MARTHA DEBAYLE | MENTALIDAD para EMPRENDEDORAS: Cómo CREAR TU MARCA y dejar LEGADO

This is a YouTube video titled "MARTHA DEBAYLE | MENTALIDAD para EMPRENDEDORAS: Cómo CREAR TU MARCA y dejar LEGADO" featuring a detailed conversation between Oso Trava and Martha Debayle. The content is a motivational and educational talk focused on entrepreneurship, personal branding, overcoming fear and impostor syndrome, intuition in decision-making, work-life balance, and legacy building. The discussion includes audience Q&A, highlighting Martha's experiences and advice for entrepreneurs, especially women, on discipline, authenticity, and leadership. The video was created in August 2025 and showcases a rich dialogue between the two speakers in Spanish, with Oso Trava moderating and engaging Martha in a deep exploration of her journey and insights.
Gracias.
Siéntate, por favor. Estás aquí en tu casa.
Me sentí Lady Gaga por dos minutos.
Tú te sientes Lady Gaga todos los días, señor.
Hasta me dio un Hi fi y todo.
Nada más una horita de salida vas a recibir más, te lo garantizo.
Yo te quiero hacer una mención honorífica a ti.
No, no se vale.
Yo les voy a decir una cosa. Ejecutar lo que ustedes han vivido estos dos días requiere muchísimo esfuerzo. Y lo más importante de todo lo que han visto estos últimos dos días y los últimos años en las redes de Oso Traba es el ejemplo perfecto de alguien que está dedicado a servir. El hecho de que tú nos hayas dado la oportunidad a través de tus redes, a través de tu podcast, a través de tus entrevistas, a través de tus summits, a través de tus retos y. Y lo que hemos vivido todos el día de hoy es el mejor regalo que nos pueden dar. Porque la oportunidad de escuchar a gente tan capaz como la que has entrevistado y a gente tan inspiradora y tan motivadora, eso es regalar conocimiento, eso es regalar experiencia. Y por todo lo que nos has inspirado a través de todos tus entrevistados. Thank you, my friend.
No, Marta, muchas gracias.
Un aplauso.
Muy generosa, Marta. Marta, tú siempre has sido muy buena conmigo. Te agradezco. Agradezco estar aquí. La gente te conoce y te ubica como. A ver, tú has construido una personalidad de décadas. No vamos a decir cuántas porque es irrelevante.
Son muy pocas, muy pocas, no se confundan.
Pero la realidad es que tu nombre es símbolo de calidad, de estatus, de alcance, de un inglés impecable, evidentemente. Pero la gente yo creo que te conoce y. Y los humanos tenemos una memoria muy corta, entonces se nos olvida. Pero tú fuiste emprendedora, sigues siendo emprendedora. Y no solo cualquier emprendedora. Tú fuiste la primera emprendedora Endeavor en México, la primera emprendedora, la primera empresaria que se acercó a Endeavor a unirse a esta gran comunidad. ¿Cuántos emprendedores tiene hoy ya? Cientos, casi miles. Y Marta fue la primera. Y yo quiero que regresemos el tiempo a ese momento en el que no eras Marta de baile, eras Marta con una idea.
Exacto.
¿Quién eras tú? ¿Qué querías lograr?
¿Y saben qué? Porque sé que la gran mayoría de ustedes son emprendedores, yo creo que este es el mejor regalo que les quiero dar. Yo creo que todo el mundo quiere contar la versión más sexy y más exitosa de su historia. Pero compartir conocimiento y compartir experiencia es hablar con la verdad. Y cuando yo pienso en esa Marta que Vincent Esperanza no me dejará mentir, 2001, yo les voy a contar lo que seguramente va a resonar con muchas de ustedes y con muchos de ustedes. Estaba recién divorciada, tenía una hija de cuatro años, una de uno ganaba siete mil pesos al mes, por si ustedes creen que la televisión paga dinerales. Y estaba sumamente preocupada de qué iba a hacer con mi futuro. Y mi idea era crear un proyecto de Internet digital para tener todo el contenido que yo había compartido en la televisión de manera permanente, para ayudarles a los padres jóvenes a criar hijos con más información y con más conocimiento. Y cuando me invitan a formar parte del casting o de la audición para este nuevo proyecto, The Endeavor in México, Con el gran don Pedro Aspe al frente, yo ¿De qué me están hablando? Yo tengo carrera trunca. Me gradué porque Dios es grande, con 7.6 de prepa, me salí en tercer semestre de la carrera. Yo no fui a Harvard, yo no tengo un MBA como mis hermanos. Y me sentía muy incapaz. Y esto se los cuento porque todos nosotros, todos ustedes, en algún momento del pasado, del presente o del futuro, se van a sentir incapaces para lo que tienen enfrente. ¿Y cuando me escogieron para irme a un panel en Argentina y me sentaron a hablar con el presidente del Banco de Uruguay y con el director del Sloan School of Entrepreneurship, MIT, yo qué les voy a decir? Si yo no sé nada de lo que seguramente ellos quieren oír. Y yo hablé en esas entrevistas de mi pasión, de mi proyecto, de lo que yo creía y quería para los siguientes 10 años para los padres y madres de México y Latinoamérica. De eso hablé. Yo me fui de regreso a México en un vuelo muy largo, Buenos Aires, obviamente sabiendo que iban a escoger a cualquiera de los otros emprendedores que sabían mucho más que yo, que habían llevado hojas de Excel, que tenían su choro y su proyección financiera súper armada. Y cuando me llamaron por teléfono dos semanas después, yo agarré una caja de Kleenex para esperar la pésima noticia. Por supuesto, no te escogimos a ti y la noticia de todos los que fueron, solo te escogimos a ti. ¿Y por qué me parece una lección tan valiosa y una lección que me ha acompañado los siguientes 30 años de mi vida? Porque la pasión, el compromiso, pero sobre todo la intuición de lo que estás haciendo y de cómo tomas decisiones, es para mí y ha sido mi mejor acompañante hasta el día de hoy. Y así es como empiezo a ser la primera emprendedora en deber. No porque tuviera las cualidades que necesitaba en ese momento, porque tuviera el talento legal, contable, fiscal, lo que me quieras decir, pero porque tenía la férrea convicción en mi sangre de sacar este proyecto adelante a como diera lugar. Y yo creo que ese es uno de los grandes talentos del verdadero emprendedor. Número uno, estar dispuesto a pagar el precio que uno tenga que pagar para que las cosas salgan. Y número dos, ese grado de locura que solo tenemos nosotros. Porque si a mí me hubieran dicho lo que me esperaba los siguientes 30 años, nunca hubiera ido a Buenos Aires. Pero esta es una para mí de las grandes lecciones que yo puedo compartir con todos. Porque cuando me llamó la vicepresidenta de Endeavor por teléfono y me ¿Por qué quieres ser parte del grupo de Endeavor a nivel mundial? Vergonzoso. Me puse a llorar. Me puse a llorar porque tenía mucho miedo. Me acababa de separar, era mamá, estaba pasando por un divorcio, me sentía chiquita, me sentía muy vulnerable y me sentía muy incapaz. Y yo creo que esta mujer, ya ven que los gringos son muy serios y muy profesionales. Ha de haber this woman is totally out of control. ¿Qué onda con llanto? En el mundo profesional esto es inaceptable. Pero yo creo que ella vio a través de mí, y la gente ve a través de uno de la convicción, la pasión y lo que para mí significaba no calificar para Endeavor en ese momento, que al final iba a ser un sello de validación, que iba a darme la autoridad para seguir el camino que todavía me tocaba andar.
Marta, tenías miedo de no ser suficiente en ese momento. Necesitabas la validación, el permiso, el sello de Endeavor. Dices que actuaste con pasión, con intuición, y que de haber sabido, tal vez no te hubieras rifado. Pero lo has vuelto a hacer por 30 años, una y otra y otra vez. Y cada vez en un negocio diferente, cada vez en un negocio que igual no tienes ni idea. Y tú y yo nos sentamos a platicar, a ver, nos hemos visto muchas veces en los últimos meses y cada vez me dices, Oso, no sé lo que estoy haciendo. ¿A qué le Tienes miedo hoy? ¿Cómo controlas ese miedo? Porque evidentemente no se te ha, no se te ha quitado, pero aún así sigues actuando.
Saludé a varias de ustedes acá afuera que dijeron que venían porque querían escuchar la verdad. Y creo que es el mejor servicio hablarles con el corazón en la mano. Yo creo que tristemente tendemos a idealizar a la gente que admiramos. Y yo les quiero decir que la Marta de hace 30 años es muy diferente en muchas cosas hoy, pero es muy similar. Yo sigo teniendo miedo en cada decisión que tomo. Tengo el precioso y divino síndrome del impostor todavía, en donde sigues dudando si eres capaz de hacer lo que se supone que tienes que hacer. Y creo que de eso padecen muchas, sobre todo mujeres, pero también hombres, pero sobre todo mujeres, porque no crecimos necesariamente todas en lugares donde te dijeron que si podías y que tus sueños se podían hacer realidad y que tenías lo que se requería y que confiaras en ti. No lo escucharon, o a lo mejor escucharon lo contrario. Entonces, cuando uno viene creciendo con esta huella entre desconfianza, pero por otro lado miedo, pero por otro lado de incapacidad de creerte que tienes las tablas o las herramientas para hacer lo que quieres, cada decisión da muchísimo miedo. Y cuando a mí me preguntan ¿Qué haces para no tener miedo? Les tengo una respuesta, no sé, porque no existe un antídoto. Todos, todos, en mayor o menor grado para una cosa o para la otra, vamos a sentir miedo y vamos a sentir incertidumbre. Y eso no hay cómo darle la vuelta. Creo que la única diferencia entre la gente extraordinaria y la gente ordinaria se llama valentía, se llama aventarte con todo y miedo, se llama estar dispuesto a hacer lo que sea que tengas que hacer para conseguir tu resultado. Aguantarte la pena, aguantarte el miedo, aguantarte el y si no me sale, aguantarte el fracaso. Porque normalmente, te voy a decir una cosa, Oso, cuando más miedo tienes y cuando más incertidumbre tienes, normalmente estás rodeada y acompañada de no solamente tu voz interna que es tu peor juez, pero estás acompañada a lo mejor de tu mujer que le da pavor que vayas a perder la colegiatura de los niños. Y a lo mejor estás acompañado de tus papás que no quieren ver que te des contra la pared. Y es muy fácil hacer las cosas complicadas cuando tienes paleros a tu alrededor que te aplauden y te dicen, vas, tú puedes, venga. Claro que sí, te va a salir. Pero normalmente eso no es así. Yo me acuerdo cuando estaba yo recién divorciada, llegó una compañía transnacional a ofrecerme medio millón de dólares por comprar el 80 % de bebé mundo. Todos mis amigos banqueros, consultores de las consultoras más importantes, mi mamá con quien estaba yo viviendo junto con mis dos hijas, me decían, vende, no seas tonta. Y claro, como no van a saber más los consultores de las consultoras más sensuales y eróticas que hay que Pain Consulting y Mackenzie, todos estos, tu mamá, que ya saben que su palabra es ley y lo que te dice tu mamá siempre te pasa. Y me decía, tú no puedes ser irresponsable con tus dos hijas. Vende. Tomar la decisión menos popular para los demás, pero la mejor para ti. Toma mucha valentía, toma mucha autoconfianza, toma confiar en tu instinto, el no tener el aplauso a tu lado. ¿Seguramente si yo que? Miren que necesitaba el dinero como pocas. ¿Se acuerdan que les acabo de contar que ganaba 7 mil pesos? Ahora imagínense medio millón de dólares para un proyecto que acababa de nacer de una transnacional que podía meterme todo el hombro. Si eso hubiera sucedido, yo no creo que Bebe Mundo existiría hoy. No creo que existiría The Media Marketing Knowledge Group. No creo que yo sería quien soy. Porque la decisión no la tomé por llevar la contra. La decisión no la tomé después de ver en blanco y negro todos los números que me daban mis amigos consultores de por qué esto hacía sentido. La decisión la tomé instintivamente porque el proyecto al que yo estaba tirándole y la filosofía y la misión de la compañía que tenía que ver con la mía, se iba a perder. Y si no hay misión y no hay propósito, no hay absolutamente nada.
Qué inspirador, Marta. Yo digo mucho que la diferencia entre un necio y un perseverante es el resultado. Puede ser todo lo que acabas de decir y darte en la madre. Y entonces te van a decir que necia, te dije, como seguramente te ha pasado, confiante, confiaste en tu instinto, fuiste en contra de la opinión popular y te diste en la torre. ¿Como distingues dónde ir, dónde no ir, dónde hacer caso, dónde dejarte asesorar? Porque para eso entraste en Débor.
Sí, pero te digo una cosa, claro que te puedes dar en la torre. Claro que me he dado en la torre. El instinto tiene para mí un 1% de probabilidad de no salir bien. De hecho di hace un par de años una conferencia en el Harvard Business School de The Power of intuition porque el 99% de las veces que yo he tomado las decisiones con intuición me han salido bien. Y yo te puedo decir aquí con la mano en la Biblia que cuando le he hecho caso a los demás me he equivocado la gran mayoría de las veces. Cuando vas en contra de tu corazonada y me pasen las cosas más tontas y me pasen las cosas más complejas, me acuerdo hace algunos años que todo el mundo me insistía que ese era el CEO que yo tenía que contratar y yo en mi corazón decía estoy mal, pero es que a mí no me late. Y esa latida a la que pocos le hacen caso es para mí la brújula más grande. Y no sabes cómo me equivoqué. El otro día mi director digital me decí ya no subas las fotos, es demasiado tarde. Y yo no, pero es que yo creo que sí van a jalar. No, no las subas, se van a desperdiciar. Las subí y tuvieron como 1500 views, un millón de impresiones y ya saben, 65 mil likes. Entonces uno tiene que seguir su intuición y yo creo que por supuesto que vas a fracasar y de eso también se tiene que aprender. Y de no hacerle caso a tu intuición por hacerle caso a las demás, que yo no estoy seguro si la palabra correcta oso es ser necia o ser testaruda. Es confiar en lo que sientes y si te equivocas también es una gran lección para ti y es tu error. Y a mí me fascina ser dueña de mis errores y ser accountable y responsable de lo que yo decidí y no permitirme a mí misma ni alguien más echarle la responsabilidad de un error que yo he cometido.
¿Y en este contexto y en el contexto de mentorías asesorías cómo juegan? Porque está claro, eres una mujer con una intuición muy fuerte, muy potente, una personalidad con un drive excepcional, pero te has rodeado de buena gente que te ha ayudado. ¿Cómo involucras la opinión de expertos? Si bien no es para que te dicten qué hacer, ¿Cómo te informas? Tal vez es una manera de informar tu intuición.
Es una manera de informar mi intuición. Acabo de tener una junta hace un par de días muy intensa sobre inteligencia artificial, de lo cual sé bastante poco. Y justamente esta reunión fue porque quiero entender bien, porque quiero tener la información, porque quiero tener la educación para tomar una decisión informada y para alimentar mi intuición y entender por dónde voy. Y claro, yo creo que uno de los. De los dones o de los talentos más importantes que tiene que tener cualquier emprendedor, y sépanselo todos, es saber lo que no sabes. Saber lo que no sabes. Porque cuando uno es emprendedor, uno cree que nadie conoce a su bebé mejor que uno, que nadie entiende el negocio mejor que uno. Y les tengo una noticia, tener esa postura también te quita de la enorme oportunidad de rodearte de gente extraordinaria que sabe más que tú, que puede educarte más a ti para que tú instintiva o racionalmente tomes la mejor decisión. Y yo creo que tener la humildad, sintiéndote el papá de los pollitos o la mamá de los pollitos, de saber que hay gente allá afuera mucho más capaz que tú, que tú necesitas para apuntalarte en lo que tú no eres bueno, es fundamental para cualquier emprendedor.
Marta, tú hoy eres una de las figuras más reconocidas no solo de la televisión, del radio y del Internet y los medios impresos y de todos lados, de redes sociales. Eres tabo. Y yo que trabajo en mi equipo, en el equipo de contenido decimos que eres la OG Influencer, o sea, la original gangster. Tú inventaste esta industria aquí en México y eso tiene pros y contras. Hoy todo mundo quiere crear una marca personal que tal vez alimente su negocio, y eso está muy bien y funciona. Y tú lo has hecho de manera magistral. Construiste empresas, has generado equipos, tienes marcas, asociaciones, colaboraciones. Has hecho y deshecho con tu marca personal lo que has querido y está bien y te tiene viviendo una vida muy próspera. Pero tú y yo lo hemos platicado, ¿Cuál es el lado oscuro por un lado no solo es tu mamá y tus consultores los que te opinan en contra, sino el mundo entero el que te critica? Y por otro lado, este imperio que has construido alrededor de ti, de tu persona, no sabemos si puede sobrevivir sin ti y lo hemos hablado y te tiene hoy, si bien eres una persona sumamente volcada a su trabajo y que te encanta estar en friega, pues ya también hay días que quieres descansar. ¿Cómo piensas de eso? ¿Cómo piensas de la luz y la sombra de crear una empresa alrededor de una persona? Sí, claro.
Yo hablé mucho, lo voy a romper en varios pedazos. Mira, para empezar yo quisiera aclarar que una marca personal no es algo que alguien puede crear por ti, no es algo que uno estratégicamente piensa. Yo no pensé me voy a convertir en una marca. Yo creo que uno se convierte en una marca como resultado de un trabajo más profundo. Yo creo que uno se convierte en una marca número uno cuando uno entiende cuál es su propósito y cuál es su misión y cuál es el objetivo que uno tiene en este mundo. En mi caso particular, creo que eso resultó siendo la razón por la cual yo estoy en los medios. Yo no estoy ahí ni por poder, ni por dinero, ni por reconocimiento. Yo estoy ahí porque yo tengo la fiel convicción de que yo tengo el poder, la voz y la influencia para hacer una diferencia en la vida de los demás. Y por ese compromiso y por ese objetivo es que me he convertido para mi audiencia, en lo que yo soy para ellos, lo que sea que yo sea. Pero una marca personal no es algo que tú puedes inventarte, porque al final ser congruente entre lo que eres, lo que piensas, lo que sientes, lo que dices, ser consistente entre tu vida profesional y tu vida personal, es lo que fortifica la visión o la imagen que tiene la gente de ti. Mucha gente le pregunta a las personas que están cercanas a mí y esas 100 personas, porque pareciera que lo que ven en redes o lo que oyen en radio es un personaje y que yo, Marta, en mi casa o en mi oficina soy otra persona. Y yo creo que el poder de este nivel de influencia tiene que ver con la congruencia en que yo soy la misma persona en radio, excluyendo algunas groserías que no puedo decir en Radio Nacional que en mi oficina y los valores y mi filosofía de servir y de generar contenido de primera para mi audiencia y tratar de subir el umbral de merecimiento de quienes me escuchan o me leen. Eso es lo que ha creado la marca que la gente percibe que yo soy hoy. Esto no fue un plan, eso no puede ser un plan. Eso tiene que uno tenerlo en la panza y en el corazón y se tiene que salir hasta por los poros. Y yo, gracias a Dios, vengo de un papá que siempre ha dicho que el que no sirve, no sirve. Y mi misión siendo esa labor de servicio, soy la misma persona cuando me piden una foto aquí atrás de este escenario, y soy la misma persona aquí y soy la misma persona en la radio. Y yo creo que la consistencia, la honestidad y la autenticidad es lo que hace una marca admirable, una marca respetable y una marca inspiradora. Ya se me olvidó la otra pregunta.
La segunda parte. ¿Esa es cómo la construyes? ¿Como no te vuelves esclavo de ella?
Oh no, that's imposible. Eso es imposible porque tú eres quien eres 24 horas al día. Te oí hablando con Vincent Esperanza, y sabes que no estén hablando a mis.
Espaldas porque sabemos que tienes oídos en todos.
Exacto. No los vi en el Instagram del Oso ayer que tú decías que yo acepto quién soy. Yo no soy una persona que tiene equilibrio, no lo conozco y si me empujan no me gusta. Yo soy workaholic, soy atascada, soy apasionada. Y les tengo una noticia. Si eso funciona para ti y para tu familia, that is OK. Pero yo creo que empezar con la autoaceptación y aceptar que así eres, que eres binario, que eres de blanco y negro, que lo que haces corre por tu sangre y no es simplemente un trabajo de 5 a 6 o de 8 a 5, es parte de quién eres. Yo creo que hay muchas personas que somos así. Claro que soy una esclava de lo que he creado y claro que soy una esclava de mi trabajo. Y por supuesto también que me preocupa, porque otra vez, siempre hay un precio que pagar y nunca es bonito. Chicas, yo tengo muchas amigas que están el martes, bueno, tantas, pero el martes a las 3 de la tarde haciéndose un facial. Y yo me pregunto cómo será esa vida o tomándose un Café a las 11 de la mañana con las mamás del colegio. Y yo ¿Cómo será esa vida? Yo tampoco pero esa no es mi vida y esa no es la vida que yo quiero tener y el precio que pago es que estoy permanentemente con los pelos de punta, con la adrenalina, todo lo que doy, trabajo hasta las doce una. Pero eso es lo que hoy por hoy me hace feliz, el futuro. Yo creo que el tema de Legacy acéptense como son y si alguien les dice que tiene una vida equilibrada pero que es una súper workaholic, mienten, mienten. ¿Ahora, lo que sí es preocupante cuando un negocio depende de ti y de tu marca personal es cómo vas a pasar la estafeta a la siguiente generación y eso es algo que hemos platicado tú y yo mucho, qué es lo que sigue? ¿No me imagino yo teniendo 82 años, aunque por otro lado pienso bueno Martha Stewart, esa es la edad que tiene y seguir al ritmo en el que yo trabajo, pero más que eso me preocupa cómo voy a dejar mi legado, a quién le voy a pasar la estafeta? Tengo la desfortuna o la fortuna de que ninguna de mis dos hijas tiene mucho interés en seguir mis zapatos y las felicito y las aplaudo por no permitir que la corriente de su mamá no las arrastre a ir a donde ellas no quieren ir. Creo que parte de la construcción del futuro para ver si algún día encuentro paz interior y equilibrio personal va a ser ayudar a las nuevas generaciones a a construir y a convertirse en quien quiere ser en este medio y empezar a pasar la estafeta subdividiendo en diferentes áreas, en diferentes temas, en diferentes rubros, quién puede entrar a tomar lo que yo empecé y seguir corriendo más adelante para que las nuevas generaciones sigan perpetuando ese legado. Pero también porque pienso que parte de la obligación de nosotros que ya estamos en cierto nivel y que hemos recorrido cierto camino, sí es nuestra responsabilidad ayudar, inspirar, empujar a que muchas mujeres allá afuera y muchos hombres que quieren a lo mejor seguir un poco nuestros pasos y que quieren hacer sus sueños realidad, encuentren en nosotros un apoyo y eso ya lo empecé a hacer.
Hablabas de cómo cuando te ofrecieron comprar Bebemundo, entraste a Endeavor, tenías la misión de ayudar a papás y mamás a ser mejores papás y mamás con más información, eso lo hiciste, lo has hecho en mil formatos, ha evolucionado hoy. Acabas de mencionar algo diferente, una misión. No sé si es una misión, pero es algo que quieres lograr, para lo que estás trabajando y generando proyectos. ¿Cómo definirías hoy si pudieras hacer, ya sabes, tu misión? La misión de Marta de Baile Hoy.
Mi misión son dos cosas muy importantes. Es recordarles todos los días a quienes me siguen que si pueden, que si hay forma, que aunque crean que no saben, sí saben. Que aunque crean que no tienen cómo ni con qué, que no lo han descubierto, pero ahí está. Y creo que por eso para mí la autenticidad y la honestidad y tener esta relación íntima con mi audiencia, que comparto mucho de lo que pienso y lo que siento y de lo que me ha pasado y de mis fracasos, no solamente profesionales sino personales, es recordarles que no son los únicos, que no están solos, que no son los últimos. Where there's a will, there's a way Y que si yo pude con todas las adversidades que yo he tenido, ustedes también van a poder. Esa es una misión. Y la segunda misión, a través de todo lo que puedo generar, desde un shampoo hasta un lipstick, desde un saco hasta un podcast, desde un programa de radio hasta unos lentes, es darles las herramientas que los ayuden a repensar lo que piensan que piensan. Porque parte de la razón por la cual hoy somos como somos es en parte porque somos víctimas de lo que escuchamos, de lo que creemos, de lo que nos dijeron. Y gran parte de nuestros obstáculos, de nuestros límites, de nuestros pensamientos son herencia de alguien más. Y si yo, a través de las increíbles y entrañables conversaciones que tengo con especialistas de primera, puedo provocarles el cuestionarse por qué creen y sienten lo que sienten, mi misión está cumplida. Y si yo puedo enseñarles a subir su umbral de merecimiento, a recordarles con mis estándares que son cuasi enfermos de perfección y de excelencia y de subir la vara todo lo que hacemos dentro de mi compañía para recordarles a ustedes que ustedes merecen más de lo que les dijeron que merecían. Merecen a veces una mejor pareja, merecen un mejor trabajo, merecen tratarse mejor, merecen mejor radio, merecen mejor televisión, merecen más. Y para mí esas dos son las grandes, grandes misiones. Enseñarles que sí pueden estar ahí para servirles, darles el contenido para que suban su umbral de pensamiento y de merecimiento y que siempre sepan que no importa que hoy no estén listos, pero cuando escuchen algo que les haga clic y les caiga el 20 y que estén listos para hacer esa transformación, para tomar esa decisión, para hacer ese cambio. Ahí estoy yo y todo lo que he hecho, todos mis contenidos y toda la gente con que trabajo.
Yo creo que una siguiente pregunta mía sobraría después de lo que acabas de decir, Marta. Y sé que hay mucha gente que muere por la oportunidad de platicar contigo. Entonces, ¿Por qué no aprovechamos estos dos minutos más los 10 que tenemos para preguntas y así más gente pueda hacerlas? Si me ayudan repartiendo los micrófonos y quien ya tenga un micrófono, vamos por acá.
Hola, ¿Qué tal, Marta, Muchas gracias, Bra? Lo filoteo. Tengo una startup en salud y tengo mi propio podcast también.
Felicidades.
La primera. Mi esposa me manda decirte que te ama más que a mí. Es la primera. Y pregunta concreta. Siendo una marca personal tan alineada a principios, valores y te llueven proyectos, propuestas y decks y todo mundo te pincha cosas, ¿Qué criterio utilizas para no traicionarte a ti misma?
Déjame contestártela en dos partes porque esto es precioso y va a ser tan educativo y tan explicativo. Miren, uno tiene que tener claro quién es y de qué va, para qué estás haciendo lo que haces, cuál es tu misión y cuál es tu propósito. Y lo digo porque yo no sé cocinar. ¿Y adivinen que? No quiero aprender, pero no sé por qué. Curiosamente hay dos, tres cosas que se hacen muy bien y una de ellas son unos chilaquiles. ¿Alguien ha visto la receta de los chilaquiles en YouTube? Claro, tiene como 3 o 2 o 5 millones, una locura de views. Y de repente ay, ¿Saben qué? Les voy a enseñar a hacer unos huevos a la francesa en baño María. Y son tres recetas. Inmediatamente, hace algunos años mi equipo me decí oye, está jalando cañón lo de tus recetas en YouTube. Hay que hacer más. Y les 0, yo no soy Chepina Peralta. Es bien tentador hoy en día convertirte en lo que la gente quiere que tú seas. Y uno cuando tiene claro como marca, como persona, como compañía, quién es, cuál es tu ADN, What you stand for, cuál es tu filosofía, cuáles son tus valores. Es muy fácil, ¿No? Hacerte bolas. Saben la cantidad de marcas que se acercan a mí porque quieren colaborar. Y uno tiene que preguntarse, lejos de la tentación de verte en la televisión en un comercial increíble o de tener una cuenta de banco más gorda, ¿Esto hace sentido con lo que yo creo? ¿Esto habla de lo que yo hablo? ¿Esto va hacia dónde voy yo? Es así de simple, querido. Y uno no puede sucumbir ni a vender un pedazo de tu compañía porque se va a desvirtuar. Ni acabar asociándote con una marca que no tiene nada que ver contigo, ni acabarle diciendo sí a un post que no tiene nada que ver con quién eres. Por eso es tan importante ser congruente y consistente con lo que tú eres adentro. Porque tú puedes hacerte una máscara y puedes hacerte un personaje, pero eso con un poquito de viento y un poquito de agua se te borra todo. Pero lo que uno trae en el estómago y lo que uno trae en la vena y lo que uno trae en la panza, no hay nada que te pueda mover. Así es que quien tiene que tenerlo claro eres tú. Y besos a tu mujer. Dile que yo también la amo.
Vamos por acá.
Hola Marta, ¿Qué tal? Hola, soy Karina Sánchez.
Hola Karina.
Soy apasionada del Customer Experience. Soy cuentaviente.
Por supuesto, eso.
Mencionaste algo durante esta charla que me recuerda a un capítulo en donde hablabas justamente de tratarnos como esa gallina de los huevos de oro. Y algo que escuché en la conversación de hoy hace referencia a que a veces cuando tenemos tanta pasión por algo que hacemos, de pronto no podemos encontrar ese balance y de pronto estamos trabajando a deshoras y estamos metiendo ahí toda la energía, la adrenalina, todo lo que tenemos. Yo lo que quisiera preguntarte es, con base en tu experiencia, ¿Cuáles serían esos no negociables para ti de autocuidado? Aceptando que este tipo de personalidad, de ser tan apasionada, a veces no va a tener como.
No hay solución, hija, no hay solución. Pero te voy a decir qué les voy a decir qué hago yo. Me fascina trabajar. OK, ¿Les fascina trabajar? Te queda poco tiempo para todo lo demás. Y como te queda poco tiempo para todo lo demás, uno tiene que ser celoso de ese poco tiempo. Es impresionante como los seres humanos estamos cargando con una cantidad de gente que no tendría por qué estar en nuestra vida. Yo soy muy celosa de a quién le entrego mi tiempo. Tengo un círculo de amigos súper, súper chiquito de gente que me aporta y que admiro y que me suma y que me divierte y que me hace bien a mi alma. Y he tenido que tomar la dura decisión de excomulgar de mi vida a lo largo de muchos años a mucha gente que no me suma. Al contrario, me resta y me chupa energía y no me da alegría. Es una absoluta pérdida de tiempo. Entonces ustedes piensen en qué están invirtiendo su energía y en quién y en qué. Entonces, número uno, hay que hacer de repente una limpieza. Hay una frase que me encanta que dice que uno es el resultado de las 5 personas más cercanas a ti. Y hay que ser celosos de con quién compartes tu tiempo. Yo no voy a eventos. Es muy raro que me vean en una inauguración, en un corte de listón, en una expo de no sé qué. No tengo tiempo y no tengo energía porque estoy muy diluida. Y por eso decido que el tiempo que me sobra lo voy a dedicar única y exclusivamente a lo que verdaderamente me hace bien y es mi familia, que son cinco hijos y un marido, mis muy pocos amigos cercanos. ¿Que les puedo contar? No más de estas dos manos y basta. Porque yo necesito. Porque cuando estás, no solamente muy apasionado de tu proyecto, pero cuando eres una persona pública, te das mucho. Y yo en esas tres horas de radio, se los juro que de regreso de Tlalpan 3000 a Polanco, que es una hora de camino, vengo con el asiento recargado para atrás, con una cosita que compré en Miniso para detenerme en la nuca, con los ojos cerrados, recargando. Uno tiene que cuidar mucho su energía. Entonces no te diluyas y en cosas que no te sirven, que no te aportan y con gente que no te interesa. Fui muy cruda.
Amén. ¿Quién tiene por acá? Acá sentados. ¿Tienes ya micrófono o no? Aquí.
Buenas tardes, Marta. Qué placer poderte saludar.
Qué linda.
Y verte en persona. Hablaste mucho de pasar la estafeta y mi pregunta es ¿Cómo estás trabajando o cómo seleccionas a esa siguiente persona o a ese equipo que va a estar al frente de tu negocio o tu marca?
Claro, yo creo que nuevamente repito lo mismo y perdón que sea tan insistente pero es que para mí de ahí nació todo y de ahí nace todo. Todos los días tiene que ser gente que comparta mi filosofía de vida, tiene que ser gente con una gran vocación de servicio y no solamente para los que voy a escoger a quien darles la estafeta. Todo el equipo que trabaja conmigo, que son más de 70 personas, tienen ese mismo perfil. Es gente con una gran calidad de servicio que entiende que la misión de la compañía no es vender más, no es hacer más lana, no es tener más likes, es ver a quién más servimos, a quién más ayudamos y de qué manera más y de qué otros medios o de qué otra forma podemos inspirar y hacer una diferencia en la vida de los otros. Entonces yo creo que tiene que ver con un tema de filosofía y te lo digo porque yo me he encontrado a mucha gente en la vida que tiene a lo mejor el caparazón correcto, pero no tiene el corazón en el lugar correcto. Y para mí eso es lo más importante.
Vamos por allá. Ya hay micrófono.
Hola. Hola Marta. Hola, soy Imelda.
Hola Imelda.
Y bueno, yo hago desarrollo de software.
Qué sensual.
Sí, es una profesión muy sensual y no hay muchas mujeres además.
Eso, por eso te digo.
Y bueno, justamente yo te admiro mucho porque te me haces una mujer así muy fuerte, muy empoderada y bueno, al menos en este medio en el que estoy yo, pues es algo que necesitamos porque no hay muchas mujeres y no es fácil entrar. ¿Pero me gustaría preguntarte tú qué te dices o qué recomiendas por ejemplo, cuando no es así, como que no te sientes tan empoderada o no te levantas así como con ese mood? ¿Cuál es tu consejo?
OK, ahí te va. ¿Lista? Lista. Miren, el otro día posté en Instagram. El 80% de tus problemas se resuelven con disciplina. Yo todos los días me tengo que levantar muy temprano y no solamente tengo que dirigir una compañía y un equipo y un programa de radio y marcas, lo tengo que hacer con el pelo lacio y en tacones, y estos no son cualquier tacón. Y no todos los días tengo ganas sin meldad y no todos los días me siento ni capaz, ni inspirada, ni particularmente interesada. Y ahí es donde recurro a la disciplina. Yo hago las cosas a pesar de. Y regreso a lo que les acabo de decir hace unos minutos. La diferencia entre la gente extraordinaria y la gente ordinaria, es la gente valiente, pero es la gente disciplinada y es la gente que está dispuesta a lograr lo que quiere a pesar de. A pesar de no estar motivada, a pesar de no tener ganas, a pesar de estar agotada, a pesar de estar hasta la madre. Y llega un día en la vida, en la adultez, que uno tiene que ser accountable y uno tiene que volverse su propio papá y su propia mamá, y uno tiene que aprender a darse instrucciones y uno tiene que aprender a decirse lo que tiene que hacer y hacerlo aún cuando no tienes ganas. Ya no tenemos ninguno de nosotros a nuestros papás que nos insista en vete a lavar los dientes, si no te van a dar caries. Eso ya no lo tenemos. Eres tú quien te tiene que decir sin ganas, desmotivada, te metes a bañar, te lavas el pelo, te pones los lentes, sacas la hoja de Excel. Hace lo que tienes que hacer. ¿Sabes por qué? Porque eres una adulta y porque uno no puede ser víctima de sus emociones. Para mí la motivación está sumamente sobreestimada. El mejor regalo que se pueden dar es ese, ser auto motivados. Self motivated self motivation. No es tener ganas, no es estar inspirado siempre. Self motivation tiene que ver con darte la instrucción y hacer lo que tienes que hacer aún cuando no tienes ganas. Yo voy a terminar este foro hoy aquí. Voy a llegar a mi casa agotada porque no he parado desde las seis y media de la mañana. ¿Y saben qué voy a hacer? Me voy a poner unos tenis y voy a entrenar. ¿Tengo ganas? No, no tengo ganas, pero eso es lo que tengo que hacer.
Marta de baile eres una crack. Muchas gracias.
Gracias. Oigan, gracias a todos. Qué felicidad poder hablar con ustedes. Y acuérdense, losers make excuses, winners make a fucking way.
Regalito para ti.
Ay, gracias. Qué bonito. Directo a mi oficina. Gracias.
Gracias a ese montón de regalos. Seguro.
Felicidades por todo lo que haces.
Gracias, Marta. Ha sido un privilegio tenerte aquí. Gracias.
Escuchamos mañana a las 10.
¿Me ayudan con esto? Ya qué silencio más Un aplauso para Marta. Gracias.










