no puedes crecer. Y si no confías en la gente, no puedes crecer. Te voy a contar como me la preguntaste tú primero, cómo me di cuenta y cuándo. Y cómo me ha funcionado primero, en un inicio yo hacía todo, o sea, hacía los pasteles, iba por la materia prima, me acuerdo de mi camioneta, iba por el saco de harina y me pesaban la camioneta y luego me subía en el saco, iba por la fruta, por todo, y luego iba y pagaba, todo lo hacía yo. Y de repente empezamos a crecer un poco más y me di cuenta que ya no me alcanzaba el tiempo. Entonces lo primero que decidí qué puedo soltar que no haga una gran diferencia en la empresa. Entonces tenía a Sor, que siempre me encanta platicar la historia de Sorayda, que era la nana de mis hijas, que empezó conmigo. Sor cuando llegó no tenía ni la secundaria terminada, mis hijas estaban chiquititas, pero es una chava súper, súper, súper, súper lista, súper inteligente, que no había tenido las oportunidades que había tenido yo de prepararme, de viajar, pero en cuanto le dije, Sor, termina tu secundaria, la terminó, termina tu prepa, se puso a hacer su prepa y después empezó con cursos de primeros auxilios por si alguien se nos quemaba, cursos de recursos humanos para empezar a contratar gente. Y entonces empecé a ver que todo lo que era una esponja, que iba aprendiendo todo maravillosamente bien y que siempre me daba mucho mejores resultados de los que yo esperaba. Entonces juntas fuimos creciendo y entonces a Sor fue la primera persona que le delegué. Entonces le dije, a ver Sor, ayúdame un poco tú con el manejo del personal aquí en la producción, porque no me daba el tiempo para estar creciendo tanto el negocio, ver sucursales, etcétera, y también la producción. Dije, ayúdame un poquito. Y me acuerdo que muy linda regresaba a mi oficina y me decía, es que no me obedecen, nadie me obedece, porque Sor había crecido, muchos de ellos eran sus primos o su cuñada, la conocían y además había estado en su mismo nivel y es muy difícil que de repente te conviertas en jefe. Y entonces volviendo esto de la mirada, yo me acuerdo que yo le decía, Sor, yo te conozco, eres listísima y claro que puedes. Entonces yo viéndola hacia los ojos le decía, estoy segura que vas a poder, que te costó trabajo ahorita, pero eres mejor que yo, vas a ver. Y entonces la pobre me confiesa que se salía de mi oficina y decía, bueno, pues ni modo que le quede mal, ¿Verdad? Ya me dijo y si ella confía más que yo en mí misma misma, pues le tengo que demostrar. Entonces regresaba y por supuesto le tomó tiempo, pero hoy en día quisiera que la vieras, es una súper líder que estudió ya es cinta negra en Lean, Six Sigma Producción, tiene 550 personas a su carro, que son los que hacen todos los pasteles y las galletas y es mi brazo derecho más importante o uno de los más importantes en la empresa, todo el tiempo está innovando, nos sorprende, nos sorprende a mi hija y a mí todas las cosas que hace. Entonces como ella así fui, o sea, delegué ahí y dije, ay qué rico y luego de leí un poquito al principio, pues obviamente yo decoraba todo y ahora justo el otro día les platicaba a una cuñada que estaba y su hermano que estaban en la fábrica y tengo una pared llena de fotos que me han tomado en los periódicos y les platicaba la primera foto que me tomaron, la segunda veo el pastel y me da pena, digo cómo estaban súper bajitos y medio chuequitos y entonces qué bueno que delegué porque ahora lo hacen mucho mejor que yo. Entonces tienes que confiar en que tienes que bajarle a tu ego, ser más humilde y entender que la gente lo puede hacer mucho mejor que tú, pero también tienes que dar las herramientas para hacerlo, eso es bien importante.
Si no, hombre, si tú puedes, eres súper fregona, llegale, no es suficiente. Claro. ¿Qué procesos de desarrollo de personal, de coaching, de retroalimentación, porque sé que hablas mucho de dar retroalimentación efectiva, implementaste, que te permitieron desarrollar estos líderes? Porque una cosa es decir ve y hazlo y otra cosa es que sepan cómo que les des las herramientas o que seas tú el líder que les puede ayudar a.
Hacerlo. Por supuesto, por supuesto, es muy buena pregunta, porque primero tienes que seleccionarlos en función de sus valores y que sientas clic y también que trabajes a gusto, porque hay personas con las que dices no me cae y la verdad es que no se puede, o sea, hay como caracteres con los que no te entiendes, entonces tienes que escoger gente con la que te gusta trabajar, gente que tiene tus valores, porque los valores eso sí no se los puedes enseñar, o sea, eso sí los tienen que traer las ganas de aprender, la humildad la sencillez, el compromiso, la honestidad, todo este tipo de valores los tienen que traer. Y entonces yo recuerdo fueron como dos etapas. En una primera no tenía tanto presupuesto como para darles cursos sobre estas herramientas que podían servirles para ser mejores líderes y entonces era yo la que los tenía muy cerca de mí y yo decía bueno, pues que aprendan conmigo. Y entonces or y Mude, Isidro, Flor, Tere, los primeros que tenía era véanme cómo hago las cosas y véanme cómo respeto yo mi palabra y si quedé con un proveedor de pagarle a los 15 días o a los 10 días se lo voy a pagar y no voy a retrasarme y no me voy a financiar con su dinero o si quedé cualquier cosa que yo decía siempre la respetaba. Entonces ese tipo de cosas lo fueron aprendiendo mi manera de aunque el colaborador hubiera hecho algo súper incorrecto que nos hubiera robado, por ejemplo, yo siempre decía es que no tienes ni por qué decirles una mala palabra, ni ofender, ni tratar mal. Entonces aunque tuviéramos que despedir a alguien que había hecho algo incorrecto, siempre lo puedes hacer con decencia, siempre lo puede hacer con respeto a la persona. Entonces los sentaba junto a mí para que vieran todo este tipo de mi manera de ser. La otra cosa que hacía era me encanta leer, entonces libros que me gustaban o resúmenes de libros se los pasaba, no había podcast en ese entonces, si no les hubiera dicho que escucharan tu podcast, obvio y muchos otros, pero no había en ese entonces les daba copias de libros, les los invitaba a alguna que otra conferencia o llegando les platicaba de lo que había escuchado. Pero ya después en la segunda etapa, ya que tuvimos más presupuesto en la organización, entonces sí contratamos a un equipo de especialistas que fueron la primera vez fue como por 18 meses a darles cursos a todo este equipo de liderazgo en habilidades como manejo de conflicto, comunicación asertiva, manejo de su agenda, todo este tipo de habilidades que a lo mejor no tenían y que fueron creciendo como líderes y de repente no es lo mismo ser líder de 10 que de 100 o de 200. Y entonces eso también sirvió un montón y lo han recibido con mucho agradecimiento, con muchas ganas de estudiar y entonces a partir de ahí ha habido un montón de cursos más que siempre los involucramos dentro de la empresa y hoy en día lo que quieran estudiar la empresa se los paga, o sea, lo que quieran de carrera, maestría, diplomado, lo que quieran se los pagamos felices y no les decimos, ay, pero tienes que firmarme que te quedas tres años. Para nada, que ellos salgan preparados y se van a otro lado, pues se van a ir siendo mejores personas, normalmente no se van. Por fortuna este equipo de liderazgo tiene conmigo los mismos mismos más de 10 años, es impresionante. Y bueno, SOR tiene veintitantos años conmigo y muchos quince, dieciocho. Y justo esos asesores de Lean Six Sigma cuando los volvimos a contratar el año pasado para la planta nueva de construcción y cuando llegó me dijo Marisa, es rarísimo que llegue a una empresa siete años después y me encuentre al mismo equipo de liderazgo y tú no has cambiado a nadie, todos siguen los mismos. Yo creo que mucho tiene que ver con eso, con que crecimos juntos, con que solté, con que confié, con que les di las herramientas para crecer. Y este y cerraría diciéndote algo que aprendió con el tiempo y es tienes que crear una cultura en la cual se puedan equivocar y una cultura en la cual se vale experimentar y para hacerlo tienes primero que empezar tú por reconocer como líder cuando te equivocaste. A mí hace como cuatro o cinco años me tomé una decisión equivocada de unos asesores y unas cosas de sistema que metí sin preguntarle a nadie, fue un fiasco y puso en súper estrés a la empresa y entonces el día que yo me senté frente a todos ellos y les dije oiga, les quiero pedir una disculpa, aquí la del error fui yo, qué tonta que no lo senté y les pregunté, no lo vuelvo a hacer, no vuelvo a tomar ninguna decisión, sola me aculpan y ahí como que dijeron y se pudo equivocar, pues también nos podemos. Entonces tienes que permitir también que se equivoquen porque hay muchas maneras de soltar, pero pues dizque te suelto, pero te estoy controlando todo y el chiste es que sueltes. Y por último, algo que me funcionó también fue que me involucré en una organización de empresarios que es a nivel internacional y que me gustó mucho participar en Latinoamérica y entonces me tocó estar viajando e ir a muchos cursos que me gusta estudiar. Y entonces el irme por 15 días y luego regresar hizo que a fuerzas, a fuerzas tuve que delegar y a fuerzas tuve que dejarles a ellos manejar el negocio. Y entonces también hay que buscarse cosas, porque a veces si estás todo el tiempo presente y todo el tiempo mirando y todo el tiempo hablándoles por teléfono, pues no estás delegando ni estás confiando. Entonces encuéntrate la forma o métete a un curso o haz algo, pero salte un poquito también para que les des chance de que solos administren, solos se equivoquen y solos tomen.
Decisiones. Acabas de decir algo bien importante, que le puedes delegar, pero la persona tiene que estar abierta a recibir, a asumir esa responsabilidad, a compartir los valores. Y ciertamente tu proceso de reclutamiento creo que se ha ido refinando para detectar esto, pero siempre queda el negrito en el arroz. ¿Y qué haces cuando alguien le otorgas esta confianza, ¿Le das la responsabilidad o simplemente no quiere crecer? Hay mucha gente que está muy contenta en un rol de operador y en el momento en el que le das la oportunidad de ser manager, gerente, directivo, estratega, No lo quiere. ¿Qué haces? ¿Hay organizaciones como McKinsey.
No? Upper Out aquí no, no, no somos tan drásticos. Sí nos ha pasado y recuerdo varios casos de personas, sobre todo en el área de producción, que necesitábamos más supervisores en esa área, que les veíamos todas las herramientas, que conocen súper bien la producción del pastel, las decoraciones que tienen en su mirada, perfecto, toda la información en su mente y que empezaban a trabajar y después a los 15 días, a veces a la semana, a veces al día siguiente, a veces al menos decí no estoy nerviosísima, o no estoy durmiendo bien o no me estoy dando cuenta que no me está gustando y me siento muy incómoda. Ah, pues regresate como estabas, no hay problema. Entonces sí se podían, por supuesto, porque finalmente era un gran colaborador. ¿Por qué lo dejaría ir si justo lo ascendí porque sabía hacer muy bien pasteles o sabía decorar muy bien, o era muy buena en un área de recursos humanos? ¿Por qué le diría a Dios si a lo mejor fue mucho para esa persona? Y cada persona es un mundo. Y hay gente que muere por crecer y hay otras personas que de verdad les agobia mucho más responsabilidad y prefieren estar tranquilos y yo creo que hay que saber respetar y hay que ser empático y saber también a veces no te lo dicen, entonces tienes tú como líder observar y ver si a lo mejor está más estresado que antes, más impaciente o más nervioso o más cansado y también preguntarles. ¿Es parte de tu trabajo como líder, es estar con esa mirada, escrutinando y checando a tu gente Y cuando.
Te das cuenta que alguien dentro de la organización no acepta su rol como responsable de su área, de su tramo de control, qué haces, o sea, tratas de y tal vez ya trataste de desarrollarlo y de entender qué es lo que le pasa cuando alguien simplemente no entra en esta mecánica y puede convertirse en una medio manzana podrida, qué tan rápido.
Actúas? Si es este, me ha pasado que por supuesto que hayas manzanas podridas. Con el tiempo aprendí que tienes que actuar más rápido. Yo como tengo corazón de pollo me costaba muchísimo trabajo y no despedía en un inicio y después contaminaba lo de alrededor. Nunca me ha pasado con alguien que subí, porque todos los que he subido a gerentes o a jefes de algún área siempre, siempre han respondido súper bien y son los mismos que te platicaba que siguen conmigo y son mi gran, mi gran equipo y en quienes me paro para construir esta empresa. Pero sí, sí he aprendido dos cosas, que tienes que actuar más rápido y la otra es que tienes que retroalimentar y que tienes que ser más honesto también en lo negativo. Yo soy súper buena para echar porras y no sabes qué trabajo me cuesta hacer retroalimentaciones negativas o que tienen algún área de oportunidad y he tenido que ir aprendiendo a que y eso por no hacerlo los problemas se acrecientan un montón y después te explotan en la cabeza. ¿Entonces si una lección ha aprendido es que es mejor de en un inicio hablar y platicar y preguntar y también no suponer porque luego suponemos es que ya fue mamá y entonces igual no, verdad, o se casó y ya quiere, no, no, pregúntale a la gente, háblale de frente y entonces con muchísima dificultad, pero me ha enseñado a retroalimentar.
Las cosas cómo lo hace, porque está el famoso shit sandwich, no? Oye estamos muy orgullosos de ti, pero además estamos orgullosísimos de ti, por supuesto. ¿Cómo lo.
Haces? Yo soy muy así, es más, cuando me invitaron a Shark Tank, recuerdo que la primera cosa que les dije es yo no soy un Shark, o sea, no tengo ese perfil. Yo siempre digo algo bueno, luego les digo lo negativo o lo que tienen área de oportunidad y luego les echo otra porra. Y así he sido siempre, o sea, no puedo, no puedo llegar así directo a la yugular, no me sale, no me muero. Y claro que tengo un contador con quien he crecido que es contador y asesor, Don Carlos, que lo quiero muchísimo y tiene conmigo más de 20 años y él es todo lo contrario a mí, él es súper duro y súper estricto. Y entonces me acuerdo que me ponía, me decía, Marisa, tardas demasiado tiempo en despedir a alguien o en darle una retro, duras horas. Entonces se sentaba frente a mí, me decía tienes cinco minutos, despídeme. Y entonces me ponía a ensayar con él para no tardarme tanto, me decía, no eres demasiado Roger, no eres demasiado buena. Entonces bueno, a lo mejor me quedé en 10 minutos y nunca pude 5, pero poco a poquito y ensayo y error. Y también ver que la gente agradece la honestidad y agradece que le digas a tiempo cuando tienen oportunidad de mejorar. Y entonces si te esperas y no les das esa retro, cuando ya llegas a este punto en el cual ya no hay vuelta atrás, ya no hay retorno, los tienes que despedir y entonces se tienen que ir porque no encajan y entonces es mucho más triste. Entonces también es una de las cosas que he aprendido, hay que tener conversaciones de one on one o conversaciones con el equipo y decir las cosas tal cual cuando todavía hay oportunidad de mejora o que aprendan algo nuevo o que cambien algo y entonces después vuelves a checar. Y también otra cosa es que tiene que ser como este periódico periódicamente. Y la tercera es que lo que más trabajo te cueste lo hagas temprano en la mañana en cuanto llegas. Entonces eso he aprendido, porque si lo voy dejando en la libretita hacia el final y digo bueno, mañana lo hago, bueno, mañana. Y así me lo voy pasando posponiendo las cosas que me duele o que me cuestan hacer. Entonces otra de mis cosas que digo es las tres primeras cosas que hago en el día tiene que ser lo que más flojera me da o lo que más me choca para después. Ya lo hice y ya estoy libre y ya puedo hacer todo lo que me.
Gusta. Ahora, ¿Cada cuándo tienes tú este? Porque entiendo que te reúnes una vez a la semana con tu equipo directivo y párale de contar, pero ¿Cuántos reportes directo tienes y cada cuándo tienes contacto para hacer este tipo de.
Retroalimentación? Sí, sí, soy un poco antijuntas, por eso solo tengo una a la semana con todo el equipo los martes. Y. Y empecé. He ido como por oleajes, he habido una temporada en que no hacía nada de eso porque ni siquiera sabía que existía algún one on one ni que tenía que sentarme. Luego aprendí, dije, wow. Entonces me preparaba. Yo soy mucho de cuando voy a hacer algo que no hacía antes, estudiarlo y prepararme. Y entonces leo libros sobre cómo hacerlo o platico con alguien y entrevisto a algún compañero empresario que escuché que lo hacía o le pido una llamada. Me gusta mucho prepararme para hacerlo bien. Y entonces una vez que. Entonces, bueno, aprendí que había una hojita que te podía llevar de la mano y decía, bueno, voy a empezar con mis one on one, con mis líderes. Empecé cada dos.
Meses. ¿Qué hojita es.
Esta? Es una hojita que te. Entonces, qué pena que no me sepa el nombre de. Pero te lo doy para que lo pongas ahí. Sí, porque es una hojita. Exacto, porque viene muy claramente cuáles son las preguntas, o sea, como que tienes que tener muy poquitos áreas que les preguntas, pero sí tiene que ver algo que se mida y que. Y guardarla. Si, ser constante y tener el folder de cada uno para tu carpeta en la computadora para que la siguiente vez preguntes sobre lo mismo. Pero también aprendí, entonces una temporada lo hice y luego después eran demasiados, entonces me dividí y veía algunos, pero ahora justo acabo de tomar un curso padrísimo que estoy empezando a implementar y aprendí que vale la pena a veces sentarte 5 minutos puede ser un día sí y un día no, para. Es más, perdón, no sentarte hasta parados de Oye, ¿Cómo estás? ¿Cómo vas? Pero a veces solamente preguntar, dejarlos que te digan y ya, órale, ve si es algo que puedes regresar. Y otra cosa también que aprendí es que algo muy de mí era que me decían en esos 101, que también por eso luego me fallaron una temporada, es que yo soy mucho de resolver problemas. Y entonces si alguien se me pone enfrente y me platica algún reto o algún problema que tenga de cualquier área, yo para pronto estoy, ah, esto y esto y hagamos. Y ya lo hicimos así. Y no tienes que echarte para atrás, tienes que quedarte callada y tienes que decirle, a ver, ¿Y a ti qué se te ocurre? ¿Cómo crees que lo puedes solucionar? Y dejarlos. Y aunque sepas que a lo mejor les va a tomar 15 días en vez de una semana, dejarlos. Entonces he tenido que aprender muchísimo de quedarme callada, que me cuesta un montón de trabajo de humildad y de bajarle al ego y de dejar que ellos hablen más y solucionen más y yo no.
Solucionar. Leía el otro día que hay tres maneras de escuchar. Escuchamos para ganar. Estamos viendo cómo te voy a regresar una bola rápida. Escuchamos para aprender. Que los emprendedores somos clásicos. Digo, no, no para aprender, para arreglar. Siempre estamos buscando una solución. Y eso me pasa con mi esposa, me llega a contar algo y le doy ocho soluciones, me dice, cállate la boca, lo único que necesitas que escuches. Y la tercera, que es la importante, que hacemos muy poco, es escuchar para aprender. Y es lo que dices, cállate la boca. Y yo cuando me di cuenta que el podcast empezó a jalar más, es cuando menos hablaba, así que me voy a callar.
Ya. Y si me llamó la atención en tu podcast, el último que entrevistas, que si no hablas tanto, dejas. Tienes una manera de hacer preguntas y dejar que el otro. Entonces es parte de ser un buen líder, hacer las preguntas adecuadas y quedarte.
Callado. Que preguntarle a mi equipo, si, como afuera, como.
Adentro, Ya nos dirán. Hay un libro que me gusta mucho de Richard Carlson que se llama Don't Sweat the Small Stuff, que es no sudes por las cosas pequeñas. Y uno de sus mejores consejos que le aprendí, porque son consejitos de una página o página y media, decía siéntate atrás en la silla, échate hasta atrás. Porque normalmente estamos escuchando sentados en la orillita y estoy esperando que termines tú para decirte y refutarte y te estoy escuchando con mis ideas que estoy elaborando y dice no, échate para atrás y no pienses, nada más escucha. Y es la manera como puedes realmente aprender o hacer sentir bien a una esposa, una pareja o a un hijo que sólo quiere desahogarse y no que le solucionemos.
Todo. Pero no estás en guardia. Ahora, hablábamos al inicio que tú tienes una manera de operar muy sui generis, una junta a la semana, pues cero planning. Has dicho que tienes cero, dijiste que cuando abres una nueva sucursal no tienes un plan de cuándo vas a recuperar la inversión. ¿Cómo logras crecer teniendo esto? Entiendo, entiendo la lógica, entiendo y me encanta porque lo vivo yo en carne propia y lo platico varias veces con mi equipo y cuando se me olvida empiezo a sufrir. ¿Por qué? Porque creo que cuando te fijas metas y estás con objetivos, empiezas a pensar desde la expectativa y entonces empiezas a ¿Qué es lo que me falta para llegar a esta meta? Y entonces dejas de valorar tal vez un poco lo bueno, pero por otro lado tal vez pierdes el control. Cuéntame un poco cómo concilias estas dos.
Maneras. Claro. Y con tu manera de exponerlo es exactamente como normalmente se ve. Yo como soy psicóloga y mi maestría en psicoterapia psicoanalítica, o sea, nada que ver con los negocios, pues nunca aprendí a hacer planeación estratégica, pero pude haber contratado a unos asesores que me enseñaran. Pero me di cuenta de varias cosas, Oso. Una es cuando tienes un plan estratégico y tienes un número, todos tienen un bottom line y tienes que llegar a ese y eso te genera muchísimo estrés porque igual tu bottom line es 9% de crecimiento, 8 y a lo mejor hiciste 7.5 y no le llegaste. Si estás triste cuando 7.5 es buenísimo, entonces yo nunca pongo. Es más, hay años que crezco, abrimos 10 o 12 sucursales, hay años que abrimos 4, no tengo ninguna. Depende de si encontré o no, o si encontramos como equipo un buen local o no encontramos, o si de repente Sor también me puede decir en producción señora, porque me dice señora, porque crecimos en la casa, me dice señora, por favor ya no abra más tiendas porque yo ya no puedo producir más o empiecen a construir otra fábrica. Pero así de esa manera tan informal como te lo estoy platicando, es, ah bueno, entonces me voy a parar un poquito de crecer. Y entonces ahora compramos el terreno de de al lado que ya teníamos pagado la mitad y empezamos a construir. Y entonces creo que mucho de lo que me ha llevado a hacerlo así es disfrutar más el proceso, disfrutar más con cualquier tipo de logro. Claro, siempre soy muy así, como soy tan laxa en esto, soy súper exigente en la calidad, en los ingredientes, en los procesos, en eso no le fallamos a nada y no le bajamos la guardia, pero no tengo esa expectativa y ese número que me puede tensionar. Y también igual cuando construí mi primera fabriquita, después de abrir Golfo de Cortés, la siguiente tienda, la de Américas, sí busqué una tienda, ya no cabía en mi casa, ya no cabía en la cochera, dijeron ya no hay manera de meter más horno. Entonces busqué un local que tuviera en la parte de atrás más espacio y monté una primera fabriquita y me acuerdo que forré de azulejo las paredes para poderlas lavar muy bien, hice una planta, montamos una cámara de refrigeración y etcétera. Y recuerdo que uno de mis amigos empresarios me decía, Marisa, ¿Y en cuánto tiempo lo vas a recuperar la inversión? Y yo no sé, No, no, no puedes construir, no puedes arrancarte e invertir todos tus ahorros si no sabes cuándo lo vas a recuperar. Y yo ni sé cuándo lo voy a recuperar, ni me importa, porque todo este dinero salió de vender pasteles y galletas. Y entonces da lo mismo si me toma dos años, si me toma cuatro. Y hoy en día estamos construyendo la planta más grande de producción, nos vamos a 2.5 la producción actual. Igual, o sea, nunca he sacado el cálculo de en cuánto tiempo la voy a recuperar. Yo digo, si todo ha salido de aquí, si todo salió de mis ahorros de vender pasteles, pues si antes podíamos vender siempre, ahora vamos a poder vender mil con esta nueva planta. Y entonces así ha sido la idea de gozar más y de no agobiarte y gozar el camino. Y no está. Yo veo mis amigos empresarios que se la viven mucho más estresados y además le dedican muchos días a su planeación. Y lo respeto, yo creo que lo padre volvemos a lo mismo, confía en ti, en lo que a ti te funciona. Seguramente otros empresarios o emprendedores, si no hacen planeación, no les funciona, si no tienen métricas con su gente, no les funciona. Yo no tengo métricas, yo no estoy checandole si llegaron a esto, no tengo este. Nosotros, como que todo el mundo trabaja y es responsable de esta manera en como he trabajado.
Yo. Esta eterna discusión entre la ambición y el conformismo. Si no quieres más, entonces eres conformista y parece que no quieres nada. ¿En dónde marcas la línea? ¿Porque si tú quieres crecer y quieres crecer 2.5 x tu nivel de producción, para.
Qué? Para seguir abriendo más sucursales y seguir creciendo. A ver, bueno, para que nos coman las galletas, para estar en más estados, para tener más presencia como marca, para no. ¿Y para qué? Es una buena pregunta, porque fíjate que esto de la ambición, que me encanta, me parece que es algo justo leí hace y escuché una conferencia y luego compré su libro de Shelley Ashenbaum, que es una africana, una mujer de color que escribió un libro que se llama Unapologetically Ambitious, y dice que normalmente nos da pena ser ambiciosos, sobre todo las mujeres estamos pidiendo disculpas por ser ambiciosas. Y entonces yo siempre digo, no hay que ser ambiciosos. Y el para qué sería para dar más empleos, para mostrar. A mí me encanta que mi historia pueda mostrar a más mujeres que puedes ser mamá, que puedes tener tu familia y que puedes tener tu pasión y seguir tu sueño. Entonces es como para que una marca de Guadalajara esté en todo el país, como que hay miles de cosas que me, que me jalan, que igual me puede tomar dos años, me puede tomar cinco. Y fue en el momento en que yo dije ahora sí crecemos fuera de. Y que decidimos junto con mis hijas y el equipo de ahora sí crecemos fuera de Guadalajara. Antes era todo en Guadalajara, cuando mis hijas estaban más chicas, yo decía no, yo no quiero estar viajando si tengo que ser también mamá. Y ahora ya están grandes, ya trabajan conmigo, entonces podemos viajar juntas a otras ciudades a buscar abrir un CEDIS, que estamos por abrir un CEDIS en León y vamos y tenemos ya varias sucursales ahí, nos queremos ir a Querétaro, pero el para qué es nunca. Lo que sí te puedo asegurar es que nunca para ganar más dinero y si para y si para estar más presentes. Y a lo mejor ni siquiera me lo cuestiono, solamente que padre. Me emociona pensar que estamos fuera de Guadalajara.
Ahora. Crecer es súper sexy. No a todos nos emociona ser más. Tal vez es ego, tal vez es impacto, tal vez es no estar.
Aburridos.
Claro. Supongo que tú que ahorita vamos a platicar un poco más de la industria de los helados. ¿Conoces la historia de Ample Hills? Ample Hills era una heladería en Brooklyn que había colas, enormes colas y era, ya sabes, de estos negocios de Mom Pop que se hacen uber famosos y dominan la escena cultural de Brooklyn, que domina la escena cultural de Estados Unidos. Y entonces deciden empezar a crecer y quieren poner una fábrica enorme y hacen un elefante blanco y fue el acabose. La marca terminó desapareciendo, sino desapareciendo, en quiebra y vendieron y demás. ¿Cómo manejas el riesgo de crecer? ¿Cuál es el riesgo más grande que estás enfrentando ahora? ¿Que te quiere decir.
Nacional? Sí, el riesgo más grande es mantener la calidad, que lo nuestro es muy casero y muy artesanal en escala, o sea, a una escala mucho mayor, porque si creces y tienes máquinas y haces computadoras o micrófonos o camisetas, pues es mucho más fácil que crezcas. Pero si creces haciendo algo tan artesanal como ese lado de ellos, que seguro era como era casero, era lo que la gente le gustaba. Yo me toca. Es uno de mis temas que más me apasiona, porque yo desde un inicio pensé voy a crecer. No sabía ni cuánto iba a crecer. Es más, le puse Marisa porque no pensé que iba a haber Marisas por todos lados. ¿Puede que no le hubiera puesto Marisa y hubiera sabido que iba a crecer tanto, pero lo que sí tenía seguro voy a crecer hasta que pueda seguir produciendo los pasteles como los hago en la casa, o sea, con que abrimos? Así como me platicaste de Gus, obviamente hay huevo en polvo y hay huevo líquido que te ahorras el abrir el huevo y el recibir y limpiar tanta cantidad de cajas, pero cambia por completo el sabor y la manera y la consistencia del pan. Entonces nuestro reto junto con SOHR ha sido cómo podemos. En un principio recuerdo muy bien que producíamos cuando ya vendía como 40 pasteles a la semana. No sé por qué ese número, pero recuerdo cuando vendía 40 que dije no hombre, ya soy una súper pastelera y yo me sentía la más feliz y la más exitosa del mundo y después fueron 400 y yo no, wow. Y luego 4 mil, luego 40 mil a la semana. Hoy en día se fabricamos más de 50.000 por semana, pero seguimos siendo así igual. Entonces yo creo que a lo mejor no sé su historia, pero sí historias de otras empresas que lo que hacen es comprar una maquinaria o buscar premezcla o hacerlo de una manera más económica, más fácil y más rápida y renuncias a lo que te da éxito. Entonces creo que cada emprendedor tiene que saber qué es lo que a mí me hace diferente en el producto que estoy ofreciendo, que es casero, que le pongo mucha carne a la lonche que vendo o que la salsa mía tiene un secreto delicioso, que tienen dos horas de preparación que nadie lo hace y entonces en vez de decir voy a hacer una salsa de una hora, no es cómo puedo seguir haciendo esa salsa de dos horas o cómo puedo seguir teniendo esta cercanía con mis clientes o con la gente. Entonces lo primero que tienes que hacer es identificar qué es lo que te da éxito, por qué te compran tu producto y nunca yo, es mi opinión, nunca renunciar a ello, te cueste lo que te cueste. Y para mí ha sido, por supuesto, si tú entras a la planta de producción no hay más que mesas de cero inoxidable, batidoras, licuadoras y gente lavando trastes y picando y todo mundo se ha apretado ahí embetunando y todo, pero los hacen igualitos, un poco más alto les quedan, pero igualitos que los que hace yo en la casa con la misma nuez picada y no le pongo en vez de 200 gramos de nuez, no le pongo 180. Si llevaba 200 gramos, la rosca son 200. Si iba picada y era de esta manera a mano. Así es. Entonces creo que al crecer tienes que saber muy bien que si puedes, hay otras cosas que obviamente tienes que delegar, es más cosas que puedes hasta pedirle un tercero que te lo haga, que ya no lo haces tú, pero tienes que tener muy claro que no puedes renunciar y que debes de seguir ofreciendo. Entonces en nuestro caso ha sido un éxito que si tú llegas a nuestras pastelerías y compras y me lo dice mucha clientela, me dice Marisa, tu pastel de chocolate me sabe igualito que hace 20 años que te lo compraba en tu casa, idéntico, no ha cambiado nada, la consistencia, el betún, todo está igual. Entonces es lo.
Importante. Te voy a mandar el artículo porque es un artículo buenísimo, muy me interesará para aprender. Pero una de las cosas que ellos les costó es que pidieron mucha lana prestada y tú tienes, bueno, tú has crecido Marisa, a base de ahorrar y cero socios, cero dinero, cero deuda. A ver, estás a punto de aparecer en Shaktank, estás yéndote al lado, al lado oscuro del capitalismo. ¿Cómo piensas tú de el financiamiento externo de la.
Deuda? Uy qué buena pregunta. Mira, yo hablo de mi experiencia que a mí me ha funcionado una vez más, como te darás cuenta, muchas de mis decisiones, así como como fui creciendo y como no hago planeación estratégica es por no tener un agobio y un numerito y alguien que me esté aquí presionando igual con el crédito en el banco. Yo decía no, eso de que escuchaba historias de tíos, parientes, gente cercana que tenía un préstamo de hoteleros, de gente súper exitosa que por tener el préstamo en dólares o por tener un préstamo a largo plazo, cuando vino una devaluación, cuando vino algún cambio fuerte en el país, perdieron todo. Entonces esas historias las vi muchísimo a mi alrededor y preferí crecer poco a poco con el propio dinero que iba ahorrando, reinvirtiendo y reinvirtiéndolo y reinvirtiéndole. Soy súper ahorradora y súper disciplinada en eso. Pero si te pesa la carrera, ya vamos a cumplir año que entra, 30 años. Sí hemos crecido mucho, pero son muchísimos años y los primeros años menos 5 no tenía ni una sucursal y luego después habría solo una menos tres, cuatro, cinco años de que me salí de la casa, solo era una sucursal porque no me daba para más y eso también me ayudó. Entonces ahorita te contesto tu pregunta sobre el financiamiento. Pero la otra ventaja que yo veo es que cuando creces poco a poco vas aprendiendo y cuando yo siempre platico, obviamente los negocios, todos los negocios tienen conflictos y todos los negocios tienen retos, todos los negocios, no hay ninguno que no te ponga con áreas difíciles. Y entonces cuando yo tenía una sucursal o dos sucursales y a lo mejor éramos 20 colaboradores, pues teníamos problemas, pero problemas eran así de chiquitos y mi capacidad empresarial era así de chiquita porque yo no sabía nada y los resolvía. Y luego Después ya fueron 10 tiendas, a lo mejor 100 colaboradores, los problemas medianitos, pues ya mi capacidad era mucho mejor y también la de mi equipo, entonces lo resolvíamos. Hoy en día las broncas son broncononas, pero ya digo, todo un equipo que tenemos años haciendo esto y yo también, entonces lo puede resolver. Entonces creo que también el ir poco a poco te da esa ventaja. Y la parte del financiamiento, que es más, me ha tocado ser consejera de bancos de todas las marcas y me da risa cuando me invitan porque les digo, es que yo ni siquiera pido créditos, no soy como la mejor consejera que pudieran tener, pero también entiendo que cada realidad es diferente y que el flujo que te da un pastel, o sea, los pasteles, nadie sale con un pastel y me lo queda de ver, nadie le doy crédito por comprarme un pay o una rosca. Y en cambio otros negocios que sí les dan crédito o que venden en las grandes cadenas que les dan 3 y 6 meses para pagarles, ahí los matan, se tienen que pedir. Pero escucha, hay como está partido en dos, hay gente que le ha ido muy bien pidiendo y que ha podido crecer muy bien con socios como tu invitado de clase azul, que son dos socios y se han entendido súper bien. Y hay otras historias como las mías, pero también depende mucho del producto.
Que tu negocio tiene un ciclo de capital hasta negativo. Puedes financiar con tus proveedores y cobras.
Cash. Exactamente, sí a mí nadie me debe, o sea, ni un pastel, esa es una gran ventaja. Entonces me ha permitido y creo que tiene mucho también que ver con la ambición, tiene que ver también con el saberse medir y el saber medir fuerzas y decir a ver cuánto puedo crecer y si, está muy atractivo este crédito o está muy atractivo este socio, pero realmente es lo que quiero. Entonces eso que decías tú, que crecer es muy bonito, pero es muy sexy, pero no es tan a la hora de la hora, es. Creo que yo soy mucho de hacer listas, siempre pongo pros y contras, entonces crecer, a ver, vale la pena, ¿Cuáles van a ser las ventajas? Si ahorita ponemos una planta o si nos vamos a León y las desventajas y solita durante varios días estoy revisando y ya tomo mis decisiones, no me dejo llevar así como rápido por la ambición de crecer o por el camino sencillo y.
Fácil. ¿Ahora estás buscando ser.
Socia? Sí.
Claro. ¿Qué hace un buen socio para.
Ti? Muy buena pregunta. Un buen socio para mí es alguien, alguien que escucha, alguien que sabe trabajar en equipo, alguien que le apasiona lo que hace, que no lo hace como un side business así como bueno en mis tiempos Dios voy a hacer esto, no, a mí me gusta la gente que suda, duerme, sueña, come su producto, plática de eso, este a mí me encanta ese tipo de socios y gente preparada, me gustan los socios que pueden ser más jóvenes pero que les gusta estar estudiando y preparándose, serían como los los que me gusta.
Morder. ¿Y tú qué Y tú qué crees que traes a estas empresas con las que te buscas.
Asociar? Yo creo que. Yo creo que lo que traigo es toda esta experiencia de haber empezado con una pasión, con algo que me gustaba mucho, todo lo que he aprendido y una de mis, de mis fortalezas y las fortalezas de nuestro equipo es la parte de recursos humanos, que muchas de las empresas cuando van creciendo no engordan esa área y a mí me parece fundamental que el colaborador se sienta súper integrado en la empresa, que tenga muchos beneficios, que haya un montón de programas que haga que con el tiempo no se quiera ir. Entonces esa parte de recursos humanos y me gusta a mí mucho. Siempre en las mañanas cuando empiezo mi día, lo primero de mi agenda y lo repito, es una frase que dice que este negocio sea de beneficio para el mayor número de personas y así arranco mi día, todas mis decisiones y todo lo que hago no lo hago solo pensando que sea de beneficio para mí o mi familia, sino para todos. Entonces tipo de mentalidad en recursos humanos y en crecimiento te ayuda un montón. Entonces toda esa manera diferente de hacer negocio, pongo sobre la mesa la manera de ser mujer, una líder mujer que es diferente que los líderes hombres, no mejor o peor, sino simplemente.
Diferente. También pongo sobre como inversionista, entonces podrías estar más inclinada a invertir en negocios altamente intensivos en capital humano, por ejemplo, que en empresas de tecnología, que tal vez son empresas que van a pedir un chorro de lana y van a crecer a base de pérdidas. Negocios que tal vez no entiendas fundamentalmente cómo.
Operan. Exactamente. Si a los negocios que no entiendo mucho, la verdad no, salvo en algunas ocasiones que me pasó que el emprendedor era o la emprendedora o la pareja que estaban ahí, eran hermanos o pareja. Me encantaban como emprendedores y los veía súper pilas y llenaban todo, todos los requisitos y todo lo que me gusta de un socio le entraba. Pero si eran temas tecnológicos, por ejemplo, que no es mi expertise, yo decía mejor ni le entro porque no te puedo aportar tanto como dices tú, si es a más largo plazo, si es levantando capital y levantando capital y muy poquitas personas, pues no sentía que pudiera, que pudiera.
Dar. Estoy.
Fuera. Exactamente. Siempre echando porras, Claro, pero estoy.
Fuera. Shit sandwich. No, está padrísimo. No voy a ir, pero está.
Padrísimo. Absolutamente, absolutamente.
Absolutamente. Marisa, antes de entrar al aire, hablábamos de tus tres marcas y hablamos al principio sobre cómo Marisa fue expandiendo su huella territorial, incluso cambiando de mercados sin cambiar la oferta de valor, ni el producto ni el precio, pero terminaste creando una nueva marca. Cuéntame el razonamiento detrás de.
Eso. Te digo con gusto que es una marca que casi nadie conoce, que pertenece a la familia de Marisa, que es la de Tía Lola, pero primero caminamos a través de Excepción Expendios. Entonces, primero te cuento, ya cuando tenía en un inicio todos los pasteles, los pasteles como no tienen saborizantes artificiales ni conservadores, duran dos, tres días y si no se vendieron, se salen. Entonces tenía yo mucha, mucha más devolución que la gran mayoría de las pastelerías y se la daba toda mi mamá para su dispensario y ella feliz llenaba su camioneta de pasteles y lo repartía con todas sus viejitas y niños chiquitos que iban a su dispensario. Pero después era cada vez más y más. Empezamos a donar al DIF y empezamos a donar otras asociaciones civiles, pero cada vez era más y más. Entonces un día vi, que ya había visto en otras ocasiones, pero vi un expendio de Bimbo y dije es una buena idea, es vender tu pan frío. Le llaman pan frío normalmente, que quiere decir que es el pan que no se vendió un día antes y te lo venden a un precio menor. Y entonces, ay, qué buena idea, voy a poner un expendio de Marisa y puedo vender a mitad de precio el pastel que no se vendió. Entonces abrí un expendio a dos cuadras de la de la fábrica. Te prometo que pensé y dije, bueno, si vendo a lo mejor mil pesos diarios, pues ya es ganancia y es producto que de todos modos iba a regalar o que íbamos a donar, que ya no íbamos, ya no podíamos vender. Y entonces le puse la palabra expendio de pasteles y galletas solamente arreglamos el local de una manera súper sencilla, no con la inversión que tiene una tienda de Marisa o de Dolce Natura. Y entonces le quitamos todo lo que tiene que ver con la marca, la blonda, las cajas, el empaque que dice Marisa y era el mismo producto, solo sobre un plato blanco y una caja blanca y las puse a mitad de precio. Y para mi gran sorpresa y la sorpresa de Sor, se empezó a vender muchísimo. Entonces la gente se nos acababa el producto, o sea, a las 2 de la tarde ya no teníamos que vender y decíamos, ni modo que rompamos pasteles, ¿Verdad? Para venderlos a mitad de precio. Entonces Sor con su súper inteligencia me dijo, ¿Por qué no hacemos un pastel más barato de chocolate? Y a lo mejor no con cocoa canadiense como la que usamos en Marisa y nos puede quedar algo muy rico, pero de menor costo. Entonces dije, hicimos experimentos, nos había un pastel rico de chocolate y lo pusimos ahí primero sin marca y gustó bastante porque estaba mucho más barato que los Marisa del mismo tamaño. Y entonces después, bueno, hay que hacer uno de zanahoria y luego hay que hacer uno de nuez igual que el de Marisa, pero a lo mejor menos nuez, o un betún con una crema un poco menos más económica, pero siempre buscando un rico sabor. Y entonces así empezamos a meter uno que otro sabor y galletas y empezaron a tener mucho éxito. Y no te miento, el expendio hoy En día tenemos cinco expendios, son de las tiendas más exitosas. Los tres primeros, los tres expendios están en el top 10 o 12 de venta, aunque venden a mitad de precio, la gente se lleva su banquito y se sienta a esperar a que lleguen los pasteles. Hay pleito por el pastel y por las galletas, es impresionante. Y entonces la mitad de la venta ya hoy en día es del producto que se devolvió y la mitad de esta Tía Lola, que entonces cuando vi que se empezó a ver vender también dije, aquí hay un mercado que no puede pagar a lo mejor los 300 pesos de un pastel de Marisa de ese entonces, y si puede pagar 150. Y entonces pusimos una primera sucursal en una zona todavía más de un nivel socioeconómico más bajo, a lo mejor sé más y empezó a tener las primeras dos, no la entendimos muy bien y la manera en que la decoramos no nos quedó tan bien. Hicimos ensayo y error, porque la verdad que también me equivoco un montón de veces y no le hallamos hasta que ya encontramos bien qué marca ponerle, cómo hacer el local no tan elegante, o sea, que no se viera tan elegante, que pareciera que valía muchísimo dinero, pero sí limpio, atractivo y así. Y entonces hoy En día tenemos 10 tialolas. Las 10 tialolas más los 5 expendios que.
Venden. Tía Lola sigue existiendo para la.
Merma. Exactamente. Y también en el expendio, como se termina la merma, tenemos Tía Lolas. Entonces de un lado está Tialola y de otro lado está el expendio. La gente entiende perfecto, le dicen Outlet de Marisa también. Y. Y las Tía Lolas, para nuestra sorpresa, han sido súper exitosas. Y ahorita en la crisis de la pandemia del año pasado, creció más Tía Lola en porcentaje que Marisa. Entonces, bueno, queremos seguir creciendo con las Tía Lolas más aquí en Guadalajara y por supuesto en León y luego en.
Querétaro. Entiendo que el volumen debe ser mucho más en Tía Lola, ¿No? El volumen, número de pasteles, vamos a decir, con un precio más.
Bajo.
Sí. Háblame del margen de un producto de lujo, voy a llamar así, y un producto popular. En términos de margen de rentabilidad, ¿Cuál es más.
Rentable? Si, este. Yo creo que ambos. Es una. Es una pregunta interesante que tendría que detenerme como a pensarle. Seguramente, o sea, si le preguntas a Tequila Clase Azul, ellos te van a decir que son muy rentables porque le ganan, su margen es muy grande, pero su número de piezas es más.
Pequeña. Yo hablo por.
Unidad. Por unidad, exactamente. En cambio el mío por unidad le gano un poco menos al Tía Lola, pero también la manera de fabricarlo tiene menos procesos que el de Marisa, Entonces desde la fabricación tiene menos decoración, tiene algunas cosas, la almendra, a lo mejor en Marisa la tengo que tostar antes ciertas cosas que hacen más caro, no sólo por la materia prima, sino por el proceso, todo el empaque, etcétera, en Marisa. Y entonces el margen puede ser un poco más pequeño en Tía Lola, pero claro, el volumen por sucursal es mayor. Pero aún en Marisa mi margen es pequeño y es algo que te decía al principio que me he sostenido mucho y siempre he dicho, yo cada año subo los productos, lo que subió la materia prima, pero no le subo más para ganarle. Yo más le prefiero seguir ganando ese poquito. Pero al principio vendía mil piezas y hoy, como te dije, son 55 mil que fabricamos a la semana. Entonces, obviamente, aunque tu margen sea pequeño, si tu volumen es enorme, te da una.
Gran. Estás diciendo que no hay merma porque se te va toda en los expendios. Eso está.
Brutal. Si, eso está brutal. Y una partecita todavía seguimos dando a mi mamá y al dip y así. Eso sí, seguimos regalando una parte. Si no me mata.
Claro. Ahora, Marisa, hablábamos un poco de confiar en tu voz interna y apagar la voz externa y ahora vas a ser inversionista y parte de eso es, como decíamos hace un momento, que tu opinión tenga un poco de peso. Siendo solo founder, por decirlo así, y siendo tan exitosa, ¿Cuál es el rol que han jugado los asesores en tu vida cuando cómo pesas? Porque hay veces que te sientas, imagínate con, no sé, quién sea el pastelero más impresionante del mundo y te dice, Marisa, estás haciendo una tontería, muévele tantito aquí y vas a explotar. ¿Cómo desestimas un consejo de ese.
Tamaño? Claro, y no los desestimo si viene de gente que le sabe y me hace sentido. No, fíjate que yo tengo, por un lado, dependiendo de la situación o del momento, me puedo ir hacia un lado o al otro en un sentido. Sí me escucho mucho a mí mismo y todo, tomo mis decisiones en función de lo que yo creo que es lo correcto y hago cosas que no hacen muchos de los empresarios, como no pedir prestado, tener cada vez más colaboradores y estar feliz porque cada vez tengo más gente que forma parte de la familia. Pero por supuesto que hay mil veces que hay cosas que no sé. Y yo algo que puedo darles de consejo a tu audiencia y que sé que muchos son emprendedores es por favor, pregunten, pregunten. La gente que más sabe es la gente más sencilla, la gente que más te ayuda siempre. Entonces yo sí sabía que teníamos un problema, por ejemplo, una temporada nos estaban asaltando mucho las sucursales, entonces tenía un señor que no lo conocía también, un empresario que estaba en Cámara de Comercio, que tenía muchísimas sucursales de fotografía, entonces le marqué y le julio, ¿Me puedes explicar un poquito cómo le hacen ustedes? Ay, con todo gusto, Marisa, mira, tenemos una caja fuerte en la parte de atrás, tenemos este sistema de rondines. Y me fue explicando mil gracias. Y así igual cuando compré el terreno de la primera planta industrial que construimos, tampoco sé nada de terrenos, ni siquiera el precio era el adecuado, ni si la ubicación era tan buena. Y entonces me fui con otro amigo, Nacho, que es súper bueno para bienes raíces y que sabe todo, Nacho, ¿Me acompañas por el coche? Te quiero mostrar el terreno. Le enseñé el precio que me estaban pidiendo y ya me dijo Marisa, está adecuado, pide esto y esto. Y entonces mil decisiones las he tomado preguntando muchísimas. Y otra cosa también que hago mucho es meterme a cursos de áreas en las que sé que puedo ser mejor, como de liderazgo o de retroalimentación y de hacer crecer a tu equipo. Y entonces, por supuesto que si, son maestros, son libros que me gustan, tomo todas esas ideas, o sea, no, no crees que sólo creo en y escucho solo mi voz, sino que creo que la madurez te da el saber cuándo debes de hacerles caso y cuándo decir no está esta idea no me hace nada de sentido y me quedo con mi manera de siempre.
Producir. Ahora, desde el inicio decías que buscabas un trabajo que te permitiera pasar las tardes con tus hijas y eso lo has mantenido hasta ahora y eso me parece impresionante. Y hace poco leía, no me acuerdo si es un libro, voy a tratarme de acordar cual, que decía. La pregunta más importante que te tienes que hacer en la construcción de tu vida y sobre todo de tu empresa, es ¿Cómo quieres pasar tus días? Y tú claramente respondiste esa pregunta al inicio. Lo difícil es siempre respetar esa primera pregunta, siempre regresar a tu respuesta y recordarte, porque es muy fácil empezar a ser lana, tener éxito y emborracharte de eso y decir bueno, si con medio día hice 100, pues voy a hacer todo el día y voy a hacer mil. ¿Te pasó eso alguna vez? ¿Alguna vez estuviste tentada a soltar esta filosofía de vida conforme ibas persiguiendo el.
Crecimiento? No, no, porque conforme fui creciendo también empecé con una parte más espiritual en mi vida y entonces con esta parte de la meditación y del mindfulness y de estar presente siempre he tenido muy claro y con los tiempo más que tenía que vivir con ese equilibrio. ¿Pero te voy a decir una cosa, o se te voy a confesar, aunque sí tengo esto que trabajo todas las mañanas hasta el día de hoy de lunes a viernes y que soy la envidia de todos mis compañeros empresarios que dicen cómo le hago? Porque soy buenísima para delegar y para confiar. Pero por supuesto que también hay muchos momentos en mi vida en que me he visto diciendo uno de mis grandes defectos o limitaciones es que me cuesta muchísimo trabajo decir que no. Muchísimo. Y entonces muchas veces he dicho que sí a proyectos, a consejos donde implica muchísimo este involucramiento de mi parte o muchas horas. Y entonces sí he tenido épocas en las que corro todo el día, aunque solo trabajo en las mañanas, en las tardes o estoy grabando podcast o estoy escribiendo mi libro o estoy mentoreando a alguien o ya estoy en un consejo de alguna asociación civil que me gusta y entonces voy corriendo con mi, pero no me quiero perder el café con las amigas, entonces voy corriendo ahí. No quiero dejar de hacer ejercicio o dejar de meditar. Entonces sí, aunque lo he llevado en cuanto al equilibrio en mi vida y que sí siempre hago ejercicio, siempre medito y además trabajo y tengo tiempo de familia y tiempo de aprender que me parece importantísimo y tiempo de leer. Si, te confieso que muchos años y hace poco estaba ahorita justo con todo lo de Shark Tank, es como un decir sí a todo, un no nada más es que te graben los programas y ya es después con estos chavos emprendedores. Sentarnos con cada uno, tener conferencias, tener Zoom, toda la parte legal, toda la parte de cómo vamos a crecer juntos implica un montón de horas. Entonces otra vez me estoy volviendo a ver en una agenda hiper saturada porque no medí mis tiempos y entonces tengo que empezar a decir que no a otras cosas que había dicho que sí. Entonces, aunque sí tengo una vida con mucho equilibrio y me siento muy contenta por ello y me acuesto en las noches feliz Porque eso sí te digo una cosa, todo lo que hago me encanta. Eso, eso sí. Si no me gusta algo, ahí sí soy muy buena para decir que no. Si no me late, si no me inspira, si no me apasiona, si no se me pasan las horas volando, digo no, aquí yo no tengo nada que hacer. Entonces me acuesto, muerdo de cansancio con una sonrisa porque hice puras cosas que me gustaban. Pero sí creo que todavía me hace falta balancear y es algo. A lo mejor todos tenemos un área. Lo mejor, la ambición no es ganar más dinero, pero sí tener más impacto en más lados. Y tienes que medirte y decir no, Marisa, o sea, no puedes terminar tan cansada. No puedes. No puedes vivir todos los días con este estrés, aunque no sea por lana, aunque sea por ayudar a los demás, aunque sea por influir más, aunque sea padre la causa, tienes que saber decirte. Entonces esa pregunta que me haces tú es una pregunta que creo que nos todas las semanas y decir ¿Estoy viviendo los días como los quiero vivir? Y yo mil veces me contestó no, estoy muerta de cansancio, aunque no haya sido por.
Trabajo. ¿De qué acciones tomas? ¿Cómo dices que no? Porque Derek Sievers habla de tus respuestas tienen que ser hell, yes o no. Y si no lees a Derek Sievers, te va.
Fascinar. Lo voy a.
Leer. Hay un libro que se llama Anything You Want y habla de cómo delegó su empresa y escribe cosas muy random, pero es increíble, es increíble. Te voy a regalar ese.
Libro. Por favor, me.
Encantará. ¿Tú lees o escuchas.
Libros? Sí, sí, todo. Leo todo el tiempo y las dos cosas. Kindle es leo porque me encanta mi biblioteca y me gusta mucho comprarlos y subrayarlos. Y aunque leo Kindle cuando son de más de aprender, la verdad es que los compro físicamente porque pongo estrellitas, subrayo, pongo.
Física. Inglés.
Español. Inglés todo el tiempo. La mayoría lo ven.
Inglés. Ahora, hablando de decir que no, me aventé todo tu episodio en el que hablas de decir que no y hay una parte en que dices no des explicaciones. Y yo me acuerdo como Byron Katie habla, tiene una regla que se llama a simple no. Un simple no, o sea que.
Es un poco lo.
Mismo. Háblame un poco más de no dar.
Explicaciones. ¿Por qué nos sentimos obligados a dar explicaciones? Por supuesto. Y las mujeres todavía más a dar explicaciones porque siempre traemos una parte de culpa atrás y tenemos que dar más explicaciones. Me encanta y me encantará leerlo. Por supuesto, ese es un tema que lo he trabajado tanto que hace la semana pasada, hace unos días todavía imprimí otros consejos que vi en Instagram buenísimos de cómo decir que no y cómo te roba tu tiempo. Y lo enmico, o sea, yo cuando hay algo que me gusta lo imprimo, lo enmico y lo traigo en mi.
Bolsa. Te oído decir eso varias veces, así que te voy a hacer una auditoría de bolsa ahorita, te lo juro.
Te lo juro y saco y saco todas mis ideas o las películas en mi espejo, pero es la única manera en que me estoy acordando. Y entonces yo creo que es un proceso cuando somos personas como yo que te cuesta tanto trabajo y atrás lo que hay es un miedo al rechazo y un querer que todo mundo te quiera y que todo mundo hable bien de ti. Entonces mucho es, muchos de los s que decimos es porque no se vayan a enojar, porque no se vayan a sentir, porque no vayan a decir que hay. Ahora ya soy bien sangrona, ahora que estoy en Shark Tank soy más sangrona. Entonces hay muchas cosas de tu. Entonces también lo veo en terapia, no creas y con mi coach para enseñarme a decir que no. Pero hay algunas veces que ya he podido y digo un simple no cuando es algo bien sencillo, no, no puedo o no me interesa o no va con lo que yo estoy persiguiendo. Pero la verdad es que la mitad o un poquito más de las veces sí doy una explicación un poco más larga y eso me hace sentir más tranquila. A mí hace poco me invitaron unos amigos y tiene una empresa espectacular y grandísima de bienes y raíces que fuera su consejera y dije es que ya no puedo, aunque sé que aprendería mucho y que podría aportar con gusto, ya no me da la agenda, o sea, no puedo. Entonces si les escribí un correo un poquito más largo explicándoles cómo me sentía y cómo estaba agobiada y hasta les puse me estoy enseñando a decir que no. Y eso te lo digo así. Y en otros a veces con un voice not que me invitan también a participar en algún programa o a mentorear a alguien que ya no alcanzo. Igual les digo. Y lo que me he dado cuenta es que la gente te agradece mucho. Dice Marisa, gracias, mira, te aprendí ahora algo que como dijiste que no Y gracias. ¿Entonces crees que ir como midiendo cuándo puede ser uno, no? Y espero cada vez decirlos más sin explicaciones. Y cuando si dar una explicación te puede hacer sentir más tranquila. Pero lo que sí he disminuido es el rollo de mi explicación a lo mejor de 10 minutos y ahora es.
De. Ahora que entras a Shark Tank, te ves en la posición de decir que no, de pensar en si van a ser cosas reales las proyecciones que te están dando. Sé que es parte show y parte es hacer un poco dramática la escena en la que decides o si no. Pero tú eres alguien muy positiva, tú siempre crees que las cosas sí van a salir. Entonces, ¿Cómo desarrollas este lado crítico tuyo si va en contra del ver el cómo sí, que es lo natural que te sale a.
Ti? El ver el cómo sí, el ver el lado positivo. Por supuesto. Y me sucedió, y lo van a ver en el programa, que muchísimas veces, aunque no era un proyecto el que iba a entrar o tenía todo estaba mal. Yo le decía, bueno, pero le agarrabas y le decía, bueno, pero tu empaque está bonito o la marca te quedó padrísimo, me encanta. No podía. Entonces me acuerdo que me regañaban y Marisa, no puedes siempre decir que sí a todo o que todo está bonito, tiene que ser más dura. Entonces sí me vi en un principio los primeros, los primeros programas, a lo mejor le entré a más, a más, a más cosas, porque todo pienso que va a funcionar y todo pienso que me dicen la verdad. Aunque obviamente después tras bambalinas tienes que revisar y parte del due dingens y todo es revisar si los números que te dijeron son reales, si te dijeron que ya vendían en Walmart, porque a veces pasa, ya tengo, estoy en 600 puntos de venta y llegas con ellos y no nada más venden en 100, por ejemplo. A veces mienten dentro de él. Tienes la ventaja de que lo puedes revisar ya con calma, porque todo esto es aquí por minutos. Entonces yo más bien me concentré en aquellos proyectos donde sentía que podía aportar y donde me convencían mucho los emprendedores. Y no me fui tanto por el producto, porque si no me iba a emocionar con todos y había muchas cosas que probaba y estaban ricas o cosas que me parecían muy interesantes pero decía no, el emprendedor. Como que me focalice, estudié un poquito y vi muchos programas de Shark Tank de otros países y me decían ahí en producción que nunca habían visto a una Shark que se preparaba tanto, pero es que yo como que le leía y leía y leía y veía cómo eran los otros Shark de otros países que preguntaban en qué se fijaban y luego me iba sus historias y veía que, qué tipo de inversiones había funcionado.
Más. Entonces un poquito más de eso que aprendiste, ¿Quién es tu shack.
Favorito? Uy, tengo un montón de. Bueno, de los Shark con los que participé tengo muchos, pero tal vez.
De los que aprendiste de otros.
Países. De otros países, porque hay un americano que no recuerdo cómo se llama, uno de los más, que soy malísima para los nombres, pero uno de los más, los más famosos te voy a decir que me gustó de él, o sea, como que era, tenía un humor, o sea, como que decía las cosas sin lastimar y sus preguntas las hacía, era muy, muy punto, muy puntiagudo y muy. Pero nunca ofendiendo, nunca poniendo en duda lo que decían, entonces eso me gustó muchísimo y también él tenía este, y ahorita me voy a tratar de acordar de su nombre porque tiene varios en YouTube, varios vídeos que ha grabado en los cuales explica por qué le ha traído un emprendedor o por qué le trae otro y cuáles son las mejores preguntas que ha hecho y cuáles son las cosas que tienes que fijarte. Entonces me fui y me metí y escribí así de esas son las mejores preguntas que te van a hablar del emprendedor, fíjate en esto y en esto y así puedes cachar si te están mintiendo. Coteja sus números entonces, porque todo es de números, entonces todo tienes que estar además en tu mente con un cuaderno que rápido tienes que hacer la suma, la resta, la multiplicación, sacando visitas de sentido, sus ventas, lo que piden normalmente los chavos que se presentaron, las personas tengan evaluaciones muy, mucho más, o sea, lo que te piden es muy. Y el porcentaje que te dan es mucho más alto, no hace tanto sentido con tu proyecto, con su proyecto que traen. Algo que podría decir para la gente que nos está escuchando es si vas a pitchar, si vas a. No, obviamente no en Shaktank es una, es solamente poquitos que van ahí, sino muchísimas personas. Pitcher y lo más importante es que seas bien honesto, que lo que pidas, o sea, lo que más nos hacía a todos y me fijé también en los programas que veía cuando más querían morder los tiburones era con aquellos emprendedores que eran muy transparentes, muy honestos y que te pedían algo totalmente lógico y viable, que esas mira, he vendido 10 millones, te pido un millón y te doy el 10% por he ganado 10 millones y te pido esto. ¿Como muy clarito los números porque la gran mayoría les decíamos, pero dónde evaluaste en 40 millones si llevas vendidos o te has ganado nada más 10? Entonces creo que la parte de la honestidad me fijé y de verdad que ha sido siempre, siempre digo que cuando haces algo fuera de tu zona de confort es cuando más creces y aquí lo comprobé, o sea, era algo total, totalmente fuera de mi zona de confort. Estaba muy.
Nerviosa. ¿Cómo tomaste la decisión de entrar a.
Shark? Mira, me la pensé porque primero cuando me invitaron, te digo que al principio les decía yo no soy Shark, yo soy súper delfín, yo tengo que decir, pero son buenas, me va a costar mucho trabajo y no me había dado cuenta que obviamente una vez que me invitaron ya me tenían más que estudiada e investigada y ya sabían tanto en Sony como en Shark Tank México mi perfil y mis conferencias y mi manera de ser y me dijeron no Marisa, queremos una Shark como tú, es muy diferente y nos late mucho tu perfil. Entonces hice algunas, algunas preguntas sobre la logística, sobre todo lo que implicaba y luego ya me senté sobre todo con una parte de mi equipo, porque también implicaba dejar un poco la empresa para irme a grabar y todo esto que he tenido que involucrarme ahora y con algunas de mis chavas con las que decido todo, que me ayudan un montón y con mis hijas principalmente con mis hijas y mi pareja fue con quien más lo y con uno de mis hermanos también por la parte de seguridad y un poco de pensar en todo lo que implicaba serme alguien tan visible. Pregunté un poco también me dieron oportunidad de hablar con una Sharp de Colombia, con Andrea Arnau y la pregunta también un poco por su vida con Ana Victoria porque te cambia mucho el ser una persona ya más pública y tiene unas implicaciones.
Importantes. ¿Qué tipo de cambio.
Es? Por ejemplo me decían mucho que ya en todos lados te reconocen, entonces estás en el aeropuerto y luego a veces te llegan y te pichean ahí en el aeropuerto de tengo un negocio de no sé qué o te piden foto, obviamente autógrafo. Me decía por ejemplo Arturo y Rodrigo me decían que es algo muy satisfactorio porque es un programa muy familiar, es un programa que casi todo mundo ve con sus hijos y entonces es un programa de mucho aprendizaje que me encanta. Por eso también por eso me involucré, porque sentí que una oportunidad y por mayor razón de decir que sí, dije me van a dar un micrófono mucho más grande, más potente en donde puedo mostrar que puedes crecer sin grandes inversiones, que puedes crecer despacito, que puedes crecer creciendo en tu equipo, que puedes seguir sus sueños si eres una mujer y puedes crear una empresa grande y no te hace una mala mamá. Entonces yo decía que no tengan tantas culpas las mujeres y vean que puedes disfrutar. Como que sentí que me daban un micrófono, te dije yo de aquí soy, de todos modos ya lo hago, ya grabó mis podcast que se llama Compartiendo con Marisa Lazo y este para que lo escuchen también que están padres y estaba escribiendo, estoy escribiendo mi libro y decía bueno pues esto es como una plataforma que da la oportunidad de llegar a más personas con mi mensaje y con mi propósito. Y entonces eso fue muchas de las razones por las que dije que sí, pero qué más me decían ellos que en los restaurantes también los abordan, pues que en todos lados te abordan y te vas como acostumbrando a ello, pero todo lo que me decían era que eran cosas bonitas, o sea Arturo me dijo toda la gente y su esposo también me decía, toda la gente que se nos acerca siempre tiene algo bonito que decirte, ay este programa lo veo con mi hijo o nos encantó esto o por qué no hiciste tal cosa, pero es como un entorno muy positivo. Entonces me latió a ver cómo me va verdad, porque todavía no ha pasado, apenas hasta el 16 de julio sale el primer capítulo, ya veremos cómo me siento, pero hasta ahorita me ha gustado mucho y lo que también. Entonces lo que te dice es aprendí un montón de cosas, aprendí de todos los otros Sharks con los que los tiburones con los que me tocó estar mientras les daban retro a los chavos yo apuntaba esto está increíble, no lo había hecho en mi empresa hay mil cosas que puedes aprender y también obviamente de los emprendedores. Entonces aprendí que lo puedes hacer y que cuando seas rodeada de un equipo profesional como Stolk, Shark Tank México, que son 140 personas en la producción y yo mi nervio era como que era la única que era nueva y que con todo este todo están profesionales y al contrario, cuando no sabes tanto lo mejor que puede ser es rodearte de gente experta porque no te das cuenta pero te llevan y de repente hace las cosas de manera profesional y bien. Entonces fue siempre sigo recomendando aunque te mueras de miedo, aunque sea algo fuera de tu zona de confort. Sí, di que sí. Sí, hay que aventarnos y.
Crecer. ¿Hay algo que hayas implementado en tu empresa que aprendiste en Shaktank? Ya sea de algún comentario de Rodrigo, de.
Arturo. Sí, claro. Por ejemplo Rodrigo algo, Rodrigo es muy clavado en que tenemos que revisar muy bien los ingredientes y los procesos y la inocuidad. ¿Entonces cuando lo escuché todas las preguntas que hacía, lo van a ver durante la serie que siempre es así, hace muchas preguntas sobre sobre qué tipo de insumos utilizas y cuánto tiempo dura en tener un hongo y cosas que yo en mi vida había o la oxigenación de no sé qué, yo decía qué es esto? Entonces obviamente llegué y dije tengo contratar una gerenta de calidad e inocuidad y ya contratamos una de inocuidad que se metió a revisar mucho más que antes lo hacíamos, la materia prima que recibimos, los procesos, todo el tiempo está revisando las manos de los colaboradores, mil cosas que no, que no hacíamos, mil exigencias más en producción que estamos modificando porque se lo aprendí, que tienes que ser muchísimo más exigente sobre todo si quieres crecer y más ahora. Exactamente eso llegué y luego luego lo hice. No le he platicado Rodrigo, pero ya le.
Platicaré. Hablas mucho de Felicidad, de Tal, Ben Shahar, de Mogoda. Siempre tuviste ese interés, ese interés por la ciencia de la felicidad o cuándo.
Surge. Sí, de muy chica. Ahora recuerdo, porque justo hace poco me tocó en el Tec de Monterrey estar hace unos días y una de las investigadoras me dijo que me conocía de cuando era chica, que fui amiga de su hermana, que no nos acordábamos de Torreón. Y me te recuerdo así, sonriente y como muy feliz, muy agradable. Y la gente me recuerda. Si, tú obviamente como que no pones atención cuando estás más chica. Entonces sí, he sido siempre así, o sea, muy risueña, muy sonriente, muy positiva. Eso definitivo. Pero de repente empecé a cachar la importancia de serlo y la ventaja que te da. La ventaja de vivir una vida en la cual puedes disfrutar el camino. A lo mejor por eso no pongo esas metas y esas planeaciones estratégicas, porque si siempre estás viendo hasta acá y hasta acá voy a estar feliz. Nos la pasamos como posponiendo la felicidad hasta que mis hijos se casen o hasta que tenga casa propia o hasta que me asciendan o gane tanto dinero o cualquier cosa. Y creo que el éxito y la felicidad y el estar satisfechos tiene que ser todo el proceso. Entonces empecé a leer un poco más y todo me hacía sentido. Y leí un libro también muy padre que del mismo escritor que te decía hace rato, de Richard Carlson, que se llama Don't Worry, Make Money. Y no te preocupes, ya es dinero, que también está traducido. Y él investigó a grandes líderes y grandes personas que han sido la mayoría hombres, que han sido muy exitosos en los negocios, y todos ellos veían que no se preocupaban por hacer de lana, sino por seguir su pasión y hacer algo que les gustaba y lo disfrutaba. Entonces cuando voy leyendo eso, digo, ay, como yo qué gozo porque soy la más feliz. No he platicado esa parte que yo lo que más me gusta es bajar a producción y probar todas las galletas que van saliendo del horno y los.
Pasteles. ¿Cómo le haces para no.
Pesarse? De repente, la siguiente semana me pongo de dieta y luego regreso, vuelvo a probar y luego dos días, diez, no sabes, es una locura, pero tenemos hasta como una pecera con todos los sabores. Y entonces sacamos Inés, mi hija, saca cinco papelitos y me dice, tenemos que probar estos pasteles hoy más lo que va saliendo y es lo que más me gusta. Entonces cuando voy leyendo eso digo, ay corazón, me va bien, mira la gente que sonríe le va mejor, lo disfruta más. Entonces me fue interesando también para entender el porqué y sobre todo transmitírselo a toda mi gente y a mis colaboradores y recomendarles cosas que leer y recomendarles y tener como un sustento de por qué las cosas te han funcionado y por qué las cosas porque eres más feliz de esta forma y no solamente ay, sonríe. Porque además finalmente vivir con mindfulness y vivir y vivir tranquila y plena no significa que todo el tiempo tienes que estar feliz y significa que solo te salen cosas.
Buenas. Bueno, es este tema de que ahorita la gente por tratar de ser feliz es infeliz, es como no poder dormir porque tienes insomnio y te empieza a preocupar por no te puedes quedar.
Dormido. Exacto. Y también hoy en día hay una cultura como de ay, cheers, todo. Sí, hay que ser felices todo el tiempo. Y la verdad es que no, o sea, tienes que abrirte a que hay momentos en el día en que van a ser difíciles o hay semanas o hay meses que son más pesados, todas las familias tienen dificultades, todas las empresas las tienen y entonces lo importante es que tus picos no sean tan, o sea, el pico para arriba cuando te dicen wow, Marisa, eres la mejor empresaria o el pico para abajo de que qué mal manejas tu empresa o qué malo estaba tu pastel, No te vayas tan abajo, tienes que sea más modulado y entonces esa estabilidad y esa paz y esa tranquilidad no depende tanto de cómo te está yendo, sino de lo que traes tú.
Adentro. Si, Gary Vaynerchuk dice que si eres inmune a los aplausos, serás inmune a los.
Abucheos. ¿Está buena esa, me la voy a llevar porque sé que, sé que acá en Shark Tank tendremos tanto aplausos como también tendremos abuchos y habrá gente.
Que diga, no, hablas que tienes una terapeuta, no? Y parte de tu desarrollo profesional ha sido así, pero también sé que tienes un coach. Cuéntame un poco por qué un coach y cómo lo escoges, porque eso es algo que mucha gente, bueno, hay gente que lo sataniza de aquí al.
Infierno, pero no es padeciéndome. Fíjate que yo es una coach mujer y yo la escogí, en realidad fue de manera indirecta porque entró con el equipo que trabajó con todos mis gerentes en el curso que te conté de 18 meses que les dieron todas las habilidades de liderazgo y yo vi como ella también tenía one on one con ellos y empecé a escuchar lo que hacía, ya me daba reporte de cómo iba y cómo iba avanzando y de repente dije oye, yo necesito eso, ¿Me podrías dar aunque yo no esté tomando el curso, me puedes dar a mí también coach? Y claro, y justo empezamos con ahí cuando me senté con ella estaba en 16 consejos y dije yo no puedo estar en 16 consejos y cinco de ellos éramos en cuatro bancos y no puedo estar en cuatro bancos y en tantas asociaciones civiles y no puedo correr todo el día. Entonces fue uno de mis primeros temas fue decir que no y decidí cortar. Y entonces muy padre porque ella me fue llevando como a elegir. Entonces los coach, para resumirlos a los coaches, es como un espejo que te ayudan a tú solo, porque finalmente eres tú quien decides, quién tú quien cambias, te va llevando a cuestionarte y hacerte preguntas adecuadas. Entonces me decía Marisa, ¿Donde aportas más? ¿Dónde crees que es una diferencia? ¿Donde que estés sentada tú o no estés? Dio lo mismo en la junta, yo decía, bueno, bueno, pues sí en esta cámara que somos 60, pues realmente es muy poquito lo que puedo aportar, pero acá que es un orfanato, a lo mejor somos ocho y tengo tantos años y conozco bien de este tema, pues me quedo. Entonces fue elegir y creo que los coach deben ser algo igual que los terapeutas, no es que todo el tiempo tienes que estar, pero hay que tener la humildad suficiente para decir necesito alguien que me ayude. Y si es más emocional y más psicológico, más algo de tu pasado o algo que ves que traes arrastrando, la terapia te ayuda un montón. Y si es algo más de tu trabajo o de tu manera de organizar tu agenda o de tu día a día, creo que un coach te puede servir. Y nosotros, ella finalmente ha seguido trabajando y para muchos de los colaboradores y muchos de nuestros gerentes ha sido súper importante tener esta coach y hacerse preguntas que no se hacían antes. Y luego lo padre fue que ella también le dijo que me exigieran más a mí, o sea, que me exigieran más el one on one que yo había dejado de hacer, que me exigieran más, que los evaluara, que les diera más retroalimentos o que tenía que estar yo más tiempo con ellos y les diera y no estuviera todo el día corriendo. Entonces estuvo muy padre porque de repente hace dos semanas tomamos un curso increíble sobre liderazgo y sobre cómo tener una mejor estructura dentro de la empresa con un maestro checoslovaco y decía que teníamos que tener una cultura en la empresa de brutal honesty, o sea, que la gente te pueda decir honestamente lo que piensa y lo que lo que siente. Y una de las maravillas de que entraron mis hijas a trabajar conmigo es que ellas tienen una brutal honesty.
Conmigo. Ese es más mi estilo de Fitbox, honestamente.
Brutales. Y a mí me ha funcionado un montón tenerlas ahí. Y hoy en día que cada vez más personas me puedan decir oye, Marisa, la estás regando horrible aquí, o cálmate o bájale o este es bien importante. Entonces creo que una y otra vez es la humildad y conforme más vamos creciendo, como dices tú, más ganando dinero quieres más, igual más vas creciendo o recibes más premios. Y el ego es el enemigo número uno. ¿El ego es enemigo desde cuando? Empieza a la mitad del negocio y al final con su buenísimo egoís de enemy. Sí, o sea, es definitivamente y me encanta y lo tengo así como de cabecera porque te puedes perder, te puedes marear en un ladrillo y puedes perder tu sencillez, tu cercanía con la gente. Y me parece bien importante. Creo que si somos conscientes de la fuerza que puede tener el ego y si lo trabajamos, podemos llegar mucho más lejos, porque de verdad el ego puede ser un gran, gran obstáculo para que escuches a los demás, para que tu gente crezca, para que te eches para atrás, te quedes callado y para que permitas que los demás brillen y no seas un líder. Que soy un libro muy parece Multipliers, multiplicadores, que habla justo de eso, de que no seas un líder. Creo que lo mencionaste tú en el podcast, uno de sus invitados lo mencionó, este, que es que es justo ese tema de que seas un líder que multiplica líderes alrededor. Entonces eres como un foquito que haces que brille una vela, que haces que todos los demás también brillen. Porque hay tipos de líderes que solamente brillan ellos o ella y los demás están completamente apagados o difuminados. Y el chiste es que brillen y no siempre seas tú la cara y no siempre seas tú la de las.
Ideas. Justo eso quería llegar, porque para trabajar mediodía, para aceptar proyectos tan grandes, para escribir un libro, tienes que soltar. Ya hablamos de decir que no, pero hay que saber que sí. Y se habla mucho de este concepto de la ley de Pareto, 20% de tu trabajo genera el 80% de los resultados, pero tienes que saber dónde generas más impacto, que es justo lo que te acaba de preguntar tu coach. ¿Donde generas más impacto tú? ¿Cuál es tu tiempo genio? ¿A que cuando quieres, cuando tienes que escoger hoy, qué es lo que tú haces, qué es lo que más impacto genera, más feliz te hace y eres.
Mejor? Sí, bueno, son muchas áreas. Una sería nunca dejado la parte de desarrollo de productos nuevos. Yo siempre pruebo y la parte de calidad de probar, eso es porque nos hemos hecho tanto Sor como Inés, mija y yo, buenísimas para probar una galleta y decir, a ver, no, aquí el carbonato salió más, o la avena está muy rota o tiene un minuto, Sor me puede decir, no, eso tiene un minuto más de.
Batido.
Wow. Así te juro. Entonces esas cosas no las dejo y sigo. Además porque me encanta. Yo podría desayunar, comer y cenar galletas y pasteles. Entonces esa parte me encanta, ahí genero valor. La otra parte donde siento que genero valor es el siempre estar cercano a mi equipo y compartir mucho. A mí como me encanta estudiar y leer y meterme a cursos, por ejemplo, este curso que acabo de tomar, que te dije que estuvo increíble de dos días, se llama Faxtrack, que es un Rockefeller Seminar. Llegó a la planta y digo, a ver, cómo puedo compartirlo, ¿Cómo puedo bajarlo a toda la gente? Entonces preparo de alguna forma así quiero platicarlo con la de recursos humanos y vamos a hacer unas sesiones de dos horas para platicar. Entonces eso también creo que sumó dentro de la empresa. ¿En la pandemia nos pasó muchísimo que estábamos con, pues como fueron los primeros meses de la pandemia, que recordarás que todo mundo estaba asustado, frikiado, no sabías qué iba a pasar, cómo organizar el negocio, cambiar la producción? No, nunca, solamente cinco días. Bueno, en realidad la venta cinco días, la planta nunca, o dos días a lo mejor, o tres que pidió aquí el gobernador que cerráramos, pero nosotros por tener alimento pudimos seguir, pero fue cambiar todo, turnos en las noches, hacer equipos rojos y azules y mil cosas. Y entonces yo veía que toda, toda, toda mi gente estaba como en el día a día tratando de llevar adelante y la producción que era súper complejo repartir, vender en las tiendas porque tenemos toda la logística nosotros, digo toda la cadena. Y entonces yo me sentía como una líder que no estaba preparada para ser líder buena en crisis. Y entonces para lo que soy buena y en lo que me concentré dije a ver, tengo que estudiar y tengo que meterme a todos los webinars que haya sobre manejo de crisis y manejo de equipo y comunicación. Y entonces me metía muchísimo y bajaba papers de Harvard y de todo lo que podía y estudiaba Y luego después ya en la junta que tenía, que en esa temporada si lo hicimos dos veces a la semana la junta con mi equipo, una parte se les decía, a ver, les voy a platicar lo que aprendí ayer o hace dos días y les compartía lo que había platicado para que ellos también lo pudieran implementar o ellos también lo pudieran aplicar o para bajar la ansiedad. Entonces creo que para eso soy buena, como para transmitir el conocimiento, inspirarlos y motivarlos, esa parte. Y la gente le gusta mucho que dé rondines en producción o que vaya a sucursales y estar cerca de eso no lo quiero perder, estar cerca de mis colaboradores y saludarlos y ahorita ya no nos podemos abrazar, pero bueno, al menos de lejitos, tomarnos una foto, ese tipo de cosas también le dedico mucho tiempo. Y por último sería la parte de crecimiento y estrategia. Si abrimos el León, que si nos vamos a Querétaro, ese tipo de decisiones, todo lo demás lo he delegado eso en el negocio y en lo mío acá pues la grabación de los podcast, los libros, todo lo que tiene que ver con platicar un poco mi manera de ser líder y mi manera de ser mujer también es un área.
Donde. Cuéntame un poco más de eso, porque este año te aventaste a las redes sociales, te aventaste a crear un podcast, ¿Qué objetivo hay detrás de.
Esto? Justo eso, el inspirar también hombres, pero mi principal target son las son las mujeres y mostrar que puedes perfectamente bien perseguir tu sueño y que no está haciendo nada incorrecto. Porque aunque hemos avanzado mucho, la equidad de género todavía no es una realidad como debe ser, no es una verdadera equidad ni en sueldos, ni en oportunidades, ni en mil responsabilidades, ni en un montón de cosas. Y entonces las mujeres emprendemos o conseguimos nuestros sueños, sobre todo cuando eres mamá llena de culpas y toda la sociedad se encarga de levantarte la ceja así, de hacerte preguntas, ¿Cómo le haces para que te alcance tanto el tiempo? Como diciéndote seguro algo haces mal, ¿Verdad? Seguro tus hijos están.
Abandonados. La disonancia cognitiva, ellos se quieren sentir bien de que no lo están haciendo y buscan en dónde estás fallando.
Tú. Exacto, exacto, exacto. Es una y otra vez. Y entonces las mujeres vivimos como con una lupa, que nos miran más como más. Hay más fuerte la luz que está iluminando nuestro, nuestro que se. Una mujer política que sea presidenta municipal o gobernadora o presidenta, mucho más que un hombre. Y hay una parte que es real, porque si una mujer que es presidenta no hace un buen papel, dicen, ven, las mujeres no sirven para esto y en cambio es un hombre, dicen bueno, este no nos salió Bueno, pero tenemos 30 que nos salieron buenos, hay fila y hay 30 que nos salieron bueno antes en la historia, 20 no, pero hay. Pero en cambio nosotros todo es nuevo, es la primera vez que es una mujer gobernadora, la primera presidenta, la primera que crea una empresa. Entonces sí tenemos una parte así y con las culpas que ya traemos adentro, te hace un mucho más difícil y un mundo más agobiante. Entonces mucho de mi mensaje es como no hacemos nada, o sea, no estás rompiendo ninguna barrera ni ninguna frontera por salirte de tu casa y perseguir tu sueño, que puede ser con algo de economía que vas a. Pero puede ser un sueño de otra cosa que no tiene que ver con ganar dinero, pero tener un impacto en tu comunidad o en el cambio climático o algo que te apasione. Entonces mucho mi mensaje somos mucho más felices las mujeres realizadas que tenemos otro amor en la vida además de la familia y llegamos a casa con otro, ¿Verdad? Con algo más que eso. Mi mamá lo fue en su dispensario que hasta la fecha sigue, sigue yendo aún con pandemia, se nos escapaba a mis hermanos y a mí al dispensario, porque es lo que ella le apasiona ayudar. Y entonces creo que tiene que ver mucho con este mensaje de la vivencia del éxito en las mujeres puede ser tan placentera y debe ser tan aplaudida como los hombres. Y no te sientas tan mal, porque si te fijas, un hombre exitoso es mucho más aplaudido que una mujer exitosa. Un hombre ambicioso es mucho más aplaudido que una mujer ambiciosa. Nosotros en muchos sentidos todavía culturalmente nos critica. Entonces mi tema es todo lo contrario, que podemos y que lo disfrutes. Y los hijos entran al quite y tu marido también, o tu pareja y se hacen gente mucho más generosa y mucho más comprensiva si tú también lo permites. Y algo que me faltaba decirte, Oso, que en la otra pregunta que me hiciste de cómo le hacía para elegir en qué dedicarme, estaba pensando que algo que me ha funcionado mucho es cuando me metí a Shark Tank o cuando empecé a crecer como empresaria en este grupo de empresarios de YP, o se llama la organización esta o cualquier otro proyecto que me he metido, siempre busco rodearme de un buen equipo. Y entonces ahorita con Shark Time dije, a ver quiénes son las personas que más me pueden ayudar a negociar bien, ayudar bien a los chavos, a manejar bien mis redes, etcétera. ¿Entonces, ah, pues tal equipo, tal equipo, tal equipo, equipo y para el podcast con quién podemos hacer? Entonces lo que he hecho es rodearme mucho de persona y de gente que me puede ayudar, porque si yo sola quiero hacer todo, no, no puedo. Entonces eso me ha servido un montón, gente que sabe lo que yo no sé, gente que es experta en medios. Así como me preparé para ir preparada a las grabaciones, igual ahora me estoy preparando para poder ser una buena socia de estas personas. Entonces me rodeo y pago y me lleno de equipos y analizamos para tener mucha gente que me rodee, que sea súper capaz en eso y me ayude el camino a llevar mi mensaje y seguir el impacto que quiero de una manera mucho menos cansada para mí o más.
Viable. Y bueno, has hablado de que tienes contacto con Ana Victoria, que tiene victoria 147. ¿Has hecho equipo con alguien más? Por ejemplo Gina Díez Barroso, con.
Dalia Empower y la admiro muchísimo. Y fíjate que con ella no he hecho equipo y he escuchado su historia, leído varias veces y me parece.
Maravilloso. ¿No has escuchado su.
Episodio? No, ese no tengo que escucharlo. Tengo que escucharlo. Si, hay un montón de, hay un montón de mujeres padrísimas. Andrea, esta Shark colombiana, que también yo ya la conocí, también es un encanto y lo padre que te das cuenta es que la gente, lo repito, la gente que más sabe, la gente más fregona en las áreas son los más padres y más sencillos y que siempre están con ganas de ayudarte, con ganas de sumar la gran mayoría de las.
Veces. Ahora cuéntame, viene Shaktank, viene una expansión a un Cedis, nueva fábrica, ¿Cuál de todos estos proyectos es el que más te emociona en los próximos 12.
Meses? En los próximos 12. Yo creo que lo que está la fundación, también hemos platicado de la fundación, por supuesto, que también era una de las partes buenas de estar en Shark Tank, que podíamos darle mucho más visibilidad a la fundación, que es una fundación, Fundación Marisa, que se dedica a buscar justo tener más equidad de género con cuatro pilares. Uno tiene que ver con la parte de la educación y todo, porque si te fijas tú los niños cuando están chiquitos no son machos, o sea, y no, y ven a las niñas, hay muchísimos vídeos, no sé si has visto algunos en redes muy padres de cómo les pagan menos a las niñas y voltean y dicen pero por qué, porque es niña y eso que tiene que ver, o sea son igualitas, entonces no lo traemos este congénito, no es algo que aprendemos, entonces nos gusta mucho también trabajar en la parte de educación y decir claro que si seguimos con esta mostrando que somos iguales y mostrando la maravilla de tener mujeres y hombres en las empresas y en todos los temas de liderazgo nos puede funcionar súper bien. La segunda es en la parte de negocios y en las empresas, porque todavía hoy en día tenemos un 19% menos de sueldo en promedio las mujeres por el mismo puesto que los hombres en el país, en algunos estados dieciocho, diecisiete, en otros hasta veinte tantos y también depende del puesto, y también ves que si te vas a las tomas de decisiones, a los consejos, muy poquitas sillas se ocupan por mujeres, entonces también trabajamos por esa área. La otra, la violencia, que es una parte súper delicada y triste en nuestro país, la violencia de género Y por último, el cuarto pilar es que tiene que ver con las redes. Antes las mujeres nos apoyábamos mucho entre nosotras porque conocías a tus vecinas y sabías cómo la estaban pasando. Y si había algo de violencia, pues igual te traías a sus niños, o ella se venía contigo o le prestaba la tacita de azúcar, lo que fuera. Y hoy en día, con esos unifamiliares tan grandes y con esas ciudades tan grandes, la gente no sabe quién vive en el piso de abajo o quién vive a dos puertas de tu casa. Es impresionante. Una vez nos platicaron una historia muy triste de un feminicidio y en el cual cuando fueron a preguntar y investigar qué había pasado, varios de los vecinos habían dicho que habían escuchado los gritos y decían, ¿Por qué no hicieron nada? Es que no la conocemos, no sabemos que está estaba pasando. Si hubieran sabido un poco más de su historia, seguro hubieran sabido que tenía una pareja violenta y que iba subiendo el nivel de la violencia y a lo mejor hubieran ayudado más. Entonces queremos volver a construir esas redes, que nos apoyemos, que nos cuidemos, que estemos al pendiente de las mujeres. Entonces nuestra fundación, que ya va a cumplir dos años, de la cual estamos muy orgullosas porque hay mucho por hacer, por supuesto, pero cada vez tenemos mejores aliados, cada vez nos hacemos más expertas y apoyamos mejores programas. Entonces es como una parte que me apasiona. Es difícil que te escoja una. Te tengo que escoger una. ¿No? Qué bueno. Si no hubiera sufrido muchísimo. Lo de Shark Tank también, por supuesto. Me emociona muchísimo. Me emociona ambas partes. Me emociona ya que salga al aire y el de empezar a tener más seguidores y más influencia y poder poder hacer un impacto y tener un impacto positivo más grande. Y también me emocionan los proyectos en los cuales invertí, que varios de ellos Les tengo mucha ¿Cuántos.
Invertiste? ¿Puedes compartir el.
Número? Sí, invertí en total, porque en esto es una buena pregunta, porque fueron como dos partes, 11 proyectos entre las dos partes. Muchísimos, muchísimos, muchísimos. Y fíjate que algo que nos decían es que las mujeres de las Sharks, mujeres en todo el mundo, tenían fama de invertir menos que los que los hombres. Y vas a ver cómo las otras mujeres que están conmigo también invirtieron un montón, 11.
Proyectos. A ver, no entiendo bien cómo funciona. Entiendo que tienes que poner una inversión mínima para hacer Shark, pero de ahí te puedes ir para arriba todo lo que.
Quieras. Sí, o ellos, ellos, ellos, los emprendedores te presentan su caso, pero digamos.
En el pool para hacer Shark en el programa no, o sea, si te vas toda la temporada y no inviertes en nada, no te regañan, pues bueno.
Pero yo imagino que sí, yo imagino que sí quieren que inviertas porque es parte de. No, yo imagino que sí, pero no es así como tienes que invertir tanto o no has invertido tanto. No, no va por ahí porque hay personas, por ejemplo, recuerdo Jorge Vergara que fue, que fue Shark durante una temporada no invertí, no invertí, no invertí, de repente invirtió 8 millones en un solo proyecto. Entonces depende de cada Shark es diferente. Hay algunos que se la piensan más, otros muchos los hice, la gran mayoría lo hice asociada con algunos de ellos para también darle más valor al emprendedor o a la emprendedora y también para aprender con ellos en esta primera temporada que me toca.
Participar. Oye, ¿Piensa seguir invirtiendo ahora por fuera? Porque supongo que te van a empezar a llegar mucho más deal.
Flow. Sí, yo creo que un poco, por supuesto, sí, sí es algo que valga mucho la pena, pero de momento me siento algo saturada en cuanto, Porque creo que tiene que ser smart money, no nada más es poner la lana, sino poner tu tiempo. Entonces en este momento de mi tiempo digo no, ya no, ya no me da para más otros proyectos más, porque si es bastante complejo y si quieres realmente tener un impacto positivo en este emprendedor, tienes que dedicarle horas al mes, tienes que dedicarle horas a sentarte y a revisar y ver su lógica de cómo ha hecho su negocio, cómo podemos crecer o ayudar. A lo mejor tienes tú muchas de las inversiones. Ellos, hay algunos que piden hasta bien poquito dinero y ofrecen una gran cantidad, pero quieren algún Shark en particular o alguien que tenga ciertos contactos y que los ayude a entrar a cierta cadena de supermercados o de farmacia o que tenga el know how de algo que les vale mucho más que el.
Dinero. Conozco a unos emprendedores, conozco varios que picharon en esta, en esta ronda y hay uno en particular que no va a decir nada del programa, pero que se sorprendieron porque es una empresa pues bastante atrevida, por decirlo así, de productos medio fuera de la caja y que tú fuiste, no invertiste, pero me parece que fuiste una de las que fueron más.
Animadas. Les echaba muchos porros, ya sabes de qué habla. Sí, es que creo que, creo que aunque no invierte, fíjate que parte de mi idea cuando entré a Shark era, aunque no les invierta, que siempre lo que yo comparta y lo que yo diga sea algo que les pueda sumar, porque a veces les das dos ideas o le dices, ¿Sabes qué? No redondo, hazlo cuadrado o no lo vendas así en este tamaño, se vende mucho más en este tamaño y ya con eso, a lo mejor esa es la diferencia, ¿No? Y también tienes que pensar que no les está salvando nada más a ellos, sino todos los millones de personas que están escuchando. Entonces es un gran compromiso, pero también es una gran oportunidad y tengo que mostrar que en México se puede hacer negocios pagando todos tus impuestos, pagando bien a tu gente, pagando el seguro social, porque sin hacer trampa, ya ves que hay como esta idea de que no avanza, no avanza y que somos corruptos y no, A mí me gusta mucho mostrar que puedes crear una compañía y puedes crear una empresa donde todo cumplas con todo y no pasa nada. Y puedes crear, por supuesto, una empresa en la cual eres una buena persona con la gente y no tienes que ser el duro, el jefe estricto o el que sólo se va por el bottom line o por dinero. Entonces sentía que era una gran oportunidad de mostrar otra manera de hacer negocio.
También. Marisa, ¿Qué puedes hacer hoy que no podías hacer hace 12 meses? Eres alguien que aprende constantemente y este año nos ha enseñado muchísimo.
Muchísimo. Puedo llevar mucho más conferencias y juntas por Zoom a distancia, mucho más. Puedo compartir más por otros medios que no sean en persona, o sea, mis ideas, ya sea en un correo o en un WhatsApp más pequeño. Eso me ha hecho mucho más, mucho más hábil y puedo confiar más que aunque no nos veamos, porque al principio cuando empezó la pandemia, nosotros, nuestro equipo, jamás en la vida habíamos tenido una llamada por Zoom. Nunca, nunca, con nadie. Y entonces fue como aprender toda una nueva manera de trabajar. Y yo tenía muchísimo pendiente de que decía, cómo van a sentir mi cariño o mi importancia por ellos, mis colaboradores, si no puedo ir a las sucursales, si no pudimos tener posada, que es cuando los veo a todos, el Día de la Familia no lo tuvimos tampoco el año pasado, no voy a poder. Y me sorprendió que entonces me grababa muchos videos, sobre todo al principio de la pandemia, para tranquilizar a la gente, para que supieran que su sueldo iba a ser igual, que no había perdido en su trabajo y mil cosas más que les quería compartir. Entonces me grababa así, a veces yo solo me grababa con el celular. Y me sorprendió Darme cuenta que el feedback era de Ay qué bueno Sentirla cerca, qué bueno que siga con esa sonrisa, qué bueno que la tenemos de líder. Entonces me di cuenta que aunque no esté en persona, si puedes transmitir mucho a través de un micrófono y a través de una pantalla. Eso para mí es un gran, gran aprendizaje de estos 12.
Meses. Marisa, si pudieras escribir un mensaje en el cielo para que millones de personas lo vieran, ¿Qué.
Diría? Yo creo que diría mi frase favorita que es del Dada y Lama, que te la comenté hace rato, que es la generosidad genera abundancia. Estoy convencida que si damos, si das tu tiempo, si das lo que conoces, si das pasteles, como en mi caso este, siempre te va mejor. Si le das la ayuda, le pones el hombro, un amigo, además de que te sientes súper bien, te viene mucha abundancia siempre. Entonces que no, que no tengan miedo de compartir. ¿A veces la gente me dice, Marisa, pero tu receta no te da pendiente que que la sepan tus colaboradores? Igual se van y se van y ponen su negocio. Qué padre. Es enorme Guadalajara, el país es enorme y alcanza para muchas roscas de chocolate, no nada más las nuestras. Entonces creo que la manera de compartir se da en muchos sentidos y es lo más satisfactorio. Y si quieres tener éxito, sí creo que debes de.
Compartir. Marisa, es sumamente inspiradora tu historia, la cercanía con la que te expresas. Yo en preparación para esta entrevista, de verdad que aprendí muchísimo y hasta tuve conversaciones ayer con el equipo. Quiero cambiar, quiero ser un mejor jefe, quiero ser más. Tú eres una crack. Muchísimas gracias por estar hoy aquí. ¿Hay algo que quieras.
Agregar? Ay, nada. Me siento emocionada de escuchar que alguien como tú, a quien admiro y escucho, tenga algo que aprenderme a mí, así que más me emociona y más me entusiasma para seguir transmitiendo todo lo que me apasiona y me gusta en la vida. Y gracias. Al.
Contrario. Ti Marisa, ¿Dónde puede seguirte la gente.
Entonces? Me sigue, se llama Marisa Lazo Oficial, que en Instagram nos pueden seguir también. Estamos en. Bueno, tenemos nuestros podcast que es Compartiendo con Marisa Lazo y creo que de momento está.
Ahí. Sí, ya después estaremos en Marisa, ¿Tienes alguna cuenta de la.
Pastelería? Sí, pastelerías en plural. Pastelerías Marisa y Dolce Natura, que no alcanzamos a platicar nada de los helados. Otra vez no.
Vuelves. Ya nos queda otra Helados, que hay una historia buenísima también de Neve Yelato, como se vendió la recompró. Bueno, te estás.
Metiendo. Claro. No, es súper, súper interesante. Ya platicaremos de Dolce Natura, que es también otro gran proyecto y otra gran pasión. Pero bueno, también está dolcenatura que también es de nosotros, de toda la.
Compañía. Marisa, muchas gracias otra vez por estar aquí y mucha suerte en Shark.
Tank. Gracias, Oso. Ya me verás. Un.
Abrazo. Lo que le dije a Marisa de querer ser más como ella no es broma. Si te gustó el episodio, compártelo con alguien usando el link Cracks LA. También sigue crackspodcast en Spotify o suscríbete en itunes y califícanos ahí con cinco estrellas para que más gente nos pueda encontrar. Mencióname en Instagram o Twitter con la lección que más te llevas de Marisa como Y no olvides mencionarla a ella. En Instagram como arisalaso oficial puedes encontrar links a todo lo que Marisa y yo hablamos el día de hoy, incluidos todos los libros que mencionó en Cracks LA. Y eso es todo por hoy. Yo soy Oso Traba y espero que tengas una semana de.










