MENTALIDAD para ser LA MEJOR DEL MUNDO | LORENA OCHOA #073.

Lorena Ochoa, Mexico's former world number one golfer, talks about the mental training that shaped her career: visualization, routines, and physical anchors like a clenched fist. She recalls recovering from a childhood accident, changing caddies mid-career, and losing the US Open, then building a foundation to fund education in her hometown.
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Lo que hacemos bien, lo hacemos muy bien y es regalado. Y empiezas a dejar las cosas que te cuestan trabajo siempre a un lado, siempre para después, siempre se lo encargo a alguien, siempre lo soluciono. Eso mejor mañana. Y eso es justo lo que no podemos hacer nosotros como seres humanos, no podemos permitir dejar pasar el tiempo, ni un minuto, ni una hora, porque en donde tenemos más espacio para mejorar es en nuestros errores.
Hola y bienvenidos a un nuevo episodio de Cracks Podcast. Yo soy Oso Traba y entrevisto cada semana a las mentes más brillantes para dejarte algo único y práctico que puedas usar en tu vida diaria. Mi invitada de hoy es Lorena Ochoa. Lorena es una ex golfista profesional mexicana que logró 27 victorias en el LPGA Tour, que es el máximo circuito de golf femenino profesional a nivel mundial. Es considerada como la mejor golfista mexicana de todos los tiempos, así como una de las mejores 50 jugadoras de todos los tiempos en el mundo. Es una apasionada de la educación y la filantropía y dirige la Fundación Lorena Ochoa, que ha graduado a más de 6.000 niños de su escuela de La Barranca. Lorena y yo hoy nos vamos hondo a entender el poder de la mente y de cómo dominarla para lograr nuestros objetivos. También hablamos de disciplina, de familia y de si es mejor trabajar en debilidades o en tus fortalezas para lograr lo que quieres. Pero antes de empezar la entrevista, este episodio es presentado por Kin Mindfulness at Work. Cuando empresarios me preguntan qué es lo más importante en lo que se deben enfocar personalmente y con sus equipos para navegar y superar cualquier crisis, lo primero que les respondo es en trabajar en su mentalidad. Una de las herramientas que más frecuentemente veo repetir entre los cracks que entrevisto es la del Mindfulness o presencia plena. Y con eso En mente, en InstaFit desarrollamos Kin Mindfulness. Kin es un programa digital de seis semanas enfocado en darle a tu equipo de trabajo herramientas para manejar el estrés, tener mayor concentración y aumentar su enfoque a través de la práctica del mindfulness. Si quieres saber más sobre cómo Kin puede ayudar a tu equipo a aumentar su productividad y y sentimiento de bienestar en general, visita kinmindfulness. Com. Kin se escribe K I N Y. Con esto dicho, ahora sí vamos a mi entrevista con la crack de Cracks, Lorena Ochoa.
Lorena Ochoa Muchísimas gracias por aceptar mi invitación a Cracks y perdón por la cancelación del otro día.
Nombre con muchísimo gusto, feliz de poder compartir y bueno, pues ánimo a ver cómo nos va, no nos ve.
Buenísimo. Y de hecho, este, yo no sabía esto, pero hace poquito me enteré que tú no eres ninguna extraña a los brazos biónicos como el que tengo yo, que tú de hecho tuviste dos hace muchos años y se me hace muy curioso, ahorita quiero oír tu historia porque el día que me rompí, que fui al doctor a que me checara en el brazo que traigo tres huesos rotos, me dijo a mi papá, el doctor, a mi papá se le rompió el hombro y él estaba muy frustrado porque no iba a poder jugar golf y el día que regresó a jugar golf me dijo que barrió con todo mundo, que porque le ayudó hasta quitarse las mañas de en su swing. Entonces, a ver, cuéntame tú Lore, ¿Cómo fue que te rompiste los dos brazos?
Sí, bueno, es una historia media chistosa porque siempre he sido muy aventada, tengo dos hermanos grandes y una hermana chica y me gusta mucho la aventura, la adrenalina más vaga que nada. Y desde muy chiquita andábamos en bici, en moto y puras vagancias divertidas y había una tirolesa en mi casa y era muy claro que yo tenía cinco años, era muy claro que estaba muy chiquita para agarrarla y la típica que te subes y dices, no, si alcanzo, voy a brincar, me voy a colgar y me voy a ir. Y a la hora que brinqué nada más la pude agarrar de un lado y entonces pum, como que me rebotó por mi peso la cuerda y me caí. Estaba alto, o sea, digo, a lo mejor como 6 metros, estaba alto, alto. Fue en el cumpleaños de mi hermana. Entonces hay una tragedia porque entre que había fiesta y todos los papás estaban con sus tequilitas arriba y. Y nosotros de que Lorena se cayó, Lorena se cayó. Y lo que estuvo feo fue que caí con mis manos, con mis muñecas y mis brazos abajo de mí, estaban como en mi pecho, entonces no me podía mover ni un milímetro, o sea, como que no podía, yo me intentaba incorporar como levantar y como tenía las dos muñecas, los dos brazos rotos, pues estuvo muy feo el susto de que si me hubiera pasado algo en la espalda, no en el cuello. Entonces después de con cuidado moverme y llevarme a un sillón a la casa, digo ya inmediatamente se dieron cuenta que tenía hecho pedazos los brazos. Y la historia tal cual como la cuento es Alfonso Salas, mi doctor de Guadalajara me hizo unos brazos biónicos porque despuesito empecé a jugar golf y luego luego empecé a ganar y siempre que lo veo le doctor, doctor, mis vasos biónicos, muchas gracias, nos saludamos, nos damos un abrazo y pues de esa tragedia resultó para mí un cambio de vida. Despuesito que salí del hospital sufrí muchos meses, porque estuve mucho tiempo, alrededor de tres, cuatro meses entre que una mano y la otra y me quitaban el yeso, me ponían otro, me hacían ajustes con los brazos completamente fijos, mucho rato no podía comer, no me podía vestir, no podía hacer nada frustrante, pues una etapa complicada, pero me fortalecí y de ahí arranqué a jugar golf. Entonces pues vas a quedar igual, ánimo que algo padre vas a empezar.
Este inventario si mejora mi swing golf, bueno ya la armé porque bueno, creo que mi swing no tiene para ningún otro lado que ir, que para mejor ya peor ya no puede ser.
Bueno, es ventaja. Mira no, no te puedo dar ningún tip y no mejoras ni aunque te diga algo porque mi esposo no ha mejorado, es más empeorado, entonces no creas.
Que hay solución, la práctica como le digo a los niños. Pero a ver Lore, tú empezaste a jugar desde chiquita, un poquito antes de los ocho años, pero es muy curioso porque estaba leyendo hace poco, a mí me encanta y hoy voy a disfrutar mucho esta conversación porque platicar con atletas que han estado al top de su disciplina a nivel global pues es un privilegio que no mucha gente tiene y meterme a tu mente y a cómo llegaste a donde estás o donde llegaste a estar me parece fascinante y leo mucho yo biografías de atletas, he leído Mike Tyson, Andre Agassi, hablas de Tiger Woods, el mismísimo Tiger y para muchos de ellos el deporte sale de una, digamos una necesidad a veces de los papás de vivir una vida que tal vez no vivieron ellos de jóvenes y en tu caso no fue así. Pero tu papá siempre te acompañó.
Sí, exacto, o sea yo creo que todos somos diferentes, todas las historias son diferentes, es muy difícil el común denominador es la práctica y las horas que le dedicas, pero como seres humanos, como personas, como niños, cuando arrancas a jugar, la parte juvenil, la parte profesional, todos tenemos una historia diferente y es algo que muchos deportistas encontraron como ese empuje o esa motivación dar el 100 %, quizá por carencia, quizás por algún problema familiar de chicos, desde abusos o cosas feas hasta como dices tú, las ganas de los papás. Yo creo que en mi caso y me siento súper, súper afortunada, crecí en una familia muy normal, había carencias pero de dinero porque no teníamos en muchas ocasiones dinero ni para yo poder viajar, ni para poder jugar torneos, ni para pagar el club, ni mi papá pagar el colegio, pero sí mucho cariño, mucho amor, muchas porras, mucho entusiasmo que en mi casa así crecimos. Mi papá para mí ha sido parte fundamental y hasta el día de hoy de ayudarme a la jugadora en que me convertí y a la persona que soy. Encontramos una súper combinación en mi casa porque mi papá se preocupaba por las cosas del golf, de llevarme, de estar cerca de mí, de entender la parte técnica, de ver en qué tenía que mejorar, cuántas horas le tenía que dedicar, la programación de torneos, en fin. Y mamá, la parte como de niña, como de mujer, como del colegio, de las tareas, de ir al cine con los amigos, de lo divertido. Y yo creo que sin querer queriendo se hizo una súper combinación, cada uno con sus diferentes exigencias y como lo que tenían que hacer en la casa. Pero ese equilibrio que encontramos entre cómo vivir toda esta experiencia del golf, pues fue la correcta sin querer que nos acomodan las cosas y me llevó a donde me llevé. Solamente te puedo decir que, híjole, soy la más afortunada del mundo por tener papás, porque me tocó vivir experiencias muy, muy tristes, muy dolorosas de amigas cercanas que dices tú que están con un papá que las obliga, que la reta, que las humilla, que las golpea, que viven cosas muy muy fuertes. ¿Me tocó ver muchas cosas muy fuertes conforme fui creciendo y yo que creía que mi papá era exigente, no? ¿Bueno, comparándome con ese otro mundo, no? Este, la verdad que increíble. Y todas estas amigas que te hablo, ni una la libró bien, o sea, una te intentó suicidar, la otra una mega depresión, la otra con un problema económico muy grande, los otros ya con una orden de parte de la niña decir no quiero que mi papá se me acerque, no lo puedo ver, no quiero que venga a los torneos, en fin, muchas historias muy duras y yo sí te puedo decir que a mí no me tocó eso y me siento la más afortunada del mundo de crecer en la familia que crecí y bueno, eso me llevó a no solamente llegar a ser la mejor del mundo, sino a poderlo compartir y disfrutar muchísimo con todo mi equipo y todas las personas que estuvieron a mi.
Alrededor. Si tuvieras que escoger una, la lección más importante que aprendiste de tu papá en esos, en la etapa temprana digamos, ¿Cuál dirías que.
Fue? Fíjate que yo creo que en cuanto al apoyo y al cariño incondicional eso fue algo impresionante, como muy natural, como que se dio muy natural, pero lo que sí te puedo decir es que mi papá siempre me dejó a mí darme cuenta de mis errores y yo solita como tomar la decisión, si me encaminaban y me decían oye Lorena, estás jugando mucho básquetbol, estás dejando de jugar golf, puedes tener un problema, te vas a lesionar una muñeca, te puedes caer y si lo haces no vas a jugar este torneo, oye chaparrilla, pues estás haciendo muchas cosas, tienes que dedicarle los sábados, ya van dos sábados que no vas a entrenar, tienes el nacional, no en los próximos meses, dedícale más tiempo o llegó un momento que me dijo tienes que decidir entre el golf o el tenis, ya no te voy a dejar hacer los dos porque te está quitando mucho tiempo, en fin y yo solita decía no, si puedo, si puedo, vas a ver que puedo con todo, es que me la paso padrísimo cuando voy a jugar basket, me encanta mi equipo y bueno pues solita yo perdí el nacional y lloré y lloré y lloré y dije sabes qué no se puede hacer todo, tienes que de veras enfocarte, si quieres hacer algo grande, sorprendente y marcar la diferencia en lo que estás haciendo, pues tiene que un momento en que tienes que dejar lo otro y enfocarte al 100% en esa meta, en esa prioridad, pero él solito me dejó a mí darme.
Cuenta. Oye Lore y por ejemplo de esa misma línea obviamente acabas de tocar un tema muy importante que es la importancia del enfoque y como lo dijiste, de las horas de práctica que se necesitan para verdaderamente volverte la mejor. Esta línea de pensamiento de Malcolm Gladwell y el método Tiger, que es especialización brutal. Y después por otro lado sale Epstein diciendo que el método Roger Federer, todo este rollo de Range. Y yo siento que tú en esa etapa temprana, esta afición por el tenis, por el básquet, por la patineta, o sea, ¿Tú crees que te ayudó haber tenido exposición a estas otras disciplinas para posteriormente convertirte en la mejor golfista del.
Mundo? Cien por ciento. No hay ni una sola duda. De hecho fue lo que me hizo desarrollar todas esas habilidades que solamente en una etapa temprana las puedes desarrollar. Mucha coordinación de manos, de pie, agilidad, fortaleza, movimiento, giros en la natación, mucha fuerza, condición. Por supuesto, yo le digo muchísimo cuando platico con los papás, anímense y suelten a sus hijos, número uno, porque si no se van a quedar frustrados de que también querían jugar básquet o también querían jugar fútbol, pero no jugaron. Número dos, para que convivan con más gente, aprendan de jugar en un deporte en equipo, es súper, súper importante que seas responsable por los demás, que te preocupes por los demás, que te concentres y que des del todo también por los demás. Un equipo es muy importante y también aparte de la diversión, de los entrenamientos, de los amigos, de ver a más gente, de convivir para todo, ayuda muchísimo. Yo creo que solamente en una edad temprana puedes desarrollar cierto número de habilidades que después si no lo haces más grande, te va a costar mucho trabajo. Es algo natural cuando estamos chiquitos. Entonces les digo, por favor, déjelo jugar todo. Si el niño, la niña, ellos solitos quieren convertirse en alguien mejor, hacer algo grande, soñar en alcanzar algo importante con un solo deporte, ellos solitos tienen que tomar la decisión, los papás no lo pueden tomar. Y número dos, todos estos deportistas que solamente se dedicaban a una disciplina y jugaban y jugaban y jugaban y jugaban y desde muy chiquitos eran unas maquinitas, cierto número de horas de ejercicio, de técnica, el gimnasio, la clase perfecta, el swing perfecto, todo mundo a la edad de los trece, catorce, quince, que empezaron a salir un poquito a conocer más gente, mandaron el deporte a la fregada porque era muy aburrido para ellos, demasiada seriedad y también como esta manera como de maquinitas, de ver las cosas y de prepararse y hacerlo perfecto. Si no tienes un equilibrio y no arrancas bien, en la primera escapada que puedas, te sales. Entonces hay que tratar de escuchar a los niños, de entenderlos, cada uno es diferente, darles diferentes opciones, que ellos jueguen otras cosas, que se diviertan y que ellos solitos escojan. Yo decidí jugar golf cuando me di cuenta que no me gustó perder, no me gustó sentir esa desilusión, como esa decepción en mí, esa sensación de haber podido ganar, pero no lo hice, de dolor de panza, de un coraje horrible. De llorar, de llorar. Dije claro, mi papá tenía razón, no puedo estar practicando todos los deportes, si yo quiero ser la mejor en el golf y es mi meta, será la mejor en el golf, voy a dejar las otras cosas. Y solita empecé a enfocarme, enfocarme, enfocarme, y los resultados y mi swing y mi promedio, todo mejoró muchísimo en el.
Golf. Ahora, estabas comentando hace un momento que tú, digo, si bien no vienes de una familia que sufrió económicamente, tal vez no tenían los suficientes recursos para patrocinar la carrera profesional de un niño a nivel global, tú tuviste varios padrinos, varias personas que te ayudaron y hoy tú eres una de tus grandes actividades, es apoyar atletas infantiles, entre ellos mi sobrino que salió el otro día. ¿Tú además de patrocinarlos con apoyo económico, qué qué consejos le das, por ejemplo, a los papás en cuanto a cómo manejar la familia? Porque hemos hablado de cómo tu papá se volcó y con tu mamá te daba la parte femenina, pero tú tienes otros tres hermanos, y estos tres hermanos eventualmente se convirtieron parte, sobre todo Alejandro, de tu éxito profesional. Pero cuando tu papá está de viaje, de gira por todo el mundo contigo, ¿Qué pasa en la.
Familia? Bueno, es una súper pregunta y yo creo que está muy difícil también la respuesta, porque mis hermanos son increíbles, unos fregones cada uno en lo que hace, pero más que nada ellos también muy maduros, supieron lidiar con todo esto. Yo creo que a la persona que más le afectó, sobre todo en una etapa de pubertad y luego cuando entró a secundaria y eso, fue mi hermana Daniela, porque también siendo mujer y siendo pegadita a mí, que nos llevamos un año y medio siendo niña, y como los planes eran tan diferentes, y también tuvieron que hacer muchos sacrificios, de tomar decisiones, de bueno, que Lorena se vaya al torneo y nosotros no salimos de vacaciones y aquí nos quedamos. Entonces, más que decirte cómo lo hicieron, yo solamente te puedo decir que mis papás, qué increíble es educación que nos dieron y de fijarse siempre en todos, no solamente en mí. Yo que la clave fue que me trataran como una más, o sea, yo en la casa no tenía ni una prioridad, ayudaba igual, cuando viajábamos era lo mismo, cuando nos íbamos de fin de semana igual, de hecho hasta me tocaba doble porque luego llegaba a las 8 a entrenar y pues todavía tenía que ayudar a hacer la cena, a veces me tocaba lavar los platos, luego tenía que hacer tarea, o sea, yo creo que más bien nunca me consintieron en ese sentido y me hicieron trabajar muchas veces doble y en ocasiones para no hacer enojar a mi hermana o para que no estuviera triste, pero cada quien lo suyo, cada quien su responsabilidad. Nunca me trataron como una niña, que hay a Lorena no se va a cansar, no, Lorena no, ella, ella tiene que ir a entrenar, no, Lorena que no se vaya a lastimar sus manos jamás, o sea, yo fui como nada más y ahí andamos en el pelotón todos para arriba, para abajo y eso me hizo también siempre mantenerme con los pies en la tierra, siempre muy unidos. De todos mis hermanos, mi hermana es mi mejor amiga, el día de hoy somos uñi mugre todavía, hacemos cosas juntas, viajamos juntas, tenemos los mismos amigos, hacemos carreras juntas porque somos súper, súper buenas amigas, entonces pues agradecerles a mis papás esa manera, esa forma de crecer. Yo creo que los hermanos son conscientes que al final del día, en el caso de Gero, él su meta es llegar y ser el mejor del mundo, yo creo que ellos tienen que, aunque sufran mucho y le batallen en algunas épocas y ellos quieren igual que Gero, acompañar a su hermano y estar con él y de la mano, soñar con él para que su hermano logre su meta, entonces pues entran a ese, escogen ese tipo de vida, entran a ese paquete y todos juntos. Es lo bonito, estar siempre todos.
Juntos. Sí, la verdad es que sí es un sacrificio, pero. Exacto, yo creo que si toda la familia comparte la misma visión y toma como un trabajo en equipo, entonces se puede lograr lo que lograron. En tu familia. Lorena, tú triunfaste en un deporte que me parece que, a ver, todos los deportes tienen lo suyo, pero este deporte tiene dos particularidades a mi parece. Uno es que la mecánica corporal puede llegar a ser muy, muy, muy fina, es decir, como que los movimientos pueden ser perfectamente replicables y una vez que tienes esa memoria muscular y esta kinestesia totalmente definida, todo lo que queda es la mente. He hablado yo con muchos atletas de clase mundial que básicamente se sueltan y se pierden y entonces entran estos estados de flow y al rato les preguntas ¿Cómo lograste esto? Y muy pocos tienen el análisis mental de cómo se programaron. Es capacidad nata por decirlo así. Ahora, tú desde muy chica te metiste muy duro a trabajar la mente, programación neurolingüística, memoria corporal. Cuéntame un poco cómo llegas ahí. ¿Tuviste dos coaches y a mí aquí sí me quiero meter al qué hacías qué aprendiste? Porque lograste hasta entender cómo se expresaban tus sentimientos de manera.
Corporal. Sí, sí, bueno, yo creo que por supuesto que en el golf, digo ya a ese nivel, en todos los deportes y en todo lo que hagamos como profesionales, sí, la mente lo es todo, todo mundo le pega bonito, todo mundo está fuerte, todo mundo tiene un entrenador y es perfecto y las horas que le dedica son las mismas que le dedica él que le dedico yo. Pero sí llega un momento en que todo se convierte en la mente, todo está en la capacidad, en lo que nosotros nos conozcamos. Mientras más te conozcas, cómo reaccionas, cómo caminas, cómo te alteras, cómo se te pone la piel chinita, cómo te juega la adrenalina, cómo relacionas también la adrenalina o todo esto que te sucede con algo positivo, con algo fuerte, con algo que te va a ayudar, con algo que te va a hacer ganar a muchos que dicen, híjole, qué tragedia, no me siento bien, no dormí bien, me duele la panza, no le voy a pegar bien, no traigo ritmo. Al revés, o sea, yo todo eso siempre era al revés, me siento con adrenalina, le pego más fuerte, le pego mucho más derecho, soy mucho más precisa. Cuando traigo esa sensación, pues es lo bonito, sentir, sentir lo de la vida y que se pone nervioso, todo el mundo nos ponemos nerviosos, es lo bonito. En fin, desde muy chiquita también me llamaba mucho como ese reto de la mente, de dominarla, de dominarla y yo creo que la neurolingüística me ayudó mucho, que en su momento quizá no me di tanto cuenta hasta que crecí y empecé a estar en estos niveles de los primeros lugares del mundo. Yo creo que es padrísimo. Te picas, te emocionas, lo quieres seguir haciendo, lo quiere seguir dominando. Cuando agarras una mañita de cómo hacer las cosas, de cómo fue tu proceso mental y te funcionó y decía la hice, de aquí soy. Y entonces empiezas a mejorar, a mejorar, mejorar. Luego tienes alguna falla. Casi siempre la falla está en la rutina. Los deportistas, para los deportistas lo más importante es una rutina. Una rutina perfecta de entrenamiento, una rutina perfecto de trabajo de gimnasio, una rutina perfecto de antes empezaba un torneo, de antes de hacer un golpe, de antes de hacer un pot. La rutina es lo más importante. Y aquí, porque ya lo otro ya es de reacción, de un reflejo natural, de memoria muscular. Pero son como esos instantes antes de hacer un golpe, por ejemplo, cuando vas a ganar un torneo. Yo siempre es complicado porque hoy en día como que las cosas ya tienen tanta información y tanta tecnología y tanta como ciencias y respuestas a la mano que también la gente se hace muchas bolas. Es algo súper, súper delicado. Es una línea muy, muy delicada. ¿El típico que dice uno va a estar psicólogo para que si le buscas, pues le vas a encontrar, no? Este en el deporte es igual. Si también estás demasiado, demasiado en la técnica perfecta, en la mentalidad perfecta, en el movimiento perfecto, en la posición perfecta, en la rutina perfecta, se nos olvida esa otra parte que es lo natural, la reacción, el reflejo, todas esas otras cosas que son súper, súper importantes. Ahora, lo que es un hecho es que somos seres humanos y somos arriba, abajo, arriba, abajo, Arriba, abajo, arriBA, abajo. Lo que nos funciona en un torneo no nos va a funcionar en todos los torneos. Lo que nos funciona en una entrevista o en una plática no te va a funcionar con todo mundo, porque somos cambiantes y estamos todo el tiempo necesitamos como fijarnos en esos detallitos para hacer ese ajuste, para aprender de lo que no nos salió bien, para hacer ese cambio y para darle otra vez para volverlo a intentar. Yo creo que luego ya viene todo este rollo como para resumirlo, es qué tan capaces somos de una experiencia, como analizarla por fuera, verla por fuera, analizar qué fue lo que sucedió, qué fue lo que pasó, en dónde estuvo el error, en qué columna, si con el psicólogo, si con el maestro de la técnica, si, con la estrategia, porque la regamos en las llaves y en el bastón. Si, con una toma de decisiones que a lo mejor fue como muy, como muy deprisa, como muy apresurados en su momento o a la mente me traicionó y me sentí como vulnerable y dije no la voy a regar, no me siento cómoda. Ya que sepas exactamente qué fue lo que pasó, ponete a trabajar en eso inmediatamente entonces. Y luego es cuando tienes ese mal resultado. ¿Cómo reaccionamos? Tan fácil como agarrar lo bueno, absorber todo lo bueno, lo bueno, lo bueno, lo bueno, lo bueno y quedárnoslo y las tres, cuatro cosas o los errores cometimos, los agarramos y los tiramos a la basura y seguimos adelante y lo seguimos intentando y lo seguimos intentando. Muchos deportistas se la pasan reclamando, se la pasan enojados, se la pasan frustrados, son tan perfeccionistas que se les olvida todo lo otro que hicieron maravilloso por una mensadita que hicieron. Yo que ya son cosas, son difíciles de explicar, pero todo se logra con esta parte mental de entendernos cómo somos, de tener esa sensibilidad de saber exactamente qué fue lo que pasó. Agarramos la experiencia, agarramos, la dividimos, lo mejor que tuvimos fue por esto, por esto, por esto, y lo malo lo echas a la basura y le sigues y le sigues. Esa es una capacidad que yo logré después de mucho trabajar, de mucho trabajar porque me enojaba mucho, me desesperaba mucho, me exigía mucho. Soy súper, súper perfeccionista y hasta que encontré como ese equilibrio de que no me hiciera daño, sino simplemente aprender de eso y volverlo intentar. Empecé a mejorar, a mejorar, a dominar, a dominar y de cometer 10 errores cometía 7 y luego 6 y luego 4 y 3, y siempre cometes 2 o 3 errores porque somos seres humanos, pero el error ya es más chiquito y es cuando empiezas a dominar y dices ya le agarré la onda, ya le entendí perfecto. Y empiezas pum, pum, pum, a ganar, a ganar y a.
Dominar. Ahora, Alfredo Nuño y Federico Pérez, tus dos coaches mentales, ¿Qué tipo de? Porque me hablas de mucho trabajo, pero vamos a hablar aquí a la gente le encanta saber cómo, OK, trabajé cuatro años en arreglar mi mente, ¿Como fregados se hace eso? O sea, ¿Qué es lo que te ponía a hacer el Sr. Miyagi? ¿Qué pared tenías que pintar? ¿Me entiendes cómo se veía un entrenamiento de.
Estos? Sí, simplemente ser buenísima para analizar las cosas, tienes que ser como muy consciente de todos los detallitos y yo creo que es la diferencia. Terminas una ronda de golf y entonces empiezas en el hoyo 1 me pasé el green por 5 yardas, me siento un poquito acelerada cuando estoy así, cuando volteé, reaccioné, me vine un poquito para arriba muy fuerte y le pegué. ¿Por qué? ¿Fue un error de técnica? Un error mental. Fue un error mental porque cuando estaba parado ahí me acuerdo perfecto que vi la bandera y dije ¿Que hay atrás? Atrás del lado izquierdo. Y entonces como que dije me voy agresiva y estaba tomando decisiones arriba de la pelota cuando ya le estaba pegando, en fin, está casi de locos explicar de.
Gol. ¿Y lo hacías terminando la ronda o terminando el.
Golpe? Terminando, no, terminando la ronda. Terminando la ronda mi caddy apuntaba todo en el momento, o sea yo ahora la que le pegaba le decía Claro, me precipité antes de llegar al tope del backswing, como no estaba tranquila emocionalmente me regresé antes de ganar tope del backswing y con esa frustración me volé cinco llaves del lado izquierdo. Entonces empiezas a encontrar cuáles son tus fallas comunes, qué es lo que estás pensando en ese momento, esa sensibilidad tan chiquitita de decir no me gustó cómo me habló mi car, Yo le pregunté, pero él en vez de decirme Sí, Lorena, de 152 yardas, él empezó Si, hay 152 para la entrada, hay 145 por ahí Un poquito viento de derecha izquierda, pero del lado derecho hay un lago. ¿Quién te preguntó tantas cosas? A ver. No, no, no. Cuando yo te pregunto me contestas lo que te pregunto y ya tener que discutir de un tiro es otra cosa. Oye, ¿Cómo la ves? No me siento cómoda si hay agua a la derecha, ¿Que será que mejor le pegamos? Tomamos la decisión juntos, Pero Y entonces si empiezas a analizar una ronda de golf salen 8 millones de cosas que trabajar y entonces ahí empiezas como a ser muy específico ¿En donde tengo que trabajar esto? ¿En la parte mental, en la parte física, en la parte técnica? ¿En la parte de estrategia y arrancas a trabajar, pero todo está todo, todo, en la manera en que analizamos las cosas, en la conciencia dificilísima de hacer porque estás cansado, porque te da flojera, porque siempre es lo mismo, porque no le hallas en donde dices pero por qué cometiste este error? Y otra vez lo cometes, y otra vez lo cometes y otra vez lo cometes y ya dudas si lo vas a poder hacer, si lo vas a poder cambiar. Somos seres humanos. Yo dudé mil veces, me dio miedo mil veces, no estaba segura si le iba a librar mil veces, me enojaba muchísimo, me frustraba muchísimo, hasta que empiezas a decir bueno, ya me sentí mejor, ya le estoy dando la mañita, ahorita lo hice muy bien, hizo un buen golpe, aunque estaba muy nerviosa y hasta que las cosas empiezan a acomodar, después de mucho años de intentar, pues hace todo clic y empiezas a sobresalir, a ganar, a ganar, a.
Ganar. ¿Y tenías algún diálogo, algún mantra o algo que te decías? Ahorita quiero que me cuentes porque sé que tenías ya todo tu, tu ritual antes de cada tiro, desde si agarrabas y apretabas la mano y te agarrabas la gorra y te echabas un paso para atrás, pero tenías algo que en cuanto empezabas a sentir esta presión o esta pérdida de control mental que te.
Regresara. Si, apretar mi puño. Lo hacía muchas veces, apretaba mi puño, me gustaba mucho lanzar mi marca en el green antes de un tiro, estaba parada para meter un verde, lanzaba mi marca, la cachaba y ese era como mi ancla y tantos ejercicios mentales que yo hice durante muchísimos años que con esa ancla era pura puros triunfos, meter posts, ganar torneos, levantar, levantar un trofeo, escuchar aplausos, Sentirme campeona, estar ahí, cosas buenas, positivas, positivas, positivas, positivas. Y entonces esa ancla pues inmediatamente me traía toda esa manera de esa sensación o ese positivismo y voteaba y las metía. Pero me tardé muchos años en encontrar esa técnica de en este momento la moneda y en los tiros largos apretar el puño porque la tienes que fortalecer, fortalecer, fortalecer, fortalecer. Y también hice muchos ajustes y muchos cambios en el camino, cambios chichiquititos de dar cinco pasos, mejor dar tres y hacer dos swines, mejor uno y el otro camino para atrás, visualizo la pelota ya que estoy atrás, si me fijo en el punto más alto de la caída, mejor nada más me sigo en el hoyo cuando la voy a entrando y la vaya a meter, o sea, todo te tienes que ir ajustando, ¿No? Y tener esa capacidad como de otra vez volver a analizar, observar muy bien las cosas por fuera, animarte a hacer unos ajustitos, unos cambios, si no funciona va para atrás, si funciona, pues lo dejas y todo el tiempo están intentando esas cositas para cada vez dominar.
Más. ¿Y hay alguna de estas prácticas que usabas en los círculos más competitivos del golf a nivel mundial, que hoy mantengas y uses en tu vida del día a día, que ya no es digamos competitiva a esos.
Niveles? Yo creo que yo soy la persona que soy por el golf y por mi vida en el golf y mi carácter que tengo y mi manera de ver la vida, de disfrutar y de no ver tampoco las cosas negras ni las malas, sino nomás lo padre, lo positiva que soy y lo ligera que soy. Y aventada también, no soy muy preocupona con los niños, digo, todo eso pues es lo que yo reflejo y como yo vivo, porque es mi, o sea, así es como, es como mi persona, es que como siento diferente, este raro. ¿Como separar Lorena la golfista a Lorena como mamá o como persona? Soy yo, soy la misma, así es como vivo, así es como hago las cosas, soy muy perfeccionista, lo intento todas las veces que sea necesario hasta que me salga algo. Con mis hijos también es más o menos exigente, si acaso tendría que que dejar de ser tan exigente, pero hay trato de mantener un equilibrio y pues que ellos entiendan este también por qué soy así. Yo creo que he aprendido muchísimo de mamás, se aprende muchísimo todos los días. Es algo increíble lo complicado que es ser mamá, porque todos intentamos hacer nuestro mejor este papel, hay nuestro mejor esfuerzo, pero todos somos tan diferentes que tenemos diferentes capacidades, diferentes manera de hacer las cosas y mi fórmula es como yo soy, tal cual. No sé, está muy rara mi respuesta y muy rara la pregunta, porque soy la misma, ¿No? Como que así es como vivo la vida, le echo ganas hasta para las fiestas o le echo ganas para educar a los niños o le echo ganas para ir a correr, como que esa es mi manera de vivir, ¿No? De hacer las.
Cosas. Ahora, hace un momento hablaste de visualización y sé que es algo que tal vez empezaste a hacer intuitivamente desde chica y después fue una de las herramientas que como me acabas de mencionar, te servían para manifestar las cosas. ¿De dónde sale inicialmente esta idea de a ver, tú visualizaste y te viste como la número uno del mundo antes de que te enseñaran que esto era una técnica de programación.
Mental? Sí. ¿Pero cuál es la.
Pregunta? ¿De dónde sale esta idea de visualizar con tanta intención? Y después también entendí que tú visualizabas para lo mejor y alguna vez con Rafa platicabas de no, ni siquiera pienses en lo negativo pero después se preparaban para los peores.
Escenarios. Si, no, sí. Digo yo que todo, o sea todo lo vas ajustando conforme vea resultados, o sea, tienes que como todos somos tan diferentes y todos vamos a encontrar como esa perfección o ese éxito o ese buen resultado de una manera diferente, no hay una respuesta corta que te dé, ni fácil que te dé, ni algo que lo que yo hice te sirva a ti o le va a servir a tu hijo, es todos somos tan diferentes y es algo como tan personal qué tienes que ajustarte. Entonces OK, entonces en estas tres, cuatro semanas vamos a hacer esto, nuestra rutina la vamos a cambiar, este es el ajuste que le hicimos a la rutina, esta es la manera en que vas a llegar a pegar a la pelota, esto es como tú, si ayer en la noche lo visualizaste que en el hoyo 2 iba a ser un verde porque le pegaste un drivazo, la vas a poner en la bandera y vas a hacer verdi y entonces empiezas tú en la tarde oye Rafa, pues fíjate hoy que padre, me fue bien en esto, en esto, en esto, esto fue una tragedia, aquí tuve una oportunidad de veras hacer dos, tres veries y yo no lo pude hacer porque me distraje en el momento de ya estar pensando tanto en la rutina que se me fue como el feeling de la caída del green, entonces pues intentarlo, intentarlo y analizar y prueba y error y prueba y error y prueba y error hasta que entonces ya empiezas a agarrar pues esa combinación perfecta para ti, o sea yo intenté muchísimo en las noches acostada visualizar los 18 hoyos y mañana ir a jugar y dice qué pérdida de tiempo, qué cansancio, ya no quiero soñar, gol, ya estoy cansadísima. Y luego me di cuenta que no tenía que analizar los 18 hoyos, sino tenía que hacer un video en donde yo tuviera unos tiros perfectos, increíbles, metiera pots, ganara, escuchar al público, aplaudirme, que eso me ayudaba a ponerme como en ese canal así de perfección, de triunfo, triunfo, triunfo. Y al día siguiente es la sensación que yo quería. Es la sensación que yo quería tener. Entonces mi ancla me llevaba eso, bueno, perfecto, esto funciona muy bien. Y jugaba tres, cuatro semanas, lo volvíamos a analizar, hacia unos ajustes chiquititos, pero todo está en los detallitos, en los detalles tan mínimos, en todo nuestro cuerpo, en toda nuestra manera de pensar, de reaccionar, en la técnica, en el swing, por qué sí, porque no, porque si. Vivimos la vida nomás así de que ahí vamos de noche, lo hacemos bien y ahí la andamos librando. Pero ya cuando estás a esos niveles de perfección, tienes que hacer un análisis muy, muy detallado de todo lo que.
Haces. Me parece súper interesante lo que dices. Por un lado, el análisis detallado, pero a mí me acabas de abrir los ojos en términos de lo importante de la visualización no es el detalle, no es los centímetros que tienes para el pot, sino la emoción que quieres lograr. Y eso lo he leído en varios libros. Cuando te visualizas, de nada sirve visualizarte algo con lo que no te identificas. Y la manera de conectar con ello es con emoción. Y uno de los libros que leí fue el tuyo, y en el tuyo hablabas de cómo te diste cuenta que cuando ganabas los torneos, casualmente cuadraba con algún evento o alguna conexión emocional tuya. Digo, se da el caso de tu primer torneo con el ascenso de.
Alejandro. Yo creo que siempre, cuando tenía exacto otro motivo por jugar, no solamente el mío, me di cuenta que entonces me concentraba mucho más, no sé, como que inconscientemente le dabas con todo, le echabas todas las ganas. Tenía como esa capacidad de sentir como una motivación extra, de decir por supuesto que lo quiero jugar, lo quiero jugar bien, voy a jugar perfecto, voy a ganar. Era como más decidida, ¿No? Entonces, pues empiezas a crear todo este tipo de cosas para que entonces suceda algo importante, algo similar todas las semanas. Ahora, El golf son 40 torneos al año, y también tiene su parte muy muy buena que todas las semanas una nueva oportunidad, es un nuevo inicio, es un nuevo torneo donde tienes la posibilidad de ganar, pero también son muchas semanas que se hace muy cansado y muy complicado y nunca estamos en el mismo estado mental, en el mismo estado físico, nunca nos sentimos tan contentos y también y tan positivos todas las semanas. Entonces empiezas también a entenderle que es un deporte pues de carrera larga y que mientras más top tengas y mientras más estés cerca todas las semanas en esos primeros lugares, pues vas a empezar a romper y a dominar y a tener más récords y a tener mejores puntos y a ganar más. ¿El promedio del año, la oportunidad es de Verdi, Verdi es del año, top ten, top 5, top 3 torneos y entonces empiezas a entenderle, no? Pero es difícil jugar un deporte que dura todo el.
Año. Si, no me lo puedo imaginar, o sea, suena muy sexy salir a jugar golf un fin de semana, pero cuando te imaginas la dedicación y las mil bolas diarias que decía que tiraba Tyler. Híjole. Oye Lore, a ver, hace rato tocabas un poco este tema, ¿No? Y leí en tu libro que dices que es imposible disfrutar la victoria si no se ha sufrido la derrota y esto como lo dijiste, lo viviste la vez que perdiste tu torneo por estar jugando basketball. También me hablaste sobre la importancia de perdonarte. Me encantaría saber cómo piensas del perdón porque sé que parte de eso tuvo que ver la ruptura con tu primer caddy.
Con, O sea, ¿Qué pienso de el perdón? Pero está rara la.
Pregunta. ¿Tú hablas de que es importante perdonarte, no engancharte, tomar lo bueno y que esa puede ser la diferencia entre alguien que sigue adelante y aprende o que engancha y se queda ahí como pudiste haber, te pudo haber sucedido la primera vez que perdiste tu.
Major? ¿Sí, pero está sospechosa la pregunta porque yo soy tan, tan exigente y tan perfeccionista que no me la perdono, pero por eso mismo reacciono a los tres minutos, analizo qué fue lo que pasó, tomo lo increíble y lo positivo de esa experiencia y al día siguiente me pongo a trabajar en esto que yo necesito mejorar y cambiar y ajustar para ganar, o sea, si tengo esa frustración y ese coraje y ese dolor y esa tristeza, entonces no necesariamente la palabra es perdón, porque si no me perdono, que me fui al agua en el 18 en un open cuando lo pude haber puesto en medio fairway, pero reaccionó así, o sea, yo pasó el torneo el día siguiente en la mañana, me puse mis ropa de golf y dije a ver qué onda, yo tuve la capacidad de ganar Open, que emoción que soy tan chingona que me, que tengo esa capacidad de ganar y de ser la mejor de México, de ser la mejor del mundo y de romper récord, pero por qué fregados me fui al agua en el 18? Entonces es no necesariamente la palabra correcta es perdón, yo creo porque ese gran dolor y ese gran sufrimiento y esa gran tragedia yo la siento igual o el doble de duro, la diferencia está en que mañana reacciono y me pongo a trabajar y eso aprendo de experiencia y lo dejo atrás. Quizás si puedes decir bueno pues ya me la perdone, ya la regué, digo si quieres usar esa palabra en específico como perdón, pero es más bien como la capacidad que tengas de recibir esas malas noticias, de afrontarlas y de moverte, o sea, tal como, tal como dicen los gringos, no move on, o sea, ya sucedió y mañana nos levantamos y le damos. Por ejemplo en ese ejemplo de US Open, Micadi se lo reclamó tanto, o sea, él sufrió tanto y se quedó tanto de que la regué, no es posible que no haya agarrado a Lorena orientado un poquito esta vez, respira, agarra este bastón, pégale para acá, ponle en green, vamos a ganar, no te apures, o sea, no. Y él sí no tuvo esa capacidad de simplemente pues por más que le haya dolido llorar juntos y de la fregada juntos, pues ya al día siguiente levantarse y decir bueno, claro que podemos ganar un Just Open, pronto lo vamos a ganar y vamos a seguir practicando. Él sí se lo reclamó tanto, se lo culpó tanto, le dio tanta frustración que él ya no pudo reinventarse, ya no pudo levantarse, ya no pudo volver a agarrar fuerzas para volver a trabajar y volverlo a intentar y él sí se retiró y se salió del golf. Entonces eso es algo que yo hoy en día te puedo hacer un número de jugadoras que así viven la vida, son este todo el tiempo como tan exigentes y tan frustradas en detallitos que a lo mejor insignificantes que no deben de perder tanta energía ni tanto tiempo, ni desgastarse tanto, simplemente pum pum, pasó. Aprendes y le sigues, eso es muy importante, esa capacidad de poder simplemente pues vivirlo, aceptarlo y agarrar lo bueno y lo malo para afuera y lo vuelves a intentar y lo vuelves a intentar y lo vuelves a intentar. Ahora, yo cometí muchos errores durante muchos años, la gente cree que ay Lorena Ochoa ya ganó y el trofeo y ay que pa, mira, ya volvió a ganar y va muy bien, ya está rompiendo récords y ya es la mejor del mundo, pero no tienen ni idea la cantidad de veces que fue una tragedia total y que no podía y que no podía y que no podía y que no sabía si va a poder y que dudaba y que tenía miedo y que no encontraba la respuesta y que no sabía si iba a lograr, pero bueno, luego de intentarlo, intentarlo, intentarlo, analizar, analizar las cosas empiezan a acomodar y hasta que dices ya le atiné, esta es la combinación perfecta para mí y ahora sí nadie me va a detener a darle, pero pues yo me hubiera rajado en ese segundo año después de esa tragedia del US Open o después de cosas dolorosas que me pasaron, Loreno Chávez no hubiera, digo, no hubiera sido.
Nadie. Sí, es una historia bien interesante porque lo has mencionado varias veces, como en tu mentalidad está en enfocarse de lo bueno. En el libro hablas de esta experiencia en la que te sigue un periodista mexicano y en una ronda en la que haces 8 verdies, 6 al hilo de lo que te pregunta es de un bogey que hiciste y qué haces cuando alrededor de ti hay gente que piensa así, cómo te mantienes, o sea porque por un lado, y eso me pasa mucho con atletas, no son tan, tan duros, tan determinados que pareciera que nada, nada les afecta, ¿Tú cómo lo.
Manejabas? Si, no, yo creo que de la misma manera, como si hubiera perdido un torneo, o sea muy ligerita, cómo voy a gastar yo energía y desgastarme por un comentario de un tercero que ni sabe lo que pasó, ni sabe, o sea, esas cosas. Pues yo me pude haber ido a dormir, a dormir ese día enojadísima de qué bárbaro, este señor mando que me pregunte esto, no es posible reporteros o no es posible que no entienda de golf y que no vea las cosas increíbles que estoy haciendo y que se fije en lo malo, o también pude haber hecho, ¿Sabes que? Mejor pregúntame de los verdes porfa, estuvieron increíbles y tan, tan, tan y vámonos, o sea como esa ligereza, yo soy súper determinada, súper perfeccionista, súper dura, muy orientada en metas a corto plazo, largo plazo, pero pues de la misma manera también aprendes a ese comentario, decir no pues tócate, no sabe nada de golf, no, mejor pregúntame de los verdes y tantan y ya, no me lo reclamé todo el día, ni toda la tarde, ni dos meses, entonces yo que tenemos que aprender a vivir la vida con esa ligereza, este, se me hace lo más importante, lo más sano, lo más.
Positivo. Si, con esa misma ligereza también has tomado temas, hablas mucho de que las cosas pasan a su tiempo y varias veces hablaste desde ganar tu primer major, desde ganar tu primer torneo hasta la aceptación a la universidad que repruebas el SAT dos veces, lo pasa a la tercera y eso hubiera significado otra vida completamente igual y hubieras terminado echando de rapones con Marta en Texas.
¿A?
M. ¿Te costó trabajo alguna vez y en esos momentos decir todo pasa por algo, todo llegará a su tiempo o es de ese tipo de cosas que simplemente volteando hacia atrás puedes.
Conectar? Sí, yo creo que no tenemos la capacidad, sobre todo cuando estás arrancando al principio de tu carrera o cuando tenemos 18 años, somos muy inmaduros, de veras es un golpe durísimo, te cuesta mucho trabajo entender por qué y luego más adelante puedes decir claro, gracias a que me pasó esto hoy estoy haciendo esto. No, o sea, cuéntame lo de la universidad en particular, Texas A. M. No estaba dentro de las mejores 15 de Estados Unidos, cuando me busca Arizona, la número uno de EEUU, ahí sí fue inmediato de decir bueno pues este, mira, mira qué maravilla, tanto que lloré no por el SAT que no me pude ir a Texas a donde acabe, ahora estoy en la mejor universidad de EEUU y ahí lo ves y dices bueno, digo qué suerte, gracias Dios, qué maravilla que me tocó estar aquí y pon pum. Pero cosas más serias, como más grandes, como más complicadas de entender, yo que tardas un ratito, tardas un ratito hasta que tienes ya esa capacidad de voltear atrás y decir claro, este, perdí el Gyo Shop porque hice esto y esto y eso me hizo aprender de cómo reacciona mi cuerpo, de cómo tiemblo, de cómo por dentro, este, me siento con tanta adrenalina que mi swing me traiciona y se me van para atrás las manos y me encojo y me echo un gancho. Y pues solamente viendo atrás y analizando esas cosas complicadas o malas noticias, haces esos ajustes, esos cambios y dices, gracias a que me pasó esto, hoy en día ya no me va a pasar, ya estoy lista, ya aprendí y ya no me va volver a suceder. Yo creo que lo de US Open, por ejemplo, yo tardé, no sé, cinco años en entender, se me hacía la tragedia más grande de la historia. Pero luego dije, ¿Sabes que? Cuando me convertí en la número en el mundo, dije si me hubiera sido ganado, servido Open, no hubiera estado preparada ni para tanta fama, para tantas obligaciones como profesional que tienes que hacer miles de cosas, ni para el dinero para recibir la cantidad de dinero que va a recibir para el premio y por mis patrocinadores y por cosas que iban a venir de estar más ocupada, quizá hubiera desgastado mi entrenamiento, iba a estar yo distraída con tantas actividades que tenía que hacer. No estaba lista para nada, ni para las actividades, ni para el dinero, ni para la fama. Y gracias a todas estas lecciones en el futuro, cuando me tocó ganar, yo ya era una persona madura, sabía cómo manejar todo esto, sabía que la parte de un profesional no solamente es llegar y jugar y ganar, sino una vida fuera del campo de golf muy, muy complicada que tienes que hacerla bien porque es tu responsabilidad. Y cuando ya llegué a ser la número del mundo o ganar torneos, ya estaba lista para todo eso. No me queda más que.
Agradecer. Lore, hemos hablado mucho de ese torneo y creo que sería egoísta de mi parte no preguntarte, no pedirte que le cuentes a la gente exactamente qué.
Pasó. Sí, bueno, pues un US Open, como todo mundo sabe, pues el torneo que todos soñamos desde chiquititos en ganar, que estás practicando en tu casa y cierra los ojos y voy a meter este podé US Open. Y brincas y celebras y das maromas. Es como unas olimpiadas, es lo más importante dentro del mundo del deporte en tu disciplina. Y yo muy rápido, muy pronto en mi carrera tuve esta oportunidad de ganar el US Open, que después de tres días de jugar perfecto y estaba en una excelente posición, quizá iba en cuarto, en sexto, no me acuerdo, pero muy, muy cerquita del primer lugar. El último día arranco, son cuatro días de torneo, el último día de arranco juego mis primeros 9 años, muy, muy bien, perfecto, sintiéndome muy bien, con un buen ritmo, pegando la pelota increíble, muy segura, metiendo pots, toda mi familia ahí la porra, todo mundo. Y como en el 12-13 volteo al pizarrón y veo Lorena Ochoa de México, primer lugar. Todavía hoy, ahorita se me pone la piel chinita de lo que sentí en ese momento de voltear a ver el pizarrón y decir lo he anocheado, primer lugar en un US Open. Entonces digo, a ver Lorena, tranquilízate, que padre, concéntrate, lo que estás haciendo, hoyo por hoyo, pega un buen golpe, vamos a caminar, respira. Ya empecé con todas estas técnicas y estrategias para mantenerme en el juego, para poder liberarla, porque quedaban algunos por jugar, lo hice muy bien el 13, el 14, el 15, el 16, el 17, que es un par 5 muy difícil, caí en green de 3, dos pots, par y me quedaba un hoyo y entonces tenía que hacer 4 para ganar, 5 para ganar, 6 para ganar, 7 para irme a desempate, primer lugar y me eché un 8, tal cual, un 8 en un par 4, o sea un 8 que yo que no me echaba desde que tenía 7 años. ¿Entonces fue una tragedia, una tragedia en ese momento, digo, por ahí salgo en los récords de las tragedias, o sea, literal de que cuáles son los momentos más dolorosos en el mundo del golf? Y salgo, ¿No? Entonces terminando de jugar, en cuanto meto la pelota al hoyo, llorando mucho, sin poder hablar, sin poder caminar bien, como que todos los medios de comunicación se me acercan y me dicen ¿Qué pasó? ¿Cómo te sientes? Qué tragedia, porque te fuiste al agua, Dinos por favor, ¿Que estás pensando? Y yo les dije a todos, miren, no pone a hablar, los voy a atender a todos, solamente les quiero decir que me siento muy emocionada de que tengo la capacidad de ganar un US Open, tuve la oportunidad, en esta ocasión no lo pude hacer, ojalá que en el futuro lo pueda hacer, estoy segura que aprendí mucho y caminé y me fui y aprendí tanto de ese torneo. Me acuerdo muy bien, en la noche mi mamá me decía, no chaparrilla, cuando estábamos en el hotel me decía, vente a Guadalajara, te chequeo, te consiento, te doy de comer rico, descansas una semana para que nadie te entreviste, qué lata, todo el mundo te va a estar preguntando y te van a estar diciendo que qué bárbara, que qué tragedia, que cómo estás, que lo siento mucho. Total, le dije mamá, esta es mi vida, o sea, yo mañana ya tengo mi boleto a Canadá, es un turno muy importante, mi Cádiz también ya va para allá, me siento bien, es mi vida, tengo una oportunidad nueva, la 100 semana y jugué perfecto en Canadá. Quedé en segundo lugar o en tercero, no me acuerdo exactamente, pero jugué muy muy bien la semana en Canadá. Y luego conforme pasaron las semanas me di cuenta que fue probablemente la elección más grande, no, más fuerte que me ha tocado vivir dentro del campo de golf y también fuera, porque todo lo que sucedió conforme a ese día, esa tragedia, pues me cambió la vida. Y gracias a eso hoy en día te puedo decir que llegué a donde llegué. Me hizo tan fuerte y también fue una lección tan importante en mi vida que de ahí en adelante empecé de veras a mejorar mucho, hacer las cosas de una manera diferente, a sentir mi cuerpo mejor los fines de semana, los domingos y hasta que encontré la combinación perfecta para ganar y a.
Dominar. Qué historia. Y quién sabe qué hubiera pasado, como dices, si ganas ese torneo, igual estabas muy chica para soportar todo, que después volviste y ganaste el.
Torneo. Este torneo en específico no, pero gané dos torneos muy especiales también muy importantes que no los cambio ni por un US Open.
Padrísimo. También leí Lore, que tu coach te decía que el cerebro funcionaba a base de objetivos. ¿Y tú cómo fijabas los objetivos? ¿Tenías algún tipo de técnica para saber qué es lo que podías lograr? ¿Algún rango de tiempo en el cual te fijabas para.
Trabajar? Por supuesto que como cualquier deportista o ser humano, tienes tu calendario y tienes tus objetivos. Decir, bueno, este año lo que quiero hacer es si el año pasado quedé en doce torneos top ten, este año quiero ganar un mínimo de no quince, dieciséis torneos top ten, quiero top three, a lo mejor no esté doce o diez diferentes ocasiones. Mi meta es ganar siete torneos, todo eso no una estadística. Y tienes tu calendario y las semanas que vas a jugar, que vas a descansar. Perfecto. No es difícil para nadie en el mundo. Tienes que ser tú realista. Creo que es importante dentro de tus metas ser realista, pero también es muy importante empujarte a dar más. Entonces yo lo que me fijaba muchísimo era como mis metas a corto plazo, lo inmediato, lo que ya tenía control lo que yo hacía mañana, pasado, tenía como muy claro metas por semanas y metas tan específicas como dos horas de práctica. Entonces esto es un tema bien importante. Yo siempre les digo mucho cuando doy pláticas motivacionales y eso, que primero tienen que todo mundo saber para qué somos malos. No, o sea, siempre es pararte en un auditorio y decir a ver, tú sabes para qué eres malo, o sea, quién sabe, levante la mano, quién sabe para qué somos malos. Las cosas que nos cuestan trabajo es justo lo que tenemos que identificar y mañana en la mañana ponernos a trabajar. No podemos desperdiciar ni un día en este sentido. Lo que hacemos bien, lo hacemos muy bien y es regalado. Tú te levantas, tienes tus pendientes en la chamba, esto lo que te gusta lo hace rapidísimo, temprano en la mañana, contesta, contesta, no, que la foto solo hago más altar de quien sabe que no, este contrato que tengo que firmar, luego le pido el favor a alguien y luego y empiezas a dejar las cosas que te cuestan trabajo siempre a un lado, siempre para después, siempre se lo encargo a alguien, siempre lo solucionó, eso mejor mañana. Y eso es justo lo que no podemos hacer, nos como seres humanos no podemos permitir dejar pasar el tiempo ni un minuto, ni una hora, ni dos horas, porque en donde tenemos más espacio para mejorar es en nuestros errores, en lo que hacemos mal. Lo que hacemos bien lo hacemos perfecto y no nos cuesta nada de trabajo. Y yo sé que hago mal, que en la mañana me levanto y ya estoy diciéndole a Pedro, mi hijo, que haga la tarea y que se meta al Internet en vez de chequear un ratito, contarle un cuento, Llevármelo a la cocina, echarnos una concha juntos. Entonces nosotros ya sabemos lo que hacemos mal, pero no hacemos nada al respecto. Entonces es identificar lo que hacemos mal. Yo Sabía que las 65 yardas era malísima y que las 180 yardas con viento en contra era malísima y que me costaba mucho trabajo pegarle un driver con slice, sobre todo cuando estaba con viento. Entonces ¿Qué hacía yo al día siguiente me iba a la práctica, le pegaba 400, 500 bolas, las que quieras, a las 65 yardas y le pegaba derechito, le pegaba con la pelota atrás, le pegaba con la pelota adelante, le pegaba con el bastón corto, con el bastón largo, le pegaba con la ID de bajada, con la de subida, le pegaba con los ojos cerrados, le pegaba con un wedge, con otro wedge, todo lo que hacía era pegarle las 65 yardas hasta que las dominara? Y al siguiente torneo yo Sabía que los 65 yardas estaba lista para dejarla en la bandera y hacer un verde. Pero siempre como seres humanos, entre que nos da flojerita hacer este análisis tan sencillo para que somos malos, que nos cuesta trabajo, que nos da flojera, que dejamos a un ladito, hacemos y vivimos las cosas que nos salen bien y que nos gustan facilísimo. Y yo aquí es donde está la diferencia. Entonces para mis metas a corto plazo, yo mañana tengo de meta correr 50 minutos, pero como siempre corro a 6.5, voy comodísima, pues mañana voy a correr a 5 o 4.8 y sabes perfecto, o sea, como qué es lo que nos cuesta trabajo, sabes perfecto, pero lo hacemos a un lado y lo hacemos otro día o luego cambiamos y eso es lo que no puede.
Ser.
Yo.
Perdón. No te preocupes, entiendo lo que me estás diciendo, pero ahí te va otra perspectiva sobre lo mismo. ¿Qué pasa si simplemente aceptamos que hay ciertas cosas en las que no somos buenos? Y entonces en vez de tratar, a ver, entiendo que en tu situación, a ver, te vas a enfrentar a un golpe de 65 yardas, es inevitable, a eso te dedicas, no puedes barrerlo abajo del tapete. Pero en la vida en general hay cosas que simplemente podrías delegar y decir nunca voy a ser bueno en contabilidad, no me voy a pasar todo el día aprendiendo contabilidad cuando puedo dedicarme a perfeccionar mi golpe de 65 yardas, o sea, en qué momento sí se vale decir voy, prefiero trabajar en lo que soy buena para ser extraordinaria a trabajar en lo que soy mala para ser mediocre o promedio en el mejor de los casos, que creo que le pasa mucho a los niños, a veces siento que estamos produciendo niños promedio en vez de fortalecer o impulsar estas cosas en las que son.
Extraordinarios. Sí, o sea, lo dijiste bien. Yo creo que no hay ni una respuesta no es mejor que la otra, porque todos somos muy diferentes y es algo muy, muy personal. En mi caso estoy hablando del golf, estoy hablando de un deporte que es individual, estoy hablando de una cabeza que para poder ser la mejor del mundo tienes que estar al 100 en todos los detalles, en todos los sentidos. Entonces está un poquito complicado contestarte, pero creo firmemente que todo se hace en equipo, que es mucho mejor, mucho más fácil y mucho más bonito trabajar en equipo, hacerlo con compañeros, con amigos y que claro, que dices tú a esa persona que le vas a delegar y al que le toca hacer esta área, por supuesto que la haga, es mucho mejor, mucho más importante. Pero de todos modos hay cositas que tú en tu persona tienes que mejorar, que tú tienes que cambiar, que tú además ya las identificaste pero tengo una flojera corregir, entonces no le des vuelta la respuesta. Son dos cosas completamente diferentes. Una es tú tener esa capacidad de identificar las cositas que te cuestan trabajo y que haces mal y entonces es que en los errores, en las cosas que hacemos mal, eso tenemos más espacio para mejorar, porque lo que hacemos bien ya lo hacemos muy bien. Seguramente detallitos como mejor comunicación, la manera de hablarles a los demás, la manera de exigir, la manera en que me levanto, los buenos días a mi esposo, a mi esposa. Si ya sabes que no le echas nada de gana para estar en la cocina cuando desayunan porque son puros gritos, pues mejor llega a la cocina, siéntate temprano, diles hola Leroy, yo les hice desayunar, los acompaño. Son detallitos tan chiquitos como seres humanos, como papás, como familia o en la parte de trabajo, para mí era muy, muy importante tener como esa claridad y ponerme metas, mañana voy a hacer esto, esta semana quiero lograr esto, el fin de semana ya quiero dominar esto y la siguiente semana voy a trabajar en otro detalle sin descuidar lo que ya hacemos bien, ¿No? Por ahí va, yo creo más o.
Menos. Perfecto, me queda muy claro cómo lo estás diciendo y si, definitivamente creo que sí, donde si vas a si buscas ser el mejor del mundo, pues definitivamente donde hay más espacio de mejora.
Es en donde peor juegas y son tres detallitos y en dos semanas van a ser otras cosas diferentes y más raras, pero tienes que tener esa capacidad de decir ahora esto, ahora hay que ajustar esto, ahora hay que cambiar esto, ahora hay que mejorar esto. Yo si te pudiera dar un consejo en particular o un detalle en particular, además de este que te estoy diciendo, de identificar muy bien tus debilidades, tus errores y ponerte a trabajar inmediatamente en ellos como personas, como seres humanos, como deportistas, en todos los sentidos. El otro que me gustaría compartir es. Atrevernos a a tomar decisiones, hacer un cambio importante. Es igual de importante esto que te estoy diciendo. El otro de las debilidades y los errores, creo que es un complemento perfecto porque solamente nosotros, esa voz interna y esa como corazonada que traes y esa vocecita que te habla, solamente nosotros, nadie, nadie más puede saber, ni el psicólogo, ni tu maestro, ni tu esposo, ni nadie, nadie más puede saber de las cosas que tienes que cambiar. Y muchas veces ese cambio implica tomar una decisión, hacer un ajuste, terminar una relación, terminar con alguien del trabajo, reinventarte, cambiar de coach, hacer una disciplina diferente, lo que sea. Por ejemplo, yo en el caso del golf, un ejemplo así como muy, muy particular de un caddy que tuve que se llama Lance, que somos buenos amigos, en un torneo muy, muy importante en el verano, donde ya estaba dos, tres torneos de ser, de llegar a ser la mejor del mundo, me empecé a desesperar porque me di cuenta que este caddy en un momento tan importante, tan decisivo, cuando ya estábamos en los últimos años para ganar un torneo, me transmitía un poquito como de miedito, como de inseguridad, me hacía titubear, lo veía nervioso y entonces a los ojos de los demás él era perfecto para mí, un chavo con valores, muy educado, viajó a Guadalajara conmigo, estuvo ahí entrenando, comunicación con Rafa, perfecto, súper positivo, más puntual, siempre sumando, logramos todas nuestras metas, perfecto, íbamos en el camino perfecto para ser la mejor del mundo. Yo dije, ¿Como alguien con el que yo voy a llegar a ganar y a dominar y a ser la mejor en un momento tan importante, tan decisivo? Lo siento que titubea, me transmite miedo, inseguridad, lo veo que anda nervioso, que respira apresurado, que camina y creo mucho en las segundas oportunidades, terceras, cuartas y quintas, yo creo que todo se puede platicar, arreglar, ajustar, intentar hacer ahí algunos cambios antes de esta gran decisión de comprometernos a un cambio importante. Pero yo ya había trabajado con él un año y medio de Lanz acuérdate que no me gusta que me des información si no te la pido. Lance, cuando estemos en un momento importante, primero llegamos, yo te pregunto lo que te pregunto, me contestas y ya, no me des más información que no te pida. Y acuérdate cuando estamos así, solamente si yo tengo alguna duda te voy a preguntar, si no, no. Y ya después de seis meses, siete meses, un año, él no tenía esa capacidad de sumarme en un momento tan complicado y decidí terminar con él. Entonces mi papá me decía, pero como, qué tragedia, Es una excelente persona, trabaja muchísimo, súper dedicado, ya va a ser la mejor del mundo, él se merece estar contigo cuando seas la mejor del mundo, no puedo estar con alguien así, me voy a animar allá, terminar con él, pero estás en medio verano, estás en Europa, ¿Quién te va a ayudar? Qué tragedia. Entonces Rafa me decía, no pues digo, no me parece algo coherente que lo hagas en este momento, espérate que se termine el año, termina de jugar, estás jugando muy bien, trabaja súper bien, vas logrando todas tus metas y nadie sabía más que yo, o sea, yo era la única persona que por dentro, y me quedó clarísimo que él en momentos tan decisivos, que era de cosita de 5 o 10 minutos, que era de reaccionar perfecto, hacer un tiro perfecto y ganar el torneo, no me daba esa tranquilidad, no me daba esa seguridad y me animé, me arriesgué, todo el mundo me decía que no, todo el mundo me decía que no me apresurara, que me esperara y terminé con él y en dos semanas conducí en un estacionamiento en Ohio a mi Cady a las 6.30 de la mañana, que gané un torneo con él esa semana y con él gane 25 torneos en mi carrera. Entonces si yo no me anima a hacer ese cambio que afuera se veía como tan dramático y tan a lo mejor este apresurado o malo, jamás hubiera alcanzado el máximo potencial con alguien que en un momento tan importante no te suma, no te ayuda, no te da tranquilidad, no te da seguridad, no te apoya, no te acompaña. ¿Entonces yo solita dije, sabes qué? Nadie puede tomar esta decisión por mí, yo tengo que animarme a hacer este cambio a pesar de las consecuencias y estar sola en medio verano en Europa. Y esa decisión me cambió la vida, me cambió mi carrera totalmente y.
De la mano de eso, qué bueno que estás tocando este tema porque creo que en muchos aspectos de tu carrera hiciste cosas poco convencionales y que iban inclusive en contra de la opinión de los expertos. En este caso era no cambies de cadi, pero desde manager hasta no cambiar tu swing cuando todo decía que necesitabas trabajar en tu swing, hasta no cambiar de coach cuando todo mundo te decía que si te iban a firmar los grandes necesitabas tener un coach diferente. En qué momento, o sea, me parece que estabas muy en contacto con lo que te decía tu.
Instinto.
Sí. ¿Cuánto sabes que hay que marcar la raya entre lo que dicen los expertos y lo que en realidad tú sabes que tienes que hacer? Necesitas tener mucha confianza en ti.
Misma. Sí, yo creo que claro que nos tenemos que siempre unir y acompañar de gente profesional con esa preparación, cada uno en su disciplina. Por eso yo tenía mi equipo completo porque era mi familia para las porras, el apoyo emocional y todo. Y tenía Rafa la parte técnica y tenía a mi psicólogo y tenía en el gimnasio todo eso. Perfecto. Siempre acompañada de gente que te suma, que te acompaña, que conocen tus sueños, que conocen tus metas, que conocen lo que quieres lograr, no lo que quiere hacer para que te echen porras y te acompañen y te ayuden a crecer. Pero también yo creo que al final del día tú solito es lo que sabes qué es lo que necesitas. A mí dos cosas me funcionaron muy bien. Pensar que la decisión que yo estuviera tomando fuera la correcta a largo plazo y siempre, siempre, siempre, siempre tomar mi decisión pensando mucho en mi persona como mujer, en la parte emocional y no en la parte de dinero. Yo que muchas veces no solamente los atletas, también profesionistas pueden cambiar su estilo de vida, pueden cambiar la ciudad, pueden cambiar, tomar decisiones por la parte de dinero, por la parte económica y arrastran y perjudican a los hijos, a la familia, al núcleo, a la felicidad de ellos. Y pasa yo creo que en muchísimas veces, pasa miles de veces. Este, pues una edición chiquita, pues una edición grande. Pero creo que para mí, por educación que me dieron mis papás, por supuesto, yo creo que todo esto que te estoy diciendo se lo debo a mis papás en la manera en que ellos me educaron y en la manera que ellos con su manera de vivir la vida, pues que yo vi, maduré yo y aprendí siempre cuando se trataba de dinero, ponía mucha atención, decía no, porque esto y esto. Yo prefiero que ahorita en este momento no me den esta cantidad de dinero, prefiero quedarme en mi casa con mis hermanos, estar cerca de Rafael, viajo dos horas a Dallas y después viajo a todo el mundo, son dos horas más, pero para eso prefiero estar en mi casa con mi familia, acerca de mis amigos. Siempre tomé las decisiones muy segura, hice muchísimos sacrificios, no significa que no hice sacrificios mucho más que cualquier otra persona, pero siempre como que me fijé a largo plazo qué es lo que me iba a dar a mí ese equilibrio, esa fuerza para aguantar en los momentos más difíciles y para soportar tantas cosas que tienes que vivir como profesional. Y era pues estar en mi casa con mi núcleo, con mis amigas, con mis seres queridos, para después aguantar todo esto otro que se vino. Y mis amigas que tomaron la decisión por dinero y que se fueron a vivir solas a Estados Unidos con un maestro, que les dieron un coche y un departamento increíble, ni una jugó muchos años golf. Todas se quemaron y se cansaron antes, pues por esta soledad, por celos, por esta envidia con las demás, por problemas económicos con sus papás, por esta independencia que no estaban listas para tener. Entonces es bien importante también fijarnos en.
Eso. Una de estas grandes decisiones, si no es que la más y más estratégica que tomaste pensando en tu bienestar, fue en tu plan de carrera. Y tú desde el inicio tenías un plan. ¿Cuál era ese.
Plan? Sí, o sea, quería. Cuando yo viajé, cuando ya estaba en Estados Unidos, después del golf colegial, jugando en la LPGA, me di cuenta que la vida de la mujer golfista, de una mujer profesional en la LPGA, era muy difícil porque era mucha soledad, mucho tiempo fuera de casa. Viajábamos alrededor de cuarenta, cuarenta y cinco semanas al año, una cosa ridícula. Nada más descansábamos cuatro, cinco, seis semanas al año. Me di cuenta que no me quería convertir en una persona como las que yo había visto, como las que me había fijado. Ese primer año que viajé en la LPGA eran chavas de treinta y siete, treinta y ocho, de cuarenta, de cuarenta y dos, de cuarenta y cinco, solas. Casi nadie, nadie, nadie en la LPGA estaba casado, sin hijos, sin familia, en una vida así de mucho glamour. Y cuando estás en los mejores lugares, quedas en un hotel increíble, increíble, perdón, cuando estás en los primeros lugares, te quedas en hoteles increíbles, viajas a lugares muy, muy bonitos en donde te quedas en un hotel espectacular y cenas padrísimo y el campo precioso y te atienden y es muy difícil, pero también es de mucho glamour, es muy bonito, conoces muchos lugares en el mundo. Entonces muchas de estas mujeres amigas, grandes amigas que en el futuro nos hicimos grandes amigas, se habían quedado solas y solas y solas. Y yo cuando llegué al LPGA dije esto es justo lo que yo no quiero que me pase a mí. Y me prometo a mí misma que cuando pase un cierto número de años, yo en mi cabeza me puse 10 años, me voy a retirar y si encuentro a la persona con la que yo me quiero casar y quiero formar una familia, me voy a retirar y me puedo retirar antes porque creo que la vida, digo, es tan corta y yo soy muy aventurera y muy animosa y me encanta hacer miles de cosas y actividades fuera del campo de golf, que yo decía, quiero lo más importante, poderme casar, poder tener una familia, disfrutar esta otra etapa fuera del campo de golf. Y no me quiero quedar como muchas de ellas se quedaron por estar en este ritmo de ganar dinero y de viajar y de mucho glamour quizá, pero al final del día, pues estaban.
Solas y nunca fue tentador. Deja tu plan a un.
Lado. No, no, no, no. No tienes idea lo fácil que tomé la decisión, porque además fue una decisión súper bonita, una decisión padrísima por el casarme, formar una familia. Gracias a Dios me retiré feliz con el golf, feliz con los medios de comunicación, perfecto con mis papás SIU, con mis patrocinadores, no me cambio por nada. Fue algo que le doy gracias a Dios todos los días, Todo le doy gracias a Dios todos los días porque me dio esa sensibilidad como de darme cuenta que ya había llegado mi momento, que el golf ya no era mi prioridad y que quería hacer otras cosas fuera del campo de golf. Entonces qué mejor que retirarme como la número uno. Y me armé de valor y lo sentí clarísimo por dentro, lo platiqué con mi familia, todo mundo me apoyó muchísimo y empecé a encaminarme para mi retiro y padrísimo. Hoy soy una mujer muy activa porque tengo muchas cosas también que me encantan hacer. Sigo con mi fundación, que es lo más importante, doy conferencias clínicas de golf, estoy diseñando campos de golf, juego torneos, exhibiciones en todo el mundo y puedo tener a mis hijos y a mi esposo y estoy disfrutando mucho esta otra etapa fuera de los.
Torneos. Sí, pues la verdad es que de lo que hablas salió tal cual planeado y lo estás ejecutando a la perfección. Antes de pasar a lo que mencionaste ahora que es tu fundación, que es una parte increíble que tienes, tienes una fundación en Estados Unidos, me gustaría nada más preguntarte una cosa. Tú cuando entraste a la LPGA tenías como ideal ser la número uno, obviamente, y estaba Annika Sorenson y era alguien que claramente te inspiraba y con quien tuviste bastante cercanía. Y en el libro mencionas que en algunos de los torneos que terminaron jugando uno a uno, ella como que ganara o perdiera te daba una última línea como algún consejo. ¿Cuál es el consejo más valioso que te llevas de.
Anika? ¿De Anika? Híjole, qué buena pregunta. Yo creo que un torneo que me dolió muchísimo, que me ganó. Estábamos en Phoenix, en un campo que a mí me encanta. En este campo siempre jugué bien. Aparte sentía como mucho cariño y mucho apoyo porque en Arizona yo había estudiado cerca de ahí, venían muchos amigos y parientes para llevarme a su torneo. Después de jugar cuatro rondas casi perfectas, empate con Annika en primer lugar, me fui a ese empate. Yo estaba nerviosísima, muy acelerada, le pegué un poquito mal a mi primer tiro, pero la dejé jugable. Las dos en un par 5, un hoyo muy largo, muy bonito, con agua a la izquierda y el green alrededor de muchas trampas. Es un par 5. Yo estaba en green ya de 3, en buena posición, no tan cerquita como ella. Poteo yo primero no la meto, ella un poquito más cerca, putea y la mete y me gana. No sé, como que es una cosa muy chistosa porque entre que el respeto que le tienes, la admiración que le tienes, pero también ya estas ganas de decir yo te voy a ganar, yo sí puedo ganar, yo te quiero ganar. Me abrazó, o sea, yo otra vez llorando y así, me abrazó y me dijo Lorena, no te preocupes, este torneo me tocó a mí, vas a ganar muchos torneos más. ¿Pero fue algo muy bonito, como un gran respeto de darme ese abrazo con mucho cariño y como que a ella le quedaba ya claro que ya venía esa transición de ella que es 10 años más grande que yo, ya estaba como en sus últimos momentos de sus últimos torneos que ella pues ganó, incluso que ganó, no? Ya era como el final de su carrera y yo estaba como iniciando esta nueva era de jugar y de ganar y de ganar. ¿Entonces fue ahí donde me pareció este increíble su comentario, porque como con mucho cariño, con mucho respeto me lo dijo y ese torneo fue, si no me equivoco, a principio de año que jugábamos en Phoenix y al final de año ya le gané yo un torneo en Palm Springs por primera vez que teníamos uno a uno, no? Ese domingo me lleva una, le llevo una, empatamos, le llevo una, me lleva una y así hasta el hoyo 18 le gané. Igual me dio el abrazo y me dijo ya ves, ya te tocaba a ti, vas a ganar muchos torneos, o sea, como una rivalidad súper bonita, de mucho respeto, pero que venga de ella esa forma en que me lo dijo, además de que digo, somos buenas amigas, hasta el día de hoy seguimos siendo buenas amigas, hacemos cosas juntas para todo este tema de recaudación de fondos de las fundaciones y ayudar a los demás y también para ayudar a que el golf crezca cada una en su país y cada una con lo que estamos haciendo siempre nos hemos apoyado y bueno, pues admiro mucho cómo hizo las cosas porque siempre me dijo cosas positivas, cosas bonitas que a mí me ayudaron.
Mucho. Ahora, háblame un poco de esta parte de ayudar a los demás, porque mucha gente que te conoce habla de ti como alguien que diariamente realiza actos de generosidad desinteresada. Me llamó mucho la atención el capítulo que tienes en tu libro de La Caja de Cristal con un millón de dólares y que decides donar. ¿A ver, de dónde nace esta necesidad o este drive por ayudar? ¿Y hoy cómo lo estás.
Haciendo? ¿Sí, bueno, mi fundación la arranqué muy al principio de mi carrera, de hecho en el primer año de mi carrera dentro de la LPGA y me acuerdo muy bien que mi mamá decía pero cómo vas a abrir una fundación? ¿No eres famosa, no tienes dinero, nadie te conoce, por qué vas a tener una fundación? Y me acuerdo muy bien que yo le Mamá, pero es que quiero ayudar a los demás, quiero hacer algo padre, algo bonito. Arranqué con mi fundación con cero pesos y las cosas se fueron acomodando inmediatamente me enamoré de esta escuela que se llama La Barranca, que yo era una de las cosas que ayudaba, porque ayudaba muchas cosas, hacía un cierto número de torneos al año en donde recaudaban fondos para diferentes instituciones o fundaciones. Y esta escuela en particular de La Barranca, yo entre que rezaba y pedía y decía ¿Cómo le hago para escoger una sola cosa? Porque quiero hacer la diferencia, quiero que el apoyo sea mayor y de veras enfocarme solamente en una causa. Esta escuela me cayó como anillo al dedo porque la familia que la apoyaba ya no tenía fondos y dije bueno, pues yo me la quedo, yo me quedo con la escuela. Entonces arranqué con una primaria en donde yo me comprometí a mantener esta primaria y me comprometí también a comprar el terreno junto y hacer una secundaria, una prepa y hacerle todas sus instalaciones, el huerto y la cancha de básquet y la cancha de food y las instalaciones y la biblioteca y todo. Y bueno, hoy en día la escuela de La Barranca funciona increíble y ya han pasado más de 6.000 niños por la escuela. Es algo padrísimo. Cuando yo jugaba, mi motivación número uno, además de ser mexicana y el orgullo de representar a México, pero lo más bonito era sentir esa motivación de mientras mejor jugaba, más ganaba, más podía apoyar, más podía ayudar a los niños de La Barranca. Y si, fue una gran motivación en mi carrera. Y hoy lo que hago, por supuesto es mi prioridad, asegurarme de mantener a esta escuela y estos niños para cambiarle la vida, no solamente un niño a una niña, pero a la familia, a la comunidad y a todas las personas que están involucradas. Yo creo que mis papás, ellos, te repito que yo, que somos como somos y en la familia que nacimos y por cómo nos enseñaron a hacer las cosas, tener esa sensibilidad de decir yo en lo personal tengo mucho más de lo que jamás me imaginé. Yo creo que para ser felices no necesitamos tanta cosa y de esa manera me considero súper, súper afortunada. Es una bendición el poder lograr mis metas, pero también tener todo lo que tengo. Y entonces yo creo que lo más bonito es poderlo compartir, poder dar, poder regalar, cambiar la vida a alguien. Estoy muy comprometida con el tema de la educación, porque si es un tema que en México desgraciadamente estamos muy, muy mal, por debajo de todos los índices mundiales, por supuesto y es una tristeza que siendo que tendría que hacer algo ya, que lo demos por hecho, que todos los niños de nuestro país reciban la educación que se merecen, no es ni va a suceder pronto. Entonces se me hizo una manera muy importante de poder formar a un niño o una niña para que les cambie su futuro. Niños tan vulnerables, con tantas problemáticas, con cero dinero, pero también con abusos, con muchas cosas que les pasa y nuestro programa los atiende al 100%, les damos desayunar, hacemos ejercicios de meditación, de estiramientos, vamos al salón, en el salón tenemos un taller y un salón y está hecho a base de la música, del movimiento, del canto, del arte. Jorge Viladoms, que es nuestro mejor pianista, el mejor pianista mexicano que hemos tenido, que vive en Suiza, su escuela de música está en mi escuela y eso es algo padrísimo, tenemos un coro, tenemos cientos de instrumentos y niños que tocan todos estos instrumentos, es una cosa increíble. Y bueno, pues ahí estamos trabajando mucho. Es para mí una gran motivación esto, el tema de la escuela, la verdad que me siento feliz, es una responsabilidad que yo tengo, yo creo que es una responsabilidad de todos los mexicanos, si podemos hacer algo para ayudar, si podemos comprometernos con alguna causa, si podemos simplemente darle el ejemplo a nuestros niños, a nuestras familias, porque todo empieza en casa, de llevarlos, de acompañarlos, de hacer algo, un servicio social, algo bonito, se me hace la mejor manera también de educar a nuestros niños, de dar ese ejemplo para que seamos sensibles, haya tantas necesidades en nuestro país y nosotros somos unos suertudos afortunados, la verdad, de tener lo que.
Tenemos. Totalmente de acuerdo. De todos estos proyectos que tienes en el plato los próximos 12 meses, ¿Qué es lo que más te emociona? ¿A qué te estás dedicando.
Más? ¿Qué es lo que más me emociona? Bueno, hoy en día, en este momento estamos haciendo mucho por México. Tenemos una plataforma que se llama Leentro, que lo que estamos tratando de hacer es animar, es para todos los mexicanos y de todos los mexicanos en estas épocas de tantas dificultades y aparte problemáticas que vienen. Esta plataforma la estamos haciendo para ayudar a la educación, a la salud y a la alimentación. Nos propusimos, es una meta que tenemos de recaudar 50 millones de pesos para poder ayudar a estas tres diferentes áreas. Y lo que estamos haciendo, me junté con Bernardo Zambrano, que es un tipazo y es así, súper emprendedor, pero siempre con mucho corazón. Y con Regina García de Fundación Becar para hacer un equipo y nos propusimos hacer algo un poco como lo están haciendo en Estados Unidos, es decir, la iniciativa privada tiene que hacer algo, nosotros tenemos que hacer algo para ayudar a todo lo que se nos viene. Entonces queremos recaudar fondos para poder ayudar a muchos, a los más vulnerables. No estoy hablando de ciudades grandes, ni tampoco de la Ciudad de México, pero sí queremos ayudar a muchos estados en estas tres diferentes áreas, apoyar. Y lo que estamos haciendo es, nosotros como deportistas y celebridades como tú y empresarios, todas estas personas que de alguna manera puedan llegar a más y dar su ejemplo y apoyar, regalar una experiencia o algo padre para que todo mundo se anime, hacer este donativo que le estamos pidiendo de mínimo 100 pesos para poder recaudar fondos y ellos pueden ganar una de estas experiencias. Ha sido bien bonito ver la respuesta de la gente, le he pedido a muchos amigos deportistas, artistas, empresarios y todo mundo me ha dicho que sí. Ha sido muy bonito ver esa respuesta como reacción de la gente. Y bueno, pues queremos recaudar mucho más, si esto funciona, pues dejarlo algo permanente para tantas necesidades que tenemos en el país. En la escuela de La Barranca, Mi escuela tiene 360 niños y el 70% de los papás, de los padres de familia ya perdieron sus empleos. Inmediatamente la siguiente semana de que sucedió todo esto, ya habían sacado a 50 niños de la escuela. Nosotros fuimos con los papás, les ni un niño se sale de la escuela, tu niño está becado al 100%. Aquí le damos alimentación, le ayudamos con el transporte. No queremos que salga ni un solo niño de la escuela, pero no queremos que salga ningún niño de la escuela en todo México, en nuestro país no podemos permitir que estos niños luego se salgan, que trabajen, que empiecen a delinquir, que después tengamos problemas mayores en el tema de educación. Yo que me preocupo personalmente, pues vamos, mi meta es que mis niños de La Barranca si están bien y están seguros, pero queremos ayudar a muchas escuelas de nuestro país, que sea una ayuda para todos. Entonces, gracias por preguntar. Ahí estamos trabajando mucho, muy contentos. Y yo de chamba, pues tengo, soy, soy, estoy preocupada porque como ahora no hemos hecho mucho ni viajado mucho todos, se viene ya ahorita para los meses de septiembre, octubre, noviembre, ojalá que las cosas un poquito se normalicen y podamos seguir con este trabajo que es tan importante para todos, seguir generando en todos los sentidos empleos y que todo mundo vuelva a la normalidad lo más pronto posible. Me encanta el diseño de campos de golf, estoy súper emocionada, ya estamos haciendo uno en Belice y uno aquí que se llama Costa Canuba, bueno en Nayarit, cerca de Puerto Vallarta, en donde ya va a tener el campo mi nombre. Estoy muy emocionada de que un campo de golf se llame Lorena Ochoa y la gente lo pueda conocer. Y bueno pues mi prioridad la fundación como bien sabes y también diferentes actividades que tenemos para la recaudación de fondos, exhibiciones, sigo jugando golf, estoy en forma porque me invitan a jugar exhibiciones por todo el mundo y pues no puedo llegar y jugar mal, entonces eso también me tiene muy contenta que practico un poquito, juego, estoy fuerte y tratando de hacer todo lo que se puede para dar un buen ejemplo a mis.
Hijos. Bueno, ya me dijeron que estás activa, es poco, o sea que estás corriendo Trail, carreras de 30 kilómetros, que ahora estás tocando guitarra, entretenida, se ve que estás. Oye y encantado, yo ya estuve en contacto con tu equipo de lentro y en lo que nos pueda ayudar. Lore, se te ve que la educación y todo este tema de filantropía te apasiona, hasta cambiaste tu postura corporal ahorita que estábamos platicando y y te metiste de lleno. ¿Si no hubiera sido golfista qué hubiera.
Sido? ¿Híjole, esa pregunta me la han hecho un millón de veces, pero no me ni te la puedo contestar porque como nací con el golf, toda mi vida está relacionado con el golf, no? Ha sido mi pasión, mi vida, todas mis amistades, todas mis actividades, me encanta el deporte, soy apasionada de la naturaleza, mucho, me encanta todo lo que tenga que ver de bicicleta, de montaña, hiking, campamentos, pesca, me encanta todo lo que se ve montaña, yo creo que seguramente algo relacionado con el deporte, quizá a lo mejor coach, también entrenadora de algún deporte, de algún deportista, porque me gusta mucho todo este tema de la parte de habilidades y de técnica con la parte mental. Tengo mucha ilusión en un futuro poder abrir en forma una clínica, una academia que lleve mi nombre. Hoy en día no lo puedo hacer porque yo físicamente tendría que estar ahí ayudando, dando clases y no, no es mi prioridad. Hoy en día no tengo tiempo porque mi prioridad son mis hijos, no mi familia. Y ya más adelante veremos a ver.
Qué. ¿Hay alguna lección? ¿Porque hemos hablado de todas estas lecciones y estos descalabros y todo, cómo has podido destilar aprendizajes de cada uno de tus errores, por decirlo así? ¿Hay alguna lección que te hubiera gustado aprender.
Antes? ¿Pues mira, por lo mismo de cómo jugué, cómo gané, la cantidad de torneos que gané, los mayores que gané, siempre me bueno, pero qué te hubiera gustado hacer o con qué te quedaste con la cosita o cuál torneo te hizo falta ganar? Contesto muy contenta y muy segura. Estoy feliz con lo que tengo, con lo que me tocó ganar, con lo que hice, con lo que deshice, con lo que aprendí, las lecciones tan duras que me dio la vida. Yo creo que ya es este pedir demasiado. Yo creo que eso es justo lo que tenemos que hacer todos. Todos los seres humanos debemos estar satisfechos y contentos con lo que tenemos, con el camino que hemos recorrido, con las burradas que hemos hecho, con las cosas increíbles que hemos logrado y tener esa capacidad, yo te decía las cosas con más ligereza y estar contentos con lo que tenemos. Admirar a la persona que está al lado de nosotros, no tenemos que admirar a un gran empresario y a un gran deportista y a un gran científico, alguien de la moda o algún artista. Como tener más esa manera de ver la vida y admirar a las personas que están a tu alrededor, con las que vivimos, con las que trabajamos, las que trabajan para nosotros, a los que ayudamos a nuestros seres queridos, porque hay tantas cosas tan padres de cada uno. ¿A mí cuando me dicen a quién admiras? ¿Me cuesta muchísimo trabajo escoger a alguien, porque si soy de las personas que admiro como cositas de todo mundo, allá ando viendo que aprendo, que agarro, que me gustaría, que quiero cambiar, se me hace bien importante eso, no? Yo admiro que fui la mija, le eché ganas para no enojarse todo el día y gritar. Y admiro que Andrés, mi esposo, se levanta a las seis y media a jugar tenis, le encanta y a la que quiere emplacar 4 kilos. Todo mundo tiene cosas increíbles que admirar y además que debemos de aplaudir por el esfuerzo que hace cada quien en lo que está haciendo en su.
Vida. Ahorita que decías, me recordaste una frase que dice que la felicidad no es tener lo que quieres, sino querer lo que.
Tienes. Que padre. Está sí.
Padrísimo. Lore, si pudieras escribir un mensaje en el cielo para que millones de personas lo vieran, ¿Qué.
Diría? Ánimo. Mis amigas me echan mucha carrilla porque todo el día digo ánimo para todo. Hay que echarle ganas, ¿No? Hay que echarle ganas a todas horas. Híjole, yo creo que más que decirles, yo creo que me encanta repetirlo una y otra vez. Uno, lo de los sueños, Lota, todo lo que hablamos de los sueños, que hay que atreverse a soñar, hay que animarse a soñar y lo más importante, hay que compartir los sueños con nuestros seres queridos. Entonces animarse a ser diferente, animarse a dar ese brinquito, a dar ese paso, a tomar esa decisión, animarse a pesar de todas las dificultades, arriesgarte a intentarlo. Yo que por ahí va un poquito entre los sueños y entre el ánimo y por ahí va, porque se me hace bien bonito eso de los sueños. No hay límite para los sueños. Cada quien puede soñar lo que sea. Se me hace también muy importante compartir los sueños con la gente que está a tu alrededor, con tus seres queridos, porque te ayudan, te empujan, te echan porras y luego compartes con ellos las alegrías y las malas rachas. Es bien padre compartir los sueños, lo que todos queremos hacer con nuestros seres.
Queridos. Lore, ha sido una verdadera gozada platicar contigo. Las lecciones que se pueden aprender de alguien con tu experiencia, creo que es un privilegio poderlas compartir y te agradezco haberme dado la oportunidad. Está sobrado decirlo cuando eres la número uno del mundo en el circuito más alto del mundo en el golf, pero eres una crack y te agradezco muchísimo otra vez lo que está haciendo por México, la apertura que tienes para compartir tus aprendizajes y haber cedido tu tiempo para esta entrevista. Así que muchísimas gracias. ¿Algo que quieras.
Agregar? No, muchas gracias. Al contrario, gracias a ti. Qué padre. Creo que nunca antes alguien me había preguntado tantas cosas en relación a la mente y a toda esa parte tan importante. Qué padre que estés dedicado a entenderle cómo funcionan los deportistas, los seres humanos, cómo podemos todos mejorar. Te felicito por tu carrera, por todo lo que has logrado. Este. Pues ánimo con lo del brazo. Dentro de todo están todos bien y estamos en contacto. Un saludo. Muchas gracias por.
Todo. Gracias. Lore, sé que no tienes redes sociales, pero ¿Dónde te puede contactar la gente si quisiera mandarte un mensaje? Un saludo. ¿Dónde sería lo.
Mejor? Sí, no sé. Este, pregunto cómo se llama mi Twitter. Este. Tengo, ya sabes, en la oficina, pero te lo mando. Nunca en mi vida me he metido a mi Twitter. Lo vas a.
Decir, está.
Perfecto, pero tengo una página de Internet. Una página de Internet y una página también de la fundación. Ahí vienen los contactos. Y mi página es tal cual. Loreno puntocom es la que ponemos por ahí. Te mando ahorita si quieres que me manden como las ligas así de lo que hacen en la oficina, un poquitín y para que lo.
Tengas.
Buenísimo.
Órale. Pues muchísimas gracias.
Lore. Gracias. Que te mejores. Cuídate.
Ánimo.
Gracias.
Bye. De verdad, de verdad disfruto hablar con atletas de la talla de Lorena y más si son de los que entienden el poder de su mentalidad en los logros que han conseguido. Si te gustó el episodio, compártelo con alguien usando el link Cracks LA. También sigue crackspodcast en Spotify o suscríbete en itunes y califícanos ahí con cinco estrellas para que más gente nos encuentre. Mencióname en Instagram o Twitter como Sotraba. Si tienes alguna frase que se te quedó o tienes algún vídeo de donde estás escuchando el episodio, me encantará verlo y conectar contigo. Puedes encontrar links a todo lo que hablamos Lorena y yo en Cracks LA. Y eso es todo por hoy. Yo soy Oso Traba y espero que tengas una semana de Cracks. Este episodio es presentado por Kin Mindfulness. Cuando empresarios me preguntan qué es lo más importante en lo que se deben enfocar personalmente y con sus equipos para navegar y superar cualquier crisis, lo primero que les respondo es en trabajar en su mentalidad. Una de las herramientas que más frecuentemente veo repetir entre los cracks que entrevisto es la del Mindfulness o presencia plena. Y con eso En mente, en InstaFit desarrollamos Kin Mindfulness. Kin es un programa digital de seis semanas enfocado en darle a tu equipo de trabajo herramientas para manejar el estrés, tener mayor concentración y aumentar su enfoque a través de la práctica del mindfulness. Si quieres saber más sobre cómo KIN puede ayudar a tu equipo a aumentar su productividad y sentimiento de bienestar en general.










