MAU OTERO en CRACKS PODCAST #392

In this episode of Cracks Podcast, host Oso Trava interviews 24‑year‑old extreme‑sports athlete and content creator Mau Otero. Mau recounts feeling like an outsider in school, which pushed him toward a diverse range of sports from a young age—skateboarding, surfing, BMX, and parkour. He left high school to start a production company, leveraging early viral videos to build a massive Instagram and TikTok following. The conversation dives into his high‑risk projects, including surfing the massive waves of Nazaré, BASE jumping, wingsuit flights, and high‑line walks, and details his 2022 bucket‑list of signature missions, the mentorship and meticulous preparation behind them, and the psychological trade‑offs of living on the edge. Mau closes by sharing where fans can follow his adventures, emphasizing Instagram as his primary platform.
Chapters
La noche anterior, Protección Civil nos dijo: "Ya no lo pueden hacer". Era un equipo enorme y yo sentía toda la responsabilidad. Y en el momento que yo estaba sentado, ya nadie me hablaba. Yo lo único que quería era cruzar y...
Estás teniendo resistencia de parte de las personas más importantes en tu vida.
Mi papá me decía: "Oye, pero ¿qué estás haciendo?". Entendible, ¿no? Tu hijo quiere saltar de un avión, pues estás loco. Fue culpa de mi papá porque una vez en un viaje familiar nos dijo: "Bueno, para que se les quite la espinita, vamos a saltar todos una vez en la vida". No, pues descubrí lo bueno. Yo soy Mau, te voy a contar la historia de la aventura más grande.
Mau es un poliatleta y creador de contenido de deportes extremos. Tiene solo 24 años y ha decidido medir su vida de una forma muy diferente y muy poco común. No por diplomas, no por cargos, sino por límites cruzados. Mau ha surfeado olas gigantes en Nazaré, saltado en wingsuit, hecho base jump, bajado 50 metros en apnea, aterrizado sobre un caballo a galope y cruzado ha tirado edificios en cuerda floja. Pero detrás de los videos espectaculares hay una historia mucho menos evidente, la historia de un niño que se sentía raro en la escuela y que encontró en el deporte una forma de entenderse, que convirtió el miedo en una metodología. Tienes esta teoría del caballo, ¿no? Que el caballo va a donde voltea a ver, entonces que mejor no volteas a ver lo que puede salir mal. Háblame de un poco de estos dos lados de la misma moneda.
Es que se divide en dos. Tú haces tu plan en base a que todo va a salir mal. Ok, no va a abrir, ¿qué sigue? En el salto ya ya no estás pensando en que no te va a abrir y solamente visualizas lo que va a ser, ¿no? Yo viví un accidente en Brasil muy fuerte. Desde ese día no he saltado base. Instructores nos dijo: hay un lomito en la pared que lo tienen que librar. Si no saben saltar bien, no vengan. Todos fueron. Salto, aterrizo, saco mi teléfono, salta alguien más, lo grabo, se va para abajo, para abajo, para abajo, y veo que choca en la montaña. La abre el paracaídas, le hago zoom al teléfono y veo la cabeza así. Nada más me dice: sobrevivió, vive como si todos los días son sábado. O sea, todos los días puede ser tu último día, todos los días es una nueva oportunidad. Estamos aquí nada más un ratito, hay que sacar el máximo a lo que somos.
Hola y bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo soy Oso Trava y entrevisto cada semana a las mentes más brillantes para dejarte algo único y práctico que puedas usar en tu vida diaria. Antes de empezar, quiero invitarte a que te suscribas al Oso Trava Daily, un correo gratuito que mando todos los días de lunes a viernes con pensamientos, lecciones, próximas conferencias, proyectos nuevos, podcasts o recomendaciones de libros, gadgets, frases o todo lo que encuentro en internet. Llega todos los días, lo reciben más de 160,000 personas y puedes registrarte en cracks.la/viernes. Y bueno, hoy me acompaña Mau Otero, lo puedes encontrar en Instagram como @mauu hotero. Hoy Mau y yo no hablamos solo de adrenalina, de récords o de extremos. Hoy yo busco entender qué es lo que pasa en la mente de alguien que elige vivir al borde, cómo decide cuándo avanzar y cuándo detenerse, qué precio paga por una vida así y qué podemos aprender los demás, aunque nunca saltemos de un avión o de una montaña, sobre preparación, valentía, ego y sobre todo sobre vivir con intención. Espero que disfrutes de esta muy inspiradora plática con Mau Botero. Mau, bienvenido a Cracks Podcast.
Oso, ¿cómo estás?
Bien contento de tenerte aquí. La primera vez que oí de ti estaba yo, vivía aquí en Bésares, y me estaba yo en mi casa y me decían hay un güey que está cruzando en un highline o slackline, este, de un lado a otro de Arcos Bosques. Y ahí empecé a oír de ti. Nunca nos habíamos conocido, pero bueno, he seguido mucho tu carrera y hoy quiero que la exploremos un poco porque bueno, eres muy joven Y has logrado cosas que mucha gente ni siquiera soñaría en intentar. Pero para arrancar, si pudieras escoger, a ver, tienes muchas escenas, pero si puedes escoger una sola escena de tu vida que explique quién eres, ¿cuál sería esa escena?
Gracias, Oso. Un placer estar aquí, platicarles mis anécdotas, mis chocoaventuras. Creo que realmente he vivido bastantes cosas. Tengo 24 años, todavía estoy joven. Tengo un buen recuerdo de hace poco, que fue surfear una ola bien grande en Nazaré. Y ese siempre va a ser uno de mis mejores recuerdos de mi vida. Fue algo que me hizo sentir demasiadas cosas, al punto que se me salían las lágrimas después. Creo que por eso lo escojo, porque otras cosas que he hecho igual y no se sintieron tan intensas, mi cuerpo no lo sintió tan intenso como eso. Y eso fue como lo que hizo destacar, como, ok, esto fue más importante que todo lo demás. Lloré.
Sí, vamos a darle contexto un poquito a la gente. Nazaré es un pueblo costero en Portugal en donde famosamente se dan en una época del año las olas más grandes del mundo. Olas que se surfean jalados por un wave runner y que son extremadamente peligrosas. Cuéntame, ¿cómo llegas a Nazaré?
Bueno, yo todo empieza realmente desde que llego a Puerto Escondido un día y me entero, empiezo a escuchar como Puerto Escondido, las olas más grandes de México. Empiezo a escuchar por primera vez las palabras, la palabra olas grandes. En 2021 que fui de viaje a Puerto Escondido. Y desde ahí siempre me intrigó mucho y siempre quise surfear. Nunca había surfeado, pero se me quedó en la cabeza el olas grandes, no, como se puede surfear olas gigantes. Y obviamente yo quiero hacerlo. Y después buscando es cuál es el lugar con olas más grandes del mundo, pues Nazaré, no, es un este pueblo pesquero en Portugal que se descubrió que hay un cañón submarino que termina justamente en donde está Nazaré. Toda la energía que llega del mar, del Atlántico, se acumula y de alguna manera se multiplica. Y es la magia de Nazaré, ¿no? Que la energía se multiplica por 3. Entonces, en otros lugares no, no hay otro lugar donde se vean olas tan grandes. Y realmente es increíble Y descubrieron que pues con tabla y remando normal no se puede surfear después de cierto tamaño, que son como 12, 15 metros.
¿Qué tamaño alcanza Oso Trava?
Y ahí entraron las jet skis, ¿no? Que tampoco tienen muchísimo tiempo. Con otras tablas descubrieron que, ok, vamos a hacer una tabla chiquita con peso, porque entre más grande es una ola, más rápido viaja en el mar. Eso es algo que mucha gente no sabe, ¿no? Una ola chica viaja a cierta velocidad y las olas grandes se ven hasta lentas, pero están viajando mucho más rápido que una ola normal y por eso ya no se pueden remar. Entonces ahí entran las motos de agua. Las tablas que se usan para surfear ahí son unas tablas chiquitas con 8 a 10 kilos más o menos en días grandes y straps como si fuera de kitesurf para poner los pies y Y así es como se empezó a surfear Nazaré. Y obviamente yo dije: yo quiero estar ahí.
Nunca había surfeado, pero tú necesitabas estar en la ola más grande del mundo.
Sí, me gustaba surfear, pero de acapulqueño. Y claro, se me metió a la cabeza y me obsesioné. Yo para eso ya había hecho varios deportes extremos, crecí esquiando en agua, crecí compitiendo en chorros de deportes gracias a mi papá. Fui, te cuento súper rápido, de antes de hablar y caminar ya esquiaba en agua. Igual nos ponían a esquiar, hablé a los 4 años, pero ya esquiaba. Eso está como súper loco, ¿no? Y desde que tengo memoria hago todo este tipo de cosas. Entonces creo que es algo que si te inculcan desde chico se vuelve algo que se vuelve natural. Y también hice golf, en el sub-10 fui a un mundial de golf. Después me cambié al tenis, era muy chaparro, y terminé en el pádel. En el pádel competí 4 o 5 años, fui campeón nacional, fui a 2 mundiales, varias otras competencias. De ahí en esquí acuático también fui a un mundial, a varios latinos, panamericanos. Creo que el esquí acuático me dio la base para después ahora poder surfear olas grandes, ¿no? En el intermedio empecé a hacer paracaidismo, me clavé durísimo y dije también quiero volar traje ardilla, a ver cómo le hago. Pues tomas tu curso, llegas a 200 saltos, te pones el traje ardilla en avión, saltas otro año al menos en traje ardilla de avión y de ahí puedes empezar BASE jump. Y saltar. Traje ardilla de montaña, que era otra de mis metas. Y bueno, durante el recorrido de hacer paracaidismo te encuentras con otro deporte increíble que es—
vamos a echarnos para atrás porque creo que cada una de estas aventuras amerita profundidad. Pero tú dijiste que en la escuela te sentías un bicho raro. ¿Cómo era un martes normal cuando eras un niño antes de prepa? Porque Entiendo que dejaste la escuela en prepa.
Sí.
¿Cómo era para ti una vida de un bicho raro? ¿Qué es lo que te hacía sentir así?
Un bicho raro, yo siempre, bueno, de entrada, nunca es cuando nunca te gusta algo, dices que algo está mal. Por más que intente, es lo correcto ante la sociedad, pero no me gusta.
¿Qué hago?
Es frustrante, ¿no? Siempre me sentí frustrado, más frustrado que tus compañeros, un chavito igual que tú, le vaya mejor en la escuela. Y no es que me iba mal, es que no me gustaba estudiar, no me gustaba llegar a mi casa a hacer tarea. Decía, si vengo de trabajar en la escuela, me quiero ir a jugar tenis, correr en la montaña. Entonces nunca me gustó ese sistema de seguir tantas órdenes y ser igual a todos. Y eso es el bicho raro, nunca me ha gustado estar igual que mucha gente haciendo lo mismo.
¿Cuándo fue la primera vez que te hicieron sentir que ser raro y al mismo tiempo ser tú estaba bien?
Al principio te digo que es algo frustrante, en el punto se siente hasta feo, como que no dices, como no, pues no, no estoy dando el ancho, no. Y todo el punto es confiar en la vida y confiar en en lo que te apasiona a uno, y lo escuchamos por todos lados: haz lo que te gusta, haz lo que te apasiona. Pero empieza en conocerte a ti mismo, en saber quién eres, y de ahí es donde es la base para poder explorarte, explorarte a ti mismo y conocer después tus límites. Creo que el deporte me dio esa base de— el deporte es algo muy físico que te hace conocerte a ti mismo también mentalmente, y Eso a mí siempre me regresaba al centro, por más que, no sé, en la escuela escuchas otras cosas. Y nunca me sentí conectado con la sociedad de lo que debía de hacer de grande o de lo que me debía de gustar. Pues todo eso me dio la base para ir encontrando lo que a mí me gustaba y más adelante encontrar la manera de poder vivir de eso.
¿Cómo era? Dices que tu papá les inculcó mucho a ti y a tus hermanos el deporte. ¿Qué tanto presionaba para que practicaras el deporte? ¿Qué tanto te dejaba disfrutar de hacer un deporte? Y ¿en qué momento tienes esta conversación de esto que me inculcaste es a lo que me quiero dedicar?
Claro, mira, de mis hermanos creo que yo fui el que menos trabajo le costó a mi papá Todos fuimos súper activos, pero hoy también, hoy en día entiendo que nadie te enseña a ser papá. Y hoy en día entiendo algunos regaños que igual y yo no entendía en ese momento, pero pues él tampoco. Igual y un papá luego no sabe bien cómo controlar una. A mí también me puede llegar a frustrar que alguien le esté enseñando algo y no lo haga. Es frustrante, no, pero Pues eso, creo que lo hizo muy bien porque sí es delicado tener un hijo y querer que sea campeón o querer empujarlo. Que la idea de mi papá no era que seamos los mejores ni campeones, era solamente aprendan a hacer de todo, hagan de todo. Y si nos gustaba algo, si de repente ya no quería jugar tenis y llevaba 5 años entrenando, obviamente luego es como, híjole, ¿Cómo crees? Pero siempre fue como muy, muy relajado con eso, y se lo agradezco igual porque exploré tantas cosas diferentes que hoy en día aprendo algo nuevo y siento que lo aprendo mucho más rápido gracias a todas las bases que he construido en mi vida. No es lo mismo hacer un deporte toda tu vida a tener todas esas herramientas que igual y cada deporte te da uno o dos física y mentalmente. Para que cuando hagas algo totalmente nuevo lo agarres rápido. El cuerpo es súper inteligente.
Es un poco la diferencia entre el approach de Tiger Woods y Roger Federer, ¿no? Que dicen que Federer creo que empezó a los, no sé si 16 o qué edad, a jugar tenis cuando antes jugaba a básquetbol. Y en cambio Tiger Woods empezaba con el golf a los 3 años. Y son dos approaches muy diferentes, ¿no? De generalista a especialista.
Claro. Y es importante pues que también un niño no se queme en solo hacer eso, porque somos humanos y es un camino complicado. Creo que cada quien igual encuentra su proceso, pero a mí en lo personal me tenían que sacar de los lugares. Siempre me encantó hacer todo tipo de cosas y sentir que sabía hacer cosas.
¿Quieres tener hijos tú?
Sí.
Y de cómo te educaron a ti, Qué repetirías y qué no.
Creo que repetiría la mayoría de las cosas que yo viví. De entrada, no ser tan delicado con mis hijos, que destruyan, que se caigan y se levanten, meterlos al deporte, inculcarles la vida saludable, la salud, que al final si lo ven en los papás pues es mucho más fácil. Y sí, que estén cerca de la naturaleza, cerca del mar, dejarlos que crezcan hacia lo que ellos son, pero siempre ser ese apoyo.
Cuéntame, dices que empezaste a saltar en paracaídas y creo que ahí fue la primera vez que tus papás como que quisieron poner un freno.
Sí, definitivamente ellos sintieron que se les pasó la mano. Como, uff, ahora ya es demasiado. Y yo es la primera vez que sentía algo de real adrenalina en mi vida, y algo que había sido por mi propia cuenta, no que nadie me metió, que no, nadie en mi familia había hecho. Sentí como un logro personal de decir, wow, quería hacer esto, lo busqué, lo encontré, ahora es una realidad, es un recuerdo. Y Realmente la sensación de la caída libre me atrapó de una manera increíble. Empecé a conocer a otros chavos de mi edad que también estaban empezando. Se vuelven tus mejores amigos. Y conforme empiezas a aprender a controlar tu cuerpo en el aire, descubres tantas nuevas sensaciones, nuevas cosas que nunca habías vivido o escuchado. A mí mentalmente me abrió la mente a después hacer lo que ahora hago y lo que fui haciendo después. Pero sí, el para qué no fue la base de los deportes extremos.
¿Cómo se da esta conversación con tu mamá, con tu papá? O sea, ¿cómo? Porque es la primera vez que estás haciendo algo que dices por mí mismo, estoy como que rompiendo el cascarón, pero al mismo tiempo estás teniendo No sé si llamarle falta de apoyo, pero sí resistencia de parte de las personas más importantes en tu vida.
Entendible, ¿no? Tu hijo quiere saltar de un avión, pues estás loco, no vas a saltar de un avión. Y fue culpa de mi papá porque una vez en viaje familiar nos dijo: bueno, para que se les quite la espinita, vamos a saltar todos una vez en la vida. Pues no, pues descubrí lo bueno. Y de ahí a los 4 años dije: pues a ver, ya tengo mis ahorros, empecé a hacer producciones, ya sé dónde hacerlo, conseguir los contactos. Y un día dije, pues lo voy a hacer, no me dejan, pues yo me lo pago.
A ver, dices empecé a hacer producciones, tú empezaste a hacer vídeos pero muy de forma amateur y después pusiste una productora con tu hermano.
Exacto.
¿Qué producían?
Yo empecé a hacer vídeos por gusto, por pasión, al primero a la fotografía. Hasta la fecha me encanta la fotografía y de ahí me fui más hacia un curso aprendiendo fotografía. Terminé haciendo edición también y pues haciendo vídeos de mis deportes literalmente. Después con mi hermano dijimos vamos a hacer vídeos de lo que se nos pueda ocurrir. Fue, fui cambiando de hacer deportes en como producciones en los torneos a los que íbamos a Después hacer videos del esquí en donde vivíamos, y después nos fueron llamando e hicimos un poquito de todo: graduaciones, bodas, eventos, muchos eventos con marcas, ir a grabar tiendas. 17 y 15, mi hermano. Creo que nos llamaban bastante porque cobrábamos muy barato, y yo feliz, pero Pues sí, eso me dio también mucha seguridad de saber que podía empezar a volverme independiente a los 17. Y aprendí a cobrar, a hablar con un cliente, a contestar un mail, a mandar cotizaciones. Que a veces puede ser difícil hablar con un señor y tener que cobrarle, pero pues sí te da buena base, ¿no? Empezar empezar a trabajar. Y también el tema de producción, pues hasta hoy en día lo uso todo lo que fui aprendiendo desde mis 15 años.
¿Alguien te guió en la construcción de ese negocio? ¿Tenías algún apoyo, algún mentor? ¿Tu papá?
Nos metimos a un curso. Yo quería una cámara, las cámaras son caras, y mi papá nos dijo: a ver, ¿para qué quieres una cámara carísima? ¿Para qué la vas a usar? Me dieron una GoPro. Y después yo estaba que quería fotografía. Mi papá me dijo, ok, pues hazme una propuesta de trabajo. Me asocié con mi hermano, nos dividimos cada uno lo que costaba la cámara, 30 mil pesos, una Canon, y la compramos. Le tuvimos que hacer así como una propuesta. Ya teníamos nuestros ahorros, pero me gasté todo lo que tenía. Y mi idea era vender fotos en torneos. Me metí a un curso, el curso, si no, los invitó mi papá, y de ahí es que terminé editando. Y de ahí la verdad es que agarramos ritmo y aprendí muchísimo con YouTube, muchísimo de prueba y error de estar horas en el Premiere Pro trabado. Y así es como fui subiendo, y poco a poco ya llegó la pandemia y yo Yo empecé a hacer TikTok por primera vez.
Para esto seguías estudiando.
Fueron ciertos meses de diferencia en el que empezó la pandemia. Decidí que no me gustaba y que quería hacer videos.
¿Cómo se da eso? ¿Qué pasaba en tu cabeza?
La pandemia me ayudó mucho a que ya era todo online y ya estaba en casa, y de la nada fue como, ok, puedo hacer un examen único. Y ser feliz. Se terminan todos mis problemas porque en ese momento todos mis problemas en mi casa normal de alguien que no sé, creo tenía 4 materias reprobadas y se me iban a arruinar mis planes de verano de entrenar esquí. Todo el verano estaba compitiendo en esquí acuático y mi único problema era que me iba a ir 4 extraordinarios y me iba a quedar estudiando y mis papás no sabían Y mi solución fue salirme de prepa. Pésima solución, pero para mí fue increíble. Fue como me quité tanto peso de encima en ese momento. Como digo, no lo recomiendo a nadie, no lo recomiendo. Pues no es una locura, no. A mí me funcionó porque también tengo mi propia locura y me encanta ser independiente y y buscar mi camino. Y no me gusta nunca lo fácil y no me gustaría trabajar para nadie así como en oficina. Eso sí lo supe súper bien claro siempre. Así que sabiendo eso dije, pues a ver, voy a ver qué hago y si no después regreso a estudiar, ¿no?
La conversación con tus papás, ¿cómo fue?
Eso sí, bastante difícil. Entendible también que tu hijo no quiere estudiar. Pero hoy veo para atrás, en serio lo tenía tan claro lo que quería hacer. No necesariamente como tal cual lo que quería hacer, pero yo sabía lo que sí, lo que no, más lo que no. Y sobre eso me fui. Yo sabía, siempre crecí sabiendo que no se podía vivir del deporte como pues, sino porque yo me decía, ok, si soy pádel, pues ¿qué voy a hacer? Y si hago fotos, ¿qué voy a hacer? Pero aprendí que cualquier cosa, cualquier proyecto, cualquier cosa, por más chica que sea, lo puedes llevar a la escala que tú quieras. Y eso está en uno mismo, no hay barreras. Y eso es verdad. Así que creí en mí mismo. La verdad, eso me motivó, salirme de la escuela y tener una conversación dura con mi papá un día, de decir, a ver, si no estudias es una decisión de adulto, y si eres adulto eres independiente. Si te sales, ahorita mismo marco a la escuela, pero vas a ser independiente. Mi papá es duro, es como quedas con él en algo y quedaste. Y quedé con él. Para mí yo sentí que fue un día duro, como decir, pues va, ¿a qué te comprometiste? A ser independiente. No me corrió de la casa, es diferente, no, como ya te vas a mantener tú, tienes que buscar un trabajo, cómo hacer, como, como yo no te voy a dar nada, puedes vivir y comer aquí, el deporte te va a seguir apoyando, y no, pero no te voy a dar nada. Y pues ahí eso es lo que me motivó a empezar Otero Films, que es cuando empecé a hacer producciones y empecé a subir TikToks.
Y sí me tardó como unos 4 meses este momento de TikTok, porque a ver, venía la gente que había empezado en Vine y después empieza TikTok. Pero, ¿qué es lo que viste tú en TikTok que dijiste quiero estar ahí? ¿Qué pensabas que podía pasar? ¿Cuál era el objetivo?
Híjole, yo estaba negado a bailar, me choca bailar, y TikTok empezó en algo 100% baile. Entonces, 3 meses lo vi en la escuela y me negaba a salir en un video y a saber qué era eso, y todos hablaban de eso y ni el app tenía, no me interesaba. Y de ahí no sé por qué lo bajé y subí un video, pero diferente, en la escuela, como con edición, hacía como una máscara y desaparecía un alumno mío, un compañero. Y no sé si fue suerte o qué, pero tuvo como 80.000 vistas mi primer video. Y eso fue como, a ver, pues voy a subir más. Y de ahí uno agarra vuelito y me empezó a ir bien, y uno pegaba y otro no. Empecé haciéndolo, luego bromas, y empecé a subir, pero no generaba nada. No, no, realmente por gusto. Y porque como el primero fue viral, la gente empieza a comentar, se te atrapan, ¿no? Como, a ver, pues vamos a seguir explorando. Tengo mis cámaras, tengo, sé editar, me gustan los videos, pues a ver, vamos a hacer videos de lo que a mí me gusta y lo subo ahí. Yo hace 2 años atrás ya subía mis edits y lo que hacía a Instagram, entonces Siempre me gustó hacer edits de mis deportes, y como cualquier deportista le gusta tener sus highlights y compartirlo, ¿no? Y durante toda la pandemia hice vídeos esquiando en agua, esquiando con las chanclas de mi mamá, que con la maceta metía. Me acuerdo que metí una vez la moto a mi casa y también me fue como en feria, como cosas así, pero muy mías. Me subía a la torre de dónde vivíamos, me aventaba al lago. Pues eso lo empecé a grabar y uno que otro video le empezó a ir bien, y a los 5 o 6 meses llegó mi primer campaña.
En este momento en el que empiezas a hacer cada vez cosas más, a ver, eres, no eres profesional como hoy lo eres, eras un amateur. Me suena meter la moto a tu casa, aventarte del techo al agua, o sea, suena más a jackass.
Era un full adrenaline junkie. Que sí teníamos un par de juguetitos, que eso siempre, ok, quieren aprender moto, pues van a aprender bien. Eso sí se lo agradezco mucho a mi papá, como que quieren esquiar, pues a ver, vamos a entrenar con alguien bueno, vamos, los llevo a esquiar. Y eso es como que se lo agradezco muchísimo a mi papá porque es difícil.
Pero estabas haciendo cosas arriesgadas sin muchos pies ni cabeza, sin lógica.
Para mí me hacían sentir padre, pero realmente nada que pudiera poner tu vida en riesgo como lo es ahora. Pero pues eso es otro, otro rollo, no. Es en ese momento era de la locura de un chavito de 18 que le gustaba la adrenalina, y hasta ahí. Y pues eso, yo siempre fui esa persona. Hasta hoy en la fecha sigo haciendo lo mismo cada vez en un nivel más peligroso, más avanzado, mucho más serio, más, este, más responsable, no, con también más experiencia y todo, mejor preparación, mejor equipo. Pero sigue siendo lo mismo que siempre me gustó hacer desde chico.
Dices que llega tu primera campaña. ¿Cuál es esa campaña? ¿Qué te hizo pensar que era posible esa campaña?
Hice una campaña para un para una marca de teles y querían que haga un video de, sí, 2 TikToks, 2 stories. Y yo, wow, y obviamente me aluciné. Yo nunca había ganado tanto dinero en un video. Estuve haciendo, gané lo mismo en esa campaña que en lo que hicimos un video de graduación, de estar 9 meses grabando, editando como loco, muchas madrugadas. Así que me abrió la mente muchísimo en decir, wow, Puedo ganar dinero de esto y puedo ganar bien porque yo no sabía. Y obviamente lo hice feliz, esa campaña les gustó. Y de ahí hice un video para una taquería, entraba, se anda en el monociclo, bien atrapaba un taco con el monociclo, se lo llevaba a la mesa a alguien. Y de ahí uno agarra vuelito, no, uno empiezas a volar tu creatividad. Y poco a poco fui a estar dejando los vídeos, también en parte por la pandemia. El mundo paró. Yo grababa en tiendas, en producciones, y de la nada cada vez más redes, redes, redes, redes. TikTok, creo que tenía 600.000 seguidores, y empecé a crecer también mi Instagram. Pues tú lo sabes, no es una herramienta padrísima si lo sabes llevar responsable. Y yo siempre me mantuve fiel a lo que yo soy, a lo que me gustaba hacer, que era edición, fotografía, deporte. Hasta la fecha es lo que hago.
En ese momento, antes de ser el fenómeno en el que te convertiste, ¿hubo alguna propuesta que tal vez hubiera ido en contra de eso que dices que eres? O cómo te visualizabas, pero que pudo haber sido muy atractiva y te hubiera desviado del camino que llevabas?
Me invitaron algunos más adelante, me estoy adelantando igual un año, pero me llegaron a invitar algunos reality shows o algún programa de, de ni siquiera, ni siquiera sé bien los nombres, pero cositas así que era como tienes que irte 3 meses y grabar y te va a dar un exposure padrísimo y te vamos a pagar. Y yo lo único que pensaba en mi cabeza es: si dejo de esquiar 3 meses, ¿qué va a pasar con mi cuerpo? Bueno, ¿qué va a pasar con mi deporte, con mi proceso que llevo? Y más adelante mis proyectos. Y no, pues no puedo, no quiero. Y varias veces uno tiene que tomar decisiones de lo que igual, y ok, está padre el presupuesto y te puede ayudar porque después lo puedes usar como una herramienta para hacer más cosas. Pero, ¿qué soy yo? ¿Qué quiero hacer? ¿Hacia dónde voy? ¿No? Sí, y a veces hay que tomar decisiones que luego cuestan trabajo, pero siempre hay que mantenerse fiel a lo que somos. La vida es igual, yo siempre digo, es muy corta como para hacer cosas solo por dinero, solo por poder. A mí no me gusta nada de eso. Creo que se puede complementar muy padre y poder llegar a monetizar la pasión de alguien, tu pasión. Pero pues sí, es algo que igual fui descubriendo en el camino.
En este momento de videos de TikTok, una que otra campaña, dices saber a dónde voy, a dónde ibas, que tenías 20 años, menos, 19. ¿Qué pensabas? ¿Cómo te visualizabas?
Pues mira, yo de entrada estaba feliz porque le había llevado ya un rato cumpliendo la palabra con mi papá de ser independiente de lo que habíamos quedado, y me lo cumplió. Y la verdad estuvo increíble porque pues sí, obviamente sí, yo lo mismo conmigo. Si no quieres estudiar, pues, ¿qué vas a hacer? No, no puedes no hacer nada. Y pues es lo que me— a mí es lo que hasta la fecha, una de las decisiones que yo siento que han sido mi motor de escoger otro camino diferente al de la sociedad, a lo que hoy en día es la realidad. Y lo veo con mis compañeros, no, muchos compañeros pues terminaron la universidad, están felices y están estudiando pero yo me retracto en ellos y yo no sería feliz. Yo lo sé, no sé qué sería de mí. Lo pienso como si podría haber sido una pesadilla, o igual y no hubiera alcanzado mi máximo potencial. Y para un ser humano es, pues, es un desperdicio, ¿no? Estamos aquí para alcanzar nuestro máximo potencial en todos los aspectos, y eso es Eso se gana pues con tiempo, con, con, pues sí, que es el tiempo, no, que hay que aprovecharlo, pues estamos aquí un ratito. Y eso es lo que yo hice, aproveché el tiempo y usé las herramientas que fui pudiendo tener para poder.
Tú decías que sabías que no quería ser, claro, no voy a ser feliz si sigo en este camino, pero sabías que sí quería ser, o sea, Tienes todavía 24 años, tal vez todavía no lo sabes, no, o sea, tal vez todavía no te visualizas a los 60 o 70.
Ya lo hacía, pero no, no es algo de lo que se puede vivir ante la sociedad, pero sí se puede vivir de hacer eso y compartirlo en redes, y la gente lo ve y se puede vivir de eso. Y es hasta la fecha lo que hago, no, 2022. Pasión es La adrenalina, los deportes extremos, la naturaleza. Siempre digo, el planeta es un parque de diversiones con diferentes tipos de cosas, diferentes tipos de energía. Y el ser humano, nosotros estamos aquí, es nuestra casa. Podemos aprender a fluir, a bailar de algún tipo con todas estas cosas que es, pues, el mar. Se puede surfear las olas. Se puede aprender a ir profundo, se puede nadar, en la montaña se puede subir, se puede bajar volando, se puede hacer traje ardilla, se pueden hacer mil cosas, se puede escalar. Entonces eso fue como se convirtió en mi pasión, como qué tanto puedo hacer dentro de este mundo con cosas que la naturaleza nos da. No hay cascadas, está el agua, y de la nada también se pueden empezar a combinar diferentes deportes, diferentes cosas. Y es un sinfín de cosas que se me vienen a la cabeza y tengo anotadas, y tengo en mi mente cosas que quiero hacer, que cada vez es más difícil, pero es algo que nunca voy a terminar, no. Hay que escoger.
Y hablame de esta primera lista, tu primera lista de 8 misiones. Entiendo que empezaste con más de 12. ¿Cómo llegas a ese momento?
Mira, en 2021 fue, tenía por ahí de 20 años, no sé bien exacto ahorita, pero de la nada empiezo a tener un poco más de presupuesto porque empecé a hacer más campañas, más campañas, y pues era como quiero viajar, quiero explorar, y me fui a viajar a muchos lugares realmente sin tanto propósito, más era como quiero explorar, quiero salir allá afuera, viajar solo, sentir que soy independiente, abrir mis alas. Conocer gente. Y bueno, fue un año increíble que realmente dejé de hacer otros deportes y empecé de la nada a surfear un poquito. A final de año de ese año empecé a hacer paracaidismo. Y sí dije, ok, necesito un proyecto, necesito hacer mis sueños realidad, tengo el tiempo, hoy en día tengo más presupuesto, quiero hacer esto de un proyecto que tenga pies y cabeza. Y ahí salió el bucket list 2022, que lo mismo que te estoy platicando, no, yo siempre he tenido esta como lista de ideas que se me o vi en Instagram o se me ocurrieron o sé que existían. Y dije, a ver, yo quiero hacer todas estas cosas, voy a escoger lo que puedo hacer en un año. Y creo que eran como 12, y luego dije, no, 8, estas son las máximas que quiero hacer ahorita. Si lo logro sería un sueño. Y ni sabía cómo le iba a hacer, pero escribí 8 sueños guajiros.
¿Cómo definiste esa lista? ¿Cómo fuiste destilándola? ¿Qué tanto te preocupaste porque fueran complementarias las disciplinas o que el presupuesto fuera a dar?
Me tomó un rato, sí fue como que, y a ver, ¿qué, qué es? Pues no puedo poner al espacio porque tengo, no, por no, no, ahorita no puedo. Igual y más adelante, si no estoy diciendo que no se pueda, pero sí tengo que ser realista, sí me tiene que alcanzar. Y en esto hacer cosas que pues sé que puedo hacer y voy a lograr, no, porque si me voy a comprometer y voy a hacer un video en redes diciendo voy a hacer tal, lo tengo que hacer.
Eso es algo que te he oído decir mucho, que tú lo que dices lo haces. Sí, que no te gusta la gente que nada más echando tacos de lengua.
Pues es que es mejor demostrar las cosas. Y hoy en día me estoy volviendo a adelantar, pero él no hay que decir nada. El surf habla por sí solo, no tienes que estar diciendo nada, no. Entonces la gente lo ve, es mejor que la gente lo vea que lo escucha antes de que exista algo. Y bueno, salió esta lista, terminé haciendo 8. La verdad es que no sabía ni cómo lo iba a hacer. Tenía como una idea y era como un septiembre, y lo único que hice de septiembre a diciembre fue conseguir contactos, como a ver, quiero hacer cuerda floja entre 2 edificios, ¿quién es el mejor? Néstor, el mejor, porque si no, no me da tiempo.
Al mejor para enseñarte, para organizarlo, el mejor para qué.
Puede ser que sí conseguía 2 o 3, y si te das cuenta que hay unos que son buenos haciéndolo, pero no te van a poder dar la infraestructura o el coaching que necesitas. Y algo que agradezco muchísimo es que siempre he llegado a las personas correctas. Cuando, cuando en verdad quieres algo por pasión, la vida te pone a las personas que que necesitas a todas las personas que conocemos es por algo, y no es como cualquier coincidencia. Para mí no es cualquier cosa conocer a alguien, es por algo.
Y a ver, yo ahí quiero hacer un poco de doble clic, Mau, porque creo que aquí en Cracks hablamos mucho de mentores, y claro que quieres al mejor, y normalmente cuando quieres al mejor es porque estás muy lejos y tal vez no tienes mucho que aportar o que ofrecer, o no tienes el dinero para contratarlo. Y conseguir que estos expertos salgan de su rutina. Para coachar a un amateur no es fácil. Claro, ¿cómo convences y cómo has logrado convencer constantemente y repetidamente a estos expertos para dedicar su tiempo a hacer algo que parece imposible?
Claro, porque puedes, puedes estar el mejor, pero es olímpico, o es, si estás jugando tenis, es un tenista que está en el top del mundo. Entonces es el mejor para ti, y con lo que puedas te adaptas, y no hay pretextos. Y si no se consigue, pues te metes a YouTube y le das, ¿no? Pero creo que a mí me ayudó mucho que era un proyecto bueno en su momento. Yo creo que muchos me decían, este morro está loco, está pues como pues ni al caso su proyecto, sí suena padrísimo, pero pues Pero no te tiraban, ¿no? Suerte, obvio, como va, como va, como un niño jugando, no. Pero yo iba en serio. Algo que me daba credibilidad un poco es que sí ya había hecho un poco de cosas, tenía por ahí las redes que de alguna manera te dan un poco de profesionalismo. Y pues no es lo mismo mandarle un WhatsApp a alguien que mandarle un DM.
De alguien verificado, de un millón de seguidores.
Exacto. Entonces eso me ayudó un poco, que ya tenía como más números. Contactas a alguien y de entrada te van a escuchar. Eso me ayudó. Y encontré a la gente correcta que me escuchó. Me rodeé de personas que igual y no son los mejores en la historia o los mejores del mundo, pero para lo que yo necesitaba fue perfecto. Y a veces hay que adaptarse y hay veces que no funciona y se vale.
Y cuando te ir buscando, decían, porque estoy seguro de que te lo dijeron, esto que quieres hacer no se puede.
Todo el año fue así. Es la verdad, fue un año estresante porque pues al final es un proyecto mío, no le quedó mal a nadie, no compito contra nadie, pero yo dentro de mi propia locura era algo importante lo más importante de mi vida en ese momento. Y de los 8 retos, la mayoría se fue a plan B y no sirvió. Y el primero fue bajar un volcán en monociclo. Me subo a un avión y resulta que no podíamos viajar, no hay ningún formulario, me bajan del avión, pierdo un vuelo carísimo. Iba con un camarógrafo, fue por dos. No llegué y dije, pues a ver, tengo todo, vamos a México. Hay volcanes en México, ¿por qué me iba a Guatemala?
Al volcán Acatenango, ¿cuál iba?
Se me fue el nombre ahorita, uno que se echan con unos tapetes y lo bajan, pero era un volcán mucho más fácil del que después fui a hacer. Y como no me quedaba de otra, encontré el volcán Paricutín y dije, pues a Michoacán. Nos llegamos manejando Vámonos. Y al siguiente día ya íbamos en la carretera, y ahí sí, para que me veas, no tenía ni plan ni nada. Llegamos a preguntar por un guía y fui consiguiendo los contactos que pude y conseguí una ambulancia. Llegamos y nos subieron, y la verdad es un volcán increíble. Y dije, wow, esto fue un regalo, tenía que estar aquí. No, el otro no, no voy a hacer nada. Wow. Como que el proyecto se volvió de entrada más extremo de lo que yo había planeado, ese primer, este cambio de volcán. Y de ahí el proyecto agarró mucho más seriedad. Y después de que hice el primero y subí mi video, ya el segundo de esquiar con los pies en barefoot, se llaman en agua, jalado por un avión, era como la locura, como ya esquío en barefoot, pero lo quiero que me jale un avión. Y ahora, algo que lo habían hecho, lo vi en un video y dije, pues yo quiero ser. Eso me dio mucha seriedad del piloto que contacté, que también contacté a más de 15, nadie quería, y terminé con Vico, que hasta la fecha es un amigo. Tiene 74 años, si no me equivoco, y es un pionero de la aviación. A Biko lo conocí por un amigo en común y me dijeron: si hay alguien en México, y el único, pienso que es Biko. Y hablé con él y me dijo: pues no se puede, pero pues nos la rifamos, te cobro tanto, se tiene que hacer en Tekes por la altura, puedo conseguir un ultraligero que pueda volar a menos de 80 kilómetros porque otros aviones son muy rápidos y un tema. Pero una vez que logré ese reto, que fue— no me quiero meter tan a fondo, si quieres sí me meto, pero fue en 2022 y también intentando se me zafó el brazo, súper peligroso el avión volando así, nosotros con las lanchas intentando agarrar la cuerda. Una vez que la agarré, suelto, iba con un esquí, un slalom, no sé si conoces, un esquí de agua normal. Era agarrar la cuerda, soltar la lancha, la cuerda de la lancha, y después con el esquí ir un rato. Y pones un pie en el agua y sueltas el esquí, la botea afloja. Bueno, me caí, me quedé agarrado y me volví a parar. Estuvo increíble. Y pues el proyecto salió increíble.
¿Cuál era el objetivo comercial de esto? ¿Tenías patrocinadores? ¿Ibas cómo?
¿Habías visualizado conseguir sponsors? Porque Si no, no, no, no la armo. Y si, por ejemplo, los primeros dos retos nadie era el proyecto, te digo, loco de un chavito. Y para el tercero fue cruzar Arcos Bosques. Para cuando contactas Arcos Bosques, cuando contactas a alguien que te quiera ayudar con eso, ya yo ya tenía ahí sí más seriedad. Y aparte tenías pues los números de los primeros dos videos, una marca involucrada que se animó también como a sumarse a una marca, a una locura así, que hoy en día no es tanta locura, es un deporte el highline, que se instala bien la línea y tienes backup y es bastante seguro, muy seguro. Pero bueno, para mí estar expuesto en altura era algo muy nuevo para mí, y más que el riesgo es aprender a hacer algo tan difícil, que sí es difícil, en poco tiempo. Era el reto.
Sí, porque a ver, yo entiendo que tú habías hecho highline o backline a pocos metros del piso y nunca tan largo como el reto era hacer highline en algún lugar.
Mi sueño era aprender a hacer ese deporte. Y para el proyecto, si digo, a ver, ¿en dónde lo puedo poner que sea con una exposición chingona, que se vea padre, que me sirva para mi contenido? Y no sabía si en una montaña, en un puente, lo que sea. Y dije, edificios, tiene que ser unos edificios. Y moviéndome Volaba mi drone por toda la ciudad buscando dos torres de la misma altura. Terminé en el pantalón en Arcos Bosques. Y también buenísima onda, dijeron, pues si nos das todas las pruebas del equipo, la seguridad, las fichas técnicas. Fue una chamba de papeleo bastante pesada, como permisos. Pues no, pero fue de consigue a Protección Civil, que Protección Civil te apruebe. Que todos los instaladores nos den una guía de cómo va a ser, de a cómo se va a anclar, de cuánta presión le van a meter a cada pieza. Demuéstranos que va a funcionar. Y también con ayuda de mi mentor, que es Adair, me mudé a San Miguel donde vive tu mentor de Highline. Sí, sí, que también es un amigazo hoy en día, lo conocí por el proyecto, y me dijo pues va yo te entreno, yo tengo el equipo para instalar, a las personas correctas, encárgate de Protección Civil y todo eso. Y va, y me mudé, y fueron 15 días, no fue nada, pero de estar 5 horas al día dándole a la línea, piso, luego en montaña, pero cortita la línea, luego más larga, luego de la altura que iba a ser los edificios, que son 40 metros, Y como 5 días antes apenas estaba dando pasos, y 4 días y daba 15 pasos, y cada día progresé. Y llegó el día y fue como, creo que un día menos de entrenamiento no cruzaba. Fue como al mero límite.
¿Qué pasaba por tu cabeza cuando pones el primer pie en la línea ese día? ¿Qué pasaba si no pasaba?
En ese momento fue un alivio tan grande de querer ya estar ahí arriba, porque la noche anterior Protección Civil nos dijo ya no lo pueden hacer. Y yo la verdad le había invertido muchísimo. Teníamos un equipo como de 60 personas entre la marca, la agencia, 15 camarógrafos, los instaladores de la línea, Protección Civil, los de Arcos Bosques. Era un equipo enorme y yo sentía toda la responsabilidad de tener que organizar y que funcione. Y en el momento que yo estaba sentado, ya nadie me hablaba, nadie. Yo lo único que quería era cruzar. Y fue un regalo, me lo gané. Ya hice todo lo que tuve que hacer para estar aquí, ya disfruta. Y lo disfruté. Obviamente se siente el miedo. Si te sientas en la esquinita y pasas de estar en algo sólido a estar en algo que ya se te mueve así, Se siente horrible, pero hoy en día me encanta esa sensación. Te acostumbras como todo.
De esos 8 retos, ¿cuál es el que más recuerdas?
El que más difícil estuvo fue el del avión esquiando con los pies. Fue el que más riesgo había de que Vico pues estampara en algún lugar, de que el más difícil de hacerlo posible. El que más le gustó a las personas fue el del edificio. El que más disfruté fue nadar con orcas, que realmente no era nada extremo, era un sueño mío. Fui a un viaje a Noruega, que también quería ir para allá, y las ves, nadé con ellas 5 días, increíble. Y otro, otro muy padre fue aprender a volar traje ardilla, que era otro de mis sueños, y dije, pues vale, voy a meter el tiempo, el presupuesto, voy a aprender. Igual Red Bull se unió a ese reto, me entrenó un atleta Red Bull, me fui con ellos como 15 días a Estados Unidos, súper intenso, me enseñaron, hice un reto en Cancún de hacer un cruce de larga distancia. Ese la verdad lo disfruté al máximo, un día en mi cumpleaños con gente bastante cercana a mí viendo en la playa, súper cool.
¿Qué aprendiste de ti ese año?
Ese año fue el año que cambió mi vida, y así hasta la fecha lo voy a hacer. Empezó en tomar la decisión de salirme de prepa, después encontrarme en 2021, en 2022 tener un proyecto que me obligó a formarme como un deportista extremo, en forma, responsable. Me enseñó en el proceso, pues empecé a trabajar con marcas mucho más serias, a tener pues responsabilidades mucho más grandes, y ya no era cualquier cosa. Muchos retos eran como cosas que ves en Red Bull y estaba organizando yo solo eso. Entonces, organizar mover gente, organizar locaciones, poner fechas, todo eso pues te ayuda a crecer como persona. Y en el momento que quieres hacer un negocio o algo, es muy parecido, la misma logística, no, de poder poner palabras, comprometerte, quedar. Entonces eso me formó muchísimo como persona, como deportista. Todas las bases que aprendí desde chiquito fue lo que me hicieron Realmente estuvo muy cabrón. Si ves los retos y el tiempo en el que aprendí, estuvo como casi imposible. Así lo veo yo hoy en día. Fue como que estaba chavito, no sé cómo le hice, estuvo increíble.
Hoy, ¿crees que puedes aprender cualquier cosa?
Es que todos podemos aprender cualquier cosa.
¿Cómo le haces para aprender algo complicado? ¿Has aprendido a hacer un chorro de cosas?
Yo tengo un proceso y hoy en día Descubrí mi fórmula y por eso para mí es, en mi cabeza es muy fácil decir quiero surfear olas grandes. Y ahorita te voy a contar cómo es que llegué. Y hoy es mi proyecto de vida, quiero hacer esto. Pues va, yo ya lo había hecho en otros 15 retos antes y es seguir esta misma formulita que para mí es ok, como primero obviamente informarte, saber lo que lo que quieres. Pero toda la base es conocerte a ti mismo, conocer quién eres, estar seguro de ti mismo, tener pues esa seguridad de decir sí puedo. Eso es lo primordial, ¿no? Saber qué te gusta y qué no. Una vez que tienes una idea y yo digo, a ver, quiero hacer esto que igual y nunca lo han hecho en el mundo, pero lo voy a hacer, es empezar a ver cuáles son los pasos igual que cualquier negocio, tú muy bien lo sabes. Paso 1, paso 2, paso 3. Y se empieza mandando un primer mensaje, googleando por primera vez algo, te empiezas a informar. Y después de eso solamente hay que seguir lo que sabes que sigue. Anotar, yo anoto muchísimo, se me olvidan mucho las cosas, pero tengo una aplicación, entre esa y mis notas, abro una carpeta de un proyecto y pongo pendientes, crew, ubicaciones, fechas. Así es, yo de deportes pues es mucho fluir con los climas, la naturaleza, la época del año, informarte. Pero pues todo es buscar al equipo, prepararte. Obviamente hay que invertirle. Yo siempre le he invertido. Ese año en 2022 me Gasté todo mi dinero en mi idea y realmente pues es una inversión. Y después, después de eso pues empiezas a hacer más cosas y trabajas con marcas súper cool. Y esa fue mi experiencia, no, pero hay que arriesgar.
Y en el contexto de aprender, Mau, de aprender, o sea, porque si tú a mí me dices, órale, vas a aprender a cruzar High Line 40 metros entre 2 edificios Te digo, órale, está bien, tal vez si me dedico, claro, un par de años lo puedo hacer y tomo clases e investigo y todo. Pero, ¿cómo acortas estos periodos de aprendizaje? Más allá de la organización del evento, ¿cómo aprendes algo cuando tienes el tiempo encima?
Claro, no, una cosa es la estructura, que todos la sabemos, y la parte personal mía de ponerme a hacer algo es Tú lo dijiste, un mentor. El mentor es lo más importante, es alguien que lleva haciendo muchísimos años algo y te lo va a decir. Y tú te vas a sentir súper raro porque cualquier cosa nueva se siente súper raro. Te va a decir tienes que, para ir profundo en la apnea, tienes que inflar tus cachetes, pegar la barbilla. No, se siente rarísimo, estás así Pero lo confías, y esa es la primordial cosa: conectar con tu mentor, confiar en él, y sí tener un mentor, no querer aprender algo solo, porque es la manera en la que vas a cortar el periodo de aprendizaje a un tiempo casi récord. No, y tienes que estar con alguien con quien conectes, con quien te lleves bien, y que realmente sea algo serio, que los dos sepan que si tú no lo haces te puede regañar, y que es un compromiso serio, no es, no es un, no es una cascarita. Entonces eso es lo primordial, confiar en tu mentor, obedecer por más raro que se sienta, mete la mano, mete la rodilla. Y en el proceso mental, a mí me ayuda mucho, y mi máxima herramienta y cosas que hago hasta hoy en día y siempre es la visualización. Es para mí lo máximo que el ser humano puede hacer. Para mí, los deportes extremos, pero para cualquier situación en la vida, cualquier proyecto, cualquier cosa que quieras hacer, si tú te visualizas y lo puedes correr en tu mente fluidamente, lo puedes hacer.
No, ¿cómo lo haces?
Literalmente te sientas en un lugar en el que nadie te esté hablando, sin tu teléfono, tranquilo. Ahora te voy a decir cómo hago esto más avanzado, que es en el hielo. Pero realmente te pones a pensar, ok, quiero surfear un tubo en una ola, ok, bajo. Más bien, antes está, llega la ola y la ves, la ola, y sabes que te da miedo, pero sigues, te das la vuelta. Te acuestas, te pones en la posición, volteas, volteas, remas con todo, lo visualizas y lo procesas, y por lo general te trabas en las primeras veces que lo haces y te regresas otra vez hasta que lo puedas fluir. Entras, haces el pulling a la ola, aguantas, pones la mano en la ola, aguantas más y sales. Y lo vuelves a repetir. O no sé, yo quiero surfear olas enormes y mi sueño es surfear una ola de 60 pies remando. Entonces me visualizo que viene una montaña de agua, no pasa nada, me doy la vuelta y le remo. Y lo visualizo. Y si lo haces en el hielo, es algo bien padre, porque cuando tú estás en una situación de vida, en la vida real, estás bajo estrés. No es lo mismo estar bajo estrés y ejecutar que estar tranquilo. Y lo que hace el hielo es ponerte en en un estado de máxima alerta de, no sé si estás metido, pero te sientes que no puedes ni respirar bien ni controlarte. Después uno va aprendiendo, pero si visualizas con tu cuerpo teniendo algo así, un nivel de estrés alto, es como algo súper realista lo que va a ser en ese momento. Si logras como que fluir todo con tanta distracción en todo el cuerpo Es un entrenamiento padrísimo. Y cuando yo entreno en el gimnasio también hago ejercicios como que sé que me van a ayudar, y pienso cómo mis músculos trabajan y cómo me va a ayudar, y cómo eso va después a pasar a lo que yo necesito. Porque yo entreno para pues lesionarme menos, para aprender todo más rápido, que es la otra cosa, no estar preparado físicamente. Es el cuerpo, es nuestra máquina. Entonces pues Llevo 3 años sin ninguna gota de alcohol, nunca he fumado nada, como bien, entreno. Busqué en su momento un entrenador, hoy en día ya sé lo que necesito hacer y entreno yo solo. Pero eso es la otra base, estar listo para todo, ¿no? Porque yo que estoy arriesgando mi vida todo el tiempo, sería una falta de respeto Para el cuerpo y para cualquier deportista, no cuidar el cuerpo como se debe es para mí una falta de respeto a ti mismo. Pues sí, sí, la verdad sí, como hay que cuidarse. Y esa es la base también de que el cuerpo no te pague facturas tan rápido.
Dices que todos los años tienes 3 retos o 3 listas, no, 3 bucket lists: el deportivo, el de negocios y el personal. ¿Cómo los construyes?
No siempre son públicos. En 2023 también tuve mi, mi bucket list, pero ya no fue proyecto. Hasta 2024 volví a hacer otra lista, no. Y todos los años sí son como 3 cosas padrísimos que todos yo recomiendo que hagan. Una es anotar todo, todo, toda una idea, dividirlo en carpetas, una aplicación de recordatorios. Ese día que quedamos vernos hoy a las 11, tengo, se llama Weekly Planner, y yo me meto y lo anoto. Y al día siguiente yo anoto comprar vuelo y no se me olvida nada, porque si no, yo no sé qué sería de mí, se me olvida todo. Y sí me gusta tener mis objetivos bien claros, como, ok, hacia dónde voy.
¿Cómo decides qué sí amerita estar en ese bucket list anual, en cualquiera de estas 3 categorías?
Siempre tengo proyectos y la verdad siempre tengo que escoger, como, ok, quiero hacer tantas cosas. Algo que me ha pasado es que cada vez hacer algo que sea un nuevo reto para mí es más difícil, más caro, más extremo, obviamente mucho más peligroso. Y pues se vuelve algo que ya no van a ser 8, se vuelve el año pasado 1. Surfer Nazaré. Entonces, ok, voy a escoger. Y si voy a surfear Nazaré, tengo que dejar de saltar a la cantidad de exalto, tengo que bajarle, tengo que dejar de hacer cuerda floja, tengo que dejar de hacer apnea. Porque si quiero surfear en Nazaré, la única manera es irme a la playa, y lo hice, ¿no? Entonces, 2023, quiero surfear, empiezo a surfear, se me zafa el hombro, me opero, regreso a surfear, se me zafa el izquierdo, me opero el hombro izquierdo. Obviamente fue un camino ahí bastante frustrante de decir quiero surfear y no puedo porque se me salen los hombros, no estoy hecho para esto, no crecí en la playa. Ya fue. Y después de la segunda cirugía le di un segundo intento, y otra vez buscar mentor, no. Y te voy a platicar mi experiencia en cómo es que escoges una. Y fueron las Olas Grandes. Dije, ok, ese es para mí mi siguiente escalón en la vida, lo siguiente que me, que me hace retarme completamente es esto. Como, no sé cómo le voy a hacer, por eso lo quiero hacer. Y lo mismo, buscar un mentor. Ahí me di cuenta que no podía ser 15 días y hacer el reto como lo hice en otras cosas. Fue chocar contra la pared y decir, uff, ok, la única manera es mudarme a la playa. ¿Cuál es la playa con olas más pesadas en México? Pues Puerto Escondido. Va, cambio toda mi vida, me voy a Puerto Escondido y me voy a hacer surfer. Y lo hice en 2023, me mudé con todas las cirugías, terminé regresando en abril 2024. Y yo quería surfear Nazaré desde 2023 para entrenar y surfear 2024. Literalmente por los hombros no terminé mi bucket list porque Nazaré era el quinto. Me volví a operar y fue cuando en abril 2025 regresé a Puerto Escondido con los dos hombros operados, ya con un poco de noción. Ya llevaba un año viendo videos de surf, ya llevaba como un año soñando algo. Ya no era lo mismo, no llegué como súper motivado con un instructor que esta vez encontré, a un chavo local que se llama Jafet Ramos. Yo pregunté quién es el mejor, quién me pueden, quién también es el mejor para enseñar, que me pueda meter a Sicatela, que es la ola beach break de los más pesados del mundo. ¿Quién me puede enseñar a surfear esta ola? No. Y también escuchaba mucho que la gente local dice: si surfeas bien, si catelas en días grandes, puedes surfear cualquier playa del mundo. Dije: pues va. Encontré a este chavo, empezamos un plan de entrenamiento y me cambió la vida totalmente. Me mandó, dejé de entrenar como entrenaba, me mandaron a hacer yoga. Y de estar todo el día en el mar, pues El cuerpo se adapta, la mente se adapta, empiezas a ver todos los días a gente surfeando, empiezas a ver videos. Cambió mi vida, la verdad, de un día para otro totalmente.
¿Qué fue el cambio más o menos lógico? No, porque dices, cambia mi entrenamiento, cambia mi manera de—
Fue un año bien complicado, que mi papá me decía, oye, pero ¿qué estás haciendo? Estás Nada más subes vídeos de surf y ni siquiera era bueno. Entonces, ¿qué estás haciendo? Como tienes que hacer contenido, tienes que hacer cosas diferentes, porque qué vas a, qué vas a hacer, de qué va a pasar con tu contenido de que llevas varios meses sin subir nada interesante más que surf. Y por mi papá, pues ve las olas igual, y probablemente otras personas igual. Y hasta mi manager me decía: oye, pero que no estoy entendiendo, estás en ¿Puerto Escondido haciendo qué? ¿O en la fiesta o qué? Y yo sabía que la única manera, pues, era, ya no eran 15 días, ya eran 6 meses, no más. Entrené entre las cirugías y todo como un año y medio, no seguido, pero pues sí, yo era otra vez confiar en que pues es mi sueño y pues qué más es mi sueño y es lo que estoy haciendo y déjenme en paz. Quiero surfear y es lo único que quiero hacer. Y la verdad es que durante el año cada sesión mejoraba, fue algo increíble. Y gracias también a Jafet, que me empujaba y tiene varias reglas. Y te dice que va a ser un all-in, no va a ser, termina la clase, es súper estricto, todos los días a las 6 de la mañana. Verlas solas, y si no, al gimnasio, y si no, a surfear a otro lugar. Entonces sí fue un año de muchísima disciplina, de para mí difícil dejar otros deportes, dejar de entrenar, ya no hacer retos tan constantes. La gente diciéndome: ¿qué estás haciendo? ¿Cuándo es el siguiente reto? Y yo: quiero surfear Nazaré, pero no le he dicho a nadie. Me daba pena decir que cierto, siendo principiante da pena decir que quieres hacer cosas grandes. Si vas al— sí, que quieres subir el Everest, pero nada más en el Nevado estás dándolo todo, no, tal cual era. Ese es el ejemplo perfecto.
Vamos a regresar a Nazaré un poquito más adelante, pero hablas de que estás en el mar, viene la ola y te da miedo. O sea, sí, cuéntame de tu relación con el miedo. ¿Qué es el miedo para ti?
Es que te voy a decir algo, toda mi vida desde chicos empezamos a experimentar sensaciones. Para mí todo es sentir, venimos al mundo, a la vida, a sentir. Todo lo que hacemos, te tomo café, se siente, comes, se siente, hasta cuando duermes estás, todo eso se siente, ¿no? El miedo es un sentimiento más. Que hay que aprender a abrazar y a aceptarlo. No son, es al final es una respuesta del cuerpo de alerta en el que todos tus sentidos se activan y estás listo para reaccionar más rápido. Igual y vas a tener como listo para hacer más un esfuerzo especial. Entonces para mí el miedo es un, es una herramienta que se debe de usar de alerta máxima en el que tu cuerpo está listo. Además, si estás entrenado, si tu mente está entrenada para que ese miedo no te paniquee, porque el miedo es bueno, el pánico es mortal. No, en lo que yo hago, el pánico te mata. Sí, especialmente en el salto base, que ahorita te puedo contar cómo fue mi proceso del paracaidismo al salto base, y fue mi mayor entrenamiento mental en toda la vida, fue ese deporte, el salto base. Es saltar de objetos fijos, edificio, montaña, con un equipo en el que ya no hay reserva, en el que saltas pegado a objetos, en el que abres bajo, no hay ni un error, te empacas tú, sabes que si te empacas mal y no te abres te matas, pierdes amigos, es un deporte durísimo, pero te enseña a ejecutar como un profesional, literalmente, ya, y a moverte en tu 70%. Al menos yo, esa fue mi regla siempre. Como es un deporte en el que mi límite no es opción, no puedo, no puedo hacer algo que requiere mi 100% de atención o de energía o de habilidad porque el 101 es la muerte. Así que siempre me quedé en el 70. Pero también es difícil saber tu 70%, entonces es algo que te hace muy responsable de estar constantemente haciendo retrospección propia de lo que son tus límites y no compararte con alguien. Y pues sí, la mente es un deporte muy mental difícil, y cuando llego al surf Tengo, vengo con este background. La única diferencia es que en el salto base tú eliges cuándo saltar de la montaña o de un edificio, y en el surf la ola llega cuando llega. Entonces sí me costó un tiempo acostumbrarme a tener que estar listo todo el tiempo desde que entras al mar, y puedes estar 2 horas, no te toca nada, estás peleando con otras personas porque va una persona por ola. Y de la nada llega tu ola y toca darse la vuelta y no hay tiempo de pensar en nada. Entonces pues eso fue un cambio que tuve que hacer.
¿Cómo trabajaste la mente durante tus experiencias de salto base que te ayudan a marcar esta distancia entre el miedo y el pánico?
El pánico es por elección propia, no es cuando yo lo veo como que te saturas de algo y no sabes qué más hacer y tiras la toalla. Y para mí eso no es opción.
Entregas el control.
O sea, yo siempre he dicho que antes de entrar en pánico haciendo algo de lo que hago, o sea, no, no, no, no, no puedo, no me veo, no se debe, es un código rojo. No, el pánico no existe, la verdad, porque es entrar en shock y dejar que te lleve la vida y no te lleve ya el cómo te entrenas para no llegar a eso. Es un proceso de que se empieza de lo más básico, y yo en lo personal pues empecé con deportes pues más tranquilos, pero es simplemente de sensibilización, o sea, te vas acostumbrando al riesgo. Interesante el miedo, ¿no? La visualización es algo que cuando, cuando ya llega esa ola de 60 pies, que me da obvio muchísimo miedo remarle, y las consecuencias son reales, ya no es como aventarte del bungee, que es nada más el miedo y sabes que vas a estar bien. Es, si no ejecuto perfecto, las cosas se van a poner feas muy rápido. Entonces pues eso es saber también que estás entrenado, que tienes un equipo, que hay una moto que te está viendo, que hay radios. Ya es cuando todo se vuelve más complicado, no, pero eso también te da la seguridad de hacer algo, estar bien preparado. Y es la base, tener equipo en el que confías, tener tu cuerpo al 100%, no hacer cosas. Yo no hice salto base hasta que mi hombro derecho no estuvo operado. Porque sabía perfecto que si el hombro se me zafaba, en un salto base me mataba. Hasta que no confiara que el hombro no se va a ningún lugar, no lo hago. Y me tomó un año. Igual surfear, no iba a ir a las olas de más de 10 metros sabiendo que un hombro se me puede zafar y no voy a poder nadar bien. Entonces es la preparación y es un proceso largo en en el que la mente, yo lo veo como un músculo, no. Cuando le empiezas a trabajar diario, de la nada un día amaneces y dices, wow, esto ya reacciona por sí solo, ya no tienes que, ya no tienes que hacer algo, ya es en modo automático.
Y en términos de prácticas para trabajar la mente, más allá de estar expuesto al deporte físicamente o de visualizarlo, ¿tuviste algún, o usas alguna herramienta? Hablabas de yoga, no sé si es meditación, o si tuviste algún tipo de terapia Lo puedo dividir en varios, en varios factores.
Te lo voy a decir varios. Una es creer en ti mismo, conocerte, porque si no te conoces no sabes bien cómo aceptar esas nuevas emociones. Y la meditación ayuda, el yoga ayuda, salir a correr, entrenar con intención ayuda muchísimo, visualizar toda esta parte de mental, meterte al hielo. Todo esto te entrena la mente, no hacer cosas que no te gustan, cosas que te retan. Todo eso estás entrenando tu mente, y son cosas que casi todos lo sabemos. La otra es saber que tienes el equipo correcto, porque la verdad, cuando estás con una tabla que sabes que te quedó corta, entre más grande la ola, más grande la tabla. Cuando sabes que la tabla está corta, dices, híjoles, estás pensando que la tabla, que no sé qué. Entonces ahí entra la preparación previa, saber que tienes tu equipo bien preparado. Si tienes un negocio, saber que tu equipo está listo para responder, listo para ejecutar sin que tú tengas que estar ahí todo el tiempo detrás de ellos. Lo mismo en el deporte, no saber, ok, están grandes, me pongo chaleco. Entonces siento que me va a pegar la tabla o el fondo está bajito, me pongo casco. Entonces siempre Hay una manera de ser precavido y siempre pensar. Y esta mentalidad la aprendí del paracaidismo, es hacer tu plan pensando en que todo va a salir mal, ¿no? Entonces, entonces sí, porque otra cosa que te escuché decir, no es ser pesimista, es ser realista.
Pero te escuché decir que tienes esta teoría del caballo, ¿no? Que el caballo va a donde voltea a ver. Entonces, que mejor no volteas a ver lo que puede salir mal. Háblame de un poco de estos dos lados de la misma moneda.
Es que se divide en dos. La preparación, y cuando ya estás en la ejecución de pues llevar tu proyecto a la realidad, tu cuerpo al límite. En la preparación tú haces tu plan en base a que todo va a salir mal. Te pongo un ejemplo de, puede ser paracaidismo, surf, ¿qué prefieres?
Lo que tú quieras.
Surf. Vemos que las olas están de más de 10 metros, pues entonces se va a usar chaleco, se va a usar chaleco de gas como segundo chaleco. Compras los mejores gases, los buenos. Pones un, lo que agarra tu pie a la tabla de leash, pues sabes que tienes un buen leash que no se va a romper, que está apto para las condiciones. Está más grande, hay moto de agua. Sabes que estás entrenando con los pulmones y entrenas para que, ok, me caigo, me puedo ir a las piedras, no. Entonces, ¿qué va a pasar si me voy a las piedras? ¿Qué va a pasar si se nos va la tabla? Entonces hay veces que decides entrar con dos motos y haces tu plan pensando, por ejemplo, en el primer paracaídas que tú abres. OK, no va a abrir. ¿Qué sigue? Liberar y reserva. OK, te va a abrir mal. ¿Cómo vas a resolver? Bueno, pues entonces vas a tener que abrir el primero más alto para que cuando todo eso pase llegues a poder resolver la falla de tu reserva con buena altura. Entonces ahí nos haces tu plan. No, no tengo que jalar 3000 pies, tengo que jalar a 4000 pies porque no estoy saltando con un nuevo equipo que probablemente puede salir mal, y así voy a tener la altura de resolver. Y ya no está tu plan. Lo hiciste sabiendo que todo va a salir mal. Ya en el salto ya no estás pensando en que no te va a abrir, ya estás ejecutando un plan perfecto que visualizaste, y solamente visualizas lo que lo que sale, lo que va a ser, no. También parte en los deportes extremos, aquí ya es diferente. Si estás listo para cualquier situación, no sabes que si te abre de tal manera vas a reaccionar así, o que si te caes de cierta manera en la ola, pues hay maneras de caer. Hay veces que te tienes que cubrir la cabeza para si te caes cerca de tu tabla. Hay veces que Tienes que dar una última respirada. Hay veces que no está tan fuerte, entonces sí te entrenas, pero hay que pensar que todo va a salir bien ya ejecutando, y vas sin dudar.
Ahora háblame del costo hundido, porque por un lado dices no me gusta platicar las cosas que voy a hacer porque también te comprometen, ¿no? Y mejor que los resultados se muestren por sí mismos. Pero por otro lado, pues ya gastaste un dineral en equipo, tienes 50 personas, tienes la marca Y cómo llega el momento en el que tal vez sabes que no, no es la mejor decisión hacer lo que estás haciendo, pero la inversión y la responsabilidad, tienes un buen de cosas atrás, ¿no?
Exacto. Mira, no hay nada que valga tu vida, y siempre varios mentores me lo han dicho. Yo lo digo igual, no hay nada en esta vida que valga tu vida. Y entre más expuesto estás, pues obviamente lo mismo, más preparación, pero hay veces que no sale. Y no sabes la cantidad de veces que me echo para atrás, que no entro al mar, que me bajo de un salto, que no voy a saltar, que el clima está mal. He ido a otros países a surfear y las condiciones están malas y pues ni modo, o peligrosas. Hace poco fui a Perú y en esa misma madrugada surfé un oleaje grande y me subí a México y llegué a Puerto Escondido. Yo estaba grabando un vlog entero de mi viaje surfeando la misma marejada que viaja del sur hacia el norte. Tú lo puedes surfear en Perú y 2 días después eso pega en México. Una marejada así como decían de la década, enorme. Llego a Puerto Escondido medio desvelado de todo el viaje, listo para surfear. Quería surfear, estaban las olas peligrosísimas, yo estaba desvelado y dije pues no es mi día y no entré. Y la gente te dice: hey, ¿qué onda? No, que ibas a entrar y vienes de Perú y no sé qué. Y pues Siempre hay otro día y no hay. También uno aprende a hacer el plan antes de invertir y antes de comprometerte a ciertas cosas. Aprendes a saber qué sí, qué no, y poder intentar hacer tu, tu plan lo más realista posible, no sin exagerar, y dentro de tus capacidades. También saber cuándo sí y cuándo no. Hay que escoger las batallas. Igual y va a estar grande 15 veces al año, no tengo que entrar las 15, voy a entrar a la que me sienta. Y igual y sí me voy a arriesgar un poco de más, pero la voy a escoger y voy a una.
¿Cuál ha sido tu peor decisión por presión, por ego, por emoción?
Por supuesto que he tenido algunas. Te voy a dar un ejemplo bien claro, con un buen karma de ego, que tal cual estaba aprendiendo a hacer salto base, tenía 10 saltos, nada. Ya tenía 3 años saltando en paracaídas, 400 saltos de avión, pero empecé salto base como uno de mis proyectos del 2024, nuevo bucket list. Hice 10 saltos de puente y estaba en una escala en Panamá para ir a Brasil a hacer mis primeros saltos de montaña. Y mis amigos con más experiencia, amigos paracaidistas de salto base, también dicen: pues vamos a un edificio, yo sé cómo entrar, ya lo saltamos, vente Mau, va a estar padrísimo. Y a mí se me hizo muy fácil pues ser el cuarto. Y aquí tengo mi equipo y estoy ahorita con todo en el base y mi video va a quedar padrísimo saltando un edificio, es mi sueño. Por supuesto que no tenía la experiencia, y en ese momento dices pues probablemente salga bien, ¿no? Y pues va, y subí, y lo que pasó fue que no me empaqué tan bien. La noche anterior nos empacamos para el edificio. Para cada salto se empaca como uno, con una configuración así para no hacerte largo. Depende del salto, depende la velocidad con la que vas a abrir, le pones ciertas cosas o no al empaque, o lo cierras más o menos. Bueno, me empaque un poco mal, como normal, llevaba 10 saltos y Y subiendo al edificio realmente no lo sentía. Desobedecí una de mis reglas, que si no lo sientes no lo haces. Salté por presión de que están mis cuates y lo quiero hacer, y el video, que es algo hoy en día peligrosísimo, como hacer algo por un video, para mí es una falta de respeto, no, por más que esté la marca, por más que estén las cosas. Hay que hacer las cosas por, pues, por pasión pura y por algo personal. Bueno, salté y el paracaídas me abrió totalmente 180 grados. Cuando abre el paracaídas, avanza. Me abrió así y empecé a avanzar hacia la montaña, hacia el edificio, a la pared, así con varios balcones. Pero a mí me dejó volteando hacia allá, hacia enfrente, y empiezo a avanzar hacia atrás. Yo dije me voy a estampar en cualquier segundo. Y nada más veo la pared así en mi derecha, la libre, nada más porque salté en la esquina. Con gusto te comparto el vídeo, nunca lo subí, lo podemos poner. Y bueno, tuve una suerte de principiante, que por supuesto es inaceptable la suerte en algo tan extremo, no, no, no sé, no, no, no, no. No está bien poner tu vida a la suerte. Bueno, me la libré, y aparte sin permiso, y aterriza y corre, y yo casi me muero. Y si te estampas, pues, o te quedas atorado, o del golpe ha habido algunas fatalidades, o te quedas pendejo. No sé qué pasa, este, se puede colapsar la copa y te vas al piso. Feo, pero bueno, aprendí muchísimo y dije, a ver, ¿cuál es la lección? Pues tengo que primero hacer saltos de puentes donde no hay nada cerca, cuando abres seguir sumando experiencia, hacer 15 saltos en donde me abra derecho, y después me voy a un edificio donde no te puede abrir mal.
El momento más peligroso, ¿crees que ha sido Nazaré?
En Nazaré yo siento que el riesgo es bastante controlado por estar en el mar. No sé si aprendes a relajarte, si tienes el equipo adecuado, tienes las motos que te están echando ojo, tienes agentes en el cliff con radios. Nazaré para mí, el surf en general es un deporte en el que siempre estás muy expuesto y casi todas las sesiones terminas con un buen wipeout, un buen madrazo. Pero es difícil y es menos común que pase a más, que haya ya un rescate de por medio o algo así. Igual por lo mismo, ahí está más grande, pues más chalecos. Está muy grande igual y no es tu día, y hay que saber cuándo sí, cuándo no. Entonces, en Nazaré sí te sientes muy expuesto, y en cualquier momento te cae un olón de arriba, y me cayó un día una ola muy grande que realmente dije, pues tengo, en lugar de seguir nadando, ya no voy a donde nadie, no la libró, 10 segundos me relajo y que me lleve. Y te salté un golpazo en la cabeza y te da vueltas y más vueltas y sales y estás mareadísimo de tantas vueltas que diste y te cayó otra y no llegó la moto, pero pues tienes tu chaleco y divertido. Creo que no sé si está loco decir esto, pero me gustan los revolcones y siempre me ha gustado estar expuesto a tanta energía en un deporte que se posee el agua. Hay veces que hay olas más peligrosas, no por el tamaño, sino por el fondo, como Pipeline. Otras olas con arrecife o piedra, que son también de tener más cuidado, ya no es tan aceptable.
¿Cuál crees que es el momento o el reto más en el que percibías más riesgo la noche anterior?
El salto base en general es un deporte en el que literalmente sabes que es en cualquier momento se va toda negro. Ya ha habido una, un salto en particular que te hacía sentir más Pues estás en un viaje a Europa y estás saltando todos los días 4 o 5 veces y se vuelve rutina. Y si escuchas de personas que no llegaron ese día al hostal un día, ¿cómo asimilas eso? Feo, fuerte. La gente se acostumbra y a mí se me hace algo horrible. Las personas que llevan muchos años en el deporte se desensibilizan. Y a mí no me gustó. Como que yo viví un accidente en Brasil muy fuerte, salté. Desde ese día no he saltado base. ¿Qué pasó? Horrible, se me pone la piel chinita. Pero estábamos en un viaje igual de saltar varias veces al día entrenando. El día anterior cumplí uno de mis mayores sueños en la vida, que tampoco subí el video. Y no sé por qué, que fue, nunca había anunciado, nunca había hecho nada, era hacer traje ardilla en montaña y nunca subí el vídeo hasta la fecha. Algún día lo subiré, pero fue uno de mis top 3 momentos en mi vida, fue uno, fue ese, no, tener un traje de alas sin motor, sin nada, saltar y por el propio vuelito empezar a volar y abrir tu paracaídas, es Pues el vuelo humano era mi sueño. Ya lo había hecho muchas veces, pero el traje ardilla es otra cosa y más peligroso. Entonces, como que justo había cumplido ese sueño y al siguiente día, ya sin traje, en un salto un poco más complicado, que el instructor nos dijo: tienen que saltar sí o sí y un poco a la izquierda, porque si saltan mal hay un lomito en la pared que está bastante expuesto y lo tienen que librar. Entonces, si no saben saltar bien, no vengan. Todos fueron. Entonces yo fui porque dije, no, pues yo sí la libro. Y la verdad, pues sí la libré bien. Salté, me sentí súper seguro. En lugar de ponerme el traje de alas, me puse el traje que tenía más confianza. Salto, aterrizo, saco mi teléfono, salta alguien más, lo grabo, va alguien más, salta con traje ardilla y se va para abajo, para abajo, para abajo, y veo que choca en la montaña, sigue volando y abre. Y dije, pues un close call, ¿no? Le abre el paracaídas. Le hago zoom al teléfono y veo la cabeza así desnuda, sin tomar control. Uno, cuando abre, tomas control de tu paracaídas. 1, 2, 3 segundos, no hay control, está inconsciente, o quién sabe. Veo el vídeo, no sabía, yo no había alcanzado a ver bien, estaba lejos. El pie chocó, siguió cayendo, y antes de poder como intentar volar, la pared se vuelve mucho más positiva, chocó Y ese choque abre el paracaídas. Justo chocó de espalda, rosa el contenedor, le abre. Aparte, el haber girado, y fue un golpe de 200 metros de caída libre, no en una pared así, pero sí un golpazo. Que es un amigo ruso que no sé cómo aguantó ese golpe. El casco sobrevivió, tenía el mejor del mercado, pero Oso Trava sobrevivió. Voló inconsciente a la jungla brasileña, aterrizó atorado en unos árboles. Yo nada más me dice el otro güey, sobrevivió, y yo no sé, pero le abrió y está perdido. Yo luego, luego dije, a ver, necesitamos un helicóptero, necesitamos bomberos, necesitamos drone. Fuimos consiguiendo poco a poco todo. Yo y otra chava no podíamos conseguir helicóptero, fue una media hora frustrante. Su esposa no había saltado, estaba en el viaje. Y algo que me dolió mucho fue que de los 10 que éramos en el grupo, a 5 les valió madre y se fueron a una tiendita a tomar algo, literalmente. Entonces sí se me hizo como que ahí es un deporte muy bonito el poder volar en una montaña, pero la comunidad ahí de todo, y eso no me gustó nada, como que sentí la vibra muy raro. Y después de tiempo, los locales encontramos a esta persona y estaba consciente, y lo bajamos cargando media hora en la montaña. Creo que pasé por como 10 arañas enormes, me dio igual. Y sí llegó un helicóptero y se lo llevaron, y varias cirugías. La verdad es que sí se rompió rompió todo, pero hoy en día sigue saltando, regresó.
Y nos volvemos a ver tú.
Y a mí desde ese día no me gustó. 96 saltos hice como en un año y cachito. Y la razón no fue tanto ese día, fue, fue el hecho de que había cumplido mi máximo sueño con ese deporte. Dije, lo viví todo. Es un deporte de demasiado riesgo y hoy a mis 24 años no es sustentable. No sé cuántos años más lo pueda hacer, porque aparte la verdad es que era bueno, y ser bueno en un deporte tan extremo puede ser también contraproducente porque empiezas a hacer líneas que para ti se hacen fáciles Pero un error te mata súper fácil en una montaña, pues, con más, no sé, más, más técnica la línea del vuelo. Entonces sí decidí que estaba muy joven para hacerlo. Nadie me lo viene a contar, yo ya lo viví, mi sueño, y lo hice. Y dije, ya me puedo retirar tranquilo por ahora, todavía tengo mi equipo, pero ¿Piensas, Mau?
Sí, piensas en la muerte.
No mucho, más en la vida, como más en vivir. Y siempre me estoy enfocando en disfrutar mi vida. Y tengo una frase que dice: todos los días son sábado. Y para mí es sacarle el máximo provecho a cada día. Cada día es una nueva oportunidad. No le tengo miedo a la muerte, eso sí, definitivamente nunca le he tenido miedo a la muerte. No No me asusta, no pienso mucho en qué va después, en qué pasa, sino más en disfrutar ahora. Y estoy— es padre sentirte pleno con lo que has hecho, con lo que eres, en saber que eres una buena persona, en saber que has hecho lo que has podido, en que le has echado ganas, que te cuidas, que le dices a las personas que quieres que las quieres. Como que todas esas cositas me hacen sentir pleno todos los días, al decir me puedo morir ahorita y estoy en paz. Y eso es para mí algo increíble, y así me siento.
Dices que cuando eres bueno en un deporte—
bueno, quiero complementar, una cosa es estar en paz y otra vez no es cuidar tu vida, no. Me considero como un deportista extremo muy responsable, que durante el camino obvio he hecho mis errores como cualquiera, pero siempre tengo un proceso, siempre me entreno con el mejor, te digo, le invierto, me cuido muchísimo, siempre veo por mi seguridad más que cualquier cosa, cualquier video. Entonces sí, nunca pondré mi vida en riesgo por algo que no estoy seguro. Y hasta ahora me ha funcionado, estoy feliz y me encanta vivir.
Ahorita me decías que ser bueno en un deporte de alto riesgo es contraproducente, ¿no? Y creo que tu línea de carrera puede ser contraproducente porque no sé si sucede esto de terminas un reto y entonces necesitas que el siguiente sea más grande.
La pregunta de todo, la adaptación hedónica.
Ahora, ¿qué hiciste? No, yo tengo un amigo que ya hizo varios retos, Millán Ludeña, corrió en el Antártica y Antártida y el Maratón de Sables y el centro de la Tierra y el Monte Chimborazo. Y le dije: ¿Y ahora qué, güey? O sea, ¿qué sigue después? O sea, literal está viendo cómo ir al espacio, porque ¿qué sigue? Y cuando vaya al espacio, ¿qué sigue? ¿Cómo evitas ser presa del ya nada es suficiente como para interesarme?
Es que no debe, no debe de ser así. A mí me encanta, hay que aprender a disfrutar las cosas más, más chicas en la vida.
Pero este es tu chamba.
Pero no tiene que ser, realmente es porque lo quiero hacer y no es, no es por necesidad, para nada. No lo hago al revés, pues son carísimos los deportes que hago y siempre estoy viendo a ver qué, quién me patrocina, quién busco, cómo le hago. Cómo hacerle para poder hacer los viajes que quiero con el equipo que necesito. Por eso, justo así es, que es barato, pero necesitas muchísimas tablas de diferentes tamaños y viajar.
Y entonces, justo eso, o sea, para atraer patrocinadores, para atraer views. Claro, hoy en redes sociales la gente está más desensibilizada que nada. Si no haces algo que verdaderamente atrape mi atención, entonces es uno más del montón.
Por supuesto.
¿Cómo lidias con eso?
Como a mí las redes sociales, bueno, a mí me encanta. De entrada es mi pasión, vine a la vida a bailar con la naturaleza, ¿no? Entonces para mí es mi vida. Tengo un único tatuaje y es la montaña, el mar y el cielo, que es un pájaro. Entonces para mí no quiero, es mi vida. Entonces Para mí es mi máxima pasión, y el hecho de poder sustentar eso con las redes sociales para mí es un máximo regalo en el que estoy eternamente agradecido. Estoy en una época de la historia en la que esto es posible y estoy súper feliz, y es una herramienta que he usado y que quiero seguir usando. Y al final es compartir lo que hago Pero sí es algo como muy diferente hacer algo para entretener a la gente o hacer lo que haces para que el que quiera lo vea. Y es lo que yo hago. Yo tengo mi proceso, mi mentalidad, mi propio camino. Y si no existieran las redes sociales, yo estaría haciendo lo mismo. Y eso sí es, lo tengo clarísimo siempre. Y es lo mismo, no voy a hacer un vídeo, no va a arriesgar mi vida por un vídeo, porque también he perdido amigos que se han accidentado feo por querer hacer un vídeo. A diferencia de querer hacer una idea realidad y documentarla, pues sí, porque es, pues también es mi trabajo, no se combina, pero hay que separarlo. Y es, hay que tener cuidado porque la línea es delgada. Y es difícil. Y pues al final es, se complementa. Y a mí me encanta, es como mi máximo poder vivir de esto.
Has entrenado cuerpo, mente, diferentes disciplinas, diferentes deportes. ¿Qué habilidad crees que has adquirido en los 24 años que tienes y todas las experiencias que has vivido, que es la más, vamos a decir, la más recurrente, o que te ayuda en en diferentes disciplinas, la misma habilidad.
Me— algo que me encanta sentir es que todavía soy un niño aprendiendo muchísimas cosas todos los días. Entonces es algo que me encanta saber, que todavía tengo tanto, todavía puedo ser mucho mejor persona, mucho mejor mis habilidades, mi cuerpo, todo. Entonces sé que puedo llegar a hacer cosas mucho más increíbles de lo que he hecho. Eso me motiva. Y hasta la fecha he seguido estos mismos principios que me lo inculcó desde mi papá, no de habilidades que he tenido. Y creo que la mente yo es algo que lo tengo bien entrenado, que me ha ayudado a no tanto el quitarte el miedo, sino en creer en ti, de saber que puedes y que probablemente alguno te va a tomar 100 o 200 intentos, pero de quedarte ahí, yo siempre fue pues es la tenacidad, ¿no? Y a mí mi mamá siempre me lo decía, no, Mau, es bien tenaz, no sé qué, y como que se me quedó. No, es, creo que la tenacidad es una virtud que me ha ayudado en todo.
¿Qué te da miedo fuera de lo que haces?
Y la disciplina, ¿no? Fuera de lo que hago A mí me da miedo venir al mundo en esta vida tan increíble que todos tenemos oportunidad de hacer lo que queramos, porque es como un videojuego en vida real. Me da miedo no hacer lo que me apasiona por miedo a morirme o por miedo a irme por el camino seguro. Que mi miedo es al revés, no, mi miedo es pues estar en como en algo en que no me hace tan feliz. Y a mí en lo personal, pues sería estar como en una oficina con horarios, en una vida así que no me esté constantemente retando y aprendiendo a dominar mi cuerpo, mi mente. Para mí, si no estoy haciendo esto, no sé qué haría.
Dices que tu papá a veces te dice: oye, eso es algo que siempre me había tenido ganas de hacer yo, no, algunas cosas que has hecho. Pero si le contestas que por qué no las hace, mi pregunta es, creo que a todos nos pasa, no, vemos cosas y ay, me muero de ganas. Yo muchas veces en mis pláticas le pregunto a la gente por su bucket list, qué es lo que quieres, por qué no lo haces, no. ¿Qué crees que perdemos con la edad? ¿Por qué? ¿Por qué no hacemos lo que es?
Que pues sí, es el tiempo, es es ahora y hay que hacer las cosas en cuanto llega la oportunidad. Y uno lo siente cuando llega tu momento, es tu momento. Porque igual y más adelante, yo sé que mi cuerpo no va a dar lo mismo, pero pues voy a hacer otras cosas que no hice de chavo, otros deportes. Como tengo muchísimas ganas de volar parapente, pero siempre me lo he guardado porque digo, más adelante lo haré cuando ya no pueda estar surfeando esas olas. Entonces mi papá siempre me dice, por ejemplo, que su sueño es volar traje ardilla, y quedó con mi hermano que cuando termine mi hermano el universidad van a tomar el curso juntos. Ya son paracaidistas, todavía no termina un año. Y sí, a mí también siempre me motiva Por ejemplo, a las personas cercanas que tengo en mi vida, cuando yo les veo algo o algo que igual y un deporte les puede ayudar, o ciertos deportes que he pasado en mi vida me han enseñado una lección o dos, pero cada uno tiene como algo muy específico. Entonces, cuando hay veces que he visto a personas que les hace falta o así y les recomiendo probar cierto deporte que sé que les va a ayudar como a algo en específico. Por ejemplo, el paracaidismo te enseña a hacer tu plan pensando en que todo va a salir mal y hacerte súper responsable, no a no querer hacer algo como por nada más por el, la adrenalina, sino por el amor a volar. La cuerda floja te enseña que no tienes, no puedes, o sea, si no controlas tu cuerpo con tu mente, eso es lo que se tiene que alinear todo para que pase. Es increíble. El surf te enseña que no, no, la ola llega cuando, cuando llega y no cuando tú quieres. Entonces Te enseña a estar siempre listo y preparado para poder fluir con el mar. Y también los deportes te enseñan mucho, pues, a controlar tu mente, a calmarte, aprender a respirar, quitarte la ansiedad, la depresión. Cuando te das cuenta que saliste a remar y no aguantaste, pues igual te das cuenta que necesitas un cambio, que necesitas dejar de fumar, que necesitas empezar a comer bien. Cuando el mar te pone una chinga, dices: ok, necesito cambiar algo ya. Y eso es lo que el deporte hace.
Has fallado mucho en público. ¿Qué aprendiste tú de fallar tanto en público?
Cuando te comprometes algo, igual y no sale el reto, o no quedaste como lo que haces. Siempre, siempre he seguido intentando y en algún punto en verdad sale. Y cuando no, pues por ejemplo, hay veces que ha sido por salud. La salud va primero, la salud es todo, y nuestro cuerpo es, es todo, no, es nuestro santuario. Y por ejemplo, si no llego a hacer algo por una lesión, yo prefiero ante nada cuidar mi cuerpo antes que cualquier suele especial histórico que vaya a llegar o Realmente no fallas con nadie. A todos se les olvida las cosas en 2 semanas. Y al único que le debe de importar es a ti mismo. O sea, no lo hago por la gente, entonces realmente no me importa mucho.
Hoy dices: cuido mucho mi cuerpo. Dices: no tomas, no fumas. ¿Cómo se ve un día de rutina? ¿Qué comes? ¿Cuánto duermes?
Intento dormir Me encanta dormir 8, 9 horas y cada vez me gusta dormir más. Y lo hago porque me doy cuenta que si no duermo lo que necesito, no rindo igual. Y pues una y otra vez que te desvelas y dices, ay, qué güey, pues el chiste es no seguir repitiendo el mismo error de seguir cayendo en la misma traba, porque también el cuerpo se acostumbra a los malos hábitos. Entonces es un trabajo constante, es la disciplina de saber lo que es bueno para ti. No necesitas— hoy en día todos sabemos lo que te hace bien y lo que te hace mal. Cada decisión que tomas en tu día debe de ser la que sabes que te va a llevar a tus metas, a una mejor versión de ti. A sentirte bien, a estar bien. Porque no solamente es tener metas, es también estar bien contigo, con tu familia, con tus personas cercanas. Eso es también parte de la vida, es parte del juego, no, no solamente obsesionarte con quiero surfear enorme y todo lo demás a la chingada. Es complementar y saber lo que te hace bien. Hay veces que la otra vez fue cumpleaños de mi papá y quería irme a Chile a surfear. Pero pues las olas en Chile van a estar ahí siempre, mis papás no.
Entonces, ¿cómo comes todos los días? ¿Qué comes?
Muy bien.
¿Qué significa eso?
Llevo yo creo más de 7 años sin ningún refresco. Gracias a un amigo me puse una regla de no comer papas y no me comparten. De repente me encantan los postres y como lo que te— no se necesita llevar a extremos nada. Estoy súper sano, no tengo una dieta estricta, no tengo horarios de ir al gimnasio. Entreno cuando me siento bien, con energía para entrenar. Cuando no, estiro, y cuando quiero, duermo. Estiras mucho, hago mucha movilidad, estiramiento, complemento mucho, hago mucho entrenamiento funcional. Que yo, para mí, deporte extremo en general, surf, es Es muy importante estar súper ágil, ligero, sí fuerte para aguantar un revolcón o algo así, pero entrena de una manera como bastante específica para lo que necesito. No entrenar para verte bien. De pasada, pues si tienes un hábito, unos buenos hábitos, te vas a ver bien. Y hay que entrenar para tus necesidades, ¿no? Si verte bien te hace sentir bien, está padrísimo eso, súper válido, ¿no? Entrenar para verte bien, chingón.
¿Suplementas con algo?
Tomo creatina, magnesio, tengo ahí varios multivitamínicos que tomo como para ayudarme a complementar. Mi mamá está ahí bastante metida y me da sus vitaminas, todo natural. Y sí, realmente es comer bien, sabes, uno sabe lo que le hace bien.
Oye, ¿y tus papás? ¿Tu papá te han dicho que tenías razón?
Sí, pues siempre es, nadie es perfecto, no, ni yo ni ellos. Y durante el camino de padre e hijo, mamá e hijo, hemos aprendido ambas partes muchísimo. A veces uno se equivoca, a veces tú tienes la razón. Pero pues también es lo mismo, es parte del crecimiento de la vida. Sin errores pues no somos nadie.
No sé si me lo vas a contar, pero porque no cuentas tus planes, pero ¿en qué estás trabajando? ¿Qué es lo que más te emociona en los próximos 12 meses?
Pues mira, a mí, si te lo comparto, ahorita estoy obsesionado con el surf, con las olas grandes. En ese proceso que te compartí de querer surfear Nazaré, para mí era un reto más, no era hacer ese reto y a lo que sigue. Y me encontré con mi pasión. Y también el paracaidismo es algo que nunca quiero dejar de hacer, me encanta volar el cielo, pero el estar en el mar, la manera como me hace sentir Descubrí que es de todo lo que he hecho lo que mejor me hace estar, lo que mejor, lo que más me gusta. Entonces decidí que no solo iba a ser un reto. Durante el camino le dediqué tantos meses que en verdad fui mejorando cada sesión. Llegué a nacer y es como, bueno, se sintió como el principio, como súper claro. Y para mí era una grosería pasar a lo siguiente. Era wow, no, vamos, vamos empezando a ver hasta dónde puedo llegar. Y entonces regresé a entrenar, regresé a Puerto Escondido, me mandé a hacer más tablas. Y algo importante del surf es que, bueno, mi pasión ahora son las olas grandes, no, ver hasta qué tamaño puedo llegar a surfear, hasta dónde puedo explorar mis límites, hasta dónde lo puedo llevar, ¿no? Y sé que es un trabajo de muchos meses y años también por las condiciones. No se surfea y no se hace cuando uno quiere. Entonces otro reto es estar lo más disponible posible para poder, una, entrenar, y dos, estar ahí cuando el mar llama en diferentes lugares del mundo. Entonces eso es como un reto, no, mantenerme disponible. Y así es como estoy ahorita entrenando, comiendo bien. Y otra cosa padrísima es que hay que estar lista, listo para cuando llega ese momento, que yo sé que un día voy a surfear la ola más grande de mi vida, pero no sé si va a ser en un mes o en 6 años. Y como este año es el niño Puede ser que lleguen las olas más grandes desde 2015, o va a ser 40 años. Es un año especial y por eso ahorita estoy entrenando así otra vez, silencioso, para cuando lleguen esas olas.
Y no sabes cuándo vas a regresar, no tienes la fecha todavía, o sea, no estima meses. ¿Cuándo piensas estar de regreso en Nazaré?
Hay temporadas para diferentes olas. Nazaré es una de ellas, pero también está Mavericks en California, están varias olas en Hawái, que es— Jaws es uno de mis grandes sueños. Está Teahupo'o en Australia, hay unas olas increíbles realmente en todo el mundo. A Irlanda hay una ola ahí súper pesada con agua helada que quiero surfear. Entonces es todo por temporada, verano Por lo general, el sur del mundo es lo que, donde hay tormentas, y las tormentas generan con el viento las marejadas. Y entonces todo lo que le pega, lo que sale del sur, son los lugares expuestos al sur, que es México, Chile, Perú, todo eso, ¿no? Y cuando es invierno, las tormentas están en el norte, y ahí es cuando está Hawái, Irlanda, Nazaré, este, todo, la mayoría de Europa. Entonces es por temporada y hay que estarse moviendo y viajando mucho. Y a mí igual me encanta viajar.
Si no vas a estar haciendo retos por estar entrenando y estar disponible, ¿cómo, cómo financias todo esto?
Es que sí, sí estoy haciendo también retos. Bueno, estoy surfeando, y lo padre de las redes sociales es que no todos los días tengo que arriesgar mi vida, no. Estoy trabajando con marcas increíbles y Y todos los días hay veces que si alguien quiere que me eche un salto, acabo de hacer una portada padrísima para una revista y lo hicimos saltando en paracaídas. Y también pues si no están las olas increíbles, puedo hacer cualquier cosa. Tengo dos proyectos de paracaidismo con Traje Ardilla en Puerta. Estoy también entrenando, pero todo es ok, no hay olas, ok, puedo hacer paracaidismo. Pero si están increíbles, prioridad. Oye, esto de Sunday Day Living, Saturday, te voy a decir por qué el sábado es mi día favorito. Porque el viernes iba a la escuela, llegaba de la escuela, y el domingo, al siguiente día, había escuela. Y el sábado era como un día totalmente libre. No me gustaba la escuela, entonces era como un día de hacer lo que me gustaba. Mi día de soy libre, ¿qué quiero hacer hoy? ¿Qué voy a aprender hoy? Aprovecho al máximo.
Y estás haciendo estos como campamentos, como retiros.
O eso, sí. Bueno, toda mi vida crecí esquiando en agua. Es el único deporte que desde que tengo memoria hasta la fecha nunca he dejado, porque los otros muchas veces me hacía como, bueno, un deporte, pum, al siguiente, y mataba y siempre fui cambiando, pero el esquí en agua me encanta. Y hago estos campamentos donde me llevo a 10 personas a aprender wakeboard.
¿De qué edad?
Pero más que un campamento es enseñarles cómo me gusta entrenar, cómo, cómo, cómo, cómo, cómo, cómo, cómo, este, que vivan el estilo de vida de Saturated Living, es el nombre de de lo que hacemos y lo que hago yo en un día a día, en mis procesos, en cómo pienso, en que se vengan 5 días a que les comparta lo que sé, no, que aprendan y se reten. Y gente de todas las edades, sí, mayores de edad.
¿Cuántos haces al año?
¿Cómo que aguanten? Hago 3 al año, que también más ya es como tengo que poner una fecha. Y hace poco hice uno y las olas estaban buenísimas, y digo, pues ni modo, ya es parte de, pero no puedo hacer todo. Pero sí, la verdad, padrísimo ver a cómo llegan personas que igual y nunca en su vida habían hecho hielo, nunca habían esquiado, nunca habían hecho algo que les costara trabajo, y entre todos se motivan.
Y ¿cuándo es el próximo?
En agosto, 18, 18 de agosto.
¿Dónde puede la gente saber más de este reto?
Tengo una página web, Instagram, Saturday Living Camps. Y ahí lo pueden ver también en mi perfil, siempre lo pongo. Y sí, está padre, la verdad, buena experiencia para aprender un deporte.
Mau, pues para cerrar, si pudieras escribir un mensaje en el cielo para que millones de personas lo vieran, ¿qué dirías?
Vive como si todos los días son sábado. O sea, todos los días puede ser tu último día, todos los días es una nueva oportunidad. Estamos aquí nada más un ratito, hay que sacar el máximo a lo que somos.
Me gusta la idea del sábado. Qué padre, qué padre historia, qué increíble. Seguro tienes millones de anécdotas más. Ojalá nos puedas compartir algo de material para incluir. Eres un crack. Yo creo que mucha gente se va a inspirar muchísimo con tu historia, pero sobre todo con tu manera de ver la vida, y van a querer seguirte.
Lo mismo digo, Oso. Gracias por la invitación, por estar aquí, por el tiempo. Creo que hablamos de diferentes temas porque son muchos deportes, pero lo manejamos bien.
¿Dónde puede la gente seguirte? ¿Dónde estás más activo?
En Instagram, en TikTok, más en Instagram, Mau Otero. Ahí me encuentran, las aventuras, el a ver hasta qué olas tan grandes puedo llegar a surfear.
Ya te iremos a ver. Gracias, gracias por estar aquí. Muchas gracias por escuchar este episodio. Y antes de irme, no olvides que si quieres recibir un correo muy corto pero cargado de valor de mi parte todos los días, de lunes a viernes. Puedes registrarte para recibir Oso Trava Daily. Todos los días estaré compartiendo alguna noticia, alguna lección, alguna herramienta que pueden ayudarte a ti a mejorar tu negocio, a crecer tu empresa, a ser más productivo y a tener una vida más plena en general. Así que si no te quieres perder de esta información cargada de valor para ti, simplemente ve a cracks.la/correo déjame tu mail y muy pronto voy a estar en tu inbox. Eso es todo por hoy. Yo soy Oso Trava y espero que tengas una semana de cracks.










