Medicina para LONGEVIDAD | Nathaly Marcus

This YouTube interview features Nathaly Marcus discussing integrative/functional medicine, mind–body medicine, and longevity. She links childhood trauma and unexpressed emotions to somatic disease, describes founding a multidisciplinary clinic (Bienesta) with physicians and mental-health professionals, and explains personalized diagnostics and biohacking: blood/saliva/stool tests, hair-based epigenetic testing (sent to Hamburg), wearable measures of autonomic function and sleep, and interventions such as sauna, cryotherapy and HIIT. She emphasizes epigenetics (gene expression can be changed by lifestyle), hormesis (small doses of stress), community/ purpose (ikigai) among centenarians, and a prevention-focused, lab-guided wellness workflow.
Questions this video answers
Five years.
She says the hair test is sent to Hamburg, Europe, and that she gets results in 15 minutes.
She describes it reporting needs using a star rating (one, two or five stars).
Chapters
Mi maestro Sufi me ayudó a entender la medicina integral, que no somos cuerpo, somos mente cuerpo. Y que lo que pasa en la mente modifica tu fisiología humana. Las emociones cambian tu fisiología. Si tú vives en miedo, todas tus células viven miedo. Si tú vives en éxtasis, Liz, todas tus células reciben eso. Y casi pocas personas, hasta en la carrera de nutrición, hablan de la repercusión y la integración de mente cuerpo. El cuerpo habla, que la mente calla. Siempre lo he dicho en consulta, ¿No? ¿Si tú, por ejemplo, y lo dice Gabor Mat, el especialista en trauma, A ver, si tú no hablas, si tú no sacas, tu cuerpo lo va a decir por ti, tu cuerpo va a decir que no, que es un nuevo libro, When the Body Says no? Y ahí es donde empiezas a somatizar el cáncer, la esclerosis múltiple, las enfermedades degenerativas. ¿Por qué? Porque el cuerpo tiene un límite de aguantar la resistencia al estrés, ¿No? Al maltrato, al abuso, al dolor, al sufrimiento. Entonces yo traía mucho sufrimiento de mi vida, de mi niñez y de casarme tan joven, como ese anhelo de soy nada más una mujer que se casa y tiene tres hijas. Y la etiqueta de ser mamá y llevar a mis hijas a terapia. ¿Y por qué? Porque pues yo tuve un embarazo donde a los seis meses me rompió la fuente. Entonces mis hijas nacieron de un kilo, dos meses en terapia intensiva, con apneas, bajo tono muscular, tortícolis congénita. Entonces me la pasaba, me subí al coche, subía a mis dos bebés, me iba a Cuernavaca a darles terapia de osteopatía craneosacal sola, y regresaba y masaje y tenía otra hija que atender. Entonces yo vivía como mamá, me olvidé de Natalie. Y ahí es cuando entro este camino, decir ¿Quién soy yo aparte de ser mamá? ¿Quién es este ser humano? ¿Cómo me encuentro? ¿A qué vine? ¿Cuál es mi motivo de vida? ¿Cuál es Mi propósito? Y a través de encontrar este estudio, el Body Bio, es traer a México la medicina funcional qué te falta a ti en estos momentos de tu vida. Es un estudio de sangre que viene en tus vitaminas, minerales, tus funciones corporales y te dictamina a través de estrellitas, una estrella, dos estrellas o cinco estrellas, que es lo que más necesita tu cuerpo. Entonces adapta a personalizar tanto la alimentación, como los suplementos, como lo que necesita tu cuerpo en ese momento de tu vida. Entonces me fascina, lo traigo a México y ahí empieza todo lo que hago en estudios de sangre. No abrir no era Bienestar, era Salud integral del ser, que era trabajar con acupunturista, fisioterapia, dos psicólogas, nutriólogas para manejar al ser humano de forma integral. Dábamos flores de Bach y hacíamos como muchos talleres de conciencia.
¿Y en qué momento esto evoluciona a medicina funcional o lo que hacen hoy en bienestar?
Cuando me doy cuenta que yo necesito un médico, que yo no soy médico, que yo soy nutrióloga funcional. Y por más que tengo un fellowship en medicina en Estados Unidos de 5 años y tengo una maestría en adicciones de alcoholismo y en trastornos de la conducta alimentaria, porque siempre estudio y tengo una maestría en psicología transpersonal en Palo Alto, California, quiero un médico que avale lo que soy, que me reconozca, que podamos trabajar en equipo y que cree en la nutrición, porque no creían en la nutrición. Y ahí es donde conozco un endocrinólogo, un psicólogo, psiquiatra y juntos creamos Bienesta.
Ahora bien, ¿Esta se especializa o tú te has enfocado mucho más en esto que es el campo del anti aging o envejecimiento, cómo le dirías en español?
Yo diría la medicina para la envejecimiento, que no me gusta esa palabra. Soy horrible para la longevidad. Medicina para la longevidad. Medicina y longevidad o epigenética y longevidad.
Háblame del campo.
Cada vez que vemos la medicina desde un punto de vista más holístico, Hall, mente, cuerpo y alma, entendemos que el ser humano tiene la capacidad de vivir 100 años genéticamente o más. Hoy la gente longeva, los centenarios, 106 años, 120 años, comen algo y tienen características en común que Hay que copiar. ¿Qué son? Bueno, uno, que es gente que no se rinde, es gente que le gustan los desafíos, que no se queja, que no es víctima. Mujeres que han perdido al marido, que tuvieron cáncer, que les cortaron la pierna y que siguen luchando por tener un propósito, un ikigai, que es un propósito de vida. Trabajan en comunidad, honran y veneran a la gente mayor, cosa que es importante porque esto nos enseña los cuentos, tomar consejos de ellos, se juntan, escuchar a la gente mayor, a ver qué pueden aprender. Y siempre con el propósito de servir, servir a la comunidad. No se levantan a ver si viene mi suegra a visitarme. ¿Hoy porque estoy aburrido y me trae a los niños, no? Se levantan con el deseo profundo de cocinar para alguien, de hacer una ofrenda, de servir y dar al universo. También es gente que le gustan los retos, escalar, hacen más ejercicio que de jóvenes. Hacen bici, van por el pan natural, fresco en su bici, meditan, escuchan a su cuerpo, tienen momentos de silencio, de stillness, y comen cosas frescas, de temporada, cosas procesadas, con etiqueta, lo que venga en cada comunidad. Los tarahumaras caminan descalzos, es una comunidad longeva, que comen ciertos productos de esa comunidad que crecen ahí, igual que la zona de lo malinda, en California, en Grecia, en Okinawa, en Japón. Tienen características muy comunes, que es les gusta la vida, el joie de vivre, como dicen en francés.
Ahora, ¿Cómo se traduce eso a una vida para ti, para mí, de ciudad? No, o sea, ¿Cómo es el proceso de diagnóstico y tratamiento? Porque entiendo que mucho es personalización.
Primero, biohacking. ¿Qué es el biohacking? Es medir lo que no es medible. Tú lo hablas siempre, ¿No? Información es poder. Tenemos que medir. Y el biohacking son atajos que vamos a lograr reprogramar a nuestra biología interna a través de tecnología, estudios de sangre, estudios de laboratorio, de saliva, de heces fecales, de ciertos biohacking que vamos a hablar. ¿Por ejemplo, medir tu cerebro, tu edad biológica, de tu sangre, cuántos años tienes? Porque no es lo mismo tu edad biológica que la cronológica. Medir el estrés. Hoy podemos medir tu sistema nervioso autónomo a través de ciertos equipos, como ciertos anillos que tú sabes, el aura, los relojes, que medir tu sueño. Eso es un biohack. Y también a la vez ciertas tecnologías como sauna, crioterapia, presoterapia, ciertos ejercicios como HIIT, que van a cambiar nuestra edad biológica, van a estresar a nuestro cuer. Entonces, si nosotros hablamos de hormesis, ¿Que es hormesis? Es pequeños venenos o pequeñas dosis de estrés, pero leves, porque si nos pasamos en dar estas dosis altas, se vuelven.
Tóxicas, como dice, no, el veneno está en la dosis.
Exacto.
Entonces tú estás hablando de bienestar como un centro de biohacking. Así lo.
Así lo siento que el biohacking se ha vuelto un poco charlatán. Entonces me gusta más de un wellness laboral, un laboratorio de wellness donde la gente entra, lo primero que hacemos es pedir estudios de sangre, de saliva, para ver el cortisol, a veces fecales, para ver su microbiota, que es la comunidad de bacterias que viven hoy dentro de nosotros, que son más abundantes que las células y que determinan nuestra salud. Les hago un estudio de escáner en la mano para ver cómo están sus metales pesados, qué tan intoxicados están, cómo está su equilibrio de minerales en el cuerpo, y les hago un estudio de pelo, de epigenética, que es epi sobre gen, sobre mis genes. Entonces yo heredo genes que no puedo cambiar de cáncer, de diabetes, pero puedo cambiar la expresión de estos genes. La epigenética es mi estilo de vida. Cómo yo, a través del biohacking de Wellness Lab, de hábitos de tecnología, voy a activar esos genes para vivir 100 años y ser longevo, voy a desactivar estos genes para que no expresen enfermedades. Este estudio de cabello se va a Europa, Hamburgo, y en 15 minutos tengo todo el resultado de tu cuerpo. Te puedo decir emociones, estrés, cómo duermes, hormonas, tu microbiología y tu microbiota, si tienes virus, bacterias, hongos, parásitos y esporas, intoxicación de metales, vitaminas, minerales, antioxidantes, neurotransmisores. Entonces puedo saber antes de que tú vengas y te digo, oso, ya no, ya no hables, ya no hace falta que te confieses, tu pelo me lo dice todo. Entonces yo al ver tu pelo, es una capacidad de análisis, de tomar tu historia clínica. También es importante que tú me cuentes a qué vienes, cuáles son tus objetivos, qué quieres cambiar, a dónde te llevo, ¿No? Mucha gente se engaña o está tan desconectado de sí que ni siquiera sabe que está deshidratado o que le duele la cabeza, o miente, No, yo tengo muy buen apetito sexual. A ver, de veras estás humectada, llegas al orgasmo, o sea, hay que hacer como preguntas muy concretas en cada área del cuerpo, y eso casarlo, correlacionarlo con tu sangre, con tus genes, con tu. Y con tu epigenética para poder hacer un diagnóstico preciso, personalizado y entonces preventivo.
Háblame entonces en un caso normal o promedio.










